Misión C Veneno nena | Yuu y Trillizos Miyazaki

Tema en 'Naruto World' iniciado por Kari Walker, 10 Ene 2017.

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  1. Autor
    Kari Walker

    Kari Walker Into you

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    —¿No te parece que Kumogakure es una aldea interesante?
    —Tal vez —
    un ninja extranjero le dio una bocanada a su cigarrillo mientras caminaba junto a su compañero de misión —. No es tan avanzada como las otras potencias, pero no está mal del todo.

    Poco había pasado desde el final de la batalla contra los samurái en el territorio del Rayo, lo cual dejó estragos en dicho país, incluyendo a la aldea de la Nube. Varios ninjas pertenecientes a esta madre patria perecieron durante el conflicto, por lo que el ambiente de la villa era tenso en general; sin embargo, había que celebrar por aquellos que lograron salir con vida y que ahora dormían a esas horas de la noche, salvo sus excepciones. Y así como algunos shinobi y kunoichi de Kumo trabajaban bajo la luz de la luna nublada, lo hacían dos ninjas procedentes de Tangamandapiogakure, quienes tenían que parar en ese sitio para, al día siguiente, partir de nuevo hacia un destino todavía más alejado. Otra cosa buena que surgió del conflicto contra los hijos del Hierro fue el hecho de que existía un tipo de “alianza” entre las aldeas principales de Modan, situación que también afectaba para bien a pequeñas aldeas como aquella de la que provenían los dos visitantes nocturnos.

    —Busquemos una posada, quiero dormir ya —espetó el fumador, deteniéndose de repente al escuchar el ruido de una priedrecilla que se desprendió de los colosales cerros que rodeaban a la aldea. El ninja extranjero se quedó callado, observando el panorama.
    —Tranquilo, solo es una roca —su acompañante se rió y le dio unas palmaditas en el hombro —. Vamos a descansar.
    —Sí…


    Y en cuanto ambos se dieron la vuelta, una estela de tierra se levantó a su alrededor.

    —Estas no son horas para estar en la calle, tontos —vociferó un ente desconocido que no se dejaba ver. Su voz ¿de niño rata? ciertamente alertó a los shinobi que sin dudarlo desenvainaron un par de katanas como defensa. Al atestiguar esto, el atacante soltó una risotada tan infantil que resultó contradictoria con sus acciones —. No tiene caso que usen sus armas.

    A continuación, los ninjas las soltaron para después caer al suelo inconscientes. Su atacante fue tan rápido que les propinó un par de cortes apenas se deslizó entre ellos, algo de lo que no se percataron hasta que la pérdida de sangre fue notoria.

    […]
    Sara Maki, la monje de la Nube, hubo llamado al equipo Miyazaki y a Yuu Shara al complejo administrativo II (casi III) con la intención de comentarles sobre la oleada de ataques a ninjas foráneos que en los últimos días se habían estado suscitando. La única pista que se tenía hasta el momento era que el agresor poseía una velocidad anormal para alguien de su edad… pues se creía que se trataba de un niño (rata) dada la voz que los afectados escuchaban. Nadie estaba seguro del todo porque su rostro no había sido visto, ni mucho menos se sabía qué motivaba sus ataques; lo importante era capturarlo y acusarlo con sus padres, quienes tendrían que aparecer tarde o temprano.

    Con esa encomienda los cuatro ninjas salieron de la oficina y esperaron a que un par de horas pasaran para que el atardecer llegara, puesto que el niño actuaba mayormente durante las noches. Al estar listos se encontraron en el parque principal, cerca de la estatua. Ese era el punto de reunión de muchas personas pero para esas horas ellos eran casi los únicos ahí.

    Desde la pasada guerra, la actitud de los trillizos cambió, cosa que notó Shara porque no fue a la batalla (pues se torció el dedo menique y así no podía lanzar bien sus kunai). Quien más llamó su atención fue aquel con el que se sentía más cercano, ese cuyo semblante que usualmente era neutral, ahora se hallaba muy, muy, muuuuuy ligeramente preocupado. Sus cejas tenían una sutil curva y sus ojos rojos yacían perdidos en un punto del suelo al que en realidad no le prestaba atención.

    —¿Pasa algo? —Inquirió el azabache, causando que el joven aludido espabilara y le devolviera la mirada. Los otros dos Habanero también reaccionaron ante el llamado, alegrándose de que en su caso nadie se diera cuenta de sus propias distracciones.
    —Ah, nada… —El mayor de los Miyazaki pestañeó varias veces con sorpresa y luego se relajó, pero al final una expresión de conflicto fue muy notoria, tanto que asombró a los otros. Lo que no sabían era que verían esa cara muy seguido de ahora en adelante —. De hecho… —Chie se rascó la nuca, preocupando al de apellido diferente, quizá poniéndolo nervioso por lo que podría decir. Pareció pensar algo que le costaba decir; finalmente desistió tras un suspiro —. No tengo nada, lo siento.
    —Últimamente estás muy raro —
    comentó la única fémina y su hermano no respondió.
    —Ya casi es de noche —intervino Chiho, quien miraba hacia el cielo.

    Y en efecto, la luna se alcanzaba a apreciar a pesar de que las nubes no permitían admirarla con facilidad.

    —Me sigo preguntando cómo es que nos encontraremos con el supuesto niño —Yuu se puso en pose pensativa —. Dudo mucho que intente hacernos algo porque solo ataca a extranjeros que están de visita; en nuestro caso, ya pertenecemos oficialmente a Kumo a pesar de haber pertenecido a otras aldeas con anterioridad.
    —Tendremos que atraerlo con algo sencillo.


    Hiiro tenía la idea de que siendo un niño, bastaría con usar el Henge no Jutsu en sus bandas ninja y ¡voilá! Niño tonto a la vista… Pero no. El infante que buscaban era uno muy astuto, demasiado inteligente para su edad. Itacho los espiaba desde muy cerca, puesto que estaba colgado del puente en el que yacían, pero por la parte de abajo, ¿quién diría que también manejaba a la perfección el chakra en sus pies? El chamaco chasqueó la lengua fastidiado por haber sido subestimado por ese cuarteto de idiotas, mismos que alcanzaron a escucharlo sin saber dónde estaba.

    —Hey, chica gorda —Chihiro abrió los ojos de golpe, denotando que en sus ojos púrpura la llama de la ira estaba naciendo —. No creas que me engañarás con tonterías de novatos como esas.
    —Pues sí tiene voz de niño rata —
    comentó el más apacible, volteando hacia toda dirección posible.
    —¡¿A quién llamas niño rata, cara de piedra?! —Chiho apuntó hacia la parte de abajo del puente en el que estaban, señalando que ahí estaba el niño.
    —Tranquilo, no hay necesidad de llegar a los insultos —Shiten quiso usar la cordialidad para llegar a un acuerdo con el chiquillo, el cual no estaba dispuesto a ser diplomático —; podemos evitar problemas hablando y…
    —¿Me lo dice el que come árboles?


    Yuu no comía árboles, o eso pensó con el ceño fruncido. No obstante, sus palabras le daban a entender que ya los conocía. Itacho escuchó el resoplido del más coqueto de los Miyazaki que quería aguantarse la risa por el insulto contra Shara, mas el niño todavía tenía más para disparar.

    —Oye, el que se está riendo —Chi calló de golpe —. ¿No eras tú el que salía del brazo de un hombre mayor de ese bar de mala muerte? El tipo se veía peligroso.

    Silencio. Los dos Habaneros más grandes enfocaron sus orbes sobre un súbitamente nervioso Chiho, mismo que apretó los labios tras escuchar al mocoso echándolo de cabeza. Sus hermanos no podían enterarse de lo que hacía por las noches, o bueno, por lo menos de las razones por las que hacía ciertas cosas que ponían su vida en riesgo.

    —Así es —la tensión familiar se rompió cuando el niño empezó a hablar con prepotencia —. Yo, el gran Itacho, no soy solo un niño común y corriente —soltó una risotada escalofriante —, y tengo mucha información valiosa que he recolectado por mí mismo. Por ejemplo, el de la cara plana se ha estado viendo con una persona a espaldas de sus hermanos… Para fines más personales, obviamente.

    Yuu posó sus orbes oscuros en la anatomía del descubierto ninja, el cual se mordió el labio inferior y frunció el ceño. Con esa reacción dejó bastante claro que el mocoso no estaba inventando nada, y el resto no sabía si sorprenderse por el dato incompleto o por su postura.

    —Y sobre la chica fea… —Itacho continuó, sobresaltando a la pelirroja. ¿Qué tendría que decir sobre ella? ¿De verdad era tan increíble como para conocer sus secretos? Por lo menos los que se desarrollaban en la aldea, sí.
    —¡Ya basta! —Exclamó el de ojos rojos con un semblante enojado, interrumpiendo al chamaco.
    —Esto se está volviendo más extraño —susurró Ho.
    —¡A mí nadie me calla!
    —¡Se esconderá si no nos apresuramos! —
    La jounin tenía la intención de usar su chakra para llegar a la parte de abajo del puente, pero al hacerlo ya no encontró a Itacho sino un sello explosivo clavado en la estructura con la ayuda de un kunai.

    El puente explotó.

    Yuu
    Chihiro
    Chiho
    Chie

    Claire UnderwoodClaire Underwood Hevans~Hevans~ BuckleyBuckley (deberías seguirle tú para que te liberes y le sigas a la otra que abriré).

    Esta misión es después del evento (aunque no di muchos detalles de lo que pasó a nivel general), para que transmitan los cambios que sus personajes pudieron haber tenido tras la guerra y los empiecen a desarrollar desde aquí. Yo ya puse un poco de lo mío.

    Voz de Itacho:

     
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    Última edición: 22 Ene 2017
  2. Buckley

    Buckley

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    “Qué pendejo” pensó el Mokuton, convertido en un barril gracias a que el Kawarimi no jutsu ahora también te transformaba instantáneamente. Le sorprendió al principio puesto que eso nunca había sucedido, pero pensó que era conveniente para distraer; lo malo fue que el barril original era de pólvora y la explosión fue aun peor gracias a esto. Por su lado los Habaneros realizaron la misma táctica de escapar mediante el jutsu de sustitución en cosas menos letales como un costal de harina, un barril vacío y el cartel de un edificio, los cuales quedaron atrapados en el estallido y se hicieron polvo (en el caso de la harina esto ya había sucedido antes, la explosión no tuvo nada que ver).

    Chie estaba un poco impaciente, y su semblante no cambiaba de aquel que denotaba enojo, pero podía percibir que este genin rebelde era bastante susceptible a que sean autoritarios con él o lo criticaran. Si podía planear algún tipo de estrategia donde lo debilitaran a base de minar su equilibrio psicológico, tendrían éxito. Le dio la sensación de que por esto mismo era tan maldito: se sentía extremadamente inseguro de sí mismo y necesitaba reafirmar su sentido de importancia cometiendo fechorías. De pronto el de ojos rojos retiró su transformación.

    — ¡Aparece de una vez, enano rata mugrienta!

    — ¡DEJEN DE LLAMARME RATA! —el genin (no Chiho, el otro) saltó para lanzar una gran cantidad de shuriken al chuunin Miyazaki que se limitó a sacar su Tessen y dar un golpe en el aire. Éste lanzó unas ondas electromagnéticas que repelieron los proyectiles lanzados, yendo a parar a otros puntos. Yuu casi es alcanzado por uno, mas tuvo que anular el Henge para esquivarlo. Le hubiera dicho a Chie que fuera más cuidadoso pero sabía que no había sido intencional.

    El ninja Mokuton hizo el sello de la serpiente, apoyando sus manos en el suelo para crear una prisión; grande fue su sorpresa cuando el genin pareció percibir que iba a ser atrapado, corriendo a una velocidad pasmosa y golpeando a Shiten en el abdomen. Éste abrió mucho los ojos, no solo por la sorpresa sino por la pérdida repentina de aire, agarrándose la zona afectada con ambas manos. Levantó la mirada con odio, sacando su Bo para extenderlo en dirección al rebelde que pudo esquivarlo por su velocidad pero no vio que la mayor en rango aparecía de la nada para asestarle un golpe en la cabeza que lo estampó contra el piso.

    El chico se levantó enseguida, dando muchas volteretas en el aire a lo Dragon Ball y estaba muy furioso.

    — ¡MALDITA NINJA GORDA FRACASADA ESTÚPIDA! —gritó con todo el aire de sus pulmones, y luego se calmó. Hiiro estaba entre ofendida y divertida por aquella reacción—. Seguro que sus papás están muertos porque ustedes son unos fracasos andantes y prefirieron morirse antes que seguir un segundo más con vida, o seguro los abandonaron porque les daban asco.

    El trío habanero parecía querer comerse vivo a aquel chico, el cual parecía estar orgulloso de haberlos hecho enojar. Fue la primera vez que Yuu veía tan enojado a Chie, y fue Chiho quien les dijo que se calmaran.

    — Si dejamos que nos joda la cabeza, no podremos vencerlo —el niño rio.

    — Pero ustedes no podrán vencernos —el uso del plural hizo que los cuatro ninja ladearan la cabeza.

    — ¿”Nos”? —preguntó la chica.

    — No crean que estoy solo… Tengo un par de amigos que me acompañan —de pronto cayeron 10 bombas de humo que enseguida crearon una nube negra enorme.

    ¡Somos la banda Veneno!

    Se escuchó decir a muchas voces. De paso también lanzaron un par de sellos explosivos. Sí, les gustaba hacer explotar cosas.

    Kari WalkerKari Walker Claire UnderwoodClaire Underwood Hevans~Hevans~
     
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    Última edición: 20 Ene 2017
  3. Milo-sama

    Milo-sama I never knew daylight could be so violent

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    Tanto la jounin como el usuario de madera recrearon corazas/murallas para protegerse de las explosiones. Lo que menos necesitaban era que el niñito ese tuviera apoyo moral para sus atrocidades, dato que no se encontraba en el pergamino que les entregó Sara. Varios gritos se escucharon alrededor producto del pánico generado por las detonaciones inesperadas para los transeúntes. Los shinobi rogaron porque ningún aldeano hubiese salido lastimado.

    La humareda se diluyó pronto y los Habanero junto a Yuu pudieron ver las secuelas del ataque. Era el segundo en poquísimo tiempo; Chihiro apretó los dientes. Chiho se acercó a unas cuantas personas que quedaron atrapadas en la pantalla de humo y que resultaron ligeramente lastimadas, con algunos rasguños y heridas poco profundas. Asimismo, Shara procuró apartar a cada no ninja del perímetro de los daños. Una cantidad considerable de personas tendría que buscar otros caminos para arribar a sus destinos, pues más o menos tres puentes resultaron dañados.

    —¿Qué haremos, Hiiro san? —La fémina sacó de su portarmas el pergamino tan solo para leer la descripción del niñato. La verdad era que se sentía frustrada porque alguien tan pequeño estaba logrando sacarles de casilla con ridícula facilidad, mas no permitiría quedar “en ridículo” valga la repetición de la palabra por una personita tan nefasta.
    —Vayamos a lo básico; busquemos a los padres del malcriado.
    —Me he encargado de estabilizar un poco los puentes dañados al adherir madera —mencionó Shiten al regresar hacia Habanero I y II—. Igual debemos reportarlo.
    —Vale, vayamos a la academia a preguntar por…
    —Itacho san —le recordó su hermano.
    —Eso.

    El trio llamó a Chiho antes de partir, a su vez los que pudieron dejaron varios clones e indicaron a los mismos distribuirse alrededor del perímetro de ataque, sobre todo por el sendero que fungía de entrada/salida a la villa. Si ellos atacaban a extranjeros más que nadie más en la aldea, era lógico cubrir puntos donde estos se moviesen.

    El ahora cuarteto no se anduvo con la guardia baja en el recorrido hacia la academia; algunos estudiantes les reconocieron e hicieron una corta reverencia a modo de respeto por ser mayores. Por ahí se encontraba Shuusei Hori enseñándoles unos cuantos movimientos físicos a varios genin, por lo que la jounin optó por llegar hasta él con la esperanza de que supiera sobre Itacho. Mientras ella recababa información por ahí, Habanero III se adentró en el edificio con la intención de poder revisar los documentos de cada ninja; Shara optó por acercarse a varios shinobi y pupilos sin rango y para rematar la “búsqueda”, Chie se dirigió hacia la esposa de Hori.

    —Hola, Niki san —la aludida pidió disculpas a las niñas que instruía antes de saludar al pseudo monótono ninja—. Quisiera saber si puede ayudarme en algo.

    —Se trata de un niño de más o menos esta estatura —decía Yuu a varios niños— que usa ropa que no parece de su talla; un t-shirt entre pantalones que le queda ancho y los pantalones los lleva por aquí —señaló su estómago.

    —Es demasiado inteligente para no ser un ninja graduado —Shuusei arqueó una ceja ante lo que decía Hiiro—; es odiosito. De estos niñatos que hacen de todo para que jamás se olviden de ellos.
    —¿Es odioso como tú? —La pelirroja infló los mofletes.

    —Veamos… —Chiho buscaba por imágenes los expedientes del antagonista de esta historia—, oh. Esta muchacha luce bien y este también; quién lo diría… —anotó sus nombres en su mano con tinta china—. Dios dijo “ayúdate que yo te ayudaré” y eso hago.

    Luego de las preguntas, dimes y diretes y una que otra búsqueda paralela a la que se suponía que debía realizar el más coqueto de los músicos, los cuatro se reunieron fuera de la academia para compartir lo recopilado. Chie y Chihiro prácticamente portaban la misma información: los jounin esposos sí sabían quién era Itacho; además de que sus padres nunca o muy poquísimas veces se presentaban a algo que se les requiriese… no recuerdan haberles visto en la graduación del genin. El usuario Mokuton corroboró con opiniones diversas de niños que tuvieron riñas con el antagonista (¿?) y que, ciertamente, había otros que le ayudaban en sus bromas. Yuu aprovechó para preguntarles si sabían por qué Itacho atacaba a los turistas y uno de ellos le dijo algo técnicamente importante: “una vez contó que su padre se quedó solo porque su madre era extranjera, se fue un día y no regresó; lo dijo mientras se burlaba, así que no sé si sea cierto”. Chie y Hiiro se miraron entre sí, pues esa historia era parecida a la suya. Antes de que la familia se pusiera sentimental, Ho carraspeó para romper el ambiente y decir que él sí tuvo un poco más de suerte: encontró los expedientes del niño junto a la dirección de su residencia y el nombre de ese supuesto “padre”.

    —Bien, no ascendiste en vano —díjole la fémina.
    —También tengo datos sobre otros ninjas que pienso conocer, por si te interesa —Hiiro desvió su mirada—. Con eso de que Chie ya tiene a quien ver —el aludido respingó. Su mirada rojiza se encontró de lleno con la violeta de su hermana.
    —¿Cómo le hiciste para sacar más de lo necesario? —preguntó Shiten para desviar el tema.
    —Sara me dio permiso.
    De repente, la pelirroja visualizó en su mente la última imagen que hubo visto uno de sus clones de sombra. Advirtió rápido a sus compañeros e indicó la localización de los hechos; para abarcar más terreno, la misma díjoles que iría a buscar al padre de Itacho en la dirección que ponía sus expedientes. Su mirada buscó la de Habanero I para que la acompañara mas Chie alzó su voz solo para decir que él iría detrás del mocoso. Sin que nadie lo notara Hiiro arrugó un poquito su frente; no dijo nada respecto a la decisión de su fratría y fue su otro hermano quien la acompañara en el proceso mientras el Mokuton y el dueño del Shamisen se aventuraban a detener o hacerle frente a la banda “Veneno”.

    Chuunin y jounin tomaron la vía que más les pareció rápida; le sorprendió a Ho que su hermana no objetara ante sus propuestas sobre cómo abordar la situación con el padre del responsable de tantas maldades. Es más, la encontró un tanto extrañada… como si su mente no estuviera cien por ciento centrada en la misión desde que se separaron de Chie y Yuu.

    —Chie ha estado raro, ¿no? Se ve diferente —miró de reojo a la fémina.
    —No nos contó sobre sus encuentros.
    —¿Y? Yo no les cuento sobre los míos —sonrió de lado.
    —Porque los tuyos lo sabe media aldea, si no es que toda —el chuunin entrecerró sus ojos; él no era tan puto.
    —¿Y qué me dices tú? Desde que regresamos de… —le costaba mencionar la palabra “guerra”, pues inmediatamente revivía imágenes que deseaba reprimir para siempre—. Si quieres que Chie sea abierto con nosotros o contigo, debes pagar con la misma moneda.
    —Yo no tengo nada que contar. —Aterrizaron detrás de varias rocas frente a un edificio que no lucía muy bien; por su fachada parecía ser de estas residencias habitadas por personas de bajos recursos. Chuunin y jounin leyeron el expediente; ambos tuvieron la misma conclusión: no parecía que el hombre y el niño viviesen ahí porque la descripción daba más para una casa.

    Chi y Hiiro bordearon el edificio y sin encontrar nada parecido a otra vivienda se dijeron con la mirada que ascenderían para tener una mejor vista sin esperarse jamás que la residencia que buscaban se encontraría ubicada en el cielorraso de la estructura. Los dos asintieron al estar listos para continuar el recorrido hacia la puerta; sus pasos fueron parsimoniosos mas no fue suficiente tener cuidado para que una de las losetas del techo/suelo se hundiera con el pie de uno de los hermanos. Indudablemente adjudicaron eso al estado deplorable del edificio, no obstante la puerta de la casa se entreabrió como si les diese la bienvenida. Aquello fue sumamente extraño para los parientes porque ni siquiera estaban a centímetros de la casa como para que eso pasara.

    Uno, dos, tres pasos más dieron antes de visualizar algo brillante desde el interior de la vivienda. Los dos se detuvieron al notarlo; una lluvia de senbon salió disparada hacia ellos llevándoles a saltar a cada lado en pos de evitarlas, empero no se imaginaron nunca que con ese salto se encontrarían con una barrera invisible que les hizo rebotar (pues chocaron con ella, similar a los casos donde algunas personas chocaban con puertas transparentes) hacia el centro. Ho y Hiiro maldijeron y lo hicieron con más ganas al ver que el techo se había abierto lo suficiente para que sus cuerpos se introdujeran por el agujero. Sus gritos quedaron opacados inmediatamente se cerrara el pasadizo.

    —Veo que mis trampas funcionan muy bien —resonó una voz masculina que la fémina y el varón de menor edad escucharon al salir estrepitosamente del deslizador.



    Hevans~Hevans~ dale matraca ya Kari WalkerKari Walker BuckleyBuckley
     
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    Última edición: 22 Ene 2017
  4. Hevans~

    Hevans~

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    Como si de una resbaladilla de centro comercial se tratara, los dos Miyazaki emitieron expresiones de sorpresa mientras se deslizaban por aquella superficie lisa que se contorneaba tal cual serpiente.

    —¿Crees que se lo haya creído? — cuestionó el menor en cuanto se escucharon los pasos dejar de sonar en la lejanía, además de una puerta cerrándose.

    La de mayor rango se encogió de hombros restándole importancia. Una de sus manos, igual que una de su hermano, se encontraba sosteniendo su peso contra una barandilla que por suerte lograron divisar antes de deslizarse fuera de aquel edificio. La kunoichi jaló con fuerza la estructura de metal logrando zafarla de su posición y retirarla completamente, con maestría alcanzó a detener la caída de su familiar y lo impulsó para que este entrara, para después simplemente seguirle.

    Bastó con que avanzaran unos metros para notar que se encontraban dentro de uno de los ductos de ventilación que hacían habitables aquellos departamentos en las montañas de la aldea, inclusive en su camino lograron observar el interior de uno de los hogares por las pequeñas brechas que otras barandillas. Decidieron seguir avanzando a sabiendas que en algún punto tendrían que alcanzar la casa del niño rata en la cima de aquel lugar. Escalando con dificultad algunos conductos verticales volviéndose victimas de posibles daños por caídas, aún más peligroso teniendo que evitar los ventiladores cuyas afiladas aspas se movían a velocidad preocupante.

    —Hasta aquí llegan los ductos.

    Habanero III solo rodó los ojos ante el comentario innecesario de Hiiro, él iba a la cabeza así que ya sabía que no podrían avanzar, si no se equivocaban esa debía ser la casa de su “enemigo”. Observaron por las mirillas, dividiéndose para abarcar mayor terreno, alcanzando a ver con algo de dificultad una foto de aquel niño que tantos problemas le estaba causando a la aldea posada contra un buró.

    Recibiendo la confirmación del lugar por parte de la Jounin, el Chuunin unió sus manos para formar unos rápidos sellos para luego pegar su boca contra la salida del aire acondicionado y exhalar desde su interior una densa nube de color morado; esto mientras la mayor se apresuraba a cerrar las otras salidas para no ser víctimas de su propio ataque. Un fuerte sonido de algo cayéndose les hizo saber que la táctica había funcionado. Esperaron unos momentos para que el Doku kiri no jutsu terminara de disiparse para salir de los ductos de la misma forma que habían entrado.

    —Por los planos que hay en la habitación parece ser que el tipo es o era creador de trampas— informó la pelirroja, quien se había encargado de inspeccionar el cuarto del hombre.

    —La habitación del mocoso es similar, pero encontré esto.

    Chihiro tomó entre sus manos el portarretratos que el coqueto hubo encontrado. Su ceño se frunció cuando identificó al hombre y al niño que eran mostrados en la captura, para la mujer a la izquierda de ambos no le era nada conocida. Los irises purpura observaron la sonrisa de medio lado que el de los ojos dorados tenía plantada en su rostro, comprendiendo lo que su compañero tenía en mente en esos momentos.

    [~]​

    Una serie de detonaciones se escucharon en las faldas de la aldea, seguido con la aparición de densas nubes de humo que dificultaron la vista. Empero, los que estaban por la zona pudieron ver que realmente ningún inmueble o persona había sido dañado durante aquel ataque, bueno, no nadie; dos chicos habían terminados con manchas de pintura en toda su ropa y su anatomía expuesta ¿bomba de pintura? Tal vez había sido eso, no estaban seguros.

    —¿De dónde sale tanto jodido niño? — gruñó el ermitaño ya fastidiado de aquella misión.

    El mayor de los Miyazaki no respondió al estar ocupado esquivando un quinteto de shuriken que habían sido lanzados en su contra desde uno de los tantos aparentes escondites que los infantes tenían en aquella zona donde los habían “arrinconado”. El pelirrojo tomó su Shamisen para iniciar una de sus habilidades familiares, mas tuvo que volver a moverse con velocidad tras caer otra pequeña esfera a sus pies; no se arriesgaría a averiguar si se trataba de una bomba de humo, veneno o explosiva.

    El bien conocido sonido de unos tacones alertó a los ninja y a los niños rebeldes que alguien se acercaba, pero ¿quién sería tan valiente o tan tonto para hacerlo? Ya había quedado bien claro que en esa zona algo estaba sucediendo y no cualquiera se acercaría a ver qué pasaba. Una delicada y pálida mano, con los dedos largos como si de pianista se tratase, retiró los largos cabellos chocolate que intentaron bloquear su visión por acción del aire que corría. Sus ojos verdes esmeralda pasaron por los dos “hombres” que se encontraban a unos metros de ella, pero inmediatamente siguieron su camino hasta posarse sobre una figura que aparentemente solo ella podía ver.

    —¿Ma…mamá? —aquella insoportable voz cuestionó con asombro.

    La fémina sonrió tristemente, asintiendo levemente y flexionando sus rodillas para disminuir su altura. Inmediatamente un peso cayó sobre sus brazos, los cuales envolvieron el pequeño cuerpo que se encontraba frente a ella.

    —Mamá, te he extrañado tanto.

    La de cabellos castaños abrazó con fuerza al niño rata, colocando su mentón sobre el hombro de su primogénito. Una ligera canción se escuchó desde lo alto de uno de los negocios cercanos, acompañado inmediatamente por la tonada de un Shamisen siendo tocado y finalmente por otra voz más delicada y femenina completando el trío. Lentamente los más débiles comenzaron a caer a los brazos de Morfeo, igual que cayeron de sus escondites sin despertarse del jutsu al que habían sido inducidos.

    —Recuérdenme nunca tener hijos— espetó Chihiro deshaciendo el henge que la había hecho tomar la forma de la madre de Itacho que hubo visto en aquella foto, recuerdo y sentimiento del niño que utilizó para hacerle caer. Ni siquiera había visto detrás de su transformación por la sorpresa de este.

    Kari WalkerKari Walker Claire UnderwoodClaire Underwood BuckleyBuckley

     
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  5. Jolie

    Jolie Porn is good.

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    Hola, antes que nada lamento la tardanza. Literalmente no vi esta misión al principio y en los últimos días he estado muy estresada con el trabajo. Pero en fin, lo que les importa no son mis excusas (?), vamos con la evaluación.

    Trama:

    Kari WalkerKari Walker un post sumamente introductorio, que evidentemente desglosó la simple información que daba el enunciado en sí. Nada muy elaborado, nada muy explicativo, pero que sin embargo fue un buen comienzo para lo que vendría después: la persecución. El final estuvo bastante bien, a pesar de que fue meramente una conversación sin mucho qué aportar; aquí diste a entender que el infante no era cualquier cosa, no sólo un chiquillo que le gusta hacer travesuras sino más bien alguien que está interesado en las vidas de los shinobi de las aldeas, pero que como todo niño, quiere fastidiar. La explosión final dio emoción y corta de manera dramática el momento, dando pie a seguir leyendo con interés.
    7/10

    BuckleyBuckley Bien, agregaste la entrada “triunfal” de la banda Veneno; sin embargo, pareció todo una extensión del post de Kari; únicamente una serie de insultos recíprocos, enojo, uno que otro golpe y nada más. Lo único destacable fue la parte del grupo al final.
    5/10

    YabokuYaboku un muy buen post; por lo que veo, junto a Hevans te encargaste de darle un buen término y crear una trama un poco más profunda de lo que el enunciado marcaba. El buscar a su padre, la supuesta razón por la que el niño actuaba de esa manera; estuvo todo muy bien planteado.
    10/10

    Hevans~Hevans~ excelente final, definitivamente diste el perfecto ejemplo de “cantidad no es calidad”. Muy buen desenlace, la estrategia que utilizaron para capturar al niño sin necesidad de la violencia y más bien utilizando la psicología fue bastante buena. Buen trabajo.
    10/10

    Verosimilitud:

    Kari WalkerKari Walker lo único que te criticaría es que… se supone que, a pesar de tener habilidades sobresalientes para su edad, es solamente un niño, no un shinobi; ¿cómo los Jounin que estaban ahí no se dieron cuenta de que había alguien “siguiéndolos”? Por decirlo así. Sin embargo, lo demás está en orden.
    8/10

    BuckleyBuckley
    ¿Por qué tendría que desactivar el Henge para esquivar una Shuriken? No tiene nada que ver una cosa con la otra, a menos que realmente haya afectado al ninja.

    A ver, primero: si le sacó todo el aire con el golpe en el estómago, no veo coherente que tan rápido se haya repuesto y pudiera hacer un contraataque en ese mismo instante. Segundo: me parece ilógico que con el golpe de Chihiro que claramente “lo estampó” contra el suelo, el niño se haya levantado ENSEGUIDA para huir “a lo Dragon Ball”, porque hablamos de una Jounin con 8 en fuerza, fácilmente con ese golpe lo habría puesto a dormir (desmayo).
    5/10

    YabokuYaboku Nada que resaltar, la verdad; todo estuvo en orden.
    10/10

    Hevans~Hevans~ tampoco tengo nada qué resaltarte, todo estuvo en orden.
    10/10

    Interpretación:


    Kari WalkerKari Walker muy bien, cabe resaltar; las descripciones y las interacciones de los personajes estuvieron acordes en todo momento, dándome a entender de que no es la primera vez que roleas con tus compañeros y aparte que conoces bastante a sus personajes. Bien hecho.
    10/10

    Por cierto el video me mató de risa y pena ajena (?)

    BuckleyBuckley en general todo está en orden, pero te recomendaría que te explayaras un poco más en lo que es explicar las situaciones. Porque a veces parece que lo haces sin ganas o sólo para salir del paso.
    9/10

    YabokuYaboku como siempre, tu manera de expresar y llevar al lector a través de tus escritos es espectacular, fluida y muy buena. No tengo nada que agregar.
    10/10

    Hevans~Hevans~ A pesar de que tus párrafos no son larguísimos, eres certero y puntual en narrativa, lo cual hace que el lector pueda comprender y situarse de correcta manera en tus escritos sin mucha más parafernalia, muy bien.
    10/10

    Pagas:

    Kari WalkerKari Walker 209 ryos + 2 PR (por progresión de Reputación)
    BuckleyBuckley 159 ryos + 2 PR (por progresión de Reputación)
    YabokuYaboku 250 ryos + 1 PR (por progresión de Reputación)
    Hevans~Hevans~ 250 ryos + 4 PR

    500 ryos + 2 PP para Kumogakure

    125 ryos para Sai

    UnderwoodUnderwood yo asigno, cierra.
     
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  6. Ninshuu

    Ninshuu Gran abuelo

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