+18 Original Fic Rosa Amatista

Tema en 'Fanfics y Roles Yuri' iniciado por Kurayami, 6 Ene 2018.

  1. I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE How deep is your love

    Registrado:
    26 May 2016
    Mensajes:
    1,893
    Temas:
    60
    Calificaciones:
    +665
    KurayamiKurayami Yo padezco transtorno de ansiedad, esto me genera hiperventilación y taquicardia.
     
  2. Autor
    Kurayami

    Kurayami

    Registrado:
    2 Oct 2017
    Mensajes:
    64
    Temas:
    3
    Calificaciones:
    +49
    Gracias por tu comprensión :*-*: , realmente lo necesitaba, hablar de esas cosas incomodas que envenenan el alma, y que con ninguno de los conocidos se puede hablar, sin despertar desagrado o incomodidad. Por lo que comentas veo que también no ha sido fácil para ti, que bueno que tienes ese conocimiento para orientar a gente que lo necesita :91:
     
  3. Autor
    Kurayami

    Kurayami

    Registrado:
    2 Oct 2017
    Mensajes:
    64
    Temas:
    3
    Calificaciones:
    +49
    Es algo muy difícil, que bueno que has podido sobreponerte a esa situación y no solo ayudarte a ti mismo sino a otras personas, es de admirar
     
  4. I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE How deep is your love

    Registrado:
    26 May 2016
    Mensajes:
    1,893
    Temas:
    60
    Calificaciones:
    +665
    Si supieras, sin mencionar nombres ni lugares, me he topado casos como:

    1. - Un niño de 7 años que vivía con 2 mujeres lesbianas (una de ellas su madre), la madrastra era drogadicta y su madre prostituta (la otra la prostituía como colmo), tenía 2 hermanas mayores y el niño tenía una confusión total por el género y depresión. PD: No estoy en contra de la comunidad gay, digo, sino fueras así ni estuviera aquí XD y varios de mis artistas favoritas lo son, pero sí estoy en contra de ese tipo de conducta dañina.
    2. - Niñas de 11-12 años embarazadas por familiares de estas.
    3. - Niños que venden droga.
    4. - Una madre de familia que fue violada frente a sus hijos cuando estos eran pequeños y quedó con el trauma.

    Por eso siempre he dicho, detesto a la gente que culpa del gobierno por todo lo malo que ocurre en el mundo, es la propia sociedad la que está bien jodida.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  5. Kissu

    Kissu Moderador

    Registrado:
    20 Oct 2006
    Mensajes:
    8,515
    Temas:
    434
    Calificaciones:
    +1,504
    ¡Terminé por fin!

    Me gusta la narración, pero creo que todo va muy apresurado. Sé que uno se puede enamorar en poco tiempo, pero toda la interacción de las protagonistas dura 2 días y ocurren muchas cosas (o sea, ¡ya se va a ir a vivir con ella!)

    Te faltan algunos acentos y vi una que otra falta de ortografía grave (que no recuerdo, así que igual y no lo debí mencionar).

    Bueno, seguiré viendo cómo avanza esto porque me da curiosidad saber en qué termina.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  6. Autor
    Kurayami

    Kurayami

    Registrado:
    2 Oct 2017
    Mensajes:
    64
    Temas:
    3
    Calificaciones:
    +49
    Esta "un poco" basado en la realidad, es lo que se suele llamar el Síndrome de la mudanza o síndrome del U-Haul, que le da mucho a las lesbianas primerizas o mujeres que no son lesbianas pero se enamoran perdidamente y por primera vez de otra mujer. Disculpa los horrores ortográficos, no les había hecho alguna edición a los textos, pero lo haré para que se vea mejor :'3
     
  7. Autor
    Kurayami

    Kurayami

    Registrado:
    2 Oct 2017
    Mensajes:
    64
    Temas:
    3
    Calificaciones:
    +49
    CAPÍTULO 8: PRIMERAS VECES

    Ante el difícil dilema que le suponía aceptar la propuesta de Ada, la joven no sabía que excusa dar, pues su intuición le decía que entregar tanta confianza tan rápido no era buen signo, que debía ser comedida y dar los pasos mejor, pero se dio cuenta de que ya era un poco tarde porque desde el comienzo la dejo ir más lejos que a cualquier persona, ahora la cuestión era: ¿dejar eso hasta ahí o cometer el error hasta al final, con el riesgo de que fuera un acierto?, le hubiera encantado estar sola y meditarlo varias horas, pero era momento de una decisión rápida. Respiro profundo y salto al abismo.

    - Está bien quédate por unos días, pero que no sean muchos porque no sé con exactitud cuándo regresaran mis padres- esto último era un intento de excusa para que Ada no estuviera demasiado tiempo.

    - ¿En serio? ¡Eres la mejor amiga que cualquiera podría tener!- dijo abrazándola y apapachándola con fuerza, mientras esta se sentía como si fuera la muñeca de la atractiva joven

    Estaban frente a la entrada de la mansión, cuando un auto color vinotinto se aproximaba de lejos hacia el lugar. Ada abrió bien los ojos, reconociendo de inmediato que era el vehículo de Lena y reacciono impulsivamente, tomando sus cosas con prisa y agarrando a Kim del brazo metiéndola a empujones a su propia casa para de una vez entrar ella también

    “Maldición mi tía me está buscando, estoy segura de ello...por suerte no me vio” pensó la morena mientras respiraba agitadamente, era casi una paranoia ver como la vida la presionaba tanto, y las casualidades se presentaban tan repentinamente. Tantas calles en esa ciudad y justamente quien le buscaba tenían que pasar por ahí.

    - Idiota, ¿porque me empujaste? te estoy recibiendo en mi casa y te portas tan groseramente- le dijo la pelinegro disgustada mientras se sobaba el brazo adolorido por el maltrato de la otra chica

    - No, es por nada jeje-respondió nerviosa-discúlpame por favor, creo que me emocione más de la cuenta

    - No sé si disculparte porque además no creas que se me olvida que me quedaste mal, ¡y a mí nadie me deja plantada!- le dijo Kim entre pucheros y mostrando más emociones de las que para ella era debido.

    Ada noto rápidamente esto, aquello le provocaba risa, su amiga era bastante graciosa a la hora de reclamarle algo y también sentía cierto grado de ternura, al notar que se preocupaba por ella y le daba tanto valor a lo que hacía o dejara de hacer, no se pudo contener y tomo a Kim por la cintura acercando su boca al cuello de la jovencita y depositando un suave pero rico beso allí.

    - Tranquila no te volveré a fallar ¿sabes que eres muy adorable?- le dijo Ada sensualmente al oído.

    Las blancas mejillas de la joven se volvieron a tornar de un color rojo, una vez más, y las que no sabían que faltaba, aquella muchacha era la única que conseguía lograr esa reacción en ella, ese beso tan dulce y tener esa voz hablándole suavemente al oído la hacían derretirse como cera en el fuego, cualquier enojo o tristeza que podía tener en el momento se desvaneció lentamente en ese instante tan sublime, pero sabía que debía aterrizar de la nube en la que había subido en esos pocos minutos.

    - Esta bien olvidare que no cumpliste tu palabra- dijo con la voz muy débil pues aun se encontraba como extasiada por el momento especial

    - Ya verás que no vuelve a ocurrir- le dijo aun sin alejarse de ella y continuando besándola, por su cuello, subiendo por sus mejillas y llegando muy cerca de los labios

    Kim sentía que estaba en otro mundo, cerró los ojos y presintió que aquel beso llegaría a donde tanto lo deseaba entre abrió los labios un poco, casi inconscientemente y justo pudo sentir como la boca de la otra chica se posaba sobre la de ella, por unos cuantos segundos pero que fueron suficientes para probar lo dulce que era. Si antes de ese momento estaba cautivada ahora la había terminado de enredar en su tela.

    Al separase sus labios, las manos de Ada fueron alejándose de su cintura para irla soltando lentamente, con cierto cuidado, porque la pelinegro estaba tan extasiada que si le soltaba de su agarre de golpe, esta se iría derecho al piso. Cuando regreso de su trance, se sentía algo apenada y trato de escudarse en cualquier argumento.

    - Bueno, no sigamos perdiendo el tiempo aquí; ya que llegaste a la hora del almuerzo vamos a comer.

    Ada no pudo evitar sentir algo de risa por las reacciones que le podía causar a la joven pero se contuvo lo más que pudo, sin embargo quería seguir intimidándola un poco más

    - Esta bien, pero dime... ¿estas noches puedo dormir de nuevo contigo?- lo decía en un tonito sexy justamente con la intención de hacerla acalorar más.

    - ¡Aaaah tonta! Ya de deja de molestarme- le respondió entre pucheros, se sentía tan pequeña al lado de esa chica tan atrevida.

    Las dos pasaron para la cocina y Kim empezó a sacar algunos ingredientes de la nevera, unas especias de la alacena y a alistar el horno. Ada se sorprendió de que no hubiera chef o sirvientas porque aquello siendo una mansión lo más común es que estuviera ese personal para realizar esas tareas

    - Em ¿porque no tienes sirvientes?- pregunto con mucha extrañeza

    - No, prefiero hacer algunas cosas por mi misma; mis padres siempre ha querido contratarlos pero yo no lo he deseado…siento que si las demás personas hacen las cosas por mí, me sentiré mimada pero inútil- respondió mientras continuaba preparando la comida, con la mayor dedicación posible, inconscientemente porque quería impresionar a la persona que le gustaba.

    -------------------------

    La búsqueda que había realizado fue muy extensa, recorrió muchas calles, licorerías, bares, y todo sitio en el que su sobrina pudiera estar pero por ninguna parte la encontró, así que Lena se resigno a volver a casa. Estaciono su vehículo y luego entro a la vivienda, siendo recibida rápidamente por su hija

    - Madre al fin llegaste dime ¿la encontraste?- le pregunto precipitadamente-

    - No- dio un hondo suspiro – la busque por todas partes y no aparece, mañana lo intentare de nuevo

    - ¿Sabes que estuvo aquí? Que logro entrar mientras no estábamos- le dijo Lía con mucha rabia en los ojos

    - ¿Qué? no es posible

    - Pues sí, mientras estábamos afuera aprovecho para llevarse sus cosas y algo más...-expreso con furia porque su víctima había escapado a un destino desconocido

    - ¿Y qué es ese algo más?- la señora estaba intrigada

    - Bueno te acuerdas de la botella de whisky escocés, de edición especial que te costo tanto conseguir y que era la principal de la vitrina…pues dala por perdida porque se la llevo- lo dijo de la forma para hacer lo más posible que su madre se molestara por la perdida

    - ¡No! ¡¿Como pudo?! Esa bebida era de colección no para consumo, además ella ya no debería de beber se supone que se había rehabilitado-

    Era muy difícil que sacaran a la señora Lena de sus casillas, pero cuando esto pasaba era un sentimiento incontrolable que la invadía por dentro. “Todos los esfuerzos que he hecho, y la chiquilla esa los hecha por la borda” pensó mientras cerraba los puños y se llenaba de mucho enojo…sea como sea tendría que encontrarla.

    -----------------------

    Luego del delicioso almuerzo que Kim había preparado, la morena se sentía como una reina en esa casa, tenía tiempo que no ingería una comida hecha con tanto amor y por unas manos delicadas como las de su amiga, quien estaba satisfecha de que su plato le hubiera agradado tanto a Ada, se sentía como si toda la vida hubieran vivido juntas, lo cual le hacía sentirse muy diferente

    - Ya que comiste deberías llevar tus cosas a la habitación- le sugirió Kim

    - Ah por favor hazlo tu y yo lavare los platos- le pidió con total confianza la morena, ya que sabía que la chica no le diría que no. Lo único que si tomo para sí fue la bolsa en la que cargaba la bebida que había robado, y dejo que la pequeña maleta la llevara Kim.

    La pelinegro se sentía un poco avasallada por su huésped, pero como se trataba de una sola maleta y no muy pesada pues no quiso negarse, así que la subió hasta a su habitación, cuando la tiro sobre la cama, uno de los seguros se abrió dejando salir todo el contenido que se desperdigo por el suelo.

    - ¡Que torpe soy!- exclamo mientras empezaba a recoger las cosas

    Algunas cosas específicamente la ropa interior de Ada se las quedo viendo por un buen rato, varias de las prendas eran bastante sexys: tangas y pantys con encajes muy sugerentes y de los colores que más le llamaban la atención: negro y rojo. De solo ver las prendas se imaginaba como se vería la dueña de las mismas usándolas sin nada más de ropa, y se sentía increíblemente erotizada.

    Mientras estaba sumergida en sus pensamientos un tanto pervertidos, vio que también había un cuaderno de clases y que dentro de uno de los bolsillos internos del mismo habían varios papeles…su curiosidad no la aguanto y empezó a revisarlos, entre ellos estaban la fotocopia del papel de ingreso de Ada al reformatorio Dubois fechado hace cuatro años atrás, una foto en la que salía su amiga cuando era niña al lado de Mary su madre, y un sobre de color violeta que parecía contener una carta especial adentro, esto último fue lo que más llamo la atención de Kim quien estaba por abrirlo para ver su contenido, pero justo en ese momento fue interrumpida por el llamado de Ada.

    - Ya termine de lavar los platos ¿Qué tanto haces allá arriba?- grito la morena mientras subía las escaleras

    El sonido de la voz y los pasos de Ada aproximándose, hizo que la pelinegro metiera todas las cosas lo más rápido posible dentro de la maleta y en medio del desespero se guardo el sobre en uno de sus bolsillos. Cuando la morena abrió la puerta ya todo estaba en aparente orden

    - ¿Por qué te tardas en bajar?- le pregunto la chica un tanto extrañada

    - No por nada en especial- le respondió Kim, mientras se disponía a salir del cuarto. Ada no sospecho nada y las dos bajaron juntas.

    “Menos mal que no se dio cuenta” pensaba la pelinegro un tanto aliviada, no quería que su amiga la viera como una entrometida. Noto que la morena paseaba la casa como si fuera suya y se dirigió hacia la terraza, donde quedo impresionada por la belleza que allí vio.

    - Es la parte más linda de toda tu casa- exclamo Ada al notar la hermosa vista de la ciudad que se apreciaba desde ahí- aquí es el lugar perfecto…

    - ¿Perfecto para qué?-pregunto Kim

    - Para que celebremos que estaremos juntas estos días- dijo sonriendo con cierta malicia

    En eso Kim se dio cuenta que la joven había traído la bolsa negra que tenía una botella adentro, se estaba preguntando desde el comienzo de que se trataba y en ese momento Ada lo descubrió, sacando el envase de vidrio, que tenía unas etiquetas doradas y una tapa con la insignia de un dragón.

    - ¿De dónde sacaste eso?- le pregunto impresionada

    - ¿Sabes lo que es?

    - Obvio que si, mis padre en sus viajes suelen traer ese licor, es uno de los más costosos y difíciles de conseguir- le expreso con cierta consternación

    - Bueno, se lo robe a mi tía ¿contenta?, esa vieja tiene mucho dinero no le costara conseguir otro- dijo con enojo, mientras abría la botella y le daba un gran trago

    La otra joven estaba impresionada por el descaro con la que su amiga hacia las cosas, y las decía como si no se tratara de algo malo. Pero en cierta forma esa actitud tan liberal le generaba ciertas cosquillas por dentro.

    - Que poco refinada eres, como tomas el whisky así, ¿no sabes que tienes que servirlo en un vaso con hielo, agua o soda?- le expreso ante la falta de etiqueta que mostraba.

    Ada alzo una ceja y le lanzo una de esas miradas que matan, que la otra joven se arrepintió un poco de haber abierto la boca

    - Claro que lo sé, no me creas tan ignorante-le dijo con molestia- solo que me gusta beber el alcohol de la botella, entre más fuerte sea el trago mejor para mi

    La otra chica se quedo callada, le inspiraba un poco de miedo la forma en que actuaba Ada, más sin embargo no soportaba ver como tomaba el licor sin ningún tipo de educación o control, así que se ausento un momento y fue a la cocina, cuando regreso traía una hielera, y un vaso de cristal

    - Al menos por hoy acepta mi sugerencia y bébelo en el vaso así no te hará daño.

    - No te preocupes ya estoy acostumbrada a tomar, pero de todas formas como eres la anfitriona te complaceré ¿porque trajiste un solo vaso acaso no vas a beber? – le pregunto un tanto asombrada

    - No, yo no bebo…nunca lo he hecho-dijo con sinceridad

    - ¿Nunca has bebido? Oh de lo que te estás perdiendo-le respondió con un dejo de maldad en su rostro, justo en ese momento se le vino a la mente la idea de que sería divertido, embriagar a Kim por primera vez

    La morena tomo el vaso y lo lleno, bebiendo por completo su contenido en unos pocos segundos, luego vertió de nuevo alcohol en el mismo hasta el tope, y se acerco a Kim

    - Acéptame este trago por favor- le dijo clavando su mirada en aquellos ojos negros que le miraban con temor e intriga a la vez

    - Ya te dije que no bebo, y no lo haré- respondió con temor, no quería llegar a aquello

    En eso la joven se le abalanzo encima y la hizo caer al suelo, la sujeto fuertemente y coloco el vaso en su boca, haciéndola beber parte de su contenido a la fuerza, mientras que por el forcejeo el resto se regaba por el cuello y pecho de Kim

    - Bien...así me gusta que hagas lo que te digo ¿no se siente bien esa sensación del licor quemando tu boca?

    La pelinegro no podía hablar, se sentía aterrada por aquel ataque y como probaba el gusto de aquel whisky, nunca olvidaría ese sabor en toda su vida, y menos con lo que pasaría después

    - No se debe desperdiciar nada, como tú lo dijiste es un licor caro- dicho esto la morena empezó a lamer el pecho de su amiga, su cuello, mejillas y cada parte donde la bebida se había regado

    Kim temblaba de temor y al mismo tiempo de placer, eran varios escalofríos que le recorrían el cuerpo y que luego se transformarían en sensaciones agradables y repentinas, nuevamente sentía aquel sentimiento entre la desesperación y lo agradable. Al rato Ada se detuvo, con la plena intención de dejarla con ganas de más, pues la noche que estaba por venir era larga

    - ¿Por qué hiciste eso? Pregunto la chica de piel pálida mientras se abrazaba así misma

    - Vamos, te dije que quería celebrar, no es justo que yo sola me termine la botella- le dijo entre risas

    Luego de un rato, ya rebasada la barrera del miedo, Kim empezó a beber casi al mismo ritmo que Ada, obviamente que esta ultima tenia mil veces más resistencia que la otra que ya estaba bastante mareada y hablando sin pensar mucho las cosas. Se idearon un juego de preguntas y respuestas sobre varios tópicos, después de varios temas triviales como cual era la comida favorita de cada una, el color que más le gustaba entre otras tonterías, finalmente Ada quiso llegar a un nivel más íntimo

    - Cuéntame Kim ¿Cómo, cuándo y con quien fue tu primera vez?

    - Buenoo-dijo ya con dificultad para hablar- fue cuando tenía 16 años, con un guardia de seguridad, y fue bien aunque solo lo hice por diversión y por probar como era el sexo- ¿y la tuya? ¿Con quién y cuándo fue?

    Ada se torno un poco seria, no sabía si decirle la verdad, pero tenía deseos de desahogarse, y pensó que como la otra joven estaba ya muy borracha, no sería algo tan difícil

    - Fue con mi prima cuando estaba niña, de hecho ella me violo- le dijo ya con algo de tristeza en su mirada.

    La pelinegro a pesar de los tragos que tenía encima comprendió perfectamente lo que dijo su amiga, y se quedo impresionada, guardando silencio por unos minutos. Inexplicablemente empezó a sentir un sentimiento de rabia muy fuerte por esa mujer desconocida, pero que le había hecho un grave daño a su querida “amiga”, y lo segundo que venía a su mente es el hecho de que Ada ya había estado con otra chica, no pudo resistirse a indagar más sobre el tema

    - No tenía ni idea de que ya habías tenido sexo con otra mujer- susurro la joven

    - La verdad es que después de esa pasaron varias otras, pero eso no quiere decir otra cosa, yo he tenido mis novios, y también me he acostado con ellos y…

    - No es necesario, que me hables sobre eso…sabes quiero confesarte algo-le musito tratando de aclarar su voz lo más posible.

    - Hazlo para eso somos amigas- le respondió con ternura

    - Hace años atrás cuando estaba niña me gustaba otra chica mayor que yo, y le dije mis sentimientos hacia ella, pero justo después quiso abusar de mi, pero huí a tiempo y no hubo nada que lamentar, pero desde ahí le tome cierto temor a las lesbis…en cierta forma algo de rechazo y por eso me decidí por los chicos, pero últimamente, siento que las cosas están cambiando- le expreso Kim con las mejillas el doble de rojas, una combinación entre la pena y el efecto del alcohol

    - Entonces, nunca has tenido intimidad con otra mujer

    - No, nunca, ni si quiera he besado a alguna…bueno sin contar lo que paso esta tarde- recordando cuando sus labios habían sentido los de su amiga

    - Eso fue solo un rose- le comento Ada

    - Entonces, ¿sería tan malo que nos diéramos un beso de verdad?- dijo Kim acercándose a su amiga

    Sus miradas se encontraron nuevamente, en los ojos de ambas habían dudas y al mismo tiempo deseo, estaban ante la expectativa de que ocurriera lo inevitable, de repente la pelinegro se decidió y junto sus labios con los de su amiga en un contacto tierno y algo ingenuo al principio. Pero pronto la morena la tomo de la nuca y empezó a besarla con verdadera pasión que Kim no dudo en corresponder, tomándola fuertemente y acorralándola contra una de las paredes del lugar.

    El beso se hizo más intenso cuando abrieron sus bocas, y ambas lenguas se encontraron empezando a rozarse rítmicamente, robándole el aliento la una a la otra. Así siguieron por varios minutos en los que Kim sentía que se desvanecía, tanto por el alto nivel de bebida que le recorría la sangre como por lo erótica que se estaba tornando la situación. Tomo una de las piernas descubiertas de Ada y empezó a subir su mano por ella, hasta debajo de la falda, acercándose a un lugar que nunca había sentido en el cuerpo de otra chica, cuando finalmente su dedos se posaron sobre algo cálido y húmedo supo que había pasado la línea que por tanto tiempo se había negado a cruzar.
     
  8. I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE How deep is your love

    Registrado:
    26 May 2016
    Mensajes:
    1,893
    Temas:
    60
    Calificaciones:
    +665
    [​IMG]
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  9. Kissu

    Kissu Moderador

    Registrado:
    20 Oct 2006
    Mensajes:
    8,515
    Temas:
    434
    Calificaciones:
    +1,504
    Oh, no, no me refiero al hecho de enamorarse, me refiero a tooodas las cosas que pasan (ajenas a la relación, más bien la acción).

    Jajajaja, ay, Kim cede, Kim cede~
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  10. Autor
    Kurayami

    Kurayami

    Registrado:
    2 Oct 2017
    Mensajes:
    64
    Temas:
    3
    Calificaciones:
    +49
    :*-*: :*-*: :*-*: espero no decepcionar xD

    Ah xD comprendo jaja es cierto, creo que me impaciento con las cosas, se debe ver reflejado en mi manera de narrar D:

    7w7 gracias por leerme :*-*: asdf ahí iré mejorando en mis escritos, es divertido volver a retomarlo de nuevo y que me estén dando consejos :'3 <3
     
  11. Autor
    Kurayami

    Kurayami

    Registrado:
    2 Oct 2017
    Mensajes:
    64
    Temas:
    3
    Calificaciones:
    +49
    CAPÍTULO 9: DESPUÉS.

    Por un momento su ebriedad se fue levemente, para hacerse un poco consiente de lo que estaba pasando, aquello le causaba algo de temor, pero el deseo que tenía de hacerlo era superior a eso, además de que sentía algo que no había experimentado antes al intimar con alguien, una sensación de afecto que no se siente por una simple amiga sino por la persona a quien se empieza a amar. Todo esto junto la empujaba a continuar tocando a la joven sobre la panty que ya estaba bastante mojada.


    - Umm...por favor no te detengas- gemía con ansías de que Kim no se echara para atrás y siguiera avanzando más


    Ante la casi suplica de Ada, la pelinegro fue aumentando progresivamente la velocidad con la que acariciaba aquella parte, pero aún se sentía un poco cohibida de llegar más lejos. Aquello era un poco extraño, pues nunca era tímida a la hora de complacer a un amante, era como si esta fuera la primera vez que mantenía sexo con alguien...porque el cuerpo femenino difería totalmente del masculino, todo era más erótico, no era tan fácil satisfacer a una chica, pero aquello le estaba gustando pues suponía mayor táctica y envolvía muchas más emociones que las que estaba acostumbrada a experimentar.


    La morena noto que la otra chica necesitaba una ayuda para terminarse de soltar, así que no dudo en guiarla lo que hacía falta. Tomo la mano de Kim y la llevo por debajo de su panty, así esta sintió directamente aquel lugar tan ansiado


    - Estás muy caliente...- musito la joven bastante sonrojada y emocionada ante el descubrimiento. Las primeras pisadas de un humano sobre la Luna debieron de haber despertado el mismo entusiasmo de llegar más lejos.

    - No hables más, solo no pares- le respondió para después atrapar su boca con la de ella, y seguir llevando su mano por donde deseaba ser tocada


    Luego de unos instantes la soltó, pues la novata agarro el ritmo más pronto de lo que pensaba, y no tardó mucho en tocar aquel punto tan sensible

    Ada exhalo un gran gemido del placer, al sentir los dedos de la joven por fin dar con el lugar clave en su clítoris, como la contraseña que abre una caja fuerte.

    - ¿Te gusta?- le dijo recalcando lo obvio, tratando de ser un poco audaz y mostrarse conocedora de algo que le era tan extraño, a pesar de poseer lo mismo en su propia anatomía. Ada no le respondió, solo asintió suave con la cabeza, como una orden de que debía continuar sin hablar torpezas, Kim lo comprendió y se sintió apenada ante su inexperiencia, era el guitarrista callejero tocando por primera vez un Piano en pleno Teatro La Scala. Suavemente seguía, confiando sin saberlo en una agilidad innata, era como si el cuerpo de la chica estuviera hecho para que ella lo tocara


    Ada se excito más de lo que tenía planeado, pero recordó que no debía perder tanto el control sobre su presa, por lo que decidió hacer algo más osado, así que detuvo un momento a Kim


    -¿Qué pasa? ¿No lo estoy haciendo bien?-pregunto algo asustada


    - Lo estás haciendo maravillosamente-le dijo sonriendo-pero no quiero que juegues tu sola


    Dicho esto empezó a desnudar a Kim, dejándola solo en sus prendas íntimas las cuales retiro de forma sensual con sus dientes, la pelinegro no opuso ninguna resistencia, aunque sus mejillas se sonrojaban al sentirse desnuda frente a los ojos de su amiga.


    - No deberías de avergonzarte ya que las dos somos mujeres- le dijo con picardía- además tienes un cuerpo muy hermoso y apetecible


    Esas palabras solo hicieron que el calor en su cara y en el resto de su ser aumentara, pero rápidamente sintió como la lengua de Ada apaciguaba esa calentura, al pasearse lentamente por su vientre, meterse dentro de su ombligo y luego recorrer y penetrar su intimidad.


    - Ahh, para- le dijo sujetándole el cabello, no sabía porque se negaba aún a aquello tan excitante. Pero como si estuviera sujeta al borde de un precipicio del que ya no podía sostenerse, se dejó caer en aquellas nubes de placer que la invadían por completo

    - Estoy sedienta y tú tienes mucha agua para mí-musito luego para seguir lamiendo y saboreando su húmeda intimidad.


    Kim se movía con ansias, aquella sensación tan única estaba a punto de llevarla al éxtasis, pero de pronto Ada se detuvo, y con algo de fuerza la hizo acostarse en el suelo.


    - ¿Qué harás ahora?- pregunto entre jadeos

    - Quiero que las dos lleguemos- respondió mientras se quitaba toda la ropa, para luego tomar las piernas de Kim y entrelazarlas con las de ella, haciendo que ambas intimidades se encontraran

    Al sentir aquella parte húmeda sobre la suya, su clítoris contra el de ella, empezó nuevamente a gemir, sus expresiones de placer aumentaban a medida de que Ada se movía con mayor pasión cada vez, así continuaron frenéticamente por un buen rato de éxtasis total que llego a su punto máximo en un gran orgasmo mutuo. Luego de la sensación tan liberadora, sintió que su sangre fluía a gran velocidad por sus venas y por lo tanto se intensifico el efecto del alcohol, haciendo que cerrara sus ojos lentamente sin dejar de ver hasta el último momento el rostro complacido de Ada, que la miraba con pasión y ternura a la vez.


    - - - - - - - - - - - -- --


    En casa de la familia Hazoury, la señora Lena se encontraba pensando que haría después de que encontrara a su sobrina. Traerla a casa de nuevo definitivamente, no era la salida más viable, y regresarla al reformatorio sería demasiado complicado, pues cuando la retiró de ese sitio se sentía tan confiada que pidió que borraran el expediente de la chica para que no quedara huella alguna de que alguien de su familia había pasado por ese lugar, claro que para ello tuvo que pagar una buena suma de dinero. Su reingreso significaría pagar de nuevo pero el doble, y esa idea no le agradaba para nada

    Inmersa en sus pensamientos, decidió distraerse y empezó a dar un vistazo al as hojas de una revista que publicaban en esa ciudad, donde salían las personas más celebres o adineradas y sus respectivos logros (si es que los tenían), en caso contrario también servía publicar todo lo bueno o malo que les aconteciera. En la página principal vio que se anunciaba la boda de dos jóvenes de padres ricos muy conocidos en la ciudad, y más abajo otro titular donde decía que un chico llamado Alexander Renuald, que pertenecía a la familia de este importante apellido, había ganado tres premios en competencias de equitación. Por alguna razón aquellas dos ideas se asociaron en su mente en ese momento: "boda" y "chico de sociedad"

    - ¡Lo tengo!-Dijo en su mente, con una inusitada felicidad en su rostro- esa es la mejor forma en que puedo librarme de Ada antes de que sea mayor de edad, y además asegurar que se convierta en “una muchacha de bien”.

    La señora se encontraba muy contenta, pues ese era el plan perfecto para quitarse ese peso de encima. Consulto su agenda, donde tenía los contactos de todos los personajes de alcurnia que conocía y para su alegría, encontró entro ellos a Elois Renuald, el padre de Alexander y viejo amigo de la señora en los tiempos en que estudiaban en una Academia Privada. Sin esperar mucho lo llamo y entablo algo de conversación con él sobre asuntos diferentes, sin ir al grano todavía, pues tenía que ser bien cautelosa y calmada para que su estratagema funcionara.

    Al terminar la llamada, Lena rio sola de felicidad, porque sabía que ya tenía asegurada la primera parte de la solución a su gran dolor de cabeza. Solo tenía que encontrar a Ada en el transcurso de esos días y de eso se aseguraría porque esta vez no realizaría la búsqueda sola sino con la ayuda de los guardias de seguridad de la familia, los uniformados de verde.


    -------------


    Estaba amaneciendo en ese momento, cuando Kim luego de permanecer el resto de la noche dopada, despertó y se encontró desnuda en su cama. Sentía un leve dolor en algunas de sus extremidades, sin imaginar que esto último se debía a que Ada la tuvo que llevar a rastras a su habitación, luego de que todo terminara.

    Inmediatamente se dio la vuelta para asegurarse de que la chica estuviera a su lado, aunque a diferencia de ella, Ada si estaba vestida con una de sus pijamas y al parecer dormía plácidamente. Recordaba intermitentemente todo lo que había pasado ayer, y también sentía un intenso dolor de cabeza producto de los tragos.

    "¿Realmente lo habré hecho con ella?" se preguntaba así misma, aunque eso estaba de más porque si recordaba con detalle cada parte de ese encuentro intimo entre las dos. Ya todo estaba hecho, pero ahora ¿Qué haría? ¿Cómo continuarían sus vidas y ¿con qué cara la miraría cuando despertara?, se puso muy nerviosa y trato de levantarse sin hacer ruido, pero apenas puso un pie fuera de la cama, la otra joven lo noto, pues estaba despierta solo que con los ojos cerrados


    - ¿Para dónde vas?-le pregunto algo dominante

    - Voy a ducharme y luego vestirme porque tenemos que ir al instituto- respondió un poco asustada

    - Iras tú porque yo no, no me encuentro de ánimos- uso esto como justificación porque sabía que no le convenía salir a la calle si su tía andaba buscándola

    - ¿Qué te pasa? ¿Estas molesta conmigo...por lo de ayer?- fue lo que Kim atino a decir porque pensó que era su culpa

    - No tengo razón para estar molesta-dijo tranquilamente- porque ayer no pasó nada.


    Ante estas palabras Kim se quedó helada, ¡¿cómo ella podía decir eso después de la manera en que lo habían hecho ayer?! eso la hería en el orgullo y mucho más en lo sentimental


    - ¿Por qué dices que nada, acaso no recuerdas que...

    - No, y es mejor que tú también lo olvides, has a un lado cualquier cosa que esté pasando por tu mente sobre si hicimos algo, no te conviene, recuerda tu siempre dijiste que solo lo hacías con chicos.


    Ada estaba actuando así con la finalidad de no mostrar que también estaba interesándose sentimentalmente por Kim, simplemente no quería involucrarse a un nivel romántico pues imaginaba que eso terminaría haciéndole más daño a las dos, solamente buscaba que la ayudara en lo que necesitara y siguiera ciertas de sus órdenes...era cruel, pero la vida la había acostumbrado a ser una miserable como lo había sido mucha gente con ella, especialmente su familia.

    La pelinegro por su parte se sentía morir, sabía perfectamente lo que había ocurrido anoche, a pesar de que estaba ebria lo recordaba con mucha exactitud, así que era hiriente que ahora su amiga le estuviera pidiendo que hiciera de cuenta que “nada paso”. Aunque esas mismas palabras se ella se las había dicho varias veces a otras personas, era terrible que le estuviera pasando a ella. No quiso decaer, ni echarse a llorar porque eso haría todo más humillante, así que solo permaneció seria y fingió lo más posible que no le importaba aquello. Salió de la habitación, se bañó y cambio, y se fue al instituto sin despedirse de Ada.

    Cuando iba a mitad del camino para llegar a Esther Saint, se detuvo en una banqueta y se sentó a llorar, sentía el corazón roto, cuando se desahogó lo más que pudo, seco sus lágrimas con un pañuelo, y continúo su camino. Al llegar a su salón, se dirigió a su pupitre y se recostó sobre él, al pasar sin ni siquiera saludar a sus amigas, estas se preocuparon y se acercaron a ella. Nunca en lo que lo que llevaban conociéndola la habían visto así, siempre lo más característico de ella era su seriedad y la convicción que tenía de nunca dejarse vencer, pero ahora la veían totalmente deprimida:


    - ¿Qué te ocurre Kim? ¿Murió algún familiar o conocido tuyo?- le pregunto Jenny acariciando su cabeza

    - No, pero es la misma sensación. Siento que algo en mi hubiera muerto- respondió desconsolada la joven, nunca le gustaba ventilar sus asuntos personales, pero en ese momento necesitaba desesperadamente desahogarse.

    - Disculpa que te lo pregunte-dijo nerviosa Gwen- ¿tiene algo que ver con lo que estuvimos hablando de que te estabas enamorando de un chico?


    - ...- permaneció por unos momentos en silencio

    - Entonces es por eso- suspiro la otra joven

    - Sí, bueno es por eso- tuvo que aceptarlo para que la conversación siguiera fluyendo- ¡Pero no yo no estoy enamorada! Es que siento que se burló de mí, y eso me hace llorar de la rabia- mintió porque no quería parecer tan patética


    Sus amigas sí notaban que la pelinegro se había enamorado de aquel joven misterioso y que este estaba jugando con sus sentimientos, sintieron mucho enojo y al mismo tiempo curiosidad de conocer al muchacho para reclamarle, y dicho sea de paso ver que tan guapo era, (porque si había logrado finalmente flechar a Kim debía de tratarse de un “Adonis”)


    Cuando llego la hora del receso todas tomaron una mesa, y al rato decidieron instigar a la triste muchacha para que les dejara conocer al chico.


    - Kim déjanos conocer a ese novio tuyo, para hablar con él y exigirle que te valore porque tú eres una gran chica- dijeron casi todas a la vez y presionándola

    - ¿Conocerlo?- en ese momento sintió que todo se le volvía peor, no podía hacer eso porque no se trataba de un chico sino de Ada. Si se enteraban de eso no sabría donde esconder la cara.

    - Si, ¡queremos verlo! Y hacerlo entrar en razón- dijo con mucho ímpetu Gwen

    - ¡No pueden conocerlo¡- se precipitó al sentirse acorralada en su mentira

    - ¿Por qué no?..um seguramente es que es muy feo- dijo con malicia Jenny

    - Sí probablemente es eso, y se trate de un chico horrendo, un nerd, un enano..- continuo siguiendo el juego Gwen.


    En ese instante la tristeza de Kim paso a ser un enojo bastante grande porque se estaban burlando de ella, y no permitiría que hicieran eso ya que no le gustaba quedar mal parada frente a sus amigas, nadie la podía hacer quedar en ridículo, así que su orgullo la impulso a defenderse

    - ¡No es nada de eso! Y si tanto quieren, se los presentare mañana, para que dejen de hablar tantas tonterías


    - ¡Sí! entonces mañana- dijeron al unísono mientras chocaban sus manos en actitud de que habían logrado convencer a la pelinegro


    ---------------------------


    En una mesa próxima a esa, se encontraban las ex amigas del grupo, Sara e Hilen. Sara había estado observando y escuchando todo desde el principio, y era la única que intuía que lo que le ocurría a Kim no era causado por un hombre, sino por aquella muchacha nueva que se había hecho su amiga tan precipitadamente. Era un instinto que nunca le fallaba, y estaba segura de que más temprano que tarde pasaría, pues desde que vio a la recién llegada nunca le inspiro confianza.


    - Sabes, siento que aunque se merece todo lo que le está pasando, me da pena Todo esto es culpa de esa chica nueva, siempre me dio mala espina- dijo con mucha seriedad la pelirroja a su pareja refiriéndose al sufrimiento de Kim


    - ¿Cómo puedes estar tan segura de eso? Recuerda que Kim siempre ha sido muy hetero y por esa razón instigo a que nos echaran del grupo- respondió Hilen un tanto extrañada

    - No seas tonta, eso es solo una fachada, sabes que mi intuición nunca falla, yo sé cuándo a una chica le gusta otra chica, y créeme que estoy convencida de que algo como lo que te lo digo paso.

    - Bueno...y aunque fuera así, no deberías meterte porque ya no somos sus amigas

    - ¡No importa eso, sabes que siempre es bueno defender a una "colega del Lirio"!- exclamo Sara con mucha convicción, haciendo en tono de burla una pose heroica

    - Dios...que loca estas-musito mientras una gota de sudor le recorría la frente-pero si deseas ayudarla no te lo impediré


    Sara se sintió feliz de que su pareja no se opusiera, y se puso a pensar en la manera más correcta y sutil para ofrecerle su ayuda desinteresada a Kim, si esta se encontraba en la situación que se imaginaba no dudaría en aceptar unos cuantos consejos de alguien que entendiera la situación por la que estaba pasando. ¿Por qué deseaba ayudar a la persona que le había hecho daño a ella y a quien amaba? Por el solo hecho de que esa persona tenía algo en común con ellas. No había más aparte de una ignorante bondad.

    La pelirroja tomo uno de sus cuadernos y arranco un pedazo pequeño de hoja, escribió un mensaje en él, espero a que a que sonara el timbre para entrar de nuevo a clases y cuando las otras chicas se levantaron de la mesa, le lanzo el papel a Kim con la precisión correcta. Kim lo recibió y las demás no se dieron cuenta

    Kim miro a quien le había lanzado el papel y se sorprendió al ver que se trataba de Sara, quien la saludo brevemente, para luego llevarse un dedo a los labios en actitud de que eso quedaría en secreto. La joven se extrañó mucho de aquello, pero al mismo tiempo sintió curiosidad sobre lo que tenía que decirle su ex amiga. Probablemente insultos, pero no le importaba, su curiosidad siempre era mayor a cualquier temor o desagrado. Guardo rápidamente el papel en su bolsillo para leerlo cuando no estuviera en compañía de las demás.


    -----------------------


    Ada se encontraba en la casa de su anfitriona pensando que quizás se había pasado de dura, al decirle aquellas palabras tan crueles a Kim, y se sintió muy culpable, era cierto que la vida la había hecho sufrir más que a cualquier persona común, pero se preguntaba si también era en parte su culpa por darle una patada al amor cuando este se le presentaba a la puerta de su destino.


    "Sé que estoy maldita, y le cause dolor con lo que dije, pero a la larga es lo mejor, si nos enamoramos las dos terminaremos mal, porque yo solo traigo mala suerte a la gente", se dijo dentro de su mente, mientras unas cuantas lagrimas se escapaban de sus ojos. En aquellos momentos era cuando se sentía que su vida valía muy poco y que no tenía idea de porque la continuaba, era solo la curiosidad de saber qué cosas más le irían pasando.

    Necesitaba reconfortarse y como siempre recurrió a algunos recuerdos de su pasado, aquellos pocos que no eran feos, fue a buscar entre sus cosas y tomo su viejo cuaderno de notas, allí estaba la foto en la que salía de niña con su madre, se la habían tomado en un parque cuando tenía 7 años, la miro y pensó que extrañaba mucho a su mamá a pesar de que esta no fuera el mejor ejemplo de persona.


    Luego busco el viejo poema que siempre leía cada vez que se sentía decaer, pero para su sorpresa el sobre que lo contenía no estaba por ninguna parte, se empezó a desesperar y a revolver todas sus pertenencias, pero no apareció. "¡NO ese sobre nunca lo debía de perder, es mi pertenencia más valiosa!...la única que lo pudo haber tomado fue Kim", pensó con algo de ira, más que todo porque ese papel significaba demasiado para ella.


    -----------------


    Al terminar las clases, todas empezaron a salir del salón y Kim aprovecho para sacar la nota de Sara que tenía arrugada en su bolsillo, la abrió lentamente y leyó con gran sorpresa lo que decía en él, no creyó que fuese posible que alguien supiera su secreto sin ella habérselo dicho a nadie


    "Sé por lo que estás pasando por esa chica y entiendo que no es fácil, aunque ya no me consideres tu amiga, comprendo tu situación y solo te recomiendo: toma las cosas con calma y no le des demasiada importancia más de la que ella misma te dé; si necesitas algún consejo no dudes en buscarme, todo quedara entre nosotras"


    Eso era lo que tenía escrito aquel pequeño papel. Kim se sintió descubierta, pero a la vez algo reconfortada de que en ese momento tan difícil, por lo menos una persona supiera la verdad y no la recriminara por ello. En ese instante se arrepintió verdaderamente de la drástica decisión que había tomado con respecto a sus ex amigas, pues ellas no eran el problema, este radicaba en que ella misma no aceptaba su orientación, y trataba de rechazarla y ocultarla a toda costa, incluso si la veía reflejada en personas cercanas a ella (lo que había pasado con Sara e Hilen).


    - Lo siento tanto. De verdad si necesito ayuda, pero por los momentos debo guardar las apariencias- musito con tristeza aquellas palabras que nadie escucho.


    Mientras tomo su móvil y empezó a buscar en la lista de contactos el nombre de un chico que por mucho tiempo la había pretendido, pero que constantemente rechazo, porque él quería algo estable y ella no estaba interesada...pero ahora no le quedaba otra opción. Era el candidato perfecto para presentarle a sus amigas como su novio: alto, atractivo, tierno y atento, era lo que cualquier chica desearía, pero ella no. Sus deseos y sentimientos solo se concentraban en Ada, pero su crueldad la había herido mucho y ahora en su mente solo tenía el pensamiento de defender su falsa sexualidad a toda costa, ante su superficial grupo.
     
  12. Autor
    Kurayami

    Kurayami

    Registrado:
    2 Oct 2017
    Mensajes:
    64
    Temas:
    3
    Calificaciones:
    +49
    CAPÍTULO 10: SALIDA DE EMERGENCIA
    Decidió precipitadamente lo que haría, sabía que las palabras de Ada habían sido muy contundentes, y pensó de forma pesimista (¿o realista?) que lo de ellas no tendría otro futuro que el de solo una amistad o el adiós. Que lo que pasó la noche anterior solo sería un desliz; así que Kim supuso que hacer lo que planeaba no estaría mal, ella no tenía novio hasta ahorita y tampoco estaría traicionando a Ada pues no tenían ninguna relación romántica (aunque por dentro si sentía que le estaba fallando a la otra chica pues en su interior una voz le decía que no podía callar sus verdaderos sentimientos)

    - Aló ¿habla David?- pregunto dudosa luego de discar el número y ser respondida su llamada

    - ¡Kim! que sorpresa que me llames-contesto de inmediato el chico al otro lado del teléfono

    - Vaya, supiste rápido quien soy- dijo sonriendo un poco

    - Nunca olvidaría tu voz, a pesar que hace tiempo que no se de ti, te estuve llamando tantas veces pero cambiaste de número

    - Disculpa es que en ese tiempo me sentía indispuesta- mintió para excusarse- pero me gustaría que nos viéramos, y conversáramos un rato, aún recuerdo lo que me pediste las últimas veces que nos vimos- esto lo dijo refiriéndose a la propuesta de noviazgo que hacía varios meses atrás había rechazado rotundamente

    - ¡¿En verdad quieres que hablemos de nuevo sobre eso?!-exclamo el joven muy emocionado-sabía que en algún momento lo reconsiderarías, te prometo que no te voy a defraudar, que seré lo mejor que haya pasado en tu vida y…

    - Sí, te creo-respondió Kim con molestia, de hecho toda esa palabrería le resultaba cursi y sin significado, no le veía sentido alguno porque no sentía nada por la persona con la que estaba hablando. Se estaba tratando de engañar a sí misma para no sentir su orgullo tan herido por lo que le había ocurrido con Ada, y también por la convicción de querer impresionar a su grupo de (supuestas) amigas

    - Veo que no has cambiado tu actitud, sigues tan odiosa como siempre, pero eso te hace más hermosa, y sobre todo sexy, no hay nadie como tú- le halago de manera exagerada David, esperando con ello ganarse el lugar que esperaba

    - Lo que digas-dijo la chica llevándose una mano a la frente en actitud de cansancio, era irónico que se estuviera obligando a algo por obtener una opinión favorable de otras, de quienes no dependía económicamente. Pero la aprobación social parecía a veces tener un peso equivalente al dinero- en cuanto a lo de hablar me gustaría que nos viéramos hoy a las 4:00 de la tarde en el café Mars- lo cito en ese establecimiento que quedaba no muy lejos del instituto

    - Sí, ahí nos veremos, no faltare por ningún motivo- prometió el muchacho totalmente embobado por la conversación con la chica, sin imaginarse remotamente lo que estaba ocurriendo y lo que tenía planeado ella.

    Sin más Kim colgó el teléfono sin ni siquiera despedirse del chico, esos últimos segundos no fue por antipatía, sino que un impulso le dijo que no podía continuar aquella conversación, el papel que ella se había autoimpuesto ahora le agotaba. Estaba respirando agitadamente, y no se sentía para nada cómoda, era una sensación similar a la del vértigo, pero sin ninguna altura aparente. Era el sin sabor de estar fraguando una mentira para verse bien ante las demás sacrificando sus propia voluntad interior.

    “Es como comprar unos zapatos de moda en una tienda, que sean lindos pero muy incómodos, y que todo el mundo te diga se ven bien, pero sentir que te están lastimando, rompiendo la piel...sin embargo sonríes como si nada” fue el pensamiento que vino a su mente en ese momento sobre lo que estaba experimentando su ser por la difícil situación. Rio tontamente al darse cuenta que era una semejanza un poco ridícula, una manera muy absurda de comparar ambas experiencias, pero eran algo semejantes en su contexto básico “sufrir por aparentar”.

    Sea como sea, tenía que seguir con esa farsa que había comenzado con esa llamada, así que debía cumplir con aquella cita. Eso, o exponerse al día siguiente a la burla y los señalamientos de su grupo, cosa que no estaba dispuesta a permitir por orgullo.

    Ante su inevitable compromiso decidió ir a casa a arreglarse para verse lo más seductora posible, para terminar de “convencer” más a aquel joven, ese siempre había sido su fuerte, aunque por primera vez se sentía nerviosa y con poca confianza de lo que estaba haciendo. Era como si todas sus experiencias anteriores se hubieran borrado desde la noche con Ada

    -------------------------

    En otra parte de la ciudad, los Uniformados de Verde que trabajaban para la familia Hazoury, se alistaban para recorrer de nuevo la ciudad en busca de la sobrina de la señora Lena. Habían pasado la mañana en eso y aún no la localizaban, sino la encontraban en el trascurso de esa tarde, serían severamente castigados y luego despedidos de sus empleos, por los que los hombres se encontraban algo nerviosos y comentando entre si

    - ¡No podemos fallar, tenemos que encontrarla lo más pronto posible!- exclamo a todos el líder

    - Sí ahora mismo reanudaremos la búsqueda, debemos cumplir con la señora Lena, o de lo contrario pagaremos las consecuencias- dijo el más alto apretando fuertemente el puño.

    El grupo de sujetos estaban abordando un vehículo negro, cuando eran observados por Lía desde un sitio muy cercano. Estaba espiándolos con la finalidad de ser la primera en enterarse si encontraban a Ada, y en vista de que se estaban demorando demasiado comenzó a preocuparse más de la cuenta

    “No puedo permitir que ella se vaya, no sin antes hacerla mía una vez más, esa zorra no se me puede escapar” empezaron a pasar esas ideas por su obsesiva y trastornada mente. Decidió que no podía quedarse quieta esperando, así que cuando los uniformados salieron, ella también lo hizo un poco después en el automóvil vinotinto de su madre, siguiendo la ruta que ellos recorrían.

    ----------------------------

    Luego de la llamada a David, caminaba despacio, porque por dentro lo que menos deseaba era tener esa cita, y sentía que entre más acelerara el paso más se aproximaba a lo ineludible. Además de que no sabría que sentiría al ver a Ada de nuevo, eso era lo que más temía, sentía unos nervios indescriptibles.

    Al ir a un paso tan lento, Kim se demoró más de lo usual en llegar a su hogar. Cuando abrió la puerta, tomo aire por unos segundos, y luego se llenó de valor y entro con rapidez, dirigiéndose con prisa a una de las habitaciones, donde tenía un armario aún más grande que el de su propio cuarto, en el que no se atrevió ni aparecer por evitar a Ada. Aunque la morena apenas escucho el ruido de que la entrada principal estaba siendo abierta, se alertó de inmediato y salió a ver, viendo como Kim pasaba apresuradamente a otra habitación.

    La pelinegro cerró la puerta con seguro, y se sentó en el suelo, tenía de nuevo esas ganas de llorar de desesperación, pero mordió su labio inferior y se contuvo. Se levantó, y empezó a ojear entre sus numerosos atuendos cual podría llevar, pasaba entre una prenda y la otra sin mirar demasiado y sin ni siquiera prestar verdadera atención a la tarea. Su mente estaba ocupada por recuerdos de su encuentro con Ada, y de las amargas palabras que esta le había dicho.

    Al estar revisando su ropa casualmente encontró el pantalón que había usado el primer día que Ada se quedó en su casa, lo tomo y lo miro, cuando noto que del bolsillo sobresalía el sobre violeta que ella había tomado del equipaje de la chica.

    “Me había olvidado de esto” agarro el sobre y estuvo a punto de romperlo en un ataque de rabia y tristeza, pero a los segundos recordó que aún no había visto su contenido, así que se detuvo a tiempo, lo abrió, y encontró dentro un papel que tenía algo escrito, sin esperar más comenzó a leerlo

    “Sé que lo que has aprendido te abrirá muy pronto las puertas y partirás de este lugar que para ti es una pesadilla, pero que para mí se ha convertido en mi hogar, porque afuera el infierno presiento será peor. Quizás este sitio sea el indicado para mi hasta que no decida abrir mis alas, pero para ti no lo es, eres como esa rosa amatista que te di la primera vez, que siendo tan hermosa no eligió tener espinas…mi primavera paso muy rápido este año y ya falta poco para que termine..

    Cuando las primeras hojas de los árboles desciendan sobre el tibio suelo húmedo por mis lágrimas, sabrás que yo estuve allí, sabrás que yo pensé en ti…que solo una hermosa flor puede florecer bajo la sombra protectora de quien la ama y le cuida. Aunque ya no sea yo, será alguien más, cuando llegue tu primavera será mi otoño, ya no serás niña sino mujer

    Fran”

    Al terminar de leer el papel, sintió una punzada por dentro, y una infinidad de preguntas surgieron en su cabeza, entre las cuales la que más le intrigaba: ¿Quién era Fran?. Cuando se sentía más aturdida, tocaron la puerta fuertemente

    - ¡Kim ya sé que estas allí!, ¡necesito hablar contigo, tú debes tener algo que me pertenece. Abre de una maldita vez!- le grito histérica la morena

    Enfadada la pelinegro se olvidó de los nervios que sentía al comienzo, y abrió la puerta impetuosamente para afrontar a Ada

    - Te aclaro que abrí solo porque me dio la gana porque tú no tienes que darme ordenes ¡recuerda que esta es mi casa!- le respondió indignada ante su salvaje comportamiento.

    - Ahórrate las palabras- en ese momento se dio cuenta que la chica tenía en su mano lo que ella estaba buscando- ¿Qué haces con eso? ¿Cómo tomas algo que no te pertenece?

    - Por favor tu no me puedes decir nada respecto a ese tema, no eres el mejor ejemplo a seguir- le reprocho con ironía alzando una de sus cejas

    Ada no pronuncio ni una palabra, estaba a punto de estallar, sobre todo porque le llenaba de confusión que su amiga que había sido tan dócil al comienzo, ahora se le estuviera revelando. Trato de conservar unos minutos más la calma, tanto por conveniencia como porque le intrigaba el enfado de la otra chica.

    - Entrégame el sobre de por las buenas- le exigió tratando de fingir tranquilidad

    - No me amenaces, porque si se me antoja te puedo correr ya mismo de aquí- sabía que no era capaz de lo que estaba diciendo pero se estaba dejando llevar por la situación y quería obtener respuestas- te lo entregare solo si respondes mis preguntas- le dijo ya más calmada y con ánimos de negociar

    Ante la situación que se encontraba no podía hacer otra cosa sino acceder al chantaje de la pelinegro, sin duda dominarla por completo no era tan fácil como creía

    - De acuerdo lo haré mocosa malcriada- asintió la morena, dispuesta a seguirle la corriente

    - Bien, para empezar ¿quién fue quien te escribió esto?- le interrogo la chica con gran ira en su mirada.

    Después de la pregunta Ada se sorprendió un poco, y luego sonrío con algo de satisfacción en medio de su enojo, pues aquello no era más que un inmaduro ataque de celos y se sintió complacida de que la joven estuviera sintiendo eso por ella. Era un juego de dominación, en el que ella tenía que ingeniárselas para no perder el control de aquella chica, y no estaba dispuesta a dejarse ganar

    - Con gusto te lo diré, aunque probablemente te asustes- respondió ya con una expresión más segura

    La pelinegro se extrañó ante aquellas palabras, pero no mostró ninguna expresión y solo quedo ante las expectativa de lo que le contestaría Ada.
     
  13. I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE How deep is your love

    Registrado:
    26 May 2016
    Mensajes:
    1,893
    Temas:
    60
    Calificaciones:
    +665
    OAO CHANCHANCHAN!!
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  14. Autor
    Kurayami

    Kurayami

    Registrado:
    2 Oct 2017
    Mensajes:
    64
    Temas:
    3
    Calificaciones:
    +49
    Advertencia: El siguiente capítulo contiene contenido que puede herir la sensibilidad del lector, se recomienda discreción o que omitan este capítulo si los temas dolorosos les generan malestar o trauma.


    **********************************************************************************************************************************************


    CAPÍTULO 11: FRAN


    La pelinegro estaba ante la incertidumbre de lo que le diría la otra chica, aquel comentario de que ella podría asustarse al saber la verdad, le pareció un poco absurdo ¿Qué podría ser tan malo para que ella temiera? Sin duda creyó que Ada solo estaba exagerando.

    - No creo que me atemorices con tus explicaciones, solo respóndeme de una vez, no lo pienses mucho o no creeré en ti- le dijo con la certeza de que no sería nada del otro mundo lo que le contestaría, pero pronto se daría cuenta que lo que decía no era ninguna mentira, sería algo escalofriante y para nada esperado.

    - Te lo diré de una vez- dijo la morena con una expresión muy distinta en su rostro que no reflejaba ninguna bondad- seguramente recuerdas hace un tiempo, el caso muy famoso de “la chica millonaria” que asesino a su madrastra y a dos de sus sirvientas-

    La sangre de Kim se congelo al recordar ese caso que había sido muy comentado hace unos años en la red.

    - Si, eso fue hace ya varios años, se trataba de Francesca Reynard- en ese instante un gran escalofrío la recorrió, ya había comprendido, lo que faltaba es que Ada lo confirmara

    - Bueno, la chica que me escribió el poema es ella-dijo sin más rodeo- ahora seguramente me preguntaras ¿cómo es que llegue a conocerla? bueno simplemente nos encontramos en el reformatorio y nos hicimos muy buenas amigas.

    - Ya me imagino que clase de "amigas"- ahí fue cuando Kim comprendió que no era la primera que pasaba por el corazón de Ada y empezó a imaginarse toda la clase de cosas que habían ocurrido las dos. La envidia por no haber estado en el lugar de su “rival”, vencía aquella sensación de espanto que tuvo al saber de quien se trataba.

    Ada aprovechando el momento de quietud en que Kim pensaba miles de cosas, le quito el sobre de las manos, y se lo guardo con expresión de molestia, pues no le gustaba que nadie indagara tan hondo en su pasado. Y más en esa etapa de su vida en la que ocurrieron sucesos tan duros que al momento se agolpaban en su cabeza.
    *-Flash Back-*

    Estaba recién llegada al reformatorio Dubois, y aun no sabía exactamente cómo funcionaban las cosas en ese lugar. Se encontraba sentada en un sitio sola y alejada de las demás chicas, todas tenían aspecto de no ser muy amables, y le atemorizaban en cierta forma. Al mismo tiempo se sentía débil, temblorosa y como unas gotas de sudor recorrían su frente, estaba experimentando los síntomas que sienten las personas alcohólicas y drogadictas cuando pasan más de un día sin consumir.

    Se levantó del sitio, tambaleando un poco y se dirigió hacia los baños porque sentía una sensación de nauseas, sin saber que le seguían tres chicas que no traían para nada buenas intenciones. Al entrar al baño la sensación desapareció, aunque aún se sentía mareada así que fue a uno de los lavabos a lavarse la cara. Veía todo muy borroso, pero cuando dirigió su mirada hacia el espejo vio las chicas que se encontraban tras de ella.

    - ¿Quiénes son ustedes?- pregunto asustada

    - Vaya, hasta que finalmente hablo la nueva, creí que era muda- increpo una de ellas en tono de burla

    - Jajaja, menos mal no lo es, así podremos escuchar sus gemidos- dijo la otra con gran perversión en los ojos

    - ¿Gemidos?, no, por favor no me vallan a hacer daño-les suplico Ada, pero aquellas muchachas estaban totalmente insensibilizadas al sufrimiento ajeno

    - Tranquila solo jugaremos un poco contigo- respondió entre risas la más alta

    Al momento las otras dos chicas la inmovilizaron, una tomándola del brazo derecho y la otra por el izquierdo, Ada se encontraba muy débil para defenderse así que entre las dos la llevaron muy fácilmente al frío suelo, a pesar de que no tenía fuerza con que luchar hacia lo posible para soltarse, estaba a punto de gritar ante la horrible situación pero una se quitó la corbata del uniforme y se la amarro a la boca.

    - Que buena idea- dijo la otra quien también se quitó la cinta del cuello y la uso para amarrarle las manos

    Ya casi por completo inmovilizada, Ada se sentía totalmente espantada, ya era bastante terrible que su prima hubiera abusado de ella, y ahora no quería pensar que estaba a punto de ser violada por tres chicas. Las depravadas empezaron a quitarle la ropa a tirones, rompiéndola y dejando rasguños sobre su piel, hasta dejarla casi por completo desnuda

    - Tienes buen cuerpo, será una delicia probarlo- dijo la líder morbosamente empezando a lamer y morder sus piernas, y el interior de sus muslos

    Las otras dos mientras tanto también se divertía chupando los senos de la joven y pellizcando sus pezones, quien gemía por las punzadas de dolor, y al mismo tiempo sollozaba, sus lágrimas no dejaban de bajar por su rostro.

    Aquella situación era extremadamente humillante, se sentía como una basura, pero por un momento de gran desesperación decidió que una alternativa de no sentirse tan miserable era dejarse llevar, una parte de sí misma bastante masoquista le estaba hablando desde su interior y le decía que la mejor forma era disfrutar de aquel pervertido momento, pero su parte racional que aún no había sido destruida por las tragedias de su vida le imploraba que no se diera por vencida y de que tratara de salvar el mínimo de dignidad que aún le quedaba. Era un momento de confusión terrible

    - Uuum- gimoteo a pesar de que tenía la corbata en la boca, no sabía exactamente si fue por dolor o placer

    Las otras chicas lo notaron, y se vieron incitadas a continuar aquello, tocando, mordiendo y pasando su lengua por todo el cuerpo de Ada. De repente la jefe la tomo de las piernas y se las abrió lo más que pudo…ahí era cuando estaba por venir la parte más fuerte...

    - Quiero sentir lo caliente que estas por dentro - en eso la criminal sin mucho preámbulo ni delicadeza introdujo dos dedos en la intimidad de Ada, que se retorció ante la sensación de ser invadida con tanta brusquedad

    Ante su sufrimiento las otras no hacían más que reír con sadismo

    - Déjame intentarlo a mí también- dicho esto otra de las muchachas también la penetro manualmente al tiempo que lo hacia la mayor…ahí una sensación de dolor terriblemente intenso la recorrió toda, aunque no era virgen, era demasiado que las dos entraran en ella simultáneamente.

    Como pudo con su propia boca se zafo un poco la corbata, y grito con todas sus fuerzas. Para su suerte una de las guardias del pasillo pasaba por allí y escucho el terrible sonido provenir de uno de los baños, corrió lo más rápido que pudo hasta allí y vio a las tres chicas abusando de aquella que había gritado

    - ¡Malditas cerdas, salgan de aquí ahora mismo o les joderé!- Las tres muchachas obedecieron sin dudar, dejando a su víctima tendida en el piso. La guardia de pasillo le desato las manos y la ayudo a incorporarse

    - Es mejor que vayas a tu habitación y te cambies- le dijo la mujer

    - Pero…¿no le van a decir nada a esas chicas? ¿No las van a castigar? ¿No vio lo que me estaban haciendo?- hablo furiosa y angustiada Ada, los sentimientos de humillación, impotencia y desesperación hacían ruido en su mente como miles de rocas siendo lanzadas sobre madera.

    - Eso es casi como un ritual de iniciación en este lugar, y quejarse con la directora es prácticamente inútil pues está ocupada en otros asuntos- le respondió la guardia con brutal honestidad e indiferencia.

    Ada empezó a llorar de nuevo al saber aquello, y se dirigió a su cuarto sosteniendo sobre su cuerpo los jirones de ropa que le habían quedado, y tambaleándose tanto por el dolor como por el mareo que de nuevo había vuelto con mayor fuerza.

    Estaba haciendo lo posible para hallar la puerta de su dormitorio, pero su vista se estaba nublando y perdió la dirección de hacia dónde iba, sentía que se iba a desmayar y justo en ese momento se apoyó con todas sus fuerzas sobre la puerta de una habitación desconocida abriéndola de golpe. Cayó al suelo y pudo ver que era un dormitorio bastante amplio pero que solo constaba de una cama, grande y suntuosa; estaba rodeada objetos finos por doquier, parecía la suite de lujo de un hotel y no un lugar más dentro de ese horrible reformatorio, creyó que quizás ya estaba delirando, cuando de repente vio que una chica particularmente hermosa le hablo

    - ¿Qué haces tirada en el suelo de mi cuarto?, ¿acaso no sabes que debes tocar la puerta antes de entrar?- le reclamo la chica de cabello rubio

    Ada quería decir algo pero no podía pronunciar palabra por el estado en que estaba, solo pudo observar a la chica de piel muy blanca, y un rostro angelical que era resaltado por la belleza de sus dos ojos color esmeralda.

    “Seguramente me voy a morir y ya estoy viendo al primer ángel caído” pensó la joven morena, mientras sus fuerzas la abandonaban quedando inconsciente.

    Después de una hora aproximadamente, Ada abrió los ojos de nuevo y aun se encontraba sobre la alfombra de aquella habitación, solo que cubierta por una manta y a lado un uniforme nuevo.

    - Ya creo que es momento de que te levantes, te des un baño y te cambies - le ordeno la bella chica que hace minutos atrás había visto.

    Quiso hacerle unas preguntas, pero pensó que lo mejor era obedecerle, entro al baño que estaba en esa misma habitación, bastante limpio y de losa fina, y se metió a la regadera...al sentir que el agua pasaba por su cuerpo, todavía experimentaba pequeñas punzadas de dolor por los arañazos y golpes, e incluso vio como el agua que caía al suelo salía un poco teñida de sangre luego que bajaba de sus piernas. Se arrodillo en la regadera y comenzó nuevamente a llorar, se sentía como la persona más desafortunada del planeta, que la vida ponía las situaciones más nefastas sobre ella. Al desahogarse, se levantó del suelo, cerro la llave, y se secó con una de las toallas que había allí, y luego se puso el uniforme que la joven rubia le había dado. Pensó en unos minutos antes de salir, pero ya más decidida lo hizo

    - Veo que te queda bien mi uniforme, aunque un poco ancho porque obviamente soy más alta y con mayores atributos que tú- le increpo la joven bastante engreída

    - Gracias por ayudarme- respondió humildemente Ada- en cuanto desocupe tu uniforme te lo devolveré.

    - No, tranquila puedes quedártelo, tengo muchos más- dijo la rubia sin ni siquiera mirarle sino leyendo un libro

    - Bueno si tú lo dice, aunque me sorprende que estés en este reformatorio no pareces ser una mala persona. Por cierto ¿cuál es tu nombre?

    - Francesca Reynald- respondió aun sin verla

    - Suena muy elegante tu nombre, el mío es Ada- le menciono aún temblorosa por el impacto emocional, con cierta desconfianza pero al mismo tiempo atraída por algo extraño que esa persona emanaba en su presencia.

    - ¿Cómo te sientes después de tu iniciación?, porque por el aspecto que traías es evidente que ya la viviste- dijo fríamente sin tener para nada en cuenta la sensibilidad de la otra

    - …-Ada se quedó en silencio, mordiéndose el labio a punto de llorar de nuevo, las humillaciones parecían que no iban a parar, pero contuvo esta nuevo impulso de llanto, trago hondo y trato de indagar en aquella chica. Bajando la mirada, luego del incomodo silencio pregunto - ¿A ti también te hicieron lo mismo cuando eras nueva en este lugar?

    - A mí no. Casi a todas se lo hacen, pero creo que en mi caso no se atrevieron porque me temen un poco

    - ¿Pero porque te temerían?, aunque veo que en este lugar tienes una condición especial, tu habitación es muy diferente a las demás estas rodeada de muchos lujos

    - Mi padre llego a un acuerdo de unos cuantos miles con la directora para que tuviera una habitación diferente…al menos aceptable, aunque no se compara con la de la mansión en donde vivía. Por cierto ¿porque estás aquí? ¿Drogas, alcohol, mala conducta?

    Ada se sintió un poco intimidada antes las preguntas de la chica pero no le quedó más remedio que responder.

    - Por todas esas-respondió casi en susurro- y tú ¿por cuál?

    - Por ninguna, solo que quise vengarme de unas perras oportunistas que buscaban el dinero de mi padre…y creo que se me paso un poco la mano- dijo sonriendo con oscura picardía.

    - No comprendo muy bien lo que dices- dijo extrañada Ada. La rubia detuvo su lectura, y clavo sus ojos esmeralda en la chica

    - Ya que estoy un poco aburrida te contare la historia

    Fran cerró el libro Cumbres Borrascosas que estaba leyendo en ese momento por quinta vez y procedió a describirle con detalle la consecución de eventos por los que estaba allí

    - Hace aproximadamente tres años atrás yo vivía con mis padres y éramos una familia feliz y prospera, a mí por lo menos no me faltaba nada, tenía el cariño de mi mamá y todo lo que pudiera desear gracias al dinero. Pero de repente mi madre enfermo, y murió a las pocas semanas de estar hospitalizada, todo cambio mucho a partir de ese momento. Mi papá a los pocos días se trajo a vivir a nuestra casa, a una mujer vulgar y mandona, que incluso era atendida por dos sirvientas que le contrato. Esa mujer siempre me sacaba de mis casillas, pues me trataba muy mal, me recordaba todo el tiempo que mi madre ya no estaba viva para defenderme, y se burlaba de su memoria. A veces me abofeteaba y me mandaba castigada a mi cuarto por uno o varios días

    - Vaya todo eso suena muy mal- murmuro Ada al ver que aquella chica también había sufrido

    - Cuando me sentía muy mal iba al cuarto especial de mi madre, allí era donde guardaba todas sus ropas y los objetos valiosos para ella. Me quedaba viendo sus pertenencias y sentía que a través de ellas estaba siempre presente para mí, aunque ya no estuviera en este mundo.

    - Entiendo esa sensación- dijo aún más conmovida la morena.

    - Un día que mi padre salió de viaje, la mujerzuela entro al cuarto de mi madre con sus sirvientas, y empezaron a romper todo lo que había allí, los adornos, las fotos en las que salía conmigo y con mi padre, sus botellas de perfume, y sus vestidos. Al escuchar los ruidos yo me dirigí hacia allá, solo para ver los restos de todos los valiosos recuerdos de mi madre desperdigados en el suelo, todo estaba totalmente destruido. Me eche a llorar y le reclame ¿por qué había hecho? ¿Por qué acabar con las únicas cosas palpables que me quedaban de mi madre y que me reconfortaban en mis momentos de mayor soledad?. Ella solo se río y me dijo “no vales nada igual que tu madre”

    - Que mal, esa mujer no tenía sentimientos...

    - Pero, no creas que todo quedo así- dijo con un brillo perverso en sus ojos verdes- cuando la estúpida se voltio yo tome una plegadera de metal fino y afilado que usaba mi madre para abrir los sobres de sus cartas. Me aproxime a ella y en un impulso que no pude controlar, la empecé a clavar repetidas veces en la nuca de esa arpía. Finalmente pase el filo por la parte delantera de su cuello cortándolo con precisión, de repente sentí la tibia sensación de su sangre cayendo abundantemente sobre mi mano, en ese momento supe que la había matado

    - …- la morena quedó en silencio ante aquellas palabras, no estaba frente a otra chica con problemas de conducta comunes, ¡estaba frente a una asesina!…aquella cara angelical, era solo una apariencia

    - Las sirvientas comenzaron a gritar aterradas, no corrían por el miedo que les causo la escena, y cegada por la ira de saber que ellas también había destruido los recuerdos de mi madre, también las ataque a ellas, hasta que cayeron al piso desangrándose-

    - ¡¿Pero no sentiste remordimientos de eso?!- exclamo Ada espantada por el relato

    - No, en ningún momento, era una fuerza superior a mí la que me dominaba. Lo que si es que me quede en shock, sentada en el piso de la habitación que era un mar de sangre y de destrozos...hasta que apareció mi padre, y quedo atónito ante el dantesco cuadro. Le tuve que explicar cómo paso todo, y el determino que lo mejor era mandarme a este reformatorio a que cayera más adelante en la cárcel por el crimen, soborno a los investigadores de la policía, y me trajo hasta aquí. Y así fue como llegue a este lugar- dijo tranquilamente la rubia sonriendo como si nada.

    Ada estaba totalmente impactada, ahora comprendía porque las demás muchachas le temían y le guardaban respeto, pero al mismo tiempo le daba cierto crédito por haberse atrevido a eliminar a sus enemigos…ella en un millón de años nunca hubiera juntado tal grado de valor y de deseo de venganza. Ella era una persona débil y estaba frente a una persona fuerte (al menos así lo veía).

    - En algunos momentos desearía ser como tú- musito Ada

    - Podrías empezar siendo mi chaperona, me caes bien ¿no te gustaría que fuéramos cercanas, tú estás para lo que yo quiera y yo te protejo de todas esas mujeres nefastas, como las que te hicieron eso. ¿Qué te parece? ¿Aceptas? - le propuso Fran con mucha rapidez, que no había tanto tiempo para que Ada decidiera otra cosa y menos después del caos que estaba en su mente. Lo único que sabía era que no quería estar vulnerable de nuevo en aquel infierno, así tuviera que aceptar la protección de un demonio.

    - Yo...quisiera…no sufrir más- fue las únicas palabras que alcanzo a arrastrar con dificultad.

    - Tomare eso como un sí, a partir de ahora quiero que estemos siempre juntas, en las buenas y las malas- anuncio la rubia

    Ada sonrío, era la primera vez que alguien le decía eso. Ya sentía menos miedo de lo que acababa de aceptar.

    - Siento algo de rabia que esas internas te haya hecho lo que te hicieron porque tú eres como una de las rosas que tanto me gustan, bella y delicada, aunque con las espinas que la misma vida te ha puesto- le dijo la rubia cambiando la expresión en su rostro por una muy dulce.

    La otra joven le costaba comprender que estaba sintiendo, pero no era algo desagradable

    - Sabes en el fondo eres tierna- le susurro Ada

    En ese momento la rubia tomo de uno de sus floreros, una rosa amatista y se la dio con cariño a Ada, mientras sus ojos verdes se reflejaban en aquellos ojos castaños que ya estaban algo vidriosos casi dejando salir sus lágrimas. Después de eso le dio un suave beso en los labios.

    A partir de ese día, las dos se hicieron amigas inseparables, la mayor parte del tiempo se la pasaban juntas, y de ahí las demás muchachas no se atrevían a meterse con Ada. Sin embargo la vida en Dubois, era bastante pesada, pues las autoridades del reformatorio sino tenían piedad por la morena, pues la hacían realizar casi sin descanso muchas tareas, como limpiar los pisos y escaleras interminables, ventanas del inmenso lugar, aunque los mismos oficios tenían que realizarlos también otras internas no privilegiadas.

    Así pasaron los años, pero entre Fran y Ada no había pasado algo más aparte de besos y caricias, y llego el momento en que Ada había aprendido muchas cosas en ese lugar (entre ellas mentir y convencer a la gente cuando convenía), y estaba planeando como convencer a su tía para irse de ese sitio.

    Antes del día de su partida, Fran la cito una noche en su habitación y por su puesto la morena acepto.

    Esa noche se deslizo a escondidas a aquel gran cuarto, cuando entro la rubia la estaba esperando en unas prendas íntimas muy sugerentes de color rojo que resaltaban muy bien sobre su piel blanca.

    - Te ves muy hermosa- musito Ada

    Sin esperar mucho la otra chica se le acerco y la empezó a besar apasionadamente en los labios, dejando en ellos aquel labial oscuro con el que se había pintado. Pronto la estaba desnudando, y acariciándola por todas partes

    - Hare que nunca te olvides de mí- le dijo mientras se trasladaba a su parte intima para darle sexo oral

    - Fran…estuve esperando mucho por esto- decía entre gemidos mientras se agarraba fuerte de las sabanas

    La rubia continúo lamiendo aquel lugar, hasta que su compañera llego al límite del placer. Pero no se detuvo allí la pasión, la volvió a empujar contra la cama haciendo que esta temblara por el impacto y logrando que varios objetos de la mesa de noche cayeran al piso, mientras la penetraba con los dedos; cuando su clítoris estaba rojo y palpitante de la excitación, listo para recibir más placer, lo lamió de nuevo con rapidez y saboreandolo como si fuera el mejor de los dulces.

    Ada quedo exhausta de varios orgasmos, y se levantó temblorosa de la cama para ir para el baño. Pero en ese momento resbalo con una de las sabanas y cayo torpemente sobre el piso pero justo sobre los vidrios de un vaso que se había roto minutos atrás.

    Ante el ruido Fran que tenía los ojos entre cerrados también exhausta de tanto satisfacer a Ada, se despertó por completo de inmediato y busco ayudarla ante esa cortada en su pierna. Ada no paraba de llorar, no solo por el dolor de la cortada sino por su proximidad con la cicatriz que tenía de la horrible experiencia con su prima Lía en la infancia.

    - Vamos no seas tan llorona, ya de todas formas esta hecho le dijo Fran, pensando que solo lloraba por la cortada de ese momento- le dijo sonriendo, sosteniendo el pañuelo hasta que la herida dejo de sangrar.

    Ada no pudo evitar sentirse abrumada por sus emociones y abrazo fuertemente a la rubia, quien también correspondió al abrazo.

    - Te voy a echar de menos cuando te vayas mañana- le dijo Fran

    - También yo a ti- le respondió con la voz algo quebrada

    Luego de ese conmovedor momento, la rubia tomo una de las hojas en las que solía escribir poemas y frases y la metió dentro de un sobre color violeta, entregándosela a Ada.

    - No lo vayas a perder nunca, y léelo solo cuando estés fuera de aquí

    Ada asintió, y se llevó el sobre al pecho. Dentro de su ser tenía una combinación de sentimientos muy extraña, el amor que le inspiraba Fran reflejado en la segunda cicatriz que tendría en su pierna y la primera cicatriz que reflejaba el abuso de Lía y que se repitió otra vez solo con otras personas. Era el cruce entre el cielo y el infierno.

    *-Fin del Flash Back-*


    Kim permaneció un largo rato sin dirigirle la palabra a Ada, y esta tampoco lo hacía por estar callada recordando todas esas cosas que le habían ocurrido en ese tiempo. Fue un rato de silencio largo e incómodo, en el que la pelinegro sentía una combinación entre rabia y celos. Antes estaba un poco resignada cuando pensaba que aunque la morena no quisiera tener algo más con ella, al menos había sido la primera mujer con la que se relacionaba sentimentalmente, pero ahora que sabía que había otra chica que también se había enamorado de su anterior “amiga”, la hacía sentirse muy molesta.

    Estaba inmersa en sus pensamientos, cuando de repente recordó que tenía una cita que cumplir. Regreso al armario y eligió una blusa muy bonita de color azul con un escote sugerente, una falda negra, bastante “chic” y algo sensual, pero que no caía en lo vulgar, sino resultaba provocativa. Comenzó a cambiarse sin importarle que Ada estuviera allí (o mejor dicho aparentando eso), cuando estuvo lista salió de la habitación y se dirigió a la salida de su casa, mientras Ada iba tras de ella

    - ¿Para donde piensas ir?- pregunto Ada al ver a la chica tan bien vestida

    - Voy para una cita- respondió secamente

    - Pero… ¿con quién?- dijo con asombro y preocupación

    - Con un chico que me gusta-lo dijo plenamente con la intención de echárselo en cara- de todas formas no te debo explicaciones

    Y dicho esto cerró la puerta tras de sí saliendo muy furiosa. Ada se quedó con la boca abierta no creyó que la joven fuera capaz de desafiarla así, ni de buscarse a otra persona. No se quedaría con la espina así que no espero mucho para secretamente ir tras de ella, y averiguar quién era ese sujeto. Su precipitado impulso le hizo olvidar que estaban en su búsqueda, y que la podrían localizar…pero aquello dejo de importarle, en ese momento solo quería enterarse por sí misma de lo que haría Kim.
     
    Última edición: 16 Ene 2018 a las 07:03
  15. Autor
    Kurayami

    Kurayami

    Registrado:
    2 Oct 2017
    Mensajes:
    64
    Temas:
    3
    Calificaciones:
    +49
    Después de terminar de releer el capítulo anterior.

    [​IMG]

    Bien volviendo al hilo light de la historia :v , sin contenido al estilo Sade y libre de gluten (?) viene el siguiente capítulo :'3

    *********************************************************************************************************************************************************************************************


    CAPÍTULO 12: CITAS

    Kim caminaba de prisa para estar rápido en el destino al que debía llegar, no había mirado más el reloj, pero suponía que quizás llegaría un poco atrasada, pero eso no le interesaba, lo único que buscaba en realidad era escapar de todas esas ideas perturbadoras que pasaban por su mente; esas emociones que parecía que la iban a sofocar.

    “Es absurdo que me esté pasando todo esto por otra mujer. Nunca imagine tantos inconvenientes”, se decía así misma mientras aceleraba aún más el paso. Por unos momentos sintió la sensación de que alguien caminaba tras de ella, pero al voltear no vio a nadie.

    - Ojala fuera ella quien me siguiera, pero sé que no le importo de esa manera, y sé que tampoco le importare- musito

    Sin embargo lo que Kim no sabía es que su intuición no se había equivocado, que tras de ella venía la persona que estaba moviendo su mundo tan radicalmente; solo que cuando ella miro, la otra joven se movió con más agilidad y se pudo ocultar entre la otra gente que transitaba por la calle.

    Pronto llego al lugar al que tenía planeado. Al estar frente a las puertas del café Mars sintió una sensación desagradable dentro de sí, eran nervios, pero no de los que se sienten bien como cuando se está por ver a quien se ama, sino aquellos en los que se está por afrontar una situación indeseada.

    Decidió que era mejor cumplir su desagradable plan de una vez, así que entro al café Mars y empezó a buscar con la mirada a su cita, no tardó mucho en encontrarlo pues este se levantó de la mesa donde estaba y le hizo señas para que fuera hasta el lugar. Suspiro con algo de fastidio pero con discreción, y fingió la mejor de las sonrisas para ocultar la amargura que había en su rostro.

    - Disculpa si llegue algo tarde- dijo aunque para nada sentida, ni si quiera dio alguna explicación, solo estaba por tomar la silla para sentarse cuando el mismo chico lo hizo como en gesto de caballerosidad, cosa que no la sorprendió pero que le resulto agradable, porque en medio de tanto dolor era un poco satisfactorio ser tratada bien.

    - No te preocupes, me imagine que así sería, las chicas bellas se hacen esperar- dijo sonriéndole con mucha simpatía.

    Kim no respondió al comentario y simplemente se sentó. El chico llamo a la mesera y pidió unas bebidas para ambos, entonces comenzó a hablar de temas triviales.

    - ¿Y que ha sido de tu vida todo este tiempo?

    - Realmente nada nuevo- mintió porque no tenía manera de explicarle todo lo que le estaba pasando en tan corto tiempo- simplemente he cambiado un poco mi manera de pensar y he decidido que me gustaría tener algo serio con algún chico- empujaba una palabra tras otra, pues era algo que nunca había pensado en su vida que diría y menos ahora, pero ese era parte del plan

    Estas palabras fueron escuchadas Ada que estaba oculta, sentada unas cuantas mesas atrás, espiando todo atentamente. En ese momento aplasto con su mano una lata de refresco vacía que estaba en esa mesa. “! Se atrevió a decirle eso a ese tonto ¡” pensó la morena mientras terminaba de destruir el envase de aluminio, como una forma de controlar su enojo. No quería a Kim con ella, pero tampoco con otro ¿qué era lo que realmente quería? Lo sabía pero el miedo nublaba totalmente esa respuesta.

    - ¿Lo dices en serio? Que afortunado soy entonces, quiere decir que tengo oportunidad contigo- se alegró David

    - Algo así, de hecho no estaría mal la propuesta- le expreso con toda la intención de que el chico se viera motivado a hacerle la pregunta

    - Entonces- dijo el muchacho sonrojándose y algo nervioso- ¿te…te gustaría ser mi novia?-

    La pelinegro sintió que ahora si se encontraba atrapada entre la espada y la pared, pero en ese sitio era ella misma quien se había puesto; podía decir que no, pero eso significaría arruinar por completo sus planes y perder al “perfecto candidato” con el que podría simular ante sus amigas, debía responder no tenía otra opción. Por otra parte la morena no podía creer que todo hubiera llegado hasta ese punto, quería levantarse en ese momento y detener todo aquello, pero estaba paralizada lo único que se decía en su mente “no, por favor no le digas que sí” --

    ----------

    A unas cuantas cuadras de café Mars, se encontraba estacionado un vehículo color negro, dentro del cual unos sujetos se encontraban emocionados de haber localizado su objetivo, sin embargo antes de tomar cualquier decisión decidieron comunicarle a su jefa su descubrimiento. Uno de los hombres la contacto por móvil, informándole las novedades.

    - Buenas noticias señora Lena, ya localizamos a su sobrina. La vimos salir de una mansión ubicada en el sector 2'A' 223. En estos precisos momentos se encuentra en un café llamado Mars, cuando salga la atraparemos.

    La dama se sorprendió por el dato, sobre todo cuando escucho la palabra “mansión”, le pareció muy extraño porque hasta donde ella sabía, Ada no tenía amigos de dinero…al menos antes de llegar a la ciudad.

    “No pudo habérselas ingeniado en tan poco tiempo” pensó nerviosa, así que para resolver sus dudas consulto rápidamente el mapa de ubicaciones en su pc portátil y supo que se trataba de la mansión de la familia Roux; ese descubrimiento la hizo ponerse tensa, y comprendió que quizás no sería tan fácil la captura de Ada. Volvió a la conversación con el sujeto

    - ¿Salió sola de esa mansión?- le pregunto

    - No, iba acompañaba de otra joven de cabello largo y negro, piel blanca, aproximadamente de la misma edad de su sobrina

    En eso Lena recordó que hace tiempo en una reunión de sociedad los Roux presentaron a su hija para ese entonces casi una bebe, y analizo que la descripción concordaba en parte, además que cronológicamente tendría exactamente la misma edad que Ada.

    “¡Maldición, esa pequeño demonio logro engatusar a una chica de sociedad¡” exclamo a sus adentros, lanzando una taza de té contra el piso. Sabía que ahora no se la podían llevar a la fuerza, pues estaba involucrada una integrante de una familia conocida, y si estos se enteraban de sus sucias acciones el chisme se correría como pólvora entre la elite y la primera en enterarse seria su madre que la desearía de inmediato por tan estúpido error,

    - ¡Imbéciles ahora no pueden capturarla así nada más, por incompetentes han logrado que las cosas se compliquen!- le regaño bastante exaltada

    - Perdón señora Lena- dijo el sujeto al otro lado de la línea confundido y asustado

    - Ineptos, todo esto se debe a su tardanza en encontrarla, pero ya el daño está hecho así que repórtense aquí tendremos que resolver esto de otra forma- les ordeno

    Ante el mandato, los sujetos hicieron caso omiso, y arrancaron el vehículo para dirigirse donde la señora Lena a recibir las nuevas instrucciones

    --------------

    Pasaron unos cuantos segundos de silencio que parecían transcurrir en cámara lenta tanto para la pelinegro como para su amiga que le observaba. Fue un instante de suspenso crucial,

    - Sí, me gustaría ser tu novia- respondió finalmente Kim

    Dicha la oración Ada sintió que le lanzaban un balde de agua fría encima, aunque lo hubiera tratado de evitar, se había enamorado de esa chica y en ese momento lo estaba comprobando, justo cuando la estaba perdiendo

    - Que bueno que hayas aceptado, me siento muy contento y…

    - Pero con una condición- dijo la pelinegro mucho más seria

    - ¿Cuál? No importa que sea estoy dispuesto a aceptarla- respondió totalmente decidido el chico

    - Que mañana me busques al salir de clases y que todo lo que digan mis amigas les sigas la corriente. Para empezar, llevamos saliendo hace más de una semana

    El muchacho la miro extrañado, y comprendió que la chica solo deseaba utilizarlo; sin embargo él estaba dispuesto a todo con tal de tan solo tenerla cerca, y de tener chance de ingeniárselas de una manera u otra para conquistarla verdaderamente

    - De acuerdo haré lo que digas- acepto con aparente serenidad

    Después de eso, Ada comprendió todo lo que tenía entre manos Kim, y le causo algo de gracia pensar que solo estaba actuando así para guardar las apariencias, pensó que lo mejor era no mostrarse directamente afectada, pero tampoco dejar que ese “títere” le ganara el terreno, estaría vigilando todo muy de cerca para que todo no pasara de un simple “teatro”.

    - Si te parece bien entonces creo que no habrá ningún problema- hablo Kim conforme de que había logrado convencerlo fácilmente del trato

    - Pero al menos quiero algo en este momento- dijo el chico acercándose a su rostro dispuesto a besarla; la pelinegro cerró los ojos más con la intención de no ver lo que pasaría que de disfrutar del momento. Estaban a centímetros de juntarse sus labios…

    - ¡Hola amiga, por fin te encontré!- grito Ada abalanzándose sobre la otra y evitando bruscamente que el beso se diera

    Kim y el chico quedaron sorprendidos ante la abrupta interrupción, causando luego dos reacciones diferentes entre la pareja recién formada: una gran molestia por parte de David y un secreto alivio para la pelinegro.

    - ¿Ustedes se conocen?- pregunto el muchacho extrañado, pues no estaba seguro de si la otra no era alguna loca suelta

    - Sí, ella estudia conmigo- respondió Kim muy sonrojada

    - Soy su mejor amiga, pasamos mucho tiempo juntas pero nunca me había hablado nada de ti- dijo Ada con una gran sonrisa en su rostro y tratando de no darle ninguna importancia al chico- además de que hoy teníamos un compromiso y ella no asistió, estaba buscándola- dijo mirando a Kim de una forma amenazante que parecía decir “sígueme la corriente o arruinare tu farsa”

    La pelinegro no tenía idea de que hacer, sabía que si no se iba en ese momento con Ada, ella probablemente arruinaría todo su plan y le diría alguna patraña grave al muchacho para asustarlo y hacerle quedar mal. Así que no le quedo de otra que seguir el juego.

    Que horrible contradicción, el desagrado que sientes cuando alguien más se anticipa a hacer lo que tú deseabas en el fondo, pero la falta de valor no te lo permitía.

    - Es cierto, lo había olvidado, acorde dos compromisos el mismo día sin darme cuenta- disimuló Kim lo mejor que pudo- espero que no te molestes conmigo David, de todas formas nos veremos mañana-

    - Esta bien- respondió el muchacho no muy conforme

    Antes de que pudiera decir más, Ada saco a Kim casi a rastras del café, ante la mirada atónita del sujeto que no entendía para nada lo que estaba pasando; sin embargo prefirió no complicarse por la extraña escena, y pensar que lo positivo de la situación es que ya tenía a la chica que tanto le gustaba y que mañana tendría la oportunidad de verla.

    Luego de retirarse del establecimiento, Kim se sintió molesta al ver su cita tan abruptamente terminada por su “mejor amiga”, el enojo era más por cuestión de orgullo que por otra cosa, pues aún estaba molesta por el rechazo de Ada y el asunto de la carta de Fran. Consideraba que no era el mejor momento para que la otra estuviera decidiendo lo que tenía que hacer

    - ¿Por qué interrumpiste mi cita? ¿Quién diablos te crees?- le reclamo haciendo berrinche

    - Simplemente porque quise- respondió en tono burlesco- además creo que ese sujeto no es tu tipo, es demasiado meloso e ingenuo, es una injusticia para el pobre caer en tus manos- dijo bromeando más aun

    - Como si tú fueras la persona más buena del mundo- reprocho molesta

    La otra chica solo rio ante el comentario, mientras llevaba a su “amiga” de la mano por la calle. Kim por su parte seguía haciendo reclamos, en el fondo sentía una confusión porque no comprendía porque Ada actuaba así

    “¿Lo hará por celos? Entonces ¿por qué no me dice lo que realmente siente?, evade todo comportándose así…y yo le sigo su juego. Creo que las dos estamos cayendo y ninguna lo reconoce, pero yo no pienso dar marcha atrás” pensaba Kim mientras sentía la sensación de la otra mano cálida sobre la suya, quería que todo se detuviera justo en esa emoción que estaba sintiendo, “ojala no me soltara nunca”.

    Así continuaron su camino a casa, sin saber Ada que ya había sido descubierta por su tía Lena, y que se estaba ideando un nuevo plan para su captura, que la única persona que le quedaba en el mundo apoyándola era aquella cuya mano sostenía fuerte en esos instantes.
     

Compartir esta página

Cargando...