Libre ¡Modan's Bizarre adventures: High School Edition! [#SePrendióEstaVaina]

Tema en 'Naruto World' iniciado por Blackbird., 29 Dic 2016.

  1. Autor
    Blackbird.

    Blackbird. Eres muchísimo invierno.

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    • «Los Shinobi; guerreros y asesinos entrenados exclusivamente en el arte del jutsu para combatir y defender a sus señores. El principal poder militar en el mundo. La mayoría proviene de una "aldea oculta", algunos de clanes ninja especiales de dichas aldeas y que llevan a cabo misiones por un costo (ryos). La cualidad más notable de un shinobi es su habilidad para generar y controlar chakra para crear un Jutsu.»

      Bueno, eso es lo que dicen los libros de historia pero te diré tres cosas:

      • Tira ese libro o quémalo.
      • Golpea al que te vendió ese libro.
      • Golpéate a ti para olvidar lo que leíste.

      Con la llegada de la nueva era, el arte de manipular el chakra para realizar jutsus dejó de tener utilidad para el asesinato por la creación de poderosas armas nucleares; todo finalizó con una guerra de hace más de trescientos años y con esto, tiempo después, iniciaron dos nuevas cosas: La Academia Shinobi principal y el Estudio Shinobi casi obligatorio. El taijutsu, ninjutsu, genjutsu y la medicina se volvieron un método de vida alejándose de uno único para matar.

      Modan Ninja Highschool

      En la Aldea del Té se encuentra la academia más importante de Modan, donde ninjas de todas partes del continente estudian con la intención de tener un encuentro de interculturas. Además, tiene la reputación de ser un excelente instituto con pruebas que lo demuestra como por ejemplo: varios entes públicos graduados de ella con el éxito en sus vidas. Esto y más cosas hacen que sea uno de los instituto más llamativo de todo el continente.

      Esta es la historia de los peculiares estudiantes de Modan Ninja Highschool, aquí se relatará el día a día de un grupo de jóvenes excepcionales... Aunque quién sabe si eso será positivo o negativo.


    • A C L A R A C I O N E S
      ▶ ¿Es un rol libre demasiado organizado? ¿Por qué no lo hacemos en el foro de Naruto Fan Fics? Bien: aunque parezca un Fanfic Colectivo, no debemos olvidar que sigue siendo un rol libre y con puros personajes de NNW. Aquí nosotros no los guiaremos siempre, se supone que se rolean entre todos o en grupos con diversos entretenimientos; como GM solo interrumpiremos cuando creamos que es hora de cambiar el "evento" o momento cronológico.
      ▶ Este es un rol libre ambientado en temática de recuentos de la vida.
      ▶ Es filler, todo lo que suceda aquí con tu personaje no tendrá ninguna consecuencia en la trama general de NNW, la intención es solo divertirse y echarse unas risotadas.
      ▶ Todo esto transcurre en un universo alternativo al de la serie original y a la trama de NNW original; aquí tampoco existió Hashirama Senju, Madara Uchiha, la rivalidad entre ambos clanes, ni por supuesto Naruto Uzumaki.
      ▶ Si tienen dudas siempre puede acudir a DrKodaDrKoda, MadaraMadara o a mi persona.
      ▶ Pueden entrar con sus dos personajes si quieren, pero antes de hacerlo avísenos please por MP para saber como introducir a sus personajes en lo que sea que esté transcurriendo en el RL.
      ▶ En serio, si de verdad deseeas entrar no dudes en contactarnos, sabemos que existen las rivalidades/pesimas relaciones en el foro pero aquí solo queremos reírnos y divertirnos; y si tú quieres ser parte de esa diversión, no tengas miedo.
      ▶ Explicación de la cronología del tiempo:
      Para divertirnos mucho más, decidimos ocupar los relatos por etapa de la vida de nuestros personajes empezando por la de preescolar en la academia. Como aquí se supone no existe la relación que tienen nuestros pequeños retornos en la verdadera trama de NNW, los eventos y escenarios no transcurren de la misma forma.

      Cambiaremos la etapa dependiendo de si lo quieren los usuarios o no, a más lejanía puede tardar dos meses en cambiarse la etapa si nadie muestra interés en seguir en ella, dígase querer cambiar la etapa de cinco años donde todos se relacionan en el prescoolar, sus cumpleaños, etc, a la etapa de adolescencia donde todos van a los quinces y empiezan las escapadas de casa o a la etapa de graduación de bachiller para entrar al área universitaria de la academia.

      R E G L A S
      ▶ Es importante que respetes las reglas generales de DZ & NNW.
      ▶ Un personaje no puede tener ninguna relación con el mundo del anime y manga Naruto, pues NNW está ambientado en una realidad alternativa.
      ▶ No flood, spam o cualquier cosa relacionada. Este de aquí no es el facebook ni el twitter . Si tienen dudas o quieren hacer entrelazar sus historias, manden mensajes de perfil o MP, son gratis y te dan chocolates por eso.
      ▶ Se permiten insultos y peleas entre personajes pero si quieren pelearse ente usuarios por ahí tienen los MP u otros medios; aquí solo nos interesa divertirnos sin importar que roleemos con el que nos cae mal desde toda la vida. [?
      ▶ Mi hijo bello (DrKodaDrKoda), la puta de MadaraMadara y yo aceptamos insultos y amenazas de muerte, pueden decirnos lo que quieran y lo aceptaremos con una sonrisa, solamente díganos si se sienten confundidos y de verdad quieren entrar al rol libre, somos sus JE - GM.



      • En ella destacan los factores más importantes de una academia:

        ▶ El taijutsu se volvió en el mundo una materia opcional de arte marcial con derivaciones como karate, judo, kung fu, etc, en el cual se puede concursar y combatir en múltiples torneos.
        ▶ La academia se dedica a que el senjutsu sea un método de vida que profundice en los estudiantes.
        ▶ La medicina es una materia obligatoria dedicada al estudio de la vida, la salud, las enfermedades y la muerte. Esta igual implica ejercer tal conocimiento técnico para el mantenimiento y recuperación de la salud, aplicándolo al diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades.
        ▶ El ninjutsu queda prohibido para fine ofensivos, la materia se enseña junto a la transformación de la naturaleza donde por diferentes métodos se enseña que elemento tendrá afinidad con el estudiante.
        ▶ El genjutsu se volvió una materia opcional donde se estudia el análisis de la conducta y los procesos mentales de los individuos con fines personales o profesionales.


      • Aquí pondremos a los que están participando (para el que quiera saber con quienes puede rolear). Por los momentos van estos:

        MadaraMadara | Hana Kikkawa
        St. MikeSt. Mike | Ruigetsu Houzuki
        DrKodaDrKoda | Shinta Kasumi | Vyssiní Ditirio
        Hathaway.Hathaway. | Rinha Pawa | Haruhi Uchiha
        Mr. RagerMr. Rager | Nick Takanashi

        YuudaiYuudai | Kuroi Uchiha
        ASRIEL DREEURRASRIEL DREEURR | Daisuke Uchiha
        CottonmouthCottonmouth | Sayuri Idara
        SphinxSphinx | Taiga Shiba

      • Preescolar:
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        Primaria:
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        Secundaria | Preparatoria:
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        Universidad:
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        Zonas Recreativas:
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    Última edición: 29 Dic 2016
  2. Jolie

    Jolie You set it on fire.

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    Un nuevo día, el sol hijo de puta se metía por la maldita ventana. Coño, qué ladilla pana, ¿para qué tenía que ir a jugar con esa cuerda de coñitos pajúos sacamoco que iban al preescolar? Miraba con muchísima pereza la ventana –sin que la luz del sol le diera de lleno en los ojos-. Adiós vacaciones, adiós dormir hasta tarde y adiós meriendas con dulces. Bienvenidos a la realidad: último año de preescolar, y lo que venía era peor, lo presentía. Tenía la esperanza de que en el colegio todo cambiara, que hubieran niños más grandes con los que lidiar y que fuesen un poquito más maduros… porque, de pana, andar viéndolos hablar como gafos mientras se babeaban y jugaban con sus carritos le provocaba vómito. Se consideraba –y no sólo ella, sino también sus padres y algunos maestros- que era una muchachita muy madura para su edad; quizás un poquito… muy “poquito” problemática, pero es que, coño, le daba tanta indignación que se le acercasen y la tratasen como uno de ellos que era un coñazo seguro para el que osara incordiarla. Sí, dentro del preescolar, algunos de los mocosos la apodaban “Grinch” o “Tronchatoro”. Cosa que, por supuesto, la sacaba de sus casillas.

    Y ahí estaba ella, parada frente al espejo mirando su reflejo con sendo aburrimiento y senda ladilla. Verga, pero, ¿de pana tenía que ir? ¿No se podía quedar? ¿Qué tal un año sabático? Todo menos eso, please. Lo único que podría salvarla es que nuevos compañeros llegaran ese año, y con la salvedad de que no se chuparan el dedo o se comieran los mocos, al menos. Jugar con alguien interesante cosas más profundas que las novelas de Barbie que estaba cansada de recrear una, y otra, y otra, y otra vez. Coño, marico, o sea, weón, qué ladilla.

    Su madre se encargó de recoger su larguísimo cabello negro en una coleta alta, poniéndole un par de ganchitos que lo sostuviesen, ni un pelito fuera. Con el bolso al hombro y su lonchera en la mano -ya desayunada-, se dirigió hasta las afueras de su morada, siguiendo a su madre hasta el auto y subiéndose en éste; al llegar, volteó su rostro a su derecha y vio la anatomía de su hermano mayor. Qué envidia, él estaba terminando el colegio y pronto entraría a una escuela cuyo nombre ni siquiera podía pronunciar. El muchacho cruzó su mirada azabache con los grandes y rojos ojos de Hana, haciéndola parpadear.


    —¿Lista para el primer día de clase, casi graduada? —inquirió enérgicamente, parecía que estaba bastante animado… ¿Por qué y para qué? ¿Tan interesante era la escuela a donde iba? Coño.
    No —gruñó, sacándole una risita al mayor, causando que los mofletes de la ojirubí se llenaran de aire en un puchero marcado—. No quiero ir más.
    Cuando salgas de preescolar y entres al colegio, vas a querer volver.
    ¿Ah? —¿Se le había fundido la única neurona que le quedaba?—. ¿De verdad piensas que voy a extrañar a los comemocos? —Incluso su madre, quien iba conduciendo, soltó una carcajada, acentuando el puchero de la morena—. ¿De qué se ríen? —Comenzaba a picarse bastante.
    Cuando te toque estudiar para un examen, vas a ver.
    ¿Un qué?
    ¿Viste, brutica?

    Qué chévere, su hermano haciéndole bullying, su madre riéndose del bullying que le estaba haciendo su hermano; ella arrecha, sin ganas de ir y todavía tenía que ir, qué ladilla x100000. Finalmente, al mirar por la ventanilla luego unos minutos de trayecto, vio la estructura que componía el preescolar al que iba. Suspiró rodando los ojos y pidiendo paciencia a lo más sagrado.

    —Bueno, Hana, vamos pues. —apuró su madre al ver que ni se inmutaba de bajarse del carro. Hana resopló con desgano e hizo otro puchero, mirando feo al mamagüevo de su hermano, quien la miraba burlonamente.
    Ok… chao. —abrió la puerta.
    Chao, mi amor, ten un buen día. —dijo suavemente la mayor.
    Chao, Grinch. —burló Madara, riéndose como una bruja malévola al tiempo que cerraba la puerta en las narices de su hermanita, viendo cómo ésta gritaba “estúpido e idiota” como quince veces con el puño alzado, sacándole la lengua desde la ventanilla. Lo patearía cuando volviese.

    Finalmente se dio vuelta, viendo la entrada y suspirando con pesar, otra vez. Acomodó su morral y se encaminó hacia su calvario diario de medio día. Qué ladilla.

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    Como ustedes son los otros comemocos, los menciono (?)
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    Blackbird.

    Blackbird. Eres muchísimo invierno.

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    El hermoso cantar de los pájaros despertó a la pequeña Pawa. Al abrir sus ojos se encontró con los luminosos rayos del sol entrando por su habitación de una manera tan angelical que sintió una paz infinita. Se volvió a acurrucar en entre sus sabanas con el fin de volver a caer en los brazos de Morfeo mas el grito de su hermana mayor (Renji) resonando por el pasillo de los cuartos la despertó por completo:

    ¡AL FIN, ÚLTIMO AÑO DE BACHILLER!

    Rinha se impulsó como un cohete de su cama, ¿cómo pudo haberlo olvidado? ¡Hoy empezaba su último nivel de preescolar! Tomó rápido su cepillo de dientes, paño rosa y patito de hule, debía ir a alistarse con rapidez si no quería dejar a Kami y Ruigetsu retrasados en la salida por ella.

    [ . . . ]

    Corrió como caballo de carrera hacia la camioneta negra de la señora Kami, la puerta ya se mantenía abierta esperando por su triunfante entrada con un Ruigetsu saludando desde lejos. Rinha sonrió con amplitud a medida que regresaba el gesto y entraba de un salto al automóvil. En una de sus manos llevaba el desayuno: tostadas con mermelada de durazno.

    ―¡Rui-sushi! ―soltó la castañita lanzándose a los brazos de su amigo. Luego saludó a mamá Kamichi, pues la consideraba como otra madre ya que desde que tenía uso de memoria siempre había estado ahí también para ella.
    ―¿Listos? ―preguntó Kamichi.
    ―¡Sí! ―exclamó Rinha.
    ―¡No! ―soltó Ruigetsu con más fuerza lanzando puñetazos al asiento trasero.

    El camino sería muuuy largo.

    [ . . . ]

    Ruigetsu y Rinha se despidieron de lejos de Kami, ya podrían imaginarse quién lo hizo con una sonrisa y quien molesto pateando una lata de refresco vacía. Houzuki se movió a regañadientes jalado de la mano por Rinha hacia dentro del kinder, ahí la ojimiel quedó maravillada con la nueva área recreativa al aire libre: un tobogán, columpios, barandales de colores, etc.

    Se dirigieron a los pasillos donde se dejaban los morrales; desde ahí una maestra los llevó hacia su salón y comenzaron a organizarlos por mesas de cuatro. Rinha empezó a colocarse nerviosa, no quería separarse de Rui-sushi, deseaba tocar en la misma que su mejor amigo.

    ―En la siguiente mesa: Ruigetsu, Hana, Shinta y Haruhi. ―El rostro de la ojimiel se entristeció, de inmediato. Miró a los demás niños que se sentaban en esa mesa: Ruigetsu empezó a socializar con un pelinegro de mirada nerviosa y que mordisqueaba un pañuelo, había una pequeña de lentes y una ojirubí que los miraba a los tres con mala cara.
    ―Esa es Tronchatoro ―susurró una rubia platinada que estaba situada a su lado diestro. Rinha la miró hipnotizada unos instantes, parecía un ángel. ―Se cree mucho pero ni a chihuahua de Sharpay llega.

    Yang observó a la joven un poco impactada, su manera de modular era rápido, y por supuesto, su vocabulario parecía mucho más avanzado/desarrollado que el de ella. Aunque supo quién era la aludida por lo que rio nerviosa. Sayuri admiró a la chica expectante, ¿la niña se estaba riendo por educación de su chiste?

    La maestra mencionó la siguiente mesa:

    ―Nick, Sayuri, Taiga y Rinha.

    La joven ojimiel parpadeó varias veces al escuchar su nombre, vio como tres chicos más se movían hacia la mesa y sin querer tropezó un poco al querer apurarse para alcanzarlos. Tragó saliva con torpeza al ver la sonrisa de la rubia que anteriormente estaba su lado, luego miró a una peliverde que llevaba un peluche de jaguar entre sus manos y después a un jovencito pelinegro de mirada muy serena.

    ―¿Entonces tú eres Taiga o Rinha? ―cuestionó Idara, apoyando sus manos entre sus brazos y recostando la mitad de su cuerpo de la mesa, muy cerca de la ojimiel.
    ―R-rinha. ―dijo un poco asustada por la cercanía de la ojiazul.
    ―Yo soy Taiga. ―aclaró con firmeza la peliverde, comenzando a toquetear con las yemas de su mano izquierda la mesa mientras que con la otra mantenía estrujado el peluche.
    ―Oh, ¿y tú eres Nick? Tienes una cara muy seria.
    ―¿Hm? ―El joven frunció el ceño al verse aludido por Sayuri, estaba durmiéndose en su sitio.
    ―Bueno, ahora es cara de gruñón.
    ―Tal vez lo sea un poco. ―avisó el varón en broma, desviando su mirada hacia otro lado. Escuchó a lo lejos a la maestra dando la última mesa: Vyssiní, Kuroi, Daisuke y Taka… Miró a los jóvenes dirigirse al mueble, aunque Sayuri le lanzó una bola de papel a la cara cuando se dio cuenta de que la ignoraba ―¿Eh, qué haces? ―no perdió la compostura, no lo sacaría tan rápido de sus casillas.

    Mientras aquello sucedía en esa mesa, en una del otro lado del salón un Ruigetsu hacía de las suyas:

    ―¿Y siempre llevas ese pañito contigo? ―Empezaba el joven mientras tomaba fresca y deliciosa agua de su termito de Power Ninja rojo. Hana miró asqueada el diseño de ese perol.
    ―Mhm. ―contestó Shinta adormecido, aún con el pañuelo entre sus dientes.
    ―¡¿Pero por qué lo muerdes?! ―El de orbes oliva quiso jalar el paño para agarrarlo, recibiendo un manotazo del dueño. ―¡Pero dámelo, por qué lo muerdes tanto!
    ―¡Es mío!
    ―¡Pero préstamelo!

    Hana buscó con la mirada a las maestras al prevenir el drama que se montarían esos dos, lastimosamente no las encontró dentro del aula. ¿Qué clase de mujeres dejaban solo al zoológico de mierda? Miró ahora a la silenciosa joven de lentes que leía entre sus manos un cuento infantil de la historia de Modan, parecía hacerlo con rapidez y totalmente absorta en lo suyo, ignorando olímpicamente a sus dos compañeros varones de la mesa y alzando su mirada de vez en cuando al sentir la de Kikkawa sobre ella… Tal vez Haruhi no sería tan come mocos como los dos pendejos del frente.

    Ruigetsu por fin logró quitarle de la boca el pañuelo a Shinta, provocando que el varón en cuestión de segundos comenzara a soltar un mar de lágrimas con fuertes y claros sollozos por toda el aula. Daisuke miró a lo lejos al pequeño llorón, soltando un bufio, Vyssiní se carcajeó y Kuroi realizó una mueca un poco disgustado. En la otra mesa Sayuri alzó una ceja, ¿y a ese que le picó? Rinha suspiró al saber que el causante podía ser el necio Rui-sushi, Taiga lo miró neutral sin intenciones de hacer nada al respecto y Nick pensó en ir a acercarse para calmarlo.

    Haruhi salió por fin de su hipnotizada lectura con los llantos de Beta, y como Takanashi, se levantó de la silla y se acercó al afectado Kasumi. Nick era un poco más alto que la mayoría de niños (cosa que intimiada a algunos) pero ya tenía experiencia anterior calmando a compañeros llorones de la escuela de Arashigakure. Cuando se dio cuenta de que la razón por el llanto del chico era el pañuelo que llevaba el ojiverde entre sus manos se lo pidió amablemente mientras Haruhi terminaba por tranquilizar a Shinta. Rinha no supo cómo ni qué negociaron su amigo y Nick a lo lejos, pero Ruigetsu terminó por darle el objeto a Shin plácidamente después de un apretón de manos con Lobo.

    Cuanto todo regresó a la normalidad, Nick le dio un rápido vistazo a todos los presentes de la mesa aunque la mantuvo un rato más en la pelinegra ojirubí de mirada severa, y por alguna razón, una ligera sonrisa se apoderó de sus labios al cruzar miradas con esa niña. Se dirigió de nuevo hacia su mesa, dejando a una confundida Hana en la suya.

    [ . . . ]
    La hora del receso llegó y la ojimiel disfrutaba de unas deliciosas donas de fresa con su juguito de durazno. Los niños correteaban de un lado a otro felices en el patio, saltando por los cauchos coloridos, el tobogán y algunos que se creían acróbatas de los columpios. Miraba de lejos como Ruigetsu corría descalzo con Taiga por el patio (aunque esta si llevaba sus zapatos), el Uchiha llamado Kuroi estaba con Haruhi y Shinta mientras Nick permanecía solitario debajo del frondoso árbol de la zona con unas Sayuri y Vyssiní socializando en las ramas altas de la planta.

    Daisuke estaba a unos metros de ella también solitario, no parecía tener intenciones de socializar con los otros niños. De repente sintió muchas ganas de ir al baño, pero no queriendo dejar sus cosas ahí corriendo peligro de que otro niño se comiera sus donas, llevó todo en sus manos. Se apuró buscando la zona de los baños, por el camino se cruzó con la chica que apodaban Tronchatoro y queriendo rodearla para no acercársele tanto cambio el rumbo, lastimosamente, tropezó con unas piedritas en su intento de cambiar de dirección, derrumbado con ella a la ojirubí que rápidamente se molestó.

    ―¿Pero además de tartamuda tienes problemas de orientación? ―cuestionó Grinch, levantándose rápido y encarando con un puchero a Pawa. La menor pareció intimidarse no solo por la actitud de la mayor, si no por su comentario, era sabido ya por todos que parecía tener problemas con el habla y no era por ninguna discapacitada: Rinha estaba tan acostumbrada a pensar y cuestionar todo solo consigo misma en su mente que aún presentaba dificultades para modular perfectamente como otros niños, solo con Ruigetsu la regla se deshacía al conocerlo en tanto tiempo.

    ―N-no, dis.. Disculpa. ―limpió el jugo de durazno de su cara que salpicó en ella por el choque. Quiso recoger las donas que gracias a los cielos no se cayeron al suelo y permanecieron en su plato, pero vio la mirada deseosa de Hana por una de ellas. ―¿Quieres u…
    ―¡No le hagas nada, tonta! ―gritó Ruigetsu mientras se lanzaba sobre Rinha en un acto de “protección”. ―¡Si le haces algo te la vez conmigo!

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    Hana miró somnolienta todo, era absurdo, la escena era absurda, ese día en el colegio era malditamente absurdo. Ruigetsu intensificó su mirada mientras sacaba la lengua, Rinha quiso decir algo pero el abrazo de su amigo se lo impidió, por detrás del chico se acercaba su compañera de juegos, Shiba, tranquilamente.
    Rapunzel suspiró pacientemente antes de procesar en su cabeza el más siniestro y traumático comentario para Houzuki, ese día de preescolar no podría ir más mal.


    Uff, que largo. Pero aparecen todos, algunos solo nombrados pero más de una vez porque aún no los sé utilizar tan bien, quiero ver a sus dueños haciéndolo para poder interpretarlos mejor.

    MadaraMadara DrKodaDrKoda SphinxSphinx St. MikeSt. Mike YuudaiYuudai CottonmouthCottonmouth ASRIEL DREEURRASRIEL DREEURR Mr. RagerMr. Rager
     
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  4. DrNiko

    DrNiko Me, Myself & I

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    Los ojos del enano Shinta se abrieron antes de tiempo, miró el reloj que tenía al lado de cama y lo notó, faltaban cinco minutos antes de que su padre fuese a despertarlo. No, no y no, él no quería ir a esa academia ninja de porquería, debía buscar un escondite, y rápido, pues a lo lejos era capaz de escuchar las voces de Kami y Souta, tal vez preparando el desayuno. Las ideas pasaron una por una en la mente del azabache, quién sabía que los segundos iban pasando a gran velocidad, cosa que no le favorecía para nada. ¡Claro! Bajo la cama era la mejor opción, al menos eso creyó el que moqueaba por la gripe.

    Tengo poco tiempo —Se lanzó de la cama sin ningún miedo, y sin dudarlo se introdujo en aquel agujero vacío y lleno de polvo, esperaba no ser encontrado por ninguno de sus padres en ese sitio. Se quedó allí quieto un par de minutos, hasta que vio su mano y quedó totalmente impactado, no, no, no podía ser cierto, ¿dónde coño estaba su trapo? Quiso salir a buscarlo, pero antes de poder siquiera moverse escuchó los pasos de alguien acercando. Mierda, estaban llegando.

    La puerta se abrió de golpe, y la voz de Souta se escuchó hasta a cinco cuadras más allá: Despierta. El mocoso se tapó los oídos antes tal gritó, para luego mover sus manos hasta la boca y nariz, así nadie podría escuchar su respiración causar ruido, funcionó con el hombre de la película que había visto hace un par de días atrás. Los enormes zapatos de su padre se acercaron, rabiosos, hasta la cama del muchacho, siendo que este sintió como su corazón empezó a latir como nunca antes, tal vez no seleccionó el mejor lugar para esconderse. Un suspiro escapó por los labios del mayor, ya estaba cansado de aquellas estupideces de su hijo, salió cansado para pedir ayuda a su esposa, él no tenía tiempo para esas cosas.

    ¿Funcionó? —Preguntó Kasumi menor, asomándose para ver si alguien estaba cerca.

    Gran sorpresa se llevó al observar su trapo tirado cerca de él, pero su madre acababa de entrar en la habitación. Oh por dios, necesitaba tener aquel paño sucio para poder sentirse seguro, pero no podía dejarse ver por la fémina; solo quedaba una opción: MISIÓN IMPOSIBLE. El azabache iba a esperar el momento adecuado para escapar de la cama y tomar su posesión, así Kami no iba a la mujer no iba a darse cuenta de su presencia, y conocía a su madre, aquella situación iba a darse en tres, dos, uno. Yep, la ama de casa decidió revisar en el ropero, era tiempo. Arrastrándose por el suelo, el futuro ninja empezó a moverse para salir de su escondite, tomando rápidamente lo que por derecho le pertenecía, cosa que llevó a su boca de manera inmediata.

    Qué alivio —Susurró el chico, pero a su lado pudo ver como una presencia se acercaba. Giró su cabeza para ver dos largas piernas justo delante de él, poco a poco fue subiendo para verificar si se trataba de ella; sí, era Kami, y no lucía muy contenta. El azabache fue arrastrándose, pero en esta ocasión de regreso al lugar donde se estaba escondiendo, rezaba para que la fémina no le hubiese visto.

    ¡Te encontré!

    Shinta gritó como nunca antes en su vida, saliendo de allí y corriendo, en calzoncillos, por toda la casa, no, no dejaría que nadie lo atrapara. Kami suspiró, la rutina volvió a empezar, sin embargo, debía saber que esa era el sacrificio y el trabajo de ser madre. Se puso de pie en un santiamén y empezó la persecución diaria. Souta, quién cepillaba sus dientes, pudo ver en el espejo del baño como el mocoso y su mujer corrían de un lado a otro, incluso observó como el infante lanzó uno que otro lego tratando de defenderse; la madre, por su lado, iba con una gran cesta de ropa sucia con la que pensaba atrapar al otro. Parecían policías y ladrones. Una vez más, el varón de mayor edad suspiró. Al acabar con aquello, salió del lugar con intención de ir a buscar desayuno, sus ojos en ese instante se toparon con la fémina sentada en el objeto que hacía como cárcel, y al chico sacudiéndose cual animal en busca de libertad.

    Quítale esa vaina al niño, yo me encargo —Dijo el hombre, plácidamente.

    No, tranquilo, yo me encargo —Una vez más, su sentado cuerpo dio un ligero salto.

    La mirada del tipo y sus puños cerrados fueron suficiente información para Kami, así que sin más se levantó, liberando al mocoso. Sin embargo, en esta ocasión, el chico ya no estaba ni un poco alborotado, nope, de hecho sus ojos se encontraban llorosos y mirando fijamente a su padre. Oh, coño, otra vez no. Lo demás no se puede comentar o esto se censuraría debido a violencia de tipo infantil, así que pasamos de escena.

    [. . .]

    Shinta, quién ahora además del pañuelo en mano poseía un moretón en el ojo, estaba sentado en el receso solo y un poco aburrido, como de costumbre. En su lonchera, con temática de Hora de Aventura, se encontraban variadas galletas con chispas de chocolate y una chicha, una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios al ver una nota de cariño por parte de su madre. Esa mujer, por más que le hacía la vida imposible, ella siempre se mantenía serena y mostraba todo su cariño, tal vez era la única persona a la que realmente amaba. Dio un pequeño beso en la hoja y empezó a comer con gran emoción al saber que la merienda había sido preparada por un amigo cercano, el mejor Chef de todo Modan.

    Amo la comida de Kenta, es la mejor —Dijo para sí mismo tras darle un mordisco a la galleta.

    ¿Por qué hablas solo?

    Shinta dio un pequeño brinco al escuchar esa repentina voz a su lado, y para cuando se dio cuenta vio a una pequeña niña azabache y de ojos rosados a su derecha, era la misma que junto al niño nuevo le calmaron en la mañana. Shun apretó su trapo y sintió como su cuerpo temblaba con gran ligereza, al igual que su boca se agitaba y costaba abrirse, tenía un poco de miedo sobre si lo que iba a decir era adecuado; tenía meses sin interactuar con otro niño. Haruhi arqueó su ceja al ver que el muchacho no decía nada ante su presencia, pero notó los muchos nervios que lo invadían, uhm, ¿qué le pasaría?

    Tranquilo, no necesitas responderlo —Le sonrió la futura Kunoichi, a la vez que se sentaba junto a su nuevo compañero de clase —Comeré hoy contigo, ¿cómo era tu nombre?

    S-Sh-i-int-ta, Shinta K-Kasumi —Se presentó, sosteniendo una risa nerviosa y sin verla a los ojos.

    Un gusto, yo soy Haruhi Uchiha —Sonrió, para luego ofrecer un pedazo de fruta al del trapo.

    Sin problemas, el azabache aceptó el postre, y al mismo tiempo ofreció una de sus galletas a esa niña que de repente apareció de la nada. La nariz de Kuroi empezó a trabajar en ese segundo, ¿era de verdad aquello? Podía olfatear sin lugar a dudas la fruta cerca de él, sí, totalmente, se trataba de una manzana, verde si no se equivocaba. Se encontraba encima de un tobogán, con esa vista sería capaz de ubicar al dueño de aquel delicioso manjar en cuestión de segundos, hasta que vio a la de ojos rosados cerca, allí estaba. Se deslizó por la atracción para luego salir corriendo hasta que dio con el par de azabaches, haciendo una entrada triunfal, con su cuerpo delante del dúo y sus dos brazos hacia un lado. ¿Cuál era su razón para ir en busca de comida? Había olvidado sus cosas en casa.

    Hola, soy Kuroi, y quiero un poco de esa manzana —Pidió sin pena, señalando la mano de Jan.

    ¿Dejaste tu lonchera, verdad? —Preguntó Haruhi, casi riéndose, cosa que pudo averiguar al oír el estomago de su igual en apellido rugir con gran ira, estaba hambriento. No podía evitar ser muy amable, y de hecho le encantaba, razón por la que la ojirosa no chistó en dar una rebanada de la fruta verdosa al nuevo varón. El muchacho se sentó junto a Jan y Beta, ignorando por completo la existencia del segundo por un instante —Oye, Shinta, ¿quieres más manzana? —Preguntó al darle un mordisco a la misma, pero vaya sorpresa se llevó.

    ¡Kasumi se había quedado dormido! La cabeza del muchacho iba cayéndose poco a poco, dios, no había dormido bien, aunque bueno, él siempre andaba somnoliento y cabeceando en todos lados. El Uchiha varón se apresuró a colocar el morral de Shinta en el lugar donde predijo chocaría el cráneo del mocoso, para que no se golpeara al caer. ¡Boom! En menos de tres segundos pasó lo que Kuroi intuyó, el del trapo no pudo sostenerse más en el aire y todo su cuerpo terminó siendo jalado por la gravedad hacia el piso. Los dos que aun se encontraban despiertos se miraron entre sí, soltaron carcajadas. Fue entonces cuando el mal ocurrió, Haruhi a lo lejos pudo ver como unos tres de sus compañeros de clases parecían estar discutiendo, si no se equivocaba, eran Ruigetsu, Rinha y…. ¡Grinch! Eso no se veía nada bien.

    ¡GALÁCTICO! —Gritaron, al unísono, Vyssiní y Sayuri.

    ¿Eh? —Preguntó Kuroi al ver a la dos chicas gritar cerca de él, estaba despistado —¿Qué ocurre?

    ¿No lo han visto? Parece que Grinch va a pelear con el aguado, se prendió esta mierda —Dijo la apodada Vagina, para luego correr agarrada de mano con Idara hacia el trío, donde todos los niños parecían unirse para dar hincapié a la ya anunciada pelea. Se notaba que esas dos niñas provenían de familias ricas, era simplemente obvio al ver la elegante forma en la que caminaban y en todas las joyas que portaban, a pesar de ser muy pequeñas como para usarla.

    Los dos Uchiha se miraron entre sí por un segundo, sabían que no era su asunto, pero su impulso de idiotez les decía que debían ir para allá a ver qué sucedía, y si podían, tratar de detenerlo. Kuroi decidió despertar a Kasumi, lanzándole un poco de chicha en su rostro, cosa que de inmediato le hizo levantarse de su lugar; poco a poco, el puchero se fue formando en el rostro de Shinta, por esas razones odiaba esa institución. Sin embargo, Haruhi le dijo que todo iba a estar bien, cosa que de algún logró calmarlo, y vio como el dúo que estaba delante de él se juntaban con ciertas niñas escandalosas para ir a quién sabe dónde.

    Ven, vamos, parece que hay problemas.

    ¿P-problemas? N-no, mejor me quedo aquí —Dijo tartamudeando y uniéndose a su trapo.

    Haruhi trató de convencer a Beta, pero Kuroi le pidió que siguieran para detener a ese trío, cosa que Nick parecía querer hacer de igual forma, pues iba directamente hacia allá también. La de ojos rosados se dio media vuelta y siguió al Uchiha varón, a la chica de cabello azulado y a la rubia, no deseaba dejar a Kasumi atrás, pero debía hacerlo. Shinta, ahora solo, giró su cabeza para ver como todo el lugar empezaba a quedarse vacío, los niños parecían estar muy interesados en lo que sea que sucedía con Rui y Hana, ¿qué sería? Los ojos del azabache colisionaron con la de cierto niño que parecía estar amargado, quién se limitaba a tomar de su jugo, mierda, daba mucho miedo, se trataba de Daisuke. ¡Joder, y estaba a pocos metros de él!

    E-espérame, Haruhi —Se puso de pie, dio un mordisco a una de sus galletas, y se unió con aquel cuarteto, haría todo para alejarse de aquel niño que tan feo le miraba, dios, daba tanto miedo.

    ------------------------------------------------------------
    No menciono porque me da ladilla~

     
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    Última edición: 29 Dic 2016
  5. Yuudai

    Yuudai Teenagers from mars

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    *NOTA*: Hasta el (...) solo es una especie de introducción que no tiene peso en el rol -y que es un tanto larga- por lo cual si les da pereza se pueden saltar hasta ese punto.

    El azabache se despertó unos minutos más temprano porque había dejado la tele encendida, en un canal que le era intolerable para sus sensibles ojos que necesitaban una pequeña dosis de lágrimas artificiales cada cuatro horas.

    —¡Noo! ¡Raku Shore! —Kuroi se levantó rápidamente de su lecho y le propinó un chancletazo al pequeño televisor, que no dejó de trasmitir el canal debido a la casi inexistente potencia del golpe— ¿Cómo apago esto? —Kuroi comenzó a buscar el control remoto y, sin éxito, activó sin quererlo un mecanismo que plegaba la roñosa cama a la pared, quedando atrapado en un sucio mueble donde solía dejar las cáscaras de las frutas que engullía y que ahora abundaban los hongos.

    Luego de este pequeño incidente, Kuroi logró liberarse de la opresión de su lecho. Trató de apagar con calma el televisor pero el televisor se había trabado; debía cancelar la suscripción a aquel canal. ¿Pero de qué hablaba? Aún era un niño que siquiera asistía al pre-escolar, no debía tener nociones básicas de lo que significaba suscribirse a un canal de cable. El muchacho no tenía nada más que hacer que ver los canales informativos sobre el operador de cable que daban durante las 24 horas, apesar de que no tenía ni pito que fumar en aquel tema, creía que él era el dueño absoluto de la televisión.

    —¡Kuroi! —Un pequeño niño de su edad, idéntico al azabache Uchiha, entró con violencia al cuarto del muchacho— ¡Mira mi nuevo truco de magia!

    Aquel muchacho —a las seis cuarenta de la mañana— sacó una paloma de un gorro de copa que traía y, al lanzarla, aquella paloma explotó sin razón alguna provocando unos pequeños pero intensos fuegos artificiales que cayeron todos en la televisión, haciéndola perder la señal.

    —¡Gracias! —Kuroi abrazó al muchacho y le dio un tierno beso en la frente— ¡Eres genial, Nii-san!

    —No hay de qué, Kuroi-kun. —El chico que parecía ser su hermano, se ocultó en una azabache capa que traía colgando en su espalda y fingió desaparecer en la oscuridad, dando breves pasos hacia la puerta y cuando ya se encontraba fuera de la habitación, no hizo más que salir corriendo.

    Solo eran ellos dos en la casa, igual que la mayoría de las veces. Kuroi revisó la habitación de sus padres y al ver la cama deshecha y vacía, soltó un breve suspiro de pesar. Caminó hacia la cocina y comenzó a pelar una naranja para llevar rodajas como colación.

    —¡Kuroi, se me escapó una paloma! —Se escuchó la voz de su hermano desde muy lejos de la cocina. Kuroi solo sonrió divertido mientras continuaba pelando el cítrico: ¡Era una paloma que explotaba! ¿Qué podía malir sal?

    El chico estaba absorto en sus pensamientos mientras pelaba la naranja, débil, cansado y melancólico. Adyacente a su frágil mano que danzaba al rededor del cítrico, se encontraba la bebida que le ahogaba sus penurias: una caja de leche de soja. Cabeceando, casi dormido, en la puerta de la cocina se escucharon unos suaves golpes.

    —¿Eres tú, hermano? —Exclamó Kuroi, sin respuesta— Debe ser él —dijo musitando— debe ser él tocando a la puerta de la cocina, eso es todo y nada más.

    Sumido en la melancolía de la ausencia de sus padres, el chico se mantenía callado y afligido observando las brasas de una falta de cariño evidentes. Dolor por la ausencia de sus padres, los únicos, shinobis por el Daimyo llamados. Aquí ya no yacen, nunca más.

    Volvió a crujir la madera, como si alguien llamara a la puerta de la cocina. Kuroi sintió como se aceleraba el ritmo de su corazón y volvió a musitar:

    —Es mi hermano tocando a la puerta de la cocina. Eso es todo, y nada más.

    Y justo ahí, el Uchiha se levantó con gallardía y le exclamó a la puerta.

    —Hermano, si eres tu con tus trucos de magia te voy meter un Kaiser en el As. —Kuroi abrió la puerta y se topó con nada más ni nada menos que la oscuridad. Oscuridad, y nada más.

    Kuroi permaneció un rato sorprendido y algo temeroso, mientras volvía a cerrar la puerta con cuidado y al voltearse, se topó con una paloma.

    —Aún con tu pelaje húmedo y fétido no serás una cobarde —Dijo Kuroi, mirando con decoro al fruto del experimento cruel de su hermano— ¡Dime que haces aquí, en la ribera de la cocina plutónica!

    "Katsu" dijo el animal, posándose sobre la mesa a un lado de la naranja que cercenaba el muchacho. Kuroi se sorprendió ante la habilidad del animal de hablar e inevitablemente abrió sus ojos como platos al ver que la paloma comenzó a destellar y, en un espectáculo pobre y penoso, la paloma explotó generando unos potentes fuegos artificiales que detonaron una engorrosa lluvia que cayó estrepitosa, friendo los cables de los electrodomésticos.

    —¡EL PUTO DETECTOR DE HUMO! —Exclamó el Uchiha, mientras le gritaba improperios a su hermano que se encontraba en otra habitación.

    (...)

    A Kuroi no le molestaba la presencia de más chicos: ante la ausencia de sus padres, no tenía nadie más que le acompañara salvo su hermano que pasaba encerrado experimentando. Realmente disfrutaba la etapa pre-escolar y no tenía peros al momento de sociabilizar de ser necesario.

    —¿Qué pasa? —Le preguntó Kuroi a Shinta, puesto que se había devuelto su mirada hacia el muchacho.

    —H-hay un chico muy m-mal carado. —Le susurró el pequeño al Uchiha que era del mismo tamaño. A pesar del volumen de su voz, Haruhi también pudo escucharlo.

    —¿También lo viste? —Se incorporó a la conversación, donde el Beta asintió algo nervioso jalando con fuerza de su trapo.

    Kuroi buscó con la mirada al sujeto que se refería Shinta, y lo único que logró observar fue un azabache intentando acercarse a una profesora. Kuroi solo guardó silencio y suspiró, volviendo su mirada hacia el evento.

    —¿Qué podemos hacer? —Preguntó Haruhi, refiriéndose al pleito entre ambas chicas.

    —S-será mejor no intervenir... —Repuso el muchacho del trapo, a lo que el Uchiha asintió.

    —No hay más remedio, lo otro sería usar estas cosas que me regaló mi hermano... —Kuroi urgó en sus pequeños bolsillos y sacó una pequeña cajita donde al centro titulaba "Petardos Lobitos"— No sé lo que es, pero mi hermano dijo que con lanzarlo al suelo basta.

    La chica presente inmediatamente abogó en que el azabache guardara los juguetes, puesto que le daban mucha mala espina.

    —¡Es mala idea! ¡Esas cosas suenan y explotan!

    Kuroi sostenía uno de los petardos mientras miraba fijamente a Shinta, quien le correspondía la mirada algo curioso. Se decidió a aventurarse para ver que es lo que sucedía, aunque eso significara actuar solo. Shinta y Haruhi se apartaron un par de metros del Uchiha, que había dejado caer uno de los petardos en el medio del campo de batalla para ver que era lo que pasaba.

    Algo así es Kuroi a los 5-7 años
    KUROIKID.png
    DrKodaDrKoda Hathaway.Hathaway. MadaraMadara St. MikeSt. Mike Mr. RagerMr. Rager y me da weba los demás
     
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    Última edición: 30 Dic 2016
  6. ASRIEL UCHIHA

    ASRIEL UCHIHA Gensō no ishi Hoshigakure

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    Unas horas antes...

    Un pequeño chico de pelo negro se hallaba desayunando un poco de leche con unas tostadas untadas con mermelada de pera, su rostro era de amargura, era su primer dia en el preescolar con personas que el no conocia, lo que mas le molestaba era que no pertenecian a su clan. sintio que su pelo se revolvia levemente antes de parar, curioso vio como su tio Ryouta le saludaba, para no quedar mal frente a el le contesto con respeto. no por nada su tio era el Lider del Clan.

    —¿Listo para tu primer dia de clases campeon?— Ryouta se preocupo al ver que su sobrino le negaba esa pregunta con su cabeza.

    —Porque tengo que ir, quisiera estar entrenando con los demas niños del clan que ir a una academia idiota, llena de niños idiotas que solo hacen cosas idiotas para complacer a sus idiotas padres— El pequeño escucho el grito de su tio, vio que su cara era una de enfado, el sabia que tendria problemas ya que Ryouta le enseñaba modales y estar insultando a las personas no era algo que una persona educada hacia la verdad.

    —Perdon tio— Se sentia muy avergonzado por haber hecho eso, lagrimas amenzaban con salir de su rostro, cosa que el Lider de los Uchiha se percato y de inmediato fue a darle un abrazo, y dejo que su pequeño sobrino hiciera lo que todo niño sabia hacer: llorar.

    No pasaron mas de 5 minutos cuando Daisuke dejo de llorar, Ryouta se sentia muy dolido, las ultimas veces que el pequeño hijo de su hermano habia llorado fue cuando le conto que sus progenitores habian "fallecido" y cuando era un simple bebe.

    [...]

    El pequeño Uchiha habia sido traido por su tio al kinder de la Aldea del Te, de reojo diviso a varios niños irse despidiendose de sus padres, su vista se fijo en dos pequeños uno de pelo castaño y ojos verdes estaba con una cara de pocos amigos, en su mente penso que quizas el tampoco queria esta aqui como el, la otra era una chica de pelo color avellana y ojos dorados que estaba sumamente alegre, la verdad eso era algo que detestaba, ojala no le tocase con ese grupo de personas ya que las ignoraria por completo.

    [...]

    —Ruigetsu, Hana, Shinta y Haruhi— La voz de su maestra sono mientras cuatro nombrados iban a una mesita comun para cuatro personas. Presto atencion cuando vio a ese chico de pelo castaño juntarse con uno de pelo negro que tenia una leve obsesion con un pañuelo ya que estaba mordiendolo con desesperacion. Las ultimas dos tampoco le agradaban, aquella pelinegra con lentes parecia una nerd en el sentido de la palabra pero no tenia que juzgarla aun todavia. Por ultima aquella chica de ojos rojos, era la mas fastidiosa de los 4 parecia alguien demasiado orgullosa que seguro se creia la mejor de todos en el salon.

    —Nick, Sayuri, Taiga y Rinha— Dejo de mirar al grupo A para pasar al Grupo B, tenia a otro pelinegro de ojos grises que parecia ser el novio de la muchacha de ojos rojos, aun si no lo fueran harian un gran duo por sus identicas formas de ser. La segunda era una rubia con toques platinados que parecia la tipica chusma del salon, ya que cuando habian nombrado al grupo A ella estaba hablando con la chica de ojos dorados que anteriormente arrastraba al chico llamado Ruigetsu. La ultima era una chica de pelo verde, sostenia en sus manos un peluche de un felino que no conocia.

    —Vyssiní, Kuroi, Daisuke y Taka— Finalmente se junto con su grupo de "compañeritos" suspiro un poco antes de fijarse mejor. Tenia de su lado a una ¿chica? de pelo azul con ojso del mismo color y un gorrito encima de sus cabellos, un pelinegro con ojos del mismo color y la ultima era de pelo blanco y ojos verdes. Los cuatro se sentaron en su determinada mesita de kinder con algunos papeles, crayones, pegamento y purpurina para que ellos hicieran lo que les venga a la imaginacion. Todos parecian bastante animados a excepcion de tres chicos, Nick, Daisuke y Ruigetsu. Kuroi y Taka trataban de hacer hablar al Uchiha quien tenia su mente en otro lado mientras Vyssiní estaba absorta en su dibujo.

    [...]

    El momento del recreo era algo que el Uchiha de ojos azules agradecia con toda el alma, rapidamente se fue a un lugar donde nadie lo molestase, debajo de un arbol alejado del resto. En su camino escuchaba los susurros de algunas chicas y algun que otro chico sobre su persona, lo que lo hacia molestarlo mas. Una vez dejo de escuchar esos susurros se sento en el cesped bajo la sombra del arbol. Miro a su alrededor para ver como los demas se divertian en las barras coloridas, el columpio o el tobogan a excepcion de Nick que estaba apartado como el, ademas de que faltaba la creida llamada Hana segun lo que escucho de los demas.

    No presto mucha atencion a la vez que abria su lonchera de Digimon para sacar su jugo de manzana. Disfrutaba cada gota de aquel liquido hecho de una fruta madura y algun que otro conservante.
    ―¿Pero además de tartamuda tienes problemas de orientación?― Escucho departe de la mas molestosa de entre todos los compañeros de su salon. Se fijo mejor para ver a Rinha que estaba con las pompas en el suelo frente a Hana, entendio que la pequeña Pawa habia chocado por accidente, siguio mirando la escena un momento mas, si molestaban a la peleona del salon solo podia significar una cosa: Pelea.

    Daisuke fruncio el seño cuando vio que la pequeña de pelo avellana le ofrecia una dona a la idiota de ojos rojos como si fuera una diosa a la que venerar. no se habia percatado que Ruigetsu habia llegado a la escena y parecia querer proteger a Rinha, la verdad era lo que cualquier hermano haria. La gente se reunia completamente alrededor como incitando a que la pelea sucediese, Nick tambien se estaba dirigiendo alli, quizas para defender a su noviecita si alguien le hacia algo, antes de ir a la escena sintio como alguien le estaba mirando fijamente. Su vista se poso en Shinta quien era el causante de aquella situacion. Ambos Uchihas estuvieron viendose unos segundos antes de que el devorador de pañuelos sucios con todos los nervios del mundo solo para ser arrastrado por Uchiha mujer.

    Detestaba ser el buchon de una pelea pero habia algo en esos dos pequeños que le hacia querer ser piadoso, tampoco podia faltar a sus eticas de respeto, por lo que se dirigio en busca de la maestra.

    MadaraMadara Mr. RagerMr. Rager Hathaway.Hathaway. St. MikeSt. Mike SphinxSphinx @los demas (?
    Que siga la pelea. No se ofusquen si hiero sus sentimientos respecto a como los clasifique (?
     
    Última edición: 30 Dic 2016
  7. Pitt

    Pitt Mad Man

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    Nick pudo ver como Kuroi dejaba el petardo en el suelo, algo que lo alarmo totalmente mientras veía como la azabache y el muchacho de orbes verdes comenzaban a pelear en medio de la amenaza. Frunció el ceño con enojo, ¿no podían jugar como niños normales? Recordaba que en Arashi por lo menos eran más tranquilos y el máximo problema que causaban, era hacerse encima o romper las tizas de la pizarra de la maestra. El pequeño Lobo Gris corrió lo más rápido que pudo hacia ellos, haciendo que más de uno de los presentes lo miraran totalmente extrañados, ¿Qué iba a hacer? ¿Iba a cargar contra ellos bruscamente? ¿Era un chico violento? Fue todo lo contrario, el chico de siete años relamió su mano y céleremente tomó el petardo, sabía que si las cosas que explotaban eran mojadas éstas no hacían nada. Las tortas de cumpleaños tenían algo parecido, su padre le había explicado vagamente al respecto.

    -
    ¿Lo agarró? Interesante. –Kuroi observo sorprendido a lo que había hecho aquel chico. Por desgracia, no pudo notar ningún destello o explosión.
    -
    No pasó nada. –Shinta mordisqueaba su pañuelo sin parar, su curiosidad se había esfumado como por arte de magia.
    -
    Menos mal, esa cosa era peligrosa. –Haruhi sonrió, contenta por el resultado, no quería problemas ni que nadie saliese lastimado.

    Nick se acercó con seriedad a los que peleaban, ganándose nuevamente la atención de todos, como si aquella escena fuese la de un coliseo romano. Separo a ambos, observando la situación y divisando a Rinha en el suelo con una dona en mano.

    -
    ¿Qué te pasa? ¿Eres idiota o qué? –estaba molesta, quería esa dona y no iba a dejar que un grandote se le interpusiera en el camino.
    -
    Linda. –Lobo Gris abrió los ojos de par en par, no la había observado tan de cerca.
    -
    ¿Qué?, lárgate y déjame conseguir lo que quiero. -¿Quién se creía que era? ¿El héroe de los dibujos animados? Frunció el ceño, golpeando al morocho sin resultado alguno.
    -
    Rápido, esta distraída, corramos al salón. –Ruigetsu tomo a Rinha del brazo, ayudándola a levantarse para que luego pudieran salir corriendo.
    -
    ¡SE ESCAPA MI COMIDA! –Intentó perseguirlos pero el brazo de Takanashi la detuvo.
    -
    Hana, ¿verdad? Mi nombre es Nick, pero puedes decirme Lobito. –Le sonrió de oreja a oreja, aun su mano estaba puesta en el hombro de la azabache.
    -
    ¿Eres estúpido? –Corrió la mano de éste- Anda a comerte los mocos por ahí, me hiciste perder mi comida.
    -Puedo traerte lo que quieras todos los días pero con una condición. –Era todo un pequeño negociante.
    -
    No me intere… ¿Qué? ¿De verdad? –alzo una ceja, podría aprovecharse de eso pero ¿Cuál era la condición?
    -
    Sip.
    -¿Cuál es la condición? –lo observo desconfiada.
    -
    Un beso.
    -¿Qué? No, ¿Para que querría yo darte un beso? –infló los cachetes y se cruzó de brazos.
    -
    El beso voy a dártelo yo, eres muy hermosa, incluso mucho más que mi mamá. –se sinceró completamente.
    -
    más que tu… -el bochorno en su rostro era gigantesco, ¿más que su mamá? Eso eran ligas mayores, nadie le había dicho tal cosa a excepción de sus familiares, todos le decían que era hermosa pero nadie fuera de casa y menos un come moco.
    -
    ¿Qué dices? –se veía más linda con ese enorme sonrojo.
    -
    E-e-está bien, pero me traes lo que yo te pida, si es que podes. –hizo un esfuerzo sobrenatural para no mirarlo, fallando y viendo lo totalmente distinto que era al resto, no era un come mocos pero, ¡¿Qué estaba pensando?! ¡Claro que era un come mocos! ¡Fuerza Hana, fuerza!
    -
    Tengo unos ricos sándwiches de jamón y queso que hizo mi mamá. –reviso el bolsillo más grande de sus pantalones, sacando dichos emparedados que literalmente llenarían la muela de un adulto pero que a la vista de los niños, eran todo un almuerzo.
    -
    Se ven muy ricos –le quito uno de las manos, desenvolviendo el papel plástico y dándole un mordisco-, oh. –abrió los ojos sorprendida, demasiado buenos.

    A todo esto, la profesora llego con el susodicho “buchón” buscando a los culpables del suceso. Lo único que encontró fue a una linda azabache de ojos rojos comiendo junto con su compañerito más alto.

    -
    Daisuke me dijo que ustedes estaban peleando –el Uchiha intentó hablar para contarle quienes eran en realidad, siendo callado por la maestra-, no se interrumpe a los mayores jovencito. –lo reprendió, este simplemente hizo un puchero de molestia.
    -
    No pasó nada señorita, le compartí a Hana un poco de mi comida. –sonrió dulcemente el de ojos grises, la azabache simplemente lo acompaño en la acción.
    -
    Mmm espero que no se repita Daisuke o habrá penitencia –la mujer lo tomo de la mano-, ahora ve a jugar con tus compañeros, no te he visto charlar con nadie en todo el día. –el pobre Uchiha solo se limitaba a apretar los dientes de enojo, estúpidos compañeros.
    -
    ¿Nos fue a delatar? Se ganó mi odio incondicional. –la morocha fulmino al buchón con sus ojos.
    -
    Wow, esa palabra es muy difícil, yo también se algunas –Sonrió de lado, dando un mordisco a su almuerzo-. Oh, no puedo olvidarme. –se acercó a ella para darle un besote. Hana hizo un enorme puchero de vergüenza, sosteniendo su emparedado con firmeza ¿Por qué había aceptado aquel trato?
    -
    ¿Por qué lo hiciste en frente de todos? No quiero que se burlen de mí. –lo miro a los ojos con enojo, aun con el rubor en el rostro.
    -
    Tranquila, eres fuerte, te puedes defender sola y si pasa algo malo, ahí voy a estar. –puso sus manitos detrás y sonrió alegremente.
    -
    Estupido… -agacho la cabeza, alejándose de el para tomar camino al salón.
    -
    ¿Ah? –rasco su despeinado cabello mientras masticaba ¿Qué había hecho mal?

    Todos habían presenciado aquel momento, mas nadie fue capaz de acercarse al de ojos grises para preguntarle lo sucedido a excepción de Shiba, quien había tomado un poco de distancia cuando la profesora se había acercado.

    -
    ¿Qué paso? Fue todo muy rápido –se le quedo mirando con curiosidad, Takanashi parcia no prestarle atención-. ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? –le paso la mano por en frente del rostro, estaba en las nubes.
    -
    Ah, no nada, los separe y ya. –le sonrió, dándole un mordisco a su sándwich, la verdad era que Hana lo tenía hecho todo un tortolo(?)


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    Última edición: 31 Dic 2016
  8. St. Mike

    St. Mike Speechless

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    El par de mocosos se esfumó junto con la merienda en peligro, dejando atrás una escena que generó más de una arcada en el aguado: ¿habían dos niñitos chanceando? Obvio que el muchacho ni sabía el significado de aquello, pero bien que podía asquearse al ver cualquier contacto entre un hombre y una mujer que no consistiera en bromas inocentes, como orinarle encima y cosas así. Se escabulleron por uno de los pasillos que conectaban a los salones, sin dejar de correr entre pasos tan torpes como ruidosos; como guinda sobre el pastel, a Ruigetsu le comenzó a picar la nariz. Oh, esa horrible sensación previa a un estornudo, y el pobre no tenía el pañuelo de Shinta para sacarse los mocos, razón por la que había querido quitárselo con tantas ansias. La infancia es hermosa, ¿no?

    En medio de su carrerilla, apretó la mano de Rinha al momento de detenerse, trastabillando en el lustre del suelo hasta caer de bruces; genial, se le había caído su primer diente de leche y de manera dudosamente natural; la fémina pudo abstenerse de un golpe tan doloroso, resbalándose hacia delante y rebotando en sus pompas. No le hizo falta sufrir aquel daño para entender las inmensas ganas de llorar que debía tener su amigo. Se volteó, con labios temblorosos y ojos brillantes; Pawa intentó evitar entristecerse, dándole un pedacito de sus donas y ofreciéndole guardar el diente hasta que Kamichi llegara al mediodía.

    ―Gracias ―tomó la ofrenda con sus temblorosas manitas y se la tragó sin masticar, en parte por el dolor que creía intensificar, en parte porque desde carajito fue medio animal comiendo; solía pedirle a su papá un pote de queso rallado para un solo plato de sopa con fideos, y de paso no masticaba los fideos por fastidio.
    ―¿Te duele mucho? ―Aprovechó para sacar una servilleta y limpiarle la mejilla: había quedado ensangrentada por el diente. A ninguno de los dos parecía importarle mucho la profesionalidad en atención médica, quién sabe cuántos huesos se llegarían a romper. Arrugó el papelillo en una bolita y lo lanzó a un pipote, sintiendo un aire de alegría y orgullo al lograr una cosa tan genial: ¡era una basquetbolista!
    ―Da-da ―Hozuki ni alcanzaba a terminar sus frases, como si algo le impidiera hablar con tranquilidad.
    ―¿Qué?
    ―Dame otra ser-servi ―Ya era tarde―. ¡Achu!

    Se le salieron un montón de mocos, de esos que son aguaditos y transparentes; era un niño, cosas así serían su pan de cada día por un buen tiempo. Chupó los que habían quedado colgando de sus labios y miró hacia el frente, viendo la inminente reacción de la niña: se imaginaba que podría ponerle triste, o incluso decirle a su mami y que le quitaran los muñequitos por un mes, aunque al final terminara siendo solo un día tras la persuasión del muchachito. Pero no, Rinha podía ser tan extrovertida como asquerosa en presencia de Ruigetsu, presionando una de sus fosas nasales para soplar por la que tenía tapada, soltando otra sarta de mocos en su cara.

    ―¡Oye, lo mío fue accidente! ―se echó a reír la maldita―. ¡Eres mala!
    ―¡Tú eres malo! ―Es raro leer voz de niños con acentos, signos, y demás, ¿no creen?
    ―¡Tú! ―Cabe destacar que Hozuki solía ser más violento con el resto de las personas, pero lo más violento que podía hacer contra ella era darle un empujón en el borden de una piscina.
    ―¡Que tú y si respondes eres burro! ―La amenaza más sensible que cualquier niño podía recibir―. ¡Ah, ¿viste?!
    ―Dame más dona, por favor.
    ―Tengo que guardar una, tu mami me dijo que se la diera a la maestra.
    ―¡Dame un poquito!
    ―Un pedacito, pero pídelo bien ―el aludido frunció el ceño.
    ―¡Dámela o eres burra! ―Pawa no caía en esa clase de estupideces, negando con su cabecita―. ¡Por favor, ya te lo había dicho así!
    ―¡Mentiroso! ―le lanzó el pedacito, lo agarró en el aire como si fuera un perro.
    ―Vamos a revisar si la boba se fue.

    En un principio, su amiga se negó, enganchándose de su pierna con ambos brazos; no le estaba gustando eso de tener que estar rodeada de mucha gente en lo absoluto por lo que recién le había pasado, pero no quería que una niñita le impidiera reírse y correr en el patio. Se levantó, caminando detrás del aguado como si le tapara completamente; en realidad, toda su cara era visible desde uno de los costados, pero desde su posición se sentía toda una Jounin de sigilo. Miraron con atención los alrededores, dentro del mismo plan ninja, caminando de puntillas… por el medio del parque. Por más ridículo que fuera, ellos se sentían como fantasmas invisibles.

    Viraron sus ojos hacia el punto de la pelea, viendo a Hana y al “Lobito” -qué verga tan furry- compartir un cachito de jamón. Ruigetsu cruzó miradas con ella, sacándole la lengua para salir corriendo hasta el fondo, aunque nadie le persiguiera. Allí se encontraron con Taiga, quien no dudó ni un segundo en comenzar a perseguir al aguado, indicándole que el juego había reiniciado. Para infortunio de la diversión, el sonido más detestable resonó en todo el lugar: era momento de volver a los salones, aunque de seguro terminarían jugando entre las mesitas.

    Hicieron una fila menos simétrica que un gusano con epilepsia, alzando sus diestras respectivas para tomar distancia entre cada uno; delante del aguado estaba Shinta, algo nervioso -cagadísimo- por tener al Hozuki tras de sí, metiéndose su pañuelito en la boca; en aquella época era más eficiente comerse algo que guardárselo en la entrepierna, el respeto era un chiste desconocido. El castaño ni cuenta se había dado de a quién tenía adelante, limitándose a estornudar una y otra vez. Hacía mucho frío y había dejado su suéter en el aula.

    Detrás de Pawa, Daisuke arrugó la cara al percatarse de que tenía a los peleones delante. Pensó en gritar y decirle a la profesora que ellos habían sido, pero un gesto de Rui al voltearse le hizo recapacitar: chocaba sus puños amenazadoramente.

    Dieron la señal de que avanzaran, llegando al salón en un santiamén: todas las sillas y mesones yacían apartadas en el fondo, donde se guardaban las cajas de útiles y los dibujos de cada niño; en el medio solo había un rompecabezas de plástico gigante, de esos que podías armar como una alfombra, junto con varias cajas de juguetes bastante usados y dañados, pero que para un niñito eran la gloria pura, en especial para el aguado, quien divisó un bracito de plástico muy familiar entre los huecos de un contenedor. ¿Acaso sería el Max Steel con paracaídas? Corrió de golpe para averiguarlo.

    Otra mano se atravesó con la suya para intentar sacar el preciado juguete: era la de Kuroi. Rebuscaron entre empujones e golpetazos hasta sacar el preciado tesoro, decepcionándose enormemente: tenía el paracaídas roto. Uchiha desistió entristecido, yéndose a otra caja de juegos sin siquiera meditarlo por un segundo; muy seguro de sí, Hozuki recordó un viejo y genial truco que su tío le había enseñado para esa situación: siempre podías amarrarle una bolsa de plástico. Fue a pedirle una a la maestra, encontrándose con Hana sentada a su lado; intentó no verla, igual no podrían hacer nada en aquella situación.

    —Señora Sakura, ¿me podría prestar una bolsita de plástico? —Cuánta habilidad para hacerse el educadito.
    —Hola Ruisito, buenos días —Qué ladilla con las maestras así—. ¿Para qué la quieres?
    —Es que al Max Steel se le dañó el paracaídas.
    —Ejem tonto ejem —Kikkawa el doble de madura que el resto de sus compañeros, pero ni eso le libraba de parecer una boba al toser entre frases.
    —Hana, pídele disculpas.
    —¡¿Yo qué hice?!
    —Tú sabes lo que hiciste muchachita, pídele disculpas a Ruigetsu.
    —Pero.
    —Hana, voy a llamar a tu ma…
    —Perdón.
    —Perdón solo se le pide a dios —A Rui tampoco se le pasaba una.
    —¡Disculpa! —sentenció, fastidiada.
    —Así me gusta —Sakura tenía paciencia, pero no toleraba que se dijeran esas cosas entre sí—. Toma —sacó una bolsita del escritorio.
    —¡Gracias maestra!


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    Última edición: 10 Ene 2017

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