Fanfic "Mi Madre, la mujer de mi vida"

Tema en 'Naruto Fanfics' iniciado por Born in chaos, 30 Jun 2012.

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  1. Born in chaos

    Born in chaos New Member

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    Bien pos aca de nuevo yo, hehe si jodo no??

    Bien este fic NO ES MIO, es del amigo Arminius y con el permiso y autorizacion de el lo traigo aca a DZ.

    Primer fic de esta pareja que leo completo en mi vida (hasta el momento, claro esta).

    Adoro este fic y espero que a ustedes tambien les guste

    MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA

    "Te ame desde el inicio, como un hombre ama a una mujer."


    MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA:




    CAPITULO 1: VOY A PERDERTE



    Lavando la cocina de su casa hermosa, sintiendo el tibio sol golpeando el rostro por la ventana. Kushina Namikase Uzumaki pensaba con lujo de detalle, todos los pequeños eventos de sus últimos años de vida conyugal. Su esposo Minato había sido un marido cariñoso y devoto en sus primeros tiempos, la cuido, la protegió y velo por ella. Al quedar embarazada de su único hijo, todo parecía anunciar que se vendrían años de muchas dichas.

    Ni siquiera pasaron 3 años desde el nacimiento de Naruto que la relación se enfrió. Minato trabajaba en una empresa de publicidad y generalmente viajaba. Kushina aprendió a quedarse sola. Minato comenzó a faltar una y otra vez a las cosas especiales de la vida. Cumpleaños de Naruto, fiestas familiares, reuniones con amigos. Kushina no podía reprocharle la parte económica a su marido, ganaba bastante y vivían bien, pero la parte conyugal era otra cuestión.

    Repasando un poco de su vida los últimos años, Naruto había sido el único motivo de sus alegrías. Un niño tan cariñoso y devoto de su madre como jamás había visto en otras familias. Pasaron juntos, todos los primeros años del niño unidos y felices.

    Kushina termino de lavar los platos y la cocina quedo limpia. Fue a darse un baño y cambiarse por que pronto Naruto y Minato llegarían del aeropuerto. Tenía un par de horas para terminar el almuerzo por que los rubios tardarían algo más, en pasar por la oficina de Minato y retirar unos documentos.

    Kushina entro a su baño, se quito el vestido de entrecasa y en ropa interior, toda sudada por los quehaceres de la casa hechos, se dispuso a preparar todo. Lleno la bañera, coloco el líquido suave que generaba la espuma en el agua. Desnudo su cuerpo delgado, a sus 35 años conservaba una línea natural fantástica. Evaluó su figura frente al espejo. Formas suaves, nada muy voluptuoso que observar, sus pechos eran medianos, ni muy grandes y ni muy pequeños. No podía notar ningún signo de flacidez o deterioro en su piel. ¿Por qué Minato no era el hombre de antes? ¿Acaso ella era tan diferente a cuando la conoció hace 19 años?

    Entro a la bañera, apoyo su cuerpo en el borde dejándose inundar por el calor del agua. Un suspiro largo, la sensación de soledad que la persigue hace 3 años. Los mismos, que pasaron desde que se alejo de su hijo. Kushina lo podía ver aun, sentadito su querido niño cuando tenía 3 años en la bañera con ella. Tallarle la espalda, oírlo hablar de animales o dibujos que le gustaban. De algún programa de TV, de algún niño que conoció en la plaza.

    -Naruto –susurro Kushina enjabonándose los hombros- ¿Por qué?


    Naruto había sido todo su mundo desde que nació, año tras año fue el único motivo de que Kushina no se deprimiera. Pero algunas cosas con el tiempo comenzaban a cambiar, cosas extrañas los rondaban y el mundo particular que construyeron como madre e hijo se fue trasformando.


    -te amo mama,- decía el pequeño rubio en la bañera con una enorme sonrisa- cuando sea más grande, me voy a casar contigo.

    -¿en serio cariño? –Decía divertida la pelirroja- ¿y que pasara con tu padre, si tú quieres casarte conmigo?

    -el no te quiere tanto como yo mamita, -respondió sonriendo el niño- por eso nunca está en casa con nosotros.

    Kushina se entristeció con ese recuerdo. Nunca pudo replicar ese sencillo argumento en su pequeño hijo por que tenía razón. Minato, su padre nunca estaba para él, nunca estaba tampoco para ella.

    Los recuerdos de Kushina volaron a los 5 años de Naruto. Ambos desayunaban en el parque trasero de la casa, y el niño estaba muy pensativo. Kushina se sorprendió y preocupo, Naruto no era un niño triste y melancólico, era un dinamo de alegría y sonrisas. Eso era lo que tanto amaba ella de su hijo.

    -¿Qué ocurre cariño? –Acariciándole la cabeza- ¿no comerás tu cereal esta mañana?

    -Ah….eh…si –respondió muy dubitativo- estaba pensando… ¿papa no se queda en casa por mi culpa? –bajando la vista triste- porque me portare bien, lo juro ttebayo.

    -cariño….-susurro Kushina triste- ¿por qué piensas en eso? -acariciándole la rubia cabellera- eres un niño muy bueno y cariñoso.

    -anoche escuche como papa gritaba, -dijo Naruto dolido- y tu siempre estas triste cuando él está aquí.

    Kushina lo agarro del brazo y lo atrajo para abrazarlo cálidamente. No podía explicarle que los asuntos del matrimonio eran los reales problemas, no podía y no quería. Por ciertamente Naruto no tenía la culpa.

    -mamita, -sollozando en su pecho- yo te amo. No quiero verte triste nunca, no quiero escucharte llorar en el baño. –Kushina se sorprendió- hare lo que sea. Por favor…


    Ambos lloraron, las razones no tenían que ver con ellos. Pero las sufrían juntos era un hecho, aunque Kushina se reconfortaba al saber que su hijo la amaba con todo el corazón.


    /////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    Los años pasaron, recordó un Naruto de 8 años volviendo algo enojado de la escuela primaria. Kushina se sintió confundida por que su hijo era muy alegre y rara vez se enojaba por cualquier cosa. Le sirvió el almuerzo, siempre comían solos ellos dos, así que podían hablar de todas las cosas. Pero Naruto comenzó a evitarla, indico cosas de su día que nada hacían suponer a Kushina de su enojo, algo no estaba bien definitivamente.

    Una llamada de teléfono, Kushina atendió y la directora del colegio la convocaba a una reunión por problemas de disciplina de su hijo. La pelirroja no dijo nada, colgó y almorzó en silencio atenta a las reacciones de Naruto. Su niño era muy bueno, si realmente había hecho algo malo lo confesaría libremente. Pero en este caso Naruto, luego del almuerzo de fue a su cuarto sin hablar.

    Las cosas comenzaron a cambiar entre Kushina y Naruto, ella podía recordar bien que más o menos en los 9 años, Naruto no volvió a ser trasparente para ella. Ocultaba cosas, lloraba a escondidas y evitaba decirle lo que le estaba pasando.

    Los años pasaron, y el vínculo madre e hijo se debilito día tras día. Kushina lo sufría en silencio, como su relación cada vez más fría y distante con Minato. Pero una noche, en el cumpleaños 15 de Naruto, sucedió algo que cambio todo el panorama de la familia. Una pequeña fiesta con pocos amigos en la casa Namikase, Sakura, Sasuke y varios otros compañeros comieron y bebieron para luego salir junto a Naruto a un conocido Pub a finalizar entre jóvenes la noche del festejo.

    Kushina y Minato quedaron solos en la casa y el hombre, bastante ebrio decidió poseer a su esposa como hacía meses no ocurría. Todo iba bien para la pareja, fueron al cuarto, y Kushina pensó que sería una buena noche al fin, después de tanto esperar.


    El horror, así lo describiría Kushina. Estaba desnuda sobre su esposo sentada sobre él teniendo sexo. Gimiendo, y chillando con la satisfacción de por fin sentirse mujer. Entonces, la puerta del cuarto entre abierta hizo a la pelirroja observar a su hijo parado en el pasillo. Su gesto de dolor, de pena y tristeza fue mortal. Se fue rápidamente y con esto logro que Kushina acelerara su trabajo tan solo para terminar con su esposo, para finalizar ese desastre y tratar de arreglar lo que no sabía por qué se había roto.

    Horas después, intento entrar a la habitación de su hijo. Estaba con llave, señal inequívoca de que no había salido con sus amigos luego de ver la escena de sus padres. Kushina golpeo, y volvió a golpear la puerta llamándolo. Tratando de hablar con él para explicarle la situación y tratar de comprender la reacción de Naruto. ¡Después de todo eran sus padres! No debía ser tan traumático ni cosa parecida, el muchacho ya tenía 15 años debía comprender.

    No hubo respuestas desde la habitación, ni nunca para Kushina. Porque al día siguiente Naruto hablo muy temprano con su padre. Y ambos decidieron que sería mejor para el joven, terminar la escuela preparatoria en Amagakure, al cuidado de su tío Nagato.



    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    3 años, desde la partida de su hijo. 3 años donde Kushina apenas si lo vio algunos meses en vacaciones. Donde el joven casi siempre la evito, se porto frio y distante con ella casi todo el tiempo. Hoy en día, Naruto Namikase es un muchacho de 18 años. 1,80 de altura y porte musculoso. Es un joven emprendedor que seguirá la universidad una carrera referida a “técnico en computación”.

    Su tío Nagato jamás se quejo del sobrino en 3 años. “un joven responsable y estudioso –dijo alguna vez en una reunión- muy amable y de gran éxito con las chicas”

    Kushina recordó que ese comentario no le había gustado en lo más mínimo. “éxito con las chicas” ¿con que clase de golfas estaría metido? ¿Cómo lo tratarían? ¿Alguna siquiera le interesaría más que solo sexo? La pelirroja sentía mucho temor de jamás recuperar el cariño de Naruto. Lo echaba tanto de menos, añoraba esa complicidad tan hermosa que antaño habían tenido. Ojala pudiera convencerlo de que estudiara en la universidad de Konoha. Ojala pudiera convencerlo de que regresara junto a ella para siempre.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    Cerca de la 1, el auto de Minato aparco frente a su casa. Kushina miraba por la ventana como descendieron los dos hombres., y le costó a la mujer distinguir cual era el padre y cual el hijo. Misma altura, mismo cabellos dorados. Solo las marcas definidas en las mejillas del rubio más joven los distinguen. Naruto cargaba en su hombro una gran maleta y vestía de jean azul y camiseta negra. Minato, portaba un traje gris y corbata roja haciendo su conjunto elegante de oficina.
    Kushina casi lo volteo, del violento abrazo que le dio a su hijo…

    -¡Naruto! –Gimió la mujer tan feliz- ¡al fin!, al fin estas aquí. –casi llorando de la emoción

    -ya Kushina, -dijo Minato bromeando- que mujer escandalosa por Kami-sama.

    Naruto se quedo estático disfrutando del abrazo de su madre. De su calor, de su olor, de sus recuerdos. Finalmente, dejo las maletas a los lados y la separo dándole una suave sonrisa.

    -te extrañe –declaro Kushina

    -no tanto como yo –contesto Naruto sonriente

    Mientras Naruto subía a su cuarto a bañarse y cambiarse antes del almuerzo, Minato y Kushina discutían en la cocina. El hombre le advirtió a su mujer que luego de la comida, saldría de viaje por negocios. Kushina enfureció, ni siquiera se detenía en la casa por la vuelta de su hijo. Era increíble.

    -Naruto ya es un hombre, -declaro Minato justificándose- no me necesita. Estos meses antes de la universidad, se la pasara en Konoha para decidir si estudia aquí, o si vuelve a la capital junto a su tío Nagato.

    -no quiero que se aleje, -susurro Kushina nerviosa- estos años sin él, fueron lo peor para mí.

    -será su decisión, -finalizo Minato- tal vez se encuentre una noviecita en estas semanas y se quede en Konoha.

    -¿No…..viecita?

    -Si, una mujer……una hembra…-reafirmo Minato- es bien parecido así que no tendrá problemas para eso. Y en cuanto a ti….-señalándola sonriente- deja de fastidiarle a toda “amiga”, cuando lo visitan aquí en casa. El ya no es un niño.

    El hombre se fue al comedor y se sentó encendiendo la TV. Kushina lo espiaba por la ventana de la cocina haciendo puchero:

    -yo solo quiero a la chica perfecta para mi Naruto.- tratando de excusarse- no es mi culpa que todas tengan defectos insalvables.

    -si es por eso….-respondió Minato sin mirarla- ninguna nunca dará la talla para ti. El está en edad que necesita una mujer…..no a su madre gruñona.


    Kushina sentía hervir la sangre cuando él la llamaba “gruñona”. ¿Cómo no estarlo? Siempre estaba prácticamente sola. Y su único hijo le huía como la peste desde hace años. Se enredaba con vaya a saber que chicas sin medir las consecuencias. ¡Era desesperante! Tenerlo cerca, y al mismo tiempo demasiado lejos.

    Kushina intento tranquilizarse, respiro profundo, y se fue junto a su esposo para hablar con calma. “gruñona”, había una buena razón para ello.

    -Minato –susurro la mujer cerca de él- hace meses que nosotros….no estamos juntos. Sé que tienes trabajo, se que vuelves cansado pero yo lo necesito. Por eso ando medio alterada y….

    -sirve la comida, -le corto el hombre- yo no tengo la culpa de los horarios de mi trabajo. (Ni de no sentir la motivación necesaria…cuando duermo contigo)


    Kushina se encerró en la cocina triste. Casi podía presentir que su esposo Minato no la encontraba atractiva hace tiempo. Hacía años que el fuego se había consumido en ese matrimonio.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    Rato después Naruto, Minato y Kushina almorzaban en la mesa del comedor. El joven vestía con un pantalón y camisa blancos de fina tela. Un conjunto acorde al caluroso que sufría Konoha.

    Kushina lo miraba sorprendida, los años pasados le habían desarrollado el físico formidablemente. Abdomen plano y bien marcado. Piel dorada y jovial sonrisa. Ojos azules, bellos y profundos. Incluso su voz era más grave. Minato tenía razón, Naruto era un hombre ahora. Su hijo ya no la necesitaba, nadie más la necesitaba, eso la deprimió enormemente.

    Naruto en tanto, se mantenía relajado en apariencia. Pero en su interior, era fuego y oscuridad. 3 años se había alejado lo más posible, tratando de apagar el deseo visceral por su madre. Pareció tener éxito, volvía a
    Konoha para quedarse, para estudiar y reencontrarse con los viejos amigos. Pero al verla de nuevo, al sentir en el abrazo su calor, la presión deliciosa de los senos en su propio pecho. Todo el maldito mundo de resistencias se desmoronó. 3 años buscando en toda mujer pelirroja lo que no podía obtener de su madre. En burdeles, en la calle, en la escuela preparatoria, en donde fuera. Aprendió mucho de sexo, pero nunca encontró el amor.

    Casi al final del almuerzo, Minato soltó “la bomba”. Se iría de viaje esa tarde y no regresaría hasta la semana siguiente. Naruto se quedo pasmado, como si todas las piezas de un rompecabezas se unieran formando un todo. El gesto contrariado de su madre frente a él. Le advirtió lo que ya suponía de antes. Ese matrimonio, no era feliz.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    Era ya de noche en la casa Namikase. Naruto salió al traspatio y llenando de arena su bolsa de entrenamiento la colgó de una firme rama del árbol que dominaba el centro del jardín. Estaba de pantalón azul de ejercicio y sin remera. Se coloco sus guantes negros con dedos descubiertos y comenzó a boxear frente al saco. Al buscar su ritmo de combate, trataba de no pensar, trataba de no imaginar a su madre bañándose o en poca ropa. Era y había sido una tortura mental. Desde la fatídica noche que Kushina le anuncio que ya no se bañarían juntos. Todo cambio para siempre. Los deseos y sentimientos se mesclaron en un horrible tornado.

    “Te amo”, unas simples palabras que ahora tendrían más rechazo que aceptación. Pensando y pensando, dos horas de golpear frenético la pesada bolsa de arena se escurrieron. Quería destruirla, desgarrarla con sus puñetazos para ver escapar el contenido arenoso. Era lo único que le concentraba lo suficiente para no pensar en el rojo y largo cabello de Kushina. Ese aroma, ese que busco en otras, el olor que jamás pudo encontrar en nadie más. No importando lo jóvenes o bellas que habían sido algunas.

    Hundido en su mundo, no la escucho acercarse….

    -¿Estas bien Naruto?

    Kushina estaba a su lado con una bandeja entre sus manos. Limonada y algunas galletas dulces.

    -Si, -respondió como ausente- estoy bien. ¿Por qué?

    -parece que me evitas….-susurro la mujer- a mi…..que soy tu madre.

    Naruto la miro de reojo, traía un vestido color crema de una pieza con tiras en los hombros. Cuando hacia un movimiento (como el de agacharse levemente para dejar la bandeja en una mesita ratona del jardín) toda la pieza de tela se marcaba en su cuerpo.
    Naruto le dio la espalda a esa sexi escena y siguió golpeando el saco de arena para evitar mirarla.

    -solo estas imaginando cosas, -declaro el joven ocultando su frustración

    Kushina se sentó en una silla del jardín y se quedo observando a Naruto boxear. El rubio se veía incomodo con la mirada de su madre tan cerca, y eso frustro a Kushina.

    -¿Por qué te fuiste de casa hace años?- soltó tratando de contener la angustia- ¿fue algo que dije? ¿Algo que….hice?

    La respuesta tardo mucho en llegar, Naruto contesto un:

    -No –frio y distante

    Kushina se puso de pie y fue hacia él, lo abrazo por la espalda nerviosa y confundida.

    -¿Por qué me separas de ti…mi niño? ¿Qué puedo hacer para hacerte sonreír?

    -suéltame mama, -apartándose- ya no soy un niño (por favor aléjate)

    Naruto hizo el intento de entrar a la casa, pero Kushina lo detuvo con unas palabras:

    -no me dejes, -triste- yo te extraño tanto Naruto. Te prometo que lo arreglaremos todo. Lo que sea que se haya roto. ¿Por qué estas tan enojado?

    -por qué no puedo dejar de sufrir, -girando levemente y viéndola de costado- me duele todo el cuerpo por este sentimiento que tengo aquí –golpeándose el pecho- creí…que sería diferente, creí que había quedado atrás… (Pero solo de verte mama…)

    -¿De qué hablas? –Confundida- confía en mí por favor.

    Naruto suspiro profundamente, era una locura decir la verdad. Así que solo “disfrazaría” el problema. Debía decirle…..y así comprendería el motivo de sus tormentos.

    -estoy enamorado de una mujer casada.

    -¿eh…..pero que….quien? –totalmente descolocada

    -tiene 36 años, es hermosa y la amo desde que la vi por primera vez. Al principio creí que era un capricho, por eso me fui de Konoha. Pero no puedo olvidarla, no puedo dejar de amarla.

    Kushina no sabía que creer, ¿una mujer casada, y de 36 años? ¡Maldita sea, podía ser su madre! ¿Quién sería? Repaso en su mente las mujeres que Naruto conoció en Konoha, amigas de Kushina con su misma edad que su hijo hubiera tratado alguna vez. Profesoras de preparatoria, alguna dueña de un negocio al que Naruto fuera. Nunca se imagino algo como esto.

    -¿Quién es? –Nerviosa- ¿la conozco? ¿Qué te hizo esa pervertida?

    -No…..-sentándose en una silla junto a la pelirroja- ella nunca me haría daño. Pero no me ve como yo lo deseo.

    Naruto veía a su madre buscando en su mente una respuesta al interrogante. Ella no lo notaba, no se daba cuenta que Naruto se refería a su propia madre. Esta situación, podía ponerse peligrosa tan solo si…

    -voy a perderte mama –pensó el rubio derrotado- no puedo evitar desearte. Aunque este mal, aunque luego me odies. No puedo dejar de amarte, así que voy a perderte.


    Fin del capítulo.
    Última edición por un moderador: 8 Oct 2012
  2. Kamen Rider Predator

    Kamen Rider Predator New Member

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    Otro fic increible en DZ, ademas es un NaruKushi y esos son muy pocos que existen de esta extraña pero unica pareja. Quien iba a pensar que Naruto se enamoraria de su propia madre, me gusto el fic, esta de lujo y bakan, avisame cuando tengas la conti
  3. Meiou Haou

    Meiou Haou New Member

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    Wow o.o un Naruto-Kushina. Siendo honesto me quede sin palabras...

    ....
    .....
    ......

    No pues sigo sin palabras u.u.

    Esta Genial el Fics Bro! Avisame cuango salga la Conti! n.n

    OH Hell Yeah (Stone Cold Steve Austin) xD
  4. kerberus

    kerberus New Member

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    orales esta chida espero la conti

    nunca me imagune leer un naruto -kushi pero esta chida
  5. Rubetcas

    Rubetcas P r i n c i p e ╬ M e s t i z o ® Moderador

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    Por Kami, es la primera vez que leo un escrito de esta temática. ¿Estar enamorado del ser quien te dio la vida?, joder, no es genial, es sensacional.
    Al principio lo sentí como familiar para mi, solo al principio pero ya a cada punto de años que pasaba se alejaba.
    Ah, pero claro, la culpa en sí la tiene Minato por no ser un esposo atento, por algo Naruto como que al ver su madre triste empezó a darle ese cariño que papa no le otorgaba que al principio era muy bonito pero a raiz de los años fue una metamorfosis.
    Una enfermedad, asi se conoce en la psicología, pero una enfermedad quizás hermosa, no al extremo pero hermosa pues yo también amo....bueno, estoy enamorada de la mujer que cuidó de mi, la que me consintió, mi amada abuela; aunque también me enamoré a un grado excepcional de mi difunta hermana mayor...pero esto no viene al caso.
    Vaya, agradezco haber pasado a estas horas y leer este hermoso escrito que a pesar encontré algunas fallas ortografía, solo leer el trama me ha cautivado...
    Espero me avises el próximo capitulo
    Saludos
  6. Born in chaos

    Born in chaos New Member

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    Ahhhh a pasado tiempo pero aqui estamos de vuelta con la conti de este fic, la semana pasada no pude poner conti por que tuve que realizar un viaje fuera de mi pais.

    Pero bueno dejemos eso de lado, lo importante ahora es el fic, espero os agrade la conti y dejen buenos comentarios, al autor le gusta eso xD

    CAPITULO 2: UN SUEÑO HERMOSO



    Pasaron algunas semanas, la relación entre Naruto y Kushina no mejoro. El joven se la pasaba con sus amigos de reunión en reunión, evitando en lo posible estar en la casa con su madre. Kushina trataba desesperadamente ganar su atención, se ponía nerviosa al verlo salir y se ofuscaba al verlo llegar de madrugada.

    Hablaban poco, Naruto no respondía sino con monosílabos. Los almuerzos eran frustrantes para la mujer que no encontraba la manera de mantener una charla larga para recuperar la complicidad de antaño.

    Una noche, Mikoto Uchiha (la mejor amiga de Kushina) llego de visita. La morocha tenia esplendida figura y como madre de dos hijos la suficiente experiencia para ayudar a su amiga. Kushina le confesó sus angustias, la posibilidad de lograr que Naruto se quedara en Konoha, o se largara para siempre de no hacer algo pronto. Le dijo, que ella no podía seguir sin su hijo. La situación con Minato no era buena y su sostén emocional era su pequeño sochi.

    Mikoto era mujer divorciada, su ex-marido y sus hijos apenas recordaban que existía. Porque ella era casi una soltera que se dedicaba a recorrer tiendas y gastar el dinero de su ex-esposo millonario. Por eso Kushina, como antigua amiga de su infancia era el lazo afectivo que a Mikoto le interesaba mantener. Quería ayudarla, y lo haría de una forma u otra.

    -me quedare esta noche es tu casa amiga –dijo Mikoto sonriendo- observare a tu hijo y veremos cuál es el problema que tiene contigo.

    -Mikoto-chan ayúdame, -rogo la pelirroja muy triste- yo lo quiero tanto, y el….ya no me necesita. Se ira de Konoha y no volverá jamás, me moriré sin verlo.

    Mikoto accedió, se quedaría a cenar y a dormir, era lo menos que podía hacer por Kushina.



    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////



    En la cena, Naruto se comporto jovialmente. Tenía hermosos recuerdos de Mikoto y se noto que su presencia lo alegraba. Cuando era un niño, solía jugar con su mejor amigo Sasuke en la casa Uchiha. Su mama Mikoto les preparaba la merienda para que pasaran la tarde viendo caricaturas en la TV. Era por tanto Mikoto, un bonito recuerdo de la infancia en Naruto Namikase.

    Kushina fingió sonrisas toda la cena, pero la paso muy mal realmente. Aun recordaba las palabras de su hijo el primer día que volvió: “enamorado de una mujer casada”, “tiene 36 años”
    Mikoto los tenia, y ahora estaba divorciada desde hacía un año. ¿Seria ella? ¿Acaso la posibilidad de que su amiga y su hijo…..ellos? Kushina cabeceo furiosa, estaba lavando los enseres en la cocina y los escuchaba reír en el comedor.

    -¿Por qué a ella le sonríes? –Pensaba iracunda- ¡¿Por qué no a mí?!

    Mientras tanto en el comedor:

    -Mikoto-sama, -sonrió el rubio- debo felicitarla por la bella que esta.

    Mikoto estaba vestida con jean ajustado y blusa color crema de escote en V. miro traviesa al muchacho halagador y grito:

    -¡Kushina! –Divertida- tu apuesto retoño está tratando de seducirme.

    La pelirroja estaba tan tensionada que no entendió la broma, y de los nervios rompió un plato contra el fregadero.

    -soy mucha mujer para ti niñito –le respondió la morocha perversa- búscate una chiquilla para joder.

    -si quiero aprender, –le guiño un ojo divertido- debo buscar mujeres con experiencia, ¿no cree?

    Mikoto se acerco por sobre la mesa y le susurro para que Kushina no escuchara:

    -si no fueras hijo de Kushina…..tal vez…..tendrías suerte. –sonriendo
    traviesa

    -oh entiendo –respondió Naruto perverso- le tiene miedo a mi madre. Es una lástima. -fingiendo pena

    Mikoto se le quedo mirando sorprendida. ¿La estaba desafiando? ¿El niño era un hombre? Interesante de saberlo, y de comprobarlo.

    -no te atreverías, -susurro Mikoto- iras llorando con mama cuando termine contigo.

    -la puerta de mi habitación estará abierta esta noche, -respondió Naruto despreocupado- si acaso esta noche no pudiera dormir……-perverso

    -ya veremos niñato, -finalizo Mikoto cuando Kushina traía el café del postre- ya veremos.


    Bebieron café, licor y todo se sumo al vino de la cena ya ocurrida. Los 3 se relajaron mucho, pero Kushina detectaba miradas muy extrañas entre su hijo y su amiga. Miradas que no le gustaban para nada. Naruto se volvió mucho más alegre y atrevido, Mikoto comenzó a pensar en bajar el calentón que llevaba en el cuerpo desde su divorcio y Kushina estaba en medio, sumida en furia y celos por que su hijo tenía toda su atención puesta en Mikoto.

    Una hora después, término el programa de TV que los había entretenido y Naruto, bastante bebido, se dejo vencer por el sueño. Así que dio un beso en la mejilla de ambas mujeres y se retiro a su cuarto.
    No había acabado de irse cuando Kushina agarro del codo a Mikoto furiosa y exclamo:

    -te le estas insinuando a mi hijo, -entre dientes- ¿Qué rayos te pasa?

    -¿Qué qué me pasa? –Sonrió divertida- hace un año de mi divorcio y dos desde que tuve sexo. Tu hijo me comió con la mirada, no soy de hierro amiga –traviesa

    -que ni se te ocurra, -le advirtió la pelirroja- demasiados problemas tengo con Naruto como para que tu lo termines jodiendo.

    -no seas malita –le siguió Mikoto- te lo dejare manso luego de esta noche si me permites….

    -¡Te mato! –le aseguro furiosa- lo juro…..yo te mato.

    Mikoto no respondió, seria y pensativa quedo mientras ayudaba a levantar las tazas y copas de la mesa. Llegaron a la cocina, Kushina dejo las copas en el fregadero cuando unas manos se apoyaron en sus pechos. Mikoto la acariciaba desde atrás.

    -cariño, no seas brusca – dijo la morocha susurrándole en el oído-
    ¿recuerdas esa noche de diversión y bebidas cuando éramos unas crías?

    -¿Qué haces? –Nerviosa- suéltame.

    -¿ya lo has olvidado? –masajeándole los senos

    Kushina gimió levemente, y eso hizo a Mikoto sonreír.

    -parece que tu cuerpo no olvida –mordiéndole una oreja- ese idiota de Minato ya no te hace el amor ¿verdad?

    -no…. –respondió dubitativa- pero eso no significa que…


    Mikoto la giro quedando cara a cara y le dio un suave beso en los labios a Kushina. No fue cargado de sexualidad como se suponía. Sino como si se lo hubiese dado a su hermana.

    -tranquila linda –le dijo Mikoto- yo nunca hare nada para lastimarte. Tu hijo Naruto es tan importante para mí, como lo sea para ti –sonriendo- pero tal vez, esta algo tensionado por su masculinidad ¿entiendes? Necesita sexo y por lo tanto, eres una mujer con la que él, no puede hacer lo que desea. Por eso te evita creo yo.

    -¿y entonces? –dudo la pelirroja-

    -déjamelo es mis manos, -dijo la morocha- esta noche le hare una visita a su habitación y mañana tendrás a un hijo bueno y cariñoso como esperas.

    -pero podría ser como tu hijo –le reclamo Kushina separándose- ¿Cómo….

    -es un joven muy apuesto, -sonriendo y siguiéndola por el lugar- yo tengo mis necesidades y ayudara a que deje de alejarse de ti. ¿Qué dices?

    Kushina le dio la espalda, fue hasta el fregadero y se lavo la cara con abúndate agua fresca. Como si intentara despertar de una pesadilla. Una que hace años la atormentaba.

    -no lo harás Mikoto, –le dijo seria- no con mi Naruto. El está confundido por un amor imposible y tú lo pondrás peor. Ya te he contado que esta encaprichado por una mujer casada y bastante más grande.

    -averiguare de quien se trata –sugirió la morocha- así podrás romperle los dientes como seguro estas deseando hacer, desde que supiste los sentimiento de Naruto por esa misteriosa mujer.

    -te lo prohíbo Mikoto y hablo enserio. –Definió la pelirroja- es mi última palabra.

    La morocha sonrió complacida. Comenzaba a comprender el problema desde otro Angulo en pocas horas de estar entre ellos. Kushina no podía admitir que moría por descubrir a la mujer que le arrebataba el cariño de su Naruto. Y el joven no se acercaba a su madre porque estaba en ebullición por sus hormonas y necesitaba descargar su angustia. Mikoto pensó en la inconveniencia de desobedecer la negativa de Kushina, al fin y al cabo, luego de dormirse la dueña de casa, Mikoto podía visitar furtivamente al muchacho, para darle una probada.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    Eran las 3 de la madrugada, Mikoto abrió la puerta de su cuarto con sigilo. Definitivo que necesitaba sexo. Y hacerlo con Naruto era opción si Kushina no se enteraba de nada. Además, el muchacho estaba algo borracho y fácilmente podría negar todo al día siguiente de ser necesario.
    Paso por el oscuro comedor y una luz se encendió de pronto:

    -¿ibas a alguna parte? –Pregunto Kushina vestida de camisón blanco fino de seda – “amiga”.

    Mikoto solo tenía una braga y una larga camiseta negra cubriéndola.

    -etto….iba al baño –rascándose la cabeza

    -el baño esta….-señalando con la cabeza- para el otro lado.

    -ah….si….ji ji –rio nerviosa la morocha- me olvide, ¿padeces de insomnio?
    –para cambiar de tema

    -See….-parándose de la silla- hace semanas que lo tengo. Duermo muy poco realmente.

    -ah….bueno –yéndose a su cuarto- mejor me voy a dormir AAAHHH –bostezo- estoy cansada

    -Sip, -tronando los puños- será lo mejor para todos.

    Mikoto se retiro y Kushina estaba furiosa. Casi había sucedido una tragedia, casi Mikoto y Naruto….ellos…..no quería ni imaginarlo siguiera.

    -tendré que pasarme de vigilia toda la noche –gruño Kushina
    Mientras Mikoto en su cuarto planeaba:

    -será mucho más difícil ahora –pensaba la morocha- pero no imposible ciertamente.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    En el cuarto de Naruto, el rubio se acostó vestido tan solo con un bóxer naranja. Había sido divertido flirtear con Mikoto, aunque fuera improbable que ella viniera esa noche a su habitación, la sensación de que la mujer había quedado interesada ya de por si era satisfactoria. Naruto se prontamente dormido boca arriba, y el oscuro cuarto fue solo silencio por algunas horas.

    Una caricia…..un roce suave acaricio su pecho, exploro su abdomen marcado y le produjo escalofríos.

    Se sentó como resorte atrapando a la intrusa entre sus manos, besando sus labios apasionadamente. Hubo algo de resistencia en la mujer, seguramente sorprendida por la emoción. Naruto bajo sus manos a la espalda de ella y la obligo a montarse sobre él, largo a largo en el colchón. No escaparía, Naruto necesitaba mucho que esto sucediera, lo requería…..lo…deseaba.

    -lo siento Mikoto-sama- pensó Naruto excitado- serás mi madre en esta oscuridad. No lo mereces, pero lo necesito como nunca y tu….hueles a ella.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    Eran las 9 de mañana, Naruto despertó enredado en su sabana. Su cuerpo tenía claros signos de haberlo pasado en grande la noche anterior. Fue al sanitario, en el baño del fondo, y al intentar orinar se encontró una saludable erección mañanera.

    -gracias por la visita Mikoto-sama –pensó perverso- quédate en casa cuando quieras.

    Se coloco una bermuda naranja y remera azul, luego de tomarse unos minutos para “tranquilizarse” en el baño, bajo al comedor como si nada hubiera ocurrido. Solo recordaba una cosa de la noche anterior, al principio sintió dudas en esa mujer. Pero luego fue un concierto de follar duro y sin pausa. Habían quemado 4 condones y ni podía calcular cuantas veces se había corrido Mikoto. Esa mujer era una verdadera fiera en la cama.

    -¡buen día hijo! –Le asalto su madre ni bien entro al comedor- ¿Cómo dormiste anoche? -sonriendo

    -bien mama….-le devolvió la sonrisa el rubio- muy bien de hecho, veo que superaste el insomnio anoche eh? –notándola muy animada

    -eh si….-dándole la espalda al recordar la reunión en su comedor- algo así.

    Charlaron animadamente algunos minutos hasta que Mikoto se presento en el comedor algo malhumorada con Kushina. Naruto comenzó a sospechar algo raro entre las mujeres frente a él, pero no podía precisar el que.

    -Mikoto-sama…-dijo el joven en el desayuno- la noto molesta, ¿acaso no durmió bien anoche?

    - en realidad no, -respondió la morocha natural- ese colchón de la habitación de huéspedes….es muy blando.

    Kushina comenzó a sudar frio, veía con terror los gestos confusos en Naruto y no sabía qué hacer. Intento cambiar de tema, pero el muchacho insistió:

    -es extraño, -serio- ¿y por qué no nos aviso si no podía dormir?

    -oh bueno….-despreocupada- me levante al baño y me encontré con tu madre en el comedor. Charlamos y me venció el sueño, -mirando a una pálida Kushina- debe ser una pesadilla padecer insomnio no?


    La sangre le hervía a Naruto, bebió su café y guardo silencio. Kushina, al principio intranquila, luego pensó que su hijo creía que había sido un sueño. Una hora más paso, y Mikoto se despidió de los Namikase yéndose a su departamento del otro lado de la ciudad.
    Cuando la puerta se cerró tras Mikoto, Kushina sintió el aire muy pesado en esa casa. Se giro hacia la sala y Naruto la miraba de arriba hacia abajo, devorándola sin piedad:

    -bueno mama, -señalo caminando hacia ella amenazante- creo que tenemos que charlar…..sobre cierto asunto sucedido anoche….en mi cuarto.


    Kushina se puso de espaldas a una pared, Naruto apoyo ambas palmas en el muro dejándola prisionera. El aliento del rubio estaba adornando el cuello de la pelirroja…



    Flash back: la noche anterior


    Kushina dejo la cocina luego de espantar a Mikoto que tenia la intensión de acostarse con su hijo. Había bebido realmente mucho. Estaba muy enojada por la situación que casi sucedió con Mikoto y además ella no podía solucionar el problema hormonal de su hijo. ¿Qué mujer no desearía estar con su muchacho? Era fuerte, guapo y cálido. Tenía un aura tan positiva que parecía curar a las personas a su alrededor. Aun así, Kushina no podía disfrutar de su hijo por el joven la evitaba constantemente. Sin casi darse cuenta de lo que hacía, entro con sigilo al cuarto de Naruto. El joven rubio dormía boca arriba con tan solo un bóxer naranja como prenda. Kushina se sentó en la cama junto a el, y le acaricio el rostro suavemente.

    El cuarto estaba muy oscuro, la ventana abierta no ayudaba por ser noche sin luna. Kushina se lamento gravemente no tener la posibilidad de ayudar a su hijo. Mikoto era mujer divorciada, y muy libertina por cierto. Si Naruto estaba enamorado de ella, y si llegaban a tener sexo, ya nunca más la olvidaría. Sería hacerlo sufrir permitir esa unión.

    -Tal vez debería cerrar con llave la habitación –pensó la mujer- Mikoto no podrá entrar y mañana le abriré la puerta antes que mi hijo despierte.

    La mano de Kushina recorrió con dos dedos el pecho y abdomen del muchacho. Los músculos, y la dureza del trabajado torso parecían emparentar con una armadura antigua.

    -mi niño….-pensó la mujer- ¿Quién diría lo guapo que eres ahora, cuando eras un pequeñín que se bañaba con mama.

    Kushina estaba demasiado concentrada en sus pensamientos, demasiada inmersa en la oscuridad para notar que Naruto estaba despierto desde que le acaricio el rostro. El rubio no lo pensó demasiado, era indudable que Mikoto había aceptado la invitación nocturna.

    Se sentó aferrándose al cuello de la mujer y le beso los labios apasionadamente. Kushina estaba paralizada, la sorpresa y el horror, la placentera sensación que extrañaba hace tiempo se hizo presente. Naruto siguió besándola y fantaseando con su madre. Le haría el amor justo como deseaba hacérselo a Kushina. La oscuridad les permitía apreciar tan solo la silueta de la persona frente a ellos, los envolvía como manto de complicidad.

    Kushina quiso separarse, pero al intentar pararse Naruto había bajado las manos del cuello a la espalda y la obligo a subirse sobre él. En su entrepierna estaba la prueba cabal de la excitación dominante en el joven. ¿Qué estaba pasando? ¿Estaba siendo poseída por su hijo? ¿Por qué no gritaba y salía de ese cuarto a toda prisa? ¿Y qué pasaría con la autoestima de Naruto si ella huía?

    Kushina utilizo el escaso equilibrio mental que la unión de labios le permitía para recordar que en teoría, era Mikoto y no ella quien debería estar allí. Naruto necesitaba tener sexo, eso lo alejaba de su madre y ponía en riesgo que se quedara en Konoha. Sus labios eran fuego y miel, sus manos deslizaron las tiras del camisón de seda blanca y cuando Kushina se sentó, (alejándose de los besos de Naruto) toda la prenda se le bajo hasta la cintura.

    Naruto no la dejo reaccionar, se incorporo obligándola a montarlo bien firme entre sus brazos y comenzó a lamerle los pechos con ternura, desesperación y salvajismo combinados. Kushina se aferro al cuello de su hijo y la mente rogaba detenerse:

    -¡¿Qué estoy haciendo?! ¿Qué hago? ¿Qué me…pasa?

    Su cuerpo no obedecía las órdenes mentales de huir. Estaba atado al deseo retrasado, a las ansias reprimidas, al fuego que su esposo ya no ocupaba en apagar. No podía hablar, ¿Qué pasaría si Naruto se enteraba que estaba por hacerle el amor a su propia madre? ¿Qué pensaría de ella? Seguro se iría, seguro lo perdería para siempre. Tal vez el alcohol no era un mal motivo para esta locura. Una noche de sexo, solo una noche y después Naruto volveria a ser de nuevo ese hijo amable y cariñoso. Nadie se enteraría, nadie tenia por que saberlo.

    En tanto Naruto lamia los pechos manoseando todo el cuerpo de la mujer sobre él. No era un niño inexperto, no era un principiante. Tenía muchas ganas de follar, lo ansiaba hace días por que tuvo la desgracia de ver a su madre en camisón una madrugada. Tenía la desgracia de desear arrancar esa prenda y amar a Kushina sobre la mesa del comedor. Bien duro y largo, deseaba hacerla gritar y correrse como loca, pero no la tenía, nunca la tendría. Y Mikoto Uchiha llego esa noche como llovida del cielo.

    -lo siento Mikoto-sama –pensó el rubio muy excitado- serás mi madre en esta oscuridad. No lo mereces, pero lo necesito como nunca y tu….hueles…a ella.


    Naruto se la quito de encima acostándola a los pies de la cama. Tenía el camisón hasta la cintura y una braga blanca debajo solamente. El joven le arrebato ambas prendas deslizándolas por las piernas y el monte de Venus femenino quedo al descubierto.

    Kushina intento huir en ese instante de miedo….era demasiado…..demasiado. una locura pensar en concretar ese pecado. La
    cabeza le fallaba a causa de la bebida seguramente.

    Pero Naruto la tomo de la cintura con firmeza y se acerco sobre el fino cuerpo debajo suyo. Kushina quedo boca arriba acostada y su cadera quedo elevada por los brazos del hombre a disposición de….

    Lengua….

    Al sentir la succión en su zona intima, Kushina gimió aferrándose a las sabanas desesperada por no gritar. Intento no gemir pero le era imposible, el lo hacía fantástico. El clítoris se sintió invadido minuto después y a la mujer le temblaba todo. Estaba indefensa ante su hijo, su Naruto la iba a follar y ella no podía detenerlo, no podía….porque gracias a las caricias….deseaba que sucediera.

    -oh…..Naruto…-pensaba Kushina entre suspiros- sigue comiéndome así….no pares querido….

    El rubio en tanto estaba muy sorprendido de la excitación que le generaba este encuentro. Algunas veces había fantaseado con hacerle el amor a su madre, pero esta vez, parecía casi real, era fantástico.
    Pronto Kushina no soporto la tortura y se corrió. Había manoteado una remera del muchacho cercana a la cama, la mordía evitando el grito. Naruto noto que mujer debajo suyo estiro el cuello hacia atrás gruño y se convulsionó inequívocamente. La estaba pasando en grande, no había dudas.

    Naruto metió dos dedos en ella arrancándole gemidos variados. La mordaza no se liberaba de la boca de la mujer, porque Kushina tenía ansias de descontrolarse y gritar a viva voz: “Jodeme Naruto”, “Jodeme que lo necesito…..solo hazlo y ya”

    -ah Kami, –susurro el rubio atacándole el cuello a besos- estas tan caliente. Me vuelves loco completamente.

    Al oír esto, algo en Kushina se rompió, se entrego al deseo definitivamente. La oscuridad seria su amante esa noche, y Mikoto Uchiha, la excusa perfecta a la cual aferrarse al día siguiente.


    Fin del flash back:


    El esa sala junto a la entrada, no volaba una mosca. El tiempo mismo se había detenido en los demandantes ojos de Naruto buscando respuestas:

    -mama….-susurro como hechizado- dímelo….quiero oírlo de tus labios….

    -no….se dé que me hablas hijo –desviando la vista sonrojada- en serio…que no entiendo…

    -anoche tuve un sueño tan hermoso –dijo serio el rubio- pero aun hoy quiero entenderlo.

    -¿sueño? –Susurro la pelirroja- ¿Qué sueño?

    -la mujer de mi vida, me visitaba en mi cuarto y por fin estábamos juntos…-dijo roncamente sexi- fue tan real que….

    El ruido de la puerta de entrada fue como salvación para Kushina. Minato volvía a casa luego de varios días y no podía llegar en mejor momento. Se agacho escapando de entre los brazos de su hijo y fue corriendo hacía su esposo abrazándolo fuertemente del vientre.

    -ey….-dijo sorprendido Minato- ni que nunca me hubieras visto. –Sonriendo y mirando a Naruto- ¿Qué tal hijo?

    El joven solo cabeceo de brazos cruzados, aunque sus ojos casi perforaban el abrazo entre Kushina y Minato, aun así se mantuvo en silencio y calmado. El padre sintió mucha hostilidad en Naruto, hacia casi unas tres semanas que había vuelto y no habían pasado ni 3 días juntos.

    -lo siento hijo –exclamo el hombre- se que no estoy muy seguido y seguro quieres que hagamos cosas juntos.

    -parece como si no vivieras aquí papa, -le respondió Naruto tratando de disimular su verdadero enojo- me sorprende que aun recuerdes la dirección.

    -Minato dime que te quedaras mucho –rogo Kushina entre susurros- por favor.

    El hombre no entendió el desesperado mensaje pero dijo con naturalidad:

    -termine mi trabajo para las compañías de Suna –apartándola y dándole un corto beso- estaré en casa algunas semanas.

    Naruto se giro dándole la espalda y apretó los dientes. Esto no se quedaría de ese tamaño, y antes que el asunto se esfumara….el tenía que hacer algo en los asuntos con su madre.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////



    La mañana fue normal, también lo fue el almuerzo. Naruto se dio una ducha y acto seguido se encerró en su cuarto con la Notebock. Navego toda la tarde, y casi a las 10 de la noche se apareció por el comedor frente a sus padres.

    -Vaya…hasta que apareciste hijo…-señalo Minato frente a la TV. Ya decía a tu madre que debíamos buscarte con la policía –sonriendo

    -estoy trabajando en un proyecto –indico despreocupado- casi lo termino y por eso utilizo las vacaciones.

    -¿ya pensaste en lo que estudiaras?

    -si, voy a especializarme en sistemas de computadoras.

    -ah que bien, -sonrió el hombre- ¿oíste eso Kushina?

    La mujer contesto un “si” apagado desde la cocina. Minato observo a su hijo y llamándolo con un gesto le susurro cercano:

    -tu madre está muy extraña, -serio- suele estar nerviosa y bastante gruñona. Pero ahora se la ve Tranquila y solo pide que me quede en casa, aun cuando ya le advertí que me quedaría. ¿Qué le ocurrió mientras no estuve?

    Naruto se sintió muy mal en ese momento. Ni por un segundo se había detenido a pensar que lo que hacía y deseaba….podía dañar a su padre. Y aunque nunca tuvieran una gran relación “padre e hijo”, eso no justificaba en nada herirlo.

    -papa….-serio- me gustaría que salieron a beber un trago y hablar tú y yo. Ya sabes….cosas de hombre a hombre.

    Minato solo asintió, su hijo se veía maduro y esa charla seria justa y necesaria. Además, podría caber la posibilidad de divertirse junto a él, como familia unida.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    Pasaron algunos días desde la llegada de Minato. Ambos rubio salieron una noche de paseo por la cuidad. Y en el centro se detuvieron en un bar por cervezas. Hablaron mucho, y Naruto intentaba disimuladamente descubrir en qué punto estaba la relación de sus padres. Por fortuna, Minato era bastante suelto de lengua luego de algunas copas.

    -y dime ¿acaso aun eres virgen muchacho?

    -¿papa que dices? –Rio el joven bebiendo- el abuelo Jirayja paso hace tiempo por casa del tío Nagato.

    -ah –entendió el mensaje sonriendo- ¿y qué tal son los burdeles en Amagakure?

    -en su mayoría buenos –respondió Naruto sin dudar- el abuelo siempre dice que esa cuidad tiene buen comercio y muchos viajantes. Obviamente la putas siempre tendrán trabajo por ahí, Ja ja ja.

    Siguieron hablando un poco mas….y Naruto llevo el asunto al terreno indicado:

    -papa…. ¿que lugar me recomiendas para que me divierta? –guiñándole el ojo

    -¿me estas pidiendo que te lleve de putas? –le devolvió la sonrisa

    -no, -respondió el joven- soy el único de los dos que no está casado –respondió filoso- solo indícame el camino y llegare solito.

    Minato guardo silencio, como si lo pensara demasiado y finalmente:

    -no puedo recomendarte lugares de mala muerte que son conocidos. Todos los niños idiotas suelen ir allí. En cambio….lugares VIP……solo los hombres de verdad y con dinero pueden llegar.

    -lo suponía, -pensó Naruto- seguro va a algún lugar viene escondido el maldito. Teniendo lo mejor en su casa….se la vive jodiendo afuera. Ya decía yo que tenía demasiado “trabajo”.

    - el problema es…..que tus ahorros del domingo no te alcanzaran para una copa en ese lugar.-bromeando

    -que tacaño eres con tu único hijo –respondió perverso Naruto- seguro te la vives ahí y a mi nisiquiera me dejarían entrar sin asistir con alguien….”conocido”

    Minato rio y respondió complacido:

    -tu abuelo te enseño bien –asintiendo- sabes llegarle a un compañero para que te invite de fiesta. –Levantándose del asiento- vamos…..veremos de que estas hecho muchacho.

    Naruto apretó los dientes, sabía que la frialdad de su padre en casa era porque el sexo lo obtenía en otro lugar. Ahora comprobaría hasta donde llegaba la porquería. Si su madre no estaba dispuesta a separarse de su esposo, Naruto debía darle motivos para el rompimiento, simple y llanamente, era el objetivo de esta salida con su padre.


    ////////////////////////////////////////////////////


    Las 7 de la madrugada, Minato y Naruto se encontraron en la playa de estacionamiento luego de salir del lugar que los había ocupado toda la noche. Subieron al auto y en silencio volvían a la casa Namikase.

    -¿vaya noche eh? –consulto Minato

    -buena si, -serio- aunque me preocupa como queda mama en todo este asunto.

    -¿Qué quieres decir?

    - no me jodas papa, -espeto molesto Naruto- admite que te la vives en este lugar, por eso te dicen Yondaime aquí. Y no te molestes en parecer el padre modelo, sabía desde hace años que engañas a mi madre.

    Nuevo silencio en el auto.

    -¿le dirás en donde estuvimos?

    -¿importa? –Reclamo Naruto- solo déjame tranquilo en lo mío, y te recomiendo que consideres divorciarte.

    -¿Por qué? ¿Es una amenaza?

    -ni me gasto, solo no entiendo porque sigues casado si vives a gusto como soltero. Tu trabajo y ese lugar pervertido son tu vida. ¿Por qué no dejas libre a mama?

    -por que se llevaría la mitad de todos mis bienes. –admitió sin culpa Minato

    -¿solo por dinero? Típico de ti. –como si tuviera una idea- ¿y si ella te dejara?

    Minato reflexionaba, si Kushina pedía el divorcio el contrato prematrimonial sería nulo. El no perdería nada de sus bienes y seria libre al fin.

    -¿y qué puedo hacer para que me deje?

    -tu nada más de lo que hasta ahora haces –aseguro Naruto- pero tal vez…..pueda ayudarte sin levantar sospechas.

    -dime como y lo haremos.

    -necesito tiempo y soledad. Si estas cerca de ella no será fácil. –Señalo Naruto- pero si continuas con tu trabajo…..y tardas en volver a casa de tus viajes. Ella se sentirá dispuesta a separarse.

    -no estoy seguro de esto, -serio- pero confiare en ti. No quiero lastimarla más, algún día sentí amor por ella aunque ya no suceda. Así que me iré de viaje y te lo dejo en tus manos. Convéncela que lo mejor es el divorcio, es lo mejor para todos en esta familia.


    Ambos rubios tenían sus propios intereses, y extrañamente ambos tenían por delante igual objetivo. Minato salvar su dinero, Naruto intentar lo imposible con su madre. Esa noche, ese pacto, fue el comienzo del fin para el matrimonio Namikase en la ciudad de Konoha.


    Fin del capítulo.
  7. kerberus

    kerberus New Member

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    orales esta chid espero la conti :ichigo:
  8. Kamen Rider Predator

    Kamen Rider Predator New Member

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    O_O..........................................................................................................NARUTO LO HIZO CON SU MADRE!!!!!!!!!........................................................................¡¡¡ERES UN MALDITO SUERTUDO!!! Continualo amigo esta bueno al capitulo, ya quiero ver que pasara despues
  9. Rubetcas

    Rubetcas P r i n c i p e ╬ M e s t i z o ® Moderador

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    Genial, esperaba la continuación.
    Vaya manera de seducir esta señora al rubio, pero bueno, una mujer como Mikoto cualquier varón quisiera tenerla en su lecho, aunque lo más O.O y vergonzoso fue que….¡Kushina se metió en la habitación de Naruto…Su propio HIJO! O.O yo que fuera ella trataría de huir y más que al día siguiente se aparece Minato….La conciencia matará pero esto lo hace más inte3rezante, si señor, estaré pendiente de lo que sigue.
    Cuídate mucho y espero el aviso de la continuación.
  10. Sonic The Hedgehog

    Sonic The Hedgehog Freedom Fighter/Fairy Tail Mage/Avenger

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    Este fic esta de lo mejor, dios mio los problemas que los dos pasan es castigo suficiente. Y dios esos dos rubion tramando un complot?!! o_O
    Espero continuacion porfavor
    Última edición: 21 Ago 2012
  11. Gabe

    Gabe New Member

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    Ya lo habia visto, que bueno que te permitieron colocarlo es un muy buen fic que se sale de lo ordinario

    Suerte
  12. Werewolf Mazuko

    Werewolf Mazuko New Member

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    Novedosa e incestuosa idea, estare al pendiente, avisame para el siguiente cap, see we later
  13. Nagato Namikaze

    Nagato Namikaze New Member

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  14. Born in chaos

    Born in chaos New Member

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    A pasado tiempo no??? -sarcasmo-

    Veran, estuve ocupado (y para ser honesto, aun lo estoy)

    Pero decidi seguir con los fic's, tanto el propio mio, asi como los 2 que traigo por el foro.

    Sin mas, dejare la palabreria y os dejare el cap

    CAPITULO 3: TENTACION Y CAIDA


    Algunos días después, en los horarios donde Minato salía por diversas excusas. Naruto persiguió a su madre activamente. Sus acciones eran indirectas, intentaba seducirla con pequeñas cosas. Había quedado en el tintero lo sucedido esa noche donde Mikoto los había visitado. Naruto no hablo del tema nunca, pero con gestos y miradas le enseñaba a la nerviosa Kushina que no olvidaría.

    Estaban esa mañana en la cocina, Kushina fingía tener su atención en la tabla donde cortaba verduras. Naruto bebía jugo de naranjas junto a la heladera a su lado. Sin camisa, su cuerpo marcado y sensual, su cabello dorado rebelde, tan solo domado por una bandana de tela negra con el símbolo de una hoja.

    Kushina no podía evitar rememorar esa noche, la noche donde cometió el peor pecado. La culpa la acribillaba, pero su cuerpo necesitaba de él. Su cuerpo reclamaba las atenciones de un hombre con urgencia. Minato la eludía, pese a que ella intentara constantemente consumar. Y allí estaba Naruto, fresco y joven, a su entera disposición, a su entero capri….

    Se corto…..con la cuchilla se produjo un corte en su mano izquierda. Por descuidada, por tonta. Kushina nunca supo por que se había desconcentrado tanto.

    -mama…. te lastimaste tu mano –acercándose y tomándole la mano herida- deja que te ayudo.

    Naruto le clavo los ojos azules fijamente, de una manera lenta y sensual lamio el corte en la mano de Kushina causándole escalofríos. Los calores de la pelirroja eran terribles, esa lengua…..su cuerpo la recordaba perfectamente.

    Le chupaba el dedo tan delicioso, tan…..tierno.

    -Gra…cias…-dijo apartándose y dándole la espalda- ya….estoy bien.


    Naruto se pego a ella por detrás, Kushina podía sentir el duro paquete en su trasero. Contuvo la respiración para no gemir. Se sentía horrible, atrapada por su hijo, prisionera de ese deseo insano. Naruto la rodeo con sus musculosos brazos, respiraba muy pesado en el cuello de Kushina, apenas podía contenerse. Con sus dos manos atrapo los delicados dedos de la pelirroja y envolvió la mano herida con una servilleta que estaba sobre la mesada.

    -quiero cuidar de ti –susurro el rubio roncamente- protegerte…..quererte….

    -Na…ruto –dijo muy avergonzada- aléjate por favor.

    -¿Eso deseas en realidad? –Pregunto y una de sus manos se elevo tomando del cuello a Kushina- ¿quieres alejarme de ti mama?

    -no Naruto –comenzó a girarse lento para enfrentarlo- soy…..yo….soy…

    -eres….-acercándose a escasos centímetros de los labios de su madre- lo más hermoso de mi vida.


    Un beso, chispas luminosas en un madero seco, fuego….


    Los labios se unieron y fue salvaje. Correspondió por un segundo la mujer, y aparto la cara horrorizada. Naruto se quedo pasmado por el beso. Tocándose los labios como si acabara de probar el cielo. Esto ayudo a Kushina para huir de la cocina como venado. Corrió, con el corazón en la boca directo a su cuarto.

    Naruto saboreo sus labios relamiéndose y recordó esa noche con Mikoto.

    -no……Mikoto-sama no era.-sonriendo- dos mujeres tan diferentes no pueden besar igual.- aclaro fascinado

    Naruto subió al segundo piso siguiéndola y comenzó a golpear la puerta del cuarto de su madre:

    -se que estas ahí –probando el picaporte cerrado- ábreme mama, no me temas. Yo te quiero…yo…

    -¡No hables! –Se escucho fuerte desde adentro- ¡no digas eso!

    -¿Por qué? –Pregunto Naruto serio- a nadie le importa nuestro asunto. Solo a ti y a mi mama. Ábreme por favor.

    -¡Vete! –Desesperada- ¡aléjate de mí!

    Naruto siguió rogando y hablando, pero Kushina no le respondió. La oía llorar dentro del cuarto, y eso le rompía el corazón.

    -mama ábreme, -rogo triste- no quise herirte, nunca lo haría. Entiende que eres todo para mi, mi vida entera. Por favor, no respiro sin ti, por favor….

    Casi dos horas separados por una puerta cerrada, separados por la sangre, por prejuicios y reglas sociales. Separados…..aunque desearan lo opuesto con todas sus fuerzas.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    Era de noche en Konoha, Minato llego a la casa y encontró la cena en la mesa. Ni Naruto, ni Kushina estaban en el comedor. Comió solo y algo sorprendido. Kushina jamás se había ido a dormir sin acompañarlo a la cena. Era costumbre de ella ser la última en acostarse y la primera en levantarse en las mañanas. Pero contrario al disgusto por la “no compañía” de su esposa, Minato se sintió bien. Cada vez le costaba más mirarla a los ojos después de una noche de guarradas fuera de casa. El matrimonio estaba acabado, solo era que Kushina no quería darse cuenta.

    Naruto había prometido interceder, pero Minato no confiaba en que su hijo lograra el divorcio. Si acaso Kushina se enterara de las andanzas de su esposo, nunca se iría de él sin llevarse sus propiedades en una jugosa demanda. Por rencor, Kushina lo haría papilla sin pensarlo dos veces.

    Se fue a dormir el hombre, y encontró a su esposa en la cama dormida. En la trasluz, se notaba en sus ojos rojos de haber estado llorando. Kushina mordía una esquina de su almohada con tanto fervor que casi parecía rabia. Minato sospecho que Naruto había estado actuando, sin decirle lo evidente a su madre, la estaba convenciendo del divorcio, era el motivo que Minato atribuyo a esas lagrimas en su esposa.

    En la mañana podría ver los efectos del problema, era al fin y al cabo lo mejor a futuro.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    En la mañana Minato y Kushina desayunaron bien temprano. La mujer parecía feliz y trataba de mimar a su esposo en todo momento. Pero era forzado, fingido y sobreactuado. Minato lo podía notar. Tendría que aguantarse este teatro si quería deshacer el compromiso, era su parte del asunto por cumplir.

    Naruto apareció por el comedor justo en el momento que su padre se alistaba par salir al trabajo. Saludo normalmente, tomo una manzana de la cesta en la mesa y anunciando que saldría se desapareció por la puerta sin decir ni adiós. Volvió muy tarde, casi en la noche, se dio una ducha en el pequeño baño del fondo de la casa y luego de tomar algunas cosas de la heladera se encerraba en su habitación hasta el otro día.

    3 días de lo mismo y Kushina cada vez se sentía peor. Su esposo la ignoraba, su hijo la amaba insanamente y sufría como loco. Ella sola y sin poder romper las barreras con esos dos hombres, los hombres de su vida.

    Cierta noche, Naruto no volvió, lo hizo al día siguiente y se lo veía “relajado”. Repitió en los días siguientes el proceso y Kushina sintió un irresistible ataque de celos. ¿Qué mujer estaría aprovechando la debilidad de su hijo? ¿Qué golfa le arrebataba la atención de Naruto? A este paso jamás podría recuperarlo. Jamás podría hablar con él, y volver todo como al comienzo, como debía ser, como “madre e hijo”.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    Casi una semana había pasado desde el beso en la cocina, una semana terrible y sin precedentes. Naruto volvió a las 3 de la madrugada borracho y triste. Minato había salido de la cuidad por negocios (o al menos eso dijo el) y Kushina espió a su hijo desde la ventana de su cuarto.

    Naruto se entro a bañar, pero la ducha del fondo estaba descompuesta. Tras varios minutos de dudar, se adentro en el baño principal de la casa, a dos puertas de la habitación de sus padres. Naruto contra sus ganas, lleno la bañera y se hundió en el agua caliente frustrado al extremo. Había evitado desde su regreso ese baño, porque era el escenario de su destrucción.


    Cuando cumplió 8 años, su madre le anuncio que ya no se bañarían juntos. Eso lo destruyo, su madre le negaba esa intimidad que tanto amaba Naruto. Ver su bello cuerpo desnudo, su rojo cabellos hechizante de belleza. Poder tocarla como una preciada gema solo para él. Hacerla reír, con cosquillas que deseaban ser caricias, pero por la inexperiencia eran trasformadas en un juego inofensivo, y no en una señal de amor.

    Naruto después de esa noticia, comenzó a pelear en la escuela. Nunca volvió a contarle todo a su madre, nunca más. Tendría que alejarse pensó en su infantil mente, ya no mas abrirle el corazón por completo a esa mujer que nunca lo amaría del mismo modo.


    En la bañera Naruto comenzó a llorar, no lo hacía desde la noche que vio a sus padres tener sexo. Cuando cumplió 15 años, y lloro en su cuarto en lugar de salir de fiesta con sus amigos. Hablo con su padre y se fue de Konoha. No podía tenerla, no podía dejar de quererla, así que tenía que alejarse. El tiempo paso, y aunque volvió más maduro y frio. Fue todo como antes.

    -tengo que irme –susurro Naruto para sí- nunca más volver a Konoha, nunca más verla de nuevo. Que los años me alejen, es definitivo…….tiene que ser así.


    Kushina en tanto, pego su oído a la puerta del baño, lo escucho llorar, como cuando era un pequeño. No podía soportarlo, oírlo llorar era devastador para ella, era peor que morir.

    -mi niño –gimió confundida la pelirroja- no quiero oírte llorar. No por mí, ni por nadie.

    Naruto lloraba, su pesar era tan grande que debía descargarse de este modo. Un abrazo, unas manos le llegaron por la espalda y un aliento se instalo en su cuello:

    -no llores mi querido –le susurro dolorida Kushina- no es tu culpa, es la mía. Esa noche cometí un grave….

    -te amo desde que nací, -respondió Naruto sin moverse del abrazo- te he amado como un hombre a una mujer desde siempre. Esa no es tu culpa.

    Kushina se paralizo, dejo de pensar, dejo de planear como animar a su hijo y recién noto que abrazaba a un hombre desnudo en una bañera. Un joven apuesto y fuerte, que moría por ella.

    -perdóname…-susurro apenas Naruto girándose y mirándola de reojo suplicante

    -¿Por qué? –pregunto Kushina confundida

    -te pido perdón….-levantándose de la bañera serio- porque esta noche, en este baño, te voy a hacer el amor Kushina.

    La impresión fue demasiada, cayo sentada y apoyo sus brazos en el suelo, por detrás de la espalda. Intento pararse, pero sus ojos se quedaron en la escultura de firmes músculos frente a ella. Saliendo de la bañera chorreando. Sexi, exudando hombría y motivado por la tarea en su parte más noble.

    -no….es correcto, -retrocedió arrastrándose por el suelo- no se…lo que…

    -te amo, -avanzando hacia ella- entenderé si me echas de casa después de esta noche. Pero quiero llevarme un último recuerdo de ti. Mi amor imposible, la mujer de mi vida.


    Kushina se paro y dando la espalda a Naruto intento abrir la puerta. Pero la firme mano de Naruto la cerro de un golpe. Ambos se quedaron paralizados, ella luego de recuperar algo de valor se giro para mirarlo a los ojos. Un poco más alto que ella (casi una cabeza de diferencia), esos ojos azules como océanos de deseos contenidos que la devoraban.

    Kushina negó con un gesto asustada, aunque el cuerpo no le respondía. Naruto, sin tocarla con sus manos, le dio un suave beso en los labios. Kushina ni pestañeaba de la impresión. Otro más, que duro un poco más de tiempo. Y otro que se quedo en sus labios bailando como pareja perfecta. Naruto seguía con mano derecha afirmado en la puerta, y con la izquierda, jugaba con la tira del camisón en el hombro de mujer.

    Kushina con los brazos a los lados inmóviles, no tenía reacción más que recibir esos besos y dejarse embrujar cada vez más por el calor del joven frente a ella. Naruto bajo se mano izquierda y tomando el camisón blanco de su madre por la zona de la cintura, comenzó a subírselo por los muslos sin dejar de mirarla a los ojos.

    Apenas reacciono la mujer, encantada como ratón frente a los ojos de una serpiente. Solo balbuceo por última vez…. “esto está mal”

    Su vestido estaba ya a la altura de sus caderas, revelando la braga color rosa pastel, y todo el esplendor de sus piernas firmes. Kushina no pudo mas con la tortura, puso ambas manos en el pecho de Naruto para detener los besos. Pero el rubio uso ambas manos para agarrarla firme de las piernas y la obligo a un pequeño salto, quedando montada sobre la cadera de Naruto.

    El comenzó a girar lento teniendo a Kushina en su poder. Ella por reflejo entrecruzo sus piernas para no caer y afirmo sus manos en los hombros de su captor. Naruto le sonrió con suavidad y retrocedió con su madre cautiva directo a la bañera.


    Se metió en el agua desbordándola un poco y se sentó con Kushina sobre él, totalmente hipnotizada por los besos que recibía. Kushina estaba como en transe, no se movía, no hacía gestos ni nada, estaba mesclando en su organismo un coctel mortífero de morbo, excitación y horror. Naruto la atrajo aferrando una de sus manos al cuello. Volvieron a unir sus labios y con lenguas jugaron hasta acabarse el oxigeno. Era un manjar prohibido a su máxima expresión.

    Naruto le quito las prendas, entre beso y beso le quito todo en movimientos lentos, pero firmes. Dispuesto a llevar la situación al final deseado. Kushina se abrazo a su hijo y hundió su boca en el cuello masculino, estaba nublada de excitación, una sensación que no recordaba desde años.

    Naruto introdujo un par de dedos en ella, logrando hacerla gemir. Suave, dulce, delicado, como si estuviera por desvirgarla. Kushina se dejo guiar por los instintos de su cuerpo, su hombro estaba recibiendo los labios de Naruto y uno de sus senos era prisionero de la mano de su hijo. No pensaba en nada, no quería pensar, esa bañera seria testigo de un nuevo crimen. Ya nada podía detenerlo.

    Naruto estaba tan duro que le dolía, su miembro clamaba participar y el rubio estaba de acuerdo con esa idea. Un tercer dedo, rozándola maravillosamente y Kushina comenzó a mover sus caderas buscando la sensación más intensamente. Chillando encantada de su cuerpo explotando. No pudo evitarlo mas, Naruto la estaba haciendo volar, al fin podía experimentar su renacimiento como mujer:

    -¡AAAHHH! –fue el grito ahogado, acallado por la vergüenza.

    Su hijo, su niño la había lanzado al orgasmo sin penetrarla siquiera. Estaba débil y respiraba agitada, saboreando el éxtasis en brazos de un joven. De su hijo, de su amado Naruto.

    -oh…cariño……-gimió Kushina jadeando- miel… ¿Qué estamos haciendo?

    El no respondió, tan solo la elevo y Kushina comenzó a sentir debajo del agua, el poderoso miembro en intento de invadirla. Una parte de ella quería parar, quería evitarlo porque la penetración rompería con todo. Seria rebelarse a la luz de la evidencia que estaría unidos más allá del vínculo familiar. A través de él, a pesar de él.

    Quería parar sí, pero sus dos manos se aferraron a los costados de la tina y ayudo a su cuerpo guiándolo adonde el muchacho la llevaba.

    -ah…..oh…..Kami que es grande! –se quejo con tan solo sentir entrar el glande- es…..grande…ah!

    -es todo tuyo, -señalo Naruto aferrado a las caderas de la pelirroja y lamiéndole los senos- pero ve con cuidado…

    Ella sonrió apenas, Naruto tenía aun ese carácter protector tan de él, cualquier mujer respondía favorable a eso. Luego de algunos segundos Kushina estaba hundida hasta la mitad y comenzó a moverse buscando ritmo para generar fuego. Lento al comienzo, pero conforme se acostumbro aceleraron en un mágico frenesí.

    Naruto lamia los pechos de su madre y se sentó mejor para comerlos sin pausa. Para afirmarse a ese cuerpo con ambos brazos y acompañar la fricción con todo su espíritu. Ella se deleito con la lengua en sus pezones y lo abrazo por el cuello con su derecha negándole separarse.

    -ah...ah…ah…Na…ruto……AH…..AH……OH...Sii….

    -mama…..si….gue…..ah…..ah….AH….

    Fuego y miel, amor y pecado. Combinaciones y explosiones al por mayor en esa solitaria noche en el baño de la casa Namikase.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    Dos horas después, Naruto sentado en la bañera tenía a su madre delante de él dándole la espalda. El rubio paseaba sus brazos por toda la mujer y aspiraba la fragancia del cabello rojo extasiado. Una esponja de redecillas recorría a Kushina eróticamente arrancándole gemidos por doquier. Estaba entregada, puta de su hijo, ramera de su retoño que la había arrojado por un tobogán de sensaciones, por 3 espléndidas corridas.

    Kushina apoyaba la cabeza en el hombro izquierdo de Naruto. Su cuerpo era como flan bajo el dominio de esas manos tan masculinas enjabonándola. Suaves palabras llenas de dulzura y apego, le danzaban en el oído sometiéndola aun más.

    -amo este baño, -susurro la mujer de pronto- porque aquí me bañaba con mi querido niño cuando eras muy pequeño. –llena de culpa

    -amo este baño –respondió el suave- porque aquí me bañaba con la mujer de mi vida desde que tengo memoria. Lo amo tanto como lo odie, el día que dejamos de bañarnos juntos.

    -oh…..Naruto…-gimió apenada- deja de tocarme….estoy exhausta.

    -mentirosa, -susurro el- tu cuerpo responde como perro fiel a mis caricias. –Sonrió satisfecho- si estuvieras realmente cansada….no te causaría efecto que yo hiciera esto…

    Naruto soltó la esponja y agarrándola de la cintura la puso un poco de lado. Se agacho y degusto de los pechos capturándolos con sus manos y boca. Ella gimió, fue imposible contenerse. Sus pechos recibían descargas eléctricas cada vez que el la tocaba y se endurecían tanto que le dolían como prueba cabal de excitación.

    -oh….Kami…-echando el cuello para atrás- vas a matarme Naruto. No mas….

    El joven no considero ni por un instante detenerse. Sabía que solo esta vez tendría la total disposición de Kushina para el sexo. Luego, recuperando la cordura, su madre volvería a creer que esto habría sido un error. Y resistiría a intimar en un futuro. Por eso Naruto debía hacerle el amor como nunca, dejarla rendida de placer. Solo de esta manera podría tener una chance de convencerla sobre la posibilidad de ser felices juntos, en un lugar lejano.

    -no mas Naruto –rogo, tratando de no gemir- hace mu….cho….que estamos en el agua…no más.

    Era cierto, ambos tenían algunas partes de su piel con arrugas por la absorción excesiva del agua. Naruto la miro a los ojos serio, tratando de controlarse para detener su ataque algunos minutos. Finalmente asintió al ruego callado de su madre. Salieron de la tina y se secaron con toallas dándose la espalda. Silencio y reflexión.

    Kushina se rozo los senos con la toalla y estaban como piedra. El maldito de su hijo los había trabajado a conciencia, ahora ella tenía que….ella necesitaba algo más. Pensó en huir brevemente, pero notaba que Naruto se encontraba como animal en celo. La perseguiría por toda la casa hasta someterla de ser necesario. Era inútil intentar escapar esa noche.

    -terminemos con esto –dijo la pelirroja dándose vuelta y enfrentándolo- siéntate allí.

    Naruto seriamente obedeció, por alguna razón no le convencía el asunto. Pero al sentarse en el esquinero al lado de la bañera, las acciones de Kushina lo dijeron todo.

    -necesitamos ponerte a punto, -dijo seria arrodillándose frente a él- no quiero correrme de nuevo sin que tu lo hagas también. Esto se debe terminar de una vez.

    Tomo el miembro por el tronco con su derecha y luego de una lamida comenzó a chuparlo con decisión. Naruto echo la cabeza hacia atrás y las sensaciones lo inundaron como estampida. Su fantasía, su anhelo al fin se realizaba. Luego de años de esperar y desesperar. Su amor imposible estaba frente a él y haciéndole la mamada del siglo.

    -carajo que es buena…..-pensó Naruto mordiéndose el labio inferior- por Kami que será mía para siempre. Lo juro.

    -esto no se volverá a repetir –dijo Kushina manoseándole el pene- esto se termina esta noche –entre lamidas- no podemos volver a hacerlo. –intento calmar su conciencia

    Naruto no la escucho, solo se aferro con ambas manos del cabello rojo y la incito a que acelerara el proceso. Su lujuria era tal, que quería acabar sobre ella y verla toda manchada de él. Unos minutos gloriosos, unos segundos de dudas, y Kushina se separo bruscamente desesperándolo. Ella no quería hacerlo llegar, quería tenerlo en su interior nuevamente.

    En el suelo, al estilo “perrito” le enseño el trasero dispuesta a bajarse el calentón definitivamente. Naruto estaba en mismas condiciones de excitación, así que no tardo en arrodillarse detrás de ella y aferrándose a las caderas entro sin contemplación. Kushina emitió un quejido por la invasión y las embestidas la obligaron a gemir sin tapujos. Duro y largo, bien afirmado a su madre la follo sin pausa, era tan sexi oírla chillar, era tan erótico aferrarse al largo cabello rojo y montarla sin dilaciones.

    Cambio de Angulo elevándose un poco y quedando en cuclillas recibió como premio un grito y un “justo ahí” alentándolo a continuar. Así la pasaron en grande, ninguno de los dos quería que el momento terminara, pero los cuerpos exhaustos tenían otra opinión.

    -¡Ah Naruto! –agachando la cabeza y quedando con la frente pegada al suelo- casi….estoy…casi….

    -yo también, -afirmándose mas a al cuerpo de Kushina- yo te llevare…..a…….

    No pudo acabar la frase que emitió un gruñido y se corrió en el interior de su madre por primera vez desde que empezó la noche. Kushina grito desaforada al sentir el rio caliente invadirla hasta la matriz, llenándola toda y haciéndola estallar en un fantástico orgasmo, el mejor de toda su vida. Aquella descarga, que la dejo inconsciente en el suelo de su baño.

    Naruto se sentó junto a la dormida mujer y respiraba como podía. Había tenido sesiones de sexo más largas en ocasiones anteriores. Pero nunca había estado tan terriblemente excitado como esa noche. No era la situación del baño, ni la belleza de su pareja. Era ella, era Kushina, la mujer que amo desde siempre. Su madre.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    Kushina abrió los ojos de repente, su cuarto, su propia cama. Intento mover su cuerpo y se sintió desnuda bajo las sabanas. Le dolía el vientre y la mente le reprendía su ligereza de la noche anterior. Era una puta, se lo había montado con su hijo, lo había gozado como hembra en celo y su cuerpo le agradecía. ¡Su hijo!, Su bebe, su niño. En la bañera hasta hartarse, en el piso del baño entregada al depravado instinto.

    -¿Qué hice? –Se flageló- ¿en qué momento….perdí la cabeza?

    Kushina se levanto, vistiéndose con rapidez, pensando que hacer y cómo seguir. Frente al espejo del tocador en su cuarto. Se vestía mirándose con asco al espejo.

    -se parece mucho a su padre eso es….-pensó- me confundí por eso seguramente.

    Se arreglaba el cabello peinándolo con un cepillo y frente al espejo de su habitación brillaba como chica de 15.

    -¿Se parece a Minato? –Se dijo de pronto- Salvo en el detalle del tamaño de su…. “cosa” –dijo lascivamente- y que me follo como nunca en mi vida. “Pequeños detalles” –concluyo irónica

    Bajo al comedor más asustada que otra cosa. No sabía ni como miraría a la cara a su hijo luego de lo ocurrido en la noche y…….

    El reloj……

    Las 3 de las tarde marcaban las agujas sin trampa alguna. Había dormido nuevamente por demasiadas horas. Su insomnio había sido derrotado. Naruto no estaba, algo que la mujer agradeció para ganar algo de tranquilidad. Almorzó de una comida sobre la mesa, preparada por Naruto especial para ella. Arregló la cocina luego de almorzar y aun se preguntaba qué rayos haría al enfrentarse a su hijo cuando……

    -hola amor….-le susurro una voz detrás suyo- dormiste bien por lo que pude ver.

    Ella se giro nerviosa, y lo aparto justo cuando Naruto estiraba el cuello para besarla.

    -¿Qué haces hijo? –Nerviosa- compórtate.

    -deja las tonterías mama, -agarrándola de la cintura- esta noche tengo una idea que…

    -¡No! –Se alejo toda roja- dije que solo seria una vez. ¡Eres mi hijo! ¡Mi hijo! No se puede hacer lo que hicimos. ¡Nunca más lo haremos!

    Naruto solo le sonrió suavemente, Kushina capto ese gesto como una negativa a aceptar olvidar el asunto. Ella tenía que detenerlo de algún modo, algo debía hacer.

    -mama, -sonriendo- esta historia recién comienza- acercándose lentamente- tenemos casi dos meses más para encerrarnos en esta casa y disfrutar. No niegues que anoche gozaste como loca.

    ¿Negarlo?, de ser Naruto otro hombre ya estaría sobre el haciéndolo de nuevo. Pero la culpa de follar con su hijo era insoportable. No sería nunca más lo mismo.

    -no vuelvas acercarte a mí de esa forma. –Señalo seria Kushina- lo de anoche fue una pesadilla y se termino.


    -como quieras Kushina, -respondió el serio, pero relajado- en dos meses me largo de Konoha. Estudiare en Kirigakure, y tú te irás conmigo. Es una promesa.

    Naruto se fue de la cocina y Kushina se cubrió el rostro echándose a llorar. El se iba, y ella no podía seguirlo, no de la manera que él deseaba.

    -¿Qué voy a hacer? –Se pregunto entre lagrimas- Kami….ayúdame.


    /////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    Dos días después, Minato comentó en la cena que viajaría a Kumogakure en unos días. Una gran campaña de publicidad lo retendría allí durante casi un mes. Kushina rogo desesperada que no se fuera, se fue al cuarto con su marido y casi le suplico que no se marchara. Que lo necesitaba, que no aceptara ese trabajo. Minato respondió que era demasiado dinero como para rechazarlo y que no se preocupara por que luego de esa campaña estaría libre y de vacaciones por 2 meses.

    Kushina trago duro, todo un mes sola con su hijo. En esa gran casa, sin nadie que la ayude. Sin sexo marital en el horizonte su cuerpo no colaboraría en resistir. Su Naruto la perseguiría incansable, su hijo iba a poseerla a gusto y disgusto. Eso la enloqueció y estuvo llorando sola en el baño abrazándose a sí misma. El día que Minato se fue para el aeropuerto directo Kumogakure. Kushina sabía que no tenía escapatoria, no tenía….esperanza.

    Esa misma noche lo sintió intentar entrar a su cuarto. Había cerrado con llave como precaución y sufrió los minutos que Naruto intento entrar. Finalmente la perilla dejo de girar. El se había rendido por esa noche al menos. Pero no sería así para siempre.

    Kushina se levanto a las 4 de la madrugada sin haber dormido. Junto sus ropas en una maleta y dejando una nota sobre la mesa del comedor huyo al departamento de su amiga Mikoto. Tenía que escapar, no resistiría el asedio que Naruto iba a proponerle, tenía que huir y conservar algo de dignidad, era lo único que le quedaba.


    /////////////////////////////////////////////////////


    Al llegar al departamento de Mikoto Uchiha al otro lado de la ciudad. Kushina la llamo desesperada y la morocha le abrió recibiéndola en un abrazo fraternal. Mikoto no comprendía como una mujer tan fuerte y de personalidad alegre, podía haber cambiado tanto en algunos años de matrimonio. Estaba destrozada, era evidente que cierto rubio tenía que ver en el asunto. Pero Mikoto desconfió de rubio equivocado. En brazos de su amiga, Kushina lloro desconsoladamente. Era horrible sensación la inundaba y no se apartaba de su mente. La noche del pecado en el baño la torturaba con una mescla de reacciones en el cuerpo.

    Mikoto no le pregunto nada, tenía la certeza que Minato era el causante de esa lagrimas. Luego al verla dormir, evaluó que el asunto con el hijo no iba bien tampoco. De no ser así, no hubiera huido de su casa.


    ////////////////////////////////////////////////////////


    Al día siguiente, en la casa Namikase. Naruto despertó dispuesto a definir la relación. La puerta cerrada de su madre en la noche anterior no le había enojado, más bien le causaba gracia. ¿Por qué se resistía? ¿Por qué no aceptaba Kushina que eran el uno para el otro?
    Había fuego, había química, y tenían casi los mismos gustos. Se amaban desde siempre y solo por el detalle del parentesco que la mujer lo hacía imposible.

    -es amor –pensó Naruto sonriendo- solo tienes que aceptarlo mama.

    Llego al comedor y vio la nota anunciando la huida de la mujer:


    “estaré en casa de una amiga, en algunos días regreso.
    Mama.”



    Naruto gruño, abollo el papel en un puño y se dijo que esta situación no se la esperaba, ni la quería. Pero también razono que su madre necesitaba tiempo para digerir el asunto. Tal vez las palabras de una amiga y dormir sin la tensión sexual que le imponía estar con él.

    -de acuerdo mama –dijo para sí mismo Naruto- “tiempo fuera” para que reacomodes tus prejuicios. Muy lista, -declaro sonriendo- pero cuando regreses, jugaré mi mejor carta para que te reveles a tus sentimientos.


    Fin del capítulo.

    Kuchiyose no Jutsu
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    Última edición: 15 Feb 2013
  15. Gabe

    Gabe New Member

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    Muy bueno es tal y como recordaba je, Kushina hasta de a Perritop hizo
  16. Sonic The Hedgehog

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    Vaya o.o, no tengo otras palabra describir este cap o-o. La espera fue larga pero... de seguro valio la pena. Espero conti ansioso
  17. Rubetcas

    Rubetcas P r i n c i p e ╬ M e s t i z o ® Moderador

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    Gracias por el aviso...
    Vaya, esta vez si se pasó de la raya ese Naruto....aunque la culpa fue ese maldito deseo que hizo perder la cordura a Kushina...si tan solo no fueran madre e hijo creo que al menos seria bueno una relación...
    Un capitulo que dejó con una "gran" imaginacion :^^U: aunque eso lo hace más interesante.
    En fin, espero la continuación.
    Saludos
  18. Werewolf Mazuko

    Werewolf Mazuko New Member

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    Joder, esto fue grande, épico, no tengo mas palabras para describirlo y creo que las otras que pueda usar serian inapropiadas...
    Esto fue tan diferente a muchas otras cosas que e leído, fue en cierto punto mas realista, mas creíble y mas intenso, valió la pena la espera, gracias por el aviso
  19. Born in chaos

    Born in chaos New Member

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    Tons que People, aqui de nuevo con la conti numero 4 de este fic.

    Para los que siguen mi fic personal , aun tengo problemas con el cap, asi que sigue parado, pero avanza a paso lento, pronto lo tendre listo, lo estoy reeditando todo, desde mi tipo de escritura hasta la historia que tenia planeada de antemano tons tardo mucho.

    Y bla bla bla, como siempre hablo de mas, sin mas el cap

    CAPITULO 4: CELOS
    Una semana después, Kushina seguía instalada en el departamento de Mikoto. La morocha sospecho que su amiga no tenía intenciones de irse y eso le divirtió mucho. No le molestaba que se quedara, al fin y al cabo el lugar era amplio para las dos. Pero si Kushina había escapado de un problema, esta situación la estaría esperando al regresar a su hogar. Era lógico que alguien tuviera que dar un paso para resolverlo, y no sería Kushina precisamente.

    -bien Kushina –le dijo una tarde que bebían te y miraban la TV – ha pasado tiempo prudente y debes contarme la razón que te trajo a mi casa hecha una tormenta de llanto.

    La pelirroja emitió un gesto de tristeza y miedo, era lo que sentía, pero también necesitaba descargarlo de alguna manera.

    -engañe a Minato –dijo casi en un susurro- yo….me acosté con un hombre.

    -continua…-respondió Mikoto serenamente y bebiendo su té

    -es todo….me siento horrible y no sé qué hacer y….

    -no es todo…-revelo la morocha seria- tu esposo es un idiota que nunca está en su casa. Si te jodiste a otro hombre no es algo que cualquier mujer no haría en tu situación. Yo más bien diría….que para ti fue más que sexo… ¿cierto?

    Kushina asintió bajando la vista, no le había dicho casi nada y su mejor amiga lo sospechaba todo, o casi todo.

    -me siento horrible –declaro triste Kushina- es un pecado imperdonable, es imposible que él y yo….

    -¿es casado? –Aventuro Mikoto, a lo que Kushina negó- es… ¿alguien más joven que tú? –La pelirroja dijo si, apenas- ¿Quién es? O lo más importante…. ¿que tal fue el sexo?

    -el sexo fue brutal, -señalo descargando su angustia- es inagotable….y me desea como a nadie. Anoche soñé con él, y me tuve que bañar a la madrugada por su culpa.

    -de acuerdo, -sonrió Mikoto con gesto travieso - oficialmente lo quiero conocer. Y si es soltero me lo prestas un ratito que yo…

    -¡Mikoto! –Sonrió por la ocurrencia- ¡No seas cerda!

    -Ja ja ja tranquila mujer – le sonrió la morocha- ni que ese amante fuera tu hijo ¡Kami-sama!

    Kushina dejo de reír y bajo la vista como golpeada, Mikoto se puso seria pero no entendió el asunto completamente.

    -¿y Naruto? ¿Qué ocurre con tu hijo?

    -se ira de Konoha, -revelo Kushina evadiendo lo peor- dijo que se irá lejos y jamás volverá. Me pidió que me fuera con él.

    -ósea….Naruto te sugirió que te divorciaras.

    -si, -admitió con culpa la pelirroja- el dice que Minato no me ama y que seguro me engaña fuera de casa.

    -no le falta verdad –señalo Mikoto despreocupada

    -¿Qué….por qué?

    -¡ah…vamos Kushina! Piénsalo un poco –le indico fastidiada Mikoto- ¿hace cuanto que Minato no te jode decentemente? ¿Años no? ¿Y crees que el dejo de tener sexo y ahora es monje?- Sonrió burlesca- seguro se la pasa en los prostíbulos como su padre.

    -¡Eso no es verdad! –Chillo angustiada Kushina- ¡Minato-kun no es así!

    Ambas se miraron fijo, ninguna creía en las palabras de Kushina, y la morocha finalizo:

    -mi consejo es….divórciate. Pásatelo en grande con ese joven amante y luego lárgate de Konoha junto a tu hijo. El único que te quiere y jamás te abandonara. Tal vez en ese lejano lugar…..este esperándote el hombre de tu vida.


    ///////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    Al otro día Kushina regreso a su hogar. Naruto la recibió cálidamente, pero guardando las distancias prudente. Retomaron una rutina normal que no se altero por varios días. Siempre amable, siempre atento, Naruto sin embargo eludió todo contacto innecesario y se limito a mostrarse distante sobre el tema más importante para los dos.

    Kushina en tanto sintió alivio al principio, pero el paso de los días empezó a escarbarle el corazón con una duda: ¿había sido solo sexo? ¿Naruto tan solo quiso tener sexo como con una conquista cualquiera? Ella no quería reiniciar el tema, pero al mismo tiempo le molestaba la indefinición del asunto.

    En los siguientes días se hizo frecuente las visitas de una chica pelirosa. Haruno Sakura, la mejor amiga de Naruto en la infancia comenzó a quedarse a almorzar seguido y a frecuentar la casa. Al principio Kushina lo tomo bien, al fin y de cuentas Sakura distraía a Naruto y sus pretensiones insanas. Pero con el tiempo, Kushina empezó a molestarle que Naruto la ignorara, que pusiera sus sonrisas y atención en Sakura dejándola de lado.

    Una noche, casi a las 5 de la madrugada, Kushina los encontró en el sofá de la sala frente a la TV. Naruto estaba acostado sobre el regazo de Sakura y la pelirosa (vestida con falda rosada y suéter escotado color cereza) jugaba con el cabello dorado de su amigo entre los dedos.

    Kushina los espiaba aferrada con rabia al marco del pasillo, a punto de romper el soporte de madera y rechinando los dientes. Naruto era su hijo, pero por alguna razón no podía soportar los venenosos celos que la devoraban. ¿Qué hacia esa chica tan tarde en esta casa? ¿Por qué Naruto se permitía esta intimidad con ella? ¿Acaso eran novios?

    -Sakura-chan –susurro el rubio de pronto- vamos a la cama, si?

    La rosa sonrió suavemente y Kushina por poco no le salto al cuello:

    -arrastrada –pensó furiosa la pelirroja- ni siquiera se contiene por que la madre de Naruto está a pocos cuartos de aquí.

    -de acuerdo amigo….-contesto Sakura- pero nada intentes o la pasaras mal –le sonrió traviesa

    -¡JA! Mas quisieras –gruño Kushina para sí misma- mi Naruto no te tocaría ni con una rama de árbol.

    -vamos amor, -le indico pesadamente el rubio y la llevaba de la mano- tengo sueño. Luego desayunaremos y te acompaño a tu casa.

    Kushina al verlos levantarse, huyo a toda marcha hacia la cocina, roja de vergüenza no quería que la descubrieran espiando. Sakura y Naruto se metieron en el cuarto del joven y las risitas le ponían los cabellos erizados a una Kushina que pego su oído a la puerta.

    -¡ey!.....no te pases de listo –se escucho desde adentro Sakura- ¿Qué crees que haces?

    -nada –respondió travieso Naruto- solo me pongo cómodo para dormir. Por cierto…te prestare una camiseta para que te quites esa ropa- moviendo cosas en el armario- esta es grande y te servirá bien.

    -oh….Kami –pensaba Kushina nerviosa- ¿Qué están haciendo? –Sentía ruidos extraños-….no creo que se atrevan…. ¡No lo hagan! –rogaba para si

    -ji ji ¡Naruto! –decía divertida la pelirosa- te ves muy bien sin remera eh? ¿No tienes miedo de que pueda abusar de ti mientras duermes?

    -siempre me has sorprendido con tus ocurrencias –bromeo Naruto- pero sé que jamás me lastimarías, por eso eres mi mejor amiga.

    Kushina suspiro aliviada, -“solo amigos” -se dijo- no pasara nada. –yéndose- solo son amig….

    -aunque estas tan sexi desnuda así, -continuo Naruto- que deberías preocuparte tu por dormir conmigo cariño.

    -ji ji ¡Naruto! –Kushina estaba de nuevo pegando el oído a la puerta- deja de tocarme ahí….o terminare excitada en serio. Ji ji ji.


    Nuevos ruidos extraños, Kushina se moría por entrar y detenerlos. ¿Lo estaban haciendo sobre la cama de Naruto? ¿Bien duro y rico?

    -¿Qué hago? –Pensaba Kushina- tengo que detenerlos…. ¿pero cómo?

    Entonces se escucho unas palabras que la desesperaron:

    -ven aquí bebe- le dijo con voz ronca Naruto- móntate aquí que te necesito.


    -¡NARUTOOO! –rugió furiosa Kushina abriendo violentamente- ¡¿qué demonios están haciendo aquí…..que…


    Kushina se paralizo, Naruto y Sakura estaban recostados una al lado del otro intentando dormir abrazados. La típica imagen de dos hermanitos pequeños durmiendo juntos por temor a la oscuridad. Naruto se sentó tranquilamente, y las presento como si el asunto fuera una reunión en la puerta de casa:

    -Sakura-chan… tal vez te acuerdes de mi madre –dijo serio el joven

    Kushina estaba roja de vergüenza al igual que Sakura, Naruto seriamente se levanto y fue al baño saliendo del cuarto.

    -Nee….lo siento Kushina-sama –se excuso Sakura incomoda- nos quedamos muy tarde con la TV, y Naruto-kun sugirió dormir algunas horas para luego…

    -eres una chica grande para estar durmiendo en la habitación de un hombre. ¿No lo crees?

    -tal vez, pero Naruto es como mi hermano y….bueno….-incomoda- solo digamos que no es mi tipo, ji ji ji.

    -¿tu tipo? –Pensaba nublada del disgusto Kushina- ¡si claro!.....estas semidesnuda abrazada a él, ¿y no es “tu tipo”?, Golfa. – gruño de brazos cruzados


    Naruto volvió del baño, observo que caldeado ambiente que se había generado de la nada y neutral declaro:

    -mama, te agradecería que nos dejaras tranquilos –serio y poniéndole una mano en la espalda la guio hasta la puerta- no hemos dormido y pretendemos hacerlo. Así que no grites, ni te pongas histérica. Buen día. –cerrándole la puerta en la cara


    Kushina gruño furiosa, corrió al primer piso y rato después volvió al pasillo junto a la habitación de Naruto con trapeador y balde de agua. Repaso el piso con detalle, los muebles y cuadros con franela y con plumero las paredes. Se gasto la mañana allí, para estar pendiente de escuchar todo en la habitación de su hijo. Sabia por experiencia propia que si Naruto le hacía el amor a esa chica, fijo la haría gritar como loca. Pero horas habían pasado y nada escucho.

    Cerca del mediodía, los jóvenes se levantaron y almorzaron en el comedor. Kushina no le sirvió casi nada de comida en el plato a Sakura y se mostraba hostil hacia ella en cuanto Naruto no la observaba. El rubio suspiro algo molesto y dio de su propia comida a su amiga. Sakura se divertía mucho con las rabietas de la pelirroja por que había captado el innegable aroma de los celos carcomiéndola. Aunque no era todo como se lo figuraba, y bromeando le susurro a su amigo junto a ella:

    -tu madre esta horriblemente celosa Naruto-kun.

    El joven sonrió ante la revelación y se dijo que lo intentaría una vez más, en cuanto Sakura se fuera de la casa Namikase. Rato después los jóvenes salían por la puerta de entrada y se encontraron con una muchacha rubia de fino y esbelto cuerpo.

    -es policía –pensó Kushina espiándolos desde el pasillo a la visitante- ¿Qué hace aquí?

    -hola Ino, –le saludo Naruto dándole la mano- aquí te cuide tu propiedad.

    Ante la sorpresa de Kushina, Ino sonrió tomando entre sus brazos a Sakura, y le dio un apasionado beso en la boca.

    -hola amor, -le sonrió la rubia- ¿te cuido esta semana el idiota este?

    -¡Oye! –fingió enojo el hombre- ¿Cómo que “idiota”? si la cuide tan bien que hasta pensábamos escaparnos con Sakura-chan, no? –guiñándole el ojo

    -Oh si, seguro –asintió divertida la pelirosa bromeando- lástima que eres hombre, y yo una ardiente lesbiana. Ji ji ji

    Kushina casi se cae para atrás desde su escondite dentro de la casa.

    -¡Lesbiana! ¡Le gustan las mujeres! –Pensó llena de felicidad- ¡Oh….si! -puño apretado

    -cuídate bombón, -le dijo Sakura a Naruto dándole un tierno beso en los labios- visítanos de vez en cuando en nuestro departamento, ¿De acuerdo?

    -claro linda, -le respondió Naruto sonriendo- solo si Ino me lo permite – mirando a rubia

    -sabes que desprecio al género masculino –gruño la oficial de policía- pero eres la excepción a la regla grandote.- dándole un puñetazo en el hombro rudamente- Adiós Naruto.

    Ambas mujeres se fueron abrazadas caminando por la vereda. Naruto las siguió con la vista sonriente. Eran sus mejores amigas, las personas más confiables de la existencia. Si alguna vez necesitaba algo, si se sentía solo y desgraciado, ellas serian su apoyo incondicional. Así como Naruto lo había sido, desde el día que su mejor amiga Sakura, confeso sus inclinaciones sexuales.

    -Lo importante es ser feliz, es no hacer daño a nadie y ser feliz –dijo Naruto para sí mismo- dos bellas maestras me dieron esta magistral lección.

    Naruto fue directo a la cocina, donde su madre fingía haber estado todo el tiempo de la charla en la entrada.

    -hola mama, -le sonrió el rubio- ¿lista para aceptar tu destino?

    -no sé que hablas, -fingió lavar los platos en el fregadero- tu amiga es muy “cariñosa” ¿Verdad?

    -sabes que es lesbiana, porque lo escuchaste todo en la entrada, -acercándose- me excita que me vigiles como un objeto valioso. –tomándola de la cadera y girándola para que lo mire

    Kushina estaba roja como tomate y sus dos manos enjabonadas a los lados se dejaron caer pesadamente. Esos ojos azules frente a ella la embrujaban.

    -¿Qué haces? –dijo asustada de lo que él le producía

    -me excita que resistas, -susurro Naruto besándole el cuello- cuando te mueres por mí. –Yendo del cuello a la boca- por mis besos.

    -Na….ruto….no… -revolviéndose


    El rubio la elevo sentándola en la mesada. Estaba loco por ella y no aceptaría un “no” como respuesta. Kushina por reflejo se aferro a los hombros de su hijo muy débil y casi entregada al placer de las caricias.

    -te mueres de celos, -le susurro el manoseando los pechos a través del vestido- te enfermas cuando me ves con otra….-besándola- y yo estoy igual. Odio que te miren por la calle, odio que le sonrías a otro….

    Naruto le desanudo el delantal amarillento y ataco las tiras del vestido para bajarlas y descubrirle los senos de una vez. Kushina gemía, completamente confundida y casi sin fuerzas probaba apartarlo. Entonces el teléfono de la sala comenzó a sonar. Naruto siguió en lo suyo sin pestañear. Volvió a timbrar, una y otra vez. Kushina intento apartar al muchacho junto a ella, pero le era muy difícil.

    -el teléfono….

    -déjalo…

    -tengo que….ah……atender…-excitada- ah….puede….ah….ser tu padre…


    Esas palabras detuvieron a Naruto, lo congelaron en su sitio y se aparto de una Kushina que salió de la cocina tratando de arreglarse la ropa y de reconstituir la respiración como para hablar y parecer normal.
    Era Minato efectivamente, que llamaba para saber como estaban. Naruto se deprimió mucho. Una sola llamada de su padre le arruino todo. Era increíble como ese estúpido tenía una esposa tan sexi y hermosa. Desperdiciando días enteros de su vida, sin hacerle el amor. Kushina se despidió y colgó el tubo. Naruto la miro desde la cocina y pensó con acierto que ella volvería a soltar todas las tonterías de siempre: “esto está mal”, “no debe pasar”, “eres mi hijo”.

    Suspiro derrotado y justo cuando Kushina colgaba, paso por el comedor. Ella levanto las manos atajándose de lo que venía. Iba a detenerlo y……
    No hizo falta, Naruto subió las escaleras y se hundió en su cuarto sin mediar más palabras. Estaba enfermo de amor por ella, pero Kushina no le correspondería. Solo había sido sexo, ella estaba sin hacer el amor hace mucho y se había aprovechado de él. Pero jamás dejaría de amar a Minato. Por más que ese hombre no la quisiera, ella jamás lo abandonaría. Ese fue el pensamiento que torturo a Naruto toda la tarde, encerrado en su habitación.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////



    No se vieron hasta la noche, Kushina recibió una invitación para reunirse con ex-compañeros de preparatoria. Normalmente hubiera declinado la oferta pero la tensión con Naruto la hacía querer escapar de su casa con cualquier pretexto. Además, Mikoto Uchiha también asistiría y Kushina pensaba confesarle todo a su mejor amiga. Necesitaba hablar sobre esta situación o explotaría en pedazos. Ese era el sentimiento que la inundaba.

    Naruto la vio irse por su ventana con deseo contenido. Hermosa, sexi, con un vestido negro de una pieza que entallaba su figura y resaltaba su largo cabello de fuego. Era un vestido a hombros descubiertos y la mujer se había colocado un fino chal de seda protegiendo su deseable cuello de miradas indiscretas.

    Ella se fue, y el bebió. Salió de compras acarreando a su regreso todo tipo de bebidas alcohólicas. Tenía que beber como condenado, frente a la TV, en el patio trasero, en su cuarto o donde carajo fuera. Botella en mano camino por los pasillos tratando de apartar el dolor de su cuerpo. Quería caer exhausto a la cama para no soñar con ella, para dejar por un segundo de desearla. Para no soñar con esa noche en el baño donde pudo poseerla.

    Golpes a la puerta……

    Naruto llego como pudo y se encontró con Mikoto Uchiha.


    //////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


    Kushina no se aguanto mucho en la fiesta. Su amiga Mikoto no había asistido y estaba sola sin Minato como pareja. No podía bailar, no quería estar con nadie en esa reunión. Su mente, su corazón estaba con Naruto. ¿Era incorrecto amarlo?, Seguramente. Aunque debía admitir que nunca había gozado tanto como con él. ¿Qué pasaría con ellos si Kushina aceptaba esta locura? Divorcio, vivir lejos donde nadie los conozca. ¿Era tan loco?

    Al subirse al taxi para regresar temprano a su casa, Kushina reflexiono que todo el asunto estaba mal. Ella, una mujer madura sometida a los bajos instintos de un crio. El tenía 18 años y la manipulaba a su antojo, a su entero capricho. ¿De qué viviremos si me alejo de Minato? tendrían que trabajar los dos, alquilar un lugar, pedir prestado a los amigos. El ya no podría estudiar, su futuro se iría a drenaje.

    -es una locura –pensó Kushina finalmente, mirando por la ventana del taxi- solo está obsesionado conmigo, pero me abandonaría en cuanto pisara otro país.

    Kushina sabía que le dolería en el alma no verlo más, le partiría el corazón perderlo. Su matrimonio era una farsa hace años. Naruto se lo había demostrado recientemente. Pero no debía ceder ante la carne, aunque tal vez fuera más que sexo lo vivido con Naruto. No podía arruinarle el resto de su vida atándolo a una vieja. A una mujer que probablemente no le daría hijos y le avergonzaría mostrar por ser demasiado “mayor” para él.

    Simplemente era mejor dejarlo ir, que conozca alguien más, que aprenda a amarla y las locuras de estos meses queden enterradas como un borroso recuerdo.

    Llego a la casa, las luces encendidas y Naruto no estaba. Botellas de licor por doquier, algunas vacías, otras no tanto. Decidió beber un poco mientras ordenaba el estropicio en toda la sala. Seguro Naruto se emborracho y estaba dormido en su cuarto. Frustrado porque se le negaba lo deseado. Frustrado porque….

    Kushina observo un sostén blanco como la nieve tirada en la escalera. Encontró un zapato de tacón fino metros más allá cuando subía al segundo piso. Y el otro, en el pasillo cercano a su cuarto.

    -¿Qué ocurre aquí? –pensó la pelirroja

    Llego a puerta de su propia habitación, ruidos extraños…..alguien estaba…
    Entreabrió la puerta lentamente, apenas para ver que ocurría y allí los vio. La escena era espantosa. Mikoto estaba sentada en su cama, totalmente desnuda y Naruto arrodillado en el suelo frente a ella, tenía su cabeza entre los muslos de la mujer. Ella gemía, gozando de la lengua hábil preparándola, gemía satisfecha y se aferraba a los cabellos de Naruto enterrándolo profundo en su intimidad.

    -Oh… dios! –Decía con sus ojos cerrados por el placer- sigue….así papito que lo haces maravilloso. Eres un buen niño….mmmnn...-relamiéndose

    Kushina se quedo de piedra, no se podía mover. Quería entrar a matarlos, entrar a ahorcar a su “amiga” porque se lo montaba con su Naruto.

    -eso mi macho, -gimió Mikoto abriendo los ojos y notando a Kushina afuera- sigue así…mmnn. Ya casi estoy a punto caramelo.

    Naruto le dio un leve mordisco al clítoris le aparto con la lengua y lo succiono violento. Listo, orgasmo bienvenido seas. Mikoto grito como loca casi arrancándole los cabellos al joven del espasmo que la sacudió como terremoto. Se recostó en el colchón, y Naruto se quito el jean y los interiores subiéndose sobre ella.
    Kushina ni respiraba de la excitación y el horror combinados. Pero Mikoto tenía otros planes:

    -espera campeón espera…-le detuvo- esto lo haremos lento y placentero. No quiero desperdiciarte ni un segundo esta noche. –sonriendo


    Mikoto se levanto de la cama apartándolo y lo obligo a sentarse en la orilla. El miembro del muchacho estaba erecto y se lo notaba mareado e impaciente. La mujer tomo una cinta negra y le cubrió los ojos dejándolo ciego y ansioso.

    -Mikoto-sama –rogo el inmóvil

    -si bebe si, -le tranquilizo ella manoseándole el pene- espérame un minuto y no te descubras los ojos. Se me ocurrió algo especial que te volverá loco.

    Naruto trago saliva y sonrió esperando. Mikoto se paro del lugar y agarrando una larga bata azul del armario (propiedad de Minato) salió en busca de la “espía lujuriosa”

    -¿Qué haces aquí? –Le chillo Kushina al verla salir por el pasillo- te lo montas con mi Naruto, ¡zorra! –enojada

    -esta borracho como cuba el niño –le respondió traviesa Mikoto- me conto todas sus desgracias el pobrecillo.

    -¿te….te…conto?- tapándose la boca horrorizada

    -shuuu – le hizo callar traviesa- te entiendo, créeme que no es tan loco como todo el mundo piensa.

    -¿Qué dices?-confundida

    -mira, podría contante una historia que te aclararía las dudas. Pero tengo en ese cuarto a un hombre con el pene más grande que he tenido a la mano. –Perversa- está caliente, y esta noche me quito las ganas si o si.

    -no….lárgate de aquí. –le echo Kushina avergonzada

    -¿Para qué te lo montes tu sola? –dijo fingiendo enfado- ni loca. Naruto está a punto y créeme que no se contendrá para hacértelo de ser necesario. Así que terminemos con esto, –sonriéndole y agarrándole de una mano- y vamos a darle hasta que ruegue piedad.

    -no! ¿Qué haces? –chillo Kushina, susurrando mientras la morocha la arrastraba.

    La puerta se abrió y Naruto sintió una correntada de aire.

    -¿Qué pasa? –Dijo nervioso- ¿Mikoto-sama?

    -si querido aquí estoy –desnudando a Kushina- pronto la pasaras en grande. –aseguro traviesa.


    Naruto volvió a tragar duro, tener vendados los ojos no le ayudaba con los mareos producto del licor. Pero al mismo tiempo quería experimentar esas sensaciones que le llegaban a través del aumento en sus otros sentidos. En tanto Mikoto forcejeaba con Kushina que roja como tomate buscaba evitar que la desnudara. Aunque no podía despegar la vista del miembro duro de su hijo sentado en la cama.

    Naruto las sentía frente a el, y nervioso intento pararse para tocar algo de lo deseado. Mikoto lo freno con sus manos en los hombros y dejándolo sentado, aparto su lacio cabello negro con una mano tomando el miembro y agachándose junto a Naruto.

    -oh…..-gimió Naruto impaciente- al fin.

    Mikoto lamia y masturbaba mientras con su mano libre aferro del brazo a Kushina atrayéndola a la zona de placer. La pelirroja se arrodillo débil y con gesto claro de excitación. Comenzó a lamer su lado del miembro asediándolo entre dos lenguas calientes.



    Fin del capitulo

    Debo decir que este capitulo y el otro son a mi parecer lo mejor de este fic, ya veran el porque.

    Si me recuerdo, podre la conti el fin de semana, si no........... bueno quien sabe cuando XD.

    Kuchiyose no Jutsu
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    Al fin conti, y valla que valio la pena. Me pregunto que sera ahora de Naruto y Kushina.
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