Rol Me casaré con él

Tema en 'Fanfics y Roles Yaoi' iniciado por Mizer, 16 Sep 2018.

  1. Autor
    Mizer

    Mizer Sehnsucht ist so grausam

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    Hola! Un placer, bueno yo estan aburrida decidí crear un rol, el cual se llama "Me casaré con él". Para eso necesito solamente 3 personas.
    -Un Omega que quiera al alfa -
    disponible
    -Un Beta que tenga aires de Omega (quizás sea un Omega con retraso)- Tomado
    -Un alfa que odie al beta y que sea hermano del omega que quiera al alfa.
    -Director alfa (?), padre de los hermanos Omega y alfa-
    disponible
    - Padre alfa del "Beta"
    -Madre Omega

    Poco a poco iré metiendo más personajes que necesiten ser llenados. :3

    Es una historia simple que no durará demasiado, pero necesito que estén en el papel :). No necesitan hacer ficha, sólo colocar la imagen, el nombre y la edad del personaje que usaran y escribir la breve introducción. Es un rol Omegaverse, pero al cual le pondré un toque de amargura y drama xD anyways. Espero quieran participar, por lo pronto ya coloqué la introducción.

    No puedes usar o escribir las acciones de otros personajes. Prefiero que sólo escribas un párrafo de mínimo 5 líneas, a que coloques que manejas los pensamientos y emociones, reacciones o palabras de otro personaje. No se vale insultar y tampoco hacer Spam, ya saben las típicas reglas.

    Las acciones de los personajes no pueden ser planeadas de antemano, queremos que todo fluya naturalmente. Si un personaje "carga" o "abraza" a tu personaje, entonces tu personaje puede reaccionar como bien le parezca, pero no puedes quejarte por una acción que naturalmente sucedería.

    Advierto que tendrán que buscar no sólo una imágen. Pues los personajes crecerán, envejeceran, pueden teñirse el cabello y demás, por ende deben estar conscientes de que el personaje cambiará gradualmente físicamente y las imagenes se podrían actualizar. Si decides ser un personaje, debes hacer una breve introducción como la mía para introducir a tu personaje. ¿No es mejor entender como es el chico leyendo su pequeña historia?

    Los personajes no necesariamente tienen que ser malos, sólo incomprendidos en un mundo que driscrimina omegas e ignora a los betas. La historia lo haré con la primera persona que venga xd, pero gradualmente los personajes pueden ir llegando hasta el límite establecido. A y sean realistas, si tiene 15 años, debe verse como de 15 años, total crecerá ¿No? xD

    Sin más, daré comienzo entonces.


    Nombre: Dante
    Edad: 16 años
    Imágen del alfa:
    (Ya se que aquí el cabello está azul, pero imaginen que es por culpa del filtro de luz xD, su cabello es blanco, puede afectarle un poco la decoloración ¿No? xD)
    Dante 16 y.jpg

    Dante 16.jpg



    Me casaré con él

    Me casaré con él, nuestra boda será en julio y adoptaremos en enero. Compraré una casa de dos pisos sólo para él, con piscina y un perro labrador. Sí, definitivamente eso haré, compraremos un perro labrador... Toda la vida lo había visto, desde la primera vez que nació hasta que entró a primaria y secundaria. Hablando de todo y de nada con alegría. Era el chico de sus sueños, todo lo que había soñado para él. Eran como hermanos, siempre cuidando el uno del otro, siempre en su pequeño mundo en él cual sólo él podía existir.

    - ¿Por qué con él? ¿No prefieres a una linda señorita Omega? Hay muchas en tu salón amor -Le decía su madre con una cálida y gentil sonrisa, pero el no quería a una chica, ¿Acaso había perdido la razón? Él había nacido para él, había sido traído al mundo para ser uno con él, su amado, el ser que más amaba en este mundo. Nadie más podría jamás ocupar ese lugar, ni siquiera su madre quien siempre le había apoyado en todo lo que él deseaba.

    -
    Porque el nació para mí y yo nací para él -Respondía a su madre, quién sólo se reía divertida con el tiempo. Su hijo, lleno de energía entendería una vez entrara en la pubertad. Más el lo sabía en el fondo de su corazón. No era pubertad, sino amor, su primer amor. Esos ojos que iluminaban la habitación, ese cabello suave y sedoso e incluso sus caras y gestos. Todo él amaba aún si era un beta, aún si no podía darle hijos como lo haría un Omega.

    El tiempo pasaba, las preferencias se notaban con el paso del tiempo, el racismo y la discriminación. Poco a poco lo podía notar, como la sociedad misma los quería separar. Distintos salones, distintos tratos e incluso oportunidades para estudiar. ¿Por qué? ¿Por qué no podían dejarlos ser feliz a los dos? ¿Tan difícil era simplemente amarlo por quien era?

    Su madre ya le había presentado a muchos omegas en contadas ocaciones, más su mirada sólo iba hacia él, hacia el dueño de su corazón. Su padre ya le había golpeado para entrar en razón, sus amigos susurraban a sus espaldas, incluso la intimidación hacia el ser que amaba comenzaba a notarse aún si no miraba con atención. Algún día se casaría con él, algún día se lo llevaría lejos a un lugar donde sólo fueran ellos dos. Adoptaría un hijo, tendría un perro labrador y no existiría nadie más que los dos.
     
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    Última edición: 21 Sep 2018
  2. Panqueque.

    Panqueque. Floreciendo entre agua preciosa.

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    IA está con aburrimiento, espera poder participar.

    Nombre: Ren
    Edad: 17 años
    Imágen del omega:


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    Última edición: 19 Sep 2018
  3. Kenma

    Kenma

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    NOMBRE: Nil.
    EDAD: Dieciséis años.
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    I
    NTRODUCCIÓN:
    El mundo, de por sí, ya estaba lo suficientemente dividido por la discriminación. Las personas solían encasillarse según el aspecto físico, la posición económica, el lugar de estudios, la inteligencia, entre otros; sin embargo, además de todo eso, había una clasificación que pesaba más que cualquiera de las otras y que, de alguna manera, hacía que derivaran muchas de ellas: Alfa, Beta, y Omega.

    Los Alfas tenían muchas posibilidades, no sólo estaban en la cúspide de la sociedad, sino que, generalmente, gozaban de intelecto, posición económica, oportunidades. Los Omegas no tenían tanta suerte, les era muy difícil destacarse en los estudios, conseguir un buen puesto de trabajo, e, incluso, eran menospreciados; pero, al menos, podían conseguir enlazarse con un Alfa y solucionar todos sus problemas. ¿Y qué quedaba para los Beta, entonces? Nada más que una vida mediocre y, en muchos casos, la indiferencia. No eran lo suficientemente buenos para compararse a un Alfa, ni podían procrear tan fácilmente como los Omega, como para ser considerados en ese sentido.

    Nil había aprendido a la perfección sobre todas esas pequeñas y grandes diferencias, no sólo por vivirlas en carne propia, sino porque le gustaba muchísimo leer y observar. Quizá, la experiencia propia habría sido la que más lo nutrió de esos conocimientos en el último tiempo. Pretendía ser indiferente, restarle importancia, pero era una persona demasiado empática, sensible, todo aquello le afectaba sobremanera.


    << Con el tiempo, se cansarán >>, se animaba a sí mismo, mañana tras mañana.

    Dejar de asistir a la escuela o cambiarse a otra no era opción. ¿Por qué tendría que darles el gusto? ¡Su amistad con Dante no tenía nada de malo! Él era amable y siempre estaba ahí para apoyarle, ¿por qué tendría que hacerle algo tan egoísta como alejarse, sólo porque a otros no les parecía?

    << No es sólo eso, lo sabes >>, le repetía una voz en su cabeza. Y no lo era. Dante no era sólo su amigo más importante, era la persona que amaba en secreto, a pesar de saber que jamás podría ser para él. Como Alfa, tenía un futuro brillante por delante, le esperaba un maravilloso matrimonio, ya fuera con otro Alfa o con un Omega. Él… simplemente, no tenía ninguna oportunidad.
     
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    Última edición: 20 Sep 2018
  4. Autor
    Mizer

    Mizer Sehnsucht ist so grausam

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    Bueno comenzamos xD


    Me casaré con él
    Preparatoria
    Ya era mitad de semestre y estaba a un año de graduarse. Él no tenía todo el dinero del mundo, su familia era clase media, su madre un Omega bastante dulce y su padre un alfa común y corriente sin feromonas tan fuertes como la de otros alfa; Sin embargo, toda la escuela creía algo diferente de él. Como un príncipe encantador de cabellera plateada, yendo a la escuela con un aura de la realeza y una sonrisa gentil. Muchos creían que era de una familia rica, que sólo alguien como él sería un ser fuera de este mundo. Susurros, chismes y demás historias fantaseosas corrían por todo el lugar, haciendo que Dante se sintiera más como un espectáculo de circo que un estudiante normal. Siempre dándole preferencias, buscando tocarle o acercarse a él. ¿Realmente todo eso era necesario? No, no era necesario y aún así se sentía tan solo, excepto cuando cierta persona especial llegaba a su lado con una cálida sonrisa que derretía el hielo y rompía las barreras que otros estudiantes colocaban para él. Esa persona que él amaba, con quien se casaría más adelante, su Nil.

    La gente ya comenzaba a hacerse una idea de Nil distinta a la que Dante le daba, decían que era su sirviente, seguramente alguien que su familia adinerada había contratado para él. Cada vez que estaban separados, los estudiantes a su alrededor se aseguraban de que el chico supiera la realidad.
    "No te creas tan genial, no es como si Dante te viera como alguien especial" "Sólo eres una molestia, así que asegúrate de servir bien a Dante. Al menos así no estorbaras". Ya habían pasado más de año y medio en ese trato malicioso, donde si decía algo, simplemente lo negaban o le golpeaban, ¿Por qué? Porque era un Beta y ¿A quién le importa si un Beta es golpeado? No es como si la escuela fuera a hacer algo o los activistas en pro a los Omegas le fueran a ayudar ¿No? Sólo había que asegurarse de que Dante no se diera cuenta o no hubieran pruebas físicas que delataran la vida de Nil en la oscuridad.

    Más Dante sospecha solo un poco al respecto, pero si Nil no se atrevía a decirle nada ¿Qué podría hacer para ayudarlo? Quizás, no era que no se atreviera, era que él mismo intentaba ser fuerte y salir adelante sin ayuda de nadie, quizás si le ayudaba las cosas empeorarían en la escuela. La rabia aveces le invadía y sólo podía abrazar a su mejor amigo en silencio o decirle cuanto soñaba con que ambos crecieran de una buena vez para poder ser libres y hacer lo que quisieran. Lo que él no sabía, era que había cierto Alfa en la escuela que provocaba esos ataques en contra del Beta. Cierto alfa que manipulaba ese bullying silencioso en la escuela, pues no podía soportar ver tan herejía. Que un alfa simplón como Dante tuviera solamente ojos para un estúpido Beta y no para su hermano menor. Un Omega que todas las noches lloraba por como Dante le ignoraba, por como no correspondía sus sentimientos a pesar de ser hermoso y de buena familia. El Alfa simplemente creía que Dante era un imbécil, un imbécil que pronto abriría los ojos, aún si debía forzar a todos los seres alrededor de él a darse cuenta de que su lugar estaba con un Omega como su hermano y no con un patético Beta como Nil.


    Muy bien chicos, ya senté las bases de la historia, hasta aquí, ustedes tomarán el papel que les corresponde y pondrán un poco de su sazón para las cosas, pero deben asumir el papel tal y como están los roles xD. Suerte!
     
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    Última edición: 20 Sep 2018
  5. Kenma

    Kenma

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    Siempre que se encontraba a sólo un par de cuadras de la escuela, Nil sentía a su cuerpo temblar sin control, como si recordara perfectamente lo que le esperaba al llegar. ¿Cuánto más soportaría repitiéndose a sí mismo que, tarde o temprano, se cansarían? ¿Cuánto más podría fingir estar bien delante de Dante? Ya llevaba más de año y medio sufriendo en la oscuridad y, a veces, se deprimía al pensar que todo seguiría hasta la graduación. ¿Lo que hacía la situación aún más difícil? Estaba solo, a excepción de su mejor amigo y raíz de todos sus males.

    En el corazón de todo ese bullying, lo sabía, estaba el Alfa más influyente de toda la escuela. Él mismo se lo había advertido: “Si no te alejas de Dante, prepárate para vivir en el infierno”. No entendía el porqué de esa amenaza, sólo que le había supuesto golpes, aislamiento social, tortura psicológica. Cualquiera que se le acercara o, siquiera, intentara hacerlo, correría la misma suerte. Aun así, no conseguía desistir de su amistad, se negaba a apartarse, aunque fuera difícil mantenerse en pie.

    Eres masoquista, ¿no es así? Estúpido Beta. –dijo uno de sus abusadores. Acababa de echarle un balde de apestosa agua encima, empapándole de pies a cabeza.

    Nil, que ni siquiera podía pedir ayuda a los maestros o directivos, sólo podía apretar los puños y sonreír. ¿Qué iba a decirle a su madre ahora? Ya no iba a creer la historia de tropezar en un charco, ni la de habérsele resbalado la cubeta con agua sucia que había quedado de limpiar el salón. Para más, sería imprimirle otra carga, al pensar en tener que comprarle un uniforme nuevo.

    ¿Sobre su familia? Sólo tenía a su madre, un Omega que se esforzaba por sacarlo adelante, aun estando solo. ¿Su padre? Había visto su foto, sabía quién era y dónde vivía, pero él no se preocupaba en absoluto por ellos. Los había abandonado después de su nacimiento, puesto que no resultó Alfa, ni Omega. ¿Cómo una familia tan prestigiosa como la suya iba a tolerar a un simple Beta? Necesitaban un Alfa que continuara el negocio o, con un poco menos de suerte, un Omega al que pudieran casar en otra familia de renombre; los Beta no eran nadie, a su modo de ver.

    Gracias por la atención de hoy. –se limitó a decirle a aquel compañero, perteneciente a un grado superior, con su máscara sonriente de siempre.

    Si no podía hacer nada, al menos, no les daría el gusto de verle llorar, o enfurecerse. Sonreiría, sonreiría mucho para hacerlos enojar. Al menos, haría que sintieran respeto por su tolerancia.
     
  6. Shulman

    Shulman No sé, me sabe a mierda

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    Este lo tomo yo. Y quiero que este pinche beta que voy a odiar.

    sea mi jevo luego
     
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  7. Autor
    Mizer

    Mizer Sehnsucht ist so grausam

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    Apenas había llegado a la escuela, cubierto por agua asquerosa y ya uno de los profesores le había encontrado como el "causante", de todos los problemas. Podía verlo claramente, el Beta que no se llevaba bien con los de escuela y sólo causaba problemas. Le miró con cierto asco cubriendose la nariz cuando paso por el pasillo- ugh.. repugnante, ¿Por qué no te vas a lavar antes de que comiencen las clases? Voy a mandarte una suspensión si sigues viniendo sucio a la escuela y ustedes -Señalando a los estudiantes que habían aventado agua al chico, les vio con cierta seriedad colocándose sus lentes cuidado- Dejen de holgazanear y vayan a clases -Respondió cubriendo su nariz con un pañuelo para no respirar cerca del menor. Realmente ese estudiante era un problema. Todos los maestros conocían la situación de Nil, todo y cada uno de ellos eran cómplices, pues el padre del maniquilador de los acosos era el director y dueño de la escuela. Un hombre poderoso y adinerado, un alfa que pensaba que sus hijos podían hacer lo que quisieran mientras mantuvieran una buena imagen para guardar las apariencias. ¿Por qué se molestaría por un beta? ¿Expondría a su hijo por un común denominador? Incluso el pequeño insolente alfa ya había amenazado con despedirlos de abrir la boca al consejo educacional. ¿Qué más daba? Nil tendría que soportarlo un año y medio más, no pasaría nada. Eso era lo que se decían los maestros, como éste, quien se marchó molesto y harto de tener que hacer esto todas las mañana.

    Dante había visto la escena atónito, apretando fuertemente su mano en un puño, tomó una roca de buen tamaño en su mano y la lanzó con fuerza hacia la cabeza de aquel maldito profesor beta que se creía mejor que Nil. Jaló a Nil del brazo y comenzó a correr lejos de allí, no iba a quedarse a ver la reacción del maestro, quien al no ver a Dante o al Beta, pensó que eran esos holgazanes los culpables por la herida, regañándolos sin reparo entre gritos y jaloneadas a su ropa.

    -
    Maldición... ¿Qué demonios tienen esos profesores en la cabeza? Tsk, ¡Ni siquiera tienen la capacidad cerebral de saber que tu jamás vendrías de esta manera a la escuela!- Se quejó fastidiando mientras respiraba agitadamente detras del edificio 3 de la escuela. Aún no soltaba a Nil de la mano, pero temblaba de rabia sin poder contenerse por mucho tiempo, no le decía nada a Nil, pero no podía soportar ver como había sido inculpado de todo esto. ¿Qué hacían los malditos profesores? ¿Por que carajos le había dado la espalda el maestro de matemáticas? Golpeó fuertemente la pared, apretando sus dientes con furia y bajando la cabeza espero unos segundos con esa respiración profusa y molesta. Sólo cuando logró calmarse alzo la mirada viendo a Nil y le sonrió como pudo para no preocuparle. Tenía que estar en el papel de "No sé nada" para no humillarlo. Maldita sea, si que dolía en su pecho hacer eso. Tener la impotencia de no poder ayudarlo más que esto si él nunca le decía nada. No sabía si comenzaba a odiarlo por eso o amarlo aún más que antes.
     
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  8. Kenma

    Kenma

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    Una vez más, como en cada ocasión que le recibían con una cubeta de agua sucia, ahí había un profesor dispuesto a reñirle, aún si él era la víctima. ¿Qué más podía esperar? En la escuela, no sólo los demás estudiantes estaban coartados por la influencia de aquel Alfa que le odiaba tanto, también los profesores; al parecer, ninguno tenía la vocación suficiente como para pronunciarse en defensa de su alumno, más preocupados por conservar el puesto de trabajo. ¿Lo que, en algún punto, le hacía sentir aún más miserable ese día? Que el maestro de turno, como él, era un beta; como él, debía saber lo que significaba ese “rango”; se suponía que lo entendiera y, como congénere, lo apoyara.

    Lo siento, profesor… –se limitó a murmurar, con la cabeza gacha.

    ¿Qué otra opción tenía? Replicar era inútil, era como si sólo el viento hubiese susurrado, o, peor, podía llevarse una suspensión por desafiar a un profesor, mientras que quienes le acosaban eran dejados en libertad con sólo una advertencia. Por ahora, restaba apretar los puños, respirar profundo, y continuar.

    O eso creyó, hasta que vio una roca golpear contra la cabeza del maestro. Estaba tan sorprendido que no pudo reaccionar. De hecho, cuando apenas consiguió volver en sí, por alguna razón, Dante estaba farfullando, muy molesto, delante de él, y… le sostenía la mano. ¡Demonios! No era momento de sonrojarse o sonreír estúpidamente por ese pequeño detalle. Tenía que decir algo, lo que fuera, inventar una excusa para lo que pasó.

    Creo que hice enojar a los superiores el otro día. –mintió, procurando dibujar su mejor sonrisa, la más dulce posible– No me di cuenta y los regañé por algo que estaban haciendo, y ya ves. –rió, aun cuando esa risa le dolía por dentro.

    No sabía si sentirse feliz por el hecho de que su amigo se preocupara tanto por él, hasta el punto de enfadarse en su lugar, o si estar todavía más afligido por preocuparlo de esa manera, por ocasionar que lastimara su mano sólo para descargar la rabia e impotencia. Y, también, estaba el hecho de que, ahora mismo, apestaba; Dante no tendría que estar a su lado, el aroma podría enfermarlo.

    Esto… Deberías ir a la enfermería, Dante. –señaló a esa extremidad herida, en un disimulado intento de no exponer demasiado su preocupación– Yo… tengo que ir a tomar una ducha antes de la siguiente clase. Por suerte, tengo el uniforme de educación física en la escuela.
     
  9. Daimisa

    Daimisa

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    Nombre: Neil
    Edad: 16 años.
    Omega.
    large (15).jpg
    large (16).jpg

    Lo amo. Lo amo. Lo amo. Lo amo.

    Cada día esto es lo que se encontraba en su mente, lo único que daba vueltas en su mente sin parar. Era una letanía que podía ser pronunciada en distintos tonos, que incluso había llegado a cantar bajamente para si mismo en ritmos lentos. Cada mañana al levantarse y estirarse en su cama era un buen día por que en algún momento de su día lo vería a él. A Dante.

    Amaba a ese chico con todo su corazón, era una fantasía en la que vivía, una por la que se levantaba y buscaba cuidadosamente sus prendas, su cabello y su forma de actuar tratando de conseguir su atención. Una fantasía que rogaba se hiciera realidad pronto. Ni siquiera estaba seguro si conocía su nombre o si le había visto pero el sí lo había hecho. Lo veía y además ya lo había escogido como el amor de su vida. Sabía que en algún momento estarían abrazados y suspirando el uno por el otro. Lo sabía perfectamente. Por que cuando Dante realmente le viera, sentiría que estaban destinados. El era un alfa y el un omega. No existía mejor combinación que esta en el mundo entero.

    Eider se encontraba sentado en la sala de clases esperando por su siguiente hora en absoluta calma con un dulce en sus labios mientras escribía en su teléfono.

    -¿Estás bien Neil? no quieres salir y tomar un poco de aire fresco? - preguntó uno de sus compañeros beta frente a él, era tierno y simpático pero como siempre lo negó.

    -No, me quedaré aquí. Ve tú - vio su teléfono en un largo suspiro antes de colocarlo en su mesa - ¿ y me traes un dulce? este se me acabará pronto y quiero otro - le hizo un pequeño mohín esperando a que cediera y al ver que lo aceptaba rió bajamente - Gracias, cualquiera que no sea ácido - sonrió hasta que el beta se marchó y volvió a ver su móvil en un suspiro revisando los días que faltaban para su celo, seguramente entre su padre y su hermano iban a recluirle en casa. Días sin ver ni saber de Dante. Una lastima que sufría desde ya.
     
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    Última edición: 29 Sep 2018

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