Conjunta Misión D Libertad condicional | Saiho & Luka

Tema en 'Naruto World' iniciado por Shulman., 11 Ene 2017.

  1. Autor
    Shulman.

    Shulman. No sé, me sabe a mierda

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    Para todos era bien sabido que una de las mandatarias de la Tormenta salía con la única gobernante del Rayo y Las Estrellas: Sona Noten. Ese día él había tenido que acompañar a Rinha a Kaminari para hacerse cargo de unos asuntos particulares con la muda, quien no dudó en recibirlos de buena gana en su oscura y excéntrica aldea; de hecho, Onpu se tomó la “molestia” de esperarlos en la entrada del Bosque Himmel y darles un tour por él.

    Antes de ascender a la aldea, un chico mayor a él descendió con una mueca hostil adornando su rostro; estaba fastidiado, en realidad. El portal que se produjo por su llegada no se cerró, en cambio, el mismo lo atravesaron tres bestias que asombraron tanto a la manipuladora de chakra como al mismísimo demonólogo: dragones. Luka compartió su impresión con su líder, ¡¿en serio el mito se estaba haciendo realidad?! No podía creer que los dragones existieran; no dudó en utilizar su cámara digital para sacarles unas cuantas fotos a los seres mitológicos en crecimiento.

    Sona, en realidad no estoy muy satisfecho con este encargo —el individuo estelar expresó su molestia—. Yo no soy niñera de nadie.

    Entiendo, Saiho —comunicó la mandataria de Las Estrellas—. Sin embargo, actualmente no cuentas con el nivel ni la experiencia necesarias para tomar recados de mayor rango; si lo haces bien hoy, podría pensármelo la próxima vez y dejar que acompañes a Ryuu o Zera en una de sus misiones de categoría B.
    Yo puedo acompañarte, si gustas —comunicó Luka, sonriente; para él no había pasado desapercibido el buen aspecto físico con el que contaba ese sujeto—. Creo que dos cabezas son mejores que una; además, mientras nuestras líderes discuten lo que tengan que discutir, yo me moriré del aburrimiento.

    El brujo de Hoshigakure no pudo evitar esbozar una sonrisa ladina, evaluando desde su posición al de cabello castaño frente a él. Pero claro, ¡los dragones tuvieron que arruinarlo todo y apurarlo! Maldición, en serio detestaba que le asignaran misiones tan poca cosa como esa; aceptó la “ayuda” del arahisgakurense aunque no la necesitara, deseaba conocer más de cerca a quien seguramente se convertiría en su próxima presa.

    Con el ofrecimiento del demonólogo, Sona y Rinha se retiraron y ascendieron a Hoshigakure, quedando solamente el genin de la Tormenta y el genin de Las Estrellas sobre el plano terrenal. Y claro, ambos eran acompañados de tres extrañas pero hermosas criaturas que siguieron llamando la atención de Luka.

    Muy bien, lagartijas, vamos a dar un paseo —ordenó Saiho al mismo tiempo en que los dragoncitos saltaban emocionados; giró rápidamente su mirada hacia el menor, acercándose peligrosamente al mismo:—. ¿Tú ya conoces estos lares? —La distancia fue acortada muy rápidamente, Haku tuvo que retroceder varios pasos; no, señor, no sería tan fácil llegar hasta él—, ¿o prefieres que te dé un tour completo?

    La Raikage fue muy generosa y nos mostró de manera breve el Bosque Himmel —contestó—. No estaría nada mal caminar para conocerlo completamente. Ah, y…
    Saiho —contestó rápidamente, con una sonrisa adornando su rostro.
    Saiho, sí —asintió al mismo tiempo en que señalaba detrás del mayor—. Los dragones están escapando.
    ¡¿Qué?!

    Al girarse rápidamente, Defiler pudo observar cómo las tres criaturas dracónicas se alejaban a gran velocidad de ellos. Para la suerte de ambos ninjas, los dragones aún no aprendían a volar y no sería muy difícil alcanzarlos; lo malo era que si no se ponían en marcha ya, podrían perderlos de vista. Así, pues, Saiho fue el primero en comenzar a correr detrás de las criaturas; Luka se detuvo a tomarle fotos a la vegetación del bosque, concentrándose mayormente en las hermosas orquídeas y dientes de león que predominaban notoriamente entre las demás flores que allí crecían.

    ¡Hey, niño! —Aquel grito hizo que Luka se sobresaltara. Olvidó por completo que tenía que ayudar al guapo chico de ojos esmeralda.

    ¡Ya voy!


    Libertad condicional (D)
    Descripción de la misión: La Aldea oculta entre Las Estrellas es conocida por sus criaturas excéntricas, mitológicas y maravillosas: los dragones. Sin embargo, también es conocida por estar acabando un poco con los animales de algunos bosques debido a que los más pequeños bebés han estado fugándose de la aldea para cazar ovejas, ciervos, entre otras cosas. Privándoles de su deseo de libertad, los Sabios han hablado con la mandataria de la aldea y esta ha decidido darles una libertad condicional: irán con dos ninjas para evitar que sigan comiéndose a los animales.

    Objetivos:
    -Dar un paseo con los bebés dragones.
    -Cuidarlos mientras juegan en el Bosque Himmel.
    -Evitar que los dragones cacen.

    Datos extra:
    -Son tres bebés.
    -No tienen sentido alguno de la pelea, pero sí un gran olfato. Si huelen otras presencias que no sean ustedes, puede que corran a ver qué es e intenten cazar si es un animal.
    -Todos son inmunes a las ilusiones de rango D.

    MadaraMadara este post no creo que valga para el conteo, fue muy corto y además un poco rellenoso[?]. Un post tuyo y uno mío pa' terminá' esto[?].

    AL EVALUADOR: SONA NOTEN ES MI PJ -la primera- Y Hathaway.Hathaway. AUTORIZÓ EL USO DE RINHA PARA LA INTRO.
     
  2. Madara

    Madara Sexual self.

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    Poco tiempo después, tras hacer un brusco y malgeniado regaño hacia las bestias de corta edad: Hokkaku fue capaz de alcanzarlos y apaciguar brevemente sus energías. El castaño más alto suspiró, pasando una mano por su lacio cabello y quitando el sudor de su cara; había estado persiguiéndolos por un largo rato -intentando atraparlos-, sin embargo las lagartijas excéntricas eran realmente escurridizas, ¿y quién le decía que en cualquier momento no se iban a escapar otra vez? Aquella misión definitivamente estaba sacando de sus casillas al hechicero. Decidió calmarse, mientras estuvieran bajo control no le darían más problemas, y no es que estuviera volviéndose difícil para él la misión, para nada; sino que el hecho de hacer de niñero ya le hacía perder sus estribos. Hacía muy poco que había llegado a Las Estrellas en su viaje de reconocimiento y superación personal, ni siquiera recordaba cómo llegó la primera vez, sólo se despertó en un hospital con decenas de heridas de las cuales no tenía idea; ¿pero qué más daba? Más marcas incoherentes para su anatomía no podían faltar, no es como si ya no estuviese acostumbrado.

    Alejó todo eso de su mente y metió sus manos en sus bolsillos, haría de esa misión estúpida algo interesante después de todo. Con una sonrisa torcida, sus orbes verdosos y brillantes rodaron hacia un lado, observando al más bajo con atención; ¿venía de la aldea de la Tormenta? Eso estaba realmente lejos, se sorprendía de que no se encontrara cansado sino curioso, pero qué va, no era su problema: ese caramelito de miel sería su presa, quiera o no. Relamió sus labios con malicia y se acercó hacia el manipulador de las sombras con estricto sigilo, como si fuese una presa en su hábitat natural; después de todo, era lo que aparentaba, puesto que se encontraba distraído tomando algunas fotografías con su cámara. No lo culpaba, el hermoso paisaje que brindaba el bosque Himmel era digno de fotografiar, quizás incluso pasearse una tarde y plasmarlo en un lienzo.


    —Y… niño, ¿qué te trae por aquí? —inquirió, haciendo saltar levemente al de orbes café por la sorpresa; el muchacho se volteó con una corta sonrisa hacia él, ¿iba a seguir con su jueguito de seducción? Le resultaba divertido el hecho de que el desconocido quisiera levantárselo se buenas a primera.
    Mi nombre es Luka.
    Sí, eso —rodó los ojos con una sonrisa, acercándose más a él y sacando una de sus manos del bolsillo de su pantalón negro para ponerla en el tronco detrás del demonólogo, acorralándolo. Luka amplió la sonrisa y lo retó con la mirada—; te vi con la noviecita de Sona.
    Rinha.
    Poco importa —gruñó. Aquello le parecía en extremo gracioso, que al chico sólo le interesara ligar y nada más, su pregunta inicial era completamente vacía en sustancia, no le interesaba en realidad nada de él—. Bonitos ojos. —Zalamero. Hakugaku imitó la acción que él había hecho al principio y negó con la cabeza; haciendo que el muchacho se alejara un poco sin ofenderse en lo absoluto—. Muy mala mi táctica de seducción, ¿verdad?
    Horrenda —Saiho soltó una carcajada—. Creo que deberías estar más pendiente de los dragones que de mí, ¿no crees? —La sonrisa de Kagetora se borró de tajo, suspirando con pesar y volteándose para ver a las criaturas mitológicas, quienes sólo jugueteaban entre ellos. Uno estaba acostado en el pasto panza arriba, sintiendo el sol sobre su piel escamosa, otros dos correteaban como si se tratasen de niños comunes de un lado a otro—. ¿Eres nuevo?
    ¿En Hoshi? Sí, creo.
    ¿Crees?
    Larga historia. —Lu estuvo a punto de abrir la boca para lanzar otra pregunta hacia el guapísimo muchacho de las cicatrices, pero fue vilmente interrumpido por uno de los dragones de brillantes colores; quien corrió hacia Sosara y se puso tras su espalda, empujándolo con su gran hocico y haciéndolo tropezar—. ¿Qué te pasa, lagartija? —El “animal” le hizo unos ojitos demasiado tentadores, cosa que el de orbes esmeralda vio con un tic nervioso en su ojo izquierdo. La verdad eran unos niñatos, literalmente. Saiho rodó los ojos por enésima vez y suspiró, caminando hacia el resto—. Está bien, vamos. Qué molestia. —El trío de dragoncitos empezó a saltar con alegría y euforia, comenzando a corretear entre el bosque nuevamente. Scar miró al muchacho.
    Sí, yo voy, señor; yo lo sigo. —burló, caminando tras él.


    El dúo recorrió por varias horas el frondoso bosque, hasta que llegaron a lo que parecía ser una gran laguna cristalina donde, ni cortos ni perezosos: los “niños” se lanzaron a jugar y chapotear. De verdad se estaban divirtiendo mucho. Con esa distracción, por supuesto que el gran seductor hechicero no iba a desaprovecharlo en lo absoluto; se acercaría a su presa y la cazaría. Quizás no ese día, pero haría que picaría el anzuelo. Estaba muy bien para desperdiciar la oportunidad de conseguir un nuevo “trofeo”; y más si se intentaba hacer el difícil. Un plus dentro del puto encargo que la muda le había encomendado. Le molestaba el hecho de que lo despreciara por ser sólo un Genin “inexperto”, ¿a quién llamaba inexperto? ¡Se graduó con honores de la academia como el mejor ilusionista de todos! ¡Un experto en la mente! Entendía que la pelirosada no confiara plenamente en él, después de todo era un forastero. Pero qué va. Uno debía reconocer el potencial cuando lo veía, ¿no? Si lo volvía a enviar a una “misión” así: la iba a ahorcar… (?)


    Va a haber banging aquí (?)

    Shulman.Shulman.
     
    Última edición: 16 Ene 2017 a las 10:13

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