Fanfic Las estaciones, Roxas (kingdom hearts)

Tema en 'Fanfics y Roles Yaoi' iniciado por riolu, 6 Jul 2017.

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    riolu

    riolu

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    "Hola a todos, mucho tiempo que no publico en el foro lo se, pero la verdad he estado bloqueado, con trabajos, tareas y toda la cosa, esto lo tenia escrito hace mucho pero no me habia animado a publicarlo, ahora lo hago y espero les guste, KabrerovxyKabrerovxy te habia prometido que te etiquetaria nyan nyan, keyb19keyb19 espero que aun estes en el foro amigo, mio, si alguien mas lee su comentario me ayudaria a seguir escribiendo, incluso si solo es una critica nyan nyan"

    Capítulo 1, invierno, nubes negras.


    El invierno puede ser cruel, nubes negras en el cielo, la lluvia cayendo con fuerza, algo clásico de la estación pero no hay un frio tan fuerte como el que recorre mi atormentado corazón, quizás si lo haga pero mi mente no lo percibe al haber pasado por tanto, no creo que siga funcionando, me encuentro en mitad de una plaza mirando hacia un charco a mis pies, agradezco que no pase gente pues así no notarán mi patético estado, como las lágrimas que suelto son escondidas en medio de la lluvia que cae sobre mí, enfurecido aprieto mis puños en la banca donde estoy, sigo sin aceptar lo imbécil que fui y que me llevo a esto.



    Mi nombre es Roxas, tengo 18 años, mis cabellos son de un rubio casi como trigo aunque inclinados hacia un lado, mis ojos son azules como el mar o el cielo según algunas opiniones que nunca tome en consideración, mi piel es algo bronceada mientras que tengo el cuerpo normal de un típico adolescente, no soy musculoso ni nada, simplemente delgado pero no debilucho, desde siempre he vivido en Twilight Town junto a mis padres y mi gemelo Ventus, soy algo antisocial, quizás eso también hacia que fuera uno de los mejores alumnos en mi instituto, básicamente soy lo opuesto a mi gemelo quien siempre está rodeado de amigos y me llora a mí para ayudarlo con sus tareas, algo disparejos de alguna manera pero como todos los hermanos intentamos tolerarnos uno al otro. Todo debió comenzar cuando fui obligado a ir a una fiesta, mi hermano me andaba molestando demasiado conque debía hacer más amigos, que fuera más como el que siempre tiene a alguien con quien salir, honestamente él nunca me había desagradado hasta este año, antes éramos más unidos, siempre diciendo que uno quería al otro y apoyándonos, un dúo inseparable hasta que llegamos a tener 13 años, cuando nos separaron de habitación todo comenzó a cambiar, se volvió más molesto y tenía malas juntas, más que nada personas que se aprovechaban por tener dinero, siempre que intentaba aconsejarle me mandaba al diablo, me decía que no me involucrara en su vida y desde ese punto me rendí, no es algo que deben hacer los hermanos pero lo hice, deje que fuera por su camino, no me entrometí tal como el me pidió.

    Estaba en esa fiesta, ¿de quién era?, no tenía idea, solamente fue arrastrado contra mi voluntad y claro, mis padres lo consienten más a el que a mi así que solo le daban la razón, eso o daban su discurso de cómo ser buen hermano y bla bla bla, todo porque soy el menor, maldigo constantemente el tiempo de ventaja que me llevaba Ventus, aun cuando solamente fueron unas cuantas horas. Mientras el se veía emocionado, yo estaba ya aburrido, era como me suponía, personas hablando, bailando, bebiendo y otros no sé qué cosas más pues no van conmigo estos asuntos, de lo más aburrido los miraba desde una esquina algo apartada por no conocer a nadie, estaba así hasta que una mano sacudía mi hombro tomándome por sorpresa.



    -Oye niño, deberías divertirte y no estar aquí apartado, ¿lo captas?-me pregunto un chico yo creo que 3 años mayor que yo, tenía el cabello rojo y despeinado en puntas hacia varios lados, debajo de sus ojos verdes habían unos tatuajes de gotas púrpuras, solo que estas iban inversas, me quede mirándolo dudoso pues era más alto que yo como por una cabeza-tranquilo amigo, yo no muerdo, soy Axel ¿lo captas?, ¿cuál es tu nombre?-me pregunto nuevamente, sin saber el motivo le respondí, el pareció sonreír más animado y comenzamos a hablar de diversas cosas, sin que me diera cuenta la estaba pasado bien en ese lugar, incluso fui a que me presentara a sus otros amigos e intercambiamos números celulares para vernos otra vez. Comenzaron a pasar los días y desde ese entonces me había apegado bastante a él, después de clases nos llegábamos a juntar para ir por un helado de sal marina que eran mis preferidos al igual que los suyos, nos pasábamos algunas noches chateando sobre planes a futuro o cosas sin sentido, incluso mi gemelo comenzó a molestarme diciendo que parecía ser su novio, yo le regresaba la broma diciéndole que al menos yo tenía a alguien especial solo para mí, eso siempre lo irritaba pues lo que el mas quería era tener pareja, era eso o a él le rompieron el corazón, quizás simplemente desea hacerme la vida difícil, en fin eso ya no importaba, honestamente no sé cuándo ni como pero Axel termino volviéndose uno de mis amigos más cercanos, mi único amigo a quien podía confiarle todo…alguien que estaba a mi lado, un día que estábamos caminando por el parque únicamente para pasar el rato me di cuenta de algo.



    Me había enamorado de él



    Eso sospechaba por diversas cosas que he hecho hacia él, me quedaba pensando demasiado en el algunas veces, lo elogiaba demás por cosas sencillas, simplemente me quedaba como tonto admirándolo y el siempre confundía todo creyendo que miraba a otras personas, como si tuviera ojos para otros cuando él estaba junto a mí, lo que más me confirmo mi enamoramiento fue cuando él me invito a una fiesta de su amigo Demyx, todo iba normal solo que él y sus otros amigos comenzaron a beber como si no hubiera un mañana, quizás no lo habría pues ellos tenían sus exámenes cerca, tenía la tentación de hacerlo también pero tenía miedo de que si lo hacía y me emborrachaba terminaría besándolo o algo así. Fue como a la décima cerveza que Axel, Demyx y sus otros amigos Saix y Marluxia cantaban desafinado por la borrachera, los invitados se habían ido y solo quedábamos los cinco...más bien tres pues Demyx y Marluxia quedaron K.O. unos segundos después, yo me reía de las tonterías que ellos se decían, cuando comenzaron a bailar yo me lamentaba no grabar el momento, estuvieron así hasta que Saix también termino dormido, bostece un poco y vi mi celular notando que eran más de las 3 de la mañana, fue bueno decirles que pasaría la noche en la casa de un amigo, debía llevar a Axel a su casa pues no podría solo, 90 a 10 que chocaba en la primera cuadra.

    Me acerque a él intentando apoyarlo en mi hombro para irnos pero él me agarro de la cintura y me atrajo hacia él, todo mi rostro estaba ardiéndome y el con voz de un borracho me decía que me quería, que se alegraba de conocerme y otras cosas que me gustaría dijera estando sobrio, me asuste cuando el comenzó a meter la mano dentro de mi pantalón acariciando mi trasero mientras se acercaba a mí, por reflejo le alejaba un poco mientras peleaba por quitar su mano, con él a hombro no era sencillo hasta que me termino tirando al piso, se colocó sobre mí y comenzó a besarme con frenesí, estaba en shock al no esperármelo pero inconscientemente le estaba correspondiendo, cada beso, cada caricia que él me daba era algo que me alegraba demasiado, cuando nos separamos sentía mi rostro arderme como nunca antes esquivando su mirada, tratando de calmarme y no ceder a mis impulsos, apenas me atreví a dirigírsela note como estaba dormido y entonces la rabia me domino, sentía que solo fue algo de borrachera y por ello lo hizo, aun así tuve que llevarlo hacia su auto y conducir yo mismo hasta su casa, logre entrar a su casa tras pasar unos 30 minutos buscando las llaves en su chaqueta descubriendo que las tenía en su pantalón, debo admitir que me agrado esa parte y que no hubiera sentido nada por estar más noqueado que dormido, conseguí apoyarlo en mi hombro y lo acosté en su cama, estaba por retirarme pero entre sueños el me jalo del brazo y termine abrazado a su pecho, comencé a sudar bastante por los nervios pero más por cómo me apretaba, no parecía que podría liberarme y termine rindiéndome, me acomode mejor y me quite las zapatillas para dormirme a su lado sin dejar de sentir una gran felicidad por hacerlo.


    A la mañana siguiente me levante notando como me miraba algo hipnotizado, estaba por decirle algo pero sus labios aprisionaron los míos, comencé a moverme intentando que me soltara pero el solo me apretaba para hacerlo más profundo, al igual que anoche me rendí ante el dejando que hiciera conmigo lo que quisiera, su lengua jugaba con la mía, el acariciaba mi cuerpo y yo le correspondía las caricias hasta que el aire nos faltó, nos separamos y ahora notaba que me miraba de un modo diferente, lo sentía más cálido o cariñoso, estaba por decirle algo pero él me tapo los labios con sus dedos.



    -Me gustas, ahora eres mío ¿lo captas?-me pregunto con su clásica frase y yo sonrojando le afirme lentamente, después de ese día ambos fuimos pareja aunque debía ocultarlo de mis padres, no tenían una buena visión de personas con....cierto gusto especial, fuera de eso mi vida parecía ir mejor, la escuela había terminado, me había graduado y gracias a mis calificaciones me ofrecieron una beca en una universidad de buen nombre, lo llamaban Kingdom hearts y si llegaba a solicitar un crédito no tendría que pagar la carrera que eligiera….bueno, al menos hasta que trabaje, el único problema es que la sede más cercana estaba en el sector de Radiant garden, si quería asistir debería buscarme otro lugar donde vivir, sería difícil ver a mi familia y peor aún a Axel, fue por ello que no había tomado muy en cuenta las cartas de invitación a conocerla, de hecho ni siquiera les había respondido que aceptaba pero tenía hasta una semana antes de que se acabara el invierno. En un tema aparte me habían dicho que planeaban enviar a mi hermano al extranjero por un programa de estudios pero eso no me importaba mucho pues andaba enojado con él, últimamente me preguntaba que hacia tanto con Axel, que debía tener más de un amigo o las personas pensarían mal, termine diciéndole que prefería uno como el antes de amigos falsos como los suyos que lo usaban para su conveniencia, desde ese día no me hablo más y no me importo.



    Ya entrada la primera semana de vacaciones para mi paso bastante rápida, el frio comenzaba a acercarse pero para mí siempre era bueno, no me gustaban muchos los climas cálidos aunque tengo de novio a un pirómano, rara combinación pero así me gustaba, estaba en una cafetería con Axel bebiendo un chocolate caliente mientras platicábamos sobre nuestros planes a futuro, él decía que pensaba en una propuesta de irse a Radiant garden y trabajar en un proyecto con su amigo Saix, yo lo mire algo molesto y el beso una de mis mejillas pidiéndome que no fuera tan celoso, le relate sobre lo de la invitación hacia ese instituto y el enseguida me mostro una sonrisa animado.



    -Entonces ven a vivir conmigo, estaríamos juntos y así no tendrías que perderte esa gran oportunidad-me propuso mientras me apegaba a su cuerpo y en segundos mi rostro se había sonrojado bastante, apenas llevábamos con suerte tres meses juntos y ya me pedía que fuera a vivir con él, estaba dudando de eso pues no podía simplemente dejar a mi familia por mi propio interés, ellos me habían cuidado y alimentado además de que los amaba, bueno, más las primeras dos, no es que no los quiera es solo que desde hace mucho supe que debía velar por mí mismo, ocupados con sus trabajos llegaba a acostumbrarme a su falta de presencia. Termine diciéndole un “lo pensare” y el me miro desilusionado pero luego me sonrió, me acerco a él dejando nuestros labios muy cerca, me dijo que con tal de que estuviera junto a él todo era perfecto, me sentía más feliz y por ello lo bese ignorando quienes estaban a nuestro alrededor, me separe cuando escuche como una taza se rompía, voltee mi mirada hacia dónde provenía el ruido y todo el mundo se me vino abajo, Ventus estaba en una mesa apartada pero que nos enfocaba a nosotros con su celular…¿acaso me estaba espiando?, nos miraba con un tic en el ojo, se levantó dejando un dinero en el mostrador y enseguida salió del café pero yo observe una sonrisa algo siniestra en su rostro, me disculpe con Axel y me levante para poder irme pero este me sujeto pidió que le explicará que ocurría, le conté quien era, nunca le había hablado de Ventus y me preocupaba que se lo estuviera platicando a mis padres ahora mismo. Estaba al borde del llanto suplicando que mi gemelo no fuera a hablar pero escuche mi celular, lo saque y note un mensaje de mi padre.



    "Regresa a casa enseguida, debemos hablar"



    Todo el miedo se adueñó de mí en ese entonces, Axel se ofreció a acompañarme pero yo le negué temiendo que terminara lastimado, mi padre si se enfadaba podía ser muy agresivo, me dijo que cualquier cosa ocurriera lo llamara o fuera hacia su casa, me despedí de él y corrí hacia mi hogar odiando a cada paso más a mi hermano, finalmente llegue y no alcance a meter la llave pues mi padre abrió la puerta visiblemente molesto, temeroso entre, más bien me jalo del brazo y me sentó en una silla de la sala, mi madre lloraba mirándome de un modo que no me gustaba, con repulsión, Ventus la consolaba aunque su rostro tenía una sonrisa burlona hacia mí.



    -Entonces...mi hijo menor, aquel que lleva mi sangre, el más aplicado de su clase, es homosexual-gruño, más bien escupió enfadado mi padre las últimas palabras, sentía que pronto me caería un golpe pero en lugar de ello suspiro-no, eso lo prohíbo así que no debe ser posible...debe haber una explicación más lógica, quizás te hemos descuidado y es un llamado de atención, eres joven, quizás es normal estos errores-negociaba consigo mismo y a cada palabra sentía que estaba a punto de salvarme pero con el ardor de sentirme rechazado, más bien diciendo como si fuera defectuoso-Solucionaremos esto, una cita con un psicólogo y volverás a estar bien-me ordeno mientras mi madre dejaba de llorar y ahora se reía nerviosa, ambos deseaban creer eso, que yo estaba cometiendo un error pero no lo es, nunca me atrajeron las chicas ni los chicos hasta que conocí a Axel, si llegaba a aceptar no lo volvería a ver, no estaría con él.



    -Papa, déjalo...si soy gay-confesé y de inmediato todo el ambiente se quedó tenso, nadie respiraba, nadie hablaba y entonces me llego un manotazo de su parte, toda mi mejilla ardía pero no podía retractarme, mi madre no hizo intento de levantarse a defenderme, Ventus simplemente se quedaba quieto aunque podía sentir su terror por el golpe, planeaba seguir golpeándome pero le detuve su mano, lo miraba ya molesto por cómo me trataba solo por eso, solo porque el presumía a todos a su hijo, el perfecto alumno según todos, creía poder maltratarlo ahora por su preferencia sexual, a otros tal vez pero a mí no, yo tengo mi orgullo y él no puede tratarme así si dice ser mi padre.


    -Ya...es todo, ve por tus cosas, no quiero que estés más en esta casa, ¡haz dejado de ser parte de esta familia!-me grito dominado por la rabia, me quede en shock unos momentos….¿miedo?, no, era realidad, ese golpe frio y duro que no te deja expresar alguna emoción, pasaron unos segundos, sabía que cuando decidía algo era verdad, sin esperar nada más me levante y camine con toda calma a mi habitación, por fuera podía parecerlo pero por dentro lloraba, gritaba, quería golpear algo de la rabia que me daba al sentir que mi propia familia me estaba rechazando, la supuesta familia amorosa que tenía...no, quizás esa nunca existió, Ventus me odiaba, lo sé, mi padre y madre ahora también, solo me quedaba una cosa por hacer. Empacaba mis cosas indiferente de cada regaño o burla que Ventus me decía desde la puerta, parecía disfrutar cada segundo de esto y poco me importaba pues ahora solo me quedaba un camino por seguir, apenas lo puse todo en mi maleta camine hacia la salida, diciéndole adiós a la habitación que tuve casi toda mi vida.


    -Realmente eres idiota, simplemente te hubieras callado y aun tendrías familia-me seguía a cada paso que daba aunque su tono me resultaba extraño-mejor ve y ponte de rodillas, discúlpate, lo perderás todo imbécil-gruñía cada vez más molesto y apretaba mis puños sin necesitar esto ahora cuando él lo había provocado-¿dejas a tu familia por ese?, ¡de seguro hasta a él le darás asco!-esa fue la gota que derramo el vaso, me voltee para sujetarlo, golpee su cabeza contra la pared provocándole una herida, la sangre bajaba de su frente y ahora me observaba asustado por la mirada de odio que le dirigía, supongo que no esperaba que fuera a hacer algo y todo el valor que tenia se le había ido por el caño.



    -Ya no eres mi hermano, si alguna vez llegas a venir en busca de ayuda no la tendrás, si vuelves a verme a la cara o te entrometes en mi vida, la tuya se acaba en ese instante-le amenace ya fuera de mis casillas y el temblaba como un cobarde, su boca se abría como si fuera a llamar a los que fueron mis padres pero con un puñetazo lo deje callado y sangrando, tome mi maleta y sin decir nada más me comencé a alejar, estaba por llegar al final del pasillo y me agarro del brazo, supuse que deseaba pelear pero fue al contrario.



    ….Me estaba besando.



    El golpe de mi padre, el rechazo, que me echaran de casa, ninguno fue un impacto más grande en mi cerebro que aquello, tocaba mis mejillas con suavidad, hacia más profundo el tacto, sus labios ensangrentados tocaban los míos desesperadamente, reaccione al momento que intento introducir su lengua, lo empuje para apartarlo de mí, pensaba en gritarle pero su rostro me espanto, estaba llorando, sus mejillas sonrojadas y se tocaba los labios suavemente, no parecía arrepentido, parecía deseoso de más.


    -Te amo-esas palabras retumbaron en mis oídos-siempre lo he hecho-confeso mientras se acercaba, toco mi rostro para volver a besarme, no pude soportar más, lo empuje tirándolo al piso y me fui de ese hogar, deje toda esa familia atrás, aun sin poder creer lo que ocurrió.....que mi hermano, mi gemelo, se había enamorado de mí, movía mi cabeza de lado a lado, intentaba convencerme de que era una mala broma, una cruel jugada pero….sus ojos me decían la verdad…¿por qué?, eso fue lo que pensaba mientras caminaba por las calles, lo repasaba una y otra vez pero no lo entendía, no quería, me daba asco que si decía amarme me hubiera delatado de esa manera, ¿celos?....no entiendo el mundo, simplemente, no lo entiendo.


    Me dirigí al departamento de Axel, no había otro lugar más a donde ir y no tenía planeado quedarme solo esa noche, no después de todo lo ocurrido, no cuando lo que más necesito es un hombro en el cual apoyarme, apenas el abrió la puerta me arroje a sus brazos soltando mis lágrimas, todas las que reprimí en el viaje, estaba destrozado emocionalmente, el me acariciaba el cabello diciéndome que estaba a mi lado, que nunca se apartaría de mí, yo solo afirmaba apostando todo mi futuro a él, me estaba arriesgando por él, por quien me enamoro, me invito adentro, esa noche olvide todo, quien era, que me ocurrió, con quien estaba, no pensé en nada más que aquel calor que me llega a ofrecer un lugar para descansar, dolor, placer, me entregue a él aun cuando tenía ese torbellino de emociones, le di mi virginidad intentando sofocar el dolor que mi corazón tenía con amor, de algún modo funciono y solo anhele que ello siguiera, que ese vacío se llenara pronto.



    Otra semana había pasado, superado un poco la tristeza estaba dispuesto a seguir adelante, nosotros ya estábamos instalándonos en el nuevo apartamento en Radiant garden, hasta ahora todo iba mejor de lo esperado, yo insistía en decirle que me dejara ir a trabajar para ayudar en algo pero él se negaba, supongo que era un modo de consentirme, quizás necesitaba a alguien que hiciera los deberes de la casa, pero eso no impedía que saliera de vez en cuando, una actividad remunerada aquí, un encargo haya y podía poner de mi parte sin que supiera, todo parecía estar en calma, ambos estábamos juntos y el siempre parecía feliz junto a mí, me decía que me amaba y yo terminaba rendido ante él, así es el amor...al menos eso pensaba yo.



    Fue esta misma mañana, habían pasado tres semanas desde que me gradué y le había dicho que iría a ver el instituto, me había matriculado en línea desde que me echaron de mi casa y no sabía siquiera donde quedaba así que me tomaría el día para ir a conocerlo y orientarme en la ciudad, supuse me tomaría varias horas pues quedaba algo alejado de donde estábamos y con todo el transito sería más difícil, me colgué mi mochila con mis papeles que tenía mi matricula, mis documentos personales, algo de dinero y los datos de mi beca, mi celular estaba descargado por lo cual decidí no llevarlo, me despedí de el con un beso y un “te amo”, mientras bajaba por las escaleras del edificio no dejaba de pensar en la suerte que tenia de estar con él, lo único malo era el clima que amenazaba con llover, ya estaba unas calles lejos, en mitad de camino al paradero de buses y sabía que resultaría molesto volver a emprender todo el viaje, por otro lado era eso o imaginarme uno de sus regaños al regresar mojado, tras dudar unos momentos decidí regresar por un paraguas, abrí la puerta del departamento en silencio, no deseaba ser sorprendido y regañado por no haber pensado en llevármelo antes y entonces note algo extraño, la camisa de Axel estaba en mitad de pasillo, la levante mientras pensaba que debió irse a bañar, esa idea se descartó cuando note otras ropas que no eran suyas, parecía como si guiaran a la habitación que compartíamos, cuando escuche un gemido me comencé a asustar, me puse alerta y comencé a avanzar con miedo, esos gemidos eran de Axel, venían de nuestra habitación y eran bastante fuertes, tembloroso abrí la puerta y eso fue cuando mi vida volvió a irse a la basura.



    Saix y Axel estaban en la cama, besándose…ambos estaban desnudos.



    Me quede mudo por aquella vista, mis lágrimas se acumularon en mis ojos sin creer lo que veía, peor aún es que ellos voltearon a verme, me sonrieron como si estuvieran felices de mi presencia y seguían con su acto, Axel disfrutaba las arremetidas de Saix y este me miraba de modo lujurioso, como si quisiera que me fuera o me quedara viendo y tristemente eso hacía, observaba como se movían sin poder creerlo, estaba destrozado, mi corazón estaba destrozado al igual que mi confianza en él.



    -Oye Roxas.... ¿te unes?-me propuso Axel sin dejar de abrazarse a Saix, es un imbécil, ¿no veía que eso me estaba matando?, ¿que mientras fornica con su amigo mi corazón se rompía a pedazos?, nuevamente ellos se besaban y entonces no pude más, corrí, salí de ese lugar dejando que mis lágrimas finalmente se escaparan también, lo había perdido todo, mi familia, mi pareja…no tenía nada.

    *************************************************************************

    Así fue como llegue a este punto, mirando hacia un charco que me refleja, me muestra que es lo que soy, un perdedor, un idiota....un nadie, no tengo hogar, no tengo donde ir, no tengo a quien recurrir, simplemente me queda quedarme en esta lluvia y morir, pero ¿cuánto tomaría eso?, yo ya no quería seguir con esa sensación de repulsión, de odio, la ira y la tristeza brotando de mis ojos en forma de lágrimas, amor, esa cosa que creía haber recibido resulto una mentira, algo que desearía jamás haber experimentado, que solo me ha corrompido, si no existiera entonces yo podría tener una vida tranquila, tendría a mi familia a mi lado….no, solo eran extraños que me dejaban vivir con ellos por ser el perfecto adorno, solté una pequeña risa, creí haberme destrozado pero parecía que aún faltaba algo más que romperme, suspire y me levante, no quería seguir ahí, solamente quería vagar, cada paso es un paso a la oscuridad, a despedirme de las esperanzas y la felicidad, como todo eso era tan oscuro como las nubes del cielo, era de noche, no me había dado cuenta pero no me importo, en mi delirio escuche la bocina de un automóvil, regrese a la realidad y note que estaba en un cruce, voltee la mirada para notar que esas luces estaban aproximándose cada vez más, en vez de moverme hacia algún lado, yo...


    …Sonreí para aceptar la muerte.
     
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  2. keyb19

    keyb19

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    D: wow!!! :,v estoy con sentimientos encontrados, por una parte nostálgico ya que leer un nuevo fic tuyo me remonta cundo leí obsesión (que volví a leer todo hace aprox un año nuevamente), por otra parte feliz de volver y ver que estas de vuelta escribiendo y sorprendido porque definitivamente siempre escribes cosas que me mantienen al filo de mi asiento (en este caso mi cama xD) espero que actualices porque como hace un par de años me dejaste con ganas de seguir leyendo.
     
  3. Autor
    riolu

    riolu

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    keyb19keyb19 amigo mio yo tambien estoy feliz de volver a escribir algo, como ves en este foro no hay muchos comentarios, asi que solamente subi el capitulo para ti nyan nyan, enseguida te enviare un mensaje por privado, disfruta :3


    Capítulo 2 invierno, cielo nublado


    Se acerca más, la bocina suena estrepitosamente, la distancia es tan cercana que no podría detenerse aunque quisiera, esa sensación de que se acerca el fin, las memorias y los sueños recorren mi mente, he hecho cosas buenas, he hecho cosas malas, ¿estoy condenado por desear que la muerte llegue?, cierro mis ojos al que creo será mi último instante, mi última sensación seria ese impacto……. la lluvia seguía cayendo sobre mí, había llegado, lo sabía pues había salido desprendido pero era extraño, siempre me imaginaba que el impacto de un automóvil seria el mayor dolor de la vida pero no era tan malo, el único dolor que siento es en mi espalda y mi nuca, siento la fría y húmeda acera, también un peso sobre mí, un aliento agitado en mi oído, eso ultimo me confirmo que algo diferente había ocurrido, lentamente abrí los ojos, el auto no estaba, lo más seguro es que se hubiera seguido de largo al no haberme chocado, baje mi mirada, una persona estaba sobre mí, lentamente se separó de mi dejándome apreciarlo de mejor manera, sus cabellos eran castaños pero caídos por estar mojado, sus ojos iguales a los míos, no parecía muy alto, más bien de mi edad, por ultimo su piel era más bronceada que la mía y en su rostro se veía una sonrisa, esas sonrisas que te dicen que todo estará bien.


    -¿Estuvo cerca no?, otro poco y no te alcanzo a sacar-se reía como si todo esto fuera un chiste, no era así, era de alivio de que algo malo no hubiera ocurrido, me había salvado pero yo aún no procesaba todo, me costaba un poco y me distraje viéndolo detenidamente, llevaba una ropa muy delgada, ni siquiera traía un paraguas a pesar de estar lloviendo torrencialmente, este se abrazó a sí mismo y se levantó del suelo-brrr hace frio, deberías irte a casa antes de que te enfermes con esta lluvia, jeje aunque yo también debería irme-se seguía riendo temblando suavemente, ¿cómo diablos es tan despreocupado?, es obvio que el que no está bien es él, me dio una palmada en el hombro como si esperara mi reacción, pensé en moverme pero luego recordé que no lo valía, ¿para qué hacerlo si solo terminaría dando vueltas en toda la ciudad?, lo más probable es que terminare muriendo de una pulmonía, lo que me hizo quitar esas ideas fue un estornudo, me percate que él tampoco se había movido, parecía querer hacerlo pero no dejaba de observarme con una mirada de confusión-¿no tienes dónde ir?-me pregunto temblando cada vez más, no era de sorprenderse por sus ropas y que estaba tan mojado como yo, me comenzó a mover intentando hacer que reaccionara y simplemente negué-entonces ahora lo tienes, pero movámonos ya, me congelo-gimoteo agarrado de mi mano, no pude reaccionar y ya se encontraba jalándome, corriendo y haciéndome que yo lo hiciera también para no perder el paso y llegar a caer,, como un idiota sumiso solo me deje llevar pensando que no puedo perder nada más…¿no puedo verdad?.


    Mientras me cuestionaba eso ya habíamos pasado varios calles, de vez en cuando se volteaba a verme, como si quisiera decirme algo pero se mantenía callado, sin darme cuenta comencé a reaccionar de mi depresión, estaba más atento a mi alrededor, esa zona de Radiant Garden no la conocía, seguramente me perdería si salía de esta zona, ya no habían autos en las calles, menos aún gente, los callejones estaban oscuros y me imagine a algún animal sin hogar escondiéndose ahí, vi cómo se tambaleo, se había resbalado pero alcance a jalarle para mantener el equilibrio, este suspiro aliviado, me vio de reojo y riéndose apenado comenzamos a caminar para no caer, al cabo de unos momentos llegamos a una casa de dos pisos, nos colocamos bajo el techo de la entrada y pude darme una mirada a mi mismo, ambos estábamos bastante empapados, por no decir sucios, mire como temblaba ligeramente, baje la mirada y note que aún me sujetaba, estaba helado, peleaba con las llaves como si no supiera cual era haciendo pucheros al equivocarse, lentamente lo solté, pareció no darse cuenta y me quede viendo una de las ventanas, había luz, significaba que había alguien en su casa....me acaba de llevar a su casa.


    En ese momento mi cerebro despertó por completo retornando a la realidad, no lo conocía y me había dejado guiar como un animal abandonado, miles de ideas pasaron por mi cabeza, un secuestro, una trampa, quería abusar de mi…..todas me daban igual, que me pasara lo que debía pero también imaginaba otra cosa, estaba molestando, quizás lo regañen, no solo por su condición sino por traer a un extraño a su casa, luego me harían preguntas, ¿qué diría?, ¿la verdad?.....no, ya fueron demasiadas humillaciones para mí en un día, ya me había salvado, no tenía que seguir soportándome más.


    Lentamente me comencé a alejar, agradecía el sonido de la lluvia para que no se diera cuenta, el frio volvió a caer sobre mí, me fui corriendo lejos de ahí, escuche como me gritaba, ya había dado una vuelta en una calle, no podía confiar en un extraño, en nadie y menos en la situación que estoy, pasadas otras tres cuadras me detuve respirando agitado pues estaba seguro de que no me encontraría, ni se había molestado en seguirme al parecer, cansado me coloque bajo un árbol para evitar seguir mojándome, cubrí mi rostro con mis manos, quite la humedad en este y suspire, mis ojos habían dejado de arderme por el llanto, el único consuelo por ahora supongo, aunque gracias a tantas emociones recientes había logrado poder pensar nuevamente, voltee mi mirada para comprobar que aún tenía mi mochila, estaba empapada y agradecía que fuera a prueba de agua, gire mi mirada para ver donde estaba, ahora sí estaba perdido, ni siquiera podría regresar donde Axel aunque quisiera…..claro que no quiero, seria doloroso volver a un lugar donde se sabe no hay amor, aunque tampoco es que lo hubiera sentido realmente en toda mi vida, tan concentrado estuve en estos pensamientos que me olvide de mi alrededor, al menos hasta que sentí unas manos frías cubrir mis ojos.



    -¡Te encontré!-un grito que me retumbo en los oídos, por reflejo me aleje, voltee a ver y me quede confundido por cómo era aquel castaño, este inflo las mejillas y se cruzó de brazos, ¿qué clase de reacción es esa? -oye no tenías porqué dejarme así, ya la había encontrado-se quejó pareciendo molesto, avanzo hacia mí, extendió su mano como si quisiera volver a sujetarme pero termine empujándolo, ya me había cansado de ser la presa de todos.



    -¿Por qué me sigues?, ni siquiera nos conocemos, ¡¿qué es lo que quieres de mí?!-grite aquello ultimo dejando salir mi rabia por su terquedad, abrió sus ojos, seguro no esperaba esa reacción de mí y desvió su mirada.



    -…Lo siento-susurro mientras se frotaba su brazo, casi como si estuviera arrepentido-seguro es raro, que un extraño te invite a casa, te jale por las calles y bueno….estoy seguro que mi hermana me mataría si yo dejara que alguien hiciera eso-se rio suavemente alzando su mirada hacia mí, aun así la volvió a bajar-es solo que te vi y….me sentí triste, tenías la mirada vacía, como si hubiera pasado algo malo, como si no tuvieras a nadie y yo quise ayudar pero...aff lo lamento, seguro esto fue muy raro e incómodo para ti-me dijo mientras juntaba sus manos como si quisiera pedirme disculpas, genial, ahora el que se siente mal soy yo, este me miro unos momentos como si pidiera una reacción.


    -No deberías preocuparte por un extraño, quizás yo sea el peligroso aquí y no tu-murmure mientras este retrocedía algo asustado-¡no estoy diciendo que sea un violador o algo así!-me explique entendiendo que sonara mal y este suspiro aliviado colocándose la mano en el pecho, honestamente me sentí ofendido pues parecía haber pensado algo así, nos quedamos en un silencio algo largo y escuche como estornudo, me había olvidado que llevaba pocas ropas.


    -Parece que se pondrá peor-menciono alzando la mirada, lo hice de igual manera, la lluvia no parecía tener pinta de que acabaría pronto, avanzo hacia mi e increíblemente no retrocedí-me llamo Sora Leonhart, tengo 18 años-se presentó e incline la cabeza confundido-quizás así ya no sea un extraño para ti, si no tienes un lugar donde quedarte, al menos quédate en mi casa esta noche, prometo que solo quiero ayudarte-me dijo mientras me miraba directamente, como si quisiera decirme que confiara en él, mi sentido común me decía que rechazara, mi cuerpo me pedía que aceptara, mis ropas ya estaban pesadas por el agua que absorbieron y llegaban a mi piel aumentando el frio,


    -Me llamo Roxas….dejémoslo así-murmure sin querer dar mi apellido-…no te iras a menos de que diga que si ¿verdad?-le pregunte y este asentía con fuerza, lo observe unos momentos más, suspire y me pase mi mano por mi cabello húmedo-vamos antes de que te enfermes-le pedí yo, este me sonrió y al igual que en el parque sujeto mi mano, alce una de mis cejas y este se rio nervioso disculpándose, tuvimos que correr, esta vez pudimos ver un relámpago iluminar el cielo, la lluvia se estaba convirtiendo en tormenta y un fuerte viento comenzó a soplar, llegamos a la puerta y el afortunadamente acertó a la primera con la llave para poder entrar. Nunca antes agradecí tanto la sensación de calor, era algo reconfortante en verdad, suspire por como el ambiente ahora estaba más agradable, el castaño estornudo a mi lado, lo vi algo preocupado pero él me sonrió, como si quisiera decirme que no lo estuviera, se quitó sus zapatillas arrojándolos a un lado, hasta sus calcetines estaban húmedos, toco mi hombro y me indico no hacer ruido, alce la ceja confundido y el me señalo la escalera casa, asentí mientras lo seguía, al menos eso iba a hacer pero escuchamos una puerta abrirse y ahora si vi su cara de terror.

    -Sora-una voz femenina le llamo, voltee para verla, una joven que parecía de mi edad, estaba en pijama, al menos eso parecía pues llevaba un pantalón azulado y un suéter del mismo color, su cabello castaño y largo estaba en una trenza, sus ojos eran de color verde y mi mente por reflejo pensó en Axel, paso a segundo plano por como el castaño me sujeto de los hombros, intentando ocultarse detrás de mí temblando-¿por qué llegas a estas horas?-le pregunto molesta con una dura mirada, sus ojos pasaron de el a mí, tornándose más desconfiados y amenazantes, creo ahora entender porque se ocultaba, era intimidante.



    -Lo siento Iris, es que me tomo más tiempo el asunto de Riku y bueno....perdóname hermana-se disculpaba asomándose por detrás de mí, pensé que parecía un niño pequeño que acababan de atrapar y ahora debía disculparse.


    -Aff suponía que era eso, existe el celular sabes-bufo mientras se acercaba a nosotros provocando que Sora se aferrara más a mí, ni aun así se salvó cuando ella le jalo para que quedara frente a ella-maldita sea, estas hecho un desastre-gruño por ver lo empapado que estaba, el castaño se rio apenado pero se calló sabiendo que no era un juego-a ti no te conozco, ¿quién eres?-cuestiono ahora mirándome de un modo que me incomodaba, tanto al punto que sentía como si fuera una adulta.


    -Él es Roxas, lo encontré en mitad de camino hacia acá, ¿se puede quedar esta noche?-le pidió juntando sus manos y tanto ella como yo nos quedamos en silencio, lo mío era porque eso había sonado muy mal, pensé en retirarme ahora pero sujeto mi brazo de un modo que decía “no pienso soltarte así que quédate quieto”.



    -De ningún modo, ¡¿Sora cuantas veces te he dicho que no traigas extraños a la casa?!-le grito enfadada y él se apegó a mí en un intento de evitar esos grito, yo me estaba sonrojando un poco por su cercanía, por el castaño y como ella estaba prácticamente frente a mí, su mirada me pone nervioso.



    -Solo será esta noche, no puedo echarlo a la calle con esta lluvia, además esta es la primera vez que traigo una persona y no un animal-suplico recibiendo únicamente un gruñido como respuesta, nos quedamos en silencio unos momentos, ella ahora me observaba detalladamente como si lo estuvieran pensando, supuse que esta podría ser la mejor opción que tendría considerando el clima, la verdad sorprendería no resfriarme, más importante era que mi mochila no filtrara el agua hacia los papeles, es lo único que me queda para…la verdad no sé qué hay más adelante en este punto.



    -Sora, es un extraño, ¿cómo sabes que no esperara a que nos durmamos y se robara todo?, ¿qué tal si entra a tu habitación en la noche, te amarra a la cama y te viola?, no me vengas con el cuento de porque soy un chico, te violaría medio mundo si se los pidieras-le explico expresando sus dudas y yo me sentí ofendido, no creo tener la apariencia de un ladrón o de un violador.



    -Tranquila, él ya me dijo que no era uno-sonrió mientras esa respuesta no parecía complacerla del todo-además, prometo que lo mantendré vigilado, solo por esta noche-le suplico mientras juntaba sus manos frente a ella, pidiéndole con la mirada que me dejara quedar y me sentía algo extraño, quizás me sentía incómodo por cómo estaba causándoles problemas como me temía.



    -Aff está bien tu ganas, maldita sea-gruño mientras le estiraba una mejilla pero eso no quito la sonrisa que puso el castaño-ahora que se decidió, vayan a cambiarse de ropa antes de que se resfríen-nos recomendó ella mientras Sora me daba una señal de victoria con sus dedos y yo le sonreí, el estornudo un poco y se abrazó a sí mismo-calentare algo, no has cenado ¿verdad?-gruño pasando su mano por su rostro al ver que este se reía algo apenado, ambos le agradecimos y esperaba que el me guiara.



    -Entonces Roxas y yo iremos a tomar un baño, regresamos enseguida-le aviso Sora mientras me intentaba jalar para que lo siguiera, yo me quede en mi sitio debido a que su hermana me había agarrado del otro para evitar que me moviera, lo miro molesta, él se rio nervioso antes de soltarme y desaparecer escaleras arriba, desvié mi mirada hacia ella pues me apretaba casi lastimándome y yo intentaba soltarme.



    -Mi hermano es tonto, testarudo e inocente, así que no lo arruines-gruño a lo bajo mientras yo asentía repetidamente, se me quedo viendo unos minutos y finalmente me soltó-estuviste llorando, por tu cara diría que estabas pasando por problemas así que dejare que te quedes-murmuro provocando que yo desviara la mirada, lentamente me quite la mochila ante su mirada, la sujete en mis brazos y me sentí extraño cuando me dio unas palmadas en la cabeza-te traeré algo de ropa, no te muevas-me pidió mientras subía escaleras arriba, yo me quede como asombrado por lo amables que podían ser con un extraño y por primera vez sonreí en todo este momento, me quede viendo el resto de la casa, tenía un aire algo tropical, más que nada por los muebles, la entrada era algo espaciosa y daba acceso a lo que me imagine seria la sala y posteriormente la cocina, mi mirada viajo hasta llegar a las fotos, ellos dos, uno solo, dos personas mayores sonriendo, seguramente sus padres, pero en algunas había una fotografía de alguien similar a Sora pero con sus cabellos diferentes, no alcance a analizarlo más pues ella bajo con un pijama azul, me indico que fuera a bañarme pues Sora había terminado, le di las gracias, tomo mi mochila diciendo que la pondría a secar y subí según sus indicaciones entrando en la puerta que me dijo.



    -Ah Roxas, ya puedes bañarte si quieres-Sora estaba sentado en la cama de aquella habitación, llevaba puesto un pijama rojo con coronas negras que le sentaba bien, sin embargo sentí una de mis cejas temblar, aquel lugar era un verdadero chiquero-ehh no digas nada ¿sí?, date prisa-me pidió con un leve rubor, quizás por la vergüenza de que viera el lugar, dándole las gracias entre al baño que tenía en su habitación aunque sentía su mirada sobre mí en todo momento, por precaución apenas entre le puse seguro a la puerta y comencé a desvestirme aliviado, mis ropas mojadas caían pesadas a un canasto en el que también estaban las de Sora, aún estaba la sensación de vapor en el lugar, el frio de mi desnudes me hizo notar que tan helado estaba mi cuerpo realmente, entre en la ducha, el agua caliente cayó sobre mí y un gemido de alivio salió de mis labios conforme recuperaba el calor, mientras me lavaba comencé a recuperar la sensación de mí mismo, sentía aun el dolor de los raspones cuando Sora me aparto del camino, tenía suciedad en mi rostro, no sabía desde hace cuánto, después de eso llego la sensación de hambre y cansancio que no había percibido, había estado tan abrumado por esta mañana que mi percepción se había ido hasta ahora, demasiadas cosas para un solo día la verdad, pero este fue el único momento en el que pude relajarme completamente, aun así me lave rápido para ir con ellos y me puse ese pijama que me prestaron, la tela era suave, también caliente y la agradecía con este clima, apenas estuve listo salí y note como Sora me esperaba aun en su cama, él me sonrió y me arrojo unas pantuflas.



    -¿Me estabas esperando o me intentaste espiar mientras me bañaba?-le pregunte en broma mientras me reía de como su rostro se había sonrojado y el me negaba alterado eso, le calme tocando su hombro, este me miro unos momentos antes de sonreír y ambos bajamos, apenas llegamos a la sala su hermana ya había servido una sopa caliente que contando con este frio yo agradecía completamente, me senté frente a la castaña y Sora a mi lado, comenzamos a comer, mientras lo hacíamos ellos se preguntaban qué había pasado con su día, poco a poco comencé a conocer a ambos, a Sora no se le daban mucho los estudios, a Iris se le daban más los deportes y la literatura, en un instante comenzaron a relatar historias penosas uno del otro, como si quisieran avergonzar al otro pero lamentablemente el castaño era quien iba perdiendo, sobre todo cuando supe que había incendiado una alfombra pero no pedí más detalles, no lo creía necesario y no quería que este siguiera haciendo sus pucheros, después todo fue contra ella, al parecer era bastante temida en su escuela y por ello no tenía muchas citas, la castaña amenazo a su hermano con la mirada y él se apegó un poco a mi buscando protección que no consiguió pues le aleje para mantenerme a salvo, que este agradecido no significaba que me iba a sacrificar por él, menos a ser de escudo, así paso hasta que terminamos de comer.



    -Dime Roxas, ¿qué te paso a ti?-me pregunto Iris mirándome algo curiosa y de igual modo lo hacía Sora, comencé a ponerme nervioso, era exactamente por esto que no quería venir, por las preguntas…..solamente estaban ellos dos, pensé que si me iban a dejar quedar aquí hoy debía ser honesto, respire profundo para comenzar a contarles mi historia......no pude hacerlo, no pude por temor a que tuvieran algún prejuicio por mis gustos, de que este momento de calma para mi repentinamente se esfumara, solo pude inventar que yo y un amigo habíamos venido a esta ciudad para no soportar las presiones de nuestros padres, que él me había traicionado y yo no lo pude perdonar y por eso no quería regresar, supongo que algo tuvo de cierto esa mentira y ellos parecían mirarme pensativos.


    -Conozco ese sentimiento-murmuro Sora a lo cual me quede intrigado, este comenzó a jugar con su cuchara y alzo la mirada a la mayor-oye hermana, ¿se puede quedar más tiempo?-pregunto y todos nos quedamos en silencio mirándolo-si es verdad que no tiene un lugar donde quedarse, al menos que este aquí mientras busca un lugar-intento explicarse pero yo sabía que eso era pedir demasiado, apenas los conocía y algo del orgullo que me quedaba me impedía depender de alguien.



    -No es necesario….volveré con mis padres y supongo que recibiré algún castigo, entrare a la universidad otro año-los intente calmar sonriéndoles con algo de fuerza, sabía que en esa escuela no volverían a ofrecerme esa beca por rechazarlos, tampoco podía contar con mi familia pues preferí a un hombre antes que a ellos, además de que había revelado mi sexualidad, creo que las calles es lo que me queda de opción.



    -Universidad-murmuro ella mientras se frotaba su mentón unos instantes observándonos a ambos y Sora trago con fuerza, esa reacción no me gusto-Esta bien te puedes quedar, pero habrán algunas condiciones-dijo finalmente y vi una sonrisa en el rostro de Sora dándome una extraña sensación, creo que un instinto de que había hecho un trato sin darme cuenta.



    -Pero ¿están seguros?, sus padres se molestarían por esto-les dije mientras caía en ese detalle, era más de las 10 de la noche, ¿dónde se supone que estaban?



    -Nuestros padres estarán fuera por más de 2 años, larga historia, nuestro tío León debía venir a cuidarnos pero ocurrió otro problema y se fue, nos dio unos pasajes para que fuéramos con unos primos nuestros pero-volteo a ver a Sora y este le desvió la mirada algo apenado sin decir nada-no quisimos separarnos de nuestros amigos así que los aceptamos pero nos quedamos en casa, el dinero de cada mes se transfiere a una cuenta de banco a mi nombre por lo que podemos estar sin que lo sepan, por ultimo nuestro hermano mayor Vanitas-señalo al chico en una fotografía, esta vez pude verlo mejor, era muy parecido a Sora pero sus cabellos eran negros y sus ojos ámbar, también llevaba una expresión algo seria a pesar de que estaba siendo abrazado por el hombro por el castaño-está estudiando en el extranjero así que tenemos su habitación, puedes quedarte todo este tiempo si quieres-me respondió Iris con toda calma, era como si ella lo hubiese planeado o pensara en todo ello en segundos, una sensación de respeto y miedo hacia ella me lleno.


    -Oigan no es que sea desagradecido pero, ¿cómo pueden hacer tanto por alguien como yo?, no los conozco, no me conocen, podría ser un ladrón aprovechándose o algo así, están siendo…demasiado descuidados-les decía como podía sabiendo que el orgullo me estaba traicionando nuevamente, los miraba intentando aparentar que estaba hablando en serio pero aun así una de mis manos temblaban ligeramente, se detuvo cuando sentí como el castaño me daba una palmada en la espalda manteniéndose tranquilo.


    -Sora dijo que no eras ese tipo de personas y él tiene buenos criterios, además seria suicidio si lo intentas, incluso si dices mentiras cuando uno recibe algo también debe dar algo así que, en resumen nos aprovechamos de ti al igual que tú te aprovechas de nosotros-me respondió ella con un tono de como si pudiera ver detrás de mi mente y adivinar que no había dicho todo-Aun son vacaciones de invierno, un mes, discúlpame pero revise esto, tranquilo todo esta secó-me calmo ella extendiéndome los papeles del instituto, también mi billetera pero ahora me preocupe, no estaban mis llaves, no podría ir por mis cosas....no puedo volver a ese lugar sin hablar con Axel, ese es el peor caso-Sora también entrara en esa universidad para estudiar geología, quiero que de un examen para que se exima de sus cursos de inglés, el problema es que…..es un asco en eso-suspiro mientras Sora me veía y negaba con fuerza comenzando a ponerse nervioso-así que mi propuesta es esta, tú te quedas para enseñarle y que apruebe, además de que trabajaras medio tiempo conmigo y así cubrirás tus gastos, si Sora lo logra, te puedes quedar aquí todo lo que quieras-me propuso ella extendiéndome su mano como si quisiera cerrar un trato, los miraba a los dos buscando algún engaño o alguna duda pero no la encontré, solamente me comencé a reír suavemente, apoyando mi mano en mi rostro…..¿cuál es la probabilidad de encontrar personas así?, una oportunidad como esta?, me estaban dando una solución, no podía dejarla pasar.



    -Ustedes ganan….espero no decepcionarlos-una sonrisa que no tuve que forzar finalmente apareció en mí, la castaña me sonrió de igual modo mientras Sora gimoteaba quejándose de que tendría que estudiar, quedando en que desde mañana empezaría el trato ambos levantamos los platos, aun cuando Sora quiso ayudarme fui yo el que lave los platos, debía hacerme la idea de que debería hacer de mi parte en este lugar desde ahora, tras terminar subimos las escaleras, me comenzaron a señalar donde estaba qué cosa, diciendo buenas noches Iris se fue a su propia habitación, apenas cerró la puerta Sora me ofreció dormir con el pero yo estaba por negarme.



    -¡Sora!, ¡si me entero que tú y Roxas compartieron habitación mañana los llevo a ambos a la perrera!-nos amenazó a través de la puerta, tal parecía que había escuchado y ambos temblamos asustados, me reí algo nervioso y decidí caminar hacia la habitación que estaba al final del pasillo, al parecer esa era la de su hermano y me dijeron que la usara.



    -Aun no entiendo porque Iris no te deja dormir conmigo…..aunque bueno, tendríamos que levantar muchas cosas y quizás sacar un colchón, pero también podríamos dormir en mi cama-se quejaba el mientras yo estaba colocándole unas sábanas a la cama que estaba sin hacer, toda la habitación estaba vacía a excepción de los muebles pero por mi estaba bien-además que pasa con lo de estudiar?, son vacaciones por dios, seguro nunca has tenido que soportar a alguien así-seguía quejándose, me aguante las ganas de decir que era yo el que le decía a mi…..antiguo hermano que estudiara.


    -Es normal que se preocupe por ti, debe sentirse lindo que alguien lo haga-le dije yo haciendo que este me viera unos momentos, me di cuenta que había sonado demasiado serio y decidí cambiar de tema-también, ¿qué hubiera pasado si dormimos juntos?, podrías caerte de la cama, podrías aplastarme, quizás abrazas mientras duermes y ahí hubiera sido raro-le explicaba yo riéndome suavemente mientras este ya no decía nada, ambos nos quedamos viendo, poco a poco comencé a notar que se estaba sonrojando-¿eso querías?-cuestione mientras el ambiente se puso raro por unos momentos.


    -…No-susurro pero sentí que lo había pensado demasiado, me rasque la nuca y este se acercó a mí, extendió su mano para tocar mi cabeza y yo alce mi ceja-Yo.....buenas noches, descansa Roxas-se despidió tímidamente antes de irse, me quede mirando a la puerta apenas la cerro, solté un suspiro, ese gesto de algún modo me había asustado, tras terminar de arreglar la cama apague a luz, me metí en las sabanas sintiendo que estaban heladas, me acurruque en la almohada, la lluvia seguía cayendo pero ahora….nada, mi mente estaba en blanco, tenía tantas emociones acumuladas, sentía que iba a explotar en cualquier segundo, terminaría enloqueciendo, terminaría rompiendo las cosas del lugar, me escaparía mientras duermen…..quizás lo que más me asustaba, era que me sentía vacío, casi neutral, como si todas las desgracias que me ocurrieron pasaran de largo sin importarme, eso me preocupaba, si no me llegaba a preocupar por todo lo ocurrido, ¿de qué se supone que me preocupe?, la lluvia seguía cayendo, le eche la culpa al cansancio y me voltee a un lado para poder mirar a la pared y respirar profundamente.


    Deseaba que todo fuera un sueño.
     
  4. Annukka

    Annukka

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    Increíble historia, sigue así. Ansío leer el siguiente capitulo.
     
  5. Autor
    riolu

    riolu

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    Tengo el fanfic mas actualizado en mi wattpad pero igual dejare actualizado en este foro los otros caps nyan nyan

    Capítulo 3. Invierno, nuevo hogar.



    Las mañanas de invierno son horribles, lo primero que uno siente es estar en una cama tibia, acomodado entre las sabanas, sin ningún deseo de salir de esta, solo dejarse llevar…excepto que yo si tengo que salir de esta, me había caído agua encima, alarmado abrí los ojos notando mi alrededor, estaba en una habitación, más precisamente en la que me dormí anoche, recordé todo lo ocurrido, no había sido un sueño, mejor dicho una pesadilla, en verdad todo ocurrió y el peso de la realidad comenzó a caer sobre mí, supongo que un dolor así no se va en una noche. Antes de seguir sumergiéndome en mi tristeza escuche una fingida tos, Iris estaba a un lado de la cama mirándome molesta, me mostro su celular y note como era un poco más de las 8 de la mañana, la mire extrañado por unos momentos antes de temblar, parte por el agua, parte por su mirada.



    -¿Tenemos un trato recuerdas?, entramos a trabajar a las 9:30 y no queda muy cerca que digamos, levántate, báñate y vístete, el desayuno está listo-me ordeno mientras se retiraba, contra todos mis deseos me levante, fue lo más pesado de todo, pase mi mano por mi rostro y ahogue un fuerte bostezo, estaba por quitarme la parte superior del pijama hasta que la puerta se abrió asustándome-también deberías secar el colchón, esta será tu habitación así que hazte cargo-menciono arrojándome una toalla en la cara, agradecí que no entrara más tarde, podría quedar como pervertido o peor, en la perrera como ella amenazo, solo dos cosas podían pasar en ese lugar y no las quería. Tras quitar las sabanas y secar como pude el colchón me pude meter a la ducha, me daba algo de envidia, cada cuarto tenía un baño al parecer, eso hablaba de que eran familia de dinero, lo malo de no poder disfrutar el agua caliente en una mañana helada es tener prisa, me lave para salir rápido, solo tras haberme secado caí en el hecho de que no tengo ropa, solo tenía la de ayer que estaba mojada, me quede pensativo y solamente se me ocurrió ir a buscarla, me acomode la toalla en la cintura, suplicaba que no se cayera y salí al pasillo semidesnudo, me tuve que abrazar a mi mismo, en verdad estaba helado y no quería llegar a pensar siquiera como estaría afuera, tras bajar la escalera me asome por la cocina, el olor era atractivo, mi estómago me gruño, me daban deseos de ir y comer únicamente, dando unos golpes a la puerta para llamar la atención ella volteo a verme, me miro de pies a cabeza con un claro sonrojo, más lo estaba yo y aunque tuviera la toalla no podía evitar ponerme nervioso, ella pareció comprender porque estaba así y se retiró unos momentos para volver con mi ropa seca, le agradecí para poder volver a la habitación que me dieron, avergonzado me vestí con rapidez, me sentí mejor en cuanto al frio, volví a salir al pasillo, mientras avanzaba recordé cual puerta daba a la habitación de Sora, dudando entre ir o no decidí entrar, un saludo nunca es malo.



    -W-Wow-susurre por lo desordenada que estaba la cama, las sabanas estaban arrancadas, Sora estaba dormido atravesado en el colchón, los pies le colgaban de los bordes y abrazaba una almohada, incluso tenía un poco de saliva escapándose de su boca abierta, quise reírme pero me contuve, en silencio me acerque, lo tome un poco en brazos para acomodarlo, volví a taparlo pues estaba algo frio-así estas mejor ¿no?-murmure en voz baja, se movió un poco entre las sabanas roncando suavemente, recordé la charla de ayer y me sentí bien de no haber compartido habitación con él, seguramente me habría caído encima y eso habría sido feo, le di unas palmadas en su cabeza y poco a poco me fui alejando, más tarde debería pensar en cómo agradecerle lo que hizo por mí.



    -…Riku-escuche como decía entre sueños, voltee a verlo curioso, ayer dijo que había estado ocupado con él, ¿un amigo o su novio?, esa duda recorrió mi mente pero agite mi cabeza quitándola, no podía ser tan intruso con quien conocí hace poco, cerrando la puesta con cuidado baje a la sala notando que todo estaba servido, le di las gracias hambriento pero ella me desviaba la mirada, la mire curioso por ello preguntando la razón.



    -Sabes que una toalla no te cubre cuando subes escaleras ¿verdad?-me pregunto algo nerviosa y entonces quise morirme, la cara nunca antes me había ardido tanto y la observaba pidiendo disculpas, esto era lo más penoso de toda mi vida-calma, calma, no es algo que no haya visto antes....okey eso sonó feo, ¿hacemos de cuenta que la última conversación nunca paso?-me propuso ella y asentí con gusto, comimos en silencio hasta que ella escupió el té que bebía-¡maldita sea vamos atrasados!-grito mientras se levantaba apresurada, tomo su abrigo y me extendió uno negro a mí, lo acepte con gusto y ambos salimos corriendo, lo bueno de que fuera más rápida es que ella era la que guiaba, lo malo de que sea invierno es que las calles estaban húmedas por como ayer había llovido toda la noche, en tres ocasiones me había resbalado siendo rescatado por su mano, unas cuadras más y llegamos a un café, parecía algo mas pero no pude apreciarlo bien pues atravesamos la puerta y ella me jalo hasta una sala que decía empleados-uff a tiempo-suspiro notando en el reloj que eran las 9:29, yo en tanto trataba de recuperar el aliento, en definitiva debo hacer más ejercicio o ella con sus carreras me matara.



    -Cierto, apenas pero cierto-afirmo una voz tras nosotros tomándonos por sorpresa, era una chica de cabellos negros, sus ojos me recordaban en algo a los de Sora, era muy azules, en cuanto al físico yo diría que es atractiva, no muy desarrollada pero atractiva y más baja que yo-Iris te he dicho que llegues temprano-le regaño visiblemente molesta haciendo que la castaña soltara una risa nerviosa.


    -Jejeje perdón Xion, pasaron unas cuantas cosas en la mañana-dijo rascándose la nuca apenada, al instante me jalo de la mano colocándome frente a ella-él es mi amigo Roxas-me presento y sonreí nervioso-¿le das empleo?, gracias, eres la mejor, te adoro-decía como si solo mi presencia bastaba para que fuera aceptado, solté un suspiro imaginado que la iban a regañar, esa chica parecía seria pero....¿se sonrojo?, ¿será por qué estamos demasiado cerca o porque Iris no deja de decirle que la adora por su gentileza?, creo que más la segunda pues ladeaba un poco la cabeza para verla.


    -Agg está bien, ¿cómo siempre me convences?-le pregunto visiblemente molesta, la castaña me observo a mí y sonrió queriendo decir que todo estaría bien, al menos eso esperaba que significara, mis nervios volvieron cuando fue la otra chica, Xion, la que comenzó a caminar a mi alrededor, sentía como si me estuviera acechando algún animal, me observaba de un modo detallado pero no tan perturbador-tiene un buen cuerpo, pero creo que es primerizo en esto de trabajo por su expresión-susurro ella observando mi rostro con detalle, estoy seguro de que mi cara lo decía todo.


    -Preséntate-me murmuro Iris en el oído y yo reaccione en ese momento.


    -M-Me llamo Roxas, tengo 18 años, este año entrare a la universidad a estudiar Arquitectura-iba diciendo mientras me rascaba la nuca sin saber que más decir.


    -¿Can you speak and write English well?- pregunto con un tono bastante fluido.


    -Yes I can, but I never talked very much with other people in this language-


    -Es bueno, justo necesitábamos un cajero, okey le hablare a mi padre así que está contratado, puedes empezar hoy y a la tarde hablamos de los turnos y eso-me explico extendiéndome la mano y yo la acepte, no sé cómo se consigue trabajo, primera vez que lo hago pero fuera como fuera ya tenía algo que hacer mientras tanto.

    Xion me llevo a un camerino donde había otro joven que solamente me sonrió para después salir dejándonos solos, desde que salí de la escuela esperaba no tener que volver a usar un uniforme pero bueno, al menos solo era una camisa blanco, un suéter negro sin mangas y un delantal del mismo color, regresamos al café y ella comenzó a explicarme todo, una sonrisa, hablar con respeto, los códigos de la caja, no tenía problema con ello, solo me ponía nervioso cuando tuviera que atender a las personas, el joven que vi antes también atendía una caja, las meseras eran una joven rubia, Xion e Iris que usaba el mismo conjunto mío solo que con una falda y su delantal cubría esa zona también, las personas comenzaron a llegar, respire profundo y cada vez que llegaba alguien a mi lado no podía evitar ponerme tenso, detestaba tener atención, cometía algunos errores pero afortunadamente aquel sujeto que estaba conmigo me ayudaba como podía, cuando pude llegar a arreglármelas un poco mejor note que la castaña hacia mala cara cada vez que regresaba para tomar un pedido.


    -Odio las faldas-gruño ella viéndome a la cara, me reí nervioso mientras ella respiraba profundo para fingir una sonrisa y llevar los pedidos, alce una de mis cejas por esa reacción, las faldas son cosas de chicas aunque bueno, supongo que hay quienes les gustan y quienes no, pasando por alto el hecho del uniforme, otra cosa que tampoco se podrá evitar será cuando llegan de a grupos y en más de una ocasión se genera una larga fila, después estaba el hecho de tener que pensar rápido para darle su cambio correcto a la gente o si llegaban a arrepentirse cambiar su pedido, no solo era molesto, sino que tenía que sonreír y responder bien a todos, ¿tenía el ánimo para hacerlo?, claro que no, pero como toda persona en la vida, uno se aguanta y finge por su deber. A las dos horas ya pudo normalizarse todo, una ventaja que me daban es que podía beber gratis hasta tres bebidas que quisiera en mi descanso, un chocolate caliente con este frio mejoraba el ánimo, pude observar mejor el lugar, un café normal, diferentes bebidas, sándwiches, postres, estaba bastante bien arreglado, tenía una zona para comer en el exterior pero con este clima no parecía que alguien fuera a usarla, el lugar por estar cerrado comenzó a llenarse de diferentes aromas y eso me llegaba a dar hambre.


    -Roxas tomate un descanso-me dijo Xion mientras llegaba a mi lado, me le quede mirando algo dudoso y esta me dio una palmada en la espalda-ya son las 2, anda toma algo y ve a la descansar-me indico mientras yo asentí, afortunadamente mi amiga también iba a comer así que me indico ir a un asiento más apartado.


    -Aff al fin un descanso, estoy cansada de que me miren las piernas-bufo ella mientras yo solamente sonreía sin saber ese sentimiento-además con este frio y no me dejan usar calzas, ¿sabes lo horrible que es?, claro que no, tu si tienes pantalones-bufo ella mientras me rascaba la mejilla sin saber que reacción tener, esta solamente se rio y me dio una palmada que casi me dejo en el suelo, tomamos un sándwich y un café, más bien yo un chocolate y decidimos irnos a sentar.


    -Oye, ¿en verdad estará bien esto?-murmure yo queriendo sacarme las dudas de mi cabeza y esta alzo su ceja confusa-es decir, solamente me presentaste y ya estoy trabajando-me explique sintiéndome algo tímido.


    -Meh, te preocupas por nada, el papá de Xion es el dueño, a decir verdad hay otros dos locales más de estos, están generando una cadena así que empleados le vienen bastante bien-decía ella mientras le daba una mordida a su sándwich y decidí hacer lo mismo-además, ya que eres como yo seguramente será el mismo trato, de lunes a viernes, mismo salario, bla bla bla, puede que un poco más si haces horas extras pero ahí tendrás que verlo tú-me explico ella mientras yo hice un ruido de que entendí como respuesta.


    -Supongo que no lo hare, total después de esto tengo que darle clases a Sora-dije ya más aliviado mientras ella me desviaba la mirada-…no es difícil eso ¿o sí?-pregunte yo y esta me seguía esquivando, ¿sería tan malo darle clases?, esperaba que no.


    -¿Cambiemos de tema si?, aun no me dices mucho de ti, solo problemas con tu familia, tu amigo-murmuro dándole un sorbo a su café mientras yo mordía algo tenso-por cierto, ¿qué harás respecto a tus cosas?, no creo que puedas usar lo mismo todo el tiempo-esas palabras me hicieron caer en ese detalle, tenía toda una maleta con mis cosas, incluso mi celular estaba ahí.


    -….La verdad no quiero ir a ese lugar-murmure bajando la mirada y sorbiendo un poco de mi chocolate mientras ella me quedaba mirando, desvió la mirada algo pensativo y suspiro.


    -¿Y si te acompaño?-propuso ella mientras yo aún no me atrevía a encararla-no puede quedarse con tus cosas, lo otro es acudir a la policía pero eso tomara mucho más-continuo hablando y comencé a mover mi pierna claramente nervioso


    -No tengo la llave-añadí intentando cerrar el tema


    -¿Ustedes arrendaban no?, el dueño debe tener una copia-


    -Estamos trabajando-


    -Vamos después del trabajo-


    -¡No quiero verlo!-grite dando un golpe a la mesa ya molesto, sentí como si todos se hubieran callado justo cuando hice eso pero poco me importaba-no quiero, en verdad, estaría hasta feliz de olvidar que lo conocí-murmure sin poder evitar sentirme mal, esta no dijo nada más, seguimos comiendo hasta que Xion nos llamó a trabajar.


    -Es mayor motivo para ir ahora, si tienen algo que hablar lo hablan, si no quieres hacerlo, tomas tus cosas y te vas para siempre-dijo ella mientras sentía su mano revolver mis cabellos-y controla tu actitud, estas en público-dijo riéndose suavemente, mire de reojo y note que algunos me veían de un modo muy mal disimulado que hizo mis mejillas arder, no volví a tocar el tema, seguí atendiendo a las personas pero me quedaba muy difícil sonreír, tristemente ella tenía razón y era por eso que me sentía peor que nunca.


    -No puedo creer que esté haciendo esto-susurre mientras ambos caminábamos en dirección a mi antiguo hogar compartido, había terminado el trabajo, había hablado con el padre de Xion sobre el trabajo pero nada grandioso a destacar, solo que pagaba semanal y eso me ayudaba, eran casi las 7, ya estaba oscuro y las nubes no me daban buena espina, pareciera casi como si anunciara que iba a llover nuevamente, como si ayer no hubiera sido suficiente.


    -¿Que piso?-cuestiono ella y señale el tercero, esta me siguió pero sentía que caminaba muy rápido…no, era yo el lento, mi corazón palpitaba demasiado acelerado, sentía que se me iba a salir por la boca y sudaba frio, estaba asustado, temeroso pero tener a alguien cerca no lo hacía tan malo, si hubiera venido solo, seguro no habría tenido las agallas, llegamos a la puerta, me sudaban las manos pero antes de reaccionar ella golpeaba con fuerza la puerta.


    -Mierda-gimotee por cómo era imposible no escuchar esos golpes, nos quedamos unos momentos callados, golpeo esta vez más fuerte y sentí que volvía a respirar, no pasó nada y parecía que la pequeña suerte que tuve desde ayer seguía conmigo, nos vimos de reojo y yo estaba más aliviado, no estaba al parecer-gracias Dios-esta alzo la ceja pero no dijo nada asi que fuimos con el dueño de ese piso.


    -Ah Roxas, no te vi llegar aquí ayer-me sonrió un hombre mayor, algo canoso pero aun en sus 40, para nuestra fortuna él estaba…..bueno, casi nunca sale en lo que he vivido aquí, me quede pensando que responder pero este desvió la mirada hacia la castaña-ohhh creo que ya sé porque-dijo en un tono pícaro haciendo que me sonrojara mientras ella intentaba no reírse pero hacia muecas raras con la cara.


    -Es una larga historia señor, disculpe la molestia pero este torpe perdió la llave de su apartamento y necesito que me devuelva algo urgente, ¿podría abrir la puerta para nosotros?-le pidió Iris juntando sus manos, me quede algo fuera de lugar por ese cambio de actitud y su tono infantil, aun así el mayor se lo creyó, le tomo un par de minutos y nos acompañó al apartamento para abrir la puerta.


    -¿Cómo hiciste eso?-cuestione a lo bajo viendo como él se iba diciendo que tuviéramos buena tarde.


    -¿Que te digo?, la actuación y la habilidad de mentir es de familia-dijo ella con orgullo, al menos eso creo pero no sabía cómo tomarlo realmente-ahora date prisa, yo vigilo-murmuro ella mientras se quedaba en la entrada, asentí y decidí entrar, no había ruido alguno, se sentía solitario, entre en la habitación que compartíamos, un desastre total la cama, se veía que no les había preocupado mi reacción, respire profundo para calmarme pero me arrepentí, aún estaba el aroma de ellos dos al igual que semen en ese cuarto, apreté la puerta con fuerza al igual que mis dientes por la rabia-Roxas me estoy congelando, ¡apúrate!-me grito la castaña, tuve que reprimir mi ira y decidí moverme, al menos mis cosas estaban en su lugar, lo empaque todo, incluso más rápido que cuando me fui de casa y salí del cuarto con mi maleta, revise el lugar otra vez, no entendía como un lugar que antes me hacía sentir seguro ahora se volvería un lugar que detestara de tal manera que solo quisiera quemarlo, lo último que note fue una fotografía en un marco, lo tome en mis manos, fue un regalo suyo, era la única fotografía de nosotros dos juntos, estábamos sonriendo, me abrazaba por el hombro y en parte el cuello.


    -¿Entonces esto también fue una mentira?-susurre pasando mis dedos por su fotografía, mordí mi labio y sin poder aguantarlo más arroje el cuadro con todas mis fuerzas, se escuchó el cristal romperse, incluso el marco, el impacto en la pared y no me importaba que los vecinos llegaran a escuchar, la castaña apresurada llego asomándose por la puerta, no me importo, simplemente me agache para tomar la fotografía en mis manos, le di un último vistazo antes de comenzar a romperla, deje los trozos esparcidos por todo el lugar sabiendo que no había regreso para ello, ya no más.


    -Roxas-


    -Vámonos-más que una petición sonó como una orden, no quería escuchar nada más aquí, jale mi maleta mientras ella me veía, escuche como cerró la puerta tras de mí y ninguno dijo nada, simplemente nos fuimos caminando, ella me guiaba de regreso a su casa, aun con el calor del momento, aun cuando estaba molesto, había algo que debía decir-…Gracias, por acompañarme-murmure mientras esta solamente asentía, seguimos caminando, la distancia entre el apartamento y su casa era bastante grande, no llegamos hasta casi las 8, las luces estaban prendidas, al entrar vimos a Sora aun en pijama viendo la televisión junto a alguien, era un chico al parecer más alto que yo, tenía el cabello blanco y llevaba un cortavientos negro, ambos estaban en el sofá, algo juntos a decir verdad, más precisó el castaño estaba apoyado en el hombro del albino y este parecía no notarlo, cuando cerramos la puerta tras nosotros ambos parecieron reaccionar y voltearon a vernos, en ese momento pude notar sus ojos celestes.



    -Ah Iris, que bueno en verte con tu..... ¿Novio?-cuestiono el albino aunque sentí algo de odio en la última palabra dirigida a mí, al menos eso creí pero luego se quedó observándome curioso y ello me incomodaba un poco.



    -Si claro, estamos muy enamorado-dijo con sarcasmo mientras me abrazaba del hombro, ambos nos vieron en shock y ella saco la lengua-era broma, es alguien que se queda con nosotros, su nombre es Roxas-me presento ella y le ofrecí mi mano la cual estrechó-él es el mejor amigo de Sora, niñero, ex-maestro y mi hermano desea que sea su futuro novio, Riku-lo presento a él mientras ambos saltamos de susto cuando el castaño comenzó a gritar diciendo que dejara de mentir, aunque el sonrojo en su cara me decía que algo de verdad había en eso.



    -Bien creo que será hora de irme, no quiero ver al pobre diablo que le dará clases a Sora-se reía el albino de manera presuntuosa.



    -El pobre diablo que le dará clases soy yo-gruñí molesto por ello y él se quedó en silencio unos segundos antes de tomarme de los hombros.



    -Que los cielos te ayuden-me dijo en un tono tan suplicante que creía que estaba exagerando


    -¡Hey no soy tan malo!-gruño Sora mientras sentía que ellos dos lo miraban con la ceja levantada-okey quizás un poco, es simplemente flojera-se excusó sentándose de brazos cruzados, el albino suspiro y simplemente le revolvió sus cabellos.


    -Intenta no sacarlo de quicio, bien, será mejor que me vaya, dicen que habrá tormenta-menciono y al instante escuchamos un fuerte sonido que nos hizo callar-parece que esta vez sí le acertaran al clima, en fin, nos vemos-suspiro mientras la castaña lo acompañaba a la puerta, Sora se había acostado en el sofá con la cabeza hundida en un cojín, se notaba que se le había escapado la felicidad por la puerta.

    Lleve mi maleta a mi habitación, me tire en la cama unos momentos para descansar, ya habían pasado más cosas de las que esperaba, quizás el cansancio del trabajo y la caminata extra me había terminado por derrotar, a final de cuentas solamente hacia cosas cortas en que apenas ganaba algo, era algo totalmente diferente, cerré mis ojos un momento, quería simplemente dormirme pero no podía, aun había una cosa por hacer y pese a todo lo que decían, realmente deseaba que no fuera tan malo….si lo fue.


    -Agg ¿por qué no simplemente tomo el curso y ya?-gimoteaba Sora prácticamente arrojando su lápiz al otro lado de la mesa, apenas llevábamos 30 minutos en sus clases de inglés y no sabía de donde le sacaba letras a algunas palabras.


    -Si no puedes aprender ahora, ¿cómo esperas seguirle el paso a otros?-murmure sin pensarlo, este me vio molesto y apoyo su mejilla en el cuaderno que estaba sobre la mesa.


    -Tiene razón, básicamente lo único que te llega a servir en la escuela son las matemáticas, en la universidad tienes que aprender a estudiar a un nivel totalmente distinto-decía la castaña mientras se encontraba acostada en el sofá con su laptop, mas parecía estar aquí para vigilarlo.


    -Pero detesto inglés, por eso solamente tengo juegos en español-bufo el molesto mientras yo entendía de algún modo ese sentimiento, aprendí mas porque me gustan las canciones en inglés y quería saber que significaba cada una, tras otra hora en que inútilmente le intentaba explicar el significado y el distinto orden para cada oración este término cerrando su cuaderno de golpe.


    -Ya fue mucho por hoy-dijo y sin más se levantó caminando a la escalera, suspire pasando mi mano por mi frente, no había pasado prácticamente nada.


    -Okey, entonces Roxas tendrá que irse-dijo Iris cuando paso cerca de ella sin no despegaba la mirada de la pantalla pero yo me sentí algo tenso-el trato era ese, él te enseñaba y se quedaba, pero si no se logra nada entonces no tengo motivos para que se quede-explicaba con una calma que llegaba a incomodar, el castaño me miro a mí, luego a ella y entonces apretó su cuaderno.


    -No lo harías-dijo Sora mirándola molesto.


    -Tu y yo sabemos que sí, yo soy la mayor, yo estoy a cargo-dijo en tono cortante mientras lo miraba de reojo pero de un modo muy duro-no lo olvides-lo dijo en un tono tal que me sentí pequeño, Sora le mantuvo la mirada y termino suspirando para volver a sentarse a mi lado y abrir su cuaderno, me sentía algo fuera de lugar, ya nadie hablaba y fue aun peor en la cena, sentía que todas las cosas buenas que llegaron a pasar en el día se habían apagado por una simple discusión, ya cerca de las 10 estaba bañado y con un pijama mío, deje en un cesto de ropa el que use la otra noche, mientras me dirigía de regreso a mi habitación voltee la mirada a la habitación del castaño, me sentía algo mal así que toque la puerta un par de veces.


    -¡Esta abierto!-grito con fuerza y decidí entrar, el lugar estaba más desordenado que en la mañana, lo busque con la mirada encontrándolo frente al televisor cubierto por una sábana jugando un videojuego, sin querer pensé en mi hermano, hacia lo mismo, se molestaba y se ponía a jugar sus juegos, cerré con cuidado, me coloque tras de él viendo sus reacciones hasta que soltó un grito más fuerte por haber perdido.



    -No eres muy bueno-me burle haciendo que me viera de reojo, solamente frunció el ceño y volvió a empezar otra partida, ahí me sentí algo tenso, quise avanzar aunque casi me tropecé con un suéter que estaba tirado, le di un vistazo a todo el lugar y me imaginaba porque él se había quedado en la sala con su amigo-oye, por lo que paso antes, ya sabes, estudiar y eso, ¿aun estas molesto?-cuestione mientras buscaba algún lugar donde sentarme pero habían envolturas de dulces y otras cosas a su alrededor.


    -No estoy molesto, al menos no contigo-me respondió de modo cortante mientras yo me imaginaba que así seria-solo porque es la mayor cree que tiene control sobre todo, le gusta mandar a todos-gruño presionando los botones con fuerza y me imaginaba que en cualquier segundo se llegaría a romper aquel mando.


    -Aunque ella tiene razón en algo, no soy una visita, solamente me quedo porque acordamos en que yo te enseñaría, honestamente hoy salió del asco-murmure mientras se escuchaba la música de perdedor de aquel juego.


    -Supongo que soy una causa perdida-susurro algo triste mientras volvía a reiniciar el juego, me frote mi brazo ahora sintiéndome mal por mis palabras.


    -O quizás yo no sé enseñarte-dije con calma mientras este me miraba-no sé cómo eres realmente, apenas llevo un día aquí y la mayoría estaré trabajando, más bien, creo que soy yo el que no sabe cómo ser amigo de otros-decía con un tono entre triste y frustrado pero aun sentía que me miraba-bueno, olvida eso sí, ya pensare en algo-le dije dándole una palmada y este no me dijo nada mientras volvía a jugar, supuse que eso significaba buenas noches así que dirigí a la puerta.


    -No dije que te fueras-me llamo la atención y me voltee a verlo, seguía dándome la espalda concentrado en su juego hasta que decidió ponerle pausa-....no me gusta estar solo-dijo en un tono algo triste, movió algunas cosas de su lado y con su mano me indico que me sentara con él, sonreí un poco y volví con él, estaba cansado pero bueno, una hora más sin dormir no me mataría.


    -Entonces, ¿quieres que Riku sea tu novio?-cuestione yo y sentí como me estiro la mejilla molesto por mi comentario, al menos así comenzamos a hablar de un modo más relajado, sin estar bajo una lluvia, sin un ambiente raro o tenso, simplemente conociendo más uno al otro y a quienes llegábamos a conocer, más bien el, me enseñaba las fotografías de sus amigos en su celular pero cada vez que se trataba de aquel albino casi creía ver un brillo en sus ojos que me hizo sentir algo de envidia, me pregunto si alguna vez estuve así, ambos nos quedamos en silencio cuando se escuchó un ruido sordo, el televisor se apagó con la consola e incluso las luces de la calle.



    -¿Un apagón?-cuestione solamente con la luz de su celular para ver algo, me concentre un poco más y ahora escuchaba el fuerte sonido del viento y la lluvia, pareciera que ahora si comenzó la verdadera tormenta, estaba por levantarme pero sentí una mano tomar la mía, estaba temblando pero incluso en la oscuridad notaba como Sora estaba asustado.



    -Vanitas-susurro apretándome con más fuerza, ese nombre me sonaba de algo pero no conseguía recordarlo, me jalo con fuerza y antes de darme cuenta se estaba aferrando a mi pecho escondiendo su cabeza en el-no te vayas-una súplica y me apretaba como si su vida dependiera de ello, me ponía nervioso, quizás por cómo no esperaba esta reacción de su parte, apenas logre reaccionar coloque una de mis manos en su cabeza, le daba pequeñas palmadas, lo rodee con mi otro brazo y sus temblores parecían detenerse, respiraba más calmado pero no por ello me soltaba, simplemente soltó un suspiro de alivio pero sentía que comenzaba a olfatearme.



    -Oigan-escuchamos venir de la puerta y la luz de una linterna nos hizo cubrirnos los ojos-hey ni que tan fea este-gruño Iris ofendida y entonces pude notar que en verdad era ella, me frote los ojos un poco y ella fue a una parte de la habitación para tomar otra linterna y encenderla-parece que ocurrió un apagón por la tormenta, es una señal de que los niños deben ir a dormir, ahora cada uno a su habitación y descansen-nos ordenó mientras me entregaba una linterna antes de irse, mire de reojo a Sora, este se veía mejor pero no me miraba, sentí un apretón, aun no me soltaba y pareció darse cuenta pues me soltó tomando algo de distancia.



    -Ehh….buenas noches-le dije levantándome y espere unos instantes así, no sabía si iba a detenerme o algo pero sentía que no dejaba de observarme entre la oscuridad.



    -Buenas noches-me dijo de regreso aunque sentía un tono de desilusión en su voz, apenas llegue a mi habitación deje la puerta algo abierta, fui al baño y me puse a lavarme los dientes, ya era hora pues desde ayer que no lo hacía, mientras estaba en ello quise repasar lo último del día, dijo un nombre, se aferró a mi, lo más probable es que fuera esa persona quien lo calmaba en las tormentas y por eso lo llamaba, como pidiendo su protección, pero con esas palabras, “no me dejes”, sentí como si la vida se le hubiera ido en ese instante, algo extraño para su actitud, aunque claro, apenas lo estoy conociendo así que supongo que hay facetas de él que debo descubrir, eso no quita el hecho de que me molestara, ¿quizás por qué no me gusta que me confundan?, odiaba cuando pasaba eso entre Ventus y yo, escuche como seguía lloviendo, quise meterme a mi cama pero entonces pude escuchar como golpeaban una puerta en el pasillo.



    -No Sora no puedes-escuche la voz molesta de la castaña y decidí acercarme más a la puerta-ya tienes 18, no puedes venir a dormir a mi habitación cada vez que tengas miedo, se lo prometiste, dijiste que ibas a madurar-escuchaba sus regaños y sentía que algo más pasaba entre ellos.



    -Solo esta vez....lo extraño, hace mucho que no hablamos, sé que dices que está ocupado pero aun así debería hablarnos, somos familia-se quejaba aunque su voz comenzaba a temblar a medida que el ruido aumentaba.



    -Ya hablamos del tema, lo tratamos, te quiero pero no puedes comportarte así, además sospecho que trajiste a Roxas porque-


    -¡Él no tiene nada que ver!!-escuche como grito y entonces una duda quedo en mi cabeza por ello-solo....me recordó a mí, en como hubiera terminado si no te tuviera a ti-su voz se iba haciendo tan baja que mi curiosidad no dejo de molestarme.


    -Ve a tu cama y duerme, sin peros, sin golpear mi puerta y sin quejas, buenas noches-se despidió y el sonido de un portazo seguido del cerrojo me indico que hablaba enserio, aun así me pareció cruel, sé que es para que madure pero aun así es demasiado, finalmente pude recordar de quien hablaban, era de su hermano que antes dormía donde estoy ahora, me sentí peor, el solo extraña a su hermano, quizás si yo no hubiese tenido estos problemas con el mío estaría igual, escuche las pisadas por el pasillo, estaba mal que espiara, eso estaba claro.


    Decidí meterme en mi cama temblando por lo fría que estaba, solté un suspiro y entonces deje que el cansancio del día me dominara, aun cuando la dinámica entre esos hermanos era algo extraña este dia no había sido malo, recupere mis cosas, si tenía suerte no vería más a Axel, tenía un trabajo por ahora pero no quería pensar a futuro, solamente el momento, sentía que me llegaba esa sensación en que te dormirías, simplemente me deje llevar por mis sentidos, mis ojos cerrados, mis oídos escuchando la tormenta de afuera y una cálida sensación en mi espalda.
     
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    riolu

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    Capítulo 4: Invierno, inesperado



    Nadie sabe qué puede pasar en un nuevo día, puede ser la misma rutina de siempre, puede pasar algo bueno, algo malo, es el riesgo de llegar saber que despiertas cada mañana, ese momento de consciencia en que piensas que fue lo que soñaste, en lo personal, no lo recuerdo, solamente pienso en la cálida cama, las sabanas sobre mí, sentirme seguro y cómodo por el calor que siento, aunque claro, estaría más tranquilo en cuanto pudiera apagar el molesto ruido de mi celular, contra todo mi deseo comencé a estirar mi mano, un esfuerzo inútil pues la mesa de noche donde estaba se encontraba a mis espaldas, finalmente se detuvo y respire tranquilo hasta que note algo raro, para empezar ni siquiera había alcanzado la alarma, la primera sorpresa del día supongo, quise moverme pero entonces ....la segunda sorpresa, un brazo pasando sobre mí, una pierna tocando la mía y me quede completamente quieto, sentí algo apoyarse en mi espalda, escuche un suspiro y la respiración, como se frotaba en mi buscando acomodarse y......okey okey okey, que alguien esté en mi espalda ya es la tercera sorpresa y estoy seguro de no llevar más de 5 minutos consciente, con algo de esfuerzo abrí mis ojos, con cuidado logre darme la vuelta para poder observar a mi captor.




    ¿Quién más sino Sora?




    Pasaron algunas cosas anoche pero estoy seguro de que no lo invite a dormir en la misma cama, me quede un tiempo meditando, recordé la discusión que tuvo con su hermana, supongo que se sintió solo y vino a la cama de su hermano sin recordar que yo estaba aquí, es decir, tampoco es como que se hubiera equivocado de cama, esto no fue un accidente…oh bueno, al menos por esa expresión había dormido bien, fue como fuera me estaba abrazando y ya comenzaba a sentirse incómodo, sabía que debía despertarlo, pero eso quedo en el olvido cuando escuche el sonido de unos golpes en la puerta, me sentí aterrado, esto no se vería bien, seguro ella malinterpretaría todo, me mataría a golpes y seguramente me tiraría a la calle.


    -E-Estoy despierto, me estoy cambiando bajo en un minuto-dije en un tono alto pero tampoco tanto para no despertar a Sora, los golpes se detuvieron y me imagine que me creyó, tras sentir que se fue el peligro con todo el cuidado me levante, fue difícil separarme de su abrazo pero al final lo había conseguido, tome mis ropas, me tuve que meter al baño y suspire sabiendo que no me podría bañar ahora, solamente me vestí y me coloque mucha colonia, me lave un poco para al menos lucir presentable, cuando creí estar bien salí del baño queriendo no hacer ruido, al parecer no importaba, Sora ya estaba despierto y sentado en la cama.



    -Buenos días-esas palabras salieron apresuradas, apenas pude entenderlas y me imaginaba porque, aun así quise abrir la boca, intentar decir algo para quitar el ambiente extraño que se estaba formando pero…no pude, simplemente no pude porque me puse nervioso, desvié la mirada, no me imagine en una situación así y no sabía que decir para no hacerlo peor, lo mire de reojo, este estaba con la mirada baja y apretaba las sabanas-lo suponía, ahora te debo parecer raro-murmuro y quise negarlo pero no sabía cómo, quizás era cierto, después de todo no éramos unos niños, se levantó de la cama, no me miro, solo se colocó sus pantuflas y se dirigió a la puerta-lamento haberte molestado-esas últimas palabras pude sentir que tenían un tono triste, eso sí me hizo reaccionar.


    -Sora-le llame cuando este estuvo a la puerta, volteo a mirarme y esta vez sí me atreví a verlo a la cara-B-Buenos días, ¿dormiste bien?-no me gusto el tono nervioso con el que me salió la pregunta, este me miro confundido y lentamente asintió-ya veo, entonces eso es todo lo que importa, enserio-al fin pude hablar más calmado, solamente que ahora era él quien se veía nervioso, quizás apenado pues hasta sus mejillas enrojecieron un poco.


    -Pero-


    -¡Roxas!-sentir que me llamaban nos puso tensos a ambos-¡se nos está pasando la hora!-el grito de Iris me hizo voltear la mirada al reloj, maldito chiste en que el tiempo avanza rápido en un momento importante, gruñí tomando mi celular y colocándome mis zapatillas, Sora no se movió de la puerta en ningún momento, para cuando pase a su lado él me sonrió, al menos eso me calmo más, para cuando llegue a la sala note que ya estaba todo servido.


    -Buenas, apresúrate, nos queda tiempo pero no ando con ánimo de correr hoy-me indico señalándome un asiento, para cuando me senté note algo preocupado que tenía un paño húmedo rodeando su mano, además de ello en su mirada se podía ver un gran cansancio-Me mantuve alerta por si Sora quería entrar en mi habitación, me distraje en la cocina y por eso me queme, pero no es serio-me dijo como si pudiera leer mi mente-eres poco disimulado, tu cara te delata-añadió ella haciéndome reír un poco, comenzamos a comer tranquilos hasta que escuchamos unas pisadas siendo el castaño que ya estaba vestido.


    -Buenos días-saludo a su hermana para después sentarse a su lado y agarrar una tostada, esta lo veía con una ceja alzada, más bien curiosa-¿qué?-cuestiono el claramente incómodo por como ella lo vigilaba.


    -Es raro que despiertes temprano, ¿se te perdió tu peluche?-le pregunto bastando para que ambos nos sonrojáramos por el comentario y él se atragantara con el pan-… ¿algo que quieras contar?-murmuro ella ahora viéndolo de manera desconfiada.


    -N-No sé de qué hablas, no es como si hubiera dormido abrazado a mi almohada jajaja-cruce mis dedos bajo la mesa para esperar que le creyera, yo creo que lo hizo pues no hizo ningún comentario más-aunque, debo agradecerle a mi almohada porque olía bastante bien y bueno, realmente me ayudo a dormir anoche-comenzó a decir mientras me miraba aun con sus mejillas rojas, incluso las mías me ardían pero la verdad me sentí bien por esas palabras.


    -Lo que le hagas a tu almohada es cosa tuya, nosotros nos tenemos que ir-dijo ella con una cara que decía que no sabía de qué hablaba el, eso es bueno para los dos, me hizo una señal con sus dedos para que me apresurara, yo solamente asentí mientras ella subía las escaleras apenas se perdió de vista ambos suspiramos aliviados, nos habíamos salvado por ahora.


    -Entonces….¿tu almohada olía bien?-pregunte en un tono burlón haciendo que este alzara la ceja por mi mala broma-lo siento, parece que no te gustan las tormentas-murmure mientras terminaba de beber mi café y este se quedaba viendo su taza.


    -Me traen buenos y malos recuerdos, me pongo sensible….dios seguro ayer me vi patético-susurro este algo apenado, supongo que su reacción fue algo exagerada pero me recordó muchas cosas.


    -No es la primera vez que lo veo-murmure yo apoyando mi mejilla en mi mano mientras este me veía curioso-a mi hermano no le gustan las tormentas, cuando éramos niños un relámpago cayó en un árbol de la calle donde vivíamos, desde entonces le da miedo la idea de que uno cayera en la casa, la verdad yo estaba más emocionado por como lo había partido en dos y luego se quemó-me reí suavemente recordando que en esa edad él se había orinado en los pantalones por el susto-de ahí en más tenía que sujetarle la mano, a veces abrazarlo, hacerle saber que estaría a su lado para que no tuviera miedo-relataba con toda calma, sin darme cuenta estaba bebiendo de una taza vacía por tanto hablar.


    -Por esa sonrisa se ve que lo quieres-dijo Sora haciendo que me quedara pensativo un momento, ni siquiera sabía que cara había puesto, solamente tome otra tostada para tener algo que hacer aun cuando no tuviera hambre- aunque ahora que me dijiste lo que hacías por el me hiciste sentir celoso, Vanitas solamente me daba palmadas en la cabeza como si fuera un perro-


    -¿Que puedo decir?, soy bueno en las situaciones, también soy atractivo pero eso es un extra para mí-dije en un tono presuntuoso para bromear.


    -Lo eres-sonrió el mientras seguía bebiendo de su taza, ahora el que se sentía apenado era yo pues quizás la broma se me fue muy de las manos-parece que todos los hermanos mayores son buenos-menciono viéndome,


    -Soy el menor-le corregí yo


    -Genial, ahora no tengo excusa de lo mal hermano que soy-bufo este mientras yo me levantaba, necesitaba lavarme los dientes antes de irnos pero al pasar a su lado le di unas palmadas en la cabeza.


    -No creo que seas mal hermano, pero sí sé que eres un buen amigo Sora-le dije yo mientras note como le ardían las orejas, aparte mi mano pensando que quizás me había pasado un poco ahí, por otro lado, él también me había apenado así que estábamos a mano, al menos para mí, tras lavarme los dientes y bajar con mi abrigo Iris y yo nos despedimos de Sora para poder irnos al café.


    -Que les vaya bien-nos dijo el mientras abría la puerta, su hermana se despidió con su mano, hice lo mismo cuando pase a su lado y este me sonrió-nos vemos después-me dijo mientras yo le desee un buen día, aun se podía sentir humedad en el aire, culpa de la lluvia pero no se podía evitar, tampoco viento tan frio que prácticamente podía ver mi aliento, me encogí un poco en mí mismo y comenzamos a caminar, mientras lo hacíamos ella me contaba un poco de la universidad, a final de cuentas iríamos en la misma, ella estaba en segundo año y sus comentarios de que el primero sería el más horrible no ayudaba, ni siquiera había pensado en eso, tampoco tenía materiales, al menos ya sabía en que se me iría mi primera paga y eso ya me bajo algo el ánimo.


    -Mmm algo más a tiempo, no está mal-sonrió Xion cuando ambos llegamos, la castaña solo le sacaba la lengua como respuesta haciéndola reír, nos separamos en las salas que teníamos para cambiarnos, no era mucho pero era algo, para cuando salí note como la azabache regañaba a la castaña por su quemadura, aun se le veía muy roja a decir verdad, esta solo se reía nerviosa buscando algo de ayuda con la mirada pero ninguno se quiso meter en eso.


    Comenzó la rutina del trabajo, la gente comenzaba a llegar mientras andaba de paso, seguramente aprovechando de hacer lo que debían ya que la lluvia se había detenido, algunos con tiempo se sentaban en las mesas para poder relajarse un momento y ser atendidos, los que tenían prisa llegaban a la barra solamente para comprar e irse, el joven que trabajaba a mi lado siempre respondía con buena actitud, gracias al gafete que tenía sabía que se llamaba Ian, parecía buen sujeto, claro, a excepción de esas miradas picaras que me daba cuando atendía a una joven atractiva y esta me sonreía, algunas incluso me guiñaban el ojo y este se llegaba a reír, peor sería si fuera mesero me imaginaba yo, aunque me eleva la autoestima supongo, nada interesante ocurrió hasta medio día, exactamente cuándo cierto castaño entro al local con una mochila colgando de su espalda.


    -¿Sora?-su hermana lo vio claramente extrañada de su presencia-¿Qué haces aquí?, te he dicho que no vengas aquí-su tono salió de un modo duro mientras recogía las cosas que una pareja había dejado en una mesa tras irse.


    -Me sentía solo en casa, Riku estaba ocupado así que pensé en venir aquí-decía el con calma mientras se sentaba en la mesa desocupada, la castaña gruño suavemente, se veía que esa idea no le gustaba-mira, no te molestare a ti ni a Roxas, solamente me quedare aquí y estudiare, lo prometo-decía viéndola de modo serio, pocas veces lo había visto con esa expresión, parecía más como si fueran a matarse con la mirada.


    -Ejem-escuche como alguien hizo sonar su garganta


    -L-lo siento-me disculpe por como tenía a una señora en la caja, no pude seguir escuchando más pues tenía trabajo que cumplir, sin embargo por como el castaño se quedó pude suponer que había ganado.


    -Iris va a estar horrible ahora-escuche como Ian murmuraba a mi lado una vez le di su cambio a la señora que me miraba mal.


    -Los veo discutir muy seguido, ¿es algo normal?-


    -Mmm según me dijo Xion ellos se llevan mal, al menos parece que a Iris no le agrada su hermano, fue por eso que ella tomo este trabajo, para no estar en casa con el-


    -No creo que sea solo eso-susurre ahora sintiendo que algo más pasaba en ese par de hermanos, al menos cuando los conocí parecían estar bien, pero si lo pienso mejor son pocas las veces donde ellos están en la misma habitación.


    -Es mejor no meterse, solo sonríe y asiente-me indico mientras comenzaba a ordenar unas cosas, decidí seguir su consejo, no podía descuidar mi trabajo a fin de cuentas, aun así le daba algunos vistazos a que hacia Sora, este estaba en la mesa con su computadora y algo de comer al lado, de vez en cuando se le veía tecleando, lo malo es que se sentía un ambiente algo tenso cada vez que Iris llegaba a pasar a su lado para atender a otras personas, incluso Ian se veía tenso de solo ver la cara con que ella llegaba para tomar la comida, estaba seguro de estar igual y así fue por un par de horas más.


    -Roxas, tomate un descanso-me indico Xion y solo entonces me di cuenta de la hora que era, en verdad el tiempo se pasó volando, sin embargo me servía para relajarme un momento, me quite el delantal mientras la castaña se frotaba las sienes diciéndome que buscara mesa mientras ella buscaba que comer, petición rara pues era obvio donde iría, exactamente donde un castaño estaba bostezando con una mirada de aburrimiento.


    -¿Cómo vas con el estudio?-le dije yo mientras me sentaba frente a él y este se quitaba los audífonos.


    -Si escuchar música en ingles cuenta como estar estudiando entonces voy mejorando-sonreía el mientras yo solamente rodé mis ojos-¿Qué?, al menos aprendo algunas palabras, es más, estoy haciendo un sacrificio estudiando fuera de tus clases, incluso vine aquí esperando algo de comprensión-decía haciendo un exagerado acto de estar herido y ofendido aunque la sonrisa que tenía en la cara le arruinaba todo.


    -No es mi culpa que me extrañes tanto-dije en un tono presuntuoso, volviendo a tomar la actitud de la mañana para divertirme un poco, este dejo su acto y apoyo su mejilla en una de sus manos.


    -Claro, cómo eres tan atractivo, me moría de celos por como atendías a las chicas-decía de modo sarcástico y yo solo intente no responder, más que nada por como la castaña venia hacia nosotros y le agradecí por cómo me había traído algo de comer también-Me hubieras


    -Te has comido dos sándwiches y tres chocolates calientes, me reiré cuando estés atrapado en el inodoro-dijo ella mientras Sora solo gruño por el comentario, me reí algo incómodo y decidí comenzar a comer, lo malo es que mientras ambos lo hacíamos ninguno decía nada, el único sonido entre nosotros solamente era como el castaño llegaba a teclear.


    -Hey Iris, Vanitas se conectó en Skype-el tono emocionado de Sora rompió el silencio, llamando nuestra atención y juraría que le podía ver hasta brillo en los ojos.


    -Ehhh no se Sora, estamos en el café, apenas se conectó y......ya lo estas llamando ¿verdad?-murmuro ella pasando su mano por su cara por como este asentía despreocupado, unos momentos después se escuchó el sonido de la llamada correspondida y creo que vi la sonrisa más grande del mundo en su rostro.


    -¡Vanitas!-grito con tal fuerza que estaba seguro todo el café le escucho, Iris estaba sonrojada y cubría un lado de su cara, estaba seguro que era por vergüenza ajena pues también me sentía así-no te he podido ver conectado, ¿ya nos estas dejando de lado?-se quejó Sora cruzándose de brazos


    -A diferencia de ti yo si me consigo un trabajo en vacaciones, no me quedo en casa a jugar o ver anime-su tono de voz era más grave de lo que pensé.


    -Awww vamos, es invierno, es la mejor época para agradecer tener una cama-bufo Sora mientras el otro se reía, comencé a golpear la mesa con mis dedos mientras ellos dos hablaban, luego se unió la castaña y me sentía fuera de lugar, tampoco podía ser intruso y asomarme en la cámara, aunque sea para ver como era de frente, más bien, conocer al tercero de esos hermanos.


    -Así que Sora tiene que dar su examen, ah por cierto, conocí a tu compañero de habitación cuando te llame el otro día pero solo nos presentamos, ¿esta ahí?-preguntaba la castaña mientras me veía a mí de reojo, no sabía porque pero tenía mal presentimiento de todo esto.


    -Mmm.....dame un momento-la voz de este sonaba molesto, solo escuchaba quejidos y una que otra grosería de fondo-solo di hola y ya-el tono demandante reflejaba que en verdad le molestaba, me pregunto qué compañero tendrá, la sonrisa del rostro de Sora se le borro al instante y me miro a mi.


    -Ehhh Roxas, ven un momentito-me pidió el castaño moviendo su mano, me moví aceptando pues estaba curioso, solo que cuando me puse a su lado para estar al lado de la cámara sentí que me quede frio.


    Ventus


    Estaba frente a mí, en la video llamada y se veía igual de impresionado al solo verme, sentía la mirada de los dos hermanos sobre mí, seguro esperando una reacción, eso vino cuando lo vi despegar sus labios, fruncí el ceño, una rabia desbordaba por cada parte de mi cuerpo, no quería verlo, me daba asco hacerlo pues todas las malas memorias venían a mí de regreso, mi mano se movió y cerré la tapa del computador terminando la llamada.


    -¡Hey!-grito Sora volviendo a levantarla-no hagas eso, al fin podíamos hablar con Vanitas y.....y -sus palabras molestas se fueron desvaneciendo y ahora eran más suaves-¿Roxas?-me llamo en un tono preocupado, lo vi de reojo y cuando iba a tocarme aparte su mano de un golpe.


    -Necesito un momento solo, vuelvo para trabajar-no mire a ninguno, no espere a que alguien dijera algo, solo salí del café, ignorando todo, la gente que llegue a empujar, la voz que me llamaba, incluso ignore hacia donde me dirigía, solamente me alejaba apresurado por una calle, quería perderme, quería estar solo porque lo único que había ahora mismo en mi era rabia, solo tenía pensamientos de como deseaba golpearlo, ver su rostro de agonía, gritándole cosas que jamás debería o escupirle en la cara, todo por como solo verlo me trajo los recuerdos de la última vez que lo vi, no dejaba de pensar en cómo pudo llegar a ese extremo, amarme, a mí, su hermano y peor aún, su gemelo, el solo pensar en ello me repugnaba, me daba asco estar relacionado con esa persona que no necesitaba en mi vida.


    -Ouch-escuche un quejido pues estaba tan metido en mis ideas que no había notado a la persona que venía caminando y me choque de frente con él.


    -¿Qué?.....oh, lo siento, estaba distraído Riku-me excuse recordando vagamente el nombre de aquel albino con el cual había chocado.


    -No hay problema, también lo estaba-me decía calmado y sentía que me observaban fijamente, note entonces a su compañera, una pelirroja bastante atractiva de ojos azules, planeaba rodearlos a ambos y seguir con mi caminata hasta que su mano tomo la mía-¿estás bien?-su tono sonó preocupado.


    -Estoy bien, todo está bien-dije del modo más rápido que podía queriendo soltarme pero este me apretó más fuerte.


    -Tu cara dice que no estás bien-negó mientras me soltaba, lo mire unos momentos, saque mi celular y me note en el reflejo, en verdad me veía horrible, llevaba una expresión de gruñón, de infeliz o alguien a quien le están pisando el pie constantemente-sé que apenas nos conocemos pero créeme, soy bueno escuchando-me decía mientras me hacía mirarlo, lo hice por unos momentos y recordé a la chica que lo acompañaba, seguramente estaba en una cita y no era el mejor momento para hablar con él.


    -Estaré bien....solo......solo necesito calmarme-susurre mientras me pasaba mi mano por la cara, tratando de reprimir todas esas emociones, como siempre.


    -¿Sora hizo algo?-pregunto aquella pelirroja llamando mi atención-oh sí, me llamo Kairi, mucho gusto-me sonreía ella algo nerviosa.


    -Soy Roxas, seguro di mala impresión ¿verdad?, esa cara la pongo mucho últimamente-suspire más calmado, al menos para hablar.


    -Todos tenemos una cara así, no te preocupes-me dijo ella mientras movía su mano para restarle importancia al asunto-entonces, ¿Sora causo esa cara?, me dijeron que ahora tú le das clases-menciono ella señalando con la mirada al albino, explicando quien lo había hecho.


    -Mmm?, ah no, solo.....una persona que no me agrado ver, malos recuerdos-me explique mientras sentía que todos culpaban al castaño-de hecho, Sora ha estado estudiando desde temprano hoy, estaba en el café-mencione yo mientras estos pestañaban extrañados.


    -¿Ah sí?, es raro, el odia el inglés, pero si tú lo dices supongo que los milagros existen-murmuro Riku y ahora me comencé a molestar con el-no es que Sora sea tonto pero, cuando mete la pata suele hacerlo en grande, por eso esta así ahora-siguió hablando.


    -¿Así como?-pregunte confundido y Kairi le dio un codazo al albino, parece que hablo de más.


    -Es…cosa de su familia, no podemos decirte más, quizás si


    -¡Riku cierra la puta boca!-le grito la pelirroja esta vez dándole un pisotón que hizo al mayor morderse el labio.


    -Aja.....oigan disculpen pero mi caminata se alargó, tengo que volver a trabajar-mencione yo ahora queriendo irme por no tener la mente dispuesta a aceptar más misterios acerca de con quienes me quedaba.


    -¿Dónde trabajas?-pregunto el albino


    -En el café de aquí cerca, Twilight Coffee-


    -Es donde trabaja Iris, bueno, le mandas mis saludos-me sonrió Kairi mientras jalaba del brazo a Riku para quitarlo de mi camino, este parecía querer hablar pero yo solo me despedí para irme a paso rápido, en el trayecto me frotaba las sienes, haciéndome la idea de que debía comportarme, debía hacerlo sin importar como me sintiera, debía dejar ir todo.


    -Justo a tiempo-la voz de la castaña llego a mis oídos una vez entre al café-otro poco más y seguro te metías en problemas- dijo en un tono burlón mientras yo solamente la miraba, poco a poco se le borro esa sonrisa que tenía y vi como sujetaba uno de sus mechones-sobre lo de antes, ¿quieres hablar de eso?-susurro viéndome algo preocupada.


    -No gracias, solo quiero trabajar tranquilo-le dije mientras me ponía en mi puesto, ella suspiro y se alejó para atender a gente las personas que ocupaban las mesas, vi de reojo a la mesa donde estábamos antes, Sora no estaba, seguro se fue a casa, no pensé mucho en ello pues la gente se acercaba a mí, con una sonrisa y actitud falsa pase el resto de ese día hasta terminar mi horario laboral.



    ¿Termino ahi?, claro que no, el camino a casa fue silencioso de mi parte, me limitaba a responder a la castaña que no me dejaba de hablar cosas como "aja" o "ya veo", ni idea de que me llegaba a decir, al llegar a casa me dirigí a mi habitación, me tire en la cama boca abajo y hundí el rostro en la almohada para gritar en ella, estaba totalmente estresado, mis pensamientos se revolvían, primero era la curiosidad, Sora hizo algo, algo grave a tal punto que su hermana tomo un trabajo para no estar todo el día con él, Riku sabía algo más, o quizás ambas cosas eran lo mismo, luego estaba el asunto de que tuve que ver a quien no quería, hice una escena frente a ellos y volvió mi preocupación principal, preguntas. No les había dicho la verdad, ni de Axel ni de Ventus, solo invente algo similar para sentirme tranquilo….¿les digo la verdad?.


    -Debo estar loco-gruñí por mi estupidez, seguro quedara bien decir “mi gemelo me delato porque soy gay y que tenía novio, cuando logro que me echaran me beso y se confesó a mi” –estoy jodido-suspire finalmente, cerré mis ojos intentando pensar en una buena mentira pero no pude por el sonido de golpes en la puerta.


    -Roxas, ¿puedo pasar?-la voz de Sora estaba con un tono tímido, no dije nada pues el mismo abrió la puerta asomándose, lo mire unos momentos y moví mi mano indicando que entrara, este así lo hizo y sentí como se sentaba a los pies de mi cama-¿estás bien?-me cuestiono el sonando preocupado


    -Si.....solo molesto-respondí mientras este bajaba su mirada-no contigo, sino con….el-susurre mientras me quedaba mirando la cabecera de mi cama, no dije nada más, el tampoco y cerré mis ojos, solo nos quedamos así hasta que el me movió, hice un ruido a modo de decir que no estaba dormido.


    -Vanitas me conto algo de tu hermano, nos dijo que se llama Ventus, son compañeros de cuarto en un apartamento de la universidad en la que están inscritos, que no paran de pelear desde el primer día-


    -Ya veo-susurre sin separar la cara de la almohada.


    -…Me dijo que tu hermano es gay, ¿es por eso que lo odias?-me pregunto con algo de miedo en su voz.


    -No, jamás odiaría a alguien por ser gay, hetero o lo que sea, no me fijo en eso-le dije yo escuchando como el suspiraba aliviado, ¿cómo podría odiar a alguien por serlo si yo lo soy?, algo del castaño me decía que el también lo era.


    -Cuando me hablaste de el en la mañana, sentí que lo querías mucho, pero cuando lo viste, tu cara me dio miedo…¿Qué hizo para llegaras a odiarlo?-


    -Cuando alguien te apuñala por la espalda, créeme que es difícil no odiar a esa persona-con eso quise dar por terminado el tema y parece que el también lo entendió, me moví un poco sabiendo que debería bañarme pero las manos de él se apoyaron en mi espalda.


    -¿Sabes?, se dar buenos masajes-menciono mientras comenzaba a hacer presión-además estas todo tenso, anímate, la vida no es tan mala-me decía este mientras comenzaba a moverlas.


    -¡Auch!, estoy bien.....solo me quito algo los ánimos, tranquilo-le decía yo pero este prácticamente estaba sentado encima mío aplicando presión con sus manos, solté un suspiro sabiendo que no ganaría nada en esta posición, sin darme cuenta me estaba relajando, tanto que no supe en que momento me levanto la playera para meter sus manos y tocar mi piel directamente-ahhh, Sora están heladas-me queje por tener esos escalofríos desagradables cuando alguien hacia eso.


    -Al menos quitaste esa cara-sonreía el mientras más parecía que se estaba calentando las manos que masajearme-te ves mejor así-añadió riéndose suavemente.


    -Realmente debo dejar de hacerla-murmure por como ya muchos decían eso, bueno, es mi cara, no puedo verme a mí mismo así que debía fiarme en las palabras de ellos, tras unos minutos saco sus manos y se quitó de encima.


    -Vamos a comer, como me vine antes hice empanadas, no se dé cuales te gustan así que hice un poco de todo, así de bueno soy-sonreía este apoyando sus manos en la cadera y sacando pecho, presumiéndolo y sacándome una pequeña risa, me incorpore de la cama y decidí seguirlo, al llegar a la sala Iris estaba en su laptop, la cerro viéndome curiosa pero sin que dijera nada ella suspiro, me pregunto si la cara realmente me delata mucho, fuimos a probar lo que Sora había preparado y en verdad estaban deliciosas.


    -Esto no te salva de estudiar-menciono Iris y el castaño la miro feo por su comentario, tras haber comido hasta que me sentí satisfecho comenzamos las clases, esta vez Sora había avanzado bastante, incluso a escribir bien, parece que en verdad había estudiado aunque cada vez que lo felicitaba sentía que él me miraba expectante, como si quisiera algo por su esfuerzo, claro que no soy adivino para saber qué.


    Para cuando terminamos me quede a ver una película con la castaña, era una vieja, los piratas del caribe pero bueno, era para poder pasar el tiempo, por mi parte agradecía que ella no me hiciera preguntas a diferencia de Sora el cual se nos unió a media película, para cuando sentí que era hora para descansar decidí ir a bañarme, cosa que me hacía falta, y me puse mi pijama, apenas iba a acostarme alguien golpeo mi puerta y no necesitaba ser adivino para saber quien era.


    -Venía a darte las buenas noches, también creí que necesitabas una almohada extra, yo tengo muchas-me decía el castaño mientras la arrojaba a mi cama, al menos esa era la intención pues choco con la lámpara y tuve que atraparla para que no cayera-jeje, el basquetbol no es lo mío-me dijo riéndose nervioso, yo lo mire de modo burlón y este me gruño suavemente.


    -Al menos estas mejorando en inglés, el basquetbol un día podemos practicar juntos-le dije mientras recogía la almohada que también estaba en el suelo, este me sonrió bastante feliz con lo que dije, mientras él hablaba yo la verdad no lo escuchaba, solamente lo observaba, apretando suavemente ella almohada por como tenía un impulso-Oye, préstame tu mano-le dije yo extendiéndole la mía, el me miro confundido, se encogió de hombros y la extendió como si fuera a saludar.


    Nunca espero el beso que le di en esta


    Al hacerlo estaba viéndolo fijamente, esperando sus reacciones por lo que hice, sus ojos se abrieron de sorpresa, abrió la boca como queriendo decir algo pero nada salía, lo que si me pareció impresionante fue que todo su rostro se puso rojo, como si en cualquier momento fuera a echar humo de las orejas y eso me hizo sonreír.


    -Y eso.....¿por qué fue?-susurro desviando la mirada y alejaba su mano de la mía para sujetársela.


    -Para decir gracias por animarme y también, por todo lo que has hecho por mí-le dije yo sabiendo que le debía más cosas que las que decía, pero con todo lo de este día solamente quería dejar en claro que yo si notaba todo lo que se esforzaba-disculpa si te molesto-añadí yo por como aun parecía perturbado.


    -N-No es eso, solo fue inesperado y pues.......de nada-me dijo con la mirada baja, intente no reírme por como lucia de apenado y este trago con algo de fuerza-aunque, si quieres agradecerme hay algo que puedes hacer-menciono desviando la mirada y note como se sujetaba un mechón de su cabello.


    -¿Qué cosa?-cuestione curioso, este simplemente me paso de lado y vi cómo se metía en mi cama, incline la cabeza y este le dio unas palmadas al colchón señalándome su lado -Oh-murmure tras haber comprendido a que se refería.


    -Si es que no crees que soy mucha molestia-me dijo viéndome algo nervioso, me quede pensando por unos momentos, si su hermana no atrapaba, estábamos fritos, por otro lado, no podía decirle que no a la cara que me hacía, ¿cómo decirlo?.....de perrito.


    -Bien, pero si ella nos atrapa diremos que es porque le tenías miedo a los monstruos de tu cama-le dije yo y este inflo las mejillas queriendo quejarse, en lugar de eso solamente me saco la lengua y se comenzó a acomodar entre las sabanas.


    -Si te tiro de la cama no es mi culpa-me advirtió el una vez yo también me metí en la cama y ambos nos acomodábamos un poco, sin poder evitarlo nuestras piernas llegaban a rozarse o nuestros pies descalzos se tocaban-jeje, esto debe ser raro-se reía el con las mejillas rojas, la verdad yo la estaba pasando bien por las caras que hacía.


    -Un poco, pero ¿qué tiene de malo ser un poco raro?-le dije yo mientras este me quedaba mirando un momento-buenas noches Sora-le dije mientras le daba la espalda para poder acomodarme y suspirar.


    -Buenas noches Roxas-me dijo mientras se quedaba quieto….no soy tonto, se bien en lo que me metí en cuanto lo deje dormir a mi lado, pues con solo relajar mi aliento y fingir que estaba dormido, sentí como me rodeaba con sus brazos y apoyaba su rostro en mi espalda, respiraba de un modo más relajado pero no me resistí, pues algo me decía que era porque necesitaba a alguien a su lado tanto como yo lo necesitaba, en todo el día han dicho que el parece haber hecho algo malo, que lo dejo mal frente a otros, pero yo no me creería eso, porque realmente yo sé y quiero creer que…



    Sora no sería capaz de ello.
     
  7. Autor
    riolu

    riolu

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    Capítulo 5, Invierno, limites


    Muy pocas veces me doy cuenta cómo avanza el tiempo, de unos días viviendo aquí pronto se cumplirían dos semanas, el mes que quedaba para que mi vida universitaria comenzara ahora se le había ido la mitad, puede llegar a ser impresionante, sin embargo también hay días que avanzan demasiado lento, el motivo puede ser que uno lo perciba así por muchos motivos, pero ninguno se alarga más que cuando sufres, es porque el mundo quiere hacerte sentir mal y maltratarte al no concederte que todo termine de una vez, no le basta solo eso, también le gusta arruinar las cosas cuando estas disfrutando, te desea acortar ese leve momento de felicidad que posees, para que aquel instante se vaya, es en ese instante que uno siempre puede sentirse frustrado y molesto de que no existan más horas en el día, pero algo que he aprendido últimamente es que hay que saber aprovecharlas y con quienes más te importan, de algún modo ello me ayudo a superar más fácil de lo que esperaba mi esas ideas negativas, aquellas noches que simplemente quería recriminar me por mis errores eran interrumpidas por culpa de cierta persona que se colaba de vez en cuando a mi habitación en las noches, ya fuera para hablar, pedirme ayuda o solo meterse en mi cama para dormir a mi lado, el día estaba ocupado por el trabajo pero cierta persona sabía bien como llegar a animarme o solamente me decía una mala broma para hacerme reír, fue gracias a Sora e Iris que recupere las ganas de vivir, de algún modo me sentía tan cómodo con ellos que sentía que era parte de su familia, incluso había descubierto lados de mí que no conocía, mejor dicho no había explorado, me di cuenta que era más fuerte de lo que esperaba pues los fines de semana sin nada que hacer ella me propuso salir a correr, sin nada más que hacer yo acepte resultando ser un buen modo se liberar estrés, me había propuesto a mejorar cada día pues no podía ser siempre la víctima de las crueles bromas del mundo.


    Quizás he cambiado, sin notarlo me he vuelto más sensible y abierto gracias a que cuento con su apoyo, más bien, lo que más me ha alegrado de estar aquí es que por primera vez siento que en verdad tengo amigos honestos....pero yo no lo he sido del todo con ellos, les mentí ocultando cosas que quizás cambiarían su forma de verme, pero siempre me convenzo a mí mismo que es lo mejor, quiero dejar mi pasado atrás.


    -¿Roxas que lees?-la voz de Sora me hizo regresar a la realidad, una en que son más de las 11 de la noche y ambos estábamos en mi cama, yo leyendo en mi celular y el jugando en su consola Nintendo.


    -Lo siento, estaba distraído-susurre yo mientras bloqueaba la pantalla para poder prestarle más atención.


    -I asked you if I speak well-cada palabra le salía más lenta que la anterior, se notaba que lo pensaba pero aun así estaba bastante bien su pronunciación.


    -Lo haces bien, se nota que estás preparado-le felicite yo mientras este sonreía de un modo algo prepotente pero supongo que se lo merecía, incluso cuando no estábamos estudiando yo sabía que él lo hacía por su cuenta, realmente se había esforzado a pesar de que su hermana le encontraba cualquier defecto en cuanto al tema.


    -Espero que me lleguen a preguntar algo fácil, gracias otra vez por acompañarme mañana, en verdad me relaja-susurro mientras apagaba su consola y la dejaba en la mesita de noche para poder acostarse boca abajo.


    -Solo fueron unas horas extras en la semana, cumplí con las acordadas que me piden así que no te preocupes-dije sin poder evitar un bostezo, habíamos acordado que el viernes iríamos a presentar su prueba de inglés en la universidad, para mala suerte, también era el último día pero al menos ya se había registrado en línea.


    -......Mañana es el día-murmuro tras un rato de silencio, se notaba preocupado, no lo culpo, un examen siempre es motivo de tensión, donde puedes jugarte mucho y el miedo de perderlo todo es aquello que puede provocar que te caigas, aunque en su caso lo que le faltaba era confianza, algo que en todos estos días no he logrado aumentar.


    -Lo lograras-


    -Pero y si-


    -Lo lograras-repetí yo cortando sus palabras y tomaba su mano suavemente-confió en ti, así que no te preocupes-sonreí en un intento de que se relajara y este poco a poco lo hizo.


    -Gracias.....de seguro soy patético, teniendo que tomarme de la mano para calmarme a los 18-susurro el mientras yo solamente rodé los ojos, acerque su mano a mí y suavemente bese el dorso viendo sus mejillas ponerse rojas -no hagas eso-me regaño el sin apartar la mano y viéndome con un puchero.


    -Es exactamente porque eres único que me agradas Sora, no te preocupes por cosas así, además como si alguien se fuera enterar....probablemente Iris nos mataría si se llega a enterar-dije en un falso tono dramático haciéndolo reír un poco-además duermes en la misma cama que yo, eso debería ser raro-añadí mientras este me miraba apenado.


    -¿Te molesta?-ese tono con el que lo dijo parecía decir que se iría ante una afirmativa.


    -Bueno.....no, supongo que no-susurre esta vez siendo yo el que se sonrojo un poco y él se rio por ello-en fin, solo piensa en lo que ganarás, iras a la universidad con Iris y conmigo, además Riku también estudia ahí, quizás puedan pasar más tiempo juntos-mencione pícaramente bastando para que el inflara las mejillas y comenzaba a balbucear excusas de que ese no era el motivo, no estaba seguro pero al menos ya me hacia la idea de que en verdad le gustaba.


    -Y es por eso que no lo hago por Riku-me declaro en cara tras haber recitado todas las excusas que se le pudieron ocurrir y que yo no escuche por no entenderle mucho-aunque, quizás así todo pueda volver a ser como antes-menciono haciéndome levantar una ceja, nuevamente sentía que algo había ocurrido pero no me animaba a preguntar por parecer personal.


    -Jo, ¿entonces el seria tu maestro y yo no?, me siento despechado, creí que me amabas-dije de modo dramático, fingiendo estar herido y lo único que recibí de respuesta fue un almohadazo, pude escuchar su risa y como respuesta lo golpee con la mía, ambos nos vimos desafiantes y comenzamos a golpear al otro con las almohadas, en un punto comenzamos a forcejear entre nosotros, desafiándonos con la mirada pero la risa me hizo flaquear, peor aun cuando este me hizo cosquillas, me retorcía mientras intentaba no reírme fuerte, pataleaba hasta que en un punto el llego a colocarse sobre mí, sus piernas a los lados de mi cadera, sus manos sujetando las mías sobre mi cabeza y una sonrisa de victoria adornaba su rostro, poco a poco ambos nos fuimos calmando, el momento divertido paso a tener un ambiente extraño-¿Sora?-cuestione algo incómodo por la posición en que estaba, su cuerpo estaba tan apegado al mío que sentía su calor, podía ver como su pecho se inflaba para respirar, me sentía algo vulnerable pero no amenazado, tampoco sin escape, más bien solo nervioso por cómo me observaba con una expresión bastante seria como para ser de él.


    -Roxas-como dijo mi nombre me ocasiono un escalofrió por la espalda-si te pidiera que te quedaras a mi lado para siempre, ¿tú lo harías?-me pregunto observándome fijamente y entonces me puse tenso, eso se escuchó como una declaración de amor, el modo en que me observaba, sus ojos que en raras ocasiones mostraban esa seriedad que sin pretenderlo me podía perder en ellos, su mano se extendió y toco mi mejilla suavemente, sonreí y deje que la tocara mientras el comenzaba a ruborizarse y sus ojos temblaban.


    -Claro, después de todo te lo debo-le dije mientras el desviaba su mirada alejando su mano de mí, sentí que esa no era la respuesta que quería, actué por instinto y mi mano se movió para acariciar suavemente sus cabellos, conseguí que me viera nuevamente y la baje a su mejilla sintiendo como estaba caliente por su sonrojo-también es algo que me gustaría hacer-añadí logrando que se cubriera su rostro con una almohada y yo comenzara a reír de su expresión de pena.


    -A veces eres tan embarazoso-gruñía el sin querer enfrentarme pero ya era inútil, aunque el más avergonzado debería ser yo, más bien debería cuidar lo que digo, un día puede que me mal interprete, pero estará bien, somos amigos después de todo.


    ********************



    -Sora, intenta respirar, y de paso intenta no hacerte en los pantalones por favor-le pedía al castaño el cual difícilmente podía tragar sus alimentos, la noche paso muy rápida, como siempre el espero a que creyera que estaba dormido para abrazarme por la espalda....no, abrazar es mucho, me estaba casi partiendo cuando desperté, por si esa parte no hubiera sido difícil no quería ni imaginar el camino, se veía tan pálido y tembloroso que temo que en cualquier instante le dé un infarto o un ataque de diarrea, supongo que hay personas que le temen a los exámenes, aunque más que nada teme al fracaso, solo espero que se anime.



    -Supéralo de una vez, si estudiaste estarás bien, si no, Roxas se debe buscar donde vivir, no es tan grave - no puedo llamar palabras de ánimo a lo que dijo Iris pues tuvieron un efecto peor.


    -No ayudas-le regañe yo por como ahora a Sora le temblaba una mano, la castaña pareció notar su error y se rasco la nuca apenada, creo que ese fue el desayuno más largo de toda mi vida, pero al menos el castaño no devolvió nada, diciendo que se lavaría los dientes prácticamente se fue corriendo al segundo piso.


    -Increíble que tengas que acompañarlo, a este paso lo llevaras de la manita toda la vida - suspiro ella frotándose las sienes, yo solo gruñí por su comentario y esta reacciono-okey okey lo siento, me pongo agresiva al estar nerviosa, también juego con mi pelo, es algo de familia- bufo mientras acariciaba uno de sus mechones-aunque al menos servirá de algo la salida, puedes buscar tu horario y conocer tu facultad-menciono mientras revisaba el reloj y tomaba sus cosas algo apresurada.


    -¿Ya te vas?-cuestione curioso de que no fuera a despedirse o al menos desearle suerte.


    -Tengo que trabajar, además ni que Sora fuera un bebé para despedirme siempre-bufo ella mientras se colocaba su abrigo, yo la mire caminar hasta la puerta pero se detuvo por unos momentos-.....cuídalo por favor-fue lo último que dijo antes de salir y cerrar de golpe, no pude evitar reírme un poco, a pesar de las palabras igual se preocupaba por él, ¿orgullo de hermana mayor?, difícil de saber.


    -¿Iris ya se fue?-Sora estaba al pie de la escalera viéndome y yo asentí como respuesta-Menos mal, esa chica solo sabe ponerme tenso-suspiro el viéndome agradecido y lo siguiente que sentí fue como salto para abrazarme por el cuello a lo que alce mi ceja-prefiero ir contigo, me siento más tranquilo-me explico mientras no podía evitar sonrojarme.


    -S-Sera mejor irnos, sino se nos hará tarde-murmure haciendo que este me soltara, intente mantenerme calmado pero últimamente el afecto se estaba pasando de nivel, reviso sus cosas por última vez, me colgué mi mochila llevando mis papeles también y nos abrigamos.


    -¿Aún está en pie salir después del examen?-me pregunto mientras caminaba algo tenso a la salida, supuse que saco el tema intentando mantenerse entusiasta pero sabía que era una excusa para alejar los nervios, no tuve más que afirmar y este sonrió feliz al parecer, salimos de casa para no perder más tiempo, me llegaba gustar un poco antes a la hora así que comenzamos a caminar hasta un paradero.


    -Ve pensando donde quieres ir-dije yo mientras revisaba mi celular, eso lo mantendría distraído, ¿cómo lo es?, porque cada 15 segundos murmuraba "esto sí....esto quizás.......mmm quizás eso no", esperar el transporte fue algo fácil, más por cómo eran pocas las personas que estaban con nosotros y pudimos irnos sentados, me coloque uno de mis audífonos para escuchar música en el viaje, no sé en qué momento el me quito uno para escuchar pero no me queje, tras un tiempo en que casi termine durmiéndome sentí como me jalaba, supe que era nuestra parada y sin resistirme lo seguí.


    Universidad Kingdom Hearts.... cuando decían que era prestigiosa no bromeaban, era un gran edificio y más, todo el barrio alrededor era territorio de esta para las diversas facultades que habían, mientras caminábamos nos entregaron unos volantes, área de deportes, de arte, intercambio e incluso una biblioteca, miraba impresionado todo lo que a lo lejos se veía mientras el castaño aun me jalaba del brazo, tras haber preguntado a un guardia de seguridad terminamos frente a puerta que por la ventana se veía era una amplia sala con varias sillas, pude saber que ahí seria el examen pues habían personas a su alrededor, estaban respirando nerviosos, otros lucían despreocupados, algunos parecía que les daría un ataque pero ninguno estaba más cerca de tener uno que Sora, a cada cinco pasos elevaba los brazos inhalando profundamente y lo soltaba, un maestro salió de aquella sala y dijo que comenzarían en 5 minuto por lo que estuvieran preocupados, en ese punto el castaño comenzó a hiperventilarse por lo rápido que tomaba y soltaba aire.


    -No podre, no podre, no podre, no podre-susurraba moviéndose de un lado a otro mordiendo sus uñas en el proceso-no estoy listo, no puedo con esto-iban sumándose cada vez más palabras negativas y yo mantenía la compostura de algún modo, también estaban sus miradas que no dejaban de observarme a los 10 segundos como si fuera a desaparecer, ya cuando anunciaban los 2 minutos estaba al borde del llanto y por más divertido que fuera, no podía permitir que lo arruinara.


    -Aff-suspire llamando su atención, avance hasta una de las paredes y me apoye en esta-me quedare aquí para que me veas, recuerda lo que te dije, no te dejare solo-le recordé mientras me cruzaba de brazos, afortunadamente las ventanas no tenían cortinas, poco a poco pudo volver a sonreírme hasta que indicaron que debían ingresar, su sonrisa flaqueo y temía que su expresión de horror volviera-Tu puedes-le dije sujetándole de los hombros.


    -Claro......claro-susurro más convenciéndose así mismo, una traviesa idea recorrió mi mente y acorte la distancia entre nosotros y deposite un pequeño beso en frente, este se alejó apresurado, me veía sorprendido pero yo estaba muy tranquilo, escucho el segundo llamado y entonces se apresuró a entrar aunque notaba que no dejaba de tocar su frente, finalmente se volteo en la puerta y yo le mostraba mi pulgar indicando que todo iría bien, me dio la espalda para irse corriendo pero para mí no había engaño, lo había visto sonreír antes de entrar.


    Durante aproximadamente 1 hora mi única distracción fue mi celular, claro que solamente tenía el juego de solitario así que prácticamente me aburrí como una ostra tras una partida, de vez en cuando las personas salían ya libres del estrés, Sora tomo un asunto del lado de la ventana así que podía verlo bien, se veía concentrado, en algunos instantes volteaba a verme, respiraba profundamente y volvía a leer todo, al menos esa impresión me daba, yo solo tenía que intentar mostrarme tranquilo aunque solo deseaba ir al café y tomarme una taza de chocolate caliente, tan sumido estaba en esos pensamientos que no sentí como alguien se apoyaba a mi lado.


    -Oye-escuche una voz y voltee la mirada para observar quien era-¿tengo que seguir llamándote para que me notes?-me cuestiono Riku claramente molesto.


    -Jeje lo siento, tenía la mente en otra parte-me disculpe y el soltó un pequeño suspiro antes de observarme, por algún motivo sentía una pequeña sensación nerviosa por sus ojos celestes que recorrían mi cuerpo.


    -¿Tu también vas a estudiar aquí?-me cuestiono él y yo asentí como si fuera obvio-ya veo, ¿te quedaras en los apartamentos del instituto?-esas palabras fueron suficientes para que yo me mostrara interesado


    -No tengo mucho dinero que digamos, no podría costearlo-susurre yo mientras me rascaba la mejilla algo apenado, apenas tenía mis ahorros aunque hoy debían pagarme mi semana.


    -Oh, pues no son caros, además si tienes becas puedes llegar a aplicar a uno-me menciono mientras yo me quedaba ahora con esa posibilidad presente, es decir, no me puedo quedar siempre en casa de ellos, menos aún durante los 5 años de mi carrera-¿tienes tus papeles aquí?-me pregunto y yo los saque de mi mochila.


    -¿Y cómo funciona?, ósea, no creo que sea un apartamento para vivir exactamente-susurre yo mientras este ojeaba mis papeles bastante rápido y se le veía una sonrisa.


    -Es más como un piso, ya sabes una habitación, un baño, una cocina y sala, aunque tienes que compartirlo con alguien-me explicaba mientras ese tema me ponía algo incómodo de compartir con quien no conozco......aunque tampoco conocía a Sora o Iris, pero no todos son como ellos-buenas calificaciones, ¿eres un pequeño nerd no es así?-me dijo en un tono burlón y sentí como me apretaba el cuello con su brazo y me revolvía mis cabellos con su mano.


    -Jeje algo así, ya suéltame, se supone que eres el mayor aquí-le dije pero este aumento el apretón, sentía como apoyaba su pecho en mi espalda y su mano seguía dejándome aún más despeinado de lo que estabas


    -Oh conque el mayor ¿eh?, ¿acaso me estás diciendo viejo nerd?-bufo este mientras yo intentaba no reírme por como el aplicaba más fuerza sin llegar a herirme, estuvimos forcejeando un rato hasta que termine por soltarme-tienes suerte de ser lindo-dijo el mientras volvía a revisar mis papeles y ahí me quede algo descolocado.


    -Ehh ¿gracias?-no sabía cómo sentirme a decir verdad con eso-entonces, ¿tú que dices?-susurre yo mientras el parecía seguir leyendo.


    -Sin duda te darían uno, más si dices que trabajas medio tiempo-me dijo mientras me devolvía mis papeles y el desvió la mirada-de hecho es un buen momento, justo estaba buscando un compañero y ya que te conozco de Sora-mencionaba el pero apenas escuche esas palabras yo lo analice de un lado diferente, el sistema de compañeros siempre era complicado y era una suerte conocer de antes con quien te toco, pero por otro lado el albino era el amor secreto.....no tan secreto de Sora y sabía que a ese castaño no le haría risa que estuviera más cerca de el de lo que él podría estar, más bien me miraría molesto y envidioso-así que, ¿te parece bien?-me propuso el extendiéndome su mano y regrese a la realidad.


    -Ehh-murmure desviando la mirada hacia Sora que nos observaba molesto, únicamente le saludamos con la mano y este sonrojado volvió a enfocar la mirada en la prueba-no gracias, de hecho, pensaba quedar con Iris y Sora hasta que pueda valerme solo, no te ofendas pero, no te conozco muy bien-le negué yo y este bajo la mirada decepcionado dándome una extraña sensación.


    -Ya veo, no te preocupes, entiendo-me calmo el mientras se quedaba apoyado en el árbol más cerca de mí-y dime, ¿qué te gusta?-me cuestiono y sin darme cuenta pase el resto del tiempo hablado con él y conociéndonos un poco más, resulto tener una beca deportiva, éramos algo opuestos pero aun así diría que llego a agradarme bastante, estuvimos así hasta que Sora salía de la sala.


    -Y..... ¿Cómo te fue?-le pregunte yo y este solo alzo los hombros al parecer nervioso y dudoso, quizás ese momento en que sales de una prueba y notas tus errores.


    -Tranquilo amigo, de seguro estarás bien-le calmo el albino colocando su mano en el hombro del castaño provocando que elevara la mirada y asintiera con esa mirada de enamorado que ponía, mi mente comenzó a trabajar al ver ello y una idea me vino a la cabeza.



    -Oye Riku, Sora quería ir a ver algunas cosas en el centro comercial, ¿te importaría acompañarlo?-le pedí yo provocando que ambos me observarán confundidos y yo solo les sonreí-es que debo ir a hablar con Xion acerca del trabajo, nos vemos en casa Sora-me despedí yo de ambos y este alzo su mano como queriendo detenerme pero ya me había alejado, había alcanzado a guiñarle un ojo dándole a entender que aprovechara y no era de menos, después de todo le conseguí una tarde a solas con el chico que le gusta, lo más probable es que llegue cotorreando a casa y diciéndome en la noche muchas gracias por ese momento, se lo merece, al menos para estar tranquilo.


    Tal y como dije decidí pasarme por el café y hablarle a Xion de que pronto entraría a estudiar, ella parecía estar de buen humor, incluso me dio tiempo de su descanso para así poder hablar del tema y los horarios, 20 horas en un fin de semana seria difícil, pero no tenía otra opción, además de que aún no sabía que horario tendría y no podía simplemente ir y venir de aquí, decidí almorzar ahí, además de recibir mi paga decidí colocarme el uniforme para trabajar el resto de la jornada que quedaba, era mejor que quedarme solo en casa, solo esperaba que Sora estuviera pasándola bien para mantener el buen humor, lo más gracioso quizás era como Iris preguntaba de modo disimulado como le fue, puede parecer dura con el castaño, pero yo sé que realmente le preocupa. Para cuando llego la hora de salir nos despedimos de los demás, salí feliz por tener mi paga aunque Iris gano más que yo.


    -¿Que te puedo decir?, la gente deja buenas propinas a una cara linda-se excusaba ella aunque el tono de soberbia no se lo quitaba nadie.


    -Más bien gracias a la falda que tanto odias, todos babean por tus piernas-mencione yo haciendo que esta se sonrojara y esquive a tiempo una patada suya-jeje es broma es broma, en verdad eres linda-le sonreí mientras esta chasqueo la lengua.


    -¿Intentas coquetear conmigo?-


    -Tú sabes que estoy loco por ti-


    -No te culpo, soy hermosa-ambos nos comenzamos a reír por las tonterías que decíamos, llegamos a casa y estuve confundido por el silencio que dominaba el lugar, al parecer Sora aún no había llegado y ambos comenzamos a asear un poco el lugar.


    Terminaron pasando las horas, no entendía como el castaño podía hacerlo todo, esta casa no era exactamente pequeña y por la hora ambos terminamos tirados en el sofá, Iris me pidió que llamara una pizza mientras se bañaba, mientras me gritaba los ingredientes por la escalera yo miraba hacia la puerta, eran más de las 7 de la tarde y aun no llegaba, me agradaba en parte pues me hacía pensar que le estaba yendo bien con Riku pero por otro lado suplicaba que nada malo le hubiera ocurrido, ya cerca de las 8 estábamos comiendo y comenzó una fuerte lluvia, ella comenzaba a mover su pierna inquieta al igual que yo, no había llevado un paraguas y el viento soplaba de un modo aterrador, se escuchó el sonido de una llaves y finalmente Sora hizo acto de presencia en su hogar y para mi alivio no lucía tan mojado.



    -¿Dónde diablos estabas?-le pregunto ella y un escalofrió me llego, fue como una madre molesta mientras Sora se reía nervioso y suplicando piedad con la mirada, el regaño fue corto pero duro, Sora parecía encogerse cada vez más y más hasta que decidí intervenir.


    -Vamos ¿no te quejabas de que ya era grande?, ahora mismo lo estas tratando como niño-le dije yo mientras miraba al castaño pero este me esquivo la mirada, lo pase por algo pues la verdad no deseaba que después de tantos nervios en la mañana ahora se sintiera mal en la noche.



    -Lo consientes demasiado-suspiro Iris antes de ir a prepararle caliente, por raro que parezca esto fue como una situación familiar, solo que en este caso, ¿yo estaría haciendo del papá consentido o la madre preocupada?, en ambos casos resultaba aterrador.


    -¿Y cómo te-no alcance a terminar mi oración cuando él me paso de largo hacia la cocina-...fue?-susurre confundido de que me hubiera ignorado, a ello se le sumó el momento en que lo acompañamos a comer y también cuando el comenzó a relatarle a su hermana su día con Riku, no es que sea celoso, pero en verdad no me gusta nada lo que habla, es porque habla con ella y no con ambos.....bueno conmigo, estoy molesto de que no hable de esto conmigo siendo que yo le conseguí que estuvieran a solas con el chico que el gusta.



    -Sora por última vez, no me interesa donde fueron, es que te besa o no lo que me importa......bueno también castrarlo si se propasa contigo pero ese es otro tema-bufo la castaña ya aburrida de hacer el papel de hermana mayor y se dirigió a las escaleras dando un vistazo hacia nosotros-mañana saldremos a correr temprano si deja de llover así que duerme bien Roxas, buenas noches-se despidió antes de desaparecer por las escaleras y luego oímos un portazo.


    -Aggg mañana empezare horrible ¿no Sora?-gimotee yo volteando la mirada al sofá-¿Sora?-cuestione al no verlo y entonces escuche las pisadas por las escaleras, solo me voltee para notar como su pie desaparecía escaleras arriba y entonces baje la mirada ya molesto, una cosa es que meta la pata y que al menos me lo digan en cara, pero otra cosa es que no me lo digan y me dejen con la conciencia picándome el cerebro, me pase la siguiente hora intentando distraerme con la televisión pero simplemente no había nada bueno y repasaba el día para ver que había hecho, me di por vencido y apague todo para irme a la cama también.



    Un baño no me ayudo, tampoco el meterme entre las sabanas, menos aún que la lluvia se tornará un poco más fuerte, una vuelta, otra más y otra en que casi termino cayéndome de la cama, ¿por qué tengo que ser de conciencia fuerte?, ahora no poder dormir en el resto de la noche, por primera vez esperaba ansioso que viniera a mi lado, que atravesara esa puerta y sin decir nada se metiera en mis sabanas como solía hacerlo, incluso que tocara mi espalda con sus manos heladas pero.......nada, ningún asomó de su ser y ya fue demasiado.


    Me levante, silenciosamente salí al pasillo, intentaba no hacer ruido con mis pisadas pero era inevitable que la madera rechinara de vez en cuando, finalmente llegue a su puerta y pensé en tocar, él nunca lo hacía conmigo así que sin preguntar entre a su habitación.



    -¡Ah!-un pequeño chillido de sorpresa y ojala hubiera tocado antes, el castaño estaba agitado y algo sonrojado, su pijama estaba mal colocada, al menos la parte superior pues sus pantalones estaban tirados a un lado, entre sus manos estaba su pene erecto, estaba claro que interrumpí en el peor momento-¡No sabes tocar!-grito en voz baja y sentí como me tiro una almohada en la cara mientras se cubría apresurado con sus sabanas.


    -Deberías hacer lo mismo, al igual que hacer eso en el baño-respondí únicamente para recoger la almohada, el me miro molesto y no lo culpo, ya de por si yo estaba algo apenado pero recordé porque vine aquí, avance y sin pedir permiso me senté a los pies de su cama, este se encogió en su sitio y no me miraba-cálmate ya, es algo normal, hasta yo lo hago-decía como si fuera poca cosa, beneficios de ser hombre supongo, se puede hablar de esto sin apenarse o sentirse incomodo, al menos yo.


    -Recuérdame nunca usar el baño de tu habitación-bufo él y se volvió a cubrir por completo con la sábana, solté una pequeña carcajada por arruinar su momento personal y le quite la sábana de su cabeza para que me observara.


    -¿Y bien?, ¿me dirás porque me has estado ignorado?-le cuestione alzando mi ceja y este solo jalo las sabanas para volver a cubrirse, solté un pequeño suspiro y me acomode un poco para tirarme de espaldas en el colchón a su lado-no me iré hasta que me digas, eso significa que no podrás terminar lo que estabas haciendo-murmure pícaramente y note como sus orejas se pusieron rojas, espero un poco y finalmente suspiro para sentarse viéndome de mala manera.



    -....Porque no cumpliste tu promesa de estar el día conmigo-suspiro finalmente y alce la mirada confuso-te lo dije antes del examen, estaba bajo presión y deseaba distraerme y.....no lo sé, yo supuse que después iríamos juntos a algún lugar a celebrar o a quitarme algo de estrés de encima-dijo jugando con uno de sus mechones y abrí mi boca a punto de hablar pero coloco su mano frente a mi pidiendo silencio-entendí lo que quisiste hacer, en verdad me agrado pasar tiempo con Riku, de verdad pero....Aff no lo sé, con solo pensar que si fallo dejaras este lugar me asusta, me dan más ganas de estar contigo que con él, quizás porque fuiste el único que me deseo animo en cada momento.....esto es raro ¿no?-me pregunto y yo únicamente asentí sin poder evitar sonreír-quita esa cara-gruño seguramente creyendo que me burlaba de él pero la verdad estoy feliz, quizás porque dijera que deseaba pasar más tiempo conmigo, o quizás porque creo valer más que Riku para el cosa que es decir mucho y sin poderlo evitar apoye mi mano en su mejilla.


    -¿Qué tal si mañana pasamos el día juntos?-le propuse bastando para que el pestañara un par de veces, como si procesará lo que dije.


    -Pero ¿cómo sé que esta vez sí cumplirás?-bufo él y yo comencé a meditarlo unos momentos.


    -Si no lo cumplo......me teñiré el cabello del color que tú quieras-le propuse pensando en la primera cosa que me vino a la mente y el comenzó a reírse suavemente, me extendió su dedo meñique como un niño pequeño y lo entrelace con el mío, me veía más tranquilo al parecer creyendo que podría perder en ambos casos, agradezco que hoy en día existan los tintes que se caen fácilmente, mi mirada volteo a su reloj de mesa, era bastante tarde así que debía regresar a mi cama, además de ello de seguro aun necesitaba su privacidad, mejor no tocar tanto ese tema o ya pareceré pervertido.


    -Espera, ¿no te vas a quedar?-pregunto por cómo me había separado de él y yo le negué con la mirada-P-pero siempre dormimos juntos, me lo debes al menos-gruño él y yo únicamente le señale donde aún se podía ver un bulto entre las sabanas y él se cubrió con sus manos-P-puedo ir al baño, solo me tomara unos momentos calmarme-tartamudeaba nervioso y me reí suavemente, me acerque a él, deposite un pequeño beso en su frente queriendo decir buenas noches pero note como su mano tomo la mía.


    -Tranquilo, no te morirás por no dormir juntos-le calmaba yo sabiendo que era mejor tener privacidad-además, mejor te ocupas de eso-añadí con cierto tono de picardía viendo cómo se sonrojaba.


    -Pervertido-bufo y sentí como apoyo sus manos en mi pantalón y comenzaba a tirar de él.

    -Hey ¡¿qué haces?!-


    -Tú me viste el mío, ¡ahora yo veré el tuyo!-


    -¡Eso si es raro!-


    -¡Es lo justo!-


    -¡Aggg bien!-grite tras mucho forcejeo, a este paso Iris escucharía del otro lado de la puerta y si nos veía así ya me temía lo peor, este me soltó viéndome de modo exigente, yo suspire y me quite el pantalón frente a él, mi miembro flácido estuvo a su vista y que lo mirara fijamente me puso algo nervioso-¿Feliz?-murmure queriendo volver a vestirme pero me sobresalte al sentir su mano.


    -No se vale si no estás duro-bufo mientras comenzaba a acariciarlo de arriba a abajo, apoye mi mano en su cabeza para querer apartarlo pero él se mantenía firme en su sitio, tuve que more el labio, intentaba procesar como llegue a esto, sus manos estaban calientes, lo peor es como me miraba, mostrándose ansioso de lograr estimularme, eso poco a poco me estaba afectando a mi también, dije que era normal hacer cosas por uno mismo, pero el problema es que yo no las he hecho, entre los problemas, el trabajo y que además esta no es mi casa fueron suficientes para detener mi libido, el problema es que ahora el castaño lo estaba despertando y eso se reflejaba en como termine teniendo una erección -Wow.....lo tienes bastante bien-un tono tímido salió de su boca mientras poco a poco detenía sus manos, aun así no lo soltó, más bien lo apretó un poco más fuerte.


    -Ahh-un gemido que no pude controlar, al parecer lo hizo reaccionar y entonces me soltó.


    -Lo siento, creo que me pase-susurro bajando la mirada, la mía se dirigió a un bulto que estaba en las sabanas que no había bajado, parecía haberle gustado y sonreí, no sé qué cara puse pero cuando este me miro retrocedió un poco-¿R-Roxas?-dijo mi nombre y entonces mi mano se metió en las sabanas, no me costó encontrar su miembro erecto, incluso lo sentí palpitar y me relamí los labios viendo como soltó un gemido de sorpresa.

    -.....No hagas esas caras-susurre mientras este me vio confundido, lo apreté con algo de fuerza y cerró uno de sus ojos, moví mi mano para tocar la punta y note que aun la tenía cubierta además de estar húmeda-no me provoques haciendo esas lindas caras-le dije y quite las sabanas.


    -¡Ahh!-esta vez cubrió su boca con sus manos, ahora era yo quien lo veía fijamente, su miembro erecto atrapado en mi mano, note como quería cerrar sus piernas pero apoye mi mano en una impidiendo que lo hiciera, su piel era suave, apenas tenía bellos y que también estuviera tan caliente me hicieron acariciarla, sentí como temblaba, lentamente moví mi mano de arriba a abajo, apretando la base y con mi dedo presionando la punta, queriendo hacerlo disfrutar pero entonces note como fruncía el ceño-No es justo-susurro finalmente mientras su mirada se dirigía a mi erección.


    -¿Quieres tocarlo?-un tono seductor acompañó mis palabras, note su mirada temblar y casi temblando asintió-hazlo-aquello fue más una orden que el cumplió enseguida, esta vez sentí su agarre con una mayor seguridad, suspire de gusto, acorte un poco la distancia, este hizo lo mismo y nuestras frentes se apoyaron una con la otra.


    -Mmm......estamos iguales-susurro mientras esa cara que ponía no me estaba ayudando, se veía curioso y a la vez emocionado, sólo me provocaba más y el me sonrió suavemente-nuestro secreto ¿verdad?-esas palabras venían con una intensión que aunque quisiera ya no podría rechazar, no ahora.


    -Nuestro secreto-dije a modo de afirmación y comencé a mover mi mano sobre su miembro, este sin esperar más hizo lo mismo con el mío, nuestras manos iban de un modo lento, conociendo el tamaño y el grosor del otro, poco a poco eso se volvió un movimiento más rápido y fuerte, uno tal que ambos comenzábamos a respirar por la boca y el aroma de nuestras hormonas parecía hacer más candente el aire.


    -Más........rápido-sus suplicas me hicieron apretar con fuerza, como venganza este hizo lo mismo y mi mano pasaba de su pierna a su muslo sintiendo como ardía del gusto.


    -estas chorreando, ¿acaso habías planeado esto?-susurre mientras este entrecerraba sus ojos y respiraba agitado por la boca ya que comenzaba a manchar mi mano.


    -N-No......yo no.....Ahh-ni siquiera sus palabras podían salir, solo pequeños gemidos que no podía reprimir, lo peor era que esa misma actitud me estaba afectando a mí, me estaba costando pensar claro, quería apresurar esto pero tampoco quería que terminara, me contradecía a mí mismo y solo podía terminar pensando en él.


    -Abre las piernas-su respiración chocaba con la mía, este abrió los ojos de golpe y se mostró asustado-anda confía en mi-su mirada se posó en la mía, toda su cara estaba roja pero finalmente cedió, sin dejar de mover mi mano me puse entre estas, lo levante suavemente para que se sentara en las mías y nuestras erecciones llegaban a frotarse, solté un suspiro de gusto y este un gimoteo por como la ocasional fricción ahora resultaba más agradable.


    -Es.....vergonzoso, Ahh....no lo mires tanto-gimoteo apenado mientras su otra mano apretaba mi hombro, parecía querer cerrar los ojos por la pena pero sabía que no lo haría, no se perdía detalle de cómo se movía mi mano y yo tampoco de la suya, presionaba mi cadera con la suya, las puntas se tocaban más y más, un gemido más sonoro salió de sus labios mientras yo mordía los míos, agradecía que aun lloviera pues sus gemidos eran enloquecedores, movía mi mano más frenético intentado controlarme y no saltarle encima, hacerle cosas más serias, la siguiente escena no me ayudo para nada, se había metido una mano en su camisa y sabía que estaba acariciando su pecho-no mires-gimoteaba con la respiración más agitada y su mano se estaba llenando con todo lo que escurría de la punta tentándome a hacer cosas pervertidas con él.



    -Lo dice el que no deja de tocarse-sonreí pícaramente logrando que se sonrojara más, estaba por terminar, mi mano se llenaba de su presemen y él estaba temblando con fuerza, su agarre perdía fuerza, se estaba agitando demasiado hasta que soltó un sonoro gemido de gusto, uno que retumbo en mis oídos y temí que nos descubrieran, encorvo su espalda, note como se ponía tenso y entonces sentí mi mano ser manchada por su semen, saco su lengua, un rastro de saliva caía por su boca mientras cada vez salían más y más chorros, su expresión de placer término por derrotarme y yo también acabe en su mano, ambos estábamos temblado, mecía mi cadera con cada espasmo que me recorría por mi orgasmo, muy a mi pesar lo disfrute, el éxtasis, el placer, el morbo de que no apartará su mirada, a final de cuentas yo también lo necesitaba


    -Ahh.....Ahh-sus gemidos salían entrecortados, quito su mano de su camisa, se acercó a mí y con este me abrazo para esconder su rostro en mi cuello, su respiración no me ayudaba, hundí mi nariz en sus cabellos e inhale su aroma para calmarme pero era difícil-no te muevas-una súplica que agradecía, nos quedamos así hasta que finalmente nos pudimos normalizar un poco.


    -....no tienes...ya sabes-susurre mientras este se separaba de mí, parece que me entendió, me dio la espalda para buscar en su cajón y yo desvié la mirada para no ver su trasero, finalmente me volvió a ver con unos pañuelos, ambos estábamos algo sucios, no solo nuestras manos sino también nuestros miembros ahora flácidos y parte de nuestros muslos, comencé a limpiarme, lo hacíamos en silencio aun con las respiraciones agitadas, apenas terminamos el apunto a un pequeño basurero, los deje ahí y entonces llego ese momento, ese en que después de cada momento de placer viene uno que no es muy agradable, nos habíamos vuelto a colocar los pantalones y estábamos viéndonos uno al otro, esperaba su opinión y entonces despego los labios.



    -.....Lo lamento-susurro y yo levante una ceja confundido-por andar de caliente te pedí que hicieras esto y.....y de seguro, ya no me ves de la misma forma-me explico viéndome sonrojado antes de ocultar su mirada con sus cabellos, apretó su mano y no pude evitar sentirme enternecido, estaba asustado.



    -Nada podría cambiar el buen concepto que tengo de ti.....además, fue una buena experiencia-añadí con las mejillas rojas pero no eran anda comparadas con las suyas, me sonrió suavemente y entonces beso una de mis mejillas, me observo algo asustado por lo que hizo y yo me la toque sintiendo que me ardía-está bien, se por qué fue-susurre interpretándolo como un agradecimiento.


    -Gracias.....aunque eres un pervertido Roxas-bufo mientras me sujetaba las mejillas y las estiraba suavemente-no vuelvas a poner esa cara, sentí que en cualquier momento me ibas a violar-gimoteo fingiendo un tono asustado mientras que yo solamente me rasque la nuca suavemente.


    -Lo siento, ¿era tan fea?-pregunte pues no me podía ver a mi mismo para saber qué cara puse.


    -Mmm no es una mala cara, es más bien excitante pero....como que sentí que no te conocía para nada, más bien, fue algo inesperado-


    -Bien bien, basta del tema-susurre mientras me estiraba un poco, me sentía más relajado por haberme desahogado sexualmente, aun si solo hubiera sido eso-si no dormimos mañana ni a cañonazos despertamos-le indique yo y este asintió mientras jalaba la sabana para cubrirnos.


    -Jeje, no siento frio-sonrió mientras me abrazaba sin siquiera pedir permiso, apoyo su cabeza en mi pecho y sentí una de sus mejillas frotarse suavemente en esa zona-¿te molesta?-cuestiono aunque para ese entonces ya hasta usaba mi brazo de almohada


    -A este paso terminare siendo tu peluche-susurre mientras solamente lo veía acomodarse más, estaba tan cansado que apenas podía procesar algo.


    -Ah cierto-susurro mientras alzaba la mirada hacia mí-la próxima vez nos bañáremos juntos-dijo únicamente y ahí si fue el momento en que me puse tenso, estuve a punto de abalanzarme sobre el por lo que habíamos hecho y sabía que requeriría mucho autocontrol para ello, sin embargo cuando quise protestar él ya se encontraba dormido, un suspiro fue lo único que pude soltar antes de reír y me apegue más a él, me quede viendo su rostro dormido, como cada noche repase todo el día y ahora…sé que algo va mal, estoy cariñoso, demasiado con él, Iris tenía razón al final, lo consiento demasiado pero no puedo evitarlo, tengo miedo de perder a un nuevo amigo, tengo miedo de volver a estar solo, quizás estoy actuando así debido a que quiero asegurarme de ser alguien importante para él, pero no debo serlo tanto, porque a este paso que voy puede que la próxima vez que estemos en una situación así pierda el control, no por amor, por un deseo carnal, porque supe bien que solamente deseaba placer en este momento pero me controle, lo peor de todo es que siento que él no tomara distancia de mi por sí mismo, si las cosas siguen así entonces nosotros….oh vaya.


    .....estoy al borde del límite
     
  8. Autor
    riolu

    riolu

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    Capítulo 6 invierno, somos amigos, ¿cierto?-parte 1


    "Te amo, siempre lo he hecho"


    Esas palabras resonaban en mi mente al momento de despertar, apoye mi mano en mi cabeza, sintiendo algunas gotas de sudor, un sueño, una pesadilla, no estaba seguro pero me había alterado, respiraba algo agitado, sentía como si esas palabras quisieran recordarme que hay cosas sin resolver, cosas que aún no me permiten tener una noche de pleno descanso como he intentado conseguir estos días. Apenas pude llegar a sentirme más calmado cerré mis ojos, aun tenia las visiones de lo que paso en mi mente mientras dormía, estaba la imagen de mi gemelo, este se ubicaba frente a mí, como un fantasma que quiere torturarme, mejor dicho sobre mí, yo me encontraba acostado, su peso me aplastaba pero sin herirme, me observaba con su rostro lloroso pero no había nada que hacer, era mi hermano, mi familia.....no, ya no lo era, no después de lo que me provoco, el único modo que puedo verlo ahora es con desprecio, aun si este me suplicaba el perdón apegándose a mí, no era posible, cada quien debe tomar la responsabilidad por sus actos, no puede simplemente hacerme algo así de malo y salir impune, menos cuando me ha traicionado de un modo tal....menos cuando es la persona con quien he crecido toda tu vida.


    -"¿Es porque lo tienes a el ahora?"-me pregunto y esta vez mi expresión se suavizo un poco para dar paso a la confusión-"¿es por qué tienes a Sora que no me necesitas a mí?"-murmuro y sin dudarlo llegue a asentir, dos lagrimas cayeron por sus mejillas, una triste sonrisa se ubicaba en su rostro y como si fuera un reflejo quite una lagrima con mi dedo, observe mi mano confundido por aquella acción, este solo mantuvo su expresión y entonces comenzó a desaparecer-"aun eres mi hermano"-fue lo último que llegue a soñar, después de ello me desperté y así lo he estado por los últimos minutos.


    Solté un pequeño suspiro, comencé a observar mi alrededor, la habitación de Sora, exactamente donde me dormí, apoye mi mano en mi frente, deseaba saber qué es lo que mi atormentado cerebro quería decirme ahora, ¿qué significó ese sueño?, Ventus estaba hablándome y se veía arrepentido, adolorido pero eso no basta, cada uno debe aceptar las consecuencias de sus actos, por otro lado, no dejaba de ser mi único hermano, peor aún, mi gemelo, puedo guardarle rencor pero no podría agredirlo físicamente, al menos no al punto de romperle la cara o alguna parte de su cuerpo......aun soy su hermano, quiera aceptarlo o no, todo eso paso a segundo plano al escuchar un gimoteo, voltee a ver al castaño que dormía apegado a mi pecho, bastante a decir verdad, buscando mi calor y entendí porque, su espalda estaba destapada, me moví con cuidado para cubrirlo, hacia bastante frio y no era de extrañar, las nubes por la ventana se veían grises, amenazando con llover nuevamente, escuche un pequeño quejido a mi lado, entre sueños él estaba acurrucándose en mi pecho y simplemente sonreí para abrazarlo suavemente.


    -Roxas-susurro y baje mi mirada hacia él, aún estaba dormido y me preguntaba qué era lo que soñaba conmigo, extendí mi mano, toque suavemente su rostro con mis dedos sintiendo la suavidad de su piel.


    "¿Es por qué tienes a Sora que ya no me necesitas?"-esas palabras se quedaron impregnadas en mi cerebro, observe al castaño entre mis brazos durmiendo sin hacer más que unos ruidos de vez en cuando, quizás lo he estado utilizando, quizás sin darme cuenta ambos llenábamos el vacío de la falta de nuestros hermanos con el otro, pero su compañía era diferente y lo sabía, porque podía confiar plenamente en él y algo me decía que él lo hacía de igual modo, me reí suavemente, ¿cuándo me volví tan sentimental?, ¿fue cuando mi vida se fue al diablo o cuando llegaron ellos a arreglarla?, solo lo aferre más a mí, me sentía cálido y apreciado en este hogar, esperaba eso no cambiara.


    -Roxas-volvió a llamar mi nombre y esta vez note como se estaba aferrando más a mi-Roxas-nuevamente pero esta vez fue un tono más suave, casi al tono de un.....gemido.


    -¿Sora?-susurre algo incómodo y entonces note como su temperatura comenzaba a subir, sus brazos se aferraban a mí con fuerza y entonces su respiración se comenzaba a agitar....¿acaso el?.


    -Roxas......Roxas......ahh-un gemido sonoro y entonces mis mejillas me ardieron por completo, no podía ser que él estuviera fantaseando conmigo, lentamente lo intente a separar de mi pero este me sujeto más fuerte, podía sentir algo duro apoyado en una de mis piernas, intente no mirar hacia abajo ni imaginarme nada malo pero en cuanto comenzó a frotarse me comencé a alterar-Roxas......no te vayas-gimoteo con un tono más triste, eso me hizo calmarme más pero sus leves espasmos no se detenían, lentamente comencé a alejarme esperando que sus fantasías hubieran terminado con ello, lo que no me espere es que se moviera contra mi empujándome.


    -¡Ahh!-grite al encontrar el borde de la cama y caerme de espalda en el piso haciendo un ruido seco.


    -Mmm ¿Roxas?-cuestiono Sora abriendo uno de sus ojos mientras restregaba con su mano el otro-¿te caíste de la cama?-me pregunto somnoliento y yo agradecía que hubiera despertado, me comencé a reír nervioso y me incorpore sin dejar de sentir su mirada sobre mí-¿estás bien?, estas rojo-me menciono y toque mis mejillas notando que en verdad me ardían recordándome lo vivido, respire profundo y me calme a lo cual el inclinó la cabeza confuso.


    -Sí, debió ser por el golpe-le calme dándole una sonrisa algo nerviosa, al menos el pareció creerlo y se acurruco de nueva cuenta en las sabanas haciéndome espacio-Sera mejor que regrese a mi cama, si Iris me encuentra aquí nos castrara a ambos-dije a modo de excusa, terminamos dándonos una mirada, intentando adivinar los deseos del otro pero yo solo quería ir a relajarme un momento, más que nada para no recordar lo anterior a esto.


    -¿No me lo darás?-me cuestiono el viéndome adormilado bastando para dejarme más confundido que en toda la mañana-mi beso de buenos días -respondió apartando los mechones de su frente, lo mire algo perplejo y entonces el parpadeo unos momentos, yo creo que despertando bien y ahora dándose cuenta de lo que dijo sonrojándose -olvídalo....s-solo, fue una idea tonta-me pidió antes de darme la espalda y cubrirse por completo con las sabanas, el frio me recordó que estaba descalzo en el piso, lo más prudente hubiera sido irme pero algo en mi me lo impidió, rodee la cama para quedar de pie en el lado que el miraba, suavemente le quite la sabana.....más bien batalle por unos minutos, cuando logre que la soltara solo me miro unos momentos y yo le toque una mejilla con mis dedos, le sonreí y me incline para besar su frente.


    -Buenos días Sora-sonreí cariñosamente alejándome de su frente viendo como él tenía los ojos abiertos-espero no se te olvide que pasare este día contigo-le recordé y este me asintió antes de cubrirse nuevamente, pese a ello no pudo esconderme esa amplia sonrisa que alcance a observar, sin decir más me retire a lo que ahora era mi habitación procurando no hacer ruido, apenas llegue fue que note que el reloj decía que eran las 7:30 de la mañana, no me sentía cansado pero aun así sabía que no tenía mucho que hacer y no quería causar problemas, sin más opciones me metí en las frías sabanas sufriendo un escalofrió en parte agradable, cerré mis ojos e intente apartar todo lo ocurrido hasta ahora, pero yo sabía que algo vendría a impedir que descansara.


    ****************


    -¡Vamos!, ¡más rápido!-



    -No puedo, ¿que no te cansas?-



    -No seas un llorón, guárdate tus quejas para la almohada-



    -Pero enserio duele, hemos estado así desde la mañana-



    -¡Deja de llorar y hazlo más rápido!-los gritos de Iris resonaban en las calles mientras mis pies me llegaban a arder, a las 9 de la mañana me había jalado de la cama diciendo que iríamos a correr, mejor dicho, me ordeno que fuéramos a correr y aquí me encuentro, dando vueltas a la manzana con ella gritándome y yo a punto de desfallecer o vomitar, me gustaría saber que escupiría pues ni siquiera me había dejado comer algo.


    -¡Vamos Roxas!, ¡tú puedes!-me gritaba Sora haciendo de mi animador personal, cada vez que pasábamos por la casa este se encontraba ahí, moviendo sus brazos de arriba a abajo con esas sonrisas de que todo saldría bien, ¿por qué el no corre con nosotros?, no tengo idea, pero al menos él no está sufriendo esta tortura que ella llama ejercicio, este mismo donde dijo que daríamos 5 vueltas y ya íbamos en la novena, pese a todo verlo de apoyo me ayudaba a ignorar el dolor y seguir corriendo sin perder el ritmo. Tras aproximadamente una hora de tortura física finalmente lo dio por terminado, no solo corrimos, sino que nos estiramos, me hizo hacer barras y como si no hubiera sido suficiente castigo práctico conmigo defensa personal donde mis brazos parecían ser su saco de boxeo por como debía protegerme, arrastrando los pies me dirigía a la ducha, Sora solo me felicitaba por aguantar tanto tiempo, la verdad, solo una cosa rondaba en mi cabeza.


    -Un día de estos ella va a matarme-gimoteaba adolorido mientras Sora cruzaba los dedos esperando tanto como yo que eso no ocurriera, por estúpido que suene, me bañe en agua helada a pesar de este frio infernal, mis músculos se relajaban, el dolor se desvanecía por momentos, fue un alivio que tuve que cortar pues sabía que si me quedaba mucho tiempo así solo conseguiría una pulmonía, me lave algo apresurado con agua tibia, tras terminar me coloque una toalla en la cintura, maldita sea la hora en que por cansancio no quise traerme mi ropa, ahogando una grosería salí con nada más a mi habitación.


    -Vamos date prisa, el desayuno está listo-Sora se encontraba en la cama y yo me cuestionaba que hacia aquí-rápido-me regaño lanzándome la ropa a la cara, sentí en ese momento que se me cayó la toalla y me quite las prendas de la cara, parecía que el mismo las había elegido, hasta mi ropa interior por lo que eleve la mirada notando como el desviaba la suya, estaba sonrojado y una pequeña venganza se me vino a la cabeza.


    -¿Por qué tan apenado?, ya me lo has visto-mencionaba con un falso tono de inocencia únicamente provocando que él me diera la espalda lo cual aproveche para colocarme los boxers y los pantalones- ¿lo de ayer te incómoda?-le cuestione provocando que su cuerpo diera un pequeño salto, aun no hablábamos del tema, mejor dicho, no sabía si debíamos hacerlo, solamente estábamos excitados y.....bueno si, no estábamos alborotados al inicio pero igual es un momento que puede tensar todo.


    -¡No me arrepiento de nada!-me respondió al instante que volteaba a verme molesto-nada ha cambiado entre nosotros, así que no me arrepiento, supéralo de una vez-bufo únicamente provocando que lo viera como un niño apenado, tierno a decir verdad.


    -Actúas como un niño, tenemos 18, nuestras hormonas están alocadas, no es algo malo-me acerque para revolver sus cabellos, este me aparto la mano, me observo unos momentos y solo le sonreí indicando que todo estaba bien, unos momentos después el pareció pensar lo mismo y pudo volver a sonreírme-ahora a desayunar antes de que alguien suba y nos mate-le mencione colocándome desodorante y después la playera, este me asintió levantándose, no llegue a colocarme el abrigo antes de que tomara mi mano, una sonrisa traviesa apareció en su rostro, lo siguiente fue como se levantó, beso mi mejilla y entonces se dirigió a la puerta como si nada.


    -No es mi culpa, tengo las hormonas alocadas-se burló antes de sacarme la lengua e irse por el pasillo, me quede unos segundos procesando lo ocurrido, me toque la mejilla y solté un suspiro, algo me decía que me acababa de meter en serios problemas por mi gran bocota, pero bueno, ¿que podría salir mal?. Dejando ello de lado baje a la sala donde ellos ya estaban sentados desayunando aunque más bien Sora devoraba todo a su paso puesto que nosotros entrenamos en ayuna, según ella así agradeceríamos más la comida y realmente llegaba a tener razón, claro que el castaño no puede comer tampoco.


    -Parece que lloverá más tarde, aun así hará mucho frio-suspiro la castaña viendo por la ventana en la cual aún se veían las nubes de un tono gris y oscuro, voltee la mirada al reloj viendo que apenas y pasaban de las 10:30, me senté al lado de Sora para prepararme algo de chocolate mientras el comía unos huevos gustoso.


    -Ojala no llueva, detesto llevar paraguas-bufo el castaño mientras yo notaba como su hermana alzaba una ceja.


    -¿Vas a salir con Riku?-cuestiono curiosa y por un instante los movimientos de mi compañero se detuvieron, me miro de reojo a mí y luego a ella antes de beber de una taza-Ahh ya veo, ¿entonces es una cita?-pregunto ahora y el chorro de leche que Sora escupió llego al otro extremo de la mesa, como reflejo comencé a darle pequeñas palmadas en la espalda mientras el tosía y ella suspiraba por como sus tostadas ahora estaban bañadas en leche y saliva.


    -Solo......una salida de amigos.....no siempre que estoy a solas con una persona es una cita-gimoteaba este con un pequeño rubor en las mejillas, seguramente debido a que se estaba recuperando de casi haberse ahogado.


    -Que delicado, entonces voy con ustedes-menciono con calma, por mi parte era buena idea pues ella también descansaba hoy, seguro lo pasaríamos bien, bueno, nunca he salido con amigos ya que las fiestas a las que iba con Axel eran más.....una borrachera en la que solo me reía de ellos, así que esperaba que saliera bien, cuando iba a aceptar escuche un crujido, el pedazo de pan que Sora tenía en las manos se hizo pedazos cuando este lo apretó, parecía molesto y decidí mantenerme al margen sintiendo que había algo mal aquí.


    -Iremos a la zona de videojuegos, quizás a comer algo, de seguro te aburres mucho-decía el mientras ponía una sonrisa realmente falsa, se notaba más que nada por como enseñaba los dientes y agitaba lo que quedaba de leche en su taza con una cuchara haciendo ruido.


    -¿Entonces irán solo a aburrirse?-cuestiono provocando que el castaño comenzara a agitar sus manos intentando negar ello-además tu sabes que me gustan los videojuegos, podría aprovechar de buscar algunos manga que quiero, además de que Roxas necesita otras ropas-murmuro ella viéndome mientras yo también lo hacia sintiéndome algo apenado.


    -¿Me veo muy mal?-cuestione confundido, Sora me negó con la cabeza y yo creía que tenía razón, no debería verme mal puesto que recupere toda mi ropa y aunque no tengo un gran sentido de la moda me sentía cómodo con lo que llevaba, más que nada unos jeans y los diversos chalecos producto del invierno pero ninguno parecía con mal diseño.


    -Aun así serviría aprovechar el viaje, también podría invitar a Xion ella es buena para estas cosas-murmuro y sin esperar nada tomo su celular dispuesta a llamarla al parecer.


    -También tengo buen gusto y tu detestas ir a comprar ropa, podríamos ir nosotros dos y ya, total lo de sentido femenino para estas cosas no tienes nada-menciono el castaño aunque su tono de voz había cambiado a uno más fuerte y agresivo.


    -Hey, soy como 40% femenina-se defendió mientras ambos la miramos con la ceja alzada ante lo dicho, no es que ella se vea mal, es solo que.....bueno con lo poco que la conozco no la clasificaría como femenina-okey, quizás un 15 pero de ahí no me bajo-gruño molesta desviando la mirada al parecer ofendida y me sentí mal por ello-el punto es este, no te estoy preguntando, te estoy diciendo que iré con ustedes y ese es todo el cuento-esa pareció ser su última palabra, estaba a punto de asentir pero Sora se levantó de su asiento.


    -¡No quiero que vengas!-grito apoyando sus manos en la mesa viéndola molesto, me encogí un poco en mi asiento sintiendo como todo el ambiente se llenó de tensión en un solo instante, más por cómo le había gritado dejándola algo perpleja y esta cerró su celular-¿por qué a cada cosa que quiero hacer te tienes que sumar tú?-murmuro molesto antes de sentarse nuevamente en la silla, la observe unos momentos a ella y luego a él, no sabía que hacer la verdad, ella soltó un fuerte suspiro.


    -Tu sabes porque-respondió juntando sus manos sobre la mesa, una mirada dura caía sobre Sora, este se quedó viéndola fijamente mientras su ceño fruncido poco a poco iba desapareciendo quedando una mirada cabizbaja, pasaron unos minutos así, me limitaba a dar pequeños bocados dudando si era lo correcto en ese momento pero la verdad no entendía que había dicho, parecía algo delicado y por no decir más la curiosidad me estaba torturando-Aff, tu ganas, vayan solos, buscare algo con que entretenerme-murmuro para volver a comer, no hubo palabra alguna, de hecho el castaño no volvió a probar bocado y yo buscaba su mirada, estaba en un punto perdido, cuando me enfoqué más note que observaba de reojo una de las fotografías de su familia, ¿sería algo relacionado a lo que decía?.


    -.....Tu sabes que te quiero-susurro a lo bajo antes de beber lo que quedaba de su taza, pude percibir una sonrisa en la castaña pero eso no me aclaraba nada, de hecho, estaba más confundido que nunca pero por respeto era mejor guardar silencio, el desayuno más incómodo de mi vida, incluso cuando mis padres estaban molestos no se sentía ese aire de tensión y nuevamente me sentía como un extraño que no encajaba con la situación. Agradecí cuando todos terminamos de desayunar, me dispuse a lavar los platos en compañía de la castaña con una esperanza de que me llegase a platicar de ello pero no parecía de humor, menos cuando Sora no se había levantado y jugaba con su celular haciendo bastante ruido, alguien debía decir algo y lamentablemente tuve que ser yo.


    -Hey Iris-esta hizo un sonido con su garganta indicando que me escuchaba-¿cómo aprendiste tanto de defensa personal?-le cuestione decidiendo sacar un tema al azar, más bien uno que mis adoloridos brazos me hacían querer saber y ella me observo de reojo más relajada.


    -Bueno, de pequeña siempre los chicos de otros salones me iban a molestar, me tiraban sus cosas, escondían las mías, me ponían apodos y todo solo por usar frenos y gafas-iba relatando ella con calma y sin planearlo mi mente la comenzó a imaginar más pequeña y vulnerable con aquellos accesorios-cuando me iban a tirar el peluche que siempre llevaba me abalance sobre él, comenzamos a forcejar hasta que le di un golpe en la nariz, creí que me haría pedazos pero en lugar de ello comenzó a llorar porque le salía sangre, se sintió bien hacerlo y más porque me hacía respetar, así que me inscribí en muchas clases de defensa, pero no te mentiré, fue más porque me encanto ver a ese desgraciado llorar y retorcerse en el suelo-sonreía ella con una mirada de satisfacción y maldad alzando su puño, cosa que me hizo alejarme unos dos pasos de ella, un clásico caso de bulling supongo aunque no esperaba que ello llegase a generar a una chica de este tipo.


    -Pfff ella siempre tuvo suerte, la suspendieron una semana por pelearse pero nuestros padres estaban orgullosos-menciono Sora sin apartar la mirada de su juego, aun así cuando voltee a verlo se veía algo molesto.


    -Solo estas envidioso porque cuando a ti te suspendieron te dejaron encerrado en tu habitación-


    -Oh vamos, cualquiera rompe una ventana jugando fútbol-bufo el castaño cruzado de brazos-ojala no hubieras roto tus fotos de pequeña, seguro Roxas se hubiera muerto de la risa al ver lo fea que eras-mencionó y yo note como esta se puso tensa-debiste verla, tenía frenos, usaba lentes, toda una fealdad de 10 años-siguió hablando el mientras note como la castaña apretaba un cuchillo con fuerza.


    -Seguro se veía tierna-mencione para evitar un baño de sangre, ambos hermanos se enfocaron en mi por el comentario-q-quiero decir, mírala ahora, es bastante linda, no puedes negarlo-sonreí yo notando como esta desviaba la mirada con una sonrisa apenada y el castaño me estaba matando con la mirada.


    -¿Ahora qué?, ¿me dirás que te gusto?-se burló ella dándome una dolorosa palmada en la espalda, la soporte pues me animaba saber que estábamos más relajados.


    -Apúrate, no quiero andar hundido en gente-el tono molesto de Sora me hizo reaccionar, apenas termine de secar el ultimo plato y nos lavamos los dientes tomamos nuestros abrigos, aun ante las quejas del castaño yo iba a llevar un paraguas, Iris nos acompañó hasta la puerta y por su mirada parecía que iba a estar aburrida en la casa, si fuera por mi iríamos los tres pero algo me decía que Sora se enfadaría, supongo que porque le prometí pasar el día con él y debo mantenerlo.


    -Al menos tráiganme un pastelillo o algo-nos despidió ella mientras su hermano le sacaba la lengua como si fuera una burla, le guiñe un ojo a ella y esta hizo lo mismo, un gesto para decirle que yo si lo recordaría y parece que bien interpretado, al menos por ella pues apenas comenzamos a caminar por las calles hacia la parada más cercana me percaté de que Sora me veía de mala manera y solo me pude reír nervioso.


    -Si llegas a coquetear con mi hermana, te asesinare-me dijo en un tono frio y molesto pero que aun así me pareció tierno, ¿el motivo?, muy simple, ahora el hacía de hermano sobreprotector.


    -Entonces ¿está bien si coqueteo contigo?-cuestione en un tono pícaro acercándome a él, solo me miro perplejo antes de reírse un poco, me dio un pequeño golpe en el hombro que me dejo la zona palpitando, ¿la fuerza será cosa de familia?


    -Olvídalo rarito, ya tengo a alguien en mente-dijo mientras me sacaba la lengua de manera burlona, lastima para el que yo este de buen humor pues le sigo el juego.


    -¿Alguien llamado Riku?-cuestione elevando las cejas con una mirada picara y nuevamente me dio un golpe, por su sonrojo sabía que había dado en el blanco pero otra duda más llego a mi cabeza -dime pequeño romántico, ¿al menos ya has tenido tu primer beso?-pregunte una vez llegamos a la parada y para nuestra fortuna el autobús ya había llegado, ambos subimos a este notando aliviado que habían justamente dos asientos desocupados en la parte trasera.


    -Claro que he besado-gruño a lo bajo mientras se me adelantaba para sentarse por el lado de la ventana y observar por esta, mala suerte para el que el reflejo me dejaba ver sus expresiones-solo que....creo que besarlo a él me dará lo que busco-murmuro mientras se sonrojaba levemente y yo me senté a su lado con una pequeña sonrisa.


    -El amor, al menos en su lado bueno-suspire yo captando su atención, moví mi mano para restarle importancia, me quede viendo por la ventana al igual que este hasta que recordé algo-¿no viniste al centro ayer con Riku?-cuestione recordando que esa fue la mentira que dije para que salieran juntos.


    -¿Mmm?, no, no tenía dinero y el tampoco, solo nos pusimos al corriente y terminamos en su casa jugando videojuegos-dijo con calma mientras yo me quedaba confundido-le mentí a Iris, no le iba a decir que fui a su casa, no dejaría de molestarme-explico el volviendo a enfocarse en el paisaje.


    -Oh.....y ¿de que hablaron?-pregunte queriendo seguir el tema, este apretó su puño y solo me miro de reojo.


    -De ti-fue su respuesta, no está por decir que me quede tenso pues temía haber causado algo malo-me decía que quería conocerte, me pregunto cómo nos conocimos y si tenías novia, esas cosas, hasta me pidió tu número, aunque claro, yo tampoco lo tengo-lo último lo dijo en un tono más enfadado, me encogí un poco en mi lugar, por primera vez desee ser una tortuga para así poder esconderme, el viaje siguió, no dure más de dos paradas en hacer sonar mi garganta para hablar.


    -.... ¿Estas molesto conmigo?-el tono tímido en el que salió eso ocultaba mi preocupación, este no me dijo nada, solo saco su celular y vio la pantalla.


    -No....si, algo, pero no por eso, sino porque me ibas a fallar otra vez, si no digo nada seguro estaría mi hermana aquí y tu muy apegado a ella-dijo sin voltear a mirarme, no entendí que significaba, también estaban las miradas, significaba un hermano protector no......esperen un segundo, acaso.


    -Oh por dios, estabas celoso, estas celoso-le acuse señalándole con mi dedo notando como casi se le cae el celular de la mano por el pequeño salto que dio.


    -¿Qué cosa?-gruño finalmente viéndome a la cara, sonaba molesto pero su rostro expresaba algo de temor, lo atrape.


    -Le dije tierna y luego linda, desde ahí me has estado matando con la mirada, no por ser hermano protector, sino porque estas molesto de que no te diga eso a ti-dije de modo triunfante notando como estaba comenzando a balbucear y mover los ojos a varias direcciones.


    -Ya quisieras-gruño dándome la espalda, aun así el reflejo de la ventana me ayudo a ver como hacia un pequeño puchero, incluso se encogió en su asiento un momento.


    -Solo para que sepas-dije tocando su hombro notando como se puso tenso-eres mi favorito-le dije para poder colocarme mis audífonos ahora más relajado, este no me miro, sin embargo podía sentir que ya estaba más tranquilo, la gente seguía subiendo, las paradas eran más constantes llegando a ser molesto y con los minutos pasar temía caerme dormido.


    -¡Roxas nos bajamos acá!-grito el castaño y el susto que me dio me hizo sujetarme el pecho, prácticamente me empujo del asiento casi tirándome al suelo, no me dejo recuperarme y básicamente arrastrándome del brazo nos bajamos, estaba dispuesto a regañarlo pero eso paso a segundo plano cuando comenzaron a caer unas gotas sobre mí, había comenzado a llover y sin querer abrir el paraguas fui yo quien lo jalo para ponernos bajo el techo de la entrada, mientras la gente iba saliendo y entrando yo agitaba un poco mi cabeza quitando las gotas que si me llegaron a caer.


    -El de Twilight town es más grande-murmure para mí mismo cuando decidimos entrar, claro está que solo lo había visitado para acompañar a mi madre en sus días que me usaba de mula de carga o cuando Axel me invitaba al cine.....creo que comienzo a odiar estos lugares.


    -Algún día iremos a ese, pero tu invitas-sonrió mientras se sacudía un poco sus cabellos húmedos, yo en cambio dirigí mi mirada hacia uno de los mapas del lugar, al menos esperaba orientarme, algo que no iba a lograr pues nuevamente sentí un jalón en mi brazo y me veía arrastrado, mientras caminábamos este me iba diciendo que cosas le gustaba, de que lugares prefería apartarse y como hablo y hablo de una cafetería viéndome con un peculiar brillo en sus ojos, era muy obvio que también quería un pastelillo pero eso preferí reservármelo para después, tras casi darle la vuelta a todo el lugar me llevo a un lugar algo.....peculiar.



    -.....¿Una juguetería?-cuestione al estar frente al local, para cuando quise decir algo este ya había entrado y se me había perdido en las estanterías, solté un suspiro y tuve que entrar a alcanzarlo, sentía la mirada de algunas personas sobre mí por como veía algunos juguetes, si he de ser honesto, no recordaba cómo eran las jugueterías, más bien, si había entrado a alguna antes, supongo que es lo que se gana de solo centrarse en estudiar, me comencé a sentir mal por un momento, ver a tantas familias alrededor me hacía tener un sentimiento de abandono por lo que apresure mi paso, finalmente pude divisar una cabeza castaña y desordenada, cuando estuve a unos pasos note que estaba revisando una estantería en particular-No sabía que eras alguien de peluches-murmure acercándome más a él provocando que diera un pequeño salto por la sorpresa.


    -No es para mí, es para un regalo-respondió mientras intentaba sonar serio pero le salió muy mal el intento pues se había puesto nervioso, alce una de mis cejas provocando que desviara su mirada-okey, quizás tenga uno o dos peluches en mi armario, pero los tengo porque son unos regalos que aprecio, no porque los necesite para dormir o algo así-admitió mientras acariciaba la cabeza del juguete que tenía en sus brazos.


    -Claro, pues tu peluche estos días he sido yo-mencione ganándome un pisotón de su parte, aparte de dolerme me dio un poco de risa por como vigilaba el alrededor temiendo que alguien hubiera escuchado, finalmente suspiro y comenzó a revisar los peluches, me distraje viendo volar una mosca hasta que pareció decidirse por un.....perro?, gato?, no sé qué era pero tenía un cuerno, lucia algo panzón, era celeste con el abdomen blanco y los botones que tenía por ojos eran negros, por ultimo tenía un símbolo que parecía un corazón, digo que parecía pues no estaba seguro, solo llevaba una etiqueta que decía "dream eater".


    -Es para mi hermano, no es una ocasión especial o algo, pero seguro que le alegrara una sorpresa-me menciono el mientras lo apretaba suavemente, al parecer también serbia de almohada, seguro seria mas útil así.


    -¿Le gustan los peluches?-cuestione sin poder imaginarme al chico serio de las fotos abrazando eso.


    -Los odia, dice que son un gasto de dinero-


    -Entonces ¿por qué?-


    -Porque si ve el peluche sabrá enseguida que es de mi parte, no se atreverá a tirarlo y tendrá que lidiar con él, será como tenerme a su lado, de ese modo sabe que aun pienso en el-explico el mientras bajaba un poco la mirada acariciando la cabeza del juguete -no vino estas vacaciones a casa, aun si hablamos un poco.....solo quiero que sepa que no estoy molesto-susurro algo decaído.


    -Si es universitario entonces es normal, además, quizás le sea más difícil decir adiós si los ve por un rato-dije como un modo de excusarlo pues no quería verlo así.


    -Puede ser-afirmo mientras no se veía muy convencido, al menos volvió animarse al poco tiempo, al ir a la caja le dijeron que podía ponerle un nombre en una de sus patas, infle las mejillas para no reírme cuando lo nombro "meow-wow", apenas tuvo el paquete envuelto pareció recordar el hecho de que lo acompañaba, sin ninguna palabra tomo mi mano para hacerme caminar más rápido, casi aplastando a los niños con sus madres, jamás vi a alguien pagar e irse tan rápido como lo hizo el-Por favor olvida los últimos 5 minutos de tu vida-me pidió mientras se le veía claramente avergonzado, creía que en cualquier momento su rostro estallaría por lo rojo que estaba así que decidí permanecer callado, eso sí, la sonrisa burlona que llevaba encima no me la quitaba nadie.


    -¡Sora!-escuchamos como llamaban su nombre y ambos volteamos la mirada a todos lados, cuando escuchamos un segundo llamado nos dimos la vuelta y me enfoque en una pelirroja que estaba acercándose a nosotros, me quede unos segundos analizándola bien, estaba seguro de haberla visto pero no lo podía recordar.


    -Kairi-murmuro antes de sonreír cuando la joven llego a nuestro lado-¿qué haces aquí? ¿Estás sola?-preguntaba mientras le besaba su mejilla a modo de saludo y esta lo hacía de igual manera.


    -Vine con mi prima, quería comprarse unas pinturas y de paso comer algo-respondió mientras señalaba a una joven de su misma altura pero rubia que veía algo en su celular algo apartada-¿qué hay de ti?, ¿otra vez escapando para no estar con iris en su día libre?-pregunto mientras yo alzaba una de mis cejas curioso de ese último dato.


    -Algo así, quería comprarle algo a Vanitas, ya sabes que no volverá hasta el verano-suspiro bajando un poco la mirada y esta le dio una palmada en el hombro para animarle-también quería que Roxas se distrajera un rato, ah sí, ¿ya lo conoces?-cuestiono mientras me señalaba con la mano donde estaba la bolsa del peluche.


    -Solo de paso-me sonrió de manera gentil mientras yo le devolvía el gesto-A todo esto Sora ¿por qué van de la manito?-cuestiono la pelirroja, ambos nos miramos confundidos y entonces bajamos nuestras miradas percatándonos de ello, en verdad no nos habíamos soltado, siquiera me había llegado a dar cuenta pues me había arrastrado por todo el lugar, solo ahora que lo note pude sentir su tacto cálido y algo húmedo, parecía estar nervioso-no te conocía esas mañas Sora-murmuro con un leve tono pícaro mientras este balbuceaba sonrojado intentando excusarse de alguna manera, afortunadamente yo si pude pensar aunque estaba algo avergonzado.


    -¿Que te puedo decir?, una agresiva hermana mayor me ordeno que no se me perdiera, tú debes saber lo inquieto que es y créeme que no quiero escucha por el alta voz, "el joven Roxas, presentarse en servicio al cliente"-dije en el clásico tono de esas jóvenes del servicio cuando se perdía un niño.


    -Jeje buen punto, aunque debiste traerte una correa es más seguro-se reía esta al parecer creyéndose mi mentira, aunque quizás no lo fuera tanto, si no me hubiera arrastrado a todos lados para esta hora ya lo hubiera perdido con lo inquieto que es.


    -Estoy aquí-gruño inflando las mejillas por nuestros comentarios y nos dio la espalda claramente indignado, me rasque la nuca algo incómodo por creer que había metido la pata y la pelirroja solo me sonrió como si quisiera calmarme.


    -Aprovechando que están aquí, ¿quieren ir al cine con nosotras?-propuso Kairi mientras el castaño la veía de reojo-tengo entradas extra y es algo raro ir solas las dos, además aún es temprano-explico mientras juntaba sus manos en una pequeña suplica.


    -....Supongo que si tienes entradas no hay de otra-suspiro Sora mientras le daba una sonrisa, esta pareció animarle y fue a hablarle a su prima-¿por qué siempre me convence?-susurro cruzado de brazos mientras se le veía algo molesto, bueno, el quería que fuéramos nosotros dos hoy, supongo que si alguien se cola en tus planes te molestaras sin importar que.


    -¿Quieres ir al cine?-le dije yo mientras este alzaba la ceja


    -Kairi ya nos invitó-


    -Lo sé y vi que te molesto un poco la idea, así que pensé que si te invitaba yo sería mucho mejor-explique con calma mientras este intentaba no reírse-¿qué?, ¿no te gusta mi razonamiento?, porque la verdad ya veo una sonrisa en esa cara-dije yo señalándole con mi dedo y este se cubrió la boca con su mano pero aun así seguía riéndose.


    -Jajá okey okey, quizás si me anima más-admitió el mientras me daba un golpe en el hombro-pero solo si compras las golosinas-excusa barata para defenderse pero si está sonriendo todo lo vale.


    -Trato, ahora, ¿me devuelves mi mano?-cuestione bajando la mirada mientras este lo hacia también.


    -Bien, pero te costara el almuerzo también-dijo soltando mi mano, solamente me reí nervioso y agradecí que me hubieran pagado el día anterior, ambas regresaron en unos momentos, aquella rubia se presentó, Naminé, un nombre algo curioso pero aun así intente mostrarme amable.


    -Kairi estudiara turismo, yo entraré en la facultad de artes-los cuatro caminábamos en dirección al cine del lugar, Sora iba más adelante con Kairi discutiendo que verían así que ella y yo estábamos hablando para no ir callados.


    -Parece que todos iremos a la misma, eso es bueno-sonreí yo pues al menos Sora no estaría sin sus amigos, seguí hablando con ella relajadamente, la verdad era algo tímida pero era buena chica, también era educada, saco su celular para mostrarme algunos de sus dibujos, no era de muy buena definición la cámara pero podía admitir que eran buenos trazos-en verdad tienes talento, seria genial verlos algún día-le elogie yo haciendo que sonriera algo apenada, nunca he sido del tipo que va a museos a menos de que sea por una tarea, pero se reconocer trabajos con esfuerzo y por lo que veía, ella realmente ponía todo en sus creaciones.


    -¿Me das tu numero?-aquella pregunta me descoloco un poco-así podríamos juntarnos y te mostraría mis dibujos, aunque claro, no son la gran cosa-susurro ella mientras desviaba la mirada, estaba por sacar el mío y dárselo pero.


    -No tiene celular-la voz de Sora nos llamó la atención a ambos-se le cayó en el retrete-añadió antes de que yo pudiera negarlo provocando que ambas comenzaran a reírse por ello, solamente me quedo sonreír de modo apenado mientras veía al castaño, ¿por qué había mentido así?


    -Bueno, seguro podremos vernos algún día-murmuro ella mientras veía que ya habíamos llegado.


    -C-Claro-afirme mientras ahora sentía que en verdad me estaba matando el castaño con la mirada, decidí mantenerme en silencio mientras ellas elegían la película, una vez se decidieron por un drama y acción nosotros fuimos a uno de esos puestos del lugar que son más caros que nada, luego se preguntan porque la gente cola comida en cine, aunque aprovechando que él se decidía que comprar decidí abordar el tema-¿ahora que hice?-le susurre yo mientras este me miraba de reojo.


    -Coquetear con la prima de mi mejor amiga-respondió como si fuera obvio.


    -.....Sora, tu sí que eres celoso-murmure haciendo que este se sonrojara y me pellizcara mi brazo con fuerza-¡ouch!, okey okey me callo-gimotee mientras me frotaba la zona, tras pagar por las cosas fuimos algo cargados hacia ellas, lo bueno es que la película recién había comenzado así que nos dirigimos a la sala.


    El lugar estaba a oscuras, apenas iluminado por la luz de la pantalla donde se veían las normas de seguridad, entramos a tiempo al parecer, con cuidado de no tirar nada nos ubicamos en nuestros asientos, Sora estaba en el ultimo a mi derecha mientras que Naminé estaba a mi izquierda, los clásicos avances de película, los movimientos para pasar las cosas y lograr acomodarnos, el silencio del lugar que hace sobresaltar a todos por el repentino sonido que casi rompe los tímpanos, todo normal, tal como recordaba de la última vez que vine a una, donde en ese entonces Axel decía amarme y me pedía acurrucarme con él, de vez en cuando intentando meter su mano en mi pantalón cuando no había alguien cerca, mas disimulado si había mucha gente alrededor y solamente insistía ir a casa para tener sexo, me pregunto si puedo clasificar eso como una cita....no lo sé.


    -"Al menos esta vez será mejor"-ese pensamiento fue una súplica, parecía respondida conforme el tiempo iba pasando, todo comenzaba normal, la escena tranquila, el protagonista, los eventos siguientes, nos manteníamos en silencio para disfrutar de ello, en un momento sentí como el castaño se había movido pero solo era para beber de su vaso, cuando lo volvió a dejar en su lugar su mano se quedó apoyada en la mía, no dije nada, pensé que se daría cuenta de ello y la apartaría, en cambio paso a apoyar su cabeza en mi hombro, tuve que morderme el labio para no intentar decir algo que nos delatara, era una posición que se podía malinterpretar, al menos la oscuridad nos cubría pues no quería dejarlo mal frente a su amiga, aunque realmente, ellas parecen más centradas en la película que nada, cosa que yo debería hacer también, en lugar de ello lo mire de reojo a él, se le ve calmado, como si no estuviera haciendo nada malo o raro, simplemente suspire y recargue mi cabeza con la suya, buscando estar cómodo también e increíblemente lo logre, podía sentir su fragancia, me relaje un momento y fue entonces que sentí como entrelazo sus dedos entre los míos, apretó suavemente mi mano, como si quisiera hacerlo disimulado, no me resistí, no me moví en absoluto, intentaba mantener la mente ocupada en otras cosas, de vez en cuando escuchaba como ellas hablaban a lo bajo pero no sé de qué realmente, intente enfocarme en la película pero me era difícil por tener esa cercanía, por cómo me dejaba ser, por como aquello simplemente me resultaba agradable, el no sentirme amenazado u hostigado.... solamente me queda preguntarme algo.



    ¿Esto es normal?
     
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    riolu

    riolu

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    Capítulo 6: invierno, somos amigos, ¿cierto?-parte 2


    Las imágenes pasando, la gente murmurando, risas, exclamaciones de asombro, el reflejo de inclinarse hacia adelante por el drama del momento, una sala de cine debería ser para ello, para que una obra que alguien se atrevió a crear sea expuesta, que la historia influya en las personas esas mismas emociones, les haga sentir parte de otra realidad, aunque claro, yo no puedo sentir nada de eso, no porque tengo 18 años, no porque piense que eso no va conmigo, sino que mi mente no había procesado nada de la película, tenía más problemas en no llamar la atención pues a mí derecha, se encontraban la mejor amiga de Sora y su prima, ambas centradas en el filme y eso era bueno, pues si alguna de ellas volteaba a verme, notarían como el castaño está apegado a mi brazo, no sé porque lo permití, de tomar mi mano paso a apoyar su cabeza en mi hombro, como un idiota yo también me acomode en él y no se en que momento sus brazos se aferraron al mío, si no fuera porque estábamos en diferentes sillas seguro estaría sobre mí, ¿la razón por la cual no le he dicho nada?


    Esta dormido


    Entiendo que una sala oscura te de sueño, más aun por el clima frio que llega a generar, pensé que era la excusa para haberse apegado a mí pero no esperaba que llegara a eso, acorralado y sin más opciones tuve que dejarlo, cuestionándome que tan pesado podía dormir para no despertarse con los fuertes ruidos, más bien solo se apegaba más a mí, buscando estar cómodo y yo estaba sudando demasiado por la situación.



    -"Soy un idiota"-pensé casi llorando en silencio por como esto se vería muy mal apenas las luces se encendieran, los ruidos se detuvieron, mi corazón lo hizo por un segundo, pensando que la película había terminado pero solamente hubo un cambio de escena, una más tranquila, relajante, voltee a ver a Sora, él estaba igual, gracias a las luces apenas podía ver su rostro pero se notaba que dormía muy tranquilo, sin ninguna preocupación en su cabeza, no falta decir que lo envidio, considerando todo lo que yo no he dormido este día, un suave bostezo salió de mis labios, mi mirada aún no se apartaba de él y mis parpados llegaban a pesarme-"Soy un reverendo idiota"-me reí de mí mismo, solo verlo ya me había llegado a relajar para poder respirar más tranquilo, me apoye nuevamente en su cabeza, respire profundo para intentar calmarme pues a este paso me daría una crisis nerviosa, aun soy joven para que me llegue a dar una de esas, cerre mis ojos para relajarme, el calor que me daba me ayudo bastante, aun así sabía bien que no debía dormirme......solo estaría así......unos momentos.


    -.........


    -.........as-


    -....ox.......ra-


    -..........va......So......Rox...-


    -Roxas, Roxas despierta-sentí como me estaban sacudiendo, solté un gruñido y abrí los ojos poco a poco encontrándome con el rostro de Naminé a pocos centímetros del mío-Buenos días bello durmiente-sonrió ella de modo burlón mientras yo parpadeaba suavemente recordando donde estaba.


    -¿Enserio se durmieron?, la película estaba muy buena-decía Kairi entre molesta e incrédula, me reí algo apenado y agite mi cabeza para despertarme bien, cuando intente mover mi brazo recordé quien me mantenía cautivo, aun ahora el castaño seguía dormido, incluso algo de saliva se le caía por la boca-Sora, ¡Hey despierta!-le grito ella mientras le picaba la mejilla, intento moverlo suavemente, luego más agresivo pero no había caso, sonrió de un modo travieso, le comenzó a hacer cosquillas en la nariz con su dedo y se veía como parecía reaccionar.


    -¡Achu!-estornudo con fuerza en su mano, la pelirroja se quedó en shock y luego movía la boca como si gritara pero no lo hacía, intente no reírme por respeto pero sus muecas eran muy divertidas-mmm ¿ya acabo?-murmuro frotándose uno de sus ojos, finalmente había despertado y nos veía a todos aquí.


    -Hace poco, parece que dormiste muy cómodo-menciono Naminé mientras se cubría su boca intentando no reírse de como su prima se limpiaba la mano exageradamente, el castaño volteo a mirarme, trago suavemente y sin decir nada se alejó de mi levantándose apresurado.


    -Oh vamos-bufo por como el piso estaba manchado con todas las palomitas que no comió-vaya desperdicio-susurro mientras llegaba alguien de limpieza, nos comenzamos a mover para salir por la puerta del lado contrario, apenas llegamos al pasillo más iluminado me tuve que cubrir los ojos, apenas se me adaptaron los ojos note como Naminé me miraba de un modo algo burlón.


    -Se veían bastante bien, no soy una fotógrafa profesional pero, yo diría que no está mal-menciono la rubia mientras nos enseñaba su celular, ¿que tanto nos vieron dormir?, hasta tuvieron tiempo de sacar una foto y todo, nos veíamos bastante juntos, maldición incluso se veía que él tomaba mi mano-pensaba usar mis lápices para rayarlos pero los debo usar en algo mas-añadió riéndose suavemente, Sora solamente inflo las mejillas a modo de puchero mientras yo soltaba un bostezo, maldito sueño.


    -Iré a lavarme la cara-les dije yo para irme a los baños, apenas entre me alegre que estuviera casi vacío, estaba tan aturdido que apenas y veía derecho, apenas sentí el agua mojarme me sentí algo mejor, escuche como alguien usaba el lavamanos a mi lado, mire de reojo notando que era el castaño lavándose al igual que yo pero tenía una expresión algo sería.


    -Lo siento-murmuro mientras se secaba su rostro con una de las toallas de papel del lugar-seguro te resulto incomodo, a veces soy una molestia ¿verdad?-aquello último tenía un tono más triste.


    -Anoche te dormiste abrazado a mi pecho, si eso no fue incomodo ¿por qué esto sí?-cuestione yo notando como se ponía tenso y movía la cabeza a todos lados nervioso, verificando que nadie hubiera escuchado.


    -Eso es eso, esto es esto-bufo mirándome mal mientras ambos salíamos -también hice que te perdieras la película-añadió el mientras buscaba con la mirada a ellas dos.


    -Hey, siempre podemos venir a ver otra película-dije moviendo mi mano para quitarle importancia al asunto, la verdad ya ni recuerdo el título de lo que vimos.


    -Te tomare la palabra-susurro mientras sonreía levemente, al menos ya lo había animado.


    -Pero tu compras las palomitas-añadí yo recibiendo un murmullo de queja de su parte pero ninguna negación, apenas volvimos con las chicas ellas comenzaban a hablar de sus escenas favoritas, mejor dicho, diciéndonos toda la película, después comenzamos simplemente a caminar por el lugar, viendo la tiendas, aburriéndome totalmente hasta que Sora nos detuvo en una árcade para jugar un rato, para cuando la rubia y la pelirroja dijeron que estaban aburridas nos tuvimos que ir, más bien, el castaño nos pateó el trasero en cada videojuego y nos lo restregaba en cara, claro que Naminé tenía su arma secreta diciendo "al menos yo no babeo dormido" enseñando la foto que nos había sacado, eso bastaba para que Sora se sonrojara y se quedara callado.


    -Oh rayos-bufo Kairi mientras veía la hora en su celular, habíamos estado discutiendo donde ir a comer hasta que ella se levantó-lo siento chicos, ya tenemos que irnos-se disculpó ella, yo saque mi celular para ver qué hora eran, casi las 4 de la tarde, ¿en qué momento se nos fue el día?, voltee la mirada y note que ambas me miraban fijamente.


    -Creí que tu celular no funcionaba-murmuro Naminé viéndome algo confundida, el castaño dio un pequeño salto y entonces recordé que este les había mentido con que se me había descompuesto antes.


    -P-Pasamos a arreglarlo mientras ustedes veían ropa-intervino Sora mientras movía sus manos algo agitado-por suerte no se filtró mucha agua, así que ya está funcionando-explico lo más rápido que pudo para terminar riéndose nervioso, tanto la pelirroja como la rubia intercambiaron una mirada de desconfianza, sentí como el castaño me dio una pequeña patada a lo bajo, quizás indicando que le siguiera el juego a lo que solamente asentí con la cabeza.


    -Oh, entonces ya puedes darme tu numero-Sonrió ella más feliz mientras sacaba su celular, si las miradas mataran en este mismo instante Sora ya me habría apuñalado al menos 30 veces.


    -Lo siento, lo que si se me arruino fue la tarjeta SIM-invente de repente sonando apenado y honesto, está bajo la mirada un poco, al parecer decepcionada.


    -Oh....ya se-dijo ella sin perder sus ánimos y saco una hoja de papel de los libros que llevaba en una bolsa, saco un lápiz de una caja nueva y entonces anoto algo rápido-ten, apenas tengas una nueva me mandas un mensaje, me gustaría mucho que vieras mis dibujos-me sonrió ella de modo cariñoso, yo lo hice de un modo agradecido mientras recibía el papel.


    -Fue divertido, hay que salir juntos más seguido-sonrió Kairi mientras le besaba la mejilla al castaño que hacía lo mismo, para cuando se acercó a mi lo hizo más a mi oído-creo que le gustas a mi prima-un tono más pícaro acompaño sus palabras mientras se alejaba, Naminé por otro lado solamente movió su mano a modo de despedida, apenas ellas se perdieron de vista tanto el castaño como yo soltamos un suspiro de alivio de que no nos hubieran atrapado.


    -Tenías que sacar el celular-bufo a lo bajo viéndome feo, aun así yo estaba muy calmado viéndolo con una sonrisa-¿qué?-gruño sonando molesto mientras yo intentaba no reírme.


    -Pequeño celoso-susurre lo suficientemente bajo para que solo él me escuchara, lo note ponerse tenso, listo para decir algo pero la primera palabra la tuvo su estómago que gruño con fuerza, mientras el maldecía a lo bajo yo me levante viéndolo de reojo-¿vamos?, yo también tengo hambre-le indique mientras este se levantaba sonriéndome de modo burlón.


    -Solo recuerda que tú pagas-me dijo mientras se comenzaba a adelantar, el camino estuvo algo silencioso, para cuando llegamos al patio de comidas comenzamos a buscar algo pero en todos lugares habían filas-y no estoy celoso....solo no se me hace justo-menciono de repente.


    -¿Qué cosa?-


    -Que ellos lleguen a tener tu número antes que yo, te conozco de más tiempo-


    -Eso son celos Sora-


    -¡No lo son!-


    -Claro claro-murmure mientras le extendía mi mano y este me veía confuso-quieres mi numero ¿no?-dije y este reacciono dándome su celular, claro que apenas desbloquee la pantalla note la misma foto que nos sacaron antes.


    -Sin comentarios-me pidió mientras miraba hacia el frente, tal como pidió no dije nada, aunque aprovechando que estaba en eso me la envié a mi también, a decir verdad, tengo pocas fotografías de mi con alguien, al menos en esa me veía calmado y no forzado como otras veces.


    -No soy bueno para las fotos-me reí de mí mismo, el castaño me veía de reojo algo curioso-no es nada, ¿algo más que te moleste?-cuestione mientras terminaba de anotar mi numero para regresarle su celular, nos quedamos un momento buscando donde comer, finalmente decidimos un local de hamburguesas, apenas tuvimos nuestra comida él nos condujo a una mesa más apartada, parecía estar pensando mucho y apenas nos sentamos me miro feo.


    -Podrias dejar de coquetear con todo mundo-bufo cruzándose de brazos mientras yo abría mi boca para excusarme pero este levanto su dedo pidiendo silencio-tienes la atención de Iris, de Riku, ahora de Naminé, y aun no estoy seguro si todo lo que haces conmigo es coquetear o no-dijo molesto mientras le daba un largo sorbo a su bebida y yo me sentía algo incómodo.


    -No es que coquetee con ellos, es solo que intento ser agradable-murmure más para mí mismo, no había hecho muchas amistades de pequeño, no sabía cómo actuar con los demás así que solo intentaba caerles bien- además no quiero una relación, menos una aventura-añadí mientras comenzaba a comer.


    -¿Malas experiencias?-


    -Bueno, supongo que no existe relación perfecta, pero igual deseaba que funcionara- murmure mientras jugaba con la pajilla de mi bebida -aunque, no estoy tan seguro de que estuviera enamorado ahora que lo pienso-aquello ultimo me lo dije más a mí que a él.


    -¿Por qué lo dices?


    -Porque me siento igual a tu lado, quizás lo único que quería era sentir que tenía a alguien en quien confiar a mi lado, alguien que me haga sentir seguro pero que también pueda molestar o pasar un buen rato….quería un amigo de verdad- admito que eso ultimo me salió triste, no se pudo evitar, note como Sora se rascaba la mejilla al parecer incomodo -aunque contigo me saque la lotería, de entre todos los posibles amigos me toco uno lindo-añadí yo riéndome de cómo se sonrojo levemente.


    -No es normal que le digas “lindo” a otro hombre-bufo mientras comenzaba a comer sus papas y yo levante mi ceja.


    -Pues no es normal que duermas conmigo-mencione yo ganándome una mirada fea de su parte-menos aun que invites a un extraño a tu casa solo porque está abandonado, dices que no es normal pero…que importa-dije con calma mientras este alzaba una ceja- te diga lindo o no, eres una buena persona a fines de cuenta, solo eso importa- di por terminado el tema, no recibí mas palabras de su parte, tampoco quería llegar a incomodarlo más, me gustaría saber de dónde rayos digo estas cosas, ¿será mi naturaleza o aún tengo sueño?


    -Eso fue trampa-susurro a lo bajo haciendo que lo mirara-halagarme para así tener que aceptar tus palabras, eso es hacer trampa-me dijo mientras veía solamente su comida pero no podía evitar que una sonrisa se formara en su rostro, me relaje por ello, si él estaba feliz lo demás ya daba igual- pero dormiré en tu habitación esta noche-mencionó sacándome la lengua.


    -Tampoco creo que esa sea una reacción normal-sonreí sabiendo que debería hacerme la idea de tenerlo a mi lado cada noche.


    -Bueno no puedo evitarlo, de pequeño era muy consentido, a decir verdad, no recuerdo que me hubieran negado algo.....bueno, quizás una cosa-suspiro mientras descansaba su mentón en una de sus manos viendo hacia el frente, yo me acerque un poco más viéndolo con una sonrisa y este se rio suavemente-Okey okey te cuento, pero este es un secreto así que no se lo digas a nadie-me pidió mientras me miraba de frente y yo pase un dedo por mis labios indicando que era una tumba-bueno.....¿qué te puedo decir?, mis padres estaban felices con nosotros, nos mimaban pues ellos no tuvieron una infancia exactamente feliz, por ser el menor de todos era el más consentido, pero por el trabajo ellos siempre estaban ocupados, así que quien me cuidaba la mayor parte del tiempo era mi hermano mayor, donde quiera que él iba yo lo seguía, si estaba en juegos de mayores era capaz de dejarlos de lado y jugar conmigo en los columpios o cualquier tontería mía, incluso cuando tenía clases o iba a algún club deportivo se daba el tiempo de escucharme, no importara cuantas caries me llegarán a salir él siempre me compraba algún dulce de regreso a casa dándome a entender que se acordaba de mi-me iba relatando con un brillo de felicidad en sus ojos.


    -Wow, se ve que eras el príncipe de la casa- murmure sin poder evitar sentirme algo envidioso, supongo que nunca me toco a mi ser el consentido, yo debía darle a Ventus algo de cariño para que este ignorará la falta de este por los demás en nuestra infancia.


    -Así me decía, por eso me compro este collar-sonrió mientras metía la mano en su camisa y sacaba una pequeña cadena que tenía una corona de plata, se le quedo viendo unos momentos y su mirada se apagó un poco-era muy feliz en esos tiempos, no importa lo que pasara sentía que tenía a un amigo que nunca me dejaría, que era importante para alguien......pero ahora él está lejos y yo sigo aquí-susurro mientras bajaba un poco la mirada, esas palabras me dejaron pensando un momento, ser importante para alguien, nunca lo había pensado, creía que lo era para Axel, serlo para Ventus también fue sorpresivo aunque su modo de mostrarlo fue muy cruel, apreté mi puño, note como me veía preocupado, no sé qué expresión abre puesto pero me obligue a calmarme y dejar de pensar en ello.


    -No creo que debas preocuparte por eso, estás conmigo y tu hermana, ¿acaso esa es una tortura muy grande?-cuestione con un falso tono de herido y este mostró una triste sonrisa-además sigues siendo un consentido, sobre todo conmigo, es decir, te fuiste a dormir conmigo, me saltas encima, me metes las manos heladas, hasta eres tu quien me hizo venir aquí para estar juntos-añadí mientras lo veía con calma.


    -Pues demándame, aunque no he escuchado quejas de tu parte por ello-se defendió cruzándose de brazos ahora mostrándose ofendido.


    -No me molesta hacerte sentir especial, es como me has hecho sentir estos días- sonreí mientras terminaba de beber lo que quedaba de mi bebida, note como ahora su sonrisa era más animada, como la primera vez que lo vi y supe que estaba haciendo las cosas bien-muy bien-susurre tomando su mano suavemente-¿nos vamos a casa mi príncipe?-le propuse guiñándole un ojo de manera coqueta haciendo que un tic apareciera en su ojo.


    -Tu...... ¡¿y así dices que no coqueteas con todo mundo?!-


    ******************


    Las calles estaban húmedas, en algunas que estaban algo hundidas se formaban grandes charcos de agua por la cual los autos al pasar salpicaban demasiado, habíamos salido del centro comercial, agradecía traer un paraguas pues así no nos mojamos de camino al paradero, aun así estaba helado, maldecía no haber traído guantes pues tenía que mover los dedos para mantener el calor, en cuanto a mis mejillas.....me dolían, después de ese grito me estiro las mejillas tan fuerte que sentí me las arrancaría, claro que en un sitio tan poblado como el que estábamos no se pudo evitar la mirada curiosa de la gente, tuvimos que salir lo más pronto de ese lugar, por si no lo hubiera arruinado demasiado, Sora no me dirigió más la palabra cuando pase a una repostería, quería llevarle un pastelillo a su hermana, aunque compre dos sin que el supiera, así ninguno se pelearía o algo así.....espero. Tras una hora en que me aplico la ley del hielo llegamos a casa, jamás creí que traer un pastel desde el centro comercial fuera tan difícil, en 3 ocasiones casi se me cayó, una por la gente que tomo el autobús, otra por ir bajándome y Sora me empujo diciendo que a el también lo habían empujado aunque no había nadie detrás, por ultimo cuando estábamos a una calle y el castaño me había apartado para evitar pisar un charco, mejor dicho, empujado pero logre mantener el equilibrio, aun así cuando uno recuerde todo eso y lo encuentre cómico yo me lleve la victoria al final pues estaba intacto.


    -Ah ya llegaron, ¿qué tal todo?-nos recibió Iris apenas entramos, note que estaba en la sala con su notebook, yo solo sonreí y le mostré la bolsa donde estaban los pasteles, ella me devolvió el gesto viéndose bastante agradecida.


    -¿Te la pasaste todo el día en internet?-cuestione mientras dejaba la bolsa en la cocina y volvía para sentarme a su lado y curiosear que estaba haciendo.


    -Solo viendo algunos datos del instituto, clubes de deportes, actividades varias, las becas, al parecer los departamentos son bastante buenos pero la comida y la matrícula es otra cosa-murmuro ella mientras me mostraba unas imágenes del campus y una parte de mí no pudo evitar estar emocionada y preocupada por llegar a esa fase.


    -Ya me las arreglare, aunque tendré que ver como lo hare para seguir trabajando y estudiando, después de todo soy el mejor empleado de todo el café-decía en un tono arrogante que le saco una risa.


    -Si claro, nos iríamos a la quiebra sin tus grandes habilidades-me siguió el juego dándome un codazo, aunque fuera broma su golpe había sido fuerte, tanto que me reí nervioso para evitar el dolor-la verdad quería hablarte de eso pero mejor te cuento cuando este más segura-murmuro mientras cerraba su laptop.


    -Mejor ve a comerte tu pastel, seguro así no te amargas tanto-mencione para evitar otro golpe y ella asintió levantándose, fue entonces que recordé a mi amigo castaño, lo busque con la mirada cuestionándome donde se habría metido mientras la castaña iba a la cocina.


    -¡¿Sora que demonios?!-escuche un grito de rabia y como reflejo corrí para asomarme en la puerta de la cocina, el castaño estaba con toda calma terminando de comerse ambos pastelillos y no parecía interesado en que lo descubrieran-¿te comiste todo?-gruño ella mientras apretaba su puño y yo sentía que esto terminaría mal.


    -Sí, la verdad estaban bastante buenos, era una buena repostería-respondió con calma antes de darle una mordida a la fresa que quedaba, sentí un escalofrió en mi columna, retrocedí un paso y tape mis oídos sin querer escuchar como explotaba, grande fue mi sorpresa cuando ella solo bajo la cabeza rendida.


    -Aff tenías que ser tu-suspiro ella mientras se frotaba la frente con su mano, se veía que estaba luchando con la decepción, la ira y la frustración-Sora hazme un favor y vete a tu habitación, no estoy de ánimos para pelear contigo-bufo mientras se frotaba las sienes y yo no sabía qué hacer.


    -Gran cosa, solo eran dos pasteles-gruño mientras se terminaba de comer la última parte y tiraba los contenedores al basurero, yo solo le di unas palmadas en la espalda a la castaña que se notaba estaba reprimiendo rabia, mire molesto a Sora pero me confundió ver que este se estaba riendo a lo bajo, como si disfrutara de ello.


    -Hey tranquila, te comprare uno más grande solo para ti-le propuse yo creyendo que eso la animaría, esta vez las expresiones de ellos se intercambiaron, Iris era la que sonreía mientras que Sora me miraba de un modo poco amigable.


    -Pues bien, tendré que aceptar tu oferta, pero te advierto que yo cobró cosas como estas-suspiro mientras se apegaba a mí un poco-¿acaso es tu modo de decirme que soy tu favorita?-dijo en un tono algo coqueto que sin poderlo evitar me ruborice un momento, ver como ella se rio me alivio dándome a entender que bromeaba.


    -Claro, te prefiero tanto que te propondría matrimonio hoy mismo-me burle mientras ella se reía a carcajadas, agradecí que no llegara a los golpes pero si sentí como un hombro golpeo el mío- ouch, ¿oye que dije?-le pregunte a Sora que paso a mi lado empujándome a propósito, solo me veía de reojo de un modo bastante feo mientras seguía caminando.


    -Olvídalo, seguramente está molesto porque PREFIERES ESTAR CONMIGO-dijo esas últimas palabras en un tono más alto, claramente quería que este escuchara y las fuertes pisadas que subían las escaleras demostraban que eso lo había molestado-pero en fin, la verdad creo que necesito despejarme un momento-suspiro mientras regresaba a la sala, yo me quedé en la cocina un momento más, me tuve que morder un dedo para no llegar a enojarme o gritar.



    ¿Qué diablos paso?



    Durante el resto de la tarde no hubo señales de él, simplemente estaba encerrado en su habitación, ignorándonos y su hermana parecía hacerlo de igual manera, se veía bastante calmada pero eso me preocupaba más, me sentía el causante de una guerra silenciosa y sentía que si estaba en buenos términos con uno estaba en malos con el otro, esta casa se sentía como tener que elegir un bando y quedarte en ese, hermanos supongo. Finalmente al momento de cenar estuvimos hablando un poco, nuevamente el tema de los apartamentos en la universidad, honestamente sentía que era una indirecta para irme pero al mismo tiempo era la opción por si todo salía mal en algún punto, simplemente le dije que lo pensaría, nos quedamos viendo televisión hasta que se hizo tarde, se venían días fríos y quizás otra tormenta, clásico del invierno, pero apenas ella se despidió para irse a su habitación yo me dirigí a la cocina para prepararle algo de comer al castaño.


    -Sora-llame a su puerta golpeando suavemente, la última vez que no había tocado me había llevado una sorpresa y por ello ahora lo hacía-Sora, no bajaste a cenar, te traje algo-dije yo mientras esperaba en silencio alguna respuesta, una que nunca llego, respire profundo, decidí poner a prueba mi suerte y abrí la puerta encontrándolo en su cama, estaba acostado viendo su notebook, usando el peluche que compro como almohada, se quitó los audífonos que llevaba y volteo la mirada hacia mí.


    -No tengo hambre, menos con lo que comí antes-me dijo mientras se incorporaba un poco, ya estaba bañado y en pijama, yo simplemente me acerque y le deje la bandeja en su mesa de noche-dije que no tengo hambre-bufo pero por como veía el sándwich uno podía decir que estaba mintiendo.


    -.....No preguntare porque lo hiciste-murmure mientras me sentaba a los pies de su cama-solo diré que me molesto-dije y al instante este frunció el ceño.


    -Yo también estoy molesto por creer lo que dices-gruño mientras se colocaba sus audífonos nuevamente-al final te fuiste con ella como todos-esas últimas palabras me dejaron bastante intrigado.


    -¿Qué significa eso?-cuestione confundido, este solo me ignoro mientras seguía viendo en su portátil, me quede sentado a su lado, esperando que dijera algo pero nada, mantenía la mirada fija en la pantalla, apenas si parpadeaba y comencé a pensar en lo que dije, trague algo de saliva y le quite un audífono haciendo que me viera-sabes que no coqueteaba con ella ¿cierto?, solamente bromeábamos de todo-mencione intentando dar en el blanco.


    -Claro, y le compras dos pastelillos porque es tu favorita-


    -¿Mi favorita?-ahí me sentí completamente perdido, aun así agite la cabeza y lo mire-ella no es mi favorita, además tenía que comprar dos, uno para ti y otro para ella- me explique notando como le puso pausa a su video y me veía sorprendido -¿que no era obvio?-murmure notando como estaba sudando y bajaba la mirada.


    -.....Mierda-susurro mientras escondía el rostro en su peluche, me quede esperando a que dijera algo mas y finalmente soltó un suspiro-no puedo creer que si estoy celoso-admitió finalmente y eso si me sorprendió, esperaba alguna evasiva, una excusa, una negación o algo similar, no algo como esto.


    -Hey, ¿a qué te refieres conque todos la eligen a ella a final de cuentas?-intente retomar el tema captando su atención.


    -Mamá, Papá, Riku, Kairi, mis compañeros de escuela, todos siempre que conocen a mi hermana se quedan fascinados con ella, incluso algunos me usaban para poder saber más de ella, no sé qué le ven a esa gruñona-bufo aunque claramente note un toque de envidia en su voz-es el asco de ser el menor supongo-suspiro finalmente.


    -Bueno, yo no estoy exactamente fascinado con ella, es más como que admiro su forma de ser- dije yo ganándome una mirada mala de su parte -pero tú eres diferente, tú me salvaste de una mala situación y más de lo que crees-esta vez su mirada se mostró más curiosa-así que.....supongo tu eres mi héroe-dije yo notando como se puso tenso por completo.


    -Roxas cierra la boca por favor-gimoteo escondiendo el rostro en su peluche y note que tenía las orejas rojas-¿cómo puedes decir cosas tan penosas así nada más?-se quejó el.


    -¿Lo siento?-no sabía si debía decirlo.


    -.....Me disculpare con ella mañana, intentare no ser tan celoso, lo prometo-susurro elevando su mano a modo de que lo intentaría, me podía conformar con eso así que sonreí dándole unas palmadas en la cabeza-que este sobre el peluche de un perro no significa que lo sea-gruño él.


    -Yo aún no tengo ni idea de que es esta cosa- murmure viendo el juguete recibiendo un almohadazo de su parte haciéndome reír, me quede a su lado un rato más, viendo el anime que estaba viendo cuando lo interrumpí.....¿es idea mía o todos los personajes femeninos siempre tienen senos enormes?.


    -Oye, ¿estás pensando en irte a uno de los apartamentos de la universidad?- me cuestiono el logrando que me detuviera, lo pensé unos momentos y solamente me encogí de hombros -¿por qué quieres ir?, aun no publican si aprobé o no-se notaba claramente nervioso y recordé el acuerdo, supongo que se me había ido de la mente y pero de la suya no.


    -Solo fue una idea, no te tortures, además te morirás sin mí por aquí cerca-dije de modo presuntuoso notando como él estaba más aliviado por eso-ahora si no te importa, he dormido muy poco y mañana tengo que trabajar, cualquier cosa estoy a una habitación de distancia-le dije mientras me levantaba para estirarme, agite mi mano como despedida y me encamine a la puerta.


    -Roxas-voltee la mirada cuando me llamo, parecía estar dudando entre decir algo o no, extendía su mano hacia mí pero finalmente la bajo con una pequeña sonrisa-no es nada, nos vemos después-dijo para comenzar a comer lo que le había traído, sin más que decir me retire.


    El baño que me di fue más relajante que el de la mañana, quizás porque ahora no tenía apuro alguno, repasaba el día, hubieron momentos raros, otros divertidos y otros......no sé cómo llamarlos, al menos sentía que lo conocía mas pero la duda volvía a mi cabeza, esos hermanos me ocultaban algo al igual que yo a ellos, me gustaría saber que era pero solo podía esperar a que me lo confiaran algún día, entre tanto simplemente me queda seguir con mi vida a su lado, no es algo malo a decir verdad, realmente despiertan emociones en mi con sus personalidades. Salí para colocarme mi pijama, apenas me metí en la cama frote la mejilla con la almohada, la había extrañado bastante, estaba agotado pero al fin era hora de descansar.


    ....y entonces sentí como me cayo algo encima.


    -¡Ahh!-gimotee adolorido mientras se escuchaban unas risas, no faltaba decir que era Sora quien había llegado y se me había lanzado encima de tal modo que me estaba cortando el aire-me matas-susurre en voz baja mientras este rodaba sobre la cama quedando a mi lado.


    -Llorón, hazme un espacio ni que estés ancho-este aún se seguía riendo mientras yo solo rodaba la mirada, me quite las sabanas para que pudiera meterse a la cama conmigo pero en vez de eso se acostó sobre mí-Creo que así estoy más cómodo-me sonrió ampliamente teniendo sus codos apoyándolos en mi pecho pero sin llegar a herirme.


    -Genial, me gradué de peluche a almohada-dije a modo de burla haciendo que su sonrisa fuera más amplia-vamos a dormir-le indique queriendo moverlo, hizo un puchero con sus mejillas, luego comencé a sentir que algo más estaba pasando, se incorporó suavemente y sentí como esta vez estaba sentado sobre mi-Ehh ¿qué haces?-susurre algo incómodo por cómo estaba sentado sobre mi entrepierna y el me miraba fijamente, mis ojos se acostumbraron a la tenue luz que entraba por los faroles de la calle y notaba un brillo en sus ojos.


    -Tengo las hormonas alocadas-fue lo único que dijo y sentí como mis mejillas me estaban ardiendo, movió su cadera suavemente, desvié la mirada para intentar calmarme pero ocurrió una fricción entre la tela y su trasero, sentí algo en mi abdomen y note que ya había un bulto en sus pantalones-¿No quieres jugar conmigo Roxy?-susurro en mi oído, de modo lento, dejándome sentir claramente su aliento y me recorrió un escalofrió, negué con mi cabeza y sentí como su mano se había metido en mi pantalón para tocar mi miembro-Mentiroso-un tono más divertido salió esta vez mientras comenzaba a masajearlo y para mi desgracia, estaba teniendo una erección.


    -Sora, fue.....un largo día, ¿no podemos solo dormir?-susurre mientras este tenía su nariz apegada con la mía, notando que estaba comenzando a agitarme y me bajo más el pantalón para poder tocarlo con más libertad, su mano tomo la mía, la dirigió a su entrepierna, haciendo que la sintiera y el mismo se había sonrojado por ello.


    -Quítamelo-susurro en un tono que no podía identificar, moví lentamente mi cabeza en negación y frunció el ceño antes de volver a sonreír, se incorporó un poco y se los quito el mismo a mi vista, intente desviarla pero la tentación era más grande, estaba desnudo de la cintura hacia abajo y podía ver claramente su erección-¿por qué tan apenado?, ya me lo has visto-se reía el pícaramente, observándome con un brillo en sus ojos, una sonrisa que mostraba que no quería detenerse-¿no quieres jugar conmigo?-un falso tono herido, una mirada triste y suplicante con ese brillo que mostraba excitación.


    .....me rompí.


    Lo jale de su mano, en un movimiento los papeles se habían invertido, lo tenía debajo de mí, aprisionado entre el colchón y mi cuerpo, sus ojos estaban abiertos, como si no hubiera llegado a esperar eso, intento moverse, me incline más, mi mano atrapo las suyas posicionándolas contra la cabecera, mostrando que no tenía escapatoria alguna, mi frente se tocó con la suya, abrió su boca queriendo decir algo pero lo único que salió fue un pequeño gemido cuando mi mano libre apretó su miembro erecto.


    --Sora- mi voz salió más ronca, como si fuera seductora y fue recibida de esa manera por como sus mejillas enrojecieron levemente, comencé a mover mi mano de arriba a abajo, de un modo lento y algo fuerte, sus ojos se entrecerraban, suaves espasmos recorrían su cuerpo, sentía sus piernas moverse, sin saber si quería mas o solo alejarse, me coloque entre ellas, mi erección comenzó a acariciar sus bolas y entonces note que sus forcejeos eran más leves.


    -Roxas-gimió suavemente mi nombre, hundí mi rostro en su cuello, inhale suavemente su aroma y sentí que fue una mala decisión, me relamí los labios como un animal que ha capturado a su presa, mis labios hicieron contacto en su piel, sentí un escalofrió recorrerlo, besos, lamidas, las repartidas lentamente, sintiendo como tenía que respirar por la boca, sudando levemente y finalmente termine dándole una mordida, el gemido que soltó resonó en mis oídos, hice presión en esa zona, la succione suavemente, sabiendo que dejaría una marca pero ya no me importaba nada-m....mas-una súplica que me confirmo que lo había disfrutado, mi mano se humedecida, libere sus manos y sus brazos se enredaron a mi cuello, me mantenía apegado a él, con mi otra mano ahora libre le desabroche la camisa de su pijama, apenas mis dedos tocaron su piel sentía como ardía, lo que había causado y que él no podía esconder, mi lengua comenzó a bajar hacia su pecho, mis dientes atraparon uno de sus pezones, sus manos jalaron mi cabello, como si intentara alejarme pero su erección palpitante era honesta-N-No.....eso no-como imaginaba, era sensible en su pecho, una zona erógena que comencé a estimular, mis dientes lo apretaban, lo succionaban, sintiendo esos leves jalones en mi cabello, cada uno más débil que el anterior hasta que sus manos terminaron en su boca, intentando callar los fuertes sonidos que intentaban escapar por ser estimulado de aquella forma.


    -¿Qué ocurre?, ¿es demasiado?-un tono burlón acompaño mis palabras, me regocijaba de solo verlo a los ojos, como estos se veían abrumados por el placer, mi mano apretó su miembro con fuerza y este mordió su labio, solo fue cuestión de segundos y su cuerpo se tensó por completo, encorvo su espalda mientras ahogaba un grito en sus manos y la mía se vio manchada por su semen, sus piernas le temblaban, todo su cuerpo lo hacía por los pequeños espasmos que sufría debido a su orgasmo, termino, lentamente separe mi mano de él, mi mano estaba completamente manchada y algo se escurría de mis dedos terminando en la sábana.


    -P-Pervertido, ahora sí.....sentí que me ibas a violar-gimoteo apartando sus manos de su boca de la cual escurría algo de saliva, sonreí lamiendo mi mano frente a él notando su sonrojo, la verdad no me molestaba, sabía algo amargo pero el hacer esto frente a él era un modo de torturarlo, me observo unos momentos antes de cubrir su entrepierna y una pequeña risa escapo de mis labios, no tenía sentido estar así después de ello-....me arden-susurro a lo bajo y toco su pecho, yo intente reírme por como sus pezones estaban rojos, tenía algunas marcas de mordidas pero la más notoria era la de su cuello, inflo las mejillas y me empujo en la cama dejándome sentando, sin mirarme gateo hacia mí y sus manos me terminaron de quitarme el pantalón, cerré mis ojos sintiendo como su mano lo había sujetado, me apenó un poco que palpitara, en verdad estaba necesitado.


    -Ahh......Sora-gimotee en cuanto sentí algo húmedo, abrí mis ojos y tuve que sujetarme la nariz creyendo que me daría una hemorragia nasal, Sora estaba arrodillado y lamía suavemente mi miembro, este mantenía los ojos cerrados y sus mejillas estaban rojas, su lengua se movía de la base a la punta, sus manos suavemente lo acariciaban y entonces mi mano se enredó en sus cabellos, comencé a ejercer una leve presión provocando que mi erección se frotara en su mejilla, apenado abrió los ojos levemente hacia mí, sus ojos estaban algo temblorosos, como si dudara un poco pero finalmente abrió su boca-Ahh.......Ohh si-gemí suavemente en cuanto sentí como su boca comenzaba a rodear mi miembro, su lengua acariciaba la punta pero un sentimiento de desesperación me llego, comencé a mover mi cadera obligándolo a tragarlo más, sus manos se apoyaron en mi cadera pero no podía detenerme, sentía como su saliva estaba saliendo más y más, mojando toda mi extensión hasta que un gran placer me lleno en cuanto su nariz hizo contacto con alguno de mis bellos, lo tenía completamente en su boca y este agitado parecía ahogarse, pareció recordar que podía respirar por la nariz pues lo hacía algo desesperado, la verdad, me sorprendía que no se hubiera atragantado o algo así, ahora me llegaba la duda de si lo había hecho antes, un gimoteo ahogado me llamo la atención, este me veía con sus ojos húmedos, suplicante y excitado, solamente esa vista basto para que volviera a dejar de pensar, solo concentrarme en el tacto con su lengua y lo volví a meter.


    -Mmm......mmm-gimoteaba ahogando sus gemidos por mi miembro, sus manos se agarraron a mi cadera que no dejaba de moverse, estaba penetrando su boca y un placer me desbordaba por ello, tenerlo a mi merced, como sumisamente movía su cabeza para acoplarse a mi ritmo era una sensación que no podía describir completamente, el placer, el morbo, el éxtasis de ver que era el, me dejaba guiar por mis instintos, acariciaba su cabello y relamía mis labios, quería seguir así, quería probarlo a él por completo, verlo gemir y suplicar como antes, mi miembro reacciono por ello y comencé a soltar presemen en su boca, este abrió los ojos de golpe y me observaba suplicante, le sonreí para calmarlo y este cerró sus ojos dejándose únicamente, fueron unos momentos que me parecieron eternamente placenteros y finalmente un gemido escapo de mis labios eyaculando en su boca, lo mantuve sujeto con mis manos, sintiendo como el quería separarse pero no lo permitir, un pequeño golpe a mi cadera me hizo reaccionar y deje de aplicar presión viendo cómo se apartaba apresurado, abrió su boca y mi semen comenzó a salir, se había atragantado al parecer pues estaba tosiendo y algunas gotas se caían de su boca.


    -Ahh.....¿estás bien?-le pregunte a un agitado por esa agradable sensación, un último chorro acabo manchando su cara haciendo que ambos nos sonrojáramos, el único sonido que estaba era como tosía un poco, apenas se calmó me levante para buscar algo con que limpiarle, termine tomando un pañuelo y me acerque a él intentando no excitarme nuevamente por la vista, quite los rastros de mi semen de su rostro y el simplemente se quedaba quieto dejándose, para cuando lo deje limpio sus brazos rodearon mi cuello, se acercó a mí y me dio una fuerte mordida en el hombro, ahora fui yo quien se tuvo que aguantar un grito de dolor.


    -Casi me matas-gruño molesto y yo me reía nervioso por ello, al menos así duro hasta que no te lo cerca que estábamos y el pareció percatarse del mismo modo, cuando quise moverme él estaba sentado sobre mí y un pequeño gemido salió de nuestros labios, nuestros miembros se habían rozado y luchaba para que no se levantará nuevamente, mi mano toco su mejilla, este se estremeció y lentamente se acurruco en ella, nuestras distancia era realmente corta, inclusive algunos de nuestros cabellos se habían tocado con el otro, note ese brillo en su mirada nuevamente y sabía que tenía lo mismo en la mía para cerrar nuestros ojos.



    ......sin decir nada más acortamos la distancia para besarnos.



    Un pequeño tacto, uno cálido, suave, un roce entre nosotros que me llenaba de sensaciones confusas, un beso que ambos correspondíamos, mis manos sujetaron su cadera, las suyas mi cabello, no se cuento estuvimos así hasta que abrí los ojos de golpe, reaccione a que estaba haciendo, lo separe de mí y sentía que el corazón se me iba a salir del pecho.....¿que hice?, lo mire preocupado, Sora estaba tocándose los labios con sus dedos, nos quedamos viéndonos en silencio, no tenía excusa para lo que hice, para todo lo que hicimos, simplemente fui un aprovechado.


    -Perdóname-fue lo único que pude decir mientras el desviaba la mirada tomando sus ropas, se quitó de encima mío, me coloque mis pantalones, el me daba la espalda para poder vestirse, maldito silencio, me decía que acababa de meter la pata en todo lo que había logrado con él, no somos amantes, somos amigos, se supone que somos amigos pero ahora.....siento que lo arruine, me revolví los cabellos molesto conmigo mismo, ¿ahora que se suponía que debía hacer?, por una estupidez hormonal sentí que tire todo a la basura, claro, no llegamos al punto de la penetración pero eso no me ayuda en nada, había perdido el control por como actuaba, me deje llevar totalmente, Ahh estúpido y sensual Sora.


    -......No me molesto besarte-susurro provocando que mis pensamientos se detuvieran-la verdad, fue bueno no sentirme rechazado, porque así sé que ya no te alejarás de mi- volteo a verme con una pícara sonrisa que me hizo tener un mal presentimiento, al igual que como llego se posiciono sobre mí, se acercó a mi rostro depositando un suave y corto beso en mis labios-Ahora tendrás que tomar la responsabilidad de lo que hiciste......ya no te puedes ir-declaro mientras se dirigía hacia la puerta y yo estaba en un estado de shock completo, solo me dio una sonrisa antes de irse y desearme buenas noches, me moví para tirarme en la cama sin molestarme en cubrirme con las sabanas.



    Oh dios, ¿en qué problema me he metido ahora?
     
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    riolu

    riolu

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    Invierno, capitulo 7 Juego


    Hay veces en que la vida te puede llegar a sorprender de más maneras de lo que uno hubiera deseado que lo hiciera, pero lo más extraño sin duda, serán nuestras reacciones, ¿por qué?, fácil, puedes ser abandonado por un ser amado, por tu familia, ser rechazado por ella y no tener a nadie a quien recurrir, recordarte que no tienes amigos en todo el mundo, que no tienes un lugar al cual pertenecer, a cualquier persona aquello le habría quitado el sueño o las ganas de vivir, pero yo no......¿por qué no?, cuando me rechazaron dormí esa noche acurrucado en la cama con la supuesta persona que me amaba, que habíamos hecho el amor cuando yo solamente deje que me hiciera lo que quisiera, sin estar consciente de lo que hacía, solamente queriendo olvidarme de todo para poder dormir, cuando me engaño con su mejor amigo me sentí destrozado, entonces dos personas que no conocía me dieron su ayuda, un lugar donde quedarme, también pude dormir esa noche, lo hacía también como un escape a la realidad, un modo de poder esquivar todo lo que me rodeaba pero ahora, ahora no podía y no me comprendía a mí mismo, esto no era un momento doloroso, nadie me había herido, tampoco sentía que hubiera lastimado a alguien, entonces quisiera saber


    ¿Por qué un beso me quito el sueño?


    Fue en esta misma habitación, Sora como siempre se colaba en la que por ahora era mi habitación y cama pero sus intenciones fueron otras, aun cuando me negué al final termine participando, más de un modo que hubiera querido, terminamos en una situación que se nos fue de las manos y entonces......solo ocurrió, fue un instinto, fue un reflejo, fue un deseo, la verdad no lo sabía, pero había besado a quien me había tendido la mano amablemente, sentía que me había aprovechado de quien tanto me había ayudado sin pedir nada a cambio, sin siquiera conocerme, ahora ya es de mañana, sabía que no podía quedarme en la habitación y no enfrentarlo, literalmente, es decir, vivimos en la misma casa, desayunamos juntos, sería inútil evitarlo y tampoco quería hacerlo, sabia lo feo que era sentirse ignorado...pero tengo miedo. Respirando profundamente supe que debía levantarme, no tenía caso estar más en la cama si no iba a dormir, me di un baño esperando que el agua me aliviara pero al no lograrlo salí y me vestí sin sentir el frío realmente, haciéndolo de modo casi automático, justo cuando había terminado la alarma sonó, aun cuando tenía mi celular a mano la apague de un manotazo, estaba cansado y apenas comenzaba el día, no quería saber cómo estaría el resto del día, me fije en la hora, las 7:00 de la mañana, supuse que no tenía nada más que hacer el desayuno para todos, quizás un buen gesto me haría olvidar algo, desafortunadamente el día no había terminado con sus bromas, cuando yo había cerrado mi puerta otra más se abrió, el causante de mi insomnio salió de esta frotando uno de sus ojos, parecía recién despertado y cuando nos vimos a la cara parecía hacerlo por completo.....odio el ambiente tenso, pues eso había ahora en el aire.


    -Buenos días Sora-le salude mientras mostraba una sonrisa algo forzada, intentaba no sentir en mi mente ese ambiente pero era difícil por como su mirada no dejaba la mía, desvié la mía a su cuello, llevaba un suéter de cuello de tortuga así que la marca de ayer no se veía, cuando me iba a decir algo otra puerta se abrió dejando salir a su hermana que ahogaba un bostezo en su mano estando ya vestida.


    -Ahh, oh vaya, ya están despiertos, ¿acaso se despertaron a propósito para que parezca yo la perezosa de la casa?-se rio suavemente mientras yo le sonreía como gesto de buenos días-Sora no pongas esa cara, apenas es de día-decía ella y entonces me enfoque en él, tenía el ceño levemente fruncido observándola y esta solo suspiro pesadamente-okey hare el desayuno y ustedes ponen la mesa-nos ordenó y ambos asentimos, apenas ella se marchó yo pretendía hacer lo mismo, sin embargo cuando pase al lado de Sora este sujeto mi brazo, lo mire confuso y lo estuve aún más cuando deposito un beso en la comisura de mis labios.


    -Buenos días-susurro mientras me soltaba y comenzaba a bajar las escaleras, yo me quede en mi lugar, acaricie esa zona, la sentía cálida y sabía que me había sonrojado de la impresión, me había besado como buenos días y......oh Dios mío, me siento aún más incómodo que antes, agite un poco mi cabeza para quitarme esas ideas, me di una suave bofetada para espabilar un poco y baje para ver como ambos hermanos apenas se dirigían la palabra, no creía que algo como un pastel llegase a ser tan serio para ambos, al menos esperaba que solo fuera ello pues si era otro asunto entonces me sentiría más fuera de lugar que ayer. El olor de huevos y tocino lleno el ambiente de ese lugar, habíamos terminado de poner la mesa y antes de que hiciera otro movimiento sentí que me jalaron del pantalón, para que no se me cayera me deje llevar y termine sentado en la silla, mire de reojo comprobando que había sido Sora el causante, no dije nada, no podía decir nada y así pasaron unos minutos en que solo se oía el ruido de las tazas.


    -Ehh, ¿está todo bien?-cuestiono Iris mientras nos miraba a ambos, yo asentía con una sonrisa nerviosa, quizás había sido mala idea sentarme al lado del castaño pero no me quedo de otra, ahora me arrepentía pues sentía como si me vigilara de reojo cada movimiento que hacia-Okey no soy estúpida, algo paso entre ustedes y juro que...-afortunadamente comenzó a sonar la melodía de su celular, solté un suspiro de alivio, esperaba poder calmarme con algo del chocolate caliente pero por como ella fruncía el ceño me daba mala espina-¡No me jodas con eso!-grito dándole un golpe a la mesa que hizo levantar las cosas y que yo me atragantara, mientras Sora me daba unas palmadas en la espalda esta se había levantado de golpe casi tirando su taza en el proceso, comenzó a darle leves golpes a la mesa con sus dedos, a cada segundo parecía ella de peor humor y me daba un mal presagio.


    -¿Que paso?-cuestiono el castaño cuando ella colgó el celular, no dijo nada, solo se perdió en las escaleras al subir, en lo que recupere el aliento por haberme atragantado ella había regresado con su abrigo y se le veía apurada.


    -Roxas me adelantare, te explico en el local, no vemos más tarde Sora, adiós-fueron sus últimas palabras antes de salir y cerrar con un golpe seco de la puerta, me quede unos segundos intentando procesar la información pero solo conseguiría respuestas más tarde, cuando quise volver a comer algo caí en un hecho que casi me hizo soltar el tenedor, ahora estábamos solos, lo vi de reojo al instante pero este comía tranquilamente, siquiera parecía haber caído en ese detalle lo cual me alivio un momento, quizás estaba paranoico, justo cuando iba a tomar nuevamente mi taza su mano me detuvo, lo mire a la cara y este me mostro una pequeña sonrisa, en un movimiento paso de su silla a sentarse en mis piernas y sus brazos rodearon mi cuello mientras su sonrisa no daba buen.....al diablo los presentimientos, nada de esto ha ido bien y apenas empezó el día.


    -Ahh, ¿puedo preguntar?-cuestione por como el solamente estaba viéndome fijamente con esa sonrisa que aunque antes me calmaba ahora me ponía nervioso.


    -Si claro, adelante-respondió con toda calma mientras sentía su respiración chocar en la mía.


    -¿Por qué estas sentado en mis piernas?-pregunte aunque no creí que fuera necesario decirlo.


    -Oh por nada, solo que algo me decía que cuando terminaras de comer ibas a evadirme por lo que ocurrió ayer, pero no puedes hacerlo si estoy así-me dijo con una sonrisa de victoria mientras yo me cuestionaba que tan obvio había sido, aquello paso a segundo plano cuando sentí su nariz frotarse con la mía-estas atrapado, así que ya ríndete -decía en un tono juguetón que provoco que me ruborizara al instante que ladeaba un poco su rostro acercándose a mí.


    -Espera-dije provocando que increíblemente parará de golpe y me viera curioso-¿En verdad ibas a besarme?-cuestione cuando ya iban siendo claras sus intenciones.


    -Pues sí, como que eso es algo obvio, además no sé porque tanto escándalo, hice algo peor que besarte anoche-bufo mientras tomaba uno de sus mechones y comenzaba a enredarlo en su dedo viéndome de un modo pícaro, sin poderlo evitar mis mejillas ardieron mas y este se rio suavemente tocando mi mejilla-tengo las hormonas alocadas, es normal-aquellas palabras me recordaron más lo anterior, volvió a acercarse a mí pero desvié mi rostro esta vez.


    -No lo es-negué mientras este inflo las mejillas frustrado por ser segunda vez que lo evitaba-mira, en verdad estoy agradecido por todo lo que has hecho por mí, pero no creo que esto sea algo que deba hacer contigo-decía yo mientras este alzaba una de sus cejas viéndome con una cara que no parecía creerme nada-okey quizás hice algunas cosas que no debía, lo acepto, fue mi culpa, debí ser más específico en porque lo hacía-admití creyendo que estaba malinterpretando todo y este volvió a acercarse a mi molesto-Sora enserio, tienes que parar, sino-ahí mi frase fue cortada cuando me atrapo los labios con sus dedos.


    -¿Sino que harás?, ¿le contarás a Iris?, quisiera ver eso, sería como "hola Iris, ¿sabes? tu hermano se ha colado a mi cama para dormir abrazados en las noches y hace dos días nos masturbamos juntos"-decía en un tono animado y sarcástico pero un sudor frio recorrió mi espalda-¿Qué tal esto?, "hola Iris, ¿sabes? ayer tu hermano fue a mi habitación porque estaba caliente, le deje varios chupones en el pecho y el cuello, me lo termino chupando y yo eyacule en su boca para después besarlo"-continuo y estaba vez me estaba sintiendo más pequeño y acorralado que nunca antes en mi vida, maldita sea, ¿por qué fui humano en lugar de una tortuga para esconderme?


    -Tú dices eso y te aseguro que ninguno de nosotros podrá volver a procrear-gimoteaba mientras me frotaba las sienes intentando encontrar una solución, ¿amenazas?, él me tenía contra las cuerdas en eso, ¿sobornos?, estaba seguro de que no funcionaria, ¿súplicas?, me incline más por esa respuesta antes de sentir como se apegó un poco más a mí, su respiración en mi cuello me hizo reaccionar y note que tan apegado estaba a mí.


    -Te daré un consejo Roxas, deja ya de calentarte la cabeza, esto es fácil, yo no diré nada, tu no dirás nada e iras a trabajar, te deseare un buen día en el café y al regreso seguiremos con nuestras travesuras nocturnas-me respondió mientras sentía una de sus manos sujetar mi nuca y enredarse en mi cabello, me veía con una de esas sonrisas despreocupadas que solía tener pero esta vez me ponían más tenso que nunca, más por como su nariz se frotaba con la mía, un beso esquimal mas bien.


    -......No creo tener opción-gimotee aceptando la derrota pues no podía argumentar contra eso, este sonrió y tomo mis brazos para colocarlos en su cintura y suspirando lo abrace como deseaba.


    -Oh vamos, ¿creíste en verdad que solo Iris es la que hace estos trucos mentales?, la verdad es de familia, también una manía de que jugamos con nuestro pelo cuando estamos nerviosos pero eso es otra cosa-se reía mientras se acurrucaba en mi pecho suavemente, más bien apegaba su oreja al lado donde estaba mi corazón y maldecía que latiera más rápido de lo normal-pero yo solo soy así cuando se trata de algo que si me importa-susurro lo suficientemente bajo para que apenas lo escuchara, ahora me había perdido en un detalle.


    -No entiendo, ¿tú que ganas con esto?-pregunte yo notando como este me veía algo perplejo por mi pregunta, cerró sus ojos un momento, pareció pensarlo y estaba seguro que lo golpearía si decía que no tenía motivo.


    -Gano más de lo que crees Roxas-respondió finalmente mientras me volvía a mirar, sujeto mis mejillas y entonces sus labios hicieron un pequeño contacto con los míos, un piquito pero lo suficiente duradero para notar sus mejillas enrojecerse, este me vio algo apenado pero más que nada molesto-¿Que soy yo?, ¿tu abuelita? no seas tan aburrido-bufo claramente insatisfecho y yo me reí nervioso por ello esperando que la hora me salvara-Ah sí, te advierto que me importa un carajo si llegas tarde al trabajo, si no quedo satisfecho tú no te vas porque yo estoy bastante cómodo-me dijo como si supiera que pensara, mejor dicho, lo había pensado en todo desde que Iris se fue......ay Sora que seas tan listo me da miedo. Me sonrió mientras cerraba sus ojos y estiraba sus labios hacia mí, trague un poco fuerte, me incline hacia él, a cada centímetro esperaba que este fuera a echarse para atrás, momento que nunca llego.



    Finalmente lo bese



    Mis ojos estaban entrecerrados, sentí como suspiraba y mis labios se movieron con los suyos, un tacto cálido, inclusive intentaba hacerlo tierno, su boca se abrió, sentí su lengua pidiendo entrar y correspondí abriendo la mía, mi mano paso de su cintura a su cabeza, acaricie su nuca y este entre abrió sus ojos, estaban temblorosos y más cuando mi lengua entro en su boca, un gemido se ahogó entre nosotros, no sabía cuánto llevaba, pero si sabía que no era un solo beso, eran varios, cuando nos separábamos para respirar nos acercábamos nuevamente al otro y nos seguíamos hundiendo en aquella sensación que finalmente me llenaría de algo que no deseaba, culpa.


    -¿Ya estas feliz?-pregunte tras habernos separado cuando el aire nos faltaba y nuestros labios se encontraban levemente hinchados, ambos estábamos agitados, un pequeño hilo de saliva aun unía nuestras bocas el cual se rompió cuando Sora se relamía los labios y asintió, sentí como soltó todo su peso en mí, en un abrazo oculto su rostro en mi hombro y sin saber porque lo abrace acariciando su espalda, correspondía su gesto mientras no dejaba de preguntarme que ocurriría entre nosotros ahora, tampoco sabía cuánto llevaba abrazándolo, solo sentía su respiración relajada y entonces recordé que tenía un lugar donde ir, me separe y este me vio algo frustrado-tengo que ir al café-le recordé yo mientras este solo gruño a lo bajo y se levantó de mí.


    -Supongo que no hay de otra-murmuro mientras yo lo observaba unos instantes, no sé qué expresión hice pero este bajo la mirada antes de comenzar a recoger todo, mire el reloj, tenía 20 minutos para llegar y sabía que debía irme corriendo, otra vez, me levante para poder ir al baño, no sé cuánto me lave los dientes pero no podía dejar de sentir el sabor de los labios de Sora, incluso cuando me llegue a hacer sangrar una encía no podía quitarlo, baje apresurado mientras me vestía con una gabardina negra para cubrirme del frio, no pude evitar sorprenderme cuando el castaño estaba apoyado contra la puerta de salida mirando hacia la nada.


    -Sora-le llame mientras este reaccionaba volteando a mirarme, abrí mi boca queriendo decir algo pero nada salía, quería una explicación, quería entender que hacíamos, saber que significaba todo lo que había escuchado estos días pero no me sentía en derecho, apenas nos conocíamos, creí haberlo conocido mas ayer pero la verdad es que, no sé nada de él y eso me frustraba -Ya me voy-susurre sintiéndome algo patético por ello, no me atrevía a preguntar y nuevamente me sentía como un extraño frente a él, este asintió, se acercó a mí y entonces me atrajo del cuello de mi camisa.


    -Te quiero-susurro suavemente en mi oído depositando un suave beso en mis labios, un ligero escalofrió recorrió mi espalda y ojala hubiera sido el frio, pero no era así, era mi propio nerviosismo ante su gesto y este me veía esperando alguna reacción.


    -También te quiero-dije mientras besaba su frente, acto seguido me acomode mejor mis ropas y entonces salí de casa, voltee a ver cómo me despedía con la mano bastante sonriente, escuche la puerta cerrarse a medida que me iba alejando, aun sabiendo que debía apresurarme caminaba con calma, eso fue hasta que llegue a la primera cuadra, ahí me rompí-¡¡¡Ahh!!!-grite con fuerza mientras me sujetaba la cabeza dándome ganas de partírmela contra una pared, ¿qué diablos había sido todo eso?, Sora se puso coqueto, luego extorsionador y por ultimo lindo, peor aún, ¿cómo pude decirle esas palabras?, estaba claro que él había malinterpretado todo lo que había hecho por el los últimos días, está bien, admito que me pase de afectuoso con el ayer, pase el limite pero él tampoco ha sido un santo, los abrazos, los gestos, las caricias, su linda expresión cuando se sonrojaba......Aggg todo esto no es nada más que un revoltijo en mi cabeza, aun cuando todo estuviera seco sentía que a cada paso que daba me iría de cara al suelo, me mordería un perro, me tirarían agua encima, algún castigo cósmico seguramente me caería encima por todas las cosas que he hecho estos días, sin darme cuenta llegue al café, Iris, Xion y el joven que trabaja conmigo en la barra con la caja parecían estar hablando algo serio, me acerque a ellos justo al tiempo que se callaban al voltear a verme.


    -Wow, oye quita esa cara, no me asustes-se quejó Xion apoyando su mano en su pecho mientras yo veía a la castaña buscando una explicación, esta sonrió nerviosa y me mostro un espejo, más cara de amargado no podía tener, intente relajarme golpeando mis mejillas suavemente con mis manos sin poder lograrlo, no importa, afortunadamente no tenía que ver a tantas personas.


    -¿Fue por Sora?-pregunto Iris mientras se frotaba la frente con una de sus manos, instantáneamente negué a ello, no necesitaban más problemas entre ellos-En fin no importa, mira Roxas, malas noticias, Alexa se torció el tobillo y no vendrá en una semana, estamos cortos de camareros-menciono Iris mientras yo intentaba hacer memoria y recordaba a aquella joven de cabellos blancos-Así que espero que mejores el humor, porque a los clientes se les sonríe y se les trata bien, excepto cuando acosan a alguien del personal o hablan mierda de él, ahí puedes partirles la cara-me iba indicando mientras me aparecía un tic en el ojo, castigo cósmico, aquí estas, mordiéndome justamente en el trasero, solo que no creí merecer tanto, Xion dio dos fuertes aplausos, señalo el reloj e Iris me empujo al camarín......esto no va a funcionar.


    -Esto no va a funcionar-gruñí una vez que me cambie y me reunía con ellas-Créanme no he tenido un buen día, apenas he dormido, preferiría quedarme en la caja-les decía frotando mi codo claramente incomodo con todo esto.


    -Lo siento Roxas, pero Saúl es demasiado tímido-dijo la castaña mientras el de cabellos azules se reía algo nervioso-Además no es difícil, solo debes aprender el truco del mesero, una sonrisa cuando atiendes, las groserías cuando no están pendientes-me animaba Iris mientras Xion y yo intercambiábamos una mirada de confusión por esas palabras-¿Qué?, ¿tú crees que me gusta usar esta....cosa?-casi escupió la última palabra mientras tocaba su falda-siempre que voy hacia ellos me miran como si fuera una....una-titubeaba en su oración como si buscara la palabra adecuada.


    -¿Una chica?-intente adivinar agachándome a tiempo que esquivaba un golpe de ella con una bandeja-¡Okey!, ¡okey!, ¡lo hare!, ¡cálmate!-le grite desesperado por como ellos dos intentaban detenerla como podían, cuando el calor del momento se calmó tuvimos que abrir, no pasaron ni 10 minutos y el lugar comenzó a llenarse, iba de un lado hacia otro, llevar los pedidos no era tanto problema como creía, sin embargo algunas personas se me quedaban mirando, me había convencido a mí mismo de que ya no tenía cara de amargado, era eso o ellos me reconocían de la caja.....ña debe ser mi cara, cuando uno atiende personas el tiempo es lo que uno menos llega a sentir, lo que si llegaba a sentir era una satisfacción cuando alguien me dejaba una propina o se despedía con una sonrisa, supongo que servir en mesas tiene un pequeño privilegio.


    -Disculpa, aun no tomas mi pedido-una voz me llamo y respire profundo, sabía que metería la pata pero no esperaba que fuera tan pronto, voltee para ver a la persona y me sorprendió verlo-Oh vaya, tiempo sin vernos-una sonrisa surcó su rostro y sin poderlo evitar en el mío también se formó una.


    -Hola Riku, disculpa que no te haya visto-me reí nervioso mientras tomaba la libreta dispuesto a tomar su orden pero algo me llamo la atención, su mirada estaba decaída, parece que no soy el único con problemas-¿Está todo bien?-le pregunte y este pareció reaccionar.


    -Sí, si todo.....no, la verdad no mucho-sonrió mientras bajaba la mirada, conocía esa expresión, una triste sonrisa que solo reflejaba problemas emocionales, me quede unos segundos viéndolo y este volvió a elevarla-Dame un sándwich de pavo con mayonesa, un capuchino y algo de buena compañía-me indico señalando un asiento frente a él en el cubículo que estaba.


    -Estoy trabajando, además debo-


    -Esperare-me corto ocasionando que me quedara sin palabras-Esperare aquí, no tengo otro lugar donde quiera ir por el momento-me sonrió de lado viéndome de una forma que no podía identificar, no sé qué me llevo a asentir pero lo hice, no sentí que pasara mucho la verdad pero el descanso había llegado, normalmente estaría en el cuarto de empleados hablando con Iris o Xion pero había prometido algo, moví mi mano como saludo indicando que estaría bien y me dirigí hacia el albino que estaba jugando con su celular.


    -Discúlpame, estoy hambriento-sonreí mientras me sentaba frente a él con lo que nos daban de almuerzo-Te traje algo, espero llegar a ser una buena compañía-dije algo apenado mientras le daba el mismo capuchino que había pedido antes, este me hizo un movimiento agradecido con la cabeza mientras yo le daba una mordida a mi sándwich, no sabía de qué hablar a decir verdad, pero no me sentía incómodo.


    -Uno no sabe, aunque quizás te robe algo cuando no te lo esperes-rio a lo bajo mientras apoyaba sus manos en la mesa, fue entonces que comenzamos a hablar de nosotros, nos presentamos mejor, me contó que estudiaba en la universidad, al parecer ya iba en segundo año de arquitectura, cuando le conté que estudiaría ingeniería este pareció contento, supongo que algo de relación entre nosotros, sin embargo cuando termine de comer su mirada se ensombreció provocando que yo me pusiera serio también-¿Cómo ha estado Sora? él ha....¿dicho algo de mí?-esas palabras salieron con un extraño tono de que deseaba saber pero al mismo tiempo no quería.


    -Mmm si, el suele hablarme de ti de vez en cuando-respondí mientras me comenzaba a sentir algo molesto por ello, el motivo era claro, tendría que decir algo para que se interesara más en Sora, quizás así me dejaría tranquilo-Siempre suele hablarme del buen amigo que eres, también lo paciente y atractivo que eres, ahora puedo ver que tenía razón-iba diciendo yo con una sonrisa mientras notaba como este desviaba la mirada hacia la ventana con una leve sonrisa, bebí un trago de mi café y note como me observaba de reojo.


    -Así que, ¿eso opinas de mí?-cuestiono con un leve sonrojo en las mejillas, analice lo que dije, bravo Roxas, otro malentendido- Dime, ¿qué opinas del amor?-aquella pregunta me descoloco del lugar, tres imágenes vinieron a mi mente, Axel, Ventus, Sora, había algo en cada uno de ellos pero si lo pienso no se siquiera que pasa en esos tres casos.


    -.....No lo sé-murmure mientras descansaba mi mejilla en mi mano viéndolo a los ojos como si quisiera confesarme-La verdad, solo he tenido una relación, fue con la primera persona que yo creía fue realmente amable y amistosa conmigo, me deje llevar por algo que no sabía que era, lo llame amor pero......cuando lo pienso detenidamente, no sé qué es eso, quizás solo buscaba no sentirme solo, no ser dejado de lado.....creo que no se nada-sonreí yo de manera nerviosa pues ahora me comenzaba a sentir nuevamente como un tonto.


    -No llores porque termino, alégrate porque sucedió-dijo mientras tomaba una de mis manos haciendo que le prestará atención-Sé que no es fácil darse cuenta de un sentimiento erróneo, pero son errores que debemos cometer para poder madurar y crecer, también así, podrás pensar en cómo se siente realmente el amor-me decía viéndome con una sonrisa, no sé qué había en su mirar, aquellos ojos celestes y profundos que me hacían calmar, moví mi mano suavemente para apretar la suya, sentía como era más grande que la mía pero eran más frías, aun así no era desagradable, cerré mis ojos por un momento y me sentí en confianza por solo ese tacto.


    -Ya veo porque le gustas a Sora-me reí a lo bajo mientras este apartaba su mano de la mía, fue entonces que reaccione en que metí la pata-Q-quiero decir, ya sé porque le gustas tanto como amigo, con solo tomar tu mano me sentí más confiado y pues......pues-titubeaba queriendo haberme mordido la lengua y no hablar más por cómo se veía que no me creía nada.


    -¿Aún sigue con eso?-pregunto a lo que todas mis emociones se quedaron quietas, lentamente asentí y este soltó un suspiro-Te diré algo, Sora no sabe lo que quiere-aquello lo dijo en un tono más triste mientras bebía su capuchino.


    -¿A qué te refieres?-la curiosidad me invadió.


    -Cuando a Sora se le mete algo en la cabeza es difícil que se le salga, cuando alguien es muy cercano a él lo considera especial, luego cree que es amor y entonces se vuelve muy apegado-comenzó a relatarme de un modo monótono, como si eso ya hubiera ocurrido antes y una duda me recorrió-Al menos eso nos explicó su hermana, ahora que lo pienso tiene razón, cuando su mascota murió lloro bastante, cuando se fue su hermano estaba totalmente decaído, incluso varias veces falto a la escuela, casi se perdió su graduación, por ese cambio fue que nos comenzamos a alejar de el-aquello último sonó nostálgico y triste.


    -.....Espera, ¿qué?-gruñí ahora molesto-Sora estaba mal y ¿ustedes simplemente lo dejaron ahí?, lo sabían y ¿no intentaron nada para animarlo?-sin darme cuenta mi mano me temblaba de la rabia.


    -Fue su hermana quien lo impidió, me molesto un poco al inicio pero....jamás la vi tan enojada-susurro desviando la mirada-daba miedo llegar a estar cerca de ella, poco después me dijo que yo le gustaba a su hermano pero, cada vez que miro a Sora, siento que solo busca un consuelo, lo ha buscado desde que Vanitas se fue-suspiro el, nuevamente sacaban a ese sujeto del que no sabía nada.


    -¿Tan importante era su hermano?-


    -Claro que sí, es con quien ha crecido toda su vida, Sora lo idolatraba, lo seguía a todas partes diciendo que era su mejor amigo, luego un día se tuvo que ir y el quedo devastado-no pude evitar imaginarme en esa situación a mí y a Ventus, ¿mi gemelo se habrá sentido igual conforme crecimos?-pensé que podría fingir estar enamorado también, ser su novio y así animarlo a superar todo pero.....no pude hacerlo, Sora es muy buen amigo, un gran apoyo en mi vida y no se merece que juegue con él, es fuerte en muchos sentidos, pero al mismo tiempo sensible emocionalmente-explico mientras yo comenzaba a atar algunos cabos con la actitud de Sora, ¿dependencia?, eso parecía ser, pero al mismo tiempo sentía que no era eso.


    -Ya veo......la verdad creo que cometieron una estupidez- no pude evitar sonar enojado, cosa que el noto claramente -Si son sus amigos entonces no debieron alejarse, si Sora estaba herido por cómo se fue, al menos debieron preguntarle si estaba bien, invitarlo a salir, cualquier cosa para que olvidara sus problemas un rato-gruñí mientras volvía a beber mi café solo para darme cuenta que estaba vacío.


    -Lo sé, exactamente eso pensaba y por eso ando aquí algo deprimido, Sora sabe ser un muy buen amigo pero parece que yo no- suspiro recargando su mejilla en su mano, al menos en sus ojos pude notar que estaba arrepentido y no me pude enojar.


    -Bueno, tampoco es tarde-murmure mientras lo veía con calma-seguro a Sora le gustaría salir más con ustedes, después de todo con la universidad ya no podrán salir tanto, mejor aprovechar el tiempo, total yo puedo cuidarlo ahora que vivo con el-dije intentando no pensar en lo que paso últimamente entre los dos.


    -......Tienes razón, supongo que se lo debemos-susurro con una pequeña sonrisa, por mi parte yo estaba serio, sentía que me explotaría el cerebro, quería respuestas, las necesitaba pero no podía preguntarles y arriesgarme a estropear todo, note como el albino me veía curioso y suspire.


    -Dime, ¿por qué Iris les pidió que se alejaran de Sora?-no pude evitar generar esa pregunta notando que se puso tenso.


    -Ya te lo dije, estaba enfadada, no sé qué habrá pasado entre esos dos pero ella dijo que se irían ambos con su tío, seguro Sora le suplico que se quedaran, al final lo hicieron pero pocas veces nos dejaba acercarnos a él, tomo casi un año que pudiéramos vernos más seguido y cada vez que le preguntábamos que ocurrió sentía que iba a romper algo-murmuro mientras se revolvía sus cabellos, yo desvíe la mirada hacia la castaña que estaba sentada comiendo, se reía junto a Xion y me mordí mi labio suavemente, al parecer a ella tampoco la conozco muy bien.


    -"Al final te fuiste con ella como todos"-esas palabras vinieron a mi mente y finalmente las comprendía, no era que sus amigos la preferían, sino que ella los alejo a todos-Él lidio con eso solo-murmure sin poder evitar sonar triste, yo no lidie con mi dolor solo, ellos me apoyaron pero el no tuvo esa suerte, oh Sora.


    -Se ve que te importa mucho-la voz de Riku me hizo reaccionar y alce la mirada-siento que te vas a poner a llorar-murmuro viéndome del mismo modo triste, agite mi cabeza y me rasque la mejilla apenado.


    -A-Algo así, la verdad siento que es el primer amigo verdadero que tengo-admití mientras desviaba la mirada -no tengo de esos y....la verdad él me ha hecho sentir que tengo un lugar donde volver, estoy en deuda-susurre más pensativo en que ocurriría más adelante, solamente reaccione cuando sentí su mano sobre la mía que estaba en la mesa.


    -¿Tú crees que yo también podría serlo para ti?-cuestiono viéndome de un modo algo extraño, yo me quede viéndolo pero finalmente asentí-jeje, aun así seguirás siendo un nerd para mí-se burló mientras yo hacía un puchero inflando las mejillas provocando que se riera, sin darme cuenta yo también lo hice.


    -De igual modo, creo que tengo un mejor concepto de él ahora.....y un mal concepto de otra persona-susurre mientras notaba como Iris a lo lejos me hacia una seña a modo de que el descanso casi acababa.


    -Puede ser, pero conozco a Iris, ella no haría algo a menos de que sea necesario, jamás lo admitirá pero ella lo quiere mucho, después de todo, es su lindo hermanito menor-el tono meloso con que lo dijo me hizo ahora estar confundido de que creer-en fin hazme un favor, si sientes que Sora se apega demasiado a ti, aguanta por un tiempo, seguro es porque le das confianza-me dijo con toda calma mientras yo tragaba algo fuerte al recordar el problema en el que me tiene el castaño,


    -Y si.....no sé, se fuera a acostar conmigo-murmure yo haciendo que abriera los ojos de golpe-¡No en ese sentido pervertido!, me refiero en la misma cama, como si se abrazara a mí-gruñí con las mejillas rojas pues su reacción delató que mal pensó todo y tristemente esas cosas ya pasaron.


    -Oh claro.....mmm, bueno, si Sora llega a mostrar mucho afecto, intenta corresponderle, no le des ilusiones pero tampoco lo rechaces, se directo de por qué lo haces- un consejo raro pero que parece ser mi única opción, supongo que solo me quedaría aguantarme hasta que se le pase todo esto a Sora.....genial, ahora me siento como un capricho-Bueno, ya debo irme, gracias por escucharme Roxas y cualquier cosa, ten-dijo mientras me entregaba un pequeño pedazo de papel con números-Aunque también me gustaría que me llamaras para saber de mí, quizás salir juntos algún día-propuso mientras se levantaba, sin decir nada mas solo me sonrió y se retiró del local dejando el dinero, me quede viendo esos números y decidí guardarlo en mi bolsillo sintiéndome algo incómodo, esa última reacción, ¿me estaba coqueteando?.....no, debo dejar de asumir la primera idea que me viene a la mente por las acciones de todos, me levante de mi asiento, recogí todas las cosas y me dirigí a la barra donde ya estaban todos preparándose para volver a atender, aunque la castaña me veía con una sonrisa digna del gato rizón.


    -Tú y Riku ¿eh?, ten cuidado, si Sora se entera seguro te matara-el comentario burlón de Iris no se hizo esperar, solamente le di una mirada indiferente para dejar la bandeja y darle la espalda y alejarme-¿Que dije?-gimoteo ella a los demás, vi de reojo como estos suspiraban y me dispuse a seguir atendiendo a los demás clientes.


    Afortunadamente el resto de la tarde fue más tranquila, no solo me acostumbre más rápido de lo que esperaba al ritmo de ir para acá y para allá por todo el local, sino que también la conversación con Riku parecía subirme el ánimo pues la gente ya no me veía raro, algunos incluso me dejaban más propina que antes, para la salida me había ganado una buena parte, lo malo es que Iris me dijo que llegaría algo tarde, al parecer Xion tenía algo que mostrarle, cosas de chica suponía pero igual era lo mejor, o lo peor, la verdad no lo sabía, no quería estar a solas con Sora y averiguar cómo terminaría todo, pero tampoco quería estar con ella al saber que los alejo a todos de su lado bueno, Riku dijo que tuvo sus motivos, pero ni siquiera él sabe cuáles son, tampoco puedo preguntarle, ¿drogas?, ¿un crimen?, ¿dejo a una chica embarazada?.....okey esa última no, se de experiencia que Sora ve hacia el otro lado como yo.....no, la verdad no lo sé, creo que lo peor de todo esto es que.


    -Siento que realmente ya no conozco a Sora-un tono triste acompaño mis palabras, lo dije en voz alta para tener consciencia de ello, el castaño era muchas cosas, una persona amable con una actitud agradable, pero ahora sé que es alguien sensible emocionalmente, abandonado, dependiente de estar con alguien, me pase estos días bromeando conque le gusta Riku, ahora puede que ni siquiera eso sea verdad-"Vaya vida"-pensé sin saber en qué momento me fui a meter en todo esto, los días de diversión parecía que se me iban acabando en este lugar y no tengo otro al cual ir, di vuelta en la calle notando que me faltaba una cuadra y llegaba, no quería siquiera ir a darme una vuelta, estaba cansado y estresado, tan solamente quería tirarme en una cama y dormirme hasta mañana.


    "Te quiero"


    Mi mano tembló apenas toque la llave que ella me dio para entrar a la casa, aquellas palabras que me dijo Sora antes de salir.....¿que esperara de mi al entrar?, puedo ser su amigo y escucharlo, pero no se actuar como una pareja, al menos eso creo, lo único que aprendí con Axel fueron cosas sexuales y pocas emocionales, siempre creí que todo iba bien y termine engañado.....la verdad, prefiero actuar como si no me hubiera enterado de nada, a final de cuentas él solamente quiere a alguien a su lado, todo mundo quiere a alguien de compañía, puedo sobrevivir a esto, he sobrevivido a cosas peores, aunque siento que vomitare y mi corazón me saldrá del pecho por los nervios.


    -Recuerda, no te alteres, no te confundas, solo....¿se buen amigo?-esas últimas palabras me salieron con un tono nada convincente-estoy jodido-gimotee siendo realista, no quería ni saber que iba a querer que hiciéramos, me llegaba a dar miedo que pierda el control y llegue a un punto que me de tanta culpa que no pueda verlo, ¿por qué me tuve que meter en este problema?, como sea ya es muy tarde para echarme atrás, respire profundo, apenas llegue a la sala no pude evitar relajarme un poco, el ambiente cálido me hizo suspirar, olía a chocolate y solo se escuchaba la televisión, los parpados me pesaban, cerré la puerta, avance un poco y entonces voltee la mirada al sofá encontrándome al castaño echado en este.


    -¿Mmm?, ¡Roxas!-alzo sus brazos en un tono bastante animado cuando volteo a verme-Al fin, estoy muerto de aburrimiento, esta casa se siente tan grande estando solo-gimoteo mientras hacia una expresión de afligido tan falsa que tuve que esforzarme por no reír-¿uh?, ¿y mi hermana?-cuestiono buscando a la castaña con su mirada.


    -Tenía que ver algo con Xion, cosas de chicas-dije mientras me quedaba en mi lugar, gritándome a mí mismo que avanzara de una vez pero mis piernas no respondían.


    -Buuu, y yo pensando que le pediste estar afuera para pasar tiempo nosotros dos solitos-bufo haciendo que me pusiera tenso por esas palabras, note como se levantó del sofá y se acercaba hacia mí con una sonrisa traviesa-Aunque bueno, igual estamos solos-me quede quieto en mi lugar, se acercó y entonces cuando estuvo frente a mí no pude evitar estar nervioso, me pincho mi mejilla con sus dedos y la jalo suavemente-Bienvenido a casa, no estés tan nervioso-fueron sus palabras sin cambiar su expresión, pese a todo ello, un agradable calor me recorrió al escuchar esas palabras de su parte.


    -G-Gracias-fue lo único que pude decir mientras este se reía suavemente, seguramente de mi actitud, tomo mi mano, me jalo suavemente a modo que lo acompañara y eso hice.


    -¿Y que fue el escándalo de la mañana?, ¿entraron a robar?, ¿un asesinato?, ¿un acosador que dejo uno de esos paquetes perturbadores?-lo decía en un tono tal que parecía un niño pequeño, de esos que ven muchos casos de detectives mientras se volvía a sentar en el sofá, me invitaba a hacerlo pero yo me mantuve de pie.


    -Lamento romperte la fantasía, solo fue que una chica se torció el tobillo y tuve que hacer de camarero-le dije mientras me quitaba la gabardina que usaba sintiéndome más relajado de quitarme algo de peso.


    -¿Tanto drama por eso?, vaya par de aburridas-bufo este claramente decepcionado-El día aquí fue aburrido, a final de cuentas siempre me quedo como empleada doméstica-menciono mientras inflaba las mejillas, me quede viéndolo un momento y el lugar, supongo que soy tan despistado que no pensé que el hacia todo eso, aunque su habitación solía ser un desastre antes-solo falta que me consigan la falda y seguro ahí seré sirvienta, aunque si estas cerca seguro seré sirvienta francesa-dijo en un tono pícaro pero solamente me acerque y le acaricie su cabeza.


    -Creo que haces un buen trabajo- dije provocando que este alzara su ceja viéndome -Es cierto, este lugar siempre está limpio y lo que cocinas sabe muy bien, seguro Iris también valora lo que haces por la casa-este me vio con una expresión de desconfianza por eso-al menos yo lo aprecio bastante así que, gracias por todo lo que haces Sora-añadí notando como me quedaba mirando para después enfocarse en la televisión.


    -Bueno, supongo que no se puede negar que lo hago bien-dijo mientras tocaba uno de sus mechones suavemente-¿quieres hacer algo?-me pregunto mientras le daba unas palmadas al cojín a su lado indicando que me sentara.


    -Ehh bueno.....la verdad estoy algo cansado-dije rascándome la nuca mientras retrocedía a la escalera-Creo que me iré a tirar a mi cama un rato-añadí ya volteándome para escapar, una huida frustrada cuando sentí como salto sobre mi espalda y si no me mantengo firme seguro me voy de cara al suelo.


    -Okey, entonces voy contigo-vi de reojo su sonrisa y como se me apegaba más-Olvídalo Roxas, no escaparas de mi-otra vez hablaba como si pudiera leer mi mente y eso daba miedo.


    -No he dormido mucho Sora, además, no creo poder caminar si estoy así-susurre por cómo debía resistir todo su peso, no es que el este gordo, solo que yo estoy exhausto.


    -Pobrecito, que gran problema tienes-el tono burlón que uso me daría gracia si no fuera por como frotaba su rostro en mi espalda- Hueles bien-susurro mientras yo me quedaba en silencio, finalmente solté un suspiro, al menos no iba mal la cosa hasta ahora-Hey Roxas-me llamo mientras sentía como su agarre se aflojaba cuando este apoyo los pies en el suelo.


    -¿Dime?-note como se dio la vuelta para mirarme fijamente y una amplia sonrisa estaba en su rostro.


    -Bésame- petición que sabía caería tarde o temprano, aun así no me queje, ¿qué otra opción tenia?, sujete su mentón, me vio algo sorprendido y corte la distancia para unir nuestros labios, un tacto cerrado, ambos apegándonos y sin poder evitar el sentimiento de vergüenza y emoción.


    -¿Feliz?-cuestione cuando nos separamos por el aire e intentaba no pensar en la sensación que quedo en mis labios.


    -Nop-dijo sacando la lengua aunque esa sonrisa y su sonrojo me hacían dudar, más aun cuando rodeo mi cuello con sus brazos para atraerme más a el-dime, ¿quieres comer algo?, ¿un baño? o ¿a mí?-me dijo en un tono pícaro la última palabra, me puse tenso por varios segundos en que nos mirábamos, estaba dudando en que responder pero entonces note que una de sus cejas temblaba-.....rayos ¿cómo dije eso?-gimoteo apartándose de mi para cubrirse la cara con sus manos


    -Ehh ¿diciéndolo?-un comentario estúpido de mi parte pero entiéndame, esa actitud fue demasiado bipolar.


    -¡Lo vi en un anime okey!-grito mientras yo no pude evitar reírme haciendo que este inflara las mejillas, poco le duro el puchero pues a final de cuentas él también lo comenzó a hacer y de repente me sentí más relajado.


    -Mejor hagamos otra cosa-le propuse haciendo que me prestara atención-hablando de anime, ¿qué tal si seguimos viendo lo del otro día?-dije aliviado de que este asintiera, entre en su habitación, parecía que habían menos cosas desordenadas que antes, al menos no tengo que fijarme tanto en donde pisaba para no caer, ambos nos sentamos en la cama, no pude evitar bostezar mientras él estaba en su laptop, afortunadamente no se demoró mucho aunque note que me observaba mucho.


    -Mmm.....a ver-murmuro mientras se ponía a gatas sobre mí, al parecer pensando como acomodarse y finalmente me dio la espalda, se sentó entre mis piernas, su espalda se apoyó en mi abdomen y su cabeza en mi pecho, se froto unos momentos y yo me sonroje, ¿qué clase de posición es esta?, la del tipo que me intenten invitar a otras cosas pero yo no cederé….esta vez, finalmente dejo de moverse y alzo la mirada viéndome-estoy cómodo, ¿qué tal tú?-me pregunto como si nada


    -Bueno, sé que no pasare frio-susurre haciendo que él me viera fijamente, sin decir nada pero de modo insistente, esperando algo-¿quieres que te abrace?-cuestione a lo que él sonrió, genial, ahora leo sus intenciones, vas muy bien Roxas, muy bien de camino a un problema, por mi gran boca rodee su pecho con mis brazos, puso a reproducir el video una vez se cargó y toco mis manos con las suyas.


    -Esto es lindo- suspiro mientras se escuchaba el opening, no puede evitar sonreír, se le veía en realidad relajado y a gusto, incluso yo estaba dejando de ponerme tan tenso, no era tan malo esto, es raro pero tampoco desagradable-aunque no sé cómo le haremos en primavera, seguro por el calor estaremos en boxers....aunque no es tan malo si lo pienso bien-se rio suavemente viéndome de un modo pícaro, yo solamente pude reírme de modo nervioso por como volvía a estar tenso y trataba de distraerme enfocándome en las escenas, queriendo evitar algún tema sexual en estos instantes, afortunadamente el resto del capítulo paso tranquilo, algunas provocaban muecas en el castaño, otras lo hacían en mi siendo mayoría de confusión, culpa de no iniciar desde el primer capítulo, durante los últimos instantes una pregunta se formó en mí que deseaba hacer.


    -Hey Sora-obtuve un murmullo de su parte mientras el ending sonaba y él se separaba un poco de mi para poner otro capítulo-..... ¿A ti realmente te gusta Riku?-sus movimientos se detuvieron por completo, fueron varios segundos que estuvo así hasta que volvió a moverse y esperaba no arruinar el ambiente con mi pregunta.


    -Claro que si-afirmo sin mirarme mientras volvía a teclear en su portátil, otra vez un silencio que el rompió al poco tiempo-¿Qué paso?, ¿te enamoraste de mí?-un tono burlón acompaño sus palabras pero que aun así me hicieron quedarme en silencio por un instante para luego sonreír.


    -Estoy loco por ti-dije de modo sarcástico, aunque en parte es cierto, este castaño me terminará volviendo loco y no del buen modo con su actitud-lo que quiero decir es, si te gusta, ¿por qué quieres estar así conmigo?-pregunte mientras el nuevamente se detenía.


    -¿Te molesta mucho?-volteo a mirarme de un modo casi herido, mantuve mi mirada, recordando lo hablado con el albino y negué con mi cabeza viéndolo relajarse-Yo me siento bien así-susurro mientras volvía a acomodar sobre mí y sujeto mis brazos para que lo rodeara-todo lo que quiero, es sentirme querido-susurro a lo bajo, aun así alcance a escucharlo, me mordí mi labio, aquello simplemente me había dolido, su tono era triste y suavemente lo apegue más a mí.


    -....Esta bien-suspire para relajarme, alce su cabeza para besar su frente, su mirada estaba fija en mí, mis labios se movieron y tocaron los suyos, un tacto suave y casi tierno sintiendo como temblaba entre mis brazos hasta que nos separamos-no me molesta hacerte sentir especial-murmure viéndolo a los ojos, cierto brillo apareció en los suyos, sus mejillas poco a poco se enrojecieron y entonces note como se relamió los labios, ¿qué expresión abre puesto al decir eso?, no tengo idea, pero parece que él me había creído a final de cuentas.


    -Roxas.....te quiero-me sonrió de un modo cálido mientras comenzaba a reproducir el video, es una mentira y lo sé, esta situación, este ambiente, las muestras de cariño, no es una relación, no es una amistad, ya no puede llamarse de ninguna manera pues no hay como defender esto, solamente somos dos personas que fueron lastimadas, abandonadas por seres que eran importantes para nosotros y teníamos un vacío en nuestro ser, solo me queda estar aquí a su lado, cumpliendo sus caprichos de un falso cariño, esperando que solo pase el tiempo y quizás esto se detenga, que logre superarlo pero ahora soy yo quien tiene miedo, miedo a hacer lo mismo, a dejarme engañar por estas situaciones, a llenar el vacío que aun quedo en mi con este falso afecto y que se vuelva una dependencia, la única verdad que queda por decir es esta, ambos solamente....


    Jugamos uno con el otro.
     
  11. Autor
    riolu

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    Capítulo 8: Invierno, el día mas frio.


    El calor en la habitación, los movimientos en la cama, los ruidos que salen de nuestros labios, llamándonos de un modo suave pero al mismo tiempo seductor, una noche más en que simplemente nos encontramos para esto, desahogarnos sexualmente, tocarnos, abrazarnos, besarnos, todo simplemente con el fin de llegar a olvidarlo todo, quienes somos, que somos, donde estamos, nuestro pasado, nuestros sentimientos, solamente nos entregamos a este calor que nos recorre y nos incita a caer aún más en el momento, nuestras ropas ya no nos cubren, ambos estamos desnudos mientras nos besamos, dejando que la pasión simplemente inicie y evite que lleguemos a pensar en algo más, pues eso es lo que no debo hacer, no debo pensar en nada más que en asegurarme que lo disfrute, ver que es feliz conmigo, con un simple capricho pero que de algún modo puede hacerle sonreír.



    -Roxas-llama mi nombre suavemente, viéndome con esos ojos suplicantes y nublados por el morbo, sus labios están hinchados, su pecho tiene marcas rojizas por mis besos, algunas viejas, otras nuevas y sus pezones están rojos nuevamente, su piel tiembla a medida que mi mano acaricia cada zona de su cuerpo, siento como se mueve para quedar más expuesto ante mí, mostrando que está a mi merced y eso me da la confianza para tocar su erección, la prueba de que disfruta todo esto, que hago un buen trabajo, me acerco más a él, sus mejillas están ardiendo, mostrando que esta entregado a la situación, mi nariz se hunde en su cuello, su agradable fragancia me invita a caer en la locura junto a él.



    "Simplemente un juego, ¿no es así Sora?"



    -No hagas ruido-detengo mis pensamientos con esas palabras, doy orden, no una petición la cual este obedece cubriendo su boca con sus manos, sabiendo lo que ocurrirá, sus piernas tiemblan cuando mi mano comienza a acariciar sus testículos, poco a poco se separan más, exponiéndose a mí para terminar mordiendo su dedo cuando me inclino y respiro sobre su miembro, la punta se encuentra húmeda mostrando su deseo, saco mi lengua para acariciarla suavemente, sintiendo un sabor que no me molesta por lo que repito mi acción, cada vez más rápido y duradero, acaricio con esta toda su longitud, notando como mueve su cadera mostrando que desea atención, finalmente abro mi boca, lo comienzo a introducir en esta y escucho un gruñido bajo, aguanta sus gemidos, me acostumbro al sabor a pesar de no ser ya la primera vez que le hago esto, unos segundos y tengo la mayor parte dentro, alzo mi mirada para encontrarme con la suya, resultándome divertido como cierra sus ojos a medida que muevo mi cabeza, como los abre para indicarme que siga y los vuelve a cerrar por las sensaciones, finalmente me jala mis cabellos con fuerza, mirándome agitado mientras su erección tiembla molesta al haber estado tan cerca de acabar.



    -Yo.....también...quiero-sus palabras apenas salen por su respiración acelerada, lentamente me separo para estar sentado frente a él, solamente verlo en ese estado, que yo sea el causante ya me tiene tan excitado que lucho conmigo mismo para no saltarle encima, darle un verdadero motivo para usar esa expresión mientras grita mi nombre, su mano toca mi pierna, las separo un poco pero noto como se aproxima hacia mí, queda sentado en mis regazo mientras sujeta mis mejillas, ninguno dice nada más, nuestros labios se unen en silencio, siento como muerde me muerde mostrando su ansiedad, nuestras lenguas se tocan, la pasión, el placer, el éxtasis, ambas se mueven transmitiendo esas sensaciones, haciendo que solo uno no sea suficiente y nos aferramos uno al otro, evitando que alguno llegue a escapar de ese contacto, ocasionando que nuestras hormonas griten desesperadas que esto no se detenga, lamentablemente lo hace, el aire es necesario para nosotros, apenas nos separamos un hilo de saliva escurre de su boca, la erótica expresión en su rostro, todo eso no es más que una provocación que correspondo sin detenerme a pensarlo.



    -Te quiero-esas palabras hacen que sus mejillas enrojezcan aún más, veo sus ojos brillar, está feliz, solo eso importa en este pequeño juego, besa suavemente mi nariz mientras se posiciona sobre mí, su miembro queda frente a mi rostro y el mío cercano al suyo, uno de sus dedos comienza a acariciar la punta, obligándome a morderme los labios por sus pequeños tactos y el parece sabe que lo disfruto, comienza a lamerlo de modo lento, quiere torturarme como yo lo hice con el antes, desgraciadamente le funciona, muevo mi cadera para frotarlo contra su mejilla y este hace lo mismo con el suyo.



    -Roxas-siento su miembro palpitar mientras chorrea mas presemen manchándome, mostrando que desea mi atención, ahora la tenía, sujete la base sintiendo un escalofrío en su cuerpo que aumento al momento que volví a introducirlo en mi boca, el gemido que escapo de sus labios resonó en el lugar y en mis oídos, haciendo que comenzara a succionar de un modo ruidoso y fuerte, retomando el ritmo anterior, complaciéndolo como quería y por como su cadera se mecía mostraba cuanto le gustaba, sus piernas llegaban a temblarle, como si estuviera esforzándose para no dejar caer todo su peso, un gemido de mi parte quedo ahogado, mi erección había entrado en esa cálida y húmeda cavidad que Sora usa para hablar, se sentía bien, ambos nos movíamos a un ritmo cada vez más fuerte, nos dábamos placer mutuamente mientras la habitación se llenaba de gemidos ahogados, sudor, calor, placer, nuestros cuerpos reflejaban todo eso, mis manos se apoyaron en su trasero, sentí como sus caderas se detuvieron, una simple curiosidad me invadió, separe sus nalgas para observaba su entrada, al parecer aún era virgen y mi dedo suavemente la acaricio.


    -¡Mmm!-gruñí al momento que lo hice pues una mordida llego a mi erección, no una fuerte pero tampoco suave, saque su miembro de mi boca y note como él se detenía pero sin sacarlo de la suya-¿No te gusta que te toque aquí?-le pregunte mientras volvía a hacer presión, sintiendo como nuevamente se tensaba y una sonrisa burlona se formó en mi rostro, moje mi dedo con mi saliva, suavemente comencé a masajear esa zona, viendo cómo se movía intentando apartarse pero sujete su cadera con mi mano libre.


    -N-No lo toques....eso no está Ahh-un gemido repentino escapo de sus labios cuando comencé a hacer presión, observaba curioso como su erección palpitaba, chorreaba cada vez más en mi pecho y le di unas suaves lamidas, poco a poco las presiones se iban haciendo más profundas, aun sin introducirse, sino simplemente masajeando esa zona y viendo algo de temor y vergüenza en su rostro-No......no hagas.....no-gimoteo temblando más y más, termine introduciendo mi dedo, sintiendo su apretado interior, como estaba ardiendo al igual que su cuerpo ocasionando que soltara un fuerte gemido, note como se tensaba por completo y eyaculo con fuerza sobre mi rostro, apenas alcance a cerrar mis ojos sintiendo como esos chorros me manchaban y su fuerte aroma no me ayudaba en nada.


    -Mmm...Vaya, eso fue rápido-susurre sin atrever a moverme mientras me relamía los labios suavemente, mala elección lo sé, pero simplemente no puedo encontrar desagradable alguna parte que venga de él.


    -Ahh...Ahh-la respiración de Sora estaba agitada, como si en cualquier momento fuera a morirse pero yo sabía lo había disfrutado, mi dedo salió de su interior cuando él se movió para quedar sentado en mis piernas-No...No lo vuelvas a hacer-me pidió aun agitado, si quería sonar molesto no lo había logrado, me observo de modo apenado, no era de extrañar pues mi rostro aún estaba manchado.


    -Quizás encontré otro punto sensible-fue lo único que dije y este inflo sus mejillas, mis manos se apoyaron en sus caderas y me acerque para besar su mejilla-¿Me vas a ayudar verdad mi lindo Sora?-aquellas palabras las dije en su oído, escuchando un murmullo a modo de queja pero aun así se ubicó entre mis piernas, un pequeño suspiro salió de mis labios al momento que volvió a engullir mi miembro, se movía a un ritmo rápido y mi mano se apoyó suavemente en su cabeza, mientras sentía sus movimientos esas palabras se repitieron en mi cabeza, "te quiero", yo también lo hacía, ambos lo sabíamos pero algo me impedía sentirme alegre por ello, quizás porque sabía era una mentira, solo me tomo unos minutos de aquel tortuoso placer alcanzar el clímax, mordiendo mi labio y apretando mi puño eyacule en su boca temblando, respiraba de manera agitada, intentaba calmarme a medida que el orgasmo ocurría y él se quedaba quieto, cuando este término se apartó y observaba impresionado como había tragado todo y relamía sus labios por los cuales habían escapado unas gotas, me acerque a él y comencé a lamerlas, sus brazos rodearon mi cuello y comenzó a lamer los restos que quedaban en mi rostro, al momento que nuestras lenguas llegaron a rozarse el me jalo para terminar besándonos, pequeños contactos que cortábamos y volvíamos a unirnos, esperando pacientes hasta que nuestros cuerpos se calmaran por lo reciente, simplemente nos quedábamos tirados en la cama, ninguno decía nada y yo únicamente veía hacia el techo, buscando alguna cosa que decir pero sin el valor para hacerlo.


    -Creo que.....debo ir a mi cama-fueron sus palabras una vez deshizo su brazo a mi alrededor, básicamente empujándome de lado para comenzar a buscar con su mirada su pijama, una excusa para no mirarme en realidad, pues esto terminaba así cada vez, donde nosotros como dos idiotas que al desahogarse nos damos cuenta que esto no funciona, al menos yo me doy cuenta, pues ahora no puedo evitar el sentimiento de tristeza, por cómo se mueve apresurado como si quisiera escapar de mí.


    -¿Estas bien?-le dije al ver como se vestía en silencio, odiaba eso, podía hablar mucho mientras se metía en mi cama, pero tras hacer esto solamente era ignorado, extendí mi mano hacia el pero este se apartó al instante, fue entonces que me sentí peor pero no me iba a evitar esta vez, volví a acercarme pese a sus esfuerzos y apoye mi mano en su mejilla, podía sentir un gran calor en esta y eleve un poco su rostro para que me observara-¿No te quieres quedar?, ya sabes, como antes-le sonreía viendo enternecido su rostro sonrojado, por unos segundos el parecía querer afirmar pero únicamente negó y aparto mi mano con la suya.


    -Ya nos divertimos suficiente por esta noche, no abuses-me pidió y solamente pude bajar la mirada, yo nunca había pedido nada, era por el que accedía a esto......porque no quería ver esa expresión en su rostro, una vez termino de vestirse se levantó, volteo a mirarme finalmente, en unos pasos estuvo frente a mí y se inclinó para apegar su frente a la mía con una pequeña sonrisa-No puedes irte Roxas, esto es solo para que lo recuerdes, buenas noches-se despidió dejando un pequeño beso en mis labios para salir de mi habitación, toque suavemente los míos con mi dedo y baje mi mirada, aquel tacto había sido frio.


    -Buenas noches-suspire quedándome unos momentos viendo el lugar donde estuvo antes para levantarme e ir al baño, me lave bien la cara y los dientes para no quedar con el sabor de lo que hice-Si fuera tan fácil quitarlo de mi cabeza- un murmullo al aire mientras me siento asqueroso al verme al espejo, al regresar me tire a la cama aun sin vestirme, ¿por qué seguía permitiendo esto?, el desahogo sexual es bueno, no lo puedo negar y junto a Sora se siente mejor......pero la culpa es peor, ¿por qué?, ¿por qué siempre que se va a ir veo esa tristeza en sus ojos?, él no está obligado a hacer esto, yo sí, pues soy el tonto que le sigue el juego, el idiota que aun sabiendo está mal solamente intenta evitar que se sienta mal y no lo logra al final, quizás solo hago las cosas mal, lo siguiente que pensé fue en sus palabras, ¿a dónde se supone que no debo irme?, más aun, ¿el hace esto conmigo para evitarlo?, mil y un preguntas en mi cabeza que solo me quitaban el sueño, si no fuera por el frio seguramente me quedaría así toda la noche, con una pereza total me comencé a vestir con mi pijama para cubrirme por completo en las sabanas, nuevamente sería una mala noche.



    **********



    La mañana no fue mejor, desde el momento en que desperté podía sentirlo, fue uno de esos instintos que me decían que no importara lo que pasara, no saliera de la cama, pero debía hacerlo, si no trabajaba me quedaría aquí solo con él, haciendo quien sabe qué cosa....jeje, ¿en qué momento mi trabajo se volvió una excusa?, no debería ser así, uno debería estar alegre de poder pasar tiempo con un amigo, conocerse más o hacer tonterías, en lugar de eso estar demasiado tiempo con su presencia se volvía un peso en mi espalda que solo pedía no soportar más.



    -Quizás no somos amigos realmente-susurre al aire y no pude evitar sentirme triste por ello, no había sonado la alarma, otra noche en que no dormía demasiado pero no había de otra, tras darme un rápido baño me vestí, tuve que abrigarme más de lo normal pues hacia bastante frio, decidí correr las cortinas de la ventana y la respuesta vino a mí.



    Nieve



    Aquella fría sustancia blanca cubría las calles y parte de los árboles que habían, aun desde temprano ya se veían niños jugar en esta, apoye mi frente en el cristal, simplemente viendo todo aquello y soltando una pequeña risa, son tan afortunados de no tener que lidiar con estas cosas de mayores, honestamente esperaba que nadie tuviera que lidiar con esto, tras pensar que perdí suficiente tiempo me decidí salir al pasillo, apenas iba a llegar a la escalera y voltee la mirada encontrándome a Sora con una gran cantidad de abrigos encima y una frazada.



    -Buenos días-le salude y este volteo a verme claramente molesto.



    -¿Que tienen de buenos?, hace un frio infernal allá afuera y esta aun peor aquí-gimoteo Sora mientras se abrazaba a sí mismo, la verdad creí que estaba exagerando pero cuando salió la castaña igual de abrigada me di a la idea de que realmente eran sensibles al frio.



    -¿No creen que exageran un poco?-susurre mientras íbamos bajando las escaleras y estos apenas llegaron a la sala se sentaron en la mesa temblando ligeramente, rodé la mirada y fui a la cocina para comenzar a preparar todo.



    -No es nuestra culpa, nacimos en un lugar con un clima más tropical, este clima es horrible para nosotros-gimoteo ella mientras Sora asentía enérgicamente apegándose a la taza de chocolate que le di, supongo que eso tiene sentido, aun así fue un desayuno donde si algo no estaba hirviendo ellos no se le acercaban ni muertos-Además tenemos que salir, Aggg que cosa más horrible es mi vida-gimoteaba ella haciendo un drama de novela y yo solamente le frotaba la espalda suavemente.


    -¿Me sirves más?-la petición de Sora me llamo la atención, extendía su taza vacía pero sus ojos decían claramente "aléjate de ella", ¿celos?, lo dudo, simplemente no soporta que le de atención a ella de entre todas las personas......aunque eso también son celos ¿no?, simplemente le serví algo de agua caliente para que se preparara otro chocolate y me senté a su lado, este movió su silla para apegarse más a mí y yo fingí que no lo note.


    -Ustedes dos sí que son apegados-murmuro Iris mientras nos veía de un modo desconfiado, me puse algo tenso, no por su mirada sino por como Sora enredó su brazo alrededor del mío siendo cubierto por la frazada que llevaba sobre los hombros.



    -Tú lo eres con Xion y yo no digo nada-me defendí como pude haciendo que esta desviara la mirada pero no decía nada, seguimos desayunando así pero con una sola mano era difícil, mas por como Sora se apegaba más y más a mí y no, no era por atención, el realmente estaba helado e intentaba que no llegara a meter sus manos en mi ropa como esas malas bromas que me hacía cuando me descuidaba, seguimos así hasta que terminamos de desayunar y la castaña se levantó indicando que me preparara.



    -Espera, ¿vas a salir así?-me cuestiono Sora mientras yo incline la cabeza curioso-Te vas a enfermar, ¿no tienes algo para el?-le cuestiono a su hermana y esta vio con algo de dolor las escaleras, nos suplicó con la mirada no hacerla levantarse y Sora la vio con una ceja alzada.


    -Aff bien voy a buscarle algo-bufo ella molesta mientras comenzaba a subir las escaleras murmurando contra nosotros por como la hacíamos salir de un lugar cálido, me reí suavemente y sentí como él se movió para terminar sentado en mis piernas, me veía de frente de un falso modo inocente y yo por costumbre rodee su cadera.


    -Contrólate, ella esta cerca-murmure aunque no hacia esfuerzo por separarlo, sabía que sería inútil pues este solamente me ignoraba mientras se acurrucaba conmigo, más bien me estaba usando de calentador, sus manos frías se colaban en mi chaqueta para tocar mi espalda y darme escalofríos, los minutos pasaban, ninguno decía palabra alguna y simplemente dejábamos el tiempo pasar, últimamente siempre era así cuando se le daba uno de estos extraños caprichos pero estos tactos, simplemente ya habían perdido su encanto, al menos de mi parte al sentirlos forzados que pasado cierto tiempo, se volvían incomodos.


    -¿Realmente tienes que ir a trabajar?-su voz sonó algo molesta mientras me miraba con una sonrisa-¿Por qué no te quedas?, quizás así puedas darme calor como anoche-murmuro en un tono suave y casi erótico para mi gusto, lentamente sus manos abandonaron mi espalda y se dirigieron a mi entrepierna pero yo las detuve a tiempo.


    -Ahora no-negué mientras este me veía perplejo por unos momentos, apretó suavemente sus puños y su mirada se comenzó a endurecer.


    -¿Por qué no?, no es la primera vez que te toco ahí-murmuro a lo bajo mientras apretaba mi camisa con algo de fuerza-Además, no es como si a ti te molestara cuando estamos en la noche-añadió y comencé a separar sus manos de mí.


    -¿A ti te molesta?-cuestione mientras este se quedaba en silencio unos momentos, finalmente suspiro y sus brazos se alejaron de mí.



    -No me importa mucho, mientras pueda sentirme así-susurro desviando su mirada pero sentía que mentía-En fin, supongo que ella puede bajar en cualquier momento-dijo mientras jugaba con uno de sus mechones sin atreverse a verme directamente-No importa, ya lo haremos cuando ella se vaya-suspiro mientras se quitaba de encima de mí, me comencé a sentir mal, se veía molesto o al menos esa impresión me daba.



    -Sora, en verdad me gusta que te tomes algunas confianzas conmigo, pero siento que quieres decirme algo pero no te atreves-murmure haciendo que este me diera la espalda al sentarse a mi lado.



    -Pues entonces no me conoces, Riku ya lo habría descifrado-aquel comentario me hizo apretar los puños.



    -Entonces quizás deberías llamarle y pedirle a él que cumpla tus caprichos-palabras que salieron solamente por rabia pero que le afectaron pues me vio de reojo molesto.



    -Los cumpliría mejor que tu-bufo y sabía que esto iba a terminar mal, por lo que opte en guardar silencio, la castaña bajo en unos minutos más y se veía algo frustrada.



    -Disculpa la tardanza, nunca recuerdo donde dejo esta cosa-bufo ella mientras me extendía una bufanda de color blanco y negro intercalado, la recibí con una sonrisa mientras esta veía de reojo a su hermano el cual solamente nos veía de un modo nada amigable-Ay que carita, ¿te vas a juntar con Riku?-le cuestiono haciendo que se relajara un poco su expresión.



    -Si es que esta libre, tiene problemas encontrando a un compañero de cuarto-murmuro él y por reflejo voltee la mirada a mi celular pues este solía hablarme en las noches sobre ese problema-En fin, será mejor compañía que ustedes-nos dijo en un tono desinteresado mientras se dirigía hacia las escaleras-Que les vaya bien-nos despidió mientras la castaña solamente suspiraba por su comentario, vaya cambio de humor que tiene, tras acomodarnos un poco las ropas decidimos salir de una vez, ver la nieve desde una ventana es una cosa, pero estar entre ella así de cerca no solo te puede dañar la vista, sino también te puede hacerte relajar, a final de cuentas no es algo que ocurra muy seguido aquí.



    -Hermoso-susurre mientras podía ver mi aliento salir de mi boca, la castaña volteo a verme abrazándose a sí misma y yo le sonreí-No exageres, el día está perfecto-le dije dándole una palmada en la espalda ganándome una mirada fea de su parte.



    -Oh si perfecto, ¿te gustaría que te enterrara en la nieve?-me propuso ella alzando su puño a lo que solamente tome distancia riéndome nervioso, comenzamos a caminar y como un niño me ponía a ver todos los alrededores, más que nada los pequeños arrojándose bolas de nieve y otros juntándola para hacer un muñeco, algunos eran buenos, los otros muy mal formados pero se veía lo disfrutaban, voltee la mirada al sentirme vigilado y note que era la castaña la cual me veía algo divertida-¿Un buen recuerdo?-me cuestiono y me rasque la mejilla al saber que fui muy obvio.



    -Algo así, la verdad donde vivía no era una zona donde nevara mucho, así que rara vez podía ver esto-le dije sin poder evitar sonar algo nostálgico por como en días así podía estar totalmente relajado en mi habitación, ignorando a todos y simplemente descansar sin presión alguna-Aunque seguro para ustedes es fatal-añadí rascándome la nuca por solo verla temblar.


    -No es tanto así, la verdad me gusta, me recuerda muchas tonterías que hacía de niña, como cuando le quitaba la nariz a los hombres de nieve para ponerlas en otro lado o enterraba a Sora cuando este me arrojaba una bola de nieve-decía ella con una pequeña sonrisa mientras yo me sentía algo mal al imaginar a un Sora pequeño luchando por salir de la nieve-Jeje, me estoy sintiendo vieja por recordar eso-dijo ella algo sonrojada.


    -Es normal, la verdad.....tenia algunos buenos recuerdos con mi gemelo cuando nevaba-susurre sin poder evitar sentirme algo nostálgico y mirar las nubes que parecían decir que aun caería mas -Espero no llegue a nevar mientras caminamos-sonreí por como esta veía su propio aliento con una expresión de que tenía frio.


    -Ojala no se vuelva una tormenta-susurro ella apretando el paso, no dijimos nada más en todo el trayecto, apenas llegamos al café el ambiente cálido me llego a subir más el ánimo, la camarera que había suplido hace unos días debía reposar su tobillo así que habíamos cambiado lugares, esta se encargaba de la caja y yo de las personas en las mesas, si he de ser honesto, no era tan molesto como me imagine que llegaría a ser o como la castaña solía quejarse de cómo era para ella, es mi ventaja de ser hombre, no me andan viendo de más o con ojos lujuriosos.......aunque, seré honesto, algunas veces me dejaban notas con números telefónicos, la mayoría siendo chicas y los otros pues, hombres mayores que esperaba no volver a ver en mi vida, quitando ese molesto detalle la gente en su mayoría era amable, el tiempo pasaba rápido y de vez en cuando en estos días podía llegar a ver a Riku o a Kairi con su prima, a final de cuentas tuve que mentirle a la rubia de que perdí el papel de su número pero no pareció molesta, más bien feliz de finalmente tener mi número, cosas de la vida supongo.....cosas raras de la vida.


    -Riku, Naminé, ¿quién sigue?, ¿vas a coquetear con mi hermano?-las clásicas burlas de Iris cada vez que ellos venían por algo y que ocasionaban que esta se ganara un zape de parte de Xion.


    -Tú y tu imaginación, siempre piensas que si uno es agradable con alguien es porque quiere algo más que amistad-le regaño la azabache mientras la castaña se frotaba su cabeza por el golpe-Además si fuera así sería como decir que sientes algo por Roxas, después de todo has sido bastante amable con el-murmuro en un tono burlón haciendo que esta le sacara la lengua.


    -Oh vamos, todos sabemos que Iris me tiene loco por ella, lo malo es que si intento algo seguro me romperá mi pobre y frágil corazón-decía en falso tono afligido sacándoles algunas risas a ellos y un golpe en el hombro de parte de la castaña, tras tener los pedidos listos todos volvimos a lo nuestro, parecía que había vuelto a nevar, la gente llegaba con sus abrigos llenos de esta y húmedos, al menos era algo bueno pues así las ventas en el café aumentaban pero significaba que estaba más atareado, apenas termine de tomar la orden de unas personas sentí como alguien apoyo su mano en mi hombro-Buenas, que puedo-mis palabras quedaron en el aire mientras el bolígrafo casi se caía de mis manos, mi sonrisa se desvaneció al instante y apreté la libreta con algo de fuerza.


    -Así que aquí fue donde terminaste-una voz tan fría y desinteresada que me provoco escalofríos, hubiera deseado no haberme volteado, seguir a esa voz en mi cabeza esta mañana y no haberme levantado, ¿porque entre todos los momentos debía ser este exactamente?, donde tenía este breve momento de felicidad para así poder relajarme, ahora todo se había hundido por la persona que me observa de manera soberbia.



    Mi madre



    -¿Q-Que haces aquí?-titubee en preguntar aquello mientras esta solo me miraba, retrocedí para tomar distancia, pensaba en retirarme sin esperar respuesta de su parte, sin embargo sentí como apretó su agarre obligándome a mantenerme firme, me veía de pies a cabeza, luego alrededor y esa expresión de desprecio en su rostro únicamente crecía más y más.



    -No me sorprende que terminaras en este lugar de cuarta-lo primero en salir de sus labios y lo acompañaba un tono de burla y desprecio, no fui el único que lo escucho, Xion que estaba a solo unas mesas de nosotros volteo la mirada frunciendo el ceño-Dime Roxas, ¿aun te sigues revolcando con hombres?, pues claro, era de esperarse-una pregunta que se respondió ella misma, no se controlaba el tono tampoco, como si quisiera que todos la escucharan, mi miedo, mis nervios, todo eso se había ido al instante para ser reemplazado por ira, no era el único, note de reojo como en una mesa Iris nos vigilaba a ambos, parecía que la escucho pues su mirada indicaba que si seguía hablando le rompería los dientes......parte de mi quería que eso pasara, aun así no podía montar una escena, pues si caía en su juego ella ganaría, tragándome mis emociones respire profundo y la vi directamente.


    -Buenas tardes señora, ¿qué va a pedir?-le pregunte con unos falsos modales a los cuales ella solo bufo molesta-Si no va a ordenar nada, le pido que se retire del establecimiento-quizás suene grosero hablarle así a una madre, pero si esta es grosera primero no le veo nada malo.


    -Siéntate-me indico ella de modo duro, apuntando con su dedo la mesa más cercana a nosotros, ahí está otra vez, creyendo ella que era la dueña de todo, me cruce de brazos a modo de respuesta notando una de sus cejas temblaba-¡Siéntate enseguida!-me ordeno más molesta por cómo no le obedecía, sabía que así era, si las cosas no salen a su modo muestra como es realmente.


    -Esto es un local, viniste aquí por algo, no por mí, así que pide algo o sigue pareciendo una loca, seguro apoya mucho a tu imagen-mis palabras fueron duras mientras parecíamos matarnos con la mirada, ella echo un vistazo alrededor notando que tenía razón, estaba llamando la atención de la gente y no de buena manera.


    -.....Tráeme una taza de té verde-casi escupió las palabras mientras ella se dirigía a sentarse, sonreí de lado y fui por lo que pidió, ninguno me dijo nada, solamente me veían preocupados pero yo me mantenía en control, siempre lo había hecho, podía sobrevivir a esto, apenas tuve la taza me dirigí a llevársela notando como no me había quitado la mirada de encima-Ahora siéntate-nuevamente una orden de su parte pero esta vez obedecí, lo que deba pasar que pase, no escapare de esto.


    -¿Qué es lo que quieres?-los modales ya no eran necesarios, mis palabras salieron duras y claramente fastidiado ganándome una mirada de reproche de su parte.


    -¿Qué modo es ese de hablarle a tu madre?, no te crie para eso, mucho menos para que te revuelques con hombres-su tono mostraba estar ofendida mientras dejaba la taza de lado, mostrando que poco le importaba.


    -¿Mi madre?-estaba molesto por esas palabras y parece que mi cara lo expresaba pues ella me veía desafiante-De entre todas las cosas que eres, jamás has sido una madre, lo que menos has hecho es criarme-negué yo con calma viendo como apretaba su mano, la alzo dispuesta a darme una bofetada pero yo sujete su brazo, me miro sorprendida, más por como hacia presión llegando a herirla, ¿siento culpa?, claro que no, debería quererla para sentir algo así.



    -¿Olvidas quién te cuido?, ¿quién te alimento?, ¡¿quien estuvo a tu lado en tu vida siendo tu apoyo?!-casi gritaba mientras forcejeaba conmigo por liberar su brazo, finalmente la solté, está molesta se froto donde le apreté y yo me acomode en mi silla desafiando su mirada con la mía.


    -.....¿Qué tipo de sangre tengo?-le pregunte y ella alzo una ceja confundida-¿Mi comida favorita?, ¿mis alergias?.....tengo una cicatriz por un accidente, ¿dónde está?-le preguntaba y ella parecía no comprender nada-No lo sabes ¿verdad?-me reí yo esta vez decidido a dejar salir todo de mi pecho-No lo sabes porque sabes que es mentira que has estado a mi lado, tú y mi padre fueron iguales, unos trabajólicos que pensaron "mientras tengan educación y casa están bien", pues adivina que, el único trabajo que no supieron hacer bien fue de padres-escupí con resentimiento, todo el que había tenido desde niño, simplemente lo dejare salir todo.


    -Deja de hablarme así, soy tu madre y me debes respetar-gruño ella a lo bajo, sus ganas de llamar la atención parecían haberse ido al no poder dejarme mal a mí.


    -Yo fui mejor padre que ustedes sabes, yo fui quien cuido a Ventus, yo fui quien nos preparaba la comida, yo me quedaba cuidándolo o lo llevaba al médico cuando se enfermaba, incluso gaste mis ahorros para comprarnos un pastel de cumpleaños el día que ambos se olvidaron de nosotros, fui más maduro que ustedes para cuidar a alguien, aun cuando soy el jodido hermano menor, yo fui el único que intento darle amor familiar.....claro que siendo honesto, no tengo ni idea de lo que es eso-me reí de mí mismo con lo último, me acompañaba una calma tal que llegaba a espantar, ira, frustración, tristeza, ansiedad, nervios, todo se había ido de mi ser, estaba en calma, estaba relajado.....no sentía nada.


    -¡Soy quien te dio la vida y tú solo fuiste una deshonra!-me grito temblorosa y se notaba algo de temor en su mirada, se estaba rompiendo.


    -La única vergüenza en mi vida, es que tú me la hayas dado-le dije en cara provocando que abriera los ojos como si no creyera lo que salió de mis labios.


    -Tú...tú eres...pero-


    -¿Sabes lo que soy?-le sonreí suavemente mientras la jalaba del brazo, hizo una mueca de dolor pero no me importo pues la tenía prácticamente frente a mi rostro-Soy un joven gay que es más feliz que nunca de saber que no están en mi vida, feliz de poder ser como soy, poder conocer otras personas, ver la vida que ustedes no me dejaron por sus deseos egoístas, ¿querías un hijo perfecto?, tendrás que seguir intentando aunque, seguro lo arruinaras como me arruinaste a mí-dije soltándola y esta retrocedió en su asiento, intentando mantener postura pero le era difícil, buscaba alguna ayuda con la mirada pero sería inútil, nadie vendría.


    -.....Seguro tu novio te ha hecho pensar así, apuesto a que te dijo esas cosas para que te sintieras mejor contigo mismo-un truco desesperado y bajo, pobre señora, está atrapada y casi cae en su propia tumba.


    -De hecho el me engaño con su mejor amigo, unas semanas después de que me echaron-le dije con calma mientras esta me miraba sorprendida-Ese día casi me atropellan, no iba muy abrigado y llovía, podría haber muerto de una pulmonía, ¿no crees que es jodida mi vida?-le decía como si todo esto fuera un mal chiste y eso es lo que menos era.


    -Pudiste haber vuelto a casa, suplicar perdón y ser un buen hijo-susurro a lo bajo mientras comenzaba a echarle azúcar al te que se había enfriado durante la plática.


    -Me habrían enviado a un psicólogo o a un campamento religioso-una afirmación más que una pregunta, confirmada por su silencio y ningún intento de llegar a negarlo -Eso pensé...la verdad no sé cómo ser un buen hijo, no puedo decir que tuve buenos padres así que, supongo que simplemente somos un fracaso como familia-le indique mientras esta únicamente se quedaba viendo la taza que revolvía suavemente a modo de distracción.


    -¿Cuándo te volviste así?-murmuro ella deteniendo su mano-Antes solías obedecer cada orden, no nos reclamabas nada... ¿en qué momento te echaste a perder?-último intento desesperado de echarme la culpa a mí y no a ella misma, esta discusión ya había terminado.


    -Deberías estar feliz, estamos hablando por primera vez, me estas conociendo por primera vez en tu vida-le dije con una gran sonrisa y un tono animado que eran tan falsos que era una burla.


    -Basta de eso, no es gracioso-gruño apretando su puño mostrándose molesta.


    -Te diré que no es gracioso, echaron de su casa a su hijo de 18 años, técnicamente soy menor de edad hasta los 21, si alguno de sus colegas lo supiera eso no solo les arruinara la tan preciada imagen que ustedes tienen, sino que apenas una corte lo supiera me darían el visto bueno a mí, ganaría una demanda sin esforzarme e incluso puede que envíen a alguno de los dos a la cárcel-mis palabras finalmente le afectaron pues su mano tembló y su rostro expreso temor verdadero por primera vez.


    -No te atreverías-


    -Tu sabes que si-le corte viendo cómo se mordía el labio-pero no quiero nada de ustedes, digan que me morí, fui al extranjero, cual sea la mentira que han dicho hasta ahora, lo único que quiero, es no volver a verlos o saber de alguno de ustedes por el resto de mi vida-palabras crueles, hirientes y ciertas, ellos no me quieren, yo no los quiero, es mejor simplemente terminarlo todo de una vez.


    -.....Entiendo-gruño ella levantándose apresurada, tomando su bolso mientras la taza de té había permanecido intacta en el lugar, esta me miro unos instantes, titubeando unos momentos antes de respirar profundo-Dime algo, mientras viviste con nosotros, ¿alguna vez fuiste feliz?-una pregunta que me tomo por sorpresa, pero que parecía importante para ella.


    -...No-respondí tras analizar mi vida por unos instantes-Pero supe eso cuando comencé a vivir con ellos, la chica de ahí-le señale a Iris la cual nos estaba vigilando sin ser disimulada-y su hermano me dieron donde quedarme, un lugar al cual regresar...es lo más cercano a un hogar que he conocido-le dije yo sin poder evitar formar una sonrisa al pensar en todo lo vivido con ellos, al menos hasta ahora.


    -Ya veo-murmuro mientras comenzaba a sacar su billetera pero yo levante mi mano deteniéndola.


    -Yo lo invito, es mi modo de despedirme de una vez-dije sin llegar a mirarla mientras me levantaba y recogía las cosas-Adiós, señora Strife-le dije para poder pasarla de largo, aun así note como ella soltó una lagrima, no me importa.....me gustaría decir eso pero también me duele, decir adiós es una de las cosas más difíciles pero es necesario, necesito que sepa cómo me sentí por todo lo que hicieron, necesito ver al menos que sufre algún castigo para que yo pueda finalmente despedirme de ellos.


    -Oye Roxas, ¿la conoces?-me cuestiono Xion señalando a mi madre, Ethan y Sasha en la caja también me veían preocupados en espera de mi respuesta.


    -No-respondí mientras dejaba todo para volver a atender otras mesas, un gran peso en mi pecho se había ido, hice mi elección y ahora debía vivir con ello, sentí como Xion apoyaba su mano en mi hombro, me miro algo preocupada y le sonreí-Oh vamos, estoy bien, ni que fuera un niño, ¿acaso quieres cuidarme?-le pregunte en un tono coqueto únicamente ganándome una risa y un empujón de ella, Iris me jalo la oreja regañándome y diciéndome que si intentaba algo con ella me mataría, me comencé a reír suavemente, volví a atender a las personas, aun si las miradas eran de curiosidad por la anterior escena nadie dijo nada, así estaba bien para......es mejor, no pensar en ello.



    El viaje de regreso a casa fue algo más complicado de lo que quería, debido a la nevada las calles estaban resbalosas y si uno no tenía cuidado se le podía hundir el pie, los muñecos de nieve ahora estaban tirados, quizás por el viento mientras la castaña se abrazaba a si misma lanzando insultos al frio, palabras que es mejor no repetir, para cuando llegamos a casa está corrió a la cocina diciendo que quería algo caliente, yo solamente sonreí y me dispuse a ir a mi habitación, apenas estuve me quite los abrigos de encima, aun si el lugar estaba helado me tendí en la cama para así mirar el techo, respire profundamente y me cubrí los ojos con mi antebrazo, ya era demasiado, cada cosa que pasaba últimamente me estaba estresando y no pude evitar pensar en la conversación con ella, ya lo hice, estarán lejos de mi vida y no veré a ninguno de ellos otra vez......supongo que ya no tengo apellido, al menos no de manera emocional, lo único que podría llegar a relacionarme con ellos es un desprecio mutuo....aunque.


    -"Tampoco puedo decir que no fui feliz....pero eso se acabó"-pensé mientras me acomodaba un poco, cerré los ojos queriendo dormir, simplemente hacer que el día se acabara pero cada vez que lo hacia volvía a mi infancia, esos momentos donde jugaba con mi gemelo o lo cuidaba, donde le animaba en alguna actividad, lo consolaba si se hería, incluso meterme en una pelea con sujetos más grandes donde todos salíamos heridos, mas nosotros pero si el me veía con una sonrisa me decía que hice bien, porque él era inocente de niños, no notaba lo frecuente que nos abandonaban, aun así me aleje de él y terminamos en esa bizarra situación -"Al final te deje de lado también....supongo que ni siquiera sé cómo ser un buen hermano"-me puse boca abajo en la cama para ya no pensar más en ello, solamente queriendo que mi cerebro no me castigara más.


    -Hey, me hubieras dicho que llegaste-escuche un tono molesto y lo siguiente fue un peso sobre mi espalda, no necesitaba voltearme para saber quién era-Tu sabes que me aburro sin ti aquí-susurro con un aire pícaro, se apegaba a mi espalda frotando su cuerpo con el mío, podía sentir como su entrepierna se apoyaba en mi trasero pero no dije nada, únicamente tenía la mirada perdida en la cabecera de la cama, no tomo mucho para sentir como dejo de moverse y se inclinó quedando su rostro a un lado del mío-¿Roxas?-llamo mi nombre, lo observe de reojo viendo como poco a poco su expresión mostraba un deje de preocupación.


    -No estoy de humor-murmure suavemente, nunca lo estaba la verdad, desde que comencé esto con el castaño este afecto falso era un castigo a mí mismo y ahora...bueno, simplemente no era buen momento.


    -Entiendo-susurro mientras me quedaba viendo, yo solamente fije mi vista en la almohada y él se acostó a mi lado-Anda anímate, todo va a estar bien-murmuraba suavemente y no pude evitar sonreír de lado, me acomode para quedar viéndonos de frente, mis manos rodearon su cintura y lo jale hacia mí, simplemente lo abrace para intentar encontrar algo de consuelo....en lugar de ello, solo sentí como se ponía tenso-Roxas.....espacio-susurro el aplicando apoyando sus manos en mi pecho para intentar alejarme.


    -¿Esta mal que solo te abrace?-cuestione mientras apegaba mi rostro en su cabello, notando como detenía su forcejeo pero aun así sentía que estaba incómodo.


    -No es malo, bueno, quizás un poco, es solo que no deberíamos hacerlo...ya sabes-murmuro buscando las palabras para convencerme, más bien buscando una excusa pero yo lo sabía, simplemente no quería que lo tocara.


    -¿Por qué comenzamos a darnos placer?-cuestione bajando la mirada mientras este elevo la suya antes de desviarla y asentir-No necesito un compañero sexual Sora, necesito un amigo-murmure mientras este me miraba de frente confundido.


    -Soy tu amigo pero...pero-el mismo no pudo terminar esa oración, solamente pude quedarme mirándolo y lo solté notando como se apartaba con la mirada baja.


    -Déjame solo por favor-susurre dándole la espalda, sentí como apoyo su mano en mi hombro pero yo lo aparte, nos quedamos en silencio, finalmente él se levantó, el sonido de la puerta mostro que estaba solo nuevamente y hundí el rostro en mi almohada, supongo que no somos amigos a final de cuentas, si no puedo siquiera darle un abrazo sin que se sienta raro, ¿cómo espero ser una buena compañía para el?, todo esto fue una mala idea desde un inicio.....realmente no puedo hacer nada bien, tras unos momentos me levante para no quedarme en ese lugar, quizás deba caminar para relajarme.



    -Oye amigo, ¿alguna idea de qué hacer?, la televisión da asco, como que ahora cada película es un plagio de otra-Iris se encontraba sentada cómodamente en el sofá, incluso tenía una frazada sobre ella por el frio, me quede viéndola unos momentos, no dije nada, solo me senté a su lado sintiendo su mirada sobre mí y la mía no se enfocaba en ninguna parte-¿Estas bien?-cuestiono y simplemente negué con la cabeza-¿Quieres hablar de eso?-cuestiono y yo negué nuevamente con mi cabeza-¿Quieres apoyarte en mi hombro?-esta vez me ofreció, me sentí apenado pero simplemente asentí y apoye mi cabeza en este, me observo unos momentos y paso su brazo por mis hombros para acariciar suavemente mis cabellos con su mano-Todo va a estar bien amigo, estamos aquí-susurro casi de modo maternal, no, quizás este era su lado protector como decía Riku, una simple presencia que te dice que te cuidara, simplemente sonreí y deje que el tiempo pasara.


    -¿Que hacen?-escuchamos la voz de Sora y ambos volteamos la vista hacia este notando que estaba por bajar las escaleras.


    -Roxas tuvo un mal día, pensé que te había dicho-respondió con calma, mientras el castaño nos miraba uno al otro y se le veía molesto


    -Pues que bueno-susurro provocando que ambos abriéramos los ojos de golpe-Como si me importara alguno de los dos-aquellas palabras sonaron con desprecio, sin decir nada mas volvió a subir las escaleras, un portazo mostro que fue a su habitación y yo me quedé mudo, no me espere ello, Iris tampoco al parecer pero no pudo evitar sentirse doloroso.


    -Déjalo así-murmuro la castaña sujetándome de la mano, como si supiera que iba a ir por él, voltee a verla notando que se veía algo triste por sus palabras-Esta bien, enserio-dijo mientras sujetaba el control para ir cambiando de canales, me quede viéndola, al igual que ella respeto mi decisión de no hablar de nada yo respete la suya, simplemente me acomode en su hombro nuevamente y dejamos que el tiempo pasara.



    No volvimos a ver a Sora en el resto de la tarde, cenamos los dos solos, de vez en cuando yo me quedaba viendo como nevaba por la ventana, creyendo que así pasaría mas rápido el tiempo pero no era así, simplemente este día al igual que el clima parecía haber empeorado cada vez más y más haciendo que la energía comenzara a ir y venir, terminamos por ir cada uno a su habitación, seguro ella también estaba cansada de todo el día. Apenas llegue a mi habitación, mire el seguro, mi mano me tembló unos instantes y respire profundo antes de colocarlo, no me importo nada más, no me preocupe por nada y me cambie a mi pijama, tampoco me apetecía bañarme aunque mañana me arrepentiría pues haría mas frio, apenas entre a la cama me mantuve atento a los ruidos, el viento soplaba más fuerte que antes y eso te hace apreciar tener un lugar donde poder acurrucarte y estar caliente, no paso mucho sin embargo hasta escuchar como intentaban abrir la puerta, poco después le siguieron


    -¿Quién es?-pregunte aunque no había que ser un genio para saberlo.


    -El hada de los dientes-escuche la voz de Sora siendo sarcástico al otro lado de la puerta-¿qué esperas?, abre-me indico pero yo únicamente me apoye de lado en la puerta soltando un suspiro.


    -Necesito tiempo a solas la verdad, además ya te dije que no estoy de humor-negué yo mientras cerraba levemente mis ojos esperando algo de comprensión pero lo único que escuche fue un gruñido.


    -¿Aun no superas eso?, no seas un bebe llorón, todos tenemos malos días-susurro sonando desinteresado y eso ya me cayó mal.


    -Como digas, solo vete a dormir Sora-murmure sintiéndome peor tras haber escuchado eso, solo eleve un poco la mirada respirando profundo antes de sobresaltarme un poco cuando un golpe llego a la puerta.


    -Te recuerdo que esta es mi maldita casa, así que entrare al lugar que yo quiera-escuche como su voz comenzaba a subir de volumen, sonando cada vez más molesto y finalmente mi tristeza comenzó a convertirse en rabia.


    -¿Ah sí?, entonces habla más fuerte, estoy seguro de que a Iris le encantara verte en una escena así-le desafié yo mientras captaba como ese había sido un inhibidor para sus emociones, me lo imagine rabiando en mitad de pasillo y sin poderlo evitar me sentí bien de terminar esta discusión.


    -Te odio-gruño mientras sentí un golpe en la puerta de su parte, una pequeña risa salió de mis labios y otro golpe más fuerte se añadió-deja de reírte-sus gruñidos iban en aumento pero mis risas también lo hacían, destrozando ambos poco a poco lo que se podía llamar la relación que teníamos.


    -¡Suficiente!-una voz diferente se escuchó en el pasillo y los golpes se detuvieron, quite el seguro y abrí la puerta observando como el castaño me daba la espalda observando a su hermana la cual estaba en pijama-Vuelve a tu habitación Sora, ahora-le ordeno sonando bastante dura con él.


    -Estamos teniendo una discusión, no es asunto tuyo-casi escupió esas palabras mirándola molesto


    -Es mi asunto cuando no me dejas dormir, ahora, no me interesa porque están hablando a esta hora pero los dos se van a dormir, algunos tenemos que trabajar mañana-gruño esta y yo preferí mantenerme al margen.


    -No eres mi jefa-


    -Soy tu hermana mayor-


    -Lo serás cuando actúes como una-


    -¿Para que ocurra lo mismo que con Vanitas?-dijo esta mirándolo claramente molesta del ultimo comentario y sentí como Sora se puso tenso.


    -¡Tú no sabes nada!-grito con fuerza-¡no sabes cómo me sentía!-esta vez su voz salió más fuerte pero también como si estuviera desesperado.


    -Lo se todo, ¿acaso eres tan idiota que olvidaste quien te salvo el trasero cuando te metiste en problemas?, aunque sabes, ahora me arrepiento de eso, mejor te hubiera dejado ahí, quizás así dejarías de ser una molestia para mí-esta vez ella estaba siendo cruel y parecía saber dónde golpear al castaño pues este se veía claramente afectado.


    -Eres una maldita-su voz sonó herido, no sabía por dónde iba esto pero sabía que ambos se estaban dejando guiar por la rabia.


    -¿Porque soy honesta?, al menos soy la única persona en tu vida que lo ha sido-quería llegar a interrumpirlos a ambos antes de que esto terminara peor pero tampoco comprendía de que hablaban.


    -¿Que sabes tú?, lo único que sabes hacer es engañar a la gente y alejarla de mí, ¡lo único que eres es una mentirosa!-gritaba en un acto desesperado de devolverle el dolor que le causo y ella parecía a punto de explotar.


    -¡Al menos no fui la causa de que Vanitas se fuera!-grito ella con rabia en su voz...eso fue todo, fue un golpe que pareció tocar algo sensible en Sora y lo había destrozado, este comenzó a temblar, respiraba algo agitado y note como unas lágrimas se acumulaban en sus ojos.


    -Muérete, ¡no sabes cuánto desearía no tenerte en mi vida!-grito antes de jalarme de mi mano sacándome de la habitación, la castaña me sujeto para no caerme de cara al suelo y lo siguiente fue un duro portazo, el seguro en la puerta y por último, un crudo silencio, poco después pudieron escucharse a través de la puerta los gimoteos de Sora, Iris pareció reaccionar, se acercó a la habitación, extendió su mano pero nunca llego a tocar, por primera vez note culpa y tristeza en sus ojos, una mirada de arrepentimiento por lo dicho.


    -....Ve a dormir-me pidió mientras pasaba a mi lado, no se disculpó, no me replicó nada, simplemente se encerró en su habitación dejándome solo en mitad del pasillo, escuchando en aquel silencio el leve llanto del castaño, me mordí el labio, era un sonido que no me gustaba, que parecía romperme los oídos a cada segundo, me acerque lentamente a la puerta y apoye mi frente en esta, parecía que él estaba apoyado en el otro lado por lo claro que lo escuchaba.


    -Sora-susurre en la puerta sin saber si tenía el derecho de consolarlo ahora, me sentía mal ante todo lo ocurrido, no había entendido mucho pero solo sabía que él estaba herido, solo saber que estaba llorando me dolía, me hacía sentir más miserable que nunca en toda mi vida-Vamos Sora, abre la puerta.....no llores-una súplica para mi bien tanto como el suyo, una que no escucho o ignoro, me quede apoyado ahí sin sentir el tiempo realmente pasar, poco a poco mis parpados me comenzaron a pesar, no lograría nada ahora-Buenas noches Sora, que descanses-le desee suavemente, casi en un tono comprensivo y cariñoso, no tuve más opción que irme a su habitación, me acosté entre las sabanas de su cama sintiéndome como un miserable, jugamos uno con el otro, nos herimos uno al otro, la amistad que creía que teníamos no creo que exista, no puedo ayudarlo, no puede ayudarme, ninguno puede aliviar el dolor del otro, ni siquiera estar a su lado para hacerle saber que no está solo.....quizás sea una mala persona, quizás no debo tener amigos porque solo les traeré dolor, pues mientras me acomodo queriendo dormirme, deseando que esto hubiera sido una pesadilla, solamente puedo pensar en una cosa.



    Lo arruine todo.
     
  12. Autor
    riolu

    riolu

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    Capítulo 9 invierno: Sin importar el pasado.


    Recuerdo que cuando era niño me encantaban los videojuegos, una historia distinta a lo acostumbrado, fuera de lo cotidiano, más fantástico que nada y algo con lo que podía distraerme a mí y a mi gemelo de la realidad que vivíamos, olvidarnos de todos los problemas, ver los finales felices, reírnos juntos.....no, lo que más me gustaba es que no podíamos cometer errores, si los hacíamos podíamos jugar de nuevo y hacer las cosas bien, incluso en las caricaturas que llegábamos a ver un problema se resolvía a las horas siguientes, como si no hubiera sido importante o nadie hubiera estado realmente herido por las cosas que se dijeron o se hicieron, en esta realidad que vivo las cosas no son así, uno no puede reiniciar la vida para evitar cometer un error, no puede siempre ser una buena persona pues tenemos defectos, lo malo son las consecuencias de los errores que cometemos, el peso de la consciencia, en mi caso, no deja de atormentarme, menos cuando estoy en la cama de alguien a quien consideraba un amigo, ¿siquiera puedo llamarlo así?....no, la verdad es que pese a todo lo dicho ayer, quiero seguir siéndolo, quiero simplemente poder estar a su lado y distraer la mente jugando un videojuego o viendo el anime que le gusta, pero ahora lo había arruinado, aun si no fui yo la causa de sus lágrimas, no pude llegar a consolarlo o defenderlo, siquiera me atreví a interrumpir a esos hermanos cuando sabía que la cosa estaba por mal camino, solo me quede al margen y ahora sé que fue una mala elección, aun si Sora actúa raro, si hacemos cosas que no debemos, una parte de mi quiere salvar esa pequeña amistad con la cual empezamos, quiero simplemente que todo ya no sea raro cuando estamos juntos.....quizás, el único culpable soy yo, tenía mis problemas, ahora solamente había generado más en este lugar, si no hubiera estado aquí entonces no habrían discutido, si no hubiera estado aquí seguramente todos estarían mejor.


    -Nunca debí quedarme aquí.....jeje, ¿no que eras muy inteligente Roxas?, mírate ahora-susurre a mí mismo mientras volteaba la mirada hacia el reloj de la mesa, sobra decir que era muy temprano, no había dormido nada y eso me afectaba, lo sabía porque mi cerebro no quería dejar de castigarme -Además hablas contigo mismo, que bien lo haces-bufe mientras pasaba mi mano por mi rostro, intentando calmarme pero no podía, tenía tanto en la cabeza, tantas emociones negativas, simplemente me estaba hundiendo en esta oscuridad hacia la cual yo mismo había caminado.


    Me aburrí de estar en la cama, tras lavarme la cara unas 3 veces salí al pasillo, no tenía mi ropa así que solo salí en pijama, ignorando el frio baje las escaleras sorprendiéndome al ver luz venir de la cocina, sigilosamente me acerque solamente encontrando a la castaña desayunando en silencio, respire profundamente, sabiendo que esto sería incomodo pero entre al lugar haciendo que elevara la mirada.


    -Hey-me saludo sin mucho animo a decir verdad, tenía ojeras, al parecer no había dormido, quizás también estaba mal por lo de anoche- Hazme un favor ¿sí?, no preguntes nada-ni siquiera me vio a los ojos, simplemente se quedó revolviendo su taza lentamente, como si fuera lo único interesante.


    -Está bien-murmure mientras me acercaba para prepararme algo, me senté frente a ella y ninguno dijo palabra alguna, cuando estaba por terminar suspire profundamente y moví mi mano para que me tomara atención -Gracias a mi beca puedo llegar a tener un cuarto en el barrio de la universidad, tengo pensado irme, sería lo mejor-dije esperando alguna reacción negativa, algo de rabia, ofensa, un comentario sarcástico pero solo sonrió levemente.


    -Quizás Riku pueda ayudarte-susurro mientras recogía sus cosas-Lamento que ya no te sientas cómodo aquí-se levantó para llevárselas, no era la impresión que quería dar pero simplemente era la verdad, ya no podía estar más aquí, no si solamente causaba problemas.


    -No es tu culpa, tampoco es de Sora, es mía...desde un inicio fui un intruso aquí-la había seguido a la cocina cargando las cosas que use, ella dejo todo en el lavamanos y solamente me paso de largo para desaparecer por las escaleras, respire profundamente, simplemente comencé a lavarlo todo, queriendo hacer algo, más bien distraerme con lo que fuera, no paso mucho para que ella volviera ya vestida y arreglada para salir.


    -Me iré temprano, no quiero irme corriendo ni nada-dijo mientras se dirigía a la puerta, apenas la abrió pude sentir el aire frio, esta iba a salir pero dejo entreabierto para poder voltear a verme-Intentaras hablar con él ¿verdad?-más que una pregunta parecía una petición.


    -Si-afirme mientras desviaba la mirada-Se lo debo, al menos para decir adiós-susurre yo sin atreverme a encararla, tampoco es como si esperara una reacción de su parte.


    -Buena suerte-fueron sus últimas palabras antes de cerrar la puerta, todo se quedó en silencio, con el frio aun en mi cuerpo camine a la cocina, no sabía si iba a funcionar, pero al menos haría el esfuerzo de hablarle y quizás lograr algo, le prepare su desayuno, lo deje sobre la mesa y respirando profundamente me di ánimos para subir al segundo piso y quedarme frente a la puerta de la habitación que solía usar yo.


    -Sora ¿estas despierto?-pregunte dando pequeños golpes a la puerta, lo volví a intentar un poco más fuerte y espere, apegue mi oído a esta, podía escuchar unas pisadas acercándose y finalmente detenerse, aun así tras esperar la puerta no se abrió en ningún momento-Necesito algo de ropa, tengo que ir a trabajar-mencione mientras esperaba alguna reacción, algo me decía que estaba del otro lado, prácticamente separados por los centímetros de grosor de la puerta, pero ningún sonido vino-Sora no me ignores.....me duele-susurre apoyando mi frente en la madera, sintiéndome a cada segundo más miserable que antes por no escuchar su voz -No sé porque te afecto tanto ese comentario de ella, pero sé que no es tu culpa, sé que no le harías algo malo a nadie, menos a tu familia-murmure esperando que reaccionara con mis palabras.


    -No me conoces-escuche finalmente su voz pero sonaba apagada, casi como muerta y algo en mí se apretó, me hacía sentir muy mal siquiera saber que existía ese tono en su voz- Y si lo hicieras, seguro me odiarías-murmuro tan bajo como si no quisiera que escuchara realmente.


    -.....Te quiero Sora-susurre suavemente mientras me volteaba para apoyar mi espalda en la puerta-Has sido muy amable conmigo, atento, cariñoso, si estaba mal al menos te mantenías a mi lado o me animabas, la verdad, siento que eres mi primer amigo de verdad-suspire con la necesidad de sacar todo eso de mi pecho.


    -Si me conocieras no lo dirías-escuche nuevamente ese tono que solamente me hacía sentir como basura.


    -Eres una buena persona, nada puede cambiar ese concepto que tengo de ti- no pude evitar sonreír al decir eso, no salió otra palabra de su parte, al menos lo podía tomar como algo bueno ya que no lo había negado, me quede en silencio, escuchando el reloj marcar como los segundos pasaban, un silencio que ya no era ni bueno ni malo, solo, silencio -Como no vas a abrir la puerta tendré que tomar algo de tu ropa, espero no te moleste-mencione sabiendo que no podía faltar a mi responsabilidad.


    Me sentí algo incómodo no lo puedo negar, es decir, hasta me tuve que poner su ropa interior y que sus prendas olieran a él me daba una sensación que no podía describir, al menos no me alteraba o me asustaba solo......era su aroma, algo que ya debería estar acostumbrado para este entonces. Golpee su puerta tras estar listo, espere una señal pero nada ocurrió, me di la vuelta para dirigirme a las escaleras y entonces pude escuchar el sonido del cerrojo al quitarse, no dude en voltearme.


    -Roxas-escuche su voz y entreabrió la puerta dejándome ver uno de sus ojos azules con un leve dejo de tristeza, aun se veían hinchados y esa escena me dolió bastante-Que tengas un buen día-me despidió antes de volver a cerrar la puerta, me quede ahí viendo eso, había querido correr y abrazarlo, darle consuelo pero otra parte de mi me decía que era un hipócrita por querer hacerlo, pues yo también había causado esas lágrimas, al menos sentía que así era, ni siquiera sentí el clima al salir, únicamente me perdía en el camino, avanzando casi automáticamente el camino que ahora sabia hasta reaccionar al calor que desprendía el café.


    -Hola-me sonrió Xion viéndome algo preocupada, le devolví el gesto para avanzar hacia los camerinos y ponerme mi uniforme, al salir esta me esperaba en la puerta y sujeto mi brazo en señal de que esperara- ¿Esos dos discutieron?-me pregunto Xion señalando con su otra mano a la castaña que terminaba de arreglar unas mesas claramente decaída, únicamente asentí mientras ella se mordía su dedo algo angustiada.


    -Ella le dijo que fue su culpa que Vanitas se fuera-mencione haciendo que ella se quedara tensa por unos segundos-¿Qué significa eso?-seguí hablando esperando al menos respuestas de su parte.


    -Que ella lo ataco donde más le duele, aun cuando ambos saben que no es culpa de Sora, el simplemente no deja de culparse-suspiro ella mientras yo sentía que aquí algo más estaba pasando, algo entre el castaño y su hermano mayor mas bien-Espero no termine como la última vez-fueron sus palabras mientras se dirigía a la barra y yo la seguía.


    -¿La otra vez?-no pude evitar mostrarme curioso por sus palabras.


    -Es...una historia personal de ellos, en verdad no puedo decirte mucho pero -parecía dudosa de si seguir hablando o no, al final se quedó en silencio por como la castaña se acercó a nosotros.


    Ninguno dijo nada más, simplemente me dedique a cumplir con lo mío, atender a las personas, mantener una buena actitud, poner una sonrisa que aunque intentaba fuera falsa mostraba que no podía, simplemente eran muchas cosas en mi cabeza para llegar siquiera a hacerlo bien, aunque parece que la gente se lo creía, ya casi para el medio día la gente comenzó a disminuir, no los culpo, por la nevada de ayer las calles no estaban exactamente agradables y el frio mucho menos.


    -Hey chico, ¿vas a atenderme o qué?-una joven entro al local y enseguida se acercó a mí, yo la mire de frente, su cabello albino me hizo pensar en Riku pero su mirada molesta me hizo mantenerme concentrado-¿Qué esperas?, anota mi orden-me dijo de un modo demandante.


    -Estoy atendiendo a esta persona antes, espéreme un momento-le pedí pues estaba anotando el pedido de una mujer que si había tomado asiento y esperado por mí.


    -Inútil-gruño ella cruzada de brazos, iba a darle la espalda para seguir con lo mío pero sentí unos pasos apresurados hacia mí.


    -¿Que estás haciendo tu aquí?-el tono en que hablo Iris me sobresalto, sonaba molesta y note que su mirada se enfocaba en aquella chica, por instinto tome distancia mientras aquella chica solo sonreía de lado y se acercaba a ella, casi de un modo desafiante.


    -Solo vine por un café, pequeña sirvienta-lo dijo con un tono tan arrogante y soberbio que me imagine ella se enfadaría, en lugar de eso esta se mantenía igual.


    -¿Esta cerca tú "querido" jefe?-


    -Seifer no es mi jefe, solo me pidió le llevara algo de aquí, pero seguro es mal lugar si alguien como tu trabaja aquí, la verdad, no te reconocí sin el labio partido o el ojo morado-su tono burlón hasta a mi comenzaba a molestarme.


    -Y yo casi no te reconocí sin verte con los pantalones mojados del miedo-respondió de regreso y esta vez note como aquella chica fruncía el ceño molesta-Haz lo que viniste a hacer y lárgate-dijo para pasarla de largo.


    -¿Cómo está tu hermano?, ¿aun siendo una perra sumisa por compañía?-ese comentario no me lo espere, mucho menos cuando la castaña se volteo de golpe y le sujeto con firmeza el brazo-O-Oye suéltame-gruño comenzando a forcejar.


    -Creí que les había dejado claro-su voz sonaba despacio, cargada de ira mientras su agarre se volvía más y más apretado, se veía que aquella chica estaba sufriendo pero por su cara no parecía querer dejarlo muy obvio-Que si se acercaban a mi o a Sora, si llegaban a hablar mal de él o siquiera me enteraba que querían contactarlo, les haría pasar un mal rato-trague con algo de fuerza, incluso todo el lugar estaba en silencio mientras el brazo de esa chica se doblaba más, como si en verdad quisiera romperlo.


    -N-No se siquiera donde viven, no queremos acercarnos a él ni a ti, lo juro-gimoteo ella ya sin poder ocultar su expresión de dolor.


    -Aun así terminaste aquí y hablaste mal de el-una sonrisa siniestra adorno su rostro-Que mala suerte-gruño aplicando más fuerza.


    -¡Iris!-Xion se entrometió haciendo que la soltara, aquella chica se sujetaba su brazo adolorida, retrocediendo para tomar distancia e intercambiando una mirada asesina con la castaña.


    -¡Maldita psicópata!, ¡ojala tú y tu raro hermano se pudran!-grito enfadada, tuve que ayudar a Xion para detener a la castaña que avanzo hacia ella, en cuanto a esa chica vio sus intenciones no dudo en salir corriendo del local.


    -¡Cálmate ya!-le reprendió Xion sacudiéndola de los hombros, en verdad nunca la había visto tan enfadada, ni siquiera ayer, poco a poco la respiración de ella se comenzó a calmar, más bien ella hacia el esfuerzo por controlarse y se frotaba las sienes suavemente-Ve a descansar, ahora-ni siquiera se quejó, simplemente desapareció por la puerta que daba a los empleados.


    No faltó decir que la atmosfera era realmente mala desde ese punto, aunque por mi parte la mujer que atendía estuvo mejor de que la chica albina se hubiera ido, se veía que no era agradable, seguí con mis pedidos, ahora tenía más pues la castaña no estaba para ayudar y para el momento de almuerzo vi como Xion hablaba algo nerviosa por el celular, los problemas abundaban por todos lados al parecer, entre con mi comida a la una pequeña habitación que nos daban para comer o descansar, no la había usado hasta ahora ya que normalmente comíamos en los asientos del local por ser más cómodos, en cambio ahora ella se encontraba echada en la mesa sobre sus brazos, bastante pensativa y a su lado una taza de chocolate aun humeante, me senté frente a ella, sin decirle nada comencé a comer, sintiendo de vez en cuando su mirada sobre mí, los humanos somos curiosos en verdad, pues no pude controlar más mi lengua para hacer preguntas.


    -¿Una chica de tu escuela?-


    -No-


    -¿Una conocida de Sora?-


    -Cerca-


    -No vas a decirme quien era ¿verdad?-


    -¿De qué te serviría?-


    -Para conocerlos mejor-


    -Eso no es importante-


    -Si lo es-


    -No lo-


    -Si lo es-repetí esta vez elevando mi tono mientras ella me miraba fijamente-Ustedes dos son importantes para mí, y realmente me tiene muy afectado lo que paso anoche, ahora lo que vi me hace pensar que tienen algo grave en manos, algo que simplemente intentan ignorar pero tanto tu como él siempre lo tienen en la cabeza-deje mi comida de lado y cruce mis brazos sobre la mesa-Así que seamos honestos por un rato ¿sí?, confía en mí y cuéntame que no los deja vivir tranquilos-le indique haciendo que ella apretara el puño.


    -Le perderías el respeto a Sora y a mí-


    -No lo hare-


    -Créeme que-


    -No lo hare-repetí viéndola de modo serio, esta me mantuvo la mirada, como si estuviera probándome pero no me deje intimidar o dudar en algún momento-Por favor, confía en mi-le pedí manteniéndome serio al respecto, ella solamente daba pequeños golpes a la mesa con sus dedos hasta que se detuvo para respirar profundo.


    -No puedo creer que a la segunda persona que le contare esto serás tú...bueno, ya que, solo prométeme que no me interrumpirás, porque no es fácil para mí contarlo-suspiro mientras se acomodaba bien en su silla, por su expresión se podía ver que hablar de esto no le daba gracia.


    -Te escucho- esta desvió la mirada, de vez en cuando abría la boca pero la cerraba, como si pensara detalladamente que era lo siguiente que iba a decir hasta que acabo suspirando.


    -Creo que debo empezar con Sora, veras, mi hermano desde pequeño siempre ha tenido una presencia agradable, veía las cosas buenas en todos e intentaba hacerse su amigo, en la mayoría de los casos lo lograba, uno más a la lista de amigos y recuerdos, Sora, Vanitas y yo normalmente tomábamos nuestras distancias.....no, más bien yo mantenía la distancia de ellos, no solo porque de chicos me molestaban por mis frenos, sino porque me daba envidia saber que Sora era el preferido de nuestro hermano mayor, su pequeño príncipe por así decirlo-Note un tono de molestia y tristeza cuando dijo esas palabras, supongo que ella se sentía dejada de lado en esa época.


    -Cuando nuestros padres tuvieron un ascenso comenzaron a salir más seguido, al estar vanitas a cargo era normal que formáramos un lazo más dependiente hacia él, pero el lazo entre Sora y él fue bastante.....especial, porque conforme crecíamos los amigos de mi hermano pasaban de muchos a unos pocos, cambios de residencia, cambios de escuela, es normal todas esas cosas, pero para Sora fue la primera vez que conoció como era ser abandonado, Vanitas siempre intentaba animarlo o hacerle sonreír con algún gesto desinteresado, creo que fue en ese punto que se comenzó a apoyar más en el que en nadie más-me parecía algo normal también, todo acorde a lo que el castaño me había platicado una vez.


    -Riku me dijo que Sora es algo sensible emocionalmente-mencione yo recibiendo un asentimiento de su parte.


    -Intenta hacerse el fuerte, pero cuando se encariña con alguien y esa persona simplemente se va, es algo muy fuerte para él, así paso con Vanitas, era su mejor amigo, su hermano más querido, su confidente, su consejero, era en quien más se apoyaba conforme crecía, cuando él se fue, el mundo de Sora se cayó a pedazos-hizo una pausa mientras juntaba sus manos cerrando sus ojos-Desde ese día en su último año de escuela el siempre intentaba ayudar a todos, hacerse su amigo, llenar el vacío que le dejo pero esa desesperación era exactamente lo que le llevo por un mal camino, no fue hasta mitad de ese año que supe que las compañías iban de mal en peor, sus compañeros comenzaban a aprovecharse de Sora en dos sentidos, su inocencia y su cartera-bufo ella desviando la mirada y le dio un sorbo a su taza de chocolate mientras yo movía mi pierna inquieto-por mucho que me duela decirlo, era.....su bufón, sin que él se diera cuenta lo tenían a sus mandados y el creía que solo les hacía unos favores, pero un día conoció a un grupo más problemático, Seifer y sus amigos-aquellas últimas palabras las escupió con odio.


    -Esa chica es parte de ese grupo ¿verdad?-cuestione haciendo que ella asintiera y ahora su mirada se volvía sombría.


    -No interferí en nada, solo deje que hiciera a donde quisiera, pero fueron demasiado lejos, una noche lo llevaron a una discoteca tras hacer credenciales falsas que obviamente le obligaron a pagar, no sabía nada de eso, al menos hasta que como a las 3 de la mañana me llego una llamada suya, intente contestar pero solamente grito una dirección, no faltaba decir que estaba aterrado, me vestí y fui al lugar, prácticamente compre al guardia para que me dejara pasar-se rio ella y una risa nerviosa salió de mi parte-Me tomo tiempo encontrarlo, varios tipos lo estaban hostigando en una de las esquinas, diciendo que el saldaría sus deudas y esos que decían ser sus amigos estaban bailando tranquilamente, bebiendo, riéndose aun cuando mi hermano estaba en peligro frente a sus narices, hable a los guardias, nos echaron a todos y a esos sujetos, a nosotros por ser menores de edad y los otros detenidos por hacer escandalo borrachos en el lugar-su mirada se tornó más sombría y apretó el puño-Seifer le sujeto el cuello, reclamándole que por ser tan inútil le había arruinado la fiesta, sus amigos también se quejaban, lo culpaban y ahí fue mi punto de quiebre-gruño ella viéndome de un modo amenazante y no hacía falta imaginar que ocurrió después de ello-Termine con el labio roto, un ojo morado, pero ese desgraciado perdió tres dientes y acabo con una pierna rota, claro que llamamos la atención demasiado, los policías llegaron, por ser menores nos salvamos ya que no sabían que entramos al lugar, mis padres tuvieron que pagar una multa pero por más que nos regañaron, yo sabía que estaban aliviados de lo que les hice a ese grupo, sin embargo, Sora volvió a caer en su depresión al darse cuenta finalmente que quienes decían ser sus amigos, solo se aprovechaban de el-dijo dando otro sorbo a su taza y la observe unos minutos esperando que siguiera pero no decía nada.


    -¿A qué quieres llegar con esto?-susurre sin poder evitar sentirme algo identificado con todo lo que ella me estaba diciendo, solo que en mi caso yo mismo me había alejado de todo eso y por ello me conocieron como un antisocial.....no, siento como si el papel de Sora lo hubiera hecho alguien más antes.


    -¿Qué es lo que causa una depresión tan fuerte que te deja vulnerable?, una emoción tan especial que llega a desear un medio de ya no pensar en ello para evitar aceptar la realidad-me cuestionaba ella mientras desviaba la mirada estando tensa.


    -Amor-susurre sabiendo casi de inmediato la respuesta-¿El amor por Riku lo dejo así?-cuestione sin poder evitar sentirme tenso, sintiendo dentro de mí que esa no era la respuesta pero quería creer que sí.


    -Fue mucho antes que eso, Sora.....estaba enamorado de nuestro hermano mayor, Vanitas-aquellas palabras resonaron en mis oídos, me tomo unos momentos captar todas las palabras y una desagradable sensación se formó en mi pecho, una gran....¿repulsión?, no, no era a tal extremo, enfado, eso era, ¿qué pasaba en el mundo ahora que todos se enamoraban de su hermano?, ¿en qué momento el mundo se volvió loco?, quería gritarlo, quería romper algo por la rabia que me inundaba pero, no pasó nada de eso, no me altere, no grite, simplemente esas palabras hicieron clic en mi cerebro y comprendí con que lo relacionaba todo.


    -Sora es igual que Ventus-susurre a lo bajo mientras ella me volteaba a ver enseguida, al parecer no había esperado ese comentario y yo solo desvié la mirada sabiendo que se me soltó-¿Sabes que lo llevo a sentir eso por el?-cuestione queriendo cambiar el tema.


    -Nunca se lo pregunte, pero yo creo que cuando la gente está sola o se siente usada es tan frágil como el cristal Roxas, uno confunde las muestras de afecto de las personas que lo rodean, una simple salida a los ojos parece una cita, un simple acto de bondad lo toman como la idea de que lo hizo solo por el-cada palabra era nada más que una puñalada a mi cerebro, era verdad, cada palabra lo era, cuando conocí a Axel, las palabras, las acciones, incluso como cada salida que tenía me hacía sentir especial, finalmente mi gemelo vino a mi mente y sentí un sudor frio recorrerme.


    -Vanitas siempre estuvo a su lado ¿verdad?, lo consolaba, lo abrazaba, lo escuchaba, de seguro se escapaban para dormir juntos-decía únicamente recordando como si fuera una película cada una de las acciones que hacía con Ventus hasta que se lo negué y comenzó el desprecio, lo había herido en verdad, lo deje tener esas malas compañías y que se hundiera, podía ver a veces que su mirada suplicaba ayuda de mi parte pero yo...me rendí con él.


    -Solo sé que una noche se le confeso, lo oí llorar a través de la puerta pero no me atreví a hablarle, estaba molesta, sin entender como pudo decir eso, fue peor cuando a la semana siguiente Vanitas se fue de nuestro lado, lo llevaron al extranjero para estudiar y este no se opuso, para Sora fue demasiado, tanto que no se despidió de él cuándo se tuvo que ir, lo escuche llorar a todo pulmón diciendo "todo es mi culpa", quería decirle que así era, que el alejo a nuestro hermano......pero no pude, porque aun con toda la rabia que tenía contra él, no quería causarle más dolor del que tenía, simplemente, me aleje de todo eso-se quitó una lagrima que parecía asomarse por uno de sus ojos y bebía de golpe lo que quedaba de su taza, junte mis manos en la mesa, pensando en cada palabra y finalmente me quedo solo una duda más.


    -¿Lo pudo volver a ver a la cara?-cuestione yo mientras ambos nos intentábamos calma y ella me asintió levemente.


    -Él me dijo que no se fue por Sora, se fue porque quería hacerlo, probarse a sí mismo en otro lugar, que no permitiera que se culpara y que lo cuidará, aun así, después de lo de Seifer no deje que viera a nadie más por un tiempo, no confiaba en el.....aun no confió en el-susurro ella mientras se quedaba en silencio, supuse que era el final de la historia y ahora lo tenía, el mapa completo de esos dos, al menos la versión de ella pero no me importaba, porque ahora podía ver un hecho importante.


    -Somos un asco como hermanos-susurre mientras pasaba mi mano por mi rostro ganándome su atención-Creo que él te necesitaba más que nunca, seguramente se culpó de eso una y otra vez, se sentía diferente, un fenómeno, un ser asqueroso, pero tú y yo sabemos que él no es nada de eso, simplemente es algo que ocurrió, quizás por confusión, quizás era verdadero, pero de un modo u otro, el termino con el corazón roto, aislado de todos sus amigos e incluso la única familiar que le queda aquí, Sora es más fuerte de lo que pensé- gruñí viéndola molesto y ella se levantó ofendida.


    -¿Que entenderías tú?-gruño molesta, le mantuve la mirada, mostrando que no me intimidaría lo que llegara a hacer, finalmente suspiro y se dejó caer en la silla otra vez-No sabía qué hacer, también tenía miedo de perder el control porque sé que puedo herirlo y dejarlo llorando en un momento, eso se vio claro ayer-suspiro, esta vez fui yo el que se levantó.


    -Cometí el mismo error-le dije haciendo que se enfocara en mi-Cuando Ventus.....cuando mi gemelo comenzó a ser odioso conmigo yo me aleje, lo ignore por todos los medios para no tener problemas, pero ahora que veo tu caso me doy cuenta que al final fui un mal hermano, porque sin darme cuenta, yo era todo lo que el tenia, yo era lo único que le traía algo de alegría y solo por una tontería como su actitud lo deje abandonado, me rendí con el igual que como tú lo hiciste con Sora-baje mi mirada pensativo, al decirlo en voz alta realmente me sentía peor pero necesitaba hacerlo, necesitaba sentirme así para saber que hacer ahora.


    -H-Hey ¿dónde vas?-escuche como me llamo por cómo me dirigí a la puerta.


    -Dile a Xion que me perdone pero me iré temprano-fueron mis últimas palabras antes de ir por mis cosas.


    Me cambie lo más rápido que pude, prácticamente salí a paso veloz cruzando el café, pasando de largo a Xion y haciendo oídos sordos a sus llamados, ignorando el frio de las calles, la conversación retumbaba en mis oídos, comparaba sus acciones con las mías, antes y ahora sigo siendo un idiota, siempre alejándome de cosas que parecían difíciles, diciéndome a mí mismo que no valían la pena, no haciéndome escuchar cuando estaba contra algo, solo para evitar generar un problema, siempre sumiso para no complicarme la vida, así he vivido y nunca he peleado de regreso por esforzarme que todo cambie, no puedo seguir así, porque realmente no quiero que esto acabe como con mi familia, no quiero volver a ver el peor escenario, menos aún quiero que sea el quién tenga que sufrirlo esta vez.


    -Estoy cansado de rendirme-susurre a mí mismo una vez llegue a casa, mientras insertaba la llave respire profundamente, determinado a arreglar esto de una vez, sin dudar más entre a la casa.


    La calefacción no estaba encendida, se sentía casi tan frio como afuera, me quite mi abrigo y lo deje colgado, cerré la puerta tras de mí y avance hacia las escaleras en silencio, la habitación del castaño estaba vacía, la mía igual y la de Iris también, sin embargo los lugares lucían limpios, algo reciente sin duda, deje algunas cosas en mi habitación, bajé las escaleras y pude escuchar ruidos desde la cocina, al acercarme me encontré a Sora tirado sobre la mesa, a su lado una botella grande de cerveza y este aun con su pijama, di unos suaves golpes a la mesa, lo suficiente para que alzara la mirada y por como abrió sus ojos se veía sorprendido de mi presencia.


    -Roxas-susurro mientras dejaba el vaso sobre la mesa, me sentí mal de solo verlo así, tenía unas ojeras muy grandes y sus ojos aún estaban irritados, incluso creía ver unos rastros de lágrimas en sus mejillas-Es muy temprano, ¿paso algo?-cuestiono con un leve dejo de preocupación en su voz y pasaba su mano por su rostro.


    -Algo así, ¿estas bebiendo?-cuestione mientras me acercaba a la mesa notando media botella vacía de cerveza al igual que el vaso de su mano.


    -No me juzgues, es solo cuando estoy deprimido....como todo mundo-susurro mientras tragaba el resto de golpe, aun así no se veía borracho, quizás había empezado hace poco-¿Quieres?-me propuso mientras volvía a servirse de aquella botella.


    -No bebo, al menos no desde que fui a una fiesta y dos mayores se abrazaban llorando y cantando, muy mal de hecho-murmure yo recordando con algo de gracia esa escena.


    -Que loco-su tono sarcástico daba a mostrar que no le importaba, acerco el vaso a sus labios, yo solo lo veía con calma, esperando que bebiera pero este no lo hacía, simplemente lo mantenía apegado al hasta que termino suspirando-Quieres decirme algo ¿verdad?-bufo sin alejar el trago de su alcance.


    -Tenemos que hablar-fueron mis palabras viendo cómo se tensaba.


    -Si es por lo de anoche, mira, yo lo siento y-


    -Iris me conto todo-le corte de golpe haciendo que el vaso en su mano se le cayera, al tiempo que el líquido se derramaba en la mesa este comenzaba a ponerse pálido-¿Podemos hablarlo?-le pedí yo intentando mantener la calma que mostraba, este únicamente se quedó en silencio, meditando o procesando lo que había dicho, finalmente se movió para dejar el vaso bien colocado sobre la mesa.


    -¿Que tanto te dijo?-no era necesario decir que sonaba molesto.


    -Lo de Seifer y sus amigos-note como se puso tenso-Como fue tu vida en la preparatoria-esta vez apretó su puño con fuerza y su respiración comenzaba a agitarse levemente-Y lo que sentías o aun sientes por Vanitas-sus ojos se abrieron a modo de terror, lo siguiente fue que arrojo el vaso contra la pared haciendo que se hiciera pedazos el cristal.


    -Vete de mi casa-


    -No lo hare-


    -¡Vete de mi casa!-se levantó y se acercó para sujetarme del cuello de la camisa, viéndose enojado pero yo le mantenía la mirada con firmeza-....¿Por qué?-susurro mientras apretaba más fuerte y yo alzaba mi ceja confuso-¡¿Porque tú también?!, ¿por qué me miras como Van?, como Iris.....¿¡por qué me miras como si me tuvieras lástima!?-grito completa enfadado mientras me sacudía, llegando a lastimarme un poco pero


    -Sora, yo no te veo con lastima, es solo...solo que...Aff, solo que no es como hablarte-gruñí frustrado por no ordenar mis ideas y entonces mi rostro se volteo por el puñetazo que me dio.


    -Admítelo de una vez, me tienes asco, por eso no quería decírtelo, pero claro, la boca floja de mi hermana tenía que delatarme-gruño mientras yo me frotaba mi mejilla adolorido, aun así miraba lo veía a los ojos, sin romper el tacto hasta que el suspiro-Solo di que me odias y terminemos con esto-susurro soltándome y cayendo sentado en la silla mientras cubría su rostro con su mano.


    -No te odio-


    -Mentiroso-


    -No te odio-


    -¡Mentiroso!-


    -Sora yo no te odio-


    -¡Deja de mentirme!-grito mientras me veía de frente con sus ojos temblándole, rabia o frustración, no sabía que era lo que se reflejaba en estos-No me hagas tener falsas esperanzas, como si fueras a ser mi amigo sabiendo que soy raro-gruño a lo bajo.


    -Soy tu amigo, pero porque somos idiotas no hemos llevado esto bien, lo que paso entre nosotros no estuvo bien-susurre mientras este soltaba una pequeña risa.


    -¿Y tú crees que me sentí bien por lo que pasaba?, me daba asco, yo mismo me daba asco, me convertí en tu puta solo por querer mantenerte junto a mí y ni así funciono.....no funciono ¿verdad?-sus ojos se comenzaron a humedecer y yo intente tomar su brazo pero él lo alejo-Estoy condenado a estar solo ¿no?, primero mis supuesto amigos, luego Vanitas, mi hermana y mis padres me dejan de lado, ahora tu.....¿que tengo de malo?, ¿que aleja a todos de mi lado?-me pregunto comenzando a sonar casi desesperado pero yo me mantuve firme.


    -Sora, uno no siempre puede estar a tu lado, no importa cuando lo desees-le dije mientras tocaba su mano suavemente-Ahora yo estoy aquí y quiero estarlo, quiero estar para que sepas que cuentas con alguien-mis palabras salían por si solas pero este no parecía creerme.


    -No lo sabes...todo es culpa de que soy un fenómeno ¿no?, de que...de que-gimoteaba con la voz temblorosa.


    -De que te enamoraste de Vanitas, lo sé-complete la oración y él se levantó apresurado, caminando rápido como si quisiera escapar pero yo fui más rápido y me interpuse en su camino-¡No me das asco!-le grite de golpe tomándolo de los hombros-No me interesa eso, no quita que eres una buena persona, así que no escapes ni te encierres, porque yo no te odiare-le dije mientras este sujetaba mis brazos.


    -No es cierto, ¡¿además que sabes tú?!, ¡no puedes entender como me llegue a sentir!-me grito forcejeando para soltarse de mi agarre -Nadie sabe cómo me siento, nadie sabe cuánto he sufrido por culpa de lo que paso, ¡no actúes como si supieras como se siente esto!-sus gritos me hicieron apretar los puños y finalmente explote.


    -¡Y tú no sabes lo que se siente que tu hermano se enamore de ti!-le grite yo haciendo que se detuviera de golpe, un silencio se formó y finalmente me vio de frente.


    -... ¿Qué?-murmuro mientras parecía estar luchando por procesarlo todo.


    -Mi hermano enamoro de mí, Sora no me echaron de casa porque elegí a un amigo, me echaron porque soy gay y tenía novio-Confesé finalmente mientras este me escuchaba atentamente-Ventus me delato, mi familia me rechazo, antes de irme de esa casa me beso y me dijo que me amaba, no tienes idea de cómo me sentí en ese entonces, traicionado, humillado, confundido, estaba tan desesperado por no estar solo que solamente caí en los brazos de Axel, no quería pensar en nada mas, solamente quería olvidarlo todo, que nada hubiera pasado pero lo hizo, yo sé lo que es desear desesperadamente una compañía, se lo mucho que uno solo desea un hombro en el cual llorar-le iba diciendo mientras este abría sus ojos sorprendido.


    -......Estas jodiendome-susurro el mientras yo me mordía el labio molesto conmigo mismo por abrir una vieja herida-Entonces......ese día que te encontré, cuando te iban a atropellar-comenzó a verme ahora algo asustado.


    -Encontré a mi novio engañándome con su mejor amigo, ahí si me rompí, estaba destruido, no pensaba, no tenía voluntad, no tenía deseo alguno siquiera, la verdad, si no me movías de la calle seguro hubiera esperado que alguien más me atropellara, pensé que era mejor simplemente morirme, prefería eso que seguir pensando que estaba solo - murmure intentando mantenerme firme pero mi voz llegaba a temblar y la mirada de tristeza de Sora no me ayudaba.


    -Roxas, yo no-alce mi mano para que no dijera nada y este lo hizo.


    -Tú no sabes lo que es estar sin un lugar donde volver, que alguien que te diga que te amé te traicione, no tener a nadie a quien recurrir, ser nadie, alguien que no existe a los ojos de todos...no sabes lo que es en verdad el dolor Sora, aun si has sufrido por más tiempo, tu nunca has probado ese nivel de desesperación-me abrace a mí mismo, recordando esa sensación pero manteniéndome fuerte al recordarme que eso ya era el pasado.


    -Roxas-me llamo de un modo suave, no me gusto tener que contárselo así, pero finalmente se había calmado un poco.


    -Eres suertudo comparado a mi Sora, tienes muchas cosas que valen la pena, que algunas personas no estén aquí a tu lado en este momento no significa que no te quieran, tus padres te quieren, tus hermanos te quieren, Iris nunca ha dejado de cuidarte, aun cuando estaba molesta por todo lo ocurrido, nunca ha dejado de quererte porque le importas-iban diciendo mientras este bajaba la mirada- A mí también me importas, me importas mucho porque te quiero Sora, si no fuera por ti.....si no fuera por ti lo más probable es que me hubiera matado yo mismo-le dije viendo como su pasaba sus manos por su rostro del cual escapaban unas traicioneras lágrimas.


    -Pero...aun así yo-gimoteo el desviando la mirada.


    -No sabes nada de la vida, ni tu ni yo lo sabemos, conocerás gente nueva, algunas pueden ser malas, otras buenas, incluso puede que te enamores de otra persona y esta te haga feliz Sora-le decía viendo cómo se sonrojaba levemente-Pero no lo harás si sigues quedándote así, porque estas estancado culpándote de algo que no estaba bajo tu control, algo de lo que realmente nadie te culpa y tú lo sabes, así que por favor, solo deja lo ocurrido atrás-le pedí mientras este me veía algo inseguro y comenzaba a temblar.


    -Me da miedo, no quiero que más gente me siga lastimando así, no sé en quien confiar, no sé qué hacer para que no se vayan, ni siquiera sé si quiero estudiar o trabajar, no sé qué hacer con mi vida-gimoteaba mientras sus lágrimas finalmente comenzaron a salir y caer por sus mejillas.


    -No estás solo, si tienes duda en algo tienes gente con quien hablarlo, es decir, Riku y Kairi aún están ahí esperando que les llames, imagina todas las personas que tendrás mientras sigas siendo tu-le sonreí de modo cálido viendo como poco a poco dejaba de estar a la defensiva.


    -¿Y cómo estás seguro de que podre conocer más gente así?-cuestiono el mientras intentaba calmarse pero aun así no dejaba de llorar.


    -Te conocí a ti, eres la prueba de que hay gente buena, también llegarán a lamentarse no haberte conocido antes, yo ya lo hago-me reía suavemente y finalmente una pequeña carcajada salió de sus labios-Eres importante para mi Sora, si es necesario lo gritaría frente a toda la universidad el primer día, claro que después todos pensarán que estoy loco por ti-me seguía riendo al igual que él, finalmente la tensión se había ido, tome su rostro en mis manos y con mis dedos le quitaba sus lágrimas, se dejaba únicamente, viéndome a los ojos y entonces se abrazó a mí con fuerza.


    -Gracias-gimoteo mientras yo solo sonreía y le correspondía el abrazo, acaricie su espalda suavemente, la frotaba para que dejara salir todo, sintiendo como temblaba de a momentos pero se iba relajando, se acurruco en mí, buscando estar más cómodo y yo solamente me dejaba para hacerle saber que estaba en confianza.


    "¿Que hare contigo?, a este paso terminare cuidando de ti siempre"-pensaba yo sin poder evitar sonreír por ello, de algún modo ese ya era un objetivo en mi vida, ¿me estaba convirtiendo en un hermano mayor o estaba sintiendo algo más?, no me importaba, solo quería protegerlo y curar sus heridas tal y como el había hecho conmigo.


    -Roxas-me llamo haciéndome regresar a la realidad, estaba apoyado en el muro y este aferrado a mí-Bueno.....solo quería decirte que, no me sentía mal después de todo lo que hacíamos-susurro mientras comencé a sentir que me ruborizaba sin necesitar recordar eso ahora-Era agradable, quizás porque eran las hormonas como tu decías pero.....la verdad es que a tu lado me siento seguro, me siento tranquilo pues una parte de mi me dice.....que nunca me harás daño-la vergüenza con la que decía esas palabras lo hacía ver lindo, más como un niño pequeño arrepentido.


    -Y aun así te hice llorar ahora-suspire sintiéndome mal por ello.


    -No, fui yo quien comenzó a llorar por temor a que llegara a darte asco, es algo que siempre me ha perseguido, que alguien conozca todo de mí y se aleje, aun no lo supero pero.....me alegra saber que al menos cuento contigo-susurro viéndome a los ojos de modo más calmado-La verdad, no sabía que tanto necesitaba sacar todo esto de mí, siento que me has quitado un peso de encima.....muchas gracias Roxas, enserio-me sonrió como solía hacerlo antes, de un modo más honesto y confiado, esta vez con un leve rubor en sus mejillas y le acaricie una de estas, note como se puso tenso al inicio, pero después inclino la cabeza para acurrucarse en ella.


    -No tienes que ocultarme algo a mí, y yo prometo no ocultarte nada más, pero esa será una plática para otro día ¿sí?-le propuse yo mientras este asentía y se volvía a aferrar a mí, sonreí y tome su mano para ir a la sala, nos sentamos en el sofá, él se acurruco en mi hombro, se le veía ya tranquilo, incluso aliviado y eso era algo bueno.


    -Gracias por estar aquí -sonreí de lado cuando dijo eso, sujeto suavemente mi brazo, me apoye junto a él, sintiendo como su respiración se iba haciendo suave hasta que termino dormido, estaba cansado, yo también lo estaba, hemos pasado por muchas emociones fuertes últimamente y necesitamos un descanso, lo cargue a su habitación, lo acosté en su cama y lo arrope para tirarme a su lado, me quede viendo como dormía, pensativo en todo lo que sabía ahora y lo que quizás faltaba por saber, había tiempo para eso, por ahora es lo mejor solo calmarse.


    Después de la tormenta viene la calma, solo espero que esta dure un poco más que antes porque en verdad siento que la necesita más que nadie......pero debo ser honesto conmigo mismo, no soy la mejor persona para muchos, pero deseo mejorar para él, porque me he estado rindiendo en muchas cosas últimamente, he dejado que pasen de largo muchas cosas al igual que me utilicen y me convenzo a mí mismo que es lo mejor, si puedo mostrar genuino interés en él, me pregunto por qué no pude antes, la verdad, no fui el mejor hermano, pues cuando mi gemelo más me necesitaba yo solamente lo deje a la deriva, no me atreví a acercarme ni mucho menos intentar retomar el vínculo que una vez tuvimos aun sabiendo que tan importante era para él.


    Lo siento Ventus, fui yo quien te fallo.
     
  13. Annukka

    Annukka

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    Increíble, muy bueno:Vupwow: aunque me dio penita por Roxas por recordar su horrible pasado... estaría genial saber que pasó con Ventus, pero bueno, es más la historia de Roxas :62:
     
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    riolu

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    Capítulo 10, invierno: Confrontando


    Cuando yo era niño la vida era bastante agradable, mis padres me compraban lo que querían, mis hermanos jugaban conmigo si les pedía, los cinco salíamos a divertirnos ya fuera solo una salida a un parque de diversiones o a una plaza cercana, ellos decían que tenía una agradable presencia que lograba que muchos se acercaran a mi sin sentirse intimidados, mamá decía que era porque era un buen niño, al menos mi infancia recuerdo que era divertida, caricaturas con historias increíbles, libros donde habían aventuras, mis hermanos viéndolas conmigo y después de eso nos vestíamos diferente, intentando lucir como uno de esos personajes, claro, mi hermana insistía en ser el villano, ni idea de porque, quizás le gustaba la risa malvada de ellos, pero aun así siempre nos divertíamos tanto que yo pensaba que sería así para siempre, lo que más me gustaba eran personajes estilo Disney, sobre todo Goofy y Donald, puede que te resulte gracioso pero, siempre me imaginaba a mí mismo siendo un héroe, acompañado de esos dos personajes, aventurándome de cuento en cuento para ayudar a los protagonistas a alcanzar sus finales felices, derrotar a los malos y sentirme bien de haber sido parte de aquel proceso. Sin embargo, conforme iba creciendo poco a poco ese mundo de colores y fantasía se volvió cada vez más y más gris, finalmente un día aprendí lo que era la realidad.


    -Los cuentos no son reales-


    -Las caricaturas no eran reales-


    -Yo no era un héroe-


    Dicen que es normal para alguien dejar ir las cosas del pasado, incluso sin darse cuenta uno lo hace para concentrarse en otras cosas, hacer otros amigos y así poder compartirlo, pero a mí me tomo totalmente desprevenido que el que sería dejado de lado iba a ser yo, me catalogaban de infantil, algunos no me hablaban o me evitaban, no insistían en jugar conmigo, intente acercarme pero me di cuenta que ya no habían muchas cosas en común, fue ahí donde por primera vez conocí lo que era estar solo......y no me gusto.


    Cuando los años pasaron aquello se fue repitiendo, incluso con mis hermanos, Iris es mujer, es normal que desarrolle otros intereses que yo no entendía, aun no los hago, Vanitas por otro lado se volvió....un cretino, lo sé, es raro decir eso cuando lo tengo en un escalón tan alto, de niño no entendía porque su actitud se volvió tan desagradable, pero viéndolo bien, entendí que era para protegernos, la escuela a la que los tres íbamos era buena, pero socialmente era un infierno, como si todos estuvieran a punto de empujar a alguien por la escalera o hacerle pasar un mal rato solo por hacerlo, saber que estábamos relacionados con el mantenía a los bully alejados, al menos, la gran mayoría, pero cuando estaba en casa, siempre era el hermano mayor dispuesto y cariñoso que conocía de niño, no tan cariñoso, pero siempre sabia como animarme cuando hubieron momentos malos, dependía más de él que nadie, al menos hasta que conocí a Riku en ese lugar, después vino Kairi y ellos dos fueron mi compañía principal durante toda la primaria, pero Vanitas siempre fue mi favorito en toda mi vida.


    Sin embargo...no fue suficiente.


    Estaba tan acostumbrado a tener atención sobre mí que era la única vida que conocía en ese entonces, intente ser una buena persona, entusiasta, sin temor, hiperactivo, optimista, ocultando rastro de tristeza o preocupación aun si estaban latentes, sentía que así la gente me quería mas, tanto que no podía hablar nada serio con ellos, varios amigos.....conocidos, no podía llamarlos como tal pues solo eran charlas leves, momentos pasajeros, compañeros a lo máximo quizás, pero fue en ese entonces que comencé a aprender cosas de la vida, tales como si una relación, fuera cual fuera llegaba a descuidarse terminaría finalmente, mi hermano se preocupaba por mí, aun si no lo dijera en voz alta yo lo sabía, me aproveche de eso y siempre me termine metiendo en situaciones para que el no dejara de hacerlo, ya que era a quien menos quería que me abandonara. No lo negare, estaba siendo un niño mimado, quizás eso llevo a mi hermano a regalarme aquel collar con esa corona, llamándome "príncipe" como modo de burlarse, pero no le salía bien pues siempre que me llamaba así yo lo abrazaba diciendo "entonces tu eres mi caballero" provocando que se pusiera incómodo y se sonrojara, al inicio fue todo una broma, después comenzó a volverse un apodo cariñoso y por último, comencé a sentirlo como algo más.


    ¿Amor?


    Fuera del cariño entre hermanos, fuera de lo simple entre dos personas, cada vez que veía a Vanitas me comencé a sentir raro, claro, para ese entonces ya iba en secundaria, las hormonas despertaban pero normalmente debería ser ese sentimiento hacia las chicas, honestamente pensé que me sentiría atraído hacia Kairi, era mi mejor amiga desde la primaria pero por más que pasaba tiempo con ella mis sentimientos no lograban sobrepasar esa pared de amistad, no lograban ser algo más que eso, en cambio verlo a él salir de la ducha o siquiera estar sin su playera me hacía sentir vergüenza y algo de curiosidad, ocurría lo mismo por mis compañeros tras clases de deporte, me quedaba viéndolos curioso y bueno, finalmente termine investigando y descubriendo que era la homosexualidad, estaba confundido, desorientado, pero tenía que mantenerme todo eso para mí, no podía quitar mi fachada de ser el chico despreocupado de siempre, estuve casi un año reprimiendo esas emociones hasta que una noche nos quedamos los dos a solas, sabía que podía confiar en él, nunca me dio motivos para no hacerlo, fue la charla más incómoda de mi vida, pero al final.


    Solo me sonrió


    Si te soy honesto esperaba un grito, una reacción alterada, un regaño, un chiste pero no, nada de eso, solo me sonrió como siempre lo hacia diciéndome que estaba bien, que cual fuera mi decisión el solo deseaba que fuera feliz, casi lo mate con el abrazo que le di, me sentía aliviado, aceptado y libre pues podía ser realmente yo en su cercanía, estar entre sus cálidos brazos, sentir su aroma, ser querido, era algo que siempre había tenido a mi lado y que sabía siempre lo estaría, quizás me metí tanto en esa idea que comencé a verlo de otra manera, admirarlo, amarlo, no sabía cuál de las dos era, pero todo iba bien, al menos hasta el día que me entere que podía irse de casa.


    Entre en pánico.


    No podía aceptar que se fuera, aquella idea me comenzaba a aterrar, pero tampoco podía ser egoísta con él, no con todo lo que había soportado de mi parte, aun así una parte mía me gritaba que hiciera lo necesario, que buscara una manera de hacerlo quedarse aquí conmigo, fue entonces que una noche le pedí hablar, estaba nervioso, atemorizado y entonces simplemente me arroje sobre él, lo abrace tan fuerte que pensé que le rompería la espalda, suplicándole que no se fuera y en mi desesperación, termine diciéndole como me sentía respecto a él.


    Se alejó de mí.


    No me vio a la cara, solo me dio la espalda pidiéndome que fuera a mi habitación, intente tocarlo, le pedí que me viera a la cara pero él no lo hizo, me evitaba, lo hizo hasta que en un punto me cargo, me saco de su habitación y cerro con llave, nunca me sentí peor en mi vida, aquella noche supe que lo había arruinado todo, lloraba en silencio, pues yo sabía que mi peor temor se iba a cumplir y lo hizo, al día siguiente mi hermano se había ido, no tuve fuerzas para despedirme, para verlo, para explicarme ni tampoco para defenderme cuando mi hermana se enteró de lo ocurrido y me echo la culpa, porque sabía que la tenía, pero él no lo hacía, Vanitas solamente me dejo una carta en su habitación diciendo que no me odiaba y que el había tomado esa decisión hace mucho tiempo, quería creerle, en verdad quería, pero mi propia consciencia no me lo permitió.....el resto me imagino que ya lo sabes.


    He hecho mal las cosas, todos mis esfuerzos para no quedar solo me llevaron a estarlo finalmente, hundido en esto, estancado, repitiéndome una y otra vez mis errores de tal manera que no quería volver a intentar mantener a alguien a mi lado.....pero me doy cuenta que no estoy solo, al menos no totalmente, he dado por sentado a Riku y a Kairi que aún se esfuerzan por verme, no he entendido totalmente a mi hermana, pero quiero hacerlo, sé que Vanitas no me culpa, pues él me conocía mejor que nadie, solo vivo con ese miedo de que si cometo un error más termine cayendo otra vez, eso me ha impedido moverme más de este punto, pero quiero avanzar, más que nada por mí mismo.


    Dime Roxas, aun sabiendo todo esto... ¿tú seguirías a mi lado?


    ************


    Aquel día en que le mostré que no me rendiría con el decidió contarme su vida, una prueba final en que se mostraría como verdaderamente es, escuche su historia con atención, sin comentar, sin detenerlo, simplemente estando atento a cada palabra que salía de sus labios, dolor, tristeza, culpa, todo eso salía en el relato, algo que él se había guardado para sí mismo durante todo este tiempo, para el momento que termino lo abrace, recuerdo como tembló en mis brazos y comenzó a llorar nuevamente, sin decir nada, me quede callado mientras acariciaba sus cabellos, haciéndole saber que estaba en compañía de alguien, que aun sabiendo todo eso no sería suficiente para alejarme, este me correspondió el apretón y finalmente después de tantos días su sonrisa volvió a su rostro, aquella con la que lo conocí, que me llenaba de la sensación de que todo saldría bien, que podía salir adelante y que estaba en confianza a su lado, sus ojos me vieron con una mezcla de alivio y gratitud, solo eso quería, que por un momento el estuviera calmado, que ya no tuviera algo en su cabeza o su corazón haciéndolo sentir mal.


    Desde eso pasaron ya tres días, al día siguiente de nuestra conversación él se enfocó más en volver a retomar contacto con Riku y Kairi, al menos cuando llegaba a casa él no estaba, volvía mucho más tarde por juntarse con ellos o salir a hacerles compañía, no negare que me sentía algo abandonado ya que no es muy agradable llegar a una casa donde nadie te espera, pero aun así podía descansar, al menos antes de que fuera a buscarme, ya fuera porque me quedaba dormido, quería que viéramos algo o solo contarme como paso el día con ellos, al menos todo parecía ir cuesta arriba para él, recuperando su ánimo, sus energías y esa actitud que tanto me agradaba, pero como siempre, había una piedrita que lo hacía caer en mitad del ascenso.


    Su hermana


    Ninguna palabra, ninguna mirada, simplemente se evadían por todos los medios posibles, ella salía más temprano, después iba a quien sabe dónde volviendo a horas bastante tardes con la excusa "Estuve ocupada" y escapaba hacia su habitación dejando a su hermano decaído, lo peor es que el me decía que esto pasaba siempre, no digo que sean mejores amigos, sino que hablen del tema y lo terminen finalmente, pero como supongo yo, ser testarudos es de familia.


    -Debería estudiar psicología, quizás así entienda a las mujeres-gruñí dándole una mordida a mi sándwich, era la hora de almuerzo en la cafetería, Riku siempre venía a esta hora y nos sentábamos, ya fuera para platicar un momento o solo para hacernos compañía, él es agradable, no me molestaba este tiempo.


    -Créeme que ni aun así lo lograrías, menos a ella, necesitarías quizás 10 años de experiencia-me respondió este viendo de reojo a la castaña que comía en una mesa apartada con Xion.


    -Si una chica nos escuchara hablando de esto ya nos habría golpeado-sonreí yo mientras este se reía suavemente dándome la razón, finalmente deje mi comida y me revolví mis cabellos-No sé qué hacer, sé que no debería entrometerme pero no quiero que Sora este decaído otra vez-suspire aliviado de que al menos tuviera a alguien con quien hablar esto.


    -Te entiendo, pero es el quien tiene que confrontarla y finalmente arreglar sus problemas, lo único que puedes hacer es estar a su lado en el peor escenario-me explico mientras bebía de su taza.


    -Lo sé-suspire dándole la razón mientras veía de reojo hacia afuera, estaba nublado y soplaba un viento helado, descanse mi mejilla en mi mano, intentando no estar más preocupado por el tema, escuche el sonido de la silla moverse, me enfoque en él y note que había estirado su mano hacia mí, tocando la comisura de mis labios con uno de sus dedos-¿Uh?-murmure yo confundido, este me veía fijamente y finalmente pareció reaccionar a lo que hizo.


    -T-Tenias una mancha-se explicó retrocediendo a su asiento, al parecer apenado por su acción.


    -Pues gracias gentil caballero, me pregunto cómo podría pagárselo-le dije en un tono coqueto que lo hizo enrojecer, no pude aguantarme la risa mientras este se cruzaba de brazos-Jajajaja, lo siento, no quería ponerte nervioso-sonreía mientras este estiro su mano para jalar mi mejilla suavemente.


    -No lo hiciste nerd, necesitas más que un coqueteo para eso, no soy como tus otras víctimas-me dijo casi a modo de regaño mientras me soltaba.


    -Hey, no lo hago, al menos no a propósito-hice un pequeño puchero con mis mejillas sintiendo como el rodaba la mirada-Enserio-me queje esta vez siendo el quien se reía y supe que solo lo hacía para molestarme y había caído.


    -Supongo que deberé creerte, aunque será difícil-saque mi lengua como respuesta y este la suya, burlándonos como si fuéramos un par de niños pequeños, nos reímos de nosotros mismos, eso me había relajado, note como poco a poco estaba adoptando una expresión más seria, me veía a los ojos y por algún motivo yo no aparte mi mirada de los suyos-Hey Roxas, quería preguntarte algo, yo -no pudo seguir hablando pues su celular comenzó a sonar, me vio algo preocupado y le hice un gesto con la mano que atendiera, me servía a mí para terminar de comer y al final de la llamada se veía algo decepcionado-Discúlpame, debo irme ya-me indico mientras terminaba de comer algo apresurado.


    -No te preocupes, gracias por hacerme compañía-le dije mientras comenzaba a recoger todo, este se levantó, rodeo la mesa para estar frente a mí y sentí como apoyo su mano en mi cabeza-¿Riku?-murmure yo confundido y este solo me sonrió.


    -Cualquier cosa sabes que puedes hablarme, ¿verdad?-me dijo a lo que yo solamente asentí, me revolvió los cabellos con algo de fuerza y dejo el dinero en la mesa, yo solo me quede curioso de esa actitud, viéndolo como se alejaba, este volteo para observarme, solo me dio una sonrisa que le correspondí, moví mi mano a modo de despedida y finalmente cruzo la puerta….mmm, aquello había sido extraño, claro que no pude pensar por mucho más pues debía volver a trabajar, pero aun así sentía que algo mas ocurría aquí.



    Mis pasos eran lentos y pausados, parte por el cansancio del trabajo y otra parte por no tener el deseo de llegar a casa, sabía que nadie estaría ahí pero tampoco tenía a alguien con quien salir a estas horas, me encontraba a solas ya que Iris se había quedado en el café, ¿por qué motivo?, no tengo idea y sabía que nunca lo sabría, simplemente aprovechaba para sentir el frio en mi cara, incitándome a relajarme y olvidar mis preocupaciones, sin embargo la vida no te lo deja tan fácil, el trayecto se me hizo corto, sin darme cuenta ya estaba abriendo la puerta principal con la llave, cerrando para quitarme uno de los abrigos que llevaba y notando curioso que ya había alguien aquí.


    -Oh, pensé que no estarías-susurre yo notando al castaño acostado en el sofá, este aparto la mirada de su celular, me sonrió mientras este se quitaba los audífonos para sentarse, le dio unas palmadas al cojín a su lado y yo sonreí aceptando su invitación dejándome caer sobre este.


    -Te estaba esperando, necesito apoyo para lo que va a pasar hoy-susurro mientras me veía visiblemente nervioso y no me tomo mucho tiempo comprender el motivo.


    -¿Vas a encararla hoy?-cuestione viendo como él se mordía el labio inferior y asentía.


    -No puedo evitarla siempre, he evitado este tema lo más que pude, pero no puedo seguir haciéndolo ¿verdad?-murmuro mientras bajaba la mirada jugando con uno de sus mechones en un acto de nervios.


    -Puedes tomarlo con calma, es tu hermana, deberá escucharte-murmure yo haciendo que este torciera lo labios no muy convencido-Además, estaré aquí apoyándote, no lo harás solo-añadí notando como el suspiraba y se veía más relajado.


    -Lo sé, créeme que lo aprecio, no sabes cuánto me ayuda que estés aquí-susurro el mientras me sonreía de modo tímido, lo abrace por el hombro para acercarlo a mí, haciéndole saber que aquí estaba para él y poco a poco dejo de ponerse tenso, apoyo su cabeza en mi hombro, nos quedamos así por un tiempo, ni siquiera sé cuánto, solo reaccionamos al escuchar el sonido de la cerradura.


    -Empieza el show-susurre yo estando a su lado, este trago algo nervioso y finalmente la puerta se abrió, la castaña entro soltando un suspiro, nos dio un vistazo rápido pero no dijo nada, simplemente se quitó su abrigo y comenzó a avanzar hacia la cocina.


    -Espera-el castaño la llamo haciendo que esta se detuviera-Necesitamos hablar-dijo levantándose.


    -No ando de ánimos Sora, será después-dijo ella volver a emprender su camino pero su hermano se adelantó bloqueándole el paso.


    -No puedo esperar-


    -Y ya te dije que no ando de ánimos-su voz sonó más dura intentando quitarlo pero este se rehusó.


    -¡Deja de evadirme con eso!-su voz salió algo subida de tono pero aun así se pudo sentir que estaba molesto y desesperado-Estoy cansado de que cada vez que quiero hablarte me salgas con eso de "hablaremos después", pues no habrá después, hablaremos ahora y me escucharas-gruño cruzado de brazos


    -¿Y por qué debería?-


    -¡Porque soy tu hermano!-le grito en cara, respirando agitado en señal de que estaba molesto, la otra se puso algo tensa, de vez en cuando abría la boca como si quisiera decir algo pero termino callando.


    -Como quieras-finalmente ella cedió, dejo su bolso en uno de los sillones de la sala y se sentó en este viéndolo fijamente-Habla-le indico moviendo su mano, el castaño respiro profundo y avanzo determinado hacia ella.


    -Quiero que te disculpes por lo que me dijiste hace días-le pidió, más bien parecía exigirle eso.


    -Lo haría, pero entonces preguntaría porque querías entrar tan desesperado en la habitación de Roxas...la verdad, siento que debería echarlo por intentar algo contigo-murmuro esta vez viéndome de un modo feo pero no me intimido.


    -No iba a hacer nada-


    -Mentiroso-


    -No iba a...Aff, tienes razón-suspiro haciendo que esta lo viera atentamente-Tenemos que ser honestos, la verdad es que me iba a acostar con el-dijo y esta abrió los ojos de golpe aterrada-¡No en ese modo pervertida!, ¡en la misma cama!, ¡acurrucados!-chillo completamente sonrojado.


    -"Aunque si hacíamos mas que dormir"-pensé desviando la mirada pero manteniéndome al margen de la situación.


    -¿Desde cuándo están así?-cuestiono sonando molesta pero aliviada al mismo tiempo.


    -Poco después de que comenzó a vivir aquí-solo decir eso basto para que ella llevara una mano a su cabeza-P-Pero solo lo hizo porque se lo pedí, él no se me insinuó ni nada-añadió apresurado.


    -Sabía que dejar que se quedara era mala idea-gruño acariciándose el puente de su nariz para calmarse-¿Por qué lo hiciste?-su tono sonaba molesta.


    -Porque me sentía solo-


    -Otra vez con eso-gruño encarándolo-Tienes 18 años, no puedes seguir con esas actitudes-


    -Me importa un pepino mi edad, esto no se trata de eso, se trata de cómo me siento, de cómo me he sentido este último año-le interrumpió mientras la veía de frente, esta pareció entender de que hablaría y cerró los ojos.


    -No voy a hablar este tema-dijo con la intensión de levantarse pero el castaño se colocó frente a ella.


    -¿Por qué?, ¿por qué es tan difícil hablar de esto contigo?, ¿por qué siempre me evitas en vez de ayudarme?-le preguntaba apresurado-¿Es porque me odias?, ¿Te doy asco?, ¿qué es?, ¡¿qué?!-su voz se estaba descontrolado y sonaba desesperado.


    -¡Porque no lo entiendo!-grito levantándose enfadada, nos quedamos en silencio, todos lo hicimos y vi como ella apretaba tanto sus puño que sus nudillos se veían blancos-No lo entiendo, puedo entender que seas gay, heterosexual, cualquier orientación pero.......no importa cuanto lo piense, nunca entiendo porque de entre todos te enamoraste de Vanitas-susurro ella mientras se dejaba caer en la silla, apretando uno de los brazos del sillón, quizás en un esfuerzo por calmarse, Sora me vio de reojo, me acerque a él y este sujeto mi mano, buscando apoyo y le correspondí el apretón, se vio agradecido, respiro profundo y se le acerco.


    -Fue inesperado ¿no?, pero así era yo, el chico alegre, optimista, que aprecia a sus amigos y que adora hacer nuevos amigos y ayudarlos con sus problemas-decía en un tono tan alegre que se mostraba falso-Claro que todos me querían así pero......a final de cuentas, solo Riku o Kairi me ayudaban con algún problema pequeño, son mis amigos, los mejores pero cuando volvía a casa, no había nadie a mi lado-sentí su mano temblar y su mirada entristecerse-Mama y papa casi nunca estaban en casa, era trabajo, era por nosotros y lo entendía, porque quieren darnos buena vida, pero en verdad yo extrañaba tener al menos una cena todos juntos a la semana, si tenía un problema personal no podía preguntarles, porque no quería ponerles más estrés, solo Vanitas estaba aquí para oírme-su mano comenzaba a temblar y solamente pude acariciar el dorso de esta con uno de mis dedos, me vio de reojo y le sonreí a señal de que lo hacía bien.


    -¿Y yo estaba pintada o qué?-bufo ella al parecer ofendida y el castaño se rio.


    -Tú estabas igual que ellos, "Sora saldré con unos amigos", "ahora no tengo actividad del club", "me invitaron a algo, más tarde hablamos", el mas tarde nunca llego, aquí en casa estaba solo......más bien, Vanitas era el único que si se quedaba aunque fuera a hacerme compañía-suspiro mientras elevaba la mirada al techo-Me escuchaba, me regañaba, me consentía de vez en cuando con algo, incluso me llegaba a decir bromas para animarme, muy malas la verdad pero que lo intentara por mí, me hacía sentir especial, me daba la seguridad de que alguien me estaba apoyando siempre y que me sentía querido, al final me convencí a mí mismo de que lo amaba porque así nunca se iría, claro que cuando le dije fue lo primero que paso-esta vez yo tuve que apretar su mano de modo suave para evitar que decayera por como su voz sonaba triste.


    -Vanitas sabía que no era amor-ambos nos fijamos en ella- Eso decía el siempre pero sabía que mientras estuviera cerca no haría mas que dañarte cada vez que te rechazara, así que tomo su decisión y se fue-por su mirada parecía ser la verdad.


    -Al menos me lo hubiera dicho en persona-bufo el castaño sonando molesto.


    -¿Tu lo habrías dejado ir?-cuestione finalmente metiéndome en la conversación, este me miro y finalmente negó con la cabeza- La verdad, seguro también para él era difícil, quizás él te quería tanto que no pudo decirte a la cara que se iría, pues sabía cuánto daño te haría-murmure yo mientras él me sonreía de modo triste.


    -No ayudas Roxas-gruño la castaña.


    -Ayuda más que tu-le regaño Sora mientras la veía fijamente-Me hubiera gustado que fueras como el, así quizás no me habría sentido tan mal-bufo molesto


    -...No voy a ser como Vanitas, yo no voy a cuidarte todo el tiempo o hare cosas por ti- note como este bajo la mirada algo decaído, pensando que no terminaría bien -Yo soy Iris, no el, te quiero y te apoyo pero lo hago a mi manera, eso es algo que debes entender-aquellas palabras hicieron que elevara la mirada, al parecer más relajado, todo quedo en silencio por unos momentos y finalmente sonrió.


    -Viendo hacia atrás creo que me doy cuenta de que lo haces...también, ¿es por eso que un chico que me pego un chicle en el cabello volvió con el brazo roto?-cuestiono el a lo que yo me sentí algo atemorizado por ese dato.


    -...Tal vez, quizás solo se resbalo por la escalera, una muy muy larga-el tono suave en que lo decía delataba que ella tenía relación con eso.


    -Das miedo-Sora se rio suavemente


    -¿Que querías que hiciera?, el desgraciado te hizo algo horrible, no podía dejar que saliera riendo nada mas-se cruzó de brazos mostrando que no estaba arrepentida.


    -¿Solo fue por eso?-cuestiono el castaño.


    -Claro que no, Sora soy tu hermana, no importa lo que pase o lo que hagas lo seré siempre, mi deber es protegerte, ya sea de un bully que solo lo hace por diversión o un grupo de imbéciles que se aprovechan de ti-no faltaba decir a quienes se refería con ese último dato.


    -Entonces, ¿por qué nunca pudimos hablar de todo esto?-


    -Porque no sabía que decirte, no podía apoyarte en eso, ni siquiera sabía que necesitabas, pensé que lo mejor para mi seria solo ignorarlo, no eras el único con problemas en ese entonces-murmuro desviando la mirada-Pensé que sería mejor dejar que cometieras tus errores y aprendieras de ellos, aunque bueno, también debí ponerle un alto al ver unas señales, ya sabemos que paso con Seifer-murmuro ella mientras se quedaba viendo al techo pensativa, finalmente sonrió y se cubrió sus ojos con su mano-Je, Roxas tiene razón, realmente soy una mala hermana-susurro está sonando arrepentida pero Sora le tomo la mano haciendo que lo viera.


    -Pues yo tampoco he sido exactamente bueno tampoco-este mantenía la mirada baja, al menos por un tiempo hasta que la elevo con una sonrisa -¿Podemos empezar de nuevo?, no digo que olvidemos todo lo ocurrido, solo, intentemos ser un buen hermano uno para el otro-le propuso a lo que ella le sonrió de regreso.


    -Eso me gustaría, puede que esta vez podamos hacerlo bien- murmuro ella mientras el castaño se veía mas aliviado que nunca, la jalo hacia ella para abrazarla, este le devolvió el gesto dándole unas palmadas en la espalda, por mi parte suspire aliviado, al menos esto ya estaba solucionado, para cuando se separaron ella respiro profundo y suspiro-Okey, intentare ser una mejor hermana, ser más abierta de mente contigo, con tus problemas y....relaciones-aquello ultimo lo dijo en un tono algo incómodo mientras me miraba a mí.


    -¿Que tiene que ver el?-cuestiono Sora confundido


    -Bueno pues ya sabes, ustedes son, ya sabes-murmuro ella mientras juntaba sus dedos, incline la cabeza confuso por ello mientras que la cara de Sora se volvía más y más roja.


    -¡No!, no, no, no, no, no, ¡lo estas entendiendo todo mal!-grito Sora agitando sus brazos claramente alterado y entonces entendí a que se refería, no pude evitar sentirme algo incómodo por eso.


    -Oh, ¿entonces qué son?-cuestiono entre aliviada y confusa.


    -¡Amigos!, mejores amigos, solo eso, nada más, ¡¿verdad?!-casi me grito en cara a lo que yo asentí enérgicamente.


    -Aja, entonces dormían juntos y te estuvo tomando la mano ahora porque solo son amigos-murmuro ella sin estar nada segura de sus palabras y yo me reí algo nervioso-Tampoco había que hacer una pataleta-murmuro ella haciendo que el castaño dejara de agitar sus brazos.


    -Lo siento...Ahh ¿a quién engaño?, tienes razón en algo, aun soy un chiquillo que le deben tomar la mano-suspiro Sora mirándome a mí y con todo lo ocurrido no podía decirle que no, aunque tampoco podía dejarlo así nada más.


    -No es tan malo-sonreí mientras le daba unas palmadas en la espalda- A veces necesitamos que nos den una mano para levantarnos, créeme, ustedes son la prueba de eso, eso demuestra que son unas lindas personas- le sonreí a modo de calmarlo, en lugar de ello note como ambos me quedaron mirando algo ruborizados y desviaron la mirada.


    -¿Siempre es tan embarazoso?-bufo Iris jugando con uno de sus mechones.


    -Sí, lo es-gruño Sora sin mirarme tampoco.


    -Con tal de ver esas lindas caras sonrojadas, sé que hago bien mi trabajo-sonreí de modo prepotente y lo siguiente que sentí fueron dos almohadas golpearme en la cara.


    Quizás sonaría de que arruine el momento en su reconciliación como hermanos, pero al menos había relajado algo el ambiente, al menos lo suficiente para que pudiéramos sentarnos a comer todos en la mesa por primera vez en varios días, lo malo fue que ella nos interrogo como si fuera policía experto de todo lo que habíamos hecho a sus espaldas, Sora insistía e insistía que solamente dormíamos juntos, ella no se lo creía nada hasta que confesé que cada noche y mañana en ese entonces besaba su frente, tuve que agacharme para esquivar el salero que me arrojo, parecía querer matarme pero el castaño la sujetaba como podía gritándole que todo eso había sido por petición suya y él era el culpable.


    "Pues si no se negó es porque el también lo quería"


    Esas palabras me hicieron ponerme bastante tenso, por no decir que Sora estaba tan sonrojado que creía le saldría humo de las orejas, a final tras sobrevivir varios intentos de asesinato de parte de ella esta decidió olvidar el tema, solo haciéndome prometer que cuidara a su hermano y el dolor que me haría sufrir si le hacía daño, yo asentía a todo eso, no solo porque me miraba de un modo asesino sino que también ella sostenía un cuchillo en su mano que estaba seguro tenia escrito mi nombre en él, les seré honesto, parecía una escena como si estuviera pidiendo a una madre permiso para salir con su hijo, el pobre castaño escondía la cara entre sus brazos diciendo que nunca antes había pasado tanta vergüenza en su vida.......bueno, aun lo hace.



    -Ahh, no puedo creer que ella ahora piense que somos pareja, no nos quitara el ojo de encima ahora-gimoteaba Sora con la cara hundida en la almohada mientras yo le frotaba su espalda para calmarlo-Lo peor de todo es como si ya hubiera dado su aprobación, no necesito su aprobación para salir contigo-gimoteo a lo que yo me quede en silencio, unos segundos después este se sentó de golpe en la cama-O-O alguien, para salir contigo o alguien, no estoy diciendo que estamos saliendo ¿entendido?-me pregunto algo alterado a lo cual solamente asentí pensando que le daría un ataque de nervios a este paso.


    -Lo sé, aunque bueno, ella tiene sus motivos para sospechar que lo somos, solo tenemos que tomar algo de distancia entre nosotros-decía yo, este me sostuvo la mirada por unos momentos y al final yo suspire-No va a pasar ¿verdad?-cuestione y este negó con la cabeza, me reí suavemente mientras este se abrazaba a su peluche dream eater.


    -No quiero tener una pareja ahora, entre lo ocurrido con Vanitas, contigo y como me siento con Riku...Aff, simplemente no se ni que siento por cada uno realmente-suspiro mientras acariciaba la cabeza del juguete, yo solamente sonreí mientras miraba el techo.


    -No estamos en un cuento para que el primero sea el perfecto, algún día encontraremos a alguien a quien amar y que nos ame de regreso, no hay prisa-decía yo solamente queriendo mantenerme en calma, disfrutar este tiempo con ellos dos y ver qué pasaría más adelante, aun así al rodar mi mirada note como este lucia pensativo.


    -La verdad...ahora tengo miedo de enamorarme-susurro mientras se cubría su rostro con una de sus manos, supe bien que era por el apego y el temor a ser abandonado por esa persona, me acerque a él, este me vio curioso y lo jale suavemente hacia mí para abrazarlo.


    -Creo que ninguno de los dos debería pensar en eso-le dije sintiendo como apoyaba su mentón en mi hombro-Solo intentemos descansar, ambos lo merecemos-susurre yo mientras sentía como poco a poco se iba relajando, su cabeza descendió, se apoyó en mi pecho y yo solamente me dedique a acariciar sus cabellos, escuchándolo suspirar y permaneciendo así por unos momentos.


    -Tienes razón, pero dime-sentí como alzaba su mirada para encontrarse con la mía-¿Esta mal que se sienta bien esto?-cuestiono mientras sus brazos rodeaban mi espalda, de un modo suave, casi cariñoso y sentí un leve cosquilleo en mi columna.


    -Si lo esta no quiero estar bien-susurre mientras sus mejillas enrojecían suavemente, otra vez ocurría, estaba perdiendo la noción de todo, el tiempo, el lugar, lo correcto y lo erróneo, simplemente me incline y deposite un casto beso en su frente.


    -Estas siendo malo-gimoteo mientras me soltaba y se cruzaba de brazos inflando sus mejillas, yo solamente sonreí, poco a poco me comencé a reír por el puchero que estaba haciendo y el también termino riendo, para cuando comenzamos a calmarnos un poco fue que reaccione a la poca distancia que nos separaba, este pareció hacerlo de igual manera pero en sus ojos había algo, no podía decir que era, solo que parecía llamarme-Roxas.....estas muy cerca-susurro algo nervioso, incluso lo sentí temblar cuando mi frente hizo contacto con la suya.


    -Lo siento, quizás se me hizo un mal hábito-susurre a lo que este suspiro, podía sentir como su piel ahora estaba algo caliente al tacto con la mía-¿Debo alejarme?-me sentí tonto por preguntar eso.


    -No, no es algo malo-me dijo mientras se me quedaba viendo fijamente, sus ojos azules eran iguales y al mismo tiempo diferente de los míos, cautivadores a su manera y no entendía en que momento el ambiente había cambiado-Solo, no sé, se siente diferente-busque algo de temor en su voz pero no lo había, creo que más confusión que emoción en realidad.


    -¿Es incomodo?-cuestione a lo que este negó con su cabeza tras unos momentos, ninguno de nosotros se separaba, no había que ser un genio para saber lo que iba a ocurrir a medida que nuestras respiraciones se iban mezclando y mi mirada bajo hasta sus labios-¿Vamos a besarnos?-cuestione notando como este se ponía tenso, aun así asintió lentamente.


    -Jeje, estoy nervioso... ¿por qué estoy nervioso?, ya nos hemos besado antes, muchas veces-su voz confirmaba que lo estaba, más por como jugaba con sus dedos-¿Tu cómo te sientes?-la verdad me sentía igual, no como si tuviera mariposas en el estómago, sino nervioso como cuando vas a hacer una travesura...pero también.


    -Algo ansioso-confesé notando como se sonrojaba-Sé que quizás sea un paso para atrás en todo esto, pero una parte de mi realmente quiere besarte, no preguntes porque, solo me pareces muy lindo ahora-le decía a lo que sus mejillas iban enrojeciendo cada vez más y más siendo una imagen adorable a mi parecer.


    -Los hombres no son lindos-bufo acortando más la distancia entre nosotros.


    -Tu si lo eres-esta vez pude notar que sonreía, tocando mi nariz con la suya y frotándola levemente entre si-¿Puedo?-cuestione tocando su mejilla, haciendo que nuestras respiraciones se volviera a encontrar y el entrecerraba sus ojos.


    -.....Hazlo-no dijimos nada más, nuestros labios se tocaron, estaba tenso, al menos los primeros segundos, cuando comencé a moverme junto al poco a poco esa sensación desapareció, lamí sus labios, un gemido de su parte quedo ahogado entre nosotros, no sentí culpa, no sentí que cometía un error, tampoco me sentía completamente feliz, simplemente, era agradable, más cuando él me correspondía, al cerrar mis ojos la sensación fue más intensa, un sabor que conocía pero también me gustaba, al separarnos abrí mis ojos, este lo hizo de igual manera mirándome apenado, como esperando que dijera algo.


    -Eso fue.....¿raro?-murmure yo haciendo que este pusiera una expresión de temor -N-No de esa manera, solo que fue algo diferente a lo de antes-me explique enseguida a lo que este inflo las mejillas.


    -Tsk, ¿cómo quieres que lo sepa?-chasqueo su lengua mientras me desviaba la mirada, me rasque la mejilla imaginando que ninguno lo sabría y temía que lo haya molestado-Pero-llamo mi atención y note como tocaba sus labios con sus dedos-Fue algo lindo-una sonrisa tímida pero que expresaba estar feliz por lo ocurrido, estaba seguro que tenía la misma expresión, nos quedamos viéndonos uno al otro hasta que recordé que ya era algo tarde.


    -Sera mejor que vayamos a dormir, ya han pasado muchas cosas por hoy-murmure yo a lo que este bajo la mirada un poco, sujete su mentón con mi dedos y bese su mejilla-Todo está bien, nos veremos mañana, vivimos en la misma casa-sonreí haciendo que este me correspondiera el gesto.


    -Lo sé-asintió mientras me levantaba, este también lo hizo acompañándome hasta la puerta-Roxas-me llamo haciendo que volteara a verlo notando que estaba apoyado en la puerta-Algún día volveremos a salir ¿verdad?, solo nosotros dos- un leve rubor acompañaba sus mejillas, estaba seguro que las mías se encontraban igual y estaba seguro que tenía una gran sonrisa en mi rostro.


    -Es una promesa-afirme yo viendo como aparecía un brillo de emoción en sus ojos, eso se interrumpió cuando escuchamos como alguien hacía sonar su garganta, ambos volteamos la mirada y me puse tenso al ver a su hermana viéndonos.


    -¿Y así dicen que no tienen algo?-cuestiono levantando una ceja, la cara de Sora pareció brillar por lo rojo que se puso y cerro de golpe la puerta de su habitación, yo le sonreí de modo nervioso a la castaña que me veía fijamente-Voy a tener que vigilarte ahora-me dijo antes de darme la espalda, trague algo fuerte al sentirlo más amenaza, voltee la mirada hacia la puerta y suspire.



    -Buenas noches-dije yo tanto para ella como para el castaño que estaba seguro que estaba detrás de la puerta, me dirigí a mi habitación, apenas supe que estaba en un lugar seguro suspire y caí sentado en el suelo, vaya día, charlas, actitudes raras, soluciones y ahora otra vez con mis actitudes extrañas, apoye mis dedos en mis labios, recordando claramente el reciente momento con el castaño-"Fue cálido"-pensé sonrojado, sintiendo mi corazón algo acelerado y sabía que estaba sonriendo como tonto, al menos la ducha me ayudo a calmar ese sentimiento, no soy inocente, tenía una idea de que podría ser esa sensación pero era mejor ignorarlo, tanto para mi bien como el suyo, al menos por ahora.



    Apenas me acosté en la cama no pude evitar relajarme, en verdad necesitaba algo de descanso y al menos esta vez estaría calmado, no había problema alguno en mi mente, frote mi mejilla con la almohada dispuesto a dormir pero escuche un sonido, me voltee y estire mi mano para tomar mi celular notando curioso que era un mensaje.


    "Buenas noches :3" -Sora-


    No pude evitar sonreír, solté un bostezo mientras dejaba mi celular donde estaba, cerré mis ojos pero enseguida escuche el sonido de este nuevamente, gruñí y lo tome notando que esta vez era de otra persona.


    "Hola, lamento hablarte tan tarde, es sobre lo de esta tarde, lo que quería preguntarte era... ¿quieres tener una cita conmigo?" -Riku-


    ......Oh vaya.
     

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