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    Yuudai

    Yuudai Teenagers from mars

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    La Masamune ~ Primera parte.

    Primer capítulo: El samurái canalla.
    Era innegable que el Uchiha había sucumbido en el profundo temor de una misión que ameritaba todos los cabales físicos y mentales del muchacho; aún cuando éste se veía a duras penas el trabajo de superar la horrenda experiencia que le otorgó el conflicto de clanes entre los Monosabe y los Kurasabe. Ahí se encontraba el azabache, vistiendo lentamente por primera vez en mucho tiempo aquellas prendas que había olvidado al hacer tantas misiones que requerían de formalismo; mientras en su semblante solo habían pupilas dilatadas y una mirada perdida. Kuroi observó detenidamente su Wakizashi obtenida a base de sus logros como shinobi, pero ni el filo de aquella arma logró extirparle el miedo. Entre todo su pesar, el Uchiha ignoraba completamente quién era el renombrado "Ronin Masamune", lo que le mantenía los nervios de punta era de nuevo verse las caras ante lo que podía convertirse aquella misión: un espectáculo de sangre. Envainó su espada y refrescó su rostro por última vez, mirándose fijamente en el engastado espejo que se sostenía entre las grises y agrietadas paredes de su apartamento.

    —No quiero. —Replicó Kuroi, sollozando ante la impotencia de su labor como shinobi.


    No es que el muchacho estuviera abatido por cualquier cosa y acomplejándose solo, buscando una excusa que lo librara de tal responsabilidad, su corta edad y su triste experiencia sobre los abandonos fue el responsable de sensibilizar aquella vena que la muerte de Matsuba y Masako pareciera que hubiese arrancado de su subconciente con violencia, buscándolo convertirse en un ninja sádico que no le importase la muerte de los demás: pero Kuroi no era así. Vivió una extensa lucha tratando de soportar la tempestad que dejó un abandono cruel y ahora tenía que lidiárselas con las secuelas de una misión que él no pudo sobrellevar.

    — ¡Basta de mierda! —El Uchiha buscó algo que estuviera sobre el lavado que se interponía entre él y el espejo, hasta que halló el vaso de vidrio que sostenía su cepillo de dientes en el estante a un lado del espejo y, sin piedad, lo lanzó al espejo con el fin de quebrarlo.

    Apenas el vaso hizo contacto con el espejo, quebrándolo, Kuroi dio media vuelta y se marchó del lavado para que no le saltara ningún vidrio solitario producto del impacto. El muchacho rellenó su cinturón con los implementos que necesitaba como si algo hubiese nublado la melancolía que abundaba en su cerebro y se hubiese transformado en una furiosa impotencia. Abrió la puerta con frenesí y así mismo la cerró, dejando tras de sí un desorden propio de él en su morada.

    [...]

    Kuroi llegó al alistamiento donde confluyó con los Jounin encargados de asegurar el perímetro y los Chunnin encargados de escoltar la Masamune, pero esta vez poco y nada le importó al Uchiha recordar sus rostros para evitar una rotura emocional posterior en caso de que fallecieran. El azabache solo agachó el semblante ante sus compañeros, solo les escuchaba hablar con preocupación sobre el encargo. Apesar de que los ninjas le saludaron, Kuroi hizo lo posible para evitarlos y recluirse hasta que dieran el visto bueno para la misión.

    — ¿Qué pasa, Uchiha? —Un Jounin bastante alto y responsable de liderar a los de su categoría, se acercó con preocupación al Uchiha. Parecía bastante fornido y audaz, daba la impresión de que no correría por mucho peligro.

    —No es nada. —Kuroi, luego de verle unos breves momentos, apartó la mirada.

    El Jounin alzó una ceja confundido y comenzó a relatarle al niño sobre la importancia de trabajar en equipo y de comunicarse, acto que faltando a la personalidad del Uchiha, ignoró completamente.

    — (...) ¿Entendido? —El Jounin había terminado con su sermón, y como respuesta obtuvo al muchacho asintiendo ante el relato que poco le importaba.

    El shinobi que parecía ser encargado de la misión -aquel jounin que reprendió a Kuroi- se acercó al resto de sus colegas que esperaban una explicación de la situación, pero el shinobi llegó sin noticias positivas y solo negó con la cabeza, como si no hubiese caso con el Uchiha.

    —Que raro. —Agregó uno de los chunnin— Nos habían dicho que este chico cumplía bien con sus responsabilidades.

    Apenas dieron la orden de partir, Kuroi seguía igual de distraído peleando contra sus tempestades. Los jounin partieron primero debido a las indicaciones de que debían de asegurar el perímetro, y es que se encontraban en los pies cordilleranos donde se podía seguir el río hasta la playa; pero había una zona en la bajada del río que estaba poblada por un bosque andino donde supuestamente se había hallado la Masamune. Corría mucho viento en aquella zona y la brisa era refrescante para el extraño calor que se vivía en la aldea a esas alturas del año, pero todo ese viento solo ponía más nervioso al muchacho que volvía a ser atacado por los fantasmas de aquella misión pasada.

    Los chunin ignoraban al chico y solo rezaban para que, sea lo que sea que anduviera en su mente, no le interfiriera a la hora de la praxis. ¿Había sido un error traer a un genin a una misión B? No se trataba de un problema de etarismo; quizá realmente Kuroi no estaba preparado psicológicamente para aquella misión y necesitaba más experiencia para sobrellevar cualquiera sea la misión que le impongan y sus responsabilidades. Pasaron unos largos minutos donde el silencio incómodo era el dueño de la situación, hasta que una bengala proveniente del corazón del bosque andino advirtió a los shinobi de que era su turno de actuar.

    Así fue. Todos arremetieron con su peculiar manera ninja de correr hacia el lugar donde había iluminado la bengala de los jounin, por lo que la misión avanzaba a pasos más rápidos de lo que esperaban. Apenas atravesaron los húmedos y pluviales árboles, se encontraron con los jounin dibujando lo que parecía ser un cuadrado a un radio de 15 metros al rededor de la legendaria espada que yacía enterrada en la tierra.

    — ¡Despejado! —Exclamó un jounin apenas los chunin y el genin se adentraron en la escena— ¡Tómenla y larguémonos!

    Y así pudo haber sido, de no ser porque uno de los jounin rompió el bello silencio lanzando un jutsu de fuego hacia... ¿la nada?

    — ¡Katon: Goukakyuu no Jutsu! —El jounin, parado simétricamente en el vértice noreste del cuadrado, disparó una enorme bola de fuego que parecía no tener objetivo.

    Los chunin inmediatamente desenterraron la katana de su lápida de tierra y, apenas la sacudieron, sintieron las livianas características de la susodicha y su extraordinario filo.

    —Es la auténtica... —Admitió sorprendido el chico, observando la belleza de la Masamune.

    — ¡Cuidado! —Uno de los jounin que, al ver el rápido movimiento de su compañero y al oir al chunin, divisó una sombra que danzaba a extremas velocidades y que se dirigía hacia la espada— Mierd...

    Inesperado fue el corte que recibió el jounin en sus pantalones más no en su piel, evidenciando su ropa interior en un bochornoso espectáculo. El chunin reaccionó rápidamente al grito del jounin y le lanzó la katana a su compañero que estaba unos metros adyacente a él y de no haber sido por esto, la veloz sombra que con rapidez se asomó entre ambos chunin, se hubiese apoderado de la katana.

    — ¡Es el Ronin Masamune! —Exclamaron los chunin al unísono e inmediatamente desaparecieron del campo de batalla hacia los árboles, quedando solo los cuatro jounin presentes. Kuroi solo atinó a esconderse en unos arbustos cercanos.

    Así que quieren jugar. —El enorme samurái se plantó en el centro del cuadrado y observando a su al rededor, afirmó su máscara ANBU que ocultaba su rostro. Parecía usarla de manera provocativa a los shinobi.

    —Esa silueta... —Kuroi se sorprendió al observar al alto y macizo samurái.

    — ¡Cabrón!, ¡¿Qué haces con esa máscara?! —Exclamó uno de los jounin, desenfundando su Tanto y dirigiéndose hacia el samurái.

    Mientras se acercaba aquel jounin, los dos restantes que no habían hecho nada hasta el momento -a excepción de uno que fue desnudado- combinaron sus jutsus en razón de atrapar al enorme samurái.

    — ¡Suiton: Bakusui Shouha! —El jounin sin pantalones, hizo aparecer unas fervientes olas desde su espalda en dirección al samurái.

    —¡Raiton: Kangekiha! —El ninja que ya había disuelto la formación cuadrangular, expuso una feroz corriente eléctrica que se combinó con las fervientes olas que se dirigían hacia el Ronin.

    El samurái parecía estar acorralado: sin su capacidad para realizar ninjutsus parecía no poder defenderse ante las olas, los rayos y el shinobi que se acercaba a el cada vez más rápido.

    —Me encanta la colectividad shinobi. —Sonrió, mientras rápidamente desenvainó su katana y la hizo girar a velocidades estratosféricas concentrando su chakra en ella, segundos antes de que llegasen los ninjutsus y que el shinobi con la espalda fuese repelido por la ráfaga de aire que estaba provocando la katana.

    Fuuton: Kujaku Senpuujin

    Ronin, rápidamente ante la visión prohibida que tenían los jounin de él debido a sus ninjutsus, realizó secretamente unos sellos manuales soltando su katana y dejándola girar por la inercia, segundos antes de que ésta cayera al suelo. Dio un pequeño salto cuando las olas parecían rozarle y murmuró...

    Fuuton: Tobidasu

    Siendo propulsado varios metros en el aire, dejando que las olas y la electricidad colisionara con los árboles y la vegetación de la zona. Inevitablemente, esta corriente provocó que los chunin que no lograron escapar al ver las olas acercándose, fuesen electrocutados.

    —Mierda...—Kuroi se había guarecido sobre las ramas y, utilizando su Sharingan, pudo percatarse de un detalle que sus compañeros no— Aquel hombre no es un samurái. Puede utilizar ninjutsus, trata de disimularlo utilizando jutsus sobre su katana, logró distraer a los jounin haciendo girar la katana utilizando un ninjutsu para ganar tiempo y así saltar... —Kuroi abrió los ojos como platos, mientras temblaba engullido por el temor que le infundaba el enorme chakra de aquel sujeto y su capacidad para los ninjutsus.

    El samurái se encontraba en el cielo, donde se esfumó rápidamente dirigiéndose hacia la Masamune.

    —Ese canalla... ¡¿Cómo pudo?! —El ninja encargado del jutsu suiton, apenas si pudo conjeturar cuando sus demás compañeros siguieron a la veloz sombra del Ronin.

    —¡No hay tiempo! —Exclamaron los demás.


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  2. Claire Underwood

    Claire Underwood Francis...

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  3. Autor
    Yuudai

    Yuudai Teenagers from mars

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    La Masamune ~ Primera parte
    Segundo capítulo: Un Ronin con Voluntad Shinobi
    ¿Qué mierda había pasado? ¿Qué samurái podía ser capaz de eludir un ninjutsu combinado tan poderoso y rápido? Solo héroes de antiguas leyendas tenían cualidades para utilizar su katana y el viento a su favor en aquellas situaciones, no un samurái vagabundo que saltó su rumor de presunta criminalidad en... Espera... ¿Dónde fue que se hizo famoso?

    —¡Oye, Otanashi! —El ninja de los pantalones ultrajados se dirigió a su compañero que dominaba el Raiton— ¡¿Cómo es que se hizo conocido este sujeto?!

    No obtuvo respuestas. Los jounin acudieron tan rápido a la búsqueda de los chunin que no tenían tiempo para preocuparse por pequeños detalles, así que inmediatamente se dispersaron y esperaron que el dominante del Suiton hiciera alguna maniobra con el agua.

    —¡Muy bien! —Comenzó a manipular el agua para que arrastrara a los chunin hacia él, y a penas los primeros cuerpos casi calcinados parecían asomarse, fue parado en seco por Kuroi.

    —Espera. —Kuroi acudió rápidamente— Sí los atraes, también traerás la Masamune y con ello, al Ronin.

    Kuroi ya daba por sentado que aquel sujeto no era un samurái, también intuía y con certeza por cierto, que sus compañeros se habían percatado de algo extraño en él. Kuroi desenvainó su Wakizashi y, conteniendo una gran cantidad de aire, sonrió algo nervioso.

    —Tengo una mejor idea.

    No había ninguna idea. Kuroi paró en seco al shinobi en vano, solamente quería adentrarse en la búsqueda de los chunin para observar las habilidades del presunto samurái cara a cara.

    — ¿Qué haces? —Murmuró el dominante del Suiton, aquella pregunta no tuvo respuesta puesto que el muchacho arremetió con rapidez ante la situación.

    Habían olvidado por completo que el dominador del Katon era un ninja tipo sensor, y había encontrado a los chunin antes que el Ronin. Al parecer, el Ronin ni siquiera estaba buscando su Masamune, puesto que si quería podría haberla encontrado con facilidad; los chunin se encontraban dispersados solo cinco metros más allá del radio del cuadrado, uno en la dirección de cada vértice. Aún poseían la Masamune y, en un arrebato inesperado, Kuroi se la quitó de las manos.

    — ¡¿Qué haces?! —Exclamó el ninja.

    Los chunin se encontraban un poco conmocionados y brevemente paralizados: por suerte no les había impactado de lleno las olas pero sí la marea fue conductor de unos escasos pero potentes impulsos eléctricos que les paralizaron, más no hirieron de gravedad.

    — ¡Alto, Uchiha! —El dominante del rayo estaba realizando sellos manuales a punto de realizar un ninjutsu, pero fue detenido por el Ronin.

    —Un shinobi jamás ataca a sus compañeros. —El enorme sámurai habia agarrado de la muñeca derecha al jounin que, ante la impresión, no pudo hacer nada.

    Era una mala posición para el Ronin. El jounin al cual tendía de la muñeca, se encontraba a la derecha del shinobi que cuidaba de los chunin paralizados entre los arbustos y a su vez a la izquierda del ninja de la espada -que hasta el momento había sido un completo inútil-, unos varios metros más adelante que el ninja del suiton y atrás de Kuroi, quien le miraba sonriente empuñando su katana.

    — ¿Hubiera habido diferencia si la agarraba o si no lo hacía? —Alzó Kuroi su voz, mientras contemplaba la escena— Como ven... éste es un samurái de extraños principios.

    Ahí estaba. ¿Por qué aquel Ronin esgrimía principios shinobis y les defendía? ¿Quién era él, realmente?
    Justo en el momento donde todos se preparaban para utilizar sus ninjutsus contra el Ronin, éste desapareció y apareció al lado del Uchiha rápidamente, quitándole Masamune de las manos a Kuroi.

    Lo que el Ronin sabía era que aquel jounin, aparentemente inútil, era un usuario experimentado del Doton y en aquel momento aprovechó la oportunidad para armar una estrategia y atrapar al samurái que se encontraba varios metros frente a él.

    —Doton: Doryuu Katsu. —Luego de los sellos y muy velozmente aquel jounin pisoteó el pluvial suelo con una fuerza increíble, acción que provocó una fisura que se extendió rápidamente en línea recta hasta abrir lo suficiente la tierra como para hacer caer al samurái dentro de ella— Nos llevaremos la Masamune, incluso si eso significa llevarte a ti al infierno.

    —¡Bien, Fusuke! —Exclamó el ninja del Suiton.

    —Ahora... ¡Doton: Iwa no Ame! —Fusuke logró que una docena de grandes rocas en el área donde se encontraba Kuroi y el samurái se irguieran con violencia. Así, Kuroi logró apartarse para no resultar damnificado.

    Las rocas se elevaron ante la enorme fisura que mantenía prisionero al samurái y, formando casi una linea recta, cayeron con fuerza encajando en la fisura y sobre el samurái, prácticamente enterrándolo bajo las rocas.

    —Bueno, misión cumplida. —Otonashi, el ninja del Suiton, suspiró agotado ante la peripecia de su compañero— ¿Cómo hacemos ahora para quitarle la Masamune?

    Los chunin alfin pudieron moverse: habían sido los tres minutos más eternos de sus vidas. Miraron a su alrededor extrañados y les consoló la sonrisa del Fusuke, el jounin del Doton, el cual posterior a esto miró a su colega.

    —Habrá que desenterrarlo al cabo de unos minutos, nada más. Tendrá varios huesos rotos, por lo cual no hay mucho de lo que preocuparse.

    En efecto, no había mucho de lo que preocuparse, salvo un pequeño detalle: Ronin seguía vivo e intacto bajo tierra. El Uchiha había percibido como el samurái utilizó ninjutsus de viento para amortiguar las enormas rocas y destruirlas antes de que lo llegaran a aplastar, dejando las más grandes intactas para que pareciera que había sido enterrado. La última capa de piedras, compuesta por las más gruesas, fue destrozada con un enorme vórtice de viento que se alzó al cielo vigorosa e impetuosamente, apoyado de la intensa brisa de aquel momento que incluso se acrecentó de una manera estrepitosa, lo cual imposibilitaba el movimiento de los shinobis sin que fuesen arrastrados por el viento.

    —¡¿Esto es...?!

    —¡¿...Un Ninjutsu?!

    Exclamaron todos los shinobis presentes al unísono, a excepción de Kuroi que debido a su cercanía del vórtice, fue violentamente azotado por el viento mandándolo lejos de allí. Todos se vieron azotados por la potencia de la atmósfera y su pesada presión, siendo arrastrados varios metros de su lugar. El vórtice ascendió hacia los cielos: provocando que todas las nubes de quizás cuantos cientos de kilómetros a la redonda se juntaran sobre el bosque, formando un terrible cumulonimbus que desvaneció la presencia del sol e inundó la zona con una mezquina sombra, infundiendo un terrible temor entre los shinobi. El vórtice realizó una suerte de implosión, desvaneciendo el cumulonimbus y el susodicho por unos breves momentos.

    —¿Qué mierda está pasando? —Exclamó el dominante del Katon, Kurosaki, que ya se encontraba alejado de los chunin que estaba procurando defender— ¿Quién es este cabrón?

    Y, justo antes de que alguien pudiese conjeturar cualquier otra palabra, un violento tifón zarandeó por completo el bosque, arrastró la nieve de la cordillera circundante e inclusive alborotó brevemente al volcán que se encontraba cerca del lugar. Partió por la mitad, alborotó las aguas del rio inundando las costas del bosque y provocando fuertes mareas en la playa.

    Luego de unos extensos minutos de tragedia, el tifón cesó y, ante toda la violencia devastadora, se encontraba la silueta del Ronin envainando su legendaria Masamune. Sin querer hacerlo, probablemente había aniquilado a los shinobi quizás golpeándolos contra algún árbol o arrancándoles alguna extremidad debido a la potencia del viento; pero no fue así. El control del tifón que manipulaba aquel supuesto samurái, logró evitar la muerte de los shinobi ya que solo se encargó de azotar con sus vientos superficialmente: a unos tres metros del suelo andino, más no pudo controlar los estragos del tifón en otras zonas como la playa o las cordilleras. Los jounin se encontraban inconscientes sobre alguno que otro árbol, aún así no pudo evitar que algunos ninjas se lastimaran producto de golpes sobre los árboles.


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  4. Frank Underwood

    Frank Underwood Moderador

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    Yuudai

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    [B]La Masamune[/B] ~ Primera parte.
    Capítulo 3: Kuroi Uchiha, el del Sharingan y la Wakizashi.


    ¿Qué habilidad podía distinguir a un ninja hábil, de otro shinobi del montón? Kuroi no creía que el sharingan y su clan fuese de otro planeta debido a sus ventajas a la hora de pelear, es más: para él, un verdadero shinobi se volvía realmente fuerte por sus convicciones. No había sentimiento más puro para el Uchiha que un sueño, una meta y un espíritu para llegar a él: las tentaciones a dejarlos y los problemas emocionales que éstos trajeran, eran una traba que un ninja realmente fuerte podía y debía superar. Para el azabache, un ninja que no poseyera ni sueños ni motivaciones no era más que un bulto: un simple muñeco con una bandana que en el campo de batalla no serviría para nada más que estorbar. Ahora, el muchacho tenía un problema dentro de su cráneo y eso era innegable, pero ésta era la ocasión para dejar de lado cualquier pensamiento que nublase cualquier praxis necesaria para combatir.

    El Uchiha siquiera tenía conciencia, apenas podía distinguir en que lugar estaba y que había sucedido minutos antes; ante su mente solo pasaban recuerdos vagos, sin peso en una batalla confusa e inexplicable. En el profundo manantial de su subconciente, se halló varios años atrás, cuando siquiera sabía hacer un sello de manos.

    "—Papá. —Kuroi miraba a un macizo hombre de alta estatura, que se encontraba en las pobladas avenidas de una aldea perdida en su memoria— ¿Cuándo pasarás una noche en casa?

    —Hijo mío. —El enorme ninja se arrodilló y, aún así, le sacaba muchos centímetros más al muchacho— En mis hombros cargo con una pesada mochila que debo de cargar por el resto de mis días —Le regaló una tierna sonrisa— Y nadie más que tú y tu hermano me alientan a continuar con este enorme peso, y eso significa muchas veces tener que defender mi mochila. —El enorme shinobi hacía un ademán con su espalda, simulando tener un enorme bolso sobre ella.

    ¿Una pesada mochila? ¿Qué es lo que pesa tanto? —Preguntó, ingenuamente el pequeño.

    —El peso de las ideas, hijo mío. —Sonrió el Taifuu del clan Uchiha— Nuestro pueblo es una raza guerrera, pero una idealista y romántica. Con mis ideas guardadas en mi enorme mochila hecha a base de sueños, haremos de éste mundo uno mejor para todos. En mi gran mochila también guardo esperanzas para vuestro bello futuro, donde crecerán libres e iguales a cualquier otra persona del mundo.

    Kuroi sonrió de una manera tan tierna y verdadera ante su padre, que aquel minuto se hizo perfecto entre ellos dos. El muchacho jamás olvidaría las palabras de su padre, puesto que lucharía por ellas aún cuando éste no estuviese. El padre, tampoco olvidaría jamás la sonrisa de su hijo, puesto que cargaría con aquella mochila por el resto de su vida."

    Kuroi comenzó a abrir los ojos lentamente, obteniendo un primer plano del hermoso cielo azul. Miró las traicioneras nubes pasar, mientras recuperaba la conciencia a pasitos de tortuga. Su mente se distrajo al escuchar el rechinido de espadas chocando con violencia y una gran variedad de suspiros entrecortados en la atmósfera. Se incorporó a la realidad y se levantó con rapidez, puesto que aún estaba en el campo de batalla.

    Los árboles se habían deformado al rededor del epicentro, la mayoría se encontraban doblados en dirección opuesta al samurái que se defendía utilizando su Masamune de todos los ninjas que habían recuperado su conciencia, más no se encontraban en sus condiciones plenas para combatir; estaban cansados y adoloridos, sus músculos pesaban una barbaridad debido a la presión que había generado el aire en sus cuerpos y, si no fuera por el gasto de chakra del Ronin en realizar todos los ninjutsus que utilizó para modificar su velocidad, defenderse y atacar, éste ya los habría reducido al cabo de unos segundos, más se encontraba luchando el solo contra siete shinobis.

    — ¡Jodido impostor! —Fusuke atacó con vehemencia las espaldas del Ronin con una Tanto que fue defendida rápidamente por el Ronin levantando su brazo izquierdo y doblándolo, manteniendo su codo a la altura de su nuca y su mano por sobre su cabeza, sosteniéndo su katana en dirección hacia el suelo bloqueando el ataque trasero del shinobi.

    —Como es posible... —Otanashi insistía haciendo danzar su Ninjato frente al "samurái" que bloqueaba sus ataques iracundos con solo mover su Masamune de lado a lado.

    Y justo antes de que los demás se incorporaran, el Ronin destrozó la ninjato del jounin con el filo de su legendaria y se dio media vuelta, cruzando su Masamune en dirección a la Tanto de Fusuke, también rompiéndola sin piedad. Con su otra katana, impidió una arremetida violenta de Kurosaki, que cargaba frenéticamente contra el presunto samurai con una kunai, incluso llegando a romper la susodicha. Kurosaki rápidamente dio unas volteretas hacia atrás y, sin pensarlo dos veces, realizó un sello de manos.

    — ¡Katon, Goukakyuu no Jutsu! —El shinobi exhaló una enorme bola de fuego que se dirigía hacia el "samurái" con una gran rapidez.

    El Ronin dio un gran salto antes de que la bola de fuego se acercara lo suficiente para golpearle de frente. Los demás ninjas apenas si pudieron huir del ataque debido al cansancio de luchar contra un maestro del Kenjutsu, resultando levemente lastimados en las extremidades que llegaron a rozar la bola de fuego.

    Cuando el Ronin se encontraba suspendido en el aire, los chunin atacaron con un millar de shuriken desde todas las direcciones. Uno de los chunin pegó un sello explosivo en una kunai que se filtró entre el grupo de armas, la cual fue la primera en impactar el pie del Ronin y, provocando una seria explosión, le inmovilizó a tal punto de que la mayoría de las shuriken impactaron contra el shinobi.

    — ¡Al fin conectamos un ataque! —Uno de los chunin sonrió enérgico, a pesar de sus desgastadas energías.

    — ¡A por él! —Los chunin desenvainaron sus armas y se dispusieron a esperar la caída del Ronin para proseguir con la batalla.

    Kuroi solo admiraba la escena: la valentía de los ninjas para luchar hasta el final aún teniendo toda la batalla en contra, la perseverancia y el coraje para dar vuelta una situación desfavorable y llevar buenas nuevas a su aldea... ¿Ese era el espíritu shinobi?

    Los jounin ya no se podían el cuerpo: estaban exhaustos. Era el turno de los chunin, las nuevas generaciones debían mostrar su valor ante un enemigo inmensamente superior. Ronin cayó, tenía múltiples heridas a lo largo del cuerpo y su rostro parecía ensangrentado debido a una shuriken que habia dado directamente en su sien y si no fuera por la máscara ANBU que portaba guardando el misterio de su cara, posiblemente daría una visión más optimista de la condición del rival.

    —¡Ahora!

    Mientras caía Ronin casi inconciente y exhausto, un chunin utilizó su taijutsu para propinarle una fuerte patada al samurái que descendía...

    "Dinamic Entry!"

    ...siendo azotado contra un árbol debido a la potencia del golpe. Apenas el Rónin de la Masamune se estrelló, le esperaba otro chunin que, posicionado estratégicamente allí, se posicionó frente a la silueta abatida del enorme rival.

    — ¡Doton: Suna Shigure! —Aquel chunin dominaba algunas facetas del Doton, lo cual le permitió esta vez atacarlo de forma directa y prácticamente rematarlo al expeler una enorme cantidad de balas de lodo comprimido hacia su rival.

    Aquel impacto provocó un intenso levantamiento de polvo que había ennegrecido la escena por unos breves momentos. Los chunin se esperaban hasta el peor escenario: no sería extraño para ellos que el presunto samurái hubiese desaparecido, pero esperaban obtener buenos resultados. Era un segundo tiempo en aquella batalla, los jounin se habían desgastado tanto a nivel de chakra como a nivel físico, pero, ignorando algunas lesiones musculares por el tifón, los chunin aún podían continuar.

    Sucedió lo que más temían: Ronin ya no estaba en la escena del crimen y se erguía varios metros detrás de ellos, como si se hubiese teletransportado. El Ronin se había desprendido de la variedad de shuriken impregnadas al rededor de su cuerpo, más su brazo izquierdo parecía gravemente herido, inclusive hasta el punto de ser inútil. Ronin tenía un semblante de agotamiento, cargaba con la Masamune sobre sus hombros, sostenida con su mano derecha. Su brazo izquierdo estaba inundado por su propia sangre y lo sostenía con soltura, como si no tuviese nervios en él que pudieran hacerlo mover.

    —He agotado mi cuerpo utilizando el Sunshin no Jutsu... —Replicó el exhausto samurái, enclareciendo sus conocimientos sobre el ninjutsu— Me temo que esta batalla parece perdida.

    —¡Claro! —Kuroi buscó su Wakizashi perdida, que se encontraba a unos metros del Uchiha— No solo no es un sámurai, si no que es un conocedor del arte del ninjutsu. —El azabache trató de ponerse de pie, con dificultad— Al principio no pensaba que tendría que combatir contra nosotros... Por eso forzó su cuerpo de tal manera con el Sunshin no Jutsu.

    — ¿Utilizaste el Sunshin? —Preguntó uno de los chunin— Vaya, que injusto. —Sonrió levemente.

    —Más de lo que debería... —Ronin se acercó lentamente al trío de chunin— Ya no puedo escapar.

    —Ya no estás en óptimas condiciones para combatir contra nosotros —Sonrió— Pero si no hubieras forzado tu cuerpo con esa técnica y aquel tifón, probablemente esto hubiese sido aún más difícil. —El chunin del taijutsu adoptó una pose de batalla— ¡Estás perdido, Ronin Masamune!, ¿O debería decir...?

    —No soy un samurái, no tengo motivos para afirmar lo contrario. —El Ronin sonrió mientras blandía su Masamune, apuntando su filo hacia los chunin— Pero tampoco soy un criminal, yo solo fui atacado por ustedes.

    — ¡Ya es tarde para arrepentirse! ¡Déjenme este viejo a mi! —El usuario del taijutsu sonrió petulante, a la par que dejó salir un intenso alarido acompañado de las siguientes palabras— ¡Hachimon Tonkou: Seimon!

    El usuario del doton y el tercer chunin, el ninja médico, se apartaron del lugar para intentar socorrer a los jounin; pero aquella maniobra requería un gran esfuerzo y tiempo debido al estado de los jounin.

    Inmediatamente, un poderoso aura se apoderó del muchacho, su piel sufrió también un cambio considerable al entonarse de un peculiar color rojo, y unas venas hicieron su aparición en el cuerpo del shinobi.

    —La tercera puerta... —El Ronin sonrió, haciendo un gran esfuerzo para poder empuñar la Masamune con su único brazo disponible— Creo que estoy acabado...

    —¡Kage Buyo! —El shinobi arremetió contra el Ronin, y en un casi impercitible movimiento se posicionó bajo éste. Rápidamente le propinó una brutal patada en la barbilla que lo suspendió un par de metros en el aire y, sin cesar de golpearlo, continuaba asestando una casi infinita serie de patadas. Apenas el Ronin alcanzó la mayor altura en razón del suelo, el Taijutsista se pisicionó bajo éste y dando un pequeño giro, le golpeó el estómago con su antebrazo devolviéndolo al suelo.

    —¡Raku Ounpuu! —Comenzó a girar sobre su propio eje intentando impactar de lleno al cuerpo del Ronin.

    El Ronin envainó su Masamune cuando fue pateado en su barbilla, lo cual a partir de ese momento le había brindado la disponibilidad de su brazo para realizar ninjutsus. Apenas vio al shinobi intentando acertarle sus patadas, con gran esfuerzo juntó sus dos brazos e hizo una serie de sellos.

    —¡Fuuton: Kabekage! —El Ronin exhaló una pequeña ráfaga de aire que formó una pared entre él y el chunin: todo esto pasó mientras caían hacia el piso. La pared si bien no sirvió para repeler totalmente los poderosos golpes del chunin, si sirvió para ralentizarlo y darle tiempo para realizar otro jutsu— ¡Fuuton: Fuusen no Jutsu! —Rápidamente exhaló una pequeña esfera de viento que impactó de lleno con el usuario del taijutsu, que la esfera se agrandó apenas hizo contacto con su rival y se ensanchó con el fin de retenr al chunin.

    El Ronin no había utilizado técnicas poderosas en lo absoluto, la cantidad de chakra que poseía solo le alcanzaba para utilizar jutsus rango C, pero provocarle un daño severo no era su intención. El Ronin pudo amortiguar su caida al piso y, debido al inmenso poder del chunin, éste se liberó de aquella esfera muy fácilmente pero ya habiendo perdido la velocidad y potencia con la que se predisponía a atacarle. Aún así, el chunin arremetió desde el cielo a gran velocidad contra el Ronin, el cual se encontraba muy agitado debido a la gran cantidad de golpes recibidos en el estómago. El Ronin agarró la empuñadura de su Masamune y la envolvió de una envoltura de chakray, mientras el chunin erguía su pierna para golpearle de una patada en caída, el Ronin arriesgó su arma impactando la cabeza de su katana con la planta del pie del chico.

    — ¡Mierda! —El tercer chunin se percató de la gravedad del golpe e inmediatamente se colocó detrás del Ronin, intentando realizar un sello de manos— ¡Rápido, usa un Doton!

    Aún seguía el choque de energías entre el chunin y el Ronin, pero ya una vez la enorme presión que se había generado en la atmósfera estaba a punto de llegar a su clímax, el Ronin desapareció del lugar provocando que el chunin se dirigiera por pura inercia contra los ninjas que se habían colocado detras del Ronin, generando así un estallido al impactar una fuerza feroz como la del taijutsista con el suelo. Se levantó una gran nube de polvo que ocultó el destino de los tres chunin.

    Ronin esta vez ya había extinguido por completo sus reservas de chakra, había utilizado un jutsu fuuton para prácticamente teletransportarse del lugar. Se encontraba unos metros más adelante del epicentro, recostado bajo un árbol reposando y recuperándose de sus severas heridas.

    Una vez que cesó la nube de polvo, Ronin quedó pasmado al ver que no había logrado derrotar a los tres ninja, puesto que aún faltaba el cuarto.

    — ¡Kuroi...! —Replicó el Ronin para sí mismo, observando al Uchiha que tenía al usuario del taijutsu inconsciente sobre su hombro izquierdo y que con su mano derecha erguía una espada.

    —Apenas logró impactar con el suelo y generó esa cantidad de conmoción, si hubiera enterrado su pierna en la tierra, ya no podría utilizar el taijutsu. —Kuroi sonrió como nunca, envuelto en un aura de gallardía y coraje.

    — ¡Uchiha! —Ambos chunin se sorprendieron al ver la figura del azabache que se posaba frente a ellos.

    —Ahora me toca a mí. —Kuroi les entregó el cuerpo del ninja a sus compañeros— Llévense a los jounin de éste lugar, aprovechen que ustedes aún están saludables.

    —Pero, la misión... —Un chunin frunció el ceño, discutiéndole al Uchiha mientras irremediablemente recibía al inconsciente ninja.

    — ¡Obedece, cabrón!, ¡¿Tú no eres el puto médico?! —Kuroi le intimidó con su cara de muy malos amigos, acompañada del tenebroso Sharingan que teñía sus pupilas— ¡Un ninja no debe abandonar a sus compañeros, menos si están a punto de morir!

    Pero, ¿dejar al Uchiha allí no sería abandonarlo a él, y a la misión? Había mucho que redebatir, pero el tiempo se agotaba. Cada segundo de aire que tomaba el Ronin mientras ellos discutían, podía significar que se recuperase y huyera, por ende cada momento era vital. Los ninjas no tuvieron más remedio que
    volver a dedicarse a la curación de sus compañeros y dejarle combatiendo a él, puesto que de igual manera ya estaban cansados.

    —Que actitud... —Murmuró el Ronin, mientras se levantaba— No será fácil recuperarme de éstas heridas. Espero que no seas tan violento.

    Kuroi erguía su Wakizashi con impaciencia, mientras sonreía prácticamente endemoniado.

    —¡Éste es el veradero poder del clan Uchiha! —Kuroi arremetió contra el Ronin, quien desenvainó su katana común para no acabar tan fácilmente con el encuentro.



    Tema de entrada de Kuroi al campo de batalla (?




     
    Última edición: 3 Ene 2017
  6. Shulman.

    Shulman. No sé, me sabe a mierda

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    YuudaiYuudai síguele cuando edites[?
     
  7. Autor
    Yuudai

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    [​IMG]
    La Masamune ~ Primera Parte
    Cuarto episodio: ¡El Sharingan entra en acción!

    Un furioso golpe de espadas silenció a la poderosa brisa que azotaba el desértico entorno repleto de cráteres y abolladuras que arruinaban la belleza de la corteza terrestre. Kuroi esgrimía su espada utilizando ambas manos, más el Ronin aún con una sola mano y empuñando una katana que era más grande que la Wakizashi del Uchiha, podía hacerle frente sin problemas al joven. Kuroi seguía atento los movimientos del Ronin, más este no hacía nada más que defenderse ante las embestidas del chico. Kuroi lanzó un corte horizontal cuando predijo que el Ronin había bajado la guardia, más no bastó para la destreza del aparente shinobi con su katana, que solamente haciéndola girar sobre su mano pudo repeler el ataque de la Wakizashi.

    —No te confíes de mi arma solo porque es más corta. —Reprendió el Uchiha mientras agredía con frenesí— Es de muy buena calidad, era una de las espadas de mi padre.
    El Ronin solo guardó un tranquilo silencio mientras se defendía, dejandose agobiar un tanto por el enorme cansancio acumulado tras aquella batalla. Más agotamiento adjuntaba a su figura que no hacía más que defenderse, poco a poco su brazo se comenzaba a entumecer y sus respuestas se volvían unos segundos más lentas.

    — ¡Ataca, joder! —Kuroi esgruimió su Wakizashi con más violencia e intentando provocar a su rival, lanzó un corte vertical desmedido que el Ronin no tuvo más remedio que esquivarlo moviéndose hacia atrás.

    Rápidamente el presunto samurái reaccionó lanzando una estocada al cuerpo del Uchiha, que reaccionó rápidamente dando una media vuelta ante la estocada y empuñando su Wakizashi como si se tratara de una daga. Intuyó donde se encontraría el rostro del Ronin tras dar la media vuelta para así enterrarle su espada.

    —Muy lento, aún cuando estoy débil. —Exclamó el samurái, que había esquivado el golpe de su Wakizashi solamente agachándose. La espada del muchacho había sido enterrada en el tronco de un árbol en vez del rostro encubierto del samurái, por lo cual le daba unos segundos para contraatacar.

    Ronin en un rápido movimiento, golpeó con sus piernas -más una de ellas, la izquierda, había sido dañada después de la explosión- a las canillas del muchacho que cayó de lleno sobre la empuñadura de su espada y, posteriormente, al suelo. Después de este movimiento, Ronin se levantó con algo de dificultad y aprovechó aquellos segundos para ganar distancia.

    —Maldición... —Kuroi se limpió la sangre que se asomaba de su boca y, al momento de levantarse, realizó un sello de manos— ¡Fuuton: Hien! —El Uchiha apenas posó su mano en la mezquina empuñadura de su Wakizashi para retirarla del tronco, envolvió al arma de un filo extra producido por su naturaleza de chakra, lo que provocó que el árbol donde había llegado a parar la espada se rompiera en dos.

    —Parece que domina cierta parte del Fukenjutsu. —Murmuró el Ronin para sí mismo, dedicándose una sonrisa invisible al público debido a su máscara— ¡Sorpréndeme, Uchiha!

    — ¡Fuuton: Kuuzoku! —Justo después de terminar su sello de manos y empuñar su arma con ambas extremidades, embistió con una gran velocidad a su rival.

    Kuroi cargaba con violencia y extrema agresividad contra el Ronin, que solo se podía defender. El filo extra de la Wakizashi de Kuroi le otorgó una ventaja momentánea, que evitaría el Ronin al alejarse un par de metros del muchacho.

    — ¡Fuuton: Shinkuu Gyoku! —Kuroi engullió una gran cantidad de oxígeno en sus pulmones y la exhaló con forma de dispersas balas de aire comprimido que se dirigían a una velocidad feroz hacia el Ronin.

    El Ronin intercambió sus espadas: envainó rápidamente su katana normal y desenvainó la Masamune para arremeter con frenesí al muchacho, cortando las balas de aire en dos gracias a su legendaria katana. Kuroi no tuvo tiempo de reaccionar y, a penas se dio cuenta de la cercanía del samurái, éste ya le había propinado una palmada en el torso que lo azotó con violencia contra el árbol más cercano.

    —Q-qué fuerza... —Kuroi quitó su cuerpo lentamente del tronco en el cual terminó incrustrado.

    El Ronin había vuelto a utilizar su katana normal, esperando el ataque del muchacho.

    —Parece que aún sin chakra eres un oponente digno... Me pregunto que es lo que te habrá mantenido a raya de siete ninjas. —Kuroi escupió un poco de sangre y se limpió la boca con su antebrazo, sin antes dibujar una pequeña sonrisa.

    —No hables por hablar, Uchiha. —Sostuvo el imponente samurái— Yo no quería pelear con ustedes, llevé mi cuerpo al límite solo para recuperar mi Masamune y no titubearon en atacarme, más no me tiembla la mano para defenderme.

    No hubieron más palabras en aquel minuto: Kuroi embistió con rapidez en dirección al samurái que esquivó su arremetida, intentando conectar un golpe con su katana en el estómago del Uchiha, pero éste se antepuso a la situación gracias a su sharingan y eludió el corte dando un moderado salto sumado de una pequeña voltereta en el aire. Kuroi apenas amortiguó su caída, aprovechó la corta distancia y golpeó con su Wakizashi utilizando toda su fuerza: provocando que el Ronin hiciera un gran esfuerzo en defender aquel golpe y teniendo que retroceder ante la violencia del chico.

    — ¡Observa lo que ha copiado el legendario sharingan de mi clan! —Kuroi apareció fugazmente debajo del samurái y le propinó una patada ascendente en el mentón al Ronin, acto que lo levantó varios metros por sobre el suelo— ¡Kage Buyo!

    El samurái levitó en el aire un par de segundos, aún sin alcanzar su altura máxima. Kuroi, gracias a su Kuuzoku, consiguió la velocidad suficiente no solo para alcanzar al Ronin en el aire, si no que también para propinarle una ráfaga de golpes en el mismo lugar donde anteriormente había recibido una serie de patadas, agravando la zona estomacal del samurái. Cuando el susodicho alcanzó su altura máxima, Kuroi no solo se posicionó debajo de este estando suspendido en el aire, si no que también lo agarró de su brazo notoriamente dañado y, con brutalidad, lo lanzó hacia el suelo.

    — ¡Y toma esto! —El Uchiha, suspendido en el aire, realizó rápidamente un sello de manos— ¡Katon: Goukakyuu no Jutsu! —Exhaló una gran bola de fuego que se dirigía hacia el samurái que caía con vehemencia, sacándole el jugo a la habilidad de su Sharingan para copiar.

    Grata fue la sorpresa de Kuroi al ver que el samurái había logrado cortar la gran bola de fuego en dos utilizando su Masamune.

    —¡Fuuton: Shinkuu Gyoku! —Kuroi nuevamente inhaló una gran cantidad de aire y la exhaló en forma de balas comprimidas que se dirigían con violencia hacia el Ronin.

    El Ronin no tuvo nada que hacer frente a este segundo ataque del pequeño Uchiha, intentó desviar las balas que se dirigían hacia su rostro, más no pudo evitar el impacto de las demás a lo largo de su cuerpo sumado al daño que había recibido al no poder amortiguar su caida. Kuroi, que había envainado su Wakizashi antes del taijutsu, nuevamente la desenvainó y aprovechó la velocidad de la caída para finalizar con la batalla.

    —¡Fuuton: Hien! —El Uchiha, justo antes de adentrarse en la nube de polvo que había provocado la caída del Ronin, utilizó sus reservas de chakra para extender el filo de su Wakizashi.

    Una vez el muchacho se adentró en la nube de polvo, se hoyó un fuerte impacto como si algo se hubiera interpuesto entre la Wakizashi y el futuro cadáver del Ronin.

    —¡¿Qué?! —Exclamó Kuroi al observar a su rival defendiéndose con su katana.

    El Ronin había extendido ambos brazos hacia el cielo, con su mano derecha empuñaba el arma blanca y forzando su brazo izquierdo, utilizó su mano para sostener el lado sin filo de la susodicha, así evitando que Kuroi le hiciera retroceder. El choque de espadas fue tan potente, que Kuroi tuvo que utilizar todas sus fuerzas en el filo extra de la Wakizashi, llegando a agrietar la katana del Ronin y a penetrar la última defensa del sámurai.

    —¡¿Cómo es que derrotas a cuatro jounins, lidias con tres chunin y eres derrotado por un genin?! —Exclamó Kuroi, haciendo aún más presión y utilizando todas sus fuerzas en aquel impacto.

    — ...Aquellos j-jounins... —El Ronin conjeturaba con dificultad— ... ellos fueron los que más sufrieron con mi jutsu... E-eran los más agotados y el tifón los zarandeó con violencia... A-aún conservaba algunas fuerzas cuando combatí con ellos.

    Ambas espadas practicamente no soportaban más. La zona estaba a punto de estallar debido a la intensa atmósfera predominante.

    —Esos chunin... tenían el valor que n-no poseían los j-jounin. —Sonrió malherido, mientras los músculos de su brazo izquierdo parecían estar a punto de reventar— Usaron sus f-fuerzas para v-vencerme, y no para c-conseguir la Masamune. Eso les dio mucha ventaja.

    Parecía que una de ambas espadas estaba a punto de quebrarse ante el choque.

    —Y tú... B-bueno, tú eres mi...

    Y pasó. El intenso choque de espadas provocó que una de las dos quebrara su poderoso filo. La mitad de la espada voló por los aires y se enterró simétricamente entre ambos contrincantes: Kuroi, que ahora se encontraba varios metros por detrás del Ronin debido a la inercia de su arremetida, y el Ronin que se encontraba en el mismo lugar, de pie. La mitad estaba ensangrentada: cualquiera de los dos podía haber sufrido el intenso filo de aquella espada antes de ser dividida.

    —¡Puargh!

    Un alarido de dolor estremeció el campo de batalla. Kuroi tenía un corte horizontal bastante profundo en su estómago, lo cual le conllevó a alterarse sobre el piso y a quejarse del dolor, más su Wakizashi seguía completa. El Ronin había recibido un corte que destrozó su máscara y, de no haber sido por su extremo esfuerzo que le significó desgarrarse el brazo, probablemente pudo haber sido decapitado. Antes de que cualquiera observara su verdadero rostro, le otorgó unas últimas palabras al Uchiha.

    —Pronto... la verdad de tu clan será revelada, Uchiha Kuroi. —Relató, como si le conociera de toda la vida.

    Inmediatamente el Ronin cayó sobre sus rodillas, debido al extremo esfuerzo y cansancio que le había provocado aquella batalla. Respirando agitadamente, dejó caer una bomba de humo y desapareció.

    El sharingan del Uchiha comenzó a palpitar, por decirlo de alguna manera. Kuroi no podía contener el dolor que le provocaba su corte, ni tampoco la molestia ocular de su Dojutsu. Su subconciente parecía nublarse: algo andaba mal con él. En su mente comenzó a vislumbrar un bello destello plateado, donde algunos recuerdos invadieron su memoria.

    "—Kuroi, Shiroi. En sus espaldas carga el deber de devolverle la honra al clan Uchiha, de devolverle la verdad y la lucha que ha llevado su pueblo durante décadas. —Relató una voz ronca y áspera— Más no deben caer en la arrogancia jamás, ni faltar a los códigos como shinobi. El fin de ninguna manera justifica los medios, así solo piensan los que hoy nos oprimen..."

    Continuará...
     
    Última edición: 3 Ene 2017
  8. Shulman.

    Shulman. No sé, me sabe a mierda

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    YuudaiYuudai no te emociones. Más tarde tengo tu corrección. Ya leí <3
     
  9. Shulman.

    Shulman. No sé, me sabe a mierda

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    Hola, YuudaiYuudai . Seguramente estás ansioso por saber qué te depara esta corrección. No nos detendremos demasiado y te haré saber lo que necesitas saber ahora mismo.

    Trama: La trama de esta misión ha sido diferente a varias que he leído. Y si bien es cierto que hiciste un buen trabajo, también debo decir que todo se sintió muy apresurado; sinceramente esperaba que la misión transcurriera de una manera más amena, que no solo te limitaras a cumplir el número de post mínimo, y que desarrollaras un poco más a tu personaje. Sentí muy apresurado el final; el combate si bien es cierto que fue todo el centro de la misión, pareció suceder muy rápido (y no solo porque la lectura en parte fuera fluida sino porque todo fue como un "puff"). Creo que, a pesar de que hay cosas buenas aquí, la misión en sí careció de mucho desarrollo; ¿quieres que te recomiende algo? ¡No te limites a los post mínimos! Cuando dejas que tu imaginación vuele -siempre tomando en cuenta los detalles de realismo, claro-, todo sale mejor. A mí la última vez que me corrigieron una misión historia me dijeron que fue la mejor y más épica que yo haya podido escribir, ¿por qué? Porque me dejé guiar y no me limité a cumplir "lo necesario" sino un poco más allá; desarrollé a mi personaje hasta donde sabía o creía que debía hacerlo. Con esto te estoy diciendo claramente: la misión fue buena en trama, pero pudo desarrollarse muchísimo mejor. Creo que deberías tomártelo con calma, no andar apurado y pensar: "¿Qué quiero plasmar aquí?, ¿cómo lo quiero dirigir? Hay momentos en los que debo meterle apuro, pero momentos en los que es mejor detenerme a desarrollar más". Para la próxima misión historia tuya, me ofrezco personalmente a ayudar en su total y absoluto desarrollo. 6/10

    Verosimilitud: Aquí tenemos unos pocos inconvenientes. La batalla entre el ANBU y Kuroi se me hizo interesante, pero creo que pudiste llegar a matar a tu personaje con la cantidad de cosas y técnicas plasmadas. En general utilizaste a tu favor a los NPC, lo cual estuvo bien claro, pero no deberías abusar tanto de los ninjas que están a tu alrededor porque eso podría considerarse como Deux Ex Machina y no queremos llegar a eso; también hubo momentos en los cuales sí creí que abusaste de las técnicas y plasmaste un poco de Deux Ex Machina porque algunas cosas eran coincidencias bastantes descabelladas (no digo que las plasmaras como coincidencias, pero creo que al leer sabrás a lo que me refiero). Tengo que ponerte notica baja uwu 6/10.

    Interpretación: Este fue uno de los mejores apartados, y diría que sería excelente si el entorno hubiese sido más desarrollado, descrito, etcétera... Además, creo que necesitaste profundizar un poco más en cuanto a los pensamientos de tu personaje para el desarrollo; sinceramente me dejó con varias dudas esta misión, algo que considero necesario para toda misión historia (porque siempre vas a querer leer más, si te dejan con esa intriga). Estuvo muy bien. 8/10.

    En general fue una buena misión, pero espero tomes los consejos aquí plasmados para mejorar. Y como te lo digo, personalmente yo me esforzaré para ayudarte en tu próxima misión historia. ¡Nos estamos leyendo!

    Pagas: 233 ryo's y 3 PR.
    Pagas para Raku: 175 ryo's y 0,5 PP.

    Asignado todo, cierro. ¡Nos estamos hablando por MP!
     
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