Fanfic La Fortaleza Ilimitada (La Ciudad Secreta) - Nuevo capítulo actualizado: 26/05/2018

Tema en 'Zona creativa' iniciado por Liv Moore, 18 Oct 2017.

  1. Autor
    Liv Moore

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    ¿Qué tal? Traigo este Fanfic que ya había subido antes con otra cuenta, pero no llegué a subir más del primer capítulo, ahora quiero retomarlo porque en verdad deseo que otros lo lean y me den su opinión, ya que tengo la impresión de que podría gustarles.

    Este Fanfic es basado en el anime/manga de Get Backers; es uno de los aspectos de esta historia que más me gustó y que para mí es lo más interesante de todo. No es necesario que conozcan el anime/manga o no, ya que esta sería como una recreación, así que intentaré ir explicando esta trama lo mejor posible para que puedan entenderla.

    En fin, sin más preámbulos dejo la Introducción y el Primer Capítulo, espero que les guste. :3





    LA FORTALEZA ILIMITADA

    - - La Ciudad Secreta - -


    INTRODUCCIÓN
    En el distrito de Shinyuku - Japón, fue construido lo que se conoce como “La Fortaleza Ilimitada”; una antigua construcción que nunca fue terminada debido a la gran depresión del siglo pasado. Se considera como una ciudadela, la cual no tardó mucho en albergar a lo peor de la humanidad. Como era de esperarse, la Fortaleza Ilimitada pronto se volvió una ciudad sin leyes, habitada por asesinos y en el mejor de los casos vagabundos que no tenían a donde ir. La Fortaleza está formada de tres secciones: los Pisos Bajos, la Línea del Cinturón y la Ciudad Babilón.

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    Los ciudadanos de los Pisos Bajos, eran sometidos por los de la Línea del Cinturón, hasta el día en que los “Volts” se formaron. Es una pandilla liderada por a quien por respeto y destrezas se le llamaba el Emperador Relámpago.
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    Desconocía la posibilidad de que llegaría a conocer este misterioso lugar, donde existe tanto el peligro como profundos secretos, y solo en aquella vez que parecía que todo se había terminado para mi, el despertar fue un encuentro en sus territorios.



     
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    Última edición: 19 Abr 2018
  2. Autor
    Liv Moore

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    - Capítulo I -

    El Mundo Sombrío
    Mientras andaba sin rumbo fijo, después de haber perdido todo en cuestión de segundos, mi vida parecía ya no tener un propósito en general, solo apenas hace dos días… era agradecida por la vida que llevaba, dos padres ejemplares y dos hermanos inigualables quienes dieron su vida por proteger a su último e insignificante descendiente. Mis Padres y hermanos siempre fueron un gran elemento de importancia, pues solo con ellos experimentaba la mayor de las alegrías, éramos una familia unida y humilde, pero no he podido reflexionar… por más que intente encontrar una razón, no existía para mí un motivo por el cual mi familia hubiese sido arrebatada de mi mundo.

    Lo último que recuerdo de ese día, fue que mi Padre me suplicó que huyera… su última frase fue; “Tu no mereces este destino, aún te queda una vida por delante y no voy a permitir que aquí se termine… así que aléjate de aquí y no regreses”. Al decir que no merecía ese destino, ¿Porque ellos si la merecieron?, no entendía ese aspecto. Aunque él me hubiese pedido que no regresara, después de esconderme dos horas en el bosque que cubría nuestro hogar, sin ver que nadie pretendiera perseguirme, fui hasta donde habíamos estado anteriormente… cuando llegué, me encontré a quienes amaba en el mundo con sus cuerpos sin vida. Solo fue un mar de lágrimas y en ese momento que creía que el peligro para mí no había pasado, un grupo de asesinos salieron a la escena de su propio crimen.

    Uno de ellos, quien parecía ser el encabezado en todo esto, me dijo; “Sabía que no resistirías ver cómo me deshice de cada uno de estos a quienes llamas familia”, y con una risa desquiciada festejaba de su cruel obra y los demás sujetos siguiéndoles en coro. De pronto sentí una rabia arder en mis venas, quería venganza… hacerlos pagar por su falta gravísima, aunque sabía que hacerlos pagar no me traería de nuevo a mis Padres y Hermanos, aun así… lo veía como un cobrar caro por tomar algo que no debieron y mucho menos las vidas de mis seres queridos. Algo más me había dominado, no supe descifrar que era exactamente, digamos algo así como una profunda personalidad que se encontraba en algún punto de mi interior, del que no fui consciente de lo que hice después. Solo sentí que unas nubes oscuras me habían envuelto y detectaba los sonidos de los asesinos soltando fuertes lamentos y gemidos de un dolor inmenso. Era como actuar con una venda en los ojos y solo mi cuerpo actuaba a su disposición.

    Después de varios minutos, la venda invisible me destapó los ojos haciéndome encontrar con un campo de sangre por doquier, los recientes hombres de quienes quería vengarme ya se encontraban como simples cadáveres, y mis manos empuñaban el mango de un sable con su hoja de acero cubierta de la misma e incluso yo estaba cubierta de sangre de los pies a la cabeza, fue algo de lo que me había horrorizado completamente.
    Nunca me había creído capaz de hacer algo así, lo peor es que no fui consciente de como lo hice, me había sentido con un desconocido instinto asesino y no me agradaba del todo. Este asunto por ahora estaba indefinido pues ni yo misma sabía que podía tener este instinto tan peligroso. De alguna manera, también había recibido ciertos contraataques y apenas podía avanzar, estaba agotada de recorrer tantos kilómetros, solo sabía que me acercaba al centro de la ciudad, pero como durante todo este tiempo he vivido en un hogar alejado de la sociedad, nunca había visto el exterior. Solo poco de él ya que debía asistir a la escuela.

    Me la pasaba la mayor parte del tiempo en casa, ya que teniendo a personas tan divertidas y apreciadas en ella, no tenía necesidad de buscar otro centro de atención. Sin embargo, como ya no tenía ese centro, debía buscar uno nuevo, ¿pero que podría ser?, comprarme un cachorro quizás. En estos momentos no sabía a dónde iba, de pronto sentí que iba a colapsar, mi cuerpo ya no podía andar más… me debatía porque no podía derrumbarme en lugares desconocidos, no quería parecer una vagabunda, aunque con mis atuendos que parecen ser simples trapos sucios me hicieran parecer ya una vagabunda tampoco me consideraría una. Por más que luchara, el cuerpo tomaba más voluntad y solo quería descansar.
    Avanzar se me estaba haciendo ya algo difícil y problemático… si me detengo aquí ¿Quién se preocuparía por mí? ¿Quién me buscaría y me encontraría para regresar a un lugar seguro? ¿O me dejarían como una basura humana?, cualquier opción eran lo de menos, y me fui por el ultimo que se me vino a la cabeza. En ese momento mis pies se volvieron torpes y se tropezaron entre ellos mismos haciéndome caer, por si no fuera poco, la lluvia había comenzado y me cubría mientras me desvanecía. Ya nada me importaba, no quería seguir viviendo, no tengo razones para continuar… no tengo propósitos en la vida. Podría quedarme aquí y solo dejar al destino hacer conmigo lo que se le antojara, me pregunto ¿Por qué no lo hizo antes? ¿Para qué me habría mantenido con vida y únicamente a mí? Yo habría preferido mil veces haber muerto junto con mi familia, a vivir una miseria.

    Cerré los ojos dejándome llevar por el cansancio, sintiendo las frías gotas tocar mi rostro y mi cuerpo entero y así permanecí varios momentos. Después no estoy segura de cuánto tiempo transcurrió cuando volví en mí, estaba entre dormida y despierta, no sabía exactamente si ya estaba entre sueños o aún era consciente de la realidad pero pude darme cuenta cuando de pronto a una distancia se avecinaba un sonido de pies caminando por alguna parte cerca de donde me encontraba, a pocos segundos aquellos pies que al parecer eran pasos arrastrados como si fuera de alguien que le costara o que le daría igual su forma de caminar. Esos pasos se volvieron más y más cercanos, capté otro más que al parecer venían en dúo… pero la verdad no me importaba quien fuera… o que harían conmigo… simplemente permanecí igual sin moverme ni abrir los ojos.

    – ¿Le habrá sucedido algo?, está cubierta de sangre, al parecer no tiene mucho lo que le haya ocurrido… -habló una voz suave y delicada como terciopelo, el tono era varonil pero a la vez afeminado.

    – Es del exterior… tiene los atuendos que normalmente usan, aunque ya se ve gastado y rasgado y además cubierto de sangre también –otra voz más grave y profunda… como si fuera de un hombre serio y misterioso.

    – Las rasgaduras tienen el aspecto de que tuvo un enfrentamiento duro, y también sus heridas en las manos y las piernas… ¿Qué hará con ella señor? –preguntó la voz suave.

    – Llevémosla a una habitación para que Sakura la examine y la cure… si despierta averiguaré que le sucedió para saber que hacer… –ideó la voz grave y profunda.

    – Si, me sentiría muy mal conmigo mismo si la dejamos aquí… se ve tan joven y con mucha vida por delante… –Al menos era lindo que tuvieran compasión y lastima de mi, aunque fuera solo esta persona que aun no conozco, parece de personalidad noble. En eso sentí que me tomaban en brazos y me alzaban con suavidad, pude sentir la calidez de su cuerpo transfiriéndose al mio, y extrañamente me sentí segura y acogida en sus brazos, aun sin saber de quien se trataba, mis energías ya se estaban viniendo abajo, así que mientras me llevaban yo fui arrastrada hacia la obscuridad profunda.

    A poco inicio no tuve ningún sueño, después empecé a ver visiones… de nuevo estaba en esa escena, donde veía a mis padres y a mis hermanos sin vida, entonces me enfurecía y mis lagrimas corrían de dolor… en mi mano se materializo un sable, y atacaba a aquellos miserables asesinos… esta vez pude ver como los mataba uno por uno, y me asustaba, pues hasta parecía que hubiese hecho eso realmente, al acabar con todos ellos, el bosque se oscureció y se volvió siniestro, entonces un rostro pálido y ojos rojizos sedientos de sangre me miraron profundamente.

    Tan horrendo era ese rostro que me despertó de golpe, mis ojos se abrieron sobresaltados, y me alcé suspirando un poco agitada por efecto del sueño, hasta mi frente sudaba un poco. Al poner más atención, me percate que estaba en una habitación y sobre una cama un poco anticuada pero al menos era cómoda, las sábanas eran frescas y suaves, a mi lado derecho estaba una gran ventana, sin marco ni vidrio, simplemente un muro donde pasaba aire fresco, y donde se podía captar el cielo nublado y las gotas de lluvia al caer pero ya se había calmado y solo se trataba de una brisa ligera. Detecté otra pequeña brisa, en mis ojos… pues mi rostro había liberado unas lágrimas que ya se habían deslizado y otras apenas salían, al parecer tuvo más efecto de lo que pensé. Lleve mis manos para secar mi rostro y tallarme los ojos, ahora lo más importante… ¿En dónde me encontraba?

    – ¿Estás bien? –una voz sonó a mi izquierda, por donde no había visto aun, esa voz la identificaba, era grave y profunda… como la de aquella persona que me encontró decaída. Entonces descubrí mi rostro y volteé para ver de quien se trataba, y me sorprendió al verlo tan cerca que me sobresalte un poco encogiéndome. Era un joven que aparentaba de mi edad o un poco mas pasado de los dieciocho, era rubio con un cabello alborotado y con las puntas muy puntiagudas que se paraban como atraídos por imán chocando unos con otros, no iban a un lado considerado, su rostro estaba descubierto aunque habían pequeños cabellos en la frente, era de piel blanca… aunque pasando más a lo pálido, sus ojos eran un tono miel dorado pero de alguna forma parecían ocultar muchos misterios, aquellos me contemplaban y no pude evitar quedarme unos segundos atrapada en ellos… eran demasiado atractivos, tanto que los míos no podían dejar de contemplarlos. Y el joven era muy apuesto, pero entonces me concentre en lo importante.

    – ¿Q-quién eres? –pregunte interesándome en este chico.

    – Mi nombre es Ginji Amano, no se preocupe… está a salvo ahora, al menos por el momento… –entonces supe que él había sido quien me trajo aquí, otro mayor interés se apoderaba de mi, comenzaba a gustarme– ¿Cuál es su nombre señorita? –ahora él pregunto con curiosidad.

    – S-soy Anna… Anna Kurosaki… –no dije mas, esperando a que el continuara preguntando de mi.

    – ¿Usted viene del exterior no es así? –esa pregunta me dejo un poco confundida, pero creo que supe a que se refería.

    – Amm… digamos que si, por cierto… ¿en dónde estoy? –mire a mi alrededor, viendo que la habitación era sencilla, la construcción era vieja y gastada, solo ocupaban el espacio una cama, un cachivache y el resto eran dos puertas de metal un poco oxidado, me imaginaba que una era la salida y la otra tenía aspecto de cuarto de baño. El joven Ginji vaciló un momento antes de contestar… como dudando si decirme o no lo que quería saber.

    – Usted está en la Fortaleza Ilimitada –respondió con seriedad.

    – ¿La Fortaleza Ilimitada?, ¿No se supone que estaba abandonada? –había escuchado de ella, mi Padre me contaba pequeñas historias sobre la Fortaleza, e incluso la utilizaba para contar historias de terror.

    – Muchos siguen con esa idea, pero la Fortaleza es habitada por gente que no tienen un lugar al cual ir –eso me sonó a mi situación.

    – Mmm... Ya veo, ¿y usted vive aquí? –.

    – Así es… pero si me permite saber… ¿Qué le sucedió a usted?, me tiene intrigado al encontrarla a las afueras de la Fortaleza, y más que nada el estado en el que se encontraba –.

    Suponía que tarde o temprano iba a explicar lo sucedido, entonces me puse un poco seria al tener que contar mi trágica historia. Se lo conté desde inicio hasta mi conclusión, más que nada se lo resumí para que no fuera tan largo y al terminar mi historia, lo volví a ver y su rostro había cambiado, se notaba sorprendido por lo que acababa de escuchar.

    – Entonces… usted ha pasado por algo muy difícil, la entiendo perfectamente, todos los que vivimos aquí hemos pasado por momentos así, al menos con los que convivo tienen también un pasado… –me sentía aliviada al escuchar aquello, había gente como yo.

    – ¿Y… a usted que le sucedió? –sentí curiosidad de saber su pasado. Pero él se puso de pie, pues estaba sentado en una silla a lado de la cama.

    – Son suficientes preguntas, solo déjeme saber una cosa más, ¿Se encuentra bien usted?, me refiero de salud –me sorprendió lo rápido que había cambiado de tema.

    – Pues… si me siento bien, no recibí nada grave por suerte… –solo eran pequeños rasguños pero nada de lo que tenga que preocuparme.

    – Bien, entonces ya puede irse… -da media vuelta pretendiendo salir y yo me quede atónita a lo que dijo.

    – ¡Espere! No tengo un lugar a donde ir, no se a donde debo ir… -dije angustiada por de nuevo vivir en el exterior yo sola.

    – Eso ya no es asunto mío –interrumpió con brusquedad, cosa que me tomo desprevenida… y me encogí de hombros- usted no pertenece aquí, su lugar es el exterior… no hay lugar para usted en la Fortaleza, cuando regrese no quiero volverla a ver –sale sin decir más. Es muy guapo pero acaba de destruir el total encanto que tenía en el, pero antes me apresure para alcanzarlo y al salir por la puerta, lo vi alejarse.

    – ¡Espere por favor! –suplique de nuevo y solamente se detuvo– solo… déjeme quedarme esta noche, le prometo que para la mañana siguiente no me volverá a ver… -tan siquiera para dormir, ¿no?, ¿o también me lo negará? Entonces él en ese momento se volvió hacia mí y me miro con indiferencia, comenzaba a imaginar que es una persona demasiado orgullosa y amargada, y este tipo de personas me caen bastante mal, muy bonita cara, pero horrendo carácter.

    – Está bien, pero solo ESTA noche, para la mañana siguiente espero ya haya tomado su rumbo –entonces se marchó y yo le saque la lengua a sus espaldas. Tal vez mi actitud sea infantil pero la de él es mucho peor. ¿Quién querría quedarse con un tipo como él? Y peor aún, vivir bajo un mismo techo con esa persona… yo no lo soportaría…

    - ¡Ha! Como si yo quisiera saber de ti… tonto amargado –dije en voz alta, me importaba poco si alcanzaba a escucharme o no, eso le pasa por tomar esa actitud conmigo, no le hice nada malo como para que me hable de esa forma. Mire a mi alrededor y estaba en el piso más alto de un edificio, era parecido a como está diseñado el edificio de un hotel, desde donde estaba podia ver el resto de edificios, el color era muy triste y deprimente, un gris azulado obscuro, dandole un toque sombrío, realmente con un aspecto de haber sido abandonado hace mucho tiempo, mire hacia abajo y calculaba unos cinco pisos más abajo, contando el mío eran seis. Entonces visualicé en el piso más bajo, digamos en la tierra firme… habían personas reunidas. Unos se sentaban sobre una pila alta de escombros, pero a ellos no les molestaba, es como si ya estuvieran acostumbrados a su forma de vida, y como me dijo el “señor amargado”, son quienes han llegado sin lugar al cual ir.

    De ellos si tuvo compasión… pero de mi no, aparte de amargado es muy cruel; pero aunque me daba curiosidad quienes eran esas personas, ya que también habían tenido un terrible pasado, prefería no hacerlo, ya que de igual forma no iba a permanecer mucho tiempo aquí. Mientras miraba hacia abajo, me percaté de unos ojos mirando hacia el edificio, y al fijarme era una joven de cabellos castaños muy claros y sus ojos cafés claros me contemplaban con mucho interés, y al cruzarse mi mirada con ella me sonrió. Pero como quería pasar desapercibida me adentré inmediatamente al edificio para ocultarme y mejor entre a la habitación de nuevo a dejar que la noche cayera para luego irme al amanecer. El cielo ya estaba oscurecido y pocas estrellas se lograban notar, como aun estaba nublado la luna no tuvo lugar esta noche.

    Aun no tenia sueño, permanecí sentada en la cama, y ahora que lo notaba, tenia puesto un camisón blanco de tirantes delgados, ya no tenía mi antiguo atuendo, era mi pijama favorito que se había arruinado por la lluvia y las cortaduras y la sangre. Me pregunto quién me lo habrá puesto, dudo que el don amargado lo haya hecho y más le valía no haberlo hecho. También note que mi cabello estaba muy bien arreglado, olía a shampoo y mi cuerpo ya no estaba ensuciado por las manchas de sangre ya secas, mi piel tenía el aroma a lavanda. Mientras examinaba cada detalle que no había hecho yo… escuché tres golpes de nudillos en la puerta. ¿Sería el señor Ginji? ay no… más le vale que se ahorre sus papelitos de amargado, porque la verdad no creo aguantarlo por mucho tiempo. La puerta se abrió un poco y una persona se asomó y era la chica que había visto allá abajo.

    – Hola, ¿Puedo pasar? –pregunto amablemente, ¡gracias al cielo que no era aquél! Y ahora me toco alguien con mejor actitud.

    – Claro –respondí con un poco de timidez. Y entonces ella paso y se acercó hacia mí.

    – Mucho gusto, yo soy Sakura Káke –se presento con educación, a esto si le llamo cortesía.

    – Igualmente, el mío es Anna Kurosaki –correspondí sonriendo, ella si me agradaba.

    – Al parecer ya te encuentras mejor –señalo al verme.

    – Si, me siento muy bien, solo me hacía falta un descanso y pues… un gran aseo –admití con un poco de vergüenza y ella soltó una risita muy tierna.

    – Me alegro, espero que estés cómoda con mi camisón, puedo prestarte otra ropa si prefieres… –ofreció sonriendo como si ya fuéramos muy amigas.

    – ¿Tu me pusiste este camisón? –pregunte sorprendida.

    – Si, también me ocupe de asearte… no te preocupes, tuve lecciones de atención especialista y tratamientos sanativos, digamos que es mi especialidad, a estas alturas seria una enfermera –vaya, me pregunto por qué no lo es. Tendría mucho éxito y al parecer es buena en lo que hace.

    – Muchas gracias, aunque… lamento también la molestia –la miré apenada.

    – No te preocupes querida, no fue ninguna molestia, solamente necesitabas ayuda y con gusto te la di, por cierto… ¿Ya conociste al Señor Ginji, no es así? –hice una mueca al escuchar al mencionado. ¿Por qué tenía que mencionarlo a él?

    – Amm… si, lo conocí –Más de lo que habría querido.

    – Bueno… él es el líder de los Volts, él fue quien te encontró junto con el señor Kazuki –me imagino que Kazuki debe ser el otro de voz suave que escuche.

    – ¿Qué son los Volts? – ¿Será un grupo de rock o algo así?

    – Los Volts somos un grupo de personas con habilidades especiales, utilizamos nuestras habilidades para proteger a los indefensos de los vagabundos peligrosos que siempre buscan someterlos, así como hay gente normal aquí, también hay fenómenos y asesinos, ya que la Fortaleza es una ciudad sin leyes… pero los Volts tratamos de crear nuestras propias leyes y las seguimos para hacer el bien, a veces nos resulta difícil protegerlos a todos… a veces se nos hace demasiado tarde y los asesinos ya hicieron de la suya, pero al menos lo intentamos como mejor podemos… –.

    – Entiendo… yo no… podría formar parte de ustedes, con razón el Señor Ginji no quiso que me quedara –se me hacia una idea razonable, yo no tengo habilidades, y si las tengo no se usarlas… soy una inútil, si hubiera sabido cómo usarlas, no estaría aquí ahora.

    – ¿Qué? ¿Ginji no dejó que te quedaras? – ¿A caso ella no lo conoce como yo lo conocí?

    – No, solo me dejo quedarme esta noche para al menos tener donde dormir, pero mañana al amanecer dijo que no quería verme aquí –interprete sus palabras arremedándolo de mala gana.

    – Pero que desconsiderado… ¿Tienes a donde ir? –parecía preocupada por el asunto.

    – Pues… no, pero lo buscaré por mi propia cuenta… no te preocupes –le sonreí pareciendo estar segura, pero la verdad iba a batallar para conseguirlo, aun no lo he pensado bien como le voy a hacer.

    – No, esto no puede quedar así, Ginji tiene que escucharme –dio media vuelta rápidamente saliendo de la habitación algo molesta. ¡No! ¿Qué hace? ¡No quiero problemas con don amargado! La seguí para detenerla y la vi acercándose a las escaleras que descendían a los pisos bajos.

    – ¡Señorita Sakura! ¿A dónde va? –intente detenerla pero ella solos se detuvo para responder.

    – Espera aquí, ya regreso ¿de acuerdo? –entonces se fue bajando por las escaleras y yo me quede comiéndome las uñas {figurativamente}. Entonces esperé de nuevo sentada en la cama, tenía miedo de causar problemas y hacer que el Señor Ginji se molestara por hacer que Sakura reclamara mi ida permanente de la Fortaleza, pero la verdad no era necesario… estudie lo suficiente de repostería y medicina… y mi padre me enseño a utilizar muy bien la computadora y aprendí diseño grafico de paso… claro, por descargar programas de edición. Tal vez si voy a donde estudie me den una copia de mi título… ya que lo perdí en el incendio. Pero creo que el camino sencillo seria abrir un negocio de postres.

    En lo que ideaba lo que iba a hacer al llegar a la ciudad, escuche dos voces aproximarse, escuche más que nada a la de Sakura y otra más que no supe identificar… pero se me hacia familiar. Entonces la puerta de mi habitación se abrió y entraron Sakura, el Señor Ginji y un joven de cabellos castaños que tenía cascabeles en los lados inferiores de donde sostenía su cabello con listones blancos, al parecer era un chico afeminado, y me dio la impresión que él era Kazuki.

    – Explícame bien porque no quieres que Anna se quede, ella también es alguien que no tiene a donde ir como nosotros –reclamaba Sakura exigiendo la explicación.

    – Ella vive en el exterior, si eres consciente muchas vidas aquí dependen de nosotros, a los ciudadanos de los Pisos Bajos apenas podemos protegerlos y sabes que en ocasiones fallamos, si algo le llega a suceder a ella sería otra tarea demás… ella puede seguir su vida por donde vino –al finalizar su explicación me miro a mi como esperando a ver si debatía con ellos.

    – ¿Tiene alguna habilidad, Señorita Anna? –pregunto esta vez Kazuki, quien estaba más calmado que los otros dos.

    – Amm… la verdad no estoy segura, quizás los tenga pero no los conozco, ni se usarlos –admití.

    – Pero podrías aprender –agregó Sakura.

    – Pues… tal vez… pero… –no supe que decir pero el Amano me tomo la palabra.

    – No tenemos tiempo para esperar a que aprenda… el peligro no descansa y nosotros tampoco podemos hacerlo –parecía volverse más frio y duro con sus pensamientos, no cabe duda que me quiere fuera de aquí.

    – Podemos enseñarle mi hermano y yo, al menos lo básico para que ella encuentre sus habilidades y las entrene –insistió Sakura sin intensión de rendirse.

    – Entiende Sakura, ella ya tiene una vida y debe seguir con ella, si se queda aquí no voy a hacerme responsable de lo que le pase –alzo la voz más desesperado. Ellos continuaron discutiendo mientras que yo también comenzaba a desesperarme, la discusión era absurda e innecesaria, y me molestaban los gritos por lo que me puse de pie.

    – ¡Silencio! –alcé la voz molesta casi gritándoles, los tres me miraron unos sorprendidos y otro encogiéndose de hombros– ¡Ya basta! No necesito depender de nadie –me dirigí entonces al Señor Ginji- ni siquiera de usted ni de sus grandiosas habilidades, mañana mismo me largo de aquí. Tiene razón, debo continuar mi vida de donde vengo, ya tengo pensado como mantenerme yo sola… -mire hacia abajo no estando segura y hable más despacio- tengo en mente lo que voy a hacer… aunque… no sé si saldrá bien o… si será suficiente para obtener un hogar, pero el punto, es que no necesito de nadie… ya tuve de quienes dependía y los perdí y me he quedado sola, así que debo seguir adelante para que ellos estén orgullosos de mi -me volví hacia Sakura y mi tono lo hice mas suave- gracias, de verdad te agradezco lo que intentas hacer por mí, y lo que has hecho… pero… el Señor Ginji tiene razón, yo no pertenezco aquí… solo llegue aquí por causalidad, pero no precisamente para que se convirtiera en mi hogar… -hice una breve pausa y dando un suspiro continué para terminar- así que… está decidido, mañana al amanecer, me iré a continuar con mi vida en el exterior.

     
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    Última edición: 17 Abr 2018
  3. Getzu

    Getzu Here Come The Kraken

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    wooow me encantooo, quiero leer el cap 2.. para cuando? ya trabajas en el? muchas felicidades y animo... soy tu fan:wii::wii::wii:
     
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  4. Autor
    Liv Moore

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    GetzuGetzu Pronto lo subire! :3 Me alegro que te haya gustado y Gracias por leerlo ^^
     
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  5. Getzu

    Getzu Here Come The Kraken

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    ok lo esperare con ansias:+.+:
     
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  6. JDP

    JDP Verso Silbado Moderador

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    El prota no es "el prota" sino "la prota" :35:, me sorprendí cuando en el cuarto párrafo leí "e incluso yo estaba cubierta de sangre de los pies a la cabeza" dándome cuenta de que se trataba de una chica XD.

    Vamos Kurosaki, eres la protagonista, y las protagonistas siempre acaban siendo las más PRO, ella también tiene habilidades, por que o sino no hubiese acabado con los asesinos de su familia, y al parecer es con una katana, wiii, síii, una espadachina...

    ...Ok no, creo que mejor no me adelanto a los acontecimientos.:19:

    Pero eso sí, sé que de lo que puedo estar seguro, es que nuestra chica no se va para ninguna parte, ella se queda en la fortaleza ilimitada, porque no creo que la intención del fic sea contar una historia de cocina, o sino ya me imagino el siguiente capitulo:

    "Capitulo 2: La repostera Kurosaki y el postre definitivo"
    [​IMG]

    Por lo tanto, como este cap dejó las cosas muy inconclusas, estaré esperando ansioso el siguiente.:*-*:
     
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  7. Akabane

    Akabane (ノ◕ヮ◕)ノ*:・゚✧

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    Me gusta cómo inicia, das buen parámetro de dónde ocurre todo y por ahora avanza a un ritmo fluido.
    Ya quiero ver lo que sigue y cómo vas a introducir a los distintos personajes. Tengo expectativas (?)
     
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  8. Heimdall

    Heimdall

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    He leído de principio a fin, Muy buena historia Liv, lo que mas me gusto es el uso de buena Ortografía. =)

    Es muy fluida la historia, es decir que en ningún momento se pierde el ritmo .

    A poco lo hiciste sólita?
     
  9. Autor
    Liv Moore

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    Gracias, sip, yo misma lo hice, pero claro me ha tomado tiempo ^^
     
  10. Heimdall

    Heimdall

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    Ojala pronto sigas poniendo el siguiente capitulo Liv =)
     
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  11. Autor
    Liv Moore

    Liv Moore • • I'm a fucking Queen • •

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    - Capítulo II -

    Destino o Realidad
    (Parte 1)
    Luego de todo ese debate les pedí que salieran de mi habitación para que yo pudiera descansar y así poder irme mañana a primera hora, podría decirse que los corrí por la forma en que los saque. Pero aun así había comprendido que en realidad este no era un buen lugar para mí después de todo, ya que la llave para poder permanecer aquí era tener habilidades bien desarrolladas y pues sin duda yo no poseo esa llave. Y aunque tuviera habilidades no tengo idea de que podrían ser, no quisiera pensar que lo que presencie en aquella situación tenga algo relacionado con mis supuestas habilidades, tengo la sensación de que si intento averiguar sobre ellas me podría meter en algo peligroso. Así que sería mejor no hacer ningún intento… o quizás lo lamentaría.

    Entonces la noche transcurrió y al abrir los ojos los destellos matutinos del sol iluminaban la habitación, entraban gentilmente por la ventana… pero todo esto solo indicaba que ya era momento de prepárame para partir y dejar atrás este lugar de una vez por todas. Me quede pensando que normalmente lo que hago en las mañanas es ducharme, lavarme los dientes y vestirme para luego comenzar el día, pero luego me di cuenta de mi situación y… realmente lo había perdido todo. No tengo un cepillo de dientes para limpiármelos, no tengo ropa para ponérmela al salir de ducharme y tampoco tengo una toalla o los utensilios para lavarme… tampoco tengo una cocina para hacerme de comer. Tal vez si sea mejor que me vaya de aquí e intente tener una vida normal y tranquila sin problemas ni preocupaciones, tengo una gran amiga que vive en la ciudad… la conozco desde que estábamos en el jardín de niños, cuando podía iba a visitarme a la casa ya que estaba bastante alejada de donde ella vive… no había querido acudir a ella, no quería ser una molestia para nadie, pero si lo hago ella con gusto me abriría las puertas de su casa… sus padres me tratan bastante bien casi me consideran como su hija adoptiva, sería un paso para reconstruir una vida donde solo dependería de mi y de nadie más. Me levante de la cama y comencé a arreglarla para que no quedara destendida, es la única forma de agradecer que me hayan permitido quedarme al menos esta noche, aunque aquel líder me concediera el permiso a regañadientes, aun así se lo agradezco.

    También estoy agradecida con Sakura y Kazuki que quisieron ayudarme a que me quedara, fue una gran muestra de afecto… fue algo muy gentil, aunque quisiera agradecerles de otra manera, no podía. Mientras daba los últimos arreglos a la cama, de pronto la puerta rechino detrás de mí y al volverme, vi a Sakura entrando a la habitación.

    - ¡Anna! ¡Uf! Qué bueno que estés aquí –entro como si viniera con prisa y yo me volví hacia ella para atenderla.

    – ¿Sucede algo? –pregunte mientras cerraba la puerta y se acercaba a mí.

    – Temía que ya te hubieses ido, quería darte esto –alzo hacia mí una bolsa tejida rosa y en ella había una variedad de ropa.

    – ¿Quieres darme toda esta ropa? –estaba algo sorprendida, era mucha ropa.

    – Dijiste que habías perdido todo ¿no? Pues quiero darte esto y también puedes quedarte con este camisón se te ve mejor en ti que en mí, es ropa que ya no quiero y que puede quedarte a ti, al parecer usas la misma talla que yo… –me sentí tan conmovida, no pensé que alguien me tuviera tan en cuenta y eso que llevamos poco conociéndonos… demasiado poco diría yo. Lleve mi rostro mirando al suelo, tratando de contener unas lagrimas que querían salir, pero pude controlarme y evitar que el nudo se hiciera en mi garganta.

    – Porque… –murmure vacilando un poco, pero luego proseguí– ¿Por qué eres tan amable conmigo? No nos conocemos… ¿Cómo puedes confiar en mí tan fácilmente? –le pregunte tratando de averiguar sus intensiones, ¿sería lastima o solamente por quedar bien conmigo? O ¿De verdad ella es así?, la actitud del señor Ginji era un tanto común, ya que pues yo era alguien que venía del exterior… así que estaba bien que fuera indiferente conmigo, pero ella… ¿por qué no es así?

    – No tiene nada de malo que lo sea, eres alguien que ha sufrido como todos nosotros aquí, y necesitabas la ayuda y yo te la brinde con gusto, no es pecado recibir ayuda… además no pareces capaz de hacer algo que te convierta en una amenaza… a simple vista se nota que eres alguien de buen corazón –era conmovedor escuchar algo así de alguien que no conocía, ella también es una chica de buen corazón.

    – Pero… entonces, ¿por qué el señor Ginji es así conmigo? –aunque era difícil descifrarlo, había algo en la actitud de Ginji que me dejaba intrigada, no estoy segura solo es una sensación.

    – No hagas caso de lo que diga Ginji, tu bien podrías pertenecer con nosotros… pero también tiene razón en que no debemos obligarte a que cambies tu vida de este modo ya que vivirías muchas cosas distintas, si algo llegara a pasarte no podría perdonármelo… quizás sea más seguro que… regreses de dónde vives… -de pronto ella puso una expresión triste o como de desilusión, se hizo un pequeño silencio por unos momentos y yo la miraba esperando a que dijera algo pues no sabía que decir, ella entonces camino y se sentó en la orilla de la cama- ¿Sabes?, cuando Ginji me pidió atenderte y al verte en el primer segundo, tuve una pequeña idea de que quizás estarías aquí un tiempo más, y cuando termine de atenderte no sé porque tenía la seguridad de que nos íbamos a llevar bien, digamos que tenía la esperanza de que te quedaras y así yo tendría una amiga con quien platicar cosas de chicas, ya que desgraciadamente soy la única mujer en los Volts… aunque claro también está la señorita Kaouru, pero… ella es demasiado seria y cuando intento entablar una conversación siento que es imposible encajar con ella, además de que esta muy obsesionada con seguir a Ginji… da a parecer como si fuera su único plan en la vida… –

    - Espera… -como ella finalizo yo tome la palabra- ¿Ella está OBSESIONADA por GINJI? –Pregunte como si fuera algo totalmente ilógico- ¿De verdad alguien podría estar… tan obsesionada por alguien como él? –no esperaba una respuesta, más que nada me lo preguntaba a mí misma, para mí el señor Ginji no era de la clase de persona a la que se podría obsesionar, claro si es que no tienes la vista totalmente clara.

    – De hecho, es la “NOVIA” de Ginji –la primera reacción que tuve fue que alce las cejas incrédula, ¿acaso mis oídos estaban captando bien todo? ¿Escuche en verdad la palabra NOVIA? Después el ceño se frunció, no sé realmente que estaba sintiendo con esta revelación… me sentía confusa, revuelta con toda clase de emociones. ¿G-Ginji tenía novia? ¿Cómo puede ser posible eso? El se ve tan… tan lejano, y tan misterioso, aquella señorita llamada Kaouru… ¿realmente estará segura de que Ginji tenga en claro sus sentimientos? Yo en cuanto lo conocí, de inmediato ya ni quise ver su cara, tiene mala actitud… y una extraña forma de actuar, nunca sabría descifrarlo y menos desearía estar con alguien como él- ¿Anna? –escuche a Sakura y la mire, ya que me había perdido un poco en mis pensamientos.

    – Lo siento, es que… es… algo tan difícil de creer, realmente estoy perpleja con eso –demasiado perpleja diría yo.

    – No es necesario que lo estés, la verdad esa relación se ve demasiado agria, ellos no hacen química, nunca he visto que Ginji realmente se sienta atraído, y la señorita Kaouru es muy posesiva y su obsesión de acortejar a Ginji es obsesiva… –mientras ella me contaba yo me interesaba mucho en el tema, pero ella silencio y yo me quede con ganas de saber más, pero ¿de que serviría enterarme más de este lugar?– bueno, dejare que te vistas… estaré aquí a fuera por si me necesitas –ella estuvo a punto de marchar hacia a la salida.

    – Espera… –en el momento ella se volvió– de… casualidad, ¿n-no tendrás… utensilios para poder asearme? Hablo de jabón para lavarme el cuerpo y el cabello y también una toalla… –me daba pena pedir tanto a pesar de que ya había recibido mucha ayuda de parte suya, pero era realmente necesario.

    – Oh, es verdad… las mujeres necesitamos consentirnos, enseguida te los traeré –recordó como si fuera parte de la naturaleza femenina el necesitar la limpieza personal, entonces ella se encamino después de guiñar el ojo. En lo que esperaba a Sakura, fui a examinar el baño y al entrar solo me encontré con un inodoro y una regadera sin cortina con azulejos que daban un aspecto aburrido y por donde se suponía que salía el agua se trataba de un simple tubo de metal, como a este lugar no se le da mantenimiento, así ha quedado después de que se construyo, la verdad no me importaba el aspecto, con que funcionara y pudiera asearme me es suficiente para aceptarlo– Anna, ya volví… –escuche a Sakura allá afuera, así que me apresure en salir y entonces allí la vi con todos los utensilios y con dos toallas en la mano.

    – Sakura, no sabes cuan agradecida estoy contigo, no sé que habría sido de mi si no estuvieras, quisiera recompensarte por molestarte tanto –me sentía un poco mal por no ser capaz de devolverle el favor de alguna forma.

    – No te angusties, solo acéptalo y así me devuelves el favor, anda ve a relajarte, vendré mas al rato para… despedirnos –ya nos costaba mucho admitir que no podíamos aumentar el tiempo para seguir juntas, yo no conteste y simplemente asentí. Entonces ella me dejo a solas para ducharme; veía la ropa para ver que me podría poner, algunas prendas no eran muy de mi gusto, pero la mayoría si me gustaba, en gran parte eran varios vestidos casuales y algo elegantes a la vez, también habían faldas y abrigo y un par de blusas. Había un abrigo blanco hecho de algodón no tan grueso, sus mangas eran largas y se doblaba ajustándose en las muñecas, tenia formadas unas líneas negras en los costados y en los extremos de las mangas, además de las líneas de las orillas tanto del abrigo y del cuello y también había un abrigo café también de manga larga, en el interior se cerraba con un cierre, y se abrochaba a un botón que estaba al borde del pecho, y las mangas tenían un cierre donde se podía abrir para poder recoger hacia arriba la parte de abajo de las mangas y no andar tan tapada de los brazos. Se me ocurrían ideas de juntar estos abrigos con algunas faldas y ciertas prendas, pero ya no quise entretenerme más con la ropa y mejor me apresure en volver a doblarla y revisar el resto para poder ir a ducharme y tenerlo listo; en lo que acomodaba todo, de pronto escuche que llamaban a la puerta, de seguro es Sakura, supongo que algo se le olvido.

    – ¡Pasa aun no me meto! –le dije por si creía que ya estaba duchándome, se produjo el ruido de la puerta rechinando cuando se abrió y seguida de este el sonido al momento de cerrarla– estaba viendo la ropa para escoger alguna para ponerme, ¿sucedió algo? –me di la vuelta ya que le estaba dando la espalda, pero me sorprendí cuando puse atención, esta vez no era Sakura quien había entrado, si no que ahora estaba frente a mí el Señor Ginji y su mirada estaba merodeando en la cama llena de ropa.

    – Veo que Sakura te ha donado su ropa, hizo bien, así tienes lo necesario –como que eso me sonó a algo así como, “así tienes lo necesario para dejar de fastidiarme”, como quiera no me esperaba que su visita fuera amistosa, él siempre es TAN especial. Se estaba prolongando un silencio y se me hizo algo incomodo así que decidí ser yo la que lo rompería

    – ¿Viene a ver si no planeo pasarme de lista? No se preocupe, ya estoy preparándome para irme, solo planeo asearme para irme tranquila… no es necesario que me vigile –quise cubrir cualquier lugar a dudas en su cabeza afirmándole mi partida.

    – No es eso a lo que vine –respondió tranquilo.

    – ¿Entonces? ¿A qué se debe su honorable visita? –no se me ocurría que otra cosa podría ser, con el jamás se puede saber. Él miraba hacia abajo vacilando unos segundos, se tomaba bien su tiempo, pero luego fijo sus ojos dorados en mi.

    – Sobre… lo que dijiste, de tener cosas planeadas para enfrentar al exterior… quería preguntarte ¿Qué era eso que tenias en mente? – ¿Se está preocupando por mi? No me esperaba que él fuera a interesarse en algo de mí, aunque ya había mostrado este lado curioso suyo cuando desperté aquí, sé que no debo engañarme a mí misma, no ha de tardar en sacar su lado mediocre en algún momento.

    – Emm… no estoy segura, todavía no tengo en claro lo que hare, pero seguro cuando este allí lo sabré –.

    – Entiendo, espero que lo averigües pronto –parece que si esta calmado ahora y que viene a despedirse de mi mas gentil.

    – No se preocupe por mí, le aseguro que estaré bien… –

    – Tú no me preocupas, solo me preocupo por asegurarme de que no regreses, así tendré que dejar de perder mi tiempo atendiéndote cuando puedes hacerlo por ti misma, hay gente mucho más necesitada que tú en este lugar… así que asegúrate de tener tus estrategias y si no te llegan a funcionar no regreses de igual forma, porque no volveré a ayudarte y no me importa lo que suceda contigo… –“¿auch?”, fue como meter mi nariz dentro de una habitación equivocada y que se me azotara la puerta en la cara, si… ya tenía previsto algo parecido. Lo que no entiendo es cuál es su problema conmigo, se bien que lo que hace es delicado ¿pero qué culpa tengo yo? ¡Me revienta que sea tan insolente!

    – ¿Y quién querría volver sabiendo que tu existes? No soy tan estúpida como piensas, no sé qué problema tienes conmigo, pero no es necesario que vengas a agredirme con tus comentarios, discúlpame por haber terminado aquí después de caminar horas sin rumbo después de haber perdido completamente mi vida, te prometo que a la otra me fijare en donde desmayarme y si es tanta tu molestia ¿Por qué no te la ahorraste cuando me encontraste? Me hubieras dejado allí tirada dejándome morir, yo ya estaba decidida a no seguir tratando inútilmente de vivir y lo arruinaste, así que el único culpable de que este aquí eres tú –lo tome de los hombros para girarlo y empecé a guiarlo hacia la puerta– no te preocupes no pienso ver tu horrible cara nunca más –entonces lo saque– mejor vete, así me facilitas que me vaya más rápido de aquí –azoté la puerta casi sellándola. Esta vez me había sacado de mis casillas, ya me tenia al borde del colapso y por su culpa hizo que dijera cosas tan horribles, ¡ay no!, mejor me apresuro o comenzare a mal influenciarme. Pero luego, mis ojos captaron algo en aquella bolsa rosa que Sakura me dio, algo oscuro entre las otras prendas que no he visto, pero a la vez sobresalía de esta captándose un poco, me acerque para tomarlo y lo alce poniéndolo a mi altura para contemplarlo y en ese momento sentí que algo me flecho el corazón y me enamore perdidamente a primera vista de esta prenda que había sacado.

    Era un hermoso vestido negro de corte princesa, sin mangas ni tirantes, se ajusta con un elástico al borde del busto y la falda era ligera como el viento, se ajustaba con un cierre por atrás y en la parte muy superior estaba lo que era para abrocharlo; finalmente ya tenía decidido que ponerme y sin más tiempo que perder me apresure en tomar la ducha lo más rápido posible, aunque debo decir que aguante horriblemente el grito, el agua estaba helada al salir, como si estuviera cayendo hielo en mi cuerpo, pero por suerte se fue haciendo un poco tibia y tomo algo de calor; salí y rápidamente me arregle según mis planes, lo bueno de todo es que mis zapatos se habían salvado. Sakura me dijo que fue lo único que se pudo rescatar, lo demás había quedado totalmente arruinado y también me hizo el favor de limpiarlos, humm… sí que le debo mucho. Recogí la ropa y la fui acomodando en la bolsa y deje los utensilios y la toalla sobre la cama en orden, como pude acomode mi cabello con los dedos y quedo pasable para no decir perfecto, y termine de arreglar lo mínimo que sobraba.

    - ¿Ya tienes todo listo? –llego entonces Sakura justo a tiempo.

    - Sakura, estaba por ir a buscarte, así es ya tengo todo arreglado –me alivie ya que no quería salir y conocer algún otro rincón más de aquí.

    - Vaya… ese vestido te queda genial, tu cuerpo lo luce muy bien, hasta parece que fue hecho especialmente para alguien como tú, hice bien en no donarlo a los habitantes hasta no haber estado segura –.

    - Y te lo agradezco mucho, resulto ser mi favorito entre los demás –me quedaba estupendamente.

    - No es nada, me alegro tanto que te agrade, me hace sentir aliviada –lo pensé dos veces y no quería realmente hacerlo, pero no resistí las ganas que sentía de ir a abrazarla y lo hice de inmediato.

    - Muchas gracias, me has ayudado tanto, no importa a donde vaya, nunca me olvidare de ti, por muy poco tiempo que tuvimos para conocernos, pude tomarte mucho cariño, aun cuando lo perdí todo, gracias a ti no me siento tan sola –comencé a llorar desahogando lo que estaba aguantando este rato, de verdad sentía que la iba a extrañar.

    - Gracias a ti Anna, por darme por un rato una amiga con quien platicar temas de chicas –ella lloraba también, sin duda Sakura era como la hermana que siempre quise tener, ni siquiera con mi mejor amiga me sentía así, aunque claro es obvio que cada persona es diferente y especial a su modo. Luego de un momento conversando un poco más, por fin salí de esa habitación y descendimos del edificio por unas escaleras, era la primera vez desde que llegue aquí que veía por fuera este lugar. Solo mire a los alrededores parte de este misterioso lugar, era tan inmensa como una ciudad real, lástima que quedo tan desolado. También vi a los demás miembros que eran de los “Volts” además de Kazuki y Sakura, todos se veían tan bien adecuados a su clan, aunque no conocía las habilidades de ninguno, aun así se notaba que guardaban mucho de sí mismos y ellos estaban observándome mientras estaba por irme.

    Kazuki se nos acerco a Sakura, el señor Ginji y a mí, y me deseo mucha suerte, entonces Ginji me explicaba exactamente para donde ir y encontrar la salida.

    – Te vas todo derecho por ese pasadizo, das vuelta a la derecha y sigues más adelante y no tardaras en llegar al exterior de la Fortaleza –escuchaba con atención lo que me decía e iba analizándolo todo.

    – Toma, lleva esto contigo –Kazuki me entrego algo pequeño y redondo, al momento que lo puso en mi mano lo vi, se trataba de un pequeño cascabel, por dentro se veía que tenía algo así como hilo- en lo que vas caminando un hilo se irá expandiendo por el camino que vayas recorriendo, así sabremos si llegas al exterior, para cualquier emergencia es necesario que lo tengas contigo, si necesitas ayuda corta el hilo y nosotros lo sabremos, también si llegas a salir sin problema el hilo se deslizara de mis dedos ya que lo hayas conseguido –parecía algo que no era difícil hacer, haría lo posible por seguir las indicaciones.

    - De acuerdo, entiendo –conteste segura de haberlo captado todo. Avance unos tres pasos pero vacile mientras miraba todo por estos últimos segundos, este lugar pudo haberse convertido en algo especial para mí, pero no tengo lugar aquí.

    - Cuídate mucho Anna –Sakura no veía problema que yo me quedara, ni tampoco Kazuki, pero el único que piensa distinto es el señor Ginji. Eso me dejaba muy confundida, pero quizás tenga el razón, no tengo lo necesario para encajar con ellos; aun no quería irme dejando las cosas tan amargas con él, a pesar de tener ese carácter suyo, todavía tiene su lado bueno, fui muy grosera y me sentía mal. Lo miraba sigilosamente, entonces me decidí y me puse en frente suyo.

    - Señor Ginji… -en ese momento me miro y aguardo para que prosiguiera- yo… quiero disculparme con usted, por haberle causado tantas molestias y… por haberle dicho todo eso la ultima vez, entiendo que lleve una gran responsabilidad y que alguien como yo no sea apropiada para pertenecer en la fortaleza… -quise intentar una cosa más, no sé porque eran estos impulsos, pero como era la última vez que lo vería… no me importaba dejarme llevar por ellos, inmediatamente robe el espacio que nos distanciaba y sin pensarlo dos veces mis brazos lo envolvieron gentilmente, pude sentir que se quedo tieso pero no me importaba, ni siquiera que los demás se quedaran impactados, yo solo hacia lo que sentía- nunca me olvidare de usted y le agradezco que me haya salvado –retrocedí para contemplarlo, tenía la expresión de haberse sorprendido- usted aparenta como una persona fría y de corazón duro, pero en el fondo es muy amable, otro pudo haberme dejado morir sin que le importara. También dejo que me quedara una noche bajo un techo, estoy muy agradecida con usted –esto estaba muy bien, quizás podría hacer que nos lleváramos bien ahora que interactúo con él– es gracias a usted que sigo viviendo, le agradezco por todo –no contesto, parecía analizar todo lo que le decía, ¿habrá un cambio? ¿Sonreirá y me dirá algo positivo?; pero entonces suavizo su rostro y suspiro.

    – Claro que… que me has sido un dolor de cabeza al haberte tenido aquí, y ni se te ocurra pensar que con esto harás que cambie de opinión y es muy considerado de tu parte disculparte, ese modo de hablar no es muy agradable, ahora puedes irte tranquila y no regreses –Es… es imposible, ¿eso era todo? Yo di de mi parte para poder cambiar el ambiente entre ambos, ¿pero eso recibiré siempre de su parte? ¡No es capaz de cambiar con nada! ¡NADA! ¡Lo detesto!

    – Eres… ¡Eres un…! –tenía tanto coraje, yo fui amable y él una vez más me despreció, no se para que me molesté, ¡Quería jalonearle esa cabeza de puercoespín que tiene y darle unas buenas bofetadas, así averiguaría si conseguiría enderezarlo un poco! Pero antes de intentar algo Sakura y Kazuki me sujetaron por atrás.

    – ¡Anna, tranquilízate! –Sakura me sostenía de un brazo. Y yo intentaba zafarme lo más posible.

    – ¡Suéltenme! ¡Si sabe pelear que me muestre! –seguía intentando liberarme.

    – ¡No pierda la cordura, no lograra nada llegando a la violencia! –dijo Kazuki quien me sostenía el brazo derecho. Yo seguía intentando hacer que me soltaran, hasta gruñía del esfuerzo. Entonces calme mis ansias de hacerle algo a aquel sin vergüenza y jale mi brazo derecho liberándolo.

    – No volveré a mostrarle mis sentimientos a un idiota como él –lo señale.

    – ¡¿Me dijiste QUE?! –se puso frente a mi encarándome al igual que yo, mirándonos fijamente y fulminando con la mirada.

    – ¡Lo que oíste! ¡Fui una estúpida por haber llegado a pensar que tal vez tu…! –me calle inmediatamente antes de haber terminado la frase, ya que no estaba pensando en lo que decía y reaccione al último segundo antes de escupir algo que no debía.

    – ¿Qué? ¿Pensar qué? ¡Dilo! –insistió en que terminara la frase pero yo no podía, me había quedado callada y mire al suelo, tenía una gran coraje por dentro y una rabia, cuando lo vi por primera vez, me creí como en un cuento de hadas… llegue a sentir que él me gustaba cuando desperté aquí, pensando que él me había salvado y que aun no terminaba la vida para mí y me brindaría a alguien que me iba a querer. Pero… luego tuve que desilusionarme cruelmente; en ese momento mis mejillas se humedecieron, no sé que me había ocurrido al pensar en eso, fui una gran idiota, debía haberme ido desde un principio y así evitaría esta gran decepción.

    - ¿Anna, estás bien? –me pregunto Sakura algo preocupada.

    - Ah, genial ahora te pondrás a llorar –el puso los ojos en blanco. Pero no tenía idea de nada.

    - ¡Sí! ¡Y lloro porque…PORQUE TE ODIO! –le grite y luego de eso me fui corriendo de allí.

    - ¡E-Espera Anna! –Sakura quiso detenerme, pero yo ya no quería seguir estando allí. Quería olvidarme de todo esto, se estaba volviendo para mí algo patético.

    - ¡¿Qué me ven los dos?! –Ginji reclamo molesto.

    - Hum… cuando pudieron llevarse mejor… -escuche que decía Sakura.

    - Fue arruinado completamente –contesto Kazuki.

    Llegue al pasadizo que me habían dicho, y ya no alcanzaba a ver a nadie, ni nada, me quede sentada allí un rato, dejando que se me pasara el llanto. Yo intente llevarme bien con él, pero es un engreído y muy orgulloso, simplemente no se puede tratar con este tipo de persona, era mejor marcharme de aquí y así me olvidare por completo de él. Continué yendo por la misma ruta, con el cascabel en la mano según los planes, tenía la curiosidad de comprobar si lo que dijo Kazuki era cierto, mire por donde creía que estaría el hilo y realmente no podía verlo, después acerque mi mano y pude sentir la textura de este; ahora que lo había comprobado estaba totalmente segura; pero al parecer nos habíamos preocupado de mas, porque todo marchaba a la perfección, a este paso estaría de nuevo en mi antigua vida, por fin iba a olvidarme de este horrible lugar, únicamente Sakura y Kazuki serian dignos de permanecer siempre en mi vida, ya estaba por llegar a una parte del camino donde se podía cambiar de dirección, podía continuar hacia el frente o tomar los laterales y mi camino era el lado derecho. En lo que me iba acercando creía imaginar ciertos ruidos, mire una vez hacia atrás pensando que alguien estaría siguiéndome, los fui escuchando cada vez que me acercaba a esta zona dividida; ya que ponía atención estaba casi caminando de puntas evitando completamente hacer algún ruido, tenía el presentimiento de que me acercaba a algo desconocido.


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    Les agradezco a todos los que han leido mi Fic y han dado su opinion, es importante para mi saber que les gusta mi trabajo y motiva a una a continuar con mas entusiasmo y esfuerzo, asi que por favor no dejen de darme este apoyo :3




     
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    Última edición: 17 Abr 2018
  12. Akabane

    Akabane (ノ◕ヮ◕)ノ*:・゚✧

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    Me gusta como va, ahora siento que se viene lo peligroso O:

    Un detalle a comentar es que no sé cuanto tengas pensado del fic ya, pero tratá de ir soltándolo de forma que no nos dejes con mucha espera. O sea no nos tires todo lo que tenés par quedarte sin nada después.
    Espero el próximo cap !
     
  13. Heimdall

    Heimdall

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    Liv, tienes una bonita historia, de hecho me gusta como describes los aspectos de las situaciones, esta como la primera parte que es fluida la historia y dejas un climax en el capitulo muy bien llevado =)!!.

    Ahora, podría sugerir que si se te dificulta un poco el tiempo, hagas capítulos mas pequeños para que sea de forma constante y te de tiempo de desarrollar tu historia sin prisas ni nada.
     
  14. JDP

    JDP Verso Silbado Moderador

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    Hasta ahora lo leo, que clase de fan soy XD.

    Estoy de acuerdo con Kuroudo ¡No nos dejes esperando tanto por los siguientes caps! :31:
     
  15. Autor
    Liv Moore

    Liv Moore • • I'm a fucking Queen • •

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    - Capítulo III -

    Destino o Realidad
    (Parte 2)
    Me pegue contra la pared que era parte del lado derecho mientras me acercaba a aquellos ruidos, muy despacio mire sigilosamente verificando el camino, los sonidos venían por donde se suponía que debía tomar yo con seguridad mi ruta hacia la salida; pero al parecer algo se me había atravesado y al estar cerca pude captar la voz de un hombre y una mujer, alguien lloraba… esta situación no era buena, eran esos casos donde el hombre se salía de control y se transformaba en una bestia inhumana que atacaba sin piedad a quien tenía cerca, las víctimas eran la pobre mujer y su hijo que era testigo de esta violenta escena. Aquella bestia trataba de abusar de ella, pero esta se resistía lo mejor que podía, pude alcanzar a ver que sus brazos y sus piernas estaban cubiertas de moretones, algunos recientes y otros que parecían tener ya tiempo, su tez morena apenas podía opacarlas y su rostro también había sido afectado, uno de sus ojos lo tenía lastimado y sus labios tenían dos cicatrices que apenas se sanaban; no podía creer lo que veía, suplicaba estar soñando o mejor aun que todo era señal de que había muerto y me encuentro ahora en una extraña condición, bueno, prefiero pensar que estaba teniendo una pesadilla… pero aunque así lo fuera, ¿Qué podía hacer yo? ¿Cómo puedo ayudar a esta mujer? ¿Debía cortar el hilo para que los demás lo supieran? Pero y si en lo que los espero a los chicos, ¿este se atrevía a cometer alguna crueldad antes de poder auxiliarla?, era horrible contemplar que estuviera en manos de esta abominable bestia, parte de su cuerpo fue ya descubierto y este aprovechaba con asquerosidad ponerle sus sucias manos, esto estaba llegando demasiado lejos, si no hago algo terminara violándola y yo aquí sin hacer nada. Mi mente comenzaba a trabajar pensando alguna solución para al menos quitárselo de encima, no podía cortar el hilo ahora, podían demorar y yo ya estaba aquí y debía encargarme de esto, entonces se me ocurrió una cosa, me adentre de nuevo en el pasadizo para ocultarme ya que esta parte era lo suficientemente oscura para cubrirme, y lleve entonces dos dedos a mi boca para hacer producir un chiflido y tuve éxito logrando que se escuchara y pude captar que este se había distraído.

    - ¡D-demonios, vienen por mi! –grito el hombre, no entendí a que se refería… ¿vienen por él? ¿Podría referirse a… los Volts? Había causado que el pensara que ellos vendrían por él, creo que eso era bueno.

    - ¡NOO, MI NIÑO! –escuche el grito de la mujer, alguien comenzó a correr dirigiéndose a la zona dividida de aquí, me hice hacia atrás ocultándome y entonces lo vi pasando con el niño en su poder, tomando el lado izquierdo huyendo de lo que supuestamente lo estaría persiguiendo. Me apresure para ir por la señora, la pobre lloraba desconsolada y yo me puse a su lado.

    – Señora, ¿Se encuentra bien?, no se preocupe fui yo la que hizo ese sonido para que este tipo la dejara –le dije tranquilamente mientras la tomaba con delicadeza de los hombros.

    – ¿E-eres una… de los Volts? –me pregunto esperando que lo fuera.

    – Lo siento, no soy una de los Volts, pero si los conozco –le confesé algo apenada por desilusionarla.

    – Aun así, necesito que salve a mi hijo, se lo suplico señorita, ese hombre puede hacerle daño –me suplicó en llanto desesperado, me dolía ver a esta señora así, sentir el temor de perder a un ser amado; me recordó a mí que me había quedado sin mi familia, y no iba a permitir que esta inocente persona pasara por lo mismo que yo.

    “Sálvalo”… –me sobresalté ligeramente cuando escuché una voz que resonó, miré hacia los lados y no había nadie- “¿Qué esperas? ¡Sálvalo!” –de nuevo escuché la voz y era en mi interior, me pedía que salvara al niño y ayudar a esta señora; no sé porque escuchaba esta voz, pero era momento de ponerse en marcha con esta misión que he escogido.

    – Venga conmigo –le ofrecí mi mano y ella dudo en tomarla– vamos, confié en mi –asintió y acepto entonces mi oferta, la ayude a ponerse de pie y la atraje al pasadizo por donde yo vine, ellos atenderían a la señora mejor que yo ya que tenían a una excelente sanadora y podría curar las heridas de esta pobre mujer. Aun tenía el cascabel en la mano, y se lo ofrecí a ella– tome esto –agarro el cascabel mirándolo como si nunca hubiera visto algo así– un hilo esta esparcido por este camino, usted no lo ve, pero le aseguro que si avanza por aquí llegara con gente que la ayudara, cuando los vea dígales que Anna Kurosaki la ha enviado –le indique a la señora pero se notaba muy angustiada.

    – ¿Qué pasara con mi hijo? –pregunto mirándome como preguntándome si sabía lo que iba a hacer.


    – No tema señora, yo iré a rescatar a su hijo y lo traeré de nuevo con su Madre, téngalo por seguro, ahora… vaya, siga la ruta y no se detenga, llegara a un lugar seguro –dudó unos segundos pero luego como que captaba lo que de decía, me sentía bien ya que me estaba ganando su confianza.

    – Cuide a mi hijo por favor –me pidió mientras se iba y yo solo asentí para que se fuera tranquila.

    Si llega ella con Sakura y los demás, sabrán que me fui tras el niño y quizás vengan algunos para darme un poco de ayuda, en lo que ellos llegaban yo debía encargarme mientras de esto, así que me fui tomando el lado izquierdo ahora era momento de averiguar donde se encontraban, se me hacia algo complicado ya que este lugar luce casi como laberinto, tenía la impresión de que podría perderme si no estaba lo suficientemente atenta y peor aun si no conozco el lugar. La Fortaleza Ilimitada en gran parte eran muchos edificios, la mayoría de ellos son bastante altos, tanto que por poco y chocan contra ellos, ahora veía porque para los vagabundos y pordioseros es fácil causar problemas, los edificios crean penumbras en las esquinas y pasadizos, muy poco se podía captar la luz del sol, y además está lo suficientemente abandonado para que estos se escondan en cualquier parte. Hasta ahora solo conocía un lugar que no estaba tan encerrado y era donde los Volts pertenecían, solo ese lugar tenía un espacio abierto. Ahora llegue a otro lugar que estaba dividido en varias partes, pero continué yendo hacia el frente, trataba lo mas que podía de ir con cuidado, viendo bien hacia donde iba, ese hombre no pudo haber ido muy lejos.

    “Está cerca” –me paralicé una vez más cuando escuché la voz, no veía a nadie a mí alrededor, estaba empezando a asustarme.

    – ¿Q-quién eres? –me sentía algo tonta pero me estaba hablando a mí misma, tratando de ver si podía contestarme esa voz. No obtuve respuesta, ¿estaré alucinando?– ¿estás ahí? –sacudí la cabeza liberándome de este aturdimiento y seguí avanzando. Los pasadizos parecían más que nada callejones, con muchos lugares a donde ir, en partes como estas que eran caminos largos podías ver algunos callejones cerrados, y algunas ventanas con pequeños balcones, y te encontrabas a donde quiera que ibas botes de basura. Esta vez el camino no fue tan largo ya que estaba llegando a otra parte, salí del callejón y ahora me encontré con una zona más normal, que le daba el verdadero aspecto de una ciudad, la zona tenia ahora edificios de tamaño normal y era una calle regular, algunos sitios tenían ventanas rotas, y las puertas derribadas, como el edificio con aspecto a hotel donde me alojaba hace poco, todo se veía ya gastado, sin mantenimiento ni vida.

    No había habitantes comunes, solo individuos que no tenían a donde más ir, y se quedaban aquí. Aun así no hay muchas personas, esta parte de la Fortaleza estaba vacía, debía haber un lugar donde los ciudadanos habitaban más. Como buscábamos a un maleante que secuestro a un indefenso de menor edad, tenía que ir a lugares donde podría ocultarse.

    “Más adelante” –me estremecí cuando resonó de nuevo en mi cabeza la voz, pero ya no quise quedarme paralizada intentando descubrirla, solo le di importancia a lo que me decía.

    – ¿El sujeto esta por aquí? –pregunte. No esperaba que me respondiera, pero solo fue para idear. Si podía ayudarme a resolver esto quizás ya no me espantaría tanto.

    “Ten Precaución” –cuando pase por otra calle me detuve, alguien lloraba y fue cuando vi al niño fuera de una vieja cantina, creo que “la voz” se refería a esto, ¿Dónde está aquel hombre? ¿Está allí dentro? No le di importancia, corrí hacia donde estaba y cuando me vio por sus ojos se reflejaba que esperaba que lo ayudara y eso iba a hacer.

    – Tranquilo, tu madre está a salvo y te llevare con ella –acaricie suavemente su pequeña carita, y limpie sus ojos que estaban llenos de lagrimas, el pobre estaba asustado, en la frente traía como un rasguño, no parecía que este demente se lo hubiese hecho, pero no se salvan las posibilidades.

    “Esta por salir, date prisa” –la voz me previno y me apresure en tomar al niño y comenzar a alejarme con el corriendo.

    – ¡OYE, TU! –reconocí esa voz sin necesidad de mirar quien era, acelere mas el paso, ahora tenía que sacármelo de encima, escuchaba atrás de mi sus pisadas tan pesadas que me ponía un poco nerviosa, tome la ruta adentrándome de nuevo a los callejones, planeaba buscar un lugar donde ocultarme para perderlo. Ahora si tenía el presentimiento de que me había metido en un lio, pero no podía darme por vencida por ningún motivo, no podía defraudar a este niño de regresarlo con su Madre, ni a aquella Madre tan angustiada por su hijo que esperaba verlo a salvo con ella; evitaba lo mejor que podía mirar atrás y solo concentrarme en que no me alcanzara y llegar a un buen lugar seguro, aun así podía escucharlo– ¡REGRESA AQUÍ! –trataba de mantenerme en blanco y no acudir al pánico, ya que si lo permito la mente se nublaría. Cruce una calle y fui directo al siguiente callejón, este era más largo quizás encuentre un lugar donde pudiera ocultarme, pero si me escondo ¿eso impactara a alguien? ¿Ginji me vería como alguien importante si me escondía o si lo enfrentaba?, ellos enfrentan al crimen ¿y yo que debo hacer?; cerré los ojos intentando pensar y tratando de tomar una decisión, si me estaba responsabilizando de esto, tengo que dar lo mejor de mi…

    “déjamelo a mí” –Mi cuerpo se estremeció cuando la voz resonó un vez más, pero… ¿Qué es lo que pretendía? Sin decisión voluntaria me detuve en seco, baje al niño y me gire cubriéndolo para encarar al sujeto. Esto… era algo que no se podía explicar, yo no había querido detenerme… pero alguien controlaba mi cuerpo, el sujeto paro su corrida también y se mantuvo a una distancia.

    – ¿Ya te detendrás con este estúpido juego de “atrápame si puedes”? Ni creas que te dejare ir tan fácilmente, antes debo cobrar cuentas por entrometerte en algo que no es asunto tuyo… –me miro de pies a cabeza– y… creo que ya se como me voy a divertir –lamio sus labios de una forma repugnante mientras me contemplaba, casi me provocaba nauseas– eres muy bonita… algo me dice que si jugamos tu y yo, podre escucharte dulcemente mientras te doy una lección para que entiendas quien manda aquí –lanzo una risotada y se acercaba poco a poco, y yo me ponía nerviosa, sentía que quería correr y alejarme de ese hombre.

    “A un lado…” –de pronto sentí que mi cuerpo se ponía pesado, me tambalee como sintiéndome mareada; pero luego me puse firme de nuevo.

    – El único que se va a rendir serás tú –algo note diferente en mi voz, ahora sonaba igual que a la voz que escuchaba hace unos instantes, también pude sentir que me sentía mucho más segura y capaz de enfrentar a este sujeto. Todo se oscureció de pronto, de una forma parecía a cuando cierras los ojos y después los abrí como si me hubiera quedado dormida, entonces vi al niño delante de mí y también de algo mas pude percatarme, había alguien frente a él… ¿soy yo?, no podía ver bien porque estaba de espaldas, aunque… sería imposible, quien estaba allí tenía el cabello oscuro, aunque el vestido era muy parecido al mío.

    – ¿Quién… eres tú? –esto no parecía para nada real, ¿me abre desmayado?, podría sonar absurdo pero… ¿de qué otra forma podría explicar esto?, en ese momento se volvió lentamente hacia mí y en cuanto estuvo cara a cara mi mano voló a mi boca automáticamente, tratando de ocultar un grito que por suerte no se emitió. Esto en verdad era aterrador, su rostro… se parecía al mío, era EXACTAMENTE igual, estaba atónita, la única diferencia era el tono de su piel, era mas pálida que yo y su color de ojos era un carmesí reluciente, incluso su belleza resaltaba mejor que yo aun teniendo los mismos rasgos, me opacaba completamente. ¡Espera! La he visto en algún lado, sus ojos… me recordaba al sueño que tuve antes de despertar en la Fortaleza Ilimitada, era donde revivía lo sucedido con los asesinos que habían muerto uno por uno por alguien que los atacaba con un sable de una manera salvaje, era veloz mientras se movía, algunos habían intentado atacar y parecía que lo conseguían pero en ningún momento se detuvo y nunca quise aceptar que esa había sido yo… entonces… mis sospechas ya tenían algo en mente, pero yo no quería ir a fondo de mis suposiciones, solo quería dejar las cosas en paz, como quiera parece que insiste en volverse el centro de mi vida.

    – Tu… tu eres quien mato a esos hombres esa noche –ya no lo dudaba, estaba totalmente segura que era ella, la personalidad que se apodero de mi.

    – No hay tiempo para discutir de esto, dos vidas dependen de nosotras yo me encargaré de este hombre –tenía razón en eso, pero… no podía permitirlo.

    – ¡No! ¡Tú no lo harás! No te necesito, yo no quería matar a nadie esa noche y no permitiré que mates a ese hombre también –iba a oponerme lo más posible.

    – Si no lo hago, seguirá causando daño a la mujer y al niño, ¿quieres que sigan sufriendo? –no quería pero tampoco le quitaría la vida a un ser humano por muy demente que sea.

    – Lo hare a mi manera –esta vez yo tome control de mi cuerpo y entonces tome al niño y de nuevo corrí.

    – ¡No iras a ningún lado! –grito el hombre siguiéndome. Yo aceleraba como mis piernas me lo permitían.

    “Déjame resolver esto a mi” –ella insistió.

    –No, lo hare yo y nadie mas –si no lo hacía tenía que darle el crédito a ella, y quería que me reconocieran a mí. Que Ginji se diera cuenta que podía con esto, aunque no consiguiera permanecer aquí, aun así le demostraría que no soy tan débil como piensa. Gire a la derecha y no me detuve– aunque… te agradecería si me ayudaras a escapar de él –a quien engaño, si ella resultaba que era una fuente para hallar mis habilidades entonces creo que me sentiría más segura con su presencia.

    “Hmm… bien, mas adelante encontraras gente que habita el lugar”–Enseguida sentí un gran alivio cuando me indico precisamente lo que necesitaba, multitud, gente con la cual podría mezclarme para zafarme de esta. Así podría conocer la zona donde los ciudadanos “que no tienen a dónde ir” se reúnen a convivir.

    – ¿Estás segura de eso? –quise asegurarme.

    “Tendrás ventaja si te adentras a esta gente”–si ella lo decía, entonces confiaría en ella. Buscaba por los lados del callejón para poder encontrar donde estuviera la gente, y finalmente encontré un lugar donde estaban varios vagabundos y mas allá pasaban personas caminando y eran la cantidad que necesitaba, tome este callejón y llegue a la salida de este, había mucha realmente mucha gente, ahora si tenía aspecto de una ciudad. Llegue a una parte donde tenían varios puestos de frutas, verduras y objetos.

    “Escóndete detrás del puesto de frutas” –me apresure en llegar allí y enseguida me metí ocultándome, el vendedor se quedo mirándome como preguntándose de que huía.

    – Por favor, haga como si no estuviera aquí –le murmure en voz baja y por suerte dio de su parte.

    – ¡Donde carajos se metió! ¿Quién vio a la mujer con el niño? ¡Respondan! –lo escuché y parecía que estaba ahora demasiado furioso, tenía que ser muy cuidadosa, podría descontrolarse en cualquier momento.

    – ¿Dónde está? –le pregunté al señor del puesto.

    – Está por allá, poniendo nerviosos a los otros –me asomé un poco y andaba buscando por los demás puestos.

    “Entra a esa choza, no hay nadie allí” –frente a los puestos estaba una pequeña choza de madera que decaía como todos los edificios de este lugar, lo único que me preocupaba era tener que cruzar la el tramo hacia enfrente para entrar.

    – ¿Tendrás manera de distraerlo? –le susurré a la personalidad dentro de mí, debía haber manera de entrar allí sin que nos viera.

    – “¿Realmente accederás a esconderte nada mas? ¿No se supone que te importaba demostrar que podías hacer algo más que eso?” –Es verdad, todavía estoy intentando esconderme como si fuera una cobarde, estoy segura que esta no es la forma en que los Volts hacen las cosas, ellos ponen a prueba sus habilidades y dan lo mejor de sí, yo quiero que el Señor Ginji vea… que puedo con cualquier cosa.

    – Está bien, solo dejaremos que el pequeño se esconda, mientras que nos encargamos de él de una buena vez, pero por favor… no quiero llegar muy lejos como la última vez –le propuse, quería ser valiente y luchar por hacer justicia, la madre de este niño merecía ser defendida de tal forma que ese sujeto aprendiera una lección.

    “Como quieras… pero puede ser peligroso, ¿estás preparada?” –claro, estaba lista, yo no tenía nada que perder, en cambio este niño perdería la felicidad de estar con su madre, no puedo permitirlo.

    – Definitivamente –no lo pensé dos veces y me puse de pie, saliendo al encuentro con ese hombre que aun nos buscaba por los lugares cercanos– aquí estoy –le dije alzando la voz para llamar su atención y así lo hizo, fijo sus ojos furiosos en mí.

    Por alguna razón no tenía miedo, mi interés más que nada era proteger a este niño, así como mis padres y mis hermanos dieron su vida por protegerme, así como los Volts arriesgan sus vidas por proteger a la gente de esta ciudad desamparada, además de que esa mujer me suplicó con su rostro bañado en lagrimas que rescatara y cuidara de su hijo, tengo… la responsabilidad de regresar a este niño con su madre, no puedo darme el lujo de simplemente huir y esconderme, ese fue mi error al principio, esconderme en el bosque y no hacer nada por proteger a mi familia, este error… ¡no estoy dispuesta a cometer este mismo error dos veces! Sentí una corriente por mi cuerpo, como una energía dándome lo necesario para enfrentar esta situación y de nuevo me sentí con mucha seguridad. Me volví entonces hacia el niño suavizando mi expresión para tranquilizarlo un poco.

    – Ve y escóndete en aquella choza de madera y no salgas de allí hasta que yo entre por ti ¿de acuerdo? –le indique despacio para que entendiera, el solo asintió con su cabeza y corrió metiéndose en ella.

    – Ya estoy harto de tus juegos estúpidos, voy a aniquilarte por entrometerte en mis asuntos mocosa –gruño clavándome sus ojos obscuros como cuchillas, parecía un perro rabioso que en cualquier momento podía atacar.

    – El separar a un niño de su madre es asunto de todos y alguien debe enseñarte a respetar a las mujeres, no volverás a atormentar a ninguna mujer más –estaba molesta, por todo lo que este hombre representaba, podían haber muchos como él en este lugar que no tiene leyes y el Señor Ginji ha debió encargarse de muchos y mas como ellos.

    – ¿Qué puede hacer una niñita estúpida como tú? ¿No se te ocurre que la única que se pone en aprietos eres tú? A mí no me importa si eres hombre o mujer, todos reciben de mi el mismo trato, simplemente entrégame ese mocoso, si no quieres sufrir las consecuencias –sus comentarios en vez de intimidarme, me enfurecían aun mas, no le importaba haber dejado a esa pobre señora con todos esos golpes que tenia, ni de hacer pasar a ese inocente niño por toda esta terrible experiencia.

    – ¿Crees que te temo? ¡Aquí el único que sufrirá las consecuencias serás tú! –empuñe mis manos como preparándome para pelear contra él, y de pronto algo broto de estas, las mire sorprendida de ver como un aura azul las envolvía, era una sensación extraña, sentía un leve cosquilleo.

    – “Como no quieres matarlo, entonces haremos que la pelea sea justa, usa tu energía como fuerza, no tienes idea de cuanta fuerza espiritual podemos utilizar” – ¿fuerza espiritual? ¿Qué se supone que era eso? Aun todo esto era indefinido para mi, a penas estaba conociendo sobre mis propias habilidades. Antes tenía una vida pacífica y por eso nunca me vi con la necesidad de usar la fuerza para defenderme, jamás me había enfrentado a tantos peligros, mis padres siempre eran muy sobreprotectores conmigo y como ellos tenían que trabajar mis hermanos se encargaban de cuidarme, a donde iba siempre estaban conmigo y en ningún momento me dejaban sola. A veces pensaba que a ellos siempre les preocupaba que algo malo me sucediera, que por alguna razón se esforzaban por cuidarme y esa noche terrible, me defendieron hasta el último momento, arriesgando sus vidas, ¿Por qué había sucedido esto? ¿Por qué vivíamos ocultados en medio de un bosque? ¿Por qué parecía que esos asesinos querían algo de mí? ¿Qué interés tendrían en mi, para haberse deshecho de los que me protegían y luego esperar a que apareciera en su búsqueda? Nada de eso comprendía aun, y no estaba segura si podría encontrar una respuesta, pero algo me decía que estas habilidades que tengo tenían algo que ver.

    Miré a ese hombre decidida a averiguar que tanto podría hacer con estas habilidades– ¡Prepárate! ¡Hare que te arrepientas de todo el mal que has causado! –.


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    Por fin actualice mi Fic!! Lamento mucho la demora... espero que les haya gustado :3



     
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    Última edición: 17 Abr 2018
  16. Heimdall

    Heimdall

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    Muy padre como siempre tus capítulos Liv !!

    Sobretodo por el final que me dejo con ganas de mas!

    Me gusta la forma de la redacción en como das forma a los personajes Liv.

    Espero que llegue otro capitulo pronto!
     
  17. Akabane

    Akabane (ノ◕ヮ◕)ノ*:・゚✧

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    Muy bueno!

    Ya quiero ver cómo es el poder de Anna O:
     
  18. Kaze Fasuto

    Kaze Fasuto El maestro del viento.

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    Leido. Algo que tengo que comentar es que con tanta aclaración en casi todos los diálogos interrumpe mucho la fluides de estos. Como un auto frenando bruscamente cada cinco metros, te recomiendo que te moderes un poco con ello. Por lo demás bien, me gusto.
     
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  19. GSLV10

    GSLV10 Sí vos eres feliz, yo seré feliz :)

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    Uola a todos!
    Este fanfic me esta gustando la verdad... me gusta como va además de que la trama va muy bien también... no se que decir de malo esto la verdad... bueno nos vemos en la próxima

    Hasta luego
     
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  20. Jandie

    Jandie #Deadpool Moderador Diseñador Oficial

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    Hola Liv!

    No sé como empezar, solo con decir que este FanFic está increíble, claro que me tuve que buscar y saber bien algunos personajes del anime, pero no hay problema porque la historia me atrapó completamente. Se suponía que ayer debí dejar mi comentario, pero me quedé dormida XD (torturas de llegar de trabajar)

    Bien, a lo que iba, creo que puedo identificarme con el personaje de Anna, y es que se ve que es una chica que a pesar de todo sabrá cómo seguir adelante además de hacer cambiar mucho a un personaje como Ginji, o sea, ese tipo es medio bipolar, por un momento me imaginé con carita de perrito y luego con una bestia a punto de demoler a sus allegados. Sakura es tierna, ese personaje que uno puede llegar a tratar de hermana y super amiga.

    Pero bueno, la temática que estás manejando me deja en ascuas. ¿Qué pasará con Anna? ¿Qué cosas le depara el futuro? No seas mala, actualiza pronto, estaré al pendiente de este FanFic.
     
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