Rol La Convergencia Plateada

Tema en 'Fanfics y Roles Yaoi' iniciado por Mr. Fortune, 5 Feb 2018.

  1. Autor
    Mr. Fortune

    Mr. Fortune Boy Of Clockwork Moderador

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    Role Master: Mr. FortuneMr. Fortune
    Generos: Aventura | Accion | Fantasia | ScFi | Escolar
    Lugar del Rol: Tokyo Japón


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      Existen textos antiguos escritos por un hechicero astrónomo y continuada por generaciones de su linaje familiar y aprendices, que cada 777 años un cometa colaciona con la tierra, pero antes de poder causar algún daño colateral o destructivo, se transforma en pequeños fragmentos cristalinos y caen a la tierra en forma de una hermosa lluvia de estrellas dejando una pequeña parte de aquel cometa seguir recorriendo el cosmos.
      Dándole el nombre de "La Gran Convergencia de Plata", cada una de las generaciones esperaba poder coincidir con ese evento de nuevo pero solo el patriarca de ella había sido testigo de ella, se le conocía como brujo ya que este tenia el poder manipular el fuego a su antojo, en su antiguo escrito cuenta que al cuidar a su pequeño rebaño de ovejas pastar pudo ser testigo de aquella hermosa lluvia estelar cuando apenas era un adolescente, sintió como un cristal se incrustaba en su hombro abriéndose paso por sus tejidos hasta estar completamente dentro de su cuerpo y por el intenso dolor al sostener un cigarrillo no evito quemarse con el material que había llegado hasta el borde de sus dedos, el dolor era intenso y punzante, mas que la propia quemadura del cigarrillo por lo que decidió descansar esa noche y despertando con aquellos poderes sobrehumanos.
      Logrando estudiar todo lo que pudo sobre la astronomía y manteniendo aquellos poderes entro al mundo del esoterismo para así descubrir que aquel evento se había repetido siglos antes desde ese momento supo que había sido elegido por aquel cometa al darle ese don y dejar en manos de sus generaciones estudiar aquel cometa con lo que el había dejado iniciado y esperando que alguno de sus descendientes heredara su maravilloso poder sin tener idea que aquel poder solo se le había concedido a el y no seria de nadie mas.


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      Aunque aquellos textos antiguos fueron resguardados por la santa inquisición se hace mención de aquella hermosa y sumamente peligrosa lluvia de estrellas como un evento demoníaco y aquellos que eran dotados de esos asombrosos poderes eran perseguidos y asesinados, aun si el mismo poder podía ser usado para beneficio de la humanidad, aquellos que dirigían la voz de un dios vengativo y malévolo eran quienes perseguían a aquellos desafortunados que poseían poderes a causa de la convergencia plateada como causa de esto existen los relatos de la quema de brujas y hechiceros a causa de los sacerdotes que temían a esos falsos demonios dentro de los seres humanos.
      Aun cuando el tiempo cambio claramente la maldad en los seres humanos siempre estará latente, creando un clan de creyentes que debían de estar unidos esperando a que de nuevo ocurriera aquella lluvia de estrellas para erradicar al mundo de los demonios que acusaban como los causantes de próximo apocalipsis.


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      Según los textos antiguos, mejor dicho, de lo poco que se pudo rescatar de la santa inquisición, cualquiera puede ser dotado de maravillosos poderes, ya sea una persona sincera y pura, o un ser malvado sediento de sangre.

      Los poderes que le eran dotados a los seres humanos tenían relación con lo que tenían en contacto con ellos, o que estaba pasando en su mente o en su realidad en ese momento, se describía a una mujer que bajo su mismo testimonio, ella no sabia que había un cristal en ella, pero siempre deseo querer sanar a las personas de cualquier enfermedad que los afligiera y al descubrir en su desesperación de salvar a su madre de un coma, al tocarla pudo ayudarla a sanar los sectores dañados de su cuerpo y lograr salvarla.

      Y para ser arrebatados los poderes de aquella persona solo hay una y solo una forma:
      Matando a su portador y quemando su cuerpo para asi poder obtener el cristal que entro en su cuerpo y los doto de esa asombrosa energia.
      Aun si eliminas a su portador el cristal no le brindara poderes a alguien mas si por su propia cuenta intenta introducirlo a su cuerpo, solo funciona que este este cayendo del cielo producto de la separación del cometa en el evento cósmico, pero aun así el cristal tiene cantidades de energía inimaginables pudiendo utilizarse como núcleos de energía.
      Una organización secreta enterada del poder inimaginable de aquellos cristales se abrió paso a la búsqueda de aquellos quienes sean portadores de los cristales y comenzar una caza interminable para crear armamento de destrucción masiva a base de energía pura.
      A ciencia cierta no hay un método para detectar quienes son portadores ya que el cristal se convierte en parte de su organismo, solo hay una forma, esperar a que alguien demuestre sus poderes al publico.


      Habia pasado ya un año desde que el cometa había entrado en contacto con la tierra generando la hermosa lluvia plateada en la superficie, solo aquellos que se encontraban en el exterior bajo el cielo nocturno, serian los que posiblemente pudieran ser alcanzados por un cristal, aquellas personas bajo protección simplemente seguirían siendo humanos comunes y corrientes.



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      ♠ Solo se permite uno Y SOLO TIPO DE PODER POR PERSONAJE
      Ejemplo: Personaje A: Generar Hielo a Base del oxigeno del ambiente. (Estilo Frozono) y solo eso

      IMPORTANTE: NADA DE PODERES QUE CONVIERTEN AL PERSONAJE EN UN SER OMNIPOTENTE, LOS PERSONAJES DEBEN DE TENER SUS DEBILIDADES PARA QUE ESTO NO SEA ABURRIDO <3
      ♠ Cuando se quiera abandonar el rol simplemente el jugador deberá de subir un post en el cual abandonara la historia y así mismo usar el hermoso " @ " mencionandome en el post para eliminarlo de la lista de participantes.
      ♠ El participante tendrá como máximo dos semanas para responder y dar señales de vida a su personaje, de lo contrario se le eliminara automáticamente.
      ♠ Cuando respondas al rol deberás mencionar a las personas quienes estén incluidas en tu post con el hermoso " @ " al final del post.
      ♠ Como máximo se pueden tener dos personajes por player.
      ♠ Cualquier duda me la pueden hacer saber por medio de un hermos PM <3


    • SuperHumano
      Persona que no sabia nada respecto al cometa y lo que podian causar los cristales, y fue dotada de poderes la noche del evento.

      Nombre:
      Edad: 15 años en adelante
      Nacionalidad:
      Apariencia: Deberan de ser imagenes, una como referencia y las demas dentro de Spoiler
      Historia/Como fue que el cristal cayo en el: (Si leyeron la historia, los poderes tiene que ver con lo que el personaje esta haciendo en ese momento o que este en su mente cuando el cristal cae en el)
      Poder: (Explicacion breve de lo que puede hacer)

      Cazador/Protector de Cristales (Heroes/Villanos)
      Estos se encargan de proteger a aquellos que tengan poderes o en su defecto, cazar a los usuarios de poderes y venderlos a la P.R.I.S.M por lo que claramente ya sabia con anterioridad del cometa y lo que causaba.

      Nombre:
      Edad: 20 años en adelante
      Nacionalidad:
      Apariencia: Deberan de ser imagenes, una como referencia y las demas dentro de Spoiler
      Historia/Como fue que el cristal cayo en el: (Si leyeron la historia, los poderes tiene que ver con lo que el personaje esta haciendo en ese momento o que este en su mente cuando el cristal cae en el)
      Poder: (Explicacion breve de lo que puede hacer)

      Miembro de la P.R.I.S.M. (Organizacion Militar) (Villanos)
      Nombre:
      Edad: 20 años en adelante
      Nacionalidad:
      Apariencia: Deberan de ser imagenes, una como referencia y las demas dentro de Spoiler
      Historia:
      Especialidad Militar: (Estos no cuentan con poderes al ser quienes buscan a los portadores de los cristales)

    • :wuw: Lista de Participantes:



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  2. Autor
    Mr. Fortune

    Mr. Fortune Boy Of Clockwork Moderador

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    Para si a alguno de ustedes tiene duda sobre la ficha de personaje les dejo la mía por adelantado, cualquier duda con gusto pueden preguntarme, y bienvenidos <3

    Protector de Cristales.
    Kristya Gemini
    Edad: 25 años
    Nacionalidad: Ruso

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    Historia/Como fue que el cristal cayo en el:
    Viviendo bajo el estricto régimen Ruso, Kristya se crió en las a afueras de la ciudad capital apoyando a su madre quien lo había criado sola, su padre era un soldado re gran potencial que fue herido de muerte en enfrentamiento con una organización terrorista dejándolo a el solo con las maravillosas historias de su padre eliminando a cualquier malvado se le ponía enfrente.
    Al ser dura la vida de una mujer soltera su madre decidió buscar un nuevo padre para su hijo que aun que no era tan pequeño sabia que necesitaría la figura de un hombre que le ayudara a no caer en las garras de los mafiosos que solo buscaban chivos expiatorios garantizándoles una vida de riquezas aunque corta.
    Su madre conoció a un hombre imponente y sumamente poderoso pero mas que tratarla como una pareja era mas una concubina a cambio de poco dinero, aunque seguro, el trabajaba en pequeños empleos eventuales para ayudarla y que la carga no fuera solo de ella mientras en secreto estudiaba el uso de armas a distancia, su sueño era querer ser igual de grande que su padre, y el mismo quería auto denominarse como el mejor francotirador al entrar al ejercito.
    Ambos desconocían que aquel hombre era parte de una mafia que aunque apenas iniciaba, amenazaba con derrocar a las que ya estaban establecidas y eran conocidas por su alta peligrosidad, siendo emboscado el auto donde iba aquel hombre y su madre, los dos murieron a causa del tiroteo dejándolo a el solo aun cuando ya era joven de 19 años, aquella perdida le causo parte de su realidad y se sumió en un solo objetivo, desmantelar las mafias una a una desde dentro bajo su propio mandato y sin rendirle cuentas a nadie, ser un doble agente y creando conflictos internos que llevarían a las mafias irse una contra la otra había sido particularmente fácil, aunque no se sentía del todo satisfecho, quería que todos y cada uno de esos malditos se pudrieran en el infierno sin que el moviera mas que sus labios y usara una personalidad envolvente y gatuna, ganándose la confianza de los hombres mas poderosos y causando la muerte de ellos.

    Al ser descubierto la noche de la convergencia, tuvo que huir de la ciudad en la que se encontraba escapando por un bosque de tundra espesa, distraído por aquella hermosa lluvia de estrellas una fuerte ventisca choco con el de lleno, aunque el estaba acostumbrado a aquellos climas extremos no se espero el sentir en su pecho un dolor tan punzante que cualquier herida de bala era la cosa mas inofensiva del mundo, pudo ver como un pequeño cristal se incrustaba en aquella zona y entraba en su cuerpo lentamente hasta sentir como aquel objeto se detenía en su paso a su cuerpo.
    Cayo inconsciente a causa del dolor que aquella cosa le había causado y al día siguiente al despertar se encontraba totalmente cubierto de nieve, pero la nieve no lo tocaba a el en lo absoluto, había una especie de burbuja cubriéndolo y evitando ser sepultado por la nieve, el mismo recordó que al estar en medio de la ventisca y al sentir el dolor de aquella cosa desearía poder controlar el viento y evitar morir congelado sepultado en esa pequeña tormenta.

    Viajo hasta Tokio Japon para alejarse de aquella vida llena de mafiosos logrando conseguir un empleo en una tienda de libros mientras terminaba de estudiar la universidad, descubrió una copia de un texto antiguo el cual hablaba sobre el evento que vio meses atrás en Rusia, y aunque no gustaba mucho lo que podía hacer con el viento, pudo leer un poco de lo que se trataba y el porque era que tenia aquellos extraños poderes.
    Pasado un año de la convergencia y de adquirir esos poderes se entero sobre un chico el cual podía convertir su cuerpo en metal y que posiblemente había sido otro quien era un portador de un cristal, intento buscarlo para preguntarle si el sabia algo al respecto, pero al intentar encontrarlo se entero que su departamento había sido destruido y el chico había sido asesinado. Después se entero que en otra región de japón una chica que vivía en el campo había sido quemada viva ya que ella podía hacer que las plantas crecieran de forma acelerada ayudando a la economía de su familia quien eran agrícolas.
    Investigando un poco solo pudo enterarse que una anciana había visto a un hombre llegar a su casa y mostrar una placa bajo las siglas P.R.I.S.M buscando a esa chica en especifico.
    Usando sus conexiones en Rusia solo pudo saber bajo un informante que solo era una organización secreta internacional que se encargaba del desarrollo de armas y nada mas.


    Poder:
    Manipulación de las corrientes de viento a su voluntad

    • Puede Generar burbujas de viendo que sirven como escudo.
    • Puede Crear tornados de proporciones medianas a base de la propia manipulación del viento.
    • Puede usar el viendo para generar ráfagas tan filosas como navajas.
     
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  3. Alek Ademir

    Alek Ademir Un líder protegerá a quienes lo sigan.

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    Súper-Humano
    Alek Holter
    21 años / Canadiense
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    Tiene cabello castaño y ojos dorados que se vuelven rojos de vez en cuando. Mide 1.85m de complexión delgada, pero fuerte. Suele vestir de rojo con gafas de sol para ocultar sus ojos y un colgante de plata al cuello.

    Historia
    Alek vivió su infancia en un pueblo de Ontario, Canadá, cerca de un bosque donde su padre le enseñaba a cazar presas pequeñas, en el bosque decían había una manada de lobos y por ello siempre dos grandes perros los acompañaban. Alek no era bueno haciendo amigos luego de que su madre muriera por el cáncer en sus pulmones.
    Cuando Alek fue un poco más mayor comenzó a cazar solo y entrenar a dos jóvenes perros, que su padre le regaló. Skoll un perro de pelaje blanco con el lomo gris y su hermano Hati de pelaje negro con el pecho grisáceo.

    Una noche entrenaba con el arco, se le había hecho tarde, pero la luz de los meteoritos era suficiente para apuntar bien. En un momento ambos perros, a unos pasos detrás de él, comenzaron a gruñir y ladrar, al mirar hacia la derecha vio a un trio de lobos gruñendo a los perros. Un aullido y la respuesta del lobo que tenía en frente le aviso que posiblemente toda la manada apareciera pronto. Alek, intentando penar en algo para ahuyentarlos, vio como Hati se le echaba encima al lobo más cercano. Aun cuando su tamaño era casi el mismo, el chico quiso gritar “No” sin embargo algo golpeó su nuca quitándole la voz, cerró los ojos por el dolor a la vez que casi pierde el equilibrio.
    Recordando que estaba frente a depredadores, abrió los ojos rápidamente viendo todo de color rojo, pestañeó un poco y pudo ver lo que pasaba aun cuando su vista seguía mostrando el color rojizo en todo y todos.

    Lobos y perros por igual le miraban encogidos, como con miedo. Un gruñido brotó de su pecho y los lobos vacilaron antes de correr de nuevo al bosque, los perros se encogieron aún más, pero se mantuvieron quietos. Luego de minutos se tranquilizó y pudo ver normal de nuevo, tranquilizó a sus mascotas y los llevó a casa.

    Pasó un años en el que se acostumbró a sus nuevas habilidades, también acostumbró a los perros que ahora eran sus compañeros en su nuevo trabajo en Japón como policía, tuvo que cambiar de país a uno en el que sus nuevos ojos amarillos-rojos no llamaran tanto la atención.


    Poder
    Hombre-lobo: Su Apariencia cambia levemente mostrando garras y colmillos junto a unos ojos rojos brillantes. (Tipo "Teen Wolf")
    • Puede moverse, correr y reaccionar más rápido, y tener más fuerza que un humano.
    • Sus ojos rojos ven en la oscuridad mucho mejor. Su olfato y oído tambien son mejores.
    • Sus heridas se curan más rápido y difícilmente pueden enfermar. Tambien pueden absorber el dolor de otros seres vivos para aliviarlos y en raras ocaciones curarlos, aunque esto último lo deja exhausto.
     
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    Última edición: 14 Feb 2018
  4. Autor
    Mr. Fortune

    Mr. Fortune Boy Of Clockwork Moderador

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    Creia que moriría en el abandono y sería la burla el rol te amo

    Si, todo está sin problemas, solo recuerda tener un poquito en cuenta hacerlo no tan inmortal xD
    Pero todo está safe!
     
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  5. Elsen

    Elsen Ideo liberum

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    -Súper-humano-
    Nicholas Woodgate
    Origen: Inglaterra/Edad: 19 años
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    Apariencia:
    Mide 1.67 metros junto a un peso de 63 kilogramos.
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    Historia:
    Nicholas nació en el corazón de su nación, Londres. Durante su niñez conoció a un gran amigo que le acompañaría durante toda su vida llamado Edwin, ellos dos serían casi inseparables. Al seguir creciendo descubriría su afición, la astronomía, contemplar el firmamento desde la tierra y ver cuán complejo era el universo. Pero sus padres desaprobarían su decisión de dedicarse al estudio de las estrellas, lo consideraban una pérdida de tiempo y algo que no podría mantener cómodamente a su hijo, por lo tanto le sugirieron hasta el hartazgo que estudiara ingeniería, como su padre, o algún otra profesión útil en estos días, pero Nicholas se negaba rotundamente.
    A la edad de dieciséis años, estaba decidido a unirse al lado de las constelaciones pero antes de que sucediera eso, su amigo Edwin se paró ante él a pedirle si podría elegir otra profesión. Durante el intercambio de palabras, Edwin mencionó que esa bazofia de sueño no le serviría de nada, esa palabra fue como una aguja clavándose en su pecho. Nicholas, sintió una tremenda decepción por parte de Edwin a quién respetaba demasiado y, pensaba que serían amigos para la eternidad.

    Luego de aquella tensa conversación, dejó la ciudad junto a su familia, amigos, recuerdos, para ir hacia lo salvaje del exterior. Finalmente, se encontró frente a un gran río con una corriente fuerte al caer la noche, durante la Convergencia de Plata. Demasiadas cosas pasaban por su cabeza, como el suicidio. Hasta que decidió mejor no hacer lo que tenía en mente, pero entonces, sintió como si una flecha se estuviese incrustado en su espalda, atravesando los tejidos de carne de su cuerpo. Aquella sensación fue lo suficientemente fuerte como para hacerlo caer directo a la corriente y de paso, haciéndolo golpear contra una roca la cuál lo dejó inconsciente, dejándolo a merced de la corriente.

    Afortunada o desafortunadamente, Nicholas logró sobrevivir. Aún sentía un dolor sobre su espalda aunque no era tan grave. Se encontraba en un lugar el cual desconocía, así que sólo trato de levantarse, pero en ese momento se sintió extraño, sentía que su cuerpo emanaba una clase de energía que nunca había conocido antes, unos instantes después su cuerpo comenzó a emanar fuertemente un aura negra que le cubría. No tenía idea de por qué sucedía esto, así que trató de conectar los puntos. Lo último que recordaba antes de caer, fue que ojalá una oscuridad tragara todo su ser y lo hiciera desaparecer para no estar más.

    Tres años después del suceso, Nicholas reside actualmente en Tokyo, Japón. Logró obtener una pensión mensual para cubrir sus gastos, aún no obtiene un trabajo, tiene un título prematuro en derecho aunque aún no ha estado a cargo de algún caso.




    P
    oder:"Ondas oscuras": Su cuerpo es capaz de emanar un aura negra que le cubra.

    -Puede lanzar una onda de oscuridad que dejará petrificado durante un periodo máximo de una hora.

    -Genera una cúpula de un diámetro de más de un kilómetro, que sume en oscuridad el ambiente y aumenta la gravedad para dificultar la movilidad.
    -Es capaz de crear una esfera la negra en la cuál puede tele-transportarse a si mismo o a objetivos.
    -También puede crear mantos oscuros como protección a ataques físicos o indirectos.

     
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    Última edición: 13 Feb 2018
  6. Devian Lilith

    Devian Lilith Hero of Charity

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    -Súperhumano-

    Michele Allegri

    [ 21 años / Italiano]


    Apariencia
    Mide 1.72 metros y pesa 68 kg. Su cabello natural es castaño, con las puntas del cabello teñidas de carmín, igual que sus ojos.
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    Historia/Cómo fue que el cristal cayó en el

    Nació en Nápoles dónde vivió una infancia común con sus dos padres y su hermana pequeña hasta que cumplió 10 años y se mudaron a Japón. La familia de su tío se había mudado un par de años anteriores y habían instalado su propio restaurante de comida italiana en la capital, para hacer más grande el negocio, pero al mismo tiempo conservar el ambiente familiar, le pidieron a los padres de Michael que migraran al país de oriente, asentándose de manera permanente.

    Sin embargo, la mudanza le trajo más problemas de lo que esperaba a Michele. Resintió el cambio de país y de idioma, dónde le frustraba no entenderse con lo que le rodeaba, ni si quiera con los programas de televisión. Ello, por supuesto, le provocó un desempeño pobre en la escuela, le hizo objeto de burlas y de acoso escolar por parte de sus compañeros, quienes lo ridiculizaban por su forma de hablar y aspecto. En lugar de que sus padres se mostraran comprensivos con él, le exigían que se esforzara más, lo llenaron de estrés adicional, e inclusive sus primos lo trataban como un tonto. Todo eso provocó que desarrollara una personalidad introvertida, ansiosa e insegura. Si bien su situación mejoró considerablemente durante sus años de secundaria, el daño ya estaba hecho.

    Durante la preparatoria desarrolló una fijación por el anime, el manga e incluso le tomó amor al cosplay. Cada cierto tiempo, cuando no estaba trabajando como mesero en el restaurante familiar, asistía a convenciones para conseguir variedad de productos, así como también forjó una variedad de amistades por internet, de diferentes países. Al entrar a la universidad se volvió más recatado, pero seguía asistiendo a algunas convenciones esporádicas. Actualmente estudia una carrera en educación motivado en ayudar a aquellos niños con dificultades de aprendizaje como las que él tuvo de joven.

    La noche de la convergencia se encontraba tirando la basura del restaurante, distrayéndose con el fenómeno en el cielo. Un trozo del meteorito impactó en su ojo, pero no le dio mucha importancia pues pronto le llamaron adentro para que ayudara a acomodar las sillas del restaurante sobre las mesas. Había tantas que se cansó de sólo verlas, deseando en ese momento que todas se acomodaran con tan solo pensarlo, sin esperar que en cuestión de segundos los muebles de madera vibraran y se tambalearan, para después salir despedidos hacia los lados. No dijo nada de lo sucedido a su familia, pero en secreto, en su habitación comenzó a practicar con objetos pequeños, y cuando se quedaba solo probó con otros más grandes.

    Un año ha pasado de lo sucedido, y aunque sabe que la extraña lluvia de estrellas fue responsable, decidió no investigar demasiado al respecto, usando su don esporádicamente para su beneficio y a veces para ayudar personas que se encuentra en la calle.


    Poder
    Telekinesis
    —Manipula objetos con la mente. Los mueve, levita, arroja contra otras personas y en ocasiones hasta los rompe con la presión adecuada.
    —Puede controlar múltiples objetos pequeños al mismo tiempo o un número limitado de elementos muy pesados, máximo dos, siempre que combinados no superen un peso de 500 kg.
    —Con la concentración apropiada se levita a él mismo y a otras personas. Entre mayor sea el número, más concentración y gasto de energía requiere. Lo mismo aplica si intenta inmovilizar a otros.
    —Crea burbujas telequinéticas que le sirven como escudo para protegerse o apresar a otros.



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    -Cazador-

    Robert "Bobby" Marshall
    [ 26 años / Estadounidense ]

    Apariencia
    Mide 1.82 y pesa 76 g. Tanto sus cabellos como sus ojos son de color púrpura.
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    Historia/Cómo fue que el cristal cayó en el

    Robert tuvo una fijación temprana por el esoterismo. Su padre era profesor de historia y su madre poetisa. Desde pequeño estuvo acostumbrado a los cuentos fantásticos sobre cualquier tema, pero sus favoritos eran aquellos que contenían elementos mitológicos. Su gusto creció con él y cuando era un chico de edad escolar leía enciclopedias y tomos dedicados a dioses, semi-dioses, leyendas y poderes místicos. En alguna ocasión llegó a oír la leyenda de una colosal lluvia de estrellas, diferente de cualquier otra, que otorgaba deseos a quién la presenciaba. Una parte de él sabía que sólo era un cuento ficticio pero aun así conservó el rumor en su memoria.

    De joven era el tipo de chico que le cuenta a sus demás compañeros cuentos fantásticos, así como historias de terror ideales para la fogata. Familiarizado con el folclor de varias ciudades, pueblos y culturas diferentes; sus dioses y monstruos. Todo eso le maravillaba. Fue natural para él seguir los pasos de su madre y convertirse en escritor, pero él se dedicaría de lleno no sólo a la fantasía, sino también a la ciencia ficción que era otro de los temas que los apasionaba.

    Cuando le tocó ser participé de la convergencia recordó su memoria infantil y se preparó para pedir un deseo mientras veía los fragmentos brillantes cruzar por el cielo. Deseo que la verdad nunca se le escapara, que tan sólo con ver a alguien pudiera conocer la verdad de esa persona, sus intereses y sus miedos, lo que sentía y como era. Todo ello a la par de que un fragmento se enterraba en su muñeca izquierda. Tomó el dolor punzante como una aguja que pinchó su burbuja de inocencia y regresó adentro de su casa.

    Fue lento, pero gradualmente empezó a oír voces en su cabeza, voces que le habrían convencido de que estaba loco de no ser porque reconocía a las personas que le hablaban. Eran las voces de sus conocidos, vecinos y amistades, podía oír sus pensamientos y eso lo sorprendió. Puso a prueba su nuevo don y lo entrenó en secreto, de tal forma que cuando fuera a un estadio lleno de gente no se sintiera abrumado por la enorme cantidad de pensamientos a su alrededor, sino que pudiera encender y apagar su poder a voluntad como si fuera un interruptor… y le funcionó. Después se centró en ir más allá, buscar por información, recuerdos en específico, conocimientos, ideas, de tal forma que pudiera desnudar la mente ajena en cuestión de minutos.

    Luego de pulir sus habilidades por un tiempo decidió comercializar con su talento, convirtiéndose en una especie de asesor privado que pudiera garantizarles a empresarios información de utilidad. Saber si su contador lees robaba, si alguno de sus familiares era de desconfianza o hasta infidelidades por parte de su pareja. Él les leía la mente a los sospechosos y más tarde exponía los secretos a sus clientes. Se hizo de buena fama que no tardó en ser notada por los agentes de P.R.I.S.M. Lo secuestraron y estuvieron a punto de eliminarlo, de no ser porque él sabía lo que buscaban y se ofreció a serles de utilidad en su búsqueda de fragmentos.

    Desde entonces, lleva seis meses siendo un cazador de P.R.I.S.M., alguien que identifica a otros con fragmentos y los pone a disposición de la organización para que haga lo que les venga en gana con ellos. Se mudó a Japón recientemente con el fin de detectar más súper humanos para sus jefes.


    Poder
    Telepatía
    —Lee la mente de las personas a su alrededor, en un radio máximo de 200 metros. Sus pensamientos, ideas, recuerdos y por lo mismo puede saber qué es lo que están haciendo al momento de la lectura.
    —Puede comunicarse telepáticamente con otros dentro de su radio de alcance, hacerlo con una sola persona en particular o involucrar hasta otros cuatro individuos.
    —Ejerciendo presión en la mente de otros puede provocarles dolores de cabeza, migrañas, pérdida de la concentración. Si están muy cansados o vulnerables hasta puede inducirles sueño.
    —También puede insertar ideas, pensamientos y percepciones en otros para persuadirlos a que se comporten de una determinada forma.


     
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  7. Kenma

    Kenma

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    Elam Voulgaris
    20 años || Griego

    Protector de Cristales

    APARIENCIA: De complexión delgada, tiene una estatura de un metro con setenta y cuatro centímetros (1,74) y pesa alrededor de sesenta y cuatro kilos. Su cabello es largo hacia atrás, desmechado, de un color azabache intenso en el que resalta un mechón violeta que hace juego con la tonalidad de sus ojos.

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    HISTORIA: Desconoce quiénes son sus padres biológicos, ya que fue encontrado por un turista en el Partenón ateniense, casi sin signos vitales. En el hospital al que fue trasladado inmediatamente, los médicos informaron que tenía una deficiencia cardíaca que hacía muy escasa la posibilidad de que llegara a una edad adulta; a pesar de eso, Altair, quien lo había hallado, decidió acogerlo como su hijo y le dio por nombre Elam, que significa “Por siempre”, como una plegaria de larga vida para él.

    Aun siendo descendiente de griegos, Altair residía en Japón, en un poblado bastante alejado de Kyoto, donde crió al pequeño Elam, siempre contándole sobre el universo, las constelaciones, y las estrellas. También le enseñó a tocar el violín y se encargó de escolarizarlo en casa, debido a que no podía someterse a la presión y el esfuerzo que significaba asistir a una escuela.

    Cuando Elam tuvo la suficiente edad para comprenderlo, le habló sobre su vida y sobre aquella ocupación que realizaba en secreto. Todo remitía a una vieja historia sobre la Convergencia Plateada, de la que le había hablado cuando niño y que siempre había sido su favorita. Altair era un Protector de Cristales y, como tal, tenía también una habilidad especial: su cuerpo envejecía muy lentamente, por lo que llevaba viviendo cientos de años, siempre trasladándose de un lugar a otro, no sólo por el hecho de buscar y proteger a quienes, como él, llevaban un cristal dentro de sí, sino por las sospechas que podría levantar al no cambiar su apariencia en tanto tiempo.

    Desde entonces, un ansioso Elam, que conforme el tiempo pasaba sufría con más frecuencia los avatares de su enfermedad, se sentaba en el patio durante las noches, a la espera de algo milagroso como una nueva Convergencia Plateada. Tomó tiempo, pero llegó para sus diecinueve años, durante un ataque que, de no haberse incrustado un cristal en su pecho, se habría llevado su último suspiro; en ese instante, en su mente y en su corazón, sólo podía desear curarse y vivir, no quería morir, quería seguir viviendo.

    Cuando despertó, un par de días después, Altair le contó que lo había encontrado inconsciente y que había llamado al médico, temiéndose lo peor. Sin embargo, la sorpresa fue descubrir que ya no había rastros de enfermedad alguna, y ambos sabían por qué. A juzgar por la erradicación del padecimiento, probaron con pequeños animales heridos para determinar en qué consistía esa habilidad y, con el correr de los meses, perfeccionarla.

    Como el padre que le acogió, Elam decidió volverse un Protector, no sólo de Cristales, sino de las personas que habían sido bendecidas por ellos, igual que él.

    PODER:
    Curación. Al hacer contacto piel a piel con aquel que padece, es capaz de librarle del dolor y la afección; puede tratarse de algo más profundo, como una enfermedad que no es visible a los ojos, como también puede ser algo externo, como una quemadura o un corte. Desde luego, curar a alguien con un padecimiento más profundo requiere de mucha concentración y, como consecuencia, podría hacerle perder el conocimiento por un tiempo variable (horas, días, incluso semanas). A pesar de que, normalmente, no enferma, podría llegar a sufrir de fiebre si se ha excedido en el uso de sus poderes.
     
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  8. Autor
    Mr. Fortune

    Mr. Fortune Boy Of Clockwork Moderador

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    El inicio del todo: City Lights
    [Introducciones]
    Ubicación: Centro de la ciudad de Tokyo Japón
    8:00 PM


    Era una noche bastante tranquila, aunque eran días de invierno el clima se estaba portando especialmente agradable las ultimas semanas, el bullicio de las calles de la famosa ciudad nipona siempre se hacia mostrar y destellando luces de colores adornaba el cielo nocturno para todos y cada uno de sus residentes.
    Aun después de un año de la convergencia plateada, era claro y notable que varias personas a lo largo del mundo había sido afectadas por los potentes cristales, aun no sabían si era una bendición o por lo contrario la estupidez humana la convertiría en la peor de las maldiciones, una que incluía la muerte. Era interesante el que existiesen seres que sobrepasaran los limites humanos convirtiéndose en extraordinarios, ya habría oportunidad de encargarse de los malditos que solo buscaban el poder a base de la muerte ajena, pero esa, seria otra historia...
    :101: :101: :101: :101: :101: :101: :101: :101: :101: :101: :101:

    Off: Creare otro chico malo, van a hacer falta
    Devian LilithDevian Lilith SIEMPRE HACES PERSONAJES TODOS BELLOS :92::92::92::92:
     
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  9. Kenma

    Kenma

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    Aún parecía un sueño que, después de un año, siguiera con vida y tan saludable. En sólo doce meses, su mundo había virado trescientos sesenta grados, permitiéndole hacer lo que sólo había fantaseado durante mucho tiempo: practicar ejercicio, comer lo que se le antojara, pasear libremente, independiente del clima, dormir sin temer jamás volver a despertar, que su cuerpo ya no padeciera los avatares de la enfermedad, relacionarse con otras personas sin miedo a que algún virus acortara su esperanza de vida. Ahora, más bien, era como si él mismo se hubiese transformado en la esperanza de vida para muchos otros, no sólo por su decisión de convertirse en Protector de Cristales.

    ¿Todavía estás practicando con la espada, Elam? —irrumpió en la habitación que tenía todo el aspecto de un típico dojo japonés, recargándose en el umbral de la puerta.

    Altair. —lo llamó, deteniendo el blandir de su katana al instante. Con la manga de la ropa secó su frente, para después desplomarse en el suelo por algunos minutos— Bueno, ya sabes que mi poder no es precisamente útil en combate, si quiero proteger a alguien y protegerme a mí mismo, debo desarrollar otras cualidades.

    Para sólo haber pasado un año, has mejorado mucho. —entrecerró los ojos, dibujando una tenue sonrisa— Has incursionado en muchas cosas, ¿no? Arquería, espada, artes marciales, armas de fuego.

    Como no solía hacerlo frente a extraños, Elam rió: — Tenía que saber un poco de todo, después especializarme en aquello que se me daba mejor. —confesó. Desde luego, las armas de fuego no eran su punto fuerte, exactamente, aunque sabía cómo manejarlas para salir de algún apuro, si se daba la ocasión.

    Altair era un hombre que, a pesar de todos los años vividos, continuaba aparentando tener, como mucho, unos treinta. De cabellos ondulados de color café, a menudo recogidos en una trenza, y ojos grises, fue quien instruyó en diversas disciplinas a su hijo adoptivo, sobre todo después de que su salud mejorara. Aunque diera la impresión de ser completamente despreocupado y vago, en realidad se tomaba el asunto de los Cristales con extrema seriedad. Ese era el motivo por el que interrumpía el entrenamiento de Elam, a quien procuraba no distraer cuando se encontraba en eso, y él lo sabía muy bien.

    ¿Ha pasado algo? —miró a su padre, clavando sus sagaces ojos violetas en él.

    Tenemos que viajar a Tokyo. Tengo indicios de varios portadores de Cristales allí, y los cazadores se han puesto en marcha también. —respondió, sin rodeos ni pizca de jocosidad.

    ¿Cuándo partimos? —apoyó la espada envainada en el suelo, ayudándose con ella para incorporarse.

    Esta misma noche. Mientras más pronto lleguemos, mejor. Nos dividiremos los indicios para buscarlos.

    Tras un breve intercambio de miradas, sólo restó preparar las maletas para el viaje. No era extraño que, repentinamente y por varias semanas, dejaran su casa en Kyoto para seguir pistas sobre personas que, como Elam, hubiesen desarrollado alguna habilidad impensable para la raza humana. Hasta ahora, no habían tenido demasiada suerte, pues la organización P.R.I.S.M. estaba poniendo bastantes obstáculos en el camino; habrían sido sólo unas tres o cuatro personas que aceptaron su ayuda, a las que mantenían escondidas hasta el momento.

    Una vez en Tokyo y registrados en un hotel, Altair y Elam tomaron caminos diferentes para registrar la ciudad que, como siempre, se caracterizaba por el constante movimiento y el bullicio de aquellos que no podían detenerse siquiera dos minutos, siempre absortos en la inmediatez y la tecnología.

    No sería tan tedioso si al menos tuviésemos unos nombres, o direcciones. —suspiró, apoyando la mejilla en la palma de su mano.

    Se había pasado horas investigando, hasta que se hicieron las ocho de la noche y su cuerpo le exigió un respiro. Se detuvo en una cafetería para beber un delicioso y reparador café, junto a unos rollos de canela, el único dulce al que jamás diría que no.

    ºº || ºº || ºº
    Como no dejaron instrucciones específicas, lo dejé hasta ahí, espero que esté bien xD.
     
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  10. Devian Lilith

    Devian Lilith Hero of Charity

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    Michele.jpg Michele POV

    Aquella había sido una atareada tarde en la universidad, con proyectos y tareas por montón que preparar y adelantar. No era raro que en ocasiones así permaneciera más tarde de lo habitual en el campus, rodeado de otros compañeros que junto a él se preparaban arduamente, estudiando con dedicación dentro de la biblioteca. Se despidió con gentileza de dos compañeras suyas que tomarían autobús. En cambio, él y otro compañero transitaron hasta la estación de trenes. A esa hora el tráfico de gente era significativamente menor que en las mañanas, aunque no por ello los trenes vendrían vacíos.

    A mitad de camino revisó la hora marcada en el reloj de la estación, e hizo cuentas del tiempo que le demoraría llegar a su destino. Serían unos cuántos minutos previos a las ocho de la noche y el pensamiento le hizo formar un mohín en el rostro. Si llegaba temprano lo pondrían a ayudar con algunas mesas antes de dormir. Pero si mataba algunos minutos fueras antes de llegar a la casa podría simplemente tomar un baño caliente e ir a dormir.

    Espero que las librerías no cierren temprano —masculló en voz alta sin esperar que sus palabras hicieran que su compañero despegara la vista de su celular.

    ¿Librería? Pudiste sacar un libro de la biblioteca en vez de comprarlo. —Allegri negó calmadamente pues no era nada relacionado con la universidad lo que le rondaba la mente.

    Pensaba comprar el siguiente número de un manga que estoy leyendo. Se supone que salió hace unos días pero no lo he podido comprar hasta ahora. Hoy sería un buen día para hacerlo. —La sonrisa que llevaba en su rostro irradiaba confianza y determinación, cualidades que en nada contagiaron al otro muchacho. Con una última mirada desaprobatoria el chico volvió a lo suyo y no conforme con demeritar el entusiasmo de Michele, expresó su mordaz opinión.

    Tú y tus cosas de siempre, Allegri-kun. Cualquiera creía que a estas alturas ya lo habrías superado. —Algo bastante irónico viniendo de un adicto a los juegos de celular—. No puedes actuar como un adolescente todo el tiempo, tienes que crecer. Estudias para ser maestro no para ser un estudiante.

    Michele ya estaba acostumbrado a que la gente a su alrededor tirara por la borda sus ánimos, así que no le sorprendió que se expresaran de esa forma sobre sus gustos y aficiones. Ello no hizo que le lastimara menos.

    Corteses despedidas a la hora de partir rumbos fue lo último que se expresaron entre ellos. Cuando salió a las calles, las luces brillantes de los edificios lo recibieron recordándole que Tokyo era una de las ciudades más vivas del mundo y que, para su fortuna, algunos negocios seguían operando. Entró a su librería local y se paseó por los estantes buscando aquello que era de su interés, pero mató tiempo adicional observando otros títulos y curiosidades. Eran alrededor de las ocho con cinco minutos cuando acudió a la caja registradora.

    Sólo esto, por favor. —Pusieron su adquisición en una bolsa y le desearon una feliz noche con próximo retorno. En lugar de ir directo hacia su casa, se detuvo en un puesto de comida en la calle—. Tengo hambre. Seguro que sólo habrá sopas esperando en casa, como siempre. —O en el peor de los casos la cocina familiar terminaba vacía y a él le tocaba hacerse de comer. No tenía caso esperar para adivinar, tomó asiento en el lugar, pidió un okonomiyaki y mientras esperaba y comía se dispuso a ojear la historia que compró.

    Una boba sonrisa se le dibujó cuando sigilosamente acercó su plató con la mente en lugar de usar las manos.



    Bobby.jpg Bobby POV

    Desde la ventana del hotel donde se hospedaba podía ver la multitud de luces de esa ciudad oriental cuyo brillo opacaba a las estrellas en el cielo. El manto celeste ya estaba envuelto en oscuridad y el frío de la noche se filtraba por la recámara aunque él, acostumbrado a las nevadas invernales, apenas y resultaba afectado por ello. Llevaba poco tiempo en ese sitio, familiarizándose con la gente y con el idioma a la velocidad más rápida que podía. No era una tarea fácil, lo sabía, pero bajo la amenaza de muerte de cualquiera de sus familiares cooperar con ese singular grupo terrorista era todo lo que tenía. Pronto vendrían a tocar para demandarle que estuviera listo, y por ello ya vestía ropas abrigadoras de antemano.

    A los segundos de reducir su cigarrillo a cenizas la puerta sonó.

    Voy —exhaló con dramatismo el humo del cigarro y después avanzó hasta la puerta, abriéndola y reconociendo al sujeto frente a él.

    Ya es hora.

    Me lo imaginé —respondió taciturno. Para nada entusiasmado por lo que tenía que ser aunque tampoco negándose a ser cooperativo, un apático natural a ese punto—. Dame unos segundos. Dejé el celular cargándose —para no dar malas impresiones dejó la puerta perfectamente abierta de tal forma que el agente de P.R.I.S.M. pudiera fisgonear sin culpa. No había nada de especial en el cuarto, más allá de las cortinas perfectamente abiertas para admirar la vista. Robert tomó su aparato, una bufanda y caminó hacia el sujeto—. Después de ti.

    La música del elevador le era mucho más entretenida que picar alrededor de la superficie cerebral del tipo a su lado. Desde que la organización contrató sus servicios, parecía que cada agente con el que se topaba había sido entrenado para repetir insaciablemente frases trilladas y repetitivas, con la esperanza de generar alguna especie de interferencia telepática que le dificultara leer sus mentes. Funcionaba, pero la verdad es que si se esforzaba por ir más allá podía llegar con facilidad a obtener datos superficiales pero menos molestos que los pensamientos repetitivos. En todo caso, siempre podía intentar tener una conversación casual antes de intentar leer la mente de alguien. Eso siempre tenía resultados positivos.

    ¿Vamos a dar vueltas por ahí con la esperanza de que pesque algo, o…? —preguntó Robert con poco tacto y un sarcasmo nada apreciable para el japonés promedio, tomando asiento en la camioneta negra que lo trasportaría. Él ya había insistido múltiples veces en lo peligroso e inútil que era ponerse a escuchar pensamientos en medio de grandes aglomeraciones de personas. Como toda esa lluvia de voces lo distraía y poco servía para detectar súper humanos. Sus jefes parecieron reconsiderar este hecho.

    Te llevaremos a un sector. Lo inspeccionarás y sí confirmas contacto, te comunicarás con nosotros para que nuestras tropas tomen acciones. Además de este auto, otros dos viajarán de cerca, a una distancia prudente. —Llevar refuerzos a todos lados los hacía sentir listos y preparados—. En caso de que no encuentres nada, descartaremos este sector y seguiremos con otro mañana. Así hasta dar con algún objetivo.

    Productivos, sí, pero seguían tan a ciegas como siempre. Mejor para Robert.

    Cuando llegaron al punto de interés descendió calmado, pero insistió en que su escolta se quedara a bordo.

    Caminaré. Me hace lucir menos sospechoso que contigo siguiéndote. No te preocupes, si encuentro algo sentirás un piquete en la cabeza —prometió para después cambiar a comunicación telepática—: Y mi voz dentro de tu cabeza.

    Su habilidad de convencimiento fue suficiente, aunque Bobby podía separar un poco sus propios intereses, siendo más amigable de lo usual de encontrar compañía interesante.

    Si los rumores de una gran concentración de súper humanos por aquí eran ciertos, quizá tendría una oportunidad de quitarse a los de P.R.I.S.M. de encima. Y sino, bien podía jugar sus cartas para ser el último súper humano en pie.



    Eso es todo por ahora. ¡Saludos!
     
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  11. Elsen

    Elsen Ideo liberum

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    -Nicholas Woodgate-

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    Oficina, alrededor del medio día, entre documento y documento; entre hoja y hoja; línea a línea; letra a letra, escribía el reporte mensual sobre mi actividad periódica dentro del mes que debía de presentar. Como es costumbre, todo se encontraba sin un registro activo, cero casos y ningún archivo clasificado en mi expediente. Mientras seguía presionando con mis dedos las teclas de la máquina de escritura, sin dejar de escribir mi reporte, sentía una leve frustración aunque no en gran medida puesto que ya me había acostumbrado a este mal sabor de boca. Haberme graduado prematuramente en derecho fue la causa que dio como consecuencia mis ya casi extintas posibilidades para encontrar una vacante para siquiera mi primer caso, pero no debía de desanimarme demasiado debido a que no llevo demasiado tiempo desde que me gradué.

    Pero aún dicho esto no podía dejar de tener un poco de culpabilidad, por lo que proseguí con mi papeleo sin distraerme. Lo más positivo de la situación era el gran silencio que guardaba la sala en donde se encontraba mi oficina, lo que por supuesto, me permitía tener un mayor enfoque en mis tareas. Detalladamente en el cuarto había un escritorio con mi fiel máquina de escribir, una pila de hojas, una lámpara verdosa y un par de gavetas dentro del escritorio, y una silla en donde me encontraba sentado delante en donde yacía mi diploma universitario, en un marco dorado sobre el muro. Al lado derecho se ubicaba una ventana con persianas que permanecía cerrada, a un lado de la venta se encontraba una estantería medianamente llena de libros y nada más.

    Siete horas más tarde, a punto de caer la noche, finalmente el documento ya había sido completamente terminado sin antes ser revisado minuciosamente. Por lo general, suelo estar más empeñado en mi deberes que en mi mismo así que normalmente termino con un apetito y, esta vez no sería la excepción. Por lo que ni corto ni perezoso entregué mi expediente, cerré mi oficina para posteriormente salir a las calles tratando de encontrar algo que se me hiciese apetecible, aunque tampoco podía exigir demasiado.

    Normalmente, suelo preferir cocinar por mi mismo pero con esta fatiga, al estar literalmente todo el día escribiendo sin detenerme, no era adecuado hacerlo esta vez.

    -El brillo resplandeciente de la ciudad siempre había sido de mi agrado-agregaba en mis pensamientos mientras caminaba por las calles, hasta que encontré una cafetería que parecía de mi agrado por lo que entré sin más dilatación-

    Al entrar cabe destacar que no había ninguna presencia presente, hasta que mis ojos distinguieron a un joven de,¿20?¿21 años?. Sin prestar demasiada atención, elegí sentarme unas mesas de distancia entre aquel sujeto y yo, teniendo junto a mi una ventana en donde podía visualizar la gran ciudad, además de un par de puestos de comida callejera y la basta masa de personas.

    Preferí beber un poco de té, debido a que lo disfruto mayoritariamente al café, junto a un par de bizcochos de vainilla con un glaseado de fresas mientras disfrutaba de la vista que ofrecían las calles.

    Mientras revolvía el azúcar en el té comenzaba a hacerme la misma pregunta,¿y su hubiese elegido astronomía?¿y si...?

    Mejor debería dejar de preguntarme lo mismo, mejor no retroceder en el tiempo. Sin nada más que pensar ni hacer, comencé a beber de la taza, remojando mis labios con el líquido que se vertía dentro de mi boca, con mis ojos fijos en las calles, aún si no miraba a nada ni nadie.


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    Mr. FortuneMr. Fortune
    Lamento la demora, esperé a que fuese mi tiempo

    KenmaKenma
    Espero que no te moleste que haya hecho una breve mención de tu personaje

    Devian LilithDevian Lilith
    Probablemente también Nicholas haya topado su vista con Michele
     
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  12. Alek Ademir

    Alek Ademir Un líder protegerá a quienes lo sigan.

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    Alek Holter

    En las bulliciosas calles del centro, Alek se encontraba en su uniforme recostado en una pared dejando que la gente pasara delante de él, sus ojos cubiertos por lentes de sol para proteger sus sensibles ojos de las luces neón y todas las pantallas moviéndose al mostrar diferentes comerciales. A su lado un perro negro le bufaba a otro más pequeño para que lo dejara en paz.

    ¿Nunca socializaras, Hati? —Dijo con voz burlesca mientras acariciaba una de sus orejas, el perro solo volvió a gruñir cuando el insistente cachorro se volvió a acercar.

    Es peligroso acercarse, amigo Pensó al verlo insistir tanto, sus ojos brillaron rojos tras los cristales negros y el perro salió corriendo esta vez. Una vez sus ojos volvieron a la normalidad llamó a su compañero canino y camino por entre la gente, la cual respetó su espacio personal como normalmente no harían con otra persona. Este poder que confería un simple uniforme es lo que lo había llevado a volverse policía… Y es uno de los pocos trabajos en los que me dejan llevar a mi manada, aunque solo sea uno a la vez.

    Una brisa fresca le golpeó el rostro cuando entró a una calle con mucha menos gente, se quitó las gafas colgándolas en el cuello de su camiseta y siguió caminando hasta entrar en una calle llena de puestos de comida. Hati olfateó el aire y Alek reunió todas sus fuerzas para no hacer lo mismo, tomó más fuerte la correa y siguió su vigilancia.

    Miraba atentamente los puestos abarrotados de gente y solo de reojo los que estaban casi vacíos, por lo que cuando vio un plato moverse solo lo adjudicó a su mente centrada solo en la cantidad de olores y su estómago gruñendo. Aceleró el pasó y en unos minutos salió de aquella calle alejándose de la comida y entrando en un barrio de casas que a esta hora estaba medio vacío.

    A la próxima nos negaremos a un favor de Yuu. —Decidió mirando a su compañero que lo vio devuelta mientras seguía caminando. Yuu era un compañero de trabajo el cual le pidió que lo cubriera en su turno, por no-se-que compromiso. —Dudo sinceramente que ese “compromiso” se verdadero o importante…

    Si lo pensaba fríamente, a esta hora había pocos lugares a los que poder ir que se consideraran de emergencia. Alek ya había estado trabajando por 10 horas y aun le faltaban 4 más para terminar, si no tuviera tanta resistencia no podría haber hecho la vigilancia a pie y de forma efectiva, al menos había estado calmado y el frio no le molestaba. Lo que más le preocupaba era Skoll en su departamento, esperaba que no se pusiera a ladrar y aullar a esa hora o acabarían echándolo del edificio.

    Dejó de pensar en ello cuando tuvo que dejar paso a una camioneta negra, dejó de andar para seguirla con la vista. Suspiró cansado cuando la perdió de vista, no era solo lo sospechosas que eran todas las camionetas negras, un gran cliché, sino que… ¿Por qué todas debían oler a pólvora? Gruñó ante la lógica del universo y vio hacia la calle vacía antes de seguir el camino de aquel vehículo a un paso lento, no necesitaba verlo para seguir su rastro y así tampoco se delataba o interfería en alguna otra investigación Ya aprendí mi lección la última vez… Solo mantendré una pequeña vigilancia.

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    Devian LilithDevian Lilith Solo vi a tu primer personaje y la camioneta del segundo A la boca del lobo voyyy...

    KenmaKenma y ElsenElsen Los menciono porque pasé por donde estaban Y creo que estoy volviendo
     
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    Última edición: 20 Feb 2018 a las 14:34
  13. Autor
    Mr. Fortune

    Mr. Fortune Boy Of Clockwork Moderador

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    Kristya Gemini
    Calles, Centro de Tokyo

    Después de terminar su jornada, aquella tienda de libros le había abierto las puertas para convertirse en un Historiador bastante prometedor, especializándose en culturas antiguas y por su parte llevando al día sus investigaciones de esoterismo y astronomía, era un frecuente visitante de todas las tiendas de libros donde hubiera materiales invaluables al menos a su vista, algo que le ayudo a poder convertirse en uno de los asientes principales del museo de historia de Tokyo, tenia una vida tranquila y no podía pedir mas.
    Ayudado la dueña de la primer librería a la que el llego y ayudo, logro conservar un estado mental bastante tranquilo, y gracias a eso y al cristal la energía en su cuerpo corría natural logrando que al caminar una ligera brisa helada lo siguiera por donde iba pero no vio nada negativo a eso así que no hizo nada para detenerlo.
    Saliendo del museo siendo exactamente las 8:00pm decidió dar un paseo, había tenido bastante carga mental ese día, investigar libros que databan de fechas de casi 500 años atrás era cansado y aunque solo fueran dos, era material que solo podías tener una vez en la vida en tus manos, y convencido a absorber lo mas que pudiera termino con una jaqueca que aunque era molesta, era uno de esos pocos dolores que daban algo de satisfacción.

    Camino por una concentración de gente bastante significativa, había demasiadas personas como para ponerse a analizar a cada una de ellas, como el viento el solo gustaba de vagar y dejar a todos los demás envueltos en un desenfoque para su atención, aunque algo que siempre lo mataba eran los gatos, en la primer oportunidad que tenia al ver uno se acercaba a intentar acariciarlo o solo lo saludaba de paso, sentía que la forma de pensar de un gato era la mas natural y mas neutra posible, sentía gran respeto a ellos.
    Mientras caminaba por una calle donde había bastantes puestos de dulces para las personas que iban por la noche no dudo en comprar unos Dangos mientras disfrutaba del aire nocturno, al comparar Tokyo con los cielos de Rusia en donde no había prácticamente ninguna contaminación lumínica y las estrellas formaban un océano en el cielo, simplemente se opacaba al ver como las luces hacían desaparecer esa belleza completamente mágica.

    Mientras caminaba y empujado por el ritmo de la música entro a una Cafetería bastante peculiar, leería un poco en el lugar hasta antes de las 10 para irse a descansar, hoy quería probar algo nuevo y esa cafetería había ejercido una especie de poder magnético a el.
    Tomo uno de sus libros favoritos, el cual hablaba de mitología Griega y espero a que alguien del lugar fuera a tomar su pedido, a veces hacia eso cuando veía que había demasiada gente en las calles, prefería esperar a que hubiera la menor cantidad posible y así desplegar sentir su energía fluir sin hacer que alguna chica se le levantara la falda o hacer volar papeles de algunos otros que pasaran a su lado.


    :100: :100: :100: :100: :100: :100: :100: :100: :100:
    Devian LilithDevian Lilith Alek AdemirAlek Ademir ElsenElsen KenmaKenma terminadas las introducciones, podemos comenzar ahora s! :108::109::109::109:


    Muchas gracias por el aviso, yo no me puedo percatar directamente porque por lo regular veo el foro a través de celular, pero para la proxima me gustaria que por favor me hicieras saber y asi yo notifico al usuario via MP y no crear mensajes Spam aun cuando sea una advertencia, existen mejores metodos que hacerlo saber directamente en un tema ajeno a.
    Muchas gracias y espero la correcion de la firma del usuario.
     
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  14. Devian Lilith

    Devian Lilith Hero of Charity

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    [​IMG] Michele POV

    Usar sus poderes a plena luz de día en un lugar público y con varias personas presentes era uno de sus infantiles placeres recurrentes. Mover algo y pretender luego que nada pasó, no importaban si lo descubrían en el acto pues hacía cambios tan pequeños y superficiales que eran fáciles de adjudicar a cualquier cosa. Ya en veces ocasiones se había divertido con las expresiones de incredulidad a su alrededor. Personas que se frotaban los ojos reiteradas veces, como si eso les fuera a corroborar si los mágicos movimientos que vieron fueron reales o no, mientras Michele contenía su risilla de diablillo para él solo, con una expresión neutra en el rostro.

    ¡Oh! ¡Un perrito! —Ni la sabrosa comida o la historieta en sus manos fueron suficiente para ignorar al esponjoso can circulando en medio de la calle. Su cara se iluminó con alegría e intentó llamar su atención sacudiendo la mano para atraer la atención del animal, sin percatarse de que no iba solo. Tardo un poco más de tres segundos en asociar el andar del perro con el del oficial que caminaba a su par—. ¿Un perro entrenado? No se ven muchos de esos por aquí —tenía entendido que sólo los ocupaban en los aeropuertos.

    De pronto se sintió un completo torpe por no mirar al policía y en segundo lugar por querer distraer al perro de sus deberes. Se dio un par de golpes en la sien a modo de correctivo y hundió la cabeza de nuevo en su historieta esperando que nadie más hubiese notado su pública vergüenza.

    Gracias por la comida. —Se levantó y agradeció antes de alejarse del puesto.

    Su ruta de camino era exactamente por dónde el perro y su dueño cruzaron unos minutos antes, por ello no fue de extrañar que al doblar la esquina los viera de lejos, a punto de desaparecer por otra de las calles.

    ¿Estarán buscando droga o será una operación encubierta? Pero si fueran la segunda, necesitarían refuerzos, ¿no? —Su inquieta curiosidad le hizo seguir la misma dirección que el oficial y su perro, como si el duo no encajaran del todo en la pintura japonesa, y de cierta manera así era. La misma escena en Italia no le habría causado extrañeza alguna, pero aquí, al otro lado del mundo se sentía diferente—. ¿Será un perro guía? No, no recuerdo ver al policía con un bastón. ¿Y si están rastreando algo? Sí, eso puede ser —mascullaba por lo bajo mientras sus pies andaban a paso deliberado tras el fresco rastro de ambas figuras.

    Llegando a la esquina se replanteó lo que hacía. De continuar persiguiendo al oficial podía meterse en problemas, no solo porque llegaría tarde a casa, sino también porque podían levantarle una multa pública o algo por el estilo. Por otro lado, su familia siempre se molestaría de una o de otra forma. Y en cuanto al policía, siempre podía excusarse con que quería adoptar al perro o alguna excusa tonta de esa índole.

    Dicen que el que no arriesga no gana. Sólo será por un rato. —Y si tenía suerte de caminar por el sendero correcto. Iban varios pasos adelante y sino aceleraba el paso les perdería el rastro.



    [​IMG] Bobby POV

    Una de las mayores dificultades de cumplir su cometido es que la propia cultura japonesa parecía diseñada para hacer ver a todos sus habitantes iguales. No tenía nada que ver con las apariencias físicas, sino con la necesidad moral de encajar en el molde prediseñado de la sociedad.

    En occidente, una persona con una pieza del meteorito era lo suficientemente egocentrista para ponerse en el ojo del huracán en unos días. «Hombre que escupe fuego», «mujer que flota en el aire», ese tipo de títulos sensacionalistas abundaban en su país natal y tener cierto respaldo genuino que acababa por atraer la atención de P.R.I.S.M. ¡Vaya!, si hasta él mismo fue uno de los tantos estúpidos en intentar capitalizar su talento sin imaginar que aquello le traería más costos que beneficios a largo plazo. En cambio, en Japón nadie jugaba a hacerse el héroe. Nadie se ponía una cámara encima demandando atención más allá de en retos inocentes y triviales. De cierta manera tenía sentido que un telépata como él fuese usado como rastreador de primera mano en ese lugar.

    Extraño... —Por un momento detuvo su andar y observó por encima del hombro. ¿Estaba siendo paranoico o la suposición de estar siendo seguido por alguien era certera? No le sorprendería que alguno de los agentes quisiera pisarle los talones, ¿pero de verdad era necesario hacerle creer que iba solo y por su cuenta? Tal actitud lo ofendía de sobremanera.

    No es como si tuviera intención de escaparse, aunque sí le hubiese gustado algo de privacidad para poder jugar sus cartas.

    Ni hablar. Es lo que hay. —Reviró su vista al frente concentrándose en los despreocupados civiles.

    Una pareja cruzó cerca, ninguno tenía poderes. El mayor secreto de él era que odiaba su trabajo y el de ella que quería separarse sin encontrar el momento y las palabras apropiadas para hacerlo. Luego estaba una señora inconforme con su vida y con ella misma, un chico que se moría de ganas por ver una película a estrenarse en dos semanas y un señor que no podía quitarse de la cabeza la monumental pila de deudas que lo estaban asfixiando.

    Uno a uno les leía los pensamientos conforme los tenía cerca y sin hacer mayor alarde. Detectar a un súper humano era una tarea compleja, era como meter la mano en una pecera y esperar sacar el botón premiado en un solo intento, con cada cerebro siendo uno de los contenedores sellados y en la mayoría de las ocasiones sólo tenía un intento. Era natural que se equivocara algunas veces, pero si no había nada que llamara su atención poco podía hacer al respecto.

    A este paso terminaré en revisar todos los cuadrantes en tres meses —bufó de malhumor y frotándose el puente de la nariz con los dedos. Abusar de su talento tampoco era lo más recomendable—. Necesito una golosina o terminaré con una migraña antes de recorrer la mitad de esta sección.

    Se adentró en una cafetería para, precisamente, consumir algo de cafeína y azúcar que pusiera su mente en movimiento. Mientras estaba formado miró otra vez hacia su espalda, tenía curiosidad por ver al agente que lo seguía o si sólo había estado alucinando.

    Cuando llegó su turno de ordenar pidió un café caliente y una golosina, ambos los consumiría ahí mismo en el local.

    Pues ya que estoy aquí… —no perdía nada con escanear las mentes de los comensales. Si alguno tenía un recuerdo bochornoso hasta podrían sacarle una sonrisa.


    Alek AdemirAlek Ademir Michele está siguiendo al perro y al poli~ Era eso o hacer un post vacío xDu puedes confrontarlo si quieres. Bobby sospecha un poco de tu personaje pero no se imagina nada.
    Mr. FortuneMr. Fortune KenmaKenma ElsenElsen Cazador en el área. Tengan pensamientos bonitos (?)
     
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  15. Kenma

    Kenma

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    Apenas había empezado a degustar el café y sus rollitos de canela cuando el primer cliente, tomando como parámetro su llegada, ingresó. Era un muchacho unos centímetros más bajo, de apariencia albina, que daba la sensación de estar más enfocado en sí mismo que en su alrededor; algo no muy fuera de lo común en una ciudad como Tokyo, a decir verdad, donde todo pareciera correr a demasiada velocidad como para que sus habitantes se preocupasen los unos por los otros. Suspiró. Ojalá encontrar a los Portadores de Cristales fuese tan fácil como analizar el aspecto de las personas.

    Después de que el chico se sentara unas mesas más allá, junto a la ventana, se concentró en su teléfono. Había intentado contactar con Altair durante varios minutos, para saber si su suerte había sido mejor, pero no lo conseguía. ¿Seguiría tras alguna pista o sólo habría vuelto al hotel y estaría tomando un baño ahora mismo? Además, mientras estaba en ello, apenas se había percatado del mensaje de un chat que había sido enviado un par de horas antes. Se trataba de un amigo que había hecho por internet hace ya unos años, cuando su corazón aún amenazaba con dejar de latir en cualquier momento; nunca se enviaron fotos de sí mismos o se dijeron sus verdaderos nombres, pero no fue un impedimento para entablar una buena relación. Ambos, a su manera y por sus propios motivos, estaban más a gusto con ese tipo de comunicación y sólo llamándose entre ellos “Elle” y “Mich”.

    ¿Qué con esa imagen? —murmuró, esbozando una risa silenciosa al mirar la pantalla. Era típico de Mich enviarle alguna foto extraña o graciosa cuando la encontraba, y era costumbre suya responderle al instante, como si el comentario apropiado apareciera naturalmente en su cabeza— << Veo que estabas prestando atención, sí. Tu clase debe haber sido tan interesante que necesitaste mirar osos polares en tutú. >> —escribió.

    Para cuando presionó la tecla de envío, la segunda persona entró. Tenía un aspecto ligeramente extravagante, que hacía aún más obvio el hecho de ser extranjero y, dado el libro que cargaba consigo, debía tratarse de algún tipo de erudito. Lo único que verdaderamente captó la atención de Elam fue la ligera corriente fresca que acarició su cuerpo cuando el tipo pasó a su lado. Eso le llevó a observarlo detenidamente durante unos minutos más, hasta desistir.

    Habrá sido sólo la corriente de aire al abrir la puerta del local. —suspiró, volviéndose a echar sobre la mesa, jugueteando con su plato ya vacío.

    Ya cuando el tercer cliente entró, ni siquiera se esforzó en prestarle atención. Por más que los mirara una y otra vez, no significaba que aparecería algún cartel que dijera “Tengo un cristal, ¿podrías protegerme?”, sólo estaría perdiendo tiempo y energías. De hecho, si buscaba un método más eficiente para dar con ellos, lo ideal sería sentarse a platicar con cada uno para indagar por pistas, pero no era del tipo al que se le diera especialmente bien la socialización; después de pasar diecinueve años manteniendo el menor contacto posible con le gente, no sería justo pedirle ser un experto en la materia.

    Mejor volveré al hotel, podría toparme con buenas noticias allí. —susurró.

    Iba a apoyar las palmas en la mesilla para levantarse cuando un estruendo, proveniente del exterior, llamó su atención y la de varios de los que estaban en la cafetería. Por los gritos que se empezaron a escuchar, se habría tratado de un accidente. Alguien como Elam, sensible a aquello que se vinculara con la delgada línea entre la vida y la muerte, no necesitó pensarlo para que su cuerpo le llevara a la vereda, donde permanecería de pie un par de minutos, sin reaccionar.

    Por las voces de los transeúntes, que se atropellaban unas a otras, un coche había perdido el control y se había desviado de su carril, impactando contra un niño que caminaba por la acera. A pesar de eso, lo único en lo que se fijaban los violáceos ojos del griego era la escena de aquella madre que, desconsolada, lloraba y pedía a gritos por una ambulancia, mientras sostenía con fuerza la mano de su inconsciente y ensangrentado hijo. No era sólo por la delgada línea entre la vida y la muerte, era por aquel vínculo madre/hijo que nunca tuvo que era incapaz de mirar hacia otro lado, aun cuando Altair le recordó incontables veces que no debía hacer uso de su habilidad tan fácil, sobre todo frente a otras personas.

    Esta vez, su padre debería perdonarle, pues sus pies ya le guiaban junto a la mujer y su pequeño, mientras se quitaba los guantes que cubrían sus manos. Necesitaba el contacto piel a piel para hacerlo funcionar y, desde luego, mostrar una actitud que no delatara que estaba haciendo algo sobrenatural.

    Señora, cálmese. Ya han llamado a Emergencias, estarán aquí pronto y su hijo estará bien. —se acuclilló frente a ellos y posó las manos en los hombros de la mujer, en un intento por que le escuchara— Permítame revisar sus signos vitales, ¿sí? Sé un poco de esto.

    La fémina, que no conseguía reaccionar del todo por el shock, asintió. Esa fue la luz verde para que Elam sostuviera la mano del pequeño, a la altura de su muñeca, y se concentrara en sanar los daños que podrían hacer peligrar su vida. Después de todo, sería demasiado evidente si lo sanaba del todo, y él mismo se debilitaría por el esfuerzo. Estaba seguro de sólo dejar golpes leves para que los paramédicos y el hospital al que fuese trasladado se hiciesen cargo; de esa manera, no levantaría sospechas y estaría en paz consigo mismo.

    Él parece estar bien, señora, no creo que haya sufrido golpes severos. —soltó esa pequeña mano y volvió a mirar a la madre, que aguardaba al borde del llanto.

    ¡¿Lo dices de verdad?! —jamás hubiese esperado que reaccionara tan abrupta y desesperadamente, sosteniéndole por los brazos, como si no pudiese creer en sus palabras.

    De verdad, no creo que el coche le haya dado de lleno, se lo podrán confirmar los paramédicos. —señaló hacia atrás, donde algunas personas bajaban ya de una ambulancia.

    Intentó alejarse de la escena lo más pronto posible, antes de que alguien empezara a hacer preguntas, y se mezcló con la multitud que se había formado. Por lo que cuchicheaban los de su alrededor, el conductor del automóvil estaba bien, gracias a la bolsa de aire y al haber alcanzado a maniobrar a último momento.

    ºº || ºº || ºº
    Bien, intento ponerle un poco de acción desde el principio xD.
    ElsenElsen Mr. FortuneMr. Fortune Devian LilithDevian Lilith
     
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  16. Autor
    Mr. Fortune

    Mr. Fortune Boy Of Clockwork Moderador

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    Kristya Gemini

    Después de ver por la ventana la conmoción que causo aquel accidente realmente no hubo nada que lo ligara a salir o hacer algo de escándalo, al final solo pudo musitar en silencio "Living la dolce vita" mientras daba un sorbo a su taza de café negro y hacia algunas anotaciones en su libro, realmente no había mucho que pensar después de su pasado aprendió a dejar las cosas congeladas bajo la hermosa aurora boreal que se podía apreciar por las noches, y poco a poco sus recuerdos pasados iban siendo reemplazados por imágenes de estática en una transmisión, ademas de que no había algo que atesorara de allá.
    Solo podía tener en mente las constelaciones y el misticismo de los planetas junto a los alquimistas que algún momento existieron y se beneficiaron de aquella magia relatada en sus escrituras al final se había acostumbrado tanto al cristal en su cuerpo que ya ni siquiera lo tomaba como algo que recorriera su mente frecuentemente, aun cuando raramente usaba su poder no venia a su sub consiente que el cristal era el causante de su energía y ahora encerrándose en su vida de investigaciones mucho menos. pago la cuenta amablemente y salio del lugar de forma calmada seguido de aquella brisa fría que lo seguia perpetuamente pudo observar que se había tratado de un accidente mínimo y al parecer no había ningún herido aparente, estando los paramedicos atendiendo a lo que era el conductor de un auto que perdio el control y golpeo a alguien no había nada mas que resaltar, solo la insistente he innecesaria necesidad de las personas de estar bloqueando el paso y quedarse a ver que es lo que pasaba por mero morbo y nada mas se escucho a alguien gritar;

    -El auto esta a punto de estallar...hay fuego!!!!- al escuchar eso comenzó el pánico de aquellas personas que solo estaban presentes sin hacer nada, ahora eran una amenaza a los demás a causa de su miedo y sentido de auto-protección

    El auto efectivamente comenzó a desprender humo color negro en señal de peligro, aprovecho el pánico de la multitud para canalizar su energía y controlar dos corrientes de viento contrarias en dirección a la potencial bomba las cuales al impactarse generaron una burbuja de viento que poco a poco iba compactando el fuego hasta no dejar ningún rastro de combustión potencialmente peligrosa y así evito mas peligro innecesario.
    Abrió los ojos y comenzó a caminar de forma tranquila mientras cambia su expresión a una mas severa, tener el control del viento era sumamente fantástico, pero odiaba tener que quedarse quieto.

    Inmerso en la idea de que hubiera pasado si no hubiera evitado aquella catástrofe y después de haberse alejado tranquilamente de aquel lugar, al doblar una esquina por descuido se estrello con una figura de cabello castaño mas evidentemente mas alto que el pero de nuevo con ayuda a la brisa que siempre lo acompañaba aquel golpe fue meramente el impulso sin generar algún estilo de daño, elevo su mirada y se dio cuenta de aquel pequeño canino que lo seguía;

    -Disculpa, estoy un poco distraído- Le sonrió de forma amable y continuo su camino mientras se daba cuenta que pasos mas atrás había un chico detrás de el, no le dio importancia y solo paso a su lado dedicándole igual una sencilla sonrisa sin mas complicaciones, por lo que parecía quizá era el dueño del pequeño perro que seguía tipo con el que se estrello, pero no se metería a darle muchas vueltas.

    Aun sin ser tan tarde y sintiendo la rígida presión del desgaste en su mente decidió ir a un bar por un trago, si un café no le ayudaba necesitaría algo mas fuerte o no podría dormir hasta quedar totalmente exhausto haciendo alguna actividad física que le permitiera olvidar su obvio dolor de cabeza, comenzó su camino por una avenida bastante tranquila la cual estaba rodeada de arboles que a su vez dejaban ver un poco de las estrellas que lograban sobrevivir a la luz artificial de la monstruosa ciudad
    [​IMG]
    Rodeado del aire limpio que los aquellos seres emanaban comenzó a susurrar una canción que recordaba al llegar a ese país y le traía memorias de su primer amor fallido...

    "Life couldn't get much sweeter
    Don't you give me a reason
    That it's not the right season
    Babe, I love you a lot
    I'll give you all I've got
    Yeah, you know that it's true
    I've been saving all my summers for you"


    :101: :101: :101: :101: :101: :101: :101: :101: :101: :101: :101: :101: :101: :101:
    Devian LilithDevian Lilith hagamos que el chico malo vaya a un bar, es mas interesante 7u7
    Alek AdemirAlek Ademir pequeña interaccion
    KenmaKenma alguien tenia que seguir el drama lol
    ElsenElsen
     
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  17. Elsen

    Elsen Ideo liberum

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    -Nicholas Woodgate-


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    Bebía del té con mis ojos tranquilamente posados sobre las calles. Pero, los azares del destino dejaron que tuviese un asiento en primera fila, para ver el accidente de tránsito que se formaría poco después y, alborotaría a todas las personas que caminaban por las calles.

    Rápidamente, la mayoría de clientes de la cafetería al igual que varios trabajadores de turno se fueron a observar fuera de la cafetería, sobre la acera, el caos que se acababa de formar. Junto a otro cliente y un par de encargados, nos mantuvimos dentro del establecimiento, observando las afueras, medianamente pendientes del problema exterior. Luego de unos momentos, el último cliente que quedaba pagó la cuenta para posteriormente irse. Otros momentos después, acabando ya mi orden, decidí pagar la cuenta y, salir a las calles a deambular. Al momento de cruzar la puerta, podía distinguir a simple vista un par de paramédicos atender a la víctima del choque y, asistir también al causante de esta. Las personas seguían estando alrededor de lo sucedido, susurrándose entre ellas. Esta noche me quedaría caminando hasta la madrugada, mañana no tendría que "trabajar" así que sería un día libre y no tenía algún compromiso con algo ni con nadie.

    Caminaba, sin algún rumbo en especial sólo pensaba en matar el tiempo esta noche. Pero, mientras paseaba por la ciudad entre calles profundas y vacías, me encontré con el mismo joven que había visto cuando estaba en la cafetería observando los puestos de comida. Al parecer, se encontraba siguiendo a un oficial que se encontraba algo más lejos. Afortunadamente, parecía que no me había detectado aún por lo que lo seguí observando desde una esquina, estando cubierto por el muro de este. Tenía curiosidad sobre por qué él, estaba siguiendo al policía. Además, sería una agradable situación para acortar esta noche.


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    Mr. FortuneMr. Fortune
    Lamento si el post fue algo corto

    Devian LilithDevian Lilith
    Acechador siendo acechado

    Alek AdemirAlek Ademir
     
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  18. Alek Ademir

    Alek Ademir Un líder protegerá a quienes lo sigan.

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    Alek Holter

    Siempre manteniendo una calle de distancia o una casa de por medio siguió el vehículo hasta que se detuvo por un momento, luego de eso pareció que el olor se dividía “Una persona… Esto se puso más interesante

    Ahora tendría un rostro, pero debía dejar de poner tanta distancia entre ellos. Cuando se dispuso a buscar una ruta por la que pudiera cruzarse con el sospechosos Hati bufó llamando su atención, vale que fuera un cascarrabias al que no le gustaran otros perros a parte de Skoll, pero, por el amor de dios, no había perros a menos de dos cuadras de distancia “¿Qué te molesta, amigo?

    Dejó de aislarse solo al olfato y escuchó lo que había a su alrededor, un par de pasos fue lo que escuchó, no había mucha gente por ahí, pero no podía ser eso. Cruzó una esquina y escuchó los pasos cortarse y luego acelerar, lo estaban siguiendo.

    Vaya~ ¿Ya me metí en problemas? Que rapidez…

    Decidió seguir su camino ignorando a su perseguidor, al menos por ahora. Después de unas vueltas había vuelto al mismo lugar, el aroma a pólvora era más leve en la persona que en la camioneta, pero pudo distinguirlo por encima de la comida, paró en la esquina en frente de la cafetería donde podía saber que estaba, ahora solo faltaba saber quién de ellos era a quien seguía. Notó que los pasos se detuvieron unos metros atrás, definitivamente lo seguían, pero este no era muy sigiloso. “Si no es un experto, no puede ser peligroso ¿Ya debería decirle algo?

    Volteó como si solo vigilara todo en la calle, reconoció al chico por su sobresalto al poner mis ojos en él, solo era un chico no mayor que él. Cuando recordó que debía desviar la vista Hati comenzó a ladrar poniendo sus sentidos alerta y avisando a todo el mundo del coche descontrolado.

    ¡Apártense! —Gritó en un intento por que la gente se moviera del camino y no solo se quedara viendo hasta que los atropellara.

    El coche pasó por delante de él y tiró de la correa para que Hati no se le tirara en frente, se agachó a su lado y gruñó con sus ojos rojos, de inmediato Hati gimió y agachó las orejas con sumisión. Al levantarse tomó su teléfono para informar del choque y enviaran una ambulancia, miró alrededor notando que atrás solo se habían quedado el chico y él con las pocas personas que ya se marchaban. Recordó la cafetería y fue a ver justo cuando alguien salía y corría a ayudar a una mujer escandalizada, colgó el teléfono una vez dio la dirección y fue a dispersar a la gente, era solo uno hasta que los demás llegaran, pero era su trabajo.

    ¡Apártense! ¡Déjenme pasar! —Una vez la multitud le dio paso se acercó al vehículo donde él conductor estaba desmayado por el golpe, pronto se escuchó la ambulancia y les dejó espacio a lo paramédicos.

    Vio de reojo al chico que ayudó a la madre con su hijo y recordando que fue uno de los que salió de la cafetería quiso hablar con él, dudaba que fuera quien buscara, pero para entonces era el único al que había visto y su única pista. Sin embargo, no pudo hacer mucho cuando un olor a quemado hizo que se alarmara y Hati gruñera al coche que comenzaba a desprender un humo negro, no tuvo que decir nada cuando alguien se le adelantó.

    ¡¡El auto está a punto de estallar...hay fuego!! —Hizo un sonido de dolor cuando los gritos, el miedo y el pánico general que siguió al aviso lo marearon por un segundo.

    Dos coches policías al fin llegaron y estuvo a punto de gritarles a sus compañeros por la tardanza. El humo había desaparecido por lo que todos pensaron que había sido una falsa alarma, sin embargo, les avisó a sus compañeros que tuvieran cuidado, él había detectado el fuego y era extraño que no ardiera.

    ¡Holter! —Viró a hacia quien lo llamaba dándose cuenta que aquel chico con las puntas del cabello rojas se mantenía cerca. —¿Qué haces todavía aquí? Detestas estos lugares.

    Claro, como si pudiera escoger donde sucede un accidente. No lo toques. —Respondió con sarcasmo antes de advertir tardíamente sobre el temperamento de su perro.

    ¡Auch! —El policía había intentado acariciarlo y Hati lanzó un bocado que solo había golpeado la mano del humano sin hacerle mucho daño, pero molestándolo igualmente. —Y por esto jamás serás perro rescatista. —El rencor presente en su voz pareció gustarle a Hati que había sacado la lengua y miraba fijamente al uniformado.

    Cierto era que en primera instancia había hecho las pruebas para los rescates en derrumbes o cualquier otro desastre masivo, pero por alguna razón Hati era más propenso a ignorar a las víctimas que encontrarlas, era claro que sabía dónde estaban pues si gritaban él levantaba las orejas y miraba el lugar exacto donde estaban enterradas, pero deliberadamente tomaba el camino contrario. Definitivamente impresionaron a los jueces de la prueba, Skoll era perfecto, pero Hati se llevó toda la atención por su comportamiento. El bufido de Hati le recordó a su perseguidor y lo sacó de sus recuerdos cuando, habiendose alejado del accidente, alguien más bajo que él lo chocó disculpándose de inmediato con una sonrisa.

    Disculpa, estoy un poco distraído.

    No te preocupes.

    Aprovechó seguirlo con la mirada para ver al sujeto que lo seguía, ya estaba demasiado cerca para ignorarlo por lo que volteó completamente cruzando sus brazos y levantando una ceja para cuestionarlo en silencio además de notar a otro perseguidor un poco más lejos. “Esto es…” No tenía palabras para describir lo ridículo de la situación. La cosa no mejoró cuando por su lado pasó aquel aroma que había estado rastreando, su mente prácticamente gritó “¡Es él!

    -------------------------------------------------------

    KenmaKenma No me iba a quedar al margen de tu accidente, aunque no pude hablarte.
    Devian LilithDevian Lilith Asumí que seguirias a Kristya, si me equivoqué puedo cambiar la ultima parte. Perdona por ignorar a tu otro personaje un poco, bastante, mucho...
    ElsenElsen Ya te vi, pequeño bribón >:u/
    Mr. FortuneMr. Fortune No se como lo hice, pero encajé todo...creo x'D
     
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    Última edición: 20 Feb 2018 a las 14:35
  19. Devian Lilith

    Devian Lilith Hero of Charity

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    [​IMG] Michele POV

    Toda la situación era exasperante y ridícula. ¿Por qué razón perseguía a un policía con un perro? Ni el mismo entendía su motivación pero tampoco parecía que su cuerpo quisiera desistir a la misión, la cual se iba complicando cada vez un poco más por los gruñidos del perro. Era cuestión de tiempo para que el oficial lo descubriera.

    O tal vez ya sabe quién soy.

    Su concentración era tan profunda en su tarea actual que se olvidó de los detalles importantes, como su celular con los datos activados y las alarmas bien puestas. De un momento a otro el aparato vibró y notificó la llegada de un mensaje de uno de sus conocidos. Su sobresalto fue grande y para mantener las apariencias se encogió en el sitio dónde estaba para intentar pasar desapercibido. La alerta provenía nada menos que de uno de sus conocidos online, Elle, quién eligió el peor momento para contestarle el mensaje que le mandó por la mañana. Pero en vez de reclamarle con violencia verbal hizo un mohín presionando los labios y tecleó algo corto con rapidez.

    «Estoy en medio de una misión súper secreta. Te leo después~». —Agregó una variedad de kaomojis como era su buena costumbre y silenció el teléfono en su totalidad, así ni si quiera sus padres lo interrumpirían.

    El caos se desató cuando retomó su marcha tras el uniformado. Primero gritos y después sonidos ensordecedores. Un choque había tenido lugar y las personas circundantes quedaron petrificadas admirando el hecho, sólo pocos se movilizaron para hacer algo de provechos, entre ellos el misterioso policía y su can.

    ¡Permiso, por favor! ¡Permiso! —Michele se abrió paso entre la multitud empujando a las personas delante de él hasta poner transitar por la escena con libertad.

    Durante circunstancias similares, en el peor de los casos, personas podían quedar atoradas dentro de los vehículos, pero por las indicaciones que daba el oficial todo parecía en orden. El conductor no tendría problemas en ser trasladado a un hospital cuando las ambulancias llegaran, y la víctima, en brazos de su madre, parecía estable. Pero el hombre que la acompañaba se levantó para marcharse lo más pronto posible.

    ¡Oiga, espere! —llamó por él, sin obtener respuesta. En lugar de seguirlo, Michele flexionó sus rodillas para quedar a la altura de la mujer —. ¿Señora, se encuentra bien? —La mujer sollozaba todavía procesando la información de lo que acontecía. Los paramédicos los rodearon, pidiendo a Michele que se apartara para poder atender la situación como era debido. Entonces una sorpresa adicional.

    ¡El auto va a incendiarse! —esa sí era la cereza en el pastel del desastre.

    Michele podía tomar una colorida variedad de decisiones aprovechando su localización. Podía encerrar el auto en una burbuja telekinética, elevarlo un poco y contener la explosión para que fuera menos grave, pero ese y otros movimientos similares implicaban una innecesaria sobre exposición. Todos ahí sabrían su secreto, después su familia y lo que de ahí derivara no le gustaba. Probó en su lugar darle pequeños empujones a los transeúntes, empujones invisibles que los ayudaran a apartarse y terminar en una zona segura lejos de la explosión, pero la misma fue contenida y nunca sucedió.

    Extraño. Creí que algo horrible sucedería —se reincorporó con lentitud tras arrojarse al suelo con las manos en la nuca, esperando lo peor. Ya de pie se sacudió el polvo, reexaminando la escena a su alrededor. ¿Cómo había llegado ahí en primer lugar? La silueta que de a poco se desplazaba para perderse en la esquina de una acera se lo recordó—. ¡Cierto! ¡El perro!

    Y es que todo ese asunto ridículo empezó por un perro que lo atraía como si siempre hubiera tenido una fijación por los animales. Un par de metros adelante se dio cuenta de su error, de lo estúpido que estaba siendo, del sin sentido de su travesía.

    Soy un idiota —concluyó. La verdad pesó sobre sus hombros y todo su ánimo se derrumbó—. Mejor vuelvo a casa antes de meterme en más problemas.

    Dio media vuelta, cabizbajo y desecho por dentro. Tan distraído en sus auto-reclamos y posibles excusas para explicar su demora en casa que no se percató de la existencia de una persona en medio de su camino, con la que chocó en segundos.

    ¡Disculpé, no lo vi! —Miró a los ojos del sujeto y por un segundo se sintió juzgado por ellos, como si lo estuvieran examinando—. No… Esto no es lo que parece. ¡Yo no estaba siguiendo al policía!

    Ni si quiera entendía porque debía explicar la naturaleza de sus acciones, y menos a alguien que parecía de su edad. Pero en caso de que jugar al espía fuera a meterlo en problemas lo mejor era limpiarse las manos de toda culpa. ¿Cierto?




    [​IMG] Bobby POV

    El café y su bocadillo eran perfectos para acompañar una rápida inspección general. Empezando por un chico de cabellos pálidos. Su nombre era Nicholas, trabajaba como abogado y al parecer había tenido un día agobiante. Tenía 19 años y todo parecía apuntar a que tenía una especie de sueño frustrado, con sus pensamientos rápidamente vinculándose con las estrellas en el cielo. Constelaciones, formaciones celestes. La astronomía tenía una enorme presencia en su cabeza y al mismo tiempo le generaba confusión e incertidumbre. Decidió abandonar su cabeza pues nada provechoso podía salir de sumergirse en recuerdos de la infancia y discusiones familiares de las que nunca fue parte.

    Bebió otro sorbo a su bebida y se llevó un par de dedos a la sien para volver a concentrarse, esta vez en un muchacho con un singular mechón purpura que revisaba sonriente su celular. Robert raspó telepáticamente la superficie de su cabeza cerebral hasta dar con algunos datos trascendentales: su nombre era Elam, tenía 20 años y su origen se remontaba a Grecia, respondía al mensaje de un amigo de internet aunque lo importante radicaba en la razón para estar en ese sitio esa misma noche. Estaba en una misión, buscando personas especiales…

    ¿Será posible qué…?

    El pensamiento de Robert quedó a medias, pues infortunadas distracciones provenientes del exterior arruinaron su concentración e interrumpieron su labor de espionaje. Lo peor del caso es que su objetivo salió disparado a las afueras. Lo último que el americano alcanzó a escuchar en la cabeza ajena fue un «¡Debo ayudar!».

    Supongo que mi deseo me jugó en contra —bufó terminando su merienda, pero era verdad que él había pedido alguna clase de espectáculo que ayudara a revelar la identidad de posibles portadores de gemas. Lo que fuera que sucedía allá fuera podía servir como catalizador y por ello acudió hasta la puerta. Empero, atrás de él todavía había un sujeto de cabellos naranjas con cierta indiferencia a la situación.

    Afuera la cantidad de gente era apabullante. Difícil de concentrarse con todas esas personas. Demasiados susurros, demasiados pensamientos. Tenía su poder activado en un nivel mínimo y aun así podía escuchar el eco de todas esas mentes inquietas. No tenía caso, buscar por Elam ahora.

    Sin embargo, no todo estaba perdido. El sujeto pelirrojo de la cafetería estaba a unos pasos de él, y le sucedía algo extraño. La gente con la mirada en el accidente no lo notaría, pero las corrientes de aire habían cambiado su rumbo. Tal vez era una corazonada pero valía la pena intentarlo. Se adentró en sus pensamientos y justo encontró lo que buscaba. Un portador del meteorito.

    Ya te tengo. —Sonrió para sí.

    Lo vio caminar, chocar con un policía en el camino y después dar la vuelta para tomar un sendero vacío. Le seguiría con prudencia por todo el camino, pero se ahorró la necesidad de escanear alrededor por cualquiera de los agentes de P.R.I.S.M. Todavía no era el momento de contactar refuerzos.

    Llegaron hasta una calle vacía con nada más que árboles a los lados. Con algunos brillos estelares en el cielo y el viento acoplándose al compás de la voz cantora que iba por delante. Ser discreto para sólo señalar a una futura víctima había sido su forma de operar desde Estados Unidos, pero hoy haría una excepción.

    No es muy temprano para los recuerdos melancólicos, Krysta —La voz se hizo escuchar dentro de su cabeza. Cualquiera de sus posibles reacciones, miedo, sorpresa o fascinación, Robert la sabría. Con su atención capturada por la súbita demostración de talento el telépata pudo alcanzarlo, para presentarse como era debido—. Me llamo Robbert. Un placer conocerlo, joven Gemini —Sabía su nombre y apellido, no se molestó en disimularlo; y con cada segundo que compartían escena aprendía más y más de esa curiosamente tan obsesionada con la Convergencia Plateada y sus consecuencias. Fortalezas, debilidades, personas importantes, sueños y cualquier otra cosa que le sirviera para manipularlo como a un muñeco—. Me apetece conversar con usted. ¿Le importa si lo acompaño por ese trago? —Krysta estaba frente a un adversario, uno que jugaría a ser su amigo hasta que dejara de serle de utilidad.

    Si se rechazaba sería una tremenda lástima… porque Robert debería llamar rápido a sus amigos de P.R.I.S.M.

    Y en un sitio tan falto de testigos sería muy fácil proceder. Superarlo numéricamente y actuar. Extinguir su vida y su misión en un suspiro.



    Lento, pero seguro, salió el post uwu
    Mr. FortuneMr. Fortune me dio hueva caminar hasta el bar para hablarte c:
    Alek AdemirAlek Ademir eres libre de seguirnos. No te quedes atrás~
    KenmaKenma respuesta al mensaje. Si yo fuera tú me junto con Mich y Nicholas (?)
    ElsenElsen Suficientes persecusiones por una noche xD
     
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  20. Kenma

    Kenma

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    A pesar de que le pareció oír que alguien le llamaba, eligió no voltear y fingir que esa voz buscaba la atención de alguien más; después de todo, ese podía ser el caso, ¿no? Podía sólo estar un poco paranoico, creyendo que alguna persona se percató de lo que había hecho. Para cuando se mezcló con la multitud, a fin de asegurarse de que todo marchara bien ahora que los paramédicos entraron en acción, otro desastre amenazó con ponerse en curso.

    ¡El auto va a incendiarse! —gritaron, al unísono, algunos de los espectadores. Y él, ante una inminente calamidad como esa, no podía hacer más que rogar por que la gente de los alrededores se apartara y nadie resultara herido.

    Sin embargo, pese a cualquier pronóstico, al final nada ocurrió. << ¿Podría ser que…? >>, miró para todas partes, procurando localizar a quien pudiese haber intervenido. No era tan inocente como para convencerse a sí mismo de que sólo se trató de una falsa alarma, había visto con sus propios ojos ese humo oscuro salir del automóvil, claro indicio de una pronta explosión; el olor a gasolina que parecía impregnar las cercanías también significaba que el incendio sucedería y, si terminó no siendo así, sólo podía tratarse de la intervención de un tercero, poseedor de uno de los Cristales. Pero… ¿quién?

    Se abrió paso entre la multitud, sin renunciar a la búsqueda. Podría parecer imposible, considerando la cantidad de gente que se había aglomerado para atestiguar por sí misma el desenlace del accidente, pero había sido su única pista en todo el día. Distraído al intentar cualquier otro pequeño detalle que delatara a quien evitó la explosión del coche, no fue lo suficientemente rápido como para esquivar al muchacho que terminó chocándole.

    De hecho, a pesar de que el chico de cabellera castaña se estuviera disculpando, sus ojos sólo podían examinarle de pies a cabeza. Esa vieja costumbre, que ya tenía más que comprobado que no le llevaría a identificar a los Portadores de Cristales porque su habilidad no hacía algo parecido, no desaparecía ni en un momento así. Tuvo que volver a escuchar al joven para regresar en sí y, al ser consciente de sus dichos, una risa sincera traicionó su normal comportamiento distante.

    ¿Quién dijo algo de algún policía? —preguntó, aún esforzándose por frenar las risas.

    Al parecer, la “sospechosa topadora serial” había estado siguiendo a alguien y, al haberlo escudriñado tan detenidamente culpa de sus hábitos, le hizo creer que sabía sobre ello. Pero, Dios, ¿podía ser tan inocente? Mira que asegurar no haber hecho algo y volverlo, de esa manera, más obvio; cuando más se nieguen los hechos, más certeza de ellos se da.

    Lo siento, pero no iba a interrogarte por tus aficiones. —añadió. Al fin se había podido calmar, con el saldo de sólo un ligero esbozo de sonrisa en sus labios. Por un momento, la actitud de ese desconocido se le hizo familiar, como si hubiese imaginado a alguien que conocía reaccionando de la misma manera— Me disculpo si di esa sensación, es un viejo hábito.

    “Viejo hábito” era sólo una forma de decirlo, desde luego, ya que sólo llevaba un año con ese método para intentar descubrir personas con habilidades sobrehumanas. Probablemente, todo empezó por la costumbre de observar a la gente desde la distancia, pues no era dado a entablar vínculos debido a su enfermedad; a menudo, gracias a eso, podía decir cosas de quienes escudriñaba que no estaban a simple vista.

    Esa misma capacidad de observación le hizo percatarse, a la distancia, de otro “acechador”. Fue fugaz, porque se escondió apenas darse cuenta de que sus miradas se habían encontrado, pero le pareció haberlo visto dentro de la cafetería antes de que el accidente tuviera lugar.

    Creo que no eras el único siguiendo a alguien. —comentó, con la vista fija más allá de la espalda del recién conocido. Podía ser sólo una inocente situación o podía tratarse de algo más, algo vinculado con su estadía en Tokyo; en este tipo de trabajo, la cautela no era un lujo— ¡Hey! ¿Por qué te escondes?

    No estaba mal llamar su atención, en vistas de que ya no había muchedumbres a su alrededor. Al parecer, mientras se concentraba en encontrar a quien detuvo la explosión, se alejó un poco del epicentro del caos.

    ºº || ºº || ºº
    Devian LilithDevian Lilith ahí está el encuentro y el inicio de la plática <3. Elam estaba distraído, así que aún no miró el mensaje que Mich le envió (?.
    ElsenElsen ya te cacharon, así que acercate (?.
    Mr. FortuneMr. Fortune qué feo robarse la idea de alguien más y después ignorarlo completamente, yéndote por ahí >: *inserte meme del negro que dice "La traición, hermana, la traición"* (?.
     
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