Especial Journey to the West [Llednar Malheur]

Tema en 'Digital World' iniciado por Masaru, 19 Sep 2016.

Estado del tema:
Cerrado para nuevas respuestas
  1. Autor
    Masaru

    Masaru 存在証明 Supermoderador

    Registrado:
    21 Oct 2005
    Mensajes:
    14,151
    Temas:
    1,104
    Calificaciones:
    +4,297 / -3
    "Journey to the West” [Especial]​
    a) NPC que la solicita: -
    b) Lugar donde debe ser tomada: Cualquier ciudad
    c) Descripción de la misión: Revisando el tablón de Quest en la Central, encuentras una solicitud que, a juzgar por su fecha, parece tener bastante tiempo de haber sido solicitada. De hecho... la fecha indica que se remonta a una época años antes de la Batalla de los Trece Días ¿Habrá sido un error de registro? Intrigado por aquella asignación que nadie más parece notar, decides tomarla, descubriendo que es un sencillo encargo de escoltar y ayudar a entrenar al aprendiz de un Digimon guerrero. ¿Qué tan difícil puede ser? Por alguna razón, aquel manto rojo que obtuviste tiempo atrás está tornándose cada vez más cálido
    d) Descripción del campo de juego: Ciudad -> ???
    e) Objetivos a cumplir:
    • Ir a la salida de la ciudad
    • ???
    f) Datos Extra:
    • Quest Progresiva: Los Objetivos y Datos Extra van cambiando a medida que se desarrolla la Quest
    • Quest disponible en modalidad Individual
    • Para realizar esta Quest el Tamer debe poseer una "Red Mantle" en su inventario. También debe haber completado al menos cinco Quests
    • Una vez terminada la Quest, el manto desaparece del inventario del Tamer, haya superado la Quest o no
    • La asignación indica que te estarán esperando a la salida de la ciudad, justamente dentro de una hora. También te dice que lleves contigo un manto
    g) Recompensa:
    90 Puntos o más: Medalla + Oportunidad de crearse un Tamer con un Hackmon de compañero (Ya sea borrando su personaje actual o como su 2do/3er personaje)
    95 Puntos o más: Oportunidad de transformar el Digimon del Tamer en Hackmon

    Tamer: Llednar Malheur
    Mínimo de Post: No hay
    Plazo: 21 Días
    Digivice: iC

    .Mordecai..Mordecai. Puedes comenzar. Como esta es la primera vez que se hará esta versión de la Quest, estará en periodo de prueba así que es posible que hayan modificaciones en el trayecto. Avisame cuando termines el primer objetivo. Suerte, éxito y que te diviertas~
     
    • Me gusta Me gusta x 1
    Última edición: 19 Sep 2016
  2. .Mordecai.

    .Mordecai. Tensai.

    Registrado:
    10 Dic 2015
    Mensajes:
    558
    Temas:
    1
    Calificaciones:
    +122 / -6
    Journey to the West
    Un viaje de cambio.

    Una hermosa mañana en la ciudad, digna del verano que se estaba viviendo en aquellas épocas. Por sus calles transitaban varias parejas en busca de ganarse la vida en el constante e interminable día a día que se ofrecía en ese mundo, uno de ellos era el dúo de cierto alemán y su Dracomon. No hacia demasiado tiempo el pelirrojo había ascendido de rango, motivo por el cual se obligaron a tomar un leve descanso de sus obligaciones, buscando recuperar energía para seguir emprendiendo aventuras. Pero dicho reposo por fin terminó y era momento de volver al trabajo, ¿y qué mejor forma que encarando una misión en la Central de Tamers? Aquel era el escenario donde estaban pasando las primeras horas de sol, con el humano inspeccionando minuciosamente que clase de encargo desearía tomar en dicha ocasión.

    Los ojos del germano pasaban con velocidad sobre cada tarea que se exhibía en el tablón, tantas cosas diferentes en las cuales ocupar su tiempo y no tenía la menor idea de cuál haría. Aunque realmente ninguno llamaba su atención, las Quest de bajo rango ya eran algo muy habitual en algún punto, casi no sentía su aporte a File Island una vez las concluía. Sosteniendo su barbilla con la diestra fue que escrudiñó con mayor ahínco en cartelera, encontrando al fin una que atrajo con fuerza su curiosidad: Era una nota de papel, la cual ya se veía amarillenta por culpa del paso del tiempo. Observándola buscó su fecha, llevándose una gigantesca sorpresa, una que le heló la sangre en cierto punto. Databa de antes de la llegada masiva de Tamers al Digital World, incluso anterior de la primera pisada de un humano si no se equivocaba. Con prisa arrancó el papel del tablón y lo llevó directo a la recepción.


    — ¡Disculpe! — Con un golpe a palma abierta fue que dejó el papel sobre la mesa. — ¿¡Es correcta esta fecha!?
    — A-a ver, permítame. — El recepcionista, sumamente sorprendido por aquel “saludo”, empezó a revisar la nota. — Debe ser un error… Es imposible esta fecha, ni siquiera estaba abierta la Central…
    — ¿Entonces? ¿Es alguna clase de broma? — Llednar frunció el ceño. Aunque su interlocutor negó con rapidez.
    — Lo siento, pero tampoco creo eso. El desgaste que presenta la hoja es casi como si avalará que corresponde a dicha época. — Meditó unos segundos más, pensando alguna explicación que no encontró. — Creo que lo mejor será desestimarla…
    — ¡No! — La voz del alemán se elevó, asustando al pobre muchacho de nueva cuenta. — Yo me haré cargo de la misión, solo infórmale al remitente que tomaron su encargo y que en una hora estaré allí como solicita.​

    Nadie tuvo tiempo de refutar al Expert, quien partió como si todo ya estuviera acordado. Tal vez su más nuevo ascenso se le fue un poco a la cabeza, pero creía que era momento de comenzar a tener mayor determinación en sus actos. Tampoco es que contará con demasiado margen de acción, iba a tener que prepararse con su compañero para encarar un nuevo reto. Hablando del mismo el encuentro fue casi instantáneo al salir, siempre lo esperaba fuera de las instalaciones debido a que le disgustaba estar en un lugar tan “serio y apretado” como aquel, en especial cuando estaba atestado de otros Tamers. Dracomon, apenas estuvo enterado de los detalles, agitó los brazos emocionado, le fascinaba toda el aura de misterio que rodeaba la tarea elegida. Le dedicó una sonrisa mostrando todos sus dientes al germano, antes de echarse a correr en dirección de su hogar. Llednar no tuvo otra opción que imitarlo, también sonriendo.

    []
    Apenas 25 minutos habian transcurrido hasta que llegaron a aquel espacio que llamaban hogar, con el Child como claro ganador de la carrera. El alemán no pensaba en llevar un gran equipaje, solo lo mínimo e indispensable como representaba su Keychain con sus dos lectores, las cartas y las memorias que usualmente usaba y su Mapa Digital. Dracomon por su parte solo lo observaba, él era incluso más austero que el Expert y en propias palabras con su piel alcanzaba. Estaban a punto de partir cuando, antes de que Llednar tomará su Digivice iC, el dragón se detuviera a acotar algo que creía muy importante. Tomó al humano por su camisa roja buscando llamar su atención.

    — Socio, espera. — El serio tono de voz fue lo que captó su interés. — ¿El encargo no decía qué debías llevar un manto?
    — Eh… Sí. — Malheur suspiró, por un momento creyó que era algo de importancia lo que olvidaba. — Pero era solo una recomendación. Además… No tengo uno, jamás he comprado.
    — ¡Pero sí tenemos! ¡El de Hackmon! — Un silencio se generó entre ambos. Unos segundos en los cuales el germano parecía dudar sobre lo que decía su compañero. — ¡Su carta decía que lo usemos cuando tengamos un gran viaje!​

    Llednar por su parte aun no contestaba, recordando aquella misteriosa carta que acompañó en su llegada a la roja capa. La situación sin ir demasiado lejos no era tan diferente a cuando conoció a ese Hackmon: Un encargo de escoltar a un Digimon en su entrenamiento. Claro que no esperó que terminara siendo al revés, con el Child entrenándolos a ambos y creando una sana rivalidad con su propio dragón. De cierta forma encararon en ese momento un viaje que los ayudó mucho a futuro, y tal vez era de cierta manera la forma de cerrar un ciclo todo aquello. Se juró a si mismo que esa vez no serían nuevamente los practicantes, iban a convertirse en el apoyo que necesitara el remitente de aquella misteriosa Quest así como antes lo habian sido para ellos. Movido más por la nostalgia que por la razón fue que tomó el Red Mantle, para notar algo sumamente extraño: Éste desprendía una calidez sorprendente. No recordaba que el pedazo de tela hubiera hecho en alguna ocasión algo similar, era casi como si pidiera que lo utilizasen en ese momento. Completamente decidido fue que lanzó la directiva hacia su compañero.

    — ¡Gehen, Dracomon!​

    []

    El dúo apuró el paso para llegar a horario a destino, el cual era una de las salidas de la ciudad. La vaga nota, además de detallar en qué consistiría la misión, solo informaba que partirían una hora luego de aceptarse el encargo. Claramente el pelirrojo miraba con cierto escepticismo toda la situación, fácilmente podía tratarse de una broma o algo por el estilo, echando a perder toda su mañana. Aunque por algún motivo podría asegurar que sentía que no era una treta ni nada parecido, solo quedaba esperar para poder comprobar si su corazonada era acertada.

    Según calculaba en cualquier momento se completaría el tiempo que disponían para alistarse, cosa que a su vez también significaba que pronto aparecería la “asignación” encargada de recogerlos en esa zona. Llednar por su parte llevaba en su brazo el manto, el cual lejos de mermar la intensidad de su calor parecía desprenderlo cada vez con mayor intensidad. Pero, por extraño que pareciese, no era una temperatura agresiva o que dañará, sino más bien una que evocara a la calidez protectora del hogar. Dracomon por su parte guardaba silencio, mentalizándose desde el minuto 0 para lo que pudiera pasar. La hora se acercaba.


    ----------------------------------

    Misión donde conocí a dicho Hackmon:
    Link.

    Post donde conseguí el Red Mantle:
    Link.

    MasaruMasaru Post 1. Objetivo cumplido, listo para la asignación y siguiente objetivo.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
    Última edición: 22 Oct 2016
  3. Autor
    Masaru

    Masaru 存在証明 Supermoderador

    Registrado:
    21 Oct 2005
    Mensajes:
    14,151
    Temas:
    1,104
    Calificaciones:
    +4,297 / -3


    A medida que los segundos transcurrían la expectativa por esa extraña misión aumentaba, llevándolos lentamente hasta la "hora 0" en la que, se suponía, todo iba a comenzar. Sin embargo, aquel instante pasó sin novedad alguna, así como los minutos que se consumieron a continuación. Pronto aquella misma expectativa empezó a ser reemplazada por impaciencia. ¿El cliente estaba llegando tarde? ¿Acaso vendría en primer lugar? No había que olvidar que el encargo tenía una fecha en extremo antigua. Era completamente posible que su dueño se hubiese cansado de esperar, no pudiese ser contactado o simplemente no estuviera más en la isla a esas alturas.

    - ¿Regresamos? - sugirió Dracomon tras unos veinte minutos de espera. Llednar suspiró, mirando su D-Terminal en caso que la Central le hubiese mandado un mensaje acerca de la misión. Nada. Estaban perdiendo su mañana esperando ese encargo.

    - Supongo... - dijo, dando media vuelta para reingresar en la ciudad. En ese momento, el calor del manto aumentó de golpe, al punto de casi escocerle el brazo. El alemán se quitó la prenda y la observó fijamente, intrigado por el extraño comportamiento que había exhibido esa mañana.

    - ¿Qué pasa, socio?

    - Nada - contestó el Expert, devolviendo el manto a su lugar una vez que comprobó no tener ninguna quemadura y que la temperatura de este volvía a disminuir - Vamos, si nos apresuramos tal vez alcanzamos a tomar otra...

    El final de aquella oración fue interrumpida por la sorpresa cuando el alemán vio lo que estaba frente a él. La conocida calle frente a él había cambiado. De hecho, todo a su alrededor lo había hecho repentinamente. Los paisajes característicos de File habían sido reemplazados por un nuevo paraje: Una extraña y pequeña aldea de aspecto oriental. ¿Qué demonios era ese lugar?



    "Journey to the West” [Especial]​
    a) NPC que la solicita: -
    b) Lugar donde debe ser tomada: Cualquier ciudad
    c) Descripción de la misión: Revisando el tablón de Quest en la Central, encuentras una solicitud que, a juzgar por su fecha, parece tener bastante tiempo de haber sido solicitada. De hecho... la fecha indica que se remonta a una época años antes de la Batalla de los Trece Días ¿Habrá sido un error de registro? Intrigado por aquella asignación que nadie más parece notar, decides tomarla, descubriendo que es un sencillo encargo de escoltar y ayudar a entrenar al aprendiz de un Digimon guerrero. ¿Qué tan difícil puede ser? Por alguna razón, aquel manto rojo que obtuviste tiempo atrás está tornándose cada vez más cálido
    d) Descripción del campo de juego: Ciudad -> ???
    e) Objetivos a cumplir:
    • Ir a la salida de la ciudad
    • Explorar y averiguar donde estan
    • ???
    f) Datos Extra:
    • Quest Progresiva: Los Objetivos y Datos Extra van cambiando a medida que se desarrolla la Quest
    • Quest disponible en modalidad Individual
    • Para realizar esta Quest el Tamer debe poseer una "Red Mantle" en su inventario. También debe haber completado al menos cinco Quests
    • Una vez terminada la Quest, el manto desaparece del inventario del Tamer, haya superado la Quest o no
    • La asignación indica que te estarán esperando a la salida de la ciudad, justamente dentro de una hora. También te dice que lleves contigo un manto
    • Se encuentran en el centro de un pueblo de aspecto oriental (asiático). Al parecer este se encuentra desierto (sin presencia de humanos y Digimon)
    • El siguiente objetivo aparecerá cuando el Tamer y Digimon terminen de explorar y se dirijan a la salida del pueblo
    g) Recompensa:
    90 Puntos o más: Medalla + Oportunidad de crearse un Tamer con un Hackmon de compañero (Ya sea borrando su personaje actual o como su 2do/3er personaje)
    95 Puntos o más: Oportunidad de transformar el Digimon del Tamer en Hackmon

    .Mordecai..Mordecai. Una vez más una enorme disculpa por el retraso. Te doy dos semanas de extensión para compensar. Puedes continuar
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  4. Autor
    Masaru

    Masaru 存在証明 Supermoderador

    Registrado:
    21 Oct 2005
    Mensajes:
    14,151
    Temas:
    1,104
    Calificaciones:
    +4,297 / -3
  5. .Mordecai.

    .Mordecai. Tensai.

    Registrado:
    10 Dic 2015
    Mensajes:
    558
    Temas:
    1
    Calificaciones:
    +122 / -6
    Un sudor frio recorrió la nuca del germano, ¿dónde demonios se encontraban? De inmediato los sentidos del dúo se pusieron en máxima alerta, preocupados de haber sido víctimas de alguna ilusión o algún extraño poder. Pasaron segundos como horas hasta que notaron que no parecían estar siendo emboscados por flanco alguno aunque en el fondo supieran que no estaban siendo blancos de atentado alguno, ese momento era tan real como era posible serlo y lo sabían por más que no quisieran admitirlo. Poco a poco comenzaron a relajarse para empezar a analizar la incoherente situación en la que se encontraban.

    Hacia solo unos minutos atrás se encontraban en la salida de File City, pero ahora todo era demasiado diferente: Se encontraban en una aldea de estilo oriental. Si el pelirrojo hubiera estado en otra situación, o hubiera sido capaz de mantener la calma en su totalidad, realmente debía admitir la belleza innata del lugar, con hermosas y cuidadas casas más propias de años antiguos de la humanidad que a las construcciones modernas que abundaban en las calles del Digital World. Todo en ese lugar tenía un toque y un aire diferente, más puro y una mística innegable se viera por donde se viera. Quizás la mayor inquietud que no permitiera ver al par todo el paisaje que se desplegaba maravillosamente ante su vista recaía en la salida del pueblo: Estaban rodeados por un desierto de proporciones inverosímiles. Éste cubría todo a su alrededor, ocasionando que fueran capaces de comprobar que no había nada en la distancia salvando la “civilización” frente a ellos, la cual no era demasiado extensa tampoco.


    — S-socio… ¿Dónde estamos? — El dragón tironeó un poco la camisa del germano, algo sorprendente desde el punto de vista de un Llednar que no podía ni articular palabra. Carraspeó un poco para acomodar su garganta y ver si podía volver a hablar.
    — No lo sé… — El silencio reinó entre ambos nuevamente, la sorpresa era demasiada. Ese día estaba resultando ser extraño hasta para el común de ese mundo. — Creo que no quedará otra que investigar un poco…​

    Tardaron varios minutos más en ponerse en marcha, nuevamente asegurándose de que no hubiera ninguna sorpresa desagradable acechándolos. Lentamente se internaron en el poblado con paso silencioso buscando no alertar a quien habitara esa zona de su presencia, no debían levantar sospechas o “agitar las aguas” hasta tener una idea mínima de qué tipo de Tamers o Digimon residían allí. El camino del pueblo distaba demasiado del desierto que lo rodeaba, siendo un pulcro camino de tierra dura y seca en vez de blanda arena, era casi como si la aldea fuera un punto aparte del mundo que lo rodeaba. Los únicos retazos que daban severidad de la existencia de las dunas eran los granos que traía y llevaba el viento y que constantemente azotaban al dúo en la cara. Aunque al irse internando cada vez menos de esa tormenta les llegaba a sus cuerpos.

    Poco a poco iban internándose por el camino de tierra, el cual no se alargaba más allá de unas cuantas cuadras a la redonda. Inicialmente ambos se veían renuentes a la idea de ingresar a las propiedades ajenas, pero al notar como ningún ruido perturbaba la calma del pueblo fue que se vieron empujados a ingresar en las viviendas tirando con suavidad de las puertas corredizas de cada una. Las casas ninguna era de mayor complejidad que un tatami, un cuarto y, en caso de poseerlo, un segundo piso que repitiera el mismo proceso. Este proceso fue repetido de manera constante por toda la aldea, llevándose el desconcierto de ver como todas estaban vacías. El pueblo estaba inhabitado por donde se lo viera.

    El desconcierto embargo tanto al Expert como al Child quienes seguían en silencio, algo extraño tomando en cuenta lo hiperactivo que era el dragón pero es que la situación los estaba desbordando realmente. Llednar comenzó rápidamente a barajar las posibilidades que tenían en sus manos, siendo la mayor ser víctimas de una ilusión o algún ataque de aquella índole. Dracomon por su parte no pensaba directamente en la causa, si no que intentaba agudizar los sentidos para mantenerse alerta y ver si estos detectaban algo fuera de lo normal. Ya habian recorrido el poblado en su totalidad y aun así no vieron ni un alma o escuchado ningún ruido, casi como si estuvieran verdaderamente en un mundo paralelo.


    — Zanahorio… ¿Y si evoluciono para ir volando alrededor del desierto? Tal vez nuestra única opción sea irnos de aquí por ese medio. — El pelirrojo debía admitir que la propuesta era la más lógica, pero intuía que no tendrían mucha suerte en caso de hacerlo. Algo como un fuerte presentimiento le daba aviso de que sería en vano.
    — No… No creo que sirva… — Tomó su barbilla con la diestra mientras buscaba una manera de explicar el motivo por el cual decía eso, finalmente al no encontrar como explicarlo se rindió. Decidió mejor dar una excusa. — Prefiero guardar la evolución en caso de cualquier eventualidad.
    — … Bueno. — El Child bajó la vista desanimado, aunque al hacerlo notó algo que los dos pasaron por alto hasta el momento. — ¡Llednar, tú D-Terminal! Fíjate si puedes comunicarte con alguien.​

    Los ojos del mencionado se abrieron de par en par, ¡había olvidado completamente dicho objeto! Incluso olvidó que llevaba su Keychan con todos sus objetos. Se apresuró a tomar el relacionado con la mensajería, tal vez uno de sus pocos contactos o la Central de Tamers pudiera darle indicaciones de donde se encontraba. Aun así, de inmediato llevarse un palo importante: No funcionaba, estaba total y completamente muerto. Sus manos temblaban casi obligándolo a soltar el aparato mientras buscaba en el llavero su Mapa Digital, la que posiblemente era su última esperanza. Cuando pudo reconvertirlo fue que comprobó que marcaba su posición en una lluvia de estática que distorsionaba por completo el holograma que proyectaba. Era oficial: Estaban a su divina suerte.

    — Socio… — El dragón guardó silencio, tal vez hubiera sido mejor no recordarle nada al alemán. Su rostro lo mostraba abatido por completo, aunque poco a poco empezó a recuperar su compostura.
    — Creo que no tenemos mucha opción, ¿verdad? — Su tono era lento y calmado, buscaba articular todo con la mayor coherencia y frialdad posible. — No pienso quedarme a vivir aquí. Volvamos al desierto y usaremos a Coredramon para llegar lo más lejos posible, ¿quieres?
    — ¡Claro! — Dracomon sonrió, no tenía ganas de hacerlo pero todo con tal de animar a su Tamer.

    Empezaron entonces a volver por sobre sus pasos, decididos a seguir con aquel loco plan que se les había ocurrido hacia unos momentos. Por suerte el pelirrojo llevaba aquel manto rojo para cubrirse del azote de la arena, algo que su subconsciente le quería hacer entender que todo aquello debía estar relacionado con la misión original que por algún motivo hizo hincapié en llevar dicha prenda. Aun así se negó a seguir ese proceso lógico, deseaba únicamente salir volando con su compañero y encontrar una civilización o al menos un Digimon que pudiera indicarles como volver a su casa. En completo silencio fue que ambos vieron cómo se aproximaban a la entrada de la aldea, con el germano buscando en su bolsillo su iC para activar la Digisoul Charge a irse finalmente del lugar. O al menos esas eran sus intenciones si nada lo detenía.

    --------------------------------

    Lugar en el que me basé para las viviendas:
    [​IMG]

    MasaruMasaru Masa, ahora edito el primer post para agregar la misión tanto en la cual conocí el Hackmon al que hago referencia allí así como el post donde "consigo" el Red Mantle que estoy usando. Disculpa la tardanza.
     
  6. Autor
    Masaru

    Masaru 存在証明 Supermoderador

    Registrado:
    21 Oct 2005
    Mensajes:
    14,151
    Temas:
    1,104
    Calificaciones:
    +4,297 / -3


    Fue en ese momento, cuando la última línea de casas se hizo visible, que los sentidos del dragón Child se activaron. Más específicamente su olfato. Oteó el ambiente al detectar una esencia extrañamente familiar. Algo que le traía un cierto recuerdo pero que no podía discernir bien cual era. No fue sino hasta que se giró hacia Llednar, que había detenido sus pasos al ver el comportamiento de su compañero, que Dracomon entendió. Aquel aroma era el mismo que su Tamer cargaba encima en ese momento.

    - Huele a Hackmon - dijo.

    - Pues, era suyo - rebatió el Expert, tomando la punta del manto - ¿Había que lavarlo?

    - No, tú no - corrigió el dragón, volviendo a inspeccionar el área para detectar el origen del olor - Hay otro Hackmon - aseguró, para luego encarar el fin de la aldea - ¡Por aquí!

    - Oi, ¡espera!

    La carrera que Dracomon pegó fue repentina, obligando al alemán a seguirle el paso para no perderlo de vista. Apenas les tomó un par de pasos dejar el límite de la aldea, dejando atrás las casas para ser recibidos de frente por el aire seco del desierto que los rodeaba. El Child se detuvo entonces, confirmando el origen de lo que había detectado y apuntando para que su Tamer también lo viera.

    - Mira, ¡ahí!

    Era cierto, Dracomon había olido a un Hackmon, pero este no estaba solo. Al lado del conocido dragón blanco de aspecto sereno dos figuras parecían acompañarlo. ¿Humanas? No, un segundo vistazo fue suficiente para confirmar que eran Digimon que solo compartían la apariencia. Tenían cabello y ojos platinados y portaban vestidos que las hacían parecer monjas, ambos complementados con hábitos sobre sus cabezas que casi parecían criaturas apartes. Llednar se debatió por un momento, aún alerta, si era prudente acercárseles a pedir información, sin embargo tomar esa decisión no llegó a ser necesario. Una de las chicas, la que estaba vestida de blanco, se percató de su presencia, llamando a los otros dos Digimon para que también se enteraran de la llegada del dúo.

    - Ah, ya llegaron - informó. De inmediato las miradas de Hackmon y la segunda hermana se toparon con las del alemán - ¿Ustedes son los que mencionó mi Maestro?

    - ¿Maestro? - Al escuchar aquella pregunta Malheur terminó por acercarse. No tenía idea de que estaban hablando, pero al menos aquel trío no parecía hostil - No, nosotros...

    - Ese manto... - Esta vez quien habló fue Hackmon, observando la capa, igual a la suya, que el Tamer portaba. Llednar lo observó, comprobando que, efectivamente, no era el mismo dragón que él conocía.

    - Nos pidieron traerlo...

    - ¡Entonces si son ustedes! - aseguró la hermana de negro - El Maestro dijo que un "guerrero de un lugar lejano" y un Digimon serían nuestros acompañantes.

    Tanto el Expert como Dracomon parpadearon. Aquella situación era cada vez más confusa, en especial porque parecía que en verdad tenía relación con el encargo tomado.

    - ¿Su "Maestro" pidió un Tamer a la Central?

    - ¿"Tamer", "Central"? - repitió la marioneta - ¿Qué es eso?

    - Tú no eres un Digimon, ¿verdad?

    - No...

    El trío intercambió miradas. Como meditando como proseguir en esa situación.

    - A ver - recapituló Llednar, tratando de hallarle sentido a lo que estaba ocurriendo - Nos encargaron escoltar y ayudar a entrenar a un Digimon, también que trajeramos el manto...

    - Ese Digimon sería yo - contestó Hackmon - El Maestro me encargó hacer un viaje de tres días al Oeste para seguir puliendo mis habilidades.

    - Y nosotras somos sus chaperonas - complementó la monja de negro - Normalmente con nosotras basta, pero esta vez nuestro Maestro dijo que quería que este viaje fuera diferente. Por eso dijo que conseguiría a un "guerrero de un lugar lejano", para que también entrenara a Hacky en el viaje...

    Al parecer esa era la situación en la que se habían metido. Aún quedaban muchas dudas, como donde estaban, quien era el "Maestro" y como había logrado transportarlos a un lugar perdido del mapa donde los nombres de "Tamer" y "Central" eran desconocidos. Lo único que podía decirse es que su misión estaba ante sus ojos: Escoltar al Hackmon, el "aprendiz", por ese largo viaje que estaba a punto de empezar. Tal vez si lo lograban podrían volver a File... O a su mundo, dependiendo de donde estaran



    "Journey to the West” [Especial]​
    a) NPC que la solicita: -
    b) Lugar donde debe ser tomada: Cualquier ciudad
    c) Descripción de la misión: Revisando el tablón de Quest en la Central, encuentras una solicitud que, a juzgar por su fecha, parece tener bastante tiempo de haber sido solicitada. De hecho... la fecha indica que se remonta a una época años antes de la Batalla de los Trece Días ¿Habrá sido un error de registro? Intrigado por aquella asignación que nadie más parece notar, decides tomarla, descubriendo que es un sencillo encargo de escoltar y ayudar a entrenar al aprendiz de un Digimon guerrero. ¿Qué tan difícil puede ser? Por alguna razón, aquel manto rojo que obtuviste tiempo atrás está tornándose cada vez más cálido
    d) Descripción del campo de juego: Ciudad -> ???
    e) Objetivos a cumplir:
    • Ir a la salida de la ciudad
    • Explorar y averiguar donde estan
    • Participar en el viaje de entrenamiento de Hackmon
    f) Datos Extra:
    • Quest Progresiva: Los Objetivos y Datos Extra van cambiando a medida que se desarrolla la Quest
    • Quest disponible en modalidad Individual
    • Para realizar esta Quest el Tamer debe poseer una "Red Mantle" en su inventario. También debe haber completado al menos cinco Quests
    • Una vez terminada la Quest, el manto desaparece del inventario del Tamer, haya superado la Quest o no
    • La asignación indica que te estarán esperando a la salida de la ciudad, justamente dentro de una hora. También te dice que lleves contigo un manto
    • Se encuentran en el centro de un pueblo de aspecto oriental (asiático). Al parecer este se encuentra desierto (sin presencia de humanos y Digimon)
    • El siguiente objetivo aparecerá cuando el Tamer y Digimon terminen de explorar y se dirijan a la salida del pueblo
    • El viaje se hará a través del desierto (y otros paisajes) a una aldea que queda a tres días de distancia caminando. Durante el trayecto es posible encontrarse enemigos (Digimon salvajes/hostiles) que serán material de entrenamiento para Hackmon
    • Aparte de escoltar y comprobar la seguridad de Hackmon y Sistermon, también pueden sugerir formas de entrenarle
    • No es posible sacar mucha más información de la dada ya. Lo máximo sería notar que, según las Sistermon, la fecha es un par de años atrás que la que Llednar y Dracomon manejan (correspondiente a la fecha del encargo "errado"). Esto significaría que están en una época anterior de la Batalla de los Trece Días, donde no existían los Tamers y los Digimon (y si es verdad que viajaron al pasado, mejor no revelar mucho del futuro)
    • Tampoco se sabrá la identidad del Maestro. Por respeto ninguno le llama por su nombre y lo único que dicen es que es un Guerrero poderoso, influyente y muy conocido
    • A pesar de lo que dicen sus fichas. Hackmon o las Sistermon nunca han tenido contacto alguno con un humano o Tamer (hasta ahora)
    • El último post abarcaría la llegada al pueblo, tras lo cual Llednar y Dracomon volverían al Mundo Digital normal/actual
    g) Recompensa:
    90 Puntos o más: Medalla + Oportunidad de crearse un Tamer con un Hackmon de compañero (Ya sea borrando su personaje actual o como su 2do/3er personaje)
    95 Puntos o más: Oportunidad de transformar el Digimon del Tamer en Hackmon

    Ficha:

    Hackmon
    Blanc
    Noir

    .Mordecai..Mordecai. Quest reanudada. El objetivo nuevo sería el principal/final, por lo que no se agregarán otros. La cantidad de posts queda a tu criterio. El plazo actual se toma como el que tenías al hacer el último post (sin contar el espacio entre ese y este) Puedes continuar o3o/
     
  7. Autor
    Masaru

    Masaru 存在証明 Supermoderador

    Registrado:
    21 Oct 2005
    Mensajes:
    14,151
    Temas:
    1,104
    Calificaciones:
    +4,297 / -3
  8. .Mordecai.

    .Mordecai. Tensai.

    Registrado:
    10 Dic 2015
    Mensajes:
    558
    Temas:
    1
    Calificaciones:
    +122 / -6
    Día 1.

    La situación rozaba lo inverosímil para el dúo, aquel mundo no parecía dejar de cambiar cada 5 minutos y ahora incluso tenían frente a ellos tres seres digitales totalmente desconocidos que daban toda la impresión de estar relacionados con lo que acontecía. El pelirrojo buscaba, en vano, encontrar una lógica para todo eso mientras Dracomon solo decidió quedarse mudo y expectante, creyendo que tal vez era un sueño del cual se despertaría en cualquier momento. Así pasaron unos momentos hasta que uno de los miembros del trio oriental se acercó a ellos, era el pequeño Hackmon que ya parado a escasos centímetros realizó una reverencia hacia el equipo.

    — Muchas gracias por aceptar la petición del maestro. — Levantando la cabeza entonces procedió a extender su garra derecha hacia ambos. — ¿Sería una falta de respeto preguntar por sus nombres?​

    El germano se encontraba desconcertado por lo cual cuando extendió la mano era notorio que era por inercia, pequeño detalle que la compañía no notó dado a que nunca habian visto un ser con las cualidades del humano. Dando un largo suspiro el alemán pareció aceptar que no cooperar era a grandes rasgos su única oportunidad de volver, si sus deducciones no estaban equivocadas el maestro de aquel Child seguramente los envió allí para ayudarlos tal y como velaba el encargo original. Su única duda recaía ahora en quien podía ser tan poderoso como para tener la capacidad de arrancarlos de File City hasta donde fuera el lugar que estaban entonces, y más aun sin darse cuenta de nada a diferencia de cuando el Jijimon del otro mundo los había invocado. A pesar de haber tomado una “determinación” las palabras simplemente no salieron de su boca, cada vez más reseca, si no que fue Dracomon quien contestó ante el titubeo de su Tamer.

    — Él es Llednar Malheur y yo soy Dracomon. — Rápidamente el hiperactivo dragón imitó la reverencia de su congénere. — El honor de ayudarte es nuestro, Hackmon.
    — ¡El honor es mío! Nunca antes el Maestro había enviado gente a ayudarme con mi entrenamiento, esta debe ser una muy dura prueba.​

    De inmediato ambos dragones comenzaron a congeniar, demostrando que el gusto aventurero podía ser un puente para superar lo extraño de esa situación. El Expert suspiró por lo bajo mientras ignoraba el hecho de que las monjas se acercaban a él, solo pudo advertirlo cuando un revolver apuntó directo al centro de su frente. Antes de darse cuenta “Anthony” estaba a escasos centímetros de besar su frente, empuñada por Noir mientras su hermana le tironeaba del traje para que dejase de hacer eso. Todos los sensores de peligro del muchacho se activaron mientras escuchaba las palabras que salían de la boca contraria.

    — Mejor que no haga falta advertirte de que pasara si estas intentando engañarnos, ¿no? — El gesto de la Adult se endureció al decir estas palabras. — Y ni hablar de si dañas a Hacky, ¿ok, Lenny?
    — ¡H-hermana! — Blanc apretó con más fuerza la túnica, esperando que la pistolera se calmara inútilmente. Llednar tragó con pesadez antes de hablar.
    — Déjenme dejarles algo en claro, a ambas, no sé dónde estamos o porque su “maestro” nos trajo aquí, pero si la misión en entrenar a aquel pequeño pues tienen nuestra palabra de honor de que así será. — Los verdes orbes se clavaron en las del Digimon, quien balanceó a “Anthony” en su dedo y guardó el arma.
    — ¡Genial, ahora sigamos camino! Jijijiji, solo quería estar segura~.​

    El rostro del humano se desencajó en una mezcla de sorpresa y molestia, tremenda desfachatez la de la monja para amenazarlo con tal fiereza que cualquiera diría que lo decía sinceramente. Mientras tanto los dragones directamente ignoraban la situación dado que el aprendiz le contaba a Dracomon grandes anécdotas de sus diferentes viajes por todo el Digital World, historias que el de escamas turquesas oía con un interés propio de quien las vive. Solo la pequeña Sistermon Noir se atrevió a interrumpirlos, indicándole a Hackmon de que si se encontraba preparado partirían sin demora. El Virus Buster asintió y comenzó a caminar enfrente de todos, como si de un líder se tratase. El germano quiso acotar algo sobre la ubicación del pueblo pero fue sorprendido por la imagen de que las monjas lo seguían sin problemas, incluso su compañero las imitaba buscando caminar al lado del “cabecilla” para seguir escuchando sobre él. Llednar solo pudo rodar los ojos y seguirlos.

    []

    El humano había perdido completamente la noción del tiempo que llevaban caminando y su único parámetro para llevar un control de éste era que comenzaba a oscurecer, lo poco que había logrado de sonsacarle de información a las chaperonas no era mucho más alentador que la incertidumbre que tenía antes de emprender viaje. Según parecía nunca habian escuchado mención alguna de los Tamers, pero cuando nombró a las Four Holy Beast como quienes velaban por la seguridad del Digital World pudo ver a ambas torcer la nariz y replicarle. Ellas dijeron que quienes se encargaban de ello eran los Royal Knights, una orden de 12 Ultimate de poderes casi divinos. Llednar estuvo a punto de argumentar cuando cerró en su mente los vacíos que existían y entendió todo: Si no conocían a los de su raza, no tenían información de ninguna de las autoridades de las que él sí y aun existían los máximos subordinados de Yggdrasil solo podía significar que estaba en otra dimensión como temía o peor aún, que se encontraba en el pasado.

    Durante largo rato el germano solo podía llevar estos pensamientos en la cabeza mientras se encontraba totalmente absorto respecto al resto del mundo, solo gracias al gradual calor que cada vez lo asfixiaba con mayor insistencia pudo desviar su mente hacia otra cosa. Estar cubierto por el manto rojizo solo daba ayuda a que el sudor rápidamente lo empapara y, aunque debiera agradecer al ropaje el ahorrarse una insolación, su sed no hacia otra cosa que crecer. Intentó aguantar todo lo que pudo hasta que trastabilló un par de veces y todos notaron su estado, era una de las desventajas de ser el único humano del grupo. Los dos dragones y la monja blanca fueron quienes lo auxiliaron dándole agua y un poco de comida, Noir solamente se limitó a suspirar.


    — ¿Realmente este es nuestro “guerrero de un lugar muy lejano”?​

    La mueca de todos se torció para mirar a la desvergonzada y directa Digimon, ella solo se puso a silbar para desviar la atención de todos cómicamente. Llednar por su parte dedicó su tiempo a tomar de a sorbos de una de las cantimploras y comer solo un poco, a fin de que lo que ingería no les causase mayores malestares por devorar demasiado. Ya con el humano un poco mejor volvieron a emprender marcha, decididos a buscar un lugar donde pasar la noche que poco a poco ya comenzaba a tapar todo lo que solo unos momentos antes era cubierto por un sol abrazador. Lo único que desconcertaba al recuperado Expert, además de ver la comodidad de su socio con todo extraño que conociese, era la tranquilidad del viaje para ser uno considerado de “entrenamiento”, no tenía ni la más mínima idea de que transmitirle a ese aprendiz.

    Luego de un rato de búsqueda lograron encontrar donde plantarían campamento aquella noche: Una especie de oasis que poseían algunas palmeras. Basto con que la compañía recomendara al dúo el detenerse allí dado que era difícil encontrar lugares tan “hospitalarios” en los viajes, era mejor aprovechar la oportunidad cuando se presentaba a lamentarse luego. Mientras las hermanas preparaban unas improvisadas casas con hojas de la desdichada palmera fue que sonó el iC del Expert, la sorpresa del trio fue rápida pero no tanto como la reacción del equipo quienes sabían que algo se aproximaba.

    De inmediato un Shellmon salió del agua dando un rugido que terminó de alertar a todos, pero no tuvo una oportunidad mucho mayor de brillar antes de ser interceptado. El tiempo que tardó en dar su presentación fue usado por el pelirrojo para activar la memoria de Aquilamon con la orden verbal de “Usa tu Blast Laser sobre Shellmon”, mismo ataque que impactó de lleno sin desperdiciar ni un segundo. Lentamente el Adult trastabilló y empezó a derrumbarse, pero antes de que Dracomon pudiera ponerse en marcha y evolucionar fue Hackmon quien, con sus garras, devolvió al monstruo a un Digitama.

    El quinteto no tuvo ni un segundo de descanso cuando repetidas veces sonó el Digivice, solo que esta vez una bandada de Gizamon los atacó de inmediato apenas salieron del agua usando su “Spiral Edge”. Esta vez fue Llednar quien no tuvo tiempo de reaccionar ya que una ráfaga del revolver que antes urdió contra él acabó con todos los enemigos, girándose hacia atrás podía ver a Noir soplando los cañones de Anthony. Si tenían alguna duda la habian despejado con creces: Sus acompañantes eran realmente fuertes. Aunque todos tenían sus cosas que decirse y felicitarse se quedaron callados, expectantes a un nuevo pitido que indicara enemigos a los cuales enfrentar. Cuando ya estuvieron seguros de que no serían interrumpidos tomaron un nuevo, y profundo, respiro.


    — ¡Wow! Pensé que solo eras un blandengue pero veo que lo de “guerrero de un lugar muy lejano” concuerda contigo, Lenny. — Era la monja de hábito negro quien palmeaba el hombro del humano, mostrando una gran sonrisa. — Nunca había visto un ser capaz de invocar otros Digimon, ¡es genial! ¿No, Hacky?
    — ¡Sí! — Ahora era el joven aventurero quien mostraba todos sus dientes en una mueca, realmente todos los dragones eran iguales. — Luego debes contarme como lo haces… Aunque creo que es mejor dormir por ahora, nunca se sabe cuándo pueden volver a aparecer enemigos.​

    Dicho esto todos decidieron dedicar su tiempo a dormir algo, lo más importante no era solo conseguir descansar sino despertarse antes de que salga el sol y les diera una insolación. Con este pensamiento en mente, y a sabiendas de que no volverían por lo pronto a File City, el dúo se durmió a pata tendida, como si ninguna preocupación surcara por sus mentes.

    ----------------------------------

    Perfil Gizamon
    Perfil Shellmon

    MasaruMasaru te pido una prorroga please?
     
  9. Autor
    Masaru

    Masaru 存在証明 Supermoderador

    Registrado:
    21 Oct 2005
    Mensajes:
    14,151
    Temas:
    1,104
    Calificaciones:
    +4,297 / -3
  10. .Mordecai.

    .Mordecai. Tensai.

    Registrado:
    10 Dic 2015
    Mensajes:
    558
    Temas:
    1
    Calificaciones:
    +122 / -6
    Noche 1

    A diferencia del día donde el sol azotaba con toda fiereza, la noche del desierto era gélida como ninguna. El único que podría dar testimonio de aquello era el humano, pero este no parecía sentir para nada el frio viento chocando contra su cuerpo gracias al manto que lo cubría. El ropaje del Hackmon de su mundo irradiaba un calor que le permitía mantenerse expuesto al ambiente sin riesgo a enfermarse, además de tener algo especial en la temperatura que transmitía: Lo cobijaba en un pesado sueño y lo hacía sentir como en casa, aunque en su hogar en el Real World nunca se hubiera sentido realmente a gusto. Respecto a los Digimon no era necesario ni pensarlo, para ellos la térmica no era algo que les afectara en demasía.

    Mientras todos dormían en improvisadas camas de hojas fue que el iC, que reposaba en la mano del alemán, comenzó a lanzar unos cuantos pitidos y a vibrar en la mano de éste. Llednar abrió lentamente sus ojos ante el zumbido y apenas notó de que se trataba intentó ponerse en guardia, aunque rápidamente vio un ser frente a él: Un Cockatrimon. El pájaro estaba afilando su pico para acabar con germano, el que parecía ser la fuente del ruido que podría alertar a todos de la presencia del enemigo. Llednar apretó con fuerzas los parpados, sabedor de que probablemente allí acababa todo pero nunca sintió alguno. Abriendo lentamente la vista pudo ver al Adult trastabillando lentamente hasta derrumbarse en datos, el aprendiz lo había derrotado atacándolo por la espalda. Haciendo a un lado el Digitama se acercó al humano.


    — Gracias a Yggdrasil que posees ese dispositivo que emite sonidos, podría haberse tornado desagradable sin eso a nuestro favor. — El tono de voz del Child, aunque mostrara un rostro tranquilo y despreocupado, poseía en ese un momento un tinte a reproche y consolación que no pasaba desapercibido para el muchacho. — Ten mucho cuidado y no bajes tu guardia, los entrenamientos del Maestro nunca son fáciles.
    — S-sí. — El Expert intentaba controlar su respiración, no podía ocultar que estuvo muerto de miedo por unos cuantos segundos. Casi con el fin de tranquilizar a Hackmon se giró para fingir que dormiría, aunque sabía que no iba a volver a pegar un ojo en toda la noche.

    El Digimon por su parte se quedó mirando unos segundos a la persona que yacía allí, sabiendo muy bien que solo aparentaba encontrar descanso. Tomó entre sus garras el huevo y buscó un lugar donde depositarlo hasta que volviese a tomar apariencia, su maestro podría decirle si estuviese con él que no era responsable dejar en cualquier lugar algo tan importante como una vida. Una vez pudo ubicar el Digitama en una ubicación “conveniente” para su incubación volvió al improvisado campamento, quedándose al lado del muchacho. Estuvo unos cuantos minutos así hasta que fue capaz de aseverar, a través del flujo de la respiración de éste, que el pelirrojo seguía sin poder siquiera pegar un ojo, procediendo entonces al menos a charlar un poco con él.

    — Sabes, nunca había visto a nadie capaz de hacer las cosas que tú haces, Sr. Malheur. — Cuando escuchó la voz del Child el Expert no tuvo otra opción que levantarse y mirarlo. — Invocar a otros Digimon, un dispositivo capaz de alertarte de seres hostiles y quien sabes cuantos otros trucos bajo la manga. Realmente eres una caja de sorpresas.
    — No es tan raro, de donde vengo… — El pelirrojo se cortó a sí mismo en esa frase, tal vez no era conveniente seguir hablando. Fue el aprendiz quien entonces preguntó.
    — ¿Qué pasa? — Las palabras chocaron contra el viento y éste a su vez fue el único que le respondió, los labios del Llednar se encontraban firmemente apretados uno con otro.

    El dragón por su parte entonces lo miró fijamente, analizándolo antes de darse el lujo de hablar. Definitivamente no era para nada similar a otros seres que había visto antes, las más cercanas a su apariencia eran sus chaperonas pero aun así las diferencias saltaban a la vista. Tampoco era cuestión de fuerzas, estaba claro que en todo ese “humano”, fuere lo que fuere, estaba muy por debajo de hasta lo normal para un Child. Aun así no dudaba de su valía, si fue su respetable Maestro quien lo designó era por un motivo muy bueno y coherente el cual él aun no era siquiera capaz de figurarse. Respetaba también por su lado los motivos que su improvisado entrenador pudiera poseer para callarse la boca, pero a su vez era cierto que necesitaba tener información de sus extrañas habilidades.

    — Realmente disculpe si molesta mi pregunta, pero es completamente necesario para mí poseer datos sobre sus habilidades. Si está terminantemente prohibido que hablara del lugar de donde proviene o el secreto tras sus artes por favor ruego me perdone. — Unos segundos de pausa se construyeron entre ambos antes de que el aprendiz continuara. — Confío plenamente en usted y en el Sr. Dracomon, pero mi honorable Maestro me enseñó que la base para superar cualquier dificultad u obstáculo es la mutua cooperación y coordinación con los otros. Por eso necesito saber de sus capacidades, a fin de que podamos sortear las duras pruebas que nos aguardan más adelante y crear una sincronía superior a la utilizada para derribar a Shellmon hoy mismo.​

    Por unos momentos la mandíbula del Expert amenazó con caerse de su lugar, prueba de ello era como su boca se encontraba entreabierta. Sin duda el Digimon que estaba delante suyo era un excelente orador, pero aún más lo cierto era su capacidad para transmitir de que todo lo que salía de su boca era verdadero. Impulsado por ello fue que el pelirrojo procedió a contarle todo lo referente a sus habilidades, las de Dracomon e inclusive sobre los diferentes artilugios que poseía, evitando aun así como recomendó el dragón hablar de donde provenía o datos respectivos a lo que tranquilamente podría tratarse del “futuro”. En un principio, observando el rostro de sorpresa de Hackmon pensó que no le creía para nada sobre lo que contaba aunque mostrara esforzarse por comprenderlo, finalmente al terminar de contarle pudo ver como se rascaba la cabeza y reía.

    — Creo que lo capto, admito que es todo bastante complicado de figurárselo pero entiendo la idea detrás de lo que puedes hacer. ¿Eso significa que junto a Dracomon eres incluso más fuerte? — Los ojos del Digimon brillaban con fuerza, interesado en la respuesta. Llednar solo alcanzó a sonreír.
    — Mejor dicho somos más efectivo. El que posee la fuerza es el Saco de Escamas, yo soy el cerebro en todo caso. — En un acto de modestia el Expert movió su muñeca a fin de restarse importancia. — Aunque recomiendo que no le comentes lo que acabo de decir, se subirá su ego a una de estas palmeras de lo contrario. ​

    Luego de charlar un rato más fue que el dragón blanco decidió permitirle un poco más de descanso al humano, aseverándole que se quedaría de guardia para que pudiera dormir. La justificación de esa actitud, ante las claras protestas del humano, recaía en que para el Child era de lo más normal el no pegar un ojo durante días por las pruebas que solía afrontar, aclarando además que en caso de dormirse un único pitido del Digivice seria suficientemente eficiente para arrancarlo de cualquier letargo por muy profundo que fuese. Con esto en mente el alemán se permitió cerrar los parpados hasta poder conciliarse nuevamente con el reino de Morfeo en el cual cayó rápidamente, Hackmon por su parte aprovechó para analizar detenidamente todas las habilidades que su “entrenador” eventual le comentó y como podría acoplarse a estas.

    La caída del Cockatrimon parecía haber servido de advertencia a los visitantes nocturnos, si es que existían, dado que la noche terminó de transcurrir sin ningún otro suceso inoportuno, incluso el Virus Buster se permitió el lujo de dormir durante el lapso de casi una hora completa antes de que el aclaramiento del cielo lo despertarse. Aunque el cambio fuera casi imperceptible la costumbre del trio hacía notar que ellos si eran capaces de discernir la antesala del amanecer, desperezándose antes de proceder a levantar al dúo que daba la impresión de no enterarse de nada. Cuando Llednar se despertó no podía creer que solo habian pasado dos horas desde que Hackmon se quedó haciendo guardia, tenía que admitir que salvo algunas lagañas en sus ojos estaba en perfecto estado para emprender viaje. Por otro lado era imposible decir lo mismo de Dracomon, el cual enseñaba una cara de pocos amigos en reproche de interrumpir su noche por mucho que supiese que no tenían otra opción.

    A partir de entonces se volvieron a poner en marcha el equipo, teniendo los convocados muy en mente de que ese día no podrían evitar cumplir la labor concerniente a su llamado: Entrenar a uno de los Digimon más fuerte que habian conocido hasta el momento.

    ------------------------

    Me falto en el post anterior el conteo de memorias usadas:

    • Aquilamon

    Perfil Cockatrimon:
    Usó el Beak Slide

    MasaruMasaru
     
  11. Autor
    Masaru

    Masaru 存在証明 Supermoderador

    Registrado:
    21 Oct 2005
    Mensajes:
    14,151
    Temas:
    1,104
    Calificaciones:
    +4,297 / -3
  12. .Mordecai.

    .Mordecai. Tensai.

    Registrado:
    10 Dic 2015
    Mensajes:
    558
    Temas:
    1
    Calificaciones:
    +122 / -6
    Día 2

    Las grandes energías con las cuales el humano abordó el día en su comienzo no duraron más que unas cuantas horas, rápidamente el calor empezó a hacer mella en su resistencia. También era de denotar que aunque su cabeza estuviera descansado, o creyendo estarlo, no quitaba el hecho de su interrumpido sueño, factores que le comenzaron a pasar factura cuando apenas llevaban tres horas de viaje a plenitud del sol. Para la suerte particular del muchacho sus eventuales compañeros demostraron ser previsores, ni bien notaron que la cara del Expert tomaba tonalidades propias de su cabello o del manto que portaba le ofrecieron agua de las cantimploras que concienzudamente abastecieron. Aunque en un primer momento Llednar trató de hacerse el duro al ver como todo el grupo se detuvo a fin de hacer un “descanso” no tuvo mayor opción que rendirse.

    El tiempo empleado en la “parada táctica” fue utilizado exactamente de esa manera por el germano, éste se detuvo a analizar la forma de manejarse del aprendiz. Aunque a primer vistazo parecía que deambulaban de la manera más casual posible era fácil notar ciertos “patrones”: Caminaban en una formación de V. Hackmon por supuesto viajaba al frente al ser el, presumiblemente, que poseía mayor fuerza. Tras él se encontraban Dracomon, quien se encontraba protegiendo a su socio, y Noir, la cual se encontraba a cargo de su hermana. Blanc, al ser la menos dada a la lucha, llevaba el equipaje que consistía en agua, comida y unas cuantas hojas de palmera para seguir improvisando camas esos días que restaban. Para el humano era cada vez interesante los claros hábitos de organización manejados por el grupo. Cuando ya estaban listos para partir detuvo al blanco dragón de iniciar marcha.


    — Hackmon, ¿puedes esperar un momento? — El semblante serio obligó a todos detenerse y quedarse observando al naranjo, solo su compañero podía figurarse mínimamente que surcaba por su cabeza. — Creo que es conveniente que tú también nos informes de tus capacidades.
    — ¿También? — La monja negra era quien más rápido captó lo que la conversación dejaba entrever, luego de darse por entendida utilizó su vozarrón asustando a su hermana en el proceso. — ¿¡Otra vez guardándote la diversión para ti solo, Hacky!?
    — Tee hee hee. — Una risa inocente escapó de la mandíbula del Child, ganándose una clara mirada de reproche de quien le había preguntado en primer lugar. Por su integridad el Digimon decidió ignorarla momentáneamente y prestar atención al Expert. — ¿Qué quieres saber? Sera un honor poder responder a sus dudas.​

    A fin de desperdiciar el valioso tiempo que requeriría comentar lo que ellos deseaban saber el guerrero prefirió indicarles que caminaran a su lado, rompiendo así la formación en V. A diferencia del dúo Hackmon soltó toda la información sin tapujos, dando a conocer muchos datos de interés. No solo recibía una formación táctica desde que tenía memoria, su fuerza no conocía paragón entre los de su nivel, llegando incluso a tener victorias contra Perfect en su historial. Ante los ojos de Llednar era cada vez más clara la diferencia en la artillería y la nula chance de enseñarle nada, pero para Dracomon esto solo le daba una extraña sensación en el pecho que podía describirse como una mezcla de emoción y ansiedad. El turquesa estaba molesto, su participación hasta entonces era nula e incluso la noche anterior su Tamer parecía tener mayor comunicación con el aprendiz de ambos. Con estos pensamientos aun circulando por su cabeza no quedó otra que seguir la marcha.

    Mientras seguían su paso y las monjas solo se limitaban a cuchichear, o mejor dicho la pobre Sistemon Blanc escuchaba con una sonrisa como su hermana la atosigaba con comentarios que saltaban de un tema a otro, el grupo de adelante iba metido en su mundo particular. La mente del alemán por supuesto intentaba comprender el alcance de las habilidades del trio, así como también el cómo utilizarlo en batalla apropiadamente en base al terreno que se encontraban. La cabeza del carismático y, habitualmente, charlatán dragón era el problema: Él seguía totalmente engranado por sus cavilaciones y dudas, así como, sin aceptarlo aún, un poco celoso y molesto. Casi como si los deseos de algo que despejara su mente se cumpliesen fue que la alarma del Digivice hizo acto de presencia, alertando a todos de inmediato.

    La visión de los atacados rápidamente se vio mermada por lo que en primer lugar pensaron que se trataba de arena, no fue hasta que sintieron las primeras picaduras de lo que el único humano allí reconocía de abeja que se dieron cuenta que no era solo el viento del desierto. Rápidamente al notar las posibles heridas que eso podría provocar fue que Blanc utilizó su tridente, creando un campo protector hasta que amaino el asedio de los insectos, momento que ambos dragones aprovecharon para liberar sus flamas. Los pequeños insectos fallecieron quemados y al mismo tiempo los granos que arreciaban contra ellos cesaron, denotando alguna especie de correlación que pudieron notar al recuperar la vista. Dos Digimon sumamente similares pululaban con un molesto zumbido propio de sus alas, seguramente se encontraban descansado o esperándolos en algún lugar para no llamar su atención con tan desagradable ruido. La diferencia entre ambos solo residían en su color ya que físicamente eran como dos gotas de agua.


    — ¿Tienen idea que especie son? — Dracomon preguntó en tono seco sin desviar la mirada, al no haberlos visto nunca en File City no era descabellado que superaran el nivel de Child sobradamente.
    — Yanmamon y Sand Yanmamon, digamos que son un par de Adults complicados. — La pequeña de ropajes blancos era quien contestaba, a la vez que soltaba el equipaje para sostener con ambas manos su arma. — Si siguen haciendo movimientos en conjunto será algo… Peligroso. ​

    Aunque Dracomon, quien esperaba el momento en el que recibiera la orden de su Tamer de evolucionar, se llevó la desagradable sorpresa de ver como su socio se quedaba silencioso ante la situación. Estuvo a punto de reprocharle cuando su atención se dirigió al trio que sin dudarlo atacó a los agresores, yendo las hermanas contra el insecto amarillento y el dragón blanco contra su contraparte del desierto. Mientras que era más que obvio la ventaja propia de Hackmon ante su oponente la mirada de esmeralda estaba centrada en las monjas.

    Ambas Sistermon iban corriendo contra el Yanmamon que de inmediato intentó repetir la táctica de distracción, el ardid fue completamente inútil ya que al salir las abejas a buscar su objetivo fueron interceptadas de buenas a primeras por el “Mickey Bullet” de la hermana mayor. Con el camino más que despejado fue que dos cosas sucedieron: Por un lado Blanc tenía el camino perfectamente libre para usar su lanza y por el otro el naranjo comenzó a hacer su movimiento. Un golpe directo azotó al Adult antes de que pudiera protegerse, ataque solo era un entremés antes de que fuera víctima de varios balazos provenientes del arma de Noir los cuales si tuvieron real efecto en él. La menor estaba por seguir atacando cuando escuchó un grito detrás suyo pidiendo que se aparten, al girarse fueron capaces de ver al Digimon del alemán equipado con dos cañones metálicos que anteriormente no poseía.


    — ¡Mugen Cannon! — La orden era incluso más clara que el agua, el dúo Expert buscaba un golpe ganador y se notaba debido a que el ataque era potenciado mediante un “Charge” de Digisoul.

    Al escuchar la voz del de cabellos naranjas ambas Digimon se dispersaron del camino, permitiendo una vista completa del blanco. Un rápido y brutal fogonazo recorrió entonces el camino hacia el Adult, asestando un poderoso golpe que retumbó como un bombazo a pesar de estar a campo abierto. Yanmamon cayó rotundamente luego de golpe, principalmente debido a su incapacidad de esquivarlo por los golpes recibidos por las hermanas. Una vez en el suelo los cuatro participes se miraron y celebraron, había que admitir que aquel fue un trabajo en equipo perfectamente ejecutado. El único que no celebró era Hackmon quien terminaba de acabar con la versión del desierto del insecto, observando desde la distancia la escena antes de notar algo que lo hizo perder los estribos.

    — ¡Cuidado, Dracomon!​

    Como alma que se la lleva el diablo el dragón blanco se lanzó al rescate de su congénere, a pesar de que ninguno había sido capaz de procesar del todo lo que decía. Solo el Child, al encontrarse a escasos metros, era capaz de observar la panorámica escena, el enemigo derrotado por el esfuerzo de los cuatro solo estaba fingiendo ser vencido mientras preparaba una traicionera técnica desde su cola. Aun acelerando todo lo que pudo el paso lo único que consiguió fue interponerse en la trayectoria del golpe, recibiéndolo de lleno y consiguiendo un grito de dolor. Con el ruido del chillido fue entonces que reaccionó por completo un segundo ser de la inicial sorpresa: Sistermon Noir. A pesar de que tanto el dúo como Blanc estaban preparándose para actuar desde que vieron a Hackmon corriendo, ninguno fue siquiera capaz de captar cuando fue que la Adult hizo su movimiento, tampoco la cantidad de veces que Anthony fue capaz de rugir en un único segundo.

    — ¡Nunca! ¡Vuelvas! ¡A! ¡Atacar! ¡A! ¡Un! ¡¡¡Amigo mío!!! — Con cada palabra, masticada al máximo, resonaba el tambor del arma, sin darle siquiera tiempo al Digimon de convertirse en un Digitama tranquilo. Finalmente apuntó su revolver contra el huevo, pero fue detenida por una garra en su mano.
    — Noir, ya fue suficiente. Fue solo un rasguño, no exageres. — El dragón bufó mientras se sacudía el polvo, mostrando solo leves rasguños y cortes en la zona afectada. — Lo importante es que ahora ustedes están bien. ​

    Como si no hubiera sido con él la gresca, Hackmon tomó ambos Digitama y procedió a dejarlos en un lugar seguro como era su costumbre. El resto entonces se dividió para confirmar que no tenían ningún otro riesgo, así como la monja negra regañó al alemán por “su descuido” lanzándole indiscriminadamente toda la culpa del asunto. Cargos de los que Llednar ni intentó deshacerse, apretando firmemente los labios aunque la hermana menor argumentara que fue asunto de todos los presentes.

    Dracomon era el más cohibido de todos, siendo la primera vez que tantos pensamientos agolpaban su cabeza desde el primer día del año. Sentía impotencia, debilidad y un gran reproche por culpa de sus descuidos, pero solo cuando retomaron marcha y notó que no podía apartar su cabeza del asunto fue que descubrió otro sentimiento en esa mezcla: Celos. Desde el principio del viaje se estaba viendo superado por Hackmon en todo sentido, y tener que ser salvado por él de un descuido tan garrafal como aquel no hacia otra cosa que acrecentar la mochila que estaba cargando. Cuando ya llevaban otro par de horas caminando fue que una idea germinó en la mente del Child, ésta lo obligó a detenerse a fin de plantearla cuando todos lo miraron quedarse plantado en el suelo.


    — Hackmon, ¡lucha conmigo! ​

    ------------------------------------------

    Me quedan 2 "Charge" de Digisoul.
    Memorias:
    • Aquilamon
    Cartas:
    • Mugen Cannon

    Perfiles:
    MasaruMasaru te pido una ultima semana please?
     
  13. Autor
    Masaru

    Masaru 存在証明 Supermoderador

    Registrado:
    21 Oct 2005
    Mensajes:
    14,151
    Temas:
    1,104
    Calificaciones:
    +4,297 / -3
  14. .Mordecai.

    .Mordecai. Tensai.

    Registrado:
    10 Dic 2015
    Mensajes:
    558
    Temas:
    1
    Calificaciones:
    +122 / -6
    Tarde 2
    Dracomon vs Hackmon

    La frase emitida por el dragón turquesa dejó congelados a todos, incluso a su Tamer quien no podía creer lo que estaba saliendo de la boca de su acompañante. El primero en ganar compostura fue quien recibió el reto, sosteniendo fijamente la mirada del contrario mientras se alejaba del trio de apariencia humana y se posicionaba frente a Dracomon. Todo indicaba que Hackmon no tenía problemas con librar el combate, además de que su expresión seria demostraba que se lo estaba tomando con total seriedad. Llednar de inmediato procedió a observar a las monjas a fin de poder solicitar su ayuda para calmar las aguas, pero su desconcierto solo se expandió cuando observo el mismo semblante que el del Digimon del cual hacían de chaperonas. Al ver lo inevitable fue que corrió al lado de su socio para entender que era lo que estaba ocurriendo.


    — ¿¡Qué crees que haces!? ¡No es momento de pelear! — El pelirrojo agitaba sus manos, se demostraba sumamente enojado. Sentimiento que solo iba en aumento al ver que no obtenía respuesta alguna. — ¿¡Cuál es tu problema!?
    — ¿Cuál es MI problema? — Ahora era el dragón quien reaccionaba, estallando. — ¿Quieres saber cuál es? ¡Estoy cansado de sentirme impotente! Así que me ayudes o no, ¡esto es algo que necesito hacer!​

    En situaciones normales el germano vería aquello como un simple capricho, otra muestra de cabezonería por parte de su Digimon y ya. Ahora el motivo era diferente, podía sentir la voz de Dracomon quebrándose y el cumulo de sentimientos que residían en cada palabras. Sinceramente, desde que había comenzado la misión no se preguntó ni una única vez por lo que sentiría su compañero ante tan formidable oponente frente a él, mucho menos ante la impotencia de la falta de fuerza que carecían ambos para el encargo en el que se veían envueltos. Y sabía que lo peor de todo recaía en el asunto de la mañana: Su incompetencia a la hora de proteger a todos. Con todo esto en mente tan solo un suspiro pudo escaparse de su boca, dejando sus brazos rodear al Child.

    — ¿L-Llednar? — Ahora era la voz del dragón la que hacía eco en el desierto.
    — Discúlpanos Hackmon, ¿Puedes pelear contra nosotros? ¡Este será nuestro humilde método de entrenamiento! ¡Tú contra el poder de un Tamer y su Digimon! — El aprendiz se limitó a asentir mientras los observaba calculadoramente, estaba metido en el combate por completo.

    Lentamente Llednar soltó a su compañero, pero mientras llevaba a cabo ésta acción un fulgor de datos recubrió por completo su mano: Era su Digisoul. En un rápido movimiento también sacó su Digivice de su cintura, acercando el aura al dispositivo es que éste comenzó a consumir la energía para necesaria para realizar la evolución. Finalmente extendió el iC, dando inicio al proceso en forma de una luz que recubrió por completo a Dracomon. Mientras tanto el trio observaba completamente sorprendido lo que pasaba frente a ellos, nunca habian presenciado algo como un Digimon siendo capaz de forzar de un modo tan violento y precipitado el cambio de un escalón a otro. Para mayor desconcierto, el salto no era de un único escalafón y el monstruo pasó de Child a Perfect en cuestión de segundos, mostrando un imponente Wingdramon frente a ellos. Hackmon, más que sentir temor, estaba completamente eufórico, podía sentir en cada dato de su ser la intención de vencer del dúo frente a él y no deseaba decepcionarlos.

    Sin un aviso más elaborado que un fuerte rugido fue que dio inicio la lucha entre Child y Perfect, Wingdramon lanzó el primer golpe que consistió en una corta barrida con su cola. Una nube de arena se levantó como reacción, imposibilitando la vista del aprendiz quien se limitó a acortar la distancia hacia el combate cercano, su terreno predilecto de combate. A pesar de los granos que impedían la vista de ambos, el germano no parecía preocupado demás y ordenó a su socio a lanzar una llamarada con la cual cubrió todo lo que su rango de visión no era capaz de discernir. Solo un instante luego de aquello algo salió despedido desde las flamas: Una pelota de forma irregular envuelta en tela roja. Hackmon había evitado el fuego al envolverse en el mismo manto que portaba consigo a todos lados y ahora se encontraba a la altura de la cara del oponente, lanzando un zarpazo contra él. Todo lo que consiguió el dragón azul fue interponer su brazo izquierdo, el cual recibió un profundo corte.


    — ¡Argh! — Un grito de dolor escapó de la mandíbula del Perfect, a su vez que usaba nuevamente su cola para propinarle un golpe al Child antes de que este tocará el suelo, recobrando la distancia entre ambos.
    — No te preocupes, te daré apoyo. — El entrecejo del pelirrojo se frunció, aunque estuviera previamente consciente del poder del enemigo tenía que admitir que aún lo desconcertaba. Estaba a punto de deslizar una carta cuando su socio lo detuvo.
    — ¡No! Debo afrontarlo por mí mismo. — Llednar calló unos segundos antes de volver a guardar el dispositivo, si así esas eran las condiciones que el Saco de Escamas sentía que debía respetar no había nada que acotar.

    El pelirrojo no estaba del todo de acuerdo con los métodos que buscaba adoptar su Digimon, entendiendo que ese era el motivo por el cual no aprovechaba su capacidad de vuelo: Tener un combate mano a mano en el suelo contra Hackmon. Las desventajas eran claras, en especial si no era capaz de contar con el apoyo ni de cartas ni memorias , así como el resultado obvio, pero no quedaba otra que confiar en el cabeza dura que tenía por compañero.

    Era el momento de retomar el combate que durante unos segundos fue capaz de encontrar interrupción, siendo ahora el aprendiz quien tomaba plena iniciativa al notar la capacidad que tenia de generar daños en el masivo oponente. Sin duda la altura y el alcance era un hándicap importante a la hora de llevar el combate hacia donde quería, pero no era una situación del todo desconocida para él, pudiendo recurrir a su inagotable experiencia para comenzar a trazar un plan. En el momento que estaba decidido a actuar fue que Wingdramon empezó a batir sus alas levemente para desarrollar otra tormenta de arena, con el Child respondiendo de inmediato colocando su capucha para empezar a ver a través de los googles a fin de no perder su vista del objetivo. Al irse acercando fue capaz de notar como latigazos cortaban el aire al pasar entre sus costados, obligándolo a prestar más atención a esquivar la táctica conjunta que a avanzar. Finalmente uno de estos golpes lo impactó de lleno, levantándolo en el aire antes de recibir varios más propios de que el Perfect había notado con claridad que encontró a quien buscaba.

    Después de unos cuantos golpes fue que Wingdramon dejó de sentir respuesta de los azotes que estaba propinando, suponiendo entonces que Hackmon fue capaz de escapar de los golpes y regresó a suelo firme. Inmediatamente replegó su rabo, a fin de repetir táctica antes que fuera capaz de acercarse. Estaba a punto de lanzar nuevamente el ataque cuando sintió algo extraño: Algo trepaba su espalda. Antes de ser capaz de hacer cualquier cosa fue que Llednar pudo ver como por el otro hombro del Perfect una pequeña figura de blanco color hacia presencia, y tan rápido como llegó fue que asestó una llamarada en el rostro del dragón azul. Mientras el escamoso intentaba quitarse el fuego de la vista fue que notó algo demasiado tarde, aquel ataque solo estaba siendo usado de distracción: Estaba dejando todo su pecho descubierto. El germano fue el primero en darse cuenta de lo que estaba por suceder, abrazándose al cuello de su Digimon a fin de no caerse por error desde aquella altura, lo que podría resultar peligroso para él. Velozmente el combate se acabó cuando el pequeño metálico cubrió todo el abdomen del titán azulado con su Fif Slash, causando que gradualmente el oponente fuera cayendo hasta caer boca abajo al suelo.


    []

    Lentamente Dracomon abrió sus ojos, observando como el fuerte sol que los azotaba durante el día ahora era remplazado por la luna y un frio capaz de llegar a los huesos. Moviéndose rápidamente fue que buscó a todos con la mirada, encontrándolos a un costado comiendo, no hacía falta ser un genio para caer en cuenta de cuál era el desenlace de las cosas. Se acercó cauteloso al cuarteto, sintiendo las heridas del combate pero no demasiado, como si hubiera dormido lo suficiente y un poco más. Las dos primeras en acercarse fueron las monjas, siendo la de ropajes negros la que incluso se tomó el “atrevimiento” de abrazarlo según las palabras de su hermana menor. Finalmente fueron los otros dos que tomaron parte de la batalla con quienes pudo comunicarse.

    — Socio, Hackmon… Lo siento… — Dracomon se mantenía cabizbajo, hacia huequitos en la suave arena con su pata. — Por mi culpa no solo gastaron sus fuerzas, sino que incluso no fuimos capaces de avanzar nada el día de hoy.
    — ¿Oh? No te preocupes por eso, el Sr. Malheur te guardó en ese dispositivo extraño que llama Digivice y pudimos retomar viaje mientras descansabas. — La sonrisa del aprendiz era sincera, como si el combate siquiera hubiera sucedido. Aun así, de improvisto, fue que el dragón lo palmeó en la cabeza. — Igualmente, ¡repitamos lucha cuando quieras! ¡Fue sumamente divertido!
    — Además, no te hagas el listo con nosotros. No querías disculparte por lo de atrasarnos, hmph. — La voz del Expert sonaba claramente enojada, intimidando levemente a su compañero. Pero demostrando que se trataba de una broma fue que ese semblante cambió a una sonrisa. — ¿Te sientes mejor, Saco de Escamas?
    — Z-Zanahorio…​

    Casi como si las ganas de llorar pudieran con él, el dragón se lanzó a la sudadera de Llednar a desquitarse. Mientras su Tamer le gritaba que dejara aquello fue que su Digimon lo abrazaba con fuerzas, logrando robarle varias risas al aprendiz y a sus chaperonas. Realmente no les venía mal aquel pequeño descanso para reírse, aun cuando las pruebas más duras estuvieran al caer.

    ------------------------------------------

    En esta ocasión no dejo referencias. Las únicas son las propias como al comportamiento de Hackmon o a su capacidad para enfrentar tranquilamente Perfects, su sentido de la estrategia y su pericia en el combate cercano.

    MasaruMasaru
     
  15. Autor
    Masaru

    Masaru 存在証明 Supermoderador

    Registrado:
    21 Oct 2005
    Mensajes:
    14,151
    Temas:
    1,104
    Calificaciones:
    +4,297 / -3
  16. Autor
    Masaru

    Masaru 存在証明 Supermoderador

    Registrado:
    21 Oct 2005
    Mensajes:
    14,151
    Temas:
    1,104
    Calificaciones:
    +4,297 / -3
  17. .Mordecai.

    .Mordecai. Tensai.

    Registrado:
    10 Dic 2015
    Mensajes:
    558
    Temas:
    1
    Calificaciones:
    +122 / -6
    Noche 2

    Finalmente el momento de risa concluyó y todos se dispusieron a descansar antes de retomar la mañana siguiente el viaje, Sistermon Blanc fue la que preparó todas las camas ante el alcance de la perezosa mirada de su hermana mayor. Hackmon era el primer candidato a tumbarse a dormir cuanto sintió una garra apretando su hombro “sano”, su oponente/maestro provisional estaba intentando captar su atención. Dracomon por su parte, buscaba una manera “discreta” de charlar a solas con su congénere lejos de los demás, claro que en su actuar no había nada de sutil y todos se dieron cuenta de sus deseos aunque pensara lo contrario. Finalmente el aprendiz solo se limitó a asentir mientras comenzaba a seguirlo lo que sería el equivalente a un par de cuadras en metros, dejando al humano solo bajo la protección de ambas monjas.

    Dracomon & Hackmon.

    A ambos dragones ya los separaba una distancia considerable de los demás, o al menos la que los dos consideraron prudente para que nadie los oyera. Sin dejar de prestar mayor atención a lo que fuera que quisiera el que poseía escamas fue que Hackmon tomó asiento en la tierra, en su mirada denotaba su curiosidad innata que había mostrado desde un primer momento por el que estaba siendo su compañero de viaje. Dracomon por su parte observaba al aprendiz acomodarse, ordenando mentalmente lo que deseaba transmitirle. No era excesivamente bueno con las palabras pero estaba en un momento parecido al de la tarde: Si no exteriorizaba lo que estaba sintiendo era capaz de estallar como una bomba nociva para todos los que lo rodeaban.

    — ¿Cómo te has vuelto tan fuerte? — El competitivo dragón hincó la rodilla sobre el suelo, clavando la mirada en el mismo punto. — ¿Qué te impulsó a ello?
    — ¿Para qué quieres saber eso? — La mirada del local indagaba en el Child, éste casi podía sentir como lo veían a través de una lupa. — ¿Qué es lo que tú buscas a través del poder? La fuerza no es una solución, es un medio. El hacer las cosas mediante ella no garantiza nada, el cómo es lo de menos para resolver algo, mientras la intención sea la correcta. No puedo contestar sin saber para que desees la respuesta.
    — … — Durante varios segundos el silencio del desierto se hizo abruptamente presente, intentaba encadenar palabras de modo tal de dar una respuesta coherente, pero ante esta imposibilidad fue que dejo salir solo lo que su corazón deseaba. — Necesito esa fuerza para proteger a Llednar, a mis compañeros de misiones, a mis superiores y a los que nos miran desde abajo. Tuvimos… Tuvimos una visión en nuestra época, una que mató los sueños de muchos y arruina los míos, una donde yo y mi socio moríamos. Necesito poder cuidarlo, poder detener a aquellos que buscan arruinar las sonrisas de todos pero principalmente cuidar las de aquellos que me importan.​

    La verborrea incesante de Dracomon sorprendió gratamente al otro Child, lo tenía como un ser mucho más simple y plano en un principio. Tal vez tampoco estaría muy equivocado, pero cuando los sentimientos llevaban un tiempo mayor que un año cocinándose era imposible que no estuvieran bien cimentados. El poderoso ser rápidamente colocó su garras en la cabeza del otro, tal y como lo había hecho cuando se despertó, y sacudió un poco ésta antes de contestarle.

    — Solo debes entrenar más, Dracomon. — Todos los dientes del pequeño Hacky relucieron al instante, a la vez que cerraba los ojos en una sincera risa. — Tienes que abrazar ese sentimiento que tienes ahora mismo, eso es lo que te llevará a la fuerza que deseas. No hay otro secreto alguno que no sea ese.​

    El oyente primero hizo un puchero, luego refregó sus garras con los ojos y finalmente abrazó a Hackmon en un cumulo de emociones digno de mencionar. El otro se limitó a tranquilizarlo mientras sonreía a plena capacidad. Luego siguieron hablando largo rato, con una amistad renovada, sobre los valores con los que el “Gran Maestro” había criado a su “hijo/aprendiz”.

    Fin Dracomon & Hackmon.

    Llednar & Sistermon’s.

    Mientras ambos Digimon se alejaban fue que Llednar notó que por primera vez en dos días compartía tiempo a solas con las hermanas, un par de personajes que ciertamente lo intrigaban en sobremanera por cuestiones varias. Era un raro hecho el ver a seres digitales hacer de “chaperonas” de otro, pero aún más insólito debía ser que el “protegido” fuera uno con un poder tan abrumador. Tampoco escaba a la compresión del germano que con quienes compartía convivencia temporalmente eran poseedoras de un gran poder, ya se lo demostraron en unas cuantas ocasiones en las diferentes batallas que transcurrieron en menos de 48 horas. Tal vez sería su única oportunidad de tener una charla con ellas, por lo que decidió romper el silencio.

    — Disculpen… — El pelirrojo no pudo siquiera terminar la frase antes de que lo cortaran de improvisto.
    — ¡Has visto! ¡Te dije que no nos temía, Blanc! — Noir pronto agitó sus brazos “victoriosa”, mientras su hermana se rascaba la mejilla lentamente.
    — Pero tú has dicho que él nos tenía mied…
    — ¡A callar! ¿¡De que quieras hablar, Lenny!? — Los brillantes ojos de la animada monja fueron suficiente para hacer entender al humano que, aunque no lo demostrara, ella también poseía un gran interés por entablar una charla.
    — Bueno… Quería saber que las motiva a seguir a Hackmon, ¿no es algo demasiado peligroso?​

    Casi sin darse cuenta como, un silencio se propagó entre los tres presentes. Llednar notó como la mirada de la mayor de las hermanas estaba sobre él, tan transparente que la pregunta que ella estaba pensando se hacía palpable: Un claro “¿Eres idiota?” que lo estaba obligando a fruncir el ceño. Antes de que cualquiera de ellos dos explotara fue que la menor, la de blanco traje, se entrometió a fungir de mediadora.

    — Creo entender a lo que te refieres, Sr. Llednar. — La pequeña carraspeó un poco para aclarar su voz y llamar la atención de ambos. — Nosotras le debemos mucho a nuestro Gran Maestro y decidimos servirlo mientras a él no le incomodara, ello nos llevó a crear un fuerte lazo con Hackmon.
    — Un lazo MUY sólido debo aclarar. — La Adult cruzó sus brazos antes de dejar proseguir a la Child.
    — Por eso hacemos de sus chaperonas, para ayudarlo en cada pequeña cosa que podamos, aunque fuera únicamente como apoyo moral. Además… — La mirada del humano se intensificaría ante el “quiebre” en el monologo de la risueña muchacha. — Nuestro Honorable Maestro tiene una doctrina, una en la que los tres creemos, dice que siempre hay que hacer lo que uno desee sin remordimientos. Para nosotras dos, tanto el Maestro como Hackmon son nuestro hogar. Por eso deseamos seguirlos a ambos en cada pequeño momento que podamos, para intentar algún día poder sanar la gran deuda que tenemos con ellos al brindarnos su calor y amistad.
    — ¿Ves? Es exactamente como yo decía, una pregunta estúpida sobre algo obvio. — Llednar estuvo a punto de explotar por culpa del ambiente perdido, pero lo detuvo la monja mostrándole una pícara sonrisa sacando la lengua. — Solo bromeo, Lenny~.​

    Las mejillas del pelirrojo se inflaron en un divertido mohín que haría recordar a un niño pequeño, el gesto era mitad apropósito y mitad sincera molestia. Mientras las jóvenes se reían, una más fuerte que la otra casi como si hiciera apología a sus niveles, el chico solo podía mirarlas admirando la fuerza de voluntad que tenían. Eran plenamente conscientes de los problemas que era capaz de traer consigo Hackmon y aun así lo seguirían hasta el fin del mundo, demostrando una determinación a prueba de todo. No distaba mucho de lo que él veía como un Tamer ejemplar o el vínculo que compartía con Dracomon, sintiendo que aunque fuera un poco era capaz de entender el apego que ellas sentían con el pequeño Child.

    Fin Llednar & Sistermon’s

    De pronto, cuando el grupo de los dragones estaba decidiendo volver, fue que sintieron un temblor en el desierto, casi como si un sismo fuera a azotar el suelo en el que se encontraban caminando. Mientras tomaban distancia del punto exacto donde pisaban fue que notaron que algo se erguía de la arena, rápidamente de aquel lugar una cuchilla salió disparada hacia ellos que solo pudo ser evitada gracias a los reflejos de Hackmon, quien tacleó al suelo junto consigo a Dracomon. Al momento de ponerse nuevamente sobre sus patas traseras fue que lograron ver como la figura oculta se empezaba a dejar ver, pronto un cuerpo repleto de hojas metálicas era perfectamente discernible. El rostro preocupado del aprendiz no pasó desapercibido para el otro Child, en especial al ver como de inmediato adoptó un semblante serio y posición de combate frente al enemigo atacante.

    — Es un Perfect, Anomalocarimon. — El dragón blanco se acomodó frente al de escamas turquesas, como si buscara cubrirlo ante un ataque a traición. — Debo pedirle que por favor vaya a buscar a mis chaperonas y al Sr. Llednar, de inmediato.​

    En dos días aquella era una seriedad nunca antes vista por parte del aprendiz, siendo ese motivo suficiente para acatar las órdenes fue que Dracomon se lanzó en búsqueda de su compañero, era necesario para alcanzar su etapa Perfect y al menos ser capaz de ayudar a Hackmon. Mientras se dirigía en busca del resto no tuvo oportunidad de ver como otra vez la traicionera cola del escorpión buscó su cabeza, lo que seguramente acabaría en un golpe letal únicamente no termino en eso gracias a que el otro Child desvió el ataque con su propia retaguardia. Ya con el hiperactivo reptil fuera de escena los dos combatientes se dedicaron sendas y fieras miradas.

    — Eso fue sucio.
    — En este desierto solo el más fuerte sobrevive, y yo estoy en la cima de la cadena alimenticia. — El crustáceo hizo volver su particular aguijón. — En estos dos días tú y tus “amigos” se “alimentaron” de varios de nuestros hombres, eso a nuestra banda del desierto no nos causa mucha gracia. Espero que lo entiendas.​

    []

    Solo alrededor de tres minutos habian pasado cuando Dracomon fue capaz de volver a la escena del combate junto a los demás, principalmente gracias a que la alarma del Digivice del pelirrojo los alertó de la situación y los obligó a los tres a encontrarse con los dragones. La escena frente a ellos igualmente distaba de ser alentadora con la situación actual. Estaban siendo espectadores de como el miembro más fuerte del equipo contra las cuerdas, esquivando a duras penas un golpe de la cola del Perfect y ser impactado por un terrible chorro de arena en su rostro el cual lo lanzó hacia ellos. A duras penas el Child se levantó, con una expresión que daba a entender totalmente que aún no se había percatado de la presencia de sus compañeros.

    — ¡Hacky! — Noir sacó a Anthony para tomar “vendetta” pero fue detenida por la mano de su hermana, indicándole que piense en las prioridades.
    — ¿Estas bien? — La pequeña de blanco atuendo posó su mano en un Hackmon que solo entonces fue consciente de la situación.
    — Blanc, Noir, están aquí. — El pequeño Digimon intentó despabilarse pero un bostezo se escapó de su boca. — Aun puedo luchar pero… Es fuerte. Simplemente me cuesta seguirle el ritmo conforme avanza la lucha, además me golpeó varias veces con un chorro de arena que… Bueno… Me está llegando al alma.​

    De la boca del aprendiz otro bostezo salió, todos de inmediato entendieron el poder somnífero que poseía aquel ataque. Otro significado implícito también fue captado por el pelirrojo, uno que debía de ser obvio llegados a esas alturas: Hackmon estaba completamente al límite del cansancio. No solo había enfrentado contra todos los enemigos que se les habian presentado, la noche anterior no fue capaz de descansar correctamente e incluso se tomó la tarea de luchar contra un Wingdramon que solo ayudó a acrecentar sus heridas. Luego de la batalla tampoco descansó como si lo hiciera Dracomon, no era de extrañar que luego de tantos daños y combates estuviera ralentizado. Su condición actual era en gran medida por culpa de ellos, todo por su incapacidad de afrontar la situación.

    De pronto Llednar mordió su labio inferior con fuerza, rememorando todo el cansancio ante el cual el Child debió de verse sometido por ellos. Pero su mente fue asaltado por algo en especial: Su charla con las hermanas. El corazón del alemán de pronto se sintió como si fuera apretado en un puño, sabía lo complicada de la situación pero aun así no podía quitarse la cabeza el peso de las palabras dichas por ambas. Algo similar sucedía con Dracomon quien recordó su propia conversación, tenía muy en cuenta que aquella lucha era un sinsentido en el cual saldría sin vida con casi total seguridad pero algo lo impulsaba. Casi como si estuviera sincronizado uno con el otro el dúo dio un paso por delante de todos frente al Perfect, siendo el pelirrojo quien puso su mano sobre el hombro de Hackmon.


    — Descansa, nosotros nos encargamos de esto.
    — ¿Eh? Pero… Ustedes saben la diferencia de fuerzas que hay, ¿no? — Hackmon intentó interponerse en el avance de ellos, pero vio como el otro reptil lo miraba lleno de determinación.
    — Tú dijiste que éste era el camino para ser fuerte, déjanoslo recorrerlo o fallarlo por nuestra cuenta. — Poco a poco Dracomon comenzó a avanzar frente a un escorpión que los observaba con desinterés, sabedor de la diferencia de poder. — Fueron tus palabras que me abrace a éste sentimiento y ahora mismo lo estoy sintiendo con todas mis fuerzas, ¡y confío plenamente en que Llednar será capaz de hacer que todo salga bien!​

    El aprendiz solo pudo dedicarles una última mirada antes de desistir en detenerlos, no sabía porque pero sentía que los ojos de ellos reflejaban algo que solo le pudieron hacer creer que estaría todo bien. Mientras Hackmon aprovechaba para por fin desplomarse sobre sus patas traseras y permitirse sentir cansancio fue que otro se permitió el embargarse de sentimientos. Llednar apretó los puños con fuerza, tanta hasta el punto de lastimarse las palmas con las uñas, mientras solo podía dejar que fluya todo lo que Dracomon decía, su corazón palpitaba con fuerza ante la impotencia y el orgullo. Quería ayudarlo e iba a hacerlo, mientras apretaba los dientes fue que tomó el Digivice entre dedos preparado para darlo todo. A grito al aire, uno tan fuerte que hasta alertó al Perfect, fue que empezó a brillar en la plenitud de la noche, sorprendiendo a todos. Nunca antes había invocado tanta Digisoul, era su órgano más esencial y vital el que despedía esa luz que lo bañaba. De inmediato hizo el Full Charge, decidido a poner todo de sí mismo con tal de concederle la victoria a quien tanto confiaba en él.

    ------------------------------------------------------------------

    Me quedan 2 "Charge" de Digisoul.
    Memorias:
    • Aquilamon
    Cartas:
    • Mugen Cannon

    Perfiles:
    MasaruMasaru
     
  18. Autor
    Masaru

    Masaru 存在証明 Supermoderador

    Registrado:
    21 Oct 2005
    Mensajes:
    14,151
    Temas:
    1,104
    Calificaciones:
    +4,297 / -3
  19. .Mordecai.

    .Mordecai. Tensai.

    Registrado:
    10 Dic 2015
    Mensajes:
    558
    Temas:
    1
    Calificaciones:
    +122 / -6
    Noche 2 -bis-
    Perfect vs Perfect

    La luz de la evolución bañaba a Dracomon mientras alcanzaba nuevamente la etapa de Perfect, podía sentir todos los sentimientos que su Tamer canalizaba a través del Digivice. El brillo cegó momentáneamente a todos por igual ante la oscuridad de la noche que apenas dejaba distinguir más allá de unos cuantos metros, un fulgor tan incandescente que Anomalocarimon cubrió con una de sus extremidades sus sensibles ojos, expectante. La figura creció de tamaño, algo que tomaba por imprevisto al molusco que de pronto notó que una figura completamente nueva aprecia. Wingdramon hacia acto de presencia en el campo de combate.

    Como si el primer ataque valiera por dos, y aprovechando que ahora las estaturas coincidían de forma más coherente, el dragón azulado asestó un potente golpe con una de las esferas en sus garras en el rostro del escorpión, haciéndolo retroceder. Antes de que se lograra recuperar de la sorpresa inicial fue que la cola impactó nuevamente en la cara del molusco, mientras Llednar buscaba a toda velocidad una memoria en su bolsillo así como el lector de estas. Era la segunda vez que alcanzaban la etapa de Perfect en el día, según sus cálculos no tendrían mucho tiempo disfrutando de sus beneficios y era mejor no desaprovechar. La de Chimairamon era la elegida, era el momento de atacar a lo loco. El tiempo que el escorpión tardó en recuperar el equilibrio, un puñado de segundos luego del coletazo, fue suficiente para que se cargara y materializara el hibrido total.


    — ¡Chimairamon, Heat Viper contra Anomalocarimon! ​

    El monstruo, nunca mejor dicho, se irguió de la nada, sorprendiendo a enemigo y aliados por igual. El ser se había materializado en una de las tantas zonas libres de ese desierto, una vez visualizado en la cercanía a su objetivo fue que soltó el malicioso ataque. Una nueva luz cubrió el horizonte, pero esta vez haciendo un puente digno de un arcoíris podrido y maléfico que dio de lleno contra el Perfect objetivo. Mientras el molusco fue claramente arrastrado por metros de arena, haciendo graves sonidos expresando dolor de por medio, Wingdramon se ocupó de poner su cuerpo entre ellos y las ondas de choque del ataque para evitar daños a su bando.

    Luego de impacto el holograma dejo el plano al que había sido convocado, así como el fulgor dejó de cegar a todos. Por lo cerrada de la noche ya no eran capaces de observar a su objetivo, del cual tampoco podían asegurar que siguiera en vida luego de aquel golpe directo. Llednar esperó unos cuantos segundos para cerciorarse de no escuchar movimientos, solo el golpe de una arena cada vez más turbia lo incomodaba pero seguramente se debía a las ondas expansivas de las memorias. Estaba a punto de cancelar la evolución cuando sintió como el viento tenía mayor fuerza con cada instante que pasaba, una señal que se sumó a la de su iC que comenzó a pitar y a un Hackmon que se erizó rápidamente. Fue el aprendiz el único que llegó a proferir una palabra antes de que un potente chorro de agua impactara de lleno a Wingdramon, al mismo tiempo que la tormenta de arena los lanzó a todos juntos con él.

    El humano fue el último en levantarse del grupo, pero también el primero en desear articular algo. La imagen no era demasiado alentadora, aunque es que tampoco pudiera mantener mucho sus ojos abiertos por culpa del azote de los granos en ellos: Su Digimon estaba tirado en el piso, Hackmon se encontraba con su capa cubriéndose con los googles y las hermanas usaban sus brazos para imitarlo. El germano estaba a punto de hacer exactamente lo mismo con su propio manto cuando se dejó influenciar por sus oídos, escuchando el horrible sonido de algo reptando: Anomalocarimon se estaba acercando a ellos. ¿Lo peor? A la vez que acortaba distancias farfullaba algo.


    — ¡Eso fue peligroso! Hace mucho no encontraba comida de excelente calidad. — Ya siendo capaz de ver gracias a la protección de los lentes, el alemán fue capaz de ver los daños en todo el cuerpo del Digimon, incluyendo la cuchilla en su cola destruida y dando un aspecto aún más peligroso. — ¡Pero las buenas cenas son peligrosas! ¡Hacia mucho que olvide eso!
    — Sr. Llednar, tal vez lo mejor es que nos encarguemos nosotros. — La voz de la mejor de las monjas sonaba entre una sugerencia y una orden, una que el humano meditó el aceptar antes de que un coletazo removiera la arena.
    — Creo haber dicho que él y yo nos encargaríamos de esto.​

    El gigante azul, como pudo, se levantó nuevamente para proseguir con el combate, a sabiendas de que no podría resistir otro golpe directo así fue que miró a su Tamer quien comprendió de inmediato sus intenciones. Sacó una de sus cartas y la activó de inmediato: Un escudo que era cubierto por las alas del Perfect azul, para poder tomarlas con mayor facilidad soltando únicamente las esferas en sus manos para tomar la protección. Wingdramon de inmediato entendió hacia donde se dirigía el plan del pelirrojo, encarando plenamente en las sombras y la incertidumbre al “invisible” enemigo.

    — ¡Vamos, Anomalocarimon! Acércate, no creo que tú tampoco puedas ver en esto. — El enmascarado reptil bramó con fuerza, obteniendo solo sendas risas.
    — ¡Ustedes son quienes no pueden ver! Mis perfectos ojos ya están acostumbrados al desierto, puedo ver en la noche perfectamente. — Aquello en parte era mentira, su visión se basaba más en sus chamuscadas “antenas” pero que le bastaban para obtener la ventaja. — ¡Ahora vuelvan a sentir la desesperación de ser atrapados por mi mayor técnica, Titanic Wave! ​

    Nuevamente la fuerza expelida por el Perfect hizo que la arena se removiera en su lugar para dar paso a una tormenta de esta, pero eso no era lo que el grupo estaba esperando. Lo que ellos esperaban, y por lo cual se habian agazapado y tomado fuertemente la cola del dragón azul, era la otra mitad del combo: El chorro a presión. Los Digimon aliados sostenían con un brazo el rabo y con la otra de algún lugar a un germano que para nada se sostenía de su socio, sino que llevaba en manos nuevamente una memoria. El viento estaba volviéndose cada vez más turbio, ya casi a su punto máximo, cuando Llednar y Wingdramon procedieron a actuar: El primero deslizó la memoria en el aparato para activarla mientras que el segundo se perfiló hacia donde había escuchado la voz del molusco.

    Anomalocarimon de pronto notó como mientras su ataque daba de lleno en el primer objetivo pasó algo: Nuevamente una aparición, en este caso un esqueleto, pero esta vez estaba preparado. En cuanto lo vio utilizó sus cuchillas sanas para lanzar el “Stinger Surprise”, dando como resultado una onda de choque que impactó de lleno en una bestia que ni se defendió a sí misma. Sonreía para sus adentros cuando veía sus planes cumplidos, pero de pronto una luz azul lo bañó en fuego ardiente. Su ira aumentó por dentro, incapaz de creer que el otro Perfect siguiera vivo y su descuido propio de un ingenuo, mientras intentaba resistir el ataque para una nueva venganza, pero surgió el imprevisto de que el otro Digimon tampoco se detuvo, el “Ground Zero” salió de su espalda y también encontró destino. Un impacto y una explosión que causó pavor retumbó por todos los rincones del desierto.


    Cuando el golpe terminó la memoria desapareció por completo sin dejar rastro de nuevo, haciéndolo una sensación un tanto incómoda para las monjas que no estaban acostumbradas. Unos cuantos segundos más tardes también se desvanecieron las partes del “Brave Shield”, el escudo gracias al cual Wingdramon fue capaz de resistir el golpe directo del agua perteneciente al “Titanic Wave”. De inmediato, y sin remedio alguno, Dracomon volvió a su etapa original, sumamente agotado aunque para el germano era imposible que alguien siguiera de pie luego de ese combo. Una sorpresa monumental lo embargó cuando escuchó el arrastre del enemigo.

    — De… verdad son… algo especial. — Sus jadeos eran profundos y, si hubieran sido capaces de verlas, también sus heridas. — Me iré, y cuando vuelvan tendrán en cuenta haberse metido contra los tres soberanos del desierto.​

    Mientras una distracción de segundos, utilizados en preguntarse a quien se refiera con “los tres”, acababa con toda posibilidad del dúo Expert en rematar al enemigo, éste aprovechó para usar sus cuchillas inferiores para cavar un pozo en la tierra con el cual escapar. Solo uno de ellos no se quedó pasmado, el mismo del cual ni siquiera habian sido capaces de notar cuando tomó distancia del grupo: Hackmon. Este fue corriendo a toda velocidad al notar que el oponente se encontraba vivo pero débil, hasta quedar frente a él y asestar su “Fif Slash” para terminar con los problemas que fuera capaz de causar en el resto de la aventura. Luego del remate, solo quedo el Digitama como pasó con los anteriores contrincantes.

    — Deben de recordar de no descuidarse… Aunque fue un gran trabajo debo admitir. — Hackmon les dedicó una gran sonrisa, mientras exhalaba agitado por el brusco movimiento. — Aunque debo admitir que eso de “tres” es algo preocupante, no podremos descansar ni un poco.
    — ¿¡Qué!? Pero Hacky, debes descansar. — Noir se encontraba escandalizada mientras agitaba los brazos incesantemente, el aprendiz estaba a punto de declinar la oferta “amablemente” pero una de las dos voces de la razón tomó cartas en el asunto.
    — Concuerdo con ella. Debes descansar, si hay otros 2 de estos no tendremos chances sin ti. — Llednar comenzó a caminar hacia delante sin prestarle atención a posibles protestas. — Además, no creo que Noir tenga problemas en cargarte dormido. ¿O sí? ​

    Cómicas protestas se dijeron en la, ahora, calma noche que vivían. Hackmon entendía el presentimiento y creyó que tal vez estaba en lo correcto, Dracomon por su parte se reía con somnolencia a sabiendas de que él también estaba incluido en la lista de quienes estaban obligados a tomar una siesta. El día siguiente a la tarde ya debían estar llegando al pueblo aun con algunos contratiempos en el camino, el asunto recaía en más bien en llegar vivos hasta allí y eso seguramente no podrían hacerlo sin recuperar energías. El dragón blanco por su parte decidió volver a tientas al campamento, guiándose por el olor de las hojas que componían las camas, para descansar las horas que quedaban antes del amanecer. Llednar usó la carta “Meditation Cure” sobre su compañero para que durante 3 minutos se recuperase lo más posible y luego lo guardó en su iC, con el objetivo de que descansase. Tenía el presentimiento de que aquella noche no volverían a atacarlos, y si lo hacían estaba bajo el cuidado de las dos pistoleras.
    -----------------------------------------------------------------------------
    Me quedan 2 "Charge" de Digisoul.
    Memorias:
    • Aquilamon
    • Chimairamon
    • SkullGreymon
    Cartas:
    • Mugen Cannon
    • Brave Shield
    • Meditation Cure

    Perfiles:

    MasaruMasaru
     
  20. Autor
    Masaru

    Masaru 存在証明 Supermoderador

    Registrado:
    21 Oct 2005
    Mensajes:
    14,151
    Temas:
    1,104
    Calificaciones:
    +4,297 / -3
Estado del tema:
Cerrado para nuevas respuestas

Compartir esta página