+18 Original Fic GAME, SET AND RE-LOVE! -FINAL+ BONUS 2-

Tema en 'Fanfics y Roles Yuri' iniciado por I-AM-WOLFIE, 14 Abr 2018.

  1. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE O-O¬¬ ¿Quién es la que anda ahí? Jajaja

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    Te recomiendo leer esta historia antes de leer este nuevo fic :3.

    http://fdzeta.com/temas/geminis-almas-gemelas-final.144258/

    >A< VOLVEMOS CON MÁS ROJITAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA


    [​IMG]





    Un parque en Kyoto era visitado por un cuarteto de jovencitas con ansias de jugar tenis, el deporte que más les gustaba y que deseaban dominar. El grupo se formaba por una rubia de ascendencia francesa de catorce, unas gemelas canadienses de lindos ojos color esmeralda que compartían la misma edad con la anterior y una pequeña pelirroja que parecía una niña aún para sus trece años. Era la primera vez que iban a ese parque, pues una chica en especial era muy dominante sobre ellas y no les permitía alejarse mucho de casa, pero tras insistir, habían logrado su primera salida en equipo.


    - Como que últimamente Mitsuki es muy celosa con ustedes dos ¿No creen? -


    - Amm… No creo, Mitsu siempre ha sido así. -


    - Ella tiene razón, rojita, sino fuera por la profesora rojita, no hubiéramos logrado salir de casa. -


    - Bueno, la entiendo por qué ustedes dos son sus novias, son muy bonitas y no quiere que se las roben, jaja. -

    - Aunque… Lo he pensado y la he notado muy rara. - Dijo Rosy mientras llegaban a la cancha. - no solo se ha dejado crecer el cabello, actúa muy madura, incluso usa lencería y ropas muy seductoras, Mitsuki siempre había sido muy recatada. -

    - Vamos Rosy, son otros tiempos, además ¿A poco no te gusta ver como luce sus tetas con esos escotes? -


    - Claro que me gusta, solo que es raro, no digo que no me guste, es que, no es del todo la Mitsuki que recuerdo. -


    - ¿Vamos a platicar solo de ella o vamos a practicar? Vamos rojita, pelotemos un poco. -


    - Jejeje, está bien ¿No te molesta que use una raqueta más ligera? Sería tener ventaja ¿O no? -


    - Rojita, si Mitsuki y yo insistimos en que la uses, no tienes tanta musculatura para usar una raqueta normal, esa raqueta de peso ligero es perfecta para ti. -


    - Oigan, enanas ¿Quién les dio permiso de entrar a nuestra cancha? -


    Las chicas voltearon, topándose con dos jóvenes de cabello negro y uniforme oscuro que Eloise rápidamente supo que eran de la academia del Este de Kyoto. Una de las chicas era muy alta, quizá tan alta como Mitsuki, con una cabellera casi hasta el suelo y un bate en la mano, su compañera era de una altura regular y coleta, por el uniforme distinto, daba a entender que era de un grado menor a la otra.

    [​IMG]

    - ¿Es su cancha? - Preguntó Kaam mientras esas chicas se paraban frente a la pequeña pelirroja quien se hacía menos por lo amenazantes que lucían.

    - Así es, es una cancha para las mayores, no para niñitas de mami como tú sabrás. -


    - Estás canchas son públicas, váyanse a joder a otro lado. -


    - Está salió brava, Kusanagi. -
    Dijo la chica de menor estatura mientras chocaba su puño en la palma de su otra mano.

    - Seguro es de las presumidas de la Step Fast, déjamela a mí, Tsurugi, a esta le falta un buen escarmiento. -


    - Ja, par de gorilas, nos pelean la cancha a puños en vez de jugarlo como se debe ¿Por qué no lo resolvemos con un juego en vez de que anden con sus tonterías de pandilleras? Eso es muy anticuado. -


    - Ely, deja de provocarlas. -


    - No tenemos que jugar con unas mocosas, seguro apenas saben sujetar una raqueta. -


    - Mira Kusanagi, hasta esta pequeña usa una raqueta de juguete. -
    Habló Tsurugi quitándole la raqueta a Kaam.

    - ¡Oye, es mía! -


    - Jajaja, hasta parece raqueta de ping pong ¿Y así piensas jugar en esta cancha? -


    - Oigan, dejen en paz a la primita o se las verán conmigo.
    - Exclamó Mary sacando de su mochila una tasser.

    - Mary, te dije que dejaras la aturdidora en casa, aunque, fue bueno que no me hicieras caso. -


    - Kusanagi, Tsurugi, párenle, si quieren jugar, vamos a jugar. -


    Las dos chicas voltearon hacia quien les hablaba, mirando a una chica tan alta como la otra, de cabello con negro con tintes verdosos a juego con sus ojos y uñas. Eloise se colocó delante de Kaam al sentir que esa chica era más peligrosa que las otras, llevando en secreto su mano a su bolsillo para llamarle a Mitsuki si las cosas se complicaban.

    [​IMG]

    - Solo bromeábamos Kaguya, no somos tan malas como para golpear a unas niñitas. -


    - ¡Niña tu trasero, anda, ven, ven! Qué estén muy guapas no significa que no me ponga seria.
    - Decía Mary apretando su taser.

    - Mary, deja de provocarlas, esto en verdad es grave. -


    - Niñas, sino quieren problemas, váyanse de aquí, esta cancha la usamos las de mi equipo para practicar, por su aspecto, seguro ni podrían aguantarnos un set. -


    - Eres muy presumida, pelos verdes, creo que tendrás que aprender a respetar a Eloise Luxure. -


    - ¿Eloise Luxure? Hace mucho que no escucho ese nombre. -



    Eloise volteó al escuchar esa voz tan conocida, sorprendiéndose por una pelirroja de ojos azul verdoso. La rubia no podía creerlo, ese rostro, esa voz, ese cuerpo, sin dudas, era la viva imagen de la chica que amó y que en su corazón aún amaba por tantos recuerdos.


    - Hi…Hinoko. -


    - Vaya, parece que la riquilla conoce a nuestra subcapitana. -


    - No soy subcapitana, Tsurugi, ese puesto no existe en el equipo. -
    Rio la pelirroja mientras Eloise le miraba congelada. - Así que te llamas Eloise Luxure. -

    - Hinoko… Es imposible… ¿En verdad eres tú? -


    - ¡Hinoko! -
    Gritó Kaam corriendo para abrazarla, sorprendiendo a todas por el cambio de ánimos.

    - Ese aroma a frutos rojos, esa voz, esa carita, sin duda, eres rojita ¿Verdad? -


    - Jejeje, Hinoko, no puedo creerlo, estás aquí, eres tú. -


    - Sí, soy yo, vaya sorpresa nos da la vida ¿Cierto? -
    Sonrió Hinoko abrazando a Kaam. - chicas, déjenlas en paz, son mis amigas. -

    - ¡Hinoko! -



    La rubia reaccionó y abrazó a la pelirroja empezando a llorar de emoción, la chica que más amó a la par de Kaam, estaba ahí, presente, como si la vida les deparara volverse a reunirse.


    - Veo que se te hizo estar con rojita. -


    - ¡Hinoko! ¿Ya vas a empezar? -


    - Extrañaba ver esa cara apenada, Ely.
    - Dijo la pelirroja mientras miraba a las cuatro niñas. - ¿Y bien? Creo que es obvio que también quieren volver al tenis ¿O no? -

    - Sí, jeje, aunque no soy tan buena, quisiera tener el nivel que tuve antes. -


    - Mmm… Te será difícil rojita, eres más pequeña que antes ¿Cuántos años tienes? ¿Diez? -


    - Hinoko, eres mala, tengo trece años.
    - Contestó Kaam inflando sus mejillas haciendo reír a la amiga.

    - Sin dudas, alguien estará feliz de verte, aunque, no te miento, no me hace tan feliz el verte otra vez, rojita, sabes que no soy buena para mentir. -


    - ¿Ah? ¿No te hace tan feliz? -

    - Chicas ¿Pueden jugar en las canchas del otro lado por favor? Dejémosle está cancha a ellas, después de todo, ellas serán nuestras rivales, seguro que van a meterse al torneo escolar. -

    - Nos conoces bien jaja, las haremos papilla, en especial a esa de pelos verdes. -


    - Solo por qué son amigas de Hinoko es por qué no les rompemos la cara. -


    - Kaguya, sabes que si le digo a ella como te comportaste se enojará muchísimo.
    - Habló Hinoko haciendo que la joven chitara sus dientes mientras se retiraban.

    - Esto es sorprendente, desafía toda lógica, aún no logro comprender como es que estamos todas aquí, pero sospecho que tal vez estamos en un sueño conectado ¿O qué opinas, Mary? -


    - Yo creo que fue porqué nuestro amor trascendió el tiempo y el espacio jajaja ¿O no es mucha coincidencia encontrarnos con nuestra amada tía Fio? Jajaja. -


    - Sí, es algo extraño… Estoy feliz de verte de nuevo, Ely. -


    - Y yo a ti, Hinoko, dios, me entró algo en el ojo. -
    Dijo Eloise tallando sus ojos al llorar de alegría.

    - Que curioso. -

    - ¿Curioso? -


    - Cuando te conocí por primera vez, estabas llorando, justo como ahora. -


    - ¡Hinoko!
    - Exclamó la rubia poniéndose roja. - ¿Y con que clase de salvajes te juntas ahora? -

    - No son tan malas como aparentan, bueno, antes si lo eran, pero han cambiado gracias al tenis, ya habrá tiempo que las conozcan mejor. -


    - ¿Ah? ¡Mi raqueta! Esa chica se llevó mi raqueta. -


    - Si vas derecho y luego das a la izquierda, llegarás a las otras canchas, seguro ya están allá. -


    - ¿Qué? ¿Cómo que ya están allá? ¿Se fueron corriendo? -


    - Rojita, nuestro equipo no es uno cualquiera, ellas se toman muy en serio el entrenamiento.
    - Explicó Hinoko con una gran seguridad. - les será difícil ganarnos si piensan jugar. -

    - ¿Escuchaste, Eloise? ¡Nos están provocando! -


    - Mary ¿Te tomaste tu medicamento? Andas algo alterada. -


    - Creo que solo tome una… Jajaja, nah, se me olvidaron, es que andaba emocionada con venir a jugar. -


    - Luego por qué tengo que traer la pistola con sedantes. -


    - ¡Iré por mi raqueta! -


    Kaam caminó hacia la dirección que le dijo Hinoko, movía su cabeza lentamente de lado a lado con una sonrisa, estaba muy contenta de que Hinoko estuviera también presente como ellas, seguro Mitsuki estaría feliz al saberlo. Mientras la pequeña se acercaba a las otras canchas, una japonesa miraba la raqueta que le quitó a una de las integrantes de su equipo, tras haberlas regañado por volver a intimidar a otras chicas.


    - Ya luego decidiré como castigarlas, por ahora, debo de encontrar la dueña de esta raqueta. -
    Pensaba la japonesa sonriendo al verla. - a como me la describieron, se parece a mi princesa, aunque me dijeron que lucía como una niña... ¿Será posible? -

    - ¿Ah? ¿Mitsu? -


    - ¿Mitsu? -


    [​IMG]

    La japonesa volteó sorprendida por esa vocecita tan dulce que le pareció conocida, sus mejillas se pusieron sonrosadas y una enorme sonrisa emergió en su rostro. Frente a ella, una pequeña pelirroja de larga coleta y carita angelical, estaba parada, mirándole con ese rostro enamorado que siempre disfruto ver.

    - Mi princesa... !MI PRINCESA! -


    - ¿Mitsu? ¿Eres Mitsu? -
    Preguntaba Kaam curiosa, pues según ella, Mitsuki estaba en casa con Kan.

    - Sí, lo soy… Mi princesa, mi amada Kaam… Luces tan linda, mi querida princesa. -


    - Jejeje, Mitsu, no digas eso, harás que me ponga roja. -
    Dijo la niña riéndose nerviosa pues le tomaba por sorpresa esas palabras tan dulces que hacía mucho no escuchaba de Mitsuki.


    Mitsuki se acercó rápidamente a ella y la abrazó por sorpresa, poniendo su cara toda roja, levantó su rostro con una de sus manos, mirando como los ojitos nerviosos de Kaam miraban para todos lados.


    - Mit…Mitsu… Aquí nos pueden ver. -


    - Mi princesa, no me importa si nos ven, no sabes cuánto deseaba volverte a besar. -


    - Eres mala, Mitsu. -
    Dijo Kaam cerrando los ojos estando toda roja.

    - La más mala de todas. -


    La japonesa susurró esas palabras antes de besar la boquita de Kaam lentamente, sin soltarla, era tan pequeña, tan frágil, que podía cargarla entre sus brazos sin dificultades, sujetándola firmemente para poder besarla cómodamente. Kaam no lo sabía, pero, esa joven, no era la chica a quien llamaba Mitsuki Noihara, sino, Mitsuki Morikawa, una de las dos personalidades que Mitsuki tuvo en la otra vida, y que apenas, descubrirían.






    ¿Hinoko tiene amigas pandilleras? OAO
    ¿Hay dos Mitsus?
    >A< ¿Kaam podrá controlar sus risitas nerviosas?
    Más tenis, más romance, más drama, >A< EMPEZAMOS CON ESTE UNIVERSO RENOVADO!! GAME, SET AND RELOVE!!
     
    Última edición: 15 Abr 2018
  2. Kissu

    Kissu مكسورة و تالفة Moderador

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    Un poco rápido el comienzo y un poco muy confundida Kaam jajaja.
    Me gustan las chicas nuevas, en especial la de cabello verde :3 (considero que es un dibujo muy bonito y me encanta especialmente el guante). Y me pregunto cómo les irá a Hinoko y a Eloise.
     
  3. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE O-O¬¬ ¿Quién es la que anda ahí? Jajaja

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    Sabes que estaba ansioso por escribir esto xd y creo que se notó.
    Kaguya (la del guante) es la otra que andará tras Mitsuki (amable) :d

    nwn/ Desde el móvil
     
  4. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE O-O¬¬ ¿Quién es la que anda ahí? Jajaja

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    X3 SEGUIMOS!!!!!!!!!




    RE: 2



    Una sensual joven japonesa, recién empezaba a vestirse tras haber pasado dormida unas horas más que las demás de la casa, teniendo a su lado a una preciosa profesora pelirroja de veintiún años, que se levantaba para empezar a preparar un café para las dos, así como un gato mascota que tenían por gusto de Kaam.

    [​IMG]

    - No sé cómo me convenciste de dejarlas salir ¿Y si le pasa algo a mi princesa? -


    - No le pasará nada, Eloise es una chica responsable y las gemelas cuidan mucho de Kaam, confía en ellas. -



    El celular de la japonesa sonó, contestando y escuchando algo que hizo que su rostro se frunciera molesta. Kan se dio cuenta que Mitsuki se enojó, así que se acercó para abrazarla, pero su cara no cambiaba.


    - Te lo dije, fue un error dejarlas salir. -


    - ¿Qué paso? -


    - No encuentran a mi princesa, arréglate rápido, ocupamos ir al parque. -



    Eloise sabía que estaba condenada a muerte por decirle a Mitsuki eso, pero no tenía opción, habían pasado quince minutos desde que Kaam fue a buscar su raqueta, al ir a las canchas donde se suponía estaría, no la encontraron. Las gemelas se asustaron tanto que no dudaron en avisarle a Fiorella, que ya iba en camino.


    - ¡Dios mío, nos va a matar! -


    - ¿Quién? -


    - Mitsuki ¿Pues quien más? ¡Perdí a rojita! -


    - ¿Mitsuki? Mmm… ¿Esa Mitsuki? -

    - ¡Si, esa gorila! - Gritó Eloise asustada haciendo pensar a Hinoko, quien estaba sorprendida, así que sacó su celular y mandó un mensaje de texto, siendo respondido rápidamente.

    - chicas, vamos, ya sé dónde está rojita. -


    - ¿Qué? ¿Cómo? -


    - Solo síganme, las llevo en mi coche. -


    - ¿Puedes pasar por Mitsuki y Kan? -


    - Con mucho gusto, esto será divertido. -


    - ¿Divertido? ¿Te parece divertido que perdiéramos a rojita? -


    - Solo espera un poco, Eloise, entenderás por qué me divierte.
    - Sonrió la pelirroja.


    Eloise y las gemelas corrieron al coche de Hinoko, en dirección a la casa de las chicas, sorprendiéndose Hinoko al ver a Mitsuki con el cabello largo, de jeans y una blusa abotonada sensualmente, así como la bella pelirroja a su lado que sin dudas era una versión juvenil de Kaam, pero con lentes.


    - Mucho gusto, Mitsuki, te ves distinta. -


    - Hinoko, tú luces, igual. -
    Dijo la japonesa abrazándola, mostrando de nuevo su rostro molesto. - ¿Dónde está mi princesa? -

    - No comas ansías, está con mis amigas, alguien se la llevó al dojo donde entrenamos. -


    - Quien se la haya llevado, se las verá conmigo. -


    - Eso me muero por verlo.
    - Pensó Hinoko cuyos ojos subían y bajaban por todo el cuerpo de Mitsuki, guardando la compostura por el impacto del descubrimiento. - es increíble, son la misma persona y al mismo tiempo se ve tan distintas ¿Será posible? -


    Hinoko llevó a todas en su coche, Kan, Eloise y las gemelas, una sentada sobre la otra, iban en la parte trasera, mientras Mitsuki iba de copiloto adelante con Hinoko, quien iba hacía la mansión Morikawa.


    - Te ves muy bien Hinoko, veo que no has dejado de ser una chica activa en esta vida. -


    - Gracias, tú te ves, esplendida, me sorprende que dejarás de lado ese lado recatado que siempre has tenido y te guste lucir tu belleza natural. -

    - Es otra vida, otros tiempos. - Sonrió la japonesa a la francesa. - pero los sentimientos son los mismos, mi princesa sigue siendo el amor de mi vida y no dejaré que interfieran en mi relación con ella ni con Kan. -

    - Así que tú eres Kan. -


    - Me da gusto verte de nuevo Hinoko, aunque sea en este momento. -


    - Ya tendremos tiempo de platicar bien. -



    El grupo llegó a la mansión Morikawa, eso le sorprendió a Mitsuki, había escuchado sobre esa familia, con mucha influencia en Japón, pero cuyo legado iba desapareciendo tras la muerte de la última pareja y según se decía, solamente había una joven como heredera de dicha familia. Dentro de esa mansión, Mitsuki tomaba de la mano a esa pequeña versión de su amada esposa, caminando por un frondoso jardín lleno de rosas y tulipanes.


    - Esto es precioso, Mitsu. -
    Hablaba Kaam acariciando los tulipanes y mirando con una tierna sonrisa a la japonesa. - ¿Este jardín tú lo cuidas? -

    - Sí, tengo mucho tiempo libre y lo aprovecho para cuidarlo, este jardín lo hice pensando en ti. -


    - ¿En serio? -


    - Siempre te gustaron las flores, las tratabas con mucho cariño y por eso, quise tener un jardín para ti, por si llegaba este momento, de volvernos a ver. -


    - Mitsu… Sniff… ay… -
    Lloraba un poco Kaam tallando sus ojos. - No me dijiste nada de esto, ni de esta casa. -

    - Eso es por qué en esta vida, muchas cosas son distintas, pero esta casa, es tuya, como mi corazón siempre lo ha sido, mi princesa. -


    - Mit… Sniff…
    - Lloraba alegremente la niña abrazando con fuerza a Mitsuki, le confundía un poco que Mitsuki se cortara el cabello de una hora a otra y que actuara tan dulce, como lo fue siempre, pero, adoraba ese lado de ella.



    En la entrada de la mansión, Hinoko entró como si fuese un lugar habitual para ella, topándose en la entrada con las chicas con las que se confrontaron Ely y las demás, quienes estaban sentadas afuera de las banquetas que rodeaban la antigua casa japonesa.


    - Esperen aquí un minuto. -
    Dijo Hinoko entrando primero y saludando a su equipo, Tsurugi y Kusanagi mostraban rostros de confundidas mientras que Kaguya se veía molesta. - ¿Y bien? ¿Por qué esas caras? -

    - Ya lo sabes, no sabíamos que la capitana conociera a esa niña, la desconocemos. -


    - Desde que la trajo con nosotras, no han dejado de estar a solas, se le ve tan feliz, tan melosa, es como si estuviera enamorada de esa niña. -

    - Ja, te duele porque la capitana está contenta con ella, hay que aceptarlo, parece una muñequita y tal vez por eso le encanta a ella. -

    - ¿Quieres que te rompa la cara? -


    - No me sorprende saber que está aquí, pasen. -



    Hinoko abrió por completo la puerta, sorprendiendo a sus amigas al ver a esa japonesa alta de cabello largo y cuerpo curvilíneo, tan preciosa y elegante, como siempre la vieron, pero con un aire muy erótico alrededor.


    - ¿Capitana? -


    - ¿Cuándo se puso extensiones? -


    - Ella no es la capitana. -
    Dijo Kaguya sorprendida por el parecido- pero, se parecen mucho, diría que son idénticas. -

    - ¿Cómo que no lo es? -


    - La capitana no tiene esa mirada. -


    - No entiendo nada ¿Quién es la capitana de ustedes? ¿Por qué dicen que se parecen a Mitsuki? -


    - Tsurugi, ve y háblale a Mitsuki por favor. -


    - ¿Qué? ¿Y si se enoja por molestar su rato a solas con la niña esa? -


    - ¿A Mitsuki? -


    - Bueno… Lo haré yo ¡MITSUKIIIIIII! -
    Gritó Hinoko sabiendo que a la japonesa no le gustaba ese irrespeto a su hogar.

    - ¿Cuántas veces te he dicho que no grites en mi casa? Menos con invitadas. -


    Hubo un gran silencio entre todas las chicas, Mitsuki Morikawa se había presentado, tomada de la mano de Kaam, quien se puso por completo confundida al ver frente a ella a Mitsuki Aikawa. Todas volteaban una y otra vez, sino fuera por las ropas y el peinado, serían la misma persona, eran como dos gotas de agua que empezarían a turbar los corazones de ambos grupos de amigas.


    - ¿Mitsu? ¿Y Mitsu? ¿Ah? ¿Estoy soñando? -


    - Quédate atrás mi princesa. -
    Dijo Mitsuki colocándola detrás de ella. - ¿Quién eres, impostora? -

    - ¿Yo? Soy Mitsuki Noihara. -

    - Mientes. -

    - Mi princesa, ven aquí, esa chica es una impostora. -


    - Esto es una broma ¿Dos Mitsukis? ¿Lo sabías? -
    Preguntó Eloise a Hinoko quien se reía.

    - También me sorprendí, esto no me lo esperaba. -


    - Capitana ¿Quién es esa chica? ¿Es su gemela? -


    - Solo mira su rostro Tsurugi, ella no la conocía. -


    - Lo sabía, la capitana no tiene esa mirada tan oscura.
    - Pensó Kaguya mirando a la otra japonesa que le mostraba una sonrisa coqueta, provocándole un sonrojo. - pero… Tiene su esencia, no, juré seguir a Mitsuki, un juramento de corazón. -

    - Mitsu ¿Qué está pasando? ¿Quién es quién? -


    - Kaam, ven aquí, no sabemos si esa chica es Mitsuki. -


    - ¿Kan? ¿Eres Kan? -


    - ¿Cómo lo sabes? -


    - Mi corazón me lo dice. -
    Sonrió Mitsuki haciendo que la pelirroja se sonrosara.

    - Sin dudas has sabido engañar a mi princesa, pero, no dejas de ser una impostora. -


    - Mitsu… ¿No eres Mitsu?
    - Preguntaba Kaam tiernamente, mientras la japonesa se volteaba para besarla en la frente, haciéndole reír nerviosa.

    - Confía en mí, soy yo, mi princesa. -


    - ¿Cómo te atreves a besarla frente a mí? -



    Mitsuki Aikawa corrió quitándole el bate sorpresivamente a Kusanagi para lanzarse contra Mitsuki Morikawa, quien hizo para atrás a Kaam con cuidado y alcanzó una de sus espadas de bambú, deteniendo el golpe. Las chicas corrieron al interior del dojo, donde ambas japonesas empezaban a pelear de manera agresiva y veloz, demostrando que la habilidad de ellas era similar. Aikawa rompió la espada de bambú con el bate y Morikawa logró golpearle la muñeca para desarmarla, provocando que ambas se pusieran en postura de combate mano a mano.


    - Ese estilo… Es el Noihara. -


    - Mi estilo. -


    - Ely ¿Qué está pasando? ¡Hay dos Mitsus y se están peleando! -


    - Ni yo tengo idea de que está pasando rojita, Hinoko ¿Quién es ella? ¿En verdad es Mitsuki? -


    - Así es, es Mitsuki, la que siempre amó a rojita, que vive por ella, incluso en esta vida está profundamente enamorada de rojita, tanto que no ha dejado que nadie entre a su corazón. -


    - Mitsu… -
    Susurró Kaam poniéndose roja al ver a la japonesa de cabello más corto al escuchar eso.

    - Esa chica es tan buena como la capitana. -


    - No, la capitana es mucho mejor que ella. -


    - Eso lo dices porque te gusta. -


    - Kaguya tiene razón, se mueve como la capitana, pero su rostro lo dice todo. -



    Ambas japonesas apretaron sus puños y se aproximaron, empezando una lluvia de puñetazos y patadas que eran esquivadas y detenidas por la otra, en uno de esos golpes, Morikawa hizo un golpe falso, provocando que Aikawa esquivara, cayendo en la jugada, ya que el puño lo devolvió en un movimiento inverso, tumbándola. Al tenerla en el piso, la dueña de la casa se subió a su imitación, a punto de golpearla.

    - ¡Deténganse! -


    - ¡TIA FIO!
    - Gritaron las gemelas corriendo hacia Fiorella para abrazarla.

    - ¡Mami! -


    - ¿Mami?
    - Preguntó Mitsuki separándose de la otra que la empujó por el coraje de haber perdido.

    - Se los dije, la capitana no podía perder con ella. -


    - Mami, hay dos Mitsus y se están peleando !Mira!-


    - Señora Fiorella, disculpe que me comporte así, pero fue está, la que empezó todo al llevarse a mi princesa a la fuerza. -


    - No obligué a mi princesa a seguirme. -


    - Mmm… Creo que tendré que platicar con ustedes dos…Dios mío, cuando creí verlo todo
    - Dijo la mujer cargando en sus brazos a su inocente hija, mirando impactada a esas dos japonesas tan similares y con un rostro tan distinto al mismo tiempo, la cara de la nobleza y la cara de la seducción.








    CHANCHANCHAN OAO Y QUE SE AGARRARON LAS MITSUKIS!!!
     
  5. Kissu

    Kissu مكسورة و تالفة Moderador

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    Jajaja, pobre Fiorella que sólo se encuentra con una cosa tras otra.
    Y vaya, pelea de Mitsukis :3
     
  6. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE O-O¬¬ ¿Quién es la que anda ahí? Jajaja

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    Seguimos, xwx tenía tiempo que no hacía un capítulo tan largo, nwn pero estoy satisfecho.







    RE:3


    En una habitación, dos jóvenes japonesas idénticas y una preciosa mujer muy curvilínea estaban a punto de arreglar un tema muy complicado. Fiorella fue directa con la Mitsuki a la que no conocía, ella era Cecilia, en cuanto dijo ese nombre, ella empezó a preguntarle sobre si era cierto que Kaam era su hija entre otras cosas, por lo que era obvio, en verdad, era Mitsuki Noihara, aquella chica que amó profundamente a la más inocente de sus primas. Ambas Mitsukis le explicaron lo ocurrido en ese día a Fiorella, como es que Kaam llegó al parque y pasó a esa casa, haciendo suspirar a la madre, sería difícil para su hija tener que darle una razón de porque había dos de ella, así que empezó a hacer preguntas sobre la vida e intenciones de cada una hacía la pequeña de por medio.


    - Esto es tan difícil de digerir.
    - Dijo Fiorella bebiendo del té que le sirvió Mitsuki, mirando a ambas. - Creo que es claro que está pasando, no soy una genio de la psicología como lo fueron Thames y Lily, pero, entiendo las cosas. -

    - ¿Ya entendiste que ella es una impostora? -


    - Señora, le juro que no soy una impostora, por el amor que tengo por mi princesa, que mi corazón y mi mente son los de Mitsuki Noihara, aquella que juró amarla eternamente. -


    - No ocupas ser tan formal, Mitsuki, parece que ni en esta vida se te olvida eso.
    - Rio Fio haciendo que Mitsuki se apenara un poco. - las dos son Mitsuki Noihara, de eso no hay duda, pero, creo que esto es el resultado de lo que muchas sospechábamos. -


    Fiorella sacó un pequeño cuaderno que usaba para notas, dibujando un círculo de Ying y Yang, a los lados de cada color del símbolo, escribió un apellido, en el centro, puso el nombre, Mitsuki, todo mientras las dos le miraban atentamente.



    - Ésta eres tú, Mitsuki Morikawa, eres la que conocí y la que se enamoró de mi prima Kaam, representas todo aquello que te enseñaron en tu familia, así como tu voluntad de amar y proteger a quien llamaste tu princesa, soportaste todo por ella e incluso reprimiste muchas cosas para ti. -
    Explicaba Fiorella señalando el lado oscuro. - Ésta es ella, Mitsuki Aikawa, tu lado reprimido, a diferencia de mi prima, que desarrolló una segunda personalidad para superar sus miedos y debilidades, tú reprimiste tus inseguridades, tanto que nunca los dejaste salir, al no estar tú reteniéndola, pudo mostrarse tal cual es, orgullosa, dominante, arrogante y posesiva. -

    - ¿Estás diciendo que ella es mi lado oscuro? -

    - No me parece justo que me digas eso, cuando yo no fui quien secuestró a tu hija en el parque. -


    - Son dos lados de una misma moneda, Mitsuki, tú eres la chica que amó mi prima, esa que la llenaba de mimos, de besos, de cuidados, ella, es la chica que deseaba mi prima, la dominante, la seductora, la que le hacía sentirse prisionera de amor. -


    - En pocas palabras… -


    - Tu representas el amor y ella el deseo, las dos son Mitsuki, pero, tú eres el lado que todas conocimos y ella quien, en parte, negaste ser. -



    Mitsuki agachó su rostro y apretó sus puños, al pensar que dentro de ella existía una versión tan incómoda de sí misma, solamente ver su rostro le hacía saber que era una depredadora, tenía la misma mirada que siempre vio en mujeres como Camelia o Cecil, la mirada de alguien que ve con deseo sexual a alguien, y esa mirada, parecía tenerla clavada en su pequeña princesa.


    - Aclarado esto, creo que no queda mucho que decir, no me molesta saber que tú eres yo, y yo soy tú, sí quieres, podemos ser amigas.
    - Dijo la otra Mitsuki ofreciéndole la mano a Morikawa. - pasaremos a retirarnos. -

    - Lo siento, pero, no podemos ser amigas. -


    La japonesa se dio la vuelta lentamente e hizo una reverencia hacia su otra yo, para luego, mirarla fijamente con un rostro decidido, mismo rostro que se veía en su otra versión, ambas sabían que no podía existir una amistad cuando era claro el motivo del porqué.


    - Señora, le ruego que mantenga a su hija alejada de ella, por favor. -


    - Eres una engreída, mi princesa y yo somos novias, no tienes por qué meterte en nuestra relación, aunque seamos la misma persona, en este momento, es como si fuésemos dos personas ajenas una de la otra. -


    - Está bien. -


    - ¿Es una broma? ¿Piensas ponerte de su lado?
    - Reclamó Aikawa mientras Fiorella se ponía de pie y miraba a esa joven.

    - Sabiendo las intenciones de ella, confió más en que cuidará mejor de mi hija que tú, además de respetarla, sabes bien que no me agrada lo que haces con ellas. -


    - ¿Con ellas? -


    - Fiorella ¿Recuerdas que también sé tú secreto? -


    - ¿Recuerdas que soy la madre de la niña que dices amar? A mí no me lanzas amenazas, no ahora que sé todo esto
    . - Dijo Fiorella haciendo que la otra Mitsuki mostrara un rostro molesto.

    - En ese caso, si dices ser su madre, deja que ella decida con quien quedarse ¿No sería justo? ¿O temes perder contra mí, Mitsuki? -


    - No es necesario eso, ya te dije que… -


    - Está bien, hagámoslo, no soy como tú y lo demostraré, no obligaré a mi princesa a algo que no quiera. -

    - En ese caso, esperen aquí. -


    Fiorella salió de la habitación y abrió la puerta, saliendo hacia la sala donde estaban todas las chicas. Kaam miró a su madre con una carita confundida, le tomó las manos y le mostró una sonrisa, misma que calmó un poco a la niña.


    - ¿Qué pasa, mami? ¿Por qué hay dos Mitsu? -
    Preguntó Kaam mientras las demás estaban a la expectativa, como siempre, Fiorella usó su ágil mente para inventar una historia.

    - Ellas son hermanas gemelas ¿Recuerdas que Mitsuki fue rechazada por su familia muy rápido? En parte, fue por qué ella no era una Aikawa, nació siendo una Morikawa pero, las separaron al nacer por qué las creencias de esta familia es que tener gemelos atrae la mala suerte, así que lo ocultaron todo este tiempo. -


    - ¡Eso explica todo! -


    - Buena esa, tía Fio.
    - Sonrió Rosy pensando en que era una buena historia.

    - Entonces, la capitana y la capitana de ustedes son gemelas, con razón la confundimos, sino fuera por qué ella trae el cabello largo diría que es la misma persona. -


    - Se los dije, ella no podía ser nuestra capitana, no tiene su esencia. -


    - Eloise, Hinoko, Kan ¿Pueden venir conmigo? En especial tú, hijita, ellas serán testigos. -


    - ¿Testigos? ¿De qué, mami? -


    - De tu decisión. -



    Fiorella tomó de la mano a la pequeña pelirroja, siendo seguidas por Hinoko, Kan y Eloise que estaban curiosas por la cita en privado con ambas Mitsukis. Las gemelas canadienses y las demás chicas se miraban, estando todas pensativas por lo que pasaba.


    - ¿Y quién de ustedes sale con Mitsuki? -


    - Mary, eso no sé pregunta, es obvio que ella no tiene cabeza más que para nuestra primita. -


    - Esa mocosa. -
    Chitó los dientes Kaguya quitándose los mechones del rostro y pensando. - primero tenía que batallar con Hinoko, pero, esa niña, es como si la capitana empezara a brillar al verla ¿Qué tiene ella que no tenga yo? Por más bonita que sea, es solo una niña. -

    - Quienes quieren salir con ella son Kaguya y Hinoko. -


    - Cierra el hocico, Tsurugi. -


    - Vamos, Kaguya, si eres evidente, desde que viste a la capitana con esa niña, estás que hierves de celos. -


    - Ve el lado bueno, sino se te hace con la capitana, está su hermana gemela, que está igual de preciosa. -


    - Sin dudas, podemos ser buenas amigas, jajaja. -
    Dijo Mary levantando su pulgar hacia Tsurugi quien le respondió de la misma manera.


    En el cuarto, ambas Mitsukis estaban en silencio, con los ojos cerrados y en postura de meditación, abriendo los ojos cuando escucharon la puerta corrediza abrirse, mirando a Kaam, con su carita confundida, siendo sujetada de los hombros por su alta madre, detrás de ellas, Hinoko y Eloise pasaban.


    - Bien… Hinoko, seguramente, eres esa misma chica que estuvo casada con Eloise ¿Cierto? -


    - La misma, Ely me dijo que tú eres Cecilia. -


    - Así es... Te pregunto, porqué eso significa que sirves de testigo.
    - Dijo Fiorella mientras Eloise y Hinoko tomaban asiento. - chicas, ellas dos, son Mitsuki, para más comodidad, les llamaré por sus apellidos, a quien acabo de conocer es Morikawa, representa el lado leal, noble y marcial de Mitsuki, la otra, es Aikawa, representa el lado reprimido de ella, su erotismo, sexualidad, astucia y posesividad. -

    - No jodas, eso significa ¿Qué es como rojita y la rojita profesora? -


    - Si y no, Kaam es la personalidad que siempre conocí de mi prima, Kan fue la personalidad que ella desarrolló para tratar de actuar más acorde a su edad, para intentar ser alguien madura y de la cual Mitsuki pudiera sentirse más atraída, ella buscaba esa aceptación, podríamos decir que es su intento por volver a ser independiente. -
    Explicó la mujer mientras Kaam volteaba a verla por su hombro. - ¿O me equivoco, Kan? -

    - No te equivocas, justo eso me motiva, quiero ser alguien de quien Mitsuki se sienta orgullosa. -


    - ¿Ah? No entendí, mami. -


    - Tranquila, no es necesario que lo entiendas ahora cuando ya son dos personas separadas, en el caso de Mitsuki, ella es la consumación de todos los deseos y pensamientos que reprimió para ser la persona adecuada según su educación, en pocas palabras, es lo que Mitsuki nunca quiso hacer y ser. -


    - ¿Qué? ¿Significa que siempre quisiste cogerme? -


    - ¿Cómo que quería tener sexo contigo? Nunca quise eso, eres mi mejor amiga y me gustaría que pudiéramos restablecer nuestra amistad en esta vida… -
    Habló Mitsuki quedándose en silencio, así como Hinoko, volteando a ver a la otra japonesa. - ¿TUVISTE RELACIONES CON ELOISE? ¿Y DICES AMAR A MI PRINCESA? -

    - No lo malinterpretes, no lo hice solo por placer, me preocupaba que Eloise se sintiera sola al no saber aún que Hinoko también estaba en esta vida, así que le brindé todo el amor que podía darle, junto a Kaam y Kan. -


    - Te juro que siempre la respetamos y tratamos con cuidado, Mitsuki, yo no permitiría que hiciéramos algo demasiado fuerte para Kaam. -

    - Tratamos con… ¿Cómo te atreviste? ¿Dejaste que otras tocaran a mi… - Mitsuki hablaba tapando su boca empezando a llorar de frustración, mientras la otra solamente sonreía de manera burlesca. Esta situación hizo que Kaam se empezara a preocupar al ver a Mitsuki tan avergonzada.

    - Ely ¿Es cierto lo que dijo ella? ¿Acaso las tres son sus amantes? -


    - Hinoko, te juro que no sé ni lo que pensé para aceptar eso, todo esto es muy raro.
    - Decía Eloise haciéndole notar a Hinoko que en verdad estaba alterada, por lo que, instintivamente, la abrazó y frotó sus brazos, mientras las dos veían a la japonesa llorando.

    - Hija… Ellas dos, son Mitsuki, ambas son la chica que amas, pero, solamente debes de elegir a una, no puedes ser novia de las dos, por eso te traje aquí. -


    - ¿Ah? ¿Las dos son Mitsu? -

    - Sí, por favor, elige con quien quieres estar, sé que tu corazón te dirá quién es la chica de la cual te enamoraste en la vida pasada y con la que quieres revivir ese amor en esta vida, te lo digo a ti, por qué a diferencia de Kan, tú eres mi hija, ella ya es una mujer adulta y sus decisiones son tomadas como tal. -

    - Gracias por respetarlo, Fiorella. -


    - Mitsu... Está llorando. -
    Pensó Kaam al ver a la japonesa dueña de la casa, notando en sus ojos algo que nunca vio en ella, pena propia.

    Kaam empezó a jugar con sus dedos y se puso roja, miraba nerviosa para ambos lados, viendo a las dos japonesas, sin dudas, las dos eran iguales, aunque la ropa y el peinado fuese distinto, eran la misma persona, esa japonesa que amaba tanto.
    Mitsuki Morikawa no paraba de llorar, su vergüenza y tristeza por lo que le hubiera hecho esa otra Mitsuki a Kaam lo tomaba como su culpa, era tanto su llanto que Aikawa le miraba con cierta molestía, ya que estaba captando la atención de la niña.
    La niña pasaba saliva sin saber que decir, entendía que si su madre le decía que eligiera, era por qué en verdad era un tema serio, pero ¿A quién elegir? El corazón de la pelirroja no dejaba de palpitar al ver a Mitsuki Morikawa llorando ¿Por qué lloraba? No quería verla así, no entendía su tristeza, pero era seguro, le dolía, por qué en la mirada de esa japonesa, se le veía un rostro lleno de vergüenza y tristeza ¿Por qué le veía así? La que la trajo a esa mansión, cayó de rodillas, al no poder contenerse más, quebrándose por el dolor.


    - Mi princesa… Perdóname… -


    - Mitsu… ¿Por qué me pides perdón? ¿Por qué lloras? -
    Preguntaba Kaam sintiendo que su voz se cortaba al querer llorar por ver a Mitsuki así.

    - Ella… Yo… Te ofrecí a otros brazos, te falté al respeto… Soy un monstruo. -


    - No… No digas eso, Mitsu, no llores. -


    - Mitsuki.
    - Iba a hablar Kan, pero Fiorella le tomó del brazo y le dio un "no" con el rostro para que esperara.

    - Contrólate, solo das lástima. -


    - Perdóname, perdóname…
    - Lloraba Mitsuki tapando su rostro, haciendo que Kaam empezara a llorar y corriera a abrazarla.

    - ¡No llores, Mitsu! Por favor, no llores, yo te amo, no quiero verte llorar, por qué me duele mucho, perdóname a mí, no sabía que había dos Mitsus, no lo sabía. -


    Ambas continuaban llorando, mientras Eloise tapaba su rostro al controlar sus lágrimas por ver a sus mejores amigas reencontrándose, Hinoko sólo volteaba a otro lado, ocultando su llanto y su coraje, le daba tristeza y felicidad por ellas dos, pero al mismo tiempo, coraje, porqué ahora Kaam estorbaría en su intento de estar al lado de Mitsuki. La otra japonesa se puso de pie, mirando fijamente a la pareja, sintiendo una gran rabia, sentía que le habían robado, le daba lástima que su querida princesa prefiriera ese lado tan endeble.


    - Esto no se quedará así… Mi princesa, platicaremos en la escuela sobre esto.
    - Dijo Aikawa, mientras Kaam y Morikawa se limpiaban las lágrimas. - no sabes cuánto te odio, entrenaré, no sólo te humillaré con los puños, lo haré en la cancha y le demostraré a mi princesa que solamente eres escoria, que tu teatro de lágrimas solamente lo usaste para eso, para provocarle lástima. -

    - Nunca pensé que pudieses ser tan orgullosa. -


    - Acepto tu reto, mi equipo y yo daremos lo mejor en la cancha. -


    - ¿Llamas equipo a esas pandilleras? Espero que con esas ganas que lloraste hoy, llores cuando pierdas. -


    - Con su permiso. -
    Dijo Kan al ver salir a Aikawa.

    - ¿Aún sabiendo quien es quien te irás con ella? -


    - Tú lo dijiste, así como Kaam, tengo que tomar una decisión, mi corazón, me dice que ella es a quien amo. -



    Aikawa salió de la habitación siendo seguida por Kan, quien se aferró de uno de sus brazos haciéndole sentir más calmada, tras dejar a Morikawa y Kaam abrazadas. Kaam y Mitsuki acercaron sus labios para besarse dulcemente, mientras las otras tres salían del cuarto para dejarlas solas, siguiendo a la chica molesta.


    - Eloise, vámonos de aquí, gemelas, vamos, tengo que entrenarlas. -
    Dijo Mitsuki Aikawa saliendo molesta de la casa con Kan en sus brazos.

    - Tranquila, Mitsuki, tú siempre estás serena, entiende que Kaam aún es una niña y esto la tiene confundida. -


    - Trato de calmarme, mi princesa, pero, no está bien, ustedes dos no pueden estar separadas por el capricho de ella. -

    - Oye, chica samurái, sé que estas molesta, pero se te olvida una cosa, rojita está ahí adentro, ocupamos ser cinco para el torneo. -

    - Yo voy con ustedes. -


    Todas voltearon al escuchar esa voz, siendo Kaguya que se levantaba del sofá, eso provocó una sonrisa en Aikawa, saber que una de las amigas de Morikawa estaba traicionándola, le daba algo de ánimo.


    - ¿Sabes jugar? -


    - Solamente me ha vencido la capitana. -


    - ¡Ey, Kaguya! ¡No jodas! ¿Estás traicionando a la capitana? -
    Preguntó Tsurugi mientras su amiga no se atrevía a voltear a mirarla.

    - Explícate, Kaguya. -


    - No pienso estar en este equipo sí está esa mocosa aquí. -
    Habló Kaguya siguiendo a Aikawa.

    - Hinoko ¿No piensas detenerla? -


    - No puedo obligarla, como amiga, debemos respetar su decisión y desearle lo mejor, ya en el torneo veremos si su decisión fue la correcta.
    - Dijo Hinoko riéndose amigablemente, rascándose la nuca y pensando. - Si ella se quedaba, seguro terminaría haciéndole algo a rojita… Dios mío, rojita ¿Por qué tuviste que aparecer? -

    - Mary ¿Por qué vamos con esa Mitsuki si la amigable está ahí adentro? -


    - ¿Cómo que por qué? Vamos con la que tenemos más posibilidades de tener sexo ¿O no? -


    - Mm… ¡Esperamos Mitsuki, nosotras si te somos fieles! !Yo te ayudo a pasar a esa chica a nuestra escuela! -



    Las cartas estaban sobre la mesa, los equipos se definían antes de lo esperado, Kaam estaba reencontrándose con ese lado dulce que amó de Mitsuki, Kaguya no soportó esa decisión así que siguió a quien creía que era la gemela de su capitana en busca de demostrar su valor, entre el medio de esto, estaban Hinoko y Eloise, que sólo se miraron antes de que la rubia se retirara. La verdadera competencia, apenas iba iniciando.





    CHANCHANCHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN!!!
    Kaguya se fue con Aikawa, Kaam pasa al equipo de Morikawa OAO!!
    Hinoko y Eloise ¿Qué harán?
    ¿Qué Mitsuki ganará?
    ¿Aikawa se quedará con ese resultado? ¿Qué hará para recuperar a Kaam?
    QwQ Y que me pongo lloroso por estas niñas enamoradas.
     
    Última edición: 24 Abr 2018
  7. Kissu

    Kissu مكسورة و تالفة Moderador

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    Jajajaja, qué bien me cae Rosemary.


    Mmm, no lo sé, sé que Mitsuki es incapaz de chantajear, pero me sonó muy así, muy oportuno el llanto y eso me deja un mal sabor de boca =/
     
  8. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE O-O¬¬ ¿Quién es la que anda ahí? Jajaja

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    RE: 4


    Mitsuki dormía en su cuarto mientras Kaam la cubría con una sábana y besaba su frente, la niña estaba feliz por ese reencuentro, pero aún seguía preocupada por la tristeza de esa bella joven, que sufría a causa de conocer de la existencia de su otro yo. Kaam salió de la habitación buscó la cocina, tomó un banquito y empezó a preparar un estofado, pensaba que tenía que animar a Mitsuki, como ella siempre le animó, tenía que ser fuerte, ya que no estaba Kan a su lado para aconsejarla, tenía que demostrar que podía ser de tanto apoyo para Mitsuki por su cuenta. Hinoko notó un rico aroma provenir de la cocina, encontrándose con Kaam que picaba verdura y preparaba un almuerzo, haciendo reír a la pelirroja por ver a esa niña cocinar.


    - ¿No ocupas ayuda? -


    - Ah… No, jeje, gracias… ¿Dónde está el comino?
    - Preguntó Kaam viendo como Hinoko sacaba el ingrediente de una alacena alta, haciendo que se pusiera apenada.- jeje… Con razón no lo encontraba. -

    - La casa está arreglada a gusto de Mitsuki, ahora que eres más pequeña necesitarás ayuda para alcanzar ciertas cosas. -

    - No soy tan pequeña, bueno… Un poquito. - Rio la niña mientras cocinaba. - quiero hacer un estofado para Mitsu, para que se ponga de buen humor. -

    - Huele muy rico. -

    - Jeje, no sé por qué, pero recuerdo como cocinar y otras cosas, es como si ahora supiera muchas cosas que antes no podía hacer bien… Me hace feliz eso, Mitsu se puso triste por mi culpa, tengo que ser fuerte por ella, tengo que demostrarle que puedo hacerla sonreír como ella lo hace conmigo. -

    - Te será difícil, Mitsuki es demasiado sobreprotectora contigo, siempre lo ha sido, seguro, si estuviera despierta, ya te hubiera sacado de la cocina pensando que te va a pasar algo. -


    - Si… Amm… Pero tengo que hacerlo, no está bien que Mitsu piense que no puedo hacer las cosas, mami me dijo eso, que ya no debe de tratarme como antes, por el bien de las dos. -
    Habló la pequeña con una sonrisa, mientras Hinoko acariciaba su cabeza. - jeje… Hinoko ¿Cómo se conocieron Mitsu y tú? Amm.. Ely, las gemelas y la otra Mitsu nos conocimos en la academia. -

    - Mmm… Es una historia graciosa, ella llegó a nuestra escuela y nos metió una paliza a las cuatro. -


    - ¿Las golpeó? Ah… ¿Entonces si son delincuentes como dijo Ely? -


    - No somos delincuentes, enana. -



    Kaam volteó mirando a Tsurugi entrando a la cocina, tomando una silla, así como Kusanagi quienes miraban curiosas aquella niña que su estimada capitana repentinamente trajo a la casa.


    - ¿No lo son? Pero… Dan miedo.
    - Dijo Kaam jugando con sus dedos nerviosa.

    - Nosotras éramos de la pandilla de Hinoko, hasta que la capitana llegó y nos venció a todas juntas, en vez de burlarse de nosotras, nos pidió que no desperdiciáramos nuestra fuerza en las peleas y dijo que le ayudáramos a crear un club de tenis en la escuela. -

    - No éramos una pandilla, nos juntábamos por qué siempre nos vieron como las desadaptadas de la escuela. -

    - La capitana fue la primera persona que nos motivó a esforzarnos en algo, estamos muy agradecidas con ella, por eso, decidimos seguirla y apoyarla, incluso en cosas que no nos agradan del todo. -

    - Aunque parece que a Kaguya le valió una mierda eso, se fue solo por qué la capitana se alegró contigo. -


    - ¿Ah? ¿Por qué dices eso? -


    - No eres muy lista ¿Verdad? -
    Habló Tsurugi mientras Kaam se ponía apenada.

    - Chicas, Kaam siempre ha sido algo despistada en estas cosas, tienen que tenerle paciencia, créanme, tardarán en acostumbrarse a este pedacito de ternura. -


    - Ok… Para que entiendas, Kaguya quería salir con la capitana, así como Hinoko, al ver que la capitana ya te eligió, se enceló como una idiota. -


    - ¿Hinoko? ¿Quieres salir con Mitsu? -


    - Somos rivales de amor, rojita.
    - Sonrió Hinoko pellizcándole una mejilla suavemente y mirándola con seriedad. - eres una gran amiga, siempre lo serás, pero, esta vez, no pienso ceder, no pienso seguir siendo esa tonta que guardó sus sentimientos, me gusta mucho Mitsuki, espero lo comprendas. -

    - Ah… Pero, Mitsu me ama a mí. -


    - Ouch. -


    - Sigue cocinando, rojita.
    - Contestó la francesa sintiendo algo de coraje por esa respuesta tan inocente y al mismo tiempo tan cortante de Kaam, sabía que no lo dijo con mala intención, pero las verdades dolían mucho.

    Tras un rato de dormir, Mitsuki se despertó, levantándose rápido para buscar a Kaam, sorprendida al ver que esa niña terminaba de servir la mesa, donde estaban sus amigas. Era tierno ver a esa pequeña sirviendo los platos y esforzándose en servir el agua de esa jarra teniendo que usar su banquito para hacerlo más cómoda.


    - ¡Capitana, su novia cocina delicioso! -


    - Tsurugi, límpiate la boca
    . - Dijo Kusanagi limpiándole la boca a su amiga.

    - ¿Tú cocinaste, mi princesa? -


    - Jeje, no soy tan buena, pero sé cocinar mejor que antes. -


    - ¡Rojita! Está buenísimo. -


    - Mi princesa… En verdad, me sorprendiste.
    - Habló Mitsuki al probar el estofado, notando trazas de leche que le daban una textura cremosa, además, el jugo de avena que había hecho era exquisito.

    - Jeje, quería verte así, Mitsu. -


    - Rojita cocinó para ti, Mitsuki, quería animarte. -


    - ¿En verdad? -


    - Mitsu, siempre me apoyas y me haces sonreír, también quiero hacerlo, mami me dijo que debo de esforzarme por ser fuerte, que no puedo depender de Kan o de ti todo el tiempo. -
    Dijo la niña mientras Mitsuki la acercaba y sentaba en sus piernas, haciendo que se pusiera por completo roja y nerviosa. - ¡Mit…mi…Mit…. Mitsu! ¿Qué haces? -

    - Déjame alimentarte, mi princesa. -

    - Mit… Mitsu, no soy una niña. -

    - Jajaja, pero si pareces de primaria. -


    - Tranquila, vamos a comer. -


    - Ay… Es que, me están mirando tus amigas
    . - Dijo Kaam mirando nerviosa para todos lados, mientras Mitsuki le daba de comer.

    - Me sorprende. -


    - ¿Qué te sorprende, Kusanagi? -


    - Nunca pensé que a la capitana le gustara ese tipo de chicas, es demasiado… Dulce, pensé que le gustaría más las chicas con un aire de madurez. -


    - Se ve algo gracioso ¿No crees? Y hasta le dice princesa, como si ella fuese el príncipe. -


    - Me alegro un poco por Kaguya que se fue, no soportaría ver a la capitana así de contenta con esa niña. -

    - Pero sigue ella aquí y se ve calmada. -


    - Eso es por qué no lo notas, Tsurugi, pero, Hinoko está ardiendo de celos por dentro, dos años intentando salir con la capitana y llega esa niña, es una puñalada para su ego, pierdes frente a una niña que por más linda que sea, no deja de ser alguien que no esperarías ver al lado de la capitana. -


    - No importa lo que pase, juramos apoyar a la capitana ¿O no? -


    - Así es. -



    Todas siguieron disfrutando del almuerzo hecho por Kaam, mientras en las canchas del parque, Eloise practicaba junto a las gemelas frente a las maquinas tirapelotas, siendo observadas por Mitsuki Aikawa y Kaguya, Kan las había acompañado, pero fue llamada a la academia por un colegiado, así que se quedaron las más jóvenes en ese lugar. Mitsuki seguía molesta por el hecho de que Kaam prefirió ese lado frágil de ella, pensaba que Kan tenía razón, Kaam era todavía una niña y no era capaz de ver que, para su bienestar, era mejor alguien fuerte, alguien como ella.


    - ¿Cómo conociste a la otra? -


    - ¿La otra? -


    - A mi hermana.
    - Dijo Mitsuki siguiendo las palabras de Fiorella para mayor comodidad.

    - Ella… Nosotras éramos un equipo, seguíamos a Hinoko a todas partes, sin hacerle caso a nadie, ella llegó a nuestra secundaria y dijo que desperdiciábamos nuestro potencial en tonterías, entre las cuatro quisimos darle una lección y terminamos las cuatro en el suelo… Recuerdo como me ofreció la mano y me dijo que era muy fuerte, pero, esa fuerza debía usarlo en algo de provecho, como el deporte… Por ella, empezamos a jugar tenis, por ella, quise ser tan buena para jugar a su lado, para demostrarle que su confianza no estaba siendo desperdiciada. -


    - ¿Y por qué la traicionaste? -


    - Yo no la traicioné, ella me traicionó.
    - Contestó Kaguya abrazando sus piernas y mirando con rabia hacia la cancha. - le ofrecí mi corazón muchas veces, pero siempre se negó, dijo que ella no estaba lista para amar, y de repente, llega esa niña y la capitana se derritió. -

    - Trata de entender, mi princesa es un tesoro precioso para ambas, ninguna de las dos podría negarse a esa carita de ángel y a ese corazón tan dulce que tiene, no por nada se atrevió a quitármela cuando ella era mi novia. -


    - Ganaré el torneo a tu lado, le demostraré a la capitana lo fuerte que soy y le haré ver que yo merezco estar a su lado, que ella necesita a una mujer dispuesta a todo por su amor, no una niña. -


    - Hagamos un trato, yo te ayudo a acercarte a mi gemela, a cambio, ayúdame a recuperar a mi novia. -

    - Lo acepto. -

    - Para que te sientas motivada, haré algo que seguro deseabas.
    - Sonrió Mitsuki que sujetó el rostro de Kaguya, notando un sonrojo en la joven por tenerla tan cerca, de pronto, besó su boca lentamente, haciéndole probar esos labios sabor a jazmín de la japonesa. - seguramente, ella y yo tenemos el mismo sabor de labios, imagina que ese beso ella te lo dio. -


    Kaguya sintió su corazón aprisionarse por ese beso, estremeciéndose al sentir que podía confiar en ella, después de todo, era la gemela de su capitana, y estaba dispuesta ayudarle a recuperarla, a volver a tener su atención. Lo que no sabía Kaguya, es que en ese juego de ajedrez, ella sería un peón más en manos de Aikawa.





    OAO Besitos de traición!!


    Esas gemelas son unas loquillas :d.
    owo Más que oportuno, trata de entenderla, cuando vio a Kaam sentía vergüenza y pena de si misma, ya que su otra mentalidad permitió cosas que ella nunca dejaría que le hicieran, fue por eso que se rompió a llorar, oAo ( xd ¿Acaso estás dándole la razón a la Mitsuki mala? CHANCHANCHAN)
     
  9. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE O-O¬¬ ¿Quién es la que anda ahí? Jajaja

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    :3 Seguimos después de un descansito.



    RE:5



    El parque era el punto de encuentro del equipo de Morikawa, que empezaba a practicar un poco con la maquina lanzapelotas. Hinoko detuvo un poco su práctica por incomodidad, ya que su capitana, aquella japonesa que le atraía tanto, estaba más atenta a estar abrazando a esa niña pelirroja del equipo que practicando.


    - Jejeje, Mitsu, me haces cosquillas.
    - Reía Kaam mientras Mitsuki la abrazaba y acariciaba su vientre.

    - Eres tan suave mi princesa, adoro como se sonrojan tus mejillas cuando te ríes. -

    - Eres mala, Mitsu, jejeje. -

    - La más mala de todas. -


    - Mitsuki ¿Podrían ponerse a practicar? -


    - ¡Cierto! Tenemos que practicar. -
    Dijo la niña queriendo soltarse de Mitsuki, sintiendo como ella la abrazaba por detrás. - ¿Mitsu? -

    - Tranquila, todo a su paso, tu madre me contó que tienes un cuerpo más delicado que antes, así que me aseguraré de que tengas una práctica acorde a ti. -


    - Ah…Mitsu, pero yo quiero practicar como las demás. -


    - Hazme caso, mi princesa, lo hago por tu bien.
    - Sonrió Mitsuki mientras Kaam se ponía roja por el abrazo.

    - Tenías lazón, es idéntica. -



    Mitsuki volteó al escuchar esa voz que le parecía conocida, pero al mismo tiempo, distinta. La japonesa de sorprendió al ver a un anciano en silla de ruedas, siendo llevado por Fiorella, la cara de Mitsuki era de una enorme sorpresa, ese anciano, sin dudas, su rostro y voz eran inconfundibles, se trataba de Keitaro Noihara, su estimado primo, a quien vio como un hermano mayor toda la vida.


    - ¡Mami, bisabuelo! -

    - Mi flesita, ven y ablaza a tu bisabuelo
    . - Dijo Keitaro mientras Mitsuki se acercaba.

    - Keitaro ¿Eres tú? -


    - Mitsuki… En veldad te gusta causalme estlés ¿Veldad? Plimelo apaleces y quieles llévalte a mi nietecita que lesulta sel tu esposa llolona, ahola lesulta que hay dos Mitsukis y la que lecibí como mi bisnieta es una Mitsuki mala y tú eles la buena. -


    - No diría que son mala y buena, más bien, son la conocida y la escondida, por cierto ¿De qué hablamos el otro día antes de irnos de tu casa, Mitsuki Morikawa? -


    - ¿A qué te refieres? -


    - Desde lejos lo vi, deja de tratar a mi hija así, por favor.
    - Reclamó Fiorella a la japonesa quien agachó su rostro. - sé que siempre fuiste muy cariñosa y atenta con Kaam, pero, no me agrada que lo hagas de nuevo, no cuando por tu existencia provocaron que la mentalidad de mi hija fuese escondida para emerger la de tu esposa, no quiero que le hagas el daño que le causaste en su vida pasada. -

    - ¿Cuál daño? Yo nunca le hice mal a mi princesa. -


    - Fiolella tiene lazón Mitsuki. -


    - ¿También tú? -


    - Mitsuki, tú fuiste la causante de qué tu plincesa tuviela dos personalidades ¿Lo lecueldas? ¿No piensas que si sigues con esa sobleplotección plovocalas lo mismo? -
    Preguntó Keitaro haciendo que la japonesa agachara su rostro mientras Kaam abrazaba a su mamá y ella veía la situación.

    - No pasará así, estoy segura. -


    - Por sí o por no, te pido que, si en verdad quieres estar del lado de mi hija, me ayudes, ella debe de crecer, de madurar, quiero que mi hija logre convertirse en una mujer capaz de tomar sus decisiones, no de querer tu aprobación. -


    - Lo intentaré. -


    - Mitsu…. -


    - No pienses que tenemos algo en contla de ti, plima, piensa en nosotlos, no venimos como Cecilia o tu plimo, venimos como madle y bisabuelo de está linda niña que tanto amas. -


    - Lo entiendo, Keitaro, sólo… Me gana la emoción, pensé que solamente la tendría en mis recuerdos y ahora está a mi lado, otra vez. -


    - Sabemos lo feliz que están las dos.
    - Dijo Fiorella cargando a su hija quien reía por el gesto de su madre. - pero está niña debe de recordar de todo lo que era capaz antes de conocerlas, y que parece haberlo olvidado por completo. -

    - Ah… No lo olvidé todo, jeje, ayer cociné para las chicas, antes de que pasarás por mí, mami. -

    - ¿En verdad? Eso está muy bien. -

    - Mitsuki, así como recibí a la otla Mitsuki, quielo que me veas como alguien de tu familia, como tú bisabuelo, cuentas conmigo en lo que necesites. -


    - Gracias, Keitaro. -
    Sonrió la japonesa abrazando al anciano, mientras las demás del equipo veían a la capitana.

    - ¿A qué habrán venido ese anciano y la mamá de la rojita? -


    - Seguro vinieron a decirle a Mitsuki que se controle con ella. -


    - ¿A qué te refieres? -


    - Ustedes ya vieron, la capitana sobreprotege demasiado a esa niña, la trata con tanto cuidado, con tanto cariño y tanta dulzura, que nunca le permitirá madurar o ser capaz de decidir algo sin la aprobación de Mitsuki, es a lo que temen ellos. -


    - Hablas como si ya hubiera pasado. -


    - No, es por lógica. -
    Rio Hinoko ocultando que sabía la historia de ellas. - pero creo que le será difícil a Mitsuki. -

    - ¿No confías en la capitana? -


    - No, aunque se vea siempre tranquila, es de las mujeres más necias que alguna vez he conocido, seguirá siendo así de atenta con rojita, al punto de que no sé qué pasará primero, si rojita tenga un cambio de pensamiento, que su madre la aleje de la capitana o que esa niña pasen los años y veamos que no maduró. -


    - Hinoko, eres nuestra amiga y quiero decirte algo. -


    - ¿Si? -


    - No es agradable que le desees el mal a ellas dos, sabemos que te gusta la capitana, pero, no es bueno que desees que se separen, lo veo en tu rostro. -


    - Kusanagi, son ideas tuyas, me cae bien rojita, pero, nunca le desearía algo malo. -


    - Pero no niegas que preferirías que se separaran ¿O no? -


    - Vamos a pelotear. -
    Dijo Hinoko ignorando a sus amigas, que se miraron entre sí mientras ella seguía practicando.

    - ¿Crees que le intente hacer algo a esa niña? Deberíamos de decirle a la capitana ¿O no? -


    - La capitana no es idiota, seguro sabe que Hinoko está incómoda por su relación, pero, a diferencia de Kaguya, ella siempre ha sabido controlar sus emociones. -


    - Sabes… Lo pensé anoche y entiendo a Kaguya, llegó esa niña al equipo y se siente todo raro, es como si a la capitana ya no le importáramos. -

    - Sí, se siente así. -


    - ¿No te molesta? -


    - No, por qué siempre quise ver eso.
    - Señaló Kusanagi hacia Mitsuki y Kaam que estaban abrazadas mientras platicaban con el anciano y la madre de la niña.

    - ¿Qué cosa? -


    - A la capitana, sonreír de verdad. -


    - Pero si sonreía con nosotras. -


    - Pero no de corazón. -
    Hablaba la chica alta mientras Tsurugi le prestaba toda la atención. - siempre notaba en su rostro una profunda soledad, una gran tristeza, ella confió en nosotras como nunca nadie lo había hecho, nos dio un motivo por esforzarnos, nos unió más en este deporte, pero, su cara mostraba que ella estaba perdida, era como si soportara un tremendo dolor de soledad, fue esa niña la que nos está haciendo ver quien es la verdadera Mitsuki Morikawa, la verdadera capitana. -

    - ¿Una chica melosa que no para de abrazar a esa niña? -


    - En verdad a veces pienso que eres mensa, me refiero, a una chica muy enamorada. -


    - Ey, no me digas mensa. -

    - Está bien, mensita. -

    - ¿Disculpa? ¿Quieres que está mensita te ensarte el mango de la raqueta por el culo? -


    - Eso suena muy picante. -
    Sonrió Kusanagi de manera coqueta a su amiga, que se empezó a reír.

    - Dios mío, eres una sucia… ¿Lo intentamos está noche? -


    - ¿Por qué no? Pero, ocupamos pasar por la farmacia por ciertas cosas. -


    - Ok… De una vez ¿No quieres que lo intente con el bate? -


    - Oye, una cosa es que me gusten ese tipo de sexo y otra querer reventarme mis cavidades. -


    - Ja ¿Te da miedo? -


    - ¿Me estás retando? Ok, inténtalo, pero que sea un bat de hierro, no me gustaría tener una astilla en el ano si usas tu bate favorito. -



    Las dos amigas se empezaron a reír, mientras Mitsuki no paraba de abrazar a Kaam frente a su madre. La japonesa no sabía que en la mente de Kaam iba creciendo una duda, había escuchado las palabras de su madre atentamente e iba recordando lo que pasó en su vida pasada, cuando nació Kan, los motivos de su otra personalidad, tenía que mostrar que podía crecer, que podía ser fuerte, le gustara o no a Mitsuki.






    OAO Mitsuki ya tiene su regañada.
    :d Kusanagi y Tsurugi si que son buenas amigas.
     
  10. Kissu

    Kissu مكسورة و تالفة Moderador

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    Le hacen falta aún más regaños a Mitsuki (a la normal, a la otra no sé qué le hace falta xD ¿Más mujeres? jaja)
     
  11. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE O-O¬¬ ¿Quién es la que anda ahí? Jajaja

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    :d Ya luego vendrán más regaños para Mitsuki, uwur tiene que entender que debe de corregir la manera en como sobreprotege a Kaam, está bien cuidar de ella, pero tampoco al punto de exagerar, a la otra, XD mujeres le sobrarán.
     
  12. Kissu

    Kissu مكسورة و تالفة Moderador

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    Eso se nota jajaja
     
  13. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE O-O¬¬ ¿Quién es la que anda ahí? Jajaja

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    Sigamos :d


    RE: 6




    Nuevamente en el parque, las chicas del equipo de Morikawa estaban entrenando, y como era esperado, Mitsuki no dejaba de estar encima de Kaam, quien se apenaba por la atención de la japonesa hacía su entrenamiento. Hinoko aguantaba los celos, siempre vio a rojita como más que una amiga, una hermana menor, alguien a quien siempre cuidaba de las tonterías de Eloise o la sobre atención de Mitsuki, pero, ahora era distinto, quería estar al lado de la japonesa, la presencia de Kaam le arrebataba esa oportunidad, además, parecía que Eloise estaba muy confundida sobre sus sentimientos, podrían tener un nuevo romance, pues la francesa pelirroja la amaba igual que antes, no obstante, rojita volvía a ser un factor que influía en las dudas de la rubia.


    - Hinoko, deja de ver a la capitana un rato, me dijiste que ibas a enseñarme a hacer acrobacias como tú lo haces. -


    - No sé si puedas hacerlo, Hinoko es muy flexible. -


    - No dices lo mismo en la cama. -


    - Buen punto.
    - Contestó Kusanagi riéndose junto a Tsurugi.


    Hinoko caminó hasta Mitsuki quien sujetaba las manos de Kaam, explicándole el agarre de la raqueta, pero la niña solamente cerraba los ojos avergonzada ya que sentía que ella no notaba que sí recordaba lo básico.


    - Mitsu, aaa… ¿Puedo hacerlo sola? -


    - ¿Segura? Tu complexión es más frágil que antes, puedo enseñarte una manera de … -
    Iba a hablar Mitsuki cuando sintió una mano sobre su hombro, viendo la cara molesta de Hinoko, por primera vez en su vida.

    - ¿Puedes parar con esto? -


    - ¿A qué te refieres? -


    - ¿No le prometiste a su madre que ibas a dejar de ser así? Solo mírala, esta apenada por como la tratas, rojita le incomoda, ella sabe jugar, no tienes por qué sujetarla como si fuese incapaz de sujetar la raqueta. -


    - Solo intento ayudarla. -

    - ¿Ayudarla? Mitsuki, tú bien sabes que pasó por esa manera de “ayudarla” que tienes. -

    - Ah… Hinoko, está bien. -


    - No, no está bien rojita ¿Por qué no se lo dices? ¿Por qué no le dices que puedes hacerlo? -


    - Yo… Es que…
    - Habló algo nerviosa la niña jugando con sus dedos y agachando su rostro. - se lo digo, pero, Mitsu me dice que solo me está cuidando. -

    - ¿Escuchaste? -


    - Hinoko, por favor, yo sé cómo cuidar de mi princesa, solo lo hago por tu bien, trataré de no ser tan exagerada.
    - Sonrió Mitsuki tomando las manos de Kaam.

    - Jejeje, Mitsu, es que no está bien, tus amigas también necesitan consejos, no solo yo. -


    - Mi princesa, siempre te preocupas por las demás. -


    - Dios mío, ni aunque te lo diga ella haces caso. -


    - ¿Problemas en el paraíso? -



    Todas voltearon al ver Mitsuki Aikawa, acompañada de su equipo, las gemelas corrían a la cancha por la emoción de salir, mientras que Eloise y Kaguya se acercaban a la japonesa que quedaba enfrente de su gemela.


    - No es de tu incumbencia, espero que no vengas a provocar problemas. -


    - Claro que no, solamente queríamos practicar, espero no te moleste que estemos aquí. -


    - La cancha es libre. -


    - Dime, mi princesa ¿Cómo has estado? -
    Preguntó Aikawa con una sonrisa mientras Kaam se ponía nerviosa al ver a las dos al mismo tiempo.

    - Ah… Yo… ¿Bien? -


    - Siempre tan linda, recuerda, cuando te des cuenta de qué ella no es lo mejor para ti, sabes que mi hogar siempre será tu hogar. -


    - No escuches sus palabras, ella quiere jugar contigo. -
    Dijo Morikawa cubriendo a Kaam de Aikawa, que sólo se río por la acción.

    - ¿Tanto miedo tienes de perderla contra mí? -


    - No tengo miedo de perderla, tengo miedo de lo que tú puedas hacer. -


    - Hola Ely ¿Cómo estás? -


    - Bien, oye… Hinoko ¿Puedes pasarme tu número? -
    Preguntó la francesa mirando a quien fue su esposa, que le acarició la cabeza.

    - ¿Tanto te preocupas por rojita? -


    - No… Es por qué… Me gustaría conversar contigo ¿Puedo? -


    - Claro que puedes… Aún estás en mis sueños.
    - le susurró Hinoko al oído a Eloise haciendo que ella sintiera una punzada en su pecho. - ¿Sigo estando yo en los tuyos? -

    - Hinoko… Sabes que sí. -


    - ¿Cómo te ha tratado ella? -
    Preguntó Morikawa a Kaguya que cruzaba sus manos volteando a otro lado.

    - Mejor que usted, capitana… Perdón, Mitsuki, ahora ella es a quien debo de llamar capitana. -


    - Respeté tu decisión, pero ¿Por qué? Pensé que te sentías bien en el equipo. -


    - Lo estaba, hasta que llegó esa niña, detesto que nos ignoraras de un segundo a otro, estaba feliz por la fe que tenías sobre nosotras, por qué me hiciste saber que podía sobresalir en algo, pero, cuando entró esa niña a la casa, fue como si dejáramos de existir para ti. -


    - Trata de entenderlo, Kaguya, ustedes son mis amigas, mi equipo, mi princesa es la chica que siempre he amado. -


    - ¿Chica? Es una niña, una niña que no puede ofrecerte una relación sería, mientras ella sigue pensando en muñecas y unicornios, nosotras pensamos en la universidad, en un futuro, eso es lo que tú no entiendes. -



    Kaam escuchó esas palabras y agachó un poco la cara, miró su raqueta infantil y las coderas que le había puesto Mitsuki, tenía razón esa chica, era una niña, tenía el cuerpo de una niña, eso era más que obvio, no podía seguir con una mentalidad así pegada a su cuerpo, su madre Leyte pasó por algo similar y pudo ser una mujer ¿Por qué ella no? La pelirroja levantó su rostro con decisión, tenía que demostrarles a todas que podía crecer, que podía ser una chica de la cual Mitsuki pudiera sentirse orgullosa, sin perderse así misma.


    - ¿Puedo jugar contra ti? -
    Preguntó Kaam a Kaguya, sorprendiendo a todas.

    - ¿Tú? ¿Por qué no juegas con las gemelas? Ellas están en tu categoría, mini. -


    - No, ah… No me gustó que dijeras eso de mí, me gustan los unicornios, pero no porque me gusten significa que sea una niña. -
    Dijo la niña con unos ojos decididos, haciendo que ambas se sintieran confundidas, esa carita les recordaba a la anterior Kaam, aquella que aún con su ojo herido tenía una voluntad de hierro.

    - ¿Puedo, capitana? -


    - ¿Por qué no? Si mi princesa quiere jugar. -


    - ¿Estás segura, mi princesa? -


    - Sí, quiero jugar… Mitsu… ¿Me puedes prestar tu raqueta? -


    - Pero mi raqueta es muy grande y pesada para ti. -


    - ¡No es cierto! -
    Dijo Kaam haciendo berrinche y tomando la raqueta de Mitsuki. - Confía en mí, Mitsu, por favor. -

    - Mi princesa… Está bien, pero si veo algo mal, detendré el juego. -


    Kaam abrazó con alegría a Mitsuki, corriendo hacia la cancha casi arrastrando la raqueta, mientras Kaguya suspiraba y acomodaba su cabello pensando que era una broma. Hinoko se acercó a su amiga y le sonrió, abrazándola y susurrándole al oído.


    - No bajes la guardia. -


    - Es solo una mocosa. -


    - Créeme, mucha gente pensaba eso de ella y se llevaba la sorpresa de su vida
    . - Rio Hinoko susurrándole a su amiga. - ¿Qué tal la gemela de la capitana? -

    - Es alguien agradable… Y… Nos besamos. -

    - ¿En serio? -

    - Sí… Pero, a quien amo, es a ella. -



    Kaguya se separó de Hinoko para acomodarse en su posición, el partido entre Kaam y Kaguya estaban a punto de empezar.

    En la mansión Noihara, Fiorella discutía por teléfono con su esposo, ya que se había ido de viaje sin avisar, llevándose al anciano de la familia. No eran de discutir entre ellos, pero sabía que esa decisión no la había tomado él, pues Keisuke no era de tomar iniciativas además del sexo.


    - Keisuke, en verdad, no me molesta que te fueras, sé que hay trabajo en las oficinas de Italia, pero ¿Un mes allá? -


    - Ya conoces al abuelo, insiste en que no dejemos ni un cabo suelto, hasta dijo que, si era necesario, estaríamos más tiempo, perdóname, cariño. -


    - Dios, Keitaro nunca cambia. -
    Suspiró Fiorella tomando algo de vino. - por favor, cuídate mucho, y nada de hacerle tanto caso a tu abuelo, es un necio. -

    - Lo sé, lo primero que quería que hiciéramos era que me cortara el cabello ¿Puedes creerlo? -


    - Keisuke, ya necesitas un corte, lo traes más largo que yo. -


    - Oh… Falla la señal. -


    - Amor, puedo escuchar que alejas el celular. -


    - No es cier… sh…sh…. -
    Habló Keisuke recordando algo. - ¡Ah sí! Contraté una asistente para ti. -

    - ¿Una asistente? -


    - Sí, haces mucho en la casa y por los negocios de la familia, sé que insistes en no dejar entrar extraños a casa, pero ella está muy capacitada y conoce mucho de la familia, creo que se llevarán bien. -


    - ¿No contrataste a alguna acosadora o sí? -


    - Claro que no, es una joven muy educada y muy bien preparada, quedó de llegar en la mañana. -


    - Keisuke ¿Por qué me dices apenas? Estoy todavía en camisón. -


    - ¿Cuál traes puesto? ¿Es uno nuevo? -


    - Cariño, estás de viaje, ya cuando vuelvas podrás verlo. -
    Contestó Fiorella colgando a su esposo con una sonrisa en el rostro por su curiosidad.


    La italiana escuchó un timbre en la puerta, le pareció raro pues no escuchó la videollamada del a puerta de recepción, sólo la familia tenía la tarjeta de entrada para esa puerta, a menos que su esposo le diera una copia a esa dichosa asistente. Fiorella suspiró al verse en el espejo, acomodó su cabello y abrió la puerta, para recibir a su ayudante, quedando congelada al verla, esa joven de rostro tan familiar, mejor dicho, el rostro que tuvo en su vida pasada, de gafas y cabello castaño, le miraba con una sonrisa coqueta que le helaba la sangre.


    - Buenos días, señora Fiorella, mi nombre es Cecil Mannes, seré su nueva asistente… ¿Puedo llamarte Fiorella solamente? O mejor… Madre. -
    Dijo la joven sonriendo y abrazando a Fiorella que estaba aún fría por la sorpresa.

    - Cecil…-






    OAO CECIL!!!! Para quienes quieran saber más de Cecil, owo pueden leer el one-shot Mantis y Chinche.
     
  14. Kissu

    Kissu مكسورة و تالفة Moderador

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    ¡Cecil! Jajaja, el karma de Fiorella es muy extraño.
    Y qué bueno que Kaam tome iniciativas :3
     
  15. Autor
    I-AM-WOLFIE

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    :3 Seguimos


    RE: 7



    Fiorella se sentaba en el sofá tras servir dos tazas de té, mirando fijamente a esa joven que le calculaba unos veinte años, tan idéntica en su físico a su apariencia previa, mejor dicho, a la apariencia de Cecilia Noihara y al mismo tiempo, a Cecil, hija de ella. La joven miraba para todos lados la casa, tomando un poco de té y mostrando una sonrisa juguetona a Fio, a quien parecía conocerle su mayor secreto.


    - Es un hogar encantador, podría acostumbrarme. -


    - Cecil… ¿Cómo sabes quién soy yo? ¿También reencarnaste? -


    - Fue una corazonada, me topé con esas gemelas que me recordaron tanto a Rosemary Blunt, al investigarlas, descubrí su relación sanguínea y decidí seguirlas, me sorprendió ver a las demás también por aquí. -
    Hablaba la joven disfrutando del aroma del té con los ojos cerrados. - aproveché un descuido de ellas para poner micrófonos en sus ropas y cámaras en sus lentes, así pude descubrir que usted, Fiorella Plate, esconde un secreto encantador para mí, dentro de usted, mejor dicho, dentro de ti, estás tú, madre. -

    - Ya no soy tu madre. -


    - Cierto, no tenemos lazos sanguíneos, pero, no dejas de serlo, tus ojos índigos me lo dicen, sigues viéndome como tu hija… Sobre tu pregunta, no, no reencarné, o tal vez sí, científicamente, podría tomarse como extender mi vida, soy lo más cercano a una inmortal. -


    - No entiendo de que hablas. -

    - Es verdad que Rose destruyó el laboratorio donde nos crearon a la mayoría, pero, había otro laboratorio en Rusia, cuando tu falleciste, me di cuenta que no podría soportar morir, odiaba la idea de estar atada al tiempo, fue cuando tuve la idea de clonarme y traspasar mis recuerdos, al final, como argumentó Lily en su último trabajo sobre neurología, nuestros recuerdos y funciones del cerebro no son más que datos y electricidad, aproveché todos los estudios que ella realizó y el resultado es este. - Explicó Cecil cruzando sus piernas y desabrochando su blusa para mostrar un tatuaje con el número 03. - Soy la tercera, la primera falleció hace mucho, pero vivió la suficiente para educar a la anterior, la segunda me crío a mí antes de irse hace unos años, ella fue algo distinta a las demás, parece que tuvo más recuerdos tuyos que míos y se llevó parte de los registros de adn de Rosemary, Lily y Thames, no me sorprendería que logró volver a tener la familia que quería. -

    - Esto… No puede ser. -


    - Qué irónico ¿No? El temor del señor Keitaro era real, eso pasa por haberle cumplido el capricho a Rosemary de tener hijos, nosotras somos tu pecado, madre. -


    - ¿Nosotras? -


    - Perdón por llegar tarde, confirmamos la ubicación de nuestra hermana.
    - Habló una voz que hizo temblar a Fiorella.


    Frente a la entrada de la sala, aparecieron dos chicas más, de la misma edad que Cecil, era más que obvio, eran trillizas, las tres eran clones de la propia Cecil, su clon se había clonado a su voluntad y ahora estaba frente a ella multiplicada por tres.


    - Te presento a 04 y 05, creo que te sería más cómodo llamarnos así. -


    - Preferiría que use C3, C4 y C5, como códigos de nombramiento. -


    - A mí me da igual, después de todos, no es como si nos fuésemos a pelear por ella, sí la vamos a compartir. -


    - ¿De qué rayos hablan?
    - Dijo Fio que intentó pararse, pero las otras dos la sentaron y sujetaron de los hombros y manos.

    - Simple, no has dejado de ser importante para nosotras, eres nuestra amada madre Cecilia después de todo, bueno, aunque con otro cuerpo. -


    - Pero no nos quejamos, eres una mujer preciosa. -
    Dijo C4 apretando uno de los senos de Fio por encima de su camisón. - seguro que eres una tigresa en la cama. -

    - ¡No vuelvan a tocarme! -


    - No estás en posición de pedirlo, madre, si lo prefieres, te dejaremos en paz, pero a cambio, será nuestra hermanita quien se encargue de complacernos. -


    - Es una niña muy bonita, nos preguntábamos cómo sería violarla entre las tres. -


    - ¡No se atrevan a tocar a mi hija!
    - Gritó Fiorella tratando de ponerse de pie, siendo sentada de nuevo por las otras Cecil.

    - Entonces, vamos por partes, vamos a recobrar el tiempo perdido entre nosotras, tienes que entender que no estamos para juegos, no sabes de que puedo ser capaz con tal de que aceptes que, si tú estás aquí, es para hacer lo que yo ordene. -

    - ¿Qué rayos dices, Cecil? Soy tu madre, juraste cambiar. -

    - Que linda es ¿Sigue creyéndose eso?
    - Rio C5 mientras bajaban el camisón de Fio dejando sus grandes pechos a la vista.

    - Tú… ¿Fue mentira? -


    - No es mentira cuando tu amor de madre no te lo permitió verlo.
    - Susurró C4 al oído de su madre. -solamente Lily podía ver detrás de mi fachada, pero tú, estabas tan ciega de amor y deseo por mí, que no entendiste que me diste las herramientas, el dinero y el poder para hacer lo que quisiera, gracias madre, gracias a ti, es que pude clonarme y estar de nuevo contigo. -

    - Bien… Dejemos la historia en otro momento, desnúdenla. -


    - ¿Qué? -


    - Primera regla, tú eres nuestra puta, quien lo diría, antes tenías un cuerpo como este, alta, fuerte, dominante, mírate ahora, es como si los papeles se cambiaran, con ese cuerpo y esa actitud de madre recatada, es como si estuvieran actuando como Thames.
    - Rio C3 haciendo que Fiorella se pusiera roja. - No me equivoqué, tú nunca fuiste de ser una madre cariñosa, hogareña y que estuviera al pendiente de la manera tan femenina como lo haces ahora, se nota que aprendiste mucho de mi madre Thames al compartir tantos años a su lado, has sabido imitarla muy bien. -

    - ¿Cómo que seré su puta? Ya, Cecil y ustedes dos, déjense de bromas, si quieren que las acepte, las aceptaré sí así lo quieren. -


    - Eso lo harás sin que te lo pidamos, después de todo, sabes que nosotras somos clones de ti, de la original, Cecilia Mannes… Si no aceptas, nuestra pequeña hermanita Kaam puede tomar tu lugar. -


    - Pero lo que tú no entiendes, es que estamos aburridas de fornicar entre las tres, no es divertido sino estás tú. -


    - Ya, deténganse, soy una mujer casada. -
    Decía Fiorella notando que era cierto lo de esas clones, la fuerza física que tenía era él de una mujer débil comparado a la que tuvo en su vida pasada, por lo que no podía detener todas esas manos tocando su cuerpo.

    - ¿Eso nos importó antes? -


    Fiorella cerró los ojos y mordió sus labios al sentir como su cuerpo desnudo era acariciado por esas tres bellas hermanas, que no paraban de besar su piel de forma erótica, su último intento de levantarse fue detenido por las manos de ellas, haciéndote suspirar al sentir sus pechos siendo el alimento de dos y su vagina el postre de la que parecía la líder del trío. Los ojos índigos de Fiorella vibraban con nervios y excitación, al mirar los ojos de las tres Cecil que degustaban su cuerpo, rindiéndose ante la calentura de que esas veinteañeras desearan a una mujer de cuarenta años.

    Lejos de la mansión Noihara, en el parque donde se encontraron los dos equipos de Mitsuki, el partido a un set entre Kaam y Kaguya estaba a punto de iniciar. Aunque Morikawa insistió, la pequeña quiso jugar con una raqueta normal, aunque apenas podía levantarla, cosa que les causara ternura a las demás por esa niña intentando demostrarle a la joven que no debía minimizarla.

    - Ya denle su raqueta de juguete. -


    - No… Yo… Yo puedo usar esta.
    - Dijo Kaam tratando de acostumbrarse al peso de la raqueta en sus brazos, sujetándola con ambas manos para lograrlo. - ¡Listo! -

    - Esto debe de ser una broma. -


    - No te confíes Kaguya, esa niña puede sorprenderte. -


    - Apenas puede la raqueta. -
    Habló Kaguya a Hinoko quien estaba detrás de ella en las gradas.

    - Digamos que rojita es alguien de quien cuidarse. -


    Kaguya ignoró a su amiga para empezar el partido, mientras las dos Mitsukis se sentaban una al lado de la otra, sin voltear a mirarse, no obstante, la tensión entre ellas era palpable, ambas no aceptaban la existencia de la otra aún.


    - Sabes que, si ella pierde, se pondrá muy triste. -


    - Lo sé, pero apoyaré su decisión. -

    - ¿Aunque no te guste? - Dijo Aikawa para provocar a la otra.

    - Aunque no me guste, la apoyaré. -


    - Con este partido, será suficiente para que se dé cuenta que estaría mejor a mi lado. -


    - Vamos, enana, sirve. -


    - Ya voy… Am… ¡VA!
    - Gritó Kaam pegándole a la pelota sin poder cruzarla. - Aw… -

    - Que patético. -


    - Mi princesa, toma tu raqueta, esa es muy pesada para ti. -


    - ¡No! ¡Yo puedo hacerlo, Mitsu! -
    Contestó Kaam esforzándose con la raqueta.

    - Rojita, hazle caso a Mitsuki, incluso esa raqueta no la uso yo, es para gente con más fuerza en los brazos. -


    - ¡Qué no! -
    Dijo Kaam inflando sus mejillas y mostrando una tierna cara enojada. - ¡Yo puedo! -

    - Jajaja, la primita se puso ruda. -


    - Creo entenderla, Mary, no han dejado de tratarla como niña cuando ella tiene la mentalidad de la hija de Fio ¿La recuerdas o no? -


    - Sí, la hija de Fio era más madura que la primita, incluso en su vida pasada, es como si ambas se pusieran de acuerdo en querer demostrarle a todas que ya no es una niña. -


    - Que tierna, aunque le será difícil, su cuerpo es más pequeño y débil que antes. -


    - ¿Y si le damos esteroides? -


    - Mary, no le daremos esteroides a nadie, eso es malo. -


    - ¿Qué? Pero si se lo dimos a un perro para una feria de ciencias. -


    - Mary, ese perro se puso enorme y no lo pudimos controlar ¿Recuerda que no dejaba de montarte como una perrita? -


    - Ay, lo extraño tanto… ¿Por qué te pegó un infarto, Rufus? -
    Lloraba Mary tapando su cara. - extraño tu pene. -

    - Hermana, ya, luego buscamos otro. -


    - ¿Puedo elegirlo yo? -


    - No, será un chihuahua. -


    - Ay, esos para qué, yo quiero uno grandote jajaja. -



    Kaam volvió a intentar hacer un saque, logrando pasar la pelota, Kaguya devolvió la pelota con cierto desgane al pensar que era una burla jugar contra una niña, pero su pensamiento cambió al ver como la pelirroja balanceaba la pesada raqueta de manera horizontal con ambas manos, logrando ladearla en el preciso instante para darle efecto al golpe, haciendo una devolución a ras de la red, provocando que ambas Mitsukis se pusieran de pie, ese era el golpe As de Kaam Goheid, a quien llamaron la mejor jugadora de tenis, a quien amaron en su vida pasada y seguían amando en su vida actual.


    - ¡Si, lo hice! Jeje…
    -Reía Kaam limpiándose el sudor mientras Kaguya estaba anonadada.

    - ¿Qué fue ese golpe? -


    - No jodas… Rojita hizo su golpe As. -


    - Vaya sorpresa, parece que, aunque olvidó muchas cosas, no olvidó jugar. -
    Dijo Hinoko mirando fijamente a la niña. - aunque siempre tratábamos a Kaam como que era de pensamiento lento, más bien, era de mente muy inocente, por qué en lo que respecta al tenis, su razonamiento era mejor que el tuyo, Ely. -

    - ¿Qué? Si yo fui llamada la estratega del tenis del siglo. -


    - Si, pero no se compara a lo que hace rojita ¿No viste lo que hizo? Ella vio que no podía levantar la raqueta de manera normal, sin que ella lo supiera, calculó la manera en cómo manejar la raqueta balanceándola como un bate de baseball y dándole la inclinación en el momento exacto para darle el efecto que quiera, con ese peso y ese balance horizontal, le da la potencia que no podría darle con su pequeño cuerpo. -


    - ¡Claro que si lo note! Es obvio, pero es algo que ya sabía de rojita, lo que me sorprende es que aún con su cuerpo actual pudiera hacerlo, es más pequeña que Yuki, incluso a sus trece años mi fraise era más alta y más fuerte que la rojita que tenemos ahora. -


    - Pero sabes que no puedes menospreciar a rojita, menos cuando tiene esa cara de tan determinada. -



    Kaguya intentó sorprender a Kaam con una pelota alta, aprovechando su estatura, siendo tomada por sorpresa otra vez al ver como la pequeña inclinaba su cuerpo para hacer un efecto de látigo con la raqueta, dándole toda la fuerza que sus dos bracitos podían darle, obteniendo un punto a su favor.


    - ¡Si, otro punto! Jejeje.
    - Sonrió la pelirroja bajando la raqueta para descansar sus brazos, teniendo a todas sorprendidas.

    - Capitana ¿Dónde consiguió a esa niña? Juega mejor que nosotras. -


    - Esa es mi princesa. -
    Dijo Morikawa sonriendo al ver en esa niña la imagen de la Kaam joven que conoció en su vida pasada y pensando. - hay cosas que no cambian… Y cosas que deberían de cambiar… Perdóname si no confiaba en que pudieras hacerlo. -

    - Maldita mocosa. -



    La peliverde se molestó y empezó a jugar más agresivo, Kaam corría de lado a lado por la cancha, meneando su larga coleta por el viento, esa imagen que todas las que la conocieron en su vida pasada recordaban, Kaam Goheid había vuelto.


    - No pensé que la primita pudiera jugar como la primita anterior. -
    Susurró Mary a su gemela.

    - Mmm… Recuerda que lo de la primita era algo innato que heredó a sus hijas, no es raro de pensar que pudiera heredarlo, sumado a que tiene sus recuerdos pasados. -


    - ¿Nosotras podremos jugar como antes? -


    - Creo que sí, si seguimos este plan de entrenamiento que tengo para recuperar nuestra complexión anterior y agilidad, lo lograremos. -


    - ¿Qué? ¿Hacer ejercicio? ¿Cuándo lo habíamos hecho antes? -


    - Mary, pesas dos kilos más de lo que pesábamos antes, estás gorda. -


    - ¿Qué? ¡Si son dos kilos! -

    - Si, pero para nosotras es estar gorda, ocupamos ser ligeras para poder jugar como antes, así que se acabaron los dulces. -

    - ¡Qué no! -


    - Mary, si pesamos menos, nos veremos más bonitas y seguro Mitsuki nos mirará con otros ojos. -


    - Bueno, igual ya no somos niñas para comer tantos dulces, hay que crecer y tener una vida sana, jaja. -


    El partido siguió, poco a poco Kaguya logró recuperarse, pero sin dudas, Kaam iba creciendo en el juego, pero algo inesperado ocurrió.


    - ¡Deténganse! Kaguya, ella ganó. -


    - ¿Qué? ¡No voy a parar!
    - Gritó la joven sintiéndose intimidada por la mirada molesta de Mitsuki Aikawa sobre ella, la misma mirada que le mostró Mitsuki Morikawa cuando la retó a pelear.

    - Obedece, ella ganó. -


    - Mitsu… ¿Yo gané? -


    - Ven aquí, mi princesa.
    - Dijo la japonesa abrazando y levantando en sus brazos a Kaam quien se puso toda roja. - ¡Eres grandiosa, mi princesa! -

    - ¡Mitsu, bájame, van a verme mis bragas! -


    - ¡Si trae de unicornios! -


    - Tsurugi, no lo digas, la capitana te matará si andas mirando a su novia. -


    - Mit…Mit… ¡Mitsu, bájame! -


    - Mi princesa, sin dudas, eres tú, tu brillo, tu elegancia, tu presencia, eres tú en la cancha. -
    Hablaba Mitsuki frotando su mejilla en la cara de Kaam que empezaba a llorar de nervios, haciendo reír a Eloise.

    - Sin dudas, esa es la Mitsuki que recuerdo. -


    - Si… La Mitsuki que recordamos… Y que no quería ver…
    - Pensó Hinoko volteando a otro lado al no sentirse cómoda por el afecto entre ellas.

    - ¿Por qué detuviste el partido? -


    - Por qué te ahorré ser humillada. -
    Habló Aikawa a Kaguya mientras caminaban hacia otro lado de la cancha. - No podrás ganarle a mi princesa. -

    - No me jodas con eso, yo le puedo ganar a esa niña. -


    - Ya lo veremos, pero no aquí, esperaremos al torneo. -


    - Kaguya ¿Qué se siente haber enfrentado a esta niña y perder? -


    - Cállate Tsurugi, no deja de ser nuestra amiga. -


    - Vamos, gemelas, Ely, vámonos a otra parte, ya vimos lo suficiente. -


    - Oye, Eloise… Hazme un favor. -


    - ¿Cuál? -
    Preguntó la rubia mientras las demás chicas iban saliendo de esa cancha.

    - Mantenme al tanto de lo que haga y diga la otra Mitsuki. -


    - ¿Y eso? -


    - Me preocupa no sólo que sea otra Mitsuki, también, que estés a tu lado, tú no eres de seguir ordenes tan fácilmente. -


    - No lo sé, tal vez, por qué… Mejor lo hablamos luego ¿Si? -


    - ¿Te parece mañana?
    - Sonrió la pelirroja frotando la mejilla a la rubia. - a las tres de la tarde, en este parque. -

    - Me parece bien. -


    - Es una cita. -


    - Una… cita. -

    - No te olvidaste que es una cita ¿O sí? -

    - ¡Claro que no! -


    - ¡Eloise, apresúrate!
    - Gritó Mitsuki mientras la rubia se despedía con un beso en la mejilla a la francesa pelirroja.

    - ¡Rojita, eres genial! Perdóname si pensé que eras solo una niña que le gusta la ropa interior con estampas. -


    - ¿Ah? ¿Viste mis bragas?
    - Dijo Kaam tratando de bajar su falda estando toda roja mientras Tsurugi y Kusanagi le agitaban el cabello para celebrarle. - ¡Mitsu, ella … ella! -

    - Tsurugi, no vuelvas a hacerlo, o me molestaré. -


    - Es broma, capitana, pero ¿Cómo es que juega tan bien? Es una enana y apenas podía la raqueta, jugó como toda una profesional. -

    - Es cierto, capitana, su novia, aunque sea una niña, le iba ganando a Kaguya que es casi tan buena como Hinoko. -

    - Es por qué… Mi princesa nació para ser una estrella en las canchas de tenis. -
    Sonrió la japonesa al decirlo, haciendo que Kaam se sonrojara por el comentario.

    - Mitsu… -



    Todas estaban animadas menos Hinoko, que volteaba a ver a las demás chicas que se alejaban, sentía que Kaam a cada segundo iba volviéndose el centro de la vida de Mitsuki, ahora que demostraba que podía jugar casi tan bien como antes, haría que aún más la japonesa se concentrara en ella en las prácticas. Hinoko tendría que decidir pronto a qué lado de su corazón inclinarse, tal vez, esa cita con Eloise, le aclararía la mente.






    Kaam puede jugar >A< como las grandes!!!
    u3u Esas Cecils son un peligro.
     
  16. Kissu

    Kissu مكسورة و تالفة Moderador

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    Pobre Fio que es carne para todos xD
    E Hinko me hace pensar que sólo anda viendo qué lado le conviene más jaja
     
  17. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE O-O¬¬ ¿Quién es la que anda ahí? Jajaja

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    Cómo le dijo Cecil, uwur por su forma de actuar, está imitando muy bien a una mujer hogareña y dulce como lo fue Thames, así que es natural que ella, siendo clon de la Cecilia real, 7w7 tome su lugar como la alfa.
    Lo notaste, XD Hinoko está muy a la expectativa, analiza toda la situación:
    1. - Ama a Mitsuki, pero que Kaam esté presente es frustrante por qué hace que las demás sean invisibles a sus ojos.
    2. - Aprecia a Kaam, la ve como una hermana menor, como una amiga que cuidar, pero es otra vida y ahora le incomoda su presencia, por qué tiene la atención de las mujeres que les gusta.
    3. - Aún ama a Eloise, pero no sabe que tiene en su mente, ahora está con Mitsuki y al haber estado con Kaam, seguro está confundida, por eso quiere saber que pasará con ella.
    4. - Entiende las posibilidades que tendría si se acerca a la otra Mitsuki, pero, no la conoce tan bien y le preocupa que se convierta en una más de sus chicas, cuando ella busca una relación amorosa, un noviazgo.
     
  18. Kissu

    Kissu مكسورة و تالفة Moderador

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    Hinoko siempre tan lista :3 Por eso me cae bien jaja. Ahora falta ver si caerá en las garras de la otra Mitsuki.
     
  19. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE O-O¬¬ ¿Quién es la que anda ahí? Jajaja

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    u3u Tú con los planes de Hinoko y el netorare de Fio con las Cecils y no celebraste que Kaam pequeña demostró que puede hacer las cosas como una chica normal.
     
  20. Kissu

    Kissu مكسورة و تالفة Moderador

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    Ay, sí es cierto xD Si ya sabes cómo soy y en qué me fijo jaja.
    De todas maneras aplaudo a la pequeña Kaam :3
     

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