Fanfic Padre de familia Chris x stewie

Tema en 'Fanfics y Roles Yaoi' iniciado por Gimmedick, 1 Jul 2018.

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    Gimmedick

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    Llevo un tiempo traduciendo fanfics gays de internet, y la verdad es que no consigo encontrar absolutamente nada de estos dos personajes... (Chris Griffin X Stewie Griffin) Y es muy raro. Incluso he encontrado delirantes relatos porno, de ¡Stewie y Brian! Pero no de su delicioso hermano mayor. A mí la verdad es que me pone muy burro Chris... Es un joven chubby cuyo cuerpo roza la perfección y Stewie, el personaje más proto Gay que he visto en mi vida. Apenas hay capítulos de la serie donde no se insinué a algún chulazo XDD En verdad yo le veo más como un pequeño adolescente hormonado hasta las cejas… Estoy seguro que si por el fuera, terminaría montándoselo con todos los chavales de Quahog XDDD Por eso al final me he decidido a crear yo mismo una historia. Es la primera vez que escribo relato porno/erótico, sé que no es gran cosa, pero con que consiga ponérosla dura a más de uno o hacer que “disfrutéis” por mi unos minutos… ya me doy por "satisfecho"...


    Post: ñam, ñam.-

    El día que comenzó todo


    Chris griffin no puede aguantar más tiempo su calentura, estalla dejándose llevar rememorando la que fue su "primera vez" aunque en esta ocasión, no está solo...

    Otra vez despierto, empalmado. Era inevitable; hacía ya más de una semana desde aquella fiesta… El día en que por primera vez pudo sentir unos labios carnosos envolviendo su gruesa polla. Aquella cálida presión, esa húmeda saliva que rezumaba de la comisura de los labios… Y aquella respiración que acariciaba sus huevos… Realmente era una zorra, una gatita muy cachonda…Si alguien se enterara…, aquello no tenía que haber pasado, pero esta vez era un sueño, si era eso, como otras tantas noches…

    ̶PutaMeg…– Acariciándose el paquete–.

    – ¿Quieres polla?¿Verdad que te gusta la polla? – Susurro a la oscuridad –.

    Sería como volver a estar en aquel armario, tumbados entre los cubos y las escobas. Una vez más, Chris se desabrocho torpemente la camisa del pijama, retorciéndola, arrojándola contra la puerta. Giro la almohada, envolviéndola con su rollizo cuerpo.

    En mitad de la madrugada –como en tantas otras ocasiones– movía sus caderas, suavemente, entredormido, con los ojos cerrados, gimoteando, abrazando fuertemente la almohada contra su entrepierna. La resbaladiza cabeza de su polla, sobresalía ya de la goma de su pantalón. Su esmegma salpicaba las sabanas.

    – Chupa, gatita, chupa – al tiempo que aceleraba las caderas –no pares, gatita, chupaaaa…

    Su polla se derretía envolviéndose en la húmeda lengua de Meg, embistiendo, recordando cómo se la enterraba en la garganta. Ella contenía unas arcadas, sorbiendo y relamiendo, abrazada a sus glúteos con fuerza, disfrutando de las embestidas mientras el sentía como sus huevos palpitaban.

    – Chupa, chupa – al tiempo que aceleraba las caderas – no pares, no pares, ¡Chupaaaa… ¡

    Mantuvo el aliento unos segundos, tensionando su espalda tras una última bestial y sonora embestida y… disfruto, descargándose, notando el gelatinoso y ardiente esperma empapándole el bajo vientre.

    – ¡JoooderMeg….Siiii…!– mientras restregaba la hinchada cabeza de su polla contra el cálido charco – relamiéndose los labios.

    – Hummm

    Chris se quedó congelado en plena oscuridad.Con su polla aun palpitando en la almohada, su corazón se disparó.Había alguien más en la habitación, esa voz le era muy familiar.

    – ¿Meeeg? ¿eres tú? – recuperando el aliento, tembloroso– .

    – No tiene gracia–respirando sonoramente– es mi habitación – perdiendo la mirada en la oscura mancha que ahora era su puerta –.

    Pero nadie respondió.Rápidamente se subió el pantalón, se limpió el sudor de la cara y extendió su mano hacia la mesilla, encendiendo la lamparita. En ese instante, vio que su puerta estaba entre abierta.

    – ¡Mierda! – susurro, mientras en el despertadorya eran las 4 y media de la madrugada–.

    Se puso en pie recolocándose la polla, silenciosamente se dirigió hacia la puerta. Fuera como era de esperar, todo era silencio y oscuridad.

    – Tiene que ser Meg, jooder, ahora no habrá forma de quitármela de encima… –entre cerrando los ojos, tratando de distinguir algo en la oscuridad del pasillo – como vienen a buscarla a las cinco…

    – ¿Qué diablos? – Cerrando la puerta, suavemente, girando el pestillo –

    Chris, regreso a su camastro, colocando bien la almohada, retirando el amasijo de húmedas sabanas que se acababa de follar, arrojándolas bajo la cama.Sin siquiera pensarlo, apago la luz.

    – ¿Meg me ha visto hacerme una paja? ¿y? jooder¡no hace ni un mes me corrí en su boca! Y no la he visto quejarse… Ufff lo peor es que lo volvería a hacer…. No, no, no, no puedo…

    Notando como su polla empezaba a desperezarse de nuevo, maldijo su mala suerte. Se tapo la cara con el antebrazo y cerró los ojos. Era muy tarde, y en pocas horas tendría que estar en pie de nuevo.

    ***

    – ¡Chris cariño, el desayuno ya está puesto! – Lois a viva voz desde las escaleras –

    Desperezándose, abrió los ojos para ver como infinidad de desiguales haces de luz iluminaban caóticamente su habitación. Aun con las persianas bajadas, el día ya le había alcanzado.

    –¡Ya mama! – incorporándose, notando la presión de su empalmada polla nuevamente en el pantaloncillo –

    Mecánicamente, recogió la camisa de su pijama y mientras abríala puerta–bostezando– se la puso, instantáneamente, pego un pequeño salto, retrocediendo unos centímetros al ver la sonriente cara de Brian tras la puerta, moviendo alegremente la cola.

    – ¡Hola Chris! Humm– olfateando teatralmente – ¿a que huele aquí?

    – Vete a la mierda Brian – apartándolo, caminando hacia las escaleras –

    – Eh no te mosquees, ya he notado que te lo pasaste muy bien…

    – ¿Qué es este olor? – Stewie asomando su cabeza a la habitación de Chris – huele como a comida pasada…

    – Nada, Stewie, será que anoche sude mucho – terminando de bajar, dirigiéndose hacia la cocina– .

    – Ya, ya, será por lo mucho que jugaste… – Brian, riéndose sordamente al tiempo que recibía un codazo de Chris– .

    – ¿Jugar? ¿a qué jugabas? – Stewie bajando torpemente los escalones, arrastrando a Rupert en una mano –

    – ¡Hola pequeñiiinn! – Lois levantando a Stewie, sentándole en su sillita –

    – ¡Déjame monstruo! ¡Estaba hablando con Chris!

    – ¡Mira como adora a su hermano mayor! ¡Le tienes loquito Chris! – poniéndole el desayuno a Stewie –

    – ¡Peter que no llegamos! ¿bajas o no? – perdiéndose en lo alto de las escaleras –

    Chris miraba lacónicamente a Stewie, mientras sorbia con desidia su café, Stewie, al cabo de unos instantes, sintiéndose el centro de atención, empezó a lamer lentamente su cuchara. Entrecerrando sus pequeños ojitos, deleitándose con la redonda y gruesa punta. Chris se atraganto, escupiendo parte del café sobre el mantel de la mesa.

    – ¿Qué te ocurre colega? –Brian, acercándole unas servilletas de papel– ¿estás bien?

    – Si… Si, será que se me ha ido por otro sitio…

    – Eso, ¿qué te ocurre? – Stewie, comiendo con normalidad sus cereales– .

    – Nada Stewie. – sonriéndole fríamente–.

    – Bueno, ¿al final qué? – Brian, sentado a su lado– .

    – ¿Qué?¿de… qué? – terminándose de un trago lo que le quedaba en la taza–

    – Siempre me ha gustado chupar… – Stewie, chupándose un dedo unos segundos, al verse nuevamente bajo la mirada de Chris–

    –¿Vas a venir a New york conmigo? ¿no lo recuerdas? ¿la entrega de premios de mi compañero? ¿Lo de ver la gran ciudad y esas cosas?

    Chris, notaba como se le aceleraba el corazón. En su interior rezaba para que ese calor que notaba en la cara no fuera rubor, bruscamente bajo la mirada, se quedó completamente inmóvil mirando su taza.

    –Jooder colega, sabía que te hacía ilusión, pero tanta… ¿Entonces cuento contigo?

    –Hummm–Stewie volviendo a lamer uno de sus dedos lascivamente –

    Chris reconoció de inmediato ese tono de voz, ahora ya sabía lo que había pasado. No era la primera noche que Stewie se había salido de la cuna. Pero Stewie solo era un bebe, no lograría entender lo que había visto… U oído… Seguramente pensaría que eso era un juego…

    – No, me parece que no podre ir – viendo como Stewie terminaba sus cereales, y empezaba a hablar con Rupert al tiempo que le miraba y sonreía–.

    – ¿Porqué? Es un camino muy largo, pensé que lo podríamos pasar bien.

    – Tengo exámenes, ya sabes…

    –¿Tu? Enga ya, te quedas por el porno ¿no?

    – Calla Brian– susurrando–, te pueden oír. – mirando hacia el piso superior –.

    – Mierda no es por eso –aunque ahora que lo recordaba, si sería un fin de semana “divertido”– me quedare estudiando y punto. No quiero repetir por cuarta vez, joder, soy idiota pero no tanto.

    – ¿Qué? ¿te quedas en casa Chris? –Peter, bebiendo directamente de la cafetera–Creía que te ibas con Brian.

    –No; parece ser que al final no se vendrá conmigo. –levantándose malhumorado– Quiere pasarse el fin de semana solo, “ju–gan–do” en su habitación–moviendo teatralmente una de sus patas como si se estuviera masturbando, mientras Chris negaba con la cabeza–.

    –¿jugando? ¿otra vez? –Stewie, moviendo bruscamente la cabeza de Rupert para que ambos dirigieran la mirada con curiosidad hacia Chris–.

    –¿Te quedas cariño? ¿en serio? –Lois, terminando de ponerse un pendiente–.

    – Si mama, quiero estudiar un poco –ante la asombrada mirada de Lois y Peter– ¿Por qué me miráisasí?

    –Esstooo y ¿tendrías tiempo entre taaaanto estudio de cuidar de tu hermano?

    –¡Queeeeeeeeeeeee! –viendo como Stewie habría los ojos y asentía con una gran sonrisa–¡Noooooo!

    –¡Mira cómo le gusta la idea a tu hermanito! ¡Mira que contento esta! ¿te gusta la idea Stewie?

    –¡la felicidad me aprieta los pañales mama! –Stewie babeaba, mientras miraba eufórico a Chris–

    –¡Noooomaama! no podré hacer nada si tengo que cuidar de él.

    –¿Es un problema de pañales? –Peter sentándose en frente suya– No te preocupes, tengo guantes y mascarillas…

    –¡Peter! No seas animal, Chris es el mayor, ya a hecho esas cosas antes.Es mucho más adulto de lo que imaginas –pellizcándole una mejilla–.

    –Bueno, bueno, no le veo muy interesado… Pues ¿Y por estos veinte dólares?

    – ¡Peter!

    Chris miro el billete que estaba sobre la mesa, y al momento, al sonriente Stewie que parecía rogarle en silencio ¿Por qué no? Seguramente se tiraría todo el día durmiendo o jugando solo…

    –Vaaaleee, me quedare con Stewie todo el fin de semana…–.
     
    Última edición: 30 Jul 2018
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    Gimmedick

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    Y aqui la continuacion....

    Fin de semana de curiosidad Primera parte [ Estamos solos]

    Sin previo aviso, los padres de Chris le dejaron al cargo de Stewie y la casa familiar. Meg estaba de campamento y Brian tenía por delante cuatro días de viaje. Este fin de semana tenía pensado pasárselo machándosela viendo anime por internet –más ahora que tenía la clave parental del wifi, gracias a Brian– pero al parecer tendría que hacer de niñero… No sin muchos animos, sostenía en sus brazos a un entusiasmado bebe que sonreía meciendo una mano, despidiéndose de sus padres ya en la carretera.

    –¿Y ahora que Stewie? –viendo perderse en el horizonte, la silueta del coche de Peter–.

    –Es pronto, podríamos ir al parque. Rupert quiere hacer unas barras…

    –No. Ya te dije que no pienso salir de casa este fin de semana –cerrando la puerta tras ellos, yendo hacia el salón–.

    –¿Entonces jugaras conmigo? –Mientras Chris le dejaba suavemente sobre unos almohadones en el sofá y encendía la tv–.

    –No. Tengo cosas que hacer en mi habitación. Tú te quedaras aquí viendo la tele hasta la hora de comer.

    –¿Qué cosas tienes que hacer? ¿Puedo verlas? ¿Puedo estar contigo? –Bajándose torpemente del sofá–.

    –No. Son cosas de mayores.

    –Porrfaaaaa–agarrándole una pernera del pantalón– Rupert y yo prometemos no contar nada, nada de nada, nadie sabrá que jugué contigo…

    –¿Pero qué te crees?–Viendo como los ojos de Stewie se enrojecían, asomando unas espesas lágrimas– Son cosas de “muy mayores”, no puedo enseñarte eso…

    –¿Es lo de “chupar”? –Llevándose un dedo a la boca– Se chupar muy bien, mira…mira…

    Chris noto como el rubor le incendiaba la cara, y lentamente, ante su estupor, se le estaba poniendo dura. Le costaba tragar saliva. En silencio miro como Stewie, se lamia un dedo una y otra vez,lentamente, mirándole con curiosidad.

    –A ver, –recogiendo a Stewie del suelo, sentándose ambos en el sofá–.

    –¿Puedo quitar eso? –Stewie, apagando con el mando la TV, tras ver la afirmación en la cara de Chris–.

    –Stewie… ¿Tú estabas la pasada noche en mi habitación? –Tratando de ocultar su erección, cruzando incómodamente las piernas–

    –Bueno… Yo… yo…–Sonrojándose.

    –Si , tu Stewie, eras tú ¿verdad?, mírame, no mires al suelo.

    –Bueno… yo… no… fue Rupert, a veces me despierto en mitad de la noche y el ya no esta a mi lado. Creo que le gusta pasear a oscuras por la casa.

    –Ahhh ya veo, “fue” Rupert y ¿Qué vio Rupert?

    –Pues me conto, aunque no le creo mucho… Que estabas con… Con…Eso… –señalándole la gruesa culebra que se le insinuaba bajo el apretado pantalón corto– tu… tu… pito…

    Chris, siguiendo la mirada de Stewie, descruzo las piernas, dejando que se liberara su polla. Ahora la sentía palpitar bajo la tela de su pantalón, e incluso diría que notaba una tibieza… Stewie ni siquiera sabía cómo referirse a una polla. Sería más fácil de lo que pensaba hacerle olvidar todo esto…

    –¿Cuántos añitos tienes Stewie? ¿eh? ¿me oyes? ¿Qué miras?

    Bajando la cabeza, Chris, vio como asomaba por uno de los agujeros de su pantalón parte de su polla. Estaba tan empalmado que la piel de su prepucio se había deslizado, dejando al aire la mitad de su rojizoy grueso glande. Al instante se movió para deslizarla hacia el interior, fue cuando una de las manos de Stewie le sostuvieron la pierna, a tan poca distancia de la apertura, que pudo sentir su calidez en la polla.

    –No, no la escondas… ¡No es como la de Brian! Nunca había visto una así.

    –¿Le has visto la polla a Brian? ¿Al perro? –Terminando de esconderla, cruzando dolorosamente las piernas–.

    –Bueno… Sí. pero no se lo digas a él… ¡Ni a Lois! Me hizo prometer que no se lo contaría a ella… ¡Pero no la escondaaass!

    –A ver, ¿Qué coño te a enseñado Brian? –Sosteniendo a Stewie por los hombros, sacudiéndole levemente–.

    –Jejeje, has dicho “coño” –Deslizando Stewie una de sus manos por encima del pantalón de Chris, agarrando fuertemente parte del tronco de su polla–.

    –¡Eh suelta, no soy gay!–Apartándolo de un manotazo, empezando a sollozar Stewie–.

    –¿G..Ga..Gay? –Sorbiendo mocos.

    –No, no llores, perdona, pero es que estas haciendo de cosas de mayores… Creo que estas confundido… Y yo no soy el mejor para estas cosas, solo me pajeo…

    –¿Pajeo? –Mirándole con curiosidad–¿Qué esuna paja?

    –Eres muy pequeño Stewie–sonriéndole sinceramente, pensando ya en las pajas que se haría esa misma tarde frente al ordenador.

    Chris se levantó dando unos pasos, mirando hacia el rellano de las escaleras, aun estaba a tiempo de recuperar el fin de semana…

    –Le contare a Lois lo que me dijo Rupert que hacías las otras noches.

    Chris dio media vuelta, hacía unos segundos que había dejado a Stewie en el sofá, dispuesto ya a empezar la diversión… Pero esto podría cambiarlo todo… No tanto por lo de las pajas –llevaban más de una docena de sabanas “estrenadas” solo este trimestre–Si no por lo de Meg. Lois no aguantaría algo así, ¡Le daría un sincope! y Peter… Ese loco podría hacer cualquier cosa… Así se lo tomaría como una nueva “tradición sureña” en la familia, como algo por lo que colgarle por los huevos encima de la chimenea…

    Retrocediendo lentamente, se sentó nuevamente junto a Stewie, sacándose un pañuelo de papel de uno de sus bolsillos, secándole la cara.

    – ¿Me estáis amenazando renacuajos? –Mirando a Stewie y Rupert entrecerrando los ojos–.

    – Te dije que no era buena idea –Stewie a Rupert–.

    –¿Qué tienes dos? ¿tres años?

    –Tres, tengo tres y soy mucho mas listo de lo que crees. Jamás imaginarias las cosas que soy capaz de hacer… –Sonriendo maliciosamente–.

    –¿Y si te cuento lo que quieres saber me prometes… Me prometéis… ¿Que no contareis nada ni de lo que te diré ni de lo que creísteis ver la otra noche?

    –Si, lo prometemos.

    –Vale, pero antes tengo que saberlo ¿te a hecho algo Brian? Dímelo, no tengas miedo…

    –No puedo contar nada, le di me palabra. –bajando la mirada–.

    –Vale, vale… Entonces sigamos donde lo habíamos dejado.

    –¿Nos vas a enseñar tu cosa? –Sonriente, Stewie–.

    –¿Solo quieres verla? ¿un momento? –Stewieasentía, sonriendo.

    Chris, miro nervioso hacia el interior de la cocina, luego a lo alto de las escaleras; no escuchaba nada… Hasta que cayó en la cuenta…Por un momento había olvidado que estaban solos, completamente solos en la casa.

    –Joder Stewie, ¿en serio quieres verla? Pero si ya me la has visto muchas veces… ¿crees que no te he visto mirarme cuando meo?

    –No es lo mismo Chris. La tuya es diferente, en serio, la de Peter es muy pequeña casi como la mia –riéndose sordamente– pero lo tuyo es otra cosa…

    Mirando con severidad a Stewie–ahora de pie frente a él– se puso en pie, tirando del cordel que mantenía sus viejas bermudas atadas a su cintura… Al instante en sus calzones se transparento una pequeña mata de pelo, y sobresaliendo de una de las anchasaperturas, la rosada piel de la flácida cabeza de su polla.

    –¿Se te sale por ahí? –Stewieasombrado, dibujando en el aire el contorno de la polla de Chris– ¡Es muy grande!

    –¿Ya está? ¿Te vale así? –Sacudiendo sus caderas, golpeando su polla el fino calzón–

    –¡No! Siéntate, quiero verla “grande” como esa noche…Quiero decir… Como Rupert me conto que la vio…

    –¡Stewie por favor! No sigas, esto es una tontería, si quieres te lo puedo contar todo… No hace falta que hagamos esto…

    –¿Te da vergüenza? ¿Por qué? Rupert todavía se acuerda de aquellas navidades en las que te colaste en mi habitación para que jugara con “tu otra pierna”

    –¿Qué navidades? –Sintiendo un sudor frio a su espalda, recordando borrosamente algunas imágenes– eras muy pequeño Stewie es imposible que te acuerdes de eso…

    –Ya te he dicho que me lo conto Rupert, yo no recuerdo nada de esa noche, pero me gustaría recordar este día…

    Con desgana, Chris aparto las bermudas de sus pies, sentándose en un extremo del sofá, al instante, Stewie, ya estaba a su lado, inclinándose, curioso sobre su calzón.

    –¿Qué es lo que quieres ver Stewie? Tú también tienes una igual.

    –No es igual, mira –Stewie se deslizo el pañal por su pies, arrojándolo de una patadaa un costado del TV, dejando al aire un pequeño pene de diez centímetros, apuntando hacia el techo con una rosada y tierna cabeza medio cubierta de piel. Chris tardo unos segundos en ver sus pequeños huevos, eran poco más que canicas…–

    –¡Es muy grande Stewie! ¡Eres como yo! Y no te quepa duda que crecerá más…

    –Eso mismo me dijo Brian…

    –¿Te dijo Brian? –sin caer en ello siquiera, Chris estaba manoseándosela polla por encima del calzón. Nuevamente se le estaba empezando a poner dura–.

    Stewie, aparto la mirada, y al poco, deslizando una de sus pequeñas manos sobre la rodilla de Chris…

    –¿Me… Me… dejarías tocarla?Porfavooorr ¿me dejas? ¿me dejas?

    –Stewie, eso no se hace, es cosa de gays–tratando de mantenerse frio, no tenía que empalmarse ahora, apartando la mano de Stewie–.

    –¿De gays?

    –Si Stewie, los gays son chicos a los que les gustan otros chicos… Ya sabes…

    –¿y es malo que le guste un chico a otro chico? Poniendo nuevamente una de sus manitas sobre la rodilla de Chris.

    –Si, ósea, no, bueno, Stewie eres muy pequeño para preocuparte por esas cosas… Cuando esto se te pone, ya sabes, duro, es que te gusta alguien. ¡No siempre! Pero a veces es por eso. –ya se estaba arrepintiendo del trato, como poco, terminaría el día con un fuerte dolor de huevos.

    –Pues para no gustarte, eso se te está moviendo… ¡Mira como esta! Mirándole sonriente… –deslizando una de sus manitas bajo el calzón, acariciando la ahora turgente polla de Chris–

    Chris entrecerró los ojos, inclinándose sobre el respaldo del sofá. Dejo que Stewie acariciara su creciente polla durante unos segundos. Bajo él calzónStewie la bombeaba torpemente.No era placentero. Aun asíy por raro que se le hiciera esto,sentir el roce de la pequeña polla de Stewiecontra su rodilla, le gustaba… La casa estaba en completo silencio, el sordo sonido del reloj de pared, parecía acompañar unos ininteligibles soniditos, esa manera de respirar que tenía el pequeñajo, era… Muy erótica…

    –¿Esto te gusta eh? –susurro Chris, sin que Stewie llegara a oírle–.

    Abriendo los ojos de nuevo, Chris, saco la mano de Stewie de su calzón, y se sentó.Liberándose de los calzones con un rápido movimiento, levantando su camiseta hasta los sobacos.

    –Vale enano, te enseñare lo que es una “paja” pero solo un poco ¿eh?

    Stewie le miraba absorto. Esa polla estaba completamente dura.Era una rosada anaconda de dieciocho centímetros devenosa y gruesa carne, rezumante y palpitante. En estos momentos, su único ojo miraba juguetonamente tendido sobre una de las rollizas piernas de Chris, al ahora expectante Stewie…

    –Pu… Puedo… –Stewie acercando una de sus manos al descubierto glande de Chris.

    –Si, si puedes, pero recuerda que no soy Gay y que esto no se lo tienes que contar a nadie…

    –Si, si, lo prometemos –acariciando el ahora húmedo glande.

    –Mira tienes que cogerlo así ¿ves? Y con cuidado tiras para abajo y para arriba, ¿ves? Así es como se hace… –Al tiempo que Stewie, empezaba a mover rítmicamente su polla, sintiendo Christ las primeras oleadas de placer– Así, pequeño, así se hace…

    Christ miraba como le estaba pajeando, en silencio, sin terminar de creérselo. ¡Stewei había conseguido sostener su polla con esas diminutas manos! Era como si el pequeño estuviera deslizándose un húmedo y grueso Frankfurt por sus manos. ¡Y como disfrutaba! Estaba Eufórico. Al tiempo que se la machacaba, le lanzaba entusiastas miradas.

    –Así, Stewei, así se hace –Temblando de placer, al aumentar el ritmo Stewie– Para, para, no quiero terminar…

    –¿Terminar? –Disminuyendo la velocidad, restregando la polla contra uno de sus mofletes–¿esto no te gusta?

    –Si… si… m..e gusta –esforzándose por no correrse– para Stewei, en serio, ya has visto lo que e…s una p..a…j..a

    –¡Te ha cambiado de color! ¡Mira! Esta diferente –deteniéndose Stewie, sosteniendo el grueso y morado glande ante su cara.

    –Así es stewei, cuando te pajeas pasan estas cosas es po… ¡Para stewei! ¿Qué haces? ¡No!

    Era como si todo transcurriera a cámara lenta.

    Stewei cerraba sus ojitos y de una sola vez, metía la gruesa y palpitante polla en su boca. Al instante Chris exhalo sonoramente, noto como su glande era envuelto en resbaladiza saliva.Steweimecía entusiastamente su cabeza. Cada envestida le hacia retorcerse de placer, sentía como si se le derritiera la polla en el interior de esa pequeña boca… Stewei chupaba… chupaba…¡No! ¡Mamaba! ¡Mamaba como si fuera un pecho de Lois!

    –No... Stewei para por favor… –Notando como Stewei aumentaba la fuerza de la succión, gimoteando al tiempo que se ponía de rodillas.

    ¡Era una sensación increíble!Stewei succionaba con mucha fuerza, su pequeña lengua le acariciaba la polla como nunca hubiera creído que se pudiera hacer…Le costaba aguantar… Toda esa boca envolvía y presionaba su glande. Se puso en pie –Stewie se detuvo, manteniendo la polla en su boca– sosteniendo con sus manos la cabeza de Stewei, empezó a mover sus caderas suavemente mientras respiraba fuertemente, una, dos, tres, cuatro ¡Hasta cinco envestidas! Stewie; ni se inmuto. Masajeaba con sus pequeñas manos, los gruesos glúteos de su hermano, al tiempo que mantenía la palpitante polla en su boca, tragando lentamente chorro tras chorro,del ardiente esperma de Chris.

    Chris callo de espaldas al sofá. Nunca se había corrido de esta forma, esto era algo nuevo… Stewie seguía aferrado a su caramelo, ahora sobre el sofá. Había apoyado su cabecita sobre una de las rollizas piernas de Chris, recostado, seguía mamando de la flácida polla. A medida que Chris, recupero el aliento, fue consciente del obsceno chupeteo de Stewei.Era lo único que se escuchaba en el salón.

    –Para, para, Stewie. Ya no hay más –acariciándole la cabeza.

    –¿Te ha gustado? –sonriéndole– ¿Es cómo lo hace Meg? –Soltando un pequeño eructo.

    –Joder Stewie, esto… Esto ha sido… ¡Increíble! –sosteniendo la cabeza de su hermanocon ambas manos– nunca me había corrido así…

    –¿Corrido? –volviendo a meterse la polla de Chris en la boca, al ver una cristalina perla emerger del glande– hummm

    –¡Para! ¡Para Stewei! ya no hay más, joder –Apartándole.

    –Ahora entiendo a Brian –dándole un ultimo lametazo al resbaladizo glande de Chris, recostándose junto a su hermano.

    –¿a Brian? ¿También se la chupaste? –Viendo como en su empapada polla, no quedaba ni rastro de esperma.

    –¡No! Y no porque no se lo haya pedido… Pero el se tira todo el día chupándosela. ¡Toooodooo el día! En serio –meciendo la cabeza teatralmente–, siempre que no le veas por la casa, estará en alguna esquina, tragando este pis…

    –Semen, Stewei, se dice “semen”– Mientras estiraba un brazo, para recoger sus calzones.

    –Ah, pues eso, tragando “semen” ¡Le encanta a Brian! –Tumbándose sobre el sofá, tratando de agarrarse a un almohadón...

    Chris, aun jadeante, trataba de asimilar lo que acababa de ocurrir. Este enano que aduras penas conseguía bajarse solo del sofá, acababa de darle la mejor mamada de su vida… Y ahora viéndole gatear en el suelo, recogiendo su pañal, no podía dejar de mirar ese pequeño montoncito de carne que era su….

    Chris aparto bruscamente la mirada. Por suerte Stewie no se había dado cuenta de nada, mirándose los pies, se puso nueva mente los calzones y dando un par de pasos, recogió sus bermudas.

    –Esto no tenia que haber pasado Stewei, soy tu hermano mayor –acariciándole la cabeza, mientras el recogía a Rupert de una esquina de la sala.

    –¡Pues a mi me a gustado! Y te agradezco mucho que me enseñaras lo de la “paja” –abrazándole las piernas.

    En pocos minutos, estaban nuevamente en silencio, sentados en el sofá. Ambos se descubrieron mirándose; sonrientes.

    – ¿Y ahora que hacemos Chris…? –Sosteniendo a Rupert, sobre sus rodillas.

    –¿Aun queréis ir al parque? –Ante la visible sorpresa de Stewei.

    –¿No quieres seguir jugando a “cosas de mayores”?

    –No, Stewei, me has…. me has… ufff… igual más tarde –acariciándose levemente el paquete– Creo que ahora nos vendría bien salir a tomar el aire, y algo de picar…
     
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    He hecho algunas correcciones, pero no veo cómo puedo editar el primer hilo... Bueno, en fin... he escrito algo más, esto creo que ya está corregido. Espero que os la ponga dura :)


    Fin de semana de curiosidad Segunda parte [ solo es un amigo]

    Cediendo ante un chantaje de su hermano pequeño Stewie, Chris Griffing vivió la que fue la mejor experiencia sexual de su corta vida… Sin terminar de tener claro lo que había ocurrido, decidió dejar que el día siguiera su curso, posponiendo para más tarde las posibles consecuencias de aquel entuerto.

    –¡Menos mal que mama nos dejó esos tapers…! –Chris, caminando junto a su hermano pequeño Stewie de la mano, por la avenida principal de Quahog– ¿no te quejaras eh enano? Todo lo que a dejado en la nevera son cosas que te gustan.

    –Si, por una vez la bruja se a portado –sonriéndole, llevando a sus espaldas una pequeña mochila roja, y a Rupert, colgando en su otra mano.

    Ambos llevaban unos minutos paseando por la gran avenida, disfrutando de una de las primeras tardes primaverales de Quahog. Muchos de sus vecinos estaban en los porches, meciéndose en sus hamacas. Algunos sudorosos, trabajaban con sus propias manos en los jardines y otros como el señor Herbert, paseaban tranquilamente a sus chuchos, dando pequeños pasos…

    –¡Hooolaaa Christ! –deteniéndose sobre su andador a unos metros de los hermanos– ¿Dónde vas esta preciosa tarde? ¡Tengo más trabajitos para ti!

    –¡Hola señor Herbert! Vamos a jugar al parque –Girándose levemente mientras ya veía las verjas de la entrada a una manzana de ellos– ¡Se lo he prometido a mi hermano!

    –¿Prometido? ¿Me lo prometiste?

    –No, Stewie, pero si vamos con él, no saldremos de su casa en todo el día… ¡Es muy pesado! a demás creo que le gusto de una manera rara.

    –¿También se le pone dura al verte? –Dando un sobresalto Chris, mirando sorprendido a Stewie.

    –¡Puedes traértelo si quieres! ¡Yo cuidare de el! –viendo como Chris levantaba una mano despidiéndose sin mirarlo siquiera– Que penita… Jesse mira, mira cómo se alejan esos culitos… ¡Adiós Chris, venir más tarde si queréis!

    –A eso me refiero, creo que es Gay o algo así ¿Qué haces? ¡No le mires!

    –Pues juraría que me estaba mirando el culo… –Adentrándose ambos en el sendero rodeado de setos, hacia las coloridas estructuras de metal.

    – Miiira Stewie apenas hay niños en los columpios, ¡corre, corre aprovecha! Yo me sentare ahí en esos bancos de enfrente.

    –¡Vale Chris! pega un chillido si nos necesitas.

    Stewie había sacado algunos muñecos de su mochila y como en otras tantas ocasiones, parloteaba con ellos en las manos, sentado en la arena. Chris no se sorprendió por esto (aunque penso que correría a los balancines, donde en estos momentos ya estaba una madre, columpiando a un par de niñas chillonas) pero seguía impresionado por la “naturalidad” con que había asimilado el pequeño todo lo ocurrido…

    Chris se recostó en el banco de madera, sin dejar de mirar a su hermano. Un sentimiento de irrealidad le golpeaba de lleno. Cada vez que pestañeaba, veía su palpitante polla desaparecer de nuevo en la pequeña boca de Stewie. Hasta creía escuchar sus sensuales gemiditos. (Sacudió bruscamente la cabeza), no, no podía dejar de pensar en ello, pero todo esto era una locura. Él no era Gay o... ¿sí? se lo repetía una y otra vez. No podía ser gay. Aunque esto, esto era algo que jamás olvidaría. Si al menos pudiera contarlo… Ninguno de sus compañeros se podría imaginar lo que era una mamada “de verdad,” el que te la chupara un tío era algo ¡alucinante! Se morirían de envidia, jamás lo creerían…

    –¿Chris? ¿Chris Griffing? ¿Eres tú? –Posándose una morena mano en uno de sus hombros– ¡Diablos! ¡Claro que eres tú!

    Chris se volvió, curioso, dando un pequeño sobre salto al reconocer al chaval que había dado con él, sonriéndole fríamente. ¿Cómo podría olvidarse de Kent? (echándose a un extremo para que se sentara a su lado) ¡El chulazo de cuarto que traía a todas las animadoras de cabeza…! Eso sí, lo que ellas no sabían es que este adorable rubio aniñado, era Gay. Y de los muy muy gay, tanto que incluso se había intentado enrollar con el…

    –¡Hola Chris! Eh no me mires así, si quieres me voy, no hay problema (levantándose levemente) ¿no seguirás mosca por lo de aquella noche?

    –No, por favor, Kent, no, siéntate. Eso fue cosa de mi hermana, fue una chorrada de las suyas. En serio, no estoy mosca contigo. No es por ti, es que tengo muchas cosas en la cabeza (mirando a Stewie, ahora balanceando a Rupert en los columpios) además, tengo que vigilar a mi hermano.

    –Si, lo he visto. Sigue siendo una monada ¡Hola Stewie! (saludándole sonriente el pequeño desde la distancia) me lo presento tu hermana hace unos meses. ¿Hoy te a tocado a ti traerle al parque?

    –Si, si, eso es (mirándose los pies, viendo de refilón las cuidadas manos de Kent) ¿y tú? ¿Qué haces por aquí?

    –Eh… pasear, estiraba las piernas, ya sabes. Y de paso esperar a un amigo…

    Chris vio algo raro en su expresión, un extraño brillo en sus ojos, y al parecer Kent también percibió algo, puesto que el rubor inundo sus mejillas.

    –Creo que será mejor que me marche ya, te dejare tranquilo con tu hermanito.

    –¡No por favor! No te marches ahora –sujetándole una mano, estando Kent ya en pie– creo que podrías hacerme un favor.

    –No tengo mucho tiempo Chris –mirando la pantalla de su móvil– bueno, me quedare un par de minutos más… –Sentándose nuevamente– ¿Qué ocurre?

    –Ufff, no sé si será buena idea (metiéndose una mano bajo la gorra, acariciándose el pelo) es algo muy fuerte…

    –Joder Chris, me estas asustando.

    –No, no, seguramente tu no lo veras igual. Es más, creo que eres la única persona con la que puedo hablar de esto… tú… tú sabes guardar un secreto, ¿verdad? –envolviendo una de las manos de Kent con sus dos manos– se que eres gay y pocos mas lo saben en el instituto.

    –Si, diablos, claro que se guardar un secreto ¿Qué te ha pasado Chris?

    –Me cuesta decir esto, y por favor no se lo digas a nadie, peerooo, creo, creo que puede ser que sea algo gay… –Kent lo miraba absorto, con la boca medio entornada– ya sabes lo que quiero decir.

    –¿Qué? hace un par de meses no quisiste enrollarte conmigo, estabas tan seguro de ser hetero… y corren algo más que rumores de que te lo montaste con una “gatita” en Halloween… Definitivamente, tú no eres Gay Chris.

    –Ya, pero, he hecho cosas, cosas que no se deben hacer… -–Mirándose los pies.

    –Y te han gustado ¿verdad? –Sonriéndole con franqueza– Pero eso no quiere decir que seas gay…

    –Si, me han gustado, y creo que mucho –manoseándose levemente el paquete, sintiendo ya cierta dureza en la bragueta.

    –¡Dios! No me hagas eso Chris. ¡Para! Sabes que siempre me has puesto mucho (viendo como crecía ante sus ojos, el impresionante paquete) ¿Quién? ¿Con quien te has enrollado? ¡No! Mejor no me lo digas, no quiero saberlo (salivando al ver nuevamente a Chris frotándose por encima del pantalón).

    –Mira, mira si miento –Cogiendo una de las manos de Kent, frotándola con fuerza sobre el bulto de su polla en el pantalón– y solo te estoy hablando de ello… Hace unas semanas no te habría dejado ni verla… Y ahora…. Te dejaría que me la chuparas…

    Kent miro nervioso a ambos lados del sendero del parque, y tras ver solamente a Stewie junto a un pequeño grupo de niños en la arena, sujeto la cabeza de Chris, besándole. Chris lo abrazo fuertemente, abriendo completamente su boca, dejando que la lengua de Kent se deslizara sobre la suya. Kent lo besaba con furia, sentándose sobre el bulto de su entrepierna, meciendo su culo sobre ella. Dejando que parte de la polla de Chris, se acomodara en el canalillo de sus nalgas.

    –¿Esto también te gusta? –meciéndose sobre la polla, volviendo a besarle– Dios, no sabes cuantas veces he querido sentirte asi…

    –Me corro… –sorbiendo la lengua de Kent– Me corro…

    –¿Ya?¿tan pronto?

    Kent, aumento la velocidad de sus roces, en pocos segundos Chris jadeo sonoramente sin poder evitar (tras unos espasmos en la cadera) empaparse los calzones.

    –¡Ostras! ¡Lo siento! –Chris, viendo como el sudoroso Kent, bajaba de sus piernas, sentándose a su lado, jadeante.

    –Solo estábamos empezando –Mirando la pantalla de su móvil– ¡Jooder! Tengo que irme.

    –¿Puedo llamarte más tarde? –Chris, de pie.

    –Sii, claro ¡llámame! Me esperan, llego tarde. – Perdiéndose en el sendero hacia las profundidades del parque.

    –Chris, necesito un cambio de pañal –Stewie, tirando de una de las perneras de sus bermudas– ¿y eso? ¿te has hecho pis?

    –¡Stewie! –Cogiéndole en brazos– No hueles a caca ¿te has meado? –Viendo que el pañal estaba hinchado.

    –Si, como tú. – Señalándole la redonda mancha que tenia en la entrepierna.

    –Esto… eh… No, no es pis Stewie, ya tendrías que saberlo.

    –¿Qué hacías con Kent sentado encima tuya? –Aun sobre los brazos de Chris, adentrándose en las profundidades del parque, camino de los servicios.

    – ¿No lo sabes? Qué curioso… ¿Nos vistes?

    –Si, todos vimos como os comíais la boca. A mis amigos les pareció algo vomitivo. Decían que erais maricones.

    –¿Y a ti que pareció?

    –Se me puso dura –riéndose a carcajadas–casi me la saco allí mismo para hacerle la paja.

    –“Hacerme la paja”, “hacerme la paja”, Stewie, ya que lo dices dilo bien. – Golpeando con una pierna, la pesada puerta de chapa verde del servicio de hombres.

    El fuerte aroma a orín, les saturo nada mas traspasar el umbral de la puerta. Frente a ellos cuatro pequeños cubículos con destartaladas puertas de hoja horizontal. A su izquierda una amarillenta encimera de mármol blanco con dos pequeños lavabos de metal incrustados, sobre estos, un gran espejo mancillado con cientos de explícitos dibujos y obscenos mensajes. Dos de los cubículos, estaban cerrados.

    –¿Dónde esta el cambiador? –Chris, mirando las paredes contiguas al espejo, encontrando el dispensador de papel y un destartalado secador eléctrico.

    –Lois suele llevarme al de señoras. Esta justo aquí al lado. –En el suelo, agachándose ante uno de los cubículos cerrados– Aquí hay dos tíos –susurrando–.

    –Ya Stewie, pero yo no puedo entrar en el baño de las chicas. A ver, –arrancando papel del dispensador, poniéndolo sobre una pequeña porción de la encimera– ven aquí, acércame el pañal limpio…

    En menos de un minuto, Stewie, estaba con ambas piernas separadas, sosteniéndolas en el aire, sintiendo como su hermano, con suavidad, le limpiaba los testículos con unas frescas toallitas. Se sentía tan bien, que, acariciando su pene, empezó a deslizar lentamente la piel de su prepucio, dejando durante unos segundos su rosado glande al descubierto.

    –¿Qué haces Stewie? –Viendo como el pequeño entrecerraba los ojos.

    –Hummm esto me gusta…. Lo de la paja…. –Chris se sorprendió al ver como la rosa del culito de Stewie, se contraía y dilataba al tiempo que acariciaba su pequeña polla.

    –Stewie ahora no es el momento de eso… –Poniéndole ya el pañal, sosteniendo los adhesivos. Sin dejar de mirar el palpitante culito.

    Un fuerte golpe en los cubículos los sobresalto. Al instante escucharon un fuerte quejido.

    –¿Qué a sido eso? –Stewie mirando a la pareja de cubículos que estaba cerrada.

    –Están… Están… –Terminando de pegarle los cierres, sentándolo sobre la encimera.

    Ambos hermanos guardaron silencio. Mirando hacia los cubículos. Fue entonces cuando percibieron un leve movimiento en los cierres de metal. Algo en el interior de uno de los retretes estaba golpeando rítmicamente la estructura. Chris le hizo un gesto con la mano a Stewie para que guardara silencio, con cuidado lo cogió en brazos y se acercó a los retretes.

    A medida que se acercaban se les revelaban más sonidos. El de unas respiraciones aceleradas, furtivos gemidos, y algún que otro contenido gritito. Los hermanos se acercaron hasta poder escuchar con claridad como una joven voz decía “mas” “más dentro”

    –¿Qué es lo que quiere más dentro? –Stewie susurrando al oído de su hermano.

    –Calla Stewie, no oigo… –Ambos escucharon con claridad “follame, follame”. Chris, notaba ya como se le estaba poniendo dura nuevamente.

    –¿Qué es follar? –En ese mismo instante, los cubículos empezaron a recibir fuertes envestidas, Chris, tuvo que retroceder, al tiempo que los jadeos, ya no eran susurros… –Dímelo Chris ¿Qué es follar?

    –Sera mejor que nos marchemos Stewie –Abriendo la puerta con delicadeza con la mano que tenía libre, mientras escuchaban como los jadeos subían el tono.

    Nada mas salir, Chris dejo a Stewie en suelo. Andando a su lado, comenzaron a regresar a la zona de los columpios.

    –¿Por qué no me quieres decir que es eso de “follar”?

    –Stewie, ahora no.

    –¿Por qué no? Estamos solos.

    –Porque no Stewie.

    –Porfaaaaaaaa…

    –Joder, no te vas a quitar lo de follar de la cabeza ¿no? Vale pesado, tal vez en casa…

    –Oye ¿y si nos escondemos? –Señalándole con la cabeza unos densos arbustos. – Les veríamos las caras, a los del “follar”.

    Chris se detuvo. Puede que no fuera tan mala idea. Si en verdad era gay, ahora mas que nunca tenia que conocer los chicos que también lo eran en el barrio… No era tan descabellado…

    -Vale, pero no digas nada, ¿vale Stewie? Estaremos aquí, en completo silencio, hasta que se hayan marchado.

    –Vale, como tu digas –Metiéndose ya entre la maleza.

    Ambos estaban recostados entre la densa maleza. A diferencia de lo que en principio creía Chris, apenas les sorprendieron mosquitos. Debian de haber pasado ya mas de cinco minutos…

    –Tardan mucho Chris. ¿Qué estarán haciendo?

    –Pues imagino que follar, enano.

    –¿Y eso es bueno? Quiero decir ¿da mucho gusto?

    –Si, Stewie, pero no te lo pienso contar aquí. Es otro nivel, no es como la paja.

    –Pero nos lo prometiste. Acuérdate.

    –Si, es verdad, perdona lo había olvi..

    Fue cuando vieron abrirse la puerta de los servicios, el primero en salir fue una oscura figura que le recordaba vagamente a…

    –¡Eh! ¡Mira! ¿ese no es el gordo de Brown? ¡si es Cleveland Brown Jr !

    –Stewie no grites joder, nos va a descubrir. Y si; es el.

    Ambos vieron como se estaba ajustando el cinturón de sus pantalones cortos, sonreía, parecía estar muy contento. Chris sintió como el corazón se le aceleraba. Brown, Brown Jr también era gay… Esto era algo muy bueno. Vivía a un par de casas de la suya… Y ahora que lo pensaba ¿también se lo habría montado con su hermano pequeño? Hummm, Igual podía compartir muchas cosas juntos. Una vez Brown avanzo una decena de metros (estando prácticamente al lado de los hermanos) la verde puerta de metal se abrió de nuevo, esta vez ambos hermanos se sorprendieron simultáneamente.

    –¿Ese… ese no es?

    –Si, es Ken. Stewie, Mi amigo Ken... –
     
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    Gimmedick

    Gimmedick

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    Y mas y mas y mas.... XD

    Fin de semana de curiosidad Tercera parte [ ¿intentas ponerme cachondo?]

    En apenas dos días, Chris había descubierto su verdadera orientación… Ante su asombro, su hermano pequeño, le había iniciado en el mayor de los placeres prohibidos. Tras una intensa tarde en el parque, sudorosos, ambos regresaban a casa.

    El cielo ardía sobre sus cabezas. El sol acababa de difuminarse entre las montañas dando fin a una fresca tarde de primavera. Chris fue consciente de lo tarde que era al mirar fugazmente la pantalla de su móvil. En cuanto alzo la vista, mirando a su alrededor, descubrió que poco a poco muy discretamente, padres, hermanos y abuelos de otros niños estaban recogiendo a los pequeños que junto a Stewie, todavía jugueteaban en los columpios. De un salto Chris se levantó del banco, desperezándose, encaminándose hacia su hermano.

    –¡Stewie! Hora de irnos.

    –¿Ya? ¿No podemos quedarnos un poquito más…? –Recogiendo sus muñecos de la arena, guardándolos en la mochila.

    –¡Venga ya enano!, –cogiéndole en brazos– mama nunca te deja estar tanto tiempo. ¿o habías visto alguna vez un cielo así en el parque?

    –Nunca pensé que te fijaras en estas cosas… –Susurro Stewie.

    De pie, con él pequeño en los brazos, ambos miraban el impresionante cielo anaranjado. Mientras lo hacían, Stewie acaricio una de las mejillas de su hermano.

    –¿Qué haces? –Encaminándose hacia la entrada del parque.

    –Me está gustando conocerte, Chris. –Dándole un sonoro beso en la mejilla.

    –Eh, no te pases de listo Stewie, o iras andando…

    –¡No! No te enfades, solo bromeaba –Sonriéndole.

    Iluminados por la tenue luz de las tempranas farolas, los hermanos llegaron a casa. Tras cerrarse la puerta, Stewie soltó su mochila en el suelo. Quitándose los zapatos corrió descalzo hacia las escaleras.

    –¡Stewie! ¿Dónde vas?

    –¡A prepararme el baño! ¡Me toca antes de la cena!

    Chris tiro de la goma de sus bermudas, al instante el tenue olor a lefa le hizo sonreír. Sus húmedos calzones estaban pegados a su vientre. Había olvidado que un par de horas antes, “accidentalmente” se había corrido. El también necesitaba un baño…

    –¡Stewie espera, sabes que no puedes meterte solo! –Quitándose los zapatos sin desatarlos, subiendo las escaleras en calcetines.

    La ropa del pequeño estaba desparramada por la alfombra. Chris, fue recogiendo las piezas mientras le escuchaba parlotear. Sobre el cambiador, Stewie había dejado ya preparado su pijama y un pañal. La puerta del baño estaba entornada. Medio desnudo, su hermano estaba regulando la temperatura de los grifos.

    –Esto se te da bien enano –entrando en el baño– ¿Te sabría mal si compartimos la bañera? Yo también necesito limpiarme…

    –¡No! ¡Es genial! ¡Sera muy divertido! –Echando jabón al agua. – No recuerdo haberme bañado antes contigo. –Mirándole sonriente.

    –No Stewie, yo tampoco lo recuerdo.–Acariciándole la cabeza.

    Chris se encamino hacia su habitación. En segundos, recogió una de las toallas mas grandes que tenia y una muda limpia. Al girarse, descubrió a Stewie, completamente desnudo, apoyado en el marco, mirándole desde la puerta.

    –¿Vas a meterte así?

    –¡Claro que no! –Arrojando las cosas sobre el amasijo de sabanas que era su cama.

    –¿Y a qué esperas? –Sonriéndole– El agua no estará calentita mucho tiempo.

    Chris se quedo de pie frente a su hermano. Durante unos segundos esperaba a que se diera la vuelta. ¿Acaso sentía vergüenza?

    –¿Quieres que… te… ayude? –Stewie, entrando en la habitación.

    –¡No! No hace falta, mira –quitándose la camisa de una vez, tirando las bermudas y su ropa interior al suelo, dejando que su rosada serpiente, se le extendiera flácidamente por la pierna, golpeando una de sus rodillas. – ¡Ya está! ¡Vamos al agua!

    Ambos entraron en el aseo. Juntos frente a la bañera, Stewie miraba sin disimulo la entre pierna de su hermano.

    –No te aburres ¿eh? –manoseándose el adormilado capullo– ¿No querías meterte al agua enano? –Viendo como el pequeño pene de Stewie, se enderezaba tímidamente.

    –Yo no puedo solo, esta demasiado alta para mí –Alzando sus manos.

    –Vale, vale, ¡Arriba! –Sin poder evitar que el duro pene de Stewie le rozara los labios, dándole un rápido lametazo, ante el que Stewie soltó una sonora carcajada– ¡Listo! –dejándole con suavidad en el agua.

    –¡Eh! ¿Qué a sido eso? –Stewie tocándose bajo el agua .

    –No sé, ni lo he pensado –metiéndose en la bañera lentamente, subiendo el nivel del agua hasta cubrir el pecho de Stewie– ¿no te ha gustado?

    –Si, si me ha gustado –frotándose con más intensidad.

    –¿Te estás? –asintiendo Stewie– para, para –retirándole la mano de entre sus piernas. – Al final vas a conseguir que me haga gay –riéndose los dos al mismo tiempo.

    –A mi esto me gusta mucho –Acariciando suavemente con los dedos de una de sus piernecitas, bajo el agua, el escroto de Chris.

    –Esto es de locos –emergiendo parte de su turgente polla– no sé si tendríamos que seguir con estos juegos…

    –Ah… ¿Sí? –Poniéndose de pie en la bañera, quedando su pollita al aire.

    –Para, deja de tocarte. Ahora tendríamos que enjabonarnos –acercando la cara al vientre de su hermano, lamiendo lentamente uno de los testículos de Stewie.

    –S..i, si, no está mal… Chris…

    –Ya basta. En serio. Siéntate enano –Sintiendo como se le aceleraba el corazón, al preguntarse por el sabor que tendría ese pequeño trozo de carne…

    –Chris… –Masturbándose lentamente– Chris…

    –¿Qué? ¿Qué pasa Stewie? –Viendo como su hermanito, entre cerraba los ojitos.

    –Chúpamela… –Acercándola a los labios de Chris. –… Chúpamela…

    –¿Intentas ponerme cachondo? –Sosteniendo el pene de Stewie unos segundos en la boca, envolviéndolo con la lengua, al tiempo que Stewie contenía la respiración.

    –Mira enano, esto es una paja –masturbándole suavemente– y esto otro… –Retirándole el prepucio, lamiendo el contorno del pequeño glande. – Una mamada –Metiéndosela en la boca, sorbiéndole, cubriéndola de saliva, escuchando la exhalación de su hermano.

    Durante unos segundos sintió como el cuerpecito de Stewie se estremecía. De inmediato sostenía la cabeza de su hermano entre sus piernecitas, apretujándola hacia su polla.

    –¡Así! ¡Así! ¡No pares, no pares! –Meciendo sus caderas, introduciendo rítmicamente su pollita en la boca de Chris.

    Sin llegar a entender muy bien el porqué, Chris estaba disfrutando. Sentía como el pequeño pene de Stewie palpitaba en su boca, como le penetraba rudamente al tiempo que gemía y le pedía que no parara. Stewie embestía cada vez con mas intensidad, mientras Chris, le apretaba las nalgas, y alguno de sus dedos, jugueteaba con la estrecha rosa de su culo.

    Cuando Stewie acelero el ritmo, Chris, empujo la yema de uno de sus dedos, introduciéndolo levemente en el estrecho agujero. De inmediato noto como la jugosa rosa del culo de Stewie, se contrajo palpitantemente, atrapándole en el ardiente interior. En ese mismo instante, Stewie gimió, exhalando fuertemente, deteniendo su balanceo tras una última envestida, derrumbándose sobre la cabeza de su hermano.

    Chris envolvía con su lengua el pequeño trozo de carne. Aunque sabía que Stewie se había corrido, por desgracia, no pudo saborear su lefa. Todavía era muy pequeño. Aunque ahora ya no guardaba duda alguna; esto era lo “suyo”. Siguió sorbiendo, relamiendo, deseando que esta fuera la primera corrida de su hermano pequeño.

    –El pequeño, jadeaba mientras retiraba su flácida pollita empapada en saliva. Acercando después su cara a la de su hermano mayor, abriendo su boca, recibiendo la juguetona lengua de Chris.

    Recostado sobre el desnudo pecho de Chris, Stewie besaba intensamente a su hermano. Ambos se devoraban la boca jugueteando obscenamente con sus lenguas. Hasta que Stewie, noto la ardiente polla de Chris, abriéndose paso entre sus nalgas…

    –¿Qué haces? –Sintiendo como le acomodaba Chris, para que encajara entre sus glúteos.

    –Tranquilo –besándole nuevamente– no te la meteré… Te lo prometo.

    – ¿Meter? ¿Qué estás haciendo? –Viendo como Chris movía las caderas, deslizando rítmicamente su sexo entre las pequeñas nalgas. –¿Te estás haciendo la paja? ¿Con mi culo?

    –Si, si, Stewie, no quiero hacerte daño… –Acariciando la pollita de su hermanito, notando como crecía entre sus dedos– Tu solo déjame hacer, no tienes que preocuparte de nada más…

    Stewie, se dejó caer sobre el pecho de su hermano, cerrando los ojitos, disfrutando de las húmedas caricias que su hermano le dedicaba a su pollita. Ambos gemían levemente. Las envestidas de Chris agitaban el agua, cada vez que deslizaba su polla, el cuerpecito de Stewie sobresalía levemente, chapoteando, dando origen a una erótica sintonía…

    –¿Te gusta? –Chris, meciendo suavemente la cadera.

    –Si, si me gusta. Pero creo que no me has metido nada.

    –Hummm… Mejor así… –Acelerando las envestidas– Me corro…. Me corro…

    –¡No! ¡Espera! ¡Espera! –Tratando de girarse– ¡No lo sueltes! –Chris le abrazaba fuertemente al tiempo que estallaba. Salpicándole la espalda y parte de la nuca con ardiente esperma– quería verlo…

    –Lo siento Stewie,–tensándose al soltar otro chorro– otra vez será… –Limpiándole la espalda, sentándolo en frente suya– menos mal que estamos en la bañera… –Mirando ambos, los restos de lefa sobre el agua.

    –Ufff menuda corrida… No sabía que podía soltar tanto…

    –Joo te lo habría podido chupar…–Jugueteando con parte del esperma que se difuminaba en la espuma.

    –Eres un pequeño viciosillo Stewie –enjabonándole con la esponja– cuando seas más grande serás un peligro… –Riéndose ambos–¿sabes? Creo que siempre he sido gay.

    –¿Gay? ¿Ahora te gustan los chicos? –Enjabonando Stewie la espalda de su hermano.

    –Al menos tú me vuelves loco… –besándose ambos durante unos segundos– La pena es que esto no puede durar mucho…

    –¿Por qué? A ti te gusta, a mi gusta ¿Dónde esta el problema? –Cerrando los ojos, al recibir agua en la cabeza.

    –Tenemos un día y medio más, Stewie, pero no más. Mama y papa regresaran y todo tiene que volver a ser como siempre.

    Los labios de Stewie temblaron levemente. Empezó a llorar mientras Chris le enjabonaba la espalda. Lloraba y sorbia escondiendo su cara, al tiempo que Chris le miraba con tristeza.

    –Stewie, no llores, aún podemos hacer muchas cosas –dándole un fugaz beso– y siempre serás mi amigo. –Echándole agua nuevamente.

    –¿Siempre…? ¿Siempre? –limpiándose los mocos con el reverso de la mano.

    –Si, Stewie –aupándole, envolviéndole en una toalla– quien sabe, igual en unos años hasta follamos… –Sentando a Stewie en la tapa del retrete, mirándole este con curiosidad, mientras el salía del agua.

    –“Fo-llan-do” ¿terminar follando? ¿Qué quieres decir? ¡Eh! ¡Al final no me lo has contado!

    –No se te escapa una ¿verdad? Ufff –secándose con otra toalla– ¿te hace una pizza?

    –¡Siiiiiiiiiii! –dando un salto sobre su asiento– ¡Pero no me olvido lo de follar! –enfurruñando el ceño– ¡Eh! Te estoy viendo ¡no te rías de mí! –Mientras Chris sonreía, poniéndose sus calzones.

    –Tranquilo Stewie, es un poco tarde pero aun tenemos unas horas… –ayudando a secarse a su hermano– ¡La noche es joven!
     
    Última edición: 17 Jul 2018

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