Historia Misión C Familia lejana || Akenuri & Issei

Tema en 'Naruto World' iniciado por Dee., 6 Sep 2018.

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    Dee.

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    El pequeño cuerpo de Issei se encontraba sentado en el rincón más alejado del sillón, tenía el ceño levemente fruncido y su rostro miraba en cualquier dirección menos donde se hallaba su tío, mismo que permanecía con sus brazos cruzados frete a ella. Iz, por primera vez se sentía acorralada y abrigaba remordimiento por el reclamo que le estaba haciendo el mayor. Ginyo movía su pie diestro contra el suelo haciendo que este sonara, a la espera de una respuesta.

    El equipaje de la genin reposaba a un lado del varón… estaba ligeramente más grande a como había salido de ahí. Sakura caminaba ronroneando alrededor de las piernas de su ama, a la espera de sus croquetas, Issei acarició su esponjoso pelaje y suspiró.


    Si me hubieras dicho la verdad, yo no…
    Creo que sabes muy bien por qué no lo hice, no voy a ir diciéndote el lugar donde reside el clan que mató a tus padres — enfadado le interrumpió, su sobrina no lo había visto de esa manera desde que ella era una niña —. Si quisiera que algo malo te pasara no te hubiera protegido todos estos años, debes comprender que…
    No, no lo comprendo, sabes que todo esto es nuevo para mí y si me hablaras con la verdad sería más llevadero — interrumpió, estaba cansada de todo eso, ella solo quería saber cómo era la gente que se hacía llevar el apellido Yuki, así sea de lejos. Sin embargo, muy en el fondo deseaba también conocer el o la líder del clan ¿para qué? Ni ella misma conocía los motivos, pero quería verle el rostro —. En cambio, si me ocultas cosas tendré que averiguarlas por mi cuenta.


    Los dos se sostuvieron la mirada, el mayor no podía creer aún que esa mocosa se hubiera ido hasta Arashigakure, casi al otro lado del continente. Dio gracias al cielo que allá no había nada que preguntar/investigar.

    ¿No te das cuenta que, si llegas a una aldea a preguntar sobre un clan en específico y entras en territorio de éste sin ser, digámoslo así ‘invitada’ te pondrán el ojo encima?
    No soy idiota viejo, yo no iba a llegar y decir ‘necesito hablar con el líder del clan Yuki, vengo a socializar sobre un acto que cruelmente ocurrió hace unos años atrás’ ósea, ¡Es ridículo! — y eso, ni ella misma se lo creyó pues el mismo Ginyo elevó una ceja en son de incredulidad; sí, ella era capaz de hacerlo. — No me mires así. Allá en Arashi conocí a un… — quiso decir ‘chico’ pero esa palabra era muy cortés para describirlo, merecía ser llamado hijo de puta pero ella no usaba ese vocabulario, — tipo, era un Yuki, y me pareció muy desagradable a decir verdad, tenía un temperamento horrible, además de ser un grosero y patán — habló recordando lo mal que la había tratado. —, y si él es así, no me quiero imaginar de cómo será el resto del clan. — Sabía que no era adecuado generalizar un grupo de personas como desagradables solo porque una en particular les representaba, pero eso es lo que le había trasmitido con tan solo haber pasado unas cuantas horas con… ya ni se acordaba como se llamaba.
    Espera, ¿qué? — Preguntó alertado el amante al café. —, eso es peligroso, dime que no se dio cuenta que tu…
    No, claro que no — mintió un poco —. Ahora, tío, ¿me dirás en qué villa se encuentra el clan de mi madre? O ¿tendré que indagar yo? Estoy segura que si pregunto sobre el clan Yuki, incluso aquí en Kumo algún ninja me lo dirá. — Era obvio que ya sabía el nombre de esa aldea, pero quería probar al mayor de los Kazuki.
    Está bien, pero debes prometer que harás las cosas a mi manera, ¿entendido?


    La de rango genin asintió, mostrando una hermosa sonrisa cuando escuchó las palabras que quería oír, su familiar le había regalado nuevamente la confianza entre ambos, empero, tuvo que llevar una de sus manos tras su espalda para hacer ‘cachitos’ con sus dedos índice y corazón; anulando la promesa que le hizo, muy a su pesar. Recordando que en niña hacia eso cuando quería anular la promesa que hacia de no comer más chucherías.

    [Unas semanas después]

    Issei corría de un lado a otro para terminar de organizar las cosas que le hacían falta empacar, pues hace diez minutos debieron salir de casa para alcanzar el barco que los llevaría al país del Agua, sin embargo la de cabello blanquecino se había acostado tarde y por ende levantado igual. La excusa esta vez fue que no pudo pegar el ojo por la emoción de poder viajar.

    ¡Si no sales ya, no iré a ningún lado! Mi amigo nos dejará atrás y tendré que gastar en pasajes.
    Aquí estoy, ya, ¡Vámonos viejo que llegaremos tarde! — Y el viejo sobó su rostro con sus manos como si él hubiera sido el culpable de salir con casi veinte minutos del retraso.

    []


    El dúo de la Nube permanecía mirando el ancho mar que cobijaba todo aquello que sus ojos escaneaban, el silencio era tranquilizador para Yuki cuando estaba con el que un tiempo atrás creyó un simple hombre con buenos sentimientos. Lo miró por el rabillo de sus orbes pues hace más de veinte minutos que estaban ahí y no había pronunciado palabra alguna. Se percató que su rostro estaba ligeramente fruncido, ¿qué sucedía? Rayos, odiaba cuando él permanecía de esa manera y no le decía nada.

    Ella quería preguntarle si le pasaba algo, pero de repente el ambiente se volvió algo tenso a su alrededor. No había dejado de verlo y esta vez su rostro estaba girado hacia él, esperando si hablaba sobre aquello que le perturbaba, sin embargo, cuando Ginyo la buscó con sus castaños y se dio cuenta que su sobrina posaba su atención sobre él desvió sus mirada; evitándola.

    Rayos viejo, habla que me pones nerviosa. — Exclamó la usuario de hielo tratando que su tío saliera del entumecimiento en el que se encontraba. Por lo cual, sin ningún remedio infló con aire su pecho y lo dejó salir lentamente antes de hablar.
    Iz… Creo que, al hacer esto es pertinente que nos encontremos con algunas personas que quizá ayude mucho en lo que deseas saber — dijo algo preocupado, sus manos se aferraban al barandal del pequeño balcón —. Es alguien que sabe de tu existencia pero por acuerdo mutuo pactamos en que ella no preguntaría por ti hasta que, bueno — explicó dudando por lo que estaba por decir —, hasta que se decidiera decir la verdad.


    Issei no respondió, solo dio un leve asentamiento con su cabeza atenta a lo que el mayor estaba por mencionarle, queriendo que se dejara de rodeos y hablara de una vez; impaciencia que notó su contrario, logrando que el viejo curvara sus labios levemente. Quizá esperaba otro tipo de comentario debido a su silencio.

    La persona que veremos es la hermana de tu mamá Iz, estará en el puerto esperándonos. Ella nos llevará a una posada donde pasaremos la noche.
    Ooh, ya veo… — respondió algo sorprendida, pues esperaba cualquier noticia menos esa. Ósea que aparte del viejo tenía más familia, eso era… cómo llamarlo ¿genial? — ¿Cómo se llama?
    Saori, Yuki Saori y creo que tiene una hija de tu misma edad — y con eso también hizo que su sobrina ampliara sus ojos; dos tíos y una prima. — Puede que se lleven bien. No me preguntes cómo se llama porque no lo sé. — Dijo antes que la gélida le preguntara también el nombre. Ella asintió sonriente.


    Aproximadamente dos horas después, el de cabello castaño tocaba la puerta del camarote de su sobrina, ésta solo le respondió con un gruñido rabioso ante el malestar que tenía, igual o peor cuando viajó a la villa del albino. Ginyo no esperó a que su sobrina le dijera que no tenía hambre cuando abrió la puerta sin su permiso, llevaba un vaso con agua y un medicamento para el mareo. Con esto descubría que odiaba navegar, odiaba el mar.

    El mayor se sentó junto a ella mirando cómo hacia caras de amargura debido al agrio de la medicina, torció una sonrisa y acarició el cabello blanquecino de Iz. Esta le miró extraño pues él no tenía esos gestos de cariño con ella, algo andaba mal con el viejo, el tipo estaba nervioso por ir a esa villa donde el horror de su familia empezó cuando su hermanito, el enamoradizo se flechó con una mujercita de Kiri. Y temía que esa niña a su cargo saliera lastimada de alguna manera al llegar a tierra firme y descubrir el lado oscuro de ese temible clan. Pero había algo más, su nerviosismo radicaba en otro asunto también.

    [Un par de días después]

    ¡Tierra a la vista! — Gritó alguien desde fuera de los camarotes, despertando de su letargo a Issei.
    Por fin, gracias al cielo. — Profirió la menor tallando sus ojos para despejar todo rastro de sueño. Se asomó por la pequeña ventanilla y percibió que estaba anocheciendo.


    Alguien tocó a su puerta y luego la abrieron, era su familiar con equipaje en mano y una amplia sonrisa en su rostro. Habían llegado por fin, bueno no donde ella esperaba. Iz ya estaba terminando de guardar sus cosas de aseo en su pequeño maletín de mano cuando vio a su tío entrar.

    Te ves bien, ¿ya no estás nervioso? — Preguntó directa la pequeña, a lo que su contrario se encogió de hombros, sabía que el tiempo que navegaron estuvo neurasténico a su manera, pero su curiosa sobrina le conocía muy bien y sabía leerlo en todas sus facetas.

    Cuando Yuki salió a cubierta lo primero que apreció fue un puerto algo conocido, ¿Kirigakure había diseñado uno bastante parecido al de Arashi? Qué ingenua, eso le pasaba por ser tan poco detallista con las cosas. Empero, sí esperaba la neblina que tanto había escuchado hablar típica de la región, pero solo se encontró con una llovizna algo refrescante.

    Señorita Issei, espero que ya se encuentre bien, no demoraremos mucho aquí — dijo el capitán casi que gritando mientras se acercaba a ella. Habló refiriéndose a su malestar —, la mercancía la cargaran lo más rápido que puedan mis hombres. Luego de esto iremos directo a Kirigakure.
    ¿No estamos en Kiri? — Issei parpadeó confundida, ¿dónde estaban entonces? El dueño del barco negó su pregunta.
    Arashigakure es una aldea muy llamativa, pude ser de su agrado si decide conocerla, podría distraerse por ahí hasta mañana. Solo no se aleje mucho. — ¡¿Arashi?! Rápidamente se dio media vuelta para buscar a su fratria. Mira que hacer todo ese recorrido solo por ahorrarse unos ryu’s, ahora entendía los nervios y muestras de afecto por parte de su superior, todo porque sabía cómo iba a reaccionar ella.
    ¡Ginyo!


    El aludido quien iba saliendo a cubierta giró sobre sus talones para adentrarse nuevamente y evitar los madrazos que su sobrina no dudaría en lanzarle. Y no era que no le agradaba estar nuevamente en esa villa, pues la había pasado bien en el festival; todo gracias al amable chuunin, mismo que se había ofrecido a llevarla nuevamente hasta la Nube pero ella se había negado, pues ya era mucha hospitalidad departe suya.

    Ya tendría tiempo de reclamarle al viejo el descaro de hacerle pasar por todos sus males en aquella nave, pues en esos instantes lo único que quería era bajar y buscar algo de comida decente, alimentos que fueran preparados por alguien experto en las artes culinarias y que dejara de lado todo lo relacionado con la comida de mar. Sí, en todo su trayecto hasta ahí no habían hecho más que servirle todo tipo de platos –mal preparados- que incluían esos animalitos sacados del aguas. Sin embargo tuvo un leve recuerdo del lugar donde estuvieron comiendo y a su vez bebiendo unos cócteles con Akenuri, les habían servido unos bocadillos que le gustaron mucho, ¿sería buena idea aventurarse a buscar el local a esa hora?


    Cuando el rostro del oriundo de Arashi se cruzó por sus recuerdos no pudo evitar cubrir su rostro apenada.

    Creo que no debí ofrecerte esto — se refirió a una copa de un contenido rosa; un cóctel de frutilla con un grado de alcohol algo elevado para su contraría.
    ¿Hmm? Pero sabe rico, Ginyo tiene en casa algo con un sabor feo, nada que ver con esto — respondió Issei bebiendo un poco más del líquido, sabía que no toleraba mucho las bebidas alcohólicas pero aun así había aceptado beber aquello, se veía de buen apetecible, sin saber que con solo esa cantidad ya empezaría a marearse un poco. Sus mejillas estaban teñidas por un ligero sonrojo —. Pero creo que no beberé más. — Y con eso ultimó tomó lo poco que quedaba.
    ¿Tú tío te deja tomar? — Preguntó Ringo algo sorprendido.
    No… — dijo alzando sus celestes para verlo, dándole a entender que ella probaba de eso a escondidas de su familiar, solo cuando alguien iba a casa y el viejo le pedía que le llevara unas copas, aclaró. Los dos se rieron al tiempo.
    Bueno, creo debemos irnos ya — advirtió el mayor mirando las otras mesas del local que iban desocupándose. Su contraria asintió parándose junto él, pero el mareo repentino a causa de su bebida le jugó en contra e hizo que esta tropezara y volviera caer sobre el banco.


    Akenuri sonrió y por segunda vez se arrepintió haberle ofrecido el cóctel recomendado del lugar. Dejó el pago por el pedido sobre la mesa y posteriormente se inclinó frente a la jovencita, indicándole que se subiera sobre su espalda, la cual no dudó en seguir la instrucción.

    Cuando hubieron llegado nuevamente a la residencia del mayor, este se dirigió nuevamente a su cuarto, para que por fin ña pequeña pudiera descansar de aquel día tan agotador que había tenido, sin embargo, al llamarla por su nombre se percató que la albina yacía dormida plácidamente, su mejilla apoyada sobre su hombro y muy cerca de la curvatura de su cuello. Sakura brincó de algún lugar del oscuro cuarto y empezó a ronronear alrededor de sus piernas.

    El mayor no sabía si despertarla o no, pues parecía cómoda allá atrás, claro que para ella cualquier lugar era cómodo para dormir.

    ¿Qué hacemos con tu ama, sakura? — Preguntó en susurro al animal como si esta pudiera entenderle, la cual dejó salir un maullido ante su interrogación, sin dejar de caminar alrededor suyo. — Bien, tendré que acostarla por mi cuenta.

    Sin más, dio un paso hacia el tatami con el propósito de apoyar su rodilla sobre el futón, empero, la intromisión de la minina le hizo tropezar su intención de avance, cayendo sobre su costado junto a la de menor en rango; aprisionando sus extremidades diestras. En esas Candy asomó su cabeza desde la puerta, abriendo los ojos por completo al mirar al para tirados sobre el cómodo futón, donde la de Kumo abrazaba sin vergüenza al mayor por la espalda, obviamente malinterpretando la escena que gracias a la mascota de Iz provocó.

    Al siguiente día Ringo había contado en el desayuno el mal entendido que habían tenido con la mayor, pues Yuki no se había despierto incluso en medio del grito avergonzado por parte de Foxy, creyendo haberles ‘interrumpido’ como si en la posición en la que estaban daba para malos pensamientos.

    Qué vergüenza… — Profirió la Raiton rememorando todo aquello, mientras enviaba frío a sus mejillas con sus manos.
    Iz, vamos a buscar algo para cenar y un lugar donde pasar la noche — apareció su tío con sus maletas a cuestas —, supongo que no querrás dormir esta noche acá, ¿verdad?
    Supones muy bien… viejo — refunfuñando por lo disgustada que estaba, arrebató su mochila de las manos de Kazuki mayor para bajar por fin del barco, siendo seguida por Ginyo con una sonrisa en su rostro, esa niña no podía permanecer mucho tiempo disgustada con él.
    ¿Issei? — Interrogó una voz masculina en dirección a la albina, misma que giró el rostro para encontrar la persona que la llamaba.



    LionelLionel Listo, por algo había que empezar (?)
    Dejo la ficha de Ginyo. http://fdzeta.com/temas/biblioteca-de-npc-no-se-admiten-antagonistas.70431/page-18#post-3302540
     
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  2. Lionel

    Lionel While we can dream, there always be hope

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    Ringo se había levantado de mañana, tranquilamente como cualquier otro día. Se le había pedido que fuera a custodiar una mercancía que se iba a llevar a Kirigakure, además aprovecharía de visitar a Ruigetsu en su trayecto. Sin embargo, se llevó una sorpresa al encontrarse con Issei junto con un sujeto mayor, quizás de unos treinta años o más, bien parecido, de cabello castaño y una fuerte musculatura.

    ¿Akenuri? ─indagó, confundida por la situación en la que se hallaba. Había estado pensando en aquella situación embarazosa y ahora se encontraba justo enfrente de él, vaya día el que estaba teniendo─, ¿qué haces acá?

    Soy el que designaron para llevar esta mercancía ─respondió con una sonrisa. El hombre que la acompañaba, se le quedó mirando un rato hasta que el mismo Byakko se percató de su invasivo uso de sus ojos sobre él─, un placer ─decidió presentarse a sabiendas de que podía ser alguien cercano a la chica albina─, Akenuri Ringo. Soy un shinobi de Arashigakure no Sato, por cierto, escuché que querían buscar algo que comer. ¿Quieren que les ofrezca algo?

    Gracias, sería un gran placer que nos invitaras ─declaró Ginyo, su sobrina lo miró con digusto. Ese hombre parecía ser un gran tacaño; Ringo solamente dejó escapar una risilla.
    Claro, no hay problema ─afirmó el peliblanco.
    Akenuri, no tienes porqué hacer eso ─se quejó Issei─, podemos pagar perfectamente.
    Pero es una falta de respeto dejar una invitación tirada ─añadió Ginyo saliendo delante de Issei. En el rostro de Akenuri simplemente se estaba llenando de una pequeña risa incómoda acerca de la situación. No era que no le gustara presenciar algo así, sino que le traía nostalgia. Nunca pudo lograr aquello con su familia. Su única hermano, bueno, medio hermano, se hallaba custodiando el templo en una isla cercana a Kirigakure y su padre... bueno, estuvo poco tiempo con él. Luego de que lo encontró casi muerto en una prisión en los anteriores terrenos de su clan en Kirigakure, se dio cuenta de que no había sido el mismo. Perdió el juicio durante el tiempo que estuvo en prisión. Y su madre... era otra larga historia. Desde que tuvo uso de razón se crió solo con Ryu, y lejos de su familia por lo que ver aquella escena, realmente le conmovía en cierto aspecto─, nos es así... ¿Akenuri?
    Cierto ─después de salir de sus pensamientos, decidió darle una sonrisa─, dejaré un clon con ellos y le mostraré un lugar cerca del puerto donde podamos comer un buen plato. Además, será rápido. Me imagino que están yendo en este barco, por lo que zarpará muy pronto y así nos podamos ir en cuanto termine. ¿Les parece?

    Issei había escuchado de su tío que iban a buscar un lugar donde pasar la noche, pero con ese nuevo detalle, del cual ahora se percataba bien, solo era una nueva excusa de su parte para poder mantenerla a raya. Dejó escapar un suspiro y aceptar resignada la invitación del caballero de largo pelaje; no obstante, mientras le agradecía la invitación, Ginyo ya había cogido el camino a aquel restaurante.

    ¡Ginyo! ─esta vez no se escaparía de su furia.

    •••••

    Luego de haber comido, decidieron ir de nuevo al barco cuando el clon de sombras se disipó avisandoles que ya estaba todo listo. Arribaron al barco, ya de noche entrando dentro de este. Ringo se sentó cerca de la mercancía mientras que los demás miembros de la tripulación deambulaba por la proa y sus otros inquilinos se acomodaban en sus respectivos lugares. Akenuri no tardó en revisar que todo estuviera bien e ir de nuevo a donde Issei para ver su estado y conversar con ella. El navío zarpó ocasionado leves náuseas en la albina.

    Parece que el mar no te trata bien, ¿no? ─habló Akenuri acercándose a donde se encontraba ella, asustándola un poco.
    Sí, algo así ─dejó escapar un suspiro. Su tío se hallaba a una poca distancia acomodándose sobre unos costales de harina que encontró muy cómodos para dormir─, si hubiéramos pagado un mejor barco, seguramente no estuviera así.

    ¿Vas a Kirigakure, de casualidad? ─indagó Ringo, ella desvió la mirada y luego asintió─, ya veo. Debes tener cuidado, si es por lo de tu clan, debes saber que es algo serio, como quizás ya te hayan mencionado.

    ¡Sí, eso lo sé! ─gritó, realmente ya estaba cansada que se lo dijeran. Miró a Akenuri y luego se arrepintió de haber hecho aquello─, lo siento.
    No te preocupes, sé lo que se siente ─suspiró, sentándose a su lado─, a mí me pasó lo mismo... aunque en unas circunstancias muy diferentes ─rió.
    ¿Qué pasó? ─indagó curiosa Issei.

    Cabe mencionar que donde se encontraba, no era un navío cinco estrellas. Era una nave mercante, por lo que no tenía habitaciones dónde dormir, los marineros solían hacerlo recostado de la mercancía o en la proa o popa. La albina se hallaba cerca de Ringo quien estaba pegado a la pared justo cerca de unos barriles y algunas alfombras de seda, que podría servirle muy bien como almohada.

    Yo fui expulsado de mí clan a una tierna edad. Digamos que me crié con mi hermano en las calles, mi abuelo no me quería cerca de mí y mucho más después de que mi madre se casara con un "impuro", alguien que no era de nuestro clan ─comenzó a relatar el chico─, por lo que cuando fuí allá a encararlo para retomar el derecho que me correspondía como hijo de la rama principal, tuve que pelear con todo mi familia pues le había lavado el cerebro. Aunque la historia es larga, en resúmen, sé lo que se siente no saber de tus padres y que al final te enteres de una cruda verdad por alguien cercano. Por lo que entiendo que quieras conocer más acerca de tu familia, sabiendo que aún así es peligroso ─la chica lo veía con una cara de tristeza mezclada con un sentimiento de nostalgia por el hecho de que era algo similiar a lo de ella─, así que te ayudaré.

    ¿Qué? ─indagó sorprendida por la petición de Ringo─, no, no es necesario.
    Nah, deja de hacerte la dificil ─le acarició la cabeza revolviendo sus cabellos acto que la llevó a sonrojarse─, yo siempre estaré a tú lado ─aquellas palabras realmente hicieron que se convirtiera en un momento bastante embarazoso, por lo que desvió la mirada─, ¿pasa algo?

    No, nada ─suspiró─, solo voy a dormir.
    Entonces, que tengas buenas noches...

    •••••

    Ya era de mañana y un fuerte golpe que dio el barco de repente, sobresaltó a sus pasajeros. Ringo abrió los ojos notando que algo estaba sobre su torso acurrucando sobre sí y no tardó en notar que era Issei, lo que hizo que un leve sonrojo se pusiera en su rostro. Después de un rato, se dejó llevar por el sentimiento de acariciar su pelo largo, siendo observado por su tío quien se acaba de levantar y echaba un bostezo -acción que hizo que el joven dejara de hacer eso-. Claro, supuso que estaba muy cansada debido a que no pudo dormir bien durante la noche, y que ahora estaba recuperando energía por lo que no la despabiló el atracamiento de navío al puerto.

    Issei, despierta ─llamó Akenuri con delicadeza, tocando su mejilla.
    Cinco minutos más... ─mencionó medio dormida aún.
    ¿Qué hago con ella? ─preguntó el albino a Ginyo quien se encogió de hombros.
    No creo que se levante, podrías llevarla sobre tu espalda... así nos ahorramos problemas. Pagué el viaje, pero debemos dejar el barco sino nos cobran más por retraso ─suspiró el sujeto, bien despreocupado caminado para salir del barco.

    Byakko suspiró y cogió a la Albina para colocarla al igual que lo hizo en Tensai durante el Hokai de los Mothu, la sujetó fuerte y se fue con ella hasta la salida. Empezaron a caminar del puerto principal de Kirigakure hacia la Aldea. No pasó mucho para que Issei se despertara notando en la posición en la que estaba, olió el perfume que destilaba y fue el primer indicio que se encontraba cerca de Ringo, pero no imaginó que tan cerca se hallaba. Luego de que el usuario de Kitsuregan se percatara de que la fémina estaba despierta, la bajó. Sakura se hallaba caminando cerca de Ginyo cuando eso.

    ¿Está es la niebla de Kirígakure? ─se preguntó en un tono semibajo.
    Sí, es hermosa ¿no? ─habló Ringo. Desde que siempre lo supo, esa neblina siempre le agradaba. De pronto se dieron cuenta de que las puertas de la aldea se encontraban al frente, unos guardias preguntaron sus nombres a lo que Ginyo respondió que se llamaba Ryu e Issei, Kasumi─. Akenuri Ringo.

    Motivo de su visita─mencionó el guardia reconociendo al albino cuando este se presentó.
    Estamos de turistas ─señaló Issei a su tío y a ella misma.
    Yo estaba llevando una mercancía al puerto y quise venir a saludar a algunos conocidos ─quizás podría saludar a Nashla (?)─, ¿podemos pasar?

    Sí, claro.
    Luego de haber recorrido un buen trayecto, Issei se le acercó a Akenuri y le preguntó la razón por la que se presentó con su nombre. Y este le dio una sonrisa.

    Yo nací aquí, en Kirigakure ─comentó sorprendiendo a la chica─, mi clan vivía a las afuera de la Aldea. Conozco la villa de cabo a rabo pues yo también serví como Shinobi dentro de estos muros, muchos me conocen y los que no, quizás hayan oído de mí en algún momento, por lo que ocultar mi nombre sería en vano. Además, podría ir a visitar de regreso a Nashla, la actual Mizukage a ver cómo se encuentra.

    Guao ─reconoció Issei con una sonrisa, sonrisa que usó para dirigirse a su tío─, ahora sí. ¿A dónde vamos, Ginyo?







    Dee.Dee. Bueno, cualquier cosa me comentas por Discord... -se me fue la mano escribiendo-
     
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    Dee.

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    [Un par de horas antes]

    Shion, ven aquí un momento — habló una voz femenina desde su cuarto al percatarse que la mencionada pasaba frente a su puerta, misma que permanecía cerrada.
    Rayos… — se quejó la aludida parando en seco, se dio media vuelta para encarar el madero que había pasado un instante atrás.
    Abre la puerta, niña.

    La ‘niña’ se lo pensó en hacerlo, seguro iba recibir una reprimenda por querer pasarse de lista y creer que al deslizarse por el camino de hielo hasta la salida no le iba escuchar, sin embargo hizo lo que le ordenaron. Giró el pomo de la puerta y se asomó con una sonrisa cómplice en su rostro, para tratar de apaciguar el regaño que estaba a punto de recibir.

    Madre, te juro que yo…
    Ven aquí, siéntate junto a mí.
    Si.

    Shion notó en el rostro de su mamá una sombra de preocupación, angustia y temor. No había atisbos de enfado o disgusto con ella por querer fugarse de la casa. Cuando se sentó en el lugar donde la mayor había palmado notó la rigidez en el cuerpo de ésta. De inmediato supo que eso que tenía que decirle era bastante grave.

    Hija, creí que esto que te voy a contar nunca llegaría, pero dadas las circunstancias y que no se puede ocultar la verdad... Es mi deber informarte algo muy — dijo haciendo énfasis en esa última palabra — confidencial, solo las personas de esta casa saben lo que va pasar. Es necesario que nadie más, incluso personas del mismo clan lo sepan. Nadie.
    —Okey, mamá, me estás asustando, ¿qué sucede?
    ¿Recuerdas que hace un par de año organizando el cobertizo encontrarte un álbum de fotografías? — La menor asintió, recordando ese episodio donde su abuela se había puesto como loca lanzando todo tipo de improperios cuando ella había preguntado sobre la persona que aparecía en las fotografías y por lo cual no le conocía; se suponía que ese álbum debieron desaparecerlo —... Era mi hermana Mío, la menor.
    ¿Tenias otros hermanos? Waao, vaya… ¿Qué pasó con ella? — Ante aquella pregunta la de mayor edad se tensó y su hija sintió el temblor en sus manos.
    Fue... Quebrantó las reglas de clan y, tú sabes qué sucede cuando alguien desafía...
    Lo sé perfectamente, mamá. Pero, ¿cuál de todas?
    Se juntó con un infeliz de otro clan. La idiota quedó preñada y se negó abortar cuando nos lo dijo. La abuela quería ahorrar el deshonor en la familia al ocultar la aventura de Mio, pero ella se fugó de Kiri... — hizo un respiro profundo al no queriendo recordar el pasado — Cuando algunos del clan dieron con el paradero de ella y su amante, uno par de años después, fueron tras ellos.
    Y los mataron — prosiguió la historia Shion, no muy sorprendida, ya sabía las consecuencias de no seguir las normas de su clan —, pero ¿y qué con eso? Digo, ya los muertos, muertos están.
    No sabemos en realidad qué pasó, pero suponemos que sí porque… — pensó lo siguiente. Sabía cómo era su hija de impulsiva y tope para guardar algunos secretos, pero al saber que conocería su sobrina, y al ella querer saber todo de su madre tendría que acudir de la ayuda de Shion; le serviría mediadora con las respuestas que le podría brindar.
    ¿Mamá?
    Por qué el hijo que tuvo está vivo, viva para ser más precisos y vienen en camino a Kirigakure, tu prima quiere conocernos y también la aldea donde creció mi hermana. Tú le enseñaras algunos lugares en específico, pero no hoy. Hoy solo llévala donde quieras, mientras tendré que hablar con su tío sobre unos asuntos que tenemos pendientes.
    Vaya… No me esperaba todo esto, ósea que tengo una prima producto de la rebeldía de tú hermana, eso es genial, digo, no lo tomes a mal — se excusó, pues su círculo familiar se reducía a ella, su madre y un par de primo varones que casi no veía — ¿Por eso haz estado tan mal humorada estos días?

    La mayor no dijo nada, solo miró de soslayo a su hija porque al parecer su mal genio se había notado a medida se acercaba el día. Se paró de donde estaba e informó que un par de minutos tendrían que salir al puerto para encontrarse con ellos, más Shion casi explotó al saber que sus planes habían sido cambiados, explicando a su madre que tendría que cancelar a lo que demoraría un par de minutos mientras en comunicar a las personas con quien saldría que ya no podría ‘llegarles’ saliendo casi con media hora de retraso.

    [Actualidad]

    El mayor se vio algo incómodo con esa pregunta, se suponía que tendría que encontrarse con alguien muy cerca de la entrada por la que ya habían cruzado, pues aquel personaje les llevaría a una posada donde podrían hospedarse durante el tiempo que permanecerían en Kiri, pero la presencia de Ringo le alteró un poco al pensar que quizá fuera por él que no se le habían acercado. Su sobrina no dejó pasar desapercibido el comportamiento de él al observar que sus ojos viajaban en todas las direcciones y luego a ellos dos... Tendría entonces que solventarse por sí solo la cuestión de la estadía y, al oír que Akenuri decía que conocía la villa podría pedirle que les llevará algún hostal lo antes posible. Pero no, sería paciente y esperaría un poco.

    Creo… creo que podemos esperar un poco a que llegue una persona que quedó a encontrarnos por aquí, no te impacientes Midori — Issei alzó una ceja, ella estaba ‘tranquila’, quizá un poco más de lo que esperaba, todo lo contrario al castaño.
    Kasumi — intervino el chuunin llamando la atención del dúo de la Nube — Es Kasumi, no Midori.

    Ginyo se encogió de hombros y les dio la espalda, preguntándose si aquel individuo no cumpliría su palabra, pues tratándose de un Yuki cualquier cosa podría ocurrir. Y no era que estuviera juzgando antes de tiempo, pero sabía (por lo menos bajo su experiencia y recuerdos) que no debía fiarse de nadie. Qué idiota, ¿y si les interceptaban para raptar a Issei? No, eso no lo podían hacer frente a tantas personas que les rodeaban. Qué paranoico se estaba volviendo. Mejor decidió meter sus manos en los bolsillos de sus pantalones mientras las apuñaba con el fin de relajarse un tanto.

    Por otro lado, el procedente de Arashi le indicaba a la menor los posibles lugares que encontraría si se encaminaba por las diferentes calles que se abrían paso frente a ellos, recibiendo la atención suficiente de la joven que asentía con cada palabra. Preguntándose si alguna de ella la llevaría más rápido al barrio gélido y, como si Ringo le estuviera leyendo el pensamiento se inclinó lo suficiente para susurrarle al oído que justo por dónde iban saliendo un par de mujeres podrían llegar al territorio más frío de la Niebla. Los dos ninjas permanecían un poco alejado de Ginyo, mismo que miraba permanecía mirando su alrededor a la espera de una cara conocida.

    Si fueran esas otras circunstancias ya hubiera carraspeado para evitar el descaro del de melena blanquecina con su sobrina al acercarse de esa manera, empero, se dio cuenta que por su baja estatura ella parecía estar escondida bajo el metro ochenta de Ringo. No le gustaba el jovencito, ni mucho menos la manera en que se trataban los dos; claro que para la albina podría ser por amabilidad ya que ella no convivía mucho con otras personas solo hasta hace poco que se volvió ninja; ya tendría la oportunidad de indagar el cómo se conocieron. Igual, como todo padre/tío adoptivo no le gustaba ningún chico desconocido que rondara las más jovencitas de su familia, en este caso la única. Pero fue cuando la mano de Akenuri viajo a la pequeña cintura de Yuki para girarla a cierta dirección que le hizo disgustar, arrugó su ceño y estuvo dispuesto a protestar cuando sintió que le estuvieran llamando con la mirada. A lo lejos y en la misma dirección donde apuntaba el amante a los zorros; un par de ojos azules se cruzaron con los suyos.

    Era una mujer de cabellera blanca larga y abundante, de estatura promedio y semblante serio le hizo saber que era a quien esperaba. Ésta pasó junto a los dos que seguirán observando el panorama o lo que iba quedando de el, pues la neblina se estaba poniendo más densa a medida que pasaba el tiempo. Junto a la recién aparición femenina andaba una jovencita casi de la misma edad que Iz, era bonita, de rostro fino y ojos iguales a la de su contraria, con la única diferencia en que su rostro se dibujaba una ancha sonrisa. Kazuki notó que, cuando pasaron justo al lado de la genin las dos desviaron sus orbes al cuerpo de ella, sintiendo la peculiaridad de su clan; el manto gélido que despedía sin querer la perezosa. Si ellas lo había notado ese sería un gran problema.

    ¿Es ella, verdad? — Habló la mayor de los Yuki llegando frente a Ginyo, quién no se sorprendió al no saludo de cortesía.
    Es un gusto volver a verte, Saori.
    Los dos sabemos que no es así. Ahora responde la pregunta que te hice, Kazuki.
    Tan cortante como siempre — Respondió ladeando una sonrisa mientras miraba a su sobrina —, si, es ella. — La afirmación del castaño hizo que la atención de ese trió volviera sus vistas a la perezosa. Saori sintió un vuelco en su estómago pues aquella jovencita se parecía mucho a su hermana; sobre todo en su ojos que eran levemente alargado en las esquinas.
    ¿Quién es el tipo que la acompaña? — Pregunto está vez la joven que permaneció hasta ese entonces junto a Saori, misma que la miró con cara dura por la intromisión.
    Eso no importa, Shion. Te dije que...
    Ya sé que lo que dijiste madre. No seas tan aburrida y disfruta el momento, no todos los días estarás con tu sobrina pérdida.
    ¡Shion! — reprendió, más por las palabras dichas tan abiertamente con la amenaza que alguien cercano/conocido le oyera. La aludida elevó sus palmas mientras retrocedía y acercaba de espaldas del par. Tenía la intención de conocer a su nueva prima y ¿por qué no? Secuestrarla mientras los mayores se encargaban de hablar y llegar a un acuerdo de no matarse o por lo menos que su madre no lo hiciera con el atractivo hombre de Kumo y hermano que engatusó a su difunta tía.
    No es necesario ser tan estrictos. Creí que no vendrías. — Ginyo habló un poco relajado, tratando de aminorar la tensión que se formó entre ellos dos. Sabía que la sola presencia suya alteraba a esa familia por lo que había pasado años atrás; a nadie le gustaba la idea que asesinaran a uno de los suyos por cuestiones de políticas internas de un clan.
    Se me presentó algo antes de salir — informó suspirando la madre de Shion, suavizando un poco la postura de sus hombros y también su rostro. —. Ella es mi hija, le he comentado lo que pasó, guardará el secreto y se encargará de guiar a Iss…
    Kasumi — interrumpió, pues se suponía no debía dar sus nombres reales; sugerencia dada por Saori, en una de sus cartas.
    Kasumi — asintió — tengo entendido que decidieron tomar sus vacaciones aquí, viejo amigo — dijo eso ultimo arrastrando las vocales de la última palabra al mismo tiempo que extendía una sonrisa fingida en sus labios. El castaño carcajeo sin querer pues no había visto antes esa actuación tan hipócrita de parte de esa Yuki — Mi hija está gustosa en mostrarle la villa a la muchacha mientras tu y yo terminamos los asunto que no mencionamos por carta. Le dije que llegue al hotel en unas cuantas horas.
    Claro, vieja amiga, Ryu está dispuesto a que me guíes por esta maravilla aldea, dejemos que los chicos se distraigan un rato entonces — mencionó su supuesto nombre mientras le daba palmaditas en el hombro siniestro de la mujer. Claramente más relajado al saber que la de melena blanca tenía todo planeado.
    Es mejor que no me vuelvas a tocar, Ryu — advirtió con una sonrisa mientras retiraba la mano del varón de su hombro —, o te congelaré la puta mano.

    Por otro lado, Shion ya había llegado con los dos extranjeros y se hallaba agarrando la pequeña mano de Issei en manera de presentación, sin dejar de detallarla de arriba abajo y parlotear los lugares más bonitos de Kirigakure donde ella la llevaría. Iz por su parte asentía con cada palabra de la joven que se había presentado tan de repente, suponiendo era la hija de su tía, mujer que hablaba con su tutor y no dejaba de ver en su dirección.

    ¡Ay! Pero que idiota soy, no he dicho mi nombre, ¿o sí? Bueno no importa — habló agarrándole la otra mano a la genin —. Soy Shion Yuki y no sabes el gusto que me da conocerte. Saber que tengo una pri… — se interrumpió al notar que estaba hablando muy alto y por poco decía algo que no debía —, saber que madre a invitado a uno de sus mejores amigos y tú al ser su hija, serás alguien muy-allegado-a-mí, ¿puedo decirte prima?
    Creo que has logrado que muestre otra faceta de ella — dijo llamando la atención de la otra Yuki — nunca la había visto así de confundida. — Por cierto, soy Akenuri — ofreció su mano para presentarse.
    ¿Crees que la asusté? — Preguntó aceptando el gesto del mayor.

    La cantidad de palabras y significados que había dicho tan de repente su nueva prima abrumó un poco a la Raiton. Pero vamos ¿asustada? Por favor, claro que no, Iz lo que estaba era aterrada a tal punto que no podía ni pestañear. Y creer que en los últimos días se sentía tranquila con todo ese asunto y más al ver la mujer que hablaba con su tío, haciéndola sentir aún más extraña. Pues después de creer que era ella sola con un hombre que por compasión se hizo cargo de todo lo que conllevaba su crianza, para luego enterarse que tenía familia y no solamente a Ginyo, sino más personas en una villa que no llegó a conocer cuando era una niña. Más ahora que tenía frente suyo la hija de quien creía era su tía.

    El mayor apretó un poco el hombro de Iz para sacarla de su letargo, la cual tan solo respondió con un ‘Sí’ a lo que fuera que su nueva prima le haya preguntado, provocando que Byakko soltara una pequeña carcajada.

    Oh, eso es genial. Así podremos salir los cuatro sin que hagas mal tercio. Estoy segura que le caerás bien a mi novio, mañana te lo presentaré. ¡Vamos! Ya tengo un plan para hoy, creo será un poco improvisado porque madre no me ha dado tiempo de hacer algo más elaborado, pero creo te gustará — dijo la albina mayor arrastrando al par de extranjeros fuera de la vista de los adultos.
    ¡Espera! Gin… Ryo, no le he dicho que…
    Él ya sabe que estaremos por ahí, más tarde les llevaré donde madre piensa hospedarlos.

    Ringo quiso evadir el plan pues imaginó que la albina más chica querría estar a solas con sus familiares, pero al ver la expresión de ella que le decía no la dejara sola con la otra Yuki se dejó arrastrar por igual.

    ~~~~~~~~

    Ya sé, que pots tan feo >.< pero por lo menos ya se llegó a Kiri(¿) Lio, como Akenuri conoce la aldea podrías llevarlos a un tour por los alrededores.
    Si no se entendió (¿), Shion le preguntó a Iz que si Akenuri y ella eran novio a lo que ella dijo ‘sí’ porque no le había prestado atención a lo que le estaba hablando.
    Pd: Akenuri sabe que Issei es del clan Yuki, pero que por seguridad de ella su tío no quiere que se sepa. No debería saber más que, los Yuki son estrictos y podrían ‘rechazarla’
    LionelLionel otra vez perdón la tardanza.
    Pd2: Junto a la ficha de Ginyo está la de Shion. Dejó apariencia de la mamá de ella.

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    Última edición: 10 Sep 2018
  4. Lionel

    Lionel While we can dream, there always be hope

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    Ringo primeramente vio la situación algo incómodo, pero más incómodo debió haberse sentido la pobre Issei. Su prima le había hecho una pregunta y ella no se fijo que su respuesta le traería un pequeño malentendido a futuro. A Byakko solamente le quedó reír por ello, pero decidió seguirles en sus planes aunque quiso evadir en primer lugar.

    Akenuri, lamento haberte arrastrado a esto ─susurró Issei a su oído, Byakko simplemente le sonrió y le mencionó que no había problema. Adelante iba su querida prima muy parloteadora hablando casi para que todo el mundo escuchara sus anécdotas. Ringo simplemente suspiró. La mayoría del clan Yuki parecía tener la misma personalidad.

    Lo importante es que estás conociendo parte tu pasado. Harías bien en simplemente dejarte llevar por el momento, disfruta de la aldea y deja de preocuparte por los detalles ─le colocó la mano en los hombros a lo que ella asintió.

    Oigan, par de tórtolos, no me dejen hablando sola ─reclamó la albina mayor, lo que hizo que Issei escondiera su cabeza algo avergonzada. ¿Por qué su prima decía eso? ¿Será que todos los Yuki tenían algo en común? Eliminó la última línea de pensamiento ya que se habían detenido en una pequeña plaza a petición de Akenuri─, ¿qué tiene este lugar?

    Voy a saludar a un conocido ─señaló un puesto de sushi que tenía la plaza, por inercia caminaron hacia allá con cierta curiosidad, sobre todo de la prima mayor─, ey viejo. ¿Qué haces acá? No pensé que en realidad te tomaras en serio regresar a tu viejo negocio. Pensé que estarías con los Hozuki.

    Oh, Ake, realmente has crecido, muchacho ─Issei se acercó curiosa, tocando el brazo de Ringo para poder estirar la cabeza sobre el pescado que estaba cocinado─, ¿qué te trae por acá?

    Turismo ─respondió, fuera de consonancia Issei a lo que el hombre soltó una carcajada─, ¿por qué se ríe?
    Mi muchacho, haciendo turismo... Dios, eso debe ser el fin del mundo ─siguió cocinando con algo de alegría.
    ¿Por qué te trata con tanta familiaridad este viejo? ─indagó Shion algo confundida, además no quería pasar tanto tiempo allí ya que quería hacer tour turístico.
    Cierto, siempre andamos perdidos con las presentaciones. Iz, Shion, él es mi padre ─vaya revelación. La cara de Raiton se llenó de gran conmoción al enterarse de ello, la verdad es que Ringo cada vez más le parecía una caja de sorpresa.

    Un placer, Kaito Hozuki ─se presentó el hombre bien apuesto, a pesar de los años que tenían encima.

    Mientras tanto los dos chicos conversaban acerca de sus historias, poniéndose al corriente y esas cosas, Shion se comenzaba a aburrir. Tomó a Issei por el brazo y “sutilmente” la jaló del lado de Akenuri asegurando que solo le tomaría unos segundos aclarar algo. Le preguntó si ella en realidad no conocía el padre de su “novio”, haciendo un claro hincapié en esa denominación. Iz se coloró un poco en pensar en ello y rápidamente arregló el malentendido mencionando que solo eran amigos. Aunque la albina mayor no le creyó y que solo estaba algo avergonzada porque la había cogido con la guardia baja, con esa pregunta, decidió echar un suspiro derrotada. Tenía una prima realmente extraña, por decirlo de a algún modo.

    ¿Seguimos? ─preguntó de repente Ringo atrayendo la atención de las dos féminas.

    Pensé que estarías un rato más ─añadió Iz, todavía tratando de recuperarse de la arremetida de su prima. Ya se notaba cansada y Byakko se imaginaba que su batería no iba a rendir para todo lo que su querido pariente quería hacer con ella.

    Regresaré cuando me vaya, podemos hacer algunas cosas antes de llegar de nuevo a casa ─comentó con una sonrisa.
    No sé diga más ─Shion tomó la mano bruscamente de la pequeña y jaló el de Akenuri en el proceso.

    De allí salieron y recorrieron bastantes lugares emblemáticos partiendo de la torre del Mizukage, a la que Ringo le entraron ganas de entrar pero evadió la responsabilidad debido a que tenía compañía, y aunque Issei pareció gustosa con la idea, Shion mencionó que era algo muy aburrido. De allí pasaron por unos paisajes muy bonitos que le llamaron la atención a Iz, se hallaban cerca del sector del clan Michibiki y todo se volvía más exótico.

    Es muy lindo ─destacó Iz.

    Nah, solo son jardineros con un buen sentido de la arquitectura. Más de allí, no son nada geniales ─se burló Shion siendo ignorada por el dueto─, vengan, le mostraré algo genial.

    Estuvieron caminando por el sitio pasando hacia el lado norte de la aldea. Shion iba muy contenta y estaban por pasar por un terreno peligroso luego de que le mostrara los templo de los monjes Otsutsuki, sin embargo, Ringo la detuvo.

    Será mejor regresar por el otro camino ─señaló. La albina estaba tan concentrada que no se percató de que estaba en una zona que pondría en peligro la seguridad de ellos, a la lejanía, la neblina se volvía más espesa y comenzaba a hacer frío. Quizás ella no lo notó porque venía conversando con ellos sobre una historia muy buena que le sucedió en esos templos, pero Ringo era otra cosa, él conocía muy bien cada sitio de Kirigakure.

    Sí, creo que tienes razón ─por primera vez, la chica pareció detenerse a pensar un poco. Suspiró recordando algo importante y decidió que se irían hacia la casa directo─, vamos. Se está haciendo tarde para llegar a la cena.

    Decidió caminar adelante algo distraída por lo ocurrido dejando un poco atrás a Iz y a Ake juntos. La albina le preguntó a Ringo el porqué no podían pasar por allí y este le contó la razón. Ese camino conducía al barrio donde se encontraba el clan Yuki, por lo que debían evitarlo a toda costa. Ella asintió atemorizada y comenzó a ver hacia los lados como si alguien estuviera vigilándola o persiguiéndola con lo dicho, recordando algunas historias que Ginyo le contó de la ferocidad del clan.

    Akenuri simplemente la abrazó ya que de así de cerca, parecía más del clan Ringo que el Yuki.

    Vamos a alcanzar a tu prima, seguro que ya nos regañan ─vio la hora y sintió que perdieron mucho tiempo en todas las paradas que hicieron, le sugirió que usara el Henge no Jutsu para cambiarse el color de ojos a rojos y así evitar seguir llamando la atención de la gente, por lo menos hasta que llegara a la casa de Shion.

    Tienes razón, Ginyo debe estar furioso.





    Dee.Dee. Lamento tanto la tardanza, estaba ocupado o3o. But, cualquier detallito, me avisas por discord.
     
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    Dee.

    Dee. You've forgotten about us.

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    —Creí que habías dicho que nos quedaríamos en un hotel o algo por el estilo… — Mencionó el castaño una vez entraron al pequeño apartamento ubicado no muy lejos del lugar donde se habían encontrado.

    Saori sonrió arrogante, pues era verdad que le había comentado aquello a través de sus mensajes, pero a última hora cambió de opinión, pues no dejaría que alguien tan importante para ella se quedara en un hotelucho de cuarta; Issei era tan Yuki como ellas así que no merecía menos. Ese apartamento pertenecía a un amigo cercano a la gélida, por lo que se valió de algunos favores por cobrar para que se lo alquilara por unos días, además de aprovechar que estaba recién remodelado.

    —Si quieres un cuarto de hotel mal oliente podemos ir a uno — dijo Yuki mirando los cafés de su contrario, mismo que ladeó una sonrisa mientras rascaba su nuca, aquella mujer era tan diferente a su cuñada, muy pocos Yuki mostraban lo que en realidad eran; cosa que no sucedía con ella —, será mejor que arreglemos la cocina un poco, he mandado a llenar la despensa con lo necesario para estos días. Los cuartos también están listos para usar… Solo hay dos, así que uno de los dos tendrá que dormir en el sillón — habló mirando el pequeño mueble, pues la sorpresa de un tercer visitante no se lo esperaba —, también en una hora aproximadamente llegará la cena, esperemos que Shion llegué a tiempo, esa niña es algo… especial.

    —Eso pude mirar, no es tan…

    —No te confíes, es tan predecible como cualquier Yuki, solo que las generaciones van cambiando — habló disculpando la actitud tan impulsiva de su hija, mira que en más de una ocasión le hizo pasar vergüenzas en reuniones del clan. Aquel comentario le hizo reír al de Kumo, pues también tenía algo que le recordaba a Mio.

    —Sí, sí, tan especial como Iz — Soltó la carcajada al saber cómo era la pequeña peli blanca, su pereza y falta de ánimo para algunas cosas llegaba a exasperar. Sin embargo desde un tiempo acá esa personalidad de vagancia se había acompasado un poco, quizá la responsabilidad de su profesión le estaba haciendo ver la realidad del mundo que les rodeaba. Su sobrina estaba saliendo del capullo en el que estuvo sumergida los diecisiete años que la ha tenido a su cuidado.

    Y con la mención de la protagonista de esta historia, la fémina del cuarto dio un profundo suspiro, por fin habían llegado al tema que ella tanto ansiaba. Caminó hasta la pequeña sala de estar y se sentó en un sofá individual, luego indicó con su mirada a Ginyo para que él hiciera lo mismo, el cual no dudo en seguir la acción de ella. Saori abrió sus labios para preguntar algo pero los volvió a cerrar; apretándolos con fuerza pues no sabía por dónde comenzar. Quería saber cómo exactamente había encontrado a Issei, pues ella también había ido por la niña cuando recibió la ubicación de parte de su hermana una vez se percataron que los de su clan les hallaron el rastro. Por otro lado, el castaño notó que la oji azul no podía o no sabía por dónde comenzar la charla, así que fue él quien inició la conversa.

    —¿Y tú madre cómo está? Supongo que no sabe que estamos acá, ¿verdad? — Preguntó llamando la atención completa y sacando de sus pensamientos a Yuki.

    —¿Mamá… No lo sabes? — Interrogó, luego hizo ademan con su mano para que olvidara eso último, era obvio que el castaño no sabía nada de lo que ella suponía.

    —¿Saber qué cosas? — Elevó una ceja ante el silencio repentino.

    —Ella murió hace unos meses.

    Aquella confesión desencajó un poco al varón, provocando que su boca se abriera formando una gran ‘0’, para nada se esperaba esa revelación. Y ahora lo entendía todo; la aceptación de Saori para el encuentro, el acompañamiento de su hija como guía en la aldea, hasta la hospitalidad de conseguir un buen lugar para pasar un poco más desapercibida su estancia en Kiri. Todo gracias a que la cabeza de esa familia ya no estaba.

    —Vaya… creo que ya comprando por qué aceptaste que nosot…

    —No confundas las cosas, Kazuki — Interrumpió entrecerrando sus ojos —, con a sin ella, hubiera hecho esto. Creo que es la manera de redimir mi ‘traición’ con mi hermana. Su hija no debió pasar lo que pasó por culpa de nosotros, no debimos darle la espalda. — habló lo último casi que en un susurro, quizá rememorando momentos de años atrás.

    —No deberías cargar con esa culpa tú sola. Ellos decidieron alejarse de todos, solo a última hora nos advirtieron que…

    —¡Si tan solo mamá hubiera intervenido por Mio, ella y el estúpido de tu hermano estuvieran vivos… y quizá viviendo aquí en la aldea, con la cría esa! — Interrumpió, a lo mejor explotando todo aquello que llevaba guardando desde hace mucho le hiciera sentir mejor. Su contrario sonrió melancólico.

    —Saori, todos nos culpamos al saber que pudimos hacer algo, los ‘quizá’ no sirven ahora. Lo que sí es que Iz está bien y pueden reunirse en este momento. No compartirán como familia, porque eso llevará tiempo. Más si se trata hacer las cosas de esta manera.

    La temperatura empezaba a disminuir de apoco, esa era la manera que la de melena blanquecina aminoraba su frustración, pues el consuelo de su concuñado no le ayudaban mucho. Empero, con las últimas palabras escuchadas se le cruzó una idea un poco descabellada, sin embargo podría funcionar si tan solo hablaba con personas en el clan que conocieron el caso, ayudando que su sobrina se mostrara como una Yuki si pasaba esa prueba.

    —Issei hace parte de mi familia por igual. Hace poco algunos bastardos han sido presentados ante Ruura, quizá si ella… ¿En Kumogakure que tanto saben de ustedes?

    —Saben que hemos venido aquí a conoces la familia de Iz… Tomé precauciones por si algo nos llegara a pasar. Ellos saben lo necesario, saben dónde buscar. ¿Por qué lo preguntas? No estarás pensando en… — Interrogó sin entender muy bien el punto a donde quería llegar la fémina, por lo que instintivamente sus cejas se juntaron al saber más o menos por qué rumbo se iba tornando la conversación.

    —No lo harás…

    Sin embargo el sonar de la puerta les interrumpió.

    […]

    Issei tenía sentimientos encontrados; por un lado estaba totalmente feliz de conocer así sea un tramo pequeño de la villa. ¡El barrio de los Michibiki le había fascinado! Todos esos colores y flores que adornaban las edificaciones le daba un aire tranquilo y eso era sinónimo de relajación, calma y sueños ininterrumpidos(¿). Sin embargo la explicación de la ruta que les llevaría al clan gélido de verdad que le había alterado solo un poco, pero gracias al acompañamiento de Akenuri logró calmarse un tanto.

    Ahora que lo pensaba bien, con la sugerencia que le había dado el mayor pensó en pintarse el cabello de otro color, quizá un rosa o azul ¿o por qué no los dos? Pero no, no se pondría en esas, solo porque significaba malgastar de su preciado tiempo, mismo que lo podría aprovechar para dormir lo que no hizo con ese viaje tan agotador.

    El brazo de Akenuri rodeaba los hombros de la menor con sutileza, cuidando que su mano no se dirigiera a lugares que no debía. Iz fue notando que las persona que se cruzaban en su camino se le quedaban viendo, asimilando que era por la misma razón que no eran oriundos de la niebla o por lo menos ella, ya que Ringo si perteneció a Kiri tiempo atrás.

    —¿Crees que se den cuenta que no soy de acá? — Preguntó cuándo una mujer entrada en edad volteó a verla sin disimular.

    —Puede decirse que todos se conocen entre sí. Ósea que sí, pueden suponer eso.

    La más pequeña del trío asintió aliviada. Tenía que dejar la paranoia pues debía verse ridícula actuando de esa manera, empero tenía miedo de meter la pata y hacer cualquier estupidez que delatara su línea sucesoria. En eso la Yuki mayor se giró mientras posaba sus manos tras su espalda y sonreía maliciosamente al par que iba tras suyos, mismos que se miraron intrigados.

    —¿Podríamos ir primero a otro lugar? Prometo no demorarlos mucho, sé que deben estar hambrientos pero es algo que quería hacer antes de…

    Justo donde estaba parada la fémina mayor daba inicio a una calle donde se podía apreciar a ambos lados, conjuntos de casas y un par de hoteles. Y fue justo en esa dirección que el bullicio de unos jóvenes interrumpió a Shio, misma que amplió sus ojos al reconocer las voces de quienes provenían a su espalda. Akenuri e Issei no comprendieron muy bien por qué la sorpresa de su contraria, más la explicación se presentó cuando un camino helado se formó hasta llegar a los pies de Yuki mayor. La Raiton supo de inmediato que aquellos muchachos eran pertenecientes al clan que ella buscaba evitar, aun así no sintió temor como unos minutos atrás pues la curiosidad de saber cómo eran (en cuanto actitud) le hizo mirar fijamente la escena que se estaba presenciando unos metros delante de ella. Byakko por su lado permaneció sereno, pues si no prestaban atención sobre ellos nada malo pudiera pasar.

    —¡Shion! Creí que habías dicho que no podías venir porque tendrías que reunirte con alguien importante — mencionó un joven claramente del clan gélido llegando a ésta a través del camino helado; deslizándose cual pista de hielo. La aludida llevó su palma diestra a su frente en un gesto algo gracioso cuando se palmo ahí.

    —Sí, bueno, estoy en eso. De hecho voy ahora mismo donde mamá para… — El nerviosismo incrementó cuando llegó el resto de jóvenes — Un amigo cercano a mamá vino de visita y ella me pidió que le mostrará la villa a su hija.

    —¡Qué va, eso es que la puta de tu novia estaba evitándote! — Habló un muchacho de ojos peculiarmente rosados. Este abrazó a quien hubo llegado primero junto a Shion, recibiendo un puño en sus costillas.

    —¿A quién le dices puta? Recuerda que te estas dirigiendo a mi novia. Imbécil — entre molesto y divertido se separó de su amigo, mandando lejos la extremidad de este mientras se aproximaba al cuerpo de la mencionada para tomarla del rostro y depositarle un beso en sus labios.

    En eso, y con un par de shinobis sorprendidos por lo que veían, una mujer que pasaba por ahí reconoció al Chuunin de Arashigakure, llamándolo por su nombre mientras le tocaba el brazo.

    —Joven Akenuri, que gusto volver a verlo…

    El susodicho se giró para corresponder el saludo de la mujer, liberando del abrazo a la pequeña genin, la cual no se había percatado del acto, pues nunca se imaginó que se encontraría con los amigos y según lo presenciado novio de su prima.

    Aquel grupito se conformaba por chicas y chicos por lo que la albina menor intuyó que estaban reunidos para dirigirse algún lugar a recrearse, más por lo primero mencionado por el Yuki varón, mismo que encontraron sus orbes ahora rojos. Cuando su prima se percató del gesto, recordó que Issei le acompañaba y estaba unos pocos metros tras ella, por lo que decidió informar que era ella a quien se había referido. La llamó con un gesto de cabeza para que reuniera con ellos, por lo que Iz avanzó lentamente mientras miraba de soslayo a Ringo, el cual no dejaba de asentir a lo que fuera le decía su acompañante, claramente incomodo por no poderse zafar de ella.

    —Mira Kenji tiene unos ojos similares a los tuyos — habló el novio de Shio llamando la atención de su amigo, mismo que miraba ladino a la prima de Iz.

    Yuki hembra tembló un poco, pues sabía que entre más próxima estuviera la genin su novio lograría sentir la frialdad del cuerpo de la de Kumo. Debía hacer algo porque mantenerla lejos podría llamar la atención aún más; descendió su temperatura a tal punto que los que estuvieron cerca y los no Yuki lo sintieron. Su novio le miró dudoso mientras oía la explicación del por qué hacía eso, ‘una ridícula apuesta que hicimos sobre aguantar el frío’.

    —Preciosa, así que eres la nueva amiga de Shion. Kenji Uchiha — se presentó coqueto ante Issei tomando su mano atrevidamente, sintiendo lo fría que estaba su piel —, vaya, estas helada.

    —Suéltala idiota, puedes contagiarle la peste. — habló de inmediato para dispersar lo último dicho. Y con un ademan de su mano apartó la de su prima del Uchiha.

    La de Kumo junto sus cejas pues aquel jovencito de ojos ‘similares al de ella’ claramente era de esos charlatanes y engreídos. Por otro lado la residente de la Niebla buscaba hallar la ocasión para marcharse de ahí, pues sus amigos le insistían en que fuera con ellos a cenar y que invitara a Iz.

    —No nos has dicho tu nombre — habló esta vez otro joven a Issei, la cual le miró detenidamente; ojos azules pero un poco más oscuros a los de ella (los reales) y cabello negro, alto y rostro serio. No sabía por qué pero algo le decía que era también un Yuki, pues podía percibir cierta heladez que venía de su dirección, no de la de Shion.

    Su prima estuvo por presentarla, pero fue Kazuki quien estiró su mano para presentarse.

    —Kasumi. — dijo y sin esperar su gesto fue correspondido.

    —Seiichi Yuki — enfatizó su apellido esperando que ella comprendiera que no había dicho el suyo, esperó que ella corrigiera ese detalle sin aun soltar sus manos.

    Issei se percató que la extremidad de su contrario se encontraba cada vez más fría, por lo que si ella no tuviera sangre Yuki en sus venas esa acción ya le estuviera quemando la piel. Intentó retirarla haciendo una mueca en su rostro, fingiendo incomodidad con lo que Seiichi estaba haciendo, pero al contrario, el agarré se hizo más firme mientras Kazuki trataba una vez más quitar su mano. Estuvo por decirle que la dejara, más la intromisión de Uchiha frente a su rostro hizo que Yuki varón le soltara.

    Kenji estaba a escasos centímetros de la genin, examinando sus ojos o eso fingía hacer, pues las intenciones del coqueto Chuunin era hacer otra cosa. Shion giró sus pies cuando vio aquello, queriendo interrumpir lo que el desagradable portador del sharingan pretendía, ya que siempre era lo mismo cuando conocía una chica; robarles besos con cualquier pretexto y esta vez era el color de ojos falsos que poseía la de coleta. Iz dio un paso atrás para tomar distancia pero uno de sus hombros chocó con el pecho de Ringo que justo la tomaba por los hombros y así ser él quien alejase aún más a la más bajita del grupo.


    Ay! Creo que me extendí un poco, pero Shion y Kenji son los padres de mi pj en NG así que tenía que sacarlos a la luz (¿)


    LionelLionel
    Al rato coloreo(?)
     
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