Fanfic Fairy Tail Xenoverse: Clash of Two Worlds.

Tema en 'Fairy Tail' iniciado por dark-dukemon-14, 13 Ago 2017.

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    dark-dukemon-14

    dark-dukemon-14

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    Fairy Tail Xenoverse: Clash of Two Worlds.​

    Hola a todos espero les agrade.

    -Hola- Persona, extraterrestre hablando.
    -(Maldición)- Persona, extraterrestre pensando.
    -Hola- Demonio, Monstruo y/o Dios hablando.
    -(Corre)- Demonio, Monstruo y/o Dios hablando.
    -X-XX-XXX-XX-X- cambio de ubicación y/o lugar.
    -¡Kienzan! (Disco cortador de Ki)-técnica, ataque o magia.

    Capítulo 01: Un Viajé Inesperado.​

    X-XX-Lugar Desconocido-XX-X

    -Uhh- exclamó una figura de blancos cabellos que le llegaba hasta los hombros mientras impactaba contra una estalactita formada de alguna clase de cristal transparenté.

    Se trataba de un joven alto y de tez medio bronceada que respiraba de manera agitada, estrechando la vista mostrando un par de ojos azul oscuro. Su ropa parecía que había visto días mejores siendo solo lo que quedaba de los que alguna vez fue un Gi naranja dejando expuesto el torso debidamente trabajado. Pantalones negros que mostraban varios desgarros en distintas partes. Finalizando con un par de botas negras.

    -M-maldición... esto me esta... costando más trabajo... de lo que me imagine.- exclamó cuando su respiración se regularizo.

    -Cállate... maldito Saiyan.- contestó otra voz claramente no humana.

    El dueño de dicha voz era un ser de piel azul que media cerca de los tres metros y con una musculatura de manera increíble, poseedor de cuernos en sus hombros y dos mas a los costados de la cabeza, ojos rojos con la esclerótica completamente negras, de su boca sobresalían numerosos colmillos, una larga cola que comenzaba en la parte baja de su espalda y grandes mechones de cabello rojo que terminaban a media espalda.

    -¡Too...! ¡Kiii!- resonó en los oídos de ambos combatientes. Era una especie de ave con tez roja y plumaje blanco en su interior, mientras que en el exterior muestra unas alas y plumas amarillas. Además, poseía una larga y espesa barba que supera su tamaño de cuerpo, y una cola pequeña.

    -Gruuu.- murmuro la bestia observando con clara molestia al ave.

    Tanto esfuerzo que le costó atraparla y absorber su poder, todo para que el maldito Saiyan lograra liberarlo.

    -¡Tokitoki regresa con la Kaioshin del tiempo ya después los alcanzare!- grito el peli blanco sin apartar la vista de su contrincante.

    -¡Kiii!- cuestionó el ave obteniendo de respuesta un simple "¡Ya!" por parte del peli blanco.

    Un temblor y el hecho de que varias estalactitas de extraño cristal empezaran a caer desde el "techo", fueron motivaciones suficientes para que el ave tomara una decisión desapareciendo de aquel sitio.

    -Bueno... parece que llegó la hora de terminar con esta pelea ¿no lo crees?... Demigra.- razonó el ojiazul con una sonrisa.

    Maldito! ¡No esperé setenta y cinco millones de años solo para que mis planes se echen a perder por culpa de un mocoso!- grito el ahora identificado "Demigra"

    -¡¡Haaa!!- bramo el Saiyan albino liberando todo su Ki, un gran destello dorado se hizo presenté rodeándolo. Cuando este se extinguió la apariencia del joven guerrero había cambiando.

    El blanco de su cabello se tornó de un rubio brillante, casi dorado tomando un estilo en punta. Sus orbes zafiro fueron reemplazados por unos turquesa. Incluso un aura dorada lo envolvía.

    ...El súper Saiyan hacia acto de presencia...

    Un aura oscura con tintes rojizos rodeo al ser de piel azul mientras lideraba un rugido, impulsándose en dirección del Saiyan con el puño al frente.

    El ahora rubio se preparó, separó las piernas mientras flexionaba un poco las rodillas. Formando un círculo con las manos, la energía se comenzó a acumular en el centro del círculo.

    -¡Ka...! ¡Me...!-Llevándolas hacia atrás. Se creó una esfera blanca.

    -¡Ha...! ¡Me...!- tan atentó de la distancia del enemigo que el ojiverde no distinguió el objetos que descendía a gran velocidad en su dirección.

    CRASH

    -¡Haaaaarhhhggg!- una de las estalactitas choco contra su cabeza, que si bien no resultando herido lo obligó a cancelar la técnica.

    Desorientado y confundido el peli blanco se tambaleaba levemente. Cuando por fin pudo aclarar su mente observo con horror como el "Dios Demonio" se encontraba a menos de 5 metros de él.

    Actuando por instinto cruzó los brazos al frente de su rostro mientras liberaba tanto ki como le fuera posible, esperando el impacto el bólido negro. Sus abrazos se sentían como si estuvieran por romperse debido al golpe siendo incluso arrastrado hasta chocar con la "pared".

    Haaa!- gritaba Demigra intentando aplastar al guerrero quien por su parte seguía aumentando su ki rodeándose de su aura dorada.

    Haaa!/¡Haaa!- ambos, demonio y Saiyan seguían liberando ki en un intento por superar al otro.

    Pero algo llamo la atención de los dos. Unas raras fisuras comenzaban a formarse a espaldas del rubio emitiendo unos débiles rayos de luz que ganaban fuerza mientras se iban abriendo. Pronto el Saiyan se dio cuenta de cierto detalle...

    ...Los estaba absorbiendo...

    El ex albino estaba entre la espada y la pared, por un lado tenia a un demonio con mas que claros deseos de matarlo y por el otro una fisura que lo llevaría hacía Kami sabe dónde.

    -(Hum... genial hoy definitivamente es mi día de suerte.)- el sarcasmo invadió sus pensamientos pero que otra opción tenía.

    Liberando un suspiró el joven de ojos turquesa tomo su decisión. Disminuyendo el ki en su defensa el puño de la bestia choco contra los brazos del Saiyan, enviando directamente al centro de la fisura.

    Demigra observó como el mocoso que se le opuso era absorbido por esta. De estar sensato pudo haberlo dejado que se perdiera solo Kami sabe dónde, pero su rabia pudo más que su razonamiento, y sin medir consecuencias se lanzó en persecución del Saiyan dejando solo aquel lugar como único testigo de la batalla acontecida.

    X-XX-Ciudad de Hargeon-XX-X

    Hoy fue un buen día para los habitantes de la ciudad portuaria, los negocios tuvieron excelentes ventas, los trabajadores dejaron más que satisfechos sus respectivos oficios, los niños podían jugar sin que nada los molestara, así como las personas mayores disfrutaban de la tranquilidad de ésos momentos.

    Si días como estos eran algo que pocas veces se podían dar el lujo de disfrutar. Cerca del puerto algunas personas aprovechaban para dar un pequeño paseo junto al mar con su familia o pareja dependiendo el caso.

    -Tou-chan ¿qué es eso?- pregunto una pequeña niña de cabellos rubios y ojos azules

    -¿Qué cosa Kobato-chan?- cuestiono esta vez un adulto de cabellos rubios atados en una pequeña cola de caballo, junto con una barba cerrada. Portaba unos lentes que dejaban ver unos ojos de color amarillo.

    La niña solo levantó la mano mientras decía "eso" y apuntó a cierto lugar, el rubio solo la siguió con la vista hacía el lugar en cuestión sin ver nada. Entrecerrando los ojos logro distinguir lo que llamo la atención de su hija.

    Se trataba de una especie de línea negra situada en medio de la calle parecía como si un corte hubiera sido realizado con algún objetivo cortante, pero lo más raro era que la "línea" se sostenía verticalmente sin que algo la detuviera.

    -Cariño, espérame aquí.- vacilante el rubio se acercó a paso lento mientras la niña solo asentía a lo indicado.

    Deteniéndose a unos metros el hombre examinó el extraño suceso con asombró. Una extraña sensación invadió sus sentidos, no era peligrosa al contrario lo invitaba a acercarse más. Una desconocida energía era emitida por los bordes de aquel "corte", incluso alguien que no podía usar magia lograba sentirla fácilmente.

    Pero sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando unas fisuras comenzaban a formarse alrededor de la "linea" de igual manera delgados rayos de luz se materializaron, captando la atención de todos los que pasaban. El hombre cayó de espaldas cuando el lugar de donde se origina la luz se abría poco a poco.

    Cegados por aquello los espectadores no lograron distinguir como una figura era disparada, estrellándose contra la calle. Cuando la luz disminuyó lo suficiente la multitud dirigió su mirada al origen del estruendo previo. Identificando a una persona de cabello rubio bastante malherido, sin contar con qué su ropa era un completo desastre.

    -¡N-no se queden hay parados! ¡Que alguien llame a un médico!- exclamo el rubio sacando del trance a todos los espectadores.

    Reaccionando la mayoría se acercó al guerrero mientras algunos pocos daban vuelta en dirección contraria rumbo al hospital de la ciudad.

    -¡Vamos hijo aguanta! ¡El doctor estará aquí en unos minutos!-

    En un acopio de fuerza el súper Saiyan logro ponerse de pié siendo sujetado por el rubio humano.

    -V-váyanse.- musito el guerrero confundiendo a todos los oyentes -Se está acercando. Puedo sentirlo.-

    Pronto una pesada sensación invadió a los presentes, en su mente una voz gritaba a cada uno que escaparan de ahí lo más pronto posible pero su cuerpo no respondía producto del miedo.

    Del mismo lugar de donde surgió el ojiverde, unos grandes dedos de piel azul con guarras sobresalían mientras forzaba la fisura dejando visibles un par de enojados ojos rojos. Era más que claro las intenciones de Demigra.

    -¡Ya lárguense de aquí!- grito una vez más, sacando del trance a los civiles quienes emprendieron la huida.

    Raaawwwwrrrr!- rugió Demigra mientras la mayor parte de su cuerpo salía del portal, pero cierto detalle tomó la atención del Saiyan.

    -(Espera no puede mover los brazos, todavía los necesita para que no se cierre la fisura... ¡Eso es!)- razonó el ex peli blanco, extendiendo los brazos a los costados del cuerpo acumulando energía.

    Un disco de Ki amarillo se formó en cada una de sus manos que giraban sobre sí mismo.

    -¡Kienzan! (Disco cortador de ki)- grito el antes ojiazul lanzando ambos discos al frente.

    Raaawwwwrrrr!- gruño esta vez de dolor el demonio mientras sus brazos eran cortados, el portal se cerró inmediatamente cortando su cola de pasó, dejando que la sangre salpicara en el suelo a su alrededor.

    -¡Aaarrrhhggg!- grito el súper Saiyan cuando un disparó de Ki salió de la boca del ser de piel azul atravesando su rodillas izquierda.

    No conforme con el daño hecho el "dios demonio" embistió de frente en un intento por atacar al joven guerrero, quien cruzó los brazos para defenderse. Ante la ausencia de sus brazos el demonio de piel azul solo le quedó una manera de causar algún daño a su adversario.

    CRACK

    -¡Aaahhhggg!- usando sus colmillos Demigra perforó la piel del rubio en toda zona del hombro derecho, salvó el colmillo más prominente que término atravesando también la clavícula. Ahora ambos estaban manchados con la sangre del otro.

    Una esfera de color verde se formó en la mano izquierda del ex ojiazul la cual estaba a la altura del pecho de su agresor.

    -¡Haaaa!- una onda de presión verdosa forzó al demonio a soltar a su víctima retrocediendo una distancia considerable (1). El brazo del Saiyan quedó colgando sin la fuerza necesaria para realizar movimiento alguno.

    Ambos se miraban sabedores de que era lo siguiente, con sus respiraciones entrecortadas ambos reunieron tanto ki como les fuera posible.

    -(Maldición con mi brazo y pierna en este estado no durare para más... Esperó qué esto funcione solo vi a Gohan-san hacerlo una vez)- razonó mientras su brazo izquierdo se ubicaba al costado de su cuerpo con la palma extendida, realizando la técnica más conocida y respetada por todos los patrulleros del tiempo.

    -¡Ka...! ¡Me...!- la energía comenzó a acumularse en su mano.

    -¡Ha...! ¡Me...!- una brillante esfera se formó.

    Demigra entrecerró los ojos, su aura rojo oscura cubría su cuerpo mientras se lanzaba de nueva cuenta. Un poco alejado de ellos algunos civiles se quedaron para presenciar el combate, miraban incrédulos tal demostración de poder. El aura de ambos crecía tratando de superar la del otro dejando un claro mensaje.

    Este era el final de esta batalla.

    -¡Haaaaa!- exclamó llevando su brazo al frente liberando un haz de luz azul, chocando contra el demonio

    Guuoooooo!- bramo el Demigra cuando ambos ataques chocaron esforzándose por superar al del otro.

    Los espectadores ni siquiera se atrevían a parpadear, temiendo el perderse aunque sea sólo un momento de esta batalla de poder. El mar se agitaba e incluso la ciudad temblaba y el piso se llenó de grietas por la presión que producían los ataques. Pero sus ojos de los civiles se llenaron de miedo cuando el demonio avanzaba poco a poco ganando terreno, mientras el Saiyan caía en sus rodillas.

    Muere maldito Saiyan!- Grito mientras sonreía quizás no se convertiría en el amo del tiempo pero almenas se llevaría con él al mocoso.

    -(Lo siento Trunks, Kaioshin-sama, Goku-sensei... No pude conseguirlo.)- se reclamó disculpándose con todos aquellos que depositaron su fe, su confianza y lo más importante sus enseñanzas en él.

    Cerrando los ojos se preparó para su inminente fin.

    -¡No te rindas todavía!- resonó una voz y de pronto el entorno cambió obteniendo un resplandor verdoso.

    -Sé que eres más fuerte... ¡Puedo sentirlo!- pronunció la misma voz, se trataba de un hombre alto de cabello negro alborotado igual que sus ojos. Vestía un Gi de entrenamiento naranja el cual cubría una camiseta azul, una cinta azul detenía los pantalones naranjas terminando con unas botas azules. Tenía el brazo derecho apuntando en dirección del ex peli blanco.

    -¡Goku-sensei!- exclamó con una mirada qué reflejaba asombró.

    -Eres imposible... No tienes remedio.- hablo esta vez un hombre algo cortó de estatura. Tenía el cabello en punta negro de igual manera que los ojos, portaba una camiseta azul al igual que los pantalones. Junto a botas y guantes blancos. Imitando el gesto del otro peli negro.

    -¡Vegeta-san!-

    -¡Solo un poco más! ¡Un poco más!- esta vez fue el turno de un joven de su misma edad. Al igual que los otros dos compartía el color de cabello y ojos mientras un mechón de cabello caía sobre su ojo derecho, usaba una camiseta y pantalones azules los cuales eran detenidos por una cinta roja, terminado con botas negras.

    -¡No puedes perder! ¡No seas idiota!-motivo\ofendió un ser de piel verde con almohadillas rosas en los brazos, no tenía cabello pero dos antenas sobresalían de su frente, tenía orejas puntiagudas. Una camiseta morada junto a pantalones del mismo color cubría su cuerpo, terminando con unos zapatos marrones.

    -¡Solo el haber llegado hasta aquí es increíble!- fue el turno de una persona de baja estatura, incluso más que el segundo peli negro. Su cabeza estaba rapada pero tenía seis puntos en medió de la frente. Su vestimenta era igual a la del primer ojinegro.

    -¡Gohan-san!, ¡Piccolo-san!, Krilin-san- nombrando a los últimos tres quienes le apuntaban cada uno con su brazo derecho. Los cinco le estaban brindando su energía, con una sonrisa en el rostro. Por pura fuerza de voluntad logro ponerse en pie.

    -¡Vamos Dante!- fue el grito colectivo revelando el nombre de aquel joven guerrero.

    -¡Haaa!- Sin perder tiempo las cinco figuras encendieron su respectivo Ki hasta convertirse en esferas de luz azules.

    Las esferas comenzaron a girar en torno al súper Saiyan hasta fundirse con él. Levantando la mirada una nueva determinación estaba plasmada en su rostro, su aura se tornó más brillante.

    -¡Haaaa!- el haz azul incremento de manera drástica su tamaño superando con creces al demonio de piel azul. Quien fue tragado por el inmenso ataque.

    -¡Imposible...! Soy un dios... ¡Me he convertido en un dios...!- pronunció el dios demonio antes de que su cuerpo se desintegrara completamente.

    El haz siguió adelante creando un surco en el mar antes el cual se mantuvo unos segundos antes de que el agua lo volviera a llenar, mientras en distintos lugares varias personas veían asombrados como el Kamehameha se elevaba para perderse en el cielo.

    Los habitantes de Hargeon Town observaban esto cada uno con diferentes pensamientos, algunos de asombró, admiración, respetó y algunos pocos incluso con miedo. Pero un pensamiento en conjunto tenían todos.

    -(Él nos salvó... Salvo la ciudad)-

    -(Lo... logre... por fin logre... vencerlo)- el Saiyan observó con satisfacción el resultado, después de dos años de intensos entrenamientos al fin derrotó a todos los causantes de las alteraciones en el tiempo.

    La fuerza abandonó su cuerpo, sus ojos estaban a punto de cerrarse. Con un golpe seco el Saiyan llego al suelo sorprendiéndose por no perder el conocimiento.

    Los ciudadanos se acercaron rápidamente para atender al joven guerrero. El doctor del pueblo, un hombre de la tercera edad ordenó que se lo llevarán rápidamente para atenderlo.

    X-XX-Dos días después-XX-X

    Dos días habían pasado desde los acontecimientos en la ciudad. El peli blanco fue llevado rápidamente al hospital de la cuidad, el cual fue uno de los pocos edificios en no verse afectado por la pelea. Una vez tratadas las heridas aunque con algo de dificultad pues la piel del joven era bastante dura. Lograron sacarlo de cualquier situación de peligro que pudiera acontecer, aunque sin consecuencias puesto que según los doctores estaría durmiendo durante algunos días debido al agotamiento realizando. Pero lo que mas los sorprendió fue el como el cabello y ojos del joven cambiaron de color cuando perdió el conocimiento.

    Al día siguiente miembros del consejo de magia llegaron al lugar junto con toda la armada para brindar apoyo a las personas afectadas. Tras oír los hechos el consejo exigió el hablar con el joven que hizo frente a ése demonio.

    Muy a su desgracia el alcalde de la ciudad se los prohibió dándoles a entender que el joven no se despertaría por algunos días, gracias a las heridas y al esfuerzo realizado. El consejo tuvo que ceder muy a regañadientes, concentrándose en otras cosas como la reconstrucción del puerto que fue el área más afectada. Aunque tuvieron que dejar la ciudad al anochecer debido a unos asuntos urgentes.

    X-XX-Habitación del Hospital-XX-X

    En ésta habitación una figura de cabellos blancos podía ser observada, acostada sobre una camilla profundamente dormido. Su cuerpo se encontraba completamente vendado dejando libre sólo la cabeza, su brazo derecho así como la pierna izquierda eran sostenidos por unos cables enganchados al techo. Débiles rayos de luz entraron por la ventana cayendo directamente sobre su rostro forzándolo a despertar.

    Se vio obligado a parpadear varias veces para que su vista se ajustará al brilló, todo le daba vueltas pero aun así podía distinguir que se encontraba recostado sobre una cama.

    Una vez recuperados los sentidos el ojiazul observó su entorno a detalle.

    Era una habitación cuyas paredes era completamente blancas, una ventana situada a su izquierda dejaba entrar una suave brisa. Un par de cortinas cubrían la vista del restó de la habitación. A su derecha sobre una pequeña mesita una bandeja con comida esperaba para él, y un hombre de cabello rubio algo crecido le observaba con sumó interés.

    -(Espera... ¿que...?)- confundido el patrullero dirigió su mirada hacía su inesperado acompañante.

    -Buenos días joven.- saludó de manera cortes dando una pequeña inclinación.

    -B-bu-buenos días.- sin fuerza en su voz el joven apenas correspondió el saludó -¿Dónde estoy?-

    -Estas en Hargeon una ciudad portuaria ubicada en el Reino de Fiore... Mi nombre es Desmond y soy el alcalde de aquí.- haciendo una pequeña pausa el rubio se puso en pié, para seguidamente dar una inclinación -y gracias a usted joven... nuestra ciudad no fue destruida.-

    -(¿Qué carajo? ¿Hargeon? ¿Fiore? No se suponía qué la tierra estaba dividida de 43 regiones, nunca escuché que hablaran de una llamada Fiore.)- sabiendo de antemano que el alterarse no le ayudará en nada el peli blanco tomo unas cuántas respiraciones -Ya veo... ¿Cómo llegué a este lugar?-

    El alcalde procedió a explicarle al Saiyan los hechos ocurridos durante su pelea y lo que paso al acontecer esta, de cómo el llamado "Consejo de magia" llagaron al dia siguiente para saber la razón de todos los sucesos e incluso querían hablan con él.

    -(¡Me lleva la que me trajo! No sé dónde rayos estoy y encima el gobierno de este lugar me busca. Si me encuentran y se enteran de que soy un extraterrestre experimentaran conmigo... Creo que he visto demasiadas películas con Leon)- sofocando una pequeña risa el ojiazul fue sacado de sus pensamientos cuando la bandeja anteriormente vista fue ubicada al frente suyo.

    -De todas maneras debe descansar según los doctores usted estará como nuevo para mañana- dando media vuelta el alcalde se disponía a retirarse hasta que una voz lo detuvo.

    -Espera antes de irte ¿puedo pedirte un favor?- inquirió el albino recibiendo un asentimiento en respuesta -Por favor no le digas a nadie más nada de mi-

    -¿Pero porque? mereces el reconocimiento por lo que hiciste-

    -Si tal vez tengas razón... pero también creo que fue en parte culpa mía que Demigra llegará a esta ciudad, así que técnicamente esta ciudad nunca hubiera tenido que sufrir la ocurrido durante la pelea.- para el rubio de lentes era asombroso ver este nivel de madurez en un joven en especial en un mago.

    Al parecer aquélla pelea causo que los ciudadanos lo creyeran un mago. Pero pensándolo bien con sus habilidades podría decir que es uno para que la gente no sospechara de él.

    Aunque siendo objetivos en su mundo las personas que no eran guerreros creían que los ataques de ki eran simples trucos. Todo gracias a Míster Satán. Quizás lo mismo pasará aquí, solo qué de una manera más creíble.

    Sin nada que pueda argumentar lo contrario solo alcanzó a preguntar si necesitaba algo más, recibiendo solo "unos libros de historia, cultura y unos mapas del mundo". Un poco extrañado el rubio afirmo con la cabeza saliendo de la habitación.

    Una vez solo el peli blanco cerró los ojos intentando agudizar sus sentidos, después de un segundo los volvió a abrir con una combinación de asombro y pánico.

    -¡Qué diablos! ¡No puedo sentir nada a más de 15 metros a mi alrededor!- grito alarmado.

    Normalmente el podría sentir las presencia de cualquier ser vivo incluso a medió mundo de distancia. Pero ahora solo podría sentir a los pacientes, doctores y enfermeras a su alrededor.

    -(Sera por la atmósfera de esté lugar... está plagada por una extraña energía...)- desde que despertó lo primero que sintió fue aquella energía que parecía estar presente en todo el aire, posiblemente era eso lo que limitaba su "sexto sentido" aunque las probabilidades eran escasas.

    Pero otro problema requería más su atención...

    -(¿Que hago ahora?, podría usar una Senzu (semilla del ermitaño) para curar mis heridas y salir de aquí sin que lo noten)- no era una mala idea pero fue descartada inmediatamente por dos razones. La primera por lo que entendió ese tal "Consejo de Magia" quería hablar con él y si aquel hombre les informaba que había desaparecido posiblemente moverán montañas para encontrarlo. Y de pasar eso de seguro ya no querrán dialogar pacíficamente.

    Y la segunda pues no sabía dónde diablos estaba, ya había confirmado que no estaba en la "Tierra" que él conocía. Más importante aún seguía en el universo siete o llegó a alguno de los otros once. De ahí que tuvo que pedir esos libros.

    Resignado el peli blanco empezó a comer.

    -(¡En qué demonios me acabó de meter...! Gracias a Kami-sama mi mano izquierda no se vio severamente afectada)

    X-XX-Dos días después-XX-X

    Un nuevo día llegó a Hargeon y en el centro de la ciudad una persona de cabellos blancos se apreciaba caminando en la multitud, llevando una pequeña mochila en el hombro derecho. Sus heridas se habían curado sin dejar siquiera una cicatriz, todo gracia una Senzu. Aunque hablando de las Senzu solo le quedaban otras seis, tres pequeñas y tres grandes.

    -(Si en el pasado alguien me hubiera dicho que estaría todo un día metido en una biblioteca me estaría burlando de quien lo sugirió... Pero al menos me sirvió para descubrir más de este mundo)- prácticamente al poco tiempo de ser dado de alta y recibir una recompensa de 3,000,000 de Jewels, la cual era la moneda que se usa en ese lugar. Aunque él ya se imaginaba que los Zenis no le serian de utilidad.

    Poco después de salir del hospital camino con rumbo a la biblioteca más cercana para buscar más información que le fuera de utilidad. Y como aprendió a leer el idioma de este mundo, fácil leyendo la mente de una de las enfermeras que lo atendían. Se quedó todo el día y noche siguientes, al parecer este mundo se llama "Earthland" estando justamente en el "Reino de Fiore" el cual era una península.

    Además de que la extraña fuerza que sentía era denominada como "Magia" siendo esta fundamental para la vida de todos los habitantes. Aunque solo el diez por ciento de las personas la utilizaban siendo estas denominadas como "Magos" quienes pertenecían a varios gremios los cuales estaban ubicados por todo el país.

    -(Pero tengo que decir que este mundo es raro parece una combinación entre la edad media y la época actual en mi mundo)- después de todo aquí no existían los coches voladores que el Saiyan conocía puesto que aún se usaban carretas algunas utilizaban caballos mientras otras no, aunque descubrió que aquellas requerían de la magia del usuario. Incluso tenían electricidad y hasta una estación de trenes, aunque eran modelos un tanto obsoletos a su parecer.

    Liberando un suspiró el peli blanco se desconectó del mundo para aclarar sus pensamientos, ajeno de la voz cargada de frustración que se avecinaba.

    -¡Que acaso solo eso vale el atractivo que tengo!- los pasos seguían su andar antes de tener un abrupto fin al chocar contra el ojiazul con un ruido sordo.

    -¡Ittai!- sacado de su pensamiento el patrullero del tiempo dirigió la mirada en la dirección de la que provino el sonido, encontrándose algo que lo dejo sin palabras.

    Se trataba de una joven de cerca de su misma edad, tez clara y largo cabello rubio con una pequeña coleta del lado derecho de su cabeza y ojos marrones. Vestía una blusa blanca con azul, dejando el escote medió abierto. Un cinturón café sujetaba un látigo con la punta en forma de corazón y una minifalda azul que dejaba a la vista sus hermosas y torneadas piernas, terminado con unas botas negras.

    -(¿Esas cosas son reales?)- se cuestionó el peli blanco cuando su vista se posó sobre la delantera de aquella joven rubia, sus senos eran enormes y eso que calculaba que tenía apenas 17 años.

    No se le podría culpar pues en Tokitoki City nunca había visto a una chica tan voluptuosa como la que tenía enfrente, alejando esos pensamientos se agachó en cuclillas extendiendo la mano.

    -Oh lo siento señorita no la había visto. ¿Se encuentras bien?- hablo un poco nervioso pues ya sabía cómo se comportaba una mujer cuando está enojada.

    -Si no se preocupe, no estaba prestando atención por donde iba- un poco aturdida la joven respondió fijo su vista en la persona con quien chocó.

    Sus mejillas ganaron un tinte rojizo al ver el joven, pero eso quedo de lado cuando se percató de la mano del peli blanco. Extendiendo la propia se puso en pié con la ayuda del Saiyan.

    -Mucho gusto señorita, me llamo Dante- saludo dando también una pequeña inclinación.

    -¿Eh?... Digo mi nombre es Lucy, es un placer- devolviendo el gestó la joven rubia se presentó con una hermosa sonrisa.

    Y sin que alguno de los dos se enterarse, esté encuentro sería el detonante de grandes cambios en la vida de ambos.

    X-XX-Fin-XX-X

    Aparece un chibi peli negro de ropas naranjas en escena mientras saluda.

    -¡Hola soy Goku! Después de una formidable batalla Dante por fin tiene un merecido descanso. Pero ahora se enfrenta a un nuevo problema, ¿Dónde se supone que está? ¿Existirá alguna manera de regresar a universo siete? y más importante ¿Quién es esa chica llamada Lucy, ese chico de cabellos rosas y ése gato azul?

    Todo esto en el siguiente capítulo de "Fairy Tail Xenoverse" llamado:

    "Fairy Tail"

    -No se lo pierdan- se despide alzando el vuelo.

    X-XX-XXX-XX-X

    Bueno este es un proyectó que se me ocurrió después de jugar Dragon Ball Xenoverse (más exactamente 2 años después) y después ver un capítulo de Fairy Tail, déjenme su opinión de que tal les pareció.

    Sayonara.

    PD: soy nuevo en el foro y por equivocación puse esta historia en "Zona Creativa" alguien me diría como puedo borrarla. Se los agradecería mucho
     
  2. Gabe

    Gabe Moderador

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    Saludos dark-dukemon-14dark-dukemon-14 te deseo suerte en tu fic si deseas borrarlo de Zona creativa solo habla con el Mod de la zona y pide que te lo borre o cierre. Mucha suerte
     
  3. Autor
    dark-dukemon-14

    dark-dukemon-14

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    Fairy Tail Xenoverse: Clash of Two Worlds


    -Hola- Persona y extraterrestre hablando.

    -(Maldición)- Persona y extraterrestre pensando.

    -Hola- Demonio, Espíritu Celestial, Monstruo y/o Dios hablando.

    -(Corre)- Demonio, Espíritu Celestial, Monstruo y/o Dios hablando.

    -X-XX-XXX-XX-X- cambio de ubicación y/o lugar.

    -¡Kienzan! (Disco cortador de Ki)-técnica, ataque o magia.


    Capítulo 02: Fairy Tail.


    X-XX-Restaurante-XX-X


    En una de las muchas mesas de aquel restaurante se llevaba a cabo un espectáculo que dejo asombrados a más de uno, una joven de ojos marrones de nombre Lucy tenía la desgracia de estar en la primera fila de aquél suceso.


    Frente a ella un joven de puntiagudos cabellos rosas y ojos oscuros había acabado con una docena de platillos llenándose la boca con tanta comida como le fuera posible, aun así incluso el y su gato de singular pelaje azul detuvieron su ingesta de alimentos a causa de la persona sentada junto a ellos.


    Un joven de cabellos blancos tenía más de una treintena de platós apilados frente suyo, y aunque comía con más modales que el peli rosa el duplicó la velocidad. Incluso las mesas cercanas dejaron de comer observando aquello con incredulidad.


    Soltando un suspiró Lucy lloró internamente, de seguro que perdería el poco dinero que ahorro en aquélla tienda de magia, además de endeudarse con el dueño del restaurante. Hablando de eso no pudo evitar recordar el momento en que conoció a los dos.


    X-XX-Flashback-XX-X


    -¡¿Eeeehhhhh?! ¡¿Solo hay una tienda de magia en toda la ciudad?!- exclamo la voluptuosa joven.


    -Exacto, esta ciudad depende más de la pesca que de la magia... Por eso esta tienda está pensada para magos viajeros.- concreto un hombre de mayor edad detrás del mostrador -Además la ciudad todavía no se recupera de lo ocurrido hace algunos días.-


    -¿Hace algunos días...? Se refiere a esa extraña luz azul que iluminó los cielos. ¿Qué ocurrió exactamente?- curiosa la joven de ojos marrones no evitó preguntar cuando recordó como antes de llegar a esta ciudad un destello azul resplandeció a la distancia, pero incluso así ella fue capaz de verlo.


    -Oh, es verdad no eres de aquí... Hace unos días un demonio apareció en el puerto de la ciudad...- contó dejando paralizada a la joven frente a el -Por suerte un joven mago combatió contra el saliendo vencedor.-


    -¡¿Un mago?! ¡¿Todavía sigue en la ciudad?!-


    -Por desgracia no lo sé, después dé qué trataron sus heridas el alcalde nos informó que el joven se retiró por algún asunto.- Lucy se desanimó.


    -Bueno en todo caso ya tengo varios de los artículos que ofrece. Lo que ando buscando son las "Llaves de puertas", lo más poderosas que sea posible.- dando una última mirada a la tienda esperó por su pedido.


    -Oh es una maga de espíritus celestiales ¿eh?, esos objetos son poco comunes... Por suerte para usted tengo una, aunque no es demasiado poderosa...- buscando entre sus cosas el tendero regreso con una pequeña caja, en su interior tenía una llave plateada.


    -¡La white Doggy! Da igual el poder, esto es justo lo que busco. ¿Cuánto cuesta?- alegre la joven de ojos marrones esperaba la respuesta.


    -20,000 Jewels.-


    -... ¿Cuánto cuesta...?- repitió.


    -Ya te he dicho que 20,000 Jewels.-


    -¿Pero en mi casó por cuanto me saldría... Atractivo caballero?- preguntó dejando a la vista un poco de su escote, con una mirada coqueta.


    X-XX-En la calle-XX-X


    En medio de la calle se apreciaba a Lucy caminando con una cara de fastidio.


    -Solo me ha descontado 1,000 Jewels... ¡Que acaso solo eso vale el atractivo que tengo!- grito mientras pateaba un letrero antes de seguir su andar, sin notar la figura que se detuvo a escasos metros de ella deteniendo su avance con un abrupto fin al chocar contra él.


    -¡Ittai!- se quejó cuando su cuerpo llegó al suelo.


    -Oh lo siento señorita no la había visto. ¿Se encuentras bien?- pregunto una voz masculina.


    -Si no se preocupe, no estaba prestando atención por donde iba.- un poco confundida Lucy fijo su vista en la persona con quien chocó.


    Sus mejillas ganaron un pequeño tinte rojizo cuando distinguió al chico. Era alto y de cabellos blancos como la nieve que llegaba hasta los hombros, ojos de un azul oscuro y rostro de fracciones definidas y tez algo bronceada. Vestía una extraña camisa naranja un poco holgada sin mangas, dejando a la vista los brazos y parte de sus pectorales. Una cinta roja detenía un pantalón negro terminando con botas del mismo color.


    Pero aquellos pensamientos fueron olvidados al notar que el brazo del chico estirado en su dirección. Extendiendo la propia se puso en pie con la ayuda del Saiyan.


    -Mucho gusto señorita, me llamo Dante.- saludo cortésmente dando también una pequeña inclinación.


    -¿Eh?... Digo mi nombre es Lucy, es un placer.- devolviendo el gestó la joven rubia se presentó con una hermosa sonrisa, sacando un pequeño sonrojo al ojiazul.


    -¡Kyyyaaa!- fue el grito colectivo que captó la atención de todos los que estaban cerca.


    Cerca de ellos se formó una pequeña multitud hecha en su mayoría por mujeres.


    -Lo dices en serio. ¿De verdad está aquí?-


    -¡S! ¡Es Salamander-sama!- fueron los gritos de algunas chicas que pasaron junto a ellos.


    -¿Salamander?- se preguntó el ojiazul.


    -¡El famoso mago capaz de controlar el fuego está aquí...!- exclamo la maga celestial emocionada mientras se unía a la multitud.


    Un poco curioso el Patrullero se acercó también y al llegar distinguió en medio de la multitud a un hombre alto, de cabello azul y ojos oscuros. Utiliza una capa azul la cual cubría una camisa blanca, un pantalón rojo que terminaban con un par de zapatos negros. Traía varias joyas seguramente para mostrar magnificencia. Todas las mujeres se le quedaban viendo con corazones en los ojos y miradas de ensueño.


    -¿Este es Salamander...? yo esperaba algo un poco más imponente... ¿Tú qué opinas Lucy?- cuestionó el peli blanco pero le extraño no recibir respuesta de la voluptuosa rubia.


    Resistiendo en impulsó de irse de bruces al suelo Dante fijo la vista en la ojimarron notando como tenia corazones en sus ojos, un gran sonrojo y por si fuera poco la mirada perdida. Soltando un suspiro de resignación el Saiyan se preguntó por qué tanto interés solo por un simple sujetó.


    -(¿Espera que es esta sensación?)- se preguntó mientras su capacidad sensorial entraba en acción, cerrando los ojos el "la magia" se volvió visible para él.


    Eran pequeñas esferas blancas que flotaban al alrededor suyo y cualquier persona u objeto, pero había un pequeño detalle que distinguía a los civiles de los magos. Cuando la "magia" tenía contactó con un civil esta pasaba fácilmente a través de él o ella, sin alteración alguna. En cambio cuando se trataba de un mago esta era absorbida automáticamente adquiriendo una tonalidad distinta, las cuales variaban dependiendo cada individuo.


    En el caso de Lucy su magia formaba un aura dorada a su alrededor, mientras que la de Salamander era púrpura. Aunque lo más raro eran los numerosos "tentáculos" rosas que surgían desde la mano derecha del peli azul para terminar uniéndose a la nuca de todas las mujeres presentes. Quizás el joven Saiyan no era un experto en los asuntos de magia, pero su conocimiento en las variedades de técnicas y habilidades lo llevaron a una sola conclusión.


    -(Es una técnica de control mental... Y por lo que parece afecta únicamente a las mujeres. Tengo que hacer algo, los más discretamente posible.)- el ojiazul levanto la mano hasta colocarla sobre la cabeza de su rubia acompañante.


    Sin perder tiempo elevó una pequeña cantidad de Ki imperceptible para las demás personas, pero eficaz para su propósito. Lucy se sobresaltó al instante, era como si despertará de un sueño.


    -¿Oye estás bien...? ¿Ya no eres afectada por el control mental, cierto?- murmuró Dante mientras Lucy solo enfocaba una mirada más que molesta en Salamander, si las miradas matarán el peli azul ya tendría un gran hueco en el pecho -Escucha sé que no te gusta lo que acaba de hacer ese sujetó pero tienes que calmarte, normalmente las personas que utilizan esta clase de trucos tienen un propósito oculto.-


    Soltando un suspiro a la ojimarron se obligó a calmarse, con un asentimiento murmuro un "Tienes un plan"


    -Por ahora solo observar, no sabemos cuáles son sus objetivos y si actuamos de manera impulsiva nosotros seremos los perjudicados...- su razonamiento fue confirmado por Lucy puesto que si lo atacaban las demás mujeres también intervendrán, e incluso si no lo hacen y llegarán algunos soldados sería más fácil que los arresten a ellos por atacar a un "inocente"


    -¡Igneel!- grito una nueva voz atrayendo la atención de todos los que no estaban bajo el hechizo -¡Igneel!-


    Volvió a gritar esta vez con más fuerza, era un chico de cabellos rosados. Vestía un abrigo rojo, con los detalles blancos y una bufanda con patrón de escamas. Pantalones blancos que le llegaban hasta debajo de las rodillas y unas sandalias. Abriéndose paso entre las personas con una sonrisa en el rostro, la cual desapareció al darse cuenta de quién era la persona en medio de la multitud.


    -¿Quién eres tu...?-pregunto dejando tieso al peli azul.


    -Quizás me conozcas mejor por el nombre de... ¡Salamander!- se presentó pero sus ojos casi se salen de sus cuencas al darse cuenta de que el peli rosa ya se iba sin siquiera prestarle más atención -¡¿Ya te vas?!-


    Fue una lástima que no llegó a dar siquiera diez pasos antes de que algunas mujeres más que molestas se le abalanzaron encima, mientras le reclamaban por ignorar a "Salamander-sama"


    -Vamos tienen qué calmarse chicas, seguro que no lo hizo con mala intención.- calmo el peli azul mientras sacaba un cuaderno y un marcador negro debajo de su capa mientras escribía algo -Ten, un autógrafo para que se lo enseñes a tus amigos.-


    Las mujeres daban pequeños gritos de envidia más el joven de la bufanda seguía indiferente.


    -No lo quiero- fue la respuesta.


    Sobra decir que el peli rosa fue arrojado hacia unos botes de basura víctima de la furia femenina.


    -Bueno apreció la cálida bienvenida. Pero tengo que atender algunos asuntos en el puerto... Así que si me disculpan.- con un chasquido de sus dedos un círculo mágico apareció creando un cúmulo de fuego púrpura, Salamander solo subió en el singular fuego antes de elevarse unos metros.


    -Oh es verdad, esta noche daré una fiesta en mi barco. Espero que me den el placer de tener su compañía.- anunció para después emprender el vuelo dejando a un grupo de mujeres más que ansiosas por que llegue la noche.


    -Qué tipo tan engreído.- hablo Dante -¿Estas bien amigo?-


    Acercándose hasta el peli rosa, el Saiyan le ayudó a ponerse en pie.


    -Si gracias.- respondió antes de fijar la vista en el peli blanco quedándose sin aliento -¿Lisanna?-


    -¿Quién?-pregunto el ojiazul levantando una ceja.


    X-XX-Flashback End-XX-X


    Después de darse las debidas presentaciones Lucy los invito a comer a los dos chicos, aunque el peli blanco intento negarse al principio su estómago pensaba diferente. Con un gruñido de su estómago, si es que así se le puede llamar ya qué más bien parecía el rugido de alguna bestia no tuvo más opción que aceptar.


    -Errggez bbuy greenna prrgrrezonag. (Eres muy buena persona.)- habló el peli rosa sin importarle que tenía la boca llena de comida.


    -No hables con la boca llena, ten más modales Natsu.- regaño el ojiazul.


    -Bueno en cualquier caso ese tal Salamander nos engañó. El utilizó un hechizo llamado "encanto" el cual sirve para...- empezó a explicar la rubia aunque cierto Saiyan perdió el interés de cualquier comentario.


    Después de tomar el nuevo platillo y dar unos pequeños susurros a la camarera, el peli blanco empezó a comer de nueva cuenta aunque le causaba curiosidad el lugar. No era muy diferente de los restaurantes que él conocía aunque si se tenían un estilo más antiguo, lo mismo se aplicaba con la demás arquitectura, ni siquiera existían televisores o computadoras lo más cercano era un puesto con varias revistas y periódicos.


    Pero de entre todos los descubrimientos recientes solo uno lo sorprendió en gran medida.


    -(Año 784... No sólo estoy en otro mundo y en otra dimensión o universo, también en una línea temporal diferente a la de Tokitoki City... ¡Maldición! ¡¿Por qué me tienen que pasar esto sólo a mí?!)- se reclamó el patrullero antes de prestarles atención a los jóvenes sentados junto a él, a la espera de que el siguiente plato llegara.


    -Pero sé qué algún día conseguiré entrar... Y me encargarán grandes e importantes trabajos.- concluyó la ojimarron con una sonrisa, al parecer a esta chica le gusta hablar de sus sueños.


    -Ya... Ya veo...- hablo el peli rosado sin dejar de masticar unas tiras de tocino.


    -Hablas mucho.- continuó el gato.


    La primera vez que Lucy lo escuchó hablar casi sentía qué el corazón sé le salía por la boca. Aunque el albino sólo le respondió con un simple "Hola" acaso ver un gato qué habla era algo común. Si tan solo supieras.


    -Por cierto Natsu. ¿No buscabas a alguien?- preguntó el ojiazul.


    -Sí, busco a Igneel.- respondió -Oímos qué Salamander se encontraba en esta ciudad y por eso vinimos... Pero no era quién yo buscaba.-


    -Esté Salamander no se parece en nada a un dragón.- hablo el gato de singular pelaje cuyo nombre es Happy, confundiendo a los otros dos.


    -¿Cómo... Cómo una persona podría parecerse a un dragón...?- cuestionó la voluptuosa joven.


    Natsu solo se le quedó viendo con un signo de interrogación en la cabeza.


    -¿Hm? Igneel no es una persona...- contó el peli rosa causando más confusión -...Es un dragón de verdad.-


    -¡Ehhh...!- fue el grito de la voluptuosa joven. Este chico frente a ella buscaba a un dragón de verdad, que seguía acaso se encontraría con un alíen que llegó a esté mundo por desconocidas razones.


    Por alguna extraña razón Dante se sentía ofendido. Alejando ésos pensamientos tomo la palabra.


    -Bueno... Yo he visto a un dragón antes pero no creó qué sea el que tu busc... ¡Oye!- por desgracia el peli blanco fue detenido abruptamente cuando el joven de cabellos rosas lo sujetó de los hombros.


    -¡Has visto a un dragón! ¡¿Era Igneel?!- gritó mientras lo agitaba, sin percatarse de la vena que sobresalía de la frente del ojiazul.


    -¡Quieres calmarte!- exclamó empujando al ojinegro de regreso a su lugar -Si he visto a un dragón, pero este tenía escamas verdes y grandes astas… No es el que tu buscas ¿verdad?-


    En respuesta el joven de la bufanda dejó caer la cabeza. Otro fracaso en encontrar al dragón Igneel, y pensar que se subió a un maldito tren.


    -(¿Con qué clase de locos me he metido?)- se cuestionó Lucy mentalmente pues los chicos frente a ella eran los más singulares que alguna vez conoció.


    Su atención regreso a la mesa cuándo el ojiazul se levantó.


    -¿A dónde vas?-


    -Eh, voy al baño.- afirmó mientras señalaba un pasillo a escasos metros de la entrada.


    -Oh... Este... Y-ya ve-veo...- agrego la ojimarron ahora incómoda mientras desviaba la mirada.


    Dante solo levantó una ceja pero dejó caer el asunto continuando con su andar.


    Varios minutos pasaron y Lucy se encontraba harta de estar esperando, con un pequeño gestó una camarera de cabello azul se acercó.


    -¿En qué puedo ayudarle señorita?-


    -Me traería la cuenta por favor ya terminamos de comer.- indico Lucy recibiendo solo una mirada confusa de la peli azul.


    -Pero... Si su cuenta ya fue pagada...- afirmo obteniendo un "¿Eh?" de ambos jóvenes -Enserio, el joven de cabello blanco pagó la cuenta antes de retirarse.-


    -¡¿Qué?!- grito la voluptuosa joven levantándose de golpe, mientras el joven de cabellos rosas y su gato se cubrían los oídos -¿En qué dirección se fue?-


    Otra de las camareras solo apunto en determinada dirección señalando el camino. Sin perder tiempo Lucy salió corriendo con la esperanza de alcanzar al Saiyan de cabello blanco.


    X-XX-Con Dante-XX-X


    -Rayos... me siento mal por dejarlos así nada más, pero no creo que sea un problema... Después de todo yo page la comida.- mencionó Dante, poco tiempo había pasado desde que se separó de Lucy, Natsu y Happy sin avisarles a ninguno.


    Pero él también tenía sus propios problemas, por ejemplo el pensar una forma de regresar a Tokitoki City...


    -(Podría ir con el Kaioshin-sama de aquí y pedirle su ayuda... Espera ¿pero siquiera este lugar tiene uno? ¿Además en dónde se encontraría...? Es en éstos momentos en los que me arrepiento de no haber aprendido el Shunkan Ido (Teletransporte) de Goku-sensei...)- suspirando por enésima vez el peli blanco se dejó caer sobre una de las bancas de aquél parque en el que terminó.


    Aunque este lugar tampoco estaba mal, se podía sentir la paz y tranquilidad del ambiente. Las familias que pasaban por aquí disfrutaban mientras los niños jugaban. Si eran por momentos como estos que existía la patrulla del tiempo.


    -¡Dante-san!- grito una voz conocida.


    -¿Lucy-san...?- preguntó el joven Saiyan, Lucy se detuvo a escasos metros con su respiración entrecortada mientras se apoyaba en sus rodillas.


    -¿Porqué... te saliste... así nomás...? mínimo me... hubieras dejado... agradecerte.- comento recuperando el aliento, colocando sus manos en las caderas mientras fruncía el ceño.


    El peli blanco solo se le quedo viendo con una pequeña sonrisa en el rostro antes de estallar en carcajadas, consiguiendo que las mejillas de la joven se tornaran rojas.


    -¿Qué es tan gracioso?-


    -jajaja na-nada... es solo que tus expresiones... y cambios de humor... son muy... graciosos jajaja- apenas consiguió hablar mientras se sostenía el estómago, la ojimarron solo respondió haciendo un puchero -Discúlpame es solo qué no me hacía sentir bien el que pagarás todo lo que comí, pues siendo sincero me dejé llevar... además de que no tenías el suficiente dinero para pagar todo ¿cierto?-


    Cualquier argumento que la joven rubia pudiera dar murió en su boca, era verdad todo lo que dijo. Sin ninguna otra cosa que discutir Lucy tomo asiento junto al albino.


    Buscando entre sus cosas a la maga celestial sacó una revista en cuya portada se ubicaba el título "Sorcerer Week" pero antes de siquiera abrirla dio un rápido vistazo al ojiazul, sorprendentemente parecía triste y cansado todo lo contrario al chico con el que comió hace poco. Curiosa no pudo evitar preguntar.


    -¿Oye te encuentras bien, te vez muy decaído?- hablo sorprendiendo al Saiyan quién solo negó con la cabeza mientras daba un pequeña sonrisa.


    -No es nada, solo me preguntaba ¿Que debería de hacer ahora? Soy nuevo en el reino y la verdad no se hacia dónde ir.- eso sin contar que no era de este mundo.


    -Bueno ¿porque no te unes a un gremio de mago?, existen mucho por todo Fiore pero algunos de los más conocidos son Quatro Cerberus, Phantom Lord, Lamia Scale, Blue Pegasus y el mejor de todos Fairy Tail.- exclamo con un tono que reflejaba admiración mientras sus ojos tomaban la forma de estrellas.


    Sin poder evitarlo soltó otra pequeña risa, para el ojiazul resultaban extrañas y a la vez divertidas las reacciones de esta chica.


    -Realmente te gusta ese gremio. Llevas hablando mucho sobre ese lugar.- Lucy solo aparto la mirada un poco avergonzada, no era un secreto que deseaba unirse a dicho gremio pero en ocasiones solía dejarse llevar cuando hablaba de ello.


    Mas sin embargo antes de siquiera decir algo le sorprendió ver como su acompañante cambio rápidamente su expresión por una más sería, como de igual manera de ponía en pie.


    -Así que quieres unirte a Fairy Tail...- comento cierto peli azul el cual salía detrás de unos arbustos.


    -¿Salamander?/ ¡Salamander!- pregunto/grito ambos jóvenes.


    -Te he estado buscando. Me gustaría que una chica tan preciosa como tu... ¿eh?- cualquier otra palabra de Salamander quedo en el olvidó al notar como aquéllos jóvenes ya no estaban sentados en la banca, sino más bien a una distancia considerable de él. Con la joven rubia detrás del Saiyan.


    -Mantén la distancia amigo... No permitiré que uses otra vez tu encantamiento en ella.- Lucy estaba confundida ¿en qué momento llegaron hasta aquí? pero dejo aquello de lado para pegarse más a la espalda del peli blanco.


    El semblante de Dante permanecía serio en un mensaje silencioso "Estoy listo para pelear", era una lástima que dicha seriedad se vio arruinada cuando un sonrojo se hizo presente en su rostro. Tampoco ayudaba el sentir el busto de la joven de cabellos rubios en su espalda.


    -Es cierto, el punto débil del encantó es "conocerlo"... Cuando la persona se entera del truco su efecto desaparece-


    -Ya escuchaste a la señorita, así que mejor vete de una vez.- hablo el patrullero de cabellos blanco mientras él y la ojimarron daban vuelta dispuestos a irse.


    -¡Un momento! Usted dijo que quería unirse a Fairy Tail ¿no es así?- comentó el mago logrando que Lucy se detuviera en secó dando una mirada interrogante.


    -¿Habías escuchado hablar de Salamander... De Fairy Tail?- dicho comentario dejo con la boca abierta a Lucy.


    Está persona que utilizó su magia solo para hacerse popular era un miembro del que catalogan como uno de los mejores gremios del reino.


    -(¡Ha! Como si ella fuera a caer en un truco tan simple)-


    -Esa fiesta será muy entretenida ¿verdaaad?- hablo alegremente la joven de prominente delantera provocando que el patrullero se fuera de cara al suelo.


    -Solo una cosa señorita, se le tiene prohibida la entrada a los hombres. De manera que su amigo no podrá asistir.- comento Salamander dándole una sonrisa burlona al ojiazul.


    -¡Hump! Quien quisiera ir a la fiesta de un Casanova de cuarta.- ahora era el turno del perteneciente a la raza Saiyan de burlarse.


    Salamander casi pierde el paso cuando una flecha con la leyenda "Casanova de cuarta" se clavó en su espalda. Al recuperarse solo dirigió una mirada molesta antes de irse.


    -No estarás pensando en realmente ir con ése imbécil ¿verdad?-


    -¡Por supuesto que sí...! Solo tengo que seguir siendo amable con el hasta que entre al gremio.- exclamó excitada la ojimarron murmurando lo último, el peli blanco observó todo con una gota de sudor. Esta chica era realmente rara.


    Lamentablemente no logro continuar con sus observaciones cuando un repentino tirón lo forzó a caminar, se trataba de Lucy quien prácticamente lo estaba arrastrando.


    -¡Oye espera! ¡¿Hacia dónde me llevas?!- grito


    -Necesitó que alguien me ayudé a escoger el vestido que usaré esta noche.-


    -¡Qué! ¡¿Y por qué yo!?- exclamo el Saiyan preguntándose de donde consiguió fuerzas la chica para logra moverlo...


    -Debido a que eres la única persona que conozco en este lugar.- respondió con una sonrisa ignorando las quejar del guerrero.


    X-XX-En la tienda-XX-X


    -(¿Por qué me tiene que pasar esto a mí?)- se quejó mientras en sus manos sostenía un montón de ropa que Lucy se había probado. Detrás de él se encontraba un probador mientras dicha chica estaba tarareando una melodía.


    -Oye por cierto, quería darte las gracias...- hablo de imprevisto la voluptuosa rubia -...Por liberarme del efecto de aquel hechizo ¿Eres un mago de casualidad?-


    -No hay de que, tampoco era algo muy extraordinario que digamos... En cuanto a tu pregunta no, no soy un mago- respondió para sorpresa de Lucy.


    -Pero si no eres un mago ¿cómo me liberarse de la magia de Salamander?-


    -Solo libere una pequeña cantidad de Ki.-


    -¿Ki...?- el patrullero solo pudo suspirar, ¿realmente en este mundo nunca se les ocurrió que podrían existir otra clase de energía?


    -El ki es mejor conocida como la energía vital latente en todo ser viviente y a diferencia de la magia se encuentra presenté desde el nacimiento...- relató recibiendo como dejando asombrada pero sobretodo curiosa a la maga celestial.


    -Entonces ¿me podrías contar qué más se puede hacer con este ki?-


    Dejando que una sonrisa se extendiera por su rostro el Saiyan de cabellos blanco después de todo no es como si fuera a estar aquí mucho tiempo. Durante los siguientes minutos le explicó las demás cualidades del Ki tales como aumentar la fuerza para atacar y defenderse, aumentó en la velocidad y mejora en los sentidos. Al recordar esto último el ojiazul sintió la necesidad de golpearse.


    -(¿Porque no se me ocurrió hacer eso cuando estaba frente a Salamander?)- se lamentó semejante descuido más sin embargo el sonido de la cortina al correrse lo hizo voltear, solo para quedarse sin habla y con la boca abierta.


    Frente a él se encontraba Lucy con un atuendo diferente, su cabello seguía con el mismo peinado solo cambio la cinta por una roja. Pero la blusa y la falda desaparecieron para ser reemplazados por un vestido de color vino que se pegaba a su figura como una segunda piel.


    El escote dejaba a la vista una cantidad más que considerable de piel, de igual manera dejo media espalda descubierta. Y un corte en lado derecho mostraba la firmé y tersa piel de su pierna derecha, terminando con tacones negros.


    -(Hee hee... Creo que lo rompí.)- se reía internamente Lucy -¿Vez algo que te guste?-


    Reaccionando Dante desvío rápidamente la mirada mientras se aclaraba la garganta.


    -Cof... Cof... Bu-bueno no está mal...- comento el peli blanco tratando de salvar un poco de su dignidad.


    -Si... Claro...- respondió divertida.


    Regresando al vestidor Lucy se cambió a su ropa normal para después dirigirse ambos con la encargada.


    -Serían 50 000 Jewels.-informo la cajera causando que Lucy recordará cierto detalle.


    Una sonrisa nerviosa se abrió pasó en su rostro mientras sudaba a mares, la joven de cabellera rubia había olvidado que ya casi no tenía dinero más una repentina acción del joven de origen extraterrestre la detuvo.


    -Aquí tiene.- hablo Dante colocando la cantidad de Jewels necesarios en el mostrador.


    La cajera solo tomo el dinero antes de doblar el vestido para colocarlo dentro de una bolsa y entregárselo a Lucy.


    -Aquí tienen esperó disfruten del resto de su cita.- la mujer luchaba contra el impulso de reír cuando un gran sonrojo se formó en las mejillas de Lucy.


    Dante solo alzó una ceja confundido ¿a qué se refería esta mujer con eso de cita? la cajera mostró una sonrisa traviesa.


    -Qué envidia me da señorita, yo también quisiera tener un novio igual de atento que el suyo.- captando por fin el mensaje el ojiazul decidió aclarar las cosas.


    -No tenemos esa clase de relación señorita.- informó el Saiyan de cabello blanco al ver que Lucy sólo intentaba balbucear una respuesta.


    La mujer detrás del mostrador solo se dispuso a reír a costa de ambos, mientras los jóvenes solo salían del local.


    Ambos caminaban sin rumbo fijo en un silencio incómodo, ninguno se había dirigido la mirada en un buen rato. En el caso de Dante era porque no entendía de todo la situación, si comprendía que aquella mujer los figuraba de novios, cosa que era falsa, pero dudaba que solo ésa fuera la causa del repentino silencio de Lucy.


    -O-oye D-dante-san.- hablo nerviosamente la ojimarron.


    -¿Qué pasa?-


    -Lo siento.- dijo confundiendo todavía más a su escucha -desde que nos conocimos solo te he causado molestias y ahora también gastas tu dinero en cosas para mí y creo... Que no es justo.-


    El peli blanco solo abrió los ojos con ligero asombró antes de dedicarle una pequeña sonrisa causando que la rubia desvíe la mirada con un pequeño sonrojo.


    -Está bien, usualmente no utilizó mucho mi dinero salvo para comprar ropa, comida y medicinas. Además todo esté tiempo la he pasado bien, es muy divertido estar contigo.- comentó aliviando las preocupaciones de Lucy pero una repentina idea se formó en la mente de esta última.


    -Ya se, que tal si de compensación una vez que esté en Fairy Tail hablaré con el maestro del gremio para que también te acepten.- el ojiazul la veía sorprendido de que esté dispuesta a hacer tal cosa por alguien a quien apenas conoce.


    Aunque siendo honestos la idea de un trabajo no sonaba tan mal después de todo estaría aquí por algún tiempo. Existían pequeños detalles como el que no utilizaba magia pero qué más da.


    -De acuerdo, no sé si me acepten debido a que no tengo magia… Pero no perdemos nada con intentarlo.- sentenció extendiendo el brazo derecho, Lucy imito el gesto estrechando las manos con una sonrisa.


    X-XX-Cerca del Puerto-XX-X


    La noche por fin había llegado a Hargeon pero aún a pesar de la hora todavía se veía bastante actividad por los alrededores y en cierto punto en específico un joven de cabellos blancos observaba el horizonte con seriedad, más específico a un barco que había zarpado hace poco. Era un barco de lujo donde el detalle más sobresaliente era la fiesta que se estaba llevando a bordo.


    Pero al albino nada de eso importaba sino más bien una persona en específico dentro del barco.


    -(Lucy por favor ten cuidado...)- apenas había pasado media hora desde que la rubia maga se había ido a la fiesta de Salamander, pero algo no lo dejaba de molestarlo -(No sé por qué, pero tengo un mal presentimiento.)-


    Tomando la decisión sus pies se desprendieron levemente del suelo listo para emprender el vuelo, pero la aparición de dos presencias ligeramente conocidas lo detuvo en secó.


    -Oh pero si es Dante.- habló una pequeña figura de pelaje azul que se acercaba junto a un chico de cabellos rosas.


    -Natsu, Happy ¿todavía siguen por aquí?- preguntó extrañado creyendo que al ver su infructuosa búsqueda ambos regresarán a su hogar, aparentemente se había equivocado.


    -¡Aye! Pensábamos irnos mañana.- habló Happy


    -Si, por cierto gracias por pagar la comida ¿Y tú que haces aquí...? ¿Dónde está tu novia?- ahora fue el turno de Natsu para hablar moviendo la cabeza de izquierda a derecha buscando a la joven maga.


    -No es mi novia.- respondió el ojiazul para después señalar hacia el mar con la mano izquierda Tanto el joven como su gato pronto ubicaron un barco que se iba alejando trayendo reacciones distintas de cada uno. En el caso de Happy le trajo el recuerdo sobre la fiesta de Salamander, mientras a Natsu... Bueno...


    -¡Barf!- llevando sus manos frente a su boca, las mejillas del peli rosa se extendieron mientras apartaba la mirada encorvándose y luchado contra el impulsó de regresar la comida.


    -¿Qué le pasa a esté?-


    -No es nada. Siempre le pasa lo mismo cuando se sube en un transporte.-


    -¿Transporte...? Te da mareos de solo imaginarte en uno... Eso es patético.- concluyó obteniendo un "Aye" del gato y un gruñido del joven de la bufanda.


    -¿Por qué Lucy está con Salamander? Por lo poco que entendí parecía muy disgustada con ese sujetó- cuestionó Happy con un pequeño asentimiento de Natsu, hasta el entendía cuando una persona no le caía a alguien.


    -El prometió que si iba a la fiesta le ayudaría a entrar a un gremio del cual es miembro.-


    -Oooh ¿Cuál es ése gremio?- preguntó esta vez Natsu con los brazos cruzados.


    -Fairy Tail.- hablo como si fuera la cosa más simple del mundo dejando al gato y su dueño con miradas de incredulidad.


    -Fairy Tail...- repitió el peli rosa observando el barco de nueva cuenta arrepintiéndose segundos después cuando surgió otro repentino mareo -Fairy Tail...-


    X-XX-En el barco-XX-X


    -¿Que planeas? Eso lleva somníferos.- habló con seriedad Lucy.


    Todo comenzó después de subir al barco despidiéndose del Saiyan de orbes azules. La fiesta transcurrió con tranquilidad cerca de media hora mientras las invitadas tenían charlas animadas las unas con las otras, algunas comían de los bocadillos de la mesa del bufete. También estaban las que disfrutaban una copa de la variedad de vinos que había y una que otra conservaban con los miembros de la tripulación.


    Eso continúo hasta que Salamander logró ubicarla pidiéndole que lo siguiera hasta su camarote para discutir los términos de unirse al gremio. Lucy accedió más que gustosa, una vez dentro el mago de cabellera azul trató de darle a tomar unas burbujas de vino las cuales probablemente movía con ayuda de una pequeña telequinesis. Solo que no esperaba que de un manotazo la joven las apartara con enojo.


    -Eres una chica mala... Si te hubieras quedado dormida no tendríamos que llegar a esto.- habló de manera misteriosa dejando a una ojimarron más que confundida.


    Pero cualquier otro argumento fue detenido cuando un par de manos se posaron en sus hombros. Se trataba de un grupo de hombres de mala pinta, todos la veía con lujuria.


    -Muy buen trabajo Salamander-san. Hacía mucho que no conseguíamos una chica tan guapa.- comentó el más cercano con una sonrisa confiada.


    -¡Bienvenida a nuestro barco de esclavos!- habló el peli azul.


    Ahora todo tenía sentido para la maga de cabellos rubios, Salamander utilizaba su magia de encantó para atraer a las incautas mujeres para después secuestrarlas junto a sus cómplices. Lucy se lamentaba por caer en un truco tan bajo.


    -(Solo ten cuidado por favor... Ese sujetó no me agrada en lo absoluto.)- la voz de cierto peli blanco resonó en su mente lamentándose el no escucharlo.


    -(¡¿Así son los magos de Fairy Tail?!)- se cuestionó mentalmente mientras el líder de aquél grupo arrojaba sus llaves por la ventana perdiéndose en las aguas del mar.


    Salamander y sus secuaces veía más que confiados como lágrimas de tristeza se deslizaban por las mejillas de la joven, quien era firmemente sujeta por aquel bandido que la superaba en fuerza y tamaño. Después de todo que más podría hacer, no existía quién viniera a salvarla o eso creían los traficantes...


    ...Pero se habían olvidado de un... No, mejor dicho dos detalles importantes...


    ¡Crack!


    El sonido de la madera rompiéndose sumió en silencio el resto del camarote. Salamander se vio obligado a saltar para evitar que algunos de los escombros le cayeran encima, todo mientras dos figuras descendían por aquél agujero del techo. Lucy y Salamander veían asombrados cuando rápidamente reconocieron una cabellera blanca y otra rosa.


    -¡¡Dante!! ¡¡Natsu!!- gritó Lucy con alegría.


    Por desgracia su felicidad se fue cuando el peli rosa calló de rodillas sosteniéndose el estómago y la boca.


    -¡Maldita seas Natsu! ¡Te dije que no tenías que seguirme!- regaño Dante.


    En menos de un segundo el peli blanco se desvaneció reaparecido a la derecha de la ojimarron, su brazo se convirtió en un borrón incrustándose en el costado de quien la tenía sujeta. Todos los presentes veían con incredulidad como aquél hombre salió impulsado por el golpe hasta chocar con la pared y atravesándola, llevándose a quienes se encontraban a su paso. Sujetándola ambos desaparecieron posicionándose junto a joven de la bufanda.


    -Lucy ¿Te encuentras bien?- dijo Happy acercándose a los tres pero con la singularidad de que dos alas blancas sobresalían de su espalda.


    -¡Ya tendremos tiempo para eso después! Happy Llévate a Lucy y llamen a los soldados, yo me encargaré de qué no vayan a ningún lado.-


    -¡Aye, sir!- usando su cola para sujetar a la rubia por la cintura el gato alzó el vuelo.


    -¡Maldito! Acaben de una vez con él.- ordenó el falso miembro de Fairy Tail mientras sus subordinados les apuntaban con armas de fuego a los jóvenes.


    ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang!


    El disparó de las armas resonó en la habitación durante unos segundos. Cuando éstos cesaron todos los traficantes de personas tenían los ojos abiertos a más no poder. Pues delante de ellos se encontraba el ojiazul con los brazos extendidos al frente y los puños cerrados, cubriendo a Natsu con su cuerpo. Pero lo más sorprendente es que no había impactos de balas a su alrededor por lo que ambos se encontraban intactos, las miradas de asombró cambiaron a unas de miedo cuando sin ninguna prisa abrió las manos dejando caer todas las balas.


    -Ok, creó que ustedes ya se han divertido bastante. Entonces ya es hora de que reciban su castigó.- sentenció el Saiyan al momento de hacer crujir los huesos de sus manos, causando que los presentes traguen nerviosos.


    Oraah!- bramo una nueva voz alterando a todos pero en especial al Saiyan de cabellos blanco cuando una anormal cantidad de poder mágico invadió sus sentidos.


    Una gran sacudida afectó todo el barco mientras el agua se colaba derribando a la mayoría, reaccionando por instinto el ojiazul voló fuera del camarote notando como el navío era empujado por el agua de regreso a tierra firmé.


    Una serie de gritos se hizo presente algunos preguntándose qué pasaba, otros solo por el repentino movimiento y una última pero la que más curiosidad le causó fue un "Y tenías qué arrastrarnos a nosotros también"


    -¡¿Qué ha pasado?!-


    -¡Un barco se ha adentró en la tierra!-


    Al final el barco termino estrellándose más allá del puerto alertando a todos los habitantes de la zona. Lucy no la tenía mejor, después de salir del barco gracias al singular gato no lograron avanzar demasiado ya que al felino se le había acabado el tiempo en el que podía usar sus alas cayendo al mar. Quizás fue un golpe de suerte que sus llaves se encontrarán a escasos metros.


    Regresando a la superficie la joven rubia reveló ser una maga de espíritus celestiales, dicha magia que permite al usuario invocar seres de otro mundo para ayudarlos en combate.


    Invocando al espíritu celestial de acuario, siendo para sorpresa de Happy una sirena de cabellera azul claro, una diadema de oro con una perla azul en la frente. La parte superior de un bikini azul cubría sus pechos y una larga cola de pez azul. Cabe destacar que a la "Portadora del agua" no le agradaba mucho su invocadora. Cumplió la demanda no sin que antes su ataque se llevará de corbata a Lucy también.


    Cerrando los ojos la maga celestial espero el inminente choque de su cuerpo contra cualquier cosa, incluso oraba que se estrellara contra la arena. Un ligero golpe en el costado derecho le detuvo, pero le extraño que no le doliera, además ¿desde cuándo el suelo se siente tan cálido?


    -¡Wow! Eso estuvo cerca...- pronunció la voz de una persona con la que había familiarizado en las últimas horas -No sabía que tenías el poder suficiente para provocar grandes olas.-


    Abriendo los ojos un par de orbes azules le regresaban la mirada, era Dante quien la sostenía con un brazo en la espalda y otro por debajo de las piernas. Confundida volteó la mirada de izquierda a derecha sin ver nada inusual, salvo las demás mujeres quienes huían al parecer ya estaban libres del hechizo, por curiosidad o instinto bajó la vista aterrándose con lo que vio.


    Ellos estaban volando, a una altura del suelo lo suficiente para romperse las piernas. Soltando un pequeño gritó sus brazos se envolvieron en el cuello del Saiyan pegándosele más.


    -(Rayos, quizás le tenga miedo a las alturas.)- razonó el Saiyan descendiendo tranquilamente hasta que sus pies tocarán el suelo.


    -¡Mocosa!- llamó la misma voz que empujó el barco -No me llames por un tiem...-


    La sirena nunca terminó la frase para curiosidad de su invocadora, Aquarius llevó su mano derecha cubriendo su boca mientras sus ojos reflejaban incredulidad.


    -N-no puede ser... Acaso tu... Por fin te conseguiste un novio niña.- concluyó con una sonrisa burlona sacándole una gota de sudor en la nuca.


    -(Tanto drama solo para decir eso...) No somos novios señorita.- respondió el albino frunciendo el ceño.


    -Oh, ya veo. Ya decía que esta mocosa nunca podrá tener uno.- comentó el espíritu celestial consiguiendo un gruñido de indignación de su invocadora -De cualquier manera, no me llames por un tiempo. Me iré de vacaciones con "mi novio"-


    Lucy solo apretó los dientes no hacía falta que remarcara eso último.


    -¿Y ustedes qué están haciendo?- preguntó de manera pícara el gato, provocando que ambos se voltearan a ver dándose cuenta de cómo seguían. Ambos terminaron sonrojándose, y con rapidez Dante puso en el suelo a Lucy -Ustedes se gussstan.-


    -¡Cállate estúpido gato!- gritaron los dos.


    Liberando un suspiró el peli blanco sugirió regresar con el joven peli rosa para comprobar que estuviera bien. Tanto Happy como Lucy estaban de acuerdo y con eso decidieron acercándose al estrellado barco, al llegar al lugar encontraron a Natsu encima del barco con la mirada más sería que alguno de ello haya visto. Mientras Salamander y sus subordinados estaban a escasos metros de él.


    -¿Eres un mago de Fairy Tail?- preguntó aunque Salamander no se molestó en responder solo mandó a dos de sus hombres sobre Natsu.


    Lucy se encontraba más que lista para ayudar pero la mano del ojiazul se situó en su hombro deteniéndola. Quitándose el abrigo revelando un chaleco negro con bordes dorados, el peli rosa soltó un manotazo dejando fuera de combate a los bandidos, todos se quedaron con la boca abierta, no por el golpe, sino más bien por la marca ubicada en su hombro derecho.


    -¡Mi nombre es Natsu, y soy miembro de Fairy Tail...!- exclamó dejando boquiabiertos a los miembros de la tripulación y a Lucy -¡Y esta es la primera vez que veo tu cara!-


    -¡E-esa marca...!-


    -¡Está diciendo la verdad, Bora-san!-


    -¡Idiota, no me llames por ese nombre!- grito el falso mago de Fairy Tail, todos los bandidos se pusieron nerviosos.


    -Ya lo recuerdo...él es "Prominence Bora" quién pertenecía al gremio de "Titan Nose", pero fue expulsado por usar su magia de manera indebida.- explicó Happy sin apartar la mirada.


    -No sé si eres una buena o mala persona... ¡Ni me importa!- bramo el mago con una mirada de pocos amigos -¡No te perdonare por usar el nombre de Fairy Tail!-


    -¡¿Y eso qué me importa?! ¡No eres más que un estúpido niño!- gritó Bora al disparar una llamarada al ojinegro, para el horror de Lucy.


    Dante y el gato se mantuvieron imperturbables.


    -¿Eso es todo? No puedo creer que seas un mago de fuego.- comentó una voz dentro de las llamas, causando que los ojos todos incluso el peli blanco se abrieran a mas no poder -Nunca había probado un fuego tan malo y débil como este.-


    En medio del fuego se encontraba Natsu sano y salvó, pero lo más extraño era que ni él o su ropa parecían siquiera afectados el inmenso calor. Pero eso quedó en segundo plano cuando el peli rosa tomó un poco del fuego con su mano para después comérselo cual algodón de azúcar.


    -(Increíble, se está comiendo el fuego... Y yo creía que ya lo había visto todo.)- para Dante eso era increíble, el ya conocía razas con capacidades únicas como la regeneración de los Namek o los Majin. Pero nunca había visto una persona que se comiera directamente algún elemento, será una capacidad única de él o pertenecerá a una raza específica.


    -Gracias por la comida, idiota.- comentó el miembro de Fairy Tail con una sonrisa burlona, pequeñas líneas de humo salían de su cuerpo mientras se limpiaba la boca con el dorso de la mano.


    -Pero... Pero... Pero... ¡¿Quién demonios eres tú?!- exclamó el mago de fuego, mientras el cómo sus secuaces veían a Natsu con miedo más que palpable.


    -Natsu es inmune a la magia de fuego.- informó el gato con una mirada oscura


    -Ahora que he comido... ¡Siento como vuelve todo mi poder!- el aire empezó a arremolinarse a su alrededor en dirección de su boca mientras sus mejillas se expandían.


    -¡Allá va! ¡Karyū no Hōkō! (Rugido del Dragón de Fuego)- llevando las manos frente a su boca, un círculo mágico de color rojo se formó. Liberando una larga llamarada que terminó convirtiéndose en una gran bola de fuego la cual dejaba el ataque del peli azul en vergüenza.


    El efecto fue inmediato, todos los bandidos terminaron derribados y chamuscados a excepción de Bora quien en el último segundo creó un cúmulo de fuego para salir del rango del ataque.


    -¡Bora-san! ¡Ya había escuchado hablar antes de este chico!- hablo con esfuerzo uno de los bandidos, al parecer el que fue menos afectado por el ataque -Cabello rosa y una bufanda de escamas, no puedo equivocarme... Es el verdadero...-


    -Salamander...- terminaron en sincronía Dante y Lucy.


    -¿Qué tipo de habilidades son esas? Jamás vi algo parecido.- preguntó el Saiyan de cabello blanco al ver como las manos de Natsu se rodearon de fuego, antes de lanzarse directo sobre el mago farsante.


    -Pulmones de dragón para respirar fuego, escamas de dragón para disolver fuego y garras de dragón para atacar con fuego.- utilizando llamas en los pies para impulsarse el mago peli rosa se elevó hasta quedar a la altura de Bora entregándole una sólida patada en la mejilla, precipitándolo hasta chocar con una casa -Es una magia que originalmente fue creada para combatir dragones.-


    -¡Hell of Providence! (Infierno de Providencia).- atacó el peli azul disparando un rayo de fuego, que destruyó varios edificios en línea recta. Solo para ver con horror como el verdadero Salamander ni se inmutó.


    -Magia de Dragón Slayer (Asesinó de Dragón), Igneel se lo enseñó a Natsu.- concluyó el gato mientras todos veía como el farsante harto de que la pelea duro demasiado, lanzó una gigantesca bola de fuego. Solo para que el Dragón Slayer la detuviera sin ningún esfuerzo antes de comérsela.


    -Podría Seguir así todo el día ¡Grandísimo idiota, voy a rostizarte como un pollo a la plancha!- comentó el peli rosa asustando al mago de fuego púrpura.


    El fuego se arremolinó en la mano derecha de Natsu cuando el selló mágico hizo acto de presencia, flexionando las rodillas dio un gran salto en dirección al farsante.


    -¡Karyū no Tekken! (Puño de Hierro del Dragón de Fuego).- sentenció el mago de Fairy Tail como la figura de un dragón rojo se formó a su espalda. Chocando su puño en el rostro de su oponente, Bora solo podría gritar como una niña atravesando varios edificios deteniéndose solo cuando chocó contra el campanario de la ciudad.


    -Creó qué te equivocas Natsu, rostizar y hacer a la plancha son dos cosas distintas.- corrigió Happy.


    -Increíble... Increíble, pero... ¡Está exagerando!-


    -Ah genial... Acabó destruyendo todo el puerto (aunque no soy quien para quejarme... Yo he destruido montañas... Y casi destruyó un planeta una vez.)- se recriminó el ojiazul. Después de todo el tener tanto poder puede ser un inconveniente en ciertas ocasiones.


    -¡Aye!


    El sonido de múltiples pasos metálicos llamó la atención de los jóvenes y el gato, era el ejército que llegaba a toda prisa. Por desgracia para Lucy solo logró distinguir un borrón blanco y otro rosa, antes de ser cargada al estilo nupcial de nueva cuenta por el albino.


    -¡Maldición, tenemos que irnos!- gritó el verdadero Salamander corriendo frente a ellos, con Happy volando a su lado.


    -¡¿Por qué tenemos que huir nosotros también?!- fue la queja de la maga celestial.


    -Dante nos contó que querías unirte a nuestro gremio…- los ojos de Lucy se agrandaron antes de ver de reojo al joven extraterrestre.


    -Habías dicho que era uno de tus sueños ¿no es así?- le respondió con una sonrisa sin dejar de correr.


    -¡Claro!- gritó con renovada fuerza sujetándose firmemente de Dante.


    Hoy fue uno de los días más raros en la vida del patrullero del tiempo, había conocido a las personas más singulares que se podría imaginar, salvó a varias personas de tener un destino peor que la muerte. Observó una batalla con cierto nivel destructivo, y ahora emprenderá un viajé con un par de inusuales magos. Todo sin dejar de preguntarse con una sonrisa ¿qué clase de nuevas aventuras le esperan en este singular mundo?


    X-XX-Fin-XX-X


    -¡Hola soy Goku! Después de varios eventos nuestro patrullero del tiempo se dirige a un gremi...- habló un chibi peli negro hasta que una figura hizo acto de presencia interrumpiéndolo.


    -¡Oye espera! ¡¿Quién eres tú?!- gritó una chibi Lucy apuntando acusadoramente a ojinegro -¡Se supone que yo tengo que presentar el siguiente capítulo!-


    -¿Uh? Hola mi nombre es Goku, tú debes ser Lucy ¿verdad?- respondió despreocupadamente, haciendo a la chibi rubia suspirar.


    -Sabes que mejor olvídalo y presentemos el siguiente capítulo-


    -En el próximo capítulo de Fairy Tail Xenoverse:


    "El Día a Día en la Vida de un Mago"


    -Espérenlo con ansias- termino el peli negro al alejarse volando.


    -¡Oye espera, no me dejes aquí!- grito chibi Lucy intentando alcanzarlo


    X-XX-XXX-XX-X


    Bueno este el segundo capítulo, sé que no hubo mucha acción (tipo Dragon Ball) y posiblemente tampoco en el siguiente. Todo esto es solo la introducción de mi OC al mundo de Fairy Tail.


    Aclaraciones:


    En el manga los secuaces de Bora si usan armas.


    Reviews:


    Gabe:

    Gracias por desearme suerte. La verdad nunca espere que el primer comentario que tendría fuera de un gran escritor como tú. Prometo esforzarme sempai.


    Esperó y les haya gustado, sayonara.


    PD: Y si se puede déjenme un review por favor.
     

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