Misión A El camino correcto | Solcito

Tema en 'Naruto World' iniciado por Belgium, 24 Ene 2018.

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  1. Autor
    Belgium

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    -se quita el polvo-
    Iba a re subir el anterior post, pero terminaré metiendo cambios. Ya volví bien(?) -se va a escribir-

    Fichas:
    Bari Mikazuki.
    Akari Narukami.
     
    Última edición: 18 Mar 2018
  2. Autor
    Belgium

    Belgium Finish it. Moderador

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    Guardar un secreto, implicaban consecuencias y aquello era lo que Akashiro Narukami empezaba a padecer. Tras los sucesos de la extinción de Otogakure y el secuestro que padeció en aquel evento, la albina empezó a tomar una distancia palpable para ojos de cualquier extraño que podía apreciar el rostro desmotivado de la jinchuuriki, aparte que la energía por la que se caracterizaba, empezaba a mermarse de manera alarmante; más de uno pensaría que se trataba de efectos secundarios por lo vivido en la guerra, pero quienes conocían a mayor profundidad a la joven, sabían que había algo más que no quería expresar, y cierto mandatario era quien más se percataba de ello.

    La mirada acongojada del Mikazuki se perdió en un punto de su oficina, meditando sobre la actitud de Kyuuketsuki los últimos días y más que nada, sobre el hecho que esa misma mañana ella se había apartado de manera brusca al ser abrazada por él. El albino estampó su puño sobre su escritorio, deslizando sus dedos por su cabellera en señal de exasperación, ¿qué podía hacer? ¿Qué podía pensar? ¿Qué palabras podía utilizar para que Solcito le explicara sobre su estado anímico? Risho no podía evitar de embargarse de pensamientos negativos por su relación, preguntándose si había hecho algo malo, si Akashiro quería decirle algo que no podía; el ANBU llevó su rostro sobre sus manos, tratando de llegar a alguna respuesta aunque sus cavilaciones se vieron interrumpidas por el sonido de alguien tocando la puerta.

    —Puede pasar —respondió Copito mientras curveaba sus labios de manera educada, no debía dar la impresión de un líder confundido y menos en la situación en la que se hallaba Iwagakure no Sato. Empero, aquel rostro amigable se desvaneció en el instante que su mirada violácea se posó en la anatomía de la portadora de la bestia de cuatro colas—... Sabes que puedes entrar sin autorización —musitó el albino de manera casi inaudible para asentimiento de la kunoichi.
    —Necesito partir a Kirigakure —pronunció Narukami para perplejidad del mandatario.
    —Nuestra situación es delicada, Akashiro. Y nadie mejor que tú, sabe lo peligroso que es dejarte partir con el antecedente de hace poco —replicó Genkishi, tratando de recomponerse y adquirir la actitud de su cargo para lidiar mejor con el ambiente.
    —Ser jinchuuriki no implica quedarme encerrada en la aldea —comentó la ANBU, clavando la mirada al suelo—. Solo partiré por unos días y volveré lo antes posible, además debo actualizarme con la última información que Shi haya podido recolectar sobre mi clan.
    —Podría enviártelo por una carta.
    —Sabes que así no funcionan las cosas. —
    Cierto ceño fruncido se pinceló en las facciones del Nidaime que tras unos segundos de silencio, optó por suspirar y dirigir una mirada de soslayo a la manipuladora de sangre que se encogió en su sitio.
    —De acuerdo, mientras me mantengas informado sobre tu posición... Solo me preocupas, ¿si? No quiero que te suceda nada malo. —Las últimas palabras del mandatario estremecieron a la rocosa que asintió ante lo dicho por Risho, el mismo que estaba por preguntar a la albina si tenía algo más por decirle aunque sus intenciones se quedaron en el aire debido a que Kyuuketsuki no tardó en retirarse del lugar—... En serio, ¿qué te sucede? —Inquirió el venenoso que no tardó en dirigirse hacia su secretaria, ordenando que llamara a Bari quien no tardó en mostrarse delante del Tsuchikage.

    —¿Me estás pidiendo que vigile a tu novia? —El asombro no se desvanecía del rostro del Mikazuki mayor, a pesar que al inicio realmente había pensado que la solicitud de Genkishi se trataba de una mera broma.
    —Actúa extraño, además que su previo secuestro me sigue dando vueltas —pronunció el de orbes amatistas que enarcó una ceja al ser observado por el casanova.
    —Es más que eso, ¿no?
    —Solo es una orden para resguardar la seguridad de Akashiro como jinchuuriki, Bari...
    —¿Desde cuándo te interesa que sea la portadora de la bestia de cuatro colas? —
    Un silencio incómodo se apropió del ambiente, silencio que fue roto por Mordred que simplemente suspiró con pesadez—. Mira Risho, entiendo que atraviesen por problemas y yo igual conozco la bomba de energía que es Akashiro, energía que brilla por su ausencia desde hace tiempo atrás; la vigilaré a la lejanía y intervendré si así lo veo necesario, pero creo que deberías intentar hablar con ella por más que parece que no pueden entablar una charla.
    —Eso intento.
    —Una conversación es entre dos personas.



    [. . .]


    Así como de fugaz fue el pedido de Narukami de partir a la Aldea Oculta entre la Niebla, de igual forma fue rápida su partida sin siquiera brindarle oportunidad alguna a que Genkishi pudiera despedirse de ella, hecho que produjo una sensación de malestar en el más alto aunque por otro lado, Noctambulo pudo observar con confusión cómo Solcito se deshacía en llanto mientras se alejaba de Iwagakure; definitivamente estaba siendo testigo de un asunto bastante delicado y desconocía en qué terminaría todo aquello. Bari sacudió su cabeza de lado a lado, priorizando su función como escolta oculto de la manipuladora de sangre que se hallaba en tan mal estado emocional como para si acaso notar que el portador de Akumu se encontraba siguiéndola de cerca, aunque aquello facilitaba la tarea del Mikazuki.

    Empero, su pequeña misión empezaría a entorpecerse apenas ambos albinos posaran sus pies dentro de Kirigakure no Sato y dicho y hecho, Mordred chistó con cierta frustración al percatarse que no podía ir más allá de lo que podría sortear de la seguridad del clan Kaguya, no podía arriesgarse en revelarse y empeorar la situación entre Risho y Akashiro, por lo que no tenía mayor opción que recolectar información en lo posible y esperar a que Kyuuketsuki decidiera retirarse del hogar de Shigeki; el mismo pelirrojo que observaba con mayor preocupación el estado físico y anímico de la menor que ni bien había adentrado su anatomía dentro de la torre, no pudo contener más el llanto que llevaba guardando consigo desde hace meses, desgaste emocional que empezaba a carcomerla desde lo más profundo de su ser ante la culpa que la asfixiaba, no solamente el hecho que seguía ocultando sobre su enfermedad a su novio, sino que comenzaba a rechazarlo por el embargamiento de emociones negativas que acumulaba dentro suyo.

    —Como te dije la última vez, Solcito. Toda prueba que necesitaba de ti, ya la poseo y no requiero nuevas muestras como para que busques excusarte en ello para venir aquí —reprochó Cachos para sollozo de Narukami, la misma que se sobresaltó en su lugar al sentir cómo Hades deslizaba su mano sobre su cabellera—. Si necesitas consejos, puedes buscarme y decirme que los necesitas; no más mentiras, Akashiro… Entiendo que con el tiempo es más difícil que quieras sincerarte con el Niño, pero mientras más alargues la situación, será peor para los dos. Puedes tomarte unos días de descanso en mi hogar, no te lo voy a negar.
    —Lo siento…
    —Así como estás asustada, Risho debe estar confundido y eso lo embarga de temor también. Y más aún que hace poco sufriste un secuestro, así como tienes miedo de perderlo, él igual a ti; espero tus pequeñas vacaciones sirvan como reflexión y así hablar con él, creo que cada uno está llegando a su límite y si explotan, solo habrán consecuencias negativas. ¿De acuerdo?
    —Sí, lo entiendo.
    —Aunque tal vez no me vendría mal unas nuevas pruebas, por lo menos para saber si ha habido algún cambio —
    agregó el pelirrojo que curveó sus labios a la vez que despeinó a la fémina—. Todo estará bien.
    —Me gustaría escuchar eso de Risho.
    —Lo escucharás, cuando hables con él. Pero no pensemos en eso por ahora, descansa y hablaremos de ello cuando vuelvas a Iwagakure en unos días.



    Alguien que me dé pase, porfi ;3;
    Pronto iré a hacerme un baño de florecimiento que ya mi mala suerte no es normal(?) -revive de la fiebre de 3 días-
     
  3. C. Underwood

    C. Underwood Just wild beat communication Moderador

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  4. Autor
    Belgium

    Belgium Finish it. Moderador

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    A pesar que sus breves vacaciones debían de servirle como una etapa de reflexión, ciertamente Narukami era distraída debido a pequeños paseos con el pelirrojo así como también las payasadas de Kani que junto a Yung, se encontraban unos días en Kirigakure para compartir tiempo de caridad con Cachos que no cabía en su gusto al tener al lado a su forzada familia; la albina no podía evitar curvear sus labios al apreciar cómo Kaguya y Leclair avanzaban en su relación, hasta reía ante la bipolaridad de la de cabellera pastel respecto a aceptar los mimos que le prodigaba el ANBU, que a pesar de no ser una pareja constituida de manera oficial, vaya que parecían un matrimonio consolidado. Akashiro dirigió su mirada violácea hacia el vasto atardecer, preguntándose cómo se encontraría Risho y cuánto debía de sentir su ausencia, más aún por el hecho que la jinchuuriki se había abstenido de mantener una comunicación directa con el Nidaime que debía conformarse con los informes de Bari y hasta los mensajes de Shigeki sobre que todo estaba bien; la manipuladora de sangre sacudió la cabeza de lado a lado, chocando sus palmas contra sus mejillas a manera de despabilar y no hundirse en sus pensamientos.

    —Tía —pronunció Yung para perplejidad de Solcito que ni se había percatado en qué momento el menor se había librado de los brazos de sus padres para dirigirse donde ella. Kyuuketsuki atinó a sonreír amplia además de abrir los brazos, gesto que incentivó a que el heredero Kaguya la abrazara aunque una de sus manitos se dirigió hacia la cabellera de la mayor que parpadeó ante la acción del pequeño—. Rojo.
    —¿Rojo? —
    Inquirió Narukami que dirigió sus orbes hacia el mechón que estaba entre los dedos de Yung, percatándose que parte de su cabellera empezaba a adquirir un tono rojizo—... ¿Qué?

    La albina no tardó en dirigirse hacia Hades que ni bien se percató de aquella particularidad, se dirigió a toda prisa hacia el laboratorio que poseía en los pisos subterráneos de la torre de su clan. Nuevamente las tomas de muestras empezaron para la portadora de la bestia de cuatro colas, la misma que observaba perdida hacia algún punto del techo, cuestionándose sobre su estado, aunque lo que más atravesaba por su cabeza era el hecho que no podía ocultar más sobre lo que sucedía al Mikazuki que se percataría de inmediato que algo extraño sucedía al solo mirarla.

    —Creo que es la señal suficiente para que platiques con él, Solcito —pronunció Shigeki, extrayendo la última jeringa de sangre que requería.
    —Lo sé... —musitó la joven que abandonó su posición acostada para poder sentarse—. ¿Tal vez debería cubrir mi cabello con una gorra? Sé que en parte es verdad, pero tampoco quisiera que Risho crea que se lo digo porque estoy acorralada.
    —Como mejor te convenga, después de todo, eres quien más sabe que la charla entre ambos será delicada.
    —¿Podría ser escoltada a casa por Shi? No quisiera interrumpirte en tu tiempo de caridad con Kani y Yung, además no he tenido tiempo para que mi primo me informe sobre los movimientos de mi clan por el País del Agua —
    solicitó la albina, recibiendo un asentimiento de parte del huesudo.
    —Partirán al amanecer, Shi volverá en la noche por una misión que le encargué. Por ahora te aconsejaría que la dosis de sangre de Risho que poseas contigo, la utilices en casos de emergencia; no debo examinar una muestra para percatarme que te están quedando cortas para aliviar tu sintomatología —ordenó el pelirrojo.

    A pesar que Akashiro deseaba fervientemente que el tiempo avanzara lento, y aquello le ayudara en preparar sus palabras de explicación hacia su pareja, ciertamente sentía como si hubiera amanecido en un parpadeo. La fémina se frotó el puente de la nariz, aparte de sus párpados debido a su carencia de conciliar el sueño, por lo que era claro el agotamiento que se pincelaba en sus facciones pero no por eso se quedaría en cama. Kyuuketsuki no tardó en levantarse y alistarse para regresar a Iwagakure, tomando entre sus manos una gorra que no tardó en colocarse, enrollando su cabellera dentro de ella.

    —Akashiro Sama —pronunció Delirium ni bien divisó a su prima, aunque no pudo evitar observarla con extrañeza por el accesorio que portaba en la cabeza.
    —Shi, ¿hay información que deba saber? —Inquirió Solcito para negación del Narukami mayor—. Lástima... Imagino que Shigeki te informó que me acompañarás a mi hogar.
    —¿Aunque sea alguien no deseable y hasta Risho prohibió mi entrada? Claro, con mucho gusto —
    respondió el albino con sarcasmo para gracia de la de menor estatura que giró sobre su eje para así impulsarse y lanzarse en brazos de Hades que correspondió el gesto.
    —Todo estará bien, ¿de acuerdo? —Comentó el pelirrojo para asentimiento de Akashiro, la misma que rió al escuchar a Kani exclamando sobre un abrazo familiar.

    Ambos manipuladores de sangre no tardaron en posicionarse en la entrada de la aldea, aunque antes que Delirium pudiera dar otro paso más, el dúo de gemelas que hace poco había acogido junto a Biel, prácticamente se treparon cada una en senda pierna para fastidio del sádico que antes que si acaso pudiera resondrar a sus hijas adoptivas, recibió un golpe del moreno Kaguya, desatando otra pelea matrimonial como le gustaba decir a Solcito; tras unos minutos y una promesa de regreso rápido de parte de Shi, el dúo de cabellos níveos pudieron salir de Kirigakure para así dirigirse hacia Iwagakure.

    Así como los Narukami se trasladaban por el campo, Bari los seguía de manera cuidadosa, alegrándose que por fin tuviera movimiento que hacer y no solo estar mirando a la lejanía el desenvolvimiento de Akashiro. La portadora de la bestia de cuatro colas se mantenía en óptimas condiciones para alivio de Delirium que de igual forma mantenía sus orbes sobre su familiar, después de todo, sabía a grandes rasgos que su salud últimamente estaba mermando pero desconocía la magnitud del problema; de todas formas, los albinos mantuvieron el ritmo en el camino hasta el momento que un fuerte mareo embargó a Solcito que decidió detenerse, arqueando su cuerpo por las arcadas y debido a aquellos movimientos, la gorra que traía consigo terminó cayendo sobre la superficie.

    —¿Tienes activa la línea sucesoria? —Cuestionó Shi con incredulidad, aunque le bastó olfatear al aire para saber que el tono rojizo del cabello de Akashiro no se trataba de sangre albergada.
    —... Lo siento —musitó la menor para confusión de Delirium, emoción que compartía con Mordred que observaba incrédulo la escena a la lejanía—. Quise mantenerlo en secreto para no preocuparte.
    —Tus palabras empiezan a angustiarme, Akashiro Sama.
    —Estoy enferma, Shi —
    pronunció Kyuuketsuki sin dudar—. Shigeki y Kozue están tratando de saber de qué se trata.
    —... ¿En serio? —
    Inquirió el sádico para asentimiento de la menor, la misma que se sobresaltó al sentir las manos de su primo sobre sus hombros—. ¿Puedes controlar la línea sucesoria?
    —¿Eh? Sí, no tengo problema con ello.
    —Es extraño... Pensé que perdían la capacidad de manejarlo —
    murmuró Delirium.
    —... ¿Sabes algo?
    —Akashiro Sama, ¿acaso no recuerdas que Mizuki se encuentra enferma y perdió la línea sucesoria? Además, ella no es el único caso existente, bueno... Es la única viva, sí, pero no es la única que padeció ello.
    —¿Se relaciona al clan Narukami?
    —Entiendo que no lo pudieras relacionar, no estabas inmiscuida en esos asuntos. Pero sí, es muy probable que se trate de lo mismo que aqueja a todo miembro del clan que no sea un Narukami puro.
    —¡¿Entonces existe un remedio para eso?! —
    Exclamó la ANBU con entusiasmo, aunque terminó bajando la mirada al observar cómo el varón negó con la cabeza.
    —Desconozco la información de manera detallada, pero nuestro abuelo se deshacía de cada impuro cuando revelaban síntomas.
    —¿Existe alguna fuente donde figure sobre lo que me estás diciendo?
    —En la isla de nuestro clan, seguramente... Un momento, no estarás pensando...
    —Es mi única alternativa, Shi. Si existe una manera de apoyar a Shigeki y Kozue, además de entender qué sucede, podría ser útil.
    —... Tienes miedo de morir, ¿no? —
    Musitó el mayor, el mismo que suspiró al ver cómo su prima desviaba la mirada y hasta ignoraba sus últimas palabras—. No tenemos el suficiente poder para enfrentar la situación si se torna complicada.
    —Solo nos infiltraremos y saldremos, ante cualquier exposición, nos retiramos. Es una orden, Shi —
    pronunció la fémina con autoritarismo para suspiro resignado del sádico.
    —Como ordene, Akashiro Sama.


    NoirExorNoirExor
    VENGA USTED(?) -rueda-
    Wells, a rushear -se trona los nudillos- Tengo toda la noche libre(?)
     
  5. NoirExor

    NoirExor "Albino-master" Moderador

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    Pase(?) Porque... porque se puede(?) BelgiumBelgium
    Hora del rush :D
     
  6. Autor
    Belgium

    Belgium Finish it. Moderador

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    Noctambulo vaciló por un instante si debía de informar sobre la decisión improvista de Akashiro de introducirse en terreno Narukami, aunque tampoco debía de precipitarse en alarmar al Nidaime ya que por lo que estaba escuchando, existía la opción de retirarse ante un inminente peligro. De todas formas, Bari decidió meditar por unos segundos sobre su proceder en su misión de escolta, concluyendo que no notificaría nada a Risho a menos que fuera del todo necesario, además que poseía el conflicto sobre si decirle a Genkishi sobre la salud de Kyuuketsuki; Mikazuki atinó a suspirar y despeinarse con ligereza, definitivamente se había metido en un asunto delicado que a pesar que en el fondo sabía que debería decirle al Tsuchikage, por otro lado, sentía que la jinchuuriki era quien debía hablar sobre el asunto. Mordred solo pudo suspirar.

    La información brindada por Shi inyectaba nuevas energías en Akashiro que ignorando todo malestar posible que la aquejara, se trasladaba a su máxima capacidad posible con tal de llegar lo más pronto posible a la costa de donde tenía que zarpar en dirección a la isla del clan de manipuladores de sangre. La albina sonreía radiante, aferrándose de la nueva esperanza que ahora poseía, ¿por qué no había pensado antes que se trataba sobre su clan? Aunque por otro lado, no pudo evitar fruncir el ceño con ligereza al recordar las palabras de su primo sobre que Ayari se deshacía de todos los impuros, ¿acaso se hubiera deshecho de ella también al caer enferma? ¿Seguirían habiendo otros Narukami con su misma condición? Diversos pensamientos empezaban a embargar la mente de Solcito, preguntándose sobre la pureza de sangre de Amaya, y el hecho que existía la posibilidad que Shi igual enfermara en algún momento; Akashiro sacudió la cabeza de lado a lado, así como también estampó sus palmas sobre sus mejillas con fuerza para despabilar, no debía preocuparse por situaciones que no poseía frente a sus ojos. Por ahora, debía resguardarse a sí misma, y una nueva meta que iba a imponerse, hallar otros miembros de su familia que padecieran de lo mismo.

    —¿Cómo zarparemos a la isla? —Cuestionó Narukami, colocándose a la altura de la carrera de su primo.
    —Como Shigeki me envía a misiones alrededor del país, terminó brindándome una embarcación pequeña para mi traslado —respondió Delirium con simpleza—. Es lo suficientemente amplia para que quepamos los dos.
    —Perfecto —
    comentó la de mirada violácea con entusiasmo.
    —El barco lo dejé por donde vine de mi última misión, tendremos que rodear la costa por cierto trayecto hasta que podamos zarpar hacia la isla. Aún no soy un gran navegante así que me perdería si intentamos partir desde ese punto, es mejor que salgamos de un lugar seguro.

    Ambos albinos siguieron con el trayecto aunque esta vez Shi era quien lideraba debido a su conocimiento del País del Agua, y más aún por el hecho que era el único que conocía dónde se hallaba su embarcación. Por su lado, Bari buscaba mantener el ritmo sin si acaso brindar una pista de su presencia, aunque era ciertamente complicado debido al rango que compartían pero para ventaja del Mikazuki, poseía experiencia en el bolsillo y al parecer el dúo Narukami se hallaba demasiado ensimismado en coordinar como para prestarle atención. Los minutos y horas pasaban hasta el momento que Delirium se detuvo en un pequeño poblado donde no dudó en introducirse, siendo saludado por distintos aldeanos para perplejidad de Solcito que atinó a sonreír, siendo testigo del cariño que los civiles parecían prodigar por Shi y aquello la reconfortaba, realmente su primo había logrado encontrar un lugar al que pertenecía.

    —Shi Kun, ¿tan pronto volviste? —Cuestionó un hombre de edad, varón bonachón que no dudó en dar palmadas fuertes en la espalda del sádico.
    —Me surgió un pequeño trabajo —respondió el albino con educación, dirigiendo sus rubíes hacia la menor.
    —Pensé que estabas casado con Biel Kun, ¿han roto y ahora decidiste reemplazarlo por una jovencita?
    —¡¿Huh?! ¡Es mi prima! —
    Exclamó Delirium, provocando que el anciano riera de manera sonora.
    —Akashiro Narukami —se presentó la hiperactiva para perplejidad del mayor.
    —La jinchuuriki de la Roca, qué sorpresa. —El hombre sonrió amplio—. Tu embarcación se encuentra donde lo dejaste, Shi Kun. Aunque creo que tengo información que te interesará más que tu amado barco.
    —¿Sucedió algo en mi ausencia, Ryuji?
    —Sabes que soy un viejo hombre de mar y debido al afecto que te tengo además de la mano que me brindaste hace un tiempo, decidí colaborar contigo sobre rumores de tu clan en este país. Según conocidos míos, otros jóvenes marineros que zarpan por el océano, hay ciertos cuchicheos bastante interesantes —
    comenzó el de tercera edad para atención del dúo—. Veo que a tu prima le interesa escuchar.
    —Akashiro Sama es la heredera del clan Narukami —
    explicó Delirium para sorpresa del bonachón.
    —Yo fui quien le pidió a Shi que recolectara información del clan, debido a los problemas que estuvieron causando por una temporada.
    —Entiendo... Pues esta vez no están causando problemas, pero sí extrañezas —
    continuó—. Tengo entendido cada quincena o día por mes, se han divisado grupos de albinos enmarrocados y siendo liderados por una mujer, pero después no se sabe más de ellos a excepción de la fémina que vuelve a repetir el patrón tras el tiempo que he dicho.
    —¿Cómo saben que se trata del clan Narukami? Además de reconocer a esa mujer.
    —Creo que el hecho de encontrar sangre seca a los alrededores y olor pútrido a sangre, dice mucho. Sobre la mujer, solo sé que viste de manera tan llamativa como para que fuera olvidada tan fácilmente.
    —Es un asunto delicado —
    musitó Solcito, analizando qué debía de hacer: ¿Ir a la isla Narukami? ¿O investigar sobre lo dicho por Ryuji? La albina cerró sus párpados con fuerza—. ¿Aproximadamente cuando se cumplirá el ciclo para que se dé la aparición?
    —Según mis cálculos, entre hoy o mañana —
    contestó el jubilado para asentimiento de Kyuuketsuki.
    —Tendremos posibles cambios de planes, Shi —pronunció la menor—. Si encontramos a ese grupo, dirigiremos nuestra atención a ellos, y sino logramos hallarlos, seguiremos con el plan inicial.
    —¿Estás segura? Podría ser conveniente para nosotros que un grupo de nuestro clan esté fuera de la isla.
    —Pero podrían lastimar tu hogar, Shi —
    replicó Akashiro, riendo de manera ligera al apreciar cómo Delirium asentía con firmeza—. Entonces así procederemos.

    Ryuji no tardó en brindar la información necesaria al dúo Narukami, además de provisiones que posiblemente les sirviera en caso se apegaran a la idea original. Ambos empezaron a trazar estrategias tanto como para la primer o segundo plan, mentalizándose en el peor escenario posible y tras ciertos debates sobre cómo procederían con equis y ye situación, por fin decidieron zarpar hacia su destino. Les tomaría unas horas llegar hacia el lugar indicado, por lo que podían darse el lujo de descansar brevemente antes de adentrarse al verdadero peligro que implicaba inmiscuirse con el clan de manipuladores de sangre.

    —Me enferma tu complejo de heroína —comentó Kurai dentro de Akashiro, la misma que formuló un mohín aunque terminó sonriendo—. ¿De qué te ríes?
    —Digamos que en Otogakure no te importó darnos una mano.
    —Era por un buen común.
    —Excusas~ —
    canturreó Solcito para refunfuño de su personalidad alterna—... ¿No recuerdas nada similar sobre mi estado en otros Narukami?
    —Realmente no, es la primera vez que escucho sobre el tema. Nos excluían como en una especie de estrato superior, posiblemente por eso desconocemos del asunto.
    —¿Qué opinas, monito?
    —¿En serio me estás pidiendo una opinión respecto a tu clan demente?
    —Tú eres yo, yo soy tú, nos compete mutuamente nuestros asuntos —
    pronunció la albina, escuchando una risotada de parte de Kurai y el gruñido de la bestia de cuatro colas ante la burla de la segunda personalidad—. Además no creo que quieras que Kurai vuelva a ser nuestra mediadora.
    —Espero nunca más te dejes atrapar y nos coloquen un sello extraño. Sigo dándole vueltas a ese asunto, si sucedió una vez contigo, es posible que con otros portadores pueda pasar.
    —¿Estás preocupado, monito?
    —Claro que no, simplemente me molesta que los humanos sigan creyendo que poseen poder absoluto sobre nosotros. Aunque tú no estás tan mal, para ser una exhibicionista.
    —¿Eso es un halago?
    —Pfff, ya quisieras.
    —¿Podrían dejar de esparcir azúcar? Me provocan vomitar —
    interfirió el alter ego.
    —Bestia de cuatro colas, Kurai —llamó Akashiro para perplejidad de ambos al escuchar un tono serio de voz—. Posiblemente hoy pasaremos por una situación delicada y peligrosa, realmente no es como si nos lleváramos bien del inicio ni hasta ahora, pero la existencia de uno depende de los otros dos. Espero contar con ambos si la situación lo amerita.
    —Espero la recompensa sea lo suficiente para que colabore contigo, estúpida.
    —Ni creas que te brindaré mi poder, exhibicionista.
    —Me basta con que estén atentos.
    —Akashiro Sama, pronto llegaremos. Es mejor ir tomando medidas —
    comentó Shi, dirigiendo sus pasos hacia la heredera.
    —Entendido.


    NoirExorNoirExor
    Vamos~
     
  7. NoirExor

    NoirExor "Albino-master" Moderador

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    Here! tome su pase y continué(?) BelgiumBelgium
    :16:
     
  8. Autor
    Belgium

    Belgium Finish it. Moderador

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    Ambos albinos estaban por propulsar el barco con técnicas elementales de viento, aunque cierto presentimiento invadió a la heredera del clan Narukami quien decidió tomar un catalejo para así observar a los alrededores, percatándose de un navío que al igual que ellos, parecía dirigirse a la costa donde debían desembarcar. Shi se movió rápidamente hacia las velas para así bajarlas y evitar el desplazamiento del transporte, era mejor que se quedaran donde estaban hasta que fuera prudente acercarse y así tocar tierra; el dúo se agazapó por mero reflejo además de tomar un catalejo cada uno, observando con atención al embarque hasta que si acaso pudieran divisar alguna silueta que les permitiera saber si se trataban de aliados o enemigos. No pasaron más de unos minutos para que Solcito apretara la muñeca de Delirium que chistó ante lo que sus ojos presenciaban: Akari Narukami se hallaba en la proa del barco, aunque lo que había provocado aquel gesto en Akashiro fue el hecho que Empress mantenía su tacón encima de la cabeza de un varón de cabellera nívea con ciertos mechones azabaches, el mismo que se encontraba ensangrentado y hasta pronunciaba alaridos de dolor ante los azotes prodigados por la mujer.

    Tras aquel espectáculo, el dúo podía divisar diversas siluetas de albinos aunque la mayoría poseían cierta particularidad en el color de sus cabelleras, desde mechones azules hasta rubios pero lo delicado del asunto giraba en torno a que todos se hallaban con esposas en las muñecas, así como también se encontraban de rodillas y con las cabezas gachas; Kyuuketsuki no podía evitar parpadear con incredulidad ante lo que presenciaban sus ojos, los miembros de su clan se caracterizaban por mostrar lo peor de ellos mismos por más que fueran prisioneros de guerra, a menos que lograran inducirlos en un estado de obediencia bajo algún método pero por lo que veía, simplemente se hallaban atados de manos.

    —¿Qué está sucediendo? —Cuestionó la jinchuuriki, apreciando cómo el ANBU fruncía el ceño.
    —Es lo que te comenté antes de partir. Sé que existen casos de miembros de nuestro clan que pierden la capacidad de manejar la línea sucesoria, por ende, pierden sus personalidades alternas y son personas corrientes; sí, fuertes pero se humanizan y poseen temores como cualquier otro —meditó—. Si tienes mechones rojizos en tu cabello, y vemos que algunos de ellos igual, debo suponer que se tratan de miembros que no son Narukami netamente, familia que está enferma como tu.
    —... ¿Akari está encargada de deshacerse de ellos?
    —Es demasiado probable.
    —Debemos detenerla —
    pronunció Akashiro—. Si no poseen una doble personalidad que los controle, significa que pueden ser grandes aliados.
    —Sueñas demasiado, Akashiro Sama.
    —Esperaremos a que desembarquen para acercarnos, te colocaré un sello con el Hiraishin para trasladarnos de inmediato. No tenemos tiempo para desembarcar si es que queremos interceptarlos.
    —Entendido. Dudo que haya venido sola, tendremos que observar con atención cuántos enemigos tendremos que derrotar para cumplir el objetivo.


    Delirium logró contar un total de cinco enemigos, siendo Akari la de mayor nivel o eso imaginaban, ya que por el carácter orgulloso de Goddess, no era difícil imaginar que sus acompañantes debían de hallarse alrededor de su rango aunque era más que seguro que era la más fuerte entre el quinteto. Por otro lado, Solcito anotó mentalmente quince miembros de su familia además del muchacho al que Empress se había divertido en torturar; mujer escultural que se encontraba dando órdenes a los otros Narukami para que lograran desembarcar y así dirigirse hacia un lugar específico, sitio el cual utilizaban para deshacerse de todo manipulador de sangre impuro por indicación del líder del clan.

    —Apresúrense, escorias. No quiero perder más del tiempo necesario en ustedes —espetó Freya quien sonreía amplia al apreciar la incertidumbre y hasta temor en los rostros de sus familiares, era bastante divertido cómo al perder lo retorcido de su ser, pasaban a ser simples personas que poseían temor a la muerte—. Y llévense al que se atrevió a desafiarme —agregó, alejando de una patada al Narukami que minutos atrás había torturado.
    —Q-¡Querido! —Balbuceó una fémina que se apresuró en acercarse al herido, rodeándolo con sus brazos para asco de Akari.
    —Qué patético, que floreciera un amor sano de uno insano como el que tenían con sus personalidades alternas —burló la albina, dirigiendo sus pasos hacia la mujer Narukami que retrocedió con temor ante la sonrisa torcida de la mano derecha de Ayari, la misma que enredó sus dedos en el flequillo de su familiar para así alzarla al aire a pesar de sus chillidos de dolor—. ¿Ahora lloras como un bebé? Te mostraré lo que es un verdadero llanto, querida.

    Goddess realizó sellos con sus manos antes de arrebatar sangre de los presentes, sonriendo ladina al observar el pavor en el rostro de la joven que ahora se retorcía con desesperación al apreciar cómo un taladro carmesí se formaba en la diestra de la narcicista, taladro que se acercaba peligrosamente a su cara aunque aquel ataque nunca logró ni rozar una de sus mejillas. La pareja del torturado cayó de bruces ante un alarido de Akari que girando hacia todos lados como un animal enjaulado, logró divisar a tiempo cómo una segunda esfera de líquido carmesí se dirigía hacia ella para así explotar de pleno en su anatomía; Empress retrocedió de un salto además de posicionarse de manera ofensiva, gruñendo ante la presencia de Akashiro y Shi que emergían entre polvo debido a la previa detonación.

    —Veo que no has cambiado ni un poco, Akari —pronunció Delirium para ceño fruncido de la egocentrista.
    —¿Interfiriendo nuevamente en asuntos familiares? —Inquirió la mayor, dirigiendo sus orbes en sus cuatro ayudantes y el resto de Narukami.
    —Realmente fue una casualidad que los encontráramos —respondió Solcito para atención de Goddess que dirigió su mirada esmeralda hacia la cabellera de la ANBU, riéndose con mofa.
    —Sabía que no eras alguien de sangre pura, pero quién diría que la heredera perdió la línea sucesoria. Ayari estará tan decepcionado de ello, aunque la bestia que albergas en tu interior sigue siendo útil para nuestros propósitos.
    —¿Realmente estas segura de lo que dices? —
    Cuestionó Kyuuketsuki para ceño fruncido de Empress, la misma que se paralizó en su sitio ante un mareo repentino y ni logró recomponerse como para eludir la patada que le brindó Akashiro, mandándola a volar hacia atrás—. Existen excepciones, Akari.
    —Hija de perra —
    gruñó la mayor al observar cómo sangre levitaba alrededor de la de pequeña estatura—. ¡Desháganse de las inútiles, no permitan que Akashiro o Shi les pongan un dedo encima! Yo basto para encargarme de esos dos, ¡muévanse!
    —O tal vez baste conmigo. —
    La mirada violácea de Solcito se expandió al reconocer aquella voz masculina, estremeciéndose al apreciar cómo Bari se posicionaba frente a ella y su primo, girando sobre su eje con cierta delicadeza para observar a la hiperactiva—. Luego hablamos de porqué estoy aquí, no es el momento adecuado.
    —¿Y tu eres? —
    Espetó Akari, formulando un mohín ante la presencia desconocida para ella.
    —¿Qué sucede, preciosa? ¿Amor a prime-..? —Mordred ni terminó de pronunciar sus palabras al dirigir su orbe hacia la figura de Empress, soltando un largo silbido y adornando su rostro con la mejor de sus sonrisas. Akashiro no pudo evitar chocar su palma contra su frente—. Bari Mikazuki, muñeca.
    —¿Cómo me dijiste, intento de hombre? —
    Cuestionó la fémina con fiereza, la misma que formó un látigo con espinas para así dirigirlo hacia Noctambulo que no tardó en invocar a Akumu.
    —Me gustan así, agresivas —coqueteó el del parche quien sonrió divertido ante el chillido de rabia de la narcicista—. Akashiro, Shi, yo me encargo de ella, ¡encárguense de lo que querían!
    —¡No me subestimes, imbécil!
    —¿Como podría, bombón?



    NoirExorNoirExor Te menciono porque Bari pls xDDD
     
  9. NoirExor

    NoirExor "Albino-master" Moderador

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    There! Pase(?) Un poco tarde pero aquí esta BelgiumBelgium
    :51:
     
  10. Autor
    Belgium

    Belgium Finish it. Moderador

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    El choque de armas, los gritos de rabia y los alaridos de espanto y dolor fueron suficientes como para que Akashiro despabilara del terror que la invadió ante la presencia de Bari. La albina dirigió sus amatistas hacia el grupo de impuros que empezaron a dispersarse a excepción de la mujer que protegía a su pareja lastimada; uno de los acompañantes de Akari sonrió ancho ante las presas fáciles. El varón formuló una ola de líquido carmesí que estaba por impactar contra el dúo Narukami, aunque su intención se vio detenida por la aparición de un muro de piedra que además de amortiguar el ataque, se desmoronó para así volverse barro y alzarse con tal de aprisionar al enemigo. El contrincante retrocedió de golpe aunque soltó un quejido de dolor al recibir el impacto directo de la patada de Solcito a la altura del hombro, la fémina había dado uso de Hiraishin para trasladarse de inmediato tras el sádico y así inclinar la balanza a su favor; empero, Akashiro reaccionó a tiempo para eludir distintas esferas carmesí a excepción de una que a pesar de no impactar directamente contra ella, logró rozar lo suficiente su brazo para detonar y que la heredera saliera volando contra la superficie más cercana.

    —Qué descuidada eres, luego piensa en porqué esta el mujeriego aquí —espetó Kurai al saber que la mente de Kyuuketsuki no se hallaba completamente inmersa en la batalla en la que se encontraba.

    —Hay dos al mismo tiempo y preferiría que los acabes, para así ir con la primera y me vuelva a repetir que soy un objeto útil —gruñó la bestia de cuatro colas.

    —¡Atrás! —Bramó la fémina Narukami que realizaba sellos sin éxito, cerrando los párpados con frustración al saber que no podía defenderse debido a la enfermedad que la aquejaba. La mujer optó por recostarse sobre el torturado minutos atrás, consolándose que por lo menos partirian juntos aunque abrió los ojos al no recibir impacto alguno, parpadeando con incredulidad al apreciar cómo Akashiro alzaba distintos muros de granito para aguantar los ataques en conjunto de los enemigos sádicos—. ¿Quién eres? Tu cabello, tu también estas enferma como nosotros.

    —Akashiro —
    respondió Solcito para mayor confusión de su familiar, reconocía el nombre y era claro que le perturbaba que la heredera del clan Narukami protegiera a aquellos de los que se deshacía Ayari—. Necesito que te coloques en un lugar seguro junto a él, los necesito a todos si quiero conocer más del clan y destruir su jerarquía actual —agregó la fémina, realizando sellos con sus manos y así invocar un clon de si misma como también un sexteto de zorros que ni esperaron una palabra de su dueña para abalanzarse contra el resto de Narukami impuros, con la intención de resguardarlos.

    —... ¿Crees que eres lo suficientemente fuerte como para enfrentar al líder?

    —Realmente no, y por eso no lo puedo enfrentar sola. Por ahora sólo me interesa que me acompañen a Iwagakure donde es mi hogar y yo los voy a proteger —
    respondió, dirigiendo una sonrisa a su familiar antes de pincelar seriedad en su rostro por el hecho que la pared de piedra se deshizo—. Los reconozco, Akio y Mina, de cerca sí puedo divisar a quienes me enfrento.

    —¿Debería sentirme halagada porque nuestra heredera nos ha reconocido? —
    Burló la fémina, que ni corta ni perezosa lanzó un rayo que fue dirigido al cielo gracias a una técnica de Solcito que se posicionó de forma defensiva—... ¡¿En serio planeas proteger a las pestes?!

    —Ni te exaltes, Mina. Las manos no le darán en resguardarlos, destruyamos la esperanza que ha decidido implantar en las deshonras.

    —¿Quieren intentar?

    La pregunta de Solcito provocó que ambos Narukami rugieran y a su vez sonrieran complacidos, siendo Akio el del mismo rango de Kyuuketsuki y por ello se lanzó hacia la heredera que interceptó el puñetazo brindado, por el lado de Mina, la menor se rodeó de sangre y la expelió como una onda de choque que lanzó hacia atrás a la pareja que aún se mantenía en el campo, los mismos que no tardaron en ser tomados por el clon de Solcito para que se alejaran de la disputa; Akashiro apretó la mandíbula al percibir gritos de dolor que no pertenecían ni a Shi, ni a Bari, al igual que logró divisar ciertos cuerpos estampados contra la superficie sin alguna señal que fueran a levantarse nuevamente.

    —¡¿Por qué mi abuelo ordena que los eliminen?! —Bramó la portadora de la bestia de cuatro colas, dando uso de un jutsu fuuton para forzar que sus adversarios retrocedieran.

    —¿Por qué más? No nos sirven dentro de la familia —respondió Akio con simpleza. —¡Y la amada heredera, tampoco! —Exclamó la fémina que estampó su pie derecho contra el suelo, elevando sierras carmesís que se dirigieron a toda velocidad hacia Solcito que se alzó por los aires y desde aquella posición, expulsó una nube de ceniza blanca además de chasquear sus dedos.

    Una detonación se hizo presente en el campo aunque la ANBU era consciente que aquello no sería suficiente para derrotar a sus familiares, después de todo, les importaba poco lo que sucediera con sus cuerpos mientras se alzaran con la victoria. Akashiro observó alrededor con atención aunque no pudo evitar soltar un alarido, debido a que Akio apareció tras ella e impactó una patada a la altura de su columna, provocando que la jinchuuriki fuera a impactar contra el suelo donde la esperaba Mina, quien extendió una de sus manos de donde emergió un lazo de sangre que rodeó el tobillo de Akashiro, estampándola y alzándola al aire como si se tratara de un juguete.

    —¡Maldita sea, pon atención! Eres más fuerte que estas basuras —gruñó Kurai.
    —No me estoy sintiendo bien —masculló la rocosa entre dientes, logrando realizar sellos para así arrebatar sangre de sus familiares para lograr mantenerlos a raya. Solcito retrocedió con rapidez además de sacar una botella con el líquido carmesí de Risho, bebiéndola en un instante y así impulsarse para deshacerse del dúo aunque un fuerte dolor provocó que trastabillara, y aquel pequeño lapso fue aprovechado por los dos albinos para repelerla.

    —Deberías saber que tu capacidad actual no es la de siempre —burló el hombre—. Y esa cantidad de sangre es absurda para aliviarte.
    —¿A qué te refieres?
    —Hasta ahora veo que no sabes absolutamente nada —pronunció Mina con gracia—. ¿Crees que por huir y vivir fuera de la isla, estas en un cuento de princesas? ¡Qué triste es tu vida! Es más triste que hayas encontrado el “amor” en tu guardián.
    —No lo menciones —
    siseó Kyuuketsuki, apoyando sus manos sobre sus rodillas.
    —¿Debería decirle, Akio?
    —No veo porqué no, se enterará tarde o temprano y con lo débil que es nuestra princesa, no creo que soporte la realidad.
    —¿Qué realidad?
    —Imaginarás que tener a tu guardián es una bendición, lástima que lo ames en vez de odiarlo. Pero es divertido, e irónico que la manera en que sigas viviendo, es extinguiendo su existencia.

    —… ¿Qué? —Cuestionó Akashiro, estremeciéndose por dentro ante las palabras de su familiar.
    —¿No te has dado cuenta? La sangre que te brindaba antes, seguro que te aliviaba. Pero ahora necesitas más, y necesitarás más, eres un parásito que terminará acabando con la vida de Risho Mikazuki si él quiere que te mantengas a salvo, ¿no es acaso ese el significado de tu existencia? Siempre matarás a alguien por vivir, Akashiro Sama~

    Las palabras de Mina se transformaron en dagas que se clavaron en lo más profundo del ser de Solcito, la misma que retrocedió espantada ante lo dicho por la fémina, deslizando sus manos hacia sus oídos hasta deslizarlas a su cabellera, jalando sus hebras mientras negaba la cabeza de lado a lado, tratando de espantar lo que había escuchado. Sendas risotadas emergieron de las gargantas de los Narukami que intercambiaron una mirada divertida, definitivamente habían acertado sobre la fragilidad mental de Kyuuketsuki respecto a sus antiguos traumas; ambos sanguinarios se posicionaron para acertar un ataque letal sobre la heredera aunque se vieron forzados a retroceder al recibir distintos impactos de esferas carmesís.

    —Recuerden escorias, en este cuerpo no solo existe una cabeza hueca —pronunció Kurai, torciendo la sonrisa al escuchar los sollozos de Akashiro dentro de su cabeza. Ciertamente no le interesaba que la ANBU se quebrara emocionalmente, pero su existencia dependía que la rocosa siguiera viva y con su estado actual, era claro que moriría si le dejaba el mando—. Vamos, intenten sus tretas psicológicas que no funcionarán en mi~


    NoirExorNoirExor Último porfi x_x
    Tuve problemas técnicos con el cel, si supieran que todo se entreveró y casi lloro sangre(???). Arreglo el otro problema técnica y canto let it go, con audio incluido(?).
     
  11. NoirExor

    NoirExor "Albino-master" Moderador

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    BelgiumBelgium
    Aquí tienes, el ultimo pase y esto termina. Pero te tomo la palabra con lo del audio(?) :D
     
  12. Autor
    Belgium

    Belgium Finish it. Moderador

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    Kurai ni dio chance alguna al dúo de albinos, rodeándose de una capa de electricidad para así aumentar su velocidad e impulsarse hacia sus enemigos, logrando impactar una patada voladora en Mina que soltó un alarido de dolor debido a la corriente que recorrió su hombro izquierdo. Akio reaccionó pronto como para retroceder y expeler un chorro a presión de sangre que fue eludido por la personalidad alterna que formulando sellos con sus manos, expulsó una nube de veneno hacia sus enemigos que relentizaron sus movimientos debido a la toxina que habían respirado; Narukami ensanchó la sonrisa al utilizar Fuuton: Sanketsu y observar cómo sus contrincantes a pesar de la falta de aire, dirigieron sendos ataques elementales de raiton y suiton que al combinarse formaban una técnica bastante peligrosa que impactó contra un hexágono de sangre que la amargada había logrado invocar a tiempo. Kurai no perdió tiempo alguno para dar uso de Shunshin no Jutsu y así movilizarse hacia la presa más fácil ante sus ojos, la jounin que escupió sangre al ser enviada hacia la superficie más cercana debido al potente golpe a la altura de sus costillas por obra y gracia de la sádica que disparó un jet de fuego de sus labios en dirección a Mina.

    La contraparte de Solcito sonrió satisfecha ante los gritos de su enemiga, aunque curveó los labios con diversión al observar cómo Akio alzaba su diestra con clara intención de impactar su puño contra su anatomía, empero, Kurai se rodeó de una capa de fuego que se expelió a su alrededor, lastimando al varón que fue lanzado hacia atrás. La sanguinaria chasqueó los dedos invocando un trío de esferas de sangre gracias a su línea sucesoria, bolas que se dirigieron a toda prisa hacia su contrincante que se convirtió en un erizo de sangre para colocarse a salvo de los ataques continuos de la fémina que se mofaba ante la actitud del hombre.

    —¿No que creías que me ibas a derrotar? —Inquirió con burla.
    —En serio, ustedes son dementes —comentó el mono al divisar cómo Mina a pesar de las quemaduras que adornaban su anatomía, corría hacia Kurai sin importarle el dolor que debía estar atravesando.
    —Sería decepcionante si un pequeño bronceado fuera lo suficiente como para detenerte —espetó la sádica que admiró con diversión cómo Mina disparaba rayos, así como Akio buscaba apresarla con jutsus doton—. ¡Vamos, pueden hacer más que eso!

    Por otro lado, Akari rugía de rabia ante la lucha pareja que mantenía con el varón Mikazuki que a pesar de pronunciar más de un piropo y mandar uno que otro guiño coqueto, mostraba una sonrisa bastante entretenida debido a la fuerza que Empress demostraba en el campo de batalla; Akumu impactó contra el látigo carmesí de la fémina, provocando que ambos portadores de las armas empezaran a forcejear sobre quién dominaba la lucha hasta ese momento, siendo Bari el ganador al separarse unos milímetros para así impulsarse y generar un corte devastador con su hacha que hizo retroceder a Freya. La misma que abandonó sus intenciones de seguir con ese patrón, elevando su pierna en una patada alta que impactó contra el hombro de Noctambulo que rodeó el tobillo de la fémina con una de sus manos, alzándola en los aires y tras dos giros, la lanzó hacia atrás; graciosamente, el albino no pudo evitar embobarse al observar su palma con la que había logrado tocar a Narukami segundos atrás.

    —Maldito —espetó Goddess que invocó esferas detonantes hechas de sangre, las que no tardaron en impactar como sea a Mordred que colocó a Akumu delante suyo como si se tratara de un escudo. Aquel pequeño lapso fue aprovechado por la fémina para acercarse velozmente y así formar nuevamente su látigo espinoso, con el objetivo de rodear el cuello del varón aunque su estrategia se desbarató al observar cómo Bari se rodeó de materia oscura, y gracias a Yobidasu: Abaddon no yoroi ahora poseía una armadura que lo volvía más peligroso.
    —No te aconsejo que te acerques más de lo necesario, preciosa. Si has enfrentado a Risho previamente, debes de saber de qué se trata.
    —¿Crees que necesito de tus consejos? No me interesa los daños colaterales, mi prioridad es estrangularte con mis propias manos.
    —Yo te lo advertí.


    Akari se abalanzó hacia Bari que blandía su hacha para que la fémina no se acercara más de lo que desearía, aunque Freya se las arreglaba para escabullirse y brindarle ataques directos a pesar del veneno que empezaba a absorber debido a la capa gaseosa que expelía la armadura; no pasaron más de unos minutos para que Empress se encontrara encorvada en su sitio, apoyándose en la superficie más cercana mientras respiraba agitada por la obvia intoxicación, hasta frotaba sus labios debido a la sangre que se deslizaba por la comisura. Goddess de todas formas iba a proseguir con sus ataques, aunque bastó un paso para que cayera de bruces.

    —Te lo dije —pronunció Mordred, deshaciéndose de su armadura. El varón se acercó con precaución a la fémina que se encontraba recostada en el piso, aunque no pudo evitar el curvear sus labios al observar la mirada asesina de la mujer.
    —Mátame, tu compasión me enferma.
    —Claro que no, basta con un poco del antídoto que traigo conmigo como para que te recuperes. Y te lo daré, si aceptas ponerte del lado de Akashiro.
    —¡Ni aunque me torturaran! —
    Exclamó la egocentrista, realizando sellos con una de sus manos de manera disimulada, estirando sus dedos para arrebatar sangre del coqueto que chistó ante su descuido y esperaba un golpe contundente, pero ese ataque nunca llegó. El rostro de Freya se encontraba pálido y con la mirada desorbitada, dejando escapar un grito de terror para sobresalto del varón del parche—. A-¡Aléjate, retrocede, no te me acerques!
    —¿Qué? —
    Bari dio un paso más para estremecimiento de Empress que cubría su nariz con desesperación—, ¿estas bien? —El albino no pudo evitar preocuparse al apreciar las facciones de Akari, como si fuera a romperse a llorar y realmente no estaba equivocado en ello. A Goddess le había bastado olfatear la sangre de Mordred para saber que al igual que Akashiro poseía a Risho como fuente de energía, ahora ella había encontrado a la persona que se negaba a aceptar en su existencia ya que su presencia, significaba escarbar en lo más profundo de sus traumas; Freya clavó sus uñas sobre la superficie, dejándose invadir por arcadas que cesaron al recibir un golpe a la altura de la nuca de parte de Noctambulo—. Parecías sufrir demasiado... Y como gané, reclamo mi trofeo —canturreó el varón, bebiendo de la botella de antídoto que poseía para así posar sus labios sobre los de la ANBU inconsciente—. No dudo que Akashiro te reciba con los brazos abiertos en Iwagakure.

    Bari estaba por buscar a Solcito, pero su orbe se posó hacia el mar de dónde podía apreciar que se acercaban distintos navíos y aquello bastó como para que aferrara la anatomía de Akari contra sí mismo, definitivamente debían de irse a menos que no quisieran salir vivos de ahí. Mordred apresuró el pasó, observando a Delirium escupiendo sangre a un lado pero con sus oponentes ya inconscientes y con un trío de Narukami impuros que miraban expectantes los que Shi les haría, el mismo que solo realizó una señal que lo siguieran, orden que acataron los albinos sin rechistar. Los varones se dirigieron con prisa hacia donde debía de estar Akashiro, que solo bastó observar las heridas que poseía Mina inconsciente en el piso, además del estilo de lucha que desenvolvía con Akio que aún lograba mantenerle el ritmo a pesar de lo lastimado que se encontraba.

    —Refuerzos, Kurai. Y creo que sabes qué significa eso —pronunció Shi en voz alta para atención de la personalidad alterna que chistó, le quitaban la diversión cuando mejor se ponía el asunto—. Si Ayari se encuentra entre ellos, no creo que sea conveniente para ti.
    —Tómalo como una muestra de compasión, Akio —
    comentó Kurai con mofa, creando una última cúpula que arrebató el oxígeno del varón que se encorvó en la superficie—. La estúpida no se encontrará disponible hasta dentro de unas horas, tendremos que partir así como estamos ahora.
    —Akashiro Sama. —
    Una voz femenina atrajo la atención del trío que tras girar sobre sus ejes, pudieron observar a la misma mujer que Solcito resguardó junto a su pareja que parecía recuperar la consciencia poco a poco—. Ella dijo que nos llevaría a su hogar, queremos que cumpla su palabra... Si realmente hay refuerzos llegando a la costa, nuestro destino es la muerte.
    —Más dementes, genial —
    masculló la bestia de cuatro colas para gracia de la contraparte de Kyuuketsuki.
    —Cinco sobrevivientes de quince, es mejor que nada —dijo Delirium—. No tardarán en desembarcar, seguramente para constatar la tardanza de Aka- ... Un momento, ¡¿la estás trayendo con nosotros?!
    —¿Por qué no? Akashiro querría.
    —... No creo que esas sean tus únicas intenciones —
    murmuró el sádico entrecerrando los ojos, aunque pensándolo bien, sí, era conveniente poseer a Freya como prisionera—. No perdamos más tiempo, hay que retirarnos —apenas Shi pronunció aquellas palabras, el grupo empezó a trasladarse con prisa y justo a tiempo de lograr eludir un conflicto del que no saldrían vencedores.

    Distintos miembros del clan Narukami posaron sus pies sobre la costa, observando a su alrededor los cadáveres de los impuros que no habían logrado sobrevivir y de otros familiares que habían acompañado a Akari en la pequeña misión impuesta por el patriarca del clan. Bastó unos minutos para que se percataran que no había rastro alguno de la mano derecha de Ayari, y eso significaban solo problemas para ellos; aunque por otro lado, también era una prueba que Akashiro empezaba a poseer un grupo conformado por otros Narukami y lo más probable, es que una guerra se desataría entre los comandados por Ayari y los liderados por Kyuuketsuki. Una lucha que empezaría más pronto que cualquiera imaginaría.


    TERMINÉ ;U; Aunque juro que me bajarán el rango por estar oxidada(???), YOLO.
    C. UnderwoodC. Underwood F. UnderwoodF. Underwood DrPeridotDrPeridot Gracias por la infinita paciencia, sobre todo a Naoto que lo estuve sacudiendo ;333; -se quita el polvito-
     
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  13. Hevans~

    Hevans~

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    Hallo! Lamento la tardanza para la revisión de esta misión, la moderación ya sabe mis razones pero aun así quería disculparme contigo Bellesilla.

    Debido a la tardanza recibirás paga completa, mas aun así me gustaría agregar unas cosas que noté en la misión.

    Paga

    550 Ryo's.
    PR: 3.
    PP 1.


    Interpretación: Me gustó mucho la interpretación que le diste a todos los personajes importantes de la misión y como te aferraste a lo que sus fichas plasmaban, no fue difícil saber desde el principio que habría sus queveres entre Mordred y Freya (?), además de como agregaste la problemática de como los secuestrados también se volvían enemigos de Akashiro y la interpretación que diste de ellos. Realmente bueno.
    Verosimilitud: Acá en este apartado, como mencionaré en el siguiente, sentí que se quedó corto debido a la velocidad con la que fue llevada a cabo la misión. Pareció como que todo sucedía tan rápido que era casi imposible tomarse en cuenta los daños recibidos, aunque la dificultad por los rangos de los enemigos fue respetada en la mayoría de las ocasiones (aunque faltó la justificación de la batalla de Shi con los acompañantes de Freya), faltó un mayor desarrollo de la batalla, y la dificultad de esta, en cuanto a las habilidades de Freya.
    Trama: A pesar de que la trama se siguió de una forma lineal y comprensible, se sintió muy apresurada la forma de finalización y como el clímax de la historia fue terminado en solo unas horas in rol. Creo que en tu intención de finalizar rápido por las prorrogas, terminaste empalmando todo para terminar y saltando ciertos procesos que hubiesen ayudado a que la historia se desarrollase de una mejor manera. Aunque eso sí, comprendo que esta MH fue más del tipo de transición para una historia más grande, igual por esto mismo no creo que la misión corresponda a una rango S, más bien una B o A en el mayor de los casos. Se quedará en rango A.

    BelgiumBelgium

    C. UnderwoodC. Underwood F. UnderwoodF. Underwood DrPeridotDrPeridot
     
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    Última edición: 22 Abr 2018
  14. C. Underwood

    C. Underwood Just wild beat communication Moderador

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    .Wolfe.Wolfe ayúdanos asignando esto porfa.
     
  15. Ninshuu

    Ninshuu Gran abuelo

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