+18 Fic Colectivo Durkheim Crisis [The Truth Ƹ̴Ӂ̴Ʒ ]

Tema en 'Colectivos, Roles y Proyectos en Equipo' iniciado por Amaki, 13 Abr 2017.

  1. Ahkilendra

    Ahkilendra Beep, beep im a sheep!

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    Hago un llamado a todos los que participan de este fic a que puedan aportar comentarios en el tema principal sin importar si sea spam o discursos con argumentos lógicos. Lo importante es aportar cada grano de arena a la causa de la creación de una nueva página para el progreso de esta historia como los husarés polacos avanzaron abriéndose paso entre los otomanos para librar Viena de su cruel estrangulamiento. ¡ALZAD VUESTROS TECLADOS Y PLASMAD LAS IDEAS QUE ESTÁN EN VUESTROS CEREBROS!
     
  2. Autor
    Amaki

    Amaki ¡¡No!! ¡¡Krillin!!

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    Chicos. La actu estará para mañana a las 00:00. ¡Los esperamos!
     
  3. Autor
    Amaki

    Amaki ¡¡No!! ¡¡Krillin!!

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    [ * * * ]​


    En el hall del castillo se respiraba todo menos entusiasmo. Era obvio que la gravedad de la situación, sumada a las tensiones del conflicto, hacía a aquella tregua una bomba de tiempo. Discusiones por aquí y allá, miradas molestas y reclamos que podrían escalar a mayores en cualquier momento. Aquel ambiente fue roto de golpe ante los pasos de los dos líderes de la academia, uno al lado del otro. Los ojos se fijaron, expectantes, en ellos mientras un proyector descendía a sus espaldas, y las luces se apagaban. Segundos más tarde, el león negro y la coneja blanca dieron un paso a lados contrarios, dejando ver a alguien que hasta entonces buscaba ocultarse en sus sombras. Al verse expuesto frente a la multitud, quiso escapar, mas una expresión severa de Lionel, y Lucifina alcanzándole un micrófono, lo forzaron a frenar y enfrentar a la audiencia.

    —… Uh… A-Aló… probando, un dos tres… ¿se escucha? —Silencio. El irregular dio la vuelta a sus “jefes”, que asintieron —. Ah. Okay. Uh… pues… hola, creo. Ahhh… —mientras hablaba, el albino se rascaba la nuca —. Uhm… Alguien tuvo la brillante idea de volverme su estratega —Adrien desde el fondo levantaba ambos pulgares con una radiante sonroisa, a lo que Allen giró los ojos —. Qué genios, huh… s-sin ofender… el punto es que sinceramente soy malo en esto, así que tengan por seguro que muchos de ustedes terminarán con serias heridas o de pleno morirán, pero es un sacrificio que estoy dispuesto a aceptar si salvará mi-nuestras vidas.

    Murmuros comenzaron a resonar en el sitio. Un carraspeo de Lionel bastó para callarlos.

    —Pero ¡hey! Por lo menos no morirán si los matan, porque regresarán… aunque del bando contrario y tendrán que morir de nuevo… ¡P-Pero ese no es el punto! —replicó, notando la mirada de sus jefes —. Volviendo al tema…

    En el proyector apareció un mapa del Nexo, con varias zonas cubiertas por lo que parecía niebla. En el centro, oscuridad intensa, seguramente reflejando la influencia de Diamond y Mother Gaia.

    —Siendo sinceros… ahora mismo estamos jodidos. Ex-Land está hecha mierda, Movov se está derritiendo, y las zonas cercanas a Castlelot están vueltas un caos. Así que nos vamos a morir si no tomamos algo de control de los alrededores de la zona cero antes de contraatacar. El problema con eso es que hay dos territorios de los que no tenemos nada de información o la información es demasiado ambigua: Nibikure y el imperio Ichi, por lo que necesitaremos un equipo de reconocimiento que nos de retroalimentación de los sectores. Así que… uhm… el Ulquiorra y la china stalker deberían ser parte de ese equipo —imágenes de los aludidos (Alexandr y Akane) aparecieron en la pantalla —. El grupo deberá tener un deprimido con ellos para cuando-énfasis en cuando-haya heridos o bajas. Uhm, el otro kuchilla darks funcionaría bien con ellos, además necesitamos a alguien con conexión con Sparagmos para que nos lleve la información lo antes posible —mencionó, revisando unos papeles mientras la imagen de Emil aparecía —, y claro, gente que los proteja —Ahora Rose, Pavel y Klaus se unieron al grupo —. Ahora, nos falta alguien que pueda escabullirse y pasar de ser percibido… uhm… oigan, ¿a quién podemos usar para eso? Uh… —parecía que no encontraba el archivo que buscaba —. Gente, se supone que íbamos a incluir a una asocial para esto, pero no encuentro quién —ni los jefes ni el público estaban seguros de a quién se refería

    —Bueno, pónganla pendiente… uh… y bueno ya que cómo ven el territorio muestra anormalidades - mostró sectores de los esquemas de las susodichas zonas -Necesitaremos a alguien que ayude a este grupo a escapar cuando alguien termine muerto por alguna estupidez

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    —Supongo que Mario y sus ilusiones servirán para eso…

    —¡ME OPONGO!


    La multitud, cual mar Rojo, se partió en dos, dejando pasar a la sub-líder de Blood Moon: Lina. Dando pasos hacia adelante, la asocial se cruzó de brazos, dedicándole al irregular una mirada reprobatoria.

    —Mario y un carajo, él tiene una hija a quien mantener ahora y no voy a dejar que se arriesgue.

    —Uh… felicidades, creo… —
    comentó Allen, bufando —. Pero en ese caso, ¿Por qué no mejor tú que el zángano de Mario para cuidar a la bendición?

    —No seas absurdo —
    replicó de vuelta Lina —, Mario es mucho más poderoso que yo, y si yo muero todavía le quedará su dinero, y podrá casarse con alguna de mis hermanas. ¿Y si él se muere? Quedaré como madre luchona, o peor, tendré que casarme con alguno de mis primos bebés idiotas como Darío o Darío segundo.

    —¡Hey! —
    se escuchó una voz en la distancia.

    “Estaba en mis predicciones que te llamarían idiota”

    —¡No ayudes Mirai! —gritó al vacío.

    La gitana volvió a bufar, notando que entre las personas, Mario estaba ahí, sonriéndole mientras mecía a la pequeña en sus brazos. Lina decidió acercársele, fijando su mirada en la de su primo y pareja.

    —Escúchame bien, Mario —advirtió —. Prométeme que si muero no te vas a meter con una gadji asquerosa, sino con una mujer gitana como yo. De preferencia mi hermana Ostara. ¡O te jalaré las patas desde la muerte! ¡Sabes que puedo hacerlo! ¡Eres consciente que como gitana sé cómo conectarme con el más allá!

    La sonrisa del asocial se intensificó.

    —“Por ti, haré ese sacrificio” dijo en señas, ganándose un golpe en la frente de su pareja, aunque su expresión seria cambió a una suave sonrisa.

    —Al menos pon cara de que estás sufriendo en serio.



    La chica dio la vuelta. Mario hizo señas a Andrés, que estaba cerca, y le dejó a la pequeña, para luego ir hacia su vicepresidenta y tomarle la mano, deteniéndola. Ella lo observó algo confundida, hasta que el gitano señaló a alguien del público. De los presentes, Jihyun surgió, observándolo con algo de duda hasta que su viejo compañero le dijo algo en señas extrañas que le sacaron al asiático un suspiro de molestia, aunque asintió a lo que fuera que le pidió poco después. Una vez listo, el amo de los ciclos se posicionó frente a su pareja y se arrodilló. Hablando en señas, Jihyun traducía en voz alta.

    —Lina… cuando esta catástrofe acabe, ¿Te casarías conmigo? —los ojos de la gitana se abrieron como platos, y más de alguno se tragó un grito de sorpresa —. Aquí en el Nexo, allá en nuestro mundo. En cualquier lugar quiero conectar mi alma contigo —mencionó, tomando las manos de su pareja y besándolas —. Te amo en todos los multiversos, y si hubiese uno en el que no te amo me encargaré de hacerlo trizas porque sería un universo de tortura para mí, porque contigo soy un mejor hombre…--hubo un minuto de silencio, luego del cual ambos gitanos rieron un poco —. Bueno no, sigo siendo el mismo perro sarnoso sin moral, pero soy yo, y ser yo es mejor que ser un mejor hombre. ¿No? Hasta el fin y por amar a este bastardo de la Frank que ahora luchará por ser un buen padre y un esposo. Sí, Lina. Cásate conmigo.

    Un movimiento de manos y el ilusionista hizo aparecer una caja que, al abrirse, mostró un bello anillo dorado. Lina se cubrió la boca con sus manos, observando a sus alrededores mientras sus ojos se nublaban por las lágrimas. Trató de decir algo, mas el llanto no le dejó, así que al final acabó asintiendo, lo que le ganó un abrazo de su ahora prometido y la celebración de algunos asociales presentes.

    —P-Pero… —dijo por fin un tanto después, tomando distancia del gigante —. ¿Por qué hacer que el coreano sin voz sensual te tradujera en frente de todos? —preguntó, ganándose un bufido del asiático. Mario inició a hacer gestos, y Jihyun, ofuscado, volvió a traducir.

    —Quería que todos comprendieran cuánto te amo… y que más les vale sobrevivir, porque al salir todos están invitados a la más loca boda, al más puro estilo gitano.

    —… Pero para algo así nos hace falta-

    —Oh, no te preocupes por el dinero, la lisiada pagará todo.

    —¡PERO QUE CONCHUDO EL PIBE!


    La voz en la distancia se perdió entre los aplausos del público ante la inesperada proposición. Ante esa escena, Allen solo pudo suspirar con molestia mientras la imagen inicial del gitano era reemplazada por la de su ahora prometida. Una vez el silencio regresó al estrado, Los perfiles del primer equipo desaparecieron para mostrar un nuevo esquema que resumía las posiciones del grupo de reconocimiento.

    —Como sea… —comentó el irregular, viendo las notas que traía-El trabajo del equipo de reconocimiento será infiltrarse y encontrar focos de riesgo en las zonas ya mencionadas. Su labor será centralmente de investigación e inteligencia, así que por favor no se maten haciéndose los héroes y de paso dándole al enemigos más tropas, ¿si? —la pantalla volvió a blanco —Ahora bien… mientras ellos se entretienen en eso, necesitamos un segundo grupo que trate con las amenazas mayores de los sectores de la periferia. Uno que deba usar un poder destructivo considerable y gran capacidad de movimiento.


    El proyector mostró tres imágenes. Una era de Rengnar, la otra de Gild, y la tercera: Jihyun. Los murmullos no se hicieron esperar.

    —Ehm… este equipo al que llamaremos “La Blitzkrieg” necesita tratar dos puntos importantes: Water Kingdom, cuya llegada por mar es imposible por las tormentas, y Movov City, cuya área ya conoce buena parte de este grupo. Y supongo que con Gild a mano tendrán un curandero… o al menos un guerrero decente si tienen un accidente con eso… hehehe…


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    El rubio aludido no dijo nada. Solo bajó la vista, en su posición alejada del público.

    —Además el grupo, como los demás, necesita una fuente de comunicación directa con Sparagmos para enviar y recibir información —Reiji apareció en la pantalla —, junto con poder de fuego… uh… —tres nuevas imágenes se unieron: Dos otakus y un gamer —. La Armería Divina funciona bien en ese sentido y… pos necesitamos alguien que caliente a Rengnar en su viaje a menos que quieran lidiar con un dragón en hibernación —más comentarios. El dracónico salió de la multitud.

    —¡Si me empiezas con tus homosexualidades te parto! —la amenaza hizo saltar al irregular, que se escondió tras Lionel.

    —Compórtate —advirtió éste —. No estamos para discusiones inútiles.

    El de segundo abrió la boca, más la mirada del León Negro sobre él bastó para callarlo.

    —Uh… i-iba a decir algo más, pero supongo que ya se demostró —comentó Allen, asomándose —. E-Este equipo es algo… inestable… y pues sinceramente, de ellos esperamos varias bajas… s-solo no dejen que se muera el coreano, nadie aquí lo quiere como enemigo. Uh... en fin... Antes de continuar... ¿Alguna tiene una duda? —El susodicho grupo mantuvo silencio, hasta que Rómulo levantó la mano —. ¿Algo qué decir?

    —Sí.


    Todos esperaron su duda, pero él solo flexionó sus músculos por sobre la armadura, demostrando que podría alterar su estructura haciéndola más elástica, para luego vociferar algo con mucha energía.

    —¡La Blitzkrieg es lo máximo! —lanzó el grito a cielo, al igual que sus brazos acorazados.

    —¡Rómulo! —vociferó Remy, dándole un codazo a su compañero.

    —Eh...ammm... ¿Ok? —Allen no sabía cómo reaccionar, hasta que recordó algo —. Uhm. Hay un factor más. Como saben, gracias a la habilidad de Diamond los caídos en guerra están vivitos y buscando jodernos. Y eso incluye a gente como… —el chico tragó saliva —bueno, Max.

    Una nueva ola de murmullos y comentarios de preocupación, así como una maldición por parte del dracónico.

    —Necesitamos a alguien con al menos algo de estabilidad mental con ese grupo, y que sea capaz de lidiar con los vínculos que dificulten el trabajo de la gente más inestable y… uh… —la mirada del albino se fijó en una máscara que ya se acercaba, al mismo tiempo que una última imagen aparecía en la pantalla del proyector —. Si la cosa se pone fea por gente sentimental, tienes permiso para cortar los lazos de-

    —¡PUTO ALLEN, CON MIS LAZOS NO! ¡NO VOY A PERMITIR QUE ME QUITEN MIS ÚLTIMOS RECUERDOS DE MAX! ¡ES LO ÚNICO QUE ME QUEDA DE ÉL!—el grito de Rengnar, seguido de la mutación de su mano a una garra, regresó al irregular a su escondite junto a Lionel, quien dio un paso hacia adelante y una patada hizo caer al gamer al suelo, que ya se acercaba a darle al estratega un zarpazo.

    —Tranquilízate, Finnbogadóttir —exigió el líder de consejo al muchacho, quien al intentar levantarse notó los ojos de Zero sobre él. Retrocedió un par de pasos hasta verse rodeado de algunos hilos. La mano del tercero se posó en su hombro.

    —Tú no te preocupes, Ren. Yo no me meteré con el vínculo de nadie —dijo con un tono animado, acercándose al oído de su compañero-…mientras no me des razones. ¿De acuerdo? —el dracónico no respondió. Solo chasqueó la lengua y retrocedió, mientras la pantalla del proyector mostraba ahora un nuevo esquema con el segundo grupo descrito.

    —Bueno, continuando... —Allen quiso explicar el nuevo esquema pero unas palabras escupidas con fuerza detuvieron todo.

    —Esto es una mierda... —clamó.

    —¿Perdón? —Lionel dirigió su mirada hacia aquel que dijo eso, era Rengnar. El ex portador de la espada del tiempo Psyche tan sólo habló con seriedad —. ¿Qué sucede ahora? —Aquello fue más una orden que una pregunta normal.


    —¿Oh? ¿Ahora te importa lo que diga un gamer como yo? —Sí, Rengnar era bastante impulsivo, e incluso Franco intentó calmarlo, tomándolo de la camiseta, pero Rengnar se liberó y señaló al león negro. Lucifina quiso intervenir, pero la voz masculina y grave de Rengnar logró opacar su voz —. Siempre acostumbrado a que todos te chupen las medias, ¿ahora te importa lo que diga alguien como yo? Tsk, métete en tus asuntos, asesino de gamers —Ante esos comentarios, los ausentes incluido Adrien decidieron alzarse, pero Lionel hizo una señal con su mano, deteniendo aquello.

    — Finnbogadóttir no estoy para estos juegos, no quiero elementos problemáticos —tajó —. Incluso si no eres de mi bando, no toleraré que digas que esto no me incumbe, estos son mis asuntos, no dejaré que un componente rebelde cause problemas en medio de un caos de ese nivel —zanjó —. Eso sería inhumano para los demás.

    —¡¿INHUMANO?! —
    rió burlón —. Viejo... ¿Qué sabes tú de humanidad? ¡Sacrificaste tu arma sin pensarlo dos veces! ¡Sacrificaste tu humanidad! ¡Ja! ¿Ahora vienes a dar discursitos de humanidad? No te costó nada mandar a tu 'humanidad' a ser la perra de Toxic, seguramente nunca amaste a Psyche, por eso lo tienes como prisionero de Toxic. ¡JA! ¿Quién sabe? ¡QUIZÁ EN EL FONDO SIEMPRE TE QUISISTE LIBRAR DE ÉL!

    Los ausentes estaban furiosos, incluso Rómulo no podía evitar maniobrar su hacha algo rabioso, pero Remy intentaba detenerlo del brazo,incluso si ella misma intentaba no invocar figuras de tierra que aplastasen a ese tipo, vaya, sin duda el chico dragón estaba haciendo buenas migas con sus aliados del otro bando. Adrien sentía un deseo asesino dentro de él, como si borrar a ese tipo del mapa fuese la solución, mas fue Light que lo tranquilizó, rozando su cuerpo níveo y suave en la pierna del rubio que prefirió concentrarse en su barrera. Lionel no dijo nada y es más, otra vez con su brazo intentaba señas a sus muchachos de no actuar ante esa acción rebelde, para luego culminar su silencio con una frase seca que para Rengnar fue algo lleno de soberbia.

    —¿Ya acabaste? —dijo.

    —Viejo, das asco —se calmó el chico salamandra, antes de poner sus manos en sus bolsillos, pero dio otra risa burlona, realmente tenía que desfogarse con ese nombre aparentemente inaccesible y que personificaba todo lo que él odiaba: Alguien sin alma, sin corazón, sin sentimientos. Sin nada, justo como Barbara —. Alguien como tú que sacrifica a su arma, a su yo interno, a alguien que ama y te ama es un monstruo. ¿Dices querer a tu academia cuando exterminaste tu humanidad? Joder viejo, el lío es que tú no te amas ni a ti mismo, muchos menos amas a los tuyos, y tanto menos a nosotros: tus enemigos.

    —Rengnar, weón, párala —
    Franco quiso ayudar a su amigo, pero Rengnar demostraba que mientras el chileno era el calor que ardía desde el fondo, el islandés era el fuego directo que calcinaba todo e ignoró sus palabras.

    —Mendigo viejo, eres justo como One que hace que su arma se pudra y que no dudó en torturarla como a bastarda que es y que apesta a asesinato.


    Una explosión brutal que sacó de golpe una de las paredes del castillo e hizo que varios de los estudiantes se lanzaran al suelo, siendo víctima de algunos escombros que no determinaban daños graves a los susodichos, que ahora observaban el polvo de los ladrillos y otros materiales que formaban las paredes llegar a ellos, sintiéndose aliviados de estar lejanos del epicentro de la detonación. Por fortuna, aparentemente nadie salió herido gracias a la acción veloz de Remy que usó los fragmentos de tierra para proteger al mayor número de estudiantes que pudiese. Claro, ese era el estado de la mayoría de guerreros de Durkheim, pero alguien estaba en el epicentro del caos: Rengnar, al cual fue dirigido la detonación. Muchos esperaban que estuviese muerto, pues la explosión iba dirigida hacia él, pero con el polvo difuminándose se pudo ver dos figuras en vez de una: Rengnar había sido cubierto por infinidad de fibras sintéticas que lo habían protegido con algunas leves quemaduras, su héroe poseía también algunas, incluso si su bufanda había servido como armadura.

    No obstante, ese caos estaba lejano de culminar, cuando Barbara con el rostro enfurecido volvió a señalar con su mano al que habló pestes de ella y su relación con Apollyon. Amigos, enemigos, caníbal o no, ella no iba a permitir tales ofensas hacia seres que no sabían ni debían saber su situación complicada y muchos su vida como H-00. Para la fortuna de los demás, Jihyun usó el resto de sus fibras para ir hacia la enojada Barbara que hizo explotar algunas, pero no notó la que estaba a sus espaldas y contaminó sus prendas, pero diferente a lo que pudiese ocurrir, el líder de los discapacitados no la apretó hasta la muerte, pero hizo algo que la fémina definiría mucho peor: La dejó desnuda frente a otros. Literalmente.

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    —¡N-no quiero ver! —Allen se ocultó los ojos con los dedos, conveniente abiertos para dejar filtrar la imagen de One.

    Vergüenza, eso sintió la fémina que se cubrió con sus manos lo poco que podía. Hasta que sintió una energía cálida acercarse a ella y luego algo igual de cálido: Una parka, una peculiar chaqueta color ocre que llegó a sus hombros y la cubrió, subió su mirada hallando a Adrien irradiando esa luz suave y gentil, al igual que su prenda que la cubrió totalmente.

    —... —Barbara no dijo nada.

    —¡Jihyun no vuelvas a hacer eso! —bufó molesto, Adrien ignorando la mirada de la chica que se dirigió a él pero inmediatamente desvió sus orbes hacia un punto vacío.

    —No había otra alternativa.

    —¡Es indigno hacerle algo así a una chica!

    —¿Indigno? Eso no quita que sea nuestra enemiga incluso en esta tregua, sin contar que fue con intenciones homicidas. Agradece a la caníbal que no usé medidas más drásticas porque no le quiero dar una bomba a la fiesta caníbal.

    —¡Aún así! N-no debiste... —
    Una hilera de sangre.

    —¡Supremo serafín! —fue Rómulo en compañía de Remy a sostener al ángel que parecía algo nauseado.

    —El vestigio... s-solo... debo sentarme y concentrarme... —comentó, siendo guiado al trono, incluso Jihyun pareció algo alterado por eso. La idea de ver enloquecido o muerto a ese rubio imbécil era aterrador. Incluso más que la fiesta caníbal en sí.

    —Estúpido... —tajó el coreano, observando unos ojos ambarinos viéndolo con rencor, pero a la vez un enojo que denotaba frustración por ser salvado por un homicida de gamer que disfrutaba en cumplir su labor.

    —Ni pienses que te agradeceré —escupió Rengnar sin más.

    —Como si buscase eso... —lo soltó —. El único motivo por el que te ayudé fue porque no le quiero dar un medio de transporte útil a Madre Gaia, no es conveniente darle recurso a lo enemigos —el asiático le dio la espalda al número diez —, pero cuando este teatrito acabe... ten por seguro que eres el primero en mi lista para asesinar, así que disfruta mientras puedas —El oriental se acercó a Adrien y le dio un golpe en la nuca para luego alejarse, el francés se acarició esa parte y miró hacia abajo, observando la mirada preocupada de Light.

    —O-oye... estoy bien, ¿sabes?

    —Quédate en ese trono y evita hacer movimiento.

    —¡Es que es aburrido estar sentado y concentrado en que el vestigio no me consuma! ¡Pfff!

    —Ya veo, no estás acostumbrado a la poca actividad.

    —¡Para nada! ¡Quiero saltar! ¡Volar y pelear con mis amigos!

    —Ya veo... —
    La dingo se quedó observando al serafín un rato para luego moverse.


    —Oye... ven —extendió sus manos el rubio —. Puedes subirte a mis piernas y probar como es estar aquí.

    —Es un trono sagrado para los líderes del consejo, no es una silla común donde un jefe se puede sentar como si nada. Ni siquiera tengo dueño ahora, está muerto, ya no soy un arma, soy un jefe. Como tantos otros.

    —Etto... ¿Y?

    —¡¿Y?!

    —Pues eso ¡Ven! —
    La can no esperó que las manos del francés la sostuvieran y la pusieran en su regazo —. Sé que don Max quería ser líder del consejo, sentarse aquí y... ya sabes, esas cosas geniales de líderes del consejo que todavía no entiendo bien, pero... emh... ¿No lo sientes?

    —¿Sentir qué?

    —¡Es una silla común!

    —No lo es.

    —Bueno ya no... ¡Porque ahora estás aquí! ¡Nunca dos individuos se habían sentado aquí! ¡Ahora ya no es tan común! Sin ofender pero este trono era muy aburrido y solitario, ¿sabes? Digo, solo permite a uno acceder a ese mundo de vestigios llamado Alkaid, p-pero... como silla es algo ineficiente, ¿sabes? Porque es muy incómoda, no puedo poner a ningún amigo al lado mío ni nada de eso... ¡No entramos! —
    la can rió.

    —Es porque es un trono, no un sofá.

    —Entonces ciertamente no es una silla común —
    agregó —. Es una silla aburrida... ¡Prefiero las comunes entonces!

    —Eres raro...

    —No es que yo sea raro, es que no entiendo muchas cosas y todo me resulta una rareza, pero está bien... poco a poco lo voy a entender. ¡Sólo ténganme paciencia! ¡Aprendo lentiiito!


    El can bajó del trono, no podía creer que había tenido una ligera prueba de ese lugar tan anhelado por Max, pero debía concentrarse. Si tan sólo pudiera quedarse más con ese niño rubio, quién sabe. Rápidamente movió su cabeza velozmente, estaba demasiado vieja, pero incluso ella admitía que hacer click con alguien que no fuese un discapacitado era por demás algo humillante, pero debía ser fuerte y no dejarse seducir por la candidez de ese niño, pero esa sonrisa tan pura, tan buena, no la había visto en años, quizá, solo quizá, cuando era una cachorra y ese monje ciego la acogió en sus brazos.

    —¿Oh? ¿Recuerdos del pasado? Una anciana no los debería tener, eso significa que sus días en tierra están acabando —rió entre colmillos, para luego vislumbrar una figura que entraba tímidamente, quizás con la esperanza de no ser notada —. Paracelsa... —Pero fue interceptada por la voz de la can, y los demás estudiantes no dudaron en observar a esa fémina creída muerta por tanto tiempo. La reina de Niflheim particularmente notó la mirada de alguien en particular.

    —¿Qué haces tú aquí? —preguntó el chico salamandra.

    —Uh... tú... —Paracelsa mantuvo silencio, pero decidió hablar —. La situación en Movov City es desastrosa, por eso estoy aquí. Con la presencia de Max y que él tiene a Dolly, no me quedó otra opción que colaborar.

    —¡¿D-Dolly?! ¡¡¿¿Max??! —
    Eso alertó más al chico dragón, sin embargo, Lionel estaba conversando con Allen, y los oídos más desarrollados del dragón lograron captar el mensaje que el líder del consejo le estaba dando a su estratega.

    —Requiero que alteres la composición de ese grupo, Finnbogadóttir demuestra actitudes que tal vez no le permitan afrontar la situación en Movov City adecuadamente.

    —P-pero jefe... es el único que puede...

    —Rómulo también puede volar, deberá hacer más viajes para transportar a su equipo, pero es mucho más estable y no sucumbirá a la actitud manipuladora, peligrosa y engañosa de Maximilien.



    Una ondeada de fuego fue directamente hacia el líder del consejo que tan sólo tiró al suelo a Allen y luego corrió siguiendo la estela de esa llamarada para lanzarse hacia el abdomen del chico lagarto y tirarlo al suelo. El islandés forcejeaba con el líder del consejo, quienes veían a sus aliados acercarse, pero él decía de alejarse.

    —Tú... tú... ¿Tú es que no lo entiendes, verdad? —tajó el león negro.

    —¡Tú no conoces a Max, no eres nadie para profanar su memo...!

    —¿Y tú si lo conoces? —
    zanjó el león negro, calmando los fuegos del número diez.

    —¡Claro que sí! Max es...

    —El primer caníbal de Durkheim —
    Aquello abrió grandemente los ojos del chico salamandra —. ¿No te resulta curioso que se haya unido a los números cuando inició la cacería caníbal? ¿Ni nunca te has cuestionado de la influencia de Adam? Tú no conoces a Maximilien.

    —¡Él no era un caníbal! ¡M-mientes! De ser así, Four... él... yo...

    —Él tiene razón —
    clamó Light, caminando hasta donde se encontraba Rengnar —. La razón por la que nunca fue detectado fue por su tipo de canibalismo. Nunca dirigió los vestigios a mí como un discapacitado común, los dirigió a su sistema. Él desarrolló un tipo de caníbalismo único, dudo que alguien más pueda, se podría decir que partió su mundo mental en dos, su ser en dos, él era una buena persona, pero también una mala persona. Yo represento todo lo bueno de él, represento ese amor que tuvo por sus ideales, por sus sueños, por sus seres amados, sin embargo, él era más una máscara, quizá por eso su canibalismo era particular. Je... ¿Quién sabe? Max prefirió quedarse con la tortura cruel, con la maldad externa de los que absorbió. No fueron muchos, Max sabía que era peligroso, lo vivió con su hermano. ¿Por qué dirás? No lo hizo por locura, tampoco por poder, lo hizo por equilibrio, en un cierto sentido.

    —...¿Equilibrio?

    —Las demás academias tienen caníbales, es parte de su sistema, como bien intuirás, un sistema común en la Frank Academy. ¿Cómo luchar contra caníbales teniendo un protocolo contra estos? Usando sus propias armas: El canibalismo, en su contra. Claro, él no podía ir por el mundo y hablar de eso con Lionel “Oye, tantea la posibilidad de incluir caníbales en tu ejercito” Inaceptable. El león negro siempre ha sido un cazador de caníbales, los detesta.

    —Creo que todo esta fiesta caníbal demuestra porque lo hago.

    —Y sin embargo... Max requería buscar una forma de crear un caníbalismo estable, pero era imposible. Así que tuvo que sacrificarse él mismo y acceder a él para entenderlo y experimentar. Nunca lo disfrutó. Pero su amor por mí era tanto que jamás me incluyó en eso. El hermano de Max es caníbal, alguien de la frank academy, un genio allí, no por nada es un nerd que hace poco fue a la silla eléctrica por creación de bombas y otros actos de terrorismo. Quizá por eso, en su lecho de muerte, buscó la forma de ayudar a su hermano. Y crearon ese tipo de caníbalismo. No obstante... la locura es algo inevitable cuando hablas de vestigios y mundos mentales. Max no enloqueció, Rengnar... sencillamente abrió sus ojos, como la manzana en el árbol del conocimiento. Él no asimiló a sus víctimas, él buscó comprenderlas, en un cierto sentido se volvió un monstruo de empatía, pero también de carisma, al tener muchos mundos, eres capaz de adaptarte a otros, pues los conoces. Creo que Max al tener tantos mundos dentro de él, buscaba entender a los demás, sus mundos contribuyeron a su curiosidad por la humanidad en sí. Era un caníbal, bah, quién sabe... ¿Era un caballero caníbal? No se volvió un monstruo, tan sólo quería aprender, pero incluso así... un mundo llegó a alterar todo ese sistema o mejor dicho muchos pequeños mundos en Nilfheim. El caníbal que buscaba entender la humanidad, encontró la suya propia.

    —...

    —Pero fue gracias a su acto pecaminoso que comprendió que canibalismo no es un acto asqueroso, es un sacrificio, te sacrificas a ti mismo por un fin. Él lo hizo para desarrollar un arma que ayudase a la academia, pero terminó entendiendo lo que es en sí la humanidad. Creó réquiem gracias a ellos, por su deseo de entender a otros. Los caníbales son seres repugnantes, nadie lo duda... pero...

    —Cada individuo es diferente —
    Esta vez se incluyó Lucifina —. No podemos meter a todos en el mismo saco. Creo yo... que hay delitos que surgen incluso bajo el lema del amor.

    —Eso no les quita la categoría de delitos, no suavicen actos tan crueles donde perece gente por 'curiosidad'. Max era un caníbal, por muy cuerdo que estuviese. Eso es indudable, al igual que devoró estudiantes, no de nuestra academia, pero los muertos son todos seres humanos, sean de nuestra academia o no, y todos merecen una muerte digna —
    concluyó Lionel.

    —No... él... sus ideales...

    —¿Lo justificas? Lo repito: Tú no conoces a Maximilien.

    —¡Él era una buena persona! ¡Caníbal o no! ¡Siempre lo fue!

    —Conoces a Maximilien como ser humano, pero no lo conoces como político, como guerrero ni como táctico —
    aquello causó que Rengnar no emitiera palabra alguna —. Los seres humanos somos más que nuestros ideales o pensamientos, somos nuestras acciones y nuestros errores. Ahora dime... —Lionel aprovechó que el chico dragón estaba más dócil para hacerle una pregunta —: ¿Quién fue Maximilien para ti?

    —...Él es una persona sabia y paciente, con un corazón bueno... a pesar de todo —
    Rengnar dijo eso con voz suave y melancólica.

    —Paracelsa —llamó Lionel a la chica que se enderezó, nerviosa, como militar distraído recibiendo órdenes de su sargento.

    —Una persona llena de amor y deseo de dejar un legado lleno de belleza y armonía... un hombre paternal y bueno —suspiró.

    —Jihyun —El hombre de la bufanda asintió, entendiendo el mensaje de su líder.

    —Un bastardo manipulador con buena labia —culminó con los brazos cruzados —. Digno ejemplar de la Frank Academy, aunque supongo que el hecho de que su hermano fuese una manzana podrida nos avisaba que el próximo fruto iba a estar igual de rancio.

    —Adrien —
    Ante las palabras de su Lionel-sama, Adrien se señaló y luego dio un saltito desde el trono.

    —¡Tipo raro! —vociferó.

    —Lucifina —Ahora se dirigió a la fémina albina que subió sus hombros.

    —Ahhh, mi querido Six —dio una risita —. Un tipo sencillamente inmoral, pero... no era una mala persona. Por el contrario, tenía ideales dignos de un héroe con acciones igual de dignas, pero de un villano o quizá de un monstruo.


    —¿Ahora lo entiendes? —Lionel se dirigió a Rengnar que abrió grandemente sus ojos —. Los humanos tenemos muchas máscaras, nunca llegamos a conocer totalmente a alguien. Porque para mi Maximilien era un rival gubernamental con políticas cuestionables e ideales incompatibles con los míos. Nunca negué que es una buena persona, así como jamás negué que era un bastardo.

    —A-aún así...

    —Ni tú, ni yo conocemos bien a Maximilien, porque las personas somos un cúmulo de máscaras y a veces los mejores amantes son pésimos guerreros, así como los más osados guerreros son malos amantes.


    El silencio llenó la sala, hasta que alguien hizo sonar su garganta: Era Allen, que intentaba llamar la atención en medio de todo el jolgorio y caos que había sido escuchado por todos los individuos dentro de esa sala, por mucho que la vida de Max hubiese sido un misterio tanto para sus aliados como para sus enemigos, ahora la concentración suprema debía ser dirigida a la fiesta caníbal, ya luego se podría ahondar en otros elementos que ahora estaban fuera de discusión.

    —Emmh... ¿Podemos continuar? —preguntó el irregular.

    —... —Lionel se levantó del suelo, dejando a Rengnar en él, por suerte para el chico dragón, una mano le fue dada, era Franco que lo ayudó a levantarse —....Gracias... —dijo en voz baja hacia el chileno y comenzó a caminar hacia su lugar, ignorando la risa burlona del coreano que le dijo algo con los brazos cruzados y con la mirada hacia su líder, no enfocando al muchacho salamandra.

    —Tienes suerte que Adrien esté tan concentrado en su barrera o te hubiera mandado al olvido o torturado hasta romperte —susurró, Rengnar trató de ignorarlo pero el coreano fue secundado por otra voz suave que se perdía en el viento.

    —Tiene razón... —Era Sofía, rememorando su experiencia en la base de Blood Moon, bajo ese punto de vista, a palabras de la colombiana, el islandés había tenido mucha fortuna aunque éste creyera el contrario.

    —Ya basta.

    Una voz hizo que todos se dirigiesen a la dueña de ésta: Era Light que se puso en medio de Lionel, si bien comprendía su punto de vista, ella aún tenía cosas que decir.

    —Entiendo tu punto, pero eso no quita que por mucha inestabilidad mental de Rengnar sus capacidades sean loables especialmente en un territorio así de poco noble, su presencia será necesaria.

    —Los riesgos son grandes —
    confrontó el león negro.

    —Iré con ellos, conozco a Rengnar y a C.C, funcionaré —habló Light —. Además si mi amo está ahí, podré actuar con conocimiento.

    “¡¡Wiii!! La Gran Light irá con nosotros... ¡¡¡Ahhh!!! Yo... yo... ¡Debo vestirme súper mona, Ren! ¿Quizá como valkiria? O... o... uh... ¡Elfa oscura! No... no... ¡Clériga! ¡Waaa! ¡Estoy emocionadaaaa!”

    —C.C mantén silencio... me estás causando dolor de cabeza.

    “¡Pero no puedo creerlo! ¡Será como estar con Max de nuevo! ¡Ah! ¡De nuevo con Light! ¡Yeeey!”

    —C.C... en serio me estás cabreando.

    “¡Uff! ¡Cállate! ¡Creí que tendría que hacerme un nuevo personaje para interactuar de nuevo con Light! ¡Yey! ¡Eso significa que aún sirves!”

    —¡Deja de tratarme como un personaje! ¡Soy tu amo!

    “Nooo, eres mi usuario... ¡No mi amo!”

    —Pfff...

    —¿Pasa algo, weón?

    —Nada, nada, es mi arma... casi nunca habla, pero cuando lo hace no se calla.


    “¡¡¡Wiiii!!!”

    —Ya veo.

    —...

    —¿Estás bien? —
    preguntó de nuevo el sudamericano gamer a su aliado de mismo rol, éste asintió sin decir más.

    Sea como sea, aún debían hablar de los otros grupos y ya no se podía permitir tener otros arrebatos. Por primera vez se sentía como un niño al cual todos le estaban diciendo que santa no existía, pero él suspiró y negó, caníbal o no. Max siempre sería su Max, pero se cuestionaba ahora... ¿Los caníbales qué eran realmente? Dudas que pronto fueron calladas con el avenir de la irritante voz de Allen explicando sus tácticas que el islandés consideraba suicidas.


    — Bueno, c-continuando con la estrategia - Allen rápidamente deseaba acabar con lo que se le había encomendado, rezándole a su creador que por favor no hubiera otro altercado como el que protagonizó Rengnar — Si ya saben lo que hará la Blitzkrieg, quiero ahora hablar con respecto de la Vanguardia, este grupo se encargará de ser nuestro frente de batalla, p-por si el nombre no es indicativo de esto — agregó algo nervioso, en serio, podría sonar bastante serio a veces, pero en realidad hasta él dudaba si lo que había planeado iba a dar resultado, después de todo, era la primera vez que la vida lo ponía a mando de algo que no fuera su culo.

    — Como saben, la Blitzkrieg se encargará de tomar uno de los costados de Castlelot, permitiéndonos al menos la protección ante ataques que provengan de dicha zona, pero prácticamente nuestro frente está descubierto... y-y-y dudo que los que están en Death End y No Life City no vayan a aprovechar como para querer hacernos la vida de cuadritos ¿No? A-Así que vamos a necesitar un grupo n-numeroso, si, pero uno re-numeroso, de esos que se cuentan en millones y... -

    — Mond, sabes que no tenemos esa cantidad de elementos -

    — Si tuviéramos tantos, no creo que hubiéramos pedido tu ayuda como estratega.. bueno, quizás si, pero a la vez no... -
    canturreó la albina quien complementaba a Lionel

    — Y-Ya lo sé, no me lo tienen que recordar - suspiró Allen

    — Sin embargo... - el León Negro voteló a ver hacia Jihyun, el coreano quien tenía su rostro como siempre adornado con su sonrisa característica, este a su vez levantó la cabeza hacia su líder.

    — Mis chicos son rudos, estoy seguro que colaborarán para la causa, después de todo, lo último que una mascota desea es ver a sus amos esclavizados o al menos siendo las mascotas de otros, pero... — El coreano se aclaró la garganta — estos chicos irán sin mi, estoy seguro que a mi no me mandarás a una misión de esta índole ¿cierto? — Allen asintió su cabeza, el coreano simplemente miró hacia atrás y puso su mano en la palma de la persona en quien podía confiar esto.

    — Estoy seguro que podrás encargarte de esto, después de todo, está en tu sangre ¿O no, vicepresidenta? -

    — ¡¿Q-Q-Q-Q-Q-QUÉ? ¿CHE PIBE, QUÉ?! -
    Gritó la argentina a quien el discapacitado le estaba dando el honor - ¿C-Cómo que me vas a enviar a mi ahí? ¿N-No te resulta más probable que vayas vos, ché? O sea, mírame ¿Acaso tengo madera para andar al frente de una batalla? -

    — ¿Qué te he dicho, vicepresidenta? Los discapacitados no necesitamos demostrar debilidad ni ser subestimados -

    — ¡PERO CHÉ! ¡ME ESTÁS ENVIANDO COMO CARNE DE CAÑÓN! -

    — ¿No es eso como todos nos ven? -
    Y Jihyun le dio un empujón a la muchacha —. Ahora demuestra que no eres eso, muéstrales de que estás hecha -

    — S-S-Sí, señor -
    Jihyun volteó y encaró a Allen desde donde estaba y, como era de esperar del valiente, inteligente y para nada miedoso estratega de Durkheim, este... dio un par de pasos hacia atrás.

    — Si necesitas un ejército grande, el jardín de los caídos está a nuestra disposición -

    — E-E-Entendido, entonces de eso se compondrá la mayor parte del grupo de Vanguardia -

    — Pero oíme ché ¿Por qué...? -

    — Kristina, conozco la habilidad de Andrés, esos malditos ojos que todo lo ven, primero muerto a dejar que le ponga los hilos a la armería divina, además ¿Ya viste el grupo que ese idiota de Allen creó? No durarán ni dos segundos sin que antes haya algún tipo de riña, necesitan supervisión -

    — ¡Ah! ¿Cómo una nana? -

    — Sí, como una... Espera ¿Qué estás diciendo, idiota? -
    y se ganó la argentina un golpe en la cabeza por parte de su presidente, cuando la muchacha recibió el pequeño impacto, también se miró un tanto triste, después de todo, aun con lo que le había dicho el coreano, no se sentía completamente bien, Maeve (quien estaba atrás de la argentina) avanzó y encaró al coreano con una mirada seria e iba a estrecharle la mano, pero su extremidad fue interceptada por Fibrous y ambas hablaron entre sí mentalmente.

    — No están dejando la tarea más dura ¿No te parece, querida? -

    — Confiamos en que lo harán excelente -

    — Bueno, siempre me han gustado los escenarios donde la gente se aglomera por verme -
    Fibrous rió

    — En ese escenario no creo que quieran escucharte gritar... cuídense, ustedes y todas las demás mascotas -

    — Me pides esto a mi, es obvio que lo haré... mi renacuaja y yo lo haremos, o sino, te prometo que nos castigues por ser niñas malas -

    — ¡MAEVE! -
    Kristina estaba escuchando la conversación y, era obvio que no le agradaba el trato que ya estaba buscando hacer su rana con Fibrous, Allen tosió para que le volvieran a prestar atención, ahorita mismo era de vital importancia que le escuchasen.

    — Como sea, escúchenme, repetiré nuevamente quienes serán los integrantes de la Vanguardia aparte del grupo de los caídos que, seguramente, comandará la lisiada de allá — dijo, señalando a la mencionada —. Quien pega primero, generalmente lleva las de ganar, es por eso que necesitarán llevar a la loca de las explosiones de Bárbara, pero como no quiero que todo se vaya al carajo no más iniciar la misión, Ryrio también, será el punto de contención; entre otros que no saben hacer otra cosa que no sea destrozarlo todo, Clover les acompañará y, aunque unstedes crean que solo sea un papanatas, el llamado Shinobi Shileno va ahí; necesitarán a una deprimida para curar, así que Sapphire, esas agujas que carga seguro le sirve hasta para sacar ojos enemigos... y para complementar, María y ese moreno también, el "amigo" de Adrien, chucho o Jesús... si, esos serían todos -

    Todos los mencionados se vieron unos a otros, algo extrañados incluso... aunque quien habló de primero tenía un rostro de fastidio.

    — ¡Allen! - Era Ryrio, no se miraba feliz.

    — ¿Con Bárbara? ¿En serio? -

    — Bárbara tiene que el poder destructivo para ser una chica de Vanguardia, con ella ahí, seguro se carga a todos sin que ustedes levanten las manos -

    —¡Pero púdiste elegir a otro! ¡Sabes que yo...! -

    — Mond ya hizo su elección, Ryrio... hay que respetarla -
    Ryrio se mordió la lengua para no irrespetar a su sempai, pero en serio no le agradaba la cosa; en eso se escuchó un grito femenino, era la lisiada, de pronto su espacio personal comenzó a ser invadido por otra fémina quien parecía no tenía cabida en su alegría.

    — ¡LA NARULISIADA IRA CONMIGO! ¡SOMOS EL NUEVO EQUIPO 7! - Rengnar, medio asqueado con la situación anterior buscó una manera de ventilar su molestia.

    — Si vas a comenzar con tus homosexualidades, Clover, mejor no te metas -

    — Boo~ ¿Es que acaso ahora las aves le disparan a las escopetas? A eso lo llamo hipocresía y cinismo, Reng-Reng -
    El chico dragón/salamandra suspiró pesado, meterse con Clover no es la mejor de las ideas. Hasta que la chica se detuvo en el acto —. Uh... Heller... ¡Estás silencioso!

    —Eh... ¿Yo? Mi preciosa Clover estoy bien

    —Heller estás preocupado por tu family... ¿A qué sí?

    —Dejé mi familia hace mucho... no tengo nada que ver con el imperio. Lo que haga mamá o Ichimaru ya no es de mi incumbencia, dejé mi antiguo yo para ser Heller y en lo que a mí me respecta...

    —¿Ñeh?

    —Tú eres mi familia ahora.

    —¡Awwwwwwwwwwwwwwwwwwwn! ¡Formemos nuestro propio Akatsuki! ¡HE DICHO!
    —gritó la fémina sin darse cuenta de que todos la observaban.

    - C-Como sea, Clover irá con ustedes porque de algo nos va a servir esa suerte que tiene, o sea, ¿Nunca han pensado que esta mujer está poseída por la dama de la suerte? Además, no confío en que esa rubia vaya sola en un equipo, seguro nos condena -

    — Ché, Allen, que si, quizás he estado algo salada antes pero no es como para...

    — Calla, luego me lo agradecerás -
    y girando los ojos, Kristina no tuvo de otra más que acceder.

    — A ver ¿Dónde quedé? Ah si, El otaku infaltable que manda las buenas vibras a todo el equipo y bla bla bla, seguro ayudan en algo -

    — Los otakus, especialmente los de luz, sacan su mayor potencial en este tipo de casos, Allen -
    agregó Lucifina desde atrás

    — Eso, lo que dijo la jefa; finalmente elegí a María y al Shinobi Shileno porque Mario dice que saben de cosas del bajo mundo y que en lugares como Death End y No Life City seguro les ayudará a mantener el perfil... y seguro no quedan como el Loco Red Además, los reportes dicen que hay un cierto grupo de familiares ahí que hacen todo menos regalar pasteles, por si no saben, se hacen llamar los Oestes, digo, los Wests, y según el pequeño gigante de Pavel, son peligrosos... así que anden con cuidado - mostró imágenes del panorama


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    Allen ya estaba casi agotado, pero debía dar la última orden.

    — Al final, tenemos al equipo que denominé "Last Resort", porque si todo falla... al menos estos si podrán salvar su culo y, por consecuencia, el mio igual: son gentes del calibre de Lucifina y sus trillones de avatares -

    — Cuatrillones, Five, por favor -

    — Como sea, jefa, ahí está usted, Lionel, originalmente era Lina, pero ahora son Mario y su subordinado Yoshi que buscarán proteger a la pequeña Marcia, Paracelsa y sus mocosos... ya me entienden ¿No? Esos monstruos, no como cualquiera de ustedes... sin ofender ¿OK? -
    era difícil no sentirse ofendidos dado que los llamó de manera "suave" prescindibles — Todos ellos estarán aquí, en Castlelot, defendiéndola de cualquier cosa que llegue hasta aquí, si, tenemos al chico barrera de Adrien por estos lados, pero... no confío mucho en que pueda soportar tanto tiempo -

    — Allen... n-no... no digas que soy un debilucho -

    — No lo he dicho, tarado, pero me imagino que levantar una barrera de defensa activa a toda una nación no es labor sencilla, solo intento salvar mi pellejo, entiende -
    Allen se desarregló sus cabellos con la mano - Si Allen pierde el poder de la protección, ellos darán todo de si para defenderse y quizás, quizás, si hay alguna remota posibilidad, hacerle frente a esa caníbal, pero por el momento es todo, y... y... ya, ya acabé, ahora sepárense y... que se yo, digan sus últimas palabras o algo, no creo que vivan todos - y así Allen hizo honor a su nombre de ser el chico con los pies más rápidos y ligeros del Nexo (y todo Durkheim) para salir de la escena, dejando a sus grupos ya creados algo insatisfechos pero... ¿Podían hacer algo al respecto?

    Jihyun se acercó hasta Adrien quien tenía aún un rostro de preocupación y algo de estrés, el coreano se puso a escasos pasos de él sin despegarle la vista - Adrien, no me importa si tienes que venderle tu alma a Toxic, pero ni se te ocurra morir aquí... el único capaz de tomar tu vida soy yo, que te quede claro - Adrien estaba algo acomplejado por lo que le decía pero quizás era algún método para motivarlo ¡Y se motivaría el chico! Los demás miembros de aquel numeroso batallón comenzaban a discutir entre sí que iban a hacer y todo y ahí, el gordito con pinta de haber salido de alguna película de Spiderman habló.

    — C-Chicos, necesito que me pongan atención... es con respecto a sus brazaletes ¿Podrían todos levantar sus brazos al cielo? -

    — Ah... ¿Cómo la genkidama, Lancie? -

    — Clover, calla ¿sí? -
    Rengnar acotó y todos le hicieron caso, no pasó mucho tiempo para que escucharan un pequeño "beep" en sus comunicadores y al notarlo, estos habían tenido una especie de actualización.

    — Madre Gaia está jugando con todos los elementos conocidos para contrarestarnos, así que he usado un sistema de baja frecuencia para mantenernos al tanto, además de mantenernos a todos actualizados de cada uno de sus miembros de su equipo— Akane observaba curiosa el brazalete, inclusive revisando lo que era el mapa y sus respectivos puntos a trabajar, cuando miró algo que no cuadraba —. No obstante, no tienen comunicación a la central, eso sólo lo poseen los elementos comunicativos de cada equipo: Mi persona, Emil y Reiji, en cuanto miembros de la corte de nuestra señora Aracely y poseedores de su confianza.

    — L-Lucifina... Lionel -
    preguntó a ambos chicos quienes parecían simplemente contemplarlos y no estaban tan remotamente preocupados por la súbita huída de Allen —. ¿Qué va a pasar con Ex-Land? No tenemos info ni como vamos a actuar? -

    — Bien dicho, sin conocer de Ex-Land ¿Para qué ir hacia ahí? —
    Esa voz no salió ni de Lucifina ni de Lionel, sino de una Aracely más sucia y empolvada que vagabunda viviendo en un barril de petróleo, parecía de esos mecánicos de un taller automotriz que estuvo saliendo de su jornada laboral, si, no le gustaba andar así, pero se encontraba bastante tranquila.

    — Es mi zona, me acercaré volando y mantendré atrás cualquier intento de ataque con mis rayos, no tengo idea que podrá tramar Diamond y sus monjes locos ahí, solo que es su centro de reunión, estaré mandando reportes y, cuando algo importante acontezca, los llamaré — Aracely tosió y se limpió la grasa que tenía en su camisa con un pañuelo sin el éxito esperado — Los que vayan a zonas adyacentes a Ex Land tengan cuidado, aunque estaré rondando no les pienso salvar el trasero... ahora ¿Dónde diablos quedaba el tocador por aquí? - decía mientras se iba a cambiar, ya Sparagmos estaba aceitado y listo para la acción.

    Rómulo miró como todo estaba aconteciendo, aún sentía la emoción de ser parte de la Blitzkrieg e ir a hacer un asalto a nivel Nexoniano para salvar el trasero de todos juntos, estaba tan determinado y con la sangre hirviendo de la emoción que no dudó en dar unas últimas palabras, tal y como Allen les había recomendado:




    "Aún cuando Hades haya conseguido liberar de su castigo eterno a los enormes titanes, e incluso, titánides para llevar consigo los designios, sublevar a los dioses incitando nuevamente a otra titanomaquia donde esta vez Ares quizás le brinde aquella victoria que tanto se le negó gracias a la intervención de Palas Atenea, bendiciendo a los humanos para que éstos pudieran hacerle frente a creaturas míticas como los mismos hijos de los dioses...

    ¡Pero Zeus no se quedará de brazos cruzados! ¡Nunca dejará ver a sus hijos caer bajos las maquinaciones maléficas de Hades! ¡Nos ha juntado a todos nosotros! ¡Sus hijos! ¡Hemos sido bendecidos por su mano! ¡PODEMOS TOMAR TROYA SI ASI LO DESEÁSEMOS! Y eso haremos, nos abriremos paso por todos los pisos del tártaro, ningún sufrimiento será suficiente para mermar nuestra causa, oh, por favor, bendita Hera, quizás no seamos sangre de tu sangre, pero por favor, por el amor que le tienes a tu esposo, dános la fuerza para sobrellevar la carga de ir hasta el séptimo piso del infierno, o quizás más allá, protégenos de las Keres y de las Moiras, aleja nuestros hilos de sus manos y permite que salgamos avantes de tal cruenta afrenta, hiere a Ares y has que salga humillado ya que Palas Atenea está con nosotros

    ¡Adelante! Afrontemos la Titanomaquia con pies firmes, el monte Otris será el único testigo de nuestra sangrienta batalla, bendícenos por última vez, Hera... intercede ante Zeus, vela por nuestra lucha y te aseguramos infinidad de sacrificios, compartiremos entre hermanos y hermanas, danzaremos bajo tu fuego sagrado y luego, cuando todo esto acabe, erigiremos estatuas en su nombre y en nombre de quienes nos han guiado a la victoria.

    ¡Salve León Negro, bestia sagrada que rige el camino entre la total oscuridad! ¡Ilumina el camino que está más allá de las estrellas!
    ¡Salve Conejo blanco, bestia macabra, pero cuyas tretas son de vital importancia en esta situación! ¡Oh de aquel quien negocia con el ser oscuro, pero en tiempos de crisis, inclusive esta idea tienta los labios como la miel!
    ¡Salve Lombriz de tierra! Infravalorado, pero al mismo tiempo, con la capacidad de sobrellevar la vida más allá del límite, desafías al mundo con tu propia habilidad!

    ¡OH SALVE DURKHEIM!
    ¡OH SALVE DURKHEIM!
    ¡¡¡OH SALVE DURKHEIM!!!"



    Y con este monólogo dado por Rómulo, los demás, poco a poco se sintieron inspirados aunque con mucha pena (especialmente por las palabras tan rimbombantes del muchacho), no fue hasta que Lucifina lo secundó de manera efectiva (por medio de un grito similar a los salve de Rómulo) que la gente se acostumbró un poco más hasta que todos gritasen con júbilo. Adrien estaba algo apartado y solo miraba con una sonrisa y unos ojos casi llorosos, era hermoso, Light volteó a ver al ángel del olvido y llegó y le dio una pequeña patada en la parte baja de su pierna.

    — No llores, guárdate las lágrimas para cuando todo esto acabe -

    — Esto... ¿por qué no puede ser así siempre? -

    — Es fácil, estamos en una guerra, la felicidad es un bien demasiado difícil de obtener en tiempos de crisis -

    — Pero... ¿Por qué? ¿Acaso... no es mejor que el mundo sea uno feliz? ¿Uno donde los humanos, o bueno, quienes sean los bandos enfrentados, puedan vivir en armonía? -

    — Cuando los ideales difieren, solamente los bandos escuchan sus propias razones, no importa que tan razonable sean soluciones alternas, ellos simplemente le harán caso omiso -
    Adrien miró con tristeza a Light, no le gustaba escuchar que no podían arreglar diferencias de forma sencilla.

    —¿Hay alguna oportunidad de reparar todo esto? -

    — Lo hay -
    admitió la dingo, pero no hablaba con muchas ganas —. Una guerra acaba cuando un bando no tiene voluntad para seguir, y la mejor manera de inflingir un daño irreparable en el enemigo es matar al líder de uno de los bandos —Adrien parpadeó un par de veces en shock — Daña la moral a un paso endiabladamente rápido, hasta caer de rodillas -

    — P-Pero yo... yo no quiero que Lionel-sama muera -

    — Adrien, no hablo del León Negro, él claramente lidera, más no es la cabeza del bando en el que te encuentras, después de todo, un estudiante sin arma pierde mucha importancia -

    — ¿No? Entonces... -
    antes de poder hablar, Light le apuntó con una de sus patas

    — Eres tú, Adrien, el próximo heredero, el sucesor de León Negro, el niño de oro para los Otakus y para Durkheim en general, tu eres el emblema moral del bando del León Negro - un par de segundos pasaron donde solo se escuchaban los gritos de júbilo y de emoción de los demás y el Angel del Olvido volteó a ver a la dingo.

    — Entonces... ¿Acabaría la guerra si llego a morir? - Light levantó una ceja y suspiró para finalmente dar un pequeño golpe en la pierna del varón

    — Aun cuando seas un humano y yo un arma, tengo cierta empatía, no tienes que culparte por lo que ha pasado, no es culpa de nadie, decir que los problemas se resuelven si tu mueres no es bonito, no trates tu vida como un ticket para resolverlos -

    — Necesito... sentarme -
    la dingo parpadeó un par de veces, se impresionaba que el muchacho se sintiera así y decidió brindarle ayuda hasta que este se sentara en el trono, ya le había tomado algo de cariño.

    — ¿Te encontrarás bien? - el otaku asintió mientras se tomaba la cabeza por la sien y cerraba sus ojos mientras miraba al techo, Light decidió dejarlo un momento solo, a veces eso es lo mejor para los humanos, necesitaba despejar su mente, era mejor...

    Más cuando la dingo se alejo, permitió que los susurros de Adrien no fueran escuchados, una suave pregunta con un significado mucho más tétrico de lo que muchos pensaban...

    "Entonces... es cierto ¿No?... yo... no debí haber nacido..."

    _________________________________________________________​

    ¡Y por fin acabo!

    Grupos


    La Blitzkrieg [Equipo de Exterminio]:

    Líder: Jihyun.
    Miembros: Franco, Rengnar, Gild, Andrés, Rómulo, Remy, Jihyun y Reiji.

    La Vanguardia [Ataque/Defensa]

    Líder: Kristina
    Miembros: Las Mascotas del Jardín de los caídos, Lancelot, Clover, El Shinobi Shileno, Maria, Sapphire, Kristina, Jesús, Barbara y Ryrio.

    Equipo de Reconocimiento [Exploración e Informativo]
    Líder: Alexandr
    Miembros: Sofía, Pavel, Rose, Akane, Emil, Alexandr, Lina y Klaus.

    [ * * * ]

    Reportes y Posibles Enemigos


    Movov City: [Leo & Ice]

    De Profundis

    “Reportes dados por Paracelsa, deprimida creída difunta, han declarado la presencia de una colosal criatura de alrededor de cuarenta metros con la apariencia de un ciempiés, con habilidades venenosas y la extraña capacidad de expulsar fuego de sus fauces, sin contar su facultad reproductiva que le ha permitido invadir todo el territorio nevado, causando que el insecto y sus crías estén provocando inundaciones debido al aliento ígneo de estos. Hallarlo no será difícil pues se encuentra rodeando la base MOVOV: Niflheim, actualmente vacía, o se suponía, reportes han declarado la presencia de una irregular en la estructura, sería conveniente hallarla con vida; recordando eso sí que Movov City se encuentra en condiciones peligrosas, siendo actualmente una banquisa inestable donde cualquier actividad en el terreno podría causar hipotermia por ahogamiento”


    Y, sin embargo... La melodía suena...

    El peligro merodea incluso los interiores de la base MOVOV, pero es necesario entrar para erradicar la melodía caótica cuya energía parece haber metido en un perenne sueño a los familiares y jefes de Movov City los cuales yacen flotando por todo el territorio que ahora es una banquisa. La melodía denominada “Réquiem” rememora al usuario original de dicha habilidad: Maximilien Munro, miembro original del Santo Consejo, Ex presidente de los discapacitados, y ex número, muerto en su labor de soldado de fuerzas de asalto. Considerado un prodigio y poseedor de carisma, su mascota: Light declara un nivel alto de peligrosidad, que no deberá ser subestimada por su discapacidad visual. Se recomienda al grupo no dejarse guiar por la melodía o podrían ser sumergidos en un ciclo sin fin, ésta parece ser más efectiva entre menos voluntad tenga el individuo. Se sabe de otros dos individuos que lo acompañan, presuntamente deprimidos, mas debido a la ignorancia respecto a técnicas de batalla, sólo podemos afirmar que pueden curar a sus aliados como información básica debido a la función habitual de los deprimidos en el sistema actual.


    Posibles enemigos:

    Discapacitada (Información dada por Jihyun)

    Kan-Hee Kim

    Nombre Clave: “The Centipede”

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    Sexo: Femenino

    Información: Discapacitada catalogada como H-00, diagnosticada con trastorno límite de la personalidad. Sus patologías mentales se volvieron una discapacidad cuando su octavo intento de ser devorada por un león en el zoológico fue fallido. Con impulsos suicidas, se ha caracterizado por un comportamiento autodestructivo, sociópata y sonriente. Tiene un obsesión por Jörmungandr (Llamado cariñosamente Jormun), un ciempiés venenoso que parece siempre estar dentro de sus heridas abiertas y labrar partes de su cuerpo, cosa por el cual ella obtiene un extraño placer y calma.

    Diferente a lo que se pudiera pensar, no hay un lazo de ningún tipo entre la mascota y su amo. Siendo clara las intenciones de Jörmungandr en devorar a su usuaria, cosa que se verifica al avenir de su exposición dentro de los mundos mentales donde obtiene una colosal forma de alrededor de cuarenta metros y la capacidad que al ser dañada es capaz de crear replicas de sí misma que son sus crías y que salen de su usuaria, lanza un extraño fuego azul que derrite el terreno, más tiene un efecto curioso al contacto con piel humana y es que no causa las clásicas quemaduras sino la infección con más crías del ser que emergerán después de unas horas si resisten el veneno que expulsan los huevecillos al nacer. Altamente destructivo, Jörmungandr disfruta algo con locura y es devorar a su usuaria una y otra vez, siendo su alimento preferido y que por fin, gracias a la bendición de Diamond, puede continuar haciendo en un ciclo sin fin de devoramiento y regeneración que ha creado la satisfacción de la fémina en ser devorada y de su mascota de alimentarse de sus carnes. Por este motivo al momento de la lucha se recomendaba ampliamente alguien con experiencia capaz de detener sus deseos extremos.

    Año: Cuarto Año.

    Causa de muerte: Luego de la muerte de su superiora: Hersilia, quién la tenía controlada, decidió luchar contra mercenarios ella sola lo que la llevó a un éxtasis cuando su mascota culminó su deseo y le devoró toda la cavidad abdominal. Los mercenarios declaran que murió con una sonrisa de absoluto placer en un charco de sangre que, irónicamente, ella misma se provocó con su mascota.

    Datos Extras:

    -Parece sentir placer por el dolor extremo. Y ser bastante relajada, por irónico que parezca.
    -Nunca borra su sonrisa, a menos que la llamen Kaneki, entonces se pone a reír y luego se cabrea de forma bastante aterradora.
    -Adora los insectos.
    -Es inmune a cualquier veneno.
    -Su mascota emerge de cualquier parte de su cuerpo y la ayuda a esquivar o moverse, o elevarse.
    -Si alguien cortase la juntura entre ella y su mascota, Jörmungandr sería independientemente y dentro del cuerpo de Kan-Hee emergería alguna cría de Jörmungandr, pues todo el cuerpo de ella está rodeado de huevecillos.

    Ubicación: Jörmungandr rodea toda la base MOVOV: Niflheim como una serpiente sobre una rama, Kan-Hee parece estar en la cima del laboratorio canturreando algo, mientras su mascota se extiende labrando su cuerpo.

    Discapacitado (Informes oficiales del Santo Consejo, mayormente quemados desde el incendio ???)

    Maximilien Munro

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    Nombre Clave: “The Demon”

    Sexo: Masculino

    Información: Discapacitado de tipo (INFORMACIÓN PERDIDA) con capacidades por sobre la media más allá de su ceguera, poseedor de ecolocalización desarrollada por (INFORMACIÓN PERDIDA) , alumno predilecto de (INFORMACIÓN PERDIDA), de la casta de los (INFORMACIÓN PERDIDA), creador de (INFORMACIÓN PERDIDA), encargado de la restauración (INFORMACIÓN PERDIDA), poseedor de los documentos perdidos del Santo Consejo, con un hermano en la Frank Academy, jefe de la primera división de (INFORMACIÓN PERDIDA).

    Mascota: Light, cu sith, habilidades mágicas. Doble agente de (INFORMACIÓN PERDIDA), sobreviviente de la base MOVOV, méritos amplios. (INFORMACIÓN PERDIDA) (INFORMACIÓN PERDIDA) (INFORMACIÓN PERDIDA) (INFORMACIÓN PERDIDA). Carisma innato con posibilidad de melodías atrapantes, más allá de sus habilidades musicales se intuye un (INFORMACIÓN PERDIDA). Tenerlo controlado por su peligrosidad por intereses externos desconocidos. Proyecto (INFORMACIÓN PERDIDA) pendiente. Sinestesia que es tema de interés para Enone.

    Información oficial: Doble agente con intenciones neutrales, miembro de la Cruz Azul que ejercía labores sextas al interior de la fuerza de asalto: Los Números. Con la aterrador habilidad de obtención de información pacífica: Réquiem.

    Año: Quinto.

    Causa de muerte (Información dada por Zero): Asesinado en medio de una explosión, mientras ejercía su labor de número. No se poseen más datos.

    Datos Extras:

    -No se posee suficiente información de este individuo.
    -Su cuerpo no fue hallado, la tumba fue conmemorativa
    -Máscara de ciervo.
    -Es también conocido por el nombre clave de Mefistófeles.

    Ubicación: Interior de la base MOVOV, en el hall en medio del trono. Está en medio de un concierto mientras baila con la rehén quien declara que es su hija. Parece no estar solo. Mucho cuidado.

    Deprimida (Información base del Santo Consejo)

    Genie Khalifa

    Nombre Clave: “The Charm”

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    Sexo: Femenino

    Información: Deprimida con habilidades estimulantes, especializada en el control del hipótalamo mediante el incienso que entra por las fosas nasales. Funciones como las emociones, deseo sexual, temperatura corporal, aumento de oxitocina, sentimientos de agresividad, tristeza, felicidad, distracción. Todo puede ser aumentado o disminuido por la estimulación o disminución de la producción hormonal. La habilidad normalmente es usada para aumentar la habilidad de los aliados mediante la producción de adrenalina, mientras que para los enemigos sería la disminución de éste, o el aumento del deseo sexual, para distracción, llevando a sus enemigos al orgasmo, el tiempo suficiente para darle una muerte placentera a sus amigos. Aunque las funciones no se resumen únicamente al deseo sexual, sino a todas las funciones cerebrales que controla el hipótalamo.

    Genie se caracteriza por un carácter lascivo, con un enorme amor por la figura masculina, que la volvió una artista. Lo adora con locura y siempre creaba esculturas, mucho de sus novios eran usados como modelos, dicho gusto excéntrico la llevó al camino de la impopularidad. Donde, más que depresión, obtuvo inspiración al ver a la escultura viviente: El hermoso Gild. Ella supo que tenía que inmortalizar su belleza no sólo con pintura o mármol, sino con el tacto, el gusto, el olfato, y todos sus sentidos. Debía poseerlo. Y aunque si bien su mente pudiera estar invadida con pensamientos obscenos, ella es muy habilidosa y los buffs de sus habilidades fueron tan apreciados que Diamond la ascendió a vicepresidenta, aún así su objetivo fue siempre la diversión y la vida loca.

    Causa de muerte: Dado que sus habilidades no parecieron funcionar en Allen a quién descubrió como Five, éste la guió hacia un callejón sin salida donde fue víctima de una explosión de Barbara que buscó defender a su cobarde amigo. Su cuerpo fue hallado días después por Aracely que la usó para experimentos, conformando así el rostro de PRO-TYPE.

    Año: Quinto.

    Datos Extras:

    -Su habilidad no es controlable. Ante su estimulación sexual la persona que lo sufra se sentirá atraído por la primera persona que vea.
    -Está obsesionada con las esculturas y la belleza.
    -Tiene un tatuaje en el rostro.
    -Puede cambiar de género a sus adversarios temporalmente gracias a sus habilidades hormonales.
    -El nombre de su arma es Ninfa.
    -Sus tatuajes se extienden a todo su cuerpo cuando usa su arma.

    Ubicación: Dentro de la base MOVOV, no se sabe si se encuentra con Max o en otro piso.

    Deprimido (Información quemada de los anales oficiales // Fragmento de su diario de segundo año)

    Seth Alexandrite

    Nombre Clave: “The Sacrifice”

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    “Duele... duele mucho... y aún así... es sabido que los mártires van al cielo. ¿Alcanzaré ese lugar? Hahaha... qué absurdo...”
    Me llamo Seth, ¿si soy un chico o una chica? (INFORMACIÓN PERDIDA) , tampoco importa. Tal vez porque el lema de los deprimidos sea el total sacrificio hacia sus pacientes, uno se (INFORMACIÓN PERDIDA) O en mi caso, (INFORMACIÓN PERDIDA); el intercambio de heridas, si pierdes un brazo, yo me (INFORMACIÓN PERDIDA), y así lo tendrás. Si tu corazón está roto, mi cruz (INFORMACIÓN PERDIDA), dándome tu dolor. Es un intercambio: Todo lo bueno será obsequiado y todo lo malo (INFORMACIÓN PERDIDA) su dolor será mi dolor. Es la maldición del mártir.

    Información dada por Gild: “Seth es una persona misteriosa, nerviosa, tímida, gentil, sacrificada y opacada, de sexo indeterminado, cuya arma “Martyr Cross” es capaz de traspasar los daños de sus aliados a su usuario mediante una misteriosa energía oscura, curándolos en el acto, pero teniendo de castigo el daño que debió haber recibido su aliado. Pero que gracias a un vestigio llamado “Alma de Axolotl” puede recuperar los daños en pocas horas, pero eso no lo hace inmune al dolor y sus heridas nunca quedan como antes, volviéndose cicatrices notorias o partes de su cuerpo más oscuras. Es capaz de también traspasarse venenos, daños emocionales (si la persona está triste, es capaz de pasarse la tristeza) e incluso posesiones. En si el dolor es su arma, sea recibirlo de otros hacia él, o de él hacia sus enemigos en casos extremos en los que su supervivencia esté en riesgo.”

    Año: Cuarto.

    Causa de muerte: Suicidio. Luego de un ataque mortal hacia Gild por parte de una número con una medusa que prácticamente lo dejó en coma y heridas graves que lo guiaron a la defución, decidió suicidarse para así revivir a Engel, el bebé de los deprimidos; como último deseo pidió ser embalsamado, sin embargo, cuando Diamond quiso proceder, no halló el cuerpo. Al parecer el cuerpo en la morgue fue obtenido por Aracely quien lo usó para componer PROTO-TYPE, dándole al quimera artificial la habilidad regenerativa que poseyó antiguamente.

    Datos Extras:

    -Uno de sus ojos es azul.
    -Al parecer tenía sentimientos por Gild que ocultaba dado que sabía de los sentimientos de su líder Diamond, he ahí la razón de su sacrificio.
    -Odia a las medusas con todo su ser.

    Ubicación: Dentro de la base MOVOV, con Maximilien.

    No Life City [Ahkilendra y Arty]

    Wheel of Fortune

    “Un familiar explorador fiel a la sabia Light ha mandado informes de que la zona adyacente a la famosa prisión Saint Monique no se encuentra en mejores condiciones. Si la zona desértica antes denotaba su naturaleza con su escasez de individuos y ambiente vaquero impenetrable donde sólo los más fuertes podían sobrevivir y resonaban disparos por doquier, ahora todo eso ha desaparecido. Silencio, sí, un silencio aterrador que alertó a nuestro explorador, no tenemos claro que pudo suceder, pues todo lo que se escuchó en el mensaje de voz enviado por Mr. Tape Recording fueron ronquidos que no lograron describir bien el evento.

    No obstante, se escucharon múltiples voces, relinchos y un sonido misterioso que alertó a todos que nuestro informante había sido asesinado por el sonido potente del casco de un equino. Sea como sea, se recomienda averiguar que sucede, y eliminar a los posibles enemigos dada la cercanía del sector a la sagrada Castlelot, cualquier sospechoso debe ser automáticamente eliminado. Sin embargo, rogamos a la vanguardia tener cuidado de no ser víctimas del suceso que afectó a nuestro explorador, que hasta ahora son desconocido.”


    No Life City está lleno de familiares... ¡Dormidos! ¿Qué está sucediendo? Es su labor averiguarlo. Oh sí, ¿la situación no sería grave si solo fueran familiares dormidos, no? Lamentablemente hay un pequeño detalle: La tribu extinta de los West, asesinados por unos mercenarios donde se encuentra Pavel, actual líder de los pesos pesados, ha vuelto a la vida, ellos parecen estar muy molestos y no tolerarán ahora presencia humana, por si fuera poco aún no se sabe la causa del adormecimiento de los familiares o si éstos pueden ponerse en contra de la vanguardia por las habilidades misteriosas que los aquejan. Tengan mucho cuidado de no caer bajo aquel adormecimiento. No obstante, se presume que el verdadero peligro se halla en el interior de los casinos de uno de los saloon de No Life City, no obstante, no hay información suficiente. ¡Que la suerte esté de su lado!

    La necesitarán

    Posibles Enemigos:

    - Los Wests.

    Estudiantes:

    Deprimida (Información base del Santo Consejo)

    Rosemary Sweeney

    Nombre Clave: “The Dreamcatcher”

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    Sexo: Femenino

    Información: La información de ella es... Zzzzz... ¿Oh? ¿Te dormiste? Has de imaginar muchas cosas, dicen que las personas revelan mucho de sí cuando duermen, a fin de cuentas los sueños son ventanas del alma, yep, los mundos mentales están muy conectados al mundo de los sueños. ¿Oh? ¿Que qué hago defendiendo a una caníbal? ¡Es innatural dices! Porque claaaro concebirse en medio de una borrachera, asesinar personas por sobrevivir, traicionar a tus amigos o ser producto de un incesto es muy normal... ¡Ja! Cuanta hipocresía, ¿guh? ¿Qué cómo sé tantos detalles? Te lo dije: Veo dentro de tus sueños, dentro de ti, de tu mundo mental. En una sociedad basada en el subconsciente aquel que vea los sueños lo ve todo. Ah, lo siento por no ser tu clásica deprimida, perdedor. Ouchi, ¿hablé de más?

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    Zz.... zz

    z...

    Controladora de sueños, es capaz de emitir ondas de sueños desde su atrapasueños, dichas ondas se adhieren a la persona y la llevan a un sueño profundo del cual es imposible salir con medios convencionales, en ese estado Rosemary podrá evocar un sonambulismo controlador en sus víctimas que la volverán sus marionetas. Como deprimida anteriormente se encargaba de curar daños de mundos mentales (posesiones, parásitos mentales, o calmar vestigios ruidosos para permitir a sus aliados sacarle el máximo potencial, durmiendo determinadas partes por lo que era muy requerida y de utilidad como soporte), sin embargo, sus habilidades de soporte/curandera nunca dejaron que demostrara sus capacidades de control, volviéndola de la sumisa deprimida, a una ente sarcástica, directa, burlona, atrevida que llama “perdedores” a sus aliados con risitas femeninas y ademanes lindos que los enojaban pero que era su verdadero yo. Aún así ella es encantadora y busca llevar a sus víctimas a sueños profundos, pero si se rebelan es capaz de volver esos sueños pesadillas y la única forma de salir de dicha pesadilla es derrotando a su 'arma' la verdadera forma de ésta:

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    Una enorme criatura con la capacidad de volver las pesadillas 'reales' y la única forma de luchar con éste, es mediante los artefactos que se encuentran en los sueños. (Palos, piedras, depende al sueño, pero cosas así de rústicas).

    Año: Cuarto Año.

    Causa de muerte: Luego de asistir a la muerte de su novio: Un discapacitado, a manos de Andrés, maquinó un plan y se volvió número (Eight), obteniendo una máscara para poder vengar a su novio desde el interno. No obstante, la amabilidad de Klaus y el aura familiar la hizo desistir muchas veces de su plan de traicionarlos, mas en una misión, en un intento de Andrés de eliminar a un discapacitado, recuerdos vinieron a ella y lo evitó, intentando apuñalar al tercer número, más sus piernas fueron petrificadas. Y poco a poco su cuerpo inició a petrificarse, la traición le costó caro, sin embargo, Klaus no la mató, sólo la dejó morir como una estatua y que el tiempo, las lluvias y demás la corroyeran lentamente. Y se fue junto con Andrés. El dolor de ver sus extremidades petrificarse y ver como inevitablemente moriría pues nadie más que Klaus podría despetrificarla le hicieron ver su vida y lo mucho que le hubiese gustado demostrar sus verdaderas capacidades, fue en esa odisea que vio a Diamond y le pidió ser canibalizada para poder ver a través de sus ojos los sueños de lo demás y para descansar, por fin, en paz; como ella lo hizo con sus víctimas. Y no morir como una inerte estatua.

    Datos Extras:

    -Es elegante hasta para burlarse, siempre tiene una adorable sonrisa y comentarios sarcásticos hacia sus enemigos y aliados.
    -Le pone apodos crueles a todos.
    -Es muy inteligente y habilidosa.
    -Se lleva fatal con su hermano mellizo: Dice. Lo llama “jueguitos”, “don perdedor” “derrotitas-chan” “pedazo adorable de basura” todo con cariño obvio.
    -Incluso si amaba a su novio lo llamaba “pringao”, aunque admite que tiene una debilidad por los 'pringaos', y sí, tuvo un crush por Klaus que su venganza logró disuadir.

    Ubicación: Volando con Taro, su corcel alado, y aprovechando eso para emitir sus ondas de sueño. Aunque está dispuesta a bajar si es por ayudar a los Wests, usar a sus sonámbulos o divertirse un poco.

    Gamer (Información dada por Zero)

    Dice Sweeney

    Nombre Clave: “The Strategist”

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    Sexo: Masculino

    Información: El amo del tablero, de personalidad sarcástica, cansada, inexpresiva e introvertida. Quizá por eso prefiere siempre estar fuera de todo el jaleo, él solo quiere leer libros o ir al casino y siendo su padre dueño de uno, no es de esperar que Dice le agarrara un insano gusto desde el principio. Ah, increíblemente el odia el azar y el casino es su forma de 'batallar' con éste, pues con las matemáticas y las posibilidades se puede combatir contra ese azar que él considera asqueroso, quizá porque vivir en un casino te hace conocer gente que un día está en la gloria económica y luego en la desdichada pobreza, sí, cuestión que también vivió con su familia. Esa inestabilidad más de una vez le ha hecho pensar que si algo malo sucederá, sucederá. Lo vio al momento de nacer, donde él obtuvo mayor nutrientes de su madre mientras su hermana no y pasaba gran parte de su vida en el hospital.

    Pesimista, alejado e increíblemente práctico, su mente es predecible, o eso quiere creer: No piensa en nada y su cara de poker face lo afirma. Él vive en su propio mundo de posibilidades, al punto que cuando un 10% de posibilidades de que la más popular de la escuela le invitara a salir se verificó, él se negó, sí. Se negó, ¿por qué? ¡Sencillo! Había un 75% de posibilidades de que aquello fuese una broma de mal gusto que lo volviera el bufón de los populares, lástima que la popular estaba en medio del 25% y realmente le gustaba el serio chico desde un trabajo grupal donde conoció sus dotes de inteligencia, comentarios pesimistas que ella encontraba lindos, pero santos cielos, los sentimientos son tan difíciles de cuantificar. No es que se arrepienta de decirle no a esa muchacha aunque si se ganó el desprecio de sus amigos, mensajes de odio, pero él solo cerraba su casillero y bostezaba, quizá por eso su hermana no hacía más que reclamarle y él la ignoraba. “¡Oh hermano! ¡Si yo tuviese tu suerte!” “La suerte es impredecible, no la quiero” “Pues yo sí” “Si dejarás de llamar idiotas con una sonrisa, a los demás quizá tendrías amigos” “Pequeño subnormalín” “Diosa del nulo encanto”.

    Oh sí, por eso los mellizos: Grosera adorable & Don posibilidades, terminaron en el mismo vagón, aunque en diferentes sectores, su hermana en el sector médico y él... con los gamers. Ugh, ¿cómo en casa? Dios no, con todos esos adictos a los videojuegos o ese rarito amante de los roles (además odiaba el dado de los roles y las posibilidades – casi todas negativas – aunque admite que más de una vez se divirtió), menudo lío; pero había que ser fuerte y resignarse... Naaaaa... Dice demostró ser listo (¿o quizá vago?) Y buscaba herirse a propósito en batallas para quedarse unos días descansando en la enfermería siendo tratado por Diamond, quizá por eso nació el amor entre ellos y él admite que la amó mucho. Aun la ama, pero dios, los sentimientos son tan vergonzosos de admitir a veces.

    Amo del tablero, su arma... ¿Un dado?? Uh, ¿en qué consistirá?

    Un dado de seis caras que al colisionar con el suelo forman una cortina de humo y una pequeña explosión. Al difuminarse el humo, el dado demuestra haber aumentado su tamaño y mostrar un número. Cada número significa algo.

    El usuario deberá lanzar un dado de seis caras en un post random y luego editar su post escribiendo lo que le salió en el resultado. Los dados pueden ser lanzados un mínimo de dos veces (y máximo 4) y todas las acciones (so, no se anulan) deberá ir en ese post editado donde lanzó el dado. Si el número se repite, la acción se repite (Menos la 1 y la 3).

    1-Tres enemigos de Dice mueren en una explosión (A elección del usuario)
    2-Los aliados de Dice son curados.
    3-Tres aliados de Dice mueren en una explosión (No Rosemary ni él mismo, so West y familiares)
    4-La casilla actual de Dice se vuelve invulnerable a todos los ataques hasta el próximo lanzamiento de dado.
    5-Dice puede revivir a UN aliado.
    6-El enemigo puede revivir a UN aliado.

    Hermes además posee un vestigio, que con el movimiento de la mano de Dice, éste puede mover a sus aliados a diferentes zonas como si se hallaran en un tablero invisible. Dice es invulnerable a ataques mientras no se mueva, si se mueve será vulnerable hasta que 'invulnerabilice' ese sector con un 4 del dado. Aun vulnerable es capaz de esquivar bastante bien gracias a su capacidad de calcular las posibilidades.

    Año: Cuarto Año.

    Causa de muerte: Asesinado por la armeria divina, en una lluvia de lanzas metálicas y estructuras inestables de tierra. Había 99% de posibilidades de que saldría con vida con un juego de pasos adecuado, esquivó todas las lanzas, menos una que no esperó y le atravesó el pecho. Se maldijo él mismo por el RNG y su extraño funcionamiento, calculó “99% de que seré olvidado y moriré solo como un perro por ser siempre un bastardo arrogante” mas eso no sucedió cuando Diamond vino a rescatarlo, y buscó curarlo desesperadamente pero se estaba haciendo mucho daño, Dice la besó en sus últimos momentos y le dijo que a la única persona que siempre le fue fiel fue a ella, nunca a Lucifina y que siempre envidió a su hermana por ser una deprimida... y poder estar con ella siempre, ese era su último deseo: estar con ella siempre, sí, Diamond lo entendió y lo asimiló con lágrimas en sus ojos. Dice maldijo hasta el fin de sus días ser un gamer.

    Datos Extras:

    -Fue el táctico oficial del león negro junto con Max hasta la persecución de los gamer.
    -En más de una ocasión llamó 'basura' a Phantom Skater.
    -Siempre quiso ser un deprimido como su hermana para estar con Diamond, pero ser gamer lo condenó. Fue Five en el pasado.
    -Considera que ser gamer es como tener una marca maldita.
    -Tendía a irse a beber o fumar junto con Max en sus incursiones juntos, a palabras de él “ese ciervo engañoso era un nido de depravación”.
    -Nunca se llevó bien con las personas de su clase, aunque en más de una ocasión le pidió consejos amorosos a Andrés por Diamond, de mala gana, obvio.
    -Fue el segundo novio de Diamond luego de Adi, a palabras de Diamond tenía los ojos más azules y bonitos que hubiese visto, orbes que pronto recordó viendo a Gild.
    -Tiene unas ojeras muy notorias.

    Ubicación: En el casino de un saloon, si arman mucho jaleo saldrá a darle una mano a su hermana, algo mosqueado pero lo hará, tsk.

    Nibikure [Corvent & Velvet]

    Happily N'Ever After

    Dicen que los cuentos para dormir son muy agradables, pero con todo el jaleo de los familiares dormidos parece que en Nibikure un problema similar aqueja. No obstante, eso es más ignorable cuando millares de familiares flotan como globos por el cielo del bosque con los ojos negros, carentes de cualquier tipo de alma formando un espectáculo sin duda aterrador. Exploradores han querido indagar pero lo único que logran escuchar es un cántico, mas cuando han querido pasar y averiguar más, se llevaron con la sorpresa de una gigante adormilada en su camino, no parece ser víctima de alguna técnica y la perezosa titán (Como la nombraron algunos ausentes) no parece interesada en levantarse, más se presume que ella es la causa de esos familiares flotantes, pero quizá la perezosa guardia esconde algo más que los “globos” que actualmente usa, pues la fiesta que se encuentra a sus espaldas tiene una música celestial sin duda aterradora.


    Monjes yacen atrás de ella, y ella sólo funge como guardia evitando que intrusos arruinen la fiesta. Sin embargo, parece que guardia algo más valioso en el centro... y los bailes denotan porque este evento es llamado “Fiesta Caníbal”, sin duda el bando de la paz ya disfruta su victoria y cantan ante todos su “felices para siempre”. No obstante es sabido que los cuentos de hadas tienen sus monstruos, ¿será que este bosque será territorio de criaturas míticas y recuerdos del pasado que resurgirán en medio del dolor? Sin duda los árboles de la frondosa Nibikure serán testigos de un aterrador cuento de hadas protegido por la gigante.

    Posibles Enemigos:

    Peso Pesado (Información dada por Pavel)

    Sinmara Gerda

    Nombre Clave: “The Wall”

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    Sexo: Femenino

    Información: Sinmara no es una mala persona, es glotona, simple de pensamiento y no muy inteligente, pero bastante perseverante y auto-irónica consigo misma, quizá porque rodeada de insultos es una buena forma de esquivarlos particularmente, a veces da risitas torpes cuando no entiende algo, pues es de mente sencilla, le gusta recibir órdenes y no pensar mucho en qué hacer, tampoco se cuestiona mucho las cosas, entre antes termine de hacer todo antes podrá dormir o comer. Tal vez por eso es común que Sinmara se insulte a sí misma cuando se burlan de ella o ría de forma bastante notoria. Es pésima con las cuestiones filosóficas o explicaciones demasiado detalladas. Lento, por favor. Ella prefiere disfrutar la vida, y adora dormir porque así puede ignorar los dolores de su GOTA juvenil hereditaria dada la artritis que esta causa. Convive con eso y a palabras de ella eso la ha hecho más fuerte, ella adora hacer deportes y actividad física, pero debido a su GOTA, siempre es dejada de lado o no puede sacar todo su potencial.

    Incluso siendo alta y robusta, ella admite que siempre se ha sentido pequeñita en el ámbito deportivo por esa “discapacidad”, pero eso jamás la ha detenido de entrenar, al punto que renunciaba a cualquier tipo de interacción social y era conocida como la tipa atrapada en el gimnasio, hasta que un día cuando por fin quiso interactuar notó que no conocía a nadie, no entendía el tema de gente de su clase e incluso los deportistas de su aula la tenían solo como colega de “trabajo”. A final de cuentas algo que amó profundamente la dejó sola. Su amor por el deporte le hizo darse cuenta que este no forma amistades, solo compañeros. Y si bien uno que otro quiso acercarse los tofos de su cuerpo (protuberancias) hacía que todo aquel que la viera, la observara con asco y se alejara.

    Cuando entró en territorio de la impopularidad (cosa que ella quería fuese temporal, pues recuperaría el tiempo perdido y dejaría esa labor), fue conocida como la gigante amable dada a su capacidad de aumentar su tamaño al punto de ser una giganta de alrededor de 14 metros con enormes guanteletes que irradiaban una energía oscura que parecían inmovilizar a sus adversarios quitándoles 'el alma' (ver vídeo del inicio, aunque en vez de sus ojos, ella lo hace con sus guanteletes) y una piel más dura que la de una persona normal similar a la de un cocodrilo. Famosa, se llenó de amigos impopulares que la llevaban a comer como regalo o la consideraban genial, sí, sin duda amó ese ambiente. Por eso se quedó y se volvió una de las fuerzas más poderosas de Durkheim aunque al parecer ella prefiere dormir y comer.

    Año: Cuarto Año.

    Causa de muerte: Fue usada de barrera durante la invasión de Toxic, permitiendo que los otros escapen mientras Lionel se adentraba al centro de la noche carmesí. Ella impidió a otros entrar y recibió los ataques de Toxic que la mataron en el acto, pero salvó a un innumerable grupo de estudiantes, es considerada una heroina entre los pesos pesados y el ejemplo de como debe ser una.

    Datos Extras:

    -Tiene un sueño muy pesado digno de un Snorlax.
    -Piensa sólo en el deporte, la actividad física y comer mucho para desarrollar músculos.
    -No entiende cuestiones amorosas, piensa que han de ser un tipo de comida rara.
    -Sus abdominales son duros como el acero.
    -Era una buena amiga de Rose, siempre la llevaba a comer KFC u otros restaurantes donde Sinmara ganó innumerables concursos de devorar comida en poco tiempo, al punto que el par de chicas era conocido como “La gigante devoradora y la negra manager”. Tienen innumerables cupones que obtuvieron como premios.
    -Le gusta ser llamada “Muralla”
    -Los otakus la llamaban Annie o Titán femenina debido a su forma de giganta.
    -Se vuelve más grande entre más 'almas' absorba.
    -Siempre trabaja con Adi, pues es el único que puede devolverle el alma a los familiares o personas a los cuales ella le quitó gracias a su habilidad de curar estados alterados. Es irónico pero Sinmara no puede o mejor dicho no sabe, es algo complicado para ella.

    Ubicación: En medio del bosque de Nibikure, impidiendo el paso, aunque se halla durmiendo luego de haberle quitado el alma a muchos familiares, por eso está increíblemente grande. Es usada de muralla para impedir a intrusos entrar a la fiesta de Madre Gaia donde se hallan sus monjes y otros individuos misteriosos. Si la despiertan (cosa que les costará mucho) atacará con fiereza y buscará quitarles el alma como a los familiares flotantes.

    Si logran pasar a la giganta... en el interior de la fiesta del bosque...

    Discapacitada (Información dada por Jihyun)

    Alicia McMirror

    Nombre Clave: “The Fantastic”

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    Sexo: Femenino

    Información: “Nada es más fuerte que el poder de la imaginación” Una frase muy bonita que siempre acompañó a Alicia, ella creció en un hogar de artistas que desde pequeña le enseñaron a leer y dibujar, una experiencia hermosa. Ella adoraba hacer personajes, dibujarlos o crear historias complejas que envolviesen a estos, el mundo de ellos era su mundo. A corta edad, debido a su enorme cantidad de amigos imaginarios, sus padres vieron en su hija un prototipo de artista y buscaron afinar sus dotes regalándole un libro que contenía todos los clásicos de los hermanos Grimm y otras historias infantiles en versión integra. Ella lo leía todo el día, toda la noche, evitando incluso comer o dormir, además que juraba que los personajes de los cuentos de hada la seguían, la rescataban o le decían de odiarla. Sus padres apelaron a una imaginación infantil increíblemente hiperactiva, cuando en la pubertad se lo tomaron más seriamente: Su hija tenía serios problemas de concentración y a palabras de sus maestros “Tenía ensoñación excesiva”, cerrándose en sí misma y sólo interactuando con sus amigos de los cuentos de hada.

    Ella no necesitaba más y no se despegaba de su libro. Hasta que en su primer año en durkheim le fue detectada la esquizofrenía paranoide, su comportamiento se volvió más errático y sólo pedía hablar con sus amigos imaginarios, ignorando el estudio y siendo considerada loca por sus compañeros. Su enfermedad mental se estaba volviendo una discapacidad, especialmente cuando algunas de esas voces de personajes le decían de hacerse daño o hacer daño a otros. No es de esperar que ella se volviese impopular dada su nula vida social alejada de los cuentos de hada, la excéntrica chica tenía una seria discapacidad mental que la volvió una discapacitada. ¿Su mascota? Su libro, el cual contenía a sus mejores amigos, los personajes de los cuentos de hada que ahora podían luchar en su nombre y estar con ella. Ella amó así más su vida de impopular que de persona normal. Porque sus amigos estaban con ella. No logró hacer amigos con nadie debido a su carácter excéntrico y su manía de hablar en tercera persona incluyendo a sus amigos “Alicia habló con el gran lobo malo y considera que eres desagradable -cuchicheos- además de fea, ups” Y siempre estar en su mundo, aunque Jihyun siempre apreció sus habilidades y la consideraba una discapacitada única en su tipo, pues junto a Kan eran de las pocas con una discapacidad mental, pero a diferencia de ésta, al menos Alicia no disfrutaba el dolor y eso irónicamente la ponía en una categoría de más normalidad que de la chica ciempiés.

    Algunos de sus amigos (Los más conocidos, pero sabemos que puede invocar una infinidad de otros personajes, cada uno con habilidades diferentes, tener mucho cuidado. Es una invocadora peligrosa).

    Un libro de invocación, al menos actualmente. Fuera de este mundo es sólo una recopilación de cuentos de hada, mayoritariamente de los hermanos Grimm, mas se sabe que hay de otros autores, todos tienen su versión integra.

    Lista de amigos conocidos:

    Rumpelstiltskin

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    Un gnomo de tres metros y medio. Su cuerpo parece estar hecho de metal, posee un taladro en una de sus manos y es capaz de ocultarse en la tierra gracias a habilidades de excavación, pudiendo esquivar ataques. Es gruñón y agresivo, aunque fiel a Alicia. Obedece todas sus órdenes. Es capaz de crear armas de madera.

    Big Bad Wolf

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    Un lobo de sombras capaz de penetrar éstas, también de fundirse dentro del cuerpo de las personas y causar una profunda depresión, catatonia (la persona no se moverá) y pensamientos pesimistas que lo pueden enviar incluso al suicidio. El lobo feroz además cuenta con la capacidad de volverse más grande con el sufrimiento de las personas, es capaz del cuerpo de éstos también, y esconderse en la sombra de su ama. En determinadas circunstancias es capaz de volverse tangible y atacar, pero prefiere la tortura psicológica. Aunque un evento en particular saca su lado bersek donde inicia a destruir todo sin parar y es increíblemente peligroso e impredecible. Alternando entre la intangibilidad sombría y la tangibilidad. Lo que hace difícil atacarlo en sus momentos de furia ciega.

    Little Red Riding Hood

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    La pequeña normalmente se halla al lado de Alicia, es muy silenciosa y tímida, su labor principalmente es crear barreras de protección para su ama. Se dice que su llanto es capaz de aumentar la fuerza de sus aliados y en el gran lobo feroz causarle el modo bersek.

    Tinkerbell

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    Una pequeña hada que es capaz de curar a sus aliados con un polvo gris. Si se acercan mucho a ella lanza un polvo similar al gas pimienta a los ojos de sus atacantes. Es muy tímida aunque adora danzar en el aire. Se lleva mejor con Adi que con Alicia, por eso está con él.

    Año: Cuarto Año.

    Causa de muerte: Hubieron reportes de que fuese una caníbal, y se preparó su ejecución luego de ser apresada en la prisión de Death End. A lo que ella llamó a Lionel “Cazador de brujas”, no se supo más y junto a algunos reos planearon una fuga dedicada a matar a Lionel y Lucifina para detener la guerra y la persecución caníbal (Dos premios por uno), no se sabe más, pero dicen que ella murió devorada por sus propios amigos de los cuentos de hada, no se sabe si involucró lazos o una habilidad que pusiera su arma en contra de sí misma.

    Datos Extras:

    -Raramente ataca directamente, a menos que use a uno de sus amigos: Pinocchio, el cual es una marioneta de madera viviente que ella controla sin hilos y que posee innumerables armas y si Alicia miente su nariz (la de la marioneta) crece y se vuelve una katana que aumenta dimensiones. Para misiones acuáticas normalmente mete a sus amigos dentro de la Ballena, o manda a la Sirenita a atacar con una tridente. Es muy versátil.
    -En más de una ocasión llamó a Gild, el príncipe encantador de sus libros y muchas veces los quiso meter dentro de su libro.
    -Uno de sus amigos se llama “Peter” (Peter and the Wolf), es su centinela aunque nadie confía mucho en él porque es muy paranoico y avisa cualquier cosa. Le tiene miedo al lobo. Tiende a adivinar movimientos de enemigos, aunque como dije, nadie le cree mucho, aunque a veces no queda otra.

    Ubicación: Pasando a la gigante, se encuentra bailando con Tinkerbell y caperucita roja, posiblemente Peter, su centinela la ponga en acción.

    ...​

    Frida [Ficha]

    Ubicación: Encima de Rumpelstiltskin al cual llena de electricidad y cuyas embestidas se han vuelto más peligrosas debido a esto. Será muy difícil tocarla por la protección del gnomo excavador que es prácticamente intocable por la bendición eléctrica de Frida que ahora le permite al gnomo lanzar descargas usando su taladro.

    Deprimido (Información quemada de los anales oficiales // Fragmento de su diario de quinto año)

    Adi Darma Iskandar

    Nombre Clave: “The Promise”

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    “Las promesas son cadenas que los seres humanos debemos cumplir para ser libres. Si ascender deseamos necesitamos despojarnos de todos los lazos que nos conecten con el mundo terrenal. Solo así, y únicamente de esa forma, podremos hallar a nuestro verdadero enemigo: Nosotros mismos. Derrotándolo, ascenderemos a un nuevo nivel astral, uno en el cual como maestro hacia la iluminación me liberará incluso a mí de la maldición de la eterna enseñanza y de mi promesa que ahora forjo: Liberar tu verdadero yo de las cadenas”

    Información dada por Sapphire: “Jejeje... era sabido que Adi ya no sentía dolor alguno, ¿saben? Muchos decían que era por su sugestión, nunca lo llegué a conocer, pero Diamond me contó que era alguien de corazón tan gentil que rehusó fervientemente ser su vicepresidente, pues ya lo había sido de Enone y ahora quería curar más que cuerpos, ahora quería curar almas llevándolos a la iluminación. Tenía creencias curiosas y para venir de una pobre familia de Indonesia parecía increíblemente letrado. A Mr. Gutted le hubiera gustado mucho conocerlo, ¿no? Todos decían que irradiaba paz y armonía. Aunque su arma era una cadena y parecía que era importante para él que la gente cumpliera sus promesas ”

    Información metarol: Adi es capaz de controlar las cadenas, tiene muchas, con ellas él forma una promesa o contrato con una persona: Iluminarse o quedarse en un ciclo sin fin, si sus víctimas cumplen esa promesa, él curará a un enemigo o a los que deseen sus enemigos (como los familiares flotantes que solo Adi puede liberar del ataque de Sinmara). ¿Cómo se ilumina? Pues la cadena te quita la consciencia y te envía a un viaje astral hasta tu PEOR situación posible (puede ser pasado, presente o futuro), la única forma de salir es buscándose (so, a sus armas en su forma nexoniana) que estarán en medio de aquel viaje astral horrible, de hallarlo deben matarlo con sus propias manos, ellas pero estarán armados (Y sí, en esos futuros ellos tienen vidas 'humanas' y todo eso, pueden incluso tener familia, y NO son conscientes de ser armas, sino de haber sido siempre personas) Ojo: No se sabe si eso ejerce un daño permanente en el arma. De salir, Adi debe cumplir su promesa, de no hacerlo, él morirá. Ah y Adi es inmune al dolor o daño si aún no han hecho una promesa con él, de haber superado la promesa se vuelve vulnerable, aunque él puede usar sus cadenas para volver a forjar promesas y así defenderse. Otra forma de matarlo es hacer que incumpla sus promesas.

    Año: Quinto.

    Datos Extras:

    -Él influenció en gran manera a Diamond, fue su primer novio y se amaron muchísimo.
    -Cree que el amor no debe ser limitado, es poliamoroso, al punto que amó también a uno de los novios de Diamond.
    -Nació con HSAN, quizá eso lo guió a decidir tomar sus creencias.
    -Nunca dejó clara su religión, muchos asumen que era budista.
    -Era de las pocas personas que siempre supo que Surt era una chica, aunque siempre la trató como un hombre, pues Surt se sentía tal y él respetaba las decisiones de otros.
    -No es agresivo, y su arma lo demuestra.
    -Siempre cumple sus promesas.
    -Fue vicepresidente de Enone.
    -Considera a los canibales necesarios para el equilibrio y gente que desea unir a todos, algo que la humanidad ha buscado por décadas.

    Causa de muerte. Incumplimiento de una promesa. En una pelea contra Lucifina y Alexandr, en la que él se encontraba con Diamond y un gran grupo de ausentes, la Zero logró superar su prueba y pidió que curara a su amigo quién había recibido muchos daños al pelear contra muchos enemigos. Adi se rehusó, pues de hacerlo, Alexandr suponía un riesgo para Diamond más que la misma Lucifina (Ya que ella es más una counter y Diamond no usa jamás su arma). Una mala jugada que causó que su cadena lo asfixiara, Lucifina suspiró y se llevo a su número herido mientras dejó a Diamond llorando y viendo el cuerpo de Adi, él pidió ser parte de ella, y que cantaría melodias hermosas en su nombre y ante muchas negativas de la chica que no quería que Adi muriera en soledad pero Adi le sonrió y le dijo “Nunca estaré solo, porque siempre estaré dentro de ti”, Diamond lo comprendió: Fue el primer canibalizado de la chica. Dentro de Madre Gaia él impartió las melodías y la religiosidad que marcó profundamente a la chica. Quién busca esa paz que Adi vislumbró alguna vez.

    Ubicación: Al centro de la fiesta de los monjes, los cuales lo protegen. Como es sabido los monjes no atacan solo te atrapan y te inmovilizan guiándote hacia la tierra y haciéndote inmediatamente parte de Madre Gaia. Él canta la melodía que resuena, buscando que las almas vagabundas hallen el reposo en la santa tierra.

    Gamer (Información dada por Zero)

    Star Nightwish

    Nombre Clave: “The Envy”

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    Información: ¿No les ha pasado que tus padres no te dejan jugar videojuegos porque te vuelven violento? Oh sí, si bien no es cierto, en Star eso pasó, cuando a muy pequeña edad conoció GTA por culpa de sus hermanos mayores, eso fue sólo el inicio cuando llegó Mortal Kombat y juegos donde las tripas y los órganos salían volando eran los favoritos de la dulce Star. Que pronto se volvió agresiva y confundió la realidad con la fantasía, los maestros culpaban a los videojuegos, ¿por qué culpar a su padre borracho que golpeaba a su madre y a sus hermanos no era tan fácil no? En cierto sentido, ese ambiente violento y la idea de que para defender a los demás uno debía matar y humillar a sus enemigos forjaron un carácter arisco, pandillero y tremendamente rebelde. Aunque en el fondo, lo que motivaba a Star era su profunda envidia: ¿Por qué sus compañeros tenían familias felices y ella no? ¿Por qué lo que más podía aspirar era que su padre estuviese tan borracho que no pudiera entrar en casa? Incluso a veces no tenía a nadie que le preparara que comer mientras sus amigos tenían todo y más.

    Odiaba todo, si tan solo pudiera demoler a sus enemigos... ¿No sería genial destruirlos y desmembrarlos como en los juegos de GTA? Quizá por eso a muy temprana edad se hizo de una pandilla y en Durkheim causaba terror su apariencia de pocos amigos, que hacia que tanto populares como impopulares se alejaran de ella, con malas notas, mal comportamiento y pésimos modales. Star tenía una lengua floja y con el avenir de la caída un día sólo pensó. ¿Por qué no matamos a Lionel y sus asquerosos otakus de una vez? Es más... veía a los otakus a los nuevos zombies o enemigos que eliminar en pos de salvar a su team. Tanto así que obtuvo el apelativo de “Cazadora de otakus” o la “Anti-Otaku” declarando en más de una ocasión que eran basura que debía ser eliminada, especialmente porque sus discursos de amor y amistad le daban en los nervios y más que inspiración le daba ganas de vomitar. Sí, en medio de una guerra... ¿No se debería eliminar a los enemigos sin pensar una vez y con toda la agresividad? Ella sabe de guerras y es consciente que a los enemigos es mejor desmembrarlos frente a sus aliados para que no prueben contra ti. Su lema: DESTRUIR A LOS ENEMIGOS.

    Aunque en el fondo quizá solo envidie esa esperanza que irradían los otakus... y su arma demuestra la envidia de su ser: No tendrás algo que yo si pueda tener, ¿no?

    Su arma es una sierra eléctrica que crea enormes ondas de aire por lo que puede atacar tanto de lejos como de cerca, sin embargo, el aterrador es el efecto de los tajos de aire, si alguno te corta y te saca sangre... ella podrá robar tu arma y su habilidad, incluyendo los vestigios. Siendo una ladrona temporal de habilidades y armas (Dura una hora). Si corta a más de una persona, ella puede decidir que habilidad o mascota robar. No se hace problemas.

    Año: Cuarto Año.

    Datos Extras:

    -Odia a los otakus, los considera basura.
    -Ella no es mala persona y con sus aliados es bastante amable y divertida. Con sus enemigos, pero, es increíblemente brutal.
    -Sólo le gustan los juegos violentos, otros le aburen.
    -La única otaku que tolera es Clover. Le gustaba destruir cosas.
    -Se llevaba bien con Rengnar, ella lo consideraba su amigo gay, y éste se enojaba.
    -Muchos cuando la ven creen que es una peso pesado.
    -Faltaba mucho a su club porque salía mucho con su pandilla, pero cuando venía siempre traía juegos nuevos para el club... robados.
    -Sí, ella era Seven.
    -Ama el DeathMetal.
    -Consume drogas, no pesadas pero las consume seguido.

    Causa de muerte: Siendo la cazadora oficial de ausentes o de otakus ella disfrutaba mucho su labor. No obstante, ella estaba cansada de la guerra y estaba buscando influenciar a los demás números (sus aliados) de ir directamente por la cabeza de Lionel, muchos incluso lo pensaron, esa célula rebelde podía ser cancerígena entre los números y Lucifina prefirió eliminarla luego de un comentario que confirmó sus sospechas. Si bien hay odio por los otakus, Lucifina se considera alguien con honor.

    Ubicación: Protegiendo a Adi. En el centro con los monjes, cada tanto los monjes la obligan a cantar, ella solo canta Death Metal y se escucha uno que otro grito gutural.

    Water Kingdom [Leo & Ice]

    Alas Piadosas en altamar

    "Un ser como Madre Gaia -Explica Lionel- de presencia imponente y una habilidad claramente superior a la media que existe en el Nexo representa una clara amenaza no solo para la tierra misma sino también para todos sus habitantes; el poder pasivo que escapa de la anatomía de Madre Gaia es inconcebible, siendo capaz de alterar el comportamiento del entorno de manera imprevista: Reportes de múltiples fuentes aseguran que los vientos en Ex-Land y el Imperio Ichi se ha tornado violento, los desiertos de No Life City y Death End comienzan a crujir y las laderas de las montañas ceden a cada instante, todos ellos son puntos muy importantes a considerar para nuestro accionar, pero ninguno de ellos es su misión principal

    Se ha podido apreciar que las aguas han embravecido a tal grado que cualquier embarcación puede ser tragada por las olas y torbellinos que se forman en el manto acuífero, es por ello que su prioridad es Water Kingdom; a diferencia de lo que podrían pensar, los familiares que pueblan dicho conjunto de islas no pueden refugiarse ante los posibles daños colaterales que pueda recibir dada la cercanía de Water Kingdom en relación a Madre Gaia, después de todo ellos tienen como un elemento adicional de peligro las mismas aguas que los rodean a diferencia de Movov City y el Imperio Ichi.

    Se necesita sacar a todos los habitantes de dicha zona de peligro lo más pronto posible dada la incapacidad del 50% de la población -según censo poblacional hecho hace alrededor de 3 meses- de poder hacerlo por su cuenta.

    Todo el Nexo es un área de batalla -Lionel aclara sin quitar ese rostro de seriedad- Inclusive en una zona como Water Kingdom, según habitantes que pudieron escapar por sus propios medios antes de que el clima empeorase, se ha visto a una criatura del mar en actitud sospechosa merodeando los límites marítimos de Water Kingdom, la presencia de tropas enemigas es muy probable."


    Posibles enemigos:

    Deprimida (Información base del Santo Consejo)

    Alexa Whitaker

    Nombre Clave: The Kitten

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    Sexo: Femenino
    Información: Deprimida con habilidades bastante peculiares para sanar a sus aliados, tiene siempre su cabeza metida en lo que son los animales, llega a tal punto que es más probable que ella le dirija la palabra a algún animal que a la persona que tenga más próxima, es una chica pequeña, compacta dirían algunos, al punto que uno prácticamente la puede tomar de la cintura y "raptarla", pero Alexa no es una chica que sea fácilmente "raptable".

    Es una discapacitada bastante ágil, si bien no ha presentado nunca capacidades ofensivas dada su clase si se le nota muy escurridiza, su especialidad se concentra en un área algo oscura de lo que es el área médica: la curación de mascotas, es decir, ella es una especialista para atender a discapacitados, no importa que sean objetos, plantas o animales, ella tiene un don en esos dedos que pueden calmar a cualquiera de éstos mencionados y ella suministrarle la atención especial que se requiere.

    En vida era una chica bastante apreciada por los discapacitados quienes siempre iban a por ella cada vez que las misiones terminaban, por eso mismo cuando murió fue una baja sensible para todos ellos al punto que llegaron a culpar a todos sus compañeros del club de deprimidos por no haberla socorrido a tiempo.

    Año: Cuarto año

    Causa de Muerte: Había sido enviada a investigar una zona junto a otros miembros más en búsqueda de un discapacitado que al parecer se había perdido, en ello se encontró con Cris quien parecía haber encontrado a su objetivo y quedó helada al ver la situación: la mascota (un felino) daba su cuerpo para proteger a su amo de que Cris terminase matándolo, pero no era simplemente eso, Cris deseaba darle al gato una muerte digna por entregarse así por su amo, una muerte directo al corazón era algo justo ¿no? Era una pena que sus muertes terminaban siempre en ataques a la yugular, la cabeza, el ojo... por ello usaba su habilidad para revivir a la mascota una y otra vez hasta darla en el clavo, esto le llegó al alma a Alexa y, con un movimiento sorpresa, llegó a la espalda de Cris y le retuvo el tiempo suficiente para que el discapacitado y su mascota pudieran escapar, esto hizo que se ganara el descontento del gamer, más cuando se dio cuenta que si ella había llegado hasta ellos (se encontraban en una zona alejada y desolada) los refuerzos no tardarían en llegar, gracias a ello no supo que hacer, así que hizo lo que se esperaba de un número: no dejarse atrapar, aunque para ello significaba silenciar definitavemnte a Alexa.

    Estando en agonía, Diamond la encontró y debido a que ella era de su grupo y una gran compañera suya con quienes atendían a todos los que lo requerían, Diamond rechazó verla morir y decidió que era mejor "si ambas estaban en el mismo camino": "usarás mis manos, que el toque suave se transfiera al mio así aquellos quienes te adoran no puedan olvidarte jamás".

    Datos Extra:
    - Existe una grabación del momento en que Cris batallaba contra el felino y el discapacitado, esta grabación quedó muy cerca del área donde Alexa murió:

    - ¡Eres un sadico! ¡Cómo pudiste cortarle el cuello!

    - Che! No quise, te juro que sólo quería darle un corte limpio y no doloroso.

    - ¡Malvado!

    - No, no, espera lo revivo y le doy una muerte menos dolorosa.

    - ¡Fuiste al ojo!

    - D-demonios

    - Se preocupa por cualquier tipo de mascota no importan las condiciones, si se requiere su ayuda, siempre estará ahí
    - Le encanta tomar leche todos los días, aunque eso no ayuda en nada a su crecimiento actual
    - Su arma se llama Baku-tan, unos cascabeles que al hacerlos sonar pueden llegar a hipnotizar y sugestionar al objetivo con sus palabras
    - Adora los gatos, son las mascotas preferidas para ella... de la misma forma, los perros no son animales que le agraden demasiado pero no teme en atenderlos
    - Sus manos son como bálsamos perfumados para las mascotas
    - No solo sus cascabeles son los únicos métodos para curar, también tiene poder curativo por medio de sus lamidas, lo cual incomoda a cualquiera menos a Alexa quien se autosugestiona en esos casos, el efecto es mucho más potente debido a ello
    - Su lengua es áspera
    - Puede convertirse en gato

    Discapacitada (Información dada personalmente por Jihyun)

    Bea
    Sexo: Femenino
    Información:


    Gamer (Información suministrada por Zero)

    Cris
    Sexo: Masculino
    Información:

    Imperio Ichi [Corvent & Velvet]

    Tsuki no ojo no sairin

    "El Imperio Ichi es la ciudad del Nexo con las más grandes tradiciones, todo, desde los cambios del clima hasta cosas como la suerte, todo tiene un significado y un ente a quien atribuírselos, en este caso no se duda de que un evento como la aparición de Madre Gaia flotando y haciéndose presente desde cualquier parte del Nexo tenga una "explicación" similar.

    Un reporte llegado por medio de un ave mensajera llegó a manos de Lionel, su contenido era bastante esperable: caos y pánico por todo lo que estaba aconteciendo, familiares buscando la manera de escapar de lo que podría ser un conflicto sin precedentes, templos ofreciendo sus instalaciones como refugios ante la amenaza, llantos, súplicas y como poco a poco el pintoresco imperio comenzaba a degenerarse, pero hubo algo de interés en el reporte más allá del estado lamentable en el cual estaba quedándose la ciudad.

    El reporte es confuso, pero se ha notado a pequeños grupos de extremistas quienes han aceptado a Madre Gaia como su salvadora, ustedes saben, siempre existirán uno que otro delirante que logrará amasar a la gente y convencerla de que lo que ellos proclaman es verdad, más lo realmente curioso es que hay un número alarmante de simpatizantes ante la 'Unidad por la Segunda Venida de la Princesa de la Luna', dejar a toda la población de una ciudad tan grande a merced de Madre Gaia simplemente los convierte en una especie de "bodega" donde Diamond podría obtener muchos más monjes dada su distorsionada visión de la situación, ya se ha visto que ella no tiene temor en matar con tal de llevar a alguien a la paz

    El líder de este movimiento parece responder al nombre de Orwell, un familiar discreto y de mirada un poco distante, pero no duda en decir que la Princesa de la Luna (Kaguya-hime) ha llegado de su tierra nuevamente a buscar a la descendencia del emperador el cual tuvo que dejar una vez fue a la luna.

    Ichiko, la emperatriz actual del Imperio Ichi llamada "Kitsune no Kami" parece tener ideas muy similares a Orwell, por tanto ella espera en secreto estar cara a cara con esta Kaguya-hime... no se puede permitir que algo así ocurra, se debe buscar entrar en razón a Ichiko y desistir de esa idea, al mismo tiempo, desmantelar aquel grupo extremista lo más pronto posible.

    Una advertencia, se le ha visto a Orwell con un par de individuos que parecen ser sus guardaespaldas, lo curioso es que estos parecen tener forma humana..."


    Posibles Enemigos:

    Otaku (Información dada por el Santo Consejo)

    Jaspe
    Sexo: Masculino
    Información: Funge como guardia otaku del Imperio Ichi, se encuentra generalmente salvaguardando los límites de la ciudad, aunque por alguna razón no se aleja de la misma, puede dejar a la gente escapar de ella ya que no les otorga persecución, pero si es en los interiores de la ciudad, tendrán a un otaku que les pisará los talones, sino es que aplasta sus cabezas primero.


    Deprimida (Información base del Santo Consejo)

    Royal Feh

    Nombre Clave: The Eternity
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    Sexo: Femenino
    Información: Bajo el pseudónimo de la curadora real, Feh es una muchacha bastante tímida y de muchos sentimentalismo, pero ello también conlleva al hecho de que tiene mucho humanismo y por ello logró hacerse con el cariño de sus pacientes, asemejándola a una Mary Poppins quien aparece de los cielos para brindar alivio y consuelo.

    Es una muchacha con un carácter bastante sombrío y cabizbajo, que se mantiene siempre solitaria y andando en sitios por demás peligrosos como si su vida realmente no valiera nada y prefiere estar "desprotegida" ante lo que pase a su alrededor, pero en realidad es que ella posee el don de la inmortalidad, su arma la convierte prácticamente en un ave fénix, capaz de revivir cuantas veces sea necesario, más eso no la hace menos humana, ella entiende más que nada el dolor de ser alguien así, no morir jamás pero sufrir todo ese dolor ¿Alguna vez alguien sabe lo que se siente ser degollado? ¿Ahogarse? ¿Ser empalada? ¿Que mil agujas penetren su piel? Conoce mejor que nadie el dolor y por ello, a pesar de ser tan taciturna desea brindar alivio a quienes lo sufren, es una deprimida con poco contacto social, pero con las manos abiertas ante las pobres almas.

    Su vestimenta siempre tiene un toque que le permite estar "libre" como ella misma lo dice, no tiene ataduras y prefiere no seguir ni ser la mascota de nadie.

    Año: Cuarto año

    Causa de Muerte: Max, oh Max, durante un encuentro donde Max tuvo que despachar una unidad médica ya que interfería con algunas asignaciones de su agenda "maestra" encontró un pequeño problema al ver que la pequeña Feh simplemente no caía abatida como los demás miembros de aquel grupo, siempre parecía resurgir a tal punto que a Max no le quedó de otra que sumirla bajo uno de sus requiems esperando que eso la ultimase, pero increíblemente la chica, si bien había caído presa del dolor de otros, su alma no perecía y su cuerpo, inerte, en el suelo daba una falsa sensación de muerte que Max jamás aceptó.

    "La melodía de tu corazón... es un tambor incesante, no importa cuántas veces se rompa la tela del tambor, tu sigues parchando y haciéndose notar"

    Max la dejó ahí en una especie de trance entre la vida y la muerte, no pasó mucho tiempo para que Aracely la encontrase y, al ver quien se trataba y el estado que se encontraba, decidió que ella era una candidata.... una candidata para ser parte de su obra maestra: PROTO-TYPE.

    Datos Extras:
    - Puede invocar unas alas en llamas que salen de su espalda, muchos dicen que son alas de ícaro
    - Sus lágrimas tienen alto poder curativo
    - Las llamas no causan daño en su piel
    - Gild la llamaba “Roy”.


    Asocial (Información proporcionada por Mario, presidente de Blood Moon, con traducción especial de su vice-presidenta: Lina)

    Verónica Alister

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    Nombre Clave: The Lonely

    "Oh si, la pequeña Verónica, tenía mucho tiempo de no escuchar de ella, bien, según los reportes que le llegaron a Lio-Lio en el que se dice que tras la llegada de los "guardaespaldas" del sujeto Orwell no pudieron salir no solo por la guardia Otaku sino también porque hay algo "místico" que cubre la ciudad hace que esté muuuuy seguro que ella está metida en todo esto, bueno, mi consejo es... no, imposible, no se metan ahí, a menos que quieran parecer muñecos de colección en un globo nevado oriental...

    Ok, ok, hablaré... Verónica siempre fue una de mis integrantes menos compenetrada con el resto, ella solo quería estar en su propia burbuja, y esa es su habilidad, damas y caballeros, es capaz de aislar zonas, y todo lo que está dentro pues... no tiene permitido salir, mientras que la cubierta exterior es un poco más frágil, aunque con tantos guardias que rondan el lugar, no creo que eso sea una cosa buena.

    ¡Ah si! Si se rompe su barrera, no tardará en volver a hacer otra, así que deben ser rápidos ¿Eh? ¿Por qué no lo hago yo? Les recuerdo que soy papá ahora, Marcia necesita mi atención, ustedes pueden"

    Año: Segundo año

    Causa de Muerte: "Mis chicos me mandaron un informe de que murió... pero ya lo olvidé, bueno, olvidé todos los aspectos importantes, solo sé que ella no tenía extremidades tras una misión, bueno, como todos los mercenarios, todos tienen una vida útil y pues, nadie es imprescindible en esta organización... bueno, solo Lina y yo, sin nosotros este sitio se va a la quiebra; recuerdo que fue devorada por Diamond presuntamente ¿Qué como lo sé? Bueno... ¿Ya mencioné que la encontramos sin extremidades? ¡Ah! ¿Qué los canibalizados no dejan rastros de sus asimilados? Bueno... entonces digamos que es un prsentimiento, ah si, como dato extra se perdió su billetera, habían 145 euros con 42 centavos, nunca dimos con ella."

    Datos Extras
    - "Su billetera jamás fue encontrada tras su muerte"
    - "Jamás asistía a los llamados, pero trabajaba bien, así que la perdonábamos"
    - "Aún me debió un préstamo de unas cuantas monedas cuando en una ocasión se quedó sin cambio para abordar un bus"
    - "Parecía haber practicar maldiciones o cosas místicas, como gitanos que somos Lina y yo la aprobamos"
    - "Duerme abrazando una almohada"
    - "A veces usa spandex, no pregunten como lo sé o Lina me ataca en las joyas de la corona"

    Death End [Ahkilendra & Arty]

    Season II

    Ni siquiera una tierra tan áspera y de gran nivel de seguridad comolo es Death End queda fuera de la ecuación de destrucción que Madre Gaia planea ocasionar, y es que guardias de la prisión Saint Monique han mandado reportes de que en un intento de pánico colectivo muchos familiares buscaron refugio en las impregnables paredes de aquella prisión, los guardias de la prisión no tuvieron más elección que darles paso dada la avalancha de criaturas que hacían caso omiso a sus razonamientos, corren lenguas de que todos ellos buscaron la prisión gracias a algunos estudiantes quienes apoyaban esa idea y mencionaban que ahí "estarían a salvo porque era igual que en las caricaturas, especialmente la de las casas de los cerditos y el lobo feroz".

    También se han reportado en las últimas horas movimientos bastante particulares en las partes más oscuras del complejo, donde los mismos estudiantes que al parecer incitaron la movilización a la prisión comienzan a hablar con los demás familiares que no han podido sobrellevar toda esta situación y decirles que no hay que temer, que todos tenemos "un ángel protector", que "una nueva temporada se avecina" y que aparten de sus cabezas palabras como "Esto es todo, amigos"

    Esto peligrosamente alerta de que entre la inesperada cantidad de sujetos que ingresaron al recinto se encuentra Adam Walt quien, si tomamos en consideración todo lo que está sucediendo, busca tener control total de la prisión por dentro y, por ende, a los que habitan dicho lugar ¿Bajo que motivo? ¿Qué intereses reales tiene con lo que está sucediendo? Se ignora totalmente, los rastros son tan escasos que parecen difuminarse en el aire...

    La prisión no puede quedar en manos de personas afines a los intereses de Diamond, todos corren peligro, y no solamente los familiares, también nosotros. No querrán enfrentarse con toda la población de la prisión de Saint Monique ¿O sí? Según conteo tácito se prevé que hayan alrededor de 620 elementos entre familiares y estudiantes... aunque el número puede variar en mucho.


    Posibles Enemigos:

    Nerd (Información obtenida de la base de datos proporcionada por Aracely)

    Adam Walt / Alias Coquito
    Sexo: Masculino
    Información: No se sabe donde se encuentra, tan solo están los rumores de que anda merodeando entre los alrededores ¿Será verdad? ¿Será mentira? Pues si se dejan guiar por las palabras del interior de los alrededores, las sospechas se disparan de forma exponencial. Todos se preguntan ¿Dónde está Adam Walt? Quizás la respuesta pueda encontrarse en manos de "la dama del Conde Hellfire"

    Deprimida (Información suministrada por el Santo Consejo)

    Surie Paluz Al-Assaid

    Nombre Clave: The Hotness

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    Sexo: Femenino
    Información: Una chica serena y de mente testadura, amante de su cultura proveniente del oriente-medio hasta cierto punto; es técnicamente una huérfana desde muy temprana edad, vivió en un orfanato antes de que fuese adoptada por una familia que la había visto practicar danzas tradicionales en el patio de aquel lugar, la familia era algo humilde pero eso no le importó a Surie quien pronto tomó el apellido Al-Assaid como suyo.

    La muchacha creció en el seno de esa familia sin hijos mientras practicaba más y más sus danzas las cuales hacían que muchos quedasen embobados ante sus actuaciones que conllevaban no solo ritmo, sino mucha energía, fue gracias a su habilidad que logró conseguirse una beca para asistir a Durkheim junto con su familia; al lograrse asentar en Durkheim la chica llegó a ser blanco de muchas proposiciones, después de todo, esa figura escultural producto del baile junto a su rostro la hacían alguien sumamente deleitable, más ella no dudó en declinar todas y cada una de ellas, inclusive la proposición que su familia la había querido imponer ya que "para su edad, ya debería estar con alguien" Lo cual hizo que se volviera impopular y una deprimida, a pesar de que ella a primera vista no parecía ser una de ese tipo.

    No fue hasta que entró a los mundos mentales donde ella mostró sus verdaderos colores...

    -La siguiente info es data que no aporta información útil al reporte, se procede a sus habilidades-

    ...Como se menciona con anterioridad, su habilidad principal proviene del baile, cosa en lo cual es experta, sus movimientos gráciles y seductores hacen que las energías de sus aliados se renueven gradual y velozmente, otorgando también mejoras en sus capacidades de ataque y defensa, todo ello gracias al uso de su pandereta Daf Saghir, es un arma simple pero que requiere de un tempo, o mejor dicho, una "partitura" que corresponde a los bailes que Surie ejecuta, no solo eso, posee una habilidad secundaria que es expulsar pequeñas lenguas de fuego desde sus pies danzantes, se desconoce el porque y el como, pero se presume que todo esto es debido a su acercamiento con... él.

    Año: Cuarto año

    Causa de muerte: Durante los eventos recientes de la caída, Surie desaparecía y aparecía misteriosamente, como manteniéndose alejada del conflicto en el cual se encontraba; durante una de sus "desapariciones" se mandó un equipo de investigación que la encontró en una población ubicada en los límites de Death End, investigaciones más exhaustivas dieron como respuesta que ella visitaba dicha zona siempre, la cual estaba bajo el cuidado de quien parecía ser el Lord de esas tierras, un Jefe o Distrés llamado Hellfire (O Conde Hellfire según sus familiares).

    Interrogaciones a los mismos familiares dieron como resultado que ella y él pasaban tanto tiempo juntos que se corría el rumor de que ambos habían entrelazado sus caminos y debido a ello se creyó que el Conde Hellfire usaba a Surie como espía para conocer la situación de los estudiantes y así ejecutar un coup'd'tat, se tomó la decisión de apresar a Surie, esta decisión fue tomada aún cuando Diamond votó en contra ya que confiaba en una de sus miembros, más fue omitida, Surie fue alejada del Conde Hellfire tras escuchar las razones y fue enviada a confinamiento solitario en Saint Monique; pero no duró mucho, Jihyun y Aracely la interrogaron y tras su resistencia, Jihyun se fue y Aracely la usó como experimento esencial para su obra maestra: PROTO-TYPE; Diamond (quien sabía no podía oponerse ante alguien como Ara) solo pudo esperar hasta que la última estuviese satisfecha y se marchase, dejando a una Surie en estado de agonía, no dudó en hacerla parte suya porque "el amor a los demás es y será el único camino a la felicidad... porque no te arrepentiste de tus acciones ¿No, Surie?"

    Datos Extras (aunque con bastante metarol):
    - La gente creyó que era lesbiana o de plano asexual antes de conocer al Conde Hellfire
    - Sí, ella se enamoró del Conde Hellfire, un distrés de elemento fuego, que mide 3 metros, de apariencia demoníaca y cuernos dignos de algún toro.
    - El don de las llamas fue concedido como una prueba de amor del Conde Hellfire hacia ella, sus palabras mientras le otorgaba ese don fueron "las llamas del amor no podrán ser apagadas, y aunque la mía corra siempre peligro, no te dejaré sola, porque yo te cuidaré... y mis familiares también"
    - Ella no tiene ningún don ofensivo, al menos no de forma directa, las llamas solo invocan, más no controla el accionar de los seres invocados.
    - Las llamas sueltan pequeños demonios con una única misión: cuidar y proteger a Surie, no importando dar la vida en el proceso
    - Odia cualquier tipo de interrupción a sus danzas, lo considera mala educación



    [ * * * ]

    Datos a considerar

    - Deberán avisarle a los Master (Taka y yo) cuando acabaron una zona. Sólo así podrán proseguir otra. Los líderes podemos incluirles más peleas o enemigos en caso de que una zona no haya satisfecho algunos criterios. Para cada zona habrá un plazo de 11 días. Por lo que teniendo dos, serán bastantes días. Hasta que no reciban un "Buen trabajo" mío y de Taka no podrán proseguir a la próxima zona.
    - Corvent e Ice deben agregar: Comunicación a la central. A sus mejoras del brazalete. Lancelot, Reiji y Emil podrán estar en constante comunicación. Les sirve para mantener informados a los equipos de sus colegas.
    - Los amos de las mascotas pueden perfectamente aparecer, Ahki tiene el permiso, en cualquiera de sus zonas y cuantos quiera.
    - ¿Se pueden crear más enemigos? Sí, siempre que aclaren su causa de muerte.
    - ¿Cómo se puede eliminar a Feh si es inmortal? No se puede, pero recuerden que el grupo de reconocimiento no debe matar de no ser necesario, su labor es la exploración y obtención de información.
    - ¿Cómo funciona la dinámica de Hermes? Ahkilendra y Arty deben ahora mismo hacer un post random AQUÍ en el tema del fic, y lanzar tres dados (en caso de repetirse lancen otro). Luego ese mismo post random lo editan siguiendo lo que les salió (si por ejemplo murieron miembros de su equipo, deberán escribir sus muertes). No se puede borrar ese post (No lo intenten, en serio, mis contactos del staff puede decirme qué están haciéndolo y llevaría a una penalización) independientemente del resultado. Si les salió de 'revivir aliados' y nadie ha muerto, lo pueden acumular, pero solo una vez. ¿Cómo hacen el lanzamiento de Dice? Llegado el momento de la escritura, nos deben avisar a mí y Taka y lanzaremos los dados. Sólo dígannos.
    - Todas las fichas en el AP [Aquí, deben haber iniciado sesión, es un link del AP]
    - Cualquier duda, con nosotros.
    - ¿Nos podemos comunicar con Allen y el resto del Last Resort? Sí. Mediante sus informantes: Reiji, Emil & Lancelot. Sólo para cuestiones importantes, rescates son imposibles.
    - Debido a que debo esperar su aprobación para que mi equipo se dirija a la próxima zona, me dirán "puedes o no" cierto? No y sí, podremos, así como agregar más reto o matar personajes antes de que puedan proseguir ;).
    - ¿Los enemigos antiguos nos recuerdan? Sí y sí.
    - ¿Los jefes/próximas armas de nuestros sempais... tienen sus habilidades actuales? Yup, Adonis (que ojo! En esos días no se llamaba así pues aún Ostara no le había puesto ese nombre y tenía el título de "Demonio Acosador" como nombre) tiene sus habilidades congelantes, de kage bunshin y demás. Misma cosa con Lance y Bunny Uni (Quienes eran conocido como Wild (Uni) y Mild (Lance) ) que tienen control de armas increíble y sus artilleria pesada. Misma cosa con Edna y sus poderes con hilos. Aunque no son tan poderosos (aunque lo son) que en sus días de armas.
    - Y creo que es todo... aunque siento que olvido algo (?) Ah sí, pueden escribir que se preparan para la batalla, es más, háganlo, sería muy latoso ver que ya están en la zona de batalla sin más.

    Sobre items, pues tienen estos (?):

    (*) Chaquetas pesadas - Te protegen del frío, pero absorben mucha agua, haciéndola más pesada.
    (*) Ropa de baño sensual - Es ropa de baño sensual... Es más fácil hacerte daño, pero te verás sensual
    (*) Googles - Puedes ver mejor en la arena... Pero ves mal en otros lados.

    Creías que me iba a olvidar de eso, Taka, pero no (?)

    ¡En fin! ¡Mucha suerte! ¡Y diviértanse con este enorme reto! Donde el riesgo de muerte está sobreentendido, ¿no? xD

    AhkilendraAhkilendra
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    Última edición: 17 Jun 2018
  4. Ahkilendra

    Ahkilendra Beep, beep im a sheep!

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    la tirada de dados por mi parte.
     
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    Ahkilendra tiró un dado de 6 caras por: ¿Que podria salir...? Total: 19
  5. Autor
    Amaki

    Amaki ¡¡No!! ¡¡Krillin!!

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    Allen miró hacia atrás, mas inmediatamente patinó hasta un sector desconocido como si mirar a sus espaldas lo volviese una estatua de sal, esperando no ser hallado por nadie del sector, siendo como un fantasma pues podía deslizarse por el tumulto de personas. Lamentablemente, sus sueños se fundieron en total perdición cuando colisionó con una figura que se levantó al verlo y extendió ambas manos, pero no pudo evitar el choque con el patinador, en una escena donde ambos gritaron.

    —¡¿P-por qué te metes en mi camino?! —se quejó el estratega de durkheim hacia una figura con dos trenzas y anteojos, los cuales ella buscó con desesperación, para luego señalar al cobarde de hebras blanquecinas.

    —¡Yo debería preguntar el por qué aquí!

    —¿El por qué de qué?


    Allen.

    Escuchando esa voz ronca provenir de los labios del líder hizo que el susodicho sostuviera la mano de la fémina y la arrastró hasta una habitación que fungía como vestidor, estando ambos bastante apretados en una zona diminuta como peces en una lata de sardinas.

    —¿Y es-

    —Shhhh.


    Hasta que los pasos culminaron.

    —¿De nuevo escapando? —suspiró la fémina —. Fuiste tan inspirador y eso, pero ahora... sigues siendo el mismo cobarde de siempre.

    —¡Primera regla de los irregulares!
    —tomó aire —. No porque hayas sido genial una vez, y solo una vez, te puedes permitir sentir que el mundo está bajo tus pies. Recuerda: Eres una lombriz, y aún si ves el sol unos minutos, debes volver rápidamente a la tierra y recordar que eres un vil insecto que puede ser devorado por cualquier ave de rapiña. ¡Se llama realidad!

    —Eres un idiota.

    —Un idiota sobreviviente, gracias. ¡Muy honrado!
    —comentó, paranoico.

    —Como sea —volvió a suspirar —. ¿Por qué no me metiste en ningún lado y me dejaste aquí?

    —¡¿Eh?! ¡¿Acaso eso te molesta?! ¡Dioses, mujer! ¡Todavía que busco la forma de no involucrar tu pellejo me cuestionas!

    —Hablo en serio...

    —¿Por qué me gustas?
    —dijo Allen, desordenando sus cabellos, pero Llun levantó un dedo y negó —. Esperaba que te apenaras y olvidaras el tema o lo cambiases.

    —¡No digas mentiras tan evidentes! ¡Ni nos conocemos bien!

    —Sí, sí, fue una mentira, pero en serio... ¿Quieres que te explique por qué?

    —Es que... si incluso tú que eres irregular me consideras inútil... debo estar bastante mal.

    —¡Pues claro que estás mal! ¡Muy mal!

    —Uh...

    —¡Arriesgas tu pellejo! ¡¿Qué clase de irregular hace eso?! ¡Claro que estás mal! Desde el momento en que te juntas con ese grupo suicida, ellos no te llevarán a la supervivencia, solo al ojo del huracán, un irregular de verdad... ¡Se hubiese alejado de ellos! Cometes un error, un grave error
    —Hizo sus brazos como “X” y negó varias veces.

    —No hables así de mis amigos...

    —¡No hablo mal de ellos! ¡Ellos son el mal...!
    —un codazo que el albino rápidamente se acarició —. Acepta la verdad, mujer, un irregular no puede hacer amigos. ¡Sólo aliados! Los amigos requieren mucha energía para mantenerlos, poder para defenderlos y amor altruista para apreciarlos. No aporta nada a la energía para planificar la supervivencia, y menos al amor propio para apreciar tu pellejo. Y en serio, sabiendo que no tenemos poder... ¿Realmente de qué sirve tener amigos? ¡¿Para verlos morir y no poder hacer nada?! ¡La idiota eres tú...! ¡Idiota!

    —Ugh...
    —La chica negó con su cabeza —. ¿Por qué no me enviaste? Dudo que te preocupes por mi pellejo.

    —¡Pues claro que sí...!

    —Pensé que sólo pensabas en el tuyo.

    —Ajá.

    —¡Yo no soy tú!

    —Pero eres irregular como yo, desde que estás aquí me siento menos solo. ¿Sabes? Adrien siempre ha sido genial con sus otakus, Barbara con los números... pero yo, jamás he sentido que he pertenecido a algo, pero cuando te conocí, pues eso... me di cuenta que había irregulares vivos y... además... ¡Más inútiles que yo! Verte a ti me recuerda todo lo que no debo ser como irregular, y eso me motiva a sobrevivir con más auge. Tu inutilidad me hace sentir superior y eso es un buen sorbo de autoestima.

    —Ni sé por qué pierdo el tiempo hablando contigo...

    —No te entiendo, ¿qué te molesta?

    —No quiero estar aquí sin hacer nada mientras mis amigos mueren... ¡Seré irregular pero no soy tú...!

    —Es que haces mucho más estando viva, ¿sabes?

    —¡Mientes!

    —Oye, estás aquí y viva. Eso motiva a tus amigos a volver con vida.

    —No te entiendo...

    —A los militares siempre los hace más fuertes y centrados saber que hay alguien que los espera en casa. O... algo así.

    —...¿Cómo haces para tener la razón incluso si eres un cobarde idiota?

    —Lo cobarde no quita lo sabio.

    —¿En serio te gusta esto? Ser la damisela en apuros.

    —¿Qué tiene de malo? Ustedes las mujeres... ¡Nah! Incluso los hombres se complican con eso del honor y el orgullo. Con lo bonito que es relajarse y que otros luchen por ti.

    —A veces creo que...

    —¡Ahhh! ¡Salgamooos
    ! —Inmediatamente Allen sostuvo a Llun de una mano y salieron para hallar a una figura sonriente que estaba señalando el lugar —. N-no uses ninguna de tus técnicas.

    —¡Oh! Nuestro señor estratega, las runas lunares me guiaron a ti.

    —Seh... seh...
    —suspiró Allen —. ¿No tienes ninguna misión? Juré que Lionel, Lucifina y Mario me dieron todas sus listas y...

    —No, estratega. Las estrellas te fallaron
    —Artemis guiñó un ojo —. Mario no te dio mi nombre, pues ya tenía una labor.

    —¿Labor? ¿Cuál?

    —Debo ser el guardespaldas de nuestro valioso estratega, Lionel pagó un precio para tu protección en lo que dure esta misión.

    —¿P-protección?

    —Sería una lástima que algo le pase al estratega, ¿no?

    —¡Mira Allen! Se preocupan por ti, por tus habilidades...
    —Llun animó, pero fue silenciada por la mano de Allen que se acercó al otro.

    —Alto ahí —detuvo Allen, antes de acercarse al chico con vestes femeninas —. No es por mi protección... es para evitar mi fuga, ¿no?

    —Detalles
    —le restó importancia.

    —¡No eres mi protector, eres mi perseguidor! ¡Lo sabía! ¡Lo sabía! —vociferó —. ¡Gyaaaaah! —se haló los cabellos —. ¡¿Por qué no me dejan en paz?!

    —Porque si algo saliese mal, nuestro elegido por las estrellas debe dar otro plan de contingencia.

    —¡Es obvio que todo va a salir mal! ¡Por eso debo huir! ¡No crear otro plan B! ¡Maldición! ¡Los odio! ¡A cada uno de ustedes!

    —Oh, y esa chica.. ¿No la vi antes?
    —El ninja de Blood Moon se acercó a la chica —. Tú viniste con el grupo de Diamond, ¿no? Junto a los otakus... ummh, tienes un olor estupendo a muerte. ¿Acaso fuiste maldita?

    —¡N-nada de eso! Solo... uh...

    —¡Atrae la muerte porque se junta con ese grupo de suicidas!

    —¿Oh? ¿Sonó eso como un reclamo de protección hacia una doncella, señor estratega?

    —Nooo, ¡venga ya! Como si me pudiese gustar alguien tan inútil como ella, nuestra prole sería el doble de inútil, no suena como una buena inversión judía. El cero multiplicado por cero siempre da cero.

    —¿Prole? ¡Ahha...! ¡No molestes!
    —se defendió Llun y sacó la mano de su hombro —. Al paso que vas... realmente ahora entiendo porque Barbara... uh... —se calló antes de comprometer al futuro.

    —¿Información del futuro?

    —Quizá...

    —Bueno, si hay futuro significa que todo saldrá bien, ¿no?
    —Artemis rió, pero Allen se puso en medio y negó con el dedo.

    —No realmente —Allen hizo sonar su garganta —. Las líneas del tiempo son como ramificaciones en el espacio y tiempo, pueden provenir de un mismo árbol pero pequeños cambios las harán tomar direcciones paralelas, por lo que es posible que gracias a la intervención de los pendejos suicidas estemos jodidos.

    —En serio odias a mis amigos...

    —¿Cómo tratarías a un grupo que vino de la nada, los salvamos y luego se metieron en problemas, haciendo que un grupo neutral tuviera que apoyarlos en el inútil rescate, descolocando a nuestra inestable líder que fue atrapada, logrando que uno de nuestros amigos muera y que además, hicieron que nos separásemos, provocando así que muera otra de nuestras amigas, y que ahora tengan el descaro de luchar para derrotar a la única persona que les dio la mano?



    —Pensé que no teníamos amigos, Allen, ¿no es así? —Aquello sorprendió al albino, había usado la palabra “amigos” —. Acaso... Acaso... ¿Les habías tomado aprecio? ¿A Frida y Jaspe?

    —Yo...

    —Los odias porque te comprometieron
    —tajó con fuerza —. Porque hicieron algo que tú no te atrevías: dar un paso

    —¡Pues claro que sí!

    —Y en consecuencia te obligaron a dar un paso a ti también, creías que ibas a pasar desapercibido siempre, pero eres valioso, tanto así que te dieron un guardespaldas declarando eso, que tienes valor.

    —¡Es un perseguidor!

    —¡Eso no quita que eres importante al punto que te requieren con ellos! ¡Mis amigos no sólo causaron caos! ¡O cometieron errores! Ayudaron a que un héroe de las sombras pudiera emerger, porque ese tipo era tan cobarde para hacerlo él mismo... ¡Tú!

    —Yo... yo no pedí esto... ¡YO NO QUIERO SER UN HÉROE!

    —Nadie te pide ser un héroe, solo piden tu ayuda
    —agregó —. Sí, eres un irregular, una basura, rastrero y todo... Pero sobrevives, tu habilidad es sobrevivir, y eso necesitamos ahora, sobrevivir, aún cuando debamos ser tan rastreros como tú. Nadie te está obligando a nada —susurró Llun —. Si quieres, puedes pedirle a Lionel o a alguien que te borré de los registros que huiste, que se yo, no necesitas méritos, no es que alguien te vaya a glorificar

    —Oh, por todos los cielos... ¡Quizá debí mandarte a morir también! ¡Eres irritante!

    —¡Al menos soy sincera!

    —Qué bonita pelea de pareja~
    —susurró Artemis.

    —¡¡PARA NADA!! ¡NO CON ESTE/A IDIOTA!

    —Allen...


    De nuevo esa voz ronca.

    —¡PUES ME PIRO VAMPIRO!

    Y Allen volvió a huir.

    —¡No de nuevo, idiota!

    —No escapará —
    rió el asocial.

    Oh, sin duda sería un día muy largo incluso para personas que no debían ir a la pelea. Allen maldecía su suerte con fervor que antes. Sin duda se cuestionaba si ser un wololo sería mejor que ser el héroe cobarde de ese grupo de personas. ¡Sin duda los odiaba...! ¡Sí! ¡A ti también!


    ___________________​

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    Sí, a veces Taka y yo queremos escribir en nuestro fic (?)
     
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  6. Velvet.

    Velvet. I challenge my fate!

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    Con el plan de acción y los diferentes equipos listos para tomar rumbo de acción en aquella batalla que se aproximaba, una lucha que ofrecería un reencuentro amargo con el pasado y quizás con el mismo presente. La mente de la colombiana se encontraba analizando las cosas que ocurrieron en la reunión y ciertamente aun la tenían confundida. ¿Qué eran los caníbales en realidad? Desde la explicación del Coreano y de la propia Diamond antes de que sucumbiera a la locura se había dado a entender de que eran seres locos, irracionales que buscaban cumplir sus deseos y metas a costa de los demás, pero, viendo las atrocidades que ella misma cometió, ¿Acaso podía decir que era diferente a los caníbales? Tal vez ella no asimilaba a otras personas o no ponía de cabeza el nexo, pero no le importaba genocidio para sobrevivir o destruir una dimensión solo porque quería volver a una llena de dolor y sufrimiento, quizás ahora para ella todo era gris, ya no había gente buena, ni mala, solo gente, gente que al igual que el mismo infinito universo tendría miles de caras, millones de puntos de vista diferentes como las mismas estrellas. Lionel tenía un punto las personas poseían muchas facetas que mostramos a los demás. Sofía no tenía claro quién era realmente, pero pero seguramente habrá mostrado un rostro diferente a las personas con quienes interactuó , el rostro de una asesina, una superviviente, de alguien ingenua, alegre, animada, amante del futbol, la comida y la buena musica, impulsiva, sentida, tantas facetas que ni ella lograba comprender en su totalidad. ¿Tan difícil era conocerse uno mismo cuando no paramos de cambiar? ¿Acaso es difícil tener algo definido? ¿Una estabilidad? ¿Acaso era tan malo apreciar lo que se tenía?

    La colombiana dió un suspiro, pues ahora mismo no debía pensar en cosas que la distrayeran de su verdadero objetivo, volver a casa. Mientras caminaba en los pasillos de la academia, buscando al grupo en el cual iba a pertenecer. Tener la labor de reconocimiento era algo nuevo para ella, ya que estaba acostumbrada a estar en el fragor de la batalla se le hacía raro no tener que ir en un grupo tan grande como el de Kristina o un equipo de ataque como el de Franco. De todos modos, ella sabía que dada sus habilidades fantasmales podría ser algo adecuado a su labor, en cierto sentido servía pasar desapercibida al ojo común.



    — “Ser un estratega debe ser un trabajo pesado” — pensó con sarcasmo al ser recordada como una “Pendiente” para el irregular. No obstante, tal vez por su poca presencia tener un trabajo de reconocimiento era una idea bastante acertada. — Milio — comentó la muchacha a su camarada de segundo año dándole una ligera palmada sobre sus hombros — Parece que somos equipo una vez más.

    — Efectivamente — comentó el científico — Ciertamente me parece curiosa la elección de Allen para este grupo.

    — Vos conoces a la mayoría de nuestros integrantes ¿No es así?

    — En efecto — respondió el deprimido — Personalmente, desconozco como son realmente, pero puedo asegurar que los números son un grupo efectivo en muchos ámbitos.

    — Sabes mucho de ellos por lo que parece ¿Podrías meterme en contexto? — Sofía necesitaba la mayor información posible para poder trabajar con aquel grupo. Tal vez Emil no podría darle todos los detalles, pero con algo básicotendría una idea a lo que se iba a enfrentar.

    — Al contrario, se muy poco acerca de sus habilidades o vestigios que posean. No obstante, en mi tiempo con ellos pude entender algo de sus capacidades. — Respondió el chico darks — Hay tres números en nuestro grupo, Four, Two y la chica de lentes, 12 — El rumano señaló los dos números quienes se encontraban platicando, seguramente preparándose para el combate venidero luego, luego señaló a la nerd que se encontraba alejada del grupo. — El individuo de cabellera blanca es Four, tiene la capacidad de conocer las habilidades y vestigios de alguien con tan solo verlas, el chico de lentes es Two, usa una bazooka y tiene la habilidad de convertir en piedra todo lo que alcance, vea con sus ojos, o toque con alguna parte de su cuerpo.

    — “Es como la habilidad del Chiqui, pero…mucho más problemática” — pensó la colombiana, ya ella sabía de ante mano lo que era las habilidades del peso pesado e imaginarse a un Gamer con tal rango era algo que le daba mucho miedo. — ¿Conoces algo de los demás?

    — La chica de Lentes es una Nerd como Reiji, se llama Akane, es la numero 12.

    — “Es como nuestro pelirrojo el 12” — pensó Sofía en su superior del futuro.

    — Según la base de datos, puede crear pequeños robots para exploración.

    — Entiendo.

    — Ahora, dime Sofía. Conoces al líder de los pesos pesados y aunque tengo información suya, me gustaría ver el punto de vista que tienes al respecto. — Sofía suspiró, recordando el tiempo que pasó con el tanque.

    — ¿Base de datos? — preguntó curiosa.

    — Hice… unos compañeros de trabajos muy eficientes. — comentó Emil restándole importancia. Sofía, decidió ignorar el tema y continuó.

    — Pavel, o el Chiqui como le digo, puede convertir todo lo que toca en oro, incluso su propio cuerpo. Como peso pesado, es bastante diestro en el combate cuerpo a cuerpo así que como defensa es perfecta.

    — Entiendo. Hay otras personas de las cual tengo información, como la chica morena, aunque es algo básica.

    — ¿Y qué es? — preguntó Sofía.

    — Rose O'Bradley, Vice presidenta del club de los pesos pesados. Capacidad elemental, Fuego. Sus armas son un par de nudillos en sus manos, llamadas Prodigious & Ambitious

    — “Se ha puesto las pilas el Emil este” — pensó para sí misma Sofía al ver como el Deprimido tenía tanta información de aquellos alumnos con los que iba a luchar codo a codo durante la fiesta caníbal. —Supongo que has adquirido cierta influencia.

    — La influencia no llega sola, Sofía — comentó el bicolor — Por supuesto, he sacrificado muchas cosas en el camino, pero me ha servido de algo.

    — Tendrás tus razones para actuar así.

    — Claro, las cosas no llegan por si solas.

    — Tal vez tengas razón.

    Sofía quizás no era tan metódica o fría como Emil, pero tenerlo de su lado lograría darle una oportunidad para sobrevivir a la batalla que se aproximaba y por eso, para ella lo mejor sería tenerlo con un buen Support.

    — Sofía.

    — Dime.

    — Has estado muy diferente, no solo por el corte de cabello, también en tu comportamiento. — la colombiana suspiró, en verdad no esperaba ver que el médico del equipo pudiera notar su estado de ánimo tan rápidamente.

    — Creo que es por la guerra.

    — No ahondare en detalles, pero me gustaría saber si crees estar capacitada para esta misión. — Sofía dio una sonrisa ligera, tal vez era por el bien del equipo, pero era bueno que alguien de su camada se preocupara por ella.

    — Estoy bien, al menos no pienso en retrasarte.

    — Ya veo.

    — Hey, Emil… ¿Cómo piensas con la cabeza tan fría? —preguntó la colombiana al deprimido — No dejas que nada se cruce por tu mente y parece ser que tienes todo bajo control, incluso estas dispuesto a tomar decisiones difíciles para salir a delante.

    — Supongo que son gajes del oficio — respondió el rumano entrecerrando los ojos — Cuando ves cada miembro y célula del cuerpo humano necesitas tener una mente fría para saber cómo proseguir. No hace falta decírtelo que cualquier detalle que se pase de mis ojos sería fatal para mi paciente o sujeto de pruebas. Trato de aplicar lo mismo en esta situación.

    — “Supongo que para un científico es necesario eso” — pensó la colombiana.

    — ¿Y qué me dices, Sofía? ¿Qué has sacado de toda esta situación? Luego de que no pensaras con cabeza fría — la colombiana suspiró levantando sus hombros restándole importancia al asunto.

    — Que esta vaina es una mierda.

    — Ya veo.

    — Por eso pienso acabar rápido con esto, quiero volver a casa.

    — Es curioso que lo digas. — Sofía arqueó sus cejas.

    — ¿Por qué?

    — Porque todos ahora están metidos en los diferentes ideales que tiene la caída que nos olvidamos por que vinimos realmente a esta época. Aprender de ella.

    — Supongo que puedes aprender ideales.

    — No te quito razón en ello. Pero no debíamos tomar un papel en esta guerra, no nos incumbía.

    — Desde que salimos a Blood Moon todo este paseo se fue cuesta abajo, fuimos idiotas al pensar que podríamos hacer una misión de rescate con gente que nos supera en números y experiencia.

    — Fue una elección que nos costó mucho.

    — Pero uno va aprendiendo, hermano— Sofía dirigió la mirada al albino bicolor — Dijiste que nos metimos en ideales, pero ¿Acaso tú los tienes?

    — Más que ideales, tengo metas que cumplir. — Sofía observó de manera picara a su compañero.

    — Y por eso tienes mucha información.

    — En efecto. — Afirmó el deprimido. — ¿Y tienes ideales de algún grupo?

    — Si te soy sincera, no, no los tengo, prefiero buscar mis propias convicciones y no dejar que un grupo o persona me influya en lo que haga, puedo aprender de ellos, si, pero a la larga, creo que yo soy la que decide al final — La colombiana tomó delicadamente su cabello con uno de sus dedos — Y una de ellas es dejar esta guerra a comoder lugar.


    — ¿Incluso si eso significa dejar a los que quieres? — Sofía guardó silencio — Tal vez llegue el día en que debas dejarnos y continuar tu camino, de dejar a Kristina, Franco, Jesus, Reiji…a Llun. — Sofía guardó silencio al escuchar el nombre de la irregular — Si lo haces, tal vez podrías salir de toda esta miseria, pero para ello deberás tomar esa decisión. — Emil la observó fijamente — Yo hice algo de lo que no me arrepiento, pero para ello tuve que dejar algo preciado, ¿Acaso harías lo mismo?

    Sofía guardó silencio mientras apretaba sus puños con fuerza. El científico sabía que preguntas hacer para dejarla en jaque, pero tenía razón, sabía que tarde o temprano debía partir, pero.

    — Hay algo que aprendí de todo esto — Sofía suspiró — Los recuerdos, las relaciones que hacemos con el tiempo son bonitas y hay que apreciarlas, pero creo que a veces llegamos a un punto en donde dejamos de pensar en ellas para concentrarnos en nuestros propios destinos. Kristina, Franco, Chucho, Reiji, todos tienen una ruta que seguir y está bien y aunque les tenga un aprecio, sé que tarde o temprano deberemos separarnos para seguir nuestro camino y aunque atesore aquellos momentos con ellos es mejor seguir sin estorbarles. — Sofía levantó sus ojos al cielo observando aquel techo con gravado de estrellas — Podrá ser dificil y seguramente deberé iniciar desde el inicio, pero creo que es lo mejor.

    — Interesante punto de vista, Sofía — dijo el bicolor — Has iniciado a pensar por ti misma y ver que es lo que te conviene. Tal vez las cosas serían diferentes si cada uno hubiera pensado así desde el principio en vez de lanzarse a territorio enemigo por alguien que en un principio, sabía en lo que se metía. — Sofía suspiró.

    — Mejor tarde que nunca ¿No lo crees? Odio admitirlo, pero Allen tenía razón todo el tiempo.

    — Allen, sí que es un sujeto curioso — admitió el rumano pues con todas las vivencias junto a los números, le dieron una idea de cómo actuaba el futuro Zero.

    — De cualquier forma, creo que esta experiencia ha sido fructífera para muchos.

    — No tienes que usar el sarcasmo, Sofía.

    — Ojala fuera sarcasmo, mijo.

    — Al menos mantienes la idea original de volver a nuestro tiempo.

    — Soy de las personas que luego de un paseo va a echarse a la cama a descansar — La asocial sonrió tímidamente — Sabes, debo agradecerte en algo. — Emil observó a la castaña.

    — No he hecho nada que puedas agradecerme todavía.

    — Es bueno ver que eres modesto — replicó la asocial en modo de broma — A parte de Llun, eres de las pocas personas que no me ven con recelo, indiferencia, odio o desprecio. La gente, tiende a verme asi o pasar de mi existencia, olvidarse de mi o incluso dejar de hablarme, estoy acostumbrada a eso. — Sonrió con algo de melancolia— Lo tuyo es como ver a un conocido nuevamente. Me escuchas, eres paciente conmigo y si, tal vez me ignores o no me veas, pero al menos las veces que he hablado contigo, me haces sentir comoda — La colombiana se rascó su nuca algo apenada — Y aunque no me veas como una amiga asi de toda la vida, es bueno ver que por lo menos me puedo entender con alguien para trabajar, tal vez sea aun emocional, incluso puede que siga siendo un poco impulsiva, pero, si puedo aprender de tí, de alguien quien piensa las cosas dos veces, creo que podre crecer como persona. Así que mientras estemos aquí, trabajemos como lo hemos hecho hasta ahora, parcero.

    — Confío que harás una buena labor.


    A pesar de la situación en la que se encontraban, era un alivio para la colombiana saber que el deprimido iba a apoyarla mientras durase la misión, y aunque quizás a futuro estarían en bandos opuestos, tenerlo de su lado le hacía sentir más cómoda y ahora que tenía una mente más clara, no podía evitar sentirse estúpida por pensar esas cosas durante su último encuentro.

    [***]

    La tension en el grupo de reconocimiento era evidente, pues había mucha gente que se quería ver muerta, pero por el bien de sus propios pellejos, debían mantenerse enfocados en la mision. El albino gamer observó a cada uno de los integrantes del equipo antes de sonar su voz para llamarlos.

    — Como sabrán, nuestra mision se basa unicamente en obtener informacion de lo que ocurre en el imperio, por lo que es de vital importancia que nos mantengamos lejos del combate a no ser que sea para defendernos. — Comentó Shura — Sere su lider asignado en esta party, espero que cada uno de nosotros cumpla con su parte en esta quest.

    — Ah, no, si crees que te voy a dejar rks manejar el equipo estas equivocado, chico— Sofía se acercó hacia su líder, llamando su atención en voz baja.

    — Doña Lina, sugiero dejar que ese muchacho nos ayude. He escuchado que puede recolectar información en un abrir y cerrar de ojos.

    — Eso lo sé perfectamente, pero también como asociales tenemos esa labor, no se te olvide — comentó Lumi recordándole a su subordinada el trabajo que ambas debían realizar.

    — Un punto valido, entonces le recomiendo que ayude al man ¿No? Entre ustedes dos se pueden organizar. Si él consigue información, usted y yo podemos explorar y comunicarnos con ellos ¿Le parece?

    — ¿Y desde cuando usas tu cerebro, mocosa? — preguntó Lina a su subordinada, la colombiana entrecerró sus ojos.

    — Desde que usó la chancla conmigo

    — Entonces no me obligues usarla de nuevo, niña.

    — Preferiría que no lo hiciera. — Suspiró la colombiana.

    — Muy bien, hare mi trabajo y espero que cumplas el tuyo, chico darks — Alexandr no prestó atención a las palabras de la rumana ya que se enfocó en alguien más. Sofía se sintió incomoda al sentir como el albino la observaba de pies a cabeza ¿Acaso esa era su habilidad de recolectar información?

    — Sofía Andrea Rodríguez Jiménez, capacidad elemental viento, tu arma es una kusarigama llamada Hanzo.

    — Buen ojo. — comentó la colombiana.

    — Posees un vestigio actualmente llamado Bold Wind…interesante, ese vestigio le perteneció a Allen.

    — Fue quien me lo dio — Alexandr continuaba observando a su compañera de equipo.

    — Puedes correr a velocidades increíbles y moverte sigilosamente, pero déjame preguntarte algo. — La colombiana miró con curiosidad al número — ¿Acaso has sacado todo su potencial?

    — No he pensado mucho en ello — admitió — Me ayuda mucho para correr y moverme con más agilidad.

    — Te lo repito, ¿Has sacado todo su potencial?

    — ¿Acaso puedo hacer algo más con él? — Realmente Sofía se encontraba confundida.

    — Tu vestigio te permite saltar a grandes alturas, pero si cruzas el límite de dos metros tu cuerpo se envolverá de una energía azul cayendo en picada como si fueras un cometa, cortando y destruyendo todo a tu paso.

    — N-No lo sabía — confesó la colombiana, pues desconocía del potencial que tenía su vestigio.

    — ¿Acaso no aprendiste a usarlo? — preguntó Shura, Sofía negó.

    — Sabía lo que podía hacer con él y moverme rápido y no me ha dado problemas en usarlo de esa forma. Aunque Allen me dijo que perteneció a un familiar que daba saltos, nunca quise experimentar debido a lo riesgoso que podría llegar a ser en pleno combate.

    — El no usar todo tu potencial te limita, llevándote a la muerte en el peor de los casos — Zanjó Shura con autoridad — Fue muy estúpido de tu parte ignorar aquello que te dijo Allen, aunque por otra parte comprendo que te hayas sentido renuente al probar más tu vestigio en pleno combate.

    — Supongo que es mejor enterarme tarde que nunca, ¿No? — Dijo la colombina — Aunque suene muy fuerte esa vaina, pienso que de algo tan bueno no puedo comer y seguro tiene un pero mi vestigio.

    — Cuando aterrices del salto, quedaras con cortes y fracturas en tu cuerpo y no podrán ser sanadas durante dos horas. Sugiero que uses esa habilidad con precaución.

    — Entiendo — completó la colombiana. — Es bueno saber que tengo una carta más bajo la manga.

    — Si desconoces tus propias capacidades serás un estorbo para el equipo—tajó el número cuatro — Y por tu bien, espero que des la talla para esta esta Raid.


    Sofía asintió ante las palabras del número cuatro, comprendiendo el mensaje que le dejó, no podía continuar sin usar su vestigio en su máximo potencial, pues solo sería limitarse y eso podría llevarla a una muerte segura, aun así, necesitaba ser cuidadosa, ya que si lo que decía el numero acerca de Bold Wind era cierto, romperse una pierna o algo peor durante la caída la dejaría en jaque por dos horas, tiempo que el enemigo aprovecharía para acabar con ella. Lina por otra parte se mostraba molesta, no solo por la actitud del número sino también por la ineptitud de su propia subordinada.

    — A ver, idiota ¿Cómo es que no conocías eso de tu vestigio?

    — No lo conocía, Doña Lina. Eso fue una sorpresa para mí. — admitió la colombiana — El vestigio me funcionaba para moverme de manera ágil. La próxima vez deberé tomar en cuenta lo que hace el jefe y así darme una idea para probar el vestigio.

    — Solo espero que ahora no te pongas de imbecil a saltar más de lo normal — Habló la gran Babidi con autoridad — .Otra cosa, no pienso cargarte si te rompes las piernas. — Sofía suspiró, era de esperarse esa respuesta, la mirada de la asocial se dirigió hacia Alexandr quien la observaba fijamente.

    — ¿Ocurre algo? — preguntó al número.

    — Nos reuniremos ahora mismo para planear la formación.

    — De acuerdo.

    — Si veo que algo no cuadra en el plan no pienso arriesgar mi propio pellejo, así que si piensas armar algo, deberá pasar por mi filtro. — el número no dijo nada, yendo donde cada uno de los miembros de su equipo para iniciar la formación. Lina suspiró molesta, la actitud darks y misteriosa del joven le hacía poner de nervios. — Me asegurare de que mis hijos no tengan esas mañas.

    — ¿Y si uno sale así? — preguntó Sofía ganándose una mirada llena de furia por parte de su superior.

    — Se lo quito a golpes. Primero muerta a que un vástago mío actué darks.

    — Doña Lina, usted va a ser una gran madre — Sofía no lo decía en broma, el carácter de la gran Babidi le recordaba en gran forma a su madre, puesto a que ella también era una mujer de carácter fuerte y no se andaba con jueguitos.

    Al ver que el grupo comenzaba a reunirse entre ellos, las dos asociales no tardaron en hacer parte de la formación. Alexandr mantenía uno de los informes dados por Allen con él levantándolo a la vista de todo el grupo.

    — Tenemos dos lugares que investigar. El imperio Ichi y Nibikure, ambas zonas en donde no sabemos a ciencia cierta lo que ocurre, solo que hay una gigante que obstaculiza el paso a Nibikure y una secta que se está formando en el imperio.

    — Gigante, ¿Eh? — comentó Rose con cierta melancolía — Mah sis,

    — Debido a la situación del imperio y el peligro en el que sus habitantes se encuentra, sugiero que vayamos a investigar primero ese lugar. — Lina aclaró su garganta tomando la palabra.

    — Hay una una barrera puesta gracias a Verónica. Va a ser complicado — comentó con frustración la segunda al mando de Blood Moon.

    — Usaríamos a nuestros pesos pesados para romperla — Ante el comentario de Shura, Pavel y Rose se observaron entre sí.

    — Si se trata de romper cosas, Rose es experta en ello.

    — No sé si debería tomármelo como un alago, pero gracias jefe. — Rose apretó sus puños — No hay muro que no pueda romper.

    — Te equivocas — rebatió Lina — Aunque rompas ese muro, Verónica sencillamente lo puede volver a crear. Pero el problema no es la barrera de afuera, sino desde adentro. Verónica puede dejarnos encerrados si así lo desea a, por lo que si tratamos de romperla desde adentro será inútil

    — Fácil entrar, pero difícil salir — completó el soldado germano.

    — Sugiero que la neutralicemos llegado el caso. — completó Shura — De ser así, la barrera desaparecerá y permitirá a los demás grupos moverse por el imperio sin el riesgo de quedar atrapados.

    — Seguro que ellos saben eso y por eso estarán vigilando a Verónica. Después de todo, ella se encargaba de que nadie indeseable saliera de Blood Moon en caso de que entrase… hasta ahora —Sofía sintió la mirada penetrante de su líder, como respuesta, ella solo rió de forma nerviosa. —. Además, nos será difícil informarnos entre nosotros una vez estemos adentro ya que ella puede cortar comunicaciones dentro de la barrera.

    — Entonces deberemos dividirnos. Un grupo que se infiltre en el reino y reuna información. El otro, se encargara de mantener la barrera rota para que el grupo pueda escapar.

    — Yo me encargare de la infiltración y en caso de que Verónica se ponga pesada puedo amarrarla con Sustiri. — Lina mecía con suavidad aquel listón de color sangre.

    — Yo también iré en ese grupo. — Lina pareció sorprendida por ver a su subordinada ser tan proactiva.

    — ¿Y qué te pico ahora, niña?

    — Puedo pasar desapercibida, si la gente no me ve, puedo escuchar las conversaciones y sacar información de lo que esté ocurriendo en la ciudad. — pensó aquello ultimo Sofía.

    — Mientras no causes líos estará bien — admitió Lina — No lo arruines.

    — Akane, ve con ellas — La chica de los lentes observó confundida al número cuatro — Si de explorar se trata, tú con Mr Bubbles puedes ayudarles a cubrir terreno.

    — Ah…yo — la chica asintió con desgano — Si, entiendo.

    — Iré con ellas — la voz de Klaus hizo estremecer a la pequeña nipona quien desvió la mirada del militar. — Necesitaran de alguien quien pueda inmovilizar a las amenazas en caso de tener un combate contra el enemigo.

    — Entonces, el resto se quedara y les abrirá paso a la barrera. — Emil levantó su mano, Shura le concedió la palabra.

    — Habrán enemigos y tambien cabe la posibilidad de que ellos se den cuenta de que hay otro grupo infiltrándose en la ciudad.

    — Es verdad — contestó el numero 4 al rumano — Pero tampoco pueden dejarnos a sus anchas, si logramos dividir sus fuerzas nuestro grupo de infiltración tendrá más tiempo para actuar. Aun así, es una carrera contra el reloj, tengan eso en mente. Una vez que se infiltren no tendrán comunicación con nosotros, procedan con cuidado. — los ojos del ruso se clavaron en el grupo de reconocimiento — En caso de que algo salga mal deberemos irnos sin ustedes, tengan en cuenta eso.

    — Como si fuera a permitir que me dejen aquí tirada — Bufó molesta Lina — Tengo una familia a la cual regresar.

    — “Familia” — pensó para sí misma Sofía — Si, cumpliremos con nuestra parte. — La colombiana observó a su compañero de camada —Milio, los dejo en tus manos.

    — Que alguno de nosotros muera solo entorpecerá nuestro objetivo, por lo que deberé ponerme las manos a la obra. Haremos nuestra parte igualmente.

    — No olviden prepararse, conseguir objetos o cosas que los puedan ayudar. Entre mejor vayamos, mayor probabilidad tendremos de volver. Los esperaremos a la salida para dar inicio a la raid.


    Y terminando la reunión de grupo, cada uno de los perdedores salió por su cuenta para terminar los preparativos de la misión. Sofía le pidió a Doña Lina indicaciones de donde podría estar la armería ya que necesitaba algunos instrumentos ninjas para poder salir preparada. La líder de Blood moon decidió que era mejor acompañar a su subordinada ya que ella también debía sacar un par de cosas para prepararse. Ambas muchachas agarraron todo lo que pudieron, Kunais, Bombas y Shurikens, herramientas que podían darle un apoyo a la misión, la colombiana aprendió durante su último combate que los recursos eran limitados y que debía sacarle provecho a ellos. Una vez terminadas las preparaciones, el grupo estaba reunido a las afueras del castillo caminando hacia la batalla. El plan armado era riesgoso debido a la naturaleza de la misión a la cual se enfrentaban, pero como deber del grupo de reconocimiento era usar el tiempo que disponían al máximo para sacar la mayor información posible del lugar. No obstante, el tiempo no era algo que podía darse el lujo de perder y ahora aquella misión se volvió una carrera contra el tiempo.

    [***]


    Con sus armas listas cada uno de los guerreros emprendieron hacia el campo de batalla en donde quizás, más de alguno no iba a volver, pero aquello era un riesgo que debían tomar si deseaban tener un futuro y una oportunidad para volver a casa, incluso si eso significaba volver a la guerra luego de acabar con aquella fiesta caníbal. El grupo de reconocimiento avanzaba sobre las desoladas tierras de Death end manteniendo las distancias entre ellos y la vanguardia. Al ser un grupo numeroso, las posibilidades de que el enemigo los atacara a ellos eran altas, no obstante, aquella era la oportunidad para el grupo de reconocimiento para avanzar a través del desierto, evitando tantos enemigos como pudieran, ser uno con las sombras y avanzar entre ellas, así debían actuar ahora.

    — Necesitamos movernos o no podremos avanzar. — comentó con sabiduría el numero dos continuando junto al grupo a través del caluroso desierto de Death End — Mantengan los ojos abiertos soldados, no solo una tormenta de arena puede acechar, también los enemigos.

    — Hasta ahora no he visto ningún enemigo, Klaus. Aunque pienso que debemos apresurar el paso.

    — ¿A qué se debe, soldado?

    — El viento se está comportando de manera extraña. Creo que hay riesgo de una tormenta de arena.

    — ¿Cuánto tiempo tomara? — preguntó nuevamente Klaus.

    — Calculo aproximadamente unas dos horas y media.

    — Informare a la vanguardía — Emil de inmediato se comuinicó con el doctor Octavio — Lancelot, una tormenta de arena vendra en las proximas dos horas y media, sugiero que prepares al equipo para enfrentarla.
    — Copia...¡Ah!.
    — ¿Lancelot?— la voz del rumano fue silenciada por un temblor que sacudió la tierra. El grupo de reconocimiento de inmediato se puso en estado de alerta. — Hay problemas, ha iniciado un combate.

    — Debemos irnos ahora mismo y aprovechar el momento — comentó Klaus — Espero que tengan buena resistencia, no pararemos hasta llegar al imperio.


    El grupo continuó avanzando a través del árido terreno lo más rápido que podían para aprovechar que el grupo de la vanguardia estaba haciendo su trabajo en la prisión. Necesitaban tomar todo el tiempo posible para poder alejarse lo suficiente y no ser envueltos en una batalla en contra de su voluntad debido a que el tiempo no estaba de su parte y mientras más rápido llegaran a los límites del imperio, podrían evitar una catástrofe al por mayor. El terreno era árido y seco debido a lo caluroso haciendo mucho más difícil el avanzar sin agotarse con facilidad no obstante, el grupo no podía darse el lujo de detenerse debido a los riesgos que ello conllevaba hacerlo. Alexander pasó a cada uno del grupo una botella de agua, permitiéndoles mantenerse cada uno hidratados dándoles más fuerzas para continuar el recorrido. Al llegar a los límites de No Life City Sofía y Pavel no pudieron evitar sentir cierta melancolía al reconocer aquellos paisajes los cuales recorrían. El olor a sangre, el genocidio que ocasionaron y sobretodo, la perdida de sus corazones, todo yacía en ese solitario paisaje en donde incluso, podía verse teñido de rojo mientras dejaban detrás aquel lugar para continuar en aquella misión. La colombiana ano pudo evitar hacer una rápida mirada hacia los números, aquel grupo al cual afectó por su decisión. No decían nada, pero estaba claro que volver al lugar donde cayeron sus camaradas no les hacía gracia, no obstante, era el camino que debían seguir si no deseaban toparse con la fiesta caníbal antes de tiempo.

    [***]
    El grupo de reconocimiento no tardó en llegar a los límites del Imperio Ichi, atravesando aquel frondoso bosque que los conectaba en cierta medida a su próximo destino, Nibikure. Mientras estaban en el lugar, el grupo observó desde los cielos aquellas figuras que lo adornaban como si fueran globos perdidos en el infinito.

    — Emil — Comentó Sofía desde lo bajo — ¿Acaso estas son?

    — Las almas de los ninjas — comentó el Rumano. — Fueron afectadas por esa gigante.

    — Mah sis sabe manejar a la gente que la cabrea. Si no la molestas, ella te trata bien, de lo contrario…bueno, esto es lo que ves — La morena suspiró con pesadez pues no le agradaba mucho la idea tener que luchar contra su sister — Fucking Bitch, esta me la pagas, Diamond.

    — Ahora no es momento para pensar en esas cosas, Rose. Debemos mantenernos alerta en caso de encontrarnos con esos monjes. — zanjó el enano de oro al notar como su vicepresidenta se estaba molestando con la situación, aunque no podía culparla por ello.

    — I know, boss. Mejor acabemos rápido con esto.


    El grupo continuó por el camino sintiendo un malestar y temor al ver como esos cuerpos continuaban flotando como si fueran globos en el cielo. Varias voces entonando una canción iniciaron a llenar el ambiente, cosa que obligó al grupo a esconderse entre la vegetación. Allí, vieron a un grupo de monjes de túnica blanca entonando una perturbadora melodía, Sofía sintió un escalofrío en la espalda al ver a esos seres caminar tranquilamente hacia la fiesta en donde celebrarían la victoria de su progenitora, esos eran los famosos wololos de los que hablaba Kristina. Su corazón palpitaba con fuerza pues con solo ver aquellos individuos una sensación de malestar invadía su ser ¿Acaso ella terminaría asi si seguía el camino de un caníbal? Era mejor no averiguarlo. Una vez que el grupo de monjes desaparecieron entre los árboles continuó avanzando por el recorrido.

    Para Sofía, ver el imperio Ichi le traía recuerdos de la primera vez que tuvieron que ir a ese lugar. En cierto sentido, esperaba a que alguna vez pudiera visitar ese lindo paisaje oriental y conocer un poco mas el lugar, pero de una u otra forma, siempre terminaba involucrada en una mision que le impedía hacer de turista. Una verdadera pena, porque el lugar de donde provenía Hikari le parecía hermoso, aunque ahora, esa belleza se estaba viendo amenazada por una muchacha con una visión distorsionada de la paz.

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    Al llegar al imperio, los miembros del equipo de reconocimiento no tardaron en guardar distancias entre la vegetación del lugar esperando a que ninguno de los guardas los llegacen a notar, pues sonar la alerta antes de tiempo pondría en riesgo la mision del grupo de infiltración.


    — Hay guardas patrullando, seguramente deben de haber más en el perímetro. — Los ojos del número cuatro se enfocaron en una parte especifica del imperio logrando ver como algo trasparente estaba cubriendo parte del imperio. — La barrera cubre todo el perímetro del imperio. Se debía requerir una gran energía mental para mantenerla.

    — Era muy buena en su trabajo, por eso no le decíamos nada cuando faltaba a las reuniones. Se encargaba de la defensa de la base más que todo. Si la rompemos no tardara en hacer otra.

    — Solo tenemos una oportunidad — comentó Alex quien observó a su compañera 12 — Akane, ¿Podrías enviar a un Mr Bubbles a investigar la zona? Necesitaremos encontrar un punto en donde ellos puedan tardar en venir si decimos entrar en esa zona.

    — …Está bien — la susodicha de lentes mientras colocaba su mano sobre el centro de sus pechos, allí una pequeña luz emanó sobre ella dándole campo para que hiciera aparición un pequeño robot del tamaño de un roedor, su forma era adorable a simple vista ya que era similar a la de un conejo.

    — Bubbles — el pequeño autómata observaba a su dueña y al resto de los integrantes del equipo, no obstante, al mirar a Klaus este se escondió de inmediato detrás de su dueña. — ¡Bubbles!

    — …Estara todo bien — Akane suspiró — ¿Podrías explorar los alrededores? Necesitamos conocer muy bien este lugar.

    — ¡Bubbles! — exclamó el pequeño androide saliendo a cumplir con su labor.

    — Deberíamos iniciar a movernos, no podemos quedarnos en un mismo sitio, eso solo aumentaría el riesgo de ser descubiertos.

    — A movernos soldados, no perdamos tiempo.


    Con sumo cuidado el grupo inició a avanzar a través de la vegetación del lugar mientras recorrían todo el perímetro del imperio. El lugar estaba repleto de guardas patrullando distintas zonas del lugar haciendo difícil la entrada al imperio sin que sonara la alarma. El grupo estaba inquieto ya que desde lo lejos se podían escuchar el bullicio de las personas debido la gravedad del asunto. Mientras avanzaban y exploraban el imperio, Alexandr tomó aquella oportunidad para analizar a cada guarda que se encontraba en la zona, el ruso, logró observar con sumo detalle El grupo guardó silencio cuando uno de los guardas logró escuchar un ruido proveniente de la zona en donde provenía el grupo. Al ver al guarda de inmediato el equipo de reconocimiento tomó cartas en el asunto escondiéndose en la vegetación del lugar.

    — ¿Qué ha sido eso? — el guarda observaba con cada detalle el lugar, su mirada encontró algo extraño entre los arbustos, preparando su lanza para un posible encuentro con algún enemigo. No obstante, al investigar más a fondo el lugar no encontró más que unas ramas cayendo de un árbol, al ver arriba notó que todo estaba en perfecto orden. — Sera mi imaginación. — Al ver que el guarda volvió a su rutina el grupo esperó unos instantes antes de volver a su posición.

    — Son guardas con buena experiencia en combate. No serán fáciles de vencer.

    — Debe de haber una brecha en sus defensas para que podamos entrar. — comentó Sofía — Necesitamos una distracción o algo.

    — No necesitamos una distracción, necesitamos una brecha para poder entrar. — Lina suspiró, luego observó a la chica de los lentes. — Oye, niña, ¿Ese robot tuyo ha sacado algo útil? — Akane guardó silencio unos instantes mostrándose bastante enfocada en el asunto. Luego asintió.

    — Podemos entrar en el lado izquierdo de la ciudad. Hay guardas, pero para patrullar desde una zona a otra les tomara un tiempo aproximado de tres minutos y cuarto.

    — Ahí debemos de atacar entonces. — Alexandr miró a su compañera oriental — Akane, llama a Mr Bubbles y prepárate para entrar.

    — Si.


    El grupo inició a movilizarse hacia la zona avistada por el robot de la nerd quien no tardó en volver donde su dueña sin levantar sospecha alguna. Al llegar al lugar indicado, los informantes esperaron varios segundos para prepararse para la misión. Luego de que vieron a los guardas avanzar lo suficiente del lugar el grupo se lanzó a la acción. Los primeros en entrar fueron Pavel y Rose los cuales no tardaron en preparar sus puños para romper la barrera.

    — Rose, en marcha.

    — ¡Of course, Boss!


    Ambos pesos pesados cubrieron sus manos con su elemento dominante dando un potente puñetazo a la barrera. Como si fuera un cristal, esta inició a partirse en varios pedazos hasta dejar por fin un espacio lo bastante amplio para entrar. No obstante, al caer la barrera, esta sonó como si fuera un espejo que caía al suelo, logrando hacer sonar la alarma del imperio.

    — ¡Equipo de infiltración, es su momento!

    Ante la orden de Alexandr, Lina, Akane, Klaus y Sofía se adentraron a las profundidades de la ciudad esperando a que el grupo de defensa pudiera retenerlos el tiempo suficiente para que ellos logren recaudar la información necesaria de la situación del imperio. Tenían el tiempo en su contra y cualquier segundo desperdiciado pondría al equipo en jaque. Era hora de ser rápidos y efectivos, tal y como lo eran los informantes

    [***]
    TaKaTaKa AmakiAmaki Tarde, pero la Sofi se esta poniendo las pilas ahora.
    IceIce LeoLeo AhkilendraAhkilendra zXArtemisXzzXArtemisXz Animo muchachos, voy a cumplir mi parte tambien.
    CorventCorvent Sofi abriendose sentimentalmente con Emil, si salen de esta...lo invitara a tomarse un milo frio - Y que le enseñes a ponerse piercings tambien (?)

     
    Última edición: 21 Jun 2018
  7. TaKa

    TaKa Tadokoro, Takadoro, Takakoro, Totakeke~... (?)

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  8. Leo

    Leo ¿No ves que te voy a matar (con feels)?

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    -Pss.

    -¿Qué pasa?

    -¡Shhh! Mira allá…

    -¿Ah? Espera, ¿Ese no es uno de los gamers que irán con el demonio de los hilos?

    -Si… el tipo es raro… si hasta parece que estuviese enojado todo el tiempo.

    -Da miedo, la verdad… ¿Por qué tienen que enviar gamers con Jihyun-sama?

    -¿No escuchaste a Cobarde-san? Lo necesitan porque…

    -¿Por qué?

    -Dicen que… se calienta.

    -¿¡Se calienta!?

    -Se calienta…

    -¡VENGAN PA’ ACÁ PA’ QUE LES CALIENTE EL CULO, CONSHESUMARES!

    -¡Wah! ¡Corre! ¡El caliente nos está viendo! ¡Nos calentará!

    -¡Y-Y sabe lo que pensamos!

    -¡ESTABAN HABLANDO EN VOH’ ALTA, PAR DE GILES!

    -¡AAAAHHHHH!



    Comienzo a creer que los otakus tienen un ligero problema de… uhm… falta de capacidades cognitivas complejas.

    -Dilo weon, son imbéciles.

    Tampoco tanto… quiero decir, hay otakus con cierto nivel de inteligencia, ¿no?

    -Sí, pero… de una u otra forma la cagan siempre.

    Buen punto… como sea, ¿Ahora qué?

    -…

    Si es por tu grupo, recuerda que tienes a Andrés y Rengnar contigo. Estarás bien.

    -Lo sé, pero…

    ¿Es el coreano?

    -Me dije que no iba a joderme la caeza’ pensando weás de nuevo pero… es difícil.

    Los traumas nunca son fáciles de superar. Pero al menos no los enfrentas solo. Y en el peor de los casos, Rengnar podría dejarlo en Movov o algo.

    -Ugh…

    Vamos, ¿Qué diría Klaus sobre esto? Algo como “debes enfrentar tus miedos pues es la única forma para lograr enfrentar lo que temes.”

    -Pfff… okay weon, okay.


    Tragando saliva, el chileno decidió proceder. Luego de la información dada por su cobarde estratega, cada equipo tendría que reunirse para organizar el siguiente movimiento. Tenían mucho que repasar antes de su labor, particularmente considerando que eran la fuerza que lidiaría con los objetivos más peligrosos. Sumado eso a la… inestabilidad… del equipo, tan solo su reunión podría invitar al desastre. Era como su hubiese sido reunidos para morir.

    -Puto Allen.

    No suenas molesto.

    -Es Allen.

    Cierto.


    Una de las salas del castillo había sido reservada para la Blitzkrieg, y allí ya varios de los miembros estaban esperando. Andrés, el par de guardias, Rengnar, y obviamente el coreano, junto a la canina que intervino por el dracónico. Su sonrisa perenne se intensificó al ver al chileno llegar, quien no dijo nada y se dirigió hacia donde los gamers estaban, sentándose entre el décimo y el tercero.

    -Finalmente-comentó el discapacitado de la bufanda. Franco ni siquiera alzó la mirada, sintiéndose idiota por querer correr.

    “Tranquilo, muchacho. Estarás bien.”

    Una voz en su cabeza. Era Andrés, podía reconocerlo. Al ver a su lado, éste le sonreía. El gesto le dio la suficiente calma como para poder dignarse a mirar al objeto de sus pesadillas.

    Estaba frente a una mesa instalada alrededor del círculo que nueve sillas habían formado, revisando algunos documentos junto al animal. Su bufanda hacía movimientos viperinos alrededor de su cuello y hombros, y hasta parecía que había captado su atención, considerando que las puntas de sus fibras apuntaban hacia él. Su sola visión le causó una mezcla de odio, repulsión y deseos de correr. Y tendría que cooperar con él en pos de sobrevivir…

    La puerta se abrió entonces, haciendo que los presentes dieran la vuelta. Los últimos miembros, Reiji y Gild, entraron, el primero mencionando algo sobre una calibración antes de tomar asiento, y el segundo, sin decir nada, se detuvo en una esquina en lugar de sentarse. Con los nueve ya presentes, el coreano se levantó de su puesto.

    -Antes de comenzar, quiero dejar claro una cosa: No espero nada de ustedes, y de seguro más de alguno va a acabar muerto. Pero quiero que al menos hagan algo que contribuya a la causa antes de que lo hagan. Así podré decir que al menos maté a gente importante y no a unos don nadie.

    Comentarios poco amables de los gamers no se hicieron esperar. Uno de ellos se levantó de su puesto.

    -Buena forma de subir la moral. ¿O solo querías establecer tu dominio?-comentó Tres.

    -Si no te gustan mis métodos puedes dar la vuelta y largarte a las faldas de Lucifina.

    -O podría hacerte a un lado y dejar trabajar al resto.

    -¿Hacerme a un lado? Eso quiero verlo.


    El resto de los presentes también se alzaron, cada quien del lado del representante que apoyaban. El chileno ya se preparaba para invocar a su arma, cuando alguien se puso frente a ambos impopulares de cuarto. Su brillante armadura hizo al resto cerrar sus ojos un momento. Y del mismo modo, su voz llamando a sus ahora compañeros cerró sus bocas.

    -¡SEÑORES!

    -¡Rómul-!

    -¡Caballeros de la luz y oscuridad! ¡Por favor! Sabemos que vuestros hilos solo buscan seguir la mano de Penélope y deshilar lo hecho durante el día de sus rivales. ¡Pero escuchad! Que éste es tiempo del crepúsculo, no de día ni noche, sino de unión de ambos. Que incluso los ángeles caídos alguna vez trabajaron codo a codo con los serafines frente al rostro de Cristo. Escuchad mi petición entonces... No, mi súplica, en nombre de aquel que los concibió en este cielo llamado Durkheim. Y si la maldición de las Furias puede más que la palabra de Dios, ¡Tomad entonces mi sangre, y saciad vuestra sed, para ir satisfechos al combate! Pero en nombre de sir Lionel, ¡No hagáis caer a aquel que deberías llamar hermano de armas! Que ya habrá tiempo para que el cielo y el infierno crucen su último combate. ¡Pero éste no es Armagedón, hermanos! Sino una guerra santa en contra de los impíos.


    Los presentes guardaron silencio ante la magnífica oratoria del caballero de plata de las filas del León negro. Aquel, cuya pasión digna de los bardos de leyenda hicieron nacer ayes y gritos de justicia entre dos bandos enemigos. Aquel que fue capaz de enfrentar al demonio de los hilos y el brujo de la oscuridad, e incluso ofrecer su sangre, si eso aplacaba la ira de Marte, ardiente en los presentes. Pues nada superior al honor de un auténtico caballero, cuyo estandarte solo pedía uniros en-

    -Uh… lindo discurso… creo…

    -No tengo tiempo de lidiar con estas idioteces. Sólo regresemos al tema.


    …Al parecer, las palabras de Sir Rómulo tuvieron el efecto deseado; los presentes regresaron a sus puestos. ¿Puede ser que, bajo aquel yelmo, una sonrisa se dibujaba en el impasible señor de la plata?

    “Por favor, no le sigai’ el juego…”

    -Escuchad… escuchen bien-la voz del coreano hizo que todos fijasen la vista en su persona-. Los dos focos que debemos neutralizar: Water Kingdom y Movov City, están a una distancia relativamente parecida-mencionó el segundo, tomando un mapa del Nexo y dejándolo sobre la mesa, señalando ambos puntos-. Sin embargo, del segundo tenemos no solo más conocimiento, sino que sabemos exactamente con quienes tratamos gracias a los reportes de Paracelsa.

    -… ¿Qué?-
    el hermoso deprimido decidió por fin hablar-Paracelsa… Pero ella había-

    -¿Muerto? También nosotros lo creímos. Pero la pequeña bastarda es buena actuando, tal parece. Como sea, éstos son nuestros objetivos.


    De entre los papeles que tenía, el coreano mostró algunas fotografías. El chileno no conocía de quiénes se trataban, pero la figura con rostro de ciervo llamó inmediatamente su atención, al igual que otro a su lado. Al mismo tiempo, más de alguno mencionó nombres familiares para ellos.

    -La fuente de los problemas de Movov son estos cuatro, dos discapacitados y dos deprimidos que se apoderaron de la base Niflheim, donde la bastarda Paracelsa se había escondido. Los familiares de esa zona se encuentran bajo la influencia del más peligroso de todos: Max. Los datos sobre él son bastante escasos, así que supongo que la mejor persona para discutir eso es su mascota-comentó, dedicándole una mirada a la dingo. Ésta asintió y de un salto se paró sobre la mesa.

    -Él es… era… el anterior líder de los discapacitados antes de Jihyun. Y, como ya saben, caníbal. Sus capacidades trascienden a lo que pueden esperar de un discapacitado promedio, y su principal arma, como la mía, es el sonido. Siendo tan capaz como yo de utilizar su técnica más temible: Réquiem. Quienes caen en ella se hunden en el mundo mental de Max, condenados a vagar por recuerdos y vidas ajenas hasta que salgan o se pierdan para siempre.

    -¿Y cómo enfrentar esto? Hablamos de Max después de todo…-
    musitó el tercero. Varios parecían hacerse la misma pregunta.

    -Por eso iré con ustedes-respondió Light-. En el peor de los casos yo…-el animal se detuvo un momento-Yo me encargaré personalmente.

    -Muy bien-
    Jihyun decidió proseguir-. El segundo discapacitado es Kan-Hee Kim. Cuarto año, su mascota es un ciempiés catalogado como H-00. No solo es una criatura de alrededor de cuarenta metros con todo lo que eso implica. También posee un nivel de regeneración alto, es capaz de sobrevivir incluso si cortasen su cabeza, y puede exhalar fuego con capacidades parasitarias. Si son afectados, tengan por seguro que tienen un par de horas antes de que los huevecillos que haya implantado eclosionen y mueran comidos o por el veneno que producen. Y agreguen a eso que la propia Kan es una incubadora de las crías de su mascotas, lo que hace tanto a mascota como dueña fuentes de peligro constante.

    -Entonces habría que quemarlos a ambos-comentó Rengnar.

    -Si fuera así de sencillo no estaríamos discutiendo esto, estúpido gamer-replicó de vuelta el discapacitado-. Sí, sigue siendo un insecto, pero no solo es uno con mayor resistencia, también es uno apoyado por dos deprimidos.

    -Podríamos entonces cortar su vínculo con su dueña-
    sugirió Andrés. El comentario hizo que el líder de los discapacitados guardase silencio por un momento y le dedicase una mirada de asco-Dijiste que debíamos hacer algo para contribuir a la causa, ¿no?-comentó con claro sarcasmo. Jihyun parecíó esforzarse para no perder el control.

    -… La relación de esos dos no es normal. No tiene un vínculo per se, sino que los une un deseo bizarro de devorar y ser devorado.

    -Entonces lo que nos quedaría sería quitar de en medio a los deprimidos y luego centrarnos en el ciempiés-
    mencionó la guardia otaku.

    -Asumiendo que no opondrán resistencia-dijo el tercero-. Pero no sabemos si estarán dispuesto a usar sus habilidades para pelear como nuestro seis-el aludido no respondió. No parecía querer decir algo al respecto.

    -Asuman de antemano que harán algo, acorde a Paracelsa lo hicieron. Ahora dejen de asumir estupideces. De la discapacitada me encargaré yo mismo.

    -… ¿Podí?


    El chileno hasta ahora no había dicho nada. Escuchaba las ideas de los demás, mas su vista permaneció en el mapa y los archivos. Estaba en el momento de la preparación para un capítulo difícil, y su mente intentaba considerar los elementos propios y rivales. Pero había mucha información pendiente.

    -¿Estás subestimándome?-inquirió el asiático mayor con un tono que hizo que el chileno deseara no haber hablado. Pero se recompuso al pensar que era eso o morirse afuera.

    -¿Qué tanto sabí de los deprimidos que están con esa wea? ¿O cómo funcionan ellos con la cosa esa? Si algo te pasa estamo’ más que cagaos-“Aunque no me molestaría” se dijo Franco, sin levantar la vista.

    -¿Entonces qué sugieres?

    -Tenemo’ a alguien con un cañón láser. Eso ayudaría más que una bufanda que tiene que lanzarse en medio e’ too-
    replicó, fijando la vista en Reiji por un segundo, aunque no tardó en desviar su mirada con cierta incomodidad-. Además… cuando dijiste que esa wea seguía funcionando sin caeza’, ¿Es porque tiene otro cerebro o qué?

    -El sistema nervioso de un insecto no depende de su cerebro al nivel del de una persona. Puede mantener al menos capacidades motoras luego de desconectarse.

    -Entonce’ ya no pensaría ni pescaría órdenes ni podría ver quién es aliado o enemigo-
    se dijo Franco-. Si es así, sería mejor concentrarse en eso con gente que puea’ protegerse del fuego ese en lo que carga el cañón-agregó, mirando al otaku de la armadura y a la guardia-. Dijeron que eran una armería. ¿Qué pueen’ hacer?

    -¿Quieres que nos lancemos contra esa cosa?-
    comentó la chica, que al parecer lucía molesta-Incluso con armadura, no sería buena idea que Rómulo recibiese fuego encima. El metal se calienta, sabes.

    -No se, weona, ese es el punto. Por eso sería bueno que al menos sepamo’ lo que tienen los demás pa’ ayudar.

    -Si es así, ¿por qué no comienzas tú?-
    contraatacó la muchacha. Esa expresión que tenía se le hacía familiar por alguna razón. Las miradas de sus compañeros gamers estaba sobre él y, según un comentario mental del tercero, parecían decirle que tuviera cuidado.

    -Tengo un mosquete. Disparo. Y supongo también que sabí que puedo calentarme. Eso te da una idea.

    La de cabello castaño suspiró.

    -…Puedo hacer estructuras con tierra. Rómulo es capaz de controlar el metal. Así funcionamos, podemos hacer construcciones ofensivas y defensivas.

    -¿Pueden hacer algo pa’ defendernos del ciempiés?

    -Podemos trabajar en algo en lo que nos preparamos para la pelea-
    el chileno asintió, notando que alguien había dado un paso adelante.

    -Ya que terminamos con eso, podemos ver el otro problema: los deprimidos-volvió Jihyun-. Los archivos no son claros, pero tenemos dos aquí: Genie Khalifa y Seth Alexandrite-la mención de aquellos nombres despertó a Gild de su apatía, quien se acercó para mirar con mayor detenimiento las imágenes de sus viejos compañeros-¿Qué nos puedes decir de ellos?-preguntó el coreano al beato, quien le devolvió una mirada molesta y un sepulcral silencio-… ¿Es en serio? Como quieras, niño bonito-el discapacitado buscó en los documentos-. La primera, según los informes, es capaz de controlar las funciones del hipotálamo. Funcionaba como una estimulante de las capacidades físicas de otros impopulares mediante adrenalina. El o la segundo era capaz de traspasar heridas físicas de otros hacia sí mismo. Asumamos que esas habilidades pueden funcionar también en contrario, confundiendo nuestros sentidos o pasándonos heridas.

    -… Más que solo eso-
    el otro asiático del grupo decidió alzar la voz-. Si es cierto que el primer deprimido es capaz de controlar las funciones del hipotálamo, podemos esperar descontrol de la actividad sexual, temperatura corporal, disfunción del sueño o incluso de la insulina. Los afectados podrían incluso morir por un coma diabético dependiendo de qué tan fuerte sea dicho control.

    El grupo se mantuvo en silencio por un momento.

    -En ese caso, solo tendremos que evitarla y matarla rápidamente. Según el reporte, ella se mostró activamente agresiva, así que-

    -Eso no es cierto-
    replicó una melodiosa voz, teñida de dolor y desprecio-. Genie no… ella no es…

    -Ella está bajo la influencia de una fiesta caníbal-
    zanjó Jihyun-. Deja de actuar como si los conocieras. Estoy seguro de que no dudarían en matarte.

    -Tú no lo entiendes-
    la réplica del bello Gild se intensificó, con sus puños apretados y su voz rasgada-. Ella… ella amaba la vida y siempre estaba ahí para mí y-la charla del muchacho fue interrumpida por un fuerte sonido, provocado por el pie del coreano cayendo sobre la mesa de golpe.

    -Ya me cansé de tu llanto. Si no vas a decir algo útil entonces cierra la boca-aquello hizo que el beato se mordiera el labio, mas también que dejase de hablar-. En cuanto al otro deprimido…-continuó el asiático-si es capaz de traspasar dolor, lo mejor sería matarlo antes de que pueda usar su habilidad.

    -Siempre podría encargarme de él en el peor de los casos-
    mencionó Andrés, dedicándole una mirada a su bello compañero número-. Puedo hacerlo indoloro.

    -…

    -Como quieras-
    replicó Jihyun-. Entonces ya tenemos un plan general de acción. Ahora, prepárense. Nos veremos en quince minutos a las afueras del castillo.

    El asiático rápidamente se dirigió a la salida, revisando su brazalete. Una vez lo suficientemente lejos, Franco se permitió respirar con un poco más de tranquilidad. Diablos, si la cosa estaba así de tensa solo en la preparación, no quería imaginar cómo se pondrían los ánimos durante el resto del trabajo…

    -Todo saldrá bien, chicos-comentó Andrés al par de gamers de segundo. Franco se encogió de hombros, y Rengnar dejó salir un bufido de molestia.

    -No se cuánto podré aguantar a ese imbécil…

    -Estará bien-
    Light se acercó al muchacho-. Solo compórtate y se paciente.

    -… De acuerdo-
    replicó el chico, luego de unos segundos, para después murmurar algo al aire. Franco supuso que tenía que ver con su arma, como lo de antes. Al dar la vuelta, notó que el tercero había comenzado a revisar los documentos, cosa que decidió imitar. Eran informes de “Santo Consejo” con claras marcas de quemaduras, que incluían fichas de los impopulares de los que discutieron, además de otros informes con diversos nombres. Había uno que de hecho estaba firmado por el mismo Gild, acerca del deprimido llamado Seth. Al parecer el susodicho no solo era capaz de adjudicarse heridas de los demás, sino también…

    -¿Podía quitarle sentimientos negativos a otros?

    -De hecho, traspasarlos. Incluso eso. Su habilidad es un mártir en todo el sentido de la palabra-
    comentó Andrés, sin dejar de leer otro informe entre sus manos.

    -… ¿Lo conocíai?

    -Fuimos de la misma camada-
    dijo el número. El chileno prefirió no presionar por más información, considerando que podía ser algo más… personal…

    -Personal…-el chico saboreó la palabra. Sus ojos no pudieron evitar verse atraídos por la hermosa, pero perdida mirada de su compañero deprimido, quien ni siquiera les prestaba atención. ¿Quizá perdido en sus recuerdos?... esa expresión le resultaba familiar, mas no lograba recordar de dónde.

    -¡Oh, hermano de las sombras! ¡Ángel oscuro!-alguien se dirigió al chileno. Era el otaku de la armadura.

    -¿Ah?

    -Llama a mi atención tu frialdad para la preparación del combate. Veo en tus ojos la bendición de Palas Atenea más que el don de Ares para la lucha.


    “Necesito un traductor pa’ hablar con este tipo.”

    -Mi pregunta es. ¿Cómo, oh entonces, contando con el don de aquella que surgió de la cabeza de Zeus, eres capaz de convertirte en fragua ardiente, en el regalo de Prometeo, en la pasión que Afrodita planta en el corazón de los mortales?

    Franco pestañeó un par de veces.

    -¿Qué?...

    -Palabra de aquella que renació del seno de Satanás, la Alaksimi bajo el alero del Demonio de los Hilos ha llegado a nosotros sobre ti. Cuenta su leyenda que vuestra presencia rompe con los corazones más templados y arrasa con los más fríos pensadores. Mas ahora, que os veo frente a frente, veo a un Mefisto más que un Belial. ¿Es acaso solo una faceta de un todo? ¿O los rumores no eran más que palabras endebles?

    -…

    -No está seguro de si es verdad lo que dicen de ti-
    fue la otra parte de la armería divina quien dio algo de luz ante las palabras del caballero.

    -… ¿Qué?

    -Que te calientas.


    El comentario no le cayó bien al muchacho.

    -Por la cresta, ¿Por qué tanto interés en la wea?-replicó, malhumorado, el chileno-¡Ya les dije que si, me caliento ya!, ¿Felices? ¡Si es mi habilidá’! ¿¡Qué cresta quieren que le haga!?

    -¡Oh, ya veo! Por fuera, una capa de fría estratega, mas por dentro. ¡Oh, por dentro! ¡Fogosa pasión! Cual volcán, cuya altura convoca a los hielos celestes, mas dentro de sí yace un núcleo que ni el mayor de los fríos puede apagar. ¡Usted, señor, es un ejemplo de fiera resolución! ¡Que la historia lo recuerde siempre por su don! ¡Gloria a aquel que se calienta! ¡El caliente, guerrero al servicio de la oscuridad de la Coneja Blanca!

    -Ugh… que vulgar… así son estos gamers, o se calientan o se ponen duros…-
    bufó con molestia la chica presente. Le tomó toda la voluntad que tenía al chileno para no golpear a alguien.

    -Váyanse a la mierda-replicó Franco, levantándose con los documentos que estaba leyendo-. Ya vuelvo-dijo a los suyos, antes de irse tan rápido como pudo. Sentía que iba a perder la paciencia si continuaba “hablando” con esos otakus. En serio ya tenía ganas de romper culos.


    No fue hasta que se encontró lejos del cuarto y solo que Franco se detuvo. Tomó asiento junto a una escalera y decidió seguir leyendo las fichas que se había llevado como forma de despejar la cabeza. La que tenía era sobre la tal Genie… y si lo que se había comentado acerca de ella era cierto, realmente se trataba de alguien peligrosa.

    -Quinto año… vicepresidenta… Arma: Ninfa… sus habilidades funcionan vía inhalación… ¿Un gas?-eso significaba que tendría que evitar ambientes cerrados si terminaba enfrentándola. Pero…-¿Cómo countereai gas?...

    -Si su habilidad tiene que ver con gases volátiles, hay métodos para neutralizarlos.


    Al dar la vuelta, el chileno se encontró con un par de inexpresivos ojos observándole. Reiji. No lo esperaba, y durante toda esta situación había hecho lo posible por evitarlo, al punto que agachó la cabeza casi inmediatamente.

    -… ¿Cómo?-inquirió.

    -Los gases volátiles suelen tratarse de diversas formas en construcciones. Por ejemplo, mediante uso de carbón vivo para absorber las impurezas. Otra forma es calentarlo a altas temperaturas, suficiente como para quemar los compuestos.

    -¿Calentarlo? ¿Qué tanto?

    -Depende. ¿Qué tanto puedes calentarte?

    -Suficiente como pa’ derretir metal.

    -Será suficiente. Solo ten en cuenta que la reacción produce una cantidad considerable de dióxido de carbono.

    -… Tóxico-
    se dijo Franco, repasando lo que lograba recordar de sus clases de química-que no era demasiado, si somos sinceros.

    -…

    -…


    El ambiente no se hacía cómodo para el chileno. Definitivamente. Estaba seguro de que Reiji lo estaba viendo. Y más que la rabia de antes, sentía que quería escapar de allí lo antes posible.

    -Mejor me voy…

    -Creí haberte dicho que no tengo lepra-
    el comentario frenó el intento de fuga de Franco.

    -Si sé.

    -¿Entonces?

    -Nada.

    -No es nada. Quiero tratar de entender. ¿Por qué me odias tanto?

    -Y-Yo no…-
    el chico maldijo su lengua enredada-No es…

    -¿No es qué?


    La mirada de Reiji… se sentía alienígena. En ella no había ese misterio de antes. Esa sombría, pero fascinante tonalidad. Ya no había…

    Nada…

    -No soy el del problema. Erís tú.

    -¿Yo soy el problema?

    -Tú… todo lo que erai… murío… y ahora no…

    -¿Dices que el problema de fondo es que cambié?

    -¡Ya no erís tu, ese es el problema!-
    ¿por qué estaba gritando?

    -¿Conocías bien a quien era antes?

    -¡Claro que si, yo-!

    -¿Sabías lo que el oni estaba haciéndole? ¿O todo lo que debía soportar por ello? ¿Lo que su existencia implicaba?-
    Franco trató de responder, pero no podía. No podía con aquella mirada que no lograba entender-Dices que me conocías. Incluso se supone que querías “salvarme”. Y ahora que estoy aquí, te alejas porque “soy diferente”. Sinceramente, una actitud así es hipócrita de tu parte.

    “Hipócrita…”


    No… conocía a los hipócritas. Eran aquellos capaces de vender a los suyos. De traicionar. Gente que le hizo entender lo horroroso que el hombre podía ser.

    Y…

    -Claro… hipócrita…-¿por qué su mano dolía? Acababa de golpear el muro-Súper buena esta mierda.

    -…

    -¿Es hipócrita que me duela saber que las weas que olvidaste pa’ ti no importaban? ¿Está bien que todos me tiren a un lao’ porque así están mejor? ¡Puta, entonces qué bueno que sea hipócrita!-
    ¿Por qué se acercó? ¿Por qué lo tomó de la ropa? ¿Qué estaba haciendo? ¿Qué estás haciendo?

    “Explotando.”

    ¿Forrest?

    ¿Por qué lo invocaste?

    -¿Qué vas a hacer?

    Ahahahaha… ¿No es adorable esa mirada vacía? Qué sencillo sentirse libre del monstruo. Porque él era un monstruo. Y a criaturas que solo pueden destruir se les debe eliminar, ¿no? ¿Qué importa lo demás? No es como si a alguien más le pudiese importar, ¿verdad?

    Ya no queda nada en esta pequeña y adorable cosita que valga la pena. Me da asco. Podría hacerlo polvo, y nada se perdería.

    Ya es suficiente-

    Shhh. Calla, narrador. Quiero disfrutar esto.

    -¿Qué importa? Soy un hipócrita, ¿no?

    Ni siquiera cambia su expresión… ¿de verdad está vacío ahora? Detesto esa mirada. Que no reaccione ante nada como antes. El odio, la energía, la desesperación y el deseo de destrucción latente, y que fue desechado como si nada…

    -Podría romperte la cara de un combo-y lo hizo. Un puñetazo que no creyó sería capaz de dar con tanta fuerza. Ahaha… -. Y no importa. Total, eso hace la gente hipócrita. Le da igual todo. –no respondió. Solo volvió la vista. Ya basta. Deja de actuar como si fueses superior-¿Ta bien ahí? ¿Soy buen hipócrita, weon?-no hay respuesta. No hay nada. Nada…

    -¡RESPONDE!-exigió. Nada. Otro golpe, ésta vez al estómago. El odio ardía con fuerza, tanto que no dejó al otro recuperarse, presionando la punta del mosquete contra el brazo descubierto del otro, provocándole un grito ante el intenso calor de éste. Quería sacarle algo… algún remanente de lo que recordaba. Porque lo que tenía frente a él ni siquiera podía llamarse humano.

    Un tercer golpe fue suficiente como para hacerlo caer. No perdió el tiempo, y volvió a usar el mosquete para dejarle una marca en la palma. Marcarlo sonaba divertido, al menos ahora mostraba alguna expresión.


    -Te veí’ mejor así-comentó el chico, inclinándose mientras tomaba la barbilla del asiático. El mosquete amenazaba con acercarse a la piel descubierta del otro. ¿Quizá quemarlo de pleno? O no, lo mejor era disfrutar de a poco.

    El cañón se deslizo por la ropa que cubría su torso, seguro de que el calor que emanaba podría al otro hacer sentir algo incluso si mantenía algo de distancia, la cual redujo de pronto presionando contra su pecho. La otra mano comenzó a deslizarse lentamente hacia su cuello. La mente del chileno comenzaba a pensar qué cosas podría hacer para sacarle alguna reacción, borrarle esa maldita cara de póker, y que esos ojos muertos brillasen con algo, lo que fuera. Cosas que no imaginaba podría o quería hacer, y que dieron cierta idea de su existencia en cuanto los dedos del muchacho iniciaron a introducirse por debajo de la ropa del otro, tocando su piel directamente.


    -¿Qué necestai que pase pa’ reaccionar?-preguntó el chileno, abriéndose paso entre las ropas del nipón. Su mosquete también iniciaba a bajar, dejando otra marca en el ombligo. Y entonces continuó el viaje, amenazando con caer sobre la entrepierna del menor, no sin antes rozar alrededor de ésta. Y entonces presionó. La respuesta le causó un espasmo.

    Entonces un ruido sordo, seguido a algo que lo hizo caer.

    Reij lo había golpeado.

    No fue hasta entonces que se dio cuenta que la mano que sostenía su arma ardía. O que todo su cuerpo se sentía tan caliente que algo de vapor surgía cuando su piel hacía contacto con las frías baldosas. O que había estado a un paso de abusar de alguien.

    Las personas eran unos monstruos disfrazados de hipocresía. Eso le habían enseñado aquellos que hicieron nacer en él el odio, con su fuerza capaz de consumirlo todo, incluyéndose.

    Y en los ojos de Reiji, y en la profundidad de su oscuridad, pudo ver que él era tan monstruoso como ellos.



    -------------------------------
    Ya no sé qué sentir...

    IceIce no se si cumplí, pero que no se diga que no traté -se lleva su pito-
    AmakiAmaki TaKaTaKa Siento una mezcla de terror y fascinación ante un lado que no creí exploraría de Franco.
    AhkilendraAhkilendra CorventCorvent Velvet.Velvet. zXArtemisXzzXArtemisXz
     
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    Última edición: 22 Jun 2018
  9. Ahkilendra

    Ahkilendra Beep, beep im a sheep!

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    Había pasado todo tan rápido, pero le quedaba tratar de ir a la marcha de la situación. No había tiempo de cuestionamientos existenciales ni de dignidad, no cuando una fiesta caníbal estaba encima de ellos. Si, la idea de ir en primera línea podía no ser dulce, pero ya lo había hecho antes, sólo que ahora eran en una escala mayor.

    Los grupos se habían separado por un asunto de prudencia y orden público. Ellos fueron del salón del trono a una de las salas disponibles en el castillo a fin de conversar sobre lo que harían. Las animosidades estaban pero, sea por interés propio o siguiendo un código de honor marcial, tendrían que intentar trabajar juntos por la supervivencia.

    Una vez que todos estaban dentro y contaban con los documentos con relación a la misión, Kristina abrió su boca:

    —Sé que esto será difícil, pero podremos hacerlo si nos cuidamos nuestras nalgas.

    —Narigona, ¿sabi que somos literal la carne de cañón de esta wea?—
    replicó Shinobi.

    Los ojos de Baru estaban fijos sobre ella.

    —Lo sé, shinobi —suspiró y les miró —pero no puedo endulzárselas.

    —¡Ah vamos! —
    Clover se puso al lado de Kristina rodeando su cuello en una maniobra que más parecía un ahorcamiento—¡ Juntos podremos como la alianza shinobi contra Kaguya. Que tenemos a Naruto lisiado y el Kakashi-sempai!—comentó apuntando al chileno con su sonrisa característica mientras le ponía a Kristina una banda en la cabeza con el símbolo de Konoha ¿de dónde lo había sacado? Difícil de saberlo.

    Kristina se tuvo que soltar del agarre, pero ese fuego de ella debía reconocer que le animó aunque no tenía mucha idea del mundo de Naruto.

    —Lo sé, por ello necesito saber que hacen.

    Hubo un silencio momentáneo. No era sorpresa que lo que un arma podía hacer y sus vestigios eran como las cartas que uno tenía cerca del pecho en un partido de poker. Unos intentaban esconderlo atribuyendo sus habilidades a las capacidades naturales del arma, otros negando el uso de estos y algunos con otras tácticas inteligentes, pero ahora no había tiempo para guardar cartas.

    —¿Por qué decirlo? Es tonto —confesó Ryrio dando una mirada de soslayo a la bruja explosiva.

    —Simple, si vamos a trabajar juntos y sobrevivir, debemos conocer que podemos y no hacer y en el peor de los casos…saber contra quien o que estaremos peleando —sentenció la lisiada.

    El creador de Mirai miró hacia un lado, fastidiado de eso pues un lado de él realmente no quería pero el otro sabía que debía confiar y más en una aliada del demonio de los hilos como considerar el sacrificio que Adrien, su sempai, estaba haciendo. No había lugar para reservas.

    —Soy un peso pesado, mi arma Mirai puede controlar el agua y crear barreras —el tiburón guardó silencio— también puedo crecer alas para volar y atacar, aunque últimamente no vuelo mucho pero sé que puedo superarlo —replicó con optimismo mientras apretaba su puño, observando que Bárbara miraba hacia la nada.

    —De acuerdo, Ryrio, gracias —comentó Kristina.

    Ahora habló el mistico shinobi de Blood Moon:

    —Lo mío es simple, weona, soy un peso pesado que sacó la xuxa colocando sus guenas patadas en el hocico y combos en la raja y mi arma me da más fuerza y velocidad, pero si la uso mucho me hace cagar por dentro. Soy purista porque soy pulento y salió del SENAME, papafrita.

    —Okeeeey, gracias Shinobi —
    Los ojos de Kristina se fijaron en Luz María quien le devolvió la mirada, aunque fuese ciega, cosa que sorprendió a la argentina, mientras tanto Ron le sonrió pícaramente a su mascota.

    —¿Qué? Tú ya sabes lo que hago, rubia —chistó la ciega.

    El zorro gigante dio un paso al frente con su sonrisa característica en su hocico.

    —Probaste las hostias de mi Lucero en primera fila, chavalita y tu pasional femina ranosa tuvo una danza con tu gallardo zorro.

    —Claro, aunque te falta pulir —
    Maeve le hizo un gesto de disparo con su mano.

    —Ouch, eso hirió mi corazón —replicó socarrón el vulpino—…pero a los negocios. El zorro por el que tus ojos no duermen es ágil y silencioso para moverse a pesar de este cuerpo formado, buen olfato y oído, colmillos y garras. Mi arma es un shakujo con el que produzco aullidos que distraen y si lo deseo puedo hacer que mi pelaje de calidad española se vuelva una armadura acolchada contra los impactos. Ah, y añado que soy peligrosa y peludamente sensual para las hembras animales o hu…¡woof! —Ron se retrajo del codazo que le dio Luz María.

    Kristina iba a abrir la boca, pero esta vez fue Clover la que habló:

    —Soy Otaku, Me gusta el gore, Me encanta perseguir y destruir cosas con toda violencia. Puedo golpearme y arder y colocar bolitas de fuego para seguir y enredar a otros, luego ¡Los golpeo hasta matarlos! Y tengo muy buena suerte ¡Wiiii!

    Lancelot confirmaba la información que recibía hasta que vio a Clover frente a frente con su sonrisa de yandere.

    —Uuuh, Lancie, si quieres conocerme más te puedo dar un abrazo y mordida ardiente.

    “Oh, sí, quiero sentir el calor en mi ser y el aroma a metal quemado ¡Pídeselo, Lancelot! ¡Hazme sufrir!

    La oferta repentina y la petición desquiciada de Elux hizo a Lancelot retraerse torpemente.

    —N-n-no, gracias.

    “Mira, otro que le gusta que le den” pensó Maeve, pues ya había conocido algo así de parte de Clover, pero lo que escuchó de esos tentáculos le daba ideas.

    —Clover…—La lisiada sintió la mirada encendida y maniática de la número ocho sobre ella— ¿Qué tal si quemamos a los otros? Seguro que habrá mucho que quemar.

    La idea pareció tener aceptación en ella.

    En aquel momento una risilla peculiar se hizo oír en el lugar.

    —Ooooh, la apertura de los seres para exhibir su interior sin reservas jijiji —comentó con elegante sátira Saphirre mirando a todos los presentes— Yo como buena deprimida me encargo de curar a otros con mis agujas y mi lindo asistente Mr.Gutted —explicó exhibiendo su muñeco— mi querido puede crear replicas de si, luchar y hacer otras cosas místicas —concluyó la hija del diablo mostrando en una sonrisa elegante y tétrica los frenillos de sus dientes, el prospecto de tener tantos sujetos para experimentar cocimientos y acupuntura le alegraba, en especial cierto espécimen mexicano portador de la luz que sintió un escalofrió en su espalda.

    Kristina iba a dirigirse a Barbara.

    —Estallar.

    Ese comentario apresurado, preciso y el consiguiente silencio de temor reverencial, bastó y sobró para que la argentina fuese al siguiente miembro: Jesús.

    —Bu-buenos, cuates y chavas —dijo White intentando relajarse, en especial tras haber recordado el cachetazo explosivo de la uno de los números —yo puedo luchar bien chingón con mi Katana: Hikari y tengo mucho aguante, me sana de heridas y puedo lanzar cruces de luz así bien chido, aunque tápense los ojos eh.

    —¡Que shonen! —
    Comentó Clover— aunque te daría más puntos si fueses más Guts de Berserk.

    El mexicano sólo rió, vaya la actitud de Clover podía ponerle nervioso.

    Kristina se fijó ahora en el miembro nerd del grupo, que sintió una mezcla entre nerviosismo y admiración al ser observado.

    Lancelot se aclaró su garganta:

    —Ve-veran, soy un miembro importante de mi señora Aracely, un habilidoso Hacker y el canal de comunicación que tienen con la central. Mi arma es Elux y …—le costaba decir que hacia su vestigio pues realmente era algo que no usaba por motivos personales —es bastante fuerte y dispuesta al combate —en respuesta los tentáculos se movían alegres.

    La líder concedió lo dicho por el obeso quien sacó un pañuelo y se limpió el sudor, soltando una risilla nerviosa.

    —Queridos y queridas —Maeve procedió a presentarse con la actitud de celebridad que le destacaba—Este cuerpo escultural no es sólo para desearlo sino para luchar —sus renacuajas se envolvieron en sus brazos dando lugar a sus tonfas—Estas chicas malas pueden romper piedras y son duras. Puedo hacer todo lo que una rana hace y electrocutar.

    “¿Electrocutar?” susurro intrigado Elux al tiempo que sus tentaculos se agacharon.

    —¿Qué pasa, E-Elux? —susurró Lancelot algo preocupado.

    Hubo unos tres segundos de silencio hasta que el arma sanguinaria clamó:

    “¡Lancelot, dime que me electrocute!”

    —¡Qué! —susurró el nerd.

    “Es para… una ventaja táctica, ya tú sabes”

    El pez gordo intentó considerar el beneficio táctico de ser recargado, en especial cuando tuvo que lidiar con Frida. Claro porque eso es lo que buscaba Elux ¿no?

    —Cre-creo que podría necesitar de la habilidad de tu mascota, lí-lider.

    La petición había captado la atención de Kristina, quien asintió.

    —¿De qué se trata?

    —Su-sus…habilidades eléctricas, podrían ser de beneficio para la causa —dijo, no notando que un par de tentáculos se movían serpenteantes.

    —Claro, lo necesario para lograr esto.

    Viendo que todos habían explicado que podían hacer, se procedió a la revisión de los escenarios posibles que tendrían que abarcar y la inteligencia de que disponían respecto de estos. Labor que Lionel, Lucifina y Phantom Skater habían hecho con diligencia como para darle al grupo de la vanguardia datos concisos entre toda la confusión: los informes de No Life City y Death End, no eran alentadores pero les decían que las cosas se pondrían peor. Evaluaron posibles rutas de acción y si bien era tentador ir por otros rumbos su labor era precisamente llamar la atención de los posibles enemigos, en especial los llamados oestes o West.

    Concluido el asunto la lisiada procedió a hablar.

    —Muy bien, ne…

    En eso se escuchó una voz:

    —Lisiada, el demonio de los hilos la requiere en el jardín de los caídos.

    “En serio, che, llamarme por mi apodo”

    Ella le dijo al grupo que estuviese estudiando el mapa y los documentos.

    [***]
    La argentina y su rana fueron donde se les había indicado. En la puerta le estaba esperando el demonio de los hilos con su perene media sonrisa que escondía un mundo de intenciones:

    —Entra —fue todo lo que sentenció el coreano antes de señalarle la entrada al jardín.

    El jardín era un pedazo de cielo en medio del ajetreo de Castlelot, uno del que sus integrantes no estaban excluidos. Kristina y Maeve encontraron a las mascotas reunidas y formadas detrás de Lowen, quien tenía a Fatima sobre su cabeza sentada como una corona de gracia.

    —¡Anführer ¡—Rugió.

    —Chicos…

    —¡Alza tus ojos! —
    Replicó el león—No debes entristecerte por las durezas de la guerra en especial cuando hay una justificación por hacerla —Ello daba a entender que Jihyun les había advertido de la necesidad de usarlos, lo que apremiaba ante ellos de no actuar y con quienes deberían trabajar. No por nada era el líder de ellos.

    La argentina tosió:

    —¿Están listos para esto? —intentó mostrarse lo más animada que podía.

    Su respuesta no fueron palabras sino la sinfonía potente y momentánea de rugidos, gritos y golpes de armas que hacían resonar el lugar.

    Las mascotas rodearon en un círculo a Maeve y Kristina y colocaron sobre ellas sus patas, entre ellos alcanzó a ver la sonrisa de Tungskan, por un momento para luego separarse.

    Lowen alzó su martillo de batalla.

    —¡Todo el poder del Jardín de los caídos esta a la disposición de la Maldita Lisiada! ¡Hail, Maldita Lisiada!

    El gato nórdico alzó su mazo y todos alzaron sus patas coreando un titulo que sería escuchado por generaciones ¿Quién sabe?

    —¡Maldita Lisiada! ¡Maldita Lisiada! ¡Maldita Lisiada!


    Era curioso, pues ahora escuchaba aquel apodo como un estimulo único. Estaba con temor pero este no sería el día donde ella huiría de los problemas maldiciendo su carencia de suerte o su existencia, sino sería el momento en el que resistiría erguida frente a todo. Había pasado por mucho como para verse como la pibita boluda y débil.

    Jihyun se acercó a Kristina y se miraron. No hubieron intercambio de palabras pues ambos sabían que tenían que hacer y las posiciones en que estaban ahora, además el coreano no gustaba en explayarse en lo que había dicho con anterioridad pues esto lo dejaba a los otakus.

    —Suerte —dijo la argentina.

    —Sabes que eso no es para nosotros.

    Proviniendo del coreano eso era un alago.

    —Para que te digo no si es: sí.

    Maeve sintió un leve roce de Fibrous en su lomo en señal de aprobación. Ya se habían dicho lo que debían y era hora de actuar.

    Ellas vieron a su anterior cazador y actual mentor retirarse, hasta que fue Lowen el primero en acercarse a ella y explicarle las cosas que podía hacer. La siguiente fue Fátima, luego Nefertire, Tungskan, Kirilia y finalmente Bors. Maeve estaba recostado en el armadillo quien miraba hacia otro lado pudiéndose notar lo sonrojado que tenía su hocico. Ella volvía a preguntar lo que se le olvidaba a fin retener lo que más pudiese, cada una de estas criaturas tenía habilidades interesantes como historias, quizás no todas verían el final de esto si es que lo hubiese pero sabía que como ella se esforzarían por sobrevivir.

    Si alguna vez había pensado en ser vista como una especie de domadora de bestias este era el momento. No faltaba el impopular con conocimientos en el anime que le asociaba con una maestra pokemon o una tamer de Digimon, entre ellos Jesús a lo cual la argentina sólo negó, ajustándose a Sun-Hee. La tensión de parte de las mascotas al ver a Barbara y Clover tampoco se hizo esperar por lo que la argentina tuvo que esforzarse en calmarles y hacerles ver que había un enemigo mayor que requería de sus colmillos y garras, cosa que logró con ayuda de Maeve.

    Cuando la tensión bajo se pudo escuchar una voz en la sala de tacticas:

    —Oigan —Lancelot llamó la atención de los presentes —Ya que iremos al desierto ¿no sería bueno llevar lentes para la arena?

    —No es mala idea —
    replicó Kristina —¿Tenemos aquí?

    —Si, lo usamos cuando teníamos que ir a sitios desérticos.

    —Yo iré a buscarlos —
    se ofreció Ryrio en parte para obtener los Items y en otro para poder dejar de estar en el mismo sitio en que se hallaba la bruja explosiva. Se recordaba a si mismo que esto lo hacía por Durkheim y Adrien.

    Kristina podía ver que las animosidades no desaparecían tan fácil. Claro, como cuando estaban en medio de una guerra al suscitarse esta fiesta caníbal, debía admitir que un enemigo más fuerte podía hacer maravillas en avances de diplomacia. No se podrían llevar en un escenario de absoluta concordia utópica, sería falso, pero si ponerse de acuerdo en detener un mal mayor en nombre de la sobrevivencia, pues hoy luchaban por su derecho a existir como individuos.

    Ryrio había llegado con las gafas y las repartió a cada uno, cosa en lo que Clover ayudó al darle un par a Bárbara.

    La estrategia fue repasada con observación del mapa y una explicación concisa de parte de las mascotas de lo que podían hacer. Habían quedado claro en que ellos deberían buscar llamar la atención para librar presión al resto de los grupos, según el designio del alto mando unido de Durkheim y de su táctico Phantom Skater, de quien no se tenía idea su ubicación ¿Quien sabia respecto al maestro del escape? Lo que si podían saber en aspecto general era como actuaban cada uno lo que podría ayudarles a coordinarse.

    La hora de marchar había llegado y el equipo de la vanguardia se dispuso a salir cuando Kristina sintió algo: una bola de papel chocando en su cabeza. Rápidamente fue a la fuente, viendo que desde la comodidad de un pilar estaba nada menos que Allen.

    —Pibe ¿Qué haces aquí? ¿de qué se trata?

    —No hay tiempo —
    dijo mirando a todos lados —so-solo recibe esto.

    No entiendo porqué, pero Phantom Skater le había entregado una prenda similar a una capa.

    —¿Esto?

    —Un líder debe llevar una capa, ¿no? te hacen ver con estilo además es mi manera de animarte —
    lejos de la verdad quería deshacerse de su mantita para que no tuviesen como sobornarle para volver además del hecho de que necesitaba que la vanguardia fuese lo más llamativa posible y pues necesitaban toda la buena suerte posible si quería que salvasen sus culos y por ende el de él y entendiendo la tendencia de la lisiada para estar en el ojo del huracán sería un plus a la buena suerte de Clover— Bueno, entrega hecha ahora debo largarme a planear…si, planear —claro, planear su graciosa huida de todo esto y nada mejor que hacerlo en movimiento.

    Kristina hubiese querido pedir explicaciones pero Maeve la tomó consigo y la llevó rumbo a la salida del castillo de Castlelot. Pudieron ver a los refugiados de las zonas cercanas que alcanzaron a huir reunidos y asustados ante la posibilidad de que lo que ocurriese afuera llegase a atravesar el escudo de luz, algo que compartían con los locales. Si, lucharía por salva su culo pero también otros culos estaban en esta empresa de salvamento de retaguardias. Eso era uno de los motivos de porque se formaban los grupos: para tener más oportunidad de superar los retos que lo que haría alguien sólo.

    Atravesar la barrera fue como entrar en una especie de limo gelatinoso que dio paso de la luz a la oscuridad. Frente a ellos les esperaban cielos oscuros en los cuales resonaban los truenos que seguían a los destellos y el terreno se notaba que estaba levantado y partido, posiblemente por la influencia de Mother Gaia misma. A pocos metros frente a ellos un ¿león? La vanguardia se preparó para cualquier cosa:

    —No puede…ser —dijo Tungskan.

    —¿Qué cosa, ché?

    —¡Es Leomon! —gritó Clover.

    —¡Si! —Lowen alzó su mazo —Mis ojos no me engañan, Bruden, es el guerrero legendario de las mascotas. El gran Leomon.

    —¡No soy Leomon! —
    Protestó el Leomon aparecido— Mi nombre es el señor Meow —aclaró con voz ronca y sensual.

    —¡Mi dulce Leomon! —Fátima giró alrededor de Lowen, aunque pudo notar el leve gruñido del león de acero por la forma jolgoriosa de hablar y extender sus patas hacia el ser musculoso. Fátima pidió disculpa a su esposo y carraspeó haciendo una reverencia—¿En verdad eres tú?

    —Sí, he venido a defender el Nexo en su hora más oscura, honrar el trabajo de Pysche y luchar con ustedes amigos míos y… —
    En ese momento se detuvo y miró su mano —Que extraño…no me siento bien.

    En esas palabras su mano y en un instante su cuerpo se desintegró en arena que fue llevada por los vientos de un clima inhóspito. Las mascotas del Jardín vieron como el guerrero más fuerte se esfumaba en átomos.

    —¡Noooo, Leomon! —Gritó Clover extendiendo sus manos— ¡Por qué nunca duran más de la mitad de un capitulo!

    —¡Y se volvió polvo el conchudo! —clamó sorprendida la argentina tomándose la cabeza.

    Lowen se hincó en señal de respeto a un caballero caído.

    —Baah, De seguro fueron los enemigos —dijo Kirilia sosteniendo su arco.

    —Avancemos —sugirió Barbara, fijándose en Kristina que estaba al frente siendo esto tomado más como una orden que una observación a la argentina.

    —Si, avancemos —comentó la argentina marcando el paso hacia lo desconocido.

    Así, con la lisiada por delante. La vanguardia avanzó rumbo a No Life City para comenzar su rol como los soldados de Durkheim. Ignorantes que el señor del destino y la probabilidad había comenzado su juego que no distinguía entre amigos y rivales pues la suerte era una dama caprichosa. La vanguardia sintió dos veces una especie de céfiro fresco sobre sus rostros que no sabían si era un refresco o un engañoso deleite pasajero que escondía una prueba aterradora, el dolor se posó en la tribu west al ver a sus tres caciques siendo desintegrados ante sus ojos por lo que consideraban un estratagema de los cara pálidas: Nayeli, la domadora de lobos dejaba de lado a su montura Tadi, el elástico Ogin sucumbía por el peso de la sentencia y el jefe Koda era arrastrado a las fauces de la muerte. Los west lanzaron alaridos de guerra que resonaron por la zona algunos alzaban sus alas en vuelo girando sus hondas e invocando a los espíritus de la guerra para que les favorecieren. El autor de todo esto se sentía protegido por el azar que detestaba.


    Los tambores de guerra sonaban en la distancia.



    AmakiAmaki y TaKaTaKa Can´t escape from crossing fate!
    IceIce se la calma del team caliente.
    LeoLeo Franco, calientate como nunca.
    Velvet.Velvet. Paciencia y serenidad, información.
    CorventCorvent Usa tu poder de análisis científico.
    zXArtemisXzzXArtemisXz Confiamos en el Jesús para sus hablas inspiradoras.
     
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  10. Ice

    Ice ﴾͡๏̯͡๏﴿ O'RLY?

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    Otro golpe, el de un puño en su estómago hizo al gamer bajar la cabeza, guiando sus orbes grises hacia abajo, mientras sentía su cuerpo ceder y sus manos sostener su abdomen, no era que los golpes del nipón fueran poderosos sino la enorme carga psicológica que contenían en ellos, como arremetidas veloces de dolor mental que se iban y regresaban continuamente. ¿Qué decir? ¿Quejarse? ¿Enojarse? Cuando la furia se extinguía daba paso a la tristeza, la culpa y el dolor que se fundían para siempre en la memoria y se volvían prácticamente inamovibles. Tan inertes como los ojos del japonés vacíos en forma, en afecto pero incluso en odio. Cuando una persona está tan desesperada en obtener lo perdido, usará cualquier medio para recuperarlo: estaba en la naturaleza humana, la conservación era un bien requerido y obtenido con cualquier medio posible. Incluso si se ganaba una enorme dosis de odio en el proceso, resignado a eso, el chileno no supo cómo actuar, porque incluso en una situación así, un perdón sería un mero placebo que dada la seriedad de todo parecería la culminación de un desprestigio largo, como una mera forma de quitarle importancia al asunto y por lo tanto a la integridad a Reiji. Por lo que la mente del chileno se llenaba de una clara disyuntiva: ¿Qué hacer? Pues mientras su sentido común decía de rogar un perdón, su instinto de conservación le decía de correr, como estrategia cobarde, si bien el último pudo haber ganado, lo que no se esperó el chileno es ser sostenido de su brazo por Shirai, que parecía reacio a dejarlo luego de aquel desprotico.

    —Déjam... no... yo... perdón... realmente... —Perdones agónicos que culminaron cuando una pregunta resonó.

    —¿Por qué?

    ¿Cómo responder eso cuando ni él mismo lo sabía?

    —... —Silencio, esa la era única forma de terminar todo ante algo para lo que ni él tenía una respuesta.

    —¿Mi yo anterior era un mero logro para ti? —Directo al corazón —. ¿Sientes que ahora has perdido tus logros, progresos y niveles conmigo? —Reiji era listo y esa terminología fue directa y hasta punto cínica para la persona a la que se refería —. ¿Eso es lo que te frustra?

    —...

    —¿Sólo fui un logro para ti?
    —De nuevo —. No sé quién fui en el pasado, tampoco me importa —confesó —. No sé si te odié, te amé, te veneré o te repudié. Lo ignoro, pero como Emil-san me dijo: Sigo vivo, e independientemente de eso, puedo volver a crear lazos nuevos incluso con las mismas personas, como mi lazo de subordinados de Aracely-sama que poseo con él y que en el pasado nunca pudimos forjar dada nuestra poca cercanía, tú lo ves como una pérdida para TI, pero para mí es un nuevo camino. Lo diré de una vez: Tú, esa tipa espectral, y muchos otros me observan como si hubiesen perdido un juguete bonito. Nunca fui su juguete, su juego o parte de ustedes. Siempre fui yo, y sigo siendo yo. Con ustedes o sin ustedes. No sé si volveremos a ser compañeros, tampoco me quita el sueño, pero si de algo estoy seguro es que siempre seré Shirai Reiji. Les guste o no.

    —Reiji...

    —Shirai-san. No te conozco.

    —...¿Me odias?
    —Hasta absurdo sonaba.

    —No te odio —tajó —. Porque ni siquiera sé quién eres.

    —...

    —Ustedes los gamers, disfrutan en vivir en el pasado, ¿no?
    —Se refería a Rengnar seguramente, Franco levantó la mirada —. Les duele porque invirtieron tiempo, esfuerzo y todo de sí para llegar a un cierto grado de relación con alguien. Y les duele perder todos esos progresos. Sin embargo, es bueno entender que los seres humanos no somos juegos y lamento que hayas perdido tu partida, pero yo sigo aquí. Te guste o no.

    —Yo...

    —Aunque sé que no te interesó en lo absoluto mi integridad
    —Reiji decidió caminar, dándole la espalda al otro —. A ti siempre te importaron únicamente tus progresos. Como sea, gamer-san, trabajemos juntos y que lo demás vaya al olvido. He pasado muchas cosas para sobrevivir y no dejaré que tu poca capacidad mental de soportar las pérdidas entorpezca nuestra supervivencia. En este mundo hay más personas que tú y que yo. Por duro que suene.

    —Perdona lo que pasó... yo... yo...

    —¿Eso?
    —levantó una ceja —. Fui torturado con rayos a alta frecuencia donde sólo recuerdo escuchar mis propios gritos y huesos romperse, y antes de eso era constantemente quemado por mi arma, y eso a nadie le molestó. No estoy enojado, ya no tengo ira en mí. Toda fue consumida. Con calma, no puedes romper algo que ya fue roto.

    Quería dejarlo irse, pensar la situación a solas, pero esta vez su mismo brazo lo guió al japonés. ¿Por qué? ¿Por qué no podía controlarse? Se mordió el labio por su poco control de sus emociones que emergían sin detención alguna, calcinando todo incluso a él mismo.

    —No... yo jamás pensé en ti como un...

    ¡¡¡¡Plaaaaaaaaaaaaaaf!!!

    Aquello fue un golpe.

    No, no del nipón al chileno, ni en contrario. Era de otros individuos, que provenían del salón de reunión de la Blitzkrieg, inmediatamente, el dúo ignoró su propio descontento para ir hacia donde provino aquel ruido que sonó similar a una patada para hallar una escena de terror: Era Gild que yacía en el suelo con el rostro ensangrentado, producto de haber recibido una patada del coreano en su bello rostro, y cuya fuerza había logrado causar una grave lesión corneal que daba la sensación de que su globo ocular hubiese explotado, pues el cuenco liberaba una cantidad exagerada de sangre que borbotaba. Quizá fue el shock, quizá el terror pero los viajeros del futuro no comentaron nada, la voz que reaccionó de inmediato fue la de Andrés que corrió a ver a su herido seis, a medida que le dedicaba una mirada de odio al cazador de gamers. Jihyun no parecía descontento, en lo absoluto.

    —¿Es qué acaso eres un salvaje? —tajó el tercero, al coreano que bufó.

    —Como siempre hablas sin saber —mencionó y luego miró al sexto—. Además... ¿Eres un deprimido, no? ¿Por qué no te curas a ti mismo como todos los deprimidos hacen?

    —...!
    —Gild reaccionó y se sostuvo su rostro.

    —O ve donde tu amiguito bicolor o la estrafalaria Sapphire, aunque deberás aceptar que ellos nieguen curarte, pues por ser deprimidos no debes 'encasillarlos' ¿No?

    —¿Qué se supone que sucedió aquí?
    —Entró Light, ahora, mientras Rengnar traía misteriosamente una bolsa de comida para perros, seguro algo que su arma le había obligado a traer como ofrenda para la gran Light.

    —Que él te lo diga —mencionó Jihyun.

    —Yo... me niego... a... a... esto... Diamond es mi mentora... esto... los deprimidos... ¡Ustedes no comprenden nada! Hemos pasado las peores penurias y ahora me obligan a seguir un ideal que no comparto, ¿por qué? ¿Es que poco les importa personas que renunciaron a su propio don para curarlos y protegerlos? ¿Ahora matan como si nada a aquellos que daban la vida por ustedes? No son muy diferentes a Diamond e incluso son peores. Ella nos quiere guiar a la paz, mientras que ustedes, cuando todo esto acabe, seguirán en su ridícula guerra.

    —Ya te dije: No he rehusado jamás la presencia de un deprimido que luche y cure, pero declaro que es esencial lo segundo en ellos, por el mero hecho de que son los únicos que pueden, pero tú, tú eres un caso aparte, niño bonito
    —El coreano se levantó y se acercó a él, inclinándose un poco y sosteniéndole la cabellera rubia y guiando sus ojos rasgados, a los azules cristalinos del otro, cuyo cuenco izquierdo seguía liberando su hermoso líquido vital carmesí—. No quieres curar, es más, NO PUEDES HACERLO. Y como guerrero eres mediocre por tu sentimentalismo. Vales lo mismo que un gamer sin táctica, que un discapacitado que acepta estar atrás y dejar que su mascota haga el trabajo, que un peso pesado sin fuerza, que un otaku sin perseverancia ni deseos de proteger a nadie, que un asocial que no quiere asesinar. No vales nada, y gente como tú debería estar muerta, no cuestionando la decisión de las personas que realmente contribuyen en este lugar. Tú, Engel Von Gildesatzung no eres un guerrero ni un curador: Eres sólo una gran basura.

    —...

    —Ahora ve y pide que te curen el ojo, y verás como actúa realmente un deprimido que al menos puede cumplir una de sus dos posibles misiones. Ve, ruega que te devuelvan el ojo y regresa con el rabo entre las piernas, recordando que ellos son deprimidos, y tú no. Sólo eres un niño mimado acostumbrado a ser adorado.

    —No...

    —¿Qué?

    —He dicho que no...
    —Gild se levantó, orgulloso, demostrando por qué era el usuario de Gilgamesh, sostuvo su camiseta con sus dientes y rompió parte de ella, formando una venda que le ayudó a cubrirse parte de la cabeza, y por consecuencia su ojo sangrante —. No lo haré. Nunca... nunca... ¡RENUNCIARÉ A ALGO QUE PIENSO!

    —Eres igual a Diamond
    —tajó el coreano —. Y no fue un cumplido. Eres un número ahora, ¿no? Noté que te llamaron seis, tienes el mismo número de Maximilien.

    —...

    —Espero que todo esto acabe
    —suspiró el coreano, acomodándose su bufanda —. Para poder matarte de una sola vez justo como debí haber hecho con Max, aunque en cierto sentido eres un dolor en el trasero, considerando que sabes como regresar del mundo de los muertos. Eres una plaga difícil de eliminar, Engel Von Gildensatzung.

    En la práctica las tácticas podían verse firmes, inamovibles y fantasiosamente fáciles de seguir. Como quien sigue un guión escrito por un bizarro director, pero algo que diferenciaba a los guerreros de Durkheim, era que no eran meros actores en un teatro de máscaras, eran seres humanos y como tal las emociones que debían ser utilizadas para el descontrol asesino al que debían someter a los adversarios, se liberaba con presteza entre ellos mismos. Emociones, sentimientos negativos que irradiaban desde cada poro, era la dificultad que debía aguantar la Blitzkrieg; ignorando eso el grupo decidió alistarse, incluyendo aquel altercado como otros de los tantos que tendrían en el trascurso como miembros de la Blitzkrieg, un grupo inestable donde el conflicto de ideales podría hacerlo explotar en cualquier momento, pues el calor de sus componentes estaba a flor de piel, y de la misma forma se debía mantener, con ayuda de prendas cubridoras que podrían ayudarlos a las dificultades que les traía la tierra gélida, la cual se verificaba como su próximo objetivo. En medio de la preparación, Jihyun se encontraba con los brazos cruzados en el marco de la puerta de los vestidores.

    —No deberías enojarte tanto —concluyó Light, apareciendo. Rengnar se sonrojó un poco, ya que por mucho que Light fuese una dingo, eso no quitaba que fuese una dama, y sobre todo: La jefa del mundo mental de Max, capaz de obtener una forma tan humana como la de cualquier otro. Jihyun bufó, mientras Fibrous parecía moverse de forma viperina —. Sé que te indigna la inocencia juvenil de tus componentes.

    —Ellos no saben realmente qué significa todo esto.

    —Piensa que es una oportunidad para demostrarle a Lionel que puedes trabajar con novatos.

    —Ya se lo demostré, mi prueba viviente es esa lisiada. ¿Es que acaso este es un castigo?

    —No estás solo, tienes a Andrés, juntos podrán soportar las peripecias de estar con un grupo de novatos.

    —¿Andrés? En momentos así hasta trabajar con Adrien me resulta más glorioso.

    —¿Oh?

    —Adrien no es un tipejo repugnante, incluso si puede; jamás busca borrar la memoria de gente importante para otros. Andrés no, él usa sus sucias artimañas en cualquiera. Odio a Adrien, pero jamás oses en compararlo con aquel bastardo que porta el tres
    —comentó con asco —. Y aunque me cueste admitirlo, Adrien... Adrien es un ángel que porta esperanza con su sonrisa y su luz a donde quiera que pase, ese bastardo no.

    —¿Hablando de ángeles?
    —Andrés intervino en la charla. Jihyun comentó burlón.

    —Soy budista, ahórrate tu parafernalia religiosa para nuestros enemigos, ya sabes gentuza como Seth.

    —Me sorprende que sepas su nombre, oh gran demonio de los hilos
    —comentó burlón el apodo del coreano —. Pensé que para ti los deprimidos no eran un tema que particularmente te interesasen y los veía a todos exactamente iguales.

    —Los deprimidos me interesan mientras curen o luchen, me es indiferente, pero que sean útiles. No mocosos que proteger como si fuesen tesoro nacional. Nada es imprescindible aquí. Ahora... ¡RÁPIDO!


    Ordenó con fuerza, todos se apuraron, algunos esbirros de Lucifina maldiciendo la presencia severa del coreano. Otros, como los subordinados del león negro se sentían más capaces y motivados, pues la actitud de Jihyun era ya algo conocida para ellos, y el recordatorio de que el demonio de los hilos siempre demostró ser un elemento vital para su bando. Porque en cierta forma, Jihyun era eso, un bastardo amante de la sangre para sus enemigos y un guerrero indómito para sus aliados.

    [ * * * ]

    El vuelo de Rengnar era potente y liberó una cantidad increíble de tierra y fragmentos de estructuras rotas de la medieval Castlelot, con el movimiento de sus alas. La figura de Madre Gaia en el fondo, superando esa barrera de luz, se notó tan cercana y aterradora, menos para Gild que apretó la venda de su ojo y dio un gruñido. Estaba cansado y agotado de siempre ser considerado un niño caprichoso incapaz de tomar sus propias decisiones, arrastrado en cosas que él no apoyaba como si fuese un vil perro oliendo traseros, aceptando sin cuestionar, cumpliendo la función que le habían encomendado sin refutar, sin sentir, sin lamentarse. Justo como todos querían que fuesen los deprimidos. Odiaba esa imagen adjudicada a su rol donde curar era la única alternativa, donde estar atrás era la base de todo, donde no podías rehusarte de curar a un aliado incluso si era un vil bastardo que merecía una muerte tortuosa. Obligado a ser un santo con manos pías, cuando muchas almas más bien querían probar el delicioso, embriagador y atemorizante elixir de la victoria. Estaba cansado, no podía más, sentía su pecho arder no con un dolor personal, sino con un dolor compartido por una fila de individuos que seguro ni él mismo conocía. Un legado, una fortaleza que provenía de generaciones anteriores. Algo más fuerte que incluso trascendió la muerte.

    Reiji lo observó de reojo, quizá por simple observación natural que debía poseer dada su labor informativa y de constante intercambio de datos con Emil y Lancelot, pero fue una mirada furtiva que notó más de lo que el rubio pudiese explicar con palabras y que culminó con una pregunta del japonés que hizo al rubio abrir sus ojos grandemente y al mismo Rengnar perder un poco de su equilibrio, pero recomponerse en el acto sin mayores adversidades, incluso si el clima pudo haberle hecho una mala jugada, supo mantenerse en el aire.


    “¿Por qué ustedes decidieron estar contrad el ideal de Madre Gaia?”

    Reiji comentó eso, susceptible a ganarse un golpe o dos, pero poco o nada le importaba, seguir un mandato como hormiguitas siguiendo la planificación de una reina no tenía sentido alguno, todos debían tener sus motivaciones, más allá de lo que pensasen sus altos mandos. Eran seres humanos con un cerebro único y la capacidad de aceptar o renegar. Un ideal, por muy seguido que fuese, no determinaba una verdad y Gild tenía un punto, y el derecho de estar contrario a él aunque recibiese golpes o desprecio por pensar firmemente en estos. Así lo pensaba Shirai, y no dejaría que ningún bastardo le obligara qué o cómo pensar.


    —¿No deberías responder eso tú primero?
    —Zanjó Remy con fuerza. No tuvo descaro alguno, mientras a su lado no estaba Rómulo sino que éste yacía en la cabeza de Rengnar en una posición épica como un caballero que logró domar a un dragón y ante eso, muchas veces el chico salamandra movía su cabeza con cansancio, pero sacarse al caballero era más complicado que sacarse una garrapata y lograba mantenerse firme en su testa.

    —Pienso igual que Gild-san —tajó —. No quiero que nadie me obligue qué pensar o cómo actuar, si lo hago con Aracely-sama es porque tiene mi respeto. Sean ustedes o sea Madre Gaia. Es por mi libertad de pensar cómo quisiera que no sigo los ideales de Madre Gaia, pero tampoco asumo que este lado tiene todas las respuestas. Ni les doy la razón.

    ... —Gild se sorprendió con eso y una parte de él quiso agradecer al nipón, pero el coreano dio una risita burlona.

    —Yo hago esto por los familiares. Los adoro. Sé que muchos querrán ir con Madre Gaia y respeto eso, pero aquellos que son obligados y son absorbidos, son mi razón de lucha
    r —Remy confesó —. Además creo que cada quién debe ser capaz de elegir su camino.

    —Por la libertad de elegir que ruta quiero, así de simple
    —comentó Andrés —. La idea de ser fiel a un ideal impuesto, no es algo que apruebo. Debemos ser tan libres de decidir, así como somos libres de amar.

    —¡Oh! ¡Pedir los motivos de guerra de un caballero! ¡Preparaos para mi rapsodia! ¡Es lo único que diré! La gloria de un semidios no se obtiene de beber brebajes místicos que lo lleven a la absoluta victoria, consiste en su capacidad de derrotar monstruos que lo lleven al camino de la aprobación de su santo y la bendición de éste que se verificara en su espada bendita ¿Sucumbir un guerrero ante el llamado de una paz volátil, fantasiosa y dionisíaca? ¡Oídme! ¡Jamás! ¡Jamás! ¡Un guerrero requiere la guerra para ser tal, porque el heroísmo no nace en el hedonismo egoísta, nace en la desesperación de la miseria y las melodías caóticas repletas de agonía de los débiles!

    —Vaya qué triste que su único motivo para seguir en esta guerra es porque les hace sentir 'libres'
    —Gild ahora comentó con burla —. ¿Tan hambrientos de gloria están?

    Una bofetada de hebras sintéticas llenó la cara del rubio, pero él no se intimidó y miró al asiático mayor con un rostro serio, apretando sus dientes con furia.


    —¿Tú qué sabes de esta academia, niño bonito? ¿Con esa actitud esperas que Maximilien no te mate? Ustedes los novatos creen tener el mundo a sus pies, cuando no tienen idea de qué es Durkheim realmente. Ni siquiera saben a qué enemigo conoceremos ni su influencia más allá de datos oficiales, no están yendo a tomar el té, están dirigiéndose directamente hacia un miembro del Santo Consejo.


    —...¿Santo Consejo? —De nuevo Franco se arrepintió de susurrar algo al notar la mirada severa del coreano encima de él —. Yo... —El réquiem le había dado la posibilidad de tener información base, pero ante la mirada seca del asiático mayor. Todos sus recuerdos se nulizaban.

    —¿No sabes lo que es el Santo Consejo? ¿No sabes los cimientos de Durkheim? Ustedes...¡¿Qué demonios hacen aquí?!

    —Déjalo en paz
    —se quejó tres.

    —No bastardo, no lo voy a dejar en paz. ¿Quieres que gente ignorante sea tu legado? ¿Quieres que estas basuras sigan tus pasos cuando te largues? ¿O piensas estar aquí para siempre? No seas absurdo, él que no conoce la historia está condenada a repetirla. Aunque... no me sorprende
    —sonrió —. Ustedes los gamers tienen un historial asquerosamente repugnante.

    —Bueno Durkheim en esos días tenía un sistema algo parmentalista. ¿No?
    —Remy lo sabía, los otakus por muy idiotas que pareciesen debían informarse ante la eventualidad de ser elegidos líderes del consejo.

    —El Santo Consejo era un grupo de personas conformado por los líderes de cada rol que tomaban decisiones por la academia —explicó el coreano —. Representados por el líder del consejo, fue un sistema en vigor hasta la entrada de nuestro señor Lionel que lo desmanteló dada su poca eficiencia y peligrosidad.

    —¡¿Qué peligrosidad va a tener eso?! ¡Suena hasta más justo que tener al vejestorio de Lionel tomando las decisiones de todo!
    —vociferó Rengnar con odio.

    —Se nota que son mocosos —comentó el coreano con odio —. Un sistema así ocasionó un caos tremendo, donde las decisiones tardaban siglos en ser tomadas, donde las reuniones no culminaban en nada, donde para esperar una orden debían morir muchos individuos solo porque cada quién pensaba en los suyos, y el líder del consejo era una vil marioneta como quien dice un muñeco que da la sensación de unificar, pero que sólo está ahí: existiendo, dando una sensación de tranquilidad a las masas cuando los verdaderos peces gordos están atrás. Eso impidió grandes decisiones como la de Surt que era eliminar a los gamers actuales en los que se hallaba Lucifina, para permitir que la nueva generación como la de este tipo estuviese limpia y siguiera ideales estrictos sin la contaminación del pasado, pero los del Santo Consejo se lo impidieron porque consideraban una decisión terrible eliminar temporalmente la fuerza táctica de Durkheim.

    —¿Qué le paso a Surt-sama? —preguntó Reiji.

    —Fue asesinada —explicó coreano —. Por Lucifina.

    Silencio, hasta que Andrés intervino.

    —No sabes cómo fue eso.

    —¿No sé?
    —Jihyun no supo si reír o no —. Lo sé mejor que tú y que nadie.

    —¿Qué te hace creer eso?

    —Yo estuve ahí.


    Otro silencio atronador.

    —Enone... ella... jamás tuvo problemas con Surt, tan solo... —Gild quiso hablar, su legado era tan antiguo, que incluso si había escuchado meros bocetos de quién fue Enone nunca pensó escuchar su nombre de nuevo, era tan misteriosa para él como lo era Surt, quien era venerada por los otakus —. Los deprimidos y los otakus trabajaban bien, cuando Enone y Surt trabajan juntas.

    —Porque eran pareja
    —tajó Jihyun —. Justo como lo fueron Lucifina y Lionel, y trabajaban bien, el amor era su forma de consolidar.

    —Sí pero...


    —Es un lazo tan fácil que cualquiera puede romper, ¿no? —dirigió su mirada a Andrés —. La labor política nunca debe estar conectada a la relación sentimental, o sólo será cuestión de tiempo para que decaigan, se rompan o caigan en el olvido o se transformen en odio. El amor y el trabajo deben estar separados, porque por muy bien que trabajen será inestable, tan fácil de destruir como una torre de naipes. Por eso Enone y Surt funcionaron, por eso Lucifina y Lionel trabajaron bien, pero un buen líder debe crear protocolos, porque el amor no sirve para formar políticas fuertes. Eso sólo la logra un fuerte ideal personal, el amor no vale nada para quien quiere ser líder, es tan solo un impedimento inútil que no contribuye a nada. Sí, el amor es poderoso, pero no es invencible, ni superará una política fuerte o la fisiología general, por eso Kan es un enemigo formidable para ustedes, grupo de sentimentales, Kan no tiene una linda relación con su mascota, tiene solo una unión primitiva de ser devorada al igual que su mascota el deseo normal de alimentación. En este mundo no todo está conformado por emociones: Apréndanlo.

    “Las emociones son peligrosas, te pueden llevar a cometer grandes locuras”

    Ahora, repasemos las estrategias de batalla que conversamos en la reunión —ordenó el líder de la Blitzkrieg.

    [ * * * ]


    Era sabido que mientras los “héroes” repasaban sus planes, los “villanos” no dormían sobre las rosas de su jardín. No, ellos continuaban analizando el lugar, ese fue el caso de Maximilien que sentado en una silla con una pantalla colosal en frente con innumerables aparatejos, no parecía agitado, mientras tenía a una dama parecida a él entre sus piernas en una posición altamente paternal. Sus aliados parecían sorprendidos de lo bien que el ciego conocía el sector y si bien Kan-Hee sólo quería hacer el arder el mundo, en cierta medida también le parecía excelente tener un centro donde poder armar 'cosas locas a la Max' que ella no comprendía pero asumía que era labor informativa. A final de cuentas la base MOVOV: Niflheim era un laboratorio y eso les había informado Max al venir a dicho sector. Genie, por otro lado parecía emocionada, tantos aparatejos juntos le recordaban a cuando iba a visitar al pequeño Gild y como éste se encontraba envuelto de tantos en su afán de crear un juguetito o algo, ella no lo entendía, pero Engel se veía encantador todo cubierto de aceite, digno de ser inmotalizado.

    —¡¡Woaaa!! ¡Veo todo desde esta pantalla! ¿Servirá para tomar selfies o algo? —Max dio una risita suave, mientras acariciaba la cabeza de una adormilada Dolly que había decidido recostarse en el pecho de sus padres como una niña pequeña.

    —No lo sé, nunca me he tomado uno
    —confesó Max —, pero recuerden que estamos aquí para mantenernos comunicados con Adam, así que estén atentos ante la actividad intrusa.

    —¿Con Adam? ¡AHHH!


    Un grito mortal que vino acompañado por una carcajada de bienvenida algo atronadora y muchos chibis adorables que adornaron la pantalla, evento que casi mandó para atrás a Genie que se acomodó su ropaje y mostró furia.

    Ese ser en la pantalla inició a cantar.

    —¿A...Adam? —Seth parecía ser víctima de la sorpresa hasta que los chibis corrieron y mostraron la imagen de un atrolondrado Nerd que corría de un grupo de guardias pero no soltaba su videocámara —. No es... como lo recordaba... —La imagen del Adam siempre serio, dedicado al trabajo y a la vida de total servidumbre parecía estar demasiado lejana —. Ahora está...

    —¿Guapo? ¿Hermoso? ¿Sensual? —Coquito hacia poses que eran visibles desde la pantalla, incluso hizo una duck face, ignorando magistralmente a los guardias que lo perseguían como buen cazador a un osado Bug Bunny —. ¿Jodidamente atractivo?

    —Feliz
    —culminó Seth.

    [​IMG]

    —Su melodía rocambolesca se liberó... —sonrió Max —. ¿La escuchan? Todo en él es una melodía sin sentido caótica, pero sin Adam... ¿Qué sería de nosotros? Es nuestra nota rebelde que le da sentido a toda nuestra melodía, sin él nada de esto sería posible.

    —Maxi Raxi Laxi Daxi DUANXI... ¡ROAXI! ¡ES COQUITO TIMEEEE!
    —dio un salto, mientras los deprimidos y la discapacitada estaban sorprendidas quizá más gratamente en Kan-Hee que en los otros dos —. ¡Por fin logré conectarme con la base Movov! ¡Ñejejeje! Y uooohh... ¡Qué bonita!

    —¿Uh?

    —¡La muñequita que se parece a ti! ¡Prestala!

    —Adam, amigo mío es mi hija.

    —¡Andaaa yaaa! ¡Eso significa que ahora ambos somos padres! ¡Yo tengo mis trillizos, mi trillizo negro chocolate pasión, mi otro boy omelette du fromage y mi rubia consentida tonta, pero con hartos huevos como su viejo! ¡SHO!
    —imitó el acento de la lisiada de última —. ¡Deberían conocerse mis hijos con los tuyos! ¡Así podrían hacer pijamadas y shippearlos!

    —Ya se verá, mi querido Adam.

    —Tengo noticias, noticiosas noticieras, tu tu tu tu, tu tu.

    —Sería agradable recuperar a mi familia, Adam. Gracias
    —agradeció Maximilien —. Si puedes interceptar la base de datos del sistema de Aracely e infectar la red central para hackear la red de brazaletes te agradeceré.

    —¡Lo último ya está hecho! ¡No era el líder de los nerds por nada! O por ser bello, aunque sea el esposo trofeo soñado, baibi
    —Otra duck face. Seth pestañeó dos veces, aún le desconcertaba en cierto sentido.

    —No lo dudo, Adam —sonrió Maximilien.

    —Bueno... ¡Ya nos vemos! ¡Que Surie va a bailar un cumbionazo y no me lo quiero perder!

    —No es cumbia, tarado
    —suspiró Surie, y la señal se cortó.

    Un gran silencio inundó el lugar. Hasta que la voz de Seth llenó el sector.


    —Hay actividad aérea en los cielos, miren la pantalla
    —ante su comentario se sintió mal —. No quise decir eso, Max.

    —Tranquilidad, vi venir ese chiste.

    —...

    —...

    —HAHAWHAHSHWAHAHAHAHAHAHA YA ENTENDÍ
    —Sí, Kan-Hee fue la única que se rió del chiste malo de Maximilien.

    —Tenemos que hacer algo para sacarlos de aquí, se nota que ya se están moviendo las tropas del león negro y la coneja blanca
    —comentó Genie —. ¿Puedes identificar quienes son, Seth?

    —Están muy lejos, solo logro identificar a un hombre... es rubio y...
    —Seth calló para luego susurrar —. Parece Engel...

    —¡¿EH?!
    —Genie empujó a Seth sin descaro alguno —. ¡Es él! ¡Ay! ¡Su carita! ¿Quién le hizo esa herida tan fea? Ugh, hay otros sujetos con él. No logro identificar a ninguno claramente.

    —Uh... Reconozco a Andrés
    —dijo Seth desde el suelo, levantando un brazo.

    —¿Eh? ¿Lo conoces?

    —¿Sí?

    —¡Waaah! Seth tenías novio y no me dijiste, ni me pediste consejos para darle placer.

    —Dije que lo conozco no que...

    —A mí no me engañas, ¡me duele! ¡y me lastima que no me hayas contado nada! ¡Te hubiera enseñado mi técnica: La boca definitiva!

    —¿Eh? Oh... ¿Bien?

    —¡Con lo unidos que somos...!

    —¿Somos unidos?

    —Duh, prácticamente fuimos un solo ser, trabajamos bien en equipo.

    —Éramos un quimera artificial cuando éramos PROTO-TYPE, como que no había mucha opción, ¿sabes?

    —¡Pero éramos unidos! ¡Dime personas más inseparables que nosotros!

    —Es grostesco y bizarro, pero tienes razón en cierta manera... no nos podíamos separar, supongo que eramos bastante unidos.

    —Best friends forever. Hasta tengo selfies contigo, mira —De su ropa, Genie sacó una fotografía.

    —Esa eres tú...

    —Mira bien
    —comentó y señaló un punto negro desenfocado que con mucho esfuerzo uno podía vislumbrar la figura de un desorientado Seth con un papel entre manos, mientras la imagen principal era Genie haciendo un ademán lindo y una “V” con sus dedos mientras sacaba la lengua y guiñaba un ojo.

    —Sí... tienes razón. Perdón por cuestionarte.

    —Ahora como te decía de la técnica...

    —Perdonen, pero quisiera que intervengamos contra los intrusos
    —exclamó Max con una sonrisita, Kan extendió ambos puños y se señaló a sí misma —. Con métodos suaves para luego arremeter con fuerza, no es bueno darle detalles claros a los enemigos de nuestra verdadera fuerza, haz que Jormun no les ataque, la extrañeza los confundirá.

    —¿Táctica? Supongo que será interesante porque logre individuar a mi anterior jefezote.

    —Tengo que hacer honor a una de mis múltiples labores, Kan. Y ahora que dices que está mi atrevido alumno Jihyun sé que las cosas se podrán más problemáticas.

    —Max...
    —susurró Seth —. Tu mascota... Light está...

    —¿Con ellos?
    —el ciego recibió la respuesta vocal de Seth asintiendo —. Ya veo...

    —Debe de entristecerte mucho, si quieres puedo...

    —No Seth, no estoy triste. Todo lo contrario
    —Max sonrió —. Estoy sumamente contento.

    —¿Cuál es el plan? ¿Y puede Jormun comerse un par?

    —¿Qué se les ocurre
    ? —Se dirigió a Seth y Genie que se sorprendieron —. No quiero aportar algo cuando jamás he estado a cargo de deprimidos.

    —¿Eh? ¿Nos preguntas nuestra opinión?
    —Seth estaba sorprendido —. Normalmente sólo recibimos órdenes y...

    —...Nadie jamás ha pensado en nosotros como guerreros, guh... —Incluso Genie estaba algo sonrojada y cohibida —. Esperábamos un “Kan atacalos y luego Seth y Genie te curarán y a Jormun”. No mentalizamos más allá de eso... Así que un plan...

    —¿No lo tienen? —Genie y Seth se observaron, asintiendo.

    —Lo tenemos —culminaron ambos.

    Max asintió, sonriendo, él siempre creyó en la fuerza deprimida de Durkheim, más que nada en el mundo. A fin de cuentas, siempre se había quedado maravillado de la melodía que formó Enone con Lionel aquel día donde cada quién buscaba salvar la memoria o vida de su amada.


    —Tenemos que crear un nuevo individuo
    —Genie y Seth se sostuvieron de las manos, tanto tiempo como PROTO-TYPE en cierto sentido si les había conferido una unión y entendimiento que pocos podrían comprender, ellos pasaron de ser Genie y Seth a volverse por un tiempo una única ente y sus ojos vieron lo del otro en un constante intercambio.

    —Paracelsa no está de nuestro lado.

    —Un individuo está hecho de recuerdos dolorosos y un cuerpo reconocible que cambia—explicó Genie —.
    Seth controla el dolor, o sea, puede transferir dolor, que son experiencias, recuerdos o vivencias, el dolor es eso. No más, no menos. No sólo a sí mismo también a otros, sobre un cuerpo que cambie, yo puedo hacer eso, la estructura corpórea de un ser humano es solo la labor de las hormonas en nuestro organismo. Yo las controlo, por eso puedo cambiar de forma a mis pacientes, cambiarles el género o provocarles cambios en su estructura anatómica, pero pocos saben que los deprimidos podemos no sólo curar a otros sino también aplicar nuestras técnicas en nosotros.

    —Ustedes piensan...

    —Sí, me llenaré de contenedores de humo en el cuerpo, luego cambiaré mi cuerpo al de un hombre desconocido...

    —Pero Andrés puede ver los lazos y podría individuar fácilmente la farsa
    —Seth explicó —. Ahí entro yo. Le transferiré recuerdos dolorosos de otro y quitaré los suyos propios y me los quedaré. Así efectivamente con un cuerpo y memorias nuevas, Genie será otro individuo, aunque hay un problema...

    —¿Cuál?
    —preguntó Max.

    —Necesito alguien desconocido con memorias dolorosas para darselas al nuevo 'Genie' que quedará sin sus memorias dolorosas y creerá realmente ser ese individuo hasta que le pase devuelta sus recuerdos dolorosos originales. Pero nuestro Nexo está cerrado, no hay individuos nuevos que nos puedan servir, a menos que... —Seth miró a la durmiente Dolly, pero Max negó.

    —Usa las mías.

    —Pero tú eres una figura muy conocida y si ese dragón es Rengnar, el gamer, te individuará.

    —Olvidas que soy un caníbal, poseo muchos recuerdos dolorosos
    —explicó —. Tan sólo quédate con los de mis devorados, y se los transfieres al cuerpo transformado de Genie.

    —Eso... sí... es factible...
    —comentó Seth.

    —Pero ten cuidado...

    —¿Uh?

    —Si llegas a mi núcleo podrías ser absorbido y canibalizado sin que yo quiera.

    —¿Núcleo?

    —Los caníbales poseemos un núcleo, donde se conserva nuestro verdadero yo e individualidad normal, cuando éste es alcanzado, su acción normal será cubrir al intruso y llevarlo más profundo a él, para luego expulsarlo formando otro sistema y canibalizando.

    —Comprendo
    —asintió —. De que devorado quisieras que...

    —Mi hermano: Minette
    —confesó velozmente Max —. Él es el adecuado, alguien de la Frank antigua, desconocido por Jihyun.

    —No sabía que tu llegaste a tu hermano ab...

    —...


    Silencio.

    —Aunque no todo es genial —comentó Genie con una sonrisota —. Si Seth me quita mis recuerdos dolorosos originales perderé la esencia de mi verdadero yo, por eso mismo, seré como un ser humano nuevo, perdido y atolondrado, quizá como tu hermano Minette, pues tendré sus recuerdos. Aunque si lo hago en la base MOVOV, será genial, en el mejor de los casos ellos buscarán ayudar a ese pobre sujeto perdido y confundido que seré yo, no, no como actuación, realmente seré así. En el peor de los casos me atacarán y harán explotar mis bombas de humo que pondré en todo mi cuerpo —guiñó un ojo.

    —Yo estaré cerca para eso —comentó Seth —. Apenas suceda eso, le devolveré a Genie sus recuerdos dolorosos y ella volverá a ser la misma, pero ahora nuestros enemigos estarán envueltos en su habilidad. Distraídos o víctimas de su poder, para Jormun será un juego de niños derrotarlos.

    —Recuerda que mi habilidad 'bonita' hace que las personas se sientan atraídas por la primera que miran, asegúrate de no estar en medio si no quieres que te violen, Seth. Aunque no me molestaría que así logres culminar lo que no hiciste en vida con tu novio.

    —Genie... solo dije conocer a alguien... por qué tú? Ah... olvídalo.
    — ¿Para qué discutir? —. El que me preocupa es...

    —¿Engel?

    —En todo caso...

    —Tranquilo, nadie le hará nada a nuestro bebé
    —tranquilizó Genie a Seth.

    —Los deprimidos son sin duda fascinantes —quedó impresionado Max, notando esa compleja estrategia formada por dos personas que en vida sólo eran consideradas curadoras sin más —. Entonces prosigamos...

    [ * * * ]

    —¿Preparada, Genie? O debería decir... ¿Minette?

    —Ouch, ouch, espera que me pondré la chaqueta para ocultar las bombas. ¿A qué me veo guapo? —Genie guiñó un ojo —. Me basé en mi hombre ideal, y en el hermano de Max. Me encanto.

    [​IMG]

    —Narciso... —suspiró Seth. ¿Preparado para el intercambio de memorias dolorosas? Te las transferiré —sostuvo su cruz y se concentró.

    —Nací lista, digo, listo —guiñó un ojo.

    La luz negra que rodeó todo y provino de esa cruz formó una pequeña detonación que hizo que Seth cayera debilitado a un lado, intentando usar su cruz de bastón, mientras temblaba y gemia, recuerdos dolorosos nuevos en su sistema que le hacían querer ceder, y sus ojos se llenaban de lágrimas que no eran suyas, antes de que su cuerpo no resistiera y se quedara en posición fetal con leves espasmos, no cediendo a la posibilidad de sufrir una convulsión.

    —Tipo o típa, ¿estás bien? —Kan se arrodilló sin borrar su sonrisa —. O puedo llamar a Jormun para que te coma y no desperdiciemos tu cuerpo y que regrese al polvo.

    —S-sigo... aquí... aquí... aquí... —volvió a sostener su cruz y jadear con ella. Todo era horrible, mientras un cuerpo desmayado se hallaba al otro lado, era Genie, que fue rodeada por Jormun que gracias a la melodía de Max dio un rugido y la guió hasta la parte de la entrada de la base MOVOV: Niflheim. Como un desmayado.

    El nuevo individuo, miró sus manos y miró que se hallaba en una estructura totalmente nueva. Genie no recordaba nada ni qué, y ni sentía las bombas de humo en su cuerpo. Sus recuerdos estaban demasiado confusos.

    Al menos... no hay luz del sol aquí... —fue lo único que dijo —. ¿Quizá... debo esperar a alguien? No sé... no sé nada, ni siquiera tengo claro... quién soy.

    Y vagó por el sector. Sin saber que todo, incluso su amnesia, era un plan profundo de dos deprimidos, a veces la fuerza se ocultaba en las manos de los que debían ayudar. Un verdadero deprimido era un ángel sanador, pero también un guerrero demoníaco, con artes tan aterradores como la plaga misma. Porque cuando los doctores dejan sus máscaras, es cuando permiten que las epidemias maten a todos. Este era el nacimiento de un nuevo Durkheim, uno guiado a la paz donde los clérigos sostendrían armas con tal de recuperar todo el aprecio que no tuvieron jamás.

    Emociones que sin duda eran peligrosas y, a su vez, dolorosas



    LeoLeo los enemigos también tienen su estrategia, en cierto sentido esto nos permite conocer indirectamente al hermano de Max, y poder hallar fácilmente a Genie, notando que ella y Seth no solo curan o amplifican, como todos creen, fuerza deprimida >(
    AmakiAmaki gracias por la info y te jodí tanto ;_;
    TaKaTaKa mi mano escribió sola AHHH. Oficialmente es mi fase favorita </3
    Velvet.Velvet. Mucha suerte, Kei
    CorventCorvent confíamos en ti, aunque ahora Coco hackeó todo (?)
    AhkilendraAhkilendra zXArtemisXzzXArtemisXz Coco los extraña, regresen a casa :c
     
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  11. zXArtemisXz

    zXArtemisXz I watch from the shadows

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    Aunque no me sorprendió del todo el hecho de ser colocado en el grupo de la vanguardia, no podía evitar sentirme ansioso, nervioso, temeroso y todos aquellos sentimientos enlazados con el miedo, la razón de ello se dividía en dos: Primero por la presencia de Baru-senpai, no me mal entiendan, ella es una fuerza brutal y necesaria para nuestro objetivo principal… pero eso no quiere decir que mi cara haya olvidado su cachetada explosiva. Segundo, nos tocaba ir de frente panamá contra los zombies y el despelote que se había formado en No life City y Death End, definitivamente las cosas en todos lados estaba color de hormiga, a nadie le tocó un trabajo fácil. Por otro lado, el hecho de que Kristina haya sido nominada como líder del grupo era algo que jamás creí que ocurriría, sin embargo, tenía fe en que ella nos daría buenas indicaciones, después de todo, si no fuera por la güera, no habríamos podido salir del interior de Diamond-senpai… ok cuando lo pienso suena muy raro… como sea.

    Luego de haber conversado un poco sobre nuestras habilidades y vestigios, nos informamos mejor sobre el entorno al cual nos adentraríamos a continuación. No sé si era porque estaba nervioso pero la información me entraba por un oído y me salía por el otro, sin darme cuenta la pequeña reunión había finalizado y la güera había sido llamada para hablar con Jihyun-senpai, así que nos dejó para que prosiguiéramos con la reunión.

    En resumidas cuentas, debemos armar desmadre para que se fijen en nosotros. – Comenté esperando alguna respuesta afirmativa por parte de mis extraños e intimidantes compañeros… mi consuelo era la presencia de Ryrio-senpai, a pesar de que este se hallaba fulminando con la mirada a Baru-san.

    Solo intenten no darnos mucho trabajo a Mr.Gutted y a mí, confiamos en que haya más caídos de su lado que del nuestro. – Decía Sapphire jugando un poco con su macabro muñeco y sonriendo tranquilamente. – Ya saben, por la resurrección que ocurre a causa del caníbal party. Las bajas no están permitidas.

    No se preocupen, weones, si atacamos y hacemos que lleguen como hormigas, podemos darles su buena dosis de pataditas y zuas, les sacamos la xuxa. – Hablaba el shinobi dándole un golpe a la mesa donde se encontraban los papeles.

    No debemos subestimar las cantidades. – Dijo la chica ciega, tocaya de mi carnala y cuyo zorro se creía la última Pepsi del desierto. – Tampoco es que notemos tu ausencia cuando te linchen los muertos.

    S-si bien el shinobi tiene razón con respecto a llamar la atención de los enemigos, también es factible pensar que debemos cubrir nuestras espaldas los unos a los otros. – Intervenía el güero con sobrepeso casi escondiéndose tras un pilar mientras intentaba salir de la habitación. – Debo…debo irme, los… los veo antes de salir. – Dicho esto, el gordo se largó dejando su silueta donde antes estaba su voluminoso cuerpo. Era bastante rápido a pesar de todo.

    ¿Y podemos confiar en ese gordo cobarde? – Murmuró la española enarcando una ceja.

    ¿Cuándo nos vamos? Tengo ganas de jugar y prenderles fuego a esos muertos. – Comentaba la loca Clover riéndose cual bruja maligna y pirómana. En tanto Baru-san y Sapphire parecían ser inmunes a su personalidad gore, cuando voltee a ver a Ryrio-senpai, supe que no era el único incomodo al estar cerca de aquella otaku.

    Weona, a ti siempre te faltó un tornillo. – Respondió el chileno frunciendo el ceño hacia la número, quien sonrió más ampliamente, como si estuviera complacida por la afirmación.

    Ammm, saben que, iré a ver si puso la burra. – Dije señalando con mi pulgar detrás de mi hombro.

    Te sigo. – Habló Ryrio-senpai saliendo junto a mí de aquel lugar.


    Podía ver las vendas que aún tenía el escualo a causa de cabeza de coco, ya había visto que se encontraba bien pero aún me preocupaba un poco. Caminamos en silencio por los pasillos y noté que nos dirigíamos al mismo lugar, es decir, la sala del trono en donde un aburrido Adrien-senpai se retorcía bastante incomodo en la silla. Estaba al tanto de que para mantener la barrera sobre nosotros debía estar quieto, sin embargo, verlo ahí en solitario me hizo pensar en que parecía ser un niño castigado y obligado a mantenerse en un rincón, solo faltaba un gorrito en forma de cono sobre su cabeza. Al vernos entrar, el güero dejo de retorcerse y se enderezó para sonreírnos con su característica dulzura, que podría causar diabetes a cualquiera que no estuviese preparado para ella.

    ¿Todo bien, chicos? – Preguntó el francés notando como Ryrio-senpai y yo hacíamos una mueca.

    No es el mejor grupo el que nos tocó… pero haremos nuestro mejor esfuerzo para cumplir la misión como miembros de la vanguardia. – Mencionaba el gitano de cabello oscuro con un asentimiento firme. – Si tengo que soportar a esa… a esos números, lo haré.

    Estoy seguro de que serán de mucha ayuda allá afuera. – Dijo el güero dejando sus manos sobre los reposabrazos del trono. – Los estaré apoyando mentalmente desde aquí… tal vez no sea mucho pero…

    ¿Bromeas? Es más que suficiente teniendo en cuenta tu importante labor, senpai. – Interrumpí a Lacourt ya que sentía un ligero toque de impotencia en su voz. Imaginé que el güero quería hacer más, sin embargo también confiaba en nosotros para encargarnos de lo demás. – No se preocupe, Adrien-senpai, Ryrio-senpai me cuidará la espalda y yo haré lo mismo con él. ¿Un peso pesado y un otaku con batería casi infinita? Esto va a estar chupado.

    Y Baru-san… ya saben cómo es, no dejen que se presione demasiado. – Habló el serafín en tanto el escualo y yo nos poníamos ligeramente tensos por la mención de One. – Con la fuerza de todos, serán un gran apoyo tanto para nosotros en Castlelot como para ustedes mismos. Allen hizo un buen trabajo creando los grupos, ¿no les parece?

    No niego que Allen sea un buen estratega. – Contestó el de dientes afilados encogiéndose en hombros.

    Ammmm, ¿no estás muy aburrido estando aquí sentado? ¿Quieres que te traiga algún manga de la biblioteca? – Pregunté desviándome un poro del tema, digo, si me hubiese tocado ese trabajito donde no podía moverme mucho, prefería estar ocupado leyendo algo en vez de estar sentado pensando en lo que ocurre en el exterior. – Puedo arrastrar a Allen para que te haga compañía, si quieres.

    Está bien, estoy bien, podré resistir un par de horas aquí mirando a la nada. – Sonreía el güero.

    Entonces, es hora de irnos. – Asintió Ryrio con seriedad. – Vamos a traerle victoria, eso téngalo por seguro.

    Tengan cuidado. – Respondió el serafín alternando su vista entre el escualo y yo.

    Luego de ello, salimos de la sala del trono donde nos topamos con Barbara-senpai. Fue un poco extraño porque los tres nos sorprendimos, luego Baru-san desvió la mirada mientras nos indicaba que era hora de irnos. Dicho esto, no esperó nuestra respuesta y se giró para caminar hacia la salida. Ryrio-senpai simplemente gruñó mientras seguía a su prima y yo… bueno, era tiempo de aventarnos a la “diversión”, así que respiré profundo y llevé mi mano para sostener el mango de Hikari.

    No hagas nada impetuoso, Jesús. Enfoquémonos en lo que debemos hacer.

    ¿Armar jaleo afuera? Sabes que soy bueno en ello. – Sonreí de lado para comenzar a caminar detrás del gitano.

    También me refería a lo que hay que hacer con Diamond.

    Ah sí, el tren descarrilado. – Murmuré haciendo una mueca. – Primero vayamos a por los indios zombies y ya luego nos preocuparemos por Diamond-senpai. Ya sabes, como vaya viniendo vamos viendo.

    La verdad o quería pensar demasiado, mientras más pensaba en todo más desmotivado y negativo me ponía porque… de plano no era para nada normal la situación que estábamos pasando con esta Canibal Party. Sabía que debía enfocarme en la misión, sabía que Diamond-senpai era el verdadero enemigo en esta ocasión y sabía que en cualquier momento las cosas se iban a poner peor de lo que ya estaban… de hecho, consideraba que cuando nos tocara enfrentarnos a la final boss este negrazo iba a dudar. Después de todo, una cosa era cortar y rebanar desconocidos y otra muy diferente era hacerlo contra un antiguo aliado. No conocía del todo a Diamond, pero comprendía su “locura”. Cuando pensaba demasiado en estas cosas, me llegaba a la mente muchas razones por la cual yo pudiese caer en la misma posición que los caníbales. Temía perder a mis amigos, temía quedarme solo otra vez…


    Kristina salió en compañía de un montón de familiares que vivían en el jardín de Castlelot y después Lancelot sugirió ponernos unas gafas protectoras para evitar que la arena del desierto entrara en nuestros ojos, por lo que nos las pusimos cuando Ryrio-senpai nos las trajo, era genial y me sentía como Taichi Yagami de Digimon, sin embargo eran un poco molestos ya que no podía ver muchas cosas a mi alrededor. Una vez que Kristina nos presentó al montón de mascotas huérfanas y sus habilidades, nos dispusimos a ir al desierto, aunque un par de segundos antes Allen vino a dejarle un regalo a nuestra lisiada líder. Al ver a la güera con el manto, Clover no pudo evitar señalarla y decir que ahora era la Narulisiada en modo Hokage por lo que ella misma tendría que evolucionar a Sasuki sin brazo para estar a su mismo nivel, ante eso Saphire se ofreció a cortarle el brazo a la número ocho pero la otra discapacitada la detuvo mencionando que se dejaran de tonterías y ahí murió la conversación.

    [***]

    No Life City al igual que la mayoría de lugares por los que pasamos mientras íbamos en el Gundam de Aracely, estaba en completo caos donde rayos caían justo en la tierra sin razón aparente y el cielo rojizo exhibía un panorama tétrico, también había un montón de familiares acostados en el suelo como si estuvieran muertos, pero sabíamos que solo estaban durmiendo gracias a los informes que habíamos leído y que fueron facilitados por Light. Ah, claro, y la cereza sobre el pastel fue la aparición de la tribu de los wests justo cuando esquivábamos cuerpos y uno que otro rayo.


    En el momento en que oímos sus gritos de batalla, vimos como una manada de lobos bajaba de un montículo de tierra que había a la distancia. Ante el inminente acercamiento de los lobos donde uno resaltaba más que el resto, Saphire se mantuvo justo detrás de nosotros mientras que Baru-san se colocaba al frente estirando sus brazos hacia los animales y causando un par de explosiones para evitar que siguieran aproximándose.

    Esos lobitos se ganaron que les revolviera la xuxa. – Dijo el shinobi corriendo directo hacia la nube de polvo que habían levantado las explosiones de One.

    ¡Cuidado! Todavía no sabemos a lo que nos enfrentamos. – Exclamó Lowen yendo hacia donde había ido el chileno.

    En pocos segundos y antes de que el felino hubiese terminado de entrar a la nube de polvo, vimos como el shinobi enmascarado salió volando cual muñeco de trapo y cayendo justo en los brazos de Bors, quien lo dejo caer al suelo con un gruñido de por medio. Sapphire se acercó para cerciorarse de que estuviera bien, en cuanto a los demás, nos pusimos en guardia viendo como los lobos aullaban y salían del polvo. En ese momento pude notar que eran ligeramente transparentes, como si estuvieran hechos de humo.

    ¿En dónde están? No puedo sentirlos. – Hablaba Luz María frustrada intentando ubicarse en todo el despelote.

    Son prácticamente hechos de aire, por eso no sientes sus pisadas. – Respondió el zorro blanco con los pelos erizados. – Quédate cerca.

    No, espera no hay solo lobos aquí. – Anunció la discapacitada. – Son el trio de los Wests.

    ¡Al fin, algo de shonen! – Gritó Clover blandiendo su arma como una vara de porrista para luego golpear prácticamente el aire ya que los lobos eran intangibles, a partir de ahí, nos dimos cuenta que cuando cortabas a uno aparecían dos más. – Uhhhh, más diversión.

    Esto es malo, ellos tienen la habilidad de multiplicarse. – Dijo Kristina mientras Maeve golpeaba otro lobo que también se dividió.

    ¿Qué debemos hacer, renacuaja? – Preguntó la anfibia saltando hacia atrás y colocándose al lado de la güera.

    En eso, un sujeto emergió entre las nuevas explosiones de Baru pero siendo detenido por Lancelot, quien usó sus tentáculos para recibir el golpe. Aquella habría sido una estupenda salvada sino fuera porque el brazo del indio se estiró lo suficiente hasta alcanzar el rostro del gordo y así poder golpearlo. El vicepresidente de los nerd trastabilló hacia atrás en tanto el nuevo enemigo caía en el suelo de pie y yendo hacia el güero de tentáculos para terminar su trabajo, por lo que Ryrio-senpai y yo entramos en acción, el escualo creando un escudo de protección mientras que este morenazo blandía a Hikari para cortar las botas del guerrero a quien asocié con Ogin, uno de los Wests mencionados en los documentos.

    Koda no debe estar muy lejos. – Comentó Kristina notando a la distancia a Nayeli subida sobre su lobo gigante, quien abría la boca. – ¡Sapphire, cuidado!

    Ante el inminente rayo de energía que era emitido por el lobo, Tungskan se interpuso entre el rayo y Saphire para recibir el golpe con su caparazón. El pobre familiar salió volando como una pelota de beisbol mientras las demás mascotas entraban en acción también. Bors y Lowen rugieron para blandir sus respectivas armas e ir hacia la guardiana de los Wests, Kirilia por su parte prefirió usar su arco y flechas para distraer a Nayeli mientras su par de compañeros iban hacia esta. Por su parte, Maeve y el resto de los familiares mantenían seguros al resto para evitar que nos atacaran los lobos espirituales.

    ¡Atrás, atrás! He logrado ubicar a Koda. – Señalaba Fatima a un lugar no muy alejado de donde se encontraba Baru-senpai. Espero humo parecía tener vida y dirigirse hacia One, sin embargo esta hizo explotar las cercanías para evitar que aquel humo toxico llegara hasta ella.

    La cantidad de lobos espirituales había aumentado y ya teníamos divisados a los tres miembros de la tribu Wests, podría decir que si no fuera por los lobos, hubiéramos tenido la ventaja pero ya que… No podíamos encargarnos de estos a menos que supiéramos como evitar que se multiplicaran.

    Isis, quédate con Saphire y protégela. – Ordenó la narulisiada hokage, a lo que la extraña chica de vendas asintió y cubrió a la loca deprimida. – Shinobi conchuo, ¿estas mejor?

    Esa gomita weona me las va a pagar. – Decía el chileno poniéndose de pie y tronándose el cuello.

    Bien, porque Clover, Lancelot, Jesús y tú se van a encargar de él. – Informaba Kristina mientras yo era golpeado por el cover indio de Luffy. – Ryrio, iras con Barbara y se encargaran de Koda.

    ¿Qué? – Preguntó de mal humor el escualo.

    Focaliza tu actitud contra el enemigo. – Contestó la discapacitada frunciendo el ceño. – Tu barrera servirá mejor contra el humo toxico de Koda.

    ¿Y nosotros qué? – Habló la chica ciega en tanto su zorro albino se deshacía de los lobos.

    El resto de nosotros continuaremos evitando que los lobos ataquen a nuestros compañeros. – Dijo la güera con determinación.

    Vaya, Kristy se estaba tomando muy a pecho ser la líder y debo decir que le estaba quedando bien. A continuación, tuve que regresar mi atención al enemigo que tenía en frente ya que la loca del número ocho comenzó a encender todo en llamas y quería evitar terminar más negro de lo que ya era. Entre risas maquiavélicas y algunos sonidos de golpes, vi como el silencioso Ogin no parecía estar preocupado por la cantidad de enemigos a su alrededor. El shinobi usó un impresionante taijutsu cuyo cuerpo se movía a una gran velocidad, logrando asestar un par de golpes contra el indio de goma pero este logró resistirlos, luego Clover se aproximó con su arma como si de una espada se tratara e intentó golpear la cabeza de Ogin, sin embargo este estiró su cuello a un lado para que Heller no lo golpeara de lleno en el coco. Ante la cercanía de unos lobos, Maeve y Ron aparecieron en nuestro rescate.

    Al otro lado, pude ver explosiones generadas por Barbara, quien se enfrentaba a Koda. Había humo en todas partes, lo poco que pude divisar fue a Ryrio creando cúpulas de agua donde se resguardaban él y Baru-senpai del humo toxico del líder de los Wests, luego vi a Koda saliendo del humo y decía algo pero dada la lejanía no pude escucharlo, sin embargo pensé que había dicho algo malo ya que Barbara se molestó e intentó hacerlo explotar.

    Del lado de Lowen, Bors y Kirilia, se movían de un lado a otro para esquivar los ataques de Tadi, también noté como Tungskan regresaba a toda velocidad hecho bolita. Kirilia lanzó una flecha justo hacia Nayeli pero esta fue repelida por la cola del lobo gigante, en eso, Tungskan usó su lengua para sostener la cola de Tadi mientras Lowen y Bors iban tras el lobo y su dueña respectivamente. Con la gracia de un guerrero experimentado, Nayeli se puso de pie sobre su lobo gigante y pateó a Lowen, por su parte Tadi mostró sus afilados dientes y detuvo el ataque de Bors para luego lanzar el arma de este hacia un lugar alejado, sin embargo el lobo cascarrabia no cedió y prefirió continuar el ataque usando sus peludos puños.

    En cuanto al pequeño grupo de Kris, pude ver que se las apañaba bien contra los lobos espirituales, tan solo esperaba que no se prolongara más de la cuenta ya que no éramos un grupo de mucha resistencia física.

    ¡Pedro, batéalo! – Escuché gritar a Clover. No había ningún Pedro en nuestro grupo, luego me di cuenta que se refería a mí.

    Yo no me llamo “Pedro”. – Respondí viendo como el shinobi empujaba a Ogin hacia mí. Como acto reflejo apreté a Hikari y como si fuera un bate de beisbol, hice lo que la loca pirómana pidió, batee al indio logrando hacerle una cortada en el pecho de forma transversal.


    Lancelot aprovechó esta oportunidad para usar sus tentáculos y aprisionar al cover de Luffy, poco a poco comenzó a apretarlo lo que permitía que la sangre del corte que le había hecho brotara más vívidamente. El silencioso indio empezó a quejarse del dolor mientras Clover hacía un puchero.

    Eso no se vale, yo también quiero jugar con él. – Se quejaba pateando una piedrita en el suelo.

    ¿Por qué no vas e incineras a los lobitos? – Dije señalando a los animales espirituales que seguían cazando a nuestro alrededor.

    Oh, tienes razón, Pedro. – Contestaba la loca golpeando el suelo con su vara metalica.

    ¿Por qué chingados me llamas “Pedro”? Me llamo Jesús, entiéndelo, JESÚS. – Le aseguré bastante frustrado.

    Es que eres negro, como Pedro de Excel Saga. – Me guiñó un ojo antes de correr hacia un lobo cercano.

    ¡Pero ese wey es colombiano, yo soy mexicano!

    ¿En serio quieres corregir a la loca? – Preguntó el peso pesado de cara cubierta a lo que yo simplemente suspiré y regresé la vista hacia el indio.

    No era nada agradable ver cómo era triturado el pobre, pero era nuestro deber. Lo que si me sorprendía era que Lancelot era el que se estaba encargando de ello, como si le hubiéramos dado el trabajo sucio a él. Luego notamos como el gordo bostezaba y su agarre disminuyó.

    Oye, ¿estás bien? – Le pregunté al güero, quien comenzó a frotarse los ojos hasta que cayó de bruces contra el suelo. – ¡Hey!

    Oh, genial hay que seguirle sacando la xuxa a este weón. – Decía el chileno yendo hacia Ogin mientras yo me precipitaba sobre Lancelot para protegerlo del cover de Luffy.

    Sentí como el indio me volteó el mascadero antes de llegar al güero, pero no llegó a mayores ya que el shinobi ya estaba sobre Ogin para mantenerlo ocupado. Lentamente me incorporé y me arrastré hacia el nerd para ver que le había pasado. Cuando lo volteé vi que el hijo de su chingada madre estaba durmiendo.

    No mames, wey, ¿es en serio? – Me quejé para luego jalonear al gordo. – ¡Despierta papanatas! No es momento de dormir.

    Aun con los ojos cerrados, sus tentáculos siguieron moviéndose pero no les presté atención hasta que fue demasiado tarde, uno de sus miembros me tomó del tobillo y me elevó boca abajo provocando que me golpeara la cabeza contra el suelo. Lancelot se puso de pie como un Drácula saliendo de su sarcófago, podía ver que seguía dormido gracias a sus ronquidos, pero ¿cómo era posible?

    Uhhhh, una piñata negra. – Se acercó Clover con su vara dispuesta a golpearme.

    ¡Esto no es un juego! Algo le sucede a Lance. – Le dije señalando al gordo sonámbulo.

    Esta dormido. – Eight frunció el ceño con poca seriedad, más bien parecía ser una niña con curiosidad.

    A continuación sentí como el tentáculo aumentaba el agarre y lastimaba cada vez más mi tobillo, después fui lanzado cual saco de papas hacia donde estaban peleando Barbara y Ryrio, por fortuna caí sobre la cúpula de agua, pero luego descendí rápidamente hasta caer de bruces contra el suelo, del lado de afuera de la barrera.

    Esto dejará marca. – Murmuré escupiendo un poco de tierra que se me había metido en la boca.

    Jesús, no respires.

    ¿Por qué n…? – Una explosión cercana me interrumpió y me lanzó piedras y polvo a la cara, por lo que comencé a toser.

    ¡Pudiste haberlo hecho explotar, maldita bruja! – Escuché gritar a Ryrio-senpai.

    Había que alejar el humo toxico. – Respondió Baru-senpai con su característico tono frio.

    Hikari, creo que mis propios compañeros me quieren matar. – Le dije a mi katana sintiendo mucho dolor en el cuerpo.

    A lo lejos, Lancelot armaba jaleo enfrentándose a Clover mientras el shinobi se enfrentaba a Ogin. Kristina por su parte lucía confundida por lo que estaba haciendo el nerd, así que envió a Maeve para que ayudara a Eight mientras Fatima permanecía a su lado.

    En tanto Hikari me curaba lentamente, una sombra proveniente del cielo llamó nuestra atención. Un corcel alado comenzaba a descender y en su espalda iba sentada una chica de sombrero rojo navideño, quien miraba el panorama de nuestra batalla con una sonrisa en su rostro.

    Genial, como si las cosas no fueran lo suficientemente difíciles.​


    ***
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    AhkilendraAhkilendra hay tantos personajes que no se si deje a alguien por fuera D:
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  12. Ahkilendra

    Ahkilendra Beep, beep im a sheep!

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  13. Ahkilendra

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    Si algo aprendieron los soldados que desembarcaron en Normandía es que las preparaciones hechas en la sala de control eran sobrepasadas por la realidad. Eso es algo que Kristina aprendió en el momento en que esos tres caciques fueron a su encuentro: Lobos espectrales, humo toxico y miembros largos.

    Lo otro que comprendieron los asaltantes aliados es que la zona de guerra era caótica y anulaba toda preparación. La vanguardia fue fácilmente partida y estaban en una lucha desesperada por la supervivencia.

    Finalmente una enseñanza caló en Kristina: El título de líder no te daba los dotes, porte ni la brillantez táctica. Los Otakus actuaron según el dictado de su libre e impredecible corazón o One que su sola presencia imponía temor y requería contención haciendo estallar lo que tuviese cerca de ella.

    Inexperiencia, caos, sorpresa, indisciplina e incomunicación, pues el vínculo a la central había alzado sus tentáculos contra ellos. La argentina tenía la receta del desastre ante sus ojos y veía que su intento de dirección se iba cual excremento por el drenaje y en ese momento una antigua lección llegaba para hacer memoria, como una burla del destino:

    Cuando pensabas: ¿Qué podía salir mal? La realidad te respondía: todo.

    Gritos de guerra provenientes de la tierra y los cielos fueron el preludio de saetas y flechas llovieron al campo de batalla alcanzando algunos de los miembros de la vanguardia causando diversas heridas, pero no deteniéndoles de pelear o correr pues si paraban morían.

    Gaia había otorgado a los wests el tótem del pegaso y una atrapa-sueños montada sobre él, quienes descendían como portadores de la justicia. Los miembros de la tribu gritaban en victoria.

    —Ooooh, linduras, me hubiesen esperado y hubiese traído pastelitos para los tontitos.

    El semental soltó un relincho de furia cargando y dando un impulsó potente con sus alas para descender con sus cascos frontales extendidos hacia lo más cercano: En este caso una lisiada y una mariposa que saltaron a tiempo.

    —¡La concha!

    Esquivó a penas con la mariposa y pudo notar que el corcel tenía alas.

    —Es un pony —clamó arrastrándose y girando sobre si.

    —¡Ya lo sé, querida niña! —gritó Fátima.

    —¿Qué hay de la magia de la amistad?

    Otro pisotón que esta vez envió a rodar a ambas por la fuerza de su impacto.

    —¡Aquí tienes tu magia de la amistad, cara pálida!

    —¡Salta! —Fatima atrajo a Kristina quien intentó moverse pero alcanzó a ser golpeada por una de sus alas siendo enviada a rodar.

    La mariposa soltó un bufido y se multiplicó en tres usando su velocidad para ir a la cabeza del caballo, logrando distraerlo lo suficiente para impulsar a la lisiada a moverse.

    —¿Qué hacemos?

    —¡Salvar el culo, piba!


    Rosemary no podía evitar reírse mientras Taro golpeaba el suelo con sus cascos y relinchaba extasiado de ver el miedo de los caras pálidas. Los wests habían vuelto como espíritus de la paz que comerían el corazón de los wendigos de la guerra.

    Se supone que tenía que hacer más pero ¿cómo en medio del caos?

    —Jesús…ah… chicos…ah ¿alguien?

    Estática era lo que se escuchaba de su brazalete hasta que una voz respondió.

    —El número que usted ha marcado no existe, por favor verifíquelo o wololese nuevamente.

    —¡Ah, no, El Cabeza de coco!

    —Papi saluda a su hija favorita, porque tienes un lugar especial en mi corazón así como tú lo tienes para mi. No miento, tu hoja de personaje lo dice, pero bueno al grano, no es que vayas a durar mucho pero dime ¿te gustaría el tigre Toño de tus riquiiiisimas zucaritas o Kovu del rey león? ¿Qué tal los dos? Mira hija me gustaría conversar más contigo pero papá debe traer caos, más caos y su buena sazón de locura a esta fiesta. Además, ambos sabemos que pronto volverás a tu mamá.

    Si, un completó fastidio.

    [***]

    —¡Ya Luffy culiao made in pakistan! —El shinobi shileno corrió prestó hacia el “Lautaro” que le había golpeado, sabía que aquel estaba herido por el gordo weón con sus tentáculos hentai pero quería personalmente mascarlo como los chicles dos en uno y escupirlo—¡Cagaste!

    Un impulso potente le llevó con su rodilla al frente rumbo al hombre de goma que se extendió hacia atrás, maldiciendo el valparino por no cogerlo a tiempo.

    El shinobi shileno esperó un puñetazo del sujeto y dio un paso al frente evitando el brazo de goma, mas no tomó en cuenta el retroceso que lo golpeó con fuerza, de ser cualquiera hubiera roto su columna, pero el ser peso pesado le daba una resistencia natural.

    —Qué bueno que seas fuerte, caranegra —El west sacudió sus brazos como látigos con una mirada fría en su rostro— así la caza es digna.

    —¡Métete el dedo en el hoyo Hualquimapu culiao! —
    el shinobi de Valparaíso dio varias zancadillas hacia su enemigo, Ogin sonrió al ver a un par de lobos espectrales lanzándose con sus fauces extendidas a los lados del Shinobi.

    —¡Cresta! —El chileno tuvo que usar sus brazos para bloquear sintiendo los colmillos espirituales que producían daño físico —¡Quiltros de mierda!

    Eso no fue todo. Una docena de boleadoras envolvieron su cuerpo, manteniéndolo en el suelo mientras los lobos hincaban sus dientes en su antebrazo entrando en sus carnes. El tipo de Valparaíso recordó los días en donde los cabros del SENAME se juntaban en grupo para sacarle la xuxa para robarle el dinero que tenía por robar a otros. Ahí conoció el deseo de sobrevivir. Apretó sus dientes y le gritó con su mente a Cai Cai vilú que apretase el trasero o se iban para el patio de los callados. Nuevas fuerzas cursaron por su cuerpo, lo suficiente para romper las lianas de las boleadoras y chocar a los lobos en la tierra dejando un cráter mientras otros desaparecían.

    —¡MARACOS CULIAOS LES VOY A SACAR TODO EL CHOCOLATE!

    Las partes descubiertas de su ropa notaban que la piel del chileno estaba tensa y con un color rojizo a tal que parecería un diablo, en donde una especie de serpiente reptaba a lo largo de su cuerpo.

    El peso pesado dio varios saltos cortos a una velocidad impresionante, evadiendo a los lobos que se acercaban a él y las boleadoras. Su cuerpo se sentía más ligero y cuando estuvo cerca de Ogin su cuerpo volvió a la normalidad. Había un límite de tiempo en que no podía forzar a Caí Caí Vilu sin cagar el mismo por lo que debía cuidarse pero el era el shinobi shileno y la sangre era lo diario en su vida. Un gancho de izquierda potente llegó a la cara de Ogin que por su resistencia natural pudo contestar con un puntapié en la rodilla que hizo tratabillar al chileno que aprovechó de hacer una tijereta a Ogin para hacerlo caer al suelo y girar pues lobos espirituales venían, pero Ogi le sujetó las piernas para evitar que huyese. Una nueva dentellada de esos quiltros fantasmas que al parecer necesitan perecer pero si lo que dijo la argentina weona era cierto estos canes se multiplicaban por lo que reunió fuerza y giró sobre si mismo cayendo sobre el plexo solar de Koda junto con los lobos que mordían sus piernas, los lobos se multiplicaron y ahora el shinobi debía luchar por su vida: lo típico en su día.

    [***]

    Lancelot estaba en un hermoso sueño donde danzaba en un salón de ballet con su novia: Iggy. Sentía que el tiempo pasaba lentamente, quizás tenía que hacer algo. Lo había agendado para mañana pues hoy tendría que danzar hasta agotarse.

    Si, danzar, eso era lo que exactamente Elux estaba haciendo con Jesús, Maeve y Clover en esos momentos. La zorra afortunada se mantenía en pie con una mezcla de ritmo caótico y suerte con la que fue bendecida de nacimiento para mantenerse al paso de los ataques de los tentáculos, Maeve con su fisionomía se ayudaba en lo que podía y Jesús era quien sufría más debiendo apelar a Hikari y su sanación para proseguir. Esto era una locura pues pelear contra el pulpo era como meterse en una danza con ocho luchadores y si algo había que Elux disfrutaba era el sufrimiento y mayor si era el personal a tal que se notaba que en varios golpes ígneos de Heller prestaba sus tentaculos o el cuerpo de Lancelot, dejando algunas quemaduras en el nerd a tal que Jesús tuvo que empujar a un lado a Clover.

    —Oye, Pedro.

    —¿Quieres matarlo?

    —Buuuu, el quiere dolor y yo se lo doy. ¡Vamos, Heller, demosle lo que quiere!


    En ello la afortunada notó que algo no andaba bien, pues su arma no le respondía por lo que recibió un golpe de tentáculo que hubiese enviado al suelo de no ser porque cayó con su pelvis sobre el rostro de Jesús quedando el azteca en primera persona de su ropa interior y se dio cuenta que andaba como se diría a lo rambo. ¿Habría olvidado su prenda? ¿No alcanzo? ¿Por qué rayos pensaba eso? Los muslos de Clover le tomaron y en un movimiento gimnástico le envió al otro lado evitando un azote triple de los tentáculos de Elux mientras Maeve trataba de tomar su ritmo.

    —Destrócenme, denmen duro. Zzzz. ¡Duro! —La voz del arma sanguinaria clamaba por dolor a tal de lanzarse erráticamente sobre ellos.

    —Heller, ¿andas deprimido?

    —Ah…lo siento —El arma volvió a aparecer en la mano de Clover quien corrió dispuesta a la acción mientras que con su Hitodama enraizaba algunos lobos.

    Jesús y Maeve se interpusieron con su espada y tonfa mientras que la rana intentó invocar a Thunder Ribbon.

    —¡Ciegalo!

    —Está dormido, carnal.


    Un azote potente del monstruo de tentáculos les lanzó al suelo dejando una herida horizontal en el pecho de Maeve y Jesús, pero tuvieron que aguantar el resentimiento pues la sangre excitaba a Elux fuese suya o de otro y deseaba ver de ese líquido carmesí pero no estaba conforme pues no recibía dolor hasta que sintió una quemazón exquisita y salvaje en uno de sus tentáculos que alcanzó uno de los brazos de Lancelot.

    —¡Vamos, Lancie, despierta! ¡Así te duele más!—Clover intentó patear en la cabeza a Lancelot pero Elux tomó sus piernas por lo que Maeve y Jesús tuvieron que intervenir con una patada doble, lo que no impidió que el pulpo usase a la zorra como un garrote humano.

    Maeve tuvo que acercarse a Lancelot e intentar dar una patada eléctrica, pero eso cargó uno de los tentáculos de Elux que sólo por la advertencia de Jesús ella alcanzó a evadir el rayo láser de la muerte. Intentó en retaliación golpear el brazo de Lancelot pero Elux interceptó su brazo izquierdo y lo comprimió. La anfibia intentó liberarse pero fue con tal presión y velocidad de boa constrictora que rompió su brazo arrancándole un grito de dolor ahogado.

    —Mmm, si, si ¡Sí!

    Maeve intentó patear a Lancelot mientras que Jesús cargó al empuje, la respuesta que recibieron es que ambos fueron lanzados junto con Clover.

    —¡Demonios! —maldijo la rana sintiendo el dolor en su cuerpo y su brazo quebrado y lacerado.

    —¡Saphirre! —
    Gritó Jesús intentando ir con ella, pero Elux saltó colocándose frente a ellos.

    —Hace mucho tiempo que no me divierto así: electrocútenme, quémenme, golpéenme, córtenme ¡DESTROCENME O LOS DESTROZO! —Fue lo que escucharon sus armas.

    Ellos no podían darle la espalda o huir de un artefacto de alta tecnología especificado para la protección de su usuario y el sufrimiento ajeno. Hikari comenzaba a oscurecerse, pero White debía forzarse a mantenerse firme a pesar de la locura que estaban antes sus ojos en especial cuando eso traía recuerdos displicentes de lo que tuvieron que haber vivido sus amigos al ser poseído por esos parásitos.

    La oscuridad se alzaba extendiendo sus brazos, dispuesta a engullir la luz.

    [***]
    Lanzas y flechas que salían de las nubes moradas intentaban acercarse al muchacho de la promesa, el tiburón del milenio alzaba su escudo oceánico liberal del milenio mientras la bruja explosiva ahogaba entes tribales, lobos y gases tóxicos bajo las fauces ígneas de Apollyon. El ambiente a su alrededor no era nada más que un páramo corroído, destrozado y quemado.

    —Amo Ryrio.

    —¿Qué quieres, Mirai? —
    masculló.

    —Este ser bruto y sin sentido de la decencia me provoca ciertas reacciones que no comprendo.

    —Voy a hacer que no es…¡GRAN FLUCTUACIÓN FUTURISTA ONDINA ANDINA! —
    Las aguas de Mirai se reunieron en un torbellino y se extendieron en una muralla que contuvo un ataque mal guiado de Apollyon—¡Aprende a apuntar, bruja!

    Ninguna palabra de parte de ella más que una sonrisa que no podía saber si era de sarcasmo o condescendencia que enfurecía a Ryrio a más no poder, pero recordaba el rostro de Adrien y se le pasaba. Ningún segundo podía ser desaprovechado en contener armas, lobos espectrales y los gases tóxicos del jefe Koda quien caminaba con calma y dirigía a sus merodeadores que lanzaban sus flechas aunque más bien parecían intentos fútiles que sólo su gas toxico lograba contener.

    El problema con los gases, en especial los tóxicos, es que eran naturalmente volátiles y por eso la necesidad del sharkboy para contener el desastre de Lavagirl.

    —¡TORRENTE DE SINGULARIDAD: TRIANGULO DE LAS BERMUDAS! —El agua se reunió como un remolino absorbiendo lanzar y una parte de las explosiones de Barbará que iban rumbo al jefe Koda.

    Eso hasta que pudo notar algo el vicepresidente de los ausentes: La bruja explosiva era la bella durmiente envuelta en quemaduras que se regeneraban.

    —¡Bruja!

    Ryrio tuvo que cubrirse en una burbuja acuática ante la liberación de energía y la onda de choque que envió la burbuja a rodar, calcino a algunos merodeadores, derribo un edificio y hirió a Koda como llamó la atención momentánea de los presentes a excepción de Rosemary quien tareadaba con alegría ante otra persona que caía ante la arena de The Sandman y esta vez un premio gordo.

    [***]

    Las mascotas podían escuchar que Apollyon comenzaba a despertar, tuvieron que sacudirse por la desorientación a causa de la explosión que había molestado sus oídos. Bors, Lowen se mantenían cubriendo los lados de Kirilia quien se concentraba en apuntar, pero entre todos la que estaba más consciente de la profundidad de la situación era la oveja al escuchar una voz que pensó que había perdido en el pasado de una cruenta guerra presente, que se manifestaba en un silbido.

    La voz venía desde los cielos.

    —Es un caballo volador ¡Magia sarracena! —clamó Lowen alzando su martillo y golpeando a otro.

    Bors rebanó en dos a un lobo espectral con su mandoble que había recuperado, pero maldijo al ver que esos lobos se duplicaban debiendo forcejear con ellos.

    —¡Maldito viejo, concéntrate!

    —¡Ahí voy Bruden!


    El mazo de Lowen llegó para alejar con un golpe a los dos. Las mascotas estaban aguantando el embiste de los entes en esta batalla por la sobrevivencia. Ahora debían aguantar una súbita somnolencia y el embiste de un caballo que los mandó a rodar. Taro se acercaba marcando el paso dispuesto a reventar las cabezas de los cara-pálidas junto con Tadi que deseaba carne de humanos.

    —¡Taro! ¿Qué haces con los sarracenos?

    —Me quitaron todo lo que tenía ¡Ahora les devuelvo el favor! —
    El pegaso cabalgó hacia ellos, Lowen sacó un rugido y se dispuso a romperle el cráneo…y Taro voló

    —¿Alas de allah?


    Bors dio un salto usando a Lowen dispuesto a darle con su mandoble a Tadi, pero una extraña somnolencia le hizo caer en el suelo sujetándose por su mandoble. Tuvo que ser empujado por Lowen para evitar ser devorado por Tadi pero no se fue sin una dentellada en el brazo derecho. El león templario forcejeaba con la gran loba y Montura de Nayeli, la cual estaba dando direcciones a la Tribu West de realizar ataques con flechas a otros grupos.

    —Aaaawn los animalitos se cansaron de jugar —río Rosemary hasta que sintió un balado singular que alteró sus ondas de sueños. El sonido era ondas por lo cual al encontrarse una frecuencia con otra a cierto grado e intensidad se anulaban. Rosemary en vez de sentirse asustada ordenó a Taro y Tadi que se replegasen y mirase hacia su agresora— ¿Cuántas ovejas veo? Ya sé: Una bastarda que procura joderme.

    —Rosemary…tiempo sin verte —
    Masculló Kirilia con su Arcadia Speaker frente a ella.

    —Lo mismo digo, dime ¿ya reemplazaste a Mateo?

    Una onda de sonido ovejuna cruzó el aire con fuerza siendo interceptada por una onda onírica que dejó caer cristales en la tierra, algo similar a arena dorada.

    —No sabes de lo que hablas. Yo lo amo —baló indignada.

    Ella dio un aplauso acompañado de una sonrisilla condescendiente:

    —amar…amar…¡AMAR! ¿Quieres saber lo que es amar? Yo planee convertirme en un número para asesinar al bastardo que asesino a tu dueño mientras tu llorabas su perdida y dabas lastima ante los demás. Yo me peleé con todo y todos y estuve a punto de haberme salido con la mía de no haber sido por el pringao de Klaus y su dragón entrometido. ¿Cuál fue tu amor: llorarlo por su caída y dejar la venganza porque no era lo que quería? —Cada palabra era como una saeta de la cual la ovejuna no podía defenderse. Empuñaba su arco con fuerza por el odio que emergía de su ser—Lo que sentiste por Mateo nunca fue amor, fue una patética dependencia.

    Las mascotas tenía un problema serio, Bors y Lowen intentaban mantenerse de pie usando sus cuerpos y fuerza de voluntad para luchar contra la bestia que era Tadi. Taro resoplaba en ira deseando lanzarse contra esos, deseo que le fue concedido por su jinete. Esta vez una oveja protegía a un León y un lobo: animales que estaban destinado a cazarla.

    Lowen rugió con la potencia de un macho alfa templario y azotó a un lobo espectral que se había acercado con su potencia leonina, tensando sus músculos esculpidos en el fragor de la batalla intentó alzarse ante el desafió sintiendo una lanza choca contra su varonil armadura. Nada que le detuviese pues el era un soldado curtido en el calor de la batalla. Bors simplemente intentó alzarse y luchar contra Tadi pero su estado actual suponía una desventaja, lo que no espero fue que medio cuerpo de la loba fuese engullida por la tierra de la cual salía Tungskan como nadador.

    —Hasta que apareces, maldito estúpido —gruño Bors.

    —De nada…supongo —El armadillo sostenía al huargo esperando a que su compañero lo rematase.

    Lamentablemente las intenciones de Bors se vieron negadas por un segundo corcel que corrió hacia ellos forzándoles a separarse, el cual quedó al lado de Rosemary y cuyo jinete le dio un beso con lengua que le llegó a las anginas.

    Ella miró con una sonrisa altanera digna de una manipuladora que tenía su venganza a la oveja que tensaba sus dientes no dando crédito que quien estaba ante ellos era su antiguo dueño.

    —Ella si me amó.

    En su interior maldecía a Rosemary por esto y juraba que la iba a hacer pagar.

    —Sandman, no puedes hacer esto....Tú no eras así.

    —Tienes razón, querida mía, no era así—
    dijo una voz que salió del atrapa-sueños— antes estaba atado a lo que otros requerían de mi.

    —Pero tú te gozabas en sanar a otros de sus pesadillas y calmar sus vestigios.

    —¿Había gozo para mí? ¿Se me dio la oportunidad de pelear por los que amaba? Sólo te veía pelear desde la distancia —
    Taro y su esposa arremetió contra el Trío de mascotas. Los caballos se hicieron a un lado evitando el mazo de Lowen que golpeó la tierra, ahora estaban rodeándolos. La voz del atrapa sueños sonaba grave y sereno—Existiendo como un instrumento en vez de un ser, obligado a dar sueños y calmar vestigios por ser mi rol y mi destino impuesto ¡Ahora puedo hacer lo que realmente quiero: pelear por otros!

    —¡Basta!

    —¡Mírame, esposa mía! ¡Mira como hago realidad la pesadilla de quienes luchan por la guerra y hago realidad nuestro sueño de la paz!


    Desde la muerte un amor olvidado volvía para traer la paz a quienes perturbaron las vidas con sus guerras sobre temas transitorios como las arenas del sueño que el arenero traería sobre todos sus enemigos.

    Lowen habló a la oveja:

    —Corre, tu puedes hacerle algo del peso al arenero sarraceno.

    —Pero…

    —No hay…tiempo —
    Un martillazo lanzó a un lobo— Ve.

    La oveja comprendió y comenzó a correr a saltos pequeños abriendose paso en el campo de batalla mientras El león, el armadillo y el lobo lidiaban con Tadi, y los wests guiados por Nayeli. Mateo y Rosemary montados en la esposa de Taro y su esposo avanzaron buscaron a la ovejuna como si fuese un perro de caza pues ¿tenían de que preocuparse en medio del caos hecho en las filas enemigas?

    —¿Cómo que falta más agitación? —Dijo Mateo, mostrando una sonrisa— Creí que traerías algo mejor.

    Rosemary sonrío acariciando su atrapa-sueños.

    —Déjame encargarme de eso, pedazo de imbécil —le replicó la dama de los sueños acariciando el borde de madera de su atrapa sueños.

    —Que mierda de mujer eres —replicó el discapacitado tosiendo con fuerza—malditos ahogos.

    La deprimida alzó el vuelo y cuando estuvo a una altura óptima su atrapa-sueños comenzó a emitir una onda diferente de color anaranjada, algo que nunca había visto la oveja pero que comenzaba a sentir como escalofríos en su cuerpo. El tiempo no fue mucho pero sintió un coro de gritos en su cabeza y alrededor, aún así forzaba a sus piernas a correr. Conocía esas voces: sus propios vestigios. Ahora las palabras de Sandman eran comprendidas en las tormentas de su ser: el médico había decidido impartir dolor en vez de sanación y era jodidamente bueno en ello.

    [***]

    Kristina clamaba. El caos de la batalla, su sentimiento de ser superada por la situación y los estruendos de Thor en su psique reducían su concentración y la de Fátima a tal que estaban enfocadas en huir de sus cazadores que eran los west cuyas pinturas de guerra los hacían parecer demonios sedientos de sangre.

    —¿Esta es la victoria que anhelabas? ¡Todos morirán y cuando busquen al culpable de tal desastre tendrán los ojos puestos en ti! ¡Siempre has sido tú, Loki, guiando a los tontos mortales de Midgard a sus muertes para su entretención!

    —¡Callate ya!

    La voz del vestigio resonó con violencia en su cabeza sacándole un grito de angustia:

    —¡TÚ MARCASTE SUS DESTINOS! ¡MALDITA LOKI, HIJA DE LAUFEY Y FABAURTIR! ¡CADA GRITO TE SERÁ RECLAMADO DE TU CABEZA!

    —¡No fue mi culpa, mis padres nunca entendieron! ¡No…no , todos mienten es por ello que lo callé para siempre…Ahahahaha, tendría paz! —La voz de Fátima había dejado de ser dulce, ahora sonaba distorsionada en un símil a alguien poseído, aterrizó forzadamente en la bufanda de la argentina sosteniéndose mientras reía frenéticamente— ¡Un mundo de ilusiones cayéndose a pedazos!...yo…¡Dejen de hablar en mi!

    Un west les interceptó. Llevaba alas de águila y dos hachas en sus manos como una intención de recolectar el cuero cabelludo de sus rivales. Kristina alzó torpemente su muleta logrando aplacar con el metal de esta el hachazo del aborigen pero recibiendo un corte que quedó en parte de su mejilla y hombro izquierdo. Un grito de dolor salió de ella mientras Fatima apenas se sostenía de la bufanda de la lisiada ante el dolor que le causaba la revolución que se llevaba en su cabeza.

    En el aire, en la tierra, entre ellos y en ellos el enemigo tomaba poder demostrándoles que sus esperanzas no eran más que un hermoso castillo de naipes. La argentina clamó con fuerza golpeando con una de sus muletas los testículos del west con una agresividad y frustación tal que estos estallaron y arrancaron un grito al indígena que clavó su hacha al lado de ella cortando algo de su cabello. Kristina le pico el ojo con una de sus cuchillas y le mató con su misma hacha de mano. Su ropa y rostro estaba teñida de sangre.

    —¿Se siente bien? ¡MUESTRA LO QUE REALMENTE ERES ANTE LA LUZ DEL RELÁMPAGO O QUIZÁS QUIERES ALZAR TU VOZ ANTE EL TRUENO ENSORDECEDOR! ¡BESTIAS INMUNDAS Y REPUGNANTES NO MERECEN NADA MÁS QUE LASTIMA Y SER CARBONIZADOS!

    —¡Cierra…el…pico! —Kristina cogió a Fatima y la puso en uno de sus bolsillos para resumir la persecución.

    —Las… voces… muchas.

    —¡Aguanta, Fátima!

    ¿Por qué nada salía bien cuando ella estaba presente? ¿Era verdad que daba mala suerte? Si así era ¿debía morir? Su presencia causaba dolor, pero hablaba como si el universo dependiera de ella ¡No era verdad! Era una guerra y en ellas había muerte, sólo valía sobrevivir en la forma que fuese. Ella no era una otaku, por eso el honor ni la gloria eran suya sino las dificultades y el menosprecio pues sólo un discapacitado podía lidiar con ellos. Ella era una hija del rigor no de una loca endiosada.

    —¡No importa cuánto trates de esconderlo, Loki, tu traerás el Ragnarok con tus engaños esas pateticas excusas de Baldur moriran! ¡Un destino digno de todos los que no me complacen! ¡DE LOS QUE SE ATREVEN A LLAMARSE: AMOS MÍOS!

    —Entonces…ke….entonces…

    Todo era tan simple.

    Un west recibió directamente entre ceja y ceja la cuchilla de Kristina cayendo sin vida al suelo y volviéndose polvo, cosa que en vez de causar pena causó una suave sonrisa de satisfacción.

    Cuando la vida te golpeaba tanto llegaba un momento en que simplemente debías golpear de vuelta o morir.

    —Pffft —la argentina intentó taparse la boca, escondiendo su sonrisa pero el escuchar un relincho le hizo caminar torpemente siendo enviada junto con Fátima a rodar por el suelo a causar del equino volador y su jinete mientras que la oveja lidaba con su dueño montada en una potra albina de cabellos rubios y cuerno.

    [***]

    —Uno, dos, tres…¡uno, dos!... ¡Tres!Isis latigueaba a cuanto West podía. Había considerado sus órdenes de proteger a Saphirre pues si perdían a su sanador lo más probable es que perderían todo.

    Claro ¿Quién pensaba en el sanador y en lo que este veía? La hija del diablo podía observar un campo de batalla en caos donde las amenazas eran mayores a lo que sus capacidades podrían responder. Pues Saphirre no era una persona común, desde pequeña había sido contra la corriente ni era muchos menos una deprimida común que sólo se limitaba a curar para resolver el problema. La Medicina no era rigida sino variable, en ocasiones se podían salvar vidas curándolas como también extinguiendo otras ¿Cuántos pies cortados no salvaron varios cuerpos enteros de ser comidos por la gangrena? ¿Cuántos tumores extirpados permitieron vivir vidas sin cáncer? Ella amaba las cosas que la sociedad describía como: fenómenos o excluidos , pero ya era hora de dejar de jugar a seguir ordenes y que mejor lugar que el caos mismo.

    —¡Cuidado!

    Isis serpenteó hacia Saphirre intentando salvarla de un West que tenía su lanza dispuesta hacia ella. Ella simplemente dio un paso a un lado evandiendo la lanza y sacando una aguja de Mr.Gutted. Ahora el cuerpo el west terminaría la obra con la aguja enterrada en la yugular y en un punto de su columna a tal que la paralísis siguió a la muerte lenta y dolorosa.

    Las vendas cayeron repentinamente enroscándose cual serpiente que estaba cerca del fuego. Los vestigios comenzaban a clamar dentro de ellos y Houellebecq no era la excepción más que sufrimiento se reía mientras veía Mr.Gutted independiente de las extrañas sonrisas que tenía en su rostro.

    —Si…si…si, usemos sus pieles, Mr. Gutted….jejejeje…lindos muñecos originales y perpetuos.

    Ahora podría honrar esa creencia que se tenía de ella de un ser despiadado y tenebroso en el campo de batalla.

    [***]

    ¿Acaso no se podía tener paz? Qué fastidio. Hoy nadie sabía llevar un combate: llevados por sentimientos, confiados en la aleatoriedad y sostenidos por ideales ajenos. ¡Maldito azar! Justificación de aquellos que no eran capaces de usar sus cerebros para controlar su vida. No había vuelto de la muerte para escuchar un espectáculo mediocre que perturbaba su paz, seguramente Rosemary la había cagado y eso era un 79,5% correcto ¿razón? Su actitud, su tendencia a explotar las debilidades ajenas y en poner el dedo en la yaga.

    Había tenido que lidiar con dos malos perdedores que quisieron hundirlo en una lluvia de plomo, claro un 63,5% de que podrían acertar a su objetivo que podía ser reducido en un 23,3% con un juego correcto de pasos, que si bien le trajo recuerdos displicentes le salvo de la retaliación de la pareja por haber perdido todos sus fondos en un juego de poker. ¿Qué los conejos tenían buena suerte natural? ¡Ja! Tenía el derecho de disgregar.

    Su forma de reaccionar a los problemas e impaciencia le hizo calcular un 77,9% de probabilidades en que aceptarían una oferta de conflicto sin cuestionar la fuente. No que fueran tontos, eso sería un insulto a sus intelecto sino de inteligencia promedio ante su propio genio ¿Podía culparlos? Dicho y hecho Wild y Lance fueron dispuestos a buscar camorra mientras el caminaba con parsimonia a la fuente de todo el caos.

    Sólo le bastaba ver lo que ocurría para saber que esto era obra de su hermana, partiendo por el hecho de que el podría hacerlo mucho mejor.

    —Para esto termine mi juego de poker.

    Ni idea si su hermana la habría escuchado ¿no podía hacer algo que requería el mismo nivel de dificultad que recoger una escoba? A su lado apareció un dado gigante que rodó en el suelo unas cuatro veces mostrando diversos resultados.

    Kristina logró encontrarse con Kirilia, pero ella tropezó. Pensó que estaba cansada por lo que intentó ir hacia ella y esconderse en un escombro.

    —Kiri…

    —No me siento…baaah.


    Miró su mano y esta comenzaba a desintegrarse cual arena.

    —No…no…no, ché...va-vaaa..vamos a estar.--

    La oveja de sujeto de la argentina sollozando.

    —No me quiero ir…No me quie…

    Así, frente a los ojos de Kristina la oveja había desaparecido como la arena llevada por el tiempo. Ella que le había dado fuerza y esperanza cuando se sentía perdida ahora se había marchado. La argentina golpeó la pared del escombro escuchando a su vestigio incriminándola como la culpable de que una oveja fuese al matadero acompañado de sus crueles risas como estruendos.

    Ella no fue la única.

    —¡Ahora si te rompo el or…! —El shinobi shileno sintió un mareo y acto seguido se desmoronó sobre si mismo como la arena.

    Ron vio eso y le dijo a Luz María quien maldijo en alto confrontando a los rivales que le advertía su zorro que se avencinaban

    Bors desaparecieron como si fuesen arena soplada por el viento.

    —¡Bruden! —Lowen rugió con rabia siguiendo el combate contra Tadi al ver a su compañero volviéndose polvo.

    Los West y sus caciques que estaban heridos sintieron un viento vigorizante y vieron que sus heridas eran curadas. Si, la madre tierra estaba con ellos y les otorgaba su bendición para enfrentar con fuerzas renovadas a los tiranos carapalidas. Ellos eran los ángeles del juicio.

    Un pilar de Luz emergió desde los pies del estratega de los números y ahora de Diamond. Un aplauso dio al aire, pues eso merecía la situación que estaba bajo de él en un sentido figurado. Sacó una petaca de Jack Daniels y comenzó a beber.

    Finalmente sintió un peso ligero y agradable sobre su cabeza. El ya sabía que significaba eso pero por mientras vería el espectáculo desarrollándose para su entretenimiento.

    Gritos de dolor, angustia y de orden se intentaban escuchar a lo largo del campo de batalla ensordecido por las explosiones de una bella bestia durmiente que a duras penas un muchacho de agua intentaba contener. Entre los escombros de una casa una lisiada reía, lloraba y maldecía la potencia de la guerra y el tumulto de su alma.

    -----------------

    AmakiAmaki y TaKaTaKa La guerra es loca.
    zXArtemisXzzXArtemisXz Suerte
    IceIce LeoLeo CorventCorvent Velvet.Velvet. Animos y suerte con sus roles.

    Kirilia, El Shinobi shileno y Bors han muerto.

    Los heridos en batalla que son aliados de Dice han sido curados.

    Dice es invulnerable mientras no salga de su casilla.

    Dice tiene un revival x1 aliado.

     
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    Última edición: 29 Jun 2018
  14. Corvent

    Corvent |><(((((ಠ> ... Deal with it!

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    En cuanto la burbuja de Verónica cayó, los guardias que se encontraban dentro de esta se prepararon para detener a los invasores. Los cuatro que habían decidido infiltrarse en el imperio fueron los que se acercaron a gran velocidad hacia los defensas, pero ya que estos esperaban una confrontación directa, al momento en que aquel pequeño grupo se separó con la intención de pasar de ellos, la confusión los sobrecogió por una fracción de segundo, una que no desaprovechó el grupo exterior.

    Disparos de un arma atravesaron las piernas y brazos de varios de los guardias, a su vez que Pavel y Rose acortaban la distancia para tratar de dejar fuera de combate a los guardias tan rápido como fuera posible. No buscaban una batalla prolongada, no buscaban matar a nadie, ni si quiera buscaban pelear en realidad, solo necesitaban ser una distracción. Aquellos que se disponían a entrar en aquel territorio enemigo no lo habían hecho sin motivo, e incluso Sofía, la menos experimentada entre ellos comprendió bien que su deber no era enfrascarse en aquella conmoción, sino seguir adelante, atravesar los muros del imperio y esconderse en aquella ciudad con sus aliados.

    La espalda de Lina, Akane, Klaus y la Venezolana pronto comenzaron a alejarse.

    — ¡Alguien siga a esos cuatro! — Gritó uno de los protectores del Imperio Ichi a sus compañeros.

    — No puedo permitir eso. — Murmuró para sí mismo Four, haciendo desaparecer el rifle de asalto que había utilizado hacia unos momentos en el aire para cambiarlo en un movimiento fluido por un francotirador, que en segundos apuntó y disparó contra el estómago de uno de los guardias que había comenzado a seguir a los infiltrados.

    Por mucho que no lo quisieran, era cuestión de tiempo, no solo para que más guardias llegaran, sino para que el campo que protegía al imperio Ichi se restaurara. Aquella protección podía ser destruida nuevamente, pero lo que sí no podían permitir era que la información de que parte de su team había entrado en la ciudad se esparciera demasiado rápido. Con aquello en mente es que, antes de realizar una retirada táctica debían tratar de noquear o deshabilitar a todos los guardias que había presenciado el inicio del ataque.

    Emil se había quedado en la retaguardia de su equipo, tanto para comunicarle al resto cualquier problema como por su propio rol en el conjunto. Ser subordinado de Aracely le había conferido un trabajo esencial comunicando su situación y avances al resto de sus compañeros, no solo eso, siendo el Deprimido de su team, no podía darse el lujo de ponerse en situaciones demasiado peligrosas, más aún que el resto de los que conformaban el equipo de exploración. No había visto las habilidades de Sofía desde que se habían separado en el intento de rescate de Reiji, pero estaba seguro que, de ser necesario, él podría defenderse igual que cualquiera, con un poco de ingenio tal vez mejor, pero eso no era razón suficiente para exponerse, más aún cuando los otros miembros podían arreglárselas tan bien como lo estaban haciendo.

    Aquello no era optimismo. El rumano no era de los que se ponía en el mejor de los casos jamás y sabía que, así como la infiltración parecía estar funcionando bien, todo podía dar un giro para peor en cualquier momento. Casi como un recordatorio, una corriente de viento se dejó sentir, rápida e intensa. Lo siguiente que vio el de los piercings fue como frente a Alexandr había aparecido una gran placa de metal, algo que con más conocimiento de parte de Emil hubiera reconocido como un escudo de torre, uno que acto seguido se partió por la mitad de manera casi horizontal, cayendo la parte superior al suelo de manera pesada, instante en que el gamer albino desechó la protección destruida tirándola a un lado.

    La figura de un hombre con casco y una katana aterrizando en el piso al tiempo que una corriente de aire disminuía su velocidad se hizo presente. Aquél no era un desconocido para nadie que hubiera sido parte de la guerra que ya tanto tiempo llevaba en el Nexo, pero sí era una sorpresa, considerando que era alguien que, para todos los efectos, había sido consumido por una caníbal.

    — Jaspe… — Pavel se mostró sorprendido y algo afligido ante la aparición de su compañero. Todos sabían lo que le había sucedido, y la presencia de los consumidos por Diamond apareciendo de manera autónoma como oposición no era novedad, pero aun así, saberlo y verlo por sí mismo eran cosas muy diferentes.

    — Nos retiramos. — Indicó el Four desviando levemente su vista hacia arriba. En la altura se podía ver como una nueva burbuja semitransparente se formaba y descendía en dirección a los límites del Imperio — Los guardias que vieron al resto están neutralizados y hasta que aparezca Royal Feh no obtendrán nada de ellos.

    — Pavel. — Dijo nuevamente el miembro de la ahora prácticamente inexistente cruz azul, llamando la atención de su excompañero consumido que esta vez lanzó una cuchilla de aire contra él.

    La ropa convertida en oro del peso pesado logró protegerlo al este cubrir su rostro con sus brazos, pero era obvio que aquel guerrero que en antaño había sido tan devoto a “Su Diamante” seguía siéndolo en la muerte, no habiendo forma de recuperarlo. El ruso lo sabía, pero eso no hacía que estuviera menos molesto por la situación.

    Kozlov aprovechó la dureza de su mano para enterrarla en el suelo y empuñarla como si estuviera sujetando una manija, acto seguido, habiendo convertido parte del suelo en oro, lo extrajo a modo de un improvisado escudo de oro. El equipo retrocedió y a pesar de que Jaspe no los siguió muy lejos, sí tuvieron que protegerse de él mientras estuvieron dentro del rango de sus ataques cortantes.

    El domo que cubría al Imperio Ichi terminó de caer a nivel de piso, momento en que desapareció de la vista. Una protección invisible, pero que todos sabían, estaba ahí, algo que el llamado Ulquiorra de Lucifina podía confirmar. Con la formación de aquel muro también cayeron las comunicaciones con el interior, lo que quería decir que los infiltrados estarían a su suerte hasta que aquellos que se habían quedado afuera actuaran nuevamente.

    — Parece ser cierto que Jaspe no quiere dejar ese lugar… o no puede. — Indicó Pavel una vez que el grupo pudo comprobar su seguridad y tuvo tiempo para reagruparse. La formación del campo de Verónica también significaba que nadie del interior del Imperio podía salir, si creían en la información de Blood Moon, era aún más difícil el romperlo desde fuera de hecho.

    Alexandr asintió con la cabeza intentando ordenar sus pensamientos. La información que había visto en el corto tiempo que observó a Jaspe mostraba una anormalidad. Sus datos estaban ahí, pero a la vez también estaba superpuesto sobre el nombre de este el de la misma Diamond, quizás confirmando la conexión de este con ella luego de haber sido devorado.

    — Debemos movernos pronto. Si queremos ayudar a Two y su equipo el distraer a Jaspe en otro punto de la barrera debe darles más tiempo sin él tras de ellos, eso considerando el que ya tendrán en que él se entere de que entraron.

    — También está Royal. — indicó Pavel a Four — Pero ella igual que Jaspe estará ocupada si volvemos a atacar.

    — ¡Vamos entonces!, no tenemos todo el día.

    — Emil, cuando caiga la barrera de nuevo comunícate con el grupo del interior, informales que creamos otra distracción, pero también pídeles que te informe de lo que hayan conseguido. Aun si los perdemos toda información cuenta. — Ordenó el Gamer, recibiendo la afirmativa de Enache.

    A diferencia de Franco, Klaus o incluso Gild, Alexandr no parecía tener problemas con la traición del de cabello bicolor en la misión de recuperar el Cubo de Luz. No es como que el rumano hubiera querido problemas, pero sí tenía la duda de qué era lo que mantenía tan tranquilo al Four cuando él se había metido en una misión que había ordenado la misma Lucifina. Tanta eficiencia era algo que no se veía en todos, incluso su nuevo jefe, Aracely era alguien que seguro haría grandes esfuerzos por vengarse de alguien que la traicionara, por muy poco productivo que fuera. La curiosidad de Emil fue más y mientras se movían no pudo evitar preguntarle al albino.

    — No te puede traicionar alguien en quien nunca pusiste tu confianza. — Fue la explicación que este le dio — Ustedes desde un principio llegaron a nosotros no porque los buscáramos o porque los quisiéramos con nosotros, con excepción de Gild. Pero en aquel entonces su objetivo se alineaba con el de nuestra señora, y consideramos que no había problemas en que sirvieran de apoyo para el nuevo. No nos equivocamos y no perdimos nada en el proceso, porque como dije, tú nunca fuiste parte de nosotros. — Vitsin hizo una pausa para luego terminar — Quizás tu amigo Gamer con el que llegaste sí tenga un futuro con nosotros, pero eso tampoco es una prioridad.


    — Menos charla y más movimiento, cada segundo que pasamos aquí es un segundo en el que Jaspe o Feh pueden estar aplastando a los de adentro.


    — Ellos podrán defenderse, de eso estoy seguro, pero sí debemos movernos más rápido. — Indicó Pavel, aún algo fuera de sí mismo.

    — Eso no quita que sea mejor asegurarnos. — Finalizó el de iris verdes.

    Emil solo pudo continuar considerando las palabras del número cuatro. Su lógica no se podía negar, pero también era cierto que no todos tenían una habilidad como la de él para notar las intenciones del resto.

    — “Una habilidad para leer al resto, eh.” — Pensó Emil mientras avanzaban — “Sería posible…”

    — “No, no tenemos manera de lograr algo así ni utilizando tu creatividad como lo has hecho hasta ahora.”

    — “Lo sé, falta algo. Algo que debería estar ahí…” — Un recuerdo del rumano pasó como un flash por su mente, como si hubiera entendido algo, pero al instante lo hubiera vuelto a olvidar, algo que se suponía sabía, o había sabido en algún momento, pero que ahora no.


    — “Quizás otro Vestigio. Aunque es una estrategia que ya comprobamos es bastante inestable por ahora.”


    El deprimido asintió a las palabras de su bisturí. Quizás con tiempo podrían controlar mejor lo que habían logrado en la batalla por el Cubo de Luz, pero por ahora seguía siendo un último recurso, lo cual no quería decir que estuviera indefenso.

    [***]


    — ¿Listos? —
    Confirmó Vitsin con los otros tres a su alrededor. Se habían movido por bastante terreno y casi se estaban acercando a la mitad del límite compartido entre Nibiruke y el Imperio Ichi. Había pasado suficiente tiempo como para que el equipo del interior pudiera reunir algo de información y pudieran obtener algo que reportar.

    De un momento a otro, el Gamer disparó el lanzacohetes que sostenía y apuntaba al imperio, disparando tres misiles seguidos sin recargar, o al menos eso habría parecido para el resto, siendo que en realidad simplemente había cambiado de uno a otro que estuviera ya cargado. Los proyectiles impactaron la burbuja de Verónica, comenzando a agrietarla y alertando a los guardias cercanos.

    Nuevamente fue el turno del par de pesos pesados del grupo el usar sus puños para, en la mejor demostración de fuerza bruta, romper la esfera con una ráfaga de puñetazos, de fuego por parte de Rose y de oro por la de Pavel. Aquel par era otro que probablemente tenía un resentimiento de por medio, pero en aquel instante, ambos estaban en perfecta sincronía y se podía ver como la influencia de Pavel se hacía presente en Rose.

    Los guardias esta vez no enfrentaron directamente al equipo, sino que dieron inmediatamente la orden de avisar del ataque. La información de que habían infiltrados ya debía ser de conocimiento común, lo cual significaba que estaban mejor preparados para enfrentar la contingencia. Algo que quedó claro cuando llegó Jaspe, seguido de cerca por un ser que surcaba los cielos, dejando una estela de fuego a su paso.


    — Emil, contacta pronto con el interior, preferiría que nos retiráramos tan rápido como fuera posible. —
    Indicó Alexandr.

    Al menos el equipo del interior tendría unos minutos de tranquilidad, bien por ellos, mal por los que estaban fuera.

    [***]

    Velvet.Velvet. Dele o/
    AmakiAmaki TaKaTaKa Sha, para que al menos no nos maten tan rápido (?) okya XDu
    IceIce AhkilendraAhkilendra zXArtemisXzzXArtemisXz LeoLeo
     
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  15. Velvet.

    Velvet. I challenge my fate!

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    El plan de infiltración había sido un éxito, gracias a la distracción que mis compañeros del grupo de defensa lograron crear para llamar la atención de los guardas del imperio Ichi. Mi mirada se dirigió a las calles del imperio en donde no tarde en recordar algo familiar, gente escapando con maleta en manos, guardas vigilando una muchedumbre de personas mientras caminaban en fila hacia un lugar seguro, barricadas llena de gente preparada con sartenes o lanzas improvisadas, gritos, desesperación, un cumulo de emociones y sentimientos que me recordaba los tiempos en mi casa cuando las pandillas aterrorizaban mi barrio, aunque ahora, aquella persona que atemorizaba el nexo era la misma Diamond. No podía perder más tiempo, junto con mi equipo inicie a movilizarme manteniéndome en constante alerta de cualquier elemento que pudiera perjudicarnos. Los gritos y la bulla de las personas me ponían nerviosa pues se notaba mucho en el ambiente tenso.

    — Las calles están hechas una mierda — Comentó Doña Lina observando con su mirada felina los alrededores — Ni en mis reuniones familiares hacemos este desastre.

    — Es normal considerando la situación — Escuche comentar al número militar — Necesitamos investigar más del contexto social.

    — Puedo separarme y tratar de escuchar lo que dice la gente — comenté.

    — Negativo, soldado. Necesitaremos trazar un mapa de la zona primero antes de buscar información. — observé como el enorme sujeto miraba a su subordinada, la pequeña chica de lentes, esta suspiró y asintió, como resignándose a tener que tratar con él.

    — S-Si, si, lo hare. — aquella luz cubrió una vez más el cuerpo de la chica sacando de nuevo un robot del tamaño de un ave. — usare a este par de Mr Bubbles para cubrir tanto tierra como aire mientras que yo trazare varias rutas que podemos usar para facilitar nuestro viaje.

    — ¿Estarán bien esos pequeños por su cuenta? — pregunté a la chica, esta asintió.

    — Los Mr Bubbles pueden cuidarse solos y si encuentran en peligro no tardaran en regresar hacia donde estoy.

    — Si ya terminaron de hablar mejor apurémonos, el otro grupo no podrá retener a los guardas por mucho tiempo, si la barrera vuelve a estar en pie quedaremos atrapados.


    El grupo asintió mientras iniciamos a movernos por las distintas calles del imperio, el lugar estaba hecho un caos, de eso podía asegurarlo, varias personas trataban de ponerse en un lugar seguro muertas del pánico por ver aquella figura de Diamond en el cielo, con cada cuadra que pasábamos encontrábamos cosas diferentes, personas con pertenencias en mano avanzando lejos de todo el desorden, otras que deseaban mantenerse en su hogar hasta el final cerraban las puertas para evitar que lo que sea que estuviera ocurriendo afuera no llegara a ellos, incluso algunas personas apenas llegábamos cerraban las puertas de sus hogares con tal de evitar contacto visual con nosotros. Encontramos muchos caminos cerrados, barricadas montadas y habitantes del imperio Ichi que nos amenazaban con arcos y flechas si no nos alejábamos de la cuadra en la que llegábamos. Definitivamente la vaina se estaba volviendo complicada y aunque tratáramos de estar con un perfil bajo, la situación frente a los familiares de los diferentes barrios o cuadras a las cuales visitábamos pareciera que estábamos cruzando alguna que otra frontera invisible en donde no dudarían en sonar alarmas si vieran alguna actividad sospechosa en nosotros.

    Mientras avanzábamos, tuvimos que escabullirnos en uno de los callejones de la ciudad para evitar a un pelotón de guardas que se dirigían hacia la entrada del reino, pues seguramente aquellos iban a ser refuerzos para retener a los muchachos que nos daban el tiempo para investigar cómo eran las cosas en la ciudad, aunque doña Lina ya misma lo había dicho, la situación era una mierda, pero como cualquier mierda, las cosas podrían empeorar en un instante. Luego de que no hubiera más guardas en la zona, continuamos avanzando explorando el lugar. Notamos como varias de las casas se encontraban totalmente destrozadas, como si un huracán hubiese llegado sobre ellas, nos miramos con cierta desconfianza mientras entramos a una de las moradas para investigar el lugar. Observé a Doña Lina cuyo rostro se encontraba serio, había algo en sus reacciones que no me daba buena espina.

    — Aunque lo parezca, esta casa no fue saqueada — comentó mi superiora. — De hecho, todo lo contrario, tomaron sus cosas y se largaron — Doña Lina nos guiaba a una de las habitaciones del lugar mientras ella misma buscaba las cosas en busca de algo de valor, aunque no había nada que le interesaba, al igual que ella, inicie a moverme por la casa buscando cosas o que pudieran servirme para sobrevivir. Cuchillos, armas de largo alcance, algo útil, incluso alguna que otra provisión, no obstante, no logre encontrar nada para mí al igual que mi jefa. pronto volvimos a la entrada sin encontrar nada. — De cualquier forma esto era de esperarse, si la ciudad es un caos, entonces debemos esperarnos a que la gente empaque y se largue.

    — Con las cosas como van yo también me hubiera largado de aquí— Suspire, esto en verdad se había vuelto como estar en Colombia con tanto desplazamiento forzoso, Mi mirada se dirigió a la chica de lentes que se veía concentrada — Oe, Akane ¿Cierto? ¿Cómo vas con el mapa?

    — …— la chica no me respondió, se quedó quieta, concentrada en lo que hacía.

    — ¿Qué ocurre, parcera? — pregunte, ella tragó saliva.

    — Hay discusiones —dijo casi en un susurro. — Hay un grupo de personas que no parece estar de acuerdo en dejar que Diamond controle todo. Dicen…que debemos pelear contra la amenaza, no adorarla, no quieren que nuestro mundo se destruya, desean que luchemos, desean que seamos libres, no prisioneros. Nuestra emperatriz necesita recapacitar, nosotros somos sus hijos, pero también debemos crecer y abandonar nuestras tierras justo como lo hizo ella para alcanzar la paz — La escuche decir, tal vez tendríamos esperanza de evitar un altercado con Diamond en el imperio. Vi como la mirada de Akane se enfocaba en algo que veía, seguro desde su pequeño robot — Hay guardas que tratan de controlarlos, pero parece ser que ellos están insistiendo mucho. Solo espero que no les ocurra nada a ellos por pensar de manera diferente.


    Nuestro grupo salió de aquella casa analizando lo que estaba sucediendo recientemente. Al parecer, había personas que no estaban del todo de acuerdo con lo que trataba de decir la reina, como toda persona con cualquier político que no le guste sus leyes o decretos. En cierto modo, esta sociedad que estaba en el nexo me recordaba tanto a las cosas que teníamos en casa, tal vez por eso, nosotros no éramos tan diferentes a los habitantes del nexo, ya que al igual que nosotros, también intentan sobrevivir. Al salir de la calle en la que nos encontrábamos escuchamos un extraño cantico como el de las iglesias, de inmediato, nuestro grupo se puso en alerta escondiéndose en uno de los callejones esperando a que ninguna de esas personas nos encontrara. Sentía miedo, pues de alguna u otra forma esas personas me daban muy mala espina, entonando una y otra vez una canción en nombre de aquel ser que se encontraba en el cielo.

    — Diosa que viniste de la luna a nosotros, por tu gracia divina aceptamos tus bendiciones. Que nuestros hermanos acepten la tierra que nos has encomendado para que por fin seamos libres de todo el mal que nos agobia.

    — Salve soberana nuestra que vinisteis a llevarnos a la tierra prometida.

    — Salve seas diosa de la luna.

    — Bríndanos tu amor y misericordia.

    — Para que podamos aspirar a la paz que tanto anhelamos.


    Los cantos se estaban volviendo cada vez más tétricos haciendo que me sintiera cada horrible. Era como si esa gente hubiese abandonado toda esperanza y se entregaran de cabeza a algo que en definitiva no era de este mundo, pero ese nombre, ese nombre me hacía ruido a mí y creo que mis compañeros no tardaron en notarlo, Kaguya, esa deidad a la que adoraban esas personas, era aquella que estaba haciendo ese desastre. Poco a poco nos fuimos alejando de ese grupo de adoradores saliendo por una de las calles del imperio. Allí, nos mesclamos entre un grupo de personas que llevaban sus pertenencias cargadas en varias carretas, el miedo y la angustia se podía ver en sus rostros, algunas apuraban, otras tomaban las cosas con calma, pero la población no era la misma y solamente esperaba a que ningún disturbio se produjera.

    — ¡Hermanos! ¡No dejen que el miedo los consuma! Nuestra señora y salvadora, Kaguya-Hime sama, que está observándonos en el cielo no planea destruirnos, al contrario, desea que todos vayamos con ella hacia un plano lejos de todo dolor y agonía que esta guerra con los humanos y Nibikure ha provocado. Ella es la solución a los problemas y escapar de sus brazos solo complicara las cosas. Por favor, deseo que en sus corazones, tengan la bondad para aceptar las bendiciones de nuestra señora.

    Mi mirada se dirigió hacia la persona que decía aquellas palabras, un humanoide con rostro de tigre cuya túnica blanca le confería un estilo apostólico, justo como aquellos Wololos que vimos en la entrada al bosque de Nibikure, detrás del felino se encontraba un grupo que cantaba la misma melodía que escuchamos de esas personas hace unos instantes. Algo malo iba a salir de todo eso puesto a que muchas personas estaban escuchando atentamente las cosas que decía ese orador.

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    — Sé que hay dudas en sus corazones, pero no temáis, que nuestra salvadora hará que todos sus miedos y penas se desvanezcan, es nuestra diosa, es nuestra madre, Kaguya-Hime.

    Ese hombre los estaba atrayendo, puesto que al apuntar al cielo donde se encontraba Mother Gaia, varias luces brillantes caían hacia sobre él, dándole un aire más divino a su palabras, poco a poco las personas que iban con sus maletas se fueron uniendo a los adoradores de Diamond y al igual que ellos, entonaban aquellos resos que le dedicaban a la que había provocado todo este desastre.

    — ¡¿Enserio van a dejar que esto termine asi?! ¡¿Enserio piensan tomar el camino fácil?! ¡Nuestra diosa no desea que nos rindamos ante ella! — mi mirada se posó a una mujer gallina apuntaba con sus alas con fiereza al orador. — ¡Somos guerreros! ¡Descendientes del emperador!

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    — Ese emperador que amó tanto a nuestra diosa que hizo una promesa con ella, que su estirpe iría con ella hacia la paz una vez que ella regresase.

    — También dijo que volvería a esta tierra ¡¿Y esta es la bienvenida que le vamos a dar?! ¡¿Un pueblo hecho ruinas?! ¡Esta tierra Kaguya-sama alguna vez la amó! ¡Y es por eso que debemos quedarnos aquí y protegerla! ¡Esa figura que está en el cielo no es nuestra madre! ¡Es una farsa!


    Como era de esperarse, los cuchicheos de las personas no tardaron en hacerse evidentes, escuche hablar a muchas de las personas que parecían estar de acuerdo con el monje tigre, pues ya estaban hartos de soportar tanta masacre y guerra que les ha quitado tanto, mientras que el otro grupo de personas estaban a favor de la gallina, ya que aceptar los deseos de aquella diosa, sería como correr con el rabo entre las piernas y faltarle el respeto a la verdadera Kaguya Hime, ya que un verdadero hijo, cuidaría de la casa de su madre hasta su regreso. Observé a mi equipo quienes al igual que yo, miraban atentamente como se desarrollaban las cosas desde un perfil discreto. Las discusiones se hacían cada vez más fuertes llamando la atención de una tropa de soldados que no tardó en intervenir frente a la acalorada discusión que el grupo de adoradores estaba teniendo con los opositores.

    — ¡Mi esposo fue un cobarde! ¡Más que gallo fue una gallina! Decidió dejarme por aquella paz.

    — Tu esposo ha elegido bien.

    — ¡Mi esposo ha elegido la ruta del cobarde! ¡Nunca le interesó esta tierra! ¡Nuestro hogar! ¡Y al parecer ustedes no les interesa eso!

    — Nos interesa alcanzar la divinidad por medio de nuestra Kaguya-Hime, pues ella nos dará una nueva tierra, una que tanto anhelamos. — habló el tigre mostrando solemnidad.

    — ¡Una tierra que no nos ganamos! ¡Fue regalada!


    Las cosas se iniciaban a poner muy mal ya que la tropa imperial estaba interviniendo con más insistencia. Trague saliva, pues lo último que quería era meterme en un conflicto ajeno a lo que venía a hacer en este lugar. Mi mirada buscaba al grupo con el que iba, puesto a que iba a ser un problema si llegáramos a separarnos. Mi hombro sintió la enorme mano del germano posarse sobre mí, al dirigir mi mirada hacia él numero este me indicó con su mentón el lugar donde se encontraban Doña Lina y la Akane. Moviéndonos entre la alterada muchedumbre, el germano y yo logramos dar con nuestras demás compañeras, avanzando una vez más por las calles del imperio. A pesar de que aún nos seguíamos moviendo decidí preguntar algo que me carcomía la cabeza.


    — ¿Qué o quién es Kaguya-Hime? — pregunté, creo que esa era la pregunta más obvia que debíamos hacernos en ese momento. La chica de lentes aclaró su garganta llamando nuestra atención.

    — Kaguya Hime no monogatari, la historia de la princesa Kaguya, es un cuento muy famoso en nuestra tierra que trata sobre una pareja de ancianos que encontró a una pequeña niña dentro del tallo de un bambú, esa pequeña niña creció y se convirtió en una hermosa mujer, la cual logró cautivar a muchos pretendientes que quisieron tener su mano en matrimonio, mas ninguno de ellos fue digno para ella — Comentó mi compañera de misión — Su belleza fue tal que el propio emperador quedó enamorado, sin embargo, Kaguya no era de este mundo, provenía de la luna — guarde silencio escuchando eso ultimo — Pronto, llegó el día en el que tendría que volver a su hogar y aunque el emperador llamó a su ejército para detener su viaje, ninguno de los soldados pudo hacerlo ya que la divinidad que irradiaba era demasiado. Con lágrimas, la princesa se despidió de aquel que fue su hogar y del emperador, desolado, el hombre decidió quemar una carta que recibió de su parte en la montaña más alta, esperando así volver con ella algún día.

    — Interesante historia, niña, pero eso nos deja aun con más dudas — comentó un tanto fastidiada Doña Lina por la situación — ¿Por qué la gente del imperio Ichi cree que Diamond es Kaguya Hime? ¡No tiene nada de sentido eso!

    — Tal vez se deba al contexto, una religión no sale de la noche a la mañana. — respondió el numero militar — El Nexo, tiene su historia y este se adapta a los gustos del estudiante Ex, si este le encantó el cuento de Kaguya-Hime, entonces el propio Nexo lo adaptara a su historia, su cultura. Ellos no están adorando a una diosa porque sí.

    — Nos queda averiguar que hace esa tal Kaguya para que la gente este lamiéndole los pies — comenté — Pero, si es así la vaina va a estar muy maluca, hermano. Mi mamá me dijo que con lo que no se pueda molestar a la gente es: La religión, la política y el futbol, y ahora nos estamos metiendo con las dos primeras.

    — En todo caso, según los reportes que nos dieron, la emperatriz es una ardua creyente, si logramos dialogar con ella podemos hacer que pare esta locura. —La idea del número era buena, excepto para Doña Lina.

    — Hay otro sujeto que apoya esa idea según los informes. Orwell, quien parece ser el líder de aquella insurgencia. Si ambos comparten ideas será difícil tratar de convencerlos. Si le dejamos la labor al grupo de ataque, tendrán aun enemigo complicado, el propio imperio Ichi. Y ya vimos lo que pueden hacer esos extremistas — comentó Doña Lina. — Además, no conviene tratar de luchar contra ellos, no sabemos qué tan protegido está el castillo, sin mencionar que a la primera que hagamos algo extraño, la reina será la primera en huir hacia Diamond.


    — Creo que lo que nos toca es averiguar más del tema de Kaguya Hime — Comente deteniéndome al ver que nuestra compañera Akane se detuvo — ¿Qué pasa?

    — Tengo el mapa listo — comentó logrando que nuestro grupo la observara fijamente. — Imprimiré un par de copias — una vez más vi como un brillo cubría el cuerpo de nuestra compañera, esta vez, un robot un tanto más grande apareció en el lugar, este al igual que el otro volaba, pero tenía el tamaño de una pelota de baloncesto. De la boca de aquel androide salieron cuatro impresiones del mapa del imperio, era detallado incluso las tomas aéreas eran precisas — Tenemos información acerca de la ciudad, podemos movernos con facilidad y trazar rutas de escape ahora que sabemos dónde estamos parados.

    — Pero hay algo que veo aquí — señalé la foto de una mancha naranja que estaba surcando los alrededores del palacio — Esto de aquí, teníamos información de ella ¿Verdad?

    — Es…Feh — Dijo la chica de lentes — Mr Bubbles la tuvo muy difícil evitar que lo detectara, pero creo que estaba enfocada más en la barrera, dirigiendo las tropas desde el cielo — Pronto, vi como los robots se reunían hacia su dueña — Pero aquí están, sanos y salvos.

    — Entonces hay que seguir avanzando, si nos mantenemos cerca de los edificios le será difícil a la centinela voladora tratar de encontrarnos. — sugerí — Además, llegado el momento, deberemos separarnos para conseguir más información.


    Luego de esa pequeña reunión, nuestro grupo inició a movilizarse una vez más por las calles del imperio, manteniéndonos alerta ante cualquier eventualidad, mi vista se enfocaba más en las personas y los guardas que corrían por las calles del lugar, mientras que nosotros nos mezclábamos con la multitud, el desorden, el miedo incluso la incertidumbre podían sentirse en el ambiente, pues para mí, ver que la guarda imperial del país se moviera cerca de mi casa me pondría la piel de gallina a mi también. Nos topamos con una multitud la cual se mantenía cerca de las puertas de uno de los templos. Observé a mi grupo y ellos asintieron, era momento de separarnos y preguntar a la gente acerca de la religión. Mientras me abría paso entre la multitud, observé a un hombre mapache que cubría la entrada del templo junto a un pelotón de soldados imperiales.

    — ¡Gente de Ichi! ¡Este templo se encuentra lleno!, repito ¡Este templo se encuentra lleno! Los guardas en unos momentos los guiaran a una instalación más segura.

    Sentí como la multitud iniciaba a alborotarse ya que se estaban empujando para avanzar hacia el templo, no obstante, los guardas mantenían a raya a los que se trataban de pasar de listos. Entre el caos que se estaba armando, era hora de sacar información de los habitantes del lugar, suspire, necesitaba pensar cada palabra que decía o iniciaría ser sospechosa y eso nos pondría en una clara desventaja en estos momentos, respire profundamente mientras mantenía mi mente enfocada en la misión, luego, recordé algo que me dijo mi hermano que me ayudaría a entablar una conversación con una persona, relajarme y hablar, sencillamente eso. No por algo era un popular. Acomodé mi capucha sobre mi cabeza e inicie el plan.

    — Parece ser que la gente está tratando de conseguir refugio— Dejé que mi voz se escuchara un poco, lo suficiente para que la conversación fuera notada por alguien más, pronto vi que uno de los presentes volteo a mirarme, mis ojos por poco se abren ya que reconocí la figura de uno de los individuos que se encontraban allí, el hombre lagarto que encontré en No life city. Sentí su mirada recorrer todo mi cuerpo, en verdad esperaba a que no me descubriera o recordara en esos momentos ya que la vez que nos encontramos tuvo un altercado con el Chiqui, en este momento agradecía haberme separado de él.

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    — Humana ¿Qué haces aquí? ¿No tienes una guerra que luchar? ¿Hacerte con la gloria? — preguntó no seguro de lo que le pregunte, necesitaba calmarme, lo que más quería era hacer una escena en esos momentos.

    — Hay personas que sencillamente fueron arrastradas en contra de su voluntad a una guerra que no les incumbe — comenté — Escape de ella.

    — Hmp. Como sea, no me importa de dónde vengas.

    — ¿Vienes a buscar refugio? — pregunté, no quería dejar la conversación ahí.

    — Piérdete. — Me respondió, debía ser más clara con lo que trataba de decir.

    — Hay gente, que dice que la cosa que está en el cielo puede darte la felicidad y la paz que anhelas. Creo que ese ser, se llama Kaguya-Hime.


    — Es lo que deseo en verdad — el hombre lagarto me enseñó una dulce sonrisa, recuerdo que cuando lo conocimos, ahogaba sus penas en licor por la pérdida de su familia en la guerra. — Antes, no creía en ello, cuando el nexo se fue a la mierda no tarde en culpar a los humanos al ver a ese monstruo en el cielo, llegue aquí buscando refugio en espera de lo inevitable, pero lo que encontré. — abrí los ojos con fuerza, al lagarto lo acompañaban una fémina reptil, al igual que una pareja de crías lagarto, una niña y un niño. — fue mi familia, buscaban refugio en el imperio teniendo la esperanza de que llegara a ellos.

    — Kaguya-Hime nos ha dado una nueva oportunidad — comentó al mujer lagarto — Ha traspasado lo único que nos separaba para vernos de nuevo, la muerte.

    — Estoy en deuda con ella, Kaguya-Hime ha traído de vuelta a las personas que amo, antes estaba muerto en vida, pero ahora, ahora tengo una oportunidad.


    Sentí cierta melancolía por aquella familia, la guerra los separó, pero ahora Diamond les estaba dando una oportunidad para reunirse una vez más, suspire, no pude sentir cierta envidia, porque al igual que ellos deseaba ver a mi padre que fue arrebatado injustamente í por circunstancias familiares a las de ese hombre, pero, ahora mismo, mi mente estaba enfocada en otra cosa, porque mi padre, no es la única familia que tengo, y voy a volver con ellos.

    — Entonces, puedo asumir que usted cree que Kaguya-Hime traerá la salvación al nexo.

    — El nexo para mí se puede ir a la mierda — comentó con agresividad el hombre lagarto — yo deseo estar con mi familia, y si para ello tengo que entregar todo de mí a Kaguya-Hime, con gusto lo hare.

    — ¿Cree que otros piensan como usted? — pregunté una vez más, el lagarto sencillamente me ignoró y continuó con lo suyo, no iba a poder sacarle más información y si presionaba de más iniciaría a verme sospechosa. No obstante, observé a un familiar con apariencia de gallo quien parecía estar atento a la conversación que mantenía con el hombre lagarto. Decidí preguntarle — ¿Qué opina usted de todo esto? Parecía interesado.

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    — Fue hermoso, Kaguya-hime Sama en verdad es la luz en este oscuro valle que necesitamos.

    — ¿Piensa que puede ver a sus seres queridos? — pregunte, el ave negó.

    — No, lo que deseo es poder vivir en un mundo sin guerra.

    — Es lo que todos quieren — respondí, el gallo simplemente suspiró.

    — Pero yo tengo otros motivos — suspiró — Los ninjas de Nibikure viven atacando constantemente mis cultivos de arroz, es un milagro que aun este vivo, pero gracias a la llegada de nuestra diosa, los ataques han disminuido, no obstante, su llegada trajo un gran cambio a nuestro universo, uno del cual espero ser parte. Incluso si eso significa dejar a la persona que amo, a mi esposa.

    — ¿Esposa? — pregunté, tenía una idea de quien se refería, pero habían muchas gallinas en un corral para creer que la que vi hace unos instantes era la misma. — ¿Tiene esposa?

    — Se llama Jun — comentó — Es bastante terca, necia, incluso deseaba que yo peleara por mis tierras, yo no quería eso. Ella seguramente me odia por preferir la “Salida fácil” pero es algo de lo que no me arrepiento y estoy seguro de que Kaguya-Hime sama me dará la razón.

    — “Diamond sí que se ha creado una reputación acá” — pensé para mí misma, luego me dirigí hacia el hombre ave — ¿Y qué dice su gobernante al respecto? ¿Apoya la causa?

    — ¿No escuchaste el discurso de Orwell-sama? Lady Ichiko apoya incondicionalmente a Kaguya-Hime, incluso desea conocerla.

    — “¿Qué?” — estaba extrañada, ¿La propia reina quería ir a su propia perdición? Ichiko… ¿Por qué me suena ese nombre?, mis pensamientos se detuvieron al sentir como el hombre gallo me miraba fijamente, estaba sospechando, necesitaba decir algo convincente que pudiera alejar toda sospecha de mí, si causaba alboroto iba a ser perjudicial — Lo siento, entre tanto caos y desorden he buscado esconderme hasta que todo llegara a una solución, al parecer ha ocurrido eso.

    — Nunca había visto a una humana como tú, aunque con esta guerra, hay muchos humanos que se han quedado rezagados en este lugar — escuche comentar al gallo — Deseo que tanto ustedes como nosotros lleguemos a un acuerdo que nos pueda beneficiar.

    — Esperemos que encontremos la paz que tanto anhelamos.


    Necesitaba más información de lo que ocurría, de quien era Kaguya en realidad, pero encontré lo que esperaba mientras continuaba hablando y haciéndome la chica interesante con la gente, indagando, preguntando, llenándome de conocimiento, algunos sencillamente pasaban de mí, otros no respondían o trataban de alejarme con un manotazo, pero, con las personas que lograba hacer contacto logre descubrir un común denominador y esa era Diamond, cada persona, cada individuo había sufrido con la guerra y ella era la esperanza de ponerle fin y brindarle a la gente que deseaba aquella tranquilidad de una vida digna. Aquello era lo que buscaba Diamond, ser un símbolo de esperanza y fe, meta que estaba logrando al ser un oasis en aquel caos que nosotros provocábamos. Poco a poco iniciaba a entender que ahora combatíamos con algo mucho más complejo, se estaba volviendo un ideal, un legado y aquello en verdad complicaba las cosas en gran medida.

    Nuestro grupo de investigación volvió a reunirse una vez más para analizar las evidencias que habíamos encontrado, al preguntarle a los muchachos me dijeron lo mismo que encontré, el imperio había sido desolado por la guerra humana y de Nibikure, Diamond, como Kaguya-Hime daba la solución a los problemas, no obstante, Doña Lina encontró parte del origen de la cultura de Kaguya-Hime.

    — Resulta que la gente del imperio cree en Kaguya desde el inicio del imperio, los habitantes son hijos de Kaguya quien tuvo que dejar en para marcharse a su hogar en la luna temporalmente, vamos, la misma historia que la chica con lentes nos contó — suspiró — Ella prometió regresar para traer a sus hijos hacia una tierra llena de prosperidad y paz.

    — Y eso cumple con lo que quiere Diamond — Escuche decir al número dos. — Bien, tenemos un problema grave entre manos.

    — Es una religión marcada desde la antigüedad por los habitantes del nexo, ha estado en sus vidas desde siempre como nuestra religión. — escuche comentar a la Akane.

    — Practico la Wicca, es algo que ha estado en mi familia y cultura desde siempre ya que me permite conectarme con mi lado espiritual.

    — Yo no creo que a Doña Lina le gusta que alguien venga y le tire mierda a su cultura — comente ganándome una mirada de mi superiora.

    — Por su puesto que no, y si lo hace lo mato, así de simple. Pero si piensas que estamos haciendo algo mal estas equivocada mocosa, nos estamos jugando nuestro pellejo, no podemos darnos el lujo de dudar.

    — No dudo, solo que…ahora estoy viendo que…hay tanto mundo allá afuera.

    — Bienvenida al mundo real, niña, la realidad es más extraña que la ficción.

    — Eso no se lo quito. — respondí. — Aunque según los informes y lo que he escuchado hasta ahora, la emperatriz Ichiko desea hablar con Kaguya-Hime. Si podemos convencerla de que no lo haga, tal vez podríamos arreglar el asunto.

    — No va a ser fácil, soldado. Como está la situación habrán guardas vigilándola las 24 horas.

    — Pues tocara, hermano — Suspire — A ver, entonces ¿Cómo armamos la vuelta pa meternos al parche de la Ichiko? Si va a tener tomba ahí metida hay que saber moverse. — Era verdad, si queríamos entrar por el castillo y hablar con la emperatriz necesitábamos planear las cosas detalladamente, si nos pillaban se acababa todo.

    — Primero deberíamos analizar la zona, los patrones del enemigo y buscar una forma de entrar — Doña Lina observó a la nerd de lentes — Tenemos un mapa ¿Verdad? podemos trazar una ruta para infiltrarnos.

    — Si — comentó al Nerd. — Pero también debemos cuidarnos de Feh, — observé como Akane señalaba al cielo, dando a entender que la pequeña vigilante se encontraba surcando los cielos. Mi mente estaba tratando de manejar miles de posibles formas de entrar. Sabía que yo lograba pasar desapercibida, pero siendo realistas, si paso delante de alguien obviamente me pillaran. Mi mirada se dirigió al número de porte serio, necesitaba preguntarle algo, tenía una idea de lo que hacía su habilidad, pero no su alcance. — Este, Dos. Tengo entendido que tu habilidad es convertir todo en piedra, me preguntaba si podrías hacerlo con los guardas. — el número me negó — ¿Ocurre algo?

    — Puedo hacerlo, soldado. Pero necesito tener contacto visual con el objetivo si deseo inmovilizarlo. También puedo usar directamente mi arma aunque eso sería muy contraproducente.

    — No nos queda de otra que meternos debajo de sus narices, niña. aunque habrá que planearlo seriamente.

    — Debajo de sus narices — pensé, había algo que trataba de decirme mi cabeza, pero necesitaba aclarecer las ideas y llamar a alguien especial — “Hanzo, ¿Recuerdas cuando nos infiltramos en el castillo?” — Pregunté llamando a mi compañero, este me respondió.

    — “Si, había una entrada cerca de un rio que nos llevaba a las cañerías del castillo. Dudo mucho que pueda el pasaje secreto que nos dio Hikari en aquella vez debido a que este tiempo es diferente al resto — Respondió el Ninja. — Pero también hay que tener en cuenta algo, las cosas que vemos aquí pueden cambiar a futuro”

    — “Bueno, es una de las opciones que tenemos” — un ruido en mi mi muñeca alertó a mis compañeros de equipo, estábamos teniendo comunicación con el otro grupo, al parecer, lograron romper una vez más la barrera.

    — Sofía, ¿Me escuchas? — escuche la voz del Emil hablar por el comunicador. — Responde.

    — Aquí estoy, parcero — dije — ¿Cómo va todo por allá?

    — Complicado. Hemos conseguido algo de tiempo distrayendo a los guardas, deben darse prisa, saben que hay infiltrados.

    — Entiendo.

    — ¿Han averiguado como están las cosas? —Observé a mis compañeros, necesitaba pensar cada palabra con cuidado para que Emil informara a los demás.

    — La situación en él imperio es complicada. Hay gente que está empacando sus cosas para escapar del imperio, también hay personas que hacen barricadas improvisadas para no dejar que nada ni nadie cruce sus calles debido al miedo que tienen ante la situación que ocurre en el nexo, también hay refugiados que se esconden en el templo o en sus propias casas, esperando a que todo pase y vuelva a la normalidad. Pero eso no es lo peor, la gente ha estado llamando a Diamond Kaguya-Hime, una deidad el imperio ha que ha adorado desde la antiguedad. Desde que Diamond llegó, la gente ha estado creyendo en ella como si fuera su Kaguya-Hime, ya que ella les esta ofreciendo un mundo de paz, un lugar donde pueden ver incluso a sus seres queridos que han partido hacia el otro mundo, muchas personas se han reunido con sus familiares muertos y han reafirmado la creencia de que Diamond es su salvadora, generando mas adeptos que planean unirse a ella. Ademas, se han estado formando grupos que apoyan la causa de “Kaguya-Hime”, pero tambien hay otros que buscan pelear contra ella, alegando que su libertad debe ser ganada, no regalada, ya que eso es lo que en verdad desea su deidad. Esto ha generado varias disputas y manifestaciones entre ambos grupos, no sabemos cuándo las cosas se puedan poner mas acaloradas.

    — Comprendo, eso es algo que nos servirá, Sofía. No tienen tiempo, será mejor que se apresuren, los guardas saben que hay gente infiltrada en el reino y no tardaran en capturarlos a la minima sospecha. Tengan cuidado.

    — Lo hare — sonreí — Gracias Milio. — No obstante inicie a preocuparme pues escuchaba una pelea llevarse a cabo. — ¡¿Todo bien?!

    — Hablaremos luego. Apúrense, no sabremos cuanto mas podamos aguantar.


    La comunicación con mi compañero se cortó dándonos a entender que no teníamos todo el día, necesitábamos concluir nuestra misión a toda costa.

    [******]
    AmakiAmaki Enjoy
    TaKaTaKa Gracias por los consejos.
    CorventCorvent A por la otra, aguanta que ya te caigo.
    AhkilendraAhkilendra No me quiero ir lisiada ;_;
    zXArtemisXzzXArtemisXz Si se puede.
    IceIce LeoLeo Les van a hacer la de Grima, y no se pueden casar con el dude para acabar de ajustar D:

     
    Última edición: 1 Jul 2018
  16. Leo

    Leo ¿No ves que te voy a matar (con feels)?

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    No había pasado mucho tiempo desde que dejaron aquel lugar, pero ahora que regresaban sobre Rengnar a Movov, las cosas lucían muy distintas al campo blanquecino que recorrieron al escapar de Sparagmos. Grandes y profundas grietas se abrían paso por entre el hielo, las pocas construcciones que lograban distinguirse parecían deshabitadas, y el silencio que los recibió la primera vez se sentía totalmente diferente con aquella titánica figura flotando en la distancia. Diamond y su arma, según clamaban los reportes.

    Pero… incluso si su mente necesitaba enfocarse en lo que quedaba por hacer ahora… no era algo sencillo luego de… todo. Lo que había sido capaz de hacer. Y la peor parte es que ni siquiera era merecedor de odio, aunque fuese la reacción esperada ante algo así de asqueroso.

    “No te odio porque no te conozco.”

    Quizá el odio habría sido menos doloroso. El odio era algo que podía entender.

    ¿Cómo lo hacía Lucifina para vivir con algo así? ¿Cómo lo hacía todo el mundo? Tener que lidiar con sus propias emociones era… aterrador.

    -¡Frío!-replicó Rengar. El chileno tardó un segundo en percatarse que el calor que generaba para mantener la forma reptiliana de su compañero funcionando había disminuido. Presionando a su arma contra sí, continuó con su labor de estufa mientras soltaba un suspiro de molestia.

    Lo sabía… tú y yo… somos lo mismo.

    -…

    Solo causamos dolor. Destruimos hasta que no dejamos más que cenizas…

    “Cállate.”

    Ya ni siquiera te queda algo de humanidad. Eres un… monstruo…

    “Deja e’hablar, vestigio culaio, o me encargo que Forrest te de una buena.”

    Poco queda ya que ese demonio pueda hacer que sea peor de lo que ya ha hecho conmigo.
    -Oho, ¿Estás retándome?

    … Podrás callarme todo lo que quieras. Pero la verdad sigue siendo verdad. Solo puedes quemar. Un monstruo de destrucción que debería ser enterrado bajo tierra.

    -Monstruo esto, monstruo aquello, bla bla bla, ¿Por qué se quejan tanto? ¡Es genial ser monstruo! Puedes mandar a la mierda todo y hacer lo que se te venga en gana, y como eres monstruo no es que alguien espere algo bueno de ti.

    -…

    -Ugh, ¿ya estás sintiendo lástima de ti mismo? Permiso, voy a buscar donde vomitar.

    “Jódeme de nuevo y te lanzo al agua.”

    -Se quedaría sin arma.

    “¿Me veí’ preocupao?”

    -Uy, amenazante maestro. Grrr.

    -¡Hey, peruanito!

    -¿Qué pasa?-
    respondieron Franco y el de la armadura ante el llamado del dragón.

    -¡Tu no, chileno, el peruano!

    -¡Pero yo soy el chileno, aweonao!

    -¡No confundáis a la tierra que me crió en su seno, pues sus orígenes, si símiles, difieren en cuanto a-!

    -¡Al que es gamer! ¡Ugh!

    -Oh. Entiendo.

    -… Rómulo, ¿El gamer y tú son del mismo país?

    -¡Dioses, no, dama sin carisma! La tierra que me concibió viene del mundo nuevo, que por siglos estuvo bajo el yugo de aquellos que neciamente la llamaron suya. Si bien nuestras madres patrias son hermanas en historia, la suya, a diferencia de la mía, es un reino oscuro, aislado de los otros que llama símiles, donde la gente habla en extraños cánticos indescifrables para quienes solo son meros observadores.

    -Deja e’ hablar weas, ¿querí?

    -Creo que entiendo…


    -¡Aish, solo dile a Hot Knight de una vez que le incomoda la voz de Heated Tyrant en tu cabeza! ¡Además deberían tener más cuidado, llevamos a Light y no queremos que vaya incómoda porque se le suben los ánimos!-replicó una vocecita que el chileno no reconocía.

    -Ugh, como detesto a las que son fangirls-bufó Forrest ante la voz. Espera… ¿esa era?...-¿Por qué no te agarras a la perra de una vez y te quitas las ganas?

    -¡NO LE DIGAS PERRA A LA SENORITA LIGHT!

    -¡Pero es una perra!

    -¡Es un dingo, que es diferente! ¡Y-Y no ensucies mi admiración por Light con tus tiradas nsfw, mis sentimientos por ella son totalmente platónicos.

    -Ugh… como me cabrea que siga en negación con eso-
    bufó el dracónico. Menos mal estaba concentrado en el viaje o habría notado el rostro de “mira quién habla” del sudamericano gamer.

    -¡Shhh! ¡Esta mesa es smut free! ¡Ya tuve suficiente con el que hicieron en las termas!

    -¡NO HICIMOS NADA!-gritaron al unísono los gamers de segundo con cierta verguenza, para confusión del resto. Un latigazo de la bufanda del coreano logró hacer que cerraran la boca.

    -¿Nos falta mucho?-inquirió Andrés en cuanto los ánimos se calmaron un poco. El chileno observó el paisaje bajo él. El ambiente parecía… familiar.

    -Ya falta poco-fue el dracónico quien acabó contestando.

    -Entonces prepárense. Lo más probable es que nos esperen-indicó Jihyun, acomodándose la capa que había traído para la visita a Movov.

    [​IMG]


    Como la última vez, el viento y la nieve hacía algo complejo divisar la base, mas no pasó demasiado tiempo hasta que la vieron… o al menos lo que quedaba en pie de ella. Habían claros rastros de agresión al edificio, seguramente gracias a la llegada del grupo que lo mantenía bajo control. Lo extraño, sin embargo, era que no había rastro alguno de los causantes, incluso con Rengnar sobrevolando alrededor, en espera de algún ataque enemigo. No fue hasta algunos minutos después que el dragón decidió bajar a una distancia relativamente segura, dejando a sus pasajeros bajar en el frío terreno rodeado de escombros.

    -Esto es… extraño-se dijo Remi, una vez el grupo completo volvió a tierra firme. Aparte del viento, ningún sonido rompía el ambiente.

    -Eso apesta a trampa-comentó el tercero, haciendo crujir sus nudillos.

    -Si es lo que quieren entonces iremos a su trampa-el coreano dio un paso adelante-. Muévanse.


    Avanzaron en silencio. Nadie parecía siquiera querer respirar demasiado fuerte en caso de ser sorprendidos por alguna clase de movimiento enemigo, y el hecho de que nada sucediese incluso luego de alcanzar la entrada no hacía más que aumentar la tensión. El chileno notó marcas en las paredes que no recordaba haber visto la última vez. Eran signos de lucha, o eso creía.

    De pronto, un leve aullido llamó su atención. Light se había detenido, y sus orejas permanecían levantadas, en estado de alerta.

    -Escucho pasos-susurró-. Acercándose.

    Los demás tardaron un poco a falta de un oído más entrenado, mas luego de algunos segundos lo advertido por la dingo se hizo más claro: efectivamente alguien se acercaba a su posición. La mayoría preparó sus armas, esperando una ofensiva, esperando. Hasta que el dueño de las pisadas se encontraba justo encima.


    Antes de que el resto pudiese hacer algo, los hilos de Fibrous y San Valentín se movieron con rapidez y atraparon al desconocido, haciéndolo caer al suelo. Jihyun y Andrés avanzaron, encontrándose a alguien que trataba de deshacerse del agarre. Sin embargo, no se trataba de nadie incluido en los reportes. De hecho, y a juzgar por las expresiones del resto, nadie parecía tener idea de quién era.


    -¿Quiénes son?-preguntó el chico, luego de dejar de forcejear.

    -Aquí yo hago las preguntas-la bufanda del discapacitado impulsó al captivo hacia él.

    -¿Cómo hiciste eso…?

    -¿Eres sordo o qué?-
    de un movimiento, golpeó al extraño contra la pared-¿Dónde está el resto? ¿Cuál es su idea?

    -¿D-De qué?… no entiendo…

    -¡No te hagas el burro conmigo!-
    advirtió Jihyun, apretando el agarre del otro sujeto-¿¡Dónde está Max!?

    -¿Max?... es… ¿por qué me resulta?...

    -Muévete, bruto-
    Andrés se cruzó y tomó al prisionero del hombro, observándolo fijamente e ignorando la réplica del segundo al trono-¿Quién eres?-preguntó al desconocido, quien lucía extrañado por la pregunta.

    -Yo… soy…-un segundo de silencio-¿Quién… soy?

    -¿Haciendo la Robin, weon?-
    comentó para sí el chileno, mirando a su alrededor. Pero si ese tipo estaba con el enemigo… ¿por qué nadie había venido a ayudarlo? Además, hizo su presencia demasiado obvia como para querer emboscarlos…

    -… No tienes idea-mencionó el tercero, dando la vuelta hacia el resto-. No tiene idea.

    -¿Cómo que no tiene idea?-
    preguntó Rengnar.

    -Su cabeza es una maraña de recuerdos enredados. Ni siquiera él sabe qué son.

    -En otras palabras, tenemos un tipo con amnesia-
    replicó Remi, con una expresión que decía que la situación no le hacía gracia.

    -Si Andrés dice que no está mintiendo podemos asumir que es así-Light parecía concordar con la declaración del número menor-. Además, no escucho a nadie en las cercanías-la expresión del desmemoriado se centró en su persona… digo… ¿animal?-¿Pasa algo, niño?

    -… ¿Puedes hablar?

    -…


    El coreano chasqueó la lengua.

    -Solo mátenlo o déjenlo tirado entonces-comentó, fijando la vista en los alrededores. Habían algunas bifurcaciones, mas la mayoría bloqueadas por escombros.

    -¡U-Un momento! ¡No pueden-!

    -¡Esperad, oh demonio de los hilos!-
    la voz del caballero de brillante armadura se alzó a pesar de la advertencia de su compañera, y de paso ganándose una expresión poco amistosa del aludido-¿Qué clase de caballeros somos si dejamos a nuestro lado inocentes sin aliento? ¿No está ahora el Arcángel de Durkheim poniendo su espíritu al frente en pos de la protección de los inocentes? ¿Quiénes somos, entonces, para negar su deseo y abandonar a Fortuna a las almas en desgracia? ¿No es acaso imprudencia dejar a los débiles en manos de aquella que brilla sobre la luna llena, Heraldo de la muerte? ¿No es nuestro trabajo mermar las filas de sus fieles en lugar de aumentarlas? ¡Pues considerad, ya, que nuestra mano ha de ser firme, pero también gentil con quienes deberían recibir gentileza! ¿Cómo más, podríamos-

    El discurso del gallardo se detuvo en cuanto una bufanda golpeó la pared junto a éste con fuerza tal que dejó una grieta, y al hidalgo silente.

    -Te lo diré de forma que tu cerebro pueda procesar. No. Es. Nuestro. Problema. Llevarlo podría incluso perjudicarnos. No voy a admitir un elemento inestable más, ya tengo suficiente con ustedes. Además, no es nadie que merezca algo de esfuerzo en rescate.

    -De hecho, si lo es.


    Reiji alzó la voz. Había estado checando algo en su brazalete.

    -Hice el reporte a la central. Tiene un expediente y una orden de búsqueda.

    Los presentes pestañearon un par de veces, algo incrédulos. La mayoría se dirigió hacia donde estaba el nipón. Efectivamente había una foto del amnésico con algo de información adjunta.

    -Ettein Romun, asocial. Es capaz de borrar su existencia de la mente de otros. Perdido en acción durante una misión en Movov City.

    El mismo coreano revisó su brazalete con una sonrisa distorsionada. Parecía estar en busca de algo, y a juzgar por cómo sus ojos se oscurecieron de pronto, lo encontró. Sin aviso, agarró al asocial aún atado y se lo lanzó al caballero.

    -Está bajo su responsabilidad-dijo-. Responderán por lo que sea pase con él-dicho eso, prosiguió por los maltrechos pasillos del lugar. Los demás no tardaron en seguirlo. El asocial, seguramente todavía confundido, musitó algo para si, antes de fijar la vista en alguien en particular. El deprimido del grupo, que hasta entonces se había mantenido al final, al margen de lo que ocurría.

    -…

    -…Tú…

    -… ¿Acaso?... ¿me conoces?

    -Yo…-
    Gild parecía querer decir algo, mas acabó haciendo un gesto de negación-No. Lo siento.

    -…


    El grupo prosiguió por los pasillos a medio derrumbar hasta llegar a una habitación con varias puertas que el chileno reconoció de antes… aunque puertas no quedasen mucho, sino que buena parte estaba derrumbada, formando una especie de túnel entre las paredes que evidenciaba que algo grande y pesado había pasado por esa área. La Blitzkrieg siguió el rastro, aún extrañados por no encontrarse enemigo alguno que intentase detenerlos.

    Franco no pudo evitar sentir que de pronto se encontraría con una ola de refuerzos como en Serene’s Forest versión Lunatic.

    -Entonces, Ettein, ¿no? Curioso nombre-Andrés comentaba al asocial sin memoria, aún atado, pero menos hostil que antes. El aludido fijó la mirada al suelo.

    -… Es raro sentir que tu propio nombre te es desconocido…-musitó para sí, aunque los demás pudieron escucharlo.

    -Quizá sea mejor así-replicó el tercero-. Hay cosas que sería mejor no recordar.

    -…

    -¿Tu nombre y labor no mueven algo en la infinidad del mar de tu subconsciente?-
    ahora Rómulo era quien le hablaba-¿Qué tal el nombre del Amo de los Ciclos, Mario, cuyo alero te aguarda?

    -…No…-
    comentó el atado, aún confuso-¿Debería?...

    -¡Todo asocial conoce el nombre de su señor! Inolvidables las puertas a ilusiones de terror y abismos hacia la locura, pero si bien sus escabrosos inicios en la Frank Academy dejaron su marca, hasta esta guerra ha servido fielmente a nuestro señor Lionel.

    -Frank… Academy…-
    musitó el asocial, como si algo llamase su atención sobre aquello.

    -¿Sabes lo que es la Frank Academy?-inquirió Andrés.

    -No… pero me suena familiar por alguna razón…-dijo, notando que un agujero en el techo dejaba entrar un haz de luz. Por alguna razón, se quedó embobado viéndolo, como si fuese una polilla.

    Y hablando de gente embobada, había alguien más que no dejaba de mirar a aquel extraño muchacho. Rengnar mantenía un ojo sobre él todo el tiempo.


    -¿Pasa algo, Ren?-preguntó el chileno a su compañero. Tuvo que llamarlo otra vez para hacerlo reaccionar.

    -¿Ah? ¡C-Claro que no!

    -No dejabai’ de mirar al gil raro ese.

    -¿Yo? ¡P-Para nada!

    -… ¿Es tu tipo?

    -¿¡Quieres que te de una patada!? ¡Y-Y no es eso! E-Es solo que… se me hace conocido…

    -No me digai que te recuerda a Max. La última vez que noh encontramos con alguien que te recordaba a Max quedó la cagá.

    -¡E-Eso fue culpa de ustedes! ¡Esto es distinto!


    -¡Vamos, Salamander, muévete! Sé que tu carisma está bajo, pero si tiramos sobre 10 podría aplicar persuasión en él. ¡Hasta podría darnos su espada!

    -Oh si, estoy seguro que al dragoncito le gustaría su “espada”.

    -¡S-Silencio, Tyrant! ¡Ya te dije que nada de smut en esta mesa! ¡Además hablamos de un ítem mágico! ¡+5 a destreza y fuerza! ¡+5!


    Los gamers se miraron con algo de molestia. Escuchar sus armas no era algo muy agradable cuando se la pasaban discutiendo estupideces.

    -… ¿Hm? ¿Señorita Light?

    La voz de Remi llamó la atención hacia la dingo, que una vez más estaba con las orejas en punta.

    -… ¿Otro enemigo?-preguntó Andrés, mirando a su alrededor.

    -… No-corrigió Light. Sus ojos brillaban con un cierto tono de tristeza-. Solo…




    Era débil, pero poco a poco la gente pudo notarlo. El sonido de un piano, apenas distinguible, pero cuyo eco aun así llegaba hacia ellos. Rengnar cayó silente, sus manos temblaban como si estuviese ante una revelación divina, y su mirada tenía el mismo resplandor que Light. La mayoría de los presentes, de una u otra forma, parecían ser tocados por el piano cuya intensidad no aumentaba ni parecía ejercer influencia alguna. Solo… seguía sonando.

    -¿Qué es?...-mirando a su alrededor, solo él, Reiji y la armería parecían tan extrañados como él de la reacción del resto del grupo. De pronto, alguien se abrió paso entre ellos. Era Ettein, que observaba a un punto en el vacío como si lo estuviesen llamando.

    -Conozco… conozco ese… sonido…

    El avanzar cada vez más aprisa del asocial pareció tener la fortuna de despertar a los demás del trance. Rengnar no tardó en seguirlo con Light detrás en cuanto inició a correr, y el resto se vio forzado a seguirlos.

    -Sé que lo conozco… lo sé… es… él es… me está… llamando…

    -¡Espera!

    -Tú eres… ¿quién eres?... ¿Por qué esta música duele…?


    El atado se abrió paso por una puerta, acabando en un cruce de pasillos. El piano podía escucharse con un poco más de claridad desde allí. No se detuvo hasta que de pronto frenó y cayó al suelo, gritando.

    -¡Ahhh!

    -¡Ettein! ¿Qué está pasando?

    -¡Gaaah!... ¡Mi cabeza…! ¿Por qué…?

    -¡A-Algo le pasa!-
    replicó Rengnar al resto, mientras el asocial sostenía su cabeza entre sus manos, agobiado por un extraño dolor.

    -¿Qué es lo que está-?-Andrés se le acercó, mas en cuanto quiso darle la mano frenó de golpe, como si sintiese algo horrible de pronto-E-Esto…

    -¿¡Qué le está pasando!?

    -Recuerdos… van y vienen… son un caos de entropía y…-
    la mano del número dos tembló, y de pronto desvió la vista hacia un pasillo, musitando algo.

    -Tú…

    Rengnar quiso pedirle más explicaciones al otro, mas su mano fue sujetada por Ettein, con la cara aun apuntando al suelo.

    -¡TODOS FUE-!

    Antes de que la advertencia llegase, lo que sonó como varios estallidos llenaron el área de gas. Franco pudo sentir un aroma dulce invadir sus fosas nasales, y una horrible sensación de hormigueo y calor que entraba por éstas. Sin pensarlo, agarró a Rengnar del brazo e hizo esfuerzos para alejarse, mas entonces notó que desde el techo comenzaban a caer una horda de ciempiés. No fue hasta que una súbita ráfaga provocada por el movimiento de los hilos de Jihyun y Andrés despejó un poco el área que logró ver que se encontraban rodeados por los insectos.

    Entonces un gutural sonido retumbó a su alrededor, y segundos más tarde el techo comenzó a caerles encima. Del agujero abierto un enorme ciempiés abrió la boca, amenazando a los presentes que apenas pudieron maniobrar entre el humo y los escombros antes de que el monstruo exhalara fuego que-

    -¡Abajo!


    [*****]




    -Ah… hah… hah…

    “Genie y Jormun ya está en movimiento. ¿Estás bien, Seth?”

    -S-Sí… solo… necesito un minuto…

    “Por favor ten cuidado, aún no logro ver si alguien sobrevivió al ataque.”

    -E-Está bien… yo-

    “¡WAHAHAHAHAHAHAHAHA!”

    -…

    “Kan, ¿Por dónde se fue Genie?”

    “Ah… no se… ¡Ah, ya! ¡Un pasillo!”

    -E-Está bien, Max. Me reuniré con ella pronto, lo prometo.

    “¿Estarás bien?”

    -Sí. De hecho, ya estoy mejor.

    “Muy bien. Reporta cualquier anormalidad, por favor.”

    -Uh huh.

    Seth dejó a un lado el aparatito que tenía en su oreja, el cual le había dado Max en lo que esperaba que los intrusos llegasen a su posición. El plan había tenido éxito, los cazadores se habían vuelto presa y seguramente alguno había caído por Jormun o sus crías.

    Probablemente él también estaría muerto.


    -…No. No lo está.

    En cuanto logró ver a Genie llegar, y aprovechando la distracción de Max, el deprimido de sexo ambiguo comenzó el proceso de traspaso de memorias. Era algo complejo, habían muchas vertientes qué considerar, particularmente el funcionamiento del cerebro del receptor y las conexiones neuronales del mismo. Por eso no le gustaba traspasar el dolor a otros, habían muchas variables qué considerar, ya que un organismo nunca es exactamente igual a otro, y lo que para él podía ser una herida profunda, para alguien con una piel más gruesa podía no serlo tanto. Si no fuera porque conocía a Genie perfectamente al haber sido uno con ella, quizá el proceso de quitar y devolver sus memorias habría sido peor.

    Alguien, sin embargo, se dio cuenta que estaba usando su poder. Aunque había sido tarde. Por algunos segundos lo miró. Sabía qué expresión tenía tras esa máscara, no necesitabas ser adivino para ello. Pero si le descolocó un poco escuchar que le llamara por su nombre.

    “Seth… tú eres…”

    Le había dicho a Genie que lo conocía. Y sí, así era. Pero quizá… había algo más que simple familiaridad que había omitido.




    El final del segundo año llegaba, y sinceramente Seth no estaba seguro de cómo había sobrevivido hasta ahora. Descubrir toda una labor oculta en su escuela había sido el principio de muchas cosas. Había aprendido también mucho sobre el dolor y su propia conciencia. Y aun así, su habilidad se sentía… extraña. Como si no la mereciera.

    Perdido en sus pensamientos, no fue hasta que se halló a la salida de la escuela que notó algo. Una sombra familiar que corrió hacia un lugar oscuro. Por algún motivo acabó siguiéndola. Al acercarse, escuchó lágrimas.

    Reconocía a aquel individuo. Era uno de sus compañeros, un impopular como él que nunca hablaba con nadie que no fuera ese argentino con la peor suerte que había visto. Había pasado muchas incursiones a su lado, mas su actitud asocial y su propia forma de ser no les había permitido establecer una conversación que fuese más allá de monosílabos y saludos.

    Al menos, hasta que el chico alzó la vista y lo miró.

    No estaba seguro de si debía marcharse o no. El chico se quitó los anteojos y limpió la cara, forzando una sonrisa.

    -Ahaha… Hola, Seth. No te había visto-dijo, tratando de sonar natural. El deprimido no estaba seguro de qué hacer, así que recurrió a la frase que se había vuelto costumbre para él.

    -… ¿Estás bien?

    -¿Yo? ¡C-Claro! ¿Por qué la pregunta?-
    dijo con una muy falsa calma.

    -Estabas…

    -¿Qué, esto?-
    replicó, mostrando las mangas de su chaleco-Y-Ya sabes, cuando llego al final de un juego me pongo sentimental, es eso.

    -De hecho… no sé de qué estás hablando.

    -…


    La situación se sentía algo patética, pero no quería hacerlo sentir peor.

    -… Si es algo que puedo curar, podría-

    -N-No, en serio, gracias. Además, ya me siento suficientemente mal cuando tiene que “curarme” ahí dentro.

    -…


    Silencio. El chico mantenía la vista en el suelo. Era más de lo que le había escuchado en dos años de clases juntos. Distraído con ese pensamiento, no notó que el otro se había acercado, con la cabeza apoyada en las rodillas que abrazaba.

    -Uhm… ¿Puedes… puedes hablarme de algo? ¿Lo que sea?

    Seguía escondiendo la mirada. Pero no quería indagar en eso.

    -Lo siento, no sé si tenga mucho de que…

    -N-No importa de qué. Solo… solo necesito escuchar algo más que… a mi cabeza…


    No estaba seguro de qué hacer. Normalmente, cuando veía a alguien sufriendo, era cuestión de usar su arma y librarlo del dolor. Pero aquí, donde solo podía ofrecer palabras, ¿qué es lo que le quedaba por hacer?

    -… ¿Qué tal… sobre Dios? Lo siento, pero no se me ocurren muchas cosas.

    El chico alzó la mirada y le dedicó una sonrisa triste. Pero al menos ésta era más honesta que las anteriores.

    -Eso… eso está bien… gracias…



    Seth sacudió su cabeza un segundo. No tenía tiempo para distraerse, había algo que debía hacer. Genie seguramente estaría cerca y… quizá incluso con él.



    [*****]




    Mientras tanto, en otro lado, alguien corría tirado del brazo por Ettein. Aunque ahora lucía completamente diferente. Su cuerpo se había vuelto más pequeño y curvilíneo, su cabello había crecido. Y una característica marca había aparecido en su rostro. Gild le observaba con una mezcla de emociones difíciles de esclarecer. ¿Qué debía sentir al ver a su antigua vicepresidenta? ¿Aquella que siempre le había tratado con cariño? ¿Y que acabó destruida a manos de su propia arma?

    -Entonces… la voz que escuché… si era Ninfa…-dijo. La muchacha se detuvo y le dedicó una sonrisa.

    -Gracias por no delatarnos, guapote. Sabía que podía contar contigo.

    -Genie…-
    la voz se le quebró al decir su nombre, y sus ojos comenzaban a humedecerse. Quería decir y hacer tantas cosas, abrazarla, arrodillarse ante ella y suplicar, alejarse y correr. Al final fue ella quien dio el primer paso y lo atrajo hacia ella, presionándolo contra su pecho con fuerza. Se sentía… fría… pero aquí, y ahora. Ese aroma era inconfundible.

    -Me alegra verte, galán-la deprimida tomó algo de distancia para luego darle un beso en la boca. El confundido rubio permaneció congelado un momento, para luego tomar algo de distancia-. Hehehe, tan tímido como siempre, ¿no?

    -G-Genie, por favor, yo… y-yo…

    -Shhh. Estarás bien. Por ahora vamos. Sé que Seth se va a alegrar un montón de verte, y Max también.

    -Genie…-
    el hermoso rubio trató de poner en orden sus pensamientos cuando un ruido sordo interrumpió el momento. Un disparo, seguido de una maldición en una lengua extraña. Antes de poder reaccionar, el deprimido se vio llevado del brazo por su compañera, emprendiendo la huida una vez más.



    [*****]




    Andrés corrió cuanto pudo. El calor era casi insoportable, más no podía darse el lujo de detenerse. No con un insecto que cubría el pasillo entero tras él. San Valentín se movía a su alrededor, tratando de enredarlo, mas la criatura rompía los hilos que intentaban contenerlo, y dentro de su cabeza no habían sentimiento que pudiese usar en su contra. El gamer dobló un pasillo, creando un muro de hilos que le ganó preciosos segundos de ventaja, mas no detuvo completamente al monstruo. Miró a su alrededor notando pequeñas estructuras de vidrio que brillaban en las esquinas de los pasillos. Rápidamente lanzó algunos hilos hacia ellas y las arrancó, lanzándolas hacia la criatura que apenas se vio detenida. Dejó salir una maldición en voz baja, intentando pensar en qué hacer, cuando recordó un comentario de la reunión. Se detuvo de golpe, dando la vuelta hacia su perseguidor. Con un rápido movimiento formó lo que parecía un espadón de hilos que hizo caer sobre el monstruo, clavándolo sobre sus ojos. Una vez dentro, los hilos se deshicieron y volaron en todas direcciones, destrozando el cerebro de la criatura que se detuvo, gritando de dolor. Eso le dio tiempo suficiente como para buscar algún sitio más angosto y esperar. El ciempiés seguía activo, pero por lo menos ya no tenía los medios para detectarlo, por lo que siguió por otra dirección. Solo entonces el gamer pudo respirar con un poco más de calma.


    Andrés maldijo por el puto calor que sentía y el hormigueo que se acumulaba en su entrepierna. Maldijo que aquella cosa seguramente solo era una cría y que la versión original aún seguía por ahí, cazándolos. Maldijo que durante la emboscada hubiesen tomado direcciones diferentes, pero le consolaba sentir que aún estaban ahí, en algún lado. Seguía con vida, lo sentía. O al menos es lo que quería creer.

    Y maldijo no haber visto venir algo así. No sabía que Seth tenía el potencial de traspasar recuerdos a otros. Y creía que sabía más de él que el resto. Irónico.

    -Seth…

    -Martyr…




    Luego de esa vez que lo encontró llorando, ese día que comprendió que el vínculo entre Cris y Francisca era algo que nunca podría romper, comenzó a volverse costumbre hablar de Dios con Seth. Su familia era bastante devota, por lo que el tema era usual en su casa, mas nunca le había puesto demasiada atención al tópico de la religión. Pero las cosas que decía Seth al respecto resultaban interesantes. Y sus charlas lo hacían pensar. Eran, en palabras de Cris, “sus filosofazos locos”.

    -¿Por qué Dios permite el sufrimiento, Seth?-decidió preguntar una vez. Era un tema que siempre le había resultado confuso.

    -¿Por qué la pregunta?

    -… Es solo que… mamá siempre dice que Dios es amor. Y eso es cierto, ¿verdad? Dios nos ama.

    -Sí. Incluso siendo imperfectos y rebeldes, nunca dejó de amarnos.

    -¿Entonces? ¿Por qué este mundo es como es? Luego de ver lo que le ha hecho a la mente de tantas personas, es… difícil comprender. He escuchado varias veces que todo pasa por algo, y que hay un plan tras de todo pero… no logro comprender cómo el sufrimiento es parte del plan de Dios…


    Por San Valentín había ganado un don. El don de comprender a otros. Pero también era una maldición. Una que le revelaba las cosas más perturbadoras y horribles del hombre. Y lo que veía a veces le hacía dudar de esa creencia del amor divino. Y de sí mismo. Porque hasta ahora siempre se había dicho que Dios era amor.

    -… Es porque este mundo no está en sus manos.

    -¿No?-
    preguntó él confundido. La mirada de Seth se perdió en el cielo.

    -No desde el día en que caímos en pecado. Satanás gobierna este mundo, y nosotros somos parte de su reino. Porque desde el día en que desobedecimos a Dios, fuimos expulsados de su gloria y su protección.

    -Entonces… ¿La razón por la que sufrimos es porque él no está aquí?


    El deprimido volteó hacia su persona, dedicándole una sonrisa.

    -Puedes verlo de ese modo, aunque… no creo que se haya ido completamente, o estaríamos realmente perdidos. Es solo que… hay un abismo muy grande que nos separa de él. Un abismo que hicimos nosotros mismos en nuestra negligencia.

    -… Básicamente sufrimos porque es nuestra culpa.

    -Es posible verlo de ese modo.

    -Pero si es así… ¿Qué hay de quienes no han vivido lo suficiente como para pecar? ¿O los que le siguen con fervor y aun así viven cosas horribles? O… o los que mueren por los errores de otros, sin merecerlo-
    preguntó, pensando en muchas cosas que había visto. En eso que generó esa pregunta en primer lugar.

    -… Andrés… creo… que nadie es realmente…

    -¿Culpable?

    -Inocente.

    -…

    -El solo hecho de ser humanos nos hace inclinarnos al pecado. Llevamos a cuestas la marca de nuestros padres. Y éstos de los suyos, hasta los primeros hombres.

    -¿El pecado original?-
    había escuchado esa historia. El mal que lo inició todo.

    -Por ellos nunca seremos inocentes. Porque somos descendencia maldita por nuestra propia insensatez.

    -… Entonces, el sufrimiento es nuestro…

    -…Legado.



    Legado… era una palabra bonita, ¿no? La gente lo ve como aquello que los que vinieron antes que ti dejaron para guiar tus pasos hacia el futuro. Pero para alguien como Andrés era más que eso. Una maraña de entropía, conexiones con personas que jamás conociste ni conocerás, tantas que es imposible de desenredar y romper. Una carga horrible hecha de una cadena de errores sin principio ni final.

    Pero no podía dejarse llevar por la nostalgia, aunque su mente estuviese sobrecargada de la estimulación de las feromonas. Tragando saliva, se levantó, intentando hacer el menor ruido posible.

    -Algo viene. Atento.


    Asintiendo ante la advertencia de su arma, el número agudizó el oído. Escuchaba pasos cuidadosos en su dirección. Aguantando la respiración por un momento, rodeó su puño de hilos y esperó hasta que las pisadas se encontrasen lo suficientemente cerca. Y entonces salto, siendo recibido por un golpe que bloqueó el propio, encontrándose unos ojos rasgados fijos en los suyos.

    Era Jihyun.

    Y de pronto deseaba haberse quedado en el rincón, porque el calor y el hormigueo se hicieron diez veces peores.

    El asiático, sin decir nada, lo acorraló con sus brazos contra la pared. Lucía sonrojado y sudaba. Su respiración se notaba agitada. Y cuando la vista de Andrés bajó un poco, notó otro no ignorable detalle.

    Tenía una erección. Y de hecho, él también.

    -Esto-

    -Es culpa de esa maldita deprimida, nada más-advirtió el coreano, que luchaba para contener el impulso de lanzarse sobre el gamer y devorarlo figurativamente hablando. La mezcla del deseo que de pronto tenía por él y el total odio hacia su persona era tan contradictorio que, de no ser por su fuerza de voluntad, tal vez hasta habría vomitado. El gamer pareció notar aquello, y una sonrisa se dibujó en sus labios.

    -¿Mucha presión, señor coreano?

    -Cállate, bastardo.

    -¿O?-
    el rostro de Andrés se acercó peligrosamente al del asiático, sus labios separados por centímetros. Aquellas feromonas estaban arruinando su juicio.

    -Quieres que te rompa la cara, ¿verdad?

    -Solo trato de ser un buen aliado, Jihyun-
    replicó con burla el colombiano-. Voto por una tegua para sacarnos esto del sistema-ofreció. Siendo sinceros, era la forma más rápida de acabar con esto y continuar con la búsqueda. Ya estaba harto de todas esas malditas sensaciones.

    -Voy a matarte luego de esto.

    -Hablas más que npc de tutorial.

    -Cierra el pico de una vez.


    El asiático lo agarró de la ropa y atrajo hacia sí para besarlo… no, comerle la boca, morderla con violencia, y asaltara con su lengua, caliente al igual que la del gamer que rápidamente dejó de contenerse y lo atrajo hacia el rincón donde se había escondido antes. Ambos se frotaban contra el otro, desesperados por algo de alivio y contacto con la forzada fuente de su deseo. Las manos del número desordenaban la ropa del coreano mientras hilos rojos recorrían ansiosos el pecho y los pezones de éste. Las fibras de la bufanda hicieron lo propio con el cuello del gamer, presionándolo levemente y sacándole un jadeo que se perdió dentro de la boca del discapacitado.

    Se atraían el uno al otro, ya sea con sus armas, o enredando sus piernas, o presionando sus bocas con fuerza o enredando lenguas violentamente. Ambos maldijeron a las feromonas por hacer que esto se sintiese tan bien y desearan aún más unión, aunque no hubiese tiempo para algo más de preparación ni romanticismo.

    No es como si quisiesen lo último, a decir verdad.

    Fue Jihyun el primero que llevó una mano a su entrepierna, bajando la cremallera para descubrir su erección, y usando la otra para hacer que el número la tocara. Éste rió sin separar el beso, fijando sus ojos en los del otro, brillantes de hambre y disgusto.

    Comenzó a masturbarlo con movimientos lentos, dejando que la yema de sus dedos se deslizase por su largo y logrando que el otro le mordiera la boca por la impaciencia. Rápidamente, el asiático metió su mano dentro del pantalón del otro para devolverle el favor, provocando que Andrés se alejase y rompiese el beso, jadeante por el estímulo. El discapacitado usó la oportunidad para atacar al cuello del otro, dándole varias mordidas a medida que bajaba hasta su clavícula, asegurándose de hacerlo con fuerza cada vez. Lejos de molestarlo, el gamer parecía disfrutar de aquel trato rudo.

    En cuanto los miembros de ambos se rozaron, ambos adolescentes sintieron un espasmo recorrer sus cuerpos. La mano del asiático alejó a la de su aliado temporal, tomando a ambos y acelerando el ritmo, sacándole a ambos algunos gemidos en el proceso. Las manos libres del sudamericano aprovecharon de recorrer el abdomen y pecho del otro, subiendo hasta acariciar su cuello y tomarse un segundo para ver sus reacciones. Si tan solo tuviese una cámara…

    -Estás sufriendo, ¿eh?

    -Dije que cerraras la boca…

    -Juraría que te gusta… hgn…

    -No digas idioteces… ah…

    -Hah… cierto… necesitaría… diez kilos… y tostarme la piel… para eso…

    -En serio… voy a matarte…


    Andrés se acercó al cuello del asiático y le devolvió el favor, dándole algunas mordidas desde la base, y subiendo por su mentón para luego enfrascarse en otro beso poco decoroso, al punto que la saliva de ambos caía de sus bocas. El discapacitado aceleró el ritmo de su mano mientras la otra se deslizaba por el trasero del sudamericano, apretándolo para luego darle algunas nalgadas que le sacaron uno que otro gemido.

    -Maldita puta…-musitó Jihyun entre besos. Ninguno se dejaba mucho espacio para distanciarse, cada roce era delicioso, incluso si lo detestaban. Todo su cuerpo se había vuelto tan sensible que incluso el calor que generaban se sentía delicioso. Sus cabezas nubladas por las feromonas solo pensaban en devorar al otro, poseerlo, volverse uno con él y fundirse en ese maldito calor que se hizo cada vez mayor hasta que ambos se corrieron en un espasmo que pareció hacerlos uno por los breves segundos que duró el clímax.

    Cayeron sobre el hombro del otro, jadeantes y cansados. Todavía se sentían calientes y el hormigueo seguía ahí, pero era mucho más controlable que antes. No fue hasta que Jihyun lo lanzó contra la pared, limpiando su mano en la muralla, que Andrés recuperó el sentido.

    Ambos se arreglaron en silencio, sin mirar al otro. Y una vez listos, salieron del rincón para buscar al resto.

    -Di algo sobre esto y me encargaré de que quieras morir.

    -Shhh, deja de llorar niño rudo, no le diré nada a tu husbando Adrien.

    -…

    -El tipo falso está por aquí-
    indicó el gamer hacia un pasillo.

    -Lo sé.

    -… ¿Cuándo pusiste uno de tus hilos en su ropa?

    -Cuando lo arrinconé contra la pared. ¿Y tú?

    -Cuando busqué sus recuerdos.


    Sin decir mucho más, el par se movió tan rápido como les era posible.



    [*****]



    -¡Abajo!

    Un extraño movimiento hizo que el gamer cayera al suelo, y luego fuese cubierto de las llamas por un trozo del suelo que se alzó en cuanto el caballero lo tocó, cubriendo a ambos del fuego. Aún tenía agarrado del brazo a Rengnar, quien no parecía reaccionar demasiado. Los ciempiés del techo trataron de caer sobre el par, mas un láser barrió con toda la camada, y de paso dio una abertura para que alguien más se acercase a alguno de los escombros.

    -Hay tierra aquí…-se dijo, reformándolos en una catapulta que disparó hacia el enorme insecto, deteniéndolo un momento, Franco aprovechó la oportunidad para tirar de su compañero y correr hacia el pasillo más cercano, aprovechando la apertura. Sentía pasos tras él, así que no se detuvo hasta que el peso de su compañero cedió, cayéndole encima.

    -¡Rengnar, por la cresta, no te-!-fue entonces que lo notó. El peso no era el de un hombre común. De hecho, la figura sobre él… no era la de un hombre.

    [​IMG]

    Instintivamente su cuerpo lo empujó a un lado, alejándose y apuntando contra la caída. Fue entonces que la armería llegó hacia su posición… o eso creía por el tipo… ahora tipa… de la armadura.

    [​IMG]

    -¿Qué haceis, dama de la oscuridad? ¿Por qué alzais vuestra arma contra tu hermano? ¿O la trampa del enemigo afectó también vuestro juicio?

    -¿Dama?...-
    recién entonces Franco notó que su voz sonaba más aguda. Tras un momento de inspección notó que su cuerpo había cambiado también-No… no… ¡NO DE NUEVO, POR LA CRESTA!

    -Deja de quejarte, tenemos que hacer algo-replicó el chico… que supuso era la otra otaku. Llevaba a la dingo entre sus brazos, quien no parecía estar consciente-. Señorita Light…

    [​IMG]

    El chileno, al ver el estado de la canina y de su compañero, regresó del shock. Rápidamente se arrodilló frente a Rengnar, tratando de escuchar su respiración. Ahí estaba, menos mal.

    -Ren… Ren, weon, despierta…

    -Tampoco la señorita Light reacciona… ¿qué está pasando?

    -Debe ser el efecto de las feromonas-
    mencionó Reiji, quien también había sido afectado por el cambio de sexo-. Aunque no entiendo por qué a nosotros no…

    -P-Pero va a estar bien, ¿cierto?-
    preguntó el chileno, sintiendo que su cuerpo iniciaba a temblar-D-Digo, lo están, ¿cierto? N-no les dio la wea del coma o-

    -Si fuera así ya estarían muertos. Lo más probable es que hayan sido inducidos al sueño.

    -¿Pero por qué solo ellos?-
    preguntó Remi, fijando la vista en la dingo que seguía sin reaccionar.

    -Rengnar estaba más cerca de Ettein, y los cánidos son más sensibles a los olores, tal vez sea por eso. Por ahora…-el nipón intentó hacer algo con su brazalete, pero a juzgar por su expresión algo no andaba bien-la señal…

    -¿Qué pasa?-
    preguntó el gamer, observando alrededor. Andrés, el coreano y Gild no estaban con ellos.

    -La comunicación está… bloqueada… algo interfiere con el sistema.

    .Podemos ver eso mas tarde, necesitamos movernos-
    indicó Remi con un tono bastante masculino.

    -¡Venid, entonces!-Rómulo ofreció una mano a la chilena con Rengnar, a quien intentaba levantar aunque le costaba un poco, su cuerpo se sentía raro. Al final, dejó que fuera la caballero quien llevase a la dormida dracónica en su espalda. Y entonces iniciaron a moverse.

    No tardaron mucho en encontrar obstáculos en su camino; los ciempiés iniciaron a surgir desde los pasillos y paredes. Franco disparaba a las criaturas que se acercaban demasiado, cubriendo al nipón en lo que cargaba su láser y abría camino. La retaguardia era cubierta por Remi, quien se aprovechaba de los escombros para levantar murallas que bloqueasen a los insectos o de pleno aplastar a cualquier bicho, y Rómulo, incluso con solo una mano libre, retiraba pedazos de su armadura que volvía espadas o cuchillos y con ellos arremetía contra cualquier criatura que quisiera caerles del techo o tomarlos por sorpresa. A este ritmo continuaron hasta que el chileno divisó a alguien en la distancia. Tenía las ropas del “asocial”, pero lucía una apariencia femenina. No tardó en apuntarle y disparar, aunque la bala falló ante un temblor de su mano, advirtiendo al enemigo de su presencia.

    -¡Ven pa’ acá, shushatumare!-replicó la chilena, notando que a quien perseguía no iba sola. De hecho, su acompañante era alguien bastante familiar-Espera… qué cresta…



    [*****]



    -… Enterado. Genie, procede como dijimos. Igual tú, Seth.

    -… Maaaaax…

    -Creo que es hora de actuar. Kan. Busca a Seth y eviten que Andrés y Jihyun alcancen a los suyos.

    -¡Al fin algo de acción!-
    saltó la discapacitada-Será divertido reunirme con mi viejo jefe…. ¿Pero tú qué harás?-preguntó la chica, inclinando la cabeza. El discapacitado y caníbal esbozó una sonrisa mientras dejaba a su pequeña sobre una silla, colocándole encima su chaqueta.

    -¿Qué no es obvio? Reunirme con mi vieja compañera.



    [*****]



    El grupo continuó la persecución. La deprimida se movía con rapidez, al punto de que casi la perdían por momentos, hasta que de pronto dobló la esquina y el sonido de una puerta abrirse y cerrarse resonó por los pasillos. Los chicos de segundo no perdieron el tiempo y rápidamente le siguieron el rastro, llegando a un amplio cuarto que Franco reconoció como la habitación donde tuvieron que pelear contra Aracely. Allí, una chica con ropas holgadas y un tatuaje en el rostro los esperaba con Gild a su lado. Por la foto del informe, Franco la identificó como Genie, la deprimida de las feromonas.

    -Vaya, insistentes-comentó ésta-. ¿Les gustan sus nuevos cuerpos? Se ven bastante bien.

    -Deja al Gild-
    la chilena apuntó con su mosquete a la deprimida, que se largó a reír.

    -¿Es en serio? ¿Creen que me lo llevé a la fuerza?-la chica se dirigió hacia su compañero de rol-Creen que te llevé a la fuerza. ¿No es gracioso?

    -…


    La expresión del beato no parecía la de alguien que estuviese incómodo por el otro. Después de todo, ¿no era ella una conocida de Gild? Pero… ¿entonces-

    -Nadie me llevó a nada-replicó el hijo de afrodita, con una abrumadora pero beata seriedad-. ¿Por qué asumes que fue así?

    Franco no pudo decir nada contra aquello. Después de todo, ¿No había sido él quien dijo que no quería esto?

    -Huh… qué… demonios…-una voz llamó la atención de caballero. Rengnar estaba volviendo en sí-¿Dónde…? ¡Wah!-rápidamente saltó dela espalda de éste-¿¡P-Por qué me cargabas!? ¿Y dónde estamos? Y…. ¿¡P-POR QUÉ SOY UNA CHICA!?

    Las respuestas de la dracónica recibieron como respuesta una bomba de humo que cubrió a los deprimidos. El resto tomó distancia, intentando alejarse del efecto de éste con cierta dificultad, mas fueron detenidos por un grupo de ciempiés que venían por la puerta. Rómulo cubrió rápidamente a su compañero, que notó que Light también estaba volviendo en sí y se arrodillo para ayudarla, recibiendo ayuda del nerd del grupo que ya había cargado su cañon.

    -¡Ren! ¡Cubre !

    -… ¿Peruanito?

    -¡Muévete, weon!-
    la dracónica terminó asintiendo, uniéndose al frente con su aliento de fuego y garras, ya que los malditos insectos parecían no tener fin. El chileno rápidamente debió hacer uso de su vestigio para evitar una nueva bomba de humo de Genie, para luego hacerlo desparecer y disparar en su dirección mientras se alejaba. Varias balas volaron fuera de foco, mas las que apuntaron bien fueron cubiertas prontamente por la doncella de hierro del hermoso deprimido justo a tiempo.


    -…

    -Weon, ¿es en serio?-
    preguntó Franco, aun apuntando con su arma. Maldita sea…

    -No voy a dejar… no voy a dejar que los míos mueran otra vez. Estoy cansado de sigan esta maldita locura solo porque creen saber algo sobre Diamond. ¡Ninguno de ustedes sabe nada sobre ella o sobre los deprimidos! ¡A nadie de ustedes les importa lo que pase con nosotros!

    -¡Gild, por la cresta, eso no es cierto!-
    replicó el gamer-¡Somo’ compañeros, por la cresta! ¡Me importai’!

    -Y aun así disparaste ante la primera oportunidad, ¿no?-
    las palabras del beato eran duras. El odio y la frustración acumulados estaban liberándose en una ola de sombras y dolor-. Eres igual que el resto, Franco. No ven en nosotros más que curanderos sin mayor relevancia. Pero cuando una se levanta y dice basta, la demonizan.

    -¡Weon, Diamond está-!


    -¡Así por su culpa!-replicó el rubio con lágrimas en sus ojos-¡Por esta maldita guerra! ¡Y por ustedes por haber permitido que la capturaran! ¡Ni siquiera les importa matar a la única persona que les tendió la mano y quiso ayudarlos sinceramente! ¡Al final del día no hacen más que velar por ustedes sin pensar en nadie más! ¡Son unos monstruos!

    Las palabras dolían. Y las de Gild se clavaban dagas. Eran… era un monstruo. Solo causaba dolor a los demás. Quizá. Pero esa sensación que le producía ver la rabia mezclada con sufrimiento en los claros ojos del deprimido no se iba como Forrest solía justificar. Esa que había visto antes. Esa vez, que él hizo todo por ayudarlos, y Franco respondió con esa misma mezcla.

    -… Gild… lo siento…

    -Dices eso. Pero al final te vale una mierda-
    respondió secamente el rubio-. Todos ustedes son iguales… no hacen más que utilizarnos…

    Eso último dolió. Más de lo que debería. ¿No fue algo así lo que él le dijo a Gild esa vez? ¿No era gracioso que ahora él estuviese reaccionando de la misma forma que el rubio lo hizo esa vez?

    Había un aroma dulce en el aire. Uno que comenzaba a hacer que sus párpados pesaran. Y al parecer no era el único, el resto lucía igualmente abatido por la batalla. Notó que Genie sostenía algo parecido a un incienso encendido, y sonreía.

    Hasta que de pronto un ladrido paralizó a los presentes.


    Un segundo hizo caer a Genie, aturdida por el golpe sonoro. Franco retrocedió al ser jalado por Rengnar antes que un ciempiés le cayera encima. Frente a él, la dingo permanecía quieta.

    -¡Genie!-clamó el rubio a su compañera, mas ésta no respondía. Desesperado, intentó usar su arma, mas bastó un ladrido de Light para hacer que el rubio cayese en lo que parecía un sueño profundo.

    -Ya es suficiente, niño-clamó Light, suspirando.

    Estoy de acuerdo.



    Pasos se escuchaban desde el lado contrario al cuarto. Alguien llegaba con calma, y ante un dulce sonido provocado por él los ciempiés que hasta entonces luchaban erráticamente se coordinaron, rodeando al grupo, mas manteniendo cierta distancia. La dingo no fue la única en reaccionar ante el recién llegado, Rengnar también dio la vuelta, en shock al ver aquella máscara de ciervo que conocía tan bien.

    -Me alegra tanto verte otra vez, Light.

    -… A mi señal, salgan de aquí-dijo el animal a los chicos.

    -P-Pero, señorita Light-

    -No tienen oportunidad contra él solos. Necesitan a Jihyun y Andrés, pronto.

    -… Comprendo-
    Remi asintió. La dingo ladró, y Max respondió con un sonido de flauta. Ambas ondas sonoras colisionaron, empujando hacia atrás tanto a los ciempiés como a los muchachos, quienes se levantaron con dificultad.

    -¡Ya!

    Haciendo caso, el grupo salió corriendo. Franco se llevó a Rengnar casi a la fuerza, y los insectos no tardaron en moverse para perseguirlos. Una vez fuera del cuarto escucharon ese resonar otra vez. Una nota de flauta y un ladrido. Y luego silencio.


    [****]





    Joder, la cosa se pone intensa.

    IceIce tenemos al grupo de segundo genderbendeados y aún afectados por las feromonas de Genie. Kan y Seth ahora mismo están camino a interceptar a Jihyun y Andrés para darle tiempo a Max de hacer su movimiento. Gild ya cayó en modo réquiem por Light, ya te comenté el resto por privado.
    AmakiAmaki El smut es canon (?)
    TaKaTaKa espero le guste.
    Velvet.Velvet. CorventCorvent zXArtemisXzzXArtemisXz AhkilendraAhkilendra vamos chicos que podemos con esto.
     
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  17. TaKa

    TaKa Tadokoro, Takadoro, Takakoro, Totakeke~... (?)

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    - Dime, Max - la dingo se dirigía a su maestro una vez notó que los chicos con quienes se había adentrado a la base Movov habían hecho caso a su sugeren... no, orden, de apartarse de ese lugar, Max simplemente se detuvo una vez escuchó la voz de su mascota.

    - ¿Ha valido la pena? - la voz de la dingo no sonaba realmente juiciosa, simplemente mostraba cierto tono de curiosidad, es más, la pequeña bestia acarició su barbilla con una de sus patas; Max sonrió, como si ya sabía de que estaba hablando.

    - Sí, si he de morir convertido en lo que soy, estaré tranquilo, porque este es el camino que decidí - Light suspiró.

    - Sí, tienes razón, eres de las personas que jamás ve hacia atrás una vez tomada su decisión - una pequeña sonrisa se esbozó en el rostro del ciego, esos chistes oscuros siempre habían sido agradables para él, al contrario de lo que muchos discapacitados podrían reaccionar.

    - Para bien o para mal, yo también soy como tu - la dingo volvió a caminar en dirección a Max, en cuanto éste escuchó sus pasos, este la emuló en sentido contrario, se detuvieron cuando ambos estaban a menos de un metro de distancia

    - Soy una mascota que, una vez tomada una decisión, no se arrepiente, pero... - Light bajó la cabeza, como si su vista se concentrara en los zapatos del humano.

    - ¿Pero? -

    - Siempre seguí tus órdenes, jamás las juzgué ¿sabes por qué? Porque siempre confié en ti, es más, todavía lo hago -

    - Entonces ¿Por qué? -
    Se encargó de preguntar el muchacho conocido como Mefistófeles.

    - Max, me estoy haciendo vieja, bueno, eso ya lo sabías... ya no estoy tanto para los juegos, para experimentar, para bueno... todo, es por eso que yo tengo algo de lo que arrepentirme antes de partir -

    - ¿Y eso tiene que ver conmigo, verdad? -

    - Siempre tuve en mi mente la idea de que lo que hacías era una estupidez... ¡Demonios! Que sigo creyendo que lo es; eres una buena persona, Max, tan buena que decidiste realizar un proyecto tan arriesgado sin involucrarme perfectamente, después de todo, estoy hablando de canibalismo... siempre te apoyé en eso, más ahora creo que más bien debí detenerte -

    - ¿Hmmm? ¿Detenerme porque lo que hacía no era correcto? -

    - No, detenerte porque eres mi dueño, eres mi parte que me complementa, porque eres... Max -
    imágenes de aquellas conversaciones que ambos sostenían aun cuando el proyecto del discapacitado aún no se realizaba pasaron por la mente de ambos, era de cierta forma nostálgico.

    - Pero ya no más - la cabeza de la dingo se levantó y miró hacia arriba, hacia su dueño - he decidido limpiar mi culpa aquí y ahora - retrajo sus piernas antes de dar un impulso y atacar directamente la cabeza de Max quien, al escuchar el tono de voz de Light dio instintivamente un salto hacia atrás, evadiendo completamente su ataque y procedió a sacar su varita de batalla y la esgrimió.

    Dada su incapacidad de ver a su oponente, el sonido era el mejor elemento de batalla para alguien como él, después de todo ¿Qué mejor manera de atacar a alguien que atacando en todo el espacio que lo rodea? Alzó la batuta y ondas discordantes fueron expulsadas en patrones realmente erráticos que seguro nadie los hubiese podido evitar... menos Light, la dingo observaba los patrones como líneas difuminadas las cuales con gran pericia sorteó hasta acortar la distancia de su contrario.

    Las ondas generalmente generarían un sonido en consecuencia de algún impacto, pero al no generar feedback, el ciego sabía que Light venía a por él, varió la melodía a una de mayor tempo, la mascota retrocedió un poco para evitar el impacto, pero Max comenzó a señalar a diferentes puntos desde su posición: bombas de sonido cual cañones eran expulsadas de su batuta, destruyendo todo lo que estaba a su paso, las paredes intentaban contener las explosiones a como podían, pero por sus débiles bases que habían sido afectadas por el cienpiés de Kan, muchas cedían parcialmente.

    Light esquivaba ferozmente aquellos embates que eran intercalados junto con la melodía discordante, en eso Light utilizó sus ágiles movimientos para trepar de estructura en estructura hasta llegar a una pared algo destruida que le sirviera de impulso, más Max era un perro de mar bastante añejo, al escuchar donde su mascota saltaba ya lograda tener idea de su ataque y le recetó una bomba sónica que la hizo ir más allá del techo.

    - Lo lamento, Light, créeme, esto me duele más a mi que a ti... no quisiera hacer esto, más tu quieres detenerme, detener todo lo que he hecho por las personas que amo, sí, me volví una manzana podrida, una oveja rebelde que no sigue al redíl... pero todo tiene un porque, no quería inmiscuirte en mis ideas, porque tu y yo no somos "un discapacitado", somos "Max" y "Light", dos existencias que el destino quiso que nos uniéramos, pero tu tienes un pensar y actuar, yo también - No hubo respuesta tras esas palabras, sin embargo, Max no parecía bajar la guardia, no tardó más de cinco segundos para escuchar aquel poderoso ladrido característico de la dingo dirigirse violentamente hacia Max quien deshizo aquella onda sónicacon un ademán de su arma.

    - Y agradezco que hayas tenido consideración de mi ser, Max, aunque aún no encuentro tu motivación, no, no la motivación que me diste cuando lo discutíamos... quiero la verdadera motivación, la que hace que estés aquí hoy y ahora -

    - Mi motivación, es que esta manzana podrida quería ser la base, no, ser una experiencia más para que otros logren crecer por mi, quería crear un precedente, ser más que solo un discapacitado, quería dejar un legado -

    - Mmmm... -
    la dingo se cruzó de patas como respuesta, Max continuó.

    - Es por eso que quería crear algo para ella, para Durkheim, mi sueño: la sociedad de caníbales -

    - ¿Sabes? -
    respondió algo fastidiada - No tienes que agregar eso de tus sueños y demás, maldición, que de no ser por mi nunca se te hubiese ocurrido la idea y seguramente lo hubieras hecho todo solo y estarías más loco que Adam cuando les hablan sus vestigios - la tensión del combate se había relajado cuando Max soltó una carcajada tras lo que había dicho Light, ciertamente recordaba esos momentos con Adam y podía asegurar que lo que decía era cierto.

    - Tu y yo somos tan parecidos, Light -

    - Eso es porque, a pesar de ser dos existencias diferentes, cada uno forma parte del otro -

    - Mmmm si y no, Light, si y no -

    - No te comprendo, Max... ¿Si y no? -

    - Si tan solo cada uno compartiera parte del otro, lo que estoy haciendo no tendría ningún sentido -

    - ¡Explícate! -
    Demandó en un tono un poco más serio la dingo, había dado un paso hacia delante con autoridad y mostraba ligeramente sus colmillos, era obvio que Max no vería estas expresiones dada su ceguera, pero intuía que así iba a reaccionar.

    - Para un discapacitado, la más grande tristeza que puede tener es perder a su mascota, es perder a aquella amistad que estuvo contigo prácticamente desde que inicia toda esta travesía tan enloquecida como lo es pasar por las academias de Letzenburg, el hecho que las mascotas no sean "generadas" sino "transformadas" para un ambiente tan hostil como los mundos mentales no toman en consideración la vida de cada uno de ustedes, no importa el animal que sea, los discapacitados tenemos una debilidad aun más grande que los demás: nuestras armas son mortales - a Light no le tomó por sorpresa eso, era normal, pero si, si se toma en consideración eso, los discapacitados pueden ser nulificados con facilidad si matan a su mascota, sea la que sea.

    - No fue hasta hace poco que lo noté, hasta cuando mi mente comenzó a pensar en tu edad, Light, fue ahí donde miré que no solo valía la pena enfocar todos mis esfuerzos a dejar un legado como la Sociedad de Caníbales, porque ese legado solo le serviría a Durkheim... yo jamás iba a ganar algo por dejar algo como eso ahí; pero Light, si mis esfuerzos también fueran para ti... no solo le serviría a Durkheim, sino también a mi, desde un punto de vista más íntimo - la dingo se tomó la cabeza, no porque le doliese la cabeza, sino porque no sabía como interpretar toda esa data que le estaba suministrando.

    - ¡Gaaah! Max, no logro comprenderte aun, lo dices todo de una forma tan confusa o críptica -

    - ¿Recuerdas cuando nos conocimos? -
    Light comenzó a hacer memoria, cuando era llevada como mascota hacia un infante Max quien al sentir el pelaje de la mascota no pudo evitar el juguetear con ella a tal punto que ella consideró como dmeasiado, más no le molestó, era un sentimiento bastante agradable, los dias pasaron donde Light y Max tuvieron que aprender a trabajar juntos para que las actividades básicas de este último no fuesen peligrosas para él mismo o para los demás, el afecto entre un niño y su mascota siempre ha sido rápido y fuerte, a tal punto que Light recordó aquella frase que le dio la llave a lo que quería decir su amo.

    ¡Quiero que Light esté siempre conmigo!
    La dingo exhaló aire de sus fauces y miró a Max quien, por breves momentos, logró verle con aquella carita tierna e inocente de sus años pasados.

    - Max, la muerte es inevitable, dime que tu no te volviste tan loco como Diamond -

    - Je... bueno, ella lo hace por el deseo de no perder a nadie, yo solo lo quiero para no perderte, es un sueño infantil y tu lo sabes, todo lo que hago es por eso, para que tu sigas conmigo -

    - El hecho que trates con todas tus fuerzas el desafiar a la muerte ya te hace una símil de Diamond, pero tu hiciste algo que ella no y eso debo darte crédito... nunca dejarte seducir por el poder del canibalismo, usaste el canibalismo como medio para obtener tus objetivos, mientras que Diamond usa el canibalismo como una solución absoluta a su problema -

    - Je... uno podría decir que incluso muerto soy un dolor de cabeza -

    - Y no tienes ni idea, Max -
    Light se rascó la cabeza

    - Lamento mucho haber partido antes -

    - Tenías un buen futuro por delante, a pesar de todo, y aun así... -

    - Ya te pedí disculpas -

    - ¡Y no las voy a aceptar, idiota!... No tienes nada por lo cual disculparte... -
    la dingo entonces comenzó a ladrar en dirección a Max quien también hacía lo suyo con sus rápidas explosiones sónicas las cuales se interceptaban y creaban ondas de choque, ahí, durante aquel intercambio de ataques que obligaba a ambos a moverse por todo aquel salón para evadir y lanzar nuevos ataques, la mente de Light comenzó a divagar... a un pasado más cercano de lo que ella creía...

    Imágenes del pequeño Max corriendo por el pasto, con la correa de ella en una de sus manos, guiándolo hacia unos arbustos; Light y Max en la cocina intentando obtener comida por las noches sin que nadie se diese cuenta... y fallando en el intento; la mirada de rabia que la madrastra de Max le daba solo por el hecho de que necesitase a un tercero para poder hacer cualquier cosa, las palabras "estúpido" "mocoso fallido" "hazmerrerir" que salían de la boca de aquella misma mujer que incitaba a que Light se le lanzase encima pero, por no querer dejar solo a su compañero, tuvo que resistirse a cualquier tipo de agresión; las constantes burlas que escuchaban el par solo por su discapacidad... para después ver como se tragaban sus palabras.

    Los recuerdos seguían y seguían, eran una especie de montaña rusa de emociones que parecían inundarla sin un aparente momento de descanso, hasta que una explosión tan cercana a la cara de Light la hizo regresar a la situación actual, no estaba ya con el pequeño Max, sino con el Max adolescente, el Max con un sueño, el Max que siempre ha sido su amo.

    El pasado se acercó mucho más a su presente, ahora observaba a Max en el suelo, bajo aquel frío suelo, y ella, mirándole con un rostro que denotaba dolor, se ahorraba las ganas de verlo tirado ahí, más podía escuchar su voz, una voz quebradiza...

    "Gracias... Light..."

    Para luego que el silencio apareciese ahí...

    - ¡DETENTE! - Soltó en un grito Light, su amo le obedeció, habían invertido sus roles, los ataques cesaron y Light y Max se encontraban en direciones opuestas, su voz temblaba, sus ojos comenzaban a humedecerse y forzaba su cuerpo.

    - En serio... no... no quiero perdonarte - aquella voz hizo efecto en Max quien, a pesar de no poseer vista, podía verla herida, en un estado lastimero, su corazón se enterneció y se acercó a su mascota... no sin antes tropezar con una piedra que estaba en medio de ambos, haciendo que Light le viese y negó con la cabeza.

    - Tu nunca haces nada bien, Max -

    - Quizás, pero hay algo que sí se hacer... amar a mi mascota por sobre todas las cosas -
    el varón se acercó y le dio un cálido abrazo que correspondió la dingo con los ojos cerrados - yo también te amo, Max... gracias por ser mi dueño... aun cuando eras una calamidad de pequeño... aún cuando eras el niño más molestado de la clase... aún cuando hiciste descendencia con otra mujer como si un vago cualquiera fueses... como... -

    - ¿Cómo los viejos tiempos? -

    - Je... creo que es la mejor manera de resumirlo ¿No? -
    estuvieron abrazados un poco más de tiempo, la espalda de Light era palmeada por Max.

    - ¿Cómo estás, Light? - la dingo exhaló aire, como queriendo atrapar la esencia de su amo y el ambiente en aquel respiro.

    - Me siento pesada... fue su aroma ¿verdad? -

    - Lo lamento -

    - Esa chica... el incienso que corre por aquí es muy fuerte -

    - ¿Te arrepientes? -

    - Sí... -

    - Lo lamento... -
    el pulso de la mascota era cada vez más y más bajo, prácticamente se difuminaba en manos de su dueño.

    - Al final... era solo un perro ¿no? -

    - No... -
    esa pregunta siempre le traía recuerdo a Max - Eres una dingo ¿recuerdas? -

    - ¿Hasta el final? -

    - Hasta el final... -
    esas palabras fueron sus últimas, se vida se había esfumado ahí, pero a pesar de decir que se arrepentía, había tenido una buena vida, una que no se arrepentía salvo el hecho... de haber partido al último, Max aún abrazaba con cariño el cuerpo de Light.

    - Estarás conmigo... incluso aquí, en la muerte... - del cuerpo de la mascota comenzó a salir una energía que poco a poco comenzó a rodear al ciego, la calidéz de Light lo envolvía, podía incluso vislumbrarla, ya no como la dingo que siempre estuvo a su lado, su apariencia ahora era otra, pero no importa en que mutase o transformase... no importaba incluso si era un ser incorpóreo como ahora se manifestaba... era Light.

    "Mi melodía... estado completa"

    [​IMG]


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  18. Ice

    Ice ﴾͡๏̯͡๏﴿ O'RLY?

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    Una melodía perfecta que había logrado hallar su otra mitad, volviéndose casi divina. El ser espectral y blanquecino lo cubría como una especie de fantasma que resplandecía todo su ser, dándole el aspecto de un silfo, una criatura tan esquiva y misteriosa que escapaba del desastre cual ciervo en medio del bosque. Max dio un giro en su propio eje como si estuviese danzando, antes de caminar unos pasos y arrodillarse hacia una figura, era Genie, quien yacía dormida al lado de Engel. El engañoso seis sostuvo el mentón de la fémina y le cantó una suave melodía a su oído.


    La susodicha lentamente abrió sus ojos, encontrándose con la mirada del antiguo número seis, quiso decir algo, pero vio al actual aún dormitando, lo señaló de forma veloz, pero Max puso unos dedos encima de su boca, haciendo que la portadora de Ninfa callara, a medida que sus oídos recibían el “shhh” claro del varón.

    —¿...Tu mascota? —decidió preguntar Genie, más para cambiar el tema que para otra cosa.

    —¿Light? —guió la figura espectral hacia su mano y la acarició de tal forma que parecía palpar vapor —. Ella es una Cú Sith —sonrió —. Esta es su verdadera forma cuando estamos juntos. Siéntete honrada, normalmente no tenemos este nivel de sincronía.

    —Eres una caja de sorpresas, guapo —suspiró Genie, notando la risita traviesa del ex número y líder de los discapacitados que decidió caminar hasta el trono —. Sé que no te agradará lo que te preguntaré pero... ¿Por qué no sacas a Engel del réquiem? —se aventuró a lanzar esa cuestión —. O lo conviertes en uno de nosotros...

    —Hay melodías que siempre quise escuchar.

    —¡No lances tus deseos egoístas en esto! ¡Además me despertaste! ¿Acaso mi melodía no te interesa tanto? Imbécil —infló sus mejillas la fémina, antes de darle golpecitos al rey de Niflheim que rió.

    —No se trata de eso.

    —¿Entonces?

    —¿Si un pastor sabe que ya perdió su oveja? ¿La iría a buscar?

    —¡Ahora inicias con estas cosas! ¡Vienen intrusos! —suspiró y se calmó —. Pues qué se yo, ¿sí? ¿no?

    —No — se respondió a sí mismo —. Mejor dicho: Tendencialmente no, ellos vendrán por él, pues saben que en el fondo tener a la dama de sangre: Gilgamesh como enemiga podría resultar en un escenario terriblemente cruel, es por eso que lo debemos mantener vivo, ya que si les quitamos la oportunidad de volverlo a tener, en caso de que se vuelva parte de nosotros, ellos no lucharán por él. Nadie lucha por lo que ya está perdido, los seres humanos tienden a luchar por lo que aún es recuperable. Se llama esperanza y es una fortaleza o debilidad, dependiendo del punto de vista del cual juegues.

    —Aghh... —no había comprendido bien, pero mejor lo dejó así —. Mejor di que quizá Diamond quiera hablar con él, preferiblemente con vida.

    —Si prefieres verlo así, yo no tengo problema alguno —sonrió Max, antes de sostenerse el mentón —. Es mejor que sigas a Seth y Kan ante cualquier eventualidad. Yo me quedaré con Engel y mi hija.

    —¿Estarás bien? Digo... no es que...

    —Ya recuperé mis ojos y ahora puedo ver la luz —el discapacitado volvió a acariciar esa figura espectral que lo rodeaba —. Ve con calma y respira, estaré bien.

    —Cuento contigo para proteger a mi muñecote.

    —Dalo por hecho.

    [ * * * ] ​


    El grupo de novatos, respiraba con agitación, pero ni el desesperado de sus deseos de tener oxigeno los detenía de mover sus piernas tan rápido como deseaban, varios de ellos maldijeron por el hecho de tener piernas más cortas, especialmente Rengnar que la mantenían atrás, no comprendían por qué Genie les había convertido en féminas, pero ahora más o menos habían captado el motivo: Poca costumbre corpórea, eso les impedía correr con naturalidad al sentir sus cuerpos menos pesados o, en cierta medida, menos poderosos, con la fuerza viril a un lado. Muchas cosas pasaron por sus cabezas, pero ninguna de ellas culminaba por convertirse en una idea en común, pues toda la concentración iba en detener una manada de ciempiés que iban hacia ellos y causaban derrumbes que el el único “varón” del grupo intentaba contener con estructuras de tierra que provenían de los escombros, pero incluso aquello era insuficiente y los ciempiés dejaban como meros fragmentos de polvo todo el trabajo arquitectónico del varón, que escupió hacia el suelo, antes de sentir una voz femenina decirle.

    “¡Abajo!”

    Y con ello, balas ígneas que se dirigieron a varios de esos repugnantes insectos que rugieron de dolor, eso no lo iba a matar, pero lo hizo ir de izquierda a derecha, arremetiendo contra sus hermanos y hermanas, mientras Reiji sentía pasos.

    —Alguien viene —comentó.

    —¿Más de esos insectos? —completó la fémina, ahora varón, de los Schneider.

    —No, son personas.

    —¡Preparen sus armas caballer...Ladys! ¡Y el varón sin astucia ni virilidad comparable a la de los grandes caballeros como Sigurd o Arturo! Es hora de demostrar nuestro auge y fuerza, aunque ahora seamos doncellas, pero más que rogar un rescate, tomemos armas y...

    —¡Abajo! —Remy con toda su fuerza, sorprendió a la dama de la armadura y la lanzó al suelo, debido a la aparición de un ciempiés que se dirigía a la dama enlatada mientras ésta rugía semejante discurso. Franco y Rengnar, mientras tanto, se encargaban de los otros ciempiés, mientras Reiji hacía lo mismo, viendo muy tarde aquella acción de Remy, y el ataque de ese gigante de múltiples patas. Para la fortuna del equipo, varios hilos rodearon a la bestia y lograron hacerle explotar en múltiples partes, con los gritos atronadores de estos.

    —G-gracias... — susurró Rómulo.

    —¿Cómo supiste que éramos nosotros? —Preguntó Remy hacia Jihyun, pero éste señaló de mala gana atrás.

    —No sabía que eras tú, pero te parecías mucho a Klaus, y eso me dio la suficiente confianza para venir —comentó Andrés.

    —Los gamers harían bien en cerrar la boca —comentó el varón, molesto, Rómulo se levantó y sólo recibió la mirada tajante de Jihyun.

    —En ambientes así, quítate la armadura, o correrás más lento. De nada sirve una defensa buena, si lo que debe predominar ahora debe ser la velocidad para huir.

    —¡Woaaa! ¡Qué buen consejo, jefe! ¡Justo él que me dio... cuando estaba viva!

    No, esa voz no provino de Rómulo, ni mucho menos de Remy. Esa voz alegre, juguetona y algo burlesca pronto obtuvo forma cuando se vio la figura de una muchacha coreana de sonrisa psicópata y mirada perdida, como si su mayor placer fuera provocar, y sufrir dolor, iba montada en un ciempiés que cubría toda la habitación y cuyo fin no se veía, pues ahora sólo mostraba la cabeza, y ella, por supuesto, montada. Ahora estaban frente a Jormun, o mejor dicho, frente a la cabeza de éste; pues el ser era tan colosal que cubría toda la base, y su testa sólo había podido entrar por uno de los agujeros creados entre tantos escombros. Jormun abrió la boca, lanzando una ondeada de fuego, Remy rápidamente palideció y le dio un codazo a Rómulo, creando un cubo reforzado que pudo evitar que la ondeada ígnea los infectara.

    —Los espero en el hall —sonrió la coreana —. Su amigo, el bello durmiente los está esperando.

    El calor que se sentía dentro del cubo metalizado obligó a Remy y Rómulo a tirarse al suelo y respirar. Mientras Andrés veía que tenía algunas quemaduras producto del calor, al igual que Jihyun, pero que los gamers de fuego demostraron ser inmunes debido a la naturaleza salamandresca de la chica motera y la habilidad de crear mayores temperaturas de la chilena. Jihyun se sacudió un poco y se quitó la piel muerta, antes de que ésta fuese reemplazada por hilos que formaron una nueva piel.

    —Lamentamos haberlos encerrados —comentó Remy —, pero era eso o ser infectados.

    —Dijeron de ir al hall, andando —Jihyun no dudó en seguir su caminata.

    —Eso no sería ir a la trampa del enemi... —Jihyun dio un zapatazo y dirigió su mirada severa hacia Rengnar, pero antes de que pudiera darle un sermón de por qué era la Blitzkrieg y demás, pudo ver que una figura faltaba —. ¿Light?

    —... Ella se quedó con Max para... protegern...

    —Mierda —bufó Jihyun —. Realmente me da igual el niño bonito, pero si a esa dingo le pasó algo. Les juro que cada uno de ustedes, pedazos de mierda y novatos de quinta, la van a pagar muy caro —Sí, aquello era el reclamo de un hombre muy enojado, Andrés intentó calmarlo, pero quitó su mano de su hombro —. No me toques, puedo entender que haya bajas entre nosotros, me da bastante igual. Pero la muerte de un animal es algo que no tolero, y si estos hijos de puta prefirieron ser salvados por un dingo antes de luchar, entonces no merecen siquiera que les hable bien.

    —Ella quiso... —Rengnar intentó defenderse, pero recibió una bofetada del hombre con su bufanda, ni siquiera se defendió. Una parte de él también se sintió en culpa por haber dejado a Light y tan sólo gruñó.

    —Menos palabrerías y andando —caminó.

    Reiji estaba bastante lejano de todo el caos que estaba germinando en su grupo y miraba con atención su brazalete, más concentrado en poder individuar cualquier punto flaco de la protección de la red informática, o buscando la forma de interceptar a Emil o Lancelot, siendo en muchas ocasiones en vano, suspiró, pero no dijo más nada, para luego regresar a sus datos guardados: Los datos de los enemigos que irían a enfrentar. Viendo la información de la fémina de los ciempiés y pestañeando dos veces, antes de apagar su brazalete, y que este quedara en la pantalla en negro, viendo su reflejo.

    —¿Se te ocurrió algo? —preguntó Remy, mientras Franco también se sintió llamado.

    —Sí.

    —¿...Qué? —decidió preguntar la chilena.

    —No puedo explicarlo porque hay cámaras de seguridad —confesó y luego susurró —. Sólo asegúrense de que si Genie despertó nos ataque.

    —¿Acaso enloqueciste? —bufó Shcneider.

    —No puedo explicarlo, gome ne.

    —Uh... ah... confío en ti, me encargaré de eso —comentó Franco.

    —Arigatou. Yo buscaré atraer a Jormun.

    —¡¿Eh?!

    [ * * * ] ​


    La entrada al hall significaba adentrarse a la batalla como ninguna otra. Fueron recibidos por una suave melodía que auguraba todo menos el caos que pronto se vislumbraría. Ahí estaba Max como maestro de ceremonias, y el coreano sólo podía apretar su puño con enojo, aquel hombre que admiraba con locura, sí, con la misma locura con la cual lo odiaba, ahí estaba: sonriente, aquel ser manipulador, más inmediatamente relajó sus facciones al ver la criatura espectral que lo rodeaba, bufó, antes de correr, pero fue interceptado por el ciempiés de su sonriente alumna, que levantó una mano y fue hasta su maestro.

    —Fibrous —ordenó —. Orden 666.

    La bufanda obedeció en el acto, y lanzó sus aterradoras fibras hasta el ciempiés que esquivó con maestría gracias a los movimientos de la batuta de Max, Jihyun esquivó una ondeada ígnea, y fue halado por los hilos de Andrés que le dijo que no estaba solo.

    —Piérdete —comentó, mientas Franco se encargó de ponerse al frente de la criatura, pero fue sólo un señuelo para atraer al insecto hacia Reiji que le lanzó un poderoso láser que logró calcinar los ojos de la criatura que se retorció, mas era solo una cría. La ondeada de fuego, pero llegó hacia Rómulo y Remy que volvieron a crear aquella estructura que antes de cerrarse, le dio tiempo a Rómulo de crear varias lanzas de metal que acribillaron al asqueroso ser —. Tienen todavía a Gild —señaló la chilena, al bello durmiente.

    —Qué pelea tan poco elegante —apareció Genie tras las espaldas de Engel, varios ciempiés la seguían.

    —¡Ni creas que me olvidé de ti! —Rengnar se abalanzó hacia la fémina que tan solo sacó una de sus varitas con incienso, haciendo que el reptil respirara con agitación —. Ni creas que por ser una reptil de librarás de los efectos de una linda fiebre, sigues siendo humano.

    —Un gran humano —agregó Max, con una sonrisa.

    —Max... —Rengnar suspiró, no notando que la dama de los inciensos sonrió de oreja a oreja.

    —¡Rengnar, weón, cuidado! —se abalanzó el chileno hacia la fémina de los aromas y juntas rodaron bastante.

    —¡Haz, algo, Kan! ¡Con tu mejor ciempiés, tarada, no con esos gusanos inútiles!—bufó la fémina, mientras sintió como la chilena le ponía el arma de fuego en la frente.

    Para su fortuna, el ciempiés rodeó a Franco, pero antes de que éste le diese una ondeada ígnea, sintió el láser del otro, que lo hizo voltear y soltar a su presa, para ir por la otra que le hizo daño. Reiji sabía que no podría lanzar más láser dentro de un rato, así que buscó huir, pero un ondeada ígnea rozó su brazo, el japonés dio un gemido de dolor, para luego sentirse extraño, pero ignoró dicho sentimiento en pos de atraer al enorme insecto. Kan había decidido seguir las órdenes de Genie y efectivamente estaba usando a Jormun, mientras las crías se encargaban del número y de Jihyun, las criaturas parecían ser infinitas y si bien pudiese ser más fácil debido a que eran crías, el hecho de ser maniobradas por un maestro de ceremonia como Max las hacía sentir más como un ejercito que como unas mascotas, o mejor dicho, las crías de una. Reiji intentaba huir a toda costa, pero le era difícil, felizmente Rengnar lo sostuvo con sus garras y sacó sus alas, haciendo la fuga más veloz, pero no inevitable, mientras Franco intentaba ralentar a Jormun con disparos. La salamandra agradecía poder transformarse parcialmente, pues así podía usar sus alas y darle agilidad al japonés. Aunque sus pensamientos culminaban en la sonrisa de Max, se sentía fatal peleando con él, realmente...

    ¡Puum!


    El choque contra una columna hizo que la fémina salamandra cayera junto a la japonesa que sostenía y ambas se vieron frente a la enorme criatura, felizmente Franco le disparaba y le hacia retorcerse, se preparó para lanzar una ondeada ígnea para atacar a Franco que preparó su huida, pero fue interceptado por Genie.

    —¡Ni lo sueñes! —comentó la fémina, pero sintió un cuerpo grácil ir hacia ella, era la japonesa que buscaba tomar un contenedor que al parecer tenía los olores, Jormun se preparaba para devorar a la japonesa y hasta la sostuvo del torso con la boca, liberando una gran cantidad de sangre.

    —¡H-hazlo!

    —¿Q-qué?

    —¡Dispara al contenedor de Genie!

    —P-pero se mueven y... y... ¡Podría darte!

    —¡AHORA! —gritó Reiji. La chilena decidió que no podía tener dudas, su primer disparo fue fatal, pues le llegó en un brazo a la japonesa, pero el siguiente logró dar en el contenedor de sustancias que hizo que Genie se alejara, tapándose la nariz, el japonés rodó a un lado. Rengnar se acercó a él, y Jormun rugió. La salamandra sostuvo al japonés.

    —Tú... estás loca... loco... —comentó Rengnar, viendo que lentamente Reiji regresaba a ser un chico.

    —No recuerdo nada, pero supongo que no es la primera vez que me lo dicen —confesó Reiji.

    —Lo siento por el dispar-

    —¡Atrás! —gritó el japonés con lo dicho por la chilena, que volteó y disparó con maestría pero una ondeada ígnea le rozó el hombro.

    —Mierda... la infecc-

    —No. Ya no hay riesgo de infección —comentó Reiji.

    —¿Eh?

    —Jormun puede infectarnos con sus crías por un simple motivo... —el japonés miró al enorme ser que se arremetía contra ellos y luego se arrojaba al suelo, pero solo lograba causar escombros, que Remy y Rómulo usaban para formar estructuras —. Es hembra. Sólo las hembras contienen los huevecillos, con el efecto de las hormonas de Genie, ahora es un macho, no podrá infectarnos. El número de crías por fin será finito.

    —¿Genie se habrá dado cuenta?

    —No lo sé... los ciempiés no tienen dimorfismo sexual, por lo que será un cambio imperceptible, pero no dudo que lo noten tarde o temprano, lo mejor será actuar.

    —¿Puedes pelear aún... Rei... Shirai? Tus heridas...

    —Tenemos que recuperar a Gild será un peligro si cae en manos de madre Gaia —ignoró su propio estado —. Actuemos.

    Sin duda la pelea obtenía otras matices, y todo parecía perfectamente calculado por ambas partes. Las estrategias de los dos bandos se confrontaban y si bien los novatos eran eso novatos, demostraban su auge en medio de aquel combate de proporciones épicas, donde lo nuevo y lo viejo se juntaban para formar algo único e invaluable, donde el premio no sería únicamente la experiencia sino también: La propia vida.

    —Hay mucho dolor aquí, esto es triste —suspiró Seth, yendo hasta Genie —. Tranquilos, todo estará bien.



    LeoLeo, neutralizado Jormun, ahora no podrá infectarnos y solo queda destruirlo a él, y a sus hijos actuales, y luego a la Kaneki, y listo. Fuera de batalla. Estamos ya todos juntos. Reiji recuperó su género por su estrategia. Procedo con la segunda y tercera parte del réquiem cuando tu escribas la primera
    AmakiAmaki TaKaTaKa Velvet.Velvet. CorventCorvent zXArtemisXzzXArtemisXz AhkilendraAhkilendra

    Luego pongo los colorcitos.
     
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  19. zXArtemisXz

    zXArtemisXz I watch from the shadows

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    La batalla había escalado a altos niveles de peligro y complejidad debido a la abrupta ausencia de tres miembros del grupo de la vanguardia. Puesto así, Ogin, quien había permanecido luchando con el shinobi, pudo regresar con su líder para apoyarlo en su pelea contra el escualo que parecía más ocupado en sobrevivir a las explosiones de One que de acabar con ellos, por lo que era el momento justo para intentar acabar con este y que nuevamente el número de “vivos” se redujera más.

    El indígena silencioso comenzó a moverse entre el polvo de las explosiones de Barbara para acercarse lo suficiente al gitano, sin embargo, también se deslizaba con cuidado ya que la chica de larga cabellera oscura no parecía estar del todo de su lado debido a que sus ataques explosivos ocupaban tanto el lado del escualo como el lado de Koda y este.

    ¡Maestro, debemos retroceder! – Indicó Mirai en voz alta ya que los vestigios intentaban aturdir con sus gritos la mente del escualo. – Poseemos mayor desventaja ahora que la mano derecha del líder ha regresado a su lado.

    No podemos retroceder, si lo hacemos nos patearan el trasero más rápido. – Respondía el de dientes afilados intentando concentrarse en mantener sobre si una barrera protectora. – Lo que necesitamos en este momento es un poco de ayuda para que nos cubra las espaldas ya que no se cuanto más podré soportar.

    Para Ryrio y todos aquellos que poseían un vestigio, encontrarse en esa situación era como escuchar una molesta radio a todo volumen donde no les daba tiempo de pensar en nada, simplemente actuar aunque era bastante difícil ignorarlas. A pesar de que la mayoría quería intentar detener a la chica que sobrevolaba los cielos llevando en sus manos un atrapa sueños, dado que había sido la causante del problema con los vestigios, todos se hallaban ocupados enfrentándose a los enemigos que tenían más cerca.

    Pringa’o, mira cómo se mueven esas cucarachas cuando la cabeza empieza a explotarles. – Señalaba Rosemary bastante divertida a los miembros de la vanguardia que se desestabilizaban debido al aumento de voz que tenían los vestigios que poseían.

    Hablando de explosiones, observa como aquella chica se lo toma literal. – Añadió Mateo en tanto el unicornio en el que iba montado se colocó al lado de su esposo.

    Lo está haciendo muy bien ayudando a los Wests, sin embargo, aquel gordinflón no parece tomárselo muy en serio. – Se quejó la deprimida haciendo una mueca. – Tiene tres contrincantes y ocho tentáculos, menudo inútil.

    ¿Vas a ayudarlo a ser menos inútil? – Preguntó el discapacitado viendo como Clover creaba un tornado de fuego tras haberse golpeado la cabeza con su vara.

    Dicho pilar que se elevaba al cielo no parecía ser controlado, por lo que si bien fue tras el rubio sonámbulo, también se dirigió al mesías, quien comenzó a correr para evitar ser alcanzado.

    Ella está loca al intentar usar su vestigio que se encuentra incontrolable en estos momentos… es perfecta para ser otra de mis marionetas. – Aplaudió la chica sandman para luego sujetarse de Taro. – Vamos por ella.

    En el momento en que el moreno notó a la chica del gorro rojo dirigirse hacia Eight, bajo su vista a su Katana, quien parecía estarle diciendo algo, pero no lograba escucharla debido a las quejas y sollozos del vestigio de luz.

    Estúpido vestigio chillón. – Gruñó el mexicano cerrando los ojos e intentando concentrarse y aislar las palabras de resentimiento y dolor que emitía el vestigio. – ¡Vayan a chingar a su abuela! – Gritaba mientras una enorme cruz de luz intensa salió volando de la punta de la katana para dirigirse a Rosemary.

    Taro y su esposa lograron esquivar la gran cruz casi por unos segundos de por medio antes de que esta los golpeara de lleno. Sin embargo, ante tal maniobra sorpresiva, el corcel alado perdió el equilibrio causando que se precipitara a tierra.

    El aparatoso accidente no pasó desapercibido, por lo que Dice, el mellizo de la chica Sweeney entrecerró los ojos en tanto se levantaba lentamente de su silla. El Gamer masculló algo por lo bajo antes de sacar nuevamente su dado, luego simplemente lo dejó caer en el suelo mientras consideraba un 75% de posibilidades de que cayera en un número que pudiera ayudar a su hermana tras aquel desliz imprevisto. Una pequeña explosión indicó que el dado había emitido un resultado siendo el número 3 el seleccionado. El rubio chasqueó la lengua pensando en que había un 99% de posibilidades de que su hermana lo amonestara por ello, después de todo, 3 de sus aliados iban a perecer a continuación.

    El azar era una maldita perra cuando iba en contra de las personas o también podría ser la diosa de la fortuna para otros, simplemente era cuestión de perspectivas. Mientras el chico Sweeney suspiraba pasando una mano por su sedosa cabellera clara, se escucharon tres explosiones al unísono haciendo desaparecer repentinamente a tres enemigos, quienes terminaron siendo el trío más fuerte de los Wests, es decir, Nayeli, Ogin y Koda.

    El ataque de Lowen y Tungskan había quedado en el aire al ver que la guardiana india y Tadi desaparecían en una nube de humo, si bien aquello los había dejado sorprendidos y mirándose a las caras en busca de una respuesta, los gritos de las batallas a su alrededor los hizo reaccionar para apresurarse e ir a ayudar a los demás.

    Mientras el armadillo rodaba para detener los tentáculos de Lancelot que se dirigían hacia la ensangrentada Clover, quien por cierto, se había hecho más daño a si misma que el vicepresidente sonámbulo, y la herida Maeve, que se había mantenido esquivando en tanto Sapphire lograba acercarse junto a su extraño muñeco para tratar el brazo de la rana con sus agujas.

    Mr. Gutted, se acabó la diversión, es momento de traaaabajaaaaar. – Canturreaba la de cabellera platinada palpando suavemente el brazo fracturado de la anfibia. – Esto llevará tiempo.

    Bueno, mi exótica amiga, no tenemos tanto tiempo. – Decía Maeve haciendo muecas de dolor al sentir el toque de la francesa. – Mientras más rápido, más posibilidades tenemos de seguir vivas.

    Sapphire asintió y comenzó su labor sacando una gran cantidad de agujas que no repararían por completo el brazo pero si le ayudaría a la sensual rana a disminuir el dolor. Como refuerzo, Lowen se colocó junto a Isis alrededor de Maeve y la deprimida para evitar que cualquier otro enemigo se acercara a ellas.

    Aunque existiera la ausencia de los Wests principales, la potencia de los enemigos no había disminuido. Barbara seguía generando explosiones en contra de Ryrio, excepto que ya no tenía el efecto más catastrófico debido a la ausencia del humo toxico y Lancelot seguía encargándose junto a sus tentáculos de hacer y recibir el máximo daño posible a cualquiera que estuviera cerca de él. Por su parte, Rosemary y su corcel alado se reponían de la caída mientras Mateo y la unicornio albina mantenían ocupado a Jesús de que no llegara hasta ella, por fortuna, para ese momento las ondas que había estado emitiendo la chica Sweeney habían cesado, así que las voces de los vestigios se habían callado para ese entonces.

    Esto debe ser culpa de Don Perdedor. – Masculló la deprimida en tanto ayudaba a ponerse de pie a su compañero.

    Luz, Ron, Fatima y Kristina, quienes se hallaban peleando contra el resto de la tribu de los Wests, observaban como paulatinamente iban disminuyendo sus números, por lo que tenían más tiempo de mirar a su alrededor y notar como todos sus compañeros lucían exhausto por el largo tiempo que habían estado luchando sin parar. Esto preocupó a Kristina, quien intentaba pensar en un método para acabar con todo y proseguir con su misión designada. Mientras la rubia lisiada exploraba con la vista la zona, logró ver a la distancia un chico desconocido que se hallaba de pie frente a un banquito, como si se tratara de un mero espectador de todo.

    ¿Quién es ese boludo? – Preguntaba la discapacitada mientras Fatima usaba su rapier para evitar que un Wests llegara hacia donde estaba la rubia, quien lo eliminó al lanzarle un cuchillo que se clavó en su garganta.

    N-no lo sé. – Contestaba la mariposa con respiración entre cortada. – Parece que solo está ahí, mirando.

    Ambas notaron como el chico lanzaba algo de sus manos y caía en el suelo, posteriormente vieron una pequeña explosión al igual que surgió en otro sitio del campo de batalla. Cuando el par se giró para ver donde había ocurrido esta, vieron una Kirilia sorprendida que se palpaba el cuerpo y se miraba sin entender lo que había pasado. Ante aquello, Kristina y Fatima creyeron que aquel desconocido tal vez se trataba de un aliado, aunque también dudo en ello, durante un par de segundos pensó en acercarse y cerciorarse de ello, sin embargo en medio de todo ello no consideró que dejar su lugar fuera una buena idea. Por otro lado, el Gamer frunció el ceño al ver que continuaba teniendo malos tiros, así que terminó por calcular que tenía un 50% de posibilidades que en su siguiente lanzamiento obtendría un número que los beneficiara a ellos.

    Kirilia, ¿estás bien? – Preguntaba la lisiada acercándose a la oveja y dándole un fuerta abrazo para sentir su calor y respiración, aquello le indicó que no era un sueño, lo cual le hizo sentir alivio, la mascota simplemente asintió en silencio.

    ¿Q-qué me paso? – Hablaba la mamífera entre sorprendida y asustada en tanto era soltada por la argentina. – Sen-senti que me iba… fue aterrador.

    No lo sabemos. – Negó con la cabeza Fatima. – Pero me alegro que estés de vuelta.

    ¿Dónde está Mateo? – Dijo Kirilia volteando hacia todos lados para divisar al discapacitado que peleaba con Yisus montado sobre el unicornio albino. – Sigue protegiendo a Sandman. Debo… debo detenerlos.

    Nosotras te ayudaremos. – Indicó Kristina dando un paso atrás y sacando otro cuchillo.

    Tengan cuidado de no caer dormidas, Rosemary es poderosa y puede volverlas sonámbulas, justo como está haciendo con Lancelot y One. – Informaba la oveja con seriedad.

    Dicho esto, Kirilia sacó su arco y apuntó hacia el corcel albino para luego disparar una flecha emitida de su boca, la cual dio de lleno en su objetivo haciendo que el pony rubio relinchara de dolor. Esto le dio oportunidad a Jesús de usar a Hikari para cortar el cuello del unicornio, quien cayó pesadamente en el suelo llenándolo de su sangre que salía a borbotones.

    ¡NOOOO! – Se escuchó a Taro gritar con dolor al ver a su pareja que intentaba respirar mientras el discapacitado que la montaba hacia todo lo posible para detener el sangrado, pero sin éxito.

    La increíble ira del corcel de la chica Sweeney fluyó tan intensamente que la chica envió una orden desde su atrapa sueños para que Barbara dejara su lucha contra Ryrio y corriera hacia el otaku para intentar hacerlo explotar. Por suerte, Kirilia se hallaba apoyando al moreno y lanzó una nueva tanda de flechas para intentar disminuir la velocidad de la número uno de Lucifina. One, esquivó algunas flechas mientras hacía explotar las demás, White al ver el inminente acercamiento de esta no tuvo más opción que utilizar nuevamente su vestigio, quien carcomía su mente señalándole que sus amigos y/o compañeros no merecían ser salvados. Con los ojos cerrados, el ausente se concentró durante 10 segundos, los cuales fueron suficientes para que la sonámbula Barbara se acercara lo suficiente. La katana resplandeció pero no apuntó hacia el número, sin embargo, Maeve apareció desde el cielo para patear a la chica de cabellera oscura y empujarla lejos del mesías.

    Eso… estuvo cerca, gracias, Maeve. – Agradecía el moreno con respiración agitada.

    Ella está fuera de nuestra liga, chocolate sensual. – Decía la anfibia cuyo brazo se hallaba cubierto de vendas.

    ¡REGRESA AQUÍ, MALDITA BRUJA! – Se escuchó al escualo, quien había formado unas alas de agua en su espalda y comenzando a lanzar proyectiles hacia One para alejarla. – ¡DESPIERTA DE UNA JODIDA VEZ!

    Sapphire, quien había permanecido en silencio observando todo, parecía haber reconocido por fin a Rosemary, sin embargo, antes de informárselo a todos lo debatió con Mr. Gutted en tanto Isis asfixiaba un par de miembros de la tribu Wests que pretendían acercarse a la francesa.

    El vicepresidente sujetó a Clover de la cintura para comenzar a apretarla como si fuera una muñeca, pero terminó por soltarla cuando esta creo fuegos fatuos a su alrededor y los cuales empezaron a pegarse a sus tentáculos.

    "Ohhh, siiiii, siiii, quémame más." – Decía Helux retorciéndose de dolor.

    Ahora que estamos tú y yo solos, te haré disfrutar del placer del fuego. – Sonreía la otaku relamiendo sus labios ensangrentados por la herida en su frente cuya sangre pintaba la mayor parte de su rostro. – Te haré gritar: “Kimochiii”, estúpido perro de Aracely.

    Para la castaña, enfrentarse al rubio era un simple bonus en medio de esa Caníbal Party ya que podría deshacerse de un miembro de la facción de Lionel simplemente porque este se había vuelto loco. Tungskan por su parte no tenía miedo de meterse e intentar proteger a Eight ya que su caparazón podía soportar tanto los ataques de los tentáculos de Lancelot como el calor del fuego de Clover.

    Un nuevo dado rodó por el suelo y explotó, marcando por segunda vez un número que no suponía alegría para el tirador. En medio de una lucha entre Ron y un grupo de indios Wests, el shinobi hizo acto de presencia y al igual que Kirilia, este se veía pasmado como si se hubiera despertado recientemente y se hallara en medio de todo aquello.

    ¿No te habías vuelto polvo? – Dijo sorprendido el zorro de nieve luego de haber pateado al trío de Wests y enviarlos a volar a un par de metros. – ¿A dónde rayos se habías ido?

    Yo… weón, creí que me había chupado la xuxa. – Decía el shileno palpándose el torso. – ¿Estoy vivo?

    Por desgracia. – Suspiró Luz María escondiendo un poco el alivio que sentía de verlo de vuelta. – Como sea, no te quedes ahí, tonto, las cosas siguen mal. Apúrate y ayuda.

    ¿Dónde está el weón de hule? Voy a ir a partirle la xuxa madre. – Amenazaba el Peso pesado mirando hacia todos lados viendo los indios que no eran el que buscaba.

    Ese tio al igual que tu desapareció en medio de todo. – Informó la chica ciega. – Alguien está jugando con nosotros como si fuera un puto juego de mesa.

    Si quieres hacer algo de interés. – Hablaba el zorro mientras le hacía una llave a un enemigo que se había acercado. – Ve y busca al que nos está fastidiando con eso.

    Lo haré, pero no porque ustedes me lo estén diciendo sino porque quiero weviar al weon que me mato.

    Si, si sácale las "chimichangas" o la "chucha de su abuela", lo que más te divierta. – Decía exasperada la chica.

    Del lado de Kristina y Fatima se habían acercado lo suficiente a Rosemary, mientras la mariposa monarca usaba su rapier como látigo para llamar la atención del molesto Taro, la lisiada maniobraba con sus muletas y un par de cuchillos para agredir a la chica Sweeney. Por su parte, Kirilia les apoyaba desde los lejos con sus flechas.

    Maldita oveja, debió haberse quedado muerta. – Gruñía la deprimida esquivando a la rubia de lentes.

    Lord Lowen apareció justo antes de que su esposa comenzara a usar su Love Blitz. El felino tuerto rugía en tanto blandía su martillo para intentar aplastarle la cabeza a Taro, quien usó sus patas delanteras para golpear el pecho del caballero con armadura. El metal resonó y vibró en el cuerpo de Lowen, sin embargo el golpe no fue lo suficientemente fuerte como para hacerlo retroceder, por lo que este intentó atacarlo nuevamente usando con dificultad su martillo con una sola mano, así, el felino logró golpear el torso del corcel, quien gritó por el intenso dolor. Aquello hizo que Rosemary volteara a ver a su compañero que había caído de rodillas en el suelo mientras el felino se preparaba para acabar con este.

    Como si ocurriera en cámara lenta, un dado cayó al suelo de la misma forma que el martillo se avecinaba a la espalda del corcel. Un golpe seco y una pequeña explosión se hicieron presentes, 3 miembros de la vanguardia desaparecieron mientras que el arma del felino lograba impactar en su enemigo.

    Ante la mirada atónita de los presentes de la vanguardia, Kristina, Ron y Luz María desaparecieron en una explosión que levantó el polvo durante un par de segundos. El shinobi gritó preocupado mientras preguntaba que rayos había pasado, por su parte, Jesús y Maeve quien habían estado mirando de frente al lugar donde había estado la lisiada, pudieron ver completamente como esta desaparecía.

    No… – Dijo el moreno en una débil voz mientras la anfibia corría hacia la nube de polvo donde había desaparecido su mejor amiga.

    ¡RENACUAJA! NO, NO, NOOO. – Gritaba la rana cuyo corazón palpitaba a mil por hora.

    ¡Ma-maeve, cuidado¡ – Advirtió Fatima cuando vio a Rosemary apuntar su atrapa sueños hacia la desesperada mascota.

    En aquella batalla se estaban dando subidas y bajadas, la balanza se movía con cada paso, cada nueva decisión de los miembros de la vanguardia y de sus enemigos. La melodía de la victoria estaba lejos de hallarse cerca, la diosa de la mala suerte había desaparecido y con ello había dejado ira y tristeza en sus compañeros más cercanos. Hikari se oscureció por completo en el momento en que su portador había dicho el nombre de su líder. ¿Las cosas podrían empeorar ahora que ella no estaba? ¿Mejorarían? Nadie podía afirmarlo o negarlo en ese momento.

    No muy lejos de aquel escenario, dos figuras se alzaron entre el polvo. Rosemary había tenido suficiente de perder aliados, necesitaba equilibrar más las cosas a su favor, por lo que aquel par servirían mucho mejor que el inútil de su hermano, a quien sabía que estaba allí pero no sabía dónde.


    ***
    AhkilendraAhkilendra ella no merecía irse, señor...
    AmakiAmaki TaKaTaKa Lo prometido es deuda
    Velvet.Velvet. IceIce LeoLeo CorventCorvent
    - Koda, Ogin y Nayeli (Asi como los lobos espirituales) estan muertos
    - El shinobi y Kirilia han revivido
    - Kristina, Ron y Luz María han muerto dejando un gran vacio en nuestros corazones :'(​
     
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  20. Velvet.

    Velvet. I challenge my fate!

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    [***]
    Las cosas no andaban bien para nosotros, por un lado, la gente que se quedó dándonos tiempo para avanzar estaba en apuros pues no sabrían por cuanto aguantarían los ataques de la guarda imperial, por otro lado, nos veíamos en la necesidad de apurar el paso pues ahora el imperio tenía información sobre nosotros y seguramente estarían más vigilantes ante cualquier eventualidad. Debíamos andar ahora con cuidado y con las cosas como estaban ahora explorar el castillo iba a ser muy difícil en estos instantes.

    — Bueno, no tenemos tiempo. Andando. — comentó mi líder, me acerque a ella para preguntarle algo.

    — Doña Lina ¿Qué hay del castillo? ¿No deberíamos investigar y tratar de hablar con la reina? — Mi líder me miró con enojo.

    — ¿Y que nos capturen? A como están las cosas es mejor evitar meternos en la boca del lobo ahora mismo.

    — ¿Qué va a pasar con la reina? — insistí preocupada, pues sentía que si dejábamos las cosas así como estaban, la propia Ichiko cometería una locura, no obstante lo único que me gane fue una patada en los costados de mi líder.

    — Nuestra labor es informar, recuérdalo bien. Si no podemos entrar al castillo informamos al otro grupo y ellos lo harán. El que no se arriesga no gana, pero hay ocasiones en las que hay que ver si un negocio conviene o no. Recuérdalo niña.

    — B-Bien. — dije recobrando algo de dificultad mi aliento, si era así, la vaina entonces debíamos hacer las cosas más fáciles para el grupo que viniera. — Aun si no podemos hablar con la reina, sugiero que investiguemos por lo menos el castillo, así podemos brindarle información útil a los que vienen.

    — D-De investigar el castillo me podría encargar — escuche a la chica de lentes levantando su mano llamando nuestra atención — Puedo usar a los Mr Bubbles para esa labor mientras continuamos explorando el reino.

    — Buena idea soldado — Mire al germano y a la muchacha, sentía que esos dos tenían una tensión y no era de buena manera.

    — “Oye, Hanzo, quizás deberíamos decirle a ella que investigue esos desagües” — trate de comunicarme con mi arma para preguntarle acerca de esa entrada que nos llevó hacia la habitación de Hikari.

    — “Dile que lo haga. Si encuentra que todo está allí, tal vez podamos darle una ruta alterna al equipo que vaya hacia donde se encuentra Ichiko”.

    — “Bien” — me acerque a la chica de lentes colocándole suavemente mi mano en su hombro. — Parce, mira que antes de que investigues el castillo, fíjate por debajo de los acueductos y mira si hay un pasaje.

    — ¿Pasaje?

    — Si, debe de haber un pasaje que conduce a los patios del castillo, es un desagüe que conecta hacia los patios, tal vez podría servir para una ruta de acceso en vez de la entrada. Aunque habría que darle la vuelta al castillo, pero está en un punto en donde generalmente están las personas de aseo.

    — ¿Por qué dices eso? — me preguntó la muchacha.

    — He estado aquí antes, tuve que arreglármelas para entrar en el castillo hace tiempo.

    — ¿Cómo? — Akane me miraba extrañada, no quería explicarme de más porque sería contraproducente — Por favor, solo un vistazo, sino encuentras nada sigues normal. — la muchacha me miró por unos instantes, luego asintió. — Gracias.

    — Lo hare cuando termine de investigar el castillo, es lo principal que tenemos que hacer.

    — Bien, eso nos deja solo con la ciudad. Movámonos entre los civiles y evitemos los guardas que patrullen por la zona. — explicó el número Dos.


    Luego de escuchar al germano continuamos avanzando por las calles del imperio buscando información que pudiera ser útil para el equipo de asalto y de vanguardia a la hora de entrar a la ciudad. Mi mirada estaba atenta a cualquier cosa puesto a que en cualquier momento un pelotón del imperio podría venir a interrogarnos o a darnos problemas en caso de que hiciéramos algo sospechoso. Mientras nos alejábamos del palacio tratamos de parecer lo más tranquilos posibles, no obstante, allí nos encontramos con algo que esperábamos, un grupo de personas que se dirigía hacia el castillo. De inmediato nos mesclamos con la gente al ver que los soldados del imperio estaban listos para defender la zona ya que la seguridad de la reina podría verse comprometida con el avance de los manifestantes.

    — ¡Ichiko-sama! ¡Recapacite por favor! ¡Somos un pueblo guerrero, debemos enfrentar la amenaza, no aceptarla!

    — ¡Sabemos que está preocupada por nosotros! ¡Pero entienda! ¡No deseamos una diosa falsa!

    — ¡Lady Ichiko, tome armas frente a esa farsante! ¡No es nuestra diosa! ¡Es solo una Majo que trata de engañarnos! ¡Incluso usando a nuestros familiares muertos para someternos a su voluntad! ¡Nuestra diosa no haría eso!

    — ¡Piense un poco en sus habitantes! ¡Este pueblo aún puede seguir adelante!


    He de decir que las cosas se estaban poniendo muy tensas entre la población, los soldados imperiales se estaban poniendo firmes frente a la idea de que aquellas personas entraran al castillo, por eso, se movían usando sus escudos para intimidar a los manifestantes, pero estos seguían gritando a todo pulmón.

    — ¡Fuera la diosa falsa!

    — ¡Fuera a la diosa falsa!


    El disgusto de la gente era evidente, pues si para mi si alguien que apareciera de la nada en el cielo, cambiara el ecosistema de tu mundo e hiciera creer a su reina y demás miembros del pueblo que eres su diosa a muchas personas no les haría mucha gracia o se mostrarían escépticos. Vi a mis compañeros que iniciaron a moverse frente a la multitud, preguntando y buscando información que podría ser útil para ellos. Si algo había aprendido con Llun durante este viaje es que si querías primicias debías meterte hasta el fondo por ellas, como mi querida compañera lo hacía con su periódico.

    — Disculpe me he estado preguntando algo — le pregunté a un familiar con apariencia de león — ¿Por qué creen que la reina los deba escuchar? — fui ignorada por el hombre león, no obstante seguí preguntando entre las personas que había en la multitud — Disculpe, me gustaría preguntarle — No obstante, las personas estaban enfrascadas en la manifestación que pasaban de mi todo el tiempo, era difícil puesto a que la presión de los guardas hacia que el ambiente ese pusiera mucho más tenso. Aun trataba de buscar alguien quien pudiera atenderme, quien no me viera mal, mi mirada se dirigió hacia un familiar con forma de oso quien al parecer no se encontraba gritando en la manifestación, algo raro puesto a que generalmente la gente en esos eventos mostraba su clara in comodidad ante esos temas. — Disculpe — Llame al hombre oso — He notado que mucha gente está en contra de su diosa. ¿A qué se debe?

    — No es lógico que alguien venga y trate de solucionar nuestros problemas — explicó — Por mas diosa que fuese, es demasiado conveniente que ella aparezca aquí, en medio del caos, traiga gente muerta y que estos digan que los acompañemos a la paz. Suena a trampa.

    — Yo pensaba que era fe — comenté. — Esta guerra ha sido nuestra culpa, y ha llevado a la desesperación a mucha gente. Creo que lo único que queda es la fe en su diosa.

    — Y es verdad, pero tampoco podemos ser estúpidos y arrojarnos a cualquiera que nos dé una solución — El oso me miró fijamente a los ojos

    — Confiar ciegamente


    Pensé mientras agradecía al hombre oso por su tiempo. Al parecer había muchas cosas más que aprender sobre la situación en la que estábamos, primero, que el imperio se encontraba en un estado político muy delicado y que en cualquier momento los disturbios podrían iniciar. Por mi parte continuaba preguntando a los familiares que conformaban aquella marcha, consiguiendo un común denominador con lo cual concordaba con las palabras del oso, parte del pueblo no estaba conforme con la decisión de entregarse a una posible diosa falsa, pues su aparición era demasiado sospechosa y una falta de respeto para su verdadera deidad, ya que aquella figura en el cielo no era la Kaguya hime que creían. Aunque aún me quedaba la duda, ¿Qué pensaba la reina de todo esto?

    — ¿Qué cree usted que la reina piense de todo esto? — pregunté de nuevo a un manifestante, esta vez a una mujer cabra.

    — Ella aun no ve con malos ojos a esa farsante — comentó — Pero su consejero real parece creer que esa forastera tiene la solución a todos nuestros problemas.

    — ¿Qué quiere decir? — la vieja cabra me miró fijamente, esperaba a que no notase algo raro en mí, pero mis esperanzas se hicieron añicos cuando me preguntó una cosa.

    — ¿Para que necesitas saber eso, humana? Es mas ¿Qué haces tú aquí? ¿No tienes personas que matar? — Suspire, esa vieja cabra se estaba volviendo muy azarada y temía que pudiera llegar a llamar atención no deseada.

    — Soy reportera de un diario, se llama Durkhein Times. A pesar de la guerra me gustaría informar a la gente de lo que está pasando en este lado del Nexo.

    — Nunca escuche de ese diario, y eso que habían muchos de los tuyos escribir informes — Ahora necesitaba tomar un argumento mucho más lógico.

    — Es reciente — respondí — Iniciamos este año aunque no hemos tenido muchas primicias debido a…bueno, esto. Pero aun así, espero sacar una buena historia luego de esta guerra. — rogaba que aquello fuera lo suficiente para que la cabra bajara la guarda, esta bufó algo molesta.

    — Hay humanos cada día más estúpidos. Mantener un periódico en tiempos de guerra, va.

    — Hay que mantener informada a la gente.

    — Pues informa esto. Ichiko-sama tiene a un vocero, se llama Orwell, consejero de nuestra reina y un ferviente adorador de Kaguya-Hime. Creemos que él es quien desea influenciar a Ichiko-sama sobre aceptar a esa farsante en nuestras vidas.

    — ¿Hay manera de decirle que pare?

    — No la hay, Orwell es bastante decidido cuando toma una decisión, pero nuestra reina ama a este pueblo y estoy segura que lo pensara dos veces antes de ir hacia esa cosa.

    — ¿Piensa hablar con…Kaguya-Hime? — pregunté, la cabra asintió.

    — Cree que con eso despejaría sus dudas, aunque me preocupa mucho que lo haga, no sabemos que hará esa farsante. — una vez más sentí la mirada fija de la cabra en mí, estaba sospechando. — ¿Y tú porque no anotas lo que digo?

    — Ah…esto, una libreta, espera…donde…donde. — trate de buscar algo con que anotar, luego recordé que no tenía nada. Estaba en apuros, sino hacía algo rápido levantaría sospechas, no obstante, sentí la mano de Akane quien me pasó una pequeña libreta junto a un lapicero. — Gracias.

    — Trata de no olvidarte de estas cosas —Me dijo la chica de lentes, asentí mientras me disponía a escribir lo que me decía la cabra, aunque esta estaba molesta por alguna razón.

    — Hmp, con razón no son tan conocidos si tienen reporteras tan malas como tú. — auch, ahora podía comprender un poco mejor a Llun en ese aspecto. Ser reportera era un trabajo bastante complicado. Dirigí mi mirada hacia Akane, tenía que agradecerle. —Gracias por ayudarme.

    — No hay de que — Los centinelas que la acompañan aparecieron junto a ella — Tenemos todo listo. Primicia completa.

    — Bien. — respondí, era bueno que ella me siguiera el juego.


    Mientras terminaba de anotar todo lo que necesitaba para “El periódico” la mujer cabra hizo una mueca de disgusto, me puse en alerta al reconocer aquel sonido que se acercaba cada vez más, un grupo de adeptos cantándole a Mother Gaia. La tensión en el grupo de manifestantes se hacía cada vez más presente, otra discusión acalorada entre ambos grupos estaba a punto de iniciar, y con ella una posible revuelta entre ellos y la guarda imperial.

    — Hermanos míos, déjense llevar por nuestra diosa hacia un mundo de paz y harmonía. No hay necesidad de que se queden en este valle de la muerte, donde solo habrán guerras, victimas, dolor y agonía. Ella nos brindara la paz que tanto anhelamos.

    — ¿La paz que anhelamos? ¡Si nos la va a dar una farsante prefiero quedarme aquí a luchar!

    — ¿Farsante? Oh que tan equivocado estas. Desde que llegó, Kaguya-Hime ha demostrado su gracia y misericordia hacia nosotros alejando a los ninjas de Nibikure, trayendo a nuestros seres queridos de la muerte que nos ha quitado esta guerra, ¿Qué más pruebas necesitas?

    — ¿Y no crees que es demasiado conveniente? Lloramos por las personas que amamos, no te lo niego. Pero que aparezcan así como así, diciéndonos esas cosas es demasiado inverosímil. No son nuestros seres queridos, son marionetas.

    — ¡Por gente como ustedes Nibikure nos la tiene en contra! ¡Déjense de creer en vestigios divinos y piensen por ustedes!

    — Pensamos por nuestra cuenta.

    — ¡Entonces son unos estúpidos!


    Los soldados iniciaban a intervenir puesto a que el grupo opositor iniciaban a mostrar signos de hostilidad frente a los iluminados de Mother Gaia. Sentí una mano jalarme, era doña Lina que se encontraba con el soldado alemán, junto a ellos, Akane y yo nos alejamos de la situación tensa entre ambos grupos. Corrimos entre las calles y edificios abandonados, escuchábamos canticos por un lado y protestas en el otro mientras nos manteníamos fuera de los soldados que iban hacia donde estaban los manifestantes y hasta donde se encontraban nuestros aliados.

    — Tengo los planos del castillo —comentó Akane sacando los planos del edificio del Mr Bubbles con forma de pelota — Posee cinco pisos, treinta habitaciones con cuarto comedor, sala principal, salón de té, armas, y las residencias de los habitantes., Todo está aquí en este diagrama. — Akane me observó durante unos momentos — Hay un pasaje cerca de los acueductos del castillo tal como dijiste. Hay un puente que conecta con ellos así que se puede llegar usándolo como una buena medida para llegar al castillo.

    — Bien, gracias por el apoyo.

    — Niña — escuche a mi superiora hablarme, dirigí mi mirada hacia ella, trague saliva, su rostro se encontraba serio.

    — ¿Ocurre algo, doña Lina?

    — ¿Sientes algo? — Mantuve mi concentración por unos instantes, solo escuchaba los pasos de mis acompañantes. No obstante, también note la misma mirada severa que tenía mi superiora en el germano — Concéntrate, mira a tu alrededor, escucha.


    Suspire y afiné mis sentidos todo lo que podía, escuchaba los pasos de mis compañeros, las duras pisadas del germano, el suave pero algo torpe movimiento de Akane y el ritmo firme de doña Lina. No obstante escuchaba algo, algo diferente, no eran los canticos de la muchedumbre o las marchas anti Kaguya-Hime, no eran mis propias pisadas, eran.

    — ¿Hay alguien más? — susurre, ella asintió. — ¿Desde cuándo?

    — Desde que salimos de esa muchedumbre. — al voltear hacia la derecha del callejón doña Lina apretó mi mano con fuerza — Ahora entró a una de las casas, espera a que no lo veamos.

    — ¿Cómo?

    — Gajes del oficio, niña — comentó — Sino prestas atención a tu entorno eres un fiambre y nosotros nos aprovechamos de ello. El grandote aquí sabe de lo que hablo — Comentó mientras le di una rápida mirada al germano.

    — Emboscadas, hemos caído en muchas de ellas como para no aprender las tácticas que usan los asociales.

    — ¿Algún plan? — pregunte.

    — Hay un callejón a dos cuadras de nuestra posición, si nos escondemos allí podremos tenderle una emboscada. — voltee y mire como la chica de lentes observaba atentamente el mapa que habíamos sacado del imperio.

    — Rápido.

    Aceleramos el paso mientras nos movíamos por las calles del imperio, la muchacha asiática nos dio una señal con el dedo y era la indicación que nos encontrábamos cerca del lugar indicado. Rápidamente doña Lina giró sobre si misma escabulléndose en uno de los callejones junto al resto del grupo, imite su acción y me lance hacia el callejón de la izquierda. Allí, vimos como un individuo cruzaba frente a nuestras narices, reconocí aquella figura, era el hombre oso al cual había preguntado acerca de la situación. Este se encontraba desconcertado pues nos había perdido el rastro, no obstante antes de que pudiera hacer algo doña Lina salió de su escondite rodeando su cuello con aquel lazo de color carmín. Klaus la seguía apuntando con su arma al cuerpo del hombre oso. Este suspiró mientras levantaba sus manos en señal de derrota.

    — ¿Qué quieres con nosotros? — preguntó con fuerza mi líder. —

    — Pues, a ustedes.

    Sentimos un ligero temblor de tierra, de nuestros pies hombre tejón apareció frente a nosotros, girando su cabeza como si buscara algo.

    — Ah, veo que diste con ellos, o mejor dicho, ellos dieron contigo.

    — No tenemos tiempo, Daigo, piensan que somos sus enemigos.

    — Si los persigues así obviamente no tardaran en atacarte, Kuma.

    — Oh por favor, como si tu pudieras hacer algo, cegatón.

    — Soy más discreto por ejemplo.

    — ¡Pues ya no lo eres!

    — Ah, sí, pues.

    — ¡¿Quieren callarse los dos de una puta vez?! — trague saliva, sip, definitivamente doña Lina era como mi madre cuando se enojaba. Observé tímidamente como ella se dirigía hacia el hombre tejón mientras que el número no le quitaba los ojos de encima al oso. — A ver, explica. ¿Cómo que nos buscaban?

    — Pues sí, es que ustedes eran demasiado sospechosos. — explicó el tejón — ¿A qué se debe tanta insistencia en preguntar cómo estaban las cosas en el imperio? Incluso los otros humanos que se encontraban aquí no mostraban tanta insistencia frente al asunto, pues su labor consistía nada más en ayudar a los guardas del imperio.

    — “¿Acaso se refería a los otakus que se quedaron aquí?” — Pense, el tejón continuó.

    — Pero ustedes, seguían insistiendo y preguntando, eso era raro ¿Desde cuándo los humanos les ha interesado nuestra situación cuando solo les preocupaba su guerra? — hubo un silencio incomodo, el tejón continuó — El grandote aquí sospechó e informó a nuestro grupo

    — ¿Qué grupo? — preguntó Akane.

    — Pues un grupo que está en contra de la diosa falsa — comentó el oso — Verán, si queremos evitar que nuestra reina haga una locura y que el imperio se sume al control de esa farsante debemos mantenernos en las sombras y dejar que los demás manifestantes llamen su atención. Ahí es donde entran ustedes.

    — ¿A qué se refiere? — preguntó el número dos, el hombre topo continuó hablando por su compañero.

    — No es normal que quieran tener tanta información, si deseaban infiltrarse al palacio ya lo hubieran hecho, pero no buscan eso, buscan aprender, ver como están las aguas para lanzarse al mar. Además, muchos soldados han salido disparados hacia las entradas al reino, luego llegan humanos que preguntan tanto por nuestra situación en el momento en que la cosa del cielo aparece, cuando antes, apenas si preguntaban por nosotros gracias a su guerra, es demasiado sospechoso para pasarlo por alto. — el Tejón nos miró fijamente — Ustedes quieren acabar con esa cosa ¿Verdad?

    Esto se estaba poniendo incomodo, observaba a mis superiores con claras intenciones de suprimir a los objetivos que nos habían descubierto, pero creo que eso sería ir demasiado rápido, si nos descubrieron ¿Entonces por qué no informarlo a los guardas?

    — Vayan al punto los dos — comentó doña Lina — ¿Qué es lo que quieren? De querer atacarnos o de revelar quienes somos estarían jodidos ahora mismo. También revelarse ante nosotros los coloca en una posición muy mala.

    — Queremos que nos ayuden a salvar nuestro reino — el oso de nombre Kuma se mostraba bastante afligido frente a nosotros — Sé que esta guerra fue causada por ustedes, pero ahora mismo nuestro hogar peligra a causa de un mal mucho mayor, por eso debemos juntar todas nuestras fuerzas para salvarla de esa farsante.

    — ¿Por qué deberíamos confiar en ustedes? Quizás sea una trampa para que los guardas nos atrapen o tal vez ustedes sean parte de los monjes. — Era de esperarse que doña Lina estuviera siendo precavida, tal vez sea a que en los negocios debes ser cuidadoso antes de aceptar un contrato.

    — Les daremos apoyo — comentó el topo — Podemos conseguir gente que se una a nuestra causa para evitar que se formen más acólitos de esa cosa. Así ganaremos tiempo para que acaben con la farsante. Ya han visto que hay gente que no acepta muy bien ir a donde esa Majo planea enviarnos. Nosotros hicimos un grupo más discreto que planta la semilla de la duda en la población yendo de refugio a refugio.

    — ¿Qué dices? ¿Crees que es un buen plan? — el numero le preguntó a mi superiora, a mi parecer, era un buen trato ya que nos daba un aliado más en esta batalla. Suspire de alivio, pues doña Lina había aceptado la oferta.

    — Les mostraremos el camino en donde se encuentran nuestros demás compañeros. No seremos un ejecito numeroso, pero creo que podemos apoyarnos entre sí..

    — Entonces es un trato. Ten por seguro que si noto algo raro nos largamos de aquí. —respondió doña Lina. — Pongámonos en marcha.


    Nuestro grupo inició a seguir a la pareja de animales hacia su base de operaciones. Estaba sorprendida, pues a pesar de todo, si hay un enemigo en común las personas pueden unirse y defenderse como uno solo, pensándolo bien, Diamond logró lo que quería, que todos nosotros nos uniéramos, que dejáramos de lado nuestras diferencias y nos centráramos en un objetivo, proteger nuestro mundo, aunque al final, sentía algo de pena, pues Diamond al final terminaría siendo la mala del paseo y que luego de acabar con ella, la ilusión de una camaradería tendría fin. Llegamos hacia una de las calles que se encontraban a barricadas por la propia gente del lugar. Como era de esperarse, al vernos acercarnos se pusieron en guardia preparándose para atacar en caso de que hiciéramos algo extraño, no obstante al ver al oso y el tejón no tardaron en bajar sus armas aunque con cierta cautela, incluso las personas que estaban en sus hogares nos mantenían un ojo encima en caso de que hiciéramos algo extraño. No los culpaba, pues con la situación en la que estaban era mejor mantenerse alerta. Nuestro equipo entró una de las casas y allí encontramos a un grupo de familiares reunidos sobre una mesa. Mis ojos se abrieron con fuerza al reconocer a cierta mujer que estaba sirviendo unos tragos a sus compañeros. Era la banshee barwoman que me encontré en No life city junto al hombre lagarto.

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    — No esperábamos visitas, ¿Quieren un trago o algo? — Dijo el espíritu con cierto deje de sarcasmo, pronto sentí que se acercaba hacia mí, esperaba a que no me reconociera por algo.

    — ¿Le puedo ayudar? — pregunté nerviosa, ella sencillamente siguió en lo suyo sirviéndole a sus compañeros de equipo un trago a cada uno.

    — Me resultas familiar…aunque, creo que solo estoy imaginando cosas — dijo, suspire de alivio — ¿Qué hacen estos humanos aquí?

    — Son un grupo de reconocimiento, Mikoto —dijo el tejón mientras tomaba algo del licor que le ofreció la banshee — Pueden ayudarnos con nuestra labor.

    — Ya les explicamos la situación. — comentó el oso. — Aceptaron cooperar.

    — Bien, a tiempos desesperados medidas desesperadas, además, tanto ustedes como nosotros quieren evitar que el nexo se vaya al carajo por culpa de esa farsante, seamos egoístas y luchemos por un mismo objetivo. No voy a decirle que no a una mano de obra que se disponga a cooperar— la fantasma inició a moverse frente a nosotros mirándonos de pies a cabeza — Son pocos ¿Cómo piensan eliminar a esa cosa o ayudarnos a que Ichiko-sama recapacite?

    — Somos un grupo de reconocimiento, otros grupos vendrán a nuestro apoyo una vez les demos la información que recolectamos. — Dije. La fantasma se puso pensativa durante unos instantes.

    — Ok, entonces al final deberemos actuar como siempre. Generar marchas de inconformismo en la gente que esta dudosa de esa farsante y conseguir gente que apoye nuestras marchas.

    — Un emperador debe pensar en su pueblo y a veces lo que puede creer que es correcto, puede ser perjudicial para nosotros. — agregó el tejón Daigo. — Pero necesitamos información de esa cosa — el hombre tejón nos dio una mirada a cada uno de nosotros — Ustedes saben que es ¿No es así? Por eso están aquí.


    Nuestro grupo se juntó en un improvisado círculo, como si fuéramos a planear una estrategia en pleno partido de futbol. Le di una mirada rápida a mis compañeros quien se mostraban bastante serios respecto al asunto.

    — ¿Crees que es rentable? Se han mostrado bastante cooperativos frente al asunto. Además, toda la ayuda que necesitemos para ganar tiempo y que los demás vengan es bien recibida. — El numero dos tenía un punto, podíamos usar a la gente para tratar de hacer entrar en razón a la reina y evitar que hiciera una locura. Tal vez a nosotros los humanos no nos escuche, pero a su pueblo estoy seguro que lo haría, aun si tuviera al cerdo detrás suyo.

    — Pues es mejor darles motivos para que desconfíen de Diamond. — susurró por debajo mi líder asocial. — Hay que mantener algunas cosas en secreto, no las necesitan saber. —la mirada de doña Lina se dirigió hacia donde se encontraba el grupo opositor. — Escuchen con atención, pues no se los repetiré dos veces. Esa cosa que ven allá arriba no es una diosa, es una humana que se salió de control al devorar a muchos de nuestros compañeros. Por eso está provocando ese desequilibrio en el nexo.

    — Busca acabar la guerra poniéndole fin ella misma, volviéndose un heraldo de paz y armonía. — esta vez fue el turno del germano —Desea salvar al nexo invadiendo el nexo.

    — “Eso…tiene mucha lógica” — pensé para mí misma tras escuchar esas palabras de sabiduría del Germano. Creo que en caso de hablar con la reina el debería ir a la delantera.

    — Eso es su “Kaguya-Hime” una humana que se cree una diosa y salvadora.

    — Lo sabía — escuche hablar molesto al oso.

    — En cualquier caso, si esa cosa que hay en el cielo es una humana entonces significa que no es una divinidad y se puede detener — La banshee observaba de lejos a una multitud que está alabando a Diamond con canticos — Supongo que su combustible son sus adeptos.

    — Entonces deberemos movernos y tratar de convencer gente a nuestra causa, si vamos a los refugios podríamos encontrar nuevos aliados.

    — Creo que les dejamos el resto a ustedes — comente, el resto del grupo de manifestantes me miraron con extrañeza — Pienso que si hablan sus palabras tendrán más peso que las de nuestro equipo que va a venir. — comente.

    — Bueno, ustedes tienen sus propios cosas que atender — Mire a la banshee que observaba la ventana con cierto deje de melancolía — Al igual que yo…debo salvar a un amigo de que haga una estupidez.

    — Nos vamos — Doña Lina nos observó fijamente — Debemos largarnos de aquí e informar el asunto con este grupo.

    — La salida está por detrás, déjenme acompañarlos hasta ella.


    Siendo guiados por la fantasma nuestro grupo logro salir hacia las calles del imperio. Ahora poseíamos nueva información y un apoyo inesperado por parte de un grupo opositor. Ahora solo quedaba esperar a que ellos pudieran hacer su parte y nos dieran el suficiente tiempo para que con sus marchas, la emperatriz Ichiko tratara de ver las cosas de una manera diferente. Para ser honesta, esperaba hablar con ella alguna vez y tratar de explicarle las cosas, pero la situación no nos permitía hacerle una visita a su palacio, al menos no de momento. Con un grupo que lucharía a nuestro favor y toda la información necesaria para facilitar a los demás grupos el avance hacia el imperio era momento de marcharnos y pasar a nuestro próximo objetivo, Nibikure.

    — ¡Hey, ustedes! — al escuchar una voz extraña nuestro equipo se detuvo, trague saliva, pues al voltear un grupo de soldados se dirigían hacia nosotros, justo cuando pensaba que las cosas iban a salir bien teníamos que cruzarnos con esos tipos. Suspire y observé a mis compañeros que se mantenían firmes a pesar de la situación. — ¿Humanos? ¿Qué hacen aquí? ¿No deberían de estar en los templos vigilando a los refugiados? — podía sentir como la situación se ponía mucho más tensa de lo normal, necesitábamos escoger las mejores palabras para salir airosos aunque ahora mismo dudábamos de que eso fuera posible.

    — Espera un momento — uno de los soldados nos miraba fijamente de pies a cabeza —Recuerda lo que nos dijeron a la base, que era posible que unos humanos estuvieran tratando de infiltrarse al castillo. — el militar nos apuntó a la cara con su lanza — Mira sus rostros, hay sudor en ellos, eso significa que han estado moviéndose de un lado a otro.

    — Encontrárnoslos aquí no fue una coincidencia — comentó el otro militar — Han estado de fisgones por aquí.

    El grupo enemigo se acercaba hacia nosotros con claras intenciones hostiles, necesitábamos hacerles creer que no éramos los infiltrados que buscaban.

    — Miren, no somos lo que creen que somos. Simplemente te estábamos perdidos, y si hay sudor en nuestras caras es porque hay unos locos que quieren que cantemos canticos de alabanza cuando lo que deseamos es estar en un sitio seguro. — trató de explicar doña Lina la situación a los guardas imperiales.

    — ¿Sitio seguro? Pero si ustedes están en una guerra — comentó el otro soldado apuntándonos con una lanza a nuestros cuellos.

    — …Hay mucha gente perdida en combate esta batalla — comentó esta vez Akane.

    — Y tal vez pudimos aprovechar la oportunidad para escapar de esta guerra que nos ha afectado — esta vez decidí dar mi granito de arena.

    — Entonces acompáñenos a uno de los templos para refugiados. Allí estarán más seguros.


    La situación no podía ponerse peor, estar atrapados en un refugio solo nos retrasaría para volver con el resto del grupo, ellos estaban reteniéndonos lo suficiente para darnos una salida y perder más tiempo nos pondría en una muy clara desventaja. No teníamos más opción, era hora de hacer escándalo. Mire a mis compañeros de equipo, doña Lina, Dos y Akane estaban preparados para actuar. Mientras éramos escoltados por los soldados una pantalla de humo nos envolvió alertando a los soldados del imperio. Tomando aquella oportunidad nuestro grupo salió corriendo como alma que lleva el diablo por las calles del imperio.

    — ¡Son los intrusos! ¡No dejen que se escapen!

    — Alerten a la chica fénix, necesitamos todo el apoyo que podamos para capturarlos.

    El grupo de soldados nos seguía los talones mientras que nosotros apurábamos el paso moviéndonos entre los edificios y las calles esperando a que perdiéramos su rastro. Akane mantenía su mirada fija en el mapa fungiendo como navegadora indicándonos cuales rutas eran las mejores para tomar.

    — ¡A la derecha, si seguimos si continuamos podríamos! — lastimosamente al momento de llegar a la calle nos encontramos con otro grupo de soldados que buscaba interceptarnos — ¡Olvídenlo, tomen la izquierda!


    Siguiendo las indicaciones de la nerd continuamos por el camino trazado, algo cruzó sobre mí, luego otra cosa me golpeó con fuerza en mi hombro derecho. Gruñí de dolor mientras miraba como una flecha estaba incrustada en parte de mi cuerpo pues ahora, los arqueros estaban listos para neutralizarnos desde la distancia. Al ver mi herida, el número dos giró hacia atrás dándole una mirada a los proyectiles que se acercaban, pronto, estos iniciaron a caer como moscas debido a la habilidad del numero la cual nos permitió cruzar hacia otra calle obligando a los arqueros a moverse para buscarnos, no obstante las cosas se nos ponían cada vez más complicadas puesto a que ahora nos encontramos de cara frente a un grupo de adoradores de Kaguya-Hime, estaba desesperada, el dolor en el hombro aún estaba presente y no me dejaba pensar con claridad la siguiente acción.

    — ¡A las casas, ahora!

    Doña Lina pateó una puerta con tanta fuerza que literalmente la tiró al suelo, la gitana entró al hogar e inició a moverse entre el hogar, sin más opción decidimos entrar al hogar ignorando completamente si estaba habitado o no, simplemente deseábamos encontrar una ruta de escape, algo que nos diera la oportunidad de perder a los soldados, siguiendo los pasos de doña Lina dimos con el segundo piso del hogar en donde había un corredor con varias habitaciones.

    — Por aquí

    El número junto doña Lina lograron destruir la ventana del lugar, permitiéndonos llegar hacia el techo. Con sumo cuidado caminamos por el tejado de la casa esperando a que estos no se cayeran al suelo junto nosotros. Los guardas no tardaron en unirse a la fiesta, incluso varias flechas pasaron por nosotros las cuales fueron evitadas por la rápida mirada del germano el cual las dejó petrificadas en el acto, deshaciéndose como simple polvo en el aire. Mientras nos movíamos por el lugar las tejas de la casa iniciaron a desprenderse del techo obligándonos a saltar hacia el tejado de otra casa iniciando una persecución sobre los techos. Los soldados no tardaron en disparar sus flechas para tratar de bajarnos como si fuéramos pájaros obligándonos a mover el paso para evitar los proyectiles, para nuestra mala fortuna un grupo de soldados logró interceptarnos haciendo que nuestro grupo retrocediera al verlos avanzar. Mire hacia arriba, notando como una mota roja estaba girando en círculos en el cielo, me maldije a mí misma puesto a que ahora estamos bajo el ojo del fénix.

    — ¡Al otro lado!

    Klaus apuntó hacia otra de las casas en donde no nuestro grupo no tardó en saltar hacia el camino más seguro, no obstante al caer en el techo del lugar este no pudo soportar nuestro peso combinado logrando que este se rompiera mandándonos al suelo. Rápidamente lance la cadena de mi guadaña hacia uno de los pilares de la casa para ayudar a sostenerme, no obstante no fue suficiente y mi cuerpo fue a dar al suelo chocando contra unas cajas que había allí. A pesar del dolor no me quede quieta y me levante de una del piso. Una mirada rápida a mi alrededor me hizo suspirar de alivio al ver que mis compañeros estaban bien luego de la caída aunque los problemas no terminaban ahí ya que más soldados imperiales no tardaron en pisarnos los talones una vez más.

    — ¡Necesitamos reunirnos con el otro grupo ahora! ¡No podemos quedarnos tanto tiempo aquí! — Observé a doña Lina mirar el cielo, su rostro se encontraba molesto — Maldita sea, la barrera sigue de pie, no podemos comunicarnos con el otro equipo a este paso.

    — “Supongo que ahora es nuestro turno de aguantar.” — pensé.

    — Niña, apenas la burbuja se rompa avisas al grupo que mantenga su posición para poder escapar.

    — Entendido.


    Nuestro escape ahora dependía del otro equipo, necesitábamos mantenernos a salvo en espera de que la barrera se rompiera para comunicarnos con el grupo e ir hacia ellos, aunque ahora solo quedaba esperar y el tiempo era lo que menos podíamos desperdiciar.

    [***]
    CorventCorvent Ya les caemos, solo esperamos a que rompan la burbuja otra vez, salimos de aqui y si todo sale bien para el bosque.
    AmakiAmaki TaKaTaKa IceIce LeoLeo AhkilendraAhkilendra zXArtemisXzzXArtemisXz

     

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