Evento Digitama Party [20th]

Tema en 'Digital World' iniciado por Masaru, 1 Jun 2017.

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  1. Autor
    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    ¡El 20 aniversario de Digimon ha llegado! Es en este mes que, veinte años atrás, salió a la venta la primera versión del V-Pet (Digital Monster) trayendo a nosotros un nuevo mundo que hoy en día sigue creciendo. Es gracias a esto que Digital World existe hoy en día y con él muchas aventuras han sido posibles en primer lugar. Por tanto ¡Hay que celebrarlo! Bienvenidos a una nueva edición del Digitama Party. Un evento social que lleva a los Tamers a revisitar las raíces de su título: Cuidar y criar un Digimon desde su infancia.

    Situación Actual
    Tras un extraño fenómeno ocurrido en File City, un centenar de Digitamas nuevos han aparecido en la ciudad, trayendo consigo una nueva generación de Digimon demasiado numerosa para atenderla en sus primeros días de vida por gente especializada. Es por esto que la Central ha aprovechado la fecha en que se llevará a cabo el "Festival Digimon" para revitalizar un proyecto que no había sido hecho en años: La jornada de "Adopta un Digimon bebé". Aquellos Tamers que no tengan mucho que hacer mientras su compañero está en el Festival pueden aprovechar la oportunidad para criar a uno de estos bebés, demostrando no solo el significado de ser un Tamer en el Mundo Digital, sino también el cuidado y atención que un recién nacido merece. Es una tarea sencilla y tranquila, perfecta para que los Tamers socialicen en torno a las pequeñas aventuras que estos bebés pueden presentar.

    En qué consiste el Evento
    Si estuviste en la primera edición de este evento o en alguno de los Roles Sociales de DW, este tema será familiar para ti. Digitama Party es un evento social, sin trama fija o evaluación, que se centrará únicamente en lo que el Tamer viva con el bebé elegido (ya sea por su cuenta o en conjunto con otro Tamer). Se trata de un día de actividades en el que el Tamer puede cuidar, criar o entrenar al Digimon a su preferencia, así como vivir pequeñas aventuras junto a él. Este evento, además, posee dos diferencias con su versión anterior: La primera es que el jugador podrá escoger el bebé/Digitama a cuidar y la segunda es que este evento no involucrará al Digimon Compañero del Tamer. Así es, este evento ocurre en paralelo con el Digimon Festival, por lo que Tamer y Compañero estarán separados permitiéndole a los jugadores expandir sus relaciones personales de manera independiente, sin la presencia o intervención del otro. Un nuevo enfoque en la dinámica de la dupla que, esperamos, sea refrescante para los que están acostumbrados a tratarlos en conjunto.

    Ya que en esta ocasión la elección de Digitama es libre, no es necesaria una inscripción previa. Para particpar solo hay que empezar a escribir, dejando en el primer post el link de su Ficha y el bebé que adoptarán para el Evento (Solo uno y no puede cambiar)

    Reglas

    - Ya que este evento ocurre en paralelo con Digimon Festival. Solo el Tamer puede formar parte de él, sin la presencia de su Digimon Compañero
    - Lo que vivan junto a sus bebés es cuestión de cada quién, sin embargo no está permitido herir o matar a ninguno de los bebés
    - El bebé recién nacido puede tener la personalidad que quieran, siempre que mantenga acorde a su edad
    - Pueden hacer que su Baby I evolucione a Baby II luego de cinco posts. Como Baby II tendrá la capacidad de hablar
    - Las historias pueden ser individuales (Tamer + Bebé) o en conjunto con otros usuarios participantes
    - Reglas de cortesía, respeto por los personajes de otros usuarios
    - Los eventos y sucesos quedan a discreción de lo que deseen hacer, sin embargo eviten "exagerarle" la escala a las cosas (hacer eventos que pongan en peligro a la ciudad o peor, al Mundo Digital completo)
    - Se puede apartar post, pero sólo tendrán un tiempo máximo de 3 horas para editar. Durante el último dia, el plazo se reduce a 1 hora.
    - Las historias se llevan a cabo en File City, sin importar la ubicación actual del Tamer
    - Para que un post sea válido en la premiación, este debe tener al menos 500 Palabras de contenido por personaje
    - Está permitido usar a los NPC del compendio con permiso previo a la moderación, al hacerlo se comprometen a respetarlos debidamente. Tambien pueden improvisar NPC para las historias o usar los Personales
    - El Evento no otorga puntos de EVO o usos de Digisoul/DigiGnome.
    - El rush del último día no está permitido. Aquellos que lo hagan no se les contará el post para la entrega de premio (tómese por rush el hacer todos los posts requeridos en un mismo día luego de no haber participado en todo el plazo)

    ¿Como participar?

    Como ya se dijo, para participar lo único que hay que hacer es empezar a escribir en el evento, también tienen que dejar el link de su ficha en su primer post y el Digitama/Bebé a usar (solo es necesario en el primero)

    Digitamas/Bebés disponibles:

    • Bommon
    • Botamon
    • Bubbmon
    • Chicomon
    • Choromon
    • Cocomon
    • Dodomon
    • Fufumon
    • Jyarimon
    • Ketomon
    • Kiimon
    • Kuramon
    • Leafmon
    • Mokumon
    • Nyokimon
    • Pafumon
    • Paomon
    • Petitmon
    • Pitchmon
    • Popomon
    • Poyomon
    • Punimon
    • Pupumon
    • Pururumon
    • Puttimon
    • Puwamon
    • Relemon
    • Sakumon
    • Tsubumon
    • YukimiBotamon
    • Yuramon
    • Zerimon
    • Zurumon

    Quest


    "Digitama Party [20th]” [Evento]​
    a) NPC que la solicita: Central de Tamers
    b) Descripción de la misión: Estamos buscando voluntarios que cuiden unos Digitamas. Que dices, ¿convivirías un rato con un bebé?
    c) Descripción del campo de juego: File City
    d) Objetivos a cumplir:
    • Cuidar al Digitama encargado, así como al bebé que nacerá de él
    e) Notas
    • En esta Quest no puede participar el Digimon compañero del Tamer
    • Ningún bebé posee recuerdos de su vida pasada
    • No está permitido herir o matar al bebé. Deben regresarlo sano y salvo
    • Luego de cinco posts, el Baby I puede evolucionar a Baby II si lo desean
    • Los Baby I no pueden hablar. los Baby II si
    f) Recompensa:
    - Por cada post en el evento: 50 Bits (Máximo 500)
    - Por cada dos (2) posts en el evento: 1 MT (Máximo 5)
    - 5 Posts en el Evento: Cartas "Thunder Vernier" y "Kiju Engetsutou"
    - 7 Posts en el Evento: Medalla "Golden Digitama" + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante
    - 10 Posts en el Evento: DigiMemories: BlitzGreymon [Plasma Stakes] & CresGarurumon [Jurou Daikaiten]


    - Extra: 10 Post en el Evento + 10 Post en Digimon Festival: D-Pet (Si el Tamer ya posee uno, entonces desbloquea las funciones "Healing Chamber" y "V-Pet" del mismo)

    Premios
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    Nombre: Thunder Vernier
    Tipo: Equip
    Descripción: Un par de propulsores carmesís de gran tamaño, característicos de BlitzGreymon. Estas armas, cargadas de energía eléctrica, pueden usarse para volar en su forma normal, o rotarse para disparar electricidad como cañones de manera ofensiva. Además, esta carta exhibe todo su potencial cuando es usada por un Greymon
    Efecto: Otorga al usuario el Thunder Vernier de BlitzGreymon. Si el usuario es una especie de Greymon, Todos los Stats +10 y permite al usuario generar y manipular electricidad a voluntad. También permite el uso de "Elec Guard"
    Requisitos: Rango Medium
    Precio: No disponible

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    Nombre: Kiju Engetsutou
    Tipo: Equip
    Descripción: Una alabarda dorada de gran tamaño, característica de CresGarurumon. Esta arma, de brillante y filosa cuchila, puede usarse de manera ofensiva replicando una de las técnicas del usuario original. Además, esta carta exhibe todo su potencial cuando es usada por un Garurumon
    Efecto: Otorga al usuario la Kiju Engetsutou de CresGarurumon, permite el uso de Jurou Daikaiten. Si el usuario es una especie de Garurumon, Todos los Stats +10 y permite al usuario generar y manipular hielo a voluntad. También permite el uso de "Geki: Hyougetsuga
    Requisitos: Rango Medium. Manos Humanoides
    Precio: No disponible

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    Nombre: BlitzGreymon
    Requisito: Mínimo rango Elite
    Técnica: Plasma Stakes
    Cantidad de Digimon en la DigiMemory: 1
    Precio: No disponible

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    Nombre: CresGarurumon
    Requisito: Mínimo rango Elite
    Técnica: Jurou Daikaiten
    Cantidad de Digimon en la DigiMemory: 1
    Precio: No disponible

    Nombre: Incubadora
    Requerimientos: N/A.
    Descripción: Un dispositivo con la forma de una huevera pequeña. Este objeto tiene la capacidad de convertir Digitamas en data y almacenarlos en su interior, facilitando enormente su traslado desde zonas "salvajes" a las ciudades. La incubadora posee capacidad para almacenar hasta cuatro Digitamas simultáneamente

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    El evento estará abierto hasta el Primero de Julio​
     
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  2. everyday

    everyday Moderador

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    Ficha: [Link]
    Digitama/Baby: Botamon

    Ethan Walker #1

    Ethan se sentía un poco extraño por separarse de Ryudamon por un largo periodo de tiempo, pero a diferencia del acontecimiento extraño que vivió durante la ceremonia de los espíritus en Folder, en aquella ocasión sí sabía donde se encontraría el pequeño dragón y además no estaría solo, pues Nikhlaus le acompañaría.

    Ryudamon supo sobre los eventos que habría en File City y de inmediato se lo hizo saber a su humano, si bien también al samurái le resultó difícil concebir la separación de su Shogun por cierto tiempo, pues su seguridad podría correr peligro si algún enemigo de California se hacía presente, sabía que en el fondo si Ethan y Nik asistían a un evento sin compañía tanto suya como de Greymon y sin una peligrosa misión que cumplir, por fin podrían tener un poco de tiempo para disfrutar juntos, que tanta falta les hacía. Cuando el dragón expuso su plan al americano este parecía no estar del todo de acuerdo, pero terminó accediendo al percatarse de que tenía razón: su relación con Nik no iba a mejorar si se quedaba de brazos cruzados. Se sentía un poco nervioso respecto a eso, si bien la tensión entre ambos se había disminuido Walker tenía miedo de cometer algún error y volver al punto inicial con el germano. Él solo deseaba llevársela bien con ese chico que, aunque tal vez nunca fue su intención directa, se hizo un lugar muy especial en sus sentimientos.

    —Ethan, estoy listo, vamos —La voz del germano hizo sobresaltar al castaño, pues este se había quedado pensativo mientras Klaus se despedía de Greymon en el festival y regresaba para ambos dirigirse hacía donde el evento de Digitama Party tendría lugar.

    El camino era corto y además siendo este tramo dentro de la misma ciudad hacía sentir a los humanos un poco más seguros a pesar de no poseer a un compañero digital a su lado. Ambos varones estaban algo callados, los comentarios que soltaban esporadicamente eran respondidos fugazmente por su contraparte, volviendo insostenible cualquier intento de conversación. Ninguno de los dos estaba molesto con el otro, pero al parecer ambos trataban de no dirigir su relación a un punto crítico como la última vez…

    —Bienvenidos a Digitama Party —Una cordial jovencita les recibió con una gran sonrisa.

    Ambos varones no pudieron evitar parpadear y quedar anonadados por lo que estaban viendo: enormes cantidades de Digitamas se encontraban justo frente a la Central de Tamers. Al ver la mueca de sorpresa la chica tuvo que explicarles lo acontecido antes de que sus mentes desvariaran: al parecer tras un extraño e inexplicable evento todos esos huevos habían arribado a la ciudad sin razón alguna, debido a la excesiva cantidad de futuros bebés la DS no tuvo más remedio que recurrir a la ayuda de Tamers para poder cuidarlos mientras buscaban una solución más adecuada al asunto.
    Tras un rápido registro la dupla de Black Jack tuvo la oportunidad de escoger su propio Digitama al cual cuidar. Ethan frunció el ceño cuando la chica les invitó a hacer esto: ¿Cómo demonios sabría cuál Digitama escoger?, no tenía ni la menor idea de qué criatura se encontraría en su interior. A diferencia suya, Leonhardt si se tomó bastante en serio esta tarea, de modo que el azabache caminó entre filas de Digitamas, analizando con sumo cuidado todos y cada uno de los huevos.

    —Este —Sonrió el alemán al tomar uno blanquecino con líneas doradas, girándose para ver a su compañero, quien le mirada fijamente—. ¿Su-sucede algo Ethan?

    El americano fue atrapado infraganti espiándolo, pues mientras se seguía quejando en su mente por no ser capaz de tomar una decisión, llegó a observar a su compañero tan concentrado en su labor de selección que no pudo evitar perderse en su rostro. Ahora estaba sonrojado y con el ceño fruncido, buscando rápido una excusa para salvarse.

    —¡Este, este es el mio! —Declaró tomando y levantando en alto al primer huevo que encontró junto a él, tenía unas manchas negruzcas por toda la superficie de su cascarón.

    Klaus parpadeó y entonces se cubrió la boca ligeramente mientras soltaba una ligera risa ante la reacción del americano, cuyo rubor se intensificó en ese instante.
    Pero una interrupción abrupta de la risa del europeo, seguido de un rostro lleno de sorpresa hicieron que Walker levantara la mirada hacía el huevo que sostenía: grietas comenzaron a aparecer en este hasta reventarse, en un acto reflejo el castaño soltó el huevo, pero entonces recordó que ahí adentro debía haber un Digimon y trató torpemente de atraparlo: una bola de pelos negruzca y grandes ojos amarillentos rebotó en su cabeza, dándole la posibilidad al Tamer de atraparle entre sus brazos.

    —Buuuub —Soltó el Botamon en brazos del americano, abriendo su boca y lanzando una lluvia de burbujas al rostro de Ethan, quien cerró sus ojos cuando estas le reventaron en la cara. Si bien su boca no quedaba del todo visible, por sus ojos se notó que el pequeñín estaba sonriéndole al castaño.


    MaikuMaiku nació el primogénito(?)
     
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  3. Relikt

    Relikt Something that remains

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    Ficha: Kathleen Briand
    NPC presente: Jace Lightwood
    Baby: Petitmon

    #1
    Era una fresca mañana y cierta francesa se encontraba sola en una cafetería en medio de la ciudad, luego de haberse despedido de su compañera Digimon, tenía mucho tiempo libre para recorrer la ciudad por sí misma. Mientras tomaba una taza de café, se dio cuenta que esa era la primera vez que se separaba de su Digimon camarada y al parecer no era la única ya que pudo observar a su alrededor como varios Tamers deambulaban en solitario, exceptuando algunos quienes llevaban en brazos un Digitama. Esto último le causó cierta curiosidad a la albina por lo que terminó su bebida caliente y salió del lugar.

    Al ver a los múltiples Tamers que iban por las calles con huevos de colores, decidió ir por el camino donde veía que salían los susodichos. No tardó en darse cuenta que las personas se dirigían y salían de la central de Tamers donde había un gran cartel que solicitaba voluntarios para cuidar un Digitama. A la joven de ojos púrpura le pareció encantador por lo que no lo pensó dos veces y decidió entrar al edificio.

    Luego de formarse en una larga fila y rellenar algunos papeles, una de las encargadas le dio uno de los tantos huevos que tenían en nidos, este Digitama era de color blanco con manchas verdes. En el momento en que la francesa lo sostuvo entre sus brazos, sintió la calidez que este emanaba lo cual le generó cierta ternura lo que la hizo pensar en cómo habría sido el aspecto de Teresa cuando era un simple huevo.

    Merci. – Agradeció Kathleen para luego salir del lugar. – Ahora no me sentiré sola… y tú tampoco. – Hablaba mientras alzaba un poco el Digitama entre sus manos. – Ya tengo curiosidad de quien podrás ser.

    La chica aún no tenía decidido a donde iría primero, tampoco era como si tuviera muchas actividades para hacer con el pequeño y delicado huevo, pensó que tal vez debía ir a un lugar tranquilo donde pudiera sentarse y planear algo, así que fue al parque a sentarse en uno de las bancas, justo debajo de un árbol.

    Mientras veía a las personas pasar frente a ella, se preguntó si Teresa ya había llegado al evento y qué estaba haciendo en ese momento. Al mismo tiempo, acariciaba el Digitama que había colocado en sus piernas. En cierta forma, aquel huevo le recordaba a los días en donde cuidaba de los niños pequeños en el orfanato, si bien al principio lo veía como una obligación, terminó por agradarle su labor en aquel lugar, sin embargo a veces le resultaba triste despedirse de sus hermanos adoptivos, tal vez iba a sentir lo mismo cuando tuviera que devolverlo a la central. Con todo eso en su cabeza, la albina no se percató de que alguien se le había acercado.

    Hola, extraña. – Saludó Jace colocándose frente a la chica, quien al oír su voz frunció el ceño. – ¿Por qué esa cara?

    No sé, tal vez porque eres la última persona que esperaba ver este día. – Respondió con un ligero tono de mal humor. Al parecer su compañera Digimon le había pegado un poco de ello.​

    Antes de que el canadiense pudiera decir algo, ambos escucharon como algo comenzaba a agrietarse, lo cual hizo que bajaran la mirada al Digitama. Segundos después, varios pedazos cayeron al suelo y un Digimon baby salió revoloteando.

    Eso es un, ¿Petitmon? – Dijo el azabache viendo como la pequeña baba con alas lo miraba de la misma forma en que Kathleen lo había mirado. – ¿Y tú qué, enano?

    Acto seguido, Petitmon abrió la boca y lanzó una pequeña bola de fuego rumbo al rostro del hombre, quien se hizo a un lado antes de ser golpeado por dicho ataque.

    Oh dios. – Habló la albina sorprendida por lo que había hecho el recién nacido. – No, pequeño, eso no se hace. – Decía alzando las manos para que el baby aterrizara en ellas.​

    Petitmon observó a la francesa con mejor cara y voló hacia sus manos mientras sonreía. Al parecer la chica que lo había estado acariciando le caía mejor que el sujeto que tenía en frente.
     
  4. Krause

    Krause Leave me. Moderador

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    Christian Aideen Pearce---> Paomon



    Encargarle algo a un Tamer en el mundo digital, era sinónimo de también encargárselo a su compañero Digimon. Era bien sabido por todos los habitantes de esa tierra extraña, que en cuanto un humano llegaba a las sagradas tierras de Yggdrasil, no estaba exento de tener un compañero que lo guiara y ayudara en su travesía. A partir de ese mismo instante, ambos formaban una simbiosis única e irrepetible, como lo era cada humano en el mundo real y cada Digimon en las tierras digitales. Desde ese momento, sus decisiones estarían ligadas el uno con el otro y nacía en ellos con el tiempo una especie de dependencia mucho más visible, un cariño único. Pero ese día era diferente; en ese instante, y por varias horas, se rompería la simbiosis en la que se encontraban desde hace tres años. ¿La razón? Los distintos eventos que habían surgido en File para mostrarle su agradecimiento a todos los Tamer disponibles, además de pedir ayuda disfrazada de una obra de caridad.


    -Cuídate, Dreiz.-Le dijo Chris con una voz un tanto distante a su Digimon. Había sido atraído por el dragón hacia un festival de Digitamas, rememorando los buenos momentos que pasaron en la primera edición de dicho evento. El nacimiento de Caprimon, a quién cuidaron ambos desde que era un pequeño e indefenso Choromon. Magno creyó, ingenuamente, que dicho festival seguiría la misma dinámica, por lo que arrastró a Chris hacia allá con el fin de poder cuidar de otro bebé como el anterior. ¿Su sorpresa? Era un evento exclusivo, ahora, para humanos, mandando a sus compañeros digitales hacia otra festividad aledaña. No lo hacían con ninguna mala intención, sino para que Tamer y Digimon supieran separarse y romper la conexión de casi dependencia que tenían para respirar aire fresco.


    -Sí. Recuerda los cuidados que le dimos a Choromon en su tiempo. No quiero que luego te anden buscando por matar, aunque sea de forma inintencionada, a un bebé.-Regañó el dragón, afilando su mirada. Sabía que Christian era todo un desastre cuando no andaba cerca, por lo que le preocupaba bastante dejarlo solo a cargo de un pequeñín que aún no nacía.


    -Sí, lo sé. No soy tan bruto.-Se defendió el Tamer, alzando la mano para despedirse y viendo como su Digimon avanzaba hasta perderse en la lejanía. Una vez que la figura de Dreiz no fue más que un punto azul en el horizonte, bajó su extremidad y se adentró hacia el dichoso festival, dónde una encargada se acercó a él con premura.


    -Qué bueno que más Tamer vienen al evento.-Sonrió complacida y soltando un suspiro de alivio.-Los Digitamas están por allá.-Señaló una torre con diversos huevos apilados.-Puedes escoger el que quieras y llevártelo para que comparta contigo, no es estrictamente necesario que se queden en esta área.-Culminó con su explicación antes de darle una palmada en la espalda al varón y seguir por su camino.


    Chris no demoró mucho en escoger su huevo; eligió uno blanco con diversas franjas rosadas, pues tenía el presentimiento que la criatura dentro de él no lo decepcionaría. ¿Qué más daba si al final no resultaba ser algún Nightmare Soldier? Un instinto paternal afloró en él desde que Horo Horo llegó a su vida y esperaba ser también un buen padre para ese nuevo Digimon.

     
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    Última edición: 2 Jun 2017
  5. .Wolfe

    .Wolfe Lobo. Mi ojo es la luna, mi pelaje la noche.

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    Ficha: Law Wolfe
    Baby:
    Kuramon
    Part I

    Tras dejar a FlaWizarmon en el sector de la ciudad donde se celebraba el Digimon Festival, Wolfe decidió tomar su camino de vuelta al Bad Spill. La ciudad parecía un pueblo fantasma ante el ojo del emparchado. Algunos locales exteriores se encontraban cerrados debido a la disminución de la demanda mientras otros se adaptaban a la ocasión para dar servicio a los Tamer. No obstante, la inactividad no dejaba de ser palpable, hecho que le dio curiosidad al californiano, ¿Dónde estaban todos los humanos? Su duda quedo sin respuesta cuando repentinamente dejo caer su ojo hacía el suelo y contemplar con detenimiento un pequeño Kuramon en la entrada de un callejón. La pequeña criatura tiritaba de frio mientras observaba en todas direcciones antes de darse cuenta que era observado por el humano. Kuramon se contrajo, intentando retroceder a lo que Law permanecía en su posición expectante.

    Hm. ― Wolfe mantuvo su ojo fijo contra el del pequeño ser gelatinoso, esperando ver como reaccionaba a lo que poco a poco fue poniéndose de canclillas y sacar algo de uno de los bolsillos de su chaqueta ―. ¿Tienes hambre? ― inquirió en voz grave, pero él estaba más atento del movimiento de sus manos que de sus palabras. Del bolsillo sacó unas servilletas que envolvían parte del pan casero que Song había hecho esa mañana ―. ¿Lo quieres? ― declaró lanzando una pequeña parte del alimento sobre el suelo, en un terreno neutral.

    Kuramon tardo unos segundos en poder captar el aroma del pan. Al principio fue algo sutil pero lentamente el hambre fue menguando sus fuerzas hasta finalmente ceder a sus instintos e ir por el pedazo de pan. La pequeña criatura en cuestión de un pestañeo devoró el alimento sin contemplación, poco después otro pedazo lanzado por el humano lo atrajo logrando que fuera por el, lentamente formando un camino que lo llevó a los pies de Wolfe. Al comer el último y más grande pedazo Law aprovecho para tomar al pequeño Digimon entre sus manos; tomándolo distraído y sin apartarlo del preciado alimento.

    … ¿Tú también te multiplicaras? ― cuestionó en voz alta rememorando el incidente de hace unas semanas en la inauguración del nuevo ferroviario de la ciudad, quedando implicado en el extraño atentado. No obstante, nuevamente sus palabras quedaron ignoradas por el Baby que al terminar el pan empezó a buscar por los alrededores más hasta posar su enorme y complaciente ojo contra el del emparchado ―. Tienes un buen apetito, te conseguiré un poco más y luego te llevaré a la central antes de que me metas en problemas.

    Declaró dirigiéndose hasta uno de los locales que permanecían abiertos, siendo uno de ellos una panadería dirigida por un Terriermon. Al entrar se escuchó con detenimiento el sonido de una campana al ser golpeada por la puerta, atrayendo la atención de los presentes, recibiendo un pequeño “Bienvenidos” del gerente y dueño. El pelinegro asintió ante el recibiendo y se acercó al aparador, el olor familiar de alimento provocó que Kuramon saltará de los brazos de Law, dirigiéndose al otro lado del aparador de vidrio y entrar dentro de uno de ellos, creando conmoción entre el personal que no supo cómo reaccionar mientras el pequeño se servía un festín personal.

    ¡Sáquenlo de ahí! ― exclamó el duelo al verlo todo, pero Wolfe intervino deteniendo al personal.

    Esperen, déjenlo comer lo que quiera y se los pagaré ― declaró con un suspiró pesado al reconsiderar sus palabras, sin embargo tampoco podía negar que tenía cierta debilidad contra esa especie de Baby I; no siendo el primero que queda a su cargo.
     
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    Última edición: 2 Jun 2017
  6. Verwest

    Verwest Everlasting like the sun

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    Ficha: Sistema - Compendio de Fichas | Página 4 - Digital World | Foros Dz
    Digitama: Pitchmon



    No le gustaban los niños. Entonces, ¿qué le había llevado a pensar que podría hacerse cargo de un Digitama? Aunque la cuestión sonara como algo fácil, en realidad era algo que conllevaba muchas responsabilidades. Tal vez fue el saber que se encontraría sola durante un tiempo porque Gomamon había decidido asistir a aquél famoso festival, o tal vez era que se estaba encariñando de nuevo con las actividades y labores en el digimundo. Agitó su cabeza de lado a lado para despejar un poco su mente y apresuró sus pasos para llegar pronto hasta una cafetería algo famosa en File City.

    Dylan quería probar el delicioso sabor de una taza caliente de té, hacía años que no degustaba uno. Al obtener su bebida, lo siguiente fue buscar un espacio libre dentro del mismo local para tomar asiento y relajarse un poco. Tanneberger depositó el huevecillo sobre la mesa y se reclinó en el sofá para descansar su espalda. Contrario a lo que se pudiese imaginar, extrañaba la voz chillona, los reclamos y los comentarios presuntuosos de su compañero Digimon. ¡Pero si se había separado de él hacía apenas un par de horas! ¿Gomamon estaría extrañándole de vuelta? Jamás se había separado de él antes, excepto cuando... No. Cerró los ojos y exhaló largo.

    El potecillo entre sus manos emanaba un olor exquisito que enseguida le llevó a abrir de nuevo sus orbes. La germana sonrió. Había pocas cosas que le provocaban entusiasmo en la vida. Tomó un largo sorbo de su bebida favorita y permitió que sus papilas gustativas hicieran lo suyo, reconociendo todas y cada una de las hierbas de la infusión que estaba ingiriendo. Se llevó su mano diestra hacia su barbilla mientras seguía analizando cuando de pronto, una extraña vibración sobre la mesa le hizo volcar su atención.

    En un principio creyó que quizá estaba alucinado debido a su cansancio, pero cuando el mismo movimiento se repitió otras dos veces, las dudas se disiparon. Tanneberger se acomodó muy cerca de la mesa, con los codos sobre ésta misma y su rostro entre sus manos para mirar fijamente el Digitama de colores exóticos. Aparentemente se movía al son de notas armoniosas, como por ejemplo la música o el canto de las aves, aunque no cualquier música parecía ser de su agrado. Cuando la radioemisora de File City transmitió ‘Suavecito’ de ‘Agumon Bieber’ dentro de aquella cafetería, el huevo no se movió ni un poco hasta que la canción hubo terminado y en su lugar comenzara otra de un género muy distinto.

    Era como si algo dentro de él vibrara, tal vez el Digimon nacería pronto. La rubia se acercó más a él, tan cerca que su nariz casi podía rozar el cascarón del huevecillo. Pestañeó un par de veces y luego aclaró su garganta para hablar.

    ¿Me escuchas? ―Pregunta tonta, pensó automáticamente. Suspiró y se hundió de vuelta en el asiento― Qué pereza.

    Dylan terminó su bebida con una tranquilidad que nada tenía que envidiarle a cualquier persona de la tercera edad. Después se puso en pie, tomó su mochila con su brazo derecho y el Digitama con el otro para salir del local y recorrer otro poco las calles abarrotadas de File City. Había muchos Tamers deambulando por ahí y la mayoría de ellos si no cargaban con un colorido huevo -así como ella-, se encontraban de niñeros cuidando de algún Digimon recién nacido. Botamon, Nyakomon, Cocomon, Paomon, Nyokimon. ¿Qué digimon le tocaría cuidar a ella?
     
  7. Luigi

    Luigi Digimon Tamer/Pokemon Trainer/Tensaigakure Shinobi Moderador

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    Digitama: Dodomon


    Kyle#1

    El sol se encontraba brillando fuertemente en File island. Ese día, varios digimon compañeros se encontraban pasando el rato en un festival exclusivo para ellos, dejando a los tamers por su cuenta. Kyle Masters era uno de los tamers que decidió cuidar de un digitama -por segunda ocasión oficialmente luego de Uppamon Bonaparte-. El castaño se encontraba en las afueras de la central, sosteniendo un digitama blanco con motas purpuras. A su lado, Grottomon estaba gruñendo al recordar lo sucedido la ultima vez que Masters cuidó un digitama.

    -“Kyle, te juro que si de ese huevo nace un digimon como ese Uppamon, forzare una spirit evolution para destruirlo” -sentenció de mala forma duende super narizón. Su expresión de molestia iba acompañada de brazos cruzados.

    -Estoy seguro que este amigo no tendrá aires de conquistador…espero -contestó el castaño de forma relajada, aunque murmurando la ultima de sus palabras. -Espero que Blu se divierta hoy -cambió de tema el elite, recordando a su azulado compañero. -Un día de descanso le hará bien -suspiró para luego tallar con delicadeza el digitama.

    -“Cierto. Tal vez así se le quite la estúpida manía de guardarse sus emociones” -respondió de forma arrogante Volcamon. –“Me recuerda a los arrogantes de Garurumon y Sphinxmon”-se quejó el juttoushi al recordar al mencionado par.

    -Cuando sea el tiempo, Guilmon nos dirá que es lo que se esta guardando -respondió el nativo de Liverpool al espectro, quien simplemente se quejó y se encogió de hombros. Kyle sabía que lo que tenía pensativo a su compañero digimon era algo relacionado a su infancia, tema que era sabido delicado para el saurio. –“Se que algún día podra dejar su pasado totalmente atrás, pero por ahora, solo puedo darle espacio para que pueda pensar por si mismo”-pensó de forma solemne y triste el tamer, dirigiendo su mirada al cielo azul y a las nubes blancas en este. –“Es una promesa Guilmon” -una sonrisa se dibujo en el rostro del mayor para luego volver a suspirar: sus hermanos pequeños, James y Gina, habían alcanzado el rango medium y se aventuraron por si solos a visitar Holy Angel Citadel en Folder.

    -“Los enanos estaran bien. La sabelotodo y su perro evitaran que el pequeño idiota con aires de Greymon se lastime junto al comandante disparates”-señaló Grottomon, carcajeando al ver murmurar a su portador con molestia. –“Sabes que los mocosos me agradan pero eso no cambiara mi forma de referirme a ellos”.

    -Fuck you, Grottomon -maldijo el britanico a Ancient Volcamon, callandose en el acto al ver como el digitama comenzó a brillar. -Esta naciendo-habló el humano de forma emocionada, olvidando su previó mal humor

    -“Eso puedo verlo, imbecil”-se quejó Grottomon, observando como el huevo eclosionó, dando vida a un curioso digimon peludo de color morado. –“¿Pero que cojones es esa cosa peluda? Me recuerda al dragon felpudo de ese chico con complejo de caballero” -señaló el duende al recordar al Dorumon de Arthur.

    -Dodomon. Baby I -leyó Masters la información desplegada en su d-arc. -Creo que este amigo es parte de la línea “icónica” de los Dorumon -murmuró Kyle, viendo como la bola de pelos parpadeaba repetidamente. -Hola amiguito, bienvenido al mundo -sonrió antes de intentar a acariciar la cabeza del recién nacido.

    Dodomon observó como aquella enorme mano se dirigía hacia su peludo ser y decidió seguir su instinto de futuro dragón felpudo: mordió con fuerza la mano de aquella extraña criatura.

    -¡Dodomon malvado! ¡Mordiste mi mano! -chilló el elite, sujetando su mano luego de liberarla de las fauces del pequeño bribón. Grottomon se destornillaba de la risa al ver la sonrisa dibujada en la boca de la pequeña bola de pelos.

    -“Este mocoso me agrada” -carcajeó el duende, limpiándose una traicionera ¿lagrima? De sus ojos. –“La bola de pelos tiene agallas”.

    -A ver Dodomon. No puedes morder a los demás sin tener alguna buena razón -Kyle ignoró al molesto Juttoushi y el dolor de su mano para comenzar a educar al pequeño. -No es correcto.

    Dodomon simplemente parpadeó…para luego cerrar los ojos y dejar que una burbuja de moco se inflara en su nariz. Kyle sintió un tic y un presagio de que ese Dodomon iba a ser todo un personaje.


    Dodomon troll strikez(?)

    Elizabeth Hale: Sistema - Compendio de Fichas | Página 3 - Digital World | Foros Dz

    Bebé: Botamon

    Liz#1

    Y allí estaba Elizabeth Hale, sentada en un banco del parque y sosteniendo en manos un digitama blanco con motas rosadas. La americana de cabellos bicolor observaba el huevo a su cuidado y suspirando con ¿alivio?. Desde que llegó a ese mundo, la joven nunca había estado lejos de su felpudo compañero, a excepción del incidente con Gorimon.

    -“Es…es extraño no tenerlo tratándome mal todo el tiempo” -pensó Liz de forma relajada, recordando que Dorumon salió al festival para tener un “descanso” de ella. Fue por eso que siguió el consejo de Cosette y Kathleen y se ofreció a cuidar un digitama para la central.–“Aunque no es como si no me lo mereciera”-pensó con resignación antes de tomar un pañuelo y sacarle brillo al digitama.

    -¿Lizzie? -una voz muy familiar llamó a la norteamericana, quien giró el rostro a la derecha para ver quien la había llamado.

    -¿Bearmon? ¿Monmon? -comentó la adolescente de forma sorprendida al ver al pequeño oso gris y al mono color verde.

    -¡Tiempo sin vernos! -saludó Bearmon de forma alegre y dejando a Monmon reír como desquiciado.-Fang nos dijo que han estado ocupados en la dulcería -comentó el osezno de forma divertida. -Un día debes tomarte la noche libre y venir con nosotros a demostrar nuestro arte -susurró en voz baja luego de acercarse lo suficiente a Elizabeth, quien se sonrojó levemente y asintió con una pequeña sonrisa en su rostro.

    -Si…me agrada la i-idea -respondió Hale con entusiasmo disimulado, suspirando con resignación al sentir los traviesos dedos de Monmon en su cabellera. -¿P…pasa algo? -preguntó avergonzada al ver el desquiciado simio olfatear su cabello.

    -Cambiaste de shampoo, además de teñirlo con purpura y lo has dejado crecer -contestó a modo de evaluación el simio de la resortera, levantando el pulgar en aprobación. -Se nota que lo has estado cuidando, se puede ver en lo suave y en el brillo -halagó el chango verde para luego comenzar a reír como desquiciado.

    -Dejando los desvaríos de Monmon, veo que estas cuidando un digitama -habló Bearmon, sentándose al lado de Elizabeth, quien estaba roja a más no poder por el cumplido de Monmon.

    -Ah…si. Dorumon fue al festival -respondió de forma tímida la pintora, dejando que el mono verde comenzara a trenzar su cabello. -Mis…mis com…compañeras de Guild me recomendaron ofrecerme para cuidar uno -sinceró la amateur, observando el pequeño digitama. -Es…esta es la segunda vez que veo uno-susurró para si misma, recordando como había recuperado la consciencia justo cuando Jokermon mató a Gorimon y volviéndolo digitama.

    -Yeah. Por cierto los chicos y yo estábamos preocupados cuando escuchamos lo del incidente del Gorimon -comentó un tanto incomodo el pequeño oso.

    -Si, Flamon estaba furioso cuando se enteró y estuvo a nada de ir a buscar el digitama de Gorimon y quemarlo -habló Monmon, quien terminaba de trenzar el cabello de Lizzie y usando un mechón para atar la trenza.

    -…¿De verdad?-la americana parpadeó con sorpresa varias veces, sujetando con fuerza ese digitama.

    -Por supuesto. Eres una de nosotros Lizzie y no nos juzgaste cuando te dijimos que cosas hacemos a parte de nuestro arte -contestó con orgullo Bearmon, inflando su pecho y golpeando levemente.

    -¡Exacto! -comentó Monmon, quien se había subido sobre la cabeza de la americana.

    Antes de que Elizabeth pudiera darle las gracias al dueto de graffiteros, el huevo en sus regazos comenzó a brillar intesamente.




     
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    Última edición: 21 Jun 2017
  8. Velvet.

    Velvet. Why do birds fly?

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    Tamer: Kazuhiro Akira & Dora [Digital World]
    Digimon: Cocomon

    Un muchacho de cabellera purpura caminaba por las calles de la ciudad del inicio. El animo del oriental era muy bajo, pues faltaba alguien que lo había acompañado desde el inicio de su aventura, algo irónico teniendo en cuenta el lugar donde se encontraba. Hace un año el muchacho vivió un evento similar al que se estaba celebrando actualmente, pues en ese tiempo, la central encargó a los Tamers de proteger y cuidar Digihuevos y reformarlos en ciudadanos de bien debido a que en su anterior vida cometieron crímenes contra el Digimundo y pagaron el precio con su existencia. Ahora, estos pequeños tenían una oportunidad de vida para experimentar nuevas vivencias con otros compañeros que pueden guiarlos por un nuevo camino. Aunque ahora, la situación era un tanto diferente debido a la reciente noticia acerca de la llegada de un sinnúmero de Digihuevos a la ciudad del inicio, como siempre, la central atenta logró hacerse con el control de la situación rápidamente y ahí, en ese mismo acontecimiento, es donde empezaría la historia de nuestro joven Tamer.

    — Muy bien, creo que la mayoría conoce cómo va el asunto. Para los que no, es sencillo. Deberán escoger y cuidar un bebé Digimon y pasar un buen tiempo con él. —
    dijo uno de los encargados. — Deberán criarlo y llevarlo por el buen camino, por favor, traten de no enseñarle cosas raras a sus pequeños, que hemos tenido casos en los cuales salen con comportamientos extraños.

    — ¿Qué quieres decir? —
    preguntó una muchacha.

    — No querrás saberlo.

    Los presentes guardaron silencio, era algo extraño que dijeran esas cosas, ¿Acaso ocurrió algo en el evento pasado? Los Tamer comenzaron a buscar entre algunos huevos que les llamaran la atención. Por su parte, Kazuhiro no sabía qué hacer en esos momentos, si bien, adoraba la quietud que sentía en esos momentos debido a la ausencia de Dora, debía admitir que extrañaba a su propia Pepito grillo, debía admitir que la extrañaba, ya que estaban separados debido a las circunstancias.

    — Escucha bien, Aki. hay un festival para los Digimon y quiero pasar un buen rato. — Agregó la monja — Estarás solo, así que por favor te pido por el bien de la comunidad Digital que no hagas nada tonto.

    — Por favor, Dora, ¿Qué no confías en mí?

    — ¿Te digo la verdad o seguimos siendo amigos? —
    el muchacho suspiró, realmente no daba la impresión de ser alguien confiable, pero a la hora de la verdad se podía confiar mucho en el oriental.

    —Dora.

    — Solo no hagas ninguna tontería, es todo lo que pido.


    El asiático observaba con interés los huevos que estaban en aquella carretilla. Ahora que lo pensaba, no tenía ningún nuevo aprendiz a quien enseñarle el camino del guerrero samurai, cuidar aquellos niños podía ser una buena oportunidad para conseguir un nuevo alumno.

    — Me pregunto que pensara Dora cuando me vea con un nuevo aprendiz. Ryu seguro le gustara. — Akira llevaba una sonrisa radiante en su rostro. tenía muchos planes para aquel huevo y el nuevo Digimon que iba a nacer. Tomando el huevo de una carretilla el japones salió hacia la ciudad. Era momento de mostrarle el mundo al cual iba a pertenecer. - Konichiwa, orewa Aki, desu y esto es Jackass.
     
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  9. Lady Beelze

    Lady Beelze I'm not real enough for you?

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    Ficha: Sistema - Compendio de Fichas - Digital World | Foros Dz

    1.
    Después de haberse despedido de su camarada en la entrada del Festival Digimon, Nieves Katsukagi se fue a paso ligero por las ya resabidas calles de Ciudad File, mientras veía que muchas otras parejas de Tamer y Digimon se dirigían al lugar para festejar al compañero digital. A ella le parecía estupendo que idearan un día para celebrar a sus amigos Digimon; después de todo, al haber pasado por aquella extraña experiencia durante el evento conmemorativo a los Diez Guerreros Legendarios, en aquella ciudad perdida en la selva de Folder, la peli azul había aprendido a mirar y valorar de una manera totalmente nueva y distinta el esfuerzo que hacía Ryudamon cuando peleaba por ellos. El haber estado en la piel de un Digimon le dio una perspectiva completamente diferente de lo que eran sus batallas, así que ahora se sentía infinitamente más agradecida con su leal camarada por toda la sangre y sudor entregados en los momentos más peligrosos.

    —Nunca terminaré de entender esa pasión que tiene por luchar—se dijo a sí misma, mirando al cielo. Ella en lo personal no lo había disfrutado en lo absoluto—, pero si él es feliz con eso y mientras no arriesgue su vida, creo que estará bien…

    Se dijo esto último sin sentirse del todo segura. A ella no le agradaba que su mejor amigo saliera lastimado. Soltó un suspiro y torció por la última calle antes de llegar a la guardería a cargo de Sarah Callavari. El lugar estaba repleto de jóvenes Tamer que esperaban ansiosos en la fila frente a la entrada para poder participar de la crianza de alguno de los Digitama que habían aparecido misteriosamente regados por la ciudad. Los voluntarios tardaron toda la tarde y noche anterior en recogerlos todos y llevarlos a la guardería, pero ahora dependía de muchos más voluntarios el poder cuidarlos.

    Como estaría sin su camarada por el día y sin tener planes, Nieves se apuntó pues ya había tenido una experiencia similar hacía un par de años. La fila avanzaba relativamente rápido, pues solo era cuestión de anotarse y recibir un huevo.

    “Solo espero que no me toque otro Zurumon”—pensó con un leve estremecimiento de recordarlo.

    El pequeño bebé amarillo les había dado muchos dolores de cabeza debido a su cuerpo corrosivo. Algunos minutos después por fin estaba frente a la mujer morena: ésta lucía cansada y tenía ojeras bajo los ojos, lo mismo su Elecmon. Tomó un suspiro antes de atender a la peli azul:

    — ¿Nombre?

    —Nieves Katsukagi.

    —Ah, Nieves—
    sonrió ella, casi sin reconocerla por los ojos que se le cerraban—, gracias por venir a ayudar. Otra vez—sonrió, recordando que ya había participado de algo similar.

    —No es nada—sonrió la menor de vuelta.

    Sarah la inscribió y dentro de poco, su camarada eléctrico apareció cargando un digihuevo escogido completamente al azar. Cansado como su Tamer, el Digimon le estiró el huevo a Nieves, quien lo recibió feliz y lo abrazó con cuidado contra su cuerpo. Estaba tibio y vibraba levemente, debía tener mucha energía.

    —Sí recuerdas los cuidados esenciales para un bebé, ¿verdad? —preguntó Sarah entre bostezos.

    —Sí. No se preocupe, lo traeré en un par de días. ¡Nos vemos! —se despidió ella, saliendo de la guardería.

    La mujer y su Elecmon la despidieron con sus caras agotadas y luego retomaron el trabajo.

    La japonesa se fue con el huevo blanco con rayas rojizas envuelto en una manta entre sus brazos, cargándolo con cuidado y fijándose bien dónde pisaba para no tropezar y producir un horrible accidente. Vio a muchos otros jóvenes y adultos de todas las edades cargando el suyo propio, felices y comportándose de manera paternal. La chica decidió que iría al parque un rato para matar algo de tiempo y después regresaría a la base para almorzar. Buscó un asiento vacío bajo la sombra de un árbol, se acomodó y puso el Digitama en su regazo. Luego lo miró largamente con curiosidad.

    —Me pregunto qué saldrá—dijo, acariciándolo por arriba.

    Casi como queriendo responder a la pregunta, el huevo se sacudió un par de veces asombrándola a ella. Luego se quedó repentinamente quieto. Nieves lo levantó con cuidado y acercó a su oreja para escuchar si había ruido adentro, cuando repentinamente un “crack” la hizo sobresaltarse y mirarlo: ¡la cáscara se partía lentamente y una mancha oscura de ojos amarillos apareció frente a ella! La peli azul lo observó y él a ella durante un instante, hasta que la chica sonrió ampliamente al ver de qué Digimon se trataba.

    — ¡Es un Botamon! —soltó, evitando gritar para no asustarlo.






    Digimon bebé: Botamon
     
  10. Maiku

    Maiku Mr. Nobody

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    Ficha: Niklaus Leonhardt.
    Bebé: Sakumon

    Post #1 Klaus ~​

    Tanto la encargada de la Central como Niklaus soltaron una ligera risa con el gesto de saludo que adoptó Botamon, pero Ethan se mantuvo absorto en la mueca tierna que traía su pequeño. Lo había ecogido al azar, para salir de una posible humillación con el germano y ahora tenía esa hermosa creatura en sus brazos. Acarició a la mota con cuidado, sintiendo su esponjoso ser, a medida que sus mejillas se coloreaban de emoción. Con amabilidad, la chica explicó al par de jóvenes qué especie era ese Baby I y que el único ataque que sabía usar, como ya apreciaron, eran esas burbujas inofensivas incluso para los humanos. Dicho ello, guió al par de Black Jack hasta la salida del lugar, pues tenía que seguir atendiendo a los demás voluntarios. Walker miraba concentradamente a Botamon, quien oteaba el ambiente nuevo y desconocido con emoción. Por su lado, Niklaus se pilló hipnotizado con el gesto del castaño, abrazando con un poco más de firmeza el ovoide que había elegido él. ¿Qué clase de ser digital nacería de su cuidado? ¿Sería la misma especie que el del californiano, o alguno completamente distinto? Antes de darse cuenta, Leon empezó a ofuscarse con la idea de tener una bestia incontrolable, rebelde y maliciosa bajo su cuidado, que podría incluso traer aparejado el fin del Digimundo.

    — ¿Nik? ¡Nik! —el grito de Walker fue suficiente para despabilar al menor, quien se sobresaltó— ¿Qué estabas pensando? No dejabas de balbucear.

    — ¿Uhmmhu? —la mota miró al otro humano y luego a su padre— Umhu, mhu —asintió para sí. En su cabecita supuso que esos dos entes eran sus padres, porque era normal tener dos de esos, ¿cierto? Al menos su naturaleza infantil se lo dictaba.

    — N-nada, nada —suspiró tras una risa nerviosa. Luego acarició a su huevo—. S-solo me preguntaba qué clase de pequeño saldría de aquí.

    — A-Ah, mientras no sea como Nathe, no habrá problemas —soltó sin pensarlo.

    — ¿N-Nathe? —detuvo su caminar y el otro no se dio cuenta hasta que avanzó un poco más. Ethan se llevó la mano a la boca en un instinto, recordando cómo reaccionaba el azabache cuando traía a colación el extraño sueño que tuvo el otro día, sobre tener un hijo en común. Klaus estaba rojo como tomate y pudo sentir cómo la temperatura amenazaba con hacer que desfalleciera, ya que la sola idea de concebir un crío implicaban una serie de cosas vergonzosas para el tímido. Para su suerte, el primogénito actuó con velocidad, saltando desde los brazos de su padre para acercar distancias con su “madre”. Una lluvia de burbujas golpeó el rostro del germano, despertándolo de su trance. Botamon sonrió y saltó de alegría al verlo volver a la normalidad, para luego ser tomado por Ethan.

    — O-oye, no deberías saltar así —le regañó falsamente el californiano, pero la risita de su pequeño le hizo suspirar. Klaus miró a ambos con un gesto difícil de desentrañar, para luego ponerse a caminar, pensativo. Ethan le siguió de cerca y en silencio, entrando una vez más en esa rutina silenciosa e incómoda con la que arribaron a la Central. Ningun sabía cómo tratar con el otro, o más bien, cómo tratar con el miedo de volver a caer en malentendidos o distanciamientos. Ahora el castaño sabía que Nik lo quería y si bien no dejó claro si correspondía sus sentimientos, gracias a la personalidad introvertida de él, le bastaba por ahora.

    En cuanto al azabache, este se sentía avergonzado. Había pasado un mal tiempo y lastimó a Ethan por lo mismo, cuando lo que menos quería era hacer esa clase de cosa. El huevo en los brazos de Leonhardt se movió, sacándolo de sus pensamientos, pero luego quedó quieto. Ambos humanos y el otro bebé se percataron de ello, mirando el ovoide con atención por varios minutos. Nada pasó. Falsa alarma.

    — ¿Uhmhu? —Botamon movió sus orejitas rápidamente y miró a su alrededor. Al instante se quedó hipnotizado por algo, al punto en que saltó de nuevo de los brazos de su padre y entró a correr. Ambos Tamers se exaltaron, ¿a dónde iba ese pequeño?


    everydayeveryday en mi próximo post hago que nazca el pequeño (?)
     
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  11. LadyAzulina

    LadyAzulina I just wanna be part of your symphony~ ♥

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    Fichas: Fiorella & Gianna.
    Baby: Pafumon.
    I

    — ¿Fiorella Vival?

    La aludida dejó de darle la espalda a lo inevitable y giró para enfrentarse a aquello que había pedido. La agradable y sonriente chica que la atendió ignoraba el dilema que presentaba la italiana, quien se había negado a entrar en la sala para escoger a su propio Digitama y, en cambio, le pidió que eligiera por ella el que considerara apropiado.

    "Ni siquiera es para mí", pensó la chica de cabello de fuego al tomar el huevo celeste con motas moradas, "no tiene sentido que yo lo escoja".

    —Sí —había dicho al girarse—, soy yo.
    —Aquí tiene... Le agradecemos mucho su ayuda.


    Estando a varias calles de la Central y abrazando la cálida cáscara que la separaba de un bebé poco listo para enfrentar el mundo, la italiana se detuvo a pensarlo.

    Che cosa diavolo sto facendo?! *


    Cincuenta y siete motas moradas de diferentes formas y tamaños decoraban el huevo que se notaba a leguas entre la mullida hierba de la plaza. Los orbes malaquita pasaban del óvalo al cielo sobre su cabeza en una silenciosa plegaria hacia un ser que supuestamente existía, pero en el que no creía.

    — ¿Ahora qué voy a hacer contigo? —
    bajó los ojos nuevamente y suspiró con frustración mientras despeinaba aún más su melena— No puedo solo devolverte, estaría mal visto... —en cuclillas frente a él, apoyó los codos en sus piernas y la barbilla en sus puños— Ni siquiera has nacido y ya me estás dando problemas —chistó.

    Podía llevárselo y enfrentarse a la sensación que le parecía familiar, aquella que cobraba fuerza si estaba cerca de pequeños, criaturas que necesitaban de su protección, quienes le recordaban la primera vez que sintió algo parecido en el mundo real: el momento en el que conoció a su princesa o la primera vez que la tuvo entre sus brazos; podía hacerse cargo del bebé y devolverlo al final del día como le habían dicho...

    —O~ —alargó exageradamente la vocal mientras lo levantaba entre sus manos, fascinada por la idea— podría llevarte con Lorraine, estoy segura de que le vas a encantar.

    La italiana acalló la voz en su cabeza que le decía que aquella había sido la idea original, la principal razón por la que arribó a la Central. Su inconsciente había hilado las noticias de los bebés a una experiencia inolvidable que la pequeña Gianna debía ser capaz de vivir, pero quien lo hizo fue su inconsciente y por eso ella prefería llevarse el crédito de haberlo pensado... sin importar lo trillado que sonase estar en contra de ti mismo.

    —Se va a emocionar muchísimo y tú le vas a dar una alegría que yo quiero ver.

    La peli naranja se sentía mejor al saber que realmente no hablaba sola e ignoraba la exorbitante carga de buena energía que desprendía. De por sí llamaba la atención, pero sumida en ese estado era imposible que la ignoraran. ¡Parecía un foco de Navidad! Las personas que tenían la dicha de pasar a su lado se sentían irremediablemente de buen humor, era una vibra contagiosa que no se podían quitar.

    La italiana se encontraba en un estado fácilmente alcanzable en compañía de su pequeña y por ello estaba segura de que ese iba a ser un buen día.


    ~***~

    * ¡¿Qué demonios estoy haciendo?!

    Si alguien quiere quedar con Fior más tarde, pues nada, me avisa y arreglamos (?).
     
  12. The Card Maker

    The Card Maker -Mira al vacio sin saber que poner aquí-

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    Shelldon Digitama: Leafmon

    Una vez dejaron a los digimon en el festival, Engla y Flamon fueron bastante tercos en llevar a sus respectivos hermanitos con ellos en el festival y hacerlo un día de hermanos para ellos dos, Nyanmaru al parecer decidió que era mejor quedarse con Yohken y Shelldon tras ver a tantos digimon, no parecía gustarle la idea de ir a un lugar así donde si tenia problemas no podría o esconderse o si se perdía, comunicarse para buscarlos.

    Por alguna razón también este parecía tranquilo en brazos del tamer rubio, el cual no paraba de arrullarlo con suavidad para brindarle cierto comfort adicional.

    Tsu tuvo un tanto de celo en esos instantes, pero por otro lado… ¡Era un día solo para él y su hermano! ¡Una oportunidad única! Por lo que pese a todo, decidió ir. Por otro lado, Bruno estaba entusiasta con la idea de pasar ese día con su “hermana mayor” a disfrutar el tiempo. Así que eso tenía a ambos digimon baby II tranquilos. Ellos por su parte tras dejarles ir y disfrutar su ceremonia, se movieron a la central a buscar el digitama que cuidaría cada uno.

    En esta ocasión Shelldon había parado a comprar desde el día anterior las cosas que ocuparían para alimentar a los dos bebés cuando nacieran. Yohken parecía un poco más aliviado al saber que su compañero se había adelantado al evento y comprado todas las cosas que necesitaban y que ahora estaban en la mochila que este transportaba y usaba en esta ocasión de pañalera.


    – Me pregunto como nacerá esta vez el pequeño que tocara cuidar… – musitó Shelldon, más para si que nada.

    – ¿Como nacerá? – pregunto confundido Yohken, a lo que Shelldon se dio cuenta de que hablo en voz alta, sonrojándose apenado, pero bueno ya no era la primera vez que pensaba en voz alta así que suponía no debía apenarse.

    – La primera vez que cuide un digitama, y al pequeño que nació de este, un pequeño petitmon, resulto estar enfermo. El huevo era más pequeño a lo habitual, cuando eclosionó estaba muy pálido y frágil, asustado incluso. Evoluciono tan rápido como los demás digimon, tuvimos que visitar a al médico y asegurar que su dieta fuera adecuada, al final funcionó bien puesto a que al evolucionar tomo el color y tamaño de un Babydmon saludable. – Explicó Shelldon la historia del pequeño digimon, supo después que la central estaba consternada por ese digimon al ser su digitama demasiado frágil, al final los miedos pudieron ser descartados.

    – ¿Al final que fue de él? – preguntó Yohken quien acurrucaba ahora a Nyanmaru.

    – Ya es un Babydmon activo y feliz, le gusta jugar y saltar y de hecho Blanc, la sistermon de mi hermana, se hace cargo de cuidarlo y trabaja cuidando de este y otros que no nos permitieron conservar y de hecho viven juntos… llevaba tiempo sin ver a Blanc sonreír así ese día. Así que se que todo está bien, voy a visitarlos con la frecuencia que pueda – explicó, aunque Yohken notó la situación tensa detrás del asunto, algo había pasado.

    – Mira, ya llegamos – señalo Yohken, cambiando el tema mientras notaban todos los digitamas justo en frente de la central – wow...

    – ¡Bienvenidos a la digitama party! Les aseguro que este año no hay ni uno enfermo u agrietado, ya los revisamos a todos – aseguró el guardia encargado a lo que Shelldon asintió algo más aliviado no es que le molestara cuidar tales casos, él como una persona perpetuamente enferma era bastante empático ante esas situaciones, pero no significaba que quisiera que siempre fuera el caso –. Tomen el que quieran.

    – Merci, es un alivio saber eso – agradeció Shelldon observando con gentileza, si él pudiera llevaría varios, pero los bebés necesitaban mucha supervisión u sonrió con suavidad antes de cargar a uno verde con un diseño que recordaba un poco a una sandía. Sabía que de este nacería un Leafmon al cual abrazó con gentileza, mientras Yohken elegía el suyo sin soltar al pequeño digimon felino, tan pronto este terminara lo mejor sería que fueran a atenderlos y cuidarlos.​

    LazyLazy
     
    Última edición: 2 Jun 2017
  13. everyday

    everyday Moderador

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    Ethan Walker - 2

    Como si el destino hubiera ideado algo para romper la tensión entre esos dos, la bola felpuda de color negruzca se había lanzado al suelo, interesado a saber por qué rayos. Americano y alemán corrieron detrás de él tan rápido como les era posible, pero a pesar de su pequeño tamaño el Baby no mostraba signos de tener desventaja alguna en condición física, ¡el pequeño se movía con una agilidad digna de un atleta olímpico!

    —Maldición, maldición, maldición —Murmuraba Ethan mientras no dejaba de correr y sus orbes se movían de un lado a otro siguiendo a la pequeña maquina imparable que se le fue asignada para su cuidado—. ¿Qué acaso no piensa detenerse nunca?

    Y como si solo hubiera estado esperando el comentario de su “padre” adoptivo el Digimon se detuvo de inmediato apenas llegó a una amplia calle. Botamon quedó fascinado con las docenas de letreros brillantes que se exhibían en las entradas de todos los locales, tratando de llamar la atención de los transeúntes que tomaban esa ruta y vaya que eran bastantes, a donde se desviara la mirada solo había montones de humanos y Digimon desplazándose a toda prisa. Pero eso no era todo, al olfatear el aire el pequeño pudo sentir aquél aroma que había sentido metros atrás antes de echar a correr, era un aroma delicioso y exquisito que despertó uno de sus más básicos instintos naturales: el hambre.

    —¡Ahí estás! —Cuando Botamon se giró para ver quien era el que le hablaba este ya lo tenía en brazos, sonrió cuando miró que se trataba del chico de cabellera castaña.

    —Buuub —Soltó una ráfaga de burbujas al rostro del americano.

    —No, nada de “buuub” —Frunció el ceño—. Te fuiste corriendo sin más, no debes hacer eso pequeño -Le sermoneaba mientras agitaba su dedo indice frente al infante.

    —¿Huumm… buh? —Ladeó la cabeza y movió sus orejitas de un lado a otro, parecía no comprender muy bien lo que estaba tratando de decirle—. Hmumbuuuu —Volvió a lanzar otro chorro de burbujas, el rostro del americano estaba en blanco.

    —L-lo que Ethan trata de decirte pequeño, es que no debes ir tú solo por ahí —El germano le sonrió al pequeño mientras le acariciaba, consiguiendo toda la atención del digital—. Debes tener cuidado…

    —Sí, sobre todo ahora que serás hermano mayor —Lo que fue soltado en broma por el castaño resultó provocar un ligero sobresalto en el otro varón, así como despertar la curiosidad de su protegido, al mismo tiempo provocó en su persona un ligero pero notorio sonrojo—. Qui-quiero decir, ah… —Los engranes de su cabeza se movían torpemente tratando de idear algo que no sonase tan vergonzoso y que no le afectara al germano, pues obviamente ese juego de “la familia” lo ponía en ese estado—. É-él nació primero y debe cuidar de s-su amigo —Apuntó torpemente el Digitama que Nik sostenía en brazos.

    Botamon parecía encantado con la idea de ser un hermano mayor, lo que sea que fuese eso. Saltó alrededor de Klaus mientras soltaba varios balbuceos inentendibles para los humanos, así como seguramente para cualquier Digimon consciente y con algo de inteligencia, el pequeño daba saltos tan altos como le resultaba posible, sorprendiendo a la dupla de Black Jack pues estos fácilmente podían superar el metro de altura. Los ojos amarillentos del felpudo se clavaron en el huevo que cargaba su madre.

    —Creo que quiere verlo de cerca, Nik.

    El azabache parpadeó, primero miró al Baby y después al importante ovoide que llevaba consigo. Con sumo delicadeza se puso de cuclillas y bajó el Digitama para que el nacido hace unos minutos pudiese interactuar con él, no podía evitar sentir un poco de nervios al hacer eso, en el fondo sabía que Botamon no tenía intención alguna de dañar a su futuro hermano, pero también era verdad que los bebés podían realizar accidentes sin desear haberlos hecho.

    —Hummbuuu… —Exclamó la pelota viviente, completamente fascinado e hipnotizado por el Digitama de su hermano mientras lo olfateaba y frotaba su mejilla contra su cascarón.

    Y sin más comenzó a saltar feliz de la vida alrededor de sus padres.

    MaikuMaiku a Botamon le gustó la idea de ser hermano mayor(?)
     
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  14. Luigi

    Luigi Digimon Tamer/Pokemon Trainer/Tensaigakure Shinobi Moderador

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    Kyle#2

    En el poco tiempo que Dodomon había pasado con Kyle, este ultimo aprendió varias cosas de la pequeña bola peluda color morado aunque la más importante era muy simple: los baby de la especie Dodomon eran violentos.

    En los pocos minutos en los que el pequeño no estaba durmiendo, este se la vivía abriendo su mandíbula con intención de morder a todo el que se le acercara -a pesar de la evidente falta de colmillos del pequeño bribón-. Para Kyle, eso era un problemático de muchas formas, en especial cuando Dodomon trató de comerse el cabello de una chica y cuando intentó morder al vendedor ambulante de helados.

    -Al menos no se cree el emperador del mundo digital -se consoló el castaño con una forzada sonrisa: Dodomon estaba devorando su helado y toda la cara la tenia llena del mencionado postre.

    -“Bah. Es obvio que el enano crecerá y se convertirá en un dragón” -comentó Grottomon, quien se materializó a espaldas de su portador. –“Solo dale tiempo y se creerá el emperador de los dragones” -musitó el guerrero legendario con arrogancia.

    -…se descubrió recientemente que los Doruguremon son capaces de evolucionar a Examon -señaló en voz baja Kyle, quien limpiaba el rostro del inquieto baby peludo. -Cuyo sobrenombre es “emperador de los dragones” -comentó ante la mirada incrédula del guerrero legendario.

    -“Pues allí tienes mi punto en todo su esplendor”.

    Sin embargo, antes de que Kyle pudiera decir algo, Dodomon comenzó a gruñir y su pelaje se erizó al ver que alguien se acercaba a ellos. Grottomon abrió los ojos con sorpresa y Kyle endureció la mirada al reconocer la figura frente a ellos: cabello blanco largo y suelto, ojos color morado. Aquella chica era más baja y visiblemente un par de años menor que el y vestía con una falda purpura y una blusa sin mangas negra. La joven endureció la mirada al ver como el castaño había pasado de estar relajado a estar listo para un enfrentamiento.

    -Me sorprende que aun no estés muerto, Masters -espetó con sarcasmo evidente. -Después de todo, eres de la clase de los idiotas que mueren todos los días por hacer lo correcto -habló para luego dibujar una pequeña sonrisa burlesca. -Vaya, de verdad me tienes bastante presente en tu mente. Digo, para que reacciones así con mi presencia…

    -Para nada. Siempre recuerdo a los que tratan de matarme -respondió Kyle de forma helada y sujetando protectoramente a Dodomon. Aquella chica, Lindy Wells, había tratado de borrarlo a el y a Blu del mapa aquella noche en Hel island. Desde entonces, no había escuchado de ella ni de su Loweemon. -Dime que buscas, Wells -demandó el elite de forma tajante. -Ambos sabemos que debes tener un buen motivo para buscarme a mi -señaló el de ojos azules, crispando a la de cabellos blancos.

    -…Quiero preguntarte algo -contestó la de ojos purpura, suspirando en resignación. -Terriermon esta en el festival, así que no debes preocuparte por el -aclaró la tamer y colocando una mano en su cintura.

    Kyle entrecerró los ojos y sostuvo al inquieto Dodomon.

    -Todo este tiempo he estado repitiendo esa batalla en mi mente, sin entender como fue que perdimos contra ustedes cuando prácticamente teníamos la victoria asegurada -comenzó a relatar Lindy de forma seria, ignorando al Dodomon en los brazos del castaño. -Siempre cuestionándome “¿Qué nos diferenciaba?”.

    Kyle arqueó una ceja pero no interrumpió a la peliblanca, quien cerró los ojos y sonrió con amargura.

    -Al final, llegue a una conclusión: nosotros peleábamos sin un verdadero motivo, mientras que ustedes tenían uno: tu y Guilmon luchaban persiguiendo un sueño. Uno estúpido pero era un motivo.

    -¿Y eso que tiene que ver conmigo?

    -Que no entiendo a aquellos que tratan de lograr sus sueños... aun cuando son imposibles de lograr.

    Lizzie#2

    Elizabeth, Bearmon y Monmon observaron maravillados como un pequeño digimon color negro nació del digitama que cargaba la chica de cabellos negros y morados. La pequeña criatura parpadeó repetidamente mientras posaba sus ojos en la humana que lo sostenía en manos.

    -Es un Botamon -informó Bearmon, sonriendo al ver que el pequeño se encariñó velozmente con la artista y se le comenzó a restregar en el busto, sonrojando a sobremanera a Hale al sentir la efusividad del pequeño. -Y veo que le agradas bastante -carcajeó divertido al ver la pequeña escena frente a el. -Supongo que cree que eres su mamá -habló sin problema, sacando una reacción escandalizada de la norteamericana.

    -¡¿Eeeeeeh?!-gritó con sorpresa la tamer, levantándose de la banca de manera veloz por la vergüenza.- ¡Pero soy todavía muy joven para eso! -exclamó Elizabeth de forma exagerada, no notando que pudo formar la oración sin tartamudeo alguno.

    -Oh…asi se escucha tu voz cuando hablas sin tartamudear y sin nervios -habló sorprendido Monmon, quien en su inquietud ya había deshecho la trenza de Lizzie y se dedicaba a jugar con su cabello. -Tienes una linda voz, Lizzie-afirmó para reír de forma maniática, viendo a la aludida abrazar con fuerza al pequeño Botamon y pasando de tener piel pálida a piel rojo tomate.

    -Yo…no…- comenzó a balbucear la amateur, agradeciendo que Dorumon no estuviera en el sitio: seguro el dragoncillo encontraría una forma de hacerla sentir mal.

    -Monmon tiene razón, Lizzie -agregó Bearmon, cruzándose de brazos y arqueando una ceja. -Debes aprender a confiar más en ti misma. No puedes pasar toda tu vida así -señaló el oso peludo a manera de hecho obvio. -Si lo haces, seguro Dorumon dejara de ser tan pedante al ver que ya no tiene control sobre ti -comentó Bearmon, sin saber que con ese consejo le estaba dando una sentencia a Elizabeth.

    -…¿Tu…tu crees eso? -preguntó Elizabeth, haciendo un esfuerzo para no tartamudear. -No…no estoy segura -susurró mientras acariciaba a Botamon, quien comenzó a restregarse en su mejilla de forma afectiva.

    -Hazle caso a la bola de pelos -Monmon dejó de juguetear con los cabellos de Lizzie y se colocó a un lado de Bearmon, quien rodó los ojos y le dio un zape. -Digo, eres la niña que no dudó en graffitear con nosotros una enorme valla publicitaria con un asombroso Megidramon durante toda una noche. Eso ya es algo que respetar porque no es cualquiera quien hace algo así. Solo falta que tu aprendas a respetarte -habló de forma seria el chango, dejando estupefacto a Bearmon y a una pensante Elizabeth. -La cuestión es: vive tu vida a to modo. No dejes que otros tomen control de ti -afirmó de forma solemne el chango…antes de volver a sus andadas de travesear la cabellera de Elizabeth y reír como desquiciado.

    -Eso fue…inesperado y no puedo creer que Monmon haya dicho algo así de profundo -sinceró con sorpresa el osezno gris. -Pero tiene razón y bastante.

    Elizabeth Marie Hale se mordió el labio, pensando en una sola palabra: control. Desde que tenía memoria, nunca había podido tomar decisiones propias, siempre controlada por terceros como sus padres, profesores y demás chicos de su edad. Y ahora era lo mismo con Dorumon, siendo que el pequeño granuja vivía controlándola y enfureciéndose cuando hacía algo sin su permiso. Ejemplo de ello fue cuando aceptó unirse a Fleur de Lis sin dudarlo, ignorando la negativa del felpudo.

     
    Última edición: 22 Jun 2017
  15. .Wolfe

    .Wolfe Lobo. Mi ojo es la luna, mi pelaje la noche.

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    Part II

    El camino en dirección a la Central de Tamers se vio extrañamente invadido por la presencia de diversos humanos; solos o acompañados, por un Baby I o Digitama a su cuidado. El ojo de Wolfe recorrió a cada persona, curioso de la situación y la ironía, considerando que la razón de haber encontrado a un digital bebe solo en las calles de File no era algo fortuito. Kuramon se encontraba completamente dormido entre los brazos de Wolfe. Al atravesar la puerta del edificio encargado de almacenar y solicitar Quest el emparchado se encontró sumido por una multitud de Tamers que hacían fila esperando recibir de los encargados un Huevo o ser parecido al que cargaba consigo.

    Con que…aquí estaban todos ― consideró en un susurró Law al entender la falta de humanos en las calles cercanas al festival.

    Una vez dentro el pelinegro se acercó a uno de los encargados para descubrir un poco más de lo que estaba pasando y a su vez entregar al pequeño. No obstante, sus intereses fueron repentinamente cambiados al escuchar las palabras del individuo, dándose una mejor idea de la situación que atravesaba la ciudad desde la noche anterior y aún seguían recibiendo Digitama y Baby I prófugos por la ciudad que seguían sin ser encontrados; de la misma manera con la que Law encontró a Kuramon. Un suspiró pesado recorrió los labios del emparchado al comprender de ante mano que le diría el superior, consciente de que no era la primera vez que estaban en esa situación.

    Necesitamos que los cuiden mientras se les enlista y son reubicados, no contamos con mucho personal y son demasiados ― adornó el hombre de edad mediana mientras pedía indirectamente lo que Wolfe ya esperaba desde que le sacó más conversación de la necesaria.

    Sí, me quedaré con él y lo traeré después. Gracias por el aviso ― finalizó de una vez por todas la conversación antes de volver sobre sus pasos cuando una cabellera naranja caminaba a varios metros de él con un Digitama color azulado rodeado de puntos, dirigiéndose hacia la puerta y perdiéndose por esta ―. Hm, eso estuvo cerca ― dijo en voz alta algo nervioso de encontrarse con el lado malo de la familia Vival, recordando la agresividad de la hermana mayor de Gianna en carne propia; siendo inmensamente inferior a la de Claire Farron, pero cada una poseía razones diferentes contra su persona los cuales no se podían comparar.

    ¿Disculpa? ― cuestionó el hombre a un lado del pelinegro.

    ... ― Wolfe giró la cabeza y negó, consiente de su error ―. Nada.

    Una vez el emparchado se encontró fuera Kuramon comenzó a despertar, abriendo su ojo y observar en todas direcciones, curioso del ambiente extraño a su alrededor. Law lo ignoró, sintiendo el movimiento entre sus brazos, pero concentrándose en el camino delante, considerando lo que haría con el Baby al encontrarse a su cuidado. Regresando de igual forma al Bad Spill; ignorando el hecho de encontrarse solo y sin Red a su lado.

    LadyAzulinaLadyAzulina Claire.Claire. las mencionó a las dos xD
     
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  16. Lady Beelze

    Lady Beelze I'm not real enough for you?

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    2.
    Emocionada y con los ojos brillantes, Nieves se quedó viendo un largo momento con la criaturita negra de ojos amarillos, esponjada y redonda, suave y tibia que tenía entre manos. Hacía mucho que no sostenía a un Digimon bebé; Ryudamon nunca le hacía el favor de regresar a ser un Kyokyomon solo para que ella pudiera cargarlo y apachurrarlo. El Botamon por su lado, se la quedó viendo también con curiosidad y se ladeó levemente, como tratando de figurarse qué era lo que tenía en frente. Por fin la chica estiró cuidadosamente su mano y lo acarició con delicadeza, sonrojando al pequeño por el tacto suave y cariñoso. De inmediato cedió y se arrebujó bajo la mano de Nieves, haciéndola sonreír más a ella y prender sus mejillas en emoción.

    —Qué lindo eres, tan suave y blandito—dijo, tocando cuidadosamente sus orejas— ¿cómo estás?

    — ¡Prr Prr! —
    soltó la criaturita a modo de respuesta.

    Se movió mirando con curiosidad a la chica y luego hacia abajo. Al principio se asustó un poco por la altura, pero luego intentó bajarse a la falda de la peli azul para intentar dar un primer paso. Ella lo puso sobre sus piernas y el Digimon examinó por allí para luego acercarse a sus rodillas y mirar al suelo. Ya no estaba tan alto.

    — ¡Prr Prrrrip! —dijo, emocionado y tratando de bajarse al suelo.

    La peli azul quiso tomarlo y dejarlo allí, pero él se aventuró solo y aterrizó de cara contra el cemento, haciendo exclamar a la chica por la sorpresa. Se apresuró a agacharse para levantarlo, con el bebé quedándose quieto un momento, asimilando lo que le había ocurrido y empezando a sentir el dolor. Se estremeció y antes de que la joven pudiera levantarlo, él se volvió una bola de lágrimas y gritos de pena.

    — ¡Praaaaaw, Praaaaaaa!

    — ¡N-no llores, no ha estado tan grave! —
    pidió Katsukagi, pero la bola negra se lanzó a correr por ahí, asustada y adolorida, alejándose por el parque en su rápida carrera a saltitos. Nieves no se lo pudo creer— ¡Nooo, esperaaa! ¡Botamooon!

    Se levantó y salió corriendo tras él, mientras el pequeño chillaba sin siquiera mirar hacia dónde iba. Pasó entremedio de una pareja de jóvenes que cargaban cada uno un Digimon bebé en brazos, sorprendiéndolos. Le abrieron paso y lo vieron marchar, mientras Nieves pasaba junto a ellos persiguiendo a la pequeña bola de llanto.

    — ¡Botamon, ven! —le llamaba inútilmente.

    El Digimon siguió corriendo y llorando hasta que se metió al pasto, siguió adelante y se estrelló contra el tronco de un árbol. La peli azul ahogó una exclamación y llegó junto a él en el momento en que Botamon caía de espaldas, habiéndose noqueado a sí mismo. La joven se agachó y lo levantó con cuidado, examinándolo. No reaccionó, por lo que se lo llevó cargado junto a su pecho mientras suspiraba y tomaba camino hacia la base de Ávalon.

    —Cielos…creo que no empezamos muy bien—dijo, cuando de pronto escuchó su nombre a sus espaldas. Se volvió a ver y se encontró con quien menos lo esperaba.
     
  17. LadyAzulina

    LadyAzulina I just wanna be part of your symphony~ ♥

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    II

    Al llegar al INN la Digimon posadera fue tan amable en advertirle que la pequeña Gianna ya había abandonado el comedor, por lo que seguramente se encontraría en su habitación. Feliz de la vida, siendo un estado que no veía muy seguido en la chica de cabello naranja, también se ofreció en otorgar cualquier sustento que necesitaran para la cría que nacería del huevo; con una chica tan noble y agradecida, ¿qué mal haría ayudar?

    —Lorraine~ —cerró la puerta detrás de sí al arribar la habitación.
    — ¿Fiore? —la menor rió divertida por el buen humor que desprendía la mínima presencia de su hermana mayor, ya sentía curiosidad. Sin embargo, no hizo ninguna pregunta, podía aguardar un poco más.

    La mayor de las Vival paseó hasta el espacio en el que se encontraba su pequeña, sentada en el pequeño escritorio que le pertenecía mientras dejaba la pluma sobre el cuaderno, con el cuerpo medio girado hacia su dirección. Se detuvo unos segundos bajo el marco para causar misterio, pero ni siquiera podía contenerse.

    —Te tengo una sorpresa~.
    —Esto es nuevo —
    volvió a reír la castaña, deseando en su interior que el zorro compañero de la recién llegada estuviese ahí para verlo—, ¿qué me trajiste?

    El Baby de la chica, Nymous, dormía con gusto sobre la cama hasta la llegada de la intrusa que parecía extraña porque no tenía el tono usual de voz. La miró con extrañeza y luego observó el huevo que cargaba, sintiéndose ligeramente ofendido aunque a ciencia cierta no tenía idea de porqué.

    Fiorella esperó a que Gianna moviera un poco la silla, arrodillándose frente a ella para dejar con cuidado la carga sobre sus piernas. Observó con placer las expresiones de confusión, sorpresa y reconocimiento que mostraba la niña frente a ella mientras pasaba sus manos por aquel regalo.


    —Es un huevo —murmuró.
    —Sí, un Digitama —asintió—. Al parecer, anoche aparecieron cientos de ellos por todas partes, han estado recogiéndolos pero son tantos que no pueden reubicarlos y atenderlos a la vez. Necesitan ayuda de los Tamer para atender parte de esa necesidad.
    —Fiorella, mi hermana Fiorella Vival atendió a un llamado masivo para cuidar un bebé —
    soltó, atónita.
    —Déjame decirte —comentó la aludida entre risas— que ya te conté sobre mi primera tarea a minutos de llegar a este mundo, ¿o no? ¡Diez bebés! ¡Fui niñera de diez bebés!
    —Sí, lo recuerdo —
    también estalló en risas Gianna, sin dejar de acariciar la cáscara—… ¿De qué color es?
    —Del color del cielo —
    volvió al tono suave— con muchas manchitas del color de tus orquídeas.
    —Lilas —
    corrigió.
    —Lilas —repitió con un asentimiento.

    El silencio inundó la habitación, la expectación predominando en la originalmente chica explosiva y los sentimientos encontrados sumiendo a la niña tranquila en un letargo que se basaba en repartir caricias al Digitama entre sus brazos. Kiimon estaba molesto, ya podía recordarlo, ¡la loca quería suplantarlo!

    Todas las respiraciones se cortaron al escuchar el crujido de algo romperse, y no era cualquier otra cosa más que el huevo.


    — ¡Fiore! —
    exclamó la menor, sobresaltada— ¿Tan rápido?
    —Hasta yo tendría prisa por conocerte —
    sonrió.

    En cuestión de segundos las grietas se apoderaron de toda la extensión del Digitama, rompiéndolo y desapareciendo en una nube de datos para dejar en su lugar al segundo Baby de la habitación.

    — ¿Qué es? —
    se apresuró en preguntar Gianna al no sentir nada sobre sus piernas.
    —Pues… no estoy segura —parpadeó la mayor, observando la pelusa que sobrevolaba sobre las piernas de la menor—. Parece un pequeño fantasma… sigue siendo del color del cielo y tiene-…

    El recién nacido observaba a las chicas con atención, como si quisiera grabar sus rostros, pero un movimiento inesperado lo asustó provocando que girara para encontrarse con la mirada oscura de Nymous desde el suelo, lugar al que saltó. Al obtener su atención, la bola morada mostró sus dientes en una actitud completamente hostil para saltar nuevamente, esta vez hasta las piernas de la niña que no le iban a quitar. ¿Por qué? Ni siquiera estaba seguro de quién era… Eso lo resolvería después.

    La pelusa entonces interrumpió a la peli naranja al absorber el aire e inflarse tres veces su tamaño, aprovechando la confusión de su pequeño atacante para expulsarlo y alejarse rápidamente de ahí.

    — ¡No!
    — ¡Fior!


    La italiana corrió detrás del bebé, aterrándose al notar que las puertas del balcón se encontraban abiertas de par en par, siendo el lugar por el cual su encargo desaparecía. Decidida a evitar que ocurriera, forzó sus piernas a correr y saltó, porque la pelusa ya había rebasado la altura que alcanzaba. Apenas rozó su delicada piel tiró de él hacia su cuerpo, cubriéndolo con los brazos con cierto alivio, el cual duró poco al darse cuenta que había saltado del balcón.

    Su única reacción fue abrir grande los ojos, ya que no importara lo que hiciera no lograría evitar la caída. Se preocupó por cubrir el impacto con su cuerpo para que el Baby no resultara lastimado, pero para su suerte éste nunca llegó: unos brazos firmes la atraparon y al darse cuenta de que no corrían ningún peligro se decidió a mirarlo. El chico que la sostenía era alto y esbelto, sus ojos ambarinos la miraban con una mezcla de confusión y sorpresa, llevaba el cabello castaño echado atrás con un mechón enmarcando el lado derecho de su rostro anguloso, no sonreía, al contrario, parecía que tensaría su mandíbula en cualquier momento.


    —Gracias —
    logró susurrar la peli naranja sin aliento.

    No obstante, a pesar de que le gustaría explicar su bizarra situación, una correntada de aire le arrebató de las manos a la pelusa que volvió a encontrarse revoloteando por las alturas de las calles de File City.

    — ¡No! —
    gritó por segunda vez, bajando de los brazos del chico de un salto para perseguirlo.
    — ¡Fiorella! —fue el grito dado desde las alturas por la castaña al llegar hasta el balcón con un nada arrepentido Kiimon entre los pies.

    El chico al menos sabía el nombre de la loca que había caído a sus brazos.


    ~***~

    SphinxSphinx, ¿a poco no es una forma emocionante de conocerla? :x
     
  18. everyday

    everyday Moderador

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    Ethan Walker - 3

    Tanto Nik como Ethan no pudieron evitar sonreír ante la esporádica reacción de la pequeña bola negruzca llena de dicha, comenzaban a cuestionarse si ese pequeñuelo tendría algún límite en sus reservas de energía o prácticamente era poseedor de alguna especie de reactor nuclear dentro de su pequeño cuerpo, el cual le aseguraba contar con fuerzas suficientes para no parar de moverse jamás, fue en ese instante que Botamon se detuvo de golpe justo en medio de ambos humanos y todo su cuerpo comenzó a temblar mientras un ligero pero audible gruñido se escuchó desde sus adentros, no tenías que ser un experto en digitales para comprender la naturaleza del sonido: era su estomago rogando por algo qué comer.

    —Huummmbuub —Se giró hacía su padre, abriendo bien grande la boca quedando esta visible por vez primera.

    —Cre-creo que tiene hambre —Ethan se apartó algunos mechones de cabello del rostro—. ¿Pero qué se supone que debo darle de comer? —Miró al alemán a la par que se agachaba para recoger al hambriento—. A Kyokyomon le encantan los moffins, pero no sé si sea buena idea darle algo solido a este pequeñín.

    —Hmmbu, hummmbu —Se movía con cierta desesperación, al parecer tener hambre le estaba irritando al pequeño.

    —Pues los Digimon en etapa Baby s-son diferentes que los bebés humanos —Dijo despacio el alemán, como si hasta para expresar su opinión tuviese que tener cuidado—. Podríamos probar con darle algo más… sólido…

    —¿Sólido? —Parpadeó el americano para después desviar la mirada hacía la calle donde se encontraban, ahí también había muchos puestos de comida, seguramente podrían encontrar algo adecuado para el pequeño.

    La pareja de Tamers se desplazó con cuidado entre la multitud, no sabían si toda esa congregación de humanos y digitales era algo normal en esa zona comercial de Ciudad File o fuese algún evento extraordinario, concebido por la combinación del Digitama Party y el Digimon Festival, cuales fueran las razones ambos tenían que coincidir en algo: ahí había demasiadas personas y Digimon.

    —A-ah, disculpe —Soltó el germano cuando chocó con su hombro con alguien—. Ah, disculpe —Se repitió pero con su otro hombro—. Disculpe —Ahora el impacto se dio con uno de sus codos.

    El pobre de Klaus tenía al huevo en sus brazos tan aferrado a su cuerpo como le era posible sin dañarlo y los nervios que estaban apoderándose de él se podían ver a la perfección en la expresión de su rostro, Ethan se percató de esto cuando no dejo de escuchar al otro varón disculparse con todo mundo, de hecho ya lo había dejado un poco atrás porque a diferencia del europeo a él poco le importaba si golpeaba a alguien con su cuerpo, ¡se lo merecían por estar estorbando!

    Nik abrió los ojos con sorpresa cuando vio que el americano atrapó su antebrazo con gentileza y entonces se dignaba a guiarlo entre la muchedumbre, sin soltar a Botamon con su otra mano, mismo que soltaba sonidos de diversión cuando su padre empujaba a alguien bruscamente incluso parecía motivarlo a que lo hiciera. Leonhardt abrió sus ojos de par en par, sufriendo de un notorio sonrojo en sus mejillas debido a las acciones del estadounidense, se limitó a agachar la cabeza y seguir el paso marcado por Walker, que poseía una mueca similar a su compañero de Guild: un rubor cubría su cuerpo mientras le sujetaba. Pues aunque el gesto de Ethan era sencillo y solo tenía la intención de ayudar a Nik, ambos coincidían en una cosa en sus pensamientos: prácticamente estaban tomados de la mano mientras caminaban en una vía pública.

    MaikuMaiku así tomados de la mano bien gei(?)
     
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  19. Relikt

    Relikt Something that remains

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    #2
    Jace se había sentado en la banca contigua a la de Kathleen dado que Petitmon seguía mirándolo con el ceño fruncido cada que volteaba a verlo, sin embargo su expresión cambiaba con la albina quien ahora le acariciaba suavemente entre sus pequeños cuerno. Si bien Teresa no se encontraba allí, el Digimon recién nacido parecía estar haciendo un trabajo parecido manteniendo al azabache alejado de la Tamer.

    Eres bastante enérgico a pesar de haber nacido hace unos minutos. – Comentaba la francesa llevando a la pequeña baba justo frente a sus ojos. – Pero no debes lanzarle fuego a nadie, ¿entendido?

    Dudo que lo haga, es un bebé. – Habló el canadiense desde la banca de al lado. – Les gusta hacer lo que quieren sin hacerle caso a nadie.

    No recuerdo haber pedido su opinión, caballero. – Suspiró la chica colocando ahora al pequeño sobre su cabeza. – Si nos disculpa, Petitmon y yo regresaremos a la dulcería.

    Vale, los acompaño. – Decía Jace poniéndose de pie al mismo tiempo que la chica perteneciente a la Fleur de Lis.

    Si ehhh no, usted no está invitado a venir. – Negó con la cabeza la albina dándose vuelta y comenzando a caminar lejos del hombre de ojos rojos. – Si tanto quiere compañía, le sugiero ir a la central para adoptar un Digitama.

    ¿Qué? Ni pensarlo, odio los niños. – Contestó rápidamente el azabache viendo al baby I sobre la cabeza de la chica y luego a la espalda de esta.

    Bueno, una lástima. – Se encogió en hombros Kathleen para luego salir del parque.

    A Petitmon le agradaba el lugar donde estaba, mientras la Tamer caminaba él se divertía rebotando sobre su cabeza ignorando todo a su alrededor. Por su parte, la francesa pensaba en lo que podía hacer con el pequeño del cual debía encargarse. Lo primero que planeó fue darle un poco de comer cuando por fin llegara a la guild, tal vez le preguntaría si quería escuchar un poco de música y terminarían el día enseñándole a preparar algún postre. Desde que había estado en Folder, la joven no había puesto un pie en la cocina por lo que estaba un poco ansiosa de regresar y preparar algo para todos.

    Conforme la chica avanzaba por las calles, notó como cierto número de miembros de la DS iban de un lado a otro junto a sus respectivos Digimon, si bien hubiese preferido mantenerse al margen dado que no tenía a Teresa a su lado, algo en el rostro de aquellas personas la hacía sentirse intranquila. Poco a poco su andar fue haciéndose lento hasta que por fin se detuvo por completo, al no sentir más movimiento por parte de la Tamer, Petitmon dejo de saltar y le dio un primer vistazo a su alrededor. Todo era nuevo para él, mientras Kathleen estaba pensativa en medio de la calle, el baby I aprovechó de volar hacia una de las vitrinas de las tiendas cercanas. El pequeño veía con ojos brillantes los objetos que ahí se exhibían, estos eran adornos de cristal de colores con muchas formas tales como animales así como figuras.

    Cuando la francesa de dio cuenta de la ausencia del baby sobre su cabeza, comenzó a mirar hacia todos lados bastante asustada por haberlo perdido. Un par de segundos después notó que este flotaba frente a la vitrina a unos metros de donde ella estaba.

    Petitmon, casi me da un infarto. – Decía la chica acercándose al Digimon verde. – No puedes irte así, todavía eres muy pequeño. – Comentaba atrapando suavemente al baby I entre sus manos.
     
  20. Acuarius

    Acuarius Silver Dog

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    Jun
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    1ero.
    Desde que se había mantenido tan apartado de sus compañeros de Guild, Jun jamás se había apartado tanto de Hawkmon, desde su renacimiento, por ello de forma tan espontánea pasar un día sin ella sonaba bastante duro sobretodo por el hecho de que las pocas cosas que hacía cotidianamente, estar con Hawkmon era casi el ochenta porciento de eso. Por ello, ese dìa libre designado para todos los Digimon compañeros debía ser tomado como un escalón para solucionar la extraña y poco sana dependencia que el chico había desarrollado; aunque fuera difícil para un joven tan inseguro como él. “Darse un respiro” era la palabra clave de todo aquello, incluso se sentía como una relación de casados que se tambaleaba y era demasiado gracioso si se sentaba a pensarlo con detenimiento.

    Suspiró con algo de felicidad una vez abrió los ojos para despedir a Hawkmon, el emplumado compañero tuvo el detalle de despertarle y regalarle unos mimos antes de partir al festival.

    Desde ese momento, Jun sintió que debía levantarse de cama y comenzar a hacer lo que debía hacer pero un boletín llegó antes de “comenzar” con todo aquello, la Central de Tamers no pudo resistirse a cambiar sus deprimentes planes con aquella jornada tan “repentina”. No lo pensó dos veces, se duchó con calma y se vistió como cualquier otra persona sospechosa; usando sus lentes oscuros para contrarrestar el resplandor de aquel brillante día, subiendo la capucha de su sudadera para brindarle apoyo a las gafas y dejando que dorada y exuberante cabellera corriera por uno de sus hombros sin esconderla mucho dentro de la sudadera. Parecía la viva imagen de aquellos acosadores de las películas, era enormemente cómico de ver. Así mismo salió de su habitación en INN para Tamers en la ciudad, que ocupaba en secreto, sin extrañarse ver a muchos jóvenes son compañeros Digimon.

    Una vez abandonó las instalaciones corriendo directo a las calles de la ciudad, no tardó más de unos minutos en llegar a la Central. Estaba terriblemente atestado de gente; tamers de todas las edades corriendo de aquí para allá con digitamas o pequeños recién nacidos en manos, entrando y saliendo constantemente como cualquier guardería. Sonrió por el buen aspecto que tenía aquello, así que se encaminó directo a la fila designada para reclamar su “pequeño milagro” y le dejaron elegir el que le llamara la atención. Tratar con un bebé no era nada nuevo para él, mucho más considerando que ocurrió con Renamon y que Hawkmon podía volver a su etapa bebé como Poromon ocasionalmente pero eso era otro nivel comparándolo con un recién nacido en toda regla o hasta un Digitama, justo aquello le permitió refrescar su mente de tanto pesimismo y meterse en papel de una madre o padre primerizo nuevamente.

    Obviamente, ante el proceso de “adopción temporal” muchas normas y consejos fueron mencionados y las obvias repercusiones de lo que sería el abuso de los pequeños recién nacidos. Cosas que obviamente a Jun no le preocupaban debido a que no era ese tipo de malas personas. Así pasó hasta el pequeño sitio donde habían dispuesto a los pequeños en espera de sus cuidadores y Jun repasó el sitio con cuidado, observó a los bebés conociéndose entre ellos y los huevos que se encontraban ahí, unos estáticos mientras otros estaban bastante movidos, no debe faltarles mucho para eclosionar.

    Solo uno llamó verdaderamente la atención del rubio después de cuarto de minuto estando de pie; era del mismo tamaño que el resto, más que todo porque todos poseen un tamaño estándar, reluciente con un tono azul cielo con moteado de flores color amarillo, el encargado dejó que tomara el digitama y que abandonara las instalaciones con él. El rubio con aspecto de acosador encapuchado una vez salió con el huevo firmemente en sus brazos, procedió a esconderlo dentro de su mochila, que se había colocada en su pecho como una cangurera, y dirigirse directo al centro de la ciudad, necesitaba tomar un desayuno para llevar al pequeño no-nato con mejores fuerzas.

    Vamos a pasear un poco, después de ahí daremos unas vueltas y luego ya se verá — Susurró al huevo dentro de su mochila, delicadamente. acariciándole con sus dedos.
     
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    Última edición: 5 Jun 2017
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