Fanfic Dibujando mi historia de amor (KH)

Tema en 'Fanfics y Roles Yaoi' iniciado por riolu, 25 Sep 2015.

  1. Autor
    riolu

    riolu

    Registrado:
    23 Sep 2008
    Mensajes:
    181
    Temas:
    12
    Calificaciones:
    +165
    NYAAAAAAAAAAAAAAAAAAN cuantos siglos desde que no subo un fic de varios capitulos, la verdad llegaba a extrañar hacerlo y mas que nada por la U, ahora no tengo idea de como me esta llendo, quizas bien, pero bueno ese es otro tema nyan nyan, ademas de este fic tambien tengo planeado un especial de halloween nyan, ahora, este fic de Vanitas x Ventus, visto desde el punto de vista del ultimo, al menos a mi me agrado hacerlo y espero les guste tambien nyan nyan saludos.

    Capítulo 1: infancia.

    Existen muchas obras de arte en este mundo, muchas de ellas son difíciles de entender y al mismo tiempo son tan hermosas que pueden generar múltiples sensaciones en tu ser, uno siempre está rodeado por el arte aunque no lo note a simple vista, esta tiene tantas formas y estructuras que incluso llega a ser confuso, cada boceto, cada escultura es una obra de arte pero, ¿quién dice que el arte es algo que únicamente se encuentra encerrado en un museo? La gente crea arte a cada momento, cada gesto, cada acción, incluso una buena conversación se convierte en un arte que los que la han realizado pueden clasificarla como tal, pese a ello el arte siempre obedece una regla sin excepción y esa es que existen los motivos y la historia que nos llevó a crearlas, puede ser algo infantil, puede ser por llamar la atención, incluso por alguna cosa frívola como la fama, el dinero, el reconocimiento o el simple deseo de dejarse llevar e investigar su creatividad, muchos de ellos son factores importantes pero algunos también lo hacemos para escribir nuestro pasado, no sabemos en qué momento pero en la vida siempre ocurrirá algo que nos deje marcados para siempre, algo que de algún modo u otro deseamos expresar a alguien, ya sea a un público interesado o en uno que ignora fríamente lo que intentamos decir. Un nombre, una simple etiqueta que se nos da desde que somos pequeños pero uno que siempre colocamos en cada esfuerzo que hacemos, únicamente para poder dejar aunque sea una prueba de nuestra existencia, de que a lo menos dejamos una pequeña marca en el mundo que solo a unos pocos interesara.


    Ventus.


    Ese es mi nombre, aunque no siempre he sido un artista, de hecho nunca considere siquiera serlo pues ser un artista es algo difícil, es algo tortuoso en que debes esforzarte a cada día para tener la elusiva inspiración, si no eres reconocido debes estar preparado para sufrir el hambre y si trabajas en las calles solo eres un pobre diablo, pero la verdad es que todo el tiempo somos libres, decidimos hacer lo que nos gusta y no aceptamos las críticas negativas de gente que quizás está obligada a ser algo que realmente no es, pero no debería poder decir esto, no tendría el derecho pues no me considero un artista, el motivo es simple, lo único que dibujo es a una persona.


    Así es, en mis manos se encuentra mi croquera llena únicamente por dibujos inspirados en una persona, momentos en que la he visto y he estado a su lado, son mis recuerdos que contienen tantas emociones de aquellos momentos que es como si las viera en una película. Así es, en estos dibujos únicamente se encuentra una pequeña historia de amor que siempre que la repaso no puedo evitar sentir tanto que al final no sé qué hacer, reír, llorar, sonreír o sonrojarme como si fuera un tórtolo enamorado, quizás la última pueda definirla más aunque tenga un corazón inseguro, pero tengo una leve esperanza, un pequeño brillo en espera de que ocurra el final y al mismo tiempo deseo que no llegue, así es, mi historia en estos dibujos está incompleta, le falta uno que es supongo yo el final, pero por el temor de saberlo no me he atrevido a tomar el lápiz y comenzarlo. Sin pretenderlo mi mirada se fue a una esquina de la habitación donde se encuentra la ventana, es invierno, es normal que comience a nevar pero al solo ver la nieve caer me da un sentimiento de soledad, no hay nadie en esta casa, fui abandonado por unos días a mi suerte y en completa soledad por los que dicen preocuparse por mí, si claro, ellos están cómodos en un hotel haciendo quien sabe qué cosa mientras que yo me encuentro tirado en mi cama, mis manos me tiemblan pero aun así abro la croquera, comienzo a ver los dibujos una y otra vez sabiendo que no tenía mejor entretención que revivir aquello, pero aun estando consciente de que me espera un torrente de emociones buenas y malas el solo ver aquel dibujo de dos pequeños peleando me hace sonreír, pues es una época a la cual deseaba regresar más que nunca.

    ************************************************************************


    Es el primer dibujo y con ello empezó todo, fue algo muy divertido para mí de hacer, dos pequeños que siempre estaban peleando en todo, el de cabellos negros se llama Vanitas mientras que el rubio era yo, compitiendo en todo, desde carreras hasta llegar a intentar golpearse con espadas de madera, era una relación extraña pues nuestros padres se llevaban bien unos con otros, quizás por ello éramos obligados a pasar algo de tiempo juntos aunque nos odiáramos, el motivo era muy simple, como el agua y aceite éramos opuestos en absolutamente todo y no había punto en que nos pudiéramos entender, sin embargo debíamos fingir ser agradables ante nuestros padres para evitar problemas, fuera de ello siempre estábamos insultándonos al punto de llegar a los golpes, en más de un punto termine llorando, una táctica vil pues cuando se acercaba a mi yo lo pateaba para dejarlo en el piso con lágrimas en los ojos, recordar ello siempre me hace avergonzarme pues sé que no era justo, un mal inicio que no sé cómo pudo avanzar hasta otros niveles.



    En ese momento estaba encerrado en un ciclo, peleas, peleas, insultos y de regreso a las peleas, así siguió por varios meses, pero todos ellos no eran más que fragmentos del primero, pues el segundo dibujo fue el que me rompió la rutina, nuestros padres nos dejaron en una habitación solos mientras ellos hablaban de cosas adultas en la sala, el solo saber que tendría que estar con ese idiota ya era para enfadarme, apenas nos habían dejado solos ya pretendía comenzar a insultarlo, tomando aire comencé a decir cosas que sabía lo irritaban al punto de desear molerme a golpes, siempre me mantenía en guardia preparado para defenderme pero en aquel momento ocurrió algo distinto, eso era que nada funcionaba, por primera vez me estaba ignorando y solo veía por la ventana, prácticamente me acerque a él por la espalda repitiéndolo todo, prácticamente gritándole en el oído manteniendo los puños en alto para pelear pero nuevamente no hubo una reacción, no había un sonido que opacara mi voz, aun así parecía que todo lo que dije en realidad no le llego, solo se mantenía ahí, mirando estático por la ventana y supuse que a lo menos tendría una noche tranquila, sin saber que hacer solo podía ver con que entretenerme, como el infante que era comencé a tomar los juguetes desparramados por la habitación, hacia sonidos de explosiones o una historia que veía en las caricaturas, simulaba tener una gran diversión pero incluso para esa edad me parecía que estaba haciendo el ridículo, por más que lo intentaba no era lo mismo, no me entretenía hacer ello solo, tampoco estar encerrado en ese lugar, deseaba moverme siempre como el adicto al azúcar que soy pero me habían pedido comportarme, encendí la televisión, le daba todo el volumen pero por más que fuera molesto no me agradaba ese sonido, no era el que esperaba y la volví a apagar, voltee mi mirada hacia el viendo su espalda en espera de alguna palabra, un insulto o agresión para poder agarrarnos a golpes, no por ser agresivo sino porque era lo que siempre pasaba entre nosotros, pero esta vez no llegaba, ignoraba mi presencia y entonces supe que debería empezar con algo más fuerte, le tire una de las almohadas a su cabeza provocando que volteará a verme, sonreí sabiendo que me diría algún insulto pero en lugar de ello dejo el cojín en su lugar para volver a ver por la ventana.



    -¡¿Cuál es tu problema?!-le grite ya enfadado provocando que finalmente se dignara a verme directamente, respiraba agitado sintiendo su mirada, dejándome en ridículo y pensé que vendría el insulto pero este solo me sonrió, no con burla o creyéndose mejor que yo, me sonreía como si fuera un amigo o conocido al que no le guardaba rencor.



    -No tengo ninguno, de hecho no creo tenerlo con este clima-me respondió señalando la ventana y ladee mi cabeza confundido por ello-cada vez que veo nevar....no lo sé, me siento tranquilo, me trae buenos recuerdos y me es imposible estar molesto sin importar que ocurra, la prueba es que estoy hablando contigo-explicaba con una calma que comenzaba a creer que no era el mismo tipo que me hacía rabiar y enfurecer a cada momento de mi infancia, volvió a desviar la mirada hacia su propia entretención, parecía casi como si estuviera en su mundo personal y nada más existiera a su alrededor, fue en ese momento que conocí el sentimiento de abandono, pero lo extraño era sentirlo por él, por la persona que si de repente desapareciera de mi vida sería la mejor noticia de todas, pero que no me dirigiera la palabra....me dolía. El ambiente era tan tranquilo, no me sentía amenazado como siempre solía pasar ni tampoco encontraba un motivo para ser agresivo, de hecho no encontraba el motivo para siempre pelear con él, su expresión de calma hizo reaccionar algo en mí, con o sin mi presencia él podría está disfrutando el día y mi mirada bajo hacia el suelo, recorría la habitación y solo encontraba paredes que me hacían sentir encerrado, nunca me había sentido solo, pero ahora lo estaba y ello me asustaba, observe su espalda, no me volteaba a ver en ningún momento y me coloque sobre la cama para gatear hasta su lado.


    Sin comprenderlo me abrace a él.


    Abrazaba su espalda silenciosamente, sentí como si hubiera ladeado su rostro para observarme pero yo tenía mis ojos cerrados, un agradable calor comenzó a recorrerme y mis brazos lo apretaron un poco más fuerte, al momento de abrirlos nuestras miradas por primera vez se encontraron sin un deseo de enfrentarnos, sino más bien de comodidad por la presencia del otro, alzamos la mirada por la ventana y silenciosamente observamos la nieve caer y de algún modo comprendía lo que decía, ver los pequeños copos caer, como todo se tiñe de blanco, incluso el sonido del viento era tan agradable que me había relajado completamente, me acurruque en su espalda sin notarlo y una pequeña sonrisa se formó en mis labios, se sentía bien.



    Dos jóvenes observando la nieve caer por la ventana, uno abrazando la espalda del otro y ambos en silencio aunque disfrutando su compañía, ese fue el segundo dibujo que hice y no puedo evitar sentir una gran calma al verlo, fue la primera vez que no estábamos odiando al otro pero tampoco disfrutando como si fuéramos amigos, no sabría explicar el sentimiento, era como si.....fuéramos simples conocidos, sin un rencor en medio, esperando que el otro dijera algo y con ello comenzara todo, sus últimas palabras de aquella noche fueron las que nunca podré olvidar.


    "La próxima vez jugaremos juntos en la nieve"

    *************************************************************************

    -Ojala esa vez fuera ahora-susurre notando como el cielo dejaba caer esos pequeños copos de hielo, avance a mi ventana y apoye mi frente en esta, la gente caminaba por las calles, algunas con paraguas para detener la nieve, otras arrojaba sal en las entradas para evitar que la nieve se acumulará, los pequeños a abrigados salieron para poder jugar, la vista me resultaba tan agradable y entonces un pequeño muñeco de nieve me llamo la atención, tras verlo por unos minutos no pude evitar sonreír, comencé a abrigarme lo más rápido que pude, salí de mi casa y lo busque con la mirada encontrándolo casi tirado en el piso, con mis guantes comencé a acariciar su cabeza sin poder evitar reírme de mi mismo, estaba como un infante haciendo un muñeco de nieve, arreglándolo para que no cayera como aquella vez que me hizo hacer el tercer dibujo.

    ************************************************************************

    Desde aquel día ninguno de nosotros se había hablado lo cual era extraño, incluso después de una pelea en que nos habíamos dejado heridos siempre nos hablábamos aunque fuera solo para volver a insultarnos, pero desde aquella noche él no me dirigía la mirada y ello ya comenzaba a ser molesto, la nieve se había ido pero anunciaban que volvería pronto, mis padres me preguntaban porque estaba ansioso de que llegara y siempre respondía lo mismo, "es una promesa", era increíble que me pusiera tan risueño por una pequeña cosa como el clima, pero era porque sabía que el debería cumplirla y entonces me hablaría, quizás volveríamos a los golpes, más probable es que terminemos enterrando al otro en la nieve pero todo era preferible a sentir que no me dirigía la palabra, es un sentimiento al cual no estoy acostumbrado, no me gusta sentirme ignorado pues si es necesario mis padres dejaban todo de lado para venir a atenderme, un consentido lo sé, pero cuando uno es pequeño es realmente feliz cuando lo es.


    -Ventus deja de mirar por la ventana y ven a comer-llamo mi madre y contra mi voluntad tuve que hacerlo, observaba el exterior por medio de la ventana aunque pudiera sufrir un regaño, esperaba ansioso esos pequeños copos de nieve.


    -¿Realmente es muy importante esa promesa?-pregunto mi padre ya cansado de que mirara hacia fuera y me distrajera al punto de haber mordido la servilleta-¿acaso se la hiciste a una chica?-cuestiono mientras mi madre se reía y yo me quedaba sin comprender porque lo hacía.



    -No, se la hice.....a Vanitas-susurre sin poder pronuncia la palabra amigo pues sabía que no me consideraba como tal, yo tampoco lo hacía pero para mí que ocurriera eso era algo importante, no lo sabía, simplemente algo dentro de mí me decía que era algo que esperaba ansiosamente, que podría ser un día divertido aunque otra duda vino a mí, ¿realmente estaría bien hacer eso?, solo sería algo de un momento y cuando terminara no sabría qué hacer, darle la mano, irme simplemente, no sabía la respuesta correcta y entonces me quede acostando en el sofá, viendo por la ventana como un cachorro esperando ansiosamente a que lo saquen a pasear, 10 minutos, 20, una hora en que no me movía y finalmente unos pequeños puntos blancos se veían.


    -¡Nieve!-grite emocionado al ver como se iban añadiendo más y más copos, di un salto ansioso y entonces comencé a observar esta vez la puerta, si fuera un cachorro hubiera estado moviendo la cola ansioso de poder salir y solo esperaba que la puerta se abriera, pasaba el tiempo, poco a poco mis esperanzas comenzaron a caer pues la puerta no sonaba, me había asomado varias veces para ver por las calles pero no tenía rastro alguno de él, lentamente paso el tiempo y ya eran las 4 de la tarde, tirado en el sofá ocultaba mi rostro en un almohadón sin comprender porque estaba llorando, porque me dolía tanto el que no viniera, más que nada porque me había hecho falsas esperanzas de alguien que no consideraba un amigo....¿por qué extrañaba verlo?


    -¿Que paso?-escuche la voz de mi madre y entonces separe mi rostro de la almohada.


    -No cumplió su promesa-susurre bajando la mirada, ella me sonrió mientras limpiaba mis lágrimas con su pañuelo y acariciaba mis cabellos.


    -¿Sabes hijo?, a veces las personas están ocupadas o simplemente olvidan cosas-susurraba mi madre con un tono comprensivo que solo me hacía entender que el nunca vendría por mí-y hay veces en que en vez de esperar que se cumplan, uno debe ir a que se realicen-continuo provocando que elevara mi mirada y ella sonriendo como solo una madre podría me mostro un suéter junto a una bufanda y guantes-y también volver antes de que anochezca-dijo antes de que me lanzara sobre ella a abrazarla susurrando múltiples gracias, antes de oír otra indicación me encontraba corriendo por las calles arriesgándome a caerme de cara por lo resbaloso que estaba pero no me detenía, tres calles más y finalmente me encontré frente a su casa tocando repetidas veces el timbre.


    -..... ¿Ventus?-cuestiono al abrir la puerta y verme agitado por la carrera que había hecho hasta su casa.


    -Aff.....Aff....¡nieve!-le grite señalando la calle molesto y este me observo curioso-lo prometiste-dije a lo bajo aunque sabía que me había escuchado-prometiste que....la próxima vez jugaríamos juntos en la nieve-gimoteaba sintiendo como mis ojos se humedecían, lo miraba esperando una reacción pero este estaba demasiado tranquilo y entonces sentí una opresión en el pecho, estaba triste por algún motivo, que hubiera roto su palabra aunque no fuera una promesa realmente, quizás estaba avergonzado por venir ante el como un desesperado pero era necesario, tenía las esperanzas de que aquel chico tranquilo en verdad existiera y no el que solo deseaba molestarme, pero pareciera como si todo no fuera más que una tonta ilusión, temblaba de rabia hacia mí mismo, me había engañado para nada y escuche una pequeña risa bastando para entender que había hecho nada más que el ridículo.



    -Me alegra que vinieras-escuche su voz y alce la mirada observando como sonreía-vamos a jugar-me indico mientras se colocaba algo para abrigarse y entonces comenzó a correr por la calle, limpie mis lágrimas con mi manga sin poder evitar seguirlo emocionado terminando ambos en el suelo por el hielo riéndose uno del otro, no creo haber tenido un día más feliz en mi infancia, los regalos, los abrazos, los afectos o recompensa que recibía de mis padres o maestros, en mi infancia no recuerdo haber tenido un día más feliz que aquel en el que me reía junto a él, arrojando bolas de nieve, hacer ángeles de nieve aunque termináramos arrepentidos por terminar mojados, pero algo que siempre quedaría en mis memorias seria aquel muñeco de nieve que hicimos juntos, no era perfecto, estaba muy mal hecho pero aunque él se disculpara no dejaba de sonreír.


    Pues era la primera cosa que hacíamos juntos......la primera vez que decidí llamarlo amigo
     
    • Me gusta Me gusta x 3
  2. Kabrerovxy

    Kabrerovxy Pomodoro&Kabrerovxy 4eva~

    Registrado:
    9 Jul 2012
    Mensajes:
    887
    Temas:
    35
    Calificaciones:
    +891
    asdasdasd!! Soy una cursi masiva! Te juro que queria llorar cuando Ventus llega a la casa de Vanita todo emocionado y bello, todo abrigadito.

    Necesito saber que paso con esos dos ahora que son grandes, me pregunto como es su relacion ahora jejeje.

    Me gusta mucho como estan pasando de odiarse a ser mejores amigos, o eso parece. Mas porque se parecen mucho fisicamente x3

    No se mucho de KH asi que te agradesco que el fic no se base en el juego.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  3. keyb19

    keyb19

    Registrado:
    3 Ene 2014
    Mensajes:
    20
    Temas:
    0
    Calificaciones:
    +23
    :3 amigo mio ya sabes que me gustan tus fics pero... lo dire otra vez me encantan tus fics T_T e feo esperar como perrito a q alguien cumpla su promesa lo se muy bien pero en verdad espero con ansias que continue aunque te comprendo que no puedas actualizar rapido pero sabes que sabre esperar la continuacion, sigue asi que la verdad haces que las semanas dificiles se relajen un poco con tus fics Saludos amigo mio.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  4. Autor
    riolu

    riolu

    Registrado:
    23 Sep 2008
    Mensajes:
    181
    Temas:
    12
    Calificaciones:
    +165
    nyaaaaaaaaaaaaaaan 2 semanas pero es mas o menos lo que me demorare por no tener tanto review....bueno es culpa de la U XD, ademas los comentarios me motivan a continuar pero bueno no importa, cuando comienzo algo lo termino aunque me demore :3, ojala les guste el cap esta algo mas largo que el anterior, en fin, saludos a keyb19keyb19 y KabrerovxyKabrerovxy y a todos los que han leido mi fic nyan :3 espero les guste este cap.


    Capítulo 2: muestras de afecto.



    No importa cuántas veces lo desees, cuanto anheles que se detenga el tiempo o que simplemente este se prolongue a sí mismo, algo no puede durar para siempre, al menos no durará del modo en que creías pues las personas siempre estamos destinadas a cambiar una y otra vez, es algo natural pues todos debemos crecer, era algo que no podía evitar pensar mientras observaba por la ventana de mi habitación a los niños jugar en el frio, tan jóvenes, tan llenos de vida, más que ello, un lienzo en blanco, porque cuando eres joven no se puede dibujar nada en ese punto, pues hay experiencias y momentos que aún no se han escrito, una aventura emocionante que vale la pena vivir, un sentimiento de celos me llenaba pues ellos tenían la edad donde lo único que les preocupa es divertirse cada vez más y más, juntarse con sus amigos para poder pasarla bien, libres de tareas y responsabilidades, inocentes de lo que puede traer una relación, aleje mi mirada y entonces comencé a repasar mi croquera con la mirada terminando en un dibujo específico, una nueva etapa de mi vida pues poseía aquella edad en que era una molestia realmente.

    *************************************************************************


    10 años, me enorgullecía de cómo habría crecido, cada vez que me media me sentía feliz por ser cada vez más grande, ver las cosas desde otra perspectiva y tener más libertad al igual que entendimiento de otras cosas, claro, muchos no podemos notar esa etapa sino hasta que crecemos pero la que más quedo pegada en mi ser fue la de ser competitivo en todo por lo que llegaba a ser incluso irritante, no solo para mis padres, sino también para quien ahora se había convertido en mi mejor amigo.



    -No importa cuánto te midas, ya gane-escuchaba los quejidos de Vanitas que me miraba al parecer aburrido de que únicamente estuviera intentando alcanzar su estatura sin ponerme de puntas.



    -No se vale, yo soy un año mayor, debería ser más grande-gruñía molesto de aun no poder alcanzarlo y este soltando un suspiro solo se dedicó a avanzar más rápido-oh vamos, tampoco tienes que molestarte-me quejaba por cómo estaba con aquella expresión de amargado que desde siempre me molestaba.



    -No lo estoy, es solo que ya es la quinta vez en el día que lo haces-dijo excusándose y esta vez me toco desviar la mirada por saber que tenía razón-además, ¿para qué quieres ser más alto que yo?-cuestiono mientras ambos caminábamos por el parque dirigiéndonos a una zona de juegos.



    -Porque estoy cansado de que me estés ganando.....¡el primero en llegar gana!-le dije empujándolo suavemente para tener ventaja y tristemente si la necesitaba, a medida que jugábamos diferentes cosas el siempre terminaba ganándome y no me gustaba, no me sentía a su altura o al menos parejo a él, es lógico pues a nadie le gusta sentirse inferior a otra persona, menos en una amistad pues sientes que terminaras alejándote de él, juegos, competencias, incluso tonterías como aguantar la respiración, intentaba mantenerme a su altura en todo momento siendo inútil y la frustración llegaba a mi queriendo hacer un berrinche, era un mal perdedor.



    -¿Ya acabamos?-cuestiono en cuanto se adelantó a mi llegando antes que yo y molesto le desviaba la mirada, este solo dio un suspiro y comenzó a alejarse, escuche unas risas y mis otros amigos llegaron al parque acompañados de sus padres que se iban a una bancas, sonreí ampliamente saludándolos y estos me devolvían el gesto, todos hablaban a la vez proponiendo que hacer terminando en toda una discusión, cuando me voltee para preguntar la opinión del azabache este se encontraba solo en los columpios y eso ya basto para molestarme.



    -Ese tipo no me agrada-escuche el comentario de uno de mis amigos-siempre está solo, seguro se cree mejor que nosotros-añadió mientras los comentarios negativos comenzaban a aumentar.



    -¡Oh cállense de una vez!-les gruñí ya molesto y estos me miraron extrañados, era normal, ellos no sabían que esa etapa en que peleaba con él había terminado, aun así estaba molesto con él, sin darme cuenta me había alejado de ellos hasta estar parado frente a él de brazos cruzados.



    -¿Se te ofrece algo?-me pregunto con calma bastando para enfadarme más.



    -Eres muy solitario sabes-dije molesto y este solo se encogió de hombros-es enserio, siempre que vienen a jugar conmigo tú te alejas-bufe molesto por no ser la única vez que pasaba y este únicamente estaba meciéndose tranquilamente-Agg ¡como quieras!-gruñí dándome la vuelta para alejarme de él, cuando estaba así no había modo de razonar y los demás no intentaron preguntarme el motivo de mi enojo, el resto de la tarde se la dediqué a ellos, nos reíamos, nos burlábamos unos de otros pero aun así no me era tan divertido como yo esperaba, no tenía sentido, entre mas es mejor ¿no?, pero entonces ¿por qué me dura tan poco la alegría?, ahora no llegaba a funcionar y no comprendía nada, llego la tarde y algunos comenzaron a irse a sus casas o sus padres venían por ellos, volví a mirar hacia los columpios y note extrañado que él no se había movido en ningún momento, sin más que hacer me acerque y me senté en el columpio a su lado sin hacer un contacto visual.



    -Eres mejor que yo para esto-me dijo a lo cual tuve que observarlo confundido-hacer amigos, es algo que no se me da bien-murmuro sin cambiar aquella expresión neutra que siempre portaba.



    -Tienes amigos, todo mundo los tiene-le corregí yo confundido por no sentirlo como si fuera un gran logro pues era algo realmente fácil para mí.



    -Mis únicos amigos son mis primos y tú, quizás son los que más me entienden-me respondió el meciéndose tranquilamente mientras volteaba a verme con una sonrisa-pero la verdad no me importa, tú y ellos son tan ruidosos como un elefante-comenzaba a reírse mientras que yo había inflado las mejillas por sentir que era un insulto hacia mí.



    -Pues tendrás que hacer más amigos, yo no puedo estar al pendiente de ti siempre gruñón-le dije sacando la lengua pero él seguía estando tan tranquilo como siempre.



    -Mientras te tenga a ti no necesito más amigos-fue lo único que dijo mientras comenzaba a balancearse en el columpio cada vez más fuerte, sin poderlo evitar una sonrisa se formó en mis labios por aquellas palabras, no porque supuestamente dijera que le ganaba en hacer amigos, sino porque de algún modo había demostrado cuanto aprecio me tenía.



    -Sí, pienso lo mismo-sonreí mientras me comenzaba a balancear al igual que él.


    ************************************************************************


    "Dos niños en unos columpios", el paisaje del día por acabar era el fondo junto a ese parque de juegos que la verdad no sé si sigue ahí, pero ese dibujo me recuerda siempre sus palabras de aprecio, quizás fue entonces que comprendí que hay gente que solo necesita de una persona para ser feliz y a mí me alegraba ser esa persona, después de ello mi fase competitiva paso, más que nada por sentirme como su igual que como alguien más débil que él, es raro que alguien que es mayor se haya sentido así, pero la verdad en una amistad la edad nunca importa, era feliz pensando ello en esa época.



    Voltee mi mirada hacia el reloj, era cerca de medio día, sin más que hacer comencé a limpiar mi habitación, prepare algo de comer, deseaba sentirme ocupado pero al final terminaba echado en el sofá viendo televisión, en algunos comerciales de apoyo social suelen poner a personas abrazándose por el hombro, sin pretenderlo me abrace a mí mismo, suspire apagando la televisión y regrese a mi habitación, saque mi croquera y comencé a mover el lápiz sobre ella, retocando y recordando una graciosa fase de mi niñez.

    *************************************************************************


    Las clases ya habían comenzado, él tenía 11 y yo 12, aunque estuviera un año más adelantado eso no impedía que nos frecuentáramos, ya sea a la salida de una clase para darnos un saludo o irnos a un lugar para almorzar, de algún modo…seguía siendo más bajo que el, supuse que le dio un estirón extra o algo así, cosa que por varios días envidie, aun así la amistad continuaba, incluso más fuerte que antes hasta ese punto en que conocí que las chicas además de lindas pueden ser molestas, no sabía el motivo de siempre habían dos de su clase que le insistían que almorzara con ellas, supuse que era para trabar amistad con el pero simplemente las rechazaba pensé que por esa actitud de amargado se aburrirían de intentar pero la verdad ellas insistían al punto que ya era molesto por lo frecuente que ocurría, finalmente llegue al punto de que apenas tocaba la campana ya estaba fuera de su salón.



    -¿Vamos ya?-le saludaba como si fuera la costumbre y este me asentía, apenas nos alejábamos me susurraba "gracias" y se convirtió en parte de mi rutina, evitar que se le acercaran de más unas desconocidas que por algún motivo no me daban un buen presentimiento, pero a final de cuentas era una buena decisión pues nos quedábamos juntos para pasar el tiempo platicando o molestándonos uno al otro como antes de todo, nos enfadábamos pero al vernos en la salida solo nos saludábamos y nos encaminábamos juntos como si nada hubiera pasado realmente, existía un cruce en que siempre nos teníamos que separar, también era donde a veces nos encontrábamos en las mañanas y nos molestábamos diciendo que uno estaba esperando al otro, es increíble como una amistad es creada, pero realmente vale la pena de vez en cuando.


    Fue por esos días que todo iba normal, al menos eso pensaba al despertarme y recordar que era apenas martes, peor día no existía pues no es ni la mitad de la semana, desayune prácticamente durmiéndome sobre mi tostada arrepintiéndome de quedarme viendo televisión hasta tarde, estaría de un pésimo humor, pero al menos ya tenía a alguien en mi mente con quien descargarme o que estaría obligado a soportarme, no tenia de otra. Me levante para lavarme los dientes y me despedí de mi madre, comencé a caminar a paso lento frotándomelos ojos de vez en cuando intentando apartar el sueño, note el cruce donde nos juntábamos, normalice un poco más el paso pero me quede estático cuando lo vi pasar.



    ¿Quién es la chica que está a su lado?



    Un poco más baja que él, se veía bastante delgada como si practicara un deporte, cabello castaño casi llegándole a la cintura pero lo que más me desconcertó fueron sus ojos, eran atractivos, de un verde intenso y para mi mala suerte mi color favorito, sin saber porque no me acerque más a ellos, más bien guarde silencio y me mantenía varios pasos atrás, de vez en cuando esa chica castaña decía un comentario o algo que los hacía reírse a ambos, incluso algunos compañeros de su clase al pasar a su lado estaban impresionados de que llevara esa sonrisa camino a la escuela, no era de extrañar pues siempre iba con expresión de calmado o de aburrido, ¿qué efecto tiene ella en el?, finalmente en la puerta de la escuela ambos parecían despedirse, eso me explicaría porque ella no llevaba el uniforme de la escuela, sin planearlo cuando pase al lado de ellos le dirigí una mala mirada, como indicando que no me agradaba su presencia y ella pareció haberlo notado pues me miro por un segundo, quizás fueron ideas mías, pero no me agradaba nada verlo con ella, voltee a verlos sin comprender por qué me sentía así pero ese sentimiento se hizo más fuerte, estaban abrazándose, ambos se veían bastante cómodos y apretaba mi puño molesto, se lo atribuía al hecho de que había pasado a su lado y él ni siquiera me había notado, la imagen no podía quitármela de la cabeza, él no era alguien afectuoso, nunca demostraba tener interés en alguien, o al menos no públicamente, si lo pensaba bien era yo quien pasaba más tiempo con el que nadie, al igual que el pasa la mayor parte de su tiempo conmigo, porque desde aquel día de nieve nuestro amistad realmente se llamó así, pero nunca más volví a abrazarlo y el jamás lo ha hecho conmigo, es comprensible que lo haga con sus padres, yo lo hago todo el tiempo......pero esa chica, no me agradaba, no importaba desde que ángulo lo veía no me agradaba ello, apenas se separaron se dijeron unas palabras y se despidieron mientras yo me estaba mordiendo el dedo de rabia.



    -Ah, ¿desde cuando estás aquí?-me pregunto notando mi presencia finalmente y únicamente fruncí el señor dándole un golpe en el hombro-ouch, oye tienes problemas de humor-bufo sobándose su brazo mientras nuevamente nos sumíamos en nuestra antigua rutina de comenzar a insultarnos cerca de llegar a los golpes, no era lo mejor pero de algún modo con ello podía hacer que me hablara, al menos hasta que nos separamos por las clases, mi mal humor iba en aumento a cada palabra del profesor, solo deseaba escaparme al patio y lograr dormir un rato, estaba prácticamente echado en mi pupitre hasta que el director entro, agradecí que interrumpiera la clase, fue mejor cuando dijo que el resto sería cancelado, bla bla bla bla, no prestaba atención pues pensaba en donde quedarme a dormir hasta que note a una mujer entrar al salón, se presentó como una orientadora, tal parecía que deseaba hablarnos de nuestras emociones o algo así diciendo que todo era normal porque crecíamos, al menos era un poco más tolerable que la clase de historia que estaban dando.



    -Y en conclusión niños, a medida que crezcan desarrollarán otras emociones y sentimientos hacia sus semejantes, pero del que más deben cuidarse son la ira, la desesperación y para aquellos que tengan una persona especial, los celos-dijo en conclusión, conocía casi todas esas emociones pero la última me llamo la atención.



    -¿Qué son los celos?-pregunto una compañera y agradecía que se me hubiera adelantado pues no estaba dispuesto a que me miraran y luego preguntaran “¿por qué querías saberlo?”.


    -Los celos son una emoción muy fuerte, son provocados cuando algo que queremos mucho es apartado de nuestro lado-comenzó a decir y esta vez comencé a prestarle más atención-cuando tenemos un objeto de gran valor sentimental, llegamos a ser egoístas pues tenemos miedo de que nos lo lleguen a arrebatar, lo mismo pasa con personas, llegamos a querer tanto a alguien que cuando alguien nuevo aparece tenemos miedo de que le agrade más que nosotros mismo, llegamos a tener ira y nos preocupamos por ello de que lleguemos a ser reemplazados-respondía ella y cada palabra era un taladro que comenzaba a torturar mi cabeza, de algún modo el cansancio se me había ido y mi mente repaso cada una de ellas, no preste más atención, apenas salimos al receso lo encontré esperándome cerca de la puerta y solo sonreí, mientras él decía como odiaba a su maestra de artes yo estaba observándolo algo confundido, ¿estaba asustado de que alguien le cayera mejor que yo?, era verdad que tengo más compañeros pero el no, debería estar el en mi situación….aunque no dejo de tener esta mala sensación, por más que recapacitaba en el día no encontraba solución y me terminaba complicando solo, reaccione únicamente en la campana de final de las clases, recogí mis cosas y me dirigí a su salón, como siempre el salía hablando con algunas compañeras y se veía incomodo, me veía a mí para finalmente sonreír y le devolvía el gesto, nos encaminamos a la salida y voltee mi mirada hacia ellas, no me había sentido asustado, quizás porque sabía que él no disfrutaba su compañía…..pero si la de esa castaña, me mordí suavemente el labio agradeciendo que no me viera, comenzamos a caminar y él me hablaba de algo, no prestaba atención realmente, me estaba llenando de dudas y sentía mis ojos algo húmedos.


    -¿Estas bien?-me pregunto tocando mi hombro y entonces reaccione, me quede quieto unos instantes y asentí, me miro algo desconfiado y yo estaba igual de mí mismo, quizás debía simplemente sacarlo de mi cabeza, ¿Qué puede salir mal?



    -Oye Vanitas-susurre mientras el daba un murmullo indicando que me escuchaba-yo..... ¿Soy tu mejor amigo?-le pregunte pensando que era la mejor opción para comenzar a tratar el tema y él se quedó quieto, como si lo estuviera pensando bastante y eso la verdad llegaba a ofender.



    -Pues.....si, supongo que si lo eres-afirmo el volviendo a caminar y yo me mantenía cerca de el-quita esa expresión, ¿quieres?-me pidió por como lo observaba con una amplia sonrisa, la palabra "supongo" no era algo que deseaba pero aun así me había confirmado que era alguien cercano a él.



    -Entonces, ¿me das un abrazo?-le pedí inocentemente y él se tambaleo a punto de caerse al suelo para observarme confundido.



    -¿Y esa petición?-cuestiono como si fuera la cosa más extraña que le fueran a decir en toda su vida.



    -¿Qué tiene de malo?, los amigos siempre se demuestran lo buenos que son con ellos-me quejaba alzando mis brazos hacia él, intente dar el primer paso pero el apoyo su mano en mi frente haciéndome mantener distancia, movía mis brazos con fuerza intentando acercarme pero lamentablemente resulto ser más fuerte que yo.



    -Oye ya te dije que somos mejores amigos, ¿no deberías estar feliz con eso?-cuestiono intentando mantenerse fuera de mi rango de abrazo pero yo intentaba hacerlo hasta que termine rindiéndome, aun así no bajaba su guardia viéndome desconfiado.



    -No somos amigos-bufe mientras le daba la espalda para adelantarme a mi casa, cada paso lo intentaba hacer más largo para alejarme de él, sin embargo mantenía su paso cercano al mío y me observaba confundido de mi actitud, no me importo, desvié la mirada sin querer encararlo por estar molesto, le había pedido algo simple que no le tomaría más de unos segundos, quizás soy caprichoso, quizás actuó infantilmente, pero nada me quitara la rabia de que otra persona se lleva mejor con el que yo-.....quizás soy egoísta-susurre ocasionando que él me preguntara a que me refería pero no le prestaba atención, debería alegrarme de que una chica, además de ello que era linda, le diera un abrazo, demostraba que podía agradarle a más personas.



    -Sabes que no me puedo disculpar si no sé de qué me debo disculpar, ¿verdad?-pregunto ya cansado del silencio producido por cómo estaba discutiendo yo mismo con mis ideas ignorándolo completamente, solté un pequeño suspiro y lo mire, no tenía secretos para él y creía que era de igual modo conmigo, lo menos era ser honesto.



    -Dices que somos mejores amigos, pero aun así no puedes abrazarme, en cambio si puedes abrazar a una chica que no conozco......quizás es porque no soy una chica-le respondí a sus dudas y se quedó divagando con la mirada unos momentos.



    -¿Chica?.........Ahh te refieres a Iris-menciono él y yo apreté mi puño molesto de que lo mencionara como si no fuera la gran cosa-es obvio que debo abrazarla, se estaba despidiendo-decía como si fuera lo más obvio y mi ceja me tembló por la rabia.



    -Ah claro, pero si yo te dijera adiós no me abrazarías, lo más probable es que dirías "nos vemos", con ese tono de amargado que tienes-me quejaba guiándome por mi mal humor.



    -¿Esta mal abrazar a mi prima?-pregunto ya molesto por el asunto pero esas palabras fueron suficiente para detenerme en seco.


    -....... ¿tú que?-le pregunte sin poder dar otro paso y sudaba nervioso esperando haber oído mal.


    -Mi prima, ya sabes, la que te mostré en una foto una vez-menciono como si ya fuera obvio y mi mente como si fuera una película acelerada buscaba ese recuerdo llegando a encontrarlo, me había contado de ella mientras yo babeaba por un trozo de pastel que había visto en la televisión, sentí su mirada exigiéndome una reacción la cual solo pude reírme como tonto por la actitud que había tenido.



    -No, no es algo malo, yo también he abrazado a muchas chicas-me defendía desviando la mirada para que no me observara pero estaba seguro de que no funcionaba pues el mantenía su mirada fija en mi de un modo que me indicaba no creerme nada-en fin, es algo que no importa mucho, es bueno abrazar a la gente-me defendí siendo la excusa más tonta que haya podido decir en mi joven vida y que lógicamente no me salvo.



    -¿Y el berrinche de todo este momento?-menciono con el fin de hacerme quedar más en vergüenza, simplemente infle mis mejillas como respuesta y este soltó un suspiro volteando la mirada hacia los lados, solo pasaban algunos adultos que no creo que volviera a ver en mi vida, se acercó a mí y entonces ocurrió el final que buscaba pero no esperaba de ese modo.


    Me estaba abrazando.


    Parpadeaba incrédulo ante lo que hacía, sus manos rodeaban mi pecho, el suyo se apegaba a mi espalda y entonces un agradable calor me invadió, su respiración en mi nuca, los escalofríos sin motivo, mi corazón sentía que se relajaba al igual que mis músculos y suspiraba suavemente.



    -Wow, esto no lo recibo todos los días-me reía nervioso intentando observar su expresión, era la misma, aquella que adoptaba cuando nevaba, estaba tranquilo.



    -¿Feliz?-cuestiono separándose lentamente de mí, al menos lo suficiente para darme la vuelta y encararle sonriente.



    -Uno más-le pedía dando pequeños saltos y el me miraba molesto-solo uno, por fis-suplicaba sonriendo sin poder creer como el accedía sin soltar un gruñido, nuevamente sus brazos rodearon mi cuerpo pero esta vez los míos rodearon el suyo, ahora se sentía mejor, cálido, calmado, protegido, quizás eran las tres emociones que sentía sumadas a una alegría que no sabía de dónde provenía, simplemente me encantaba



    -Ni una palabra de esto a alguien-dijo en cuanto ambos sentimos que era tiempo suficiente para estar parados en mitad de camino y observados por la gente que llegaba a transitar las calles.



    -Jeje, está bien, pero me das un abrazo diario-le propuse ganándome una mirada molesta de él que sin esperarme comenzó a avanzar nuevamente sin querer esperarme-¿y qué tal uno a la semana?-dije imaginando lo molesto que estaría por tener que acceder a mi capricho y sin esperarme comenzó a avanzar más rápido-Ehh....¿uno al mes?-susurre nervioso por como ya había tomado una gran ventaja que tuve que acortar trotando un poco tras de el-no estas molesto ¿verdad?....¿verdad?-le preguntaba sin recibir respuesta al igual que en las anteriores, me apegaba al aunque quisiera alejarme pidiéndole que no se enojara sin poder evitar reírme.

    *************************************************************************


    Fue así como termine el dibujo, su expresión de molestia, yo sonriéndole y aferrándome a su lado, son tiempos simples que no puedo evitar plasmar, recordando claramente lo emocionado que estaba por aquello, era alguien inocente, un pequeño que sin saberlo había experimentado los celos por primera vez, y era normal pues es alguien tan especial para mí que la idea de otra persona siendo tratada mejor que yo era para escupir fuego de la rabia, creí que era para protegerlo, porque era menor que yo aunque yo actuara infantil a su lado, una mentira, por más que intente aquellas emociones no se podían ir, por más que trataba de evitarlas las cosas siempre fueron así, pero no era molesto, porque demostraba que él era importante para y mi e incluso él lo sabía, porque cada vez que ocurría un caso así yo no le hablaba hasta que estuviéramos a solas, en que solo se reía de mi actitud y rodeaba mi cuerpo con su brazos dándome un pequeño consuelo, una forma de calmarme y recordarme que era su mejor amigo, el calor transmitido por su pecho y sus brazos, su respiración junto a la mía, todo ello valía la pena.


    -Pero si estuvieras aquí todo sería mejor-susurre rodeando mi cuerpo con mis brazos, intentando recordar aquellas cálidas emociones para combatir el intenso frio que ocurría, la tarde había llegado, el frio comenzaría a aumentar y sabía que debía abrigarme más, comencé a abrir los cajones, buscaba algo que me abrigara y entonces una bufanda negra con verde termino en mis manos, en uno de los extremos tenía una hoja doblada, alce mi ceja confundido, era un dibujo ante el cual me sonroje de golpe, recordé porque no se encontraba en mi croquera, pues era algo tan personal que no deseaba dejarlo a plena vista, un dibujo de uno de los días más intensos de mi vida, uno de los días en que mi relación con el comenzó a cambiar.

    *************************************************************************


    Finalmente cumplí 13 años, mis padres me daban una fiesta que les agradecía con toda el alma, mis amigos, todos ellos estaban ahí para reírse junto a mí y celebrar que hubiera nacido, que vine a este mundo, pero claro a alguien de esa edad lo único que le importa es una sola cosa entre todas, los regalos, no importa que digas que no deseas nada, uno siempre esperara un pequeño presente en ese día, una muestra de que sin pedirlo alguien quiso darte algo que simbolice lo que piensa por ti, un juguete, una pista de carrera, un auto de baterías, muchos nuevos juguetes para poder entretenerme y el ultimo era de aquel que se sentía más raro en aquel lugar, aja, me refiero al mismo Vanitas, muchos de los que están presentes no se llevan con él, me preguntaban para que haberlo invitado pero la respuesta siempre era la misma, "porque es mi mejor amigo", y de hecho me gustaba tanto repetirlo y ver su expresión de alivio que no me molestaba la cantidad de veces en que insistieran en preguntármelo. Mis padre orgullosos me decían que ahora había madurado, que sería un hombre pero siempre es una mentira, ¿qué clase de hombre se pone a hacer berrinche porque su piñata es de caballo en vez de un astronauta?, si uno llegara a verse de pequeño lo más probable es que se reiría de las cosas por las que protestaba, pero para mí ese día solo había sido felicidad hasta que finalmente llego el pastel y comenzó la canción del cumpleaños, "pide un deseo" me dijeron y yo solo tenía uno en mente.



    -"Deseo que siempre seamos amigos"-un pensamiento rápido en que los observaba a todos para terminar enfocando a mi amigo, sople las velas apagándolas y por más que me preguntarán me negaba a decirlo, era de mala suerte y yo me negaba a arriesgarme ante algo que era muy especial, los cumpleaños son más divertidos cuando eres pequeño, romper una piñata, pelearse por los dulces, incluso un momento en que nos comenzamos a arrojar pastel uno al otro siendo regañados por los padres, entre más se divierte uno más rápido pasa el tiempo, sin darme cuenta la mayoría ya comenzaba a irse deseándome nuevamente un feliz cumpleaños, ya lo era, aun cuando estaba cubierto de pastel estaba feliz pues mi mejor amigo se quedaría conmigo toda la noche, sus padres trabajan y lo dejaron con nosotros siendo la primera sorpresa para mi cumpleaños, tras recibir las indicaciones de que debíamos dormir temprano y yo sabía que no respetaríamos, tuvimos que ir a asearnos, tras haberme bañado y dejado el baño libre para el me senté en mi cama, observaba todos los regalos que había recibido, algunos caros, otros más para jugar con ellos, pero de entre todos solo uno era el que permanecía intacto, el regalo de Vanitas que sujetaba en mis manos.


    -¿Aun no lo ha abierto?-me pregunto saliendo del baño con su pijama puesto, se sentó a mi lado observándome confundido de que este fuera el único que escondí de la vista de todos pero yo tenía mis motivos.



    -Esperaba abrirlo contigo-respondí únicamente antes de dejar todo de lado para tomar aquella caja envuelta en un papel de regalo verde, mi color favorito, sin embargo a medida que quitaba el lazo sentía mi corazón latir a mil por la emoción, abrí los ojos curioso al ver en su interior una bufanda de color verde y negro.



    -Disculpa que no sea un juguete o un videojuego, pensé que te gustaría mas eso pero si me equivoque pues-comenzó a excusarse claramente sintiéndose inferior por como esos regalos parecían ser más caros que aquella bufanda de dos colores especiales, mi favorito y el suyo, pero el detalle que más me gusto fue el hecho de que mi nombre estaba bordado en uno de los extremos, sin dudarlo la coloque alrededor de mi cuello y le sonreí ampliamente.



    -Ha sido el mejor de todos-dije viendo su expresión de desconcierto pues seguramente lo veía como algo pequeño o insignificante una prenda para abrigarse, pero para mí era sin duda alguna una cosa que apreciaría por mucho tiempo-muchas gracias, enserio-sonreía sin poderlo evitar notando como desviaba la mirada apenado, sin dejarlo reaccionar me lance sobre el para abrazarlo y este forcejaba inútilmente tratando de escaparse, tras aquello comenzamos a jugar varias cosas en busca de matar el tiempo, nos reíamos de todas las tonterías que habíamos hecho los últimos días, como repetidamente debía ser su escape para aquellas chicas que lo hostigaban y aun no entendía porque, finalmente terminamos viendo la televisión, aburridos buscábamos algún canal pero yo solo me quedaba viendo unos segundos uno antes de cambiarle, a final de cuentas terminamos viendo una de acción, lo clásico, problema, secuestran a la chica, el protagonista asesina a todos y la salva, me mostré intrigado al notar como se sonreían uno al otro, como se observaban y finalmente terminaban besándose, sin pensarlo voltee mi mirada a mi compañero que estaba viendo la escena al igual que yo.



    -¿Qué ocurre?-me cuestiono haciéndome reaccionar y la única respuesta que me pudo venir a la cabeza fue que tenía sueño, no era de extrañar siendo más de las 12 de la noche-buenas noches-me deseo antes de acostarse en el colchón que le habíamos puesto cerca de mi cama y se arropaba con las sabanas, dándome la espalda.



    -Buenas noches, gracias por el regalo-volví a decirle escuchando una pequeña risa que se me contagio a mí, me arrope y cerré mis ojos, relajaba mi mente, esperaba ese momento en que no te dabas cuenta que pensabas pero nunca me llego, me voltee en la cama mirando esta vez hacia él, parecía ya estar dormido y sabía que debía hacer lo mismo, pero no lo conseguía, no importaba cuantas veces me diera vuelta en la cama, cuantas veces me quitara la sábana o me volviera a tapar algo me molestaba, comencé a repasar el día y entonces supe que era lo que me molestaba, era aquella imagen de la película, un beso, cualquiera sabría lo que es pero a veces no sabe por qué ocurren, esa imagen se repetía en mi cabeza una y otra vez, mi mirada se volteo y entonces no pude enfocar nada más que a mi compañero durmiendo, estaba volteado hacia mí de modo que podía apreciar su rostro incluso en la oscuridad, como si me llamara.


    -"Quiero probar uno"-pensé apenado y me encogí un poco en las sabanas, acomode la bufanda en mi cuello sintiéndome peor, no sabía que ocurría, un calor se apoderaba de mi cuerpo hasta que se hizo insoportable, sabía que debía hacer, pero me daba miedo, aun así me quite la sábana y me baje de la cama sin hacer ruido, silenciosamente comencé a caminar hacia donde él se encontraba, estaba prácticamente frente a él y observaba su rostro, por donde lo viera no podía creer que él podía hacer esa expresión tan tranquila, como si nada malo ocurriera en el mundo, el sonido del reloj era desesperante, no sabía si era el reloj o mi corazón el que había comenzado a latir cada vez más rápido, con mi mano separe los cabellos de su frente, una pequeña caricia a su rostro y aparte mi mano de golpe, no sabía que estaba haciendo pero mi mano me ardía, la lleve a mi pecho intentando calmarlo, el calor se extendía hasta mi rostro, mi mirada no podía alejarse de él, no podía y tragando con fuerza lentamente me acercaba a él, lo necesitaba, sabía que no me quedaría tranquilo hasta que ocurriera, mis labios estaban por llegar a su frente pero me detuve, mi mano comenzó a buscar la suya y la tome entrelazando nuestros dedos, como si supiera que estaba frente a él apretó la mía suavemente, llego a asustarme, espere unos instantes y suspire aliviado por como aún estaba dormido, la presión se hizo demasiada que solo deseaba terminar con ello, respire profundo y finalmente se cumplió lo que deseaba.


    Lo bese en los labios


    No sabía cuantos segundos habían pasado pero no me moví, era un mero contacto entre ambos, realmente no sabía porque lo que hacía, pero mi corazón se aceleraba a cada segundo y yo creía que era producto del miedo, me separe, me apresure en volver a mi cama y entonces me cubrí completamente con la sábana, mi rostro me ardía, mis dedos no dejaban de apoyarse en mis labios, aun podía sentir su sabor, no podía identificarlo pero era agradable, mi lengua los recorría y sin pretenderlo comencé a reírme suavemente, había experimentado algo nuevo, algo que él no tenía que saber, algo que nadie podría llegar a saber y era fuente de una felicidad tan grande que sentía todo mi ser completamente eufórico, esa noche no pude dejar de abrazar la bufanda que me había regalado imaginando que era el, que era el quien se encontraba a mi lado en esa cama.


    Así es, el dibujo que había ocultado junto a esta bufanda es aquella escena, yo besando a mi querido amigo de infancia, sujetando su mano, abusando de que estuviera dormido, pero había sido la experiencia que más me había marcado en aquella edad, por más tiempo que llegue a pasar jamás podría olvidar ese momento o ese sabor, una droga adictiva se podría decir, pues en ese entonces e incluso ahora.


    No dejo de lamer mis labios ansioso de poder probarlos nuevamente.
     
    • Me gusta Me gusta x 2
  5. Kabrerovxy

    Kabrerovxy Pomodoro&Kabrerovxy 4eva~

    Registrado:
    9 Jul 2012
    Mensajes:
    887
    Temas:
    35
    Calificaciones:
    +891
    Awwwwwwh! Morí con este cap, fue la cosa más tierna que he leído en mucho tiempo ;w; Como siente celos de la prima de Vanitas todo bello! Y aparte cómo le pide abrazos. xD Awwwwh! Hermoso! Me gustó mucho esa parte, no sé, haces que lo imagine con tanto detalle que hasta puedo distinguir la personalidad de cada personaje, enserio lo haces muy bien. No tienes que describirlos, como otros hacen, tú sólo sigues la historia que tiene en mente y con lo mismo que hacen los personajes das una idea bastante clara de su personalidad. Me gusta mucho como escribes.

    Además el final! osea! pufff! Nononono, enserio no me lo esperaba D: no sé por qué tenía en mente que Vanitas sería el que empezara con todo, pero no! x3 ijijiji y mientras dormía! todo infraganti xD
    Me gustó mucho todo el capitulo, desde el principio hasta su cumpleaños, como el regalo de Vanitas lo abre hasta el final <3 Awwwh no se :3 Todo muy bonito.

    Sigue así :D Y esperaré al proximo cap :D ya quiero ver qué más sucede, si esque Vanitas se dio cuenta del beso o no x3 jijijij
     
  6. keyb19

    keyb19

    Registrado:
    3 Ene 2014
    Mensajes:
    20
    Temas:
    0
    Calificaciones:
    +23
    me hice un tiempo para leerlo (la verdad deje mi tarea porque me aburrio hacerla :p ) y vine a leer algo que me gusta y por buena suerte había actualización me dejaste asi D: me encanto el capitulo en verdad me esta gustando mucho como estas llevando la historia con dibujos :3 ya estoy como loco esperando que pasen los dias para leer el siguiente y el siguiente amigo mio eres grande espero que sigas asi y no descuides la uni como yo mis tareas xD me encanto el capitulo y ahora a terminar mi tarea :(
    Saludos y de nuevo mue encanto el fic
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  7. Autor
    riolu

    riolu

    Registrado:
    23 Sep 2008
    Mensajes:
    181
    Temas:
    12
    Calificaciones:
    +165
    nyaaaaaaaaaaaaaan que tal amigos, nuevamente este gatito viene a traerles un nuevo capitulo, le agradesco a keyb19keyb19 y a KabrerovxyKabrerovxy por sus comentarios que me animan a seguir con esto, son los mejores nyan :3, ahora espero que el capitulo les guste y yo creo que a este paso seran como unos 6 o 7, ahi vere que ocurre nyan, ojala esten bien

    Capítulo 3 Cuando sentí algo más



    Por más que vea los copos de nieve caer, por más que vea ese hermoso campo blanco o escuche las risas de personas disfrutando el clima no podía quitarme esa cálida sensación en mi pecho, las risas de los niños me llegaban a los oídos tratando de distraerme inútilmente, mi cerebro me recordó que no era de extrañar que hicieran ruido pues era un clima que se presentaba en muy pocas ocasiones en esta zona, eso era bueno, cuando ves lo mismo durante mucho tiempo llega a resultarte monótono, rutinario y deja de parecer algo especial a tus ojos, pero la verdad es que las personas deberían apreciar más lo que tienen frente a ellos, darse cuenta de que lo que tienen, lo que observan, lo que escuchan a cada momento es un regalo pues hay personas que darían su mano por el simple hecho de disfrutarlo aunque fuera por unos momentos, la experiencia siempre habla, cada día pensaba que estaba atrapado en una rutina eterna, en que siempre vería a mi amigo a mi lado, aunque fuera para hablar o molestarlo, pero la verdad es que cuando menos lo esperas algunas cosas pueden apartarse de tu lado del modo más repentino que simplemente no sabes cómo reaccionar, tuve que aprenderlo desde muy pequeño para saber cómo actuar en el futuro, un dibujo que no importa cuántas veces lo mire, siempre es como el cuento que te deja una enseñanza.

    *************************************************************************


    Hay muchos cosas que te pueden pasar en la vida que uno nunca podría esperar, lo que yo no esperaba era que aquel chico que siempre odie, que no soportaba cerca de mí, que estaría feliz de que desapareciera se volviera mi mejor amigo, más que ello, era mi compañero, aquella persona con la cual pasaba la mayor parte de mi tiempo, me agradaba en verdad que ello ocurriera, que fuera algo mutuo pues él y yo siempre que podíamos en la escuela buscábamos un descanso para encontrarnos aunque sea para quejarnos de las clases, los maestros o las infernales y extensas tareas que nos dejaban, más que una compañía se llegó a convertir en una rutina, pero entonces, ¿qué ocurre cuando algo en tu rutina no pasa bien?, fácil, te desubicas y no sabes mucho que hacer al saltarte ello, menos cuando era una forma de pasar el tiempo lo cual cuando pequeño te sobra a montones.



    Día tranquilo, todo normal en primavera y me dirigía a la escuela ahogando un bostezo, revisaba el reloj en mi muñeca viendo que tenía tiempo y me iba a paso lento, todo para llegar a esa cuadra donde nuestros caminos se separaban normalmente, como todos los días me quedaba apoyado en la pared ocultándome, me asomaba de vez en cuando ansioso porque él se aproximara, lo que más me encantaba en las mañanas era saltarle en la espalda o aparecer de improviso a darle un susto, que aunque podía disimular ante los demás para mí era notorio, pues abría los ojos y se ponía en guardia para luego reírse y seguir el camino conmigo siguiéndolo, lo sé, actitud infantil de mi parte pero por otro lado tenía apenas 13 años, hay que disfrutar cuando se puede. Pasaron 5 minutos y nada aun, los escolares seguían avanzando y yo me impacientaba, quizás había llegado demasiado temprano pero para mí ver su expresión de molesto lo valía, al menos eso me repetía a mí mismo, 10 minutos, 15 y ya sabía que estaba llegando atrasado pero aun así estaba ahí esperando, ¿por qué lo estaba haciendo?, hace más de 5 minutos me había hecho la idea de que se había dormido, pero eso era una excusa más fuerte para sorprenderlo y darle un regaño, finalmente no pude más y me tuve que ir a la escuela, apenas logrando llegar y evitándome un retardo, la clase comenzó y el profesor hablaba y hablaba de algo de historia, una calabaza, un gato o lo que fuera que estuviera hablando no prestaba atención, mi mente estaba más enfocada en revisar nuevamente el horario que ambos nos habíamos hecho para juntarnos, unas clases más y podría ir a su salón a buscarlo y exigir una explicación, el solo imaginar rascándose la nuca y riéndose nervioso como una disculpa era lo que me mantenía con la suficiente voluntad para no dormirme en la clase que no tengo idea de que era realmente.



    Apenas sonó la campana prácticamente tire todas mis cosas en mi mochila para irme corriendo a su salón, casi chocando con la mitad de las personas que también salían de clases solo me enfocaba en el salón que se encontraba en el otro extremo, esperaba que al menos me estuviera esperando para darme su excusa, sin embargo luego recordé a esas dos chicas que siempre insistían en que deseaban ser sus amigas, siguen sin agradarme para nada, de algún modo siento que están siendo falsas, apenas llegue afuera note a esas dos hablando entre ellas, era curioso que no lo hubieran ido a buscar, lo busque con la mirada sin poder encontrarlo por lo que entre al salón creyendo que estaría en su pupitre aun.


    -Disculpa, ¿buscas a alguien?-me cuestiono un albino que al parecer notaba como movía mi cabeza de un lado a otro intentando encontrar a mi amigo.



    -Sí, ¿no has visto a Vanitas?-le cuestione sintiéndome de algún modo vigilado y no me equivocaba, algunas chicas me escucharon y me observaban de un modo nada amistoso y no comprendía porque, no creo haber hecho algo malo.



    -Ah, el no vino hoy, no sé porque-me respondió mientras yo le agradecía y salía del salón, respire profundo antes de soltar un suspiro, ¿ahora que debía hacer?, normalmente en estos momentos ambos nos dirigiríamos a comprar alguna golosina, pero ahora con la idea de ir solo el hambre que llegaba a sentir se me iba, un día aburrido realmente en que no despejaba mi mente por lo largo que se me había hecho, lo peor de todo fue el regreso a casa pues normalmente lo hacíamos juntos para hablar lo que no podíamos en la escuela, ahí estaba otra vez, mi mente divagando por culpa suya que de tonto choque con un poste de luz, mientras me sobaba la nariz no dejaba de repetirme que le recriminaría esto también pues era su culpa, respirando profundamente para no soltar unas palabras que no debería saber a esa edad llegue a mi casa, pese a todo mantenía el oído atento en espera de que el teléfono sonara, era extraño, el sabia el número de mi casa pero yo no sé el de la suya, de saberlo seguramente estaría gritándole a todo pulmón por la máquina, finalmente llego la noche y me di por vencido.



    -No importa, ya mañana nos veremos-me susurre a mí mismo antes de arroparme en las sabanas de mi cama, aun así mantuve los ojos abiertos unos momentos, no dejaba de cuestionarme porque no fue hoy, supuse que tendría las respuestas pronto pero no fue así, al día siguiente me desperté cansado pero alegre, optimista para que todo se derrumbara al no verlo pasar nuevamente, otro día que me la pasaba con personas de mi clase pero que no eran con quienes deseaba gastar el tiempo, otro día, otro más y entonces llego el viernes, al igual que los anteriores salía cabizbajo de la escuela pues no había aparecido rastro de el en toda la semana, tampoco sus compañeros de clase sabían y cada vez que entraba al salón para buscarlo me preguntaban por qué tanto interés, "porque es mi mejor amigo", era obvia la respuesta, ¿qué tanto les costaría aceptar ello?.....¿acaso no son sus amigos?, si lo fueran al menos estarían un poco preocupados pero todos parecían indiferentes de ello, sin darme cuenta un rencor se formó en mi por esas supuestas chicas que pedían su compañía y ahora estaban tan tranquilas, eran unas falsas en toda la expresión de la palabra.


    Sábado, día favorito para mucho es pero no para mí, no hay mucho que hacer, normalmente estaríamos en mi habitación jugando videojuegos, molestándonos uno al otro hasta que me convenciera de ayudarle con sus tareas, aburrido decidí tirarme en el sofá, me abrace a un cojín y comencé a ver por la ventana, me tomo unos segundos notar que se reflejaba mi rostro, pero ¿por qué tenía esa expresión tan triste? ¿que era?, solo había sido una semana sin vernos, solía pasar en algunas vacaciones pero a lo menos recibía una llamada de él, voltee la mirada al teléfono de la sala, cada vez que sonaba era el primero en correr a atenderlo esperando poder escuchar su voz pero nada paso.



    -Yo te extraño......¿tú a mí no?-murmure cabizbajo antes de darme cuenta de lo que había dicho, una opresión se formaba en mi pecho, no podía estar tranquilo y menos ahora-¡Mama, iré a jugar a casa de Vanitas!-grite prácticamente escapando de casa sin escuchar respuesta alguna, me encontraba corriendo por las calles sin dejar de reprenderme a mí mismo, habían sido 5 días y no se me había ocurrido en ningún instante ir a verlo a su casa, pero el único golpeado seria el por tenerme corriendo toda la manzana que separaba nuestras casas, agotado, agitado pero aun así dando fuertes golpes a la puerta de la casa esperando impaciente, no hubo que hacerlo tanto pues se abrió la puerta y me quede confundido por lo que vi.



    -Oh, hola-me saludo una chica, cabello castaño, ojos verdes y parecía ser de mi edad, tras unos segundos la reconocí, era la prima con quien tuve un malentendido antes, pero que importaba eso, ¿por qué diablos estaba ahora en casa de Vanitas?-Ehh..... ¿Hola?-volvió a murmurar y entonces me di cuenta que estaba perdido en mis ideas.



    -Hola, disculpa ¿esta Vanitas?, no ha ido a clases así que vine a visitarlo-le respondí yo sin poder comprender como mi voz sonaba tan tranquila si una gran ira se acumulaba en mi ser.



    -Ah, disculpa pero él no puede ver a nadie-dijo intentando cerrar la puerta pero le puse mi pie en medio.



    -Mira, me envió su maestro porque debo darle un mensaje importante, y como es algo personal no creo que debas entregárselo tu-invente con rapidez intentando controlarme pues había sonado algo desesperado, quizás lo estaba, la pregunta es ¿por qué lo estaba?



    -Mmm bueno si lo pones de ese modo-susurro ella mientras volvía a abrir la puerta-pero intenta no molestarlo y no te quedes mucho junto a el-me pidió con una sonrisa mientras yo suspiraba aliviado bastando para que ella alzara una ceja, solo me reí algo nervioso y me alegro que no me acompañara a su habitación, apenas estuve afuera la ira que reprimía me domino, estaba listo para darle un puñetazo en la cara y gire la perilla para abrir, me quede en silencio en cuanto note el lugar, las cortinas estaban cerradas, habían muchos pañuelos en su mesa de noche junto a algunas medicinas y un recipiente con agua, trague suavemente y me acerque a él preocupado.


    -Mmm..... ¿Ventus?-murmuro dudoso moviendo su cabeza para observarme y en verdad se veía muy mal, estaba agitado, rojo por la fiebre y había un paño mal colocado en su frente.



    -Así que por eso no ibas a clase-susurraba sin poder evitar sentirme mal por venir con la intensión de regañarlo por dejarme solo estos días.



    -Bueno, una gripe no es algo lindo ¿sabes?, la fiebre tampoco lo es-se intentó reír terminando con una pequeña tos que tapaba con sus sabanas, realmente se veía en un muy mal estado y se notaba esfuerzo en mantener su mirada en mí, di unos pasos para acercarme pero el movió su cabeza en negación-Oye, no es porque no me agrades, pero deberías irte antes de que llegues a enfermarte-menciono mirándome fijamente, verlo en ese estado no era algo agradable, peor aún era que pidiera que me fuera siendo que no llevamos ni 5 minutos viéndonos en todos estos días, sin embargo no podía enojarme pues tenía sus motivos, de algún modo mostraba su preocupación por mí, y eso solo era señal de que debía estar con una fiebre de los mil demonios.



    -Pero......está bien, supongo que debes descansar mucho-suspire mientras el asentía con los ojos cerrados, le sonreí un poco y me propuse a salir de la habitación llegando solo a tomar el picaporte, voltee a verlo nuevamente, seguramente estaba agotado y aburrido por esa enfermedad, peor que ello no pareciera que hubiera alguien más en toda la casa a excepción de su prima, si me iba se quedarían solos, todo el tiempo, son familia y eso lo sabía, que no podía haber algo entre familiares pero no quería dejarlo así, guiado por esas ideas me decidí finalmente y me acerque a su cama.


    -¡¿Oye que haces?!-se quejó por cómo me había quitado las zapatillas para meterme en la cama con el-enserio, si te quedas aquí será más probable que te contagies-me advertía respirando agitado por la fiebre, solo me acerque y le acomode el paño sobre su cabeza y este sin más opción debía dejarse.



    -Prefiero eso a dejar de verte-suspire yo mientras me acercaba más a él para abrazarlo, no supe con qué tono salieron esas palabras pero él no había intentado alejarme, me apegue a él agradecido de que estuviera nuevamente a mi lado-te extrañe-gimotee con los ojos algo húmedos, la ira que tenía ahora era una tristeza que me abarcaba, ¿por qué?, ¿por qué me sentía de un modo tan extraño solo por tratarse de él?, no le encontraba sentido y ello me frustraba aún más.



    -Jeje, ¿no puedes vivir sin mi verdad?-dijo intentando hacer una burla, alce mi rostro y lentamente asentí, se veía impresionado y yo apoye mi cabeza en su pecho, estaba hirviendo y de algún modo mis mejillas también, supuse que también me estaba enfermando y su brazo me rodeo-también te extrañe-susurro únicamente mientras respiraba más relajado, sin llegar a comprenderlo me aferre más a él, como si me acurrucara y únicamente decía insultos menores escondiendo mi vergüenza, cuando sus brazos me rodearon y me apego más a él fue que el ardor aumentaba, sabía que me estaba enfermando, debía serlo pues no había sentido un calor tan desesperante, pero a la vez era tan acogedor que solo deseaba arder en este por siempre.

    *************************************************************************



    Quizás fue el dibujo que más me dejo una lección, me mostro que debo apreciar a mis amigos, a la gente cercana a mi pues cuando menos lo supiera estas podrían irse de mi lado, nunca se sabe lo que el mañana traerá, quizás era ese miedo de pasar una larga temporada sin verlo que salía más temprano de casa solo para encontrármelo en el camino, aun cuando él se quejaba de que era muy dependiente yo sabía que le alegraba verme de igual modo, desde ese momento comprendí como es el sentimiento de no ver a alguien que te importa, como las ansias de no tenerlo cerca pasan a ser enojo y terminan en melancolía, se forma un vacío en tu pecho y la primera cosa que te viene a la mente es esa persona, aprendí en ese momento a apreciar a mis seres queridos, a agradecer que estaban a mi lado e intentaba demostrarlo cuando podía.



    -Pero ahora no creo poder ir donde tu estas-suspire mientras me levantaba de la cama, necesitaba algo de comer, ya era tiempo de almorzar y hacer algo de limpieza, me levante observándome en el espejo del pasillo, nuevamente esa mirada de melancolía, una en que mi único deseo era salir a encararlo, apegarme al aunque se opusiera y respirar su aroma-yo te extraño......¿tú a mí no?-susurre al aire mientras soltaba un suspiro riéndome de mi mismo, recordando que ya no era un niño y debía sobreponerme, no podía simplemente llegar a su hogar y acostarme a su lado, menos a mi edad aunque eran varias las ocasiones en que termine durmiendo a su lado, la más graciosa fue cuando realmente me enferme y lo obligue a cuidarme como lo había hecho yo con él, aunque para ser honestos él no se vio molesto por ello, solo se reía de mi mientras cumplía mi capricho, ahora me pregunto si esa vez también fui un chiste, sabiendo que no debo hacerlo busque en mi croquera y encontré el dibujo, una pequeña risa salió de mis labios mientras comenzaba con mis deberes recordando todo ello.

    ************************************************************************


    Habían pasado unos cuantos meses desde aquello, las vacaciones eran más tolerables pues ahora tenía su número y podía hablarle cuando quisiera, con ello me quedaba más calmado y controlaba mis impulsos de molestarlo a cada momento, además de ello estaban los momentos en que lo ayudaba con las clases, pero si hay algo que odio con toda mi alma son las matemáticas, siempre lo hice y siempre lo haré, claro que habían momentos en que él llegaba a saber más que yo, me habría quejado que era una mentira que necesitaba ayuda en esa materia pero luego pensaba que era solamente para pasar tiempo conmigo, la verdad ese pensamiento me alegraba, quizás era posesivo pero tenía mis motivos, no puedo soportar más a esas chicas que se le acercaban a hablar insistentemente, después de que se enteraron que estuvo enfermo le estuvieron molestando con eso de "desearía haber sido tu enfermera", mala suerte para ellas pues ese papel ya lo gane yo.......okey eso sonó mal en muchos sentidos, lo peor de todo era que por un instante me imagine con un atuendo de enfermera estando cerca de él y agitaba mi cabeza desesperado para quitar esa imagen…..no podía evitarse, apenas pude calmar todas mis emociones me pude dar cuenta de la locura que había hecho ese día, claro que no volví a hacer lo que hice en ese momento, pensar que era tan inocente como para poder hacer eso y agradecía que él nunca lo volviera a mencionar, porque seguramente me daría un infarto de lo humillante que seria que alguien más se llegara a enterar, un secreto entre nosotros al igual que muchos más.



    -¿Estas bien?-escuche su voz trayéndome de regreso a la realidad y maldecía recordar ese incomodo momento justo cuando estábamos en el patio almorzando.


    -S-Si, solo estoy........quejándome por los espárragos-invente de golpe al ver mi tenedor soltando una risa nerviosa por como parecía no creerme.


    -Pero no tienes espárragos-menciono claramente confundido y entonces voltee mi mirada a mi almuerzo, prácticamente no había algo que no me gustara en todo ello-jeje, olvídalo-se rio mientras seguía comiendo, la verdad me dolió que se riera por mi momento de vergüenza cuando era su culpa, como una venganza me moví rápido y le quite una de sus croquetas ganándome una mirada mala de su parte pero no me importo, él fue el primero en reírse.......y no ha sido el único, por muy difícil que me sea admitir las personas se han estado riendo de mi estos días, cada vez que voy a buscarlo a su salón lo veo despedirse de sus compañeros quienes me observan y se ríen, como si se burlaran de mi nuevamente y ello ya llegaba a ser desesperante.



    -Vanitas-susurre su nombre escuchando un gruñido que indicaba que me escuchaba-....¿tú me respetas?-pregunte sabiendo que era una pregunta algo personal y este bajo su tenedor para mirarme unos momentos, de algún modo sentir esa mirada sobre mi llegaba a ponerme nervioso, más que ello, ansioso de saber su respuesta y lo único que soltó fue una pequeña risa, sentí como si algo se rompió dentro de mí, rabia, ira, múltiples emociones negativas se amontonaban en mi por cómo no dejaba de reírse suavemente y ya fue el quiebre de mi paciencia.



    -¡Ahh!-grito en cuanto vacíe mi botella de agua sobre su cabeza-¡Hey!, ¡¿Qué demonios?!-gruño enfadado por estar todo empapado pero eso no me importaba, quizás así dejaría entendería que no soy su chiste, se levantó para quitarse su camisa y por algún motivo desvié la mirada.



    -Nos vemos-dije únicamente tomando mis cosas, el no parecía querer detenerme pues estaba soltando maldiciones, ¿que importaba?, mi pecho me ardía de rabia y eso parecía verse reflejado en mi mirada pues algunos quedaban viéndome extrañados, llegue a mi pupitre y básicamente golpe mi cabeza con este sin querer levantarla incluso cuando sonó el inicio de clases, por ello termine siendo castigado y debería quedarme después de clases haciendo algún encargo, me daba igual, me daba todo igual pues estaba molesto, ¿que importaba quedarme hasta tarde si no quería verlo?-mejor no verte por ahora-suspire captando la atención de mi maestro pero solo lo ignore, el castigo no fue nada del otro mundo a excepción de que conocí a algunas personas que en verdad llegaban a desesperar a alguien de todo lo que hablaban y hablaban de algo que realmente era mejor no recordar, finalmente se cumplió el tiempo en que mi tortura psicológica y auditiva llego a su fin haciéndome sentir aliviado, prácticamente corrí fuera del salón para no hablar con ellos, no era por ser antisocial pero realmente llegaban a ser molestos.....genial ahora me parezco a Vanitas, aunque de algún modo siento que comprendo un poco porque siempre me esperaba o me buscaba, ese pensamiento me subió un poco el ánimo para derrumbarse recordando lo de esta mañana, seguro era su chiste favorito para escaparse de ello, lo peor fue salir al patio y ver exactamente a quien no deseaba ver esperando en la única salida de la escuela.



    -Al fin, ya me comenzaba a aburrir-suspiro quitándose los audífonos de sus oídos observándome, no le dije nada y seguí mi camino sintiendo de cerca como me estaba siguiendo, para que lo hacía?, no me servía de nada su compañía, solo ponía un ambiente tenso alrededor de nosotros-Ventus-llamo mi nombre pero no por ello me detenía, más bien apreté el paso esperando llegar pronto al cruce en que nos separábamos-oye Ventus-no importaba cuantas veces me llamaba no prestaba atención, llego el momento de cruce, seguí mi camino relajando mi paso y soltando un suspiro, me detuve unos instantes y voltee la mirada algo desconcertado de que aún me siguiera, pensé en escucharlo pero solo así se quedó, como un pensamiento, seguí caminando con el detrás de mí, me mordí el labio un poco, era agradable pero molesto a la misma medida saber que me acompañaba, logre ver mi casa y decidí correr hasta ella escuchando esas pisadas siguiéndome todo el recorrido.


    -¡Deja de seguirme!, estoy molesto ¿lo entiendes?-gruñí ya enfadado de que hubiera hecho todo el trayecto hasta mi casa.



    -No me digas-bufo con sarcasmo únicamente logrando que me adelantara hasta la puerta de mi casa-mira, si no quieres que te hable más solo dilo, pero al menos deberías decirme porque te molestaste esta vez-gruño con un tono claramente molesto, respire profundamente para encararlo, prefería hacer esto rápidamente y dejar de sentir ese molesto hormigueo en mi ser que me torturaba desde la mañana.



    -Mira, no me interesa ser amigo de un tipo que no me respeta-dije en cara esperando su reacción que únicamente fue alzar una de sus cejas-¡agg!, ¡no soy un chiste para que siempre te rías de mí!, ¡uno te habla seriamente y tú solo te ríes sin siquiera responder!-le grite ya enfadado de que su rostro no mostrara siquiera un asomo de tristeza, culpa o arrepentimiento, ¿es tan difícil pedir de él que demuestre que me aprecia?



    -Jejeje-otra vez esa risa que me obligaba a apretar los puños molesto, estaba siendo serio y nuevamente se mostraba así, como si fuera su chiste.....y me dolía-así que era por eso, realmente llegas a ser distraído-se reía el mientras yo retenía las ganas de romperle la boca de un golpe y este pareció darse cuenta-okey okey, mira contestare tu pregunta con otra pregunta, ¿alguna vez me he reído o he sonreído con alguna otra persona?, mis primos no cuentan-dijo con calma mientras yo alzaba mi ceja confundido y frustrado, mi expresión pareció delatarme mucho pues apoyó su mano en mis cabellos revolviéndolos suavemente-solo lo hago contigo, nunca es porque me burle de ti, lo hago porque en verdad estoy feliz de verte cada día-me explico sonriéndome y en ese entonces tres emociones me llegaron, felicidad, había dicho que era importante y ello me hacía querer saltar, culpa, por no haber notado nunca antes ese detalle y ahora hacerle una escena, finalmente......vergüenza, de algún modo esas palabras me habían apenado y solo podía desviar la mirada sin comprender porque pasaba a estar algo nervioso.



    -Wow, tu sí que eres empalagoso-me burle yo provocando que el sonriera de lado-quien te viera así no creería que eres el mismo, pensarían que eres otro-seguía hablado cuando una sensación en mi estómago me hacía dudar de lo siguiente en hacer, ¿por qué estar nervioso?, solo me ha dicho que soy importante para él, no es como si yo no se lo hubiera dicho...... ¿por qué es diferente?



    -Es por eso que eres mi mejor amigo-menciono haciendo que lo observara sin poder evitar formar una sonrisa-eres quien me conoce realmente-continuo pero ya no lo deje continuar más y lo abrace, dos motivos me obligaron a hacerlo, el primero era para detenerlo, sabía que podía llegar a ser difícil para el decir todo esto y la segunda......no quería que viera mi rostro, lo ocultaba en su cuello pues mis mejillas me ardían, inclusive mis orejas lo estaban y mis ojos estaban algo húmedos, quizás estaba demasiado emocionado por todo lo que pasaba últimamente con la escuela y mi casa, pero solo tenerlo a mi lado, sintiendo ese calor y respirando su aroma me hacían sentir una calma plena, un sentimiento tan grande pero tan confuso que no podía evitar aferrarme más fuerte a él, resguardándome únicamente en aquella sensación.


    -"Desearía estar así para siempre"-pensaba en ese entonces sintiendo como él se reía suavemente para abrazarme también, una pequeña risa se escapó de mis labios, me sentía feliz.

    *************************************************************************



    Ojala lo hubiera podido estar, pero en aquel instante ya estábamos frente a mi casa y si nos veían sería raro, aunque claro para esa edad solo me mostraría confundido, ahh dulce inocencia, como te extraño, apenas llevaba la mitad de mis deberes, las hacía a paso lento pues tenía una flojera total que era apoyada por el relajante silencio lo cual era raro, ni siquiera un automóvil se escuchaba, me deje caer en el sofá para ver por la ventana, aún seguía nevando pero esta vez en mayor cantidad llegando a preocuparme, supuse que habría tormenta y la gente ya debía comenzar a irse a sus casa por la cantidad que se comenzaba a apilar, sería una noche ruidosa por la nieve, pronto llegaría el frio y sabía que lo mejor era apresurarme, pese a ello no dejaba de ver esos pequeños copos caer, eran hermosos, similares pero diferentes dándome una agradable escena, pero a veces una escena por más hermosa que sea no significa nada si tu mente no está en el estado para apreciarla, como en toda vida uno tiene problemas que le pueden llegar a nublar en juicio, el dibujo a un lado mío es una prueba de que ello es verdad, ese tiempo en que mis emociones se estaban descontrolado al punto que creía volverme loco, el estrés de no saber qué era lo causante pero cuando lo supe fue una de las noticias más grandes en mi vida.

    *************************************************************************



    14 años, finalmente un poco más crecido y despierto, claro que no todo lo que ahora conocía era bueno, comprendía porque mis padres siempre llegaban agotados y malhumorados, observe desde lejos las consecuencias del trabajo que era vital para mantener una familia, aprendí que algunas cosas que yo creía que eran fáciles no lo eran para nada, peor aún era avanzar en la escuela, cada vez más y más estudios complicados en que debía mantenerme al margen para poder seguir el ritmo, para hacerlos sentir orgullosos y demostrar que podía estar a sus expectativas, un hijo nunca desea decepcionar a sus padres que le dan cuanto pide, al menos eso era lo que pensaba pero sin darme cuenta yo mismo me encontraba dudando de cuánto podría mantenerlo, agradecía más que nunca que Vanitas fuera un año menor que yo, podía demostrarle a mis padres que estaba madurando al ofrecerme a ayudarlo en algunas materias….aunque él no tenía la necesidad de ello, iba un poco mejor que yo cuando iba en su grado y lo peor es que a pesar de ser menor era más alto que yo, no se supone que debería ser al revés?, yo debería ser más alto pero apenas poniéndome de puntas lo lograba alcanzar, metabolismo diferente supongo. Al menos podía dejar una buena imagen de que era alguien que se prestaba a ayudar a otros, creí que era lo correcto, dejar de ser un niño para ser un adulto comienza por saber cuáles eran las prioridades, el estudio siempre lo ha sido para mi familia, de ese modo me aseguraban un futuro como aquello que yo deseara ser, pero claro que nadie a esa edad lo ha pensado siquiera,



    -Ya me voy-me despedí de mi familia tras haber desayunado, ellos me correspondieron el saludo y me encamine a ese cruce que siempre nos encontrábamos, así eran todos mis lunes en que por el fin de semana no hacíamos más que enviarnos un mensaje de vez en cuando por el celular que nos regalaron la pasada navidad, pero por algún motivo mi ansiedad por verlo cada día crecía más, era algo que mi ser deseaba pero me convencía a mí mismo de que era normal.



    -Siempre a tiempo-escuche su voz haciéndome enfocarme en él y por algún motivo un escalofrió recorrió mi espalda-¿nos vamos?-me propuso colocándose a mi lado y lentamente asentí, fue ahí que me di cuenta que estaba cambiando, en el camino mantenía una pequeña distancia con él, me mantenía unos pasos atrás provocando que este de vez en cuando me preguntara si estaba bien, por primera vez le puse una sonrisa falsa para calmarle, no sabía si estaba bien o mal, pero por algún motivo él se veía….atractivo, por algún capricho mío deseaba observarlo, más cuando volteaba a verme con una expresión de desconcierto, fue cuando apreté mi puño que note que mi palma estaba húmeda, me sudaban las manos y eso ya era extraño.



    -Nos vemos en el receso-le dije antes de pasar de su lado solamente escuchando una afirmación, con el paso algo apresurado entre a mi salón y apoye la cabeza en el escritorio, cerré mis ojos sin comprender lo que había ocurrido y solo se me ocurrió pensar que era por el calor, mis emociones estaban comenzando a descontrolarse más de lo que ya estaban, cuando iba a ver a su salón y el me saludaba sonreía más de lo normal, si una chica comenzaba a hablarle sentía una rabia que solo deseaba apartarla, celos, solo que estos iban en aumento hasta el punto de sentirlos por cada persona que me robaba su atención, peor era que cuando tenía un pequeño roce con él, me debía escapar al baño para mojarme la cara, notando en el reflejo como mis mejillas me ardían y había una pequeña sonrisa en mi rostro con una clara expresión de gusto, había algo mal en mí, de ello estaba convencido pero no me atrevía a preguntarle a nadie que me ocurría, si estaba creciendo, si ahora estaba siendo adulto eso significa resolver los asuntos por mí mismo, las presiones, saber qué hacer con mi futuro, las sensaciones cuando estaba cerca de él me generaban dolores de estómago que decidí ignorar, no pude darme cuenta a tiempo de que era una mala elección, un día en mitad de clases colapse y me llevaron a la enfermería, los dolores me habían ganado.


    -Mmm no pareces tener una infección-menciono la enfermera mientras me observaba confundida-quizás estés bajo mucho estrés, te hace daño cariño-me explico y yo solté un suspiro acariciando mi abdomen suavemente-es raro que a alguien de tu edad tenga estos síntomas, deberías relajarte un rato-me propuso y yo asentí lentamente, la verdad me estaba sintiendo muy mal, no me gustaba estar ahí pero ella era una profesional, quizás ella….


    -Me siento muy raro cuando estoy con alguien, ¿cree que tenga algo que ver?-le pregunte rascándome la nuca algo incómodo por decirlo, ella solo me vio unos momentos antes de formar una sonrisa.


    -Deberías pasar más tiempo con esa persona, así podrias acostumbrarte a esas emociones y quizás dejar de sufrirlas tan seguido-me decía ella mientras yo me incorporaba de la cama y me quedaba divagando con la mirada algo dudoso, como si desconfiara-y si no funciona nada de eso, pídele un beso-sonrió pícaramente y como si fuera un resorte salte de la cama para darle gracias e irme apresurado de la enfermería, ¿qué les pasa a las enfermeras de hoy en día?.


    -Está loca, un beso no resolverá nada-gruñía caminando por los pasillos molesto por recordar aquella vez en que lo bese mientras dormía, agite mi cabeza antes de volver a mi salón donde el profesor me pregunto si estaba bien, ¿cómo rayos voy a estar bien?, ahora mi mente no dejaba de pensar en lo que me dijo, pero no me quedo más que asentir y tomar mi puesto, no me atreví a salir al receso, tampoco a comer algo temeroso de que todo lo que llegara a entrar saliera, solo eran leves punzadas pero aún estaban, como recordándome que aún hay un asunto que debo solucionar, pero el valor me faltaba, no sé de donde salía el miedo pero me dominaba, así que en ello me entretuve todo el día, sufriendo por ello para cuando dieron el final de las clases me quede de último, unos minutos nada más suponiendo que ya todos se habrían ido a sus casas y me dirigí a la salida del edifico.


    -Vaya, hasta que te encuentro-un tono claramente molesto dijo esas palabras y no era necesario ser un adivino para saber que era el que menos necesitaba ver-oye, ¿me has estado evitando?-me cuestiono antes de pararse frente a mí para encararme, desvié la mirada planeando pasarlo de largo pero entonces sentí como su mano tomo mi mejilla obligándome a verlo-estas rojo-murmuro mientras su mano se movía hasta mi frente y entonces mis latidos comenzaron a resonar en mis oídos, como si mi corazón fuera una bomba de tiempo y entonces lo aparte para comenzar a escapar, no tenia rumbo fijo, solo sabía que era mi problema, no el suyo y como era mayor debía ser yo quien encontrara como resolverlo, yo….solo, finalmente mis piernas se cansaron, me detuve y observe que era el parque donde solíamos pelear y jugar, un pequeño suspiro escapo de mis labios, podía escuchar unas pisadas atrás de mí y me mordí el labio, comencé a avanzar sintiendo como era seguido ¿no podía dejarme solo?, únicamente ha provocado que el dolor regrese y termine apoyando mi rostro en un árbol escuchando como llamo mi nombre.


    -¡No te necesito!-le grite volteando a verlo observando cómo se detenía, agitado me senté en la base del árbol sin poder verlo-no sé lo que me pasa, no lo entiendo pero sé que debo resolverlo solo-murmure antes de apoyar mis manos en mi abdomen sintiendo nuevamente ese dolor recorrerme y me mordí el labio, no sabía cuánto aguantaría pero estaba siendo una tortura.


    -¿Tienes que hacerlo solo?-me pregunto y entonces note que estaba frente a mi algo inclinado para observarme con esa mirada tranquila-porque si no mal recuerdo eres tu quien dice que si tengo un problema vaya contigo, entonces, ¿qué tal si lo compartes conmigo?-me propuso dándome una sonrisa que de algún modo calmo el dolor, lo observe algo dudoso antes de finalmente asentir, me gano con mis propias palabras.



    -No lo entenderás......es probable que tu aun no pases por esto-suspire recordando que era un año menor que yo y abrace mis rodillas-es que, no sé qué hacer, cada vez las cosas se van haciendo más difíciles, lo que creía conocer resulta que muy poco es verdad, no sé qué me pasa......últimamente, cuando estoy cerca de alguien siento cosquillas en el estómago, me siento un inútil, sudo como un cerdo, sus opiniones son lo que más me importa de algún modo, más que eso, no puedo sacar a esa persona de mi cabeza, cada vez que pienso en esa persona.......no puedo dejar de preocuparme por su bien, si está feliz o triste, de si piensa en mí en algún momento......no puedo evitar, desear estar a su lado para apoyarlo siempre que se necesite-murmuraba cubriéndome el rostro sin comprender por qué solté una mentira, dije “esa persona” cuando me quise referir en todo momento a él, simplemente no me atrevía, no podía tener el valor….¿se supone que soy un adulto?, soy patético.



    -Es normal, estas creciendo, bueno ambos lo estamos-se reía suavemente provocando que aquel nudo en mi estómago me doliera aún más, del mismo modo mis mejillas parecían estar por explotar-mira, supongo que te estás dando cuenta de que nada en la vida es fácil, pero eso es bueno-me explico y yo ladee la cabeza claramente confundido y él se rasco la nuca-bueno, Aggg ¿cómo lo explico?, cuando estás jugando videojuegos y hay una parte que te parece imposible pero lo logras, te sientes alegre ¿verdad?-me pregunto y yo asentí recordando que casi me ponía a bailar al poder pasar esos malditos niveles-es casi lo mismo, lo valioso nunca es sencillo pero realmente vale la pena intentarlo, como tú y yo, nos odiábamos más que un perro y un gato y ahora estamos aquí hablando, aunque tomo trabajo pero lo valió-me explico sentándose a mi lado y ello solo me puso peor, aun así una sonrisa se formó en mis labios, comenzaba a comprenderlo de algún modo y me reconfortaba saber que me estaba escuchando, pero no sabía porque no podía decirle que era con el que sentía esas sensaciones en mi interior, me daba algo de miedo saberlo-aún estamos creciendo, no sabemos muchas cosas pero tenemos a otros para ayudar a guiarnos, sobre todo nuestros padres, así que no más complicaciones,¿ te parece?-me propuso con una calma que de algún modo me llego a mí también y solo me pude reír suavemente, supongo que no soy un adulto, pero nunca antes me había sentido más aliviado por ello.



    -Gracias-susurre únicamente ladeando mi cabeza para obsérvale y notar que estaba algo apenado por ese discurso, soltó un suspiro mientras yo me reía suavemente-¿tu como sabes tanto del tema?-le cuestione más interesado en saber cómo sabia tanto de lo que no entendía.


    -Es lo que ganas de tener una familia que te dan charlas desde pequeño-murmuro con un claro tono nervioso provocándome algo de curiosidad-también somos amigos, es normal que me preocupe por ti-me calmo con una sonrisa haciéndome sentir mejor-además tengo visitas en casa, créeme que no quiero ir por el momento-bufo con una expresión de que esa idea no le gustaba para nada, solo pude reírme un momento, me usaba de excusa pero ¿qué importa?, para eso estaban los amigos, ayudarte a escapar de un mal rato y pasarla bien.


    “Pídele un beso”


    Las palabras de la enfermera resonaron en mi cabeza, un dolor agudo me recorrió el estómago, suavemente acaricie mi abdomen y el me vio algo confundido por ello, sabía que no podía seguir soportando presiones, que era mejor sacarlo de una buena vez pero no podía hacerlo así nada más….¿o si podía?



    -Eso lo sé.....pero, ¿podrias demostrármelo?-pedí sin poder atreverme a encararlo, el silencio nos rodeó a ambos, como si ya hubiera captado mis intenciones desde un inicio para hacerme sentir aun peor y oculte mi rostro en mis rodillas, ¿Qué diablos estoy diciendo?



    -Mientras no deba hacer nada asqueroso-suspiro y esa era la señal de que estaba de acuerdo, ahora la pregunta era, ¿cómo me lo demostraría?, un abrazo sentía que no era lo suficiente, que hiciera algo físico por mí solo seria para humillarlo y hacerlo arrepentirse, ante su mirada de que deseaba una respuesta me mordí el labio preocupado, como si fuera un reflejo recordé aquel momento que desde ese día no había podido olvidar.



    -Dame un beso-pedí elevando mi rostro para observarlo como si fuera lo más normal pero él me miro confundido y extrañado-un beso es una muestra de afecto e interés entre dos personas, si dices que soy importante entonces debería ser fácil-bufe inflando las mejillas y cruzándome de brazos como el berrinchudo que era.



    -¿No puedo simplemente gritar desde una torre que eres mi mejor amigo?, o ¿qué tal si me golpeas con una vara?-me proponía el claramente incomodo con la propuesta que había dado y solo me levante para darle la espalda.



    -Dices que soy tu mejor amigo, que te importa como me siento pero no lo demuestras......supongo que no soy tan especial-susurre hiriéndome con mis propias palabras, era algo duro pero no había otra forma de expresar como me sentía, aun cuando hubiera dicho que es feliz con mi compañía eran solo palabras, no desconfiaba de ellas pero quería una prueba, algo dentro de mí la pedía con desesperación pero lo veía dudar....¿es porque no soy suave como una chica?, ¿por qué no soy un familiar?, no pude seguir pensando más pues un dolor agudo en mi estómago me obligaba a sujetármelo desesperado.



    -¿Solo un beso verdad?-me cuestiono y voltee mi mirada para establecer contacto con él y asentir-....¿en los labios verdad?-murmuro preocupado y nuevamente afirme para girarme completamente ante él, volteo su mirada hacia muchos lados, parecía preocupado pero yo no, solo era un beso, no es algo que no me hayan dado antes, inclusive ya le he dado yo uno antes, lo único diferente seria que él me lo daría a mí y ambos estábamos despiertos, ¿qué tan malo podría ser?.



    -Vanitas-susurre su nombre y entonces me trague mis palabras, se había acercado a mí y me había hecho levantar mi mentón, un nudo se hizo en mi garganta, mariposas parecían moverse en mi estómago y entonces lo comprendí, no era igual, no lo era para nada, el solo verlo acercándose, su mano tocando mi rostro eran los detonantes de una bomba de emociones nuevas, mis labios temblaron, mi palpitar estaba tan acelerado que sentía que moriría en cualquier momento, tome sus manos con las mías, quería detenerlo, sentía que algo no iba bien en mi cuerpo pues estaba sudando demasiado, no era como esa vez que lo bese mientras dormía, esta vez sería el quien lo haría y yo......tenía miedo.



    No pude seguir retorciéndome en mi agonía pues nuestros labios hicieron contacto, un escalofrió, una corriente eléctrica recorrió todo mi cuerpo ante ese simple contacto labial, sus ojos y los míos no cortaban el contacto, ambos temblábamos curiosos, movía suavemente sus labios y yo lo aceptaba aunque lentamente, sin darme cuenta moví mis manos, las apoye en sus hombros para intentar sostenerme, estaba mareado, comenzaba a sentir un gran calor en mis mejillas que no podía apartar, me sofocaba, me faltaba el aire pero maldición no quería romper ese tacto, todo lo que había estado torturándome en mi estómago se había calmado, sin embargo mis brazos me temblaban y cerraba suavemente mis ojos, lamentablemente solo pude sentirlo unos segundos más, lentamente se separó de mí y ambos desviamos la mirada, quizás había sido un error, quizás era nada más que una simple experiencia pero mi corazón me estaba latiendo aceleradamente, apreté mis puños y note que mis manos estaban sudando, finalmente me atreví a volver a mirarlo notando que tenía un pequeño rubor en sus mejillas, ¿estaba igual que yo?.



    -Eres importante para mí, nunca lo olvides-dijo y esas palabras de algún modo me llenaron de una felicidad tal que sentía mis ojos humedecidos-no llores por favor-me pidió apoyando su mano en mi hombro pero ello solo lo empeoro, tuve que secar mis ojos con mi antebrazo antes de que llegarán a escaparse de mi unas traicioneras lágrimas, a pesar de lo tarde que era, de que seguro tendría un regaño en casa por llegar tarde o que el tenia visitas esperándolo en su hogar, simplemente nos escapamos de ello, comenzamos a dar una vuelta mientras sentía el torrente de emociones en mi pecho controlarse lentamente, fuimos por un helado y nos sentamos en aquellos columpios que desde pequeños solíamos usar, riéndonos de la tontería que acabábamos de hacer, aliviados de que nadie más lo llegara a saber pues era un secreto entre los dos, más que nada estaba feliz porque nada había cambiado, éramos amigos, mejores amigos, seguíamos riéndonos juntos y gastándonos bromas como siempre lo solíamos hacer.......pero todo termino como una mentira.


    Cuando llegue a mi casa mi madre me dio un fuerte regaño, no fue sino hasta el final que decidí preguntar que me ocurría por lo que había sentido en ese instante que aún no asimilo del todo, clásicamente como toda persona lo haría invente algo para encubrirme, "mi amigo me ha molestado con que se ha sentido así", "Un profesor lo menciono en una plática", me pregunto si realmente alguien no se ha excusado de ese modo, al terminar de hacer mi pregunta ella me observaba de arriba y a abajo, como si ya supiera de mi engaño, me sentía más nervioso que en el regaño pero eso duro hasta que ella sonrió y acaricio mis cabellos, pronuncio unas palabras que nunca más pude olvidar pues fueron una marca en mi ser, ya pasara un día, dos, incluso una semana la misma sensación perduro, siendo cada vez más asfixiante y torturadora al punto en que un día acepte la realidad por no poder seguir soportándolo, llegue a mi casa ese día que lo había aceptado, mi propio ser lo aceptaba y con las mejillas sonrojadas me tendí en mi cama abrazando cierta bufanda sin dejar de repetirlo como si fuera la mayor felicidad de toda mi vida.



    Estaba.....no, estoy enamorado de él.
     
    • Me gusta Me gusta x 2
  8. Kabrerovxy

    Kabrerovxy Pomodoro&Kabrerovxy 4eva~

    Registrado:
    9 Jul 2012
    Mensajes:
    887
    Temas:
    35
    Calificaciones:
    +891
    Creo que fue uno de los capitulos más largos de todo el fic, pero valió la pena. Me encantaron todas las escenas que escribiste, desde que Vanitas se enferma y Ventus lo cuida todo bonito, hasta duermen juntos! cosa más bella y tierna del mundo! x3 luego como crece y comienza a sentir algo que hasta le hace daño. xD Amé a la enfermera como le dice que le pida un beso a esa persona. Me pregunto si algo hubiera cambiado si supiera que se tratada de un chico igual que él jajajajaja Muy buen capitulo, la verda. Lo amé! Lo amé totalmente!

    Juraba que ya había comentado antes pero creo que le lo alucine. Ahora no recuerdo muchas cosas que quería decir entonces pero todo se resume en que me encantó este cap, cómo lo escribiste, todo lo que avanzaste y así. Fue bastante bello, además no sé, enserio me encanta cómo me haces recordar tantas cosas de la infancia~ me siento Ventus recordando su juventud~ aunque no la viví siento como si sí. xD

    Ademas cómo se enoja de la nada cuando le pregunta que si lo respeta y le hecha agua! xD Nonono, eso estuvo genial! Realmente me tomó por sorpresa. Vanitas se me hace la cosa más bella y macho del mundo con su actitud todo tranquilo y que hasta parece más maduro que Ventus. La verdad me gusta mucho esta historia, cómo se va desarrollando poco a poco, la verdad me gusta mucho leer cada capítulo. Espero sigas así. :D

    Esperare la continuación con ansias! :3
     
  9. keyb19

    keyb19

    Registrado:
    3 Ene 2014
    Mensajes:
    20
    Temas:
    0
    Calificaciones:
    +23
    :3 whooow que historia :'( pobre todos pasamos alguna vez eso y es feo estar frente a quien e gusta y no lo sabes en ese momento, amigo mio sabes tu calificacion 100/10 xD soy exagerado lo se pero me encanto, cuando subes actualizacion siempre digo sera muy bueno no puedo esperar y cuado acabo de leerlo sobrepasas mis expectativas una disculpa poruqe te prometi leerlo ayer y dejarte un review pero sugieron algunos imprevistos mis compañeros de la uni me hablaron para ayudarles en unas practicas y me quitaron todo mi tiempo libre por lo que el dia de hoy no atendi la llamada para cumplir lo que te dije en verdad espero leer la siguiente parte y gracias por darme unos minutos de despeje de mis actividades con fics tan buenos bueno nos seguiremos leyendo y espero que estes muy bien
     
  10. Autor
    riolu

    riolu

    Registrado:
    23 Sep 2008
    Mensajes:
    181
    Temas:
    12
    Calificaciones:
    +165
    NYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN LO SE LO SE HE ESTADO DESAPARECIDO PERDON LO SIENTO, comence las pruebas finales en la U, he estado bajo tanta presion que inclusive olvide como maullarle a la gente, soy neko malo u.u, en fin, mejor tarde que nunca supongo XD, esta cap igual esta algo largo pero bueno, espero que valga la pena, a proposito, tengo otros dos fics en mente pero quiero una opinion para ponerme a laborar, uno es "Golden circus", el otro se llama "Cuidando de ti", ambos son fics de varios capitulos pero la verdad quiero saber que titulo atrae mas a la gente y ese desarrollare :3, un saludo a todos mis lectores nyan, sobre todo a mis queridos lectores keyb19keyb19 y KabrerovxyKabrerovxy nyan son los mejores :3 les agradesco todos sus animos

    Capítulo 4 conociendo el amor.

    El mundo siempre estará lleno de emociones y sorpresas, no importa que tan preparado estés, siempre puede pasar algo que te descoloque totalmente, puedes conocer a alguien, puedes perderlo, puedes odiarlo e incluso puede que una amistad sea destruida o pase a algo más, lo que viví fue una transformación total, no solo me lleve bien con aquel tipo que me desagradaba de pequeño, sino que este se hizo cada vez más recurrente en mis pensamientos hasta el punto que solo pude pensar en él, velar por su bien, apreciar cada momento a su lado que sin darme cuenta termine enamorando, nunca me importo que fuéramos hombres, nunca me molesto o siquiera pensé que ello era algo para lo que uno debe sentirse avergonzado, si uno tiene una vida nada mas ¿por qué complicársela más?. Quizás ese modo de pensar fue el acto que determino que me estaba volviendo alguien más maduro, que estaba creciendo un poco más pero la verdad aceptar ello no me sorprendió del todo, celos, ira, preocupación, desear estar a su lado a cada momento en que si no lo veía por mucho deseaba llorar, quien haya inventado ese sentimiento llamado amor era sin duda alguien que gozaba ver a la gente actuar como idiota, pero tampoco puedo decir que todo es malo, esas emociones siempre me recordaban que estaba viviendo algo emocionante que me era difícil ocultar.



    -El distraído era yo pero tú lo eras más al no ver las señales......dios era tan obvio-gimotee cubriéndome el rostro con mis brazos, mis mejillas me ardían, no podía evitarse supongo, un reflejo o una mala jugada de mi cerebro que provocaba esa reacción, como si quisiera seguir torturándome o terminar con el rostro igual a un tomate mi mano se movió por sí sola, arrastrando mi croquera y terminando en el dibujo que me llegaba a dar risa mi actitud.

    *************************************************************************

    Cuando uno está enamorado llega a actuar raro, más que nada porque uno no sabe cómo hacerlo, fingir que nada había pasado tampoco era la respuesta pues se había vuelto la persona más importante en mi vida, la eterna pregunta que rondaba mi cabeza en esos tiempos tampoco me ayudaba, ¿decirlo o no hacerlo?, tantas cosas que no conseguía su respuesta que a final de cuentas no me había liberado de nada. Tras mucho meditar había optado por pasar el mayor tiempo posible a su lado, si no conseguía las respuestas las podría conseguir en el camino, aunque sin pretenderlo estaba comenzando a ser más molesto que nunca, más bien, había regresado a ser más molesto que nunca pues ahora lo acompañaba a todos lados, si tenía algún plan después de la escuela intentaba sumarme a este, si deseaba ir a comprar ya estaba esperándolo en la tienda, si no estaba donde siempre nos juntábamos hacia una escena, prácticamente era como si lo siguiera a cada parte de.....okey okey, si lo estaba siguiendo a cada parte pero no es mi culpa, su presencia era una adicción, algo tan extraño y a la vez tan necesario en mi ser que no podía llegar a controlarme, síntomas del primer amor supongo y cada vez que mi madre me veía solo podía sonreír de saber que tenía a alguien especial. Cuando mi padre lo supo me dijo que lograra que mi presencia fuera algo especial para "ella", claro está que nunca les dije que era un "el", no veía la necesidad pues solo había dicho "estoy enamorado" a todo pulmón, si hubiera sabido que mis padres no dejarían de contarlo en las juntas familiares me hubiese quedado callado, creo que ello también habría sido imposible, cada vez que esas palabras entraban en mi mente no podía evitar gritarlas en alto y ellos se veían felices, solo me incomodaban esos momentos en que decían que faltaba poco para que recibiera "la charla", claro que en esa edad uno pensaría que es un regaño pero como todo infante, estaba curioso.


    -Oye Vanitas-murmure un día en que estábamos en mi habitación…bueno, más bien yo le había pedido que me visitara el sábado, en fin, estaba sentado en mi cama y el azabache en el suelo cerca de mi apoyando su espalda en un cojín, escuche un sonido de su parte indicando que me escuchaba-¿sabes algo acerca de "la charla"?-pregunte curioso provocando que se atragantara con su refresco y reaccione dándole unas pequeñas palmadas en su espalda.



    -¿Habrá un día.....en que no me hagas una pregunta rara?-gruño mirándome molesto y yo solo le di un pequeño almohadazo como respuesta-eso es un no-susurro mientras yo soltaba una pequeña risa acostándome boca abajo para acercar mi rostro al suyo.


    -¿Lo sabes o no?-volví a preguntar y este solo me quito la almohada de las manos para acomodar su cabeza en esta.


    -Por supuesto que sí, fue el momento más incómodo de mi vida-murmuro y pude apreciar un leve tono rosado en sus mejillas, con una sonrisa me acerque más, observándolo fijamente y este lo hizo de reojo-primero me muero antes de decirte que es-gruño como si hubiera leído mi mente y solo pude inflar mis mejillas molesto


    -Awww vamos, ¿así tratas a tus mayores?-bufe con una vaga excusa mientras el volvía a enfocar la mirada en la historieta que estaba leyendo, lo observe molesto y respire profundamente antes de comenzar a aguantar la respiración.


    -¿Y se supone que eres el mayor?-cuestiono mientras yo permanecía quieto, el aire me comenzó a faltar, mis mejillas se enrojecían y agitaba mis piernas por la falta de aire en mis pulmones-Aggg mira, ese es el deber de los padres, creo yo, así que no te diré nada-dijo molesto y yo decepcionado volví a respirar aliviado de poder hacerlo, aun así mantuve mi mirada baja contando los segundos-Es algo importante, es algo que les pasa a las personas y cómo reaccionan con sus seres cercanos-gruño molesto pero yo había vuelto a alzar la mirada, no es el método más justo pero siempre funcionaba para hacerlo hablar.


    -Ósea ¿cómo tú y yo?-pregunte curioso y el alzo la mirada hacia el techo como si meditara.


    -Pues....si, supongo que si-afirmo mientras parecía dudar en lo que iba a decir-aunque se supone que uno comienza a comportarse diferente con los que conoce-menciono y ello capto mi atención.


    -¿Diferente cómo?-cuestione mientras me apegaba más a él, casi sintiendo el calor de su rostro y este no parecía darse cuenta al tener la vista elevada.


    -No lo sé, supongo que uno mismo se debe dar cuenta, además…. ¿Por qué estás tan cerca?-murmuro al haber volteado su rostro a mi notando que estaba prácticamente a unos centímetros de él.


    -Porque estamos hablando-respondí como si fuera obvio, este solo me miro y lentamente comenzó a tomar distancia-es grosero alejarte de alguien cuando están hablando sabes-bufe molesto como se había sentado prácticamente en el extremo de la cama.


    -Estas prácticamente pegado a mi todos los días, un poco de espacio no me haría mal-menciono intentando defenderse.


    -No estoy pegado a ti, solo prefiero pasar mi tiempo con tu compañía que sin ella-respondí pensando lo más rápido que pude, claro que visto de otra forma si era lo que el decía.


    -Me agradas pero, llegas a ser molesto en ocasiones-murmuro rascándose la nuca y eso me llego a doler, respire profundo para controlarme pero mi mirada no lo hizo.


    -Wow, que bien tratas a tus amigos-gruñí sin poder evitar observando enfadado.....no, más bien herido.


    -¿Cómo te sentirías si tus padres estuvieran apegados a ti en todo momento?-cuestiono cruzándose de brazos, me quede en silencio y mi imaginación comenzó a volar, como siempre he sido algo consentido no me costó mucho, sin embargo cuando los visualice en cada momento a mi lado, haciendo las cosas por mí, diciéndome que hacer, acompañándome incluso en una simple caminata o estando con él un sentimiento de impaciencia y desesperación comenzó a formarse en mí.


    -¿Así es como te hago sentir?-murmure bajando la cabeza sintiéndome ahora como una carga que él debía lidiar.


    -No es que odie tu compañía, es solo que.....siento que no me dejas hacer nada sin que tú estés ahí-gruño algo fastidiado y eso solo me molesto más.


    -Hey yo te doy tu espacio…a veces, supongo-murmure dudando de mis propias acciones-además se supone que somos amigos, deberíamos estar divirtiéndonos y pasándola bien, juntos-me intentaba excusar notado como se había concentrado en mí.


    -No es bueno que seas tan apegado a mi......quizás un día puede que ya no estemos así-suspiro mientras yo intentaba procesar todo lo que había dicho pero no me cuadraba para nada.


    -Pfff no seas tonto, ¿que podrias hacer para que me enfade hasta el punto de mandarte al diablo?, ah cierto, ya lo hacías antes-me reía suavemente mientras me acostaba boca abajo en la cama para acercarme a él, moviendo mis piernas sin dejar de observar su expresión que parecía meditar algo.


    -En algún momento encontraremos a alguien especial, luego cada quien formará una familia, sin darnos cuenta ya no estaremos en un momento así-murmuro casi con pesar, ante esas palabras un escalofrió recorrió mi columna, comencé a meditar cada una de sus palabras preguntándome si así era realmente la vida, seguir adelante, dejar a los amigos.....no, no podía ser así, al menos no lo seria para mí y una pequeña sonrisa se formó en mi labios.


    -En otras palabras, si de repente yo tuviera novia ¿tu estarías celoso?-pregunte de un modo juguetón notando como se había tensado por un momento.


    -….Quizás-murmuro desviando la mirada, aun así eso había sido suficiente para mí y comencé a reírme-hey, no sería peor que cuando estabas celoso de mi prima-gruño haciendo que mi risa se detuviera de golpe y lo observara molesto.


    -Es un caso completamente diferente-bufe por recordar ello.


    -No, es el mismo caso-negó este y yo le di un pequeño golpe en la nuca.


    -El punto es que no te amargues por cosas que no sabes si realmente lleguen a pasar-lo regañe viendo como me miraba molesto por aquel golpe-tu y yo vamos a estar siempre juntos, después de todo yo tengo un motivo muy fuerte para eso-gruñí mirándolo molesto por esa idea que había cruzado mi mente, ahora el me observaba curioso de lo que dije y un pequeño rubor se formó en mis mejillas-¿Qué?, ¿acaso es algo malo?-gruñí por sentir que había hecho el ridículo de algún modo, unos minutos de silencio y finalmente una pequeña risa salió de sus labios.


    -Tu ganas-suspiro antes de recargarse contra la cama-Creo que me será imposible deshacerme de ti-dijo con un tono relajado pero por algún motivo ello me había bajado un poco el ánimo-pero no creo que sea algo malo-susurro casi a lo bajo pero aun así pude oírlo, se ocultó tras el cómic para evitar verme pero yo estaba…¿cómo decirlo? eran tantas emociones que solo podría definirlo así, estaba eufórico de saber aquello, sin poderlo evitar me baje de la cama y me senté a su lado, sabía que observaba cada movimiento pero no era algo que importara-Ehhh.....¿se te ofrece algo?-murmuro en cuanto apoye mi cabeza en uno de sus hombros, apegándome un poco más a su cuerpo intentando acomodarme.


    -Yo también quiero leer-respondí únicamente mientras estaba revisando la revista junto a él, no dijo nada, siquiera quiso apartarme, solo se dejaba ser un punto de apoyo para mi cabeza y poco a poco mi mano tomo la suya-Tú me haces feliz-murmure suavemente mientras el calor de su cuerpo parecía recorrer incluso el mío, sin poderlo evitar mi corazón comenzó a latir acelerado, ahogándome a mí mismo en su fragancia y en como mi cuerpo se relajaba, aferrando su mano perdiéndome en aquel atractivo amarillo de sus ojos cuando nuestras miradas se encontraron.


    -Eres raro-menciono volviendo a enfocar la mirada en la revista, a pesar de ello no intento separarme y eso me aliviaba, sin pretenderlo mis ojos terminaron cerrándose, no me había quedado dormido, solo me dejaba llevar por el momento, mis oídos estaban atentos, su respiración, el pasar de las paginas, inclusive otros sonidos externos pero ninguno que atravesara la puerta de mi habitación, creía incluso escuchar el latido de su corazón al compás del mío y mi mano apretaba la suya un poco más fuerte, cuando me regreso el apretón una sonrisa se escapó de mí.


    *************************************************************************


    Fue el primero que hice desde que tuve esos sentimientos tan especiales, siempre que llegaba a verlo me traía una sensación de tranquilidad y esta vez no fue la excepción, verme recostado en su hombro con los ojos cerrados y una sonrisa era para estarlo, si no reaccionaba era debido a que no le molestaba y ello me daba esperanzas para futuro. Aunque viéndolo bien no sirvió de mucho preguntarle a Vanitas acerca de la famosa charla pues me la dieron unas semanas después y.....hay cosas que si son realmente incómodas en esta vida, peor aún es cuando anuncian que tu cuerpo pasara por una serie de cambios, ¿la estatura y los sentimientos no eran suficiente?, al parecer no, cuando mi padre comenzó a hablar de unas situación en que cierta parte de mi cuerpo se "alborotara" seria el anuncio de mi adolescencia, pudo haber sido más incómodo ese momento?, claro que no, pues era un joven inexperto en ello y desconocía el tema en su totalidad, fingir que sabía de qué hablaba era la única opción para terminar más temprano ese momento. Quizás era demasiado inocente en esos tiempos, por algún motivo mis sentimientos no salían a flote, solo me decía a mí mismo "estoy enamorado de él" y creí que eso era lo importante, después de aquel beso que tuvimos una vez, de sus atenciones quizás las llegue a malinterpretar, me sentía tan querido y apreciado, esa cálida sensación de bienestar que me recorría al solo entrar en contacto con su cuerpo, una que me llegaba a relajarme y más de una vez en mi vida me quede dormido recordando ello. Sin darme cuenta me estaba abrazando a mí mismo, pensando en aquellas sensaciones que me daban un escalofrió por la columna, reaccione incorporándome en mi cama y por ello mi croquera termino en el suelo, ladee mi cabeza y al instante quise esconderla, una mala jugada del destino seguramente pues.....digamos que no soy tan santo como yo mismo creo, pero está bien pues todos hemos llegado a pasar por esa etapa, estaba creciendo pero no es una excusa para haber hecho aquel dibujo que ahora tengo en mis manos.


    -Crecer da asco-gimotee tirándome boca abajo en la cama, escondía mi rostro en la almohada suplicando que mi cerebro dejara de pensar pero era inútil, solo aquella imagen estaba en mi cabeza y sin poderlo evitar este comenzó a reactivar mis recuerdos uno tras otro, como una cadena de memorias que solo deseaba cortar al tiempo que sentía mis orejas arder,.....nuevamente lo digo, crecer da asco.

    *************************************************************************



    Poco a poco se acercaba la fecha de mi cumpleaños número 15, pero eso no era lo importante en ese entonces, lo importante comenzó un viernes en que regresaba de la escuela temprano sin dejar de repasar la penosa clase que había tenido, si ya había sido penoso hablar con mis padres de los cambios los profesores no te lo dejaran sencillo jamás, explicaron con detalle los cambios que pasarían en mi cuerpo, vello donde no tenía antes, hormonas, cambios de humor, atracción por el sexo opuesto, deseos hacia este y como resultado sufriría una alborotación en mi entrepierna, por más que lo repasaba en mi cabeza no podía encontrar que algo de ello hubiera ocurrido, ni siquiera sabía que hormonas o lo que fueran causarían estos, de hecho si debía pasar algo por sentirme atraído por una chica estaba pensando que no ocurriría, lo admito, hay chicas lindas en mi escuela, también en las calles pero cuando las comparo con Vanitas, bueno hay una gran diferencia, es un chico como yo, no tiene un cuerpo exactamente que a cualquiera le llamaría la atención, era bastante común pero....pero cuando veo su rostro no puedo dejar de pensar que es atractivo, como si fuera la vista más perfecta, peor aún era que sus ojos si eran algo atrayente, a veces comprensivo, a veces intimidante pero más que nada agresivos o indiferentes en este último tiempo, no sé en qué momento comenzó a ver diferente a todos, cuando cambio esa actitud en el pero conmigo era como siempre, como si reforzara mi idea de que soy especial.....algo que nunca cambiara es que me sonrojo cada vez que pienso en él, lo peor ha sido la temporada de calor en que ello me ha puesto peor, he tenido que hundir la cara en agua helada más de una vez y algo me diría que este día no sería la excepción.


    -Esto es un horno-gimotee al llegar a casa, todo había quedado cerrado señal de que mis padres no estaban en casa, prácticamente me arrastre a mi habitación para cambiarme el uniforme a algo más fresco, una playera verde sin mangas, los shorts más cortos que encontré en todo mi armario y descalzo me tire en la cama, ojala no lo hubiera hecho, las sabanas estaban bastante calientes y termine rodando cayendo al piso, agradecí sentir como la cerámica de este estaba más fresco, sin tener energía para nada solo me quede tendido en ese lugar maldiciendo el calor, uno no puede hacer nada contra este, al menos con el frio uno puede abrigarse y tomar algo cálido, incluso hacerse bolita en sus sabanas como un gato, en vez de ello estaba muriéndome suplicando algo fresco. No sé cuánto pasó realmente, solo estaba tirado viendo mi celular, dudando entre molestar o no a Vanitas, había quedado en darle algo más de espacio.....aunque un saludo no hace daño ¿verdad?


    -"¿Qué tal tu día?, el mío esta horrible"-un mensaje algo corto pero era lo mejor para empezar a hablar, me quede observando la aplicación unos instantes, agradeciendo nuevamente tener un celular propio al igual que él, una sonrisa se formó en mis labios cuando apareció "leído".


    -"¿Crees tener un mal día?, yo tengo que quedarme en casa a hacer de canguro"-una respuesta bastante rápida a mi parecer, pero aun así me hizo sonreír.


    -"¿Niños pequeños?"-cuestione curioso.


    -"Peor aún, mi prima"-respondió y al instante apreté mi celular en mi mano, sé que sería tonto imaginarlos como algo mas pero.....¿a quién engaño? soy celoso.


    -"Seguro que con el calor no se pueden ni mover, yo estoy prácticamente desnudo en casa"-respondí antes de ruborizarme un poco por haber exagerado y quizás generarle una imagen mental.


    -"Tenemos aire acondicionado"-fue su respuesta y ahora la envidia se hizo presente en mi-"mejor vístete, no te vayan a espiar por la ventana :p"-ante ello no me pude evitar reír.


    -"¿Temes ponerte celoso?-"-una respuesta algo sarcástica y me pregunto si él lo comprendería de ese modo


    -"Obviamente"-no sé si lo había sentido dicho como una broma, pero el único afectado ahora era yo por sentirme feliz de eso-"¿Qué haces ahora?"-una pregunta para cambiar el tema y lo agradecía.


    -"Sufriendo por el calor, ¿por qué?"-


    -"¿Quieres venir a mi casa?, al menos contigo sería más soportable esto"-aquello hizo palpitar mi corazón, aun así vi por la ventana como el sol estaba dando todo su calor.


    -"Me pides que salga con 30 grados de calor a la calle......voy enseguida, pero más te vale tener algún helado para mi"- ¿cómo negarme a ello si era quien tenía mi corazón?, aunque terminara con una insolación o algo peor con tal de verlo más que en la escuela valía la pena, aparte del hecho que me haya invitado él es mejor.


    -"Eres el mejor :)"-como si no hubiera tenido suficiente con el calor de afuera ahora ese mensaje me había dejado peor, con ello me refería a que mis mejillas se habían ruborizado mientras apegaba el aparato a mi pecho, tras unos minutos con esa sensación poco a poco me intente despegar del piso, tras luchar varios momentos tuve que bañarme la cabeza en agua helada, guardando las cosas para finalmente salir y….arrepentirme con cada fibra de mi ser, como si estuviera atravesando el desierto cada paso era una agonía, inclusive juraba que veía las ondas de calor y alguna que otra paloma siendo asada, sabiendo que era lo peor comencé a correr las calles que nos separaban, intentando hacer el menor contacto con el pavimento que parecía quemarme inclusive a través de la zapatilla y el calcetín suplicando no caerme en ningún momento. Afortunadamente tras algunos minutos llegue sin ningún problema a excepción de mi respiración agitada, tras intentarlo finalmente me recupere y toque a la puerta suplicando que se diera prisa.


    -Ah eres tu-no era la persona que esperaba, nuevamente aquella chica castaña era la que me abría la puerta y ese ambiente incomodo regresaba-¿viniste a darle otro mensaje a Vanitas?-me pregunto y me sorprendió que aun recordara ese hecho-¿O vienes a meterte a su cama otra vez?-añadió y esta vez mis mejillas me ardieron con fuerza.


    -E-El me invito-arrastre las palabras, sin pretenderlo alzando más la voz de lo que deseaba y ella alzo una ceja.


    -Disculpa él está ocupado-dijo antes de cerrarme la puerta en la cara, no está por mas decir que estuve a punto de patear la puerta deseando que fuera su cara, respire profundo antes de apegarme a la puerta al oír voces, luego unos ruidos fuertes que me preocuparon y por último la puerta se abrió nuevamente.


    -Jejeje perdona eso, esta pequeña bromista es algo exagerada-se reía Vanitas nervioso y agitado mientras mantenía apresada a la castaña con uno de sus brazos impidiendo que llegara a hablar-pasa, gracias por venir-me indico mientras yo veía algo curioso como ella intentaba liberarse-puedes lamer mi brazo todo lo que quieras no te soltare-gruñía este mientras yo me reía nervioso observándolos.



    -Oh vaya-suspire de alivio apenas se cerró la puerta, podía sentir la frescura en todo el lugar, inclusive deseaba tirarme al piso para sentirlo más a un pero me mantenía algo incómodo por como ellos forcejeaban entre sí, pasadas unas cuantas escenas más de ello terminamos en la sala los tres, ella veía la televisión para distraerse mientras yo jugaba con uno de los juegos portátiles de Vanitas, por otra parte este parecía más entretenido intentando calmarse o intentar que se borraran las marcas de mordidas de su brazo culpa de la castaña que estaba como si nada.


    -Estoy aburrida-escuchamos su voz tras un buen rato mientras saltaba al sofá donde estábamos para abrazar a Vanitas y una de mis cejas tembló por ello-juguemos a algo los dos, solos, tu y yo-decía cada palabra dándome a entender que no deseaba que me interpusiera entre ellos y….mis sospechas de que siente algo por el crecen a cada segundo.


    -¿Como a qué?-cuestiono mientras intentaba hacer que se separara de él y yo solo pedía que lo lograra, si yo no lograba abrazarlo en todo este rato, ¿porque ella si puede?,


    -Mmm Verdad o reto-propuso mientras el azabache me observaba un momento dudoso-sí, él también puede jugar-bufo como si hubiera leído su mente y me llego a asustar, a pesar de todo el peligro que el juego involucraba nos sentamos en la mesa del comedor esperando al azabache que había ido a la cocina.


    -Okey basta de falsedades, ¿cuál es tu plan?-le pregunte mientras ella fingía total calma pero yo sabía que detrás de esa faceta seguramente había un demonio.


    -Oh nada, solo quiero humillarte y dejarte en vergüenza frente a mi primo por haber llegado aquí y arruinar todos los planes que tenía para pasar con él ya que casi nunca lo veo-sonrió ella con calma mientras la desafiaba con la mirada, esta dio un golpe a la mesa con su puño y me observo-todo mundo tiene su talón de Aquiles, yo lo voy a descubrir y te hare sufrir lenta y dolorosamente con este-me dijo en un tono tan frio e indiferente que sentí que me había enfriado más de lo que deseaba.


    -¿Me perdí de algo?-cuestiono Vanitas al regresar, ella negó con calma mientras yo hacía lo mismo más por instinto de supervivencia, lo único bueno fue que él nos trajo helados, lo malo, ella era quien empezaría el juego, por obvias razones me mantuve alejado de los retos recibiendo únicamente preguntas humillantes, la más grande fue cuando respondí que tuve mi primer beso con el azabache, desde ese punto se puso tenso todo el ambiente y evitábamos mirarnos, este no respondía nada, solo cumplía unos retos suaves que ella le daba siendo el más grande tomarse un vaso de vinagre, cuando comenzaron las preguntas a ella….bueno, hay cosas que no hay que escuchar en esta vida por lo que solo mordía mi helado deseando que el maldito juego terminara y esconderme bajo una roca.


    -¿Verdad o reto?-cuestiono ella mientras yo como siempre aceptaba la primera por temor a saber que me haría-bien… ¿estás enamorado de alguien?-me pregunto y entonces las miradas de ambos se enfocaron en mi viéndome expectantes


    -Me rindo-susurre bajando la cabeza provocando que el azabache se burlara de mí, preferible ello a decírselo frente a esta lunática, solo me mordí el labio mirándola molesto y esta pareció darse cuenta de ello, una sonrisa maliciosa se formó en ella y un escalofrió me recorrió la espalda.


    -Muy bien este es el último, reto-bufo Vanitas y yo agradecía inmensamente que esto finalmente llegara a su fin.


    -Awww está bien, Te reto…a dejarle una marca en el cuello-dijo con una falsa inocencia mientras yo abría los ojos de golpe, observe temeroso como él estaba en duda, suplicaba a dios, a los dioses, a quien sea de que se rindiera, que no le hiciera caso a su orgullo de no dejarse vencer pero la sonrisa burlona en el rostro de ella me decía que si pasaría.


    -Discúlpame-suspiro mientras se acercaba a mí y al instante maldije a toda la creación en mi mente, me quede viéndolo unos instantes, suplicándole que no accediera sumado al hecho de que parecía serle difícil, solo pensaba en que se rindiera y ya, pero no, de orgulloso estaba por cumplir esa tontería y me ladeo un poco la cabeza, sentí su respiración acercándose y mis mejillas reaccionaron, entrecerré mis ojos solo pidiendo que pasara de una maldita vez.



    Una mordida.



    -Ahh-un sonido diferente salió de mi boca y me la tape, mantenía los ojos cerrados y no era necesario abrirlos pues sentía la mirada de ambos sobre mí, no había sido un grito, había sido algo más suave y agudo....un gemido, apreté mi puño, mi cuerpo me comenzó a arder como mis mejillas al sentir sus dientes haciendo una pequeña y algo dolorosa presión, podía sentir mi piel ardiendo siendo una señal que dejaría una marca, comencé a pensar en la sensación de sus labios en contacto con mi cuello, parte de su saliva y su lengua llegaba a acariciarlo y entonces me comencé a sentir sofocado, mis piernas me temblaban bajo la mesa, mis manos se apoyaron en sus hombros como un soporte y tras unos momentos finalmente se separó de mí.


    -Jaja, okey tu ganas, de igual modo ya deben estar por pasar por mí-sonreía con calma la castaña mientras yo la maldecía con cada fibra de mi ser, aun sintiendo el asfixiante calor en mi cuerpo, los espasmos cada vez más fuertes y el deseo en mi mente de que lo volviera a hacer, el sonido de la puerta llamo la atención de todos, ella fue a atender y un hombre le saludo feliz antes de abrazarla.


    -Te odio-susurre a lo bajo viendo como ella aun saludando al que seguramente era su padre me observaba burlonamente, sin decir palabras mi compañero fue a saludar al mayor y yo me frotaba con mi mano suavemente mi cuello para quitar algunas gotas de saliva, ahora me sentía mas humillado que nunca en mi vida y solo tenía en mi cabeza una cosa, vengarme de ella algún día.


    -Adiós Iris-fueron las palabras más hermosas en todo el día, ella se apegó a Vanitas sonriendo y diciendo que volvería otro día, que se quede en su casa pues si la encuentro en la calle estoy seguro de que la pateare, lo único malo fue que tras cerrarse la puerta ambos nos quedamos a solas, lo observe y yo a él, solo le sonreí indicando que no había ningún problema y el suspiro aliviado, aun así me mantuve en silencio mientras jugábamos a algo, quizás este había sido su plan desde el inicio, hacer que fuera incomodo estar con él tras su partida y le funcionaba a la perfección.


    -¡Háblame!-grite ya cansado de todo ello provocando que diera un salto, me observo unos instantes y entonces comenzó a reírse un poco-¿Qué?-gruñí molesto de esas risas que iban siendo cada vez más amplias.


    -Deberías ver tu cara, estas totalmente molesto-se reía mientras yo solo sonreí de lado para comenzar a golpearlo con una almohada, mientras usaba sus brazos para protegerse poco a poco la risa también me llego a mí, sin darme cuenta habíamos dejado todo para intentar golpearnos uno a otro, en un movimiento termine sentado en sus piernas y presionaba la almohada contra su cara viendo cómo se agitaba.


    -¿Te rindes?-cuestione mientras este agitaba los brazos intentando separarme, tras haber pataleado unos instantes más finalmente asintió y lo libere-te rindes por una almohada pero al momento de morderme no tienes tantos problemas-me burle mientras apoyaba mis brazos en su pecho viéndolo victorioso.


    -Eso es eso, esto es esto-respondió únicamente mientras una sonrisa de lado se formaba en su rostro-¿estas cómodo?-cuestiono y al instante note en que situación estaba, un pequeño rubor se formó en mis mejillas, no respondí nada, solo me dedique a observarlo y mi dedo le dio un pequeño golpe en la nariz-auch….se hace tarde-murmuro mientras desviaba la mirada hacia el reloj, solté un suspiro sabiendo que era cierto y quizás mis padres habían regresado ya.


    -Mínimo me acompañaras ¿no?-cuestione alzando una ceja mientras este aprovecho para quitarme de encima, solo asintió para poder tomar sus cosas y entonces ambos salimos, el sol ya estaba por ocultarse y con ello el asfixiante calor ya no se sentía más, suspire aliviado y entonces nos pusimos en marcha


    -Aff quien diría que este día terminaría siendo tan raro-murmuro mientras íbamos caminando sin sentir las calles realmente, definitivamente era mejor el día cuando estaba atardeciendo y no hacia tanto calor.


    -Sí, no esperaba ser mordido este día-me burle notando como él se había ruborizado suavemente por ello y hacía sonar su garganta incomodo-Jeje tranquilo, será nuestro secreto-sonreí mientras divisaba mi casa y lo veía con una sonrisa-aunque por tu culpa tendré que mentirle a mis padres-me reía suavemente casi llegando a contagiarle a él.


    -¿Estas molesto por ello acaso?-cuestiono alzando su ceja mientras yo solo negaba con mi cabeza, poco a poco los faroles de la calle se comenzaban a encender iluminando el lugar, note como su mirada se enfocaba en mí, como si estuviera curioso de algo y entonces se me acerco, podía sentir un ambiente extraño, a cada paso que daba una parte de mi decía que entrara a mi hogar, mis piernas no me respondieron, solo lo seguía con la mirada hasta que estuvo frente a mí, haciéndole notar nuevamente los centímetros de altura que me sacaba, una sonrisa de lado se formó en él, se inclinó un poco sin darme a tiempo a reaccionar.



    Un beso.



    Sentía sus labios en mi piel nuevamente, mis ojos se habían abierto por como sus labios estaban ubicados en la zona donde había dejado su marca, mis mejillas parecían estar a punto de explotar, mi rubor las recorría hasta mis orejas y temblaba por sentir su cálida respiración en mi cuello, solo fueron unos segundos pero me parecían unos momentos extrañamente agradables, también desesperantes cuando se separó de mí.


    -Jeje, ahora eso si es interesante-sonrió mientras yo sentía que todo mi cuerpo me estaba ardiendo, sin decir una palabra más se comenzó a alejar, volteando para despedirse con la mano y yo estático hice lo mismo para entrar a mi hogar, agradeciendo el silencio pues podía oír con claridad mi corazón latir me desenfrenado, nuevamente aquel silencio indicando la ausencia de mis padres y lo agradecía, me dirigí a mi habitación y cerré la puerta, apoye mi espalda contra esta y me deslice hasta el piso para comenzar a respirar agitado.

    Mi temperatura corporal estaba aumentando, a pesar de que el sol se había escondido podía sentir que me quemaba, desesperado comencé a desnudarme, entrecerraba los ojos sintiendo aun sus labios en mi piel, finalmente quede únicamente vestido con los boxers, me incorpore y me tire a la cama para abrazar una almohada, intentaba alejar aquel infernal calor, comencé a sudar mientras mi mente se negaba a darme descanso enfocándose únicamente en él, finalmente sentí como mi ropa interior me apretaba, sonrojado decidí quitármela aprovechando mi soledad y observe curioso como mi miembro estaba duro, tragando saliva lo acaricie, una agradable sensación me recorrió y poco a poco seguí haciéndolo más rápido sintiendo una agradable sensación, experimentando por primera vez lo que era el placer, el morbo, mi respiración tornándose cada vez más y más agitada al punto que llegaba a ser difícil ver, mordí mis labios, trataba de callar mis gemidos sintiendo que iba a explotar pues estos susurraban su nombre, comenzando a llamarlo, sintiendo la desesperación de no tenerlo a mi lado y mi mano acaricio mi cuello, delineaba con la yema de mis dedos la zona donde me había besado y la marca de su mordida se ubicaba, un éxtasis dominaba mi cuerpo ante esa sola acción torturándome más.


    -Te amo.....Vanitas-gemí suavemente cerrando mis ojos, imaginando que nuevamente ocurría aquel momento pero no por un tonto juego, nos encontrábamos a solas, compartíamos una mirada de deseo y mi cuello nuevamente era atacado -¡¡Ahh!!-un fuerte y agudo gemido escapo de mis labios cuando termine eyaculando, manchando mi mano mientras mi cuerpo comenzaba a estremecerse y yo regresaba poco a poco a la realidad, buscando desesperado y con los ojos cerrados un calor humano sin encontrarlo, me tomo unos momentos el poder calmarme, mi mente se agitaba y las imágenes que mi alborotada imaginación habían creado seguían presentes, no sabía del sexo entre dos hombres, siquiera como este llegaba a ocurrir pero una parte de mi estaba curioso por ello, una típica pregunta que le haría a internet pues cualquier otra persona seguro me miraría feo ante el tema, no los culparía, aunque yo solo me vería confundido. Tras haberme limpiado me quede tendido en la cama, siquiera me había molestado en vestirme pues sabía que debía bañarme, mi mente aun no regresaba, mejor dicho mi sentido común pues analizaba todas las escenas que había vivido, una realidad que deseaba que llegara a pasar con cada fibra de mi ser, pues era su culpa haberme provocado esto y debía hacerse cargo. Sintiendo un escalofrió al estar desnudo me decidí levantar, tomando mis ropas entre al baño para apreciar nuevamente la marca que sus dientes habían dejado en mi cuello, una suave risa salió de mis labios al momento que la acaricie suavemente, me sentía como una presa que acababa de ser marcada con la amenaza latiente de que en cualquier momento será devorada provocándome, unas palabras salieron de mi boca sin pensarlo.


    "Te deseo mi amor"

    *************

    Cerré de golpe la croquera sintiendo que en cualquier instante destruiría ese dibujo, me tire en la cama para hundir mi cabeza en la almohada soltando un grito de vergüenza y rabia, ¿qué diablos tenía en la cabeza a esa edad?, entiendo que la masturbación sea algo normal pero definitivamente no lo era tener ese tipo de fantasías, peor aún era que con ese acto tan traumático fue que inicio mi maldita adolescencia por no decir la época en que ello se volvía algo molesto, las famosas hormonas habían comenzado a hacer efecto y yo solo deseaba que todo pasara rápido todo….ojala hubiera pasado todo.



    Decidí observar por la ventana, finalmente comenzó la noche, el sol ya se había ocultado y el cielo nublado lentamente pasaba de un gris al negro, mientras la gente se retiraba a sus hogares yo me quedaba viendo hacia el exterior sintiendo mis mejillas arderme, escondí mi rostro entre mis brazos sin poder creer que todavía me llegase a ocurrir, ya había pasado mucho tiempo desde que todo había pasado, pero aun así pensar en ello a esta edad es para apenarse, peor en mi caso pues me siento como un colegial.....bueno técnicamente eso soy, aun así no deja de ser vergonzoso para mí, peor aún, era el mayor y estaba actuando como un gato cobarde y tembloroso, las consecuencias del amor supongo, no importa qué edad tengas, te humilla y te hace actuar raro siempre. Solté un suspiro, aquí quieto únicamente lograría congelarme y busque algo con que entretenerme, ¿por qué la televisión es tan mala cuando tienes tiempo libre?, seguro es una mala broma de la vida, arroje el control remoto lejos de mi cama y me tendí molesto, el día libre había sido un completo fiasco, únicamente me había entretenido recordando cosas, me sentía un anciano, a este paso llegaría a examinar toda mi vida.



    -"Estoy enamorado"-pensé nuevamente y me senté de golpe para agitar mi cabeza molesto, ya sabía eso, lo aceptaba pues si no hubiera sido capaz de asimilarlo a la primera vez entonces me habría vuelto loco.....aunque fue bueno que lo hiciera, una vez acepte esa realidad los dolores de estómago ya no volvieron, me sentía más tranquilo y pude darme cuenta que podía seguir el paso de mis estudios con calma, después de aquel simple beso no pedí nada más, al menos no sin que él se diera cuenta, una verdad que se mantuvo oculta en nada más que un dibujo, más que nada por estar creciendo, quien haya dicho que es sencillo le daré un maldito golpe en la nariz, es lo peor del mundo, aun mas cuando te enamoras a temprana edad y comienzas a madurar en otros aspectos, notar como es realmente tu alrededor y peor aún que ello, despertar y saber lo que es la sociedad en la que vives.

    *************************************************************************

    Una época de completa inocencia, un año ya desde que había decidido tener esos sentimientos especiales en mi ser, no me arrepentía pues había llegado a descubrir que con tener a alguien importante en tu vida todo se ve de un modo más brillante, como muchos lo dirían "cuentos de hada", ¿qué tiene eso de malo?, es bueno ver el mundo brillante y lleno de posibilidades, o al menos eso es lo que yo creía en esa etapa, ya con 15 años todo parecía realmente ir bien en mi mundo, aceptaba la idea de que me atraía otro hombre, no la rechazaba, es más, me resultaba tan extraño pero a la vez tan emocionante que no podía esperar para verlo nuevamente, realmente son agradables esas cosquillas de saber lo que sientes por alguien que sin pretenderlo puedes llegar a cambiar bastante tu modo de pensar, por no decir el de actuar.



    -Mi Vanitas-susurraba sin poder evitar reírme un poco y frotar mi mejilla en la almohada, quien diría que el amor podía ser algo tan hermoso, un simple gesto, una simple mirada, el más leve roce entre nosotros podía provocar que mi corazón palpitara lleno de emoción y deseo de que todo momento se prolongará, voltee la mirada a una fotografía que tenia de nosotros dos, sonreí suavemente y decidí levantarme o mi madre volvería a gritarme creyendo que estaba dormido. Algo que lamentablemente nunca terminara es la rutina de la escuela, levantarse, desayunar, lavarme los diente y ya estaba casi trotando a ese cruce en donde nos veíamos casi a diario, aprovechando que llegaba antes intentaba arreglarme para verme más bien de lo normal, quizás esperando un cumplido o al menos que me viera, es algo extraño lo sé, pero me hacía sentir el ser más especial del mundo.


    -¿Ya me esperabas?-me saludaba el con su usual tono burlón, simplemente asentí mientras comenzábamos a caminar, nuevamente ese calor me recorría, esa agradable sensación de estar junto a él me hacía sentir que valía la pena despertarme a cada día, disimuladamente observe su rostro y me percate de algo.


    -¿Estas bien?, tus ojos....-murmure notando como estaban algo hinchados y habían marcas bajo estos llegando a preocuparme.



    -¿Eh?, ah, no fue buena noche, los perros se pusieron a pelear y.......creo que me dormiré temprano hoy-bostezo mientras yo sin poderlo evitar apreciaba esa simple expresión al hacerlo, como es de raro el mundo ¿no?, las personas pueden llegar a serlo más, sobre todo cuando hay un sentimiento entre ellos, al menos de mi hacia él.



    -Podrias dormir un poco en el almuerzo, si es que no te duermes en clases o el baño-me burlaba yo ganándome una mala mirada de su parte pero me mantuve calmado, conocía ese sentimiento de dormir poco, supongo que era mi turno de soportarle.



    -¿Nos vemos en la azotea?-me propuso antes de frotarse uno de sus ojos-intentare dormir un poco allí en el receso-explico mientras yo asentía cuestionándome que tan poco llego a dormir, al menos eso paso a segundo plano cuando atravesamos la entrada del instituto, una risas llegaron a nuestros oídos y observamos como la mayoría señalaba a dos chicos en específico, no había nada chistoso en ellos, o al menos si lo había yo no podía verlo, únicamente estaban tomados de la mano, fue lo único que llamo mi atención.



    -¿Y ahora qué les pasa?-cuestione mientras él se encogió de hombros indicando que no tenía idea, sin comprenderlo nos despedimos, aun así mantenía la mirada fija en el caminando por el pasillo, se tambaleaba de vez en cuando y solo pude reírme un poco, seguramente estaba por caerse de sueño, manteniendo esa imagen para tener una sonrisa ingrese a mi salón de clases, algo que nunca va a cambiar en las escuelas es que cada cosa que suceda en ella, siempre, pero siempre, estará el grupo de chismoso que solo empeoran las cosas, peor es que ellos estén cerca de ti y aunque no quieras comiences a escuchar todo.



    -Son raros ¿no es así?-

    -No me extraña que todos se rían, es decir, ambos son chicos ¿no?-

    -Eso no está bien, es raro, además parecieran más bien estar orgullosos de eso-

    -Para mí es repugnante, ¿no es ilegal o algo así que lo hagan en público?-

    -Seguro se creen mejores que andan presumiendo nada mas-

    -Esas personas nunca serán aceptadas-


    Esos y más comentarios que llegaban a mis oídos llegando a confundirme cada vez más, es decir, ¿ellos eran pareja?, la verdad nunca los veo así que no es raro que no los conozca, de hecho, estoy seguro que ni siquiera ellos los conocen, aun así hablan como si fuera un crimen o algo de que avergonzarse, pero ¿a ellos que les importa?, si se aman se aman, no es algo malo, es algo agradable y lo digo porque conozco ese sentimiento, bueno, lo estoy conociendo pero aun así está siendo mejor que todo lo que dicen, agradecí que el maestro llegara y todos volvieran a sus asientos, observaba el reloj de la pared algo ansioso, quizás demasiado pero era que no podía dejar de recordar todas esas palabras, ¿acaso estaba mal que siendo un chico me guste otro?, con esas duda en el pecho me incorpore apenas sonó la campana del almuerzo, conforme avance por el pasillo los rumores comenzaban a seguir llegando a irritarme, ¿sería igual entre Vanitas y yo?, si nosotros estuviéramos así.....la verdad sería feliz. Agite un poco mi cabeza ante esos pensamientos, sentía mis mejillas arder pero la verdad era esa, si pudiera hacer todo ello seguramente cada día podría sonreír como solo el podía lograr que lo hiciera, ahogando un suspiro llegue a la azotea, el viento me hizo cerrar los ojos y cuando los abrí comencé a buscar con la mirada a mi compañero encontrándolo en una zona donde le llegaba la sombra.



    -Hey.....oye-decía viendo como estaba dormido y una sonrisa se formó en mi rostro, me acerque a él para inclinarme un poco y comencé a tocar sus mejillas con la punta de mi dedo, entreteniéndome un rato con ello hasta reaccionar por lo cerca que estaba de su rostro, sentí un agradable calor recorrerme, podía respirar su fragancia y casi sentir su calor, pero mi lado travieso siempre sale para estos momentos y le apreté la nariz con mis dedos.



    -........¡¡Ahhh!!-grito despertándose mientras yo me comenzaba a reír de lo que hice-Aggg tú sabes que odio eso-me gruño molesto respirando con más calma y simplemente saque mi lengua para sentarme a su lado.



    -Tu sabes que me es imposible no hacerlo, además tu también lo harías-me defendía únicamente viendo como el guardaba silencio confirmando mis sospechas.



    -Al menos solo te pintaría la cara......okey, si lo haría-admitió comenzando a reír levemente mientras recuperaba la postura soltando un bostezo-salí antes de clases, menos mal porque me muero de sueño-gimoteo mientras yo le ofrecía una barra de chocolate y el la aceptaba, tenía la intensión de que el azúcar le ayudara a mantenerse despierto, al menos durante mi compañía, comencé a buscar en mi mochila hasta sacar otra y por algún motivo el tema que hablaban los otros estudiantes me vino a la mente.



    -¿Ya oíste los rumores de esos dos chicos?-le mencione mientras sacaba otro dulce y le daba una mordida-ya sabes, los que andan tomados de la mano y eso-me explique más detalladamente imaginando que con el sueño no procesaba bastante información.



    -¿Bromeas?, es de lo único que hablan, me dormí al inicio de lo que comenzaban a decir, tengo un castigo esta tarde-bufo mientras yo sin poder evitarlo me comencé a reír de ello imaginándomelo, al menos su desinterés en el tema me aliviaba pues de ese modo me aseguraba de que podría seguir actuando como siempre con él, al menos como el caprichoso que siempre desea una muestra de afecto, creo que esa imagen tiene de mí y no lo culpo, tengo un historial que lo prueba.



    -¿Es tonto no crees?, están hablando y hablando de ellos cuando en realidad no han hecho nada malo-reía suavemente mientras yo le daba otra mordida a mi dulce, unos momentos de silencio fueron los que llamaron mi atención y voltee mi mirada hacia el notando que estaba perdido en sus pensamientos-¿estás bien?-pregunte algo nervioso de que su expresión comenzara a tornarse más seria a cada momento.



    -Pues......no deberían-me dijo y al instante me quede perplejo por las palabras que salieron de sus labios-siempre me han dicho que eso no es algo natural, que las personas así no deberían existir o que deberían vivirlo en secreto......creo que tienen razón-me iba explicando y un miedo comenzó a llenarme a cada palabra suya, como si algo amenazante se acercara dispuesto a golpearme en lo más frágil de lo que tenía en mi ser.



    -Pero y si ambos se quiere-dije casi sonando desesperado y el me volteo a ver-es decir.....si ambos son felices entre ellos, eso debería ser lo único que importe-me intentaba explicar yo mientras apretaba mi puño tras la espalda intentando y suplicando que mi voz no me delatara o no notara como temblaba de la rabia.



    -No hay final feliz para esas personas, la respuesta es muy fácil-decía con una calma tan natural que por primera vez me llegaba a dar miedo y el suspenso que hizo al tomar un trago de su botella me hizo querer golpearlo-son repugnantes-explico como si fuera lo más obvio, lo más sencillo de decir pero mi expresión lo decía todo, me sentía destrozado-¿estás bien?-cuestiono esta vez mostrándose más inquieto y supuse que había sido demasiado obvio.



    -No.....es decir si, solo.....solo me siento mal por ellos-susurre mientras me recargaba contra la pared, intente despejar mi mente y ambos quedamos en un silencio que solo era roto de vez en cuando por el viento, sus palabras se habían clavado en mí, me dejaban con un mal sabor de boca y trataba de convencerme de que él estaba en un error, ¿cuál podía ser?, aquellos chicos en verdad se veía felices, pero cada vez que ellos caminaban juntos o tomaban sus manos eran observados de un modo desagradable, de repulsión, de asco y el miedo lleno mi ser, ¿me daría esa mirada a mi también?, ¿me observaría como si fuera un parásito o una enfermedad que debe desaparecer?, voltee mi mirada hacia el descolocándome un poco al ver como estaba con los ojos cerrados, su respiración se relajó y entonces suspire al notar que estaba dormido......¿qué hago ahora?, se supone....se supone que estar enamorado es una de las cosas más felices en la vida, que es el momento en que todo debería ir bien y tener un buen final como en las historias que he leído, pero ahora él me dice que es imposible......¿lo dirías si supieras lo que siento?, si supieras que haces latir mi corazón tan aceleradamente que es una tortura cuando llegas a tocarme, que quisiera escapar pero al mismo tiempo que me abrazarás para poder ocultarme en tu pecho, te aferraras a mi mientras yo digo abiertamente las emociones que has provocado en mí, lentamente me moví, me coloque frente a él y aparte unos mechones de su frente, con todo el cuidado que pude acaricie su mejilla, sintiendo que estaba mal pero a la vez bien por estarlo haciendo, mis ojos se enfocaron en sus labios y sentía mis ojos humedecerse.


    -"Perdóname por favor"-pensé mientras tomaba suavemente su rostro con mis manos, me acerque a él, nuestras respiraciones chocaban mezclándose dándome una agradable sensación, solo confirmando que estaba dormido podía reunir el valor para acercarme y terminar nuestra distancia, uniéndonos en un pequeño beso que solo me dejaba con ansias de más al igual que un pensamiento.



    "Aun si está mal yo te amo"
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  11. Kabrerovxy

    Kabrerovxy Pomodoro&Kabrerovxy 4eva~

    Registrado:
    9 Jul 2012
    Mensajes:
    887
    Temas:
    35
    Calificaciones:
    +891
    sdfsdfsdfsdfsdfsdfsdfd!! No puede ser! No me esperaba un final tan, no sé si decir dramático o perverso o qué pero asdasdasd NO! xD Debían estar juntos ;A; quién rayos le metió esas ideas a Vanitas de que estar juntos esta mal! No lo esta! ;3;

    Me encantó este capítulo, enserio, no sé por qué no lo había comentado antes. Quizá estaba muy largo y hasta ahorita tuve tiempo de leerlo todo, me eche fácil como media hora o poquito más leyendolo pero valió la pena! Me encantó la escena de las verdades y los retos! Osea como le deja una marca y luego lo besa! y asdasdasd, no sé, enserio escribes escenas demasiado bellas, todo lo veía como una película romántica.

    Y enserio no sé cómo le haces para captar las personalidades de cada uno tan bien! Aparte se ve la diferencia de cuando es un niño a ahora que tiene quince años, su manera de pensar y todo, me encanta! Además cómo lo relatas, te juro que a cualquiera nos haces recordar nuestra infancia y nuestros buenos momentos con este Fic, realmente me gustó mucho leer este capítulo. Todas las escenas y cómo las describes son increibles! Bueno, yo encantada con este Fic. Aunque los capítulos sean largos y me tarde en leerlos valen totalmente la pena. Te lo juro que me haces meterme mucho en la historia, tanto que al final hasta a mí me dolió cuando Vanitas dice que le repugnan los chicos gays. Te lo juro que casi se me sale la lagrimita en ese momento.

    Luego las escenas de cachondeo tampoco te quedan nada mal, mucha gente a veces no lo sabe escribir pero tu lo hiciste muy bien! Quizá un poco rápido, como que pudiste darle énfasis a más detalles pero creo que yo ya he leído mucho porn y eso me afecta jajajaja. Me gustó mucho cómo vas narrando el romance entre Ventus y Vanitas, esque los haces tan bellos! asdasdasd te juro que por tu culpa serán mi pareja favorita a partir de ahora.

    Enserio me gusta mucho cómo vas con este Fic, eres muy bueno escribiendo en primera persona. Lo describes todo tan genialozamente que nisiquiera sé cómo expresar tanta genialidad. Además cómo le haces para narrar escenas de personajes tan jovenes, yo no puedo, me salen todas secas y sin sentimientos, pero tú, como si lo estuvieras viviendo. <3

    Creo que ya me extendí mucho en este post pero es para que veas que me gustó mucho este cap, así desde el principio hasta el final y te diría todos los detalles que me gustaron pero fue absolutamente todo lo que me gustó.

    Algo sabía que faltaban pocos capítulos para terminar pero si aún hay otro porfavor subalo ya +3+ Necesito saber qué pasa con Vanitas y Ventus, porque en mi imaginación puedo hacer que terminen juntos pero quiero leerlo de ti <3 Y más le vale que me de un final feliz o o o o o o ... o llorare. D:
     
  12. Autor
    riolu

    riolu

    Registrado:
    23 Sep 2008
    Mensajes:
    181
    Temas:
    12
    Calificaciones:
    +165
    KabrerovxyKabrerovxy bueno pues que decirte amiga, tu comentario me ayudo a subirme el animo bastante la verdad, como ya nadie se molesta en comentar yo ya se que mis fics ya no son buenos para el publico o las parejas no son del gusto, en fin, este fic ya esta terminado pero aun asi voy a dejar este cap por el momento, espero que estes bien y ojala mas personas se hubieran animado a comentar, quizas asi no me habria retirado de escribir fics, nos vemos nyan y espero te guste el cap


    Capítulo 4 Juego del dolor


    Si alguien viera mis dibujos, si alguien pudiera presenciar esta historia en mis memorias, ¿qué me dirían?, ¿con que palabras lo definirían entre las miles que hay?, común, patética, triste, todas esas vienen a mi mente pero no creo que alguien se pudiera poner en mi lugar, de igual modo si lo hicieran solo le esperaría un dolor que todo ser humano teme, si vieran el dibujo en mis manos de un chico besando a otro que está dormido no sé qué reacción tendrían, seguramente a algunos les daría asco, otros dirían que es extraño, pero estoy seguro de que nadie jamás lo encontraría hermoso, pues no hay nada de ello, más porque uno de ellos llora en silencio al saber una triste realidad, aun así en esas lagrimas había una pequeña esperanza, en que quizás los tiempos iban a cambiar, quizás podría llegar a ser más tolerable o aceptado, al menos de su parte, que en algún momento pudiera verme como algo más que su amigo.....deseaba creer en ello, esperaba que pasara, en que un día me dijera que no había problema en que fuera como ellos, que me aceptaba como tal e inclusive aceptara mis sentimientos, una ilusión quizás, pero muy a mi pesar fueron esos pensamientos los que me ayudaron a permanecer fuerte, aun así me aprovechaba de él pues no podía ante la tentación en cada ocasión en que se quedaba dormido para poder besarlo, apegarme a él, respirar su aroma más de cerca pues fue desde ese momento que supe que no podría volver a hacerlo más pues una cosa de la que me di cuenta es que cuando alguien crece pierde derecho a varias cosas, ya no podía actuar como un niño, tenía que actuar acorde a mi edad, no podía hacer capricho por algo, no podía exigir nada y si deseaba al menos ser oído debía probar que valdría la pena lo que diría, ¿cuándo se volvió la vida tan complicada?, ¿cuándo aquel niño que jugaba inocentemente se volvió un adolecente que ya no podía actuar como era realmente?, según la sociedad no era algo normal que yo fuera tan apegado a mi mejor amigo y por ello me vi obligado a cambiar, se acabaron los abrazos, se acabaron las conversaciones sin sentido, todo debía ser estructurado para hacer valer la pena el tiempo perdido......¿cuándo mi vida comenzó a caerse?, si eso era crecer no me gustaba, solo deseaba seguir siendo un niño enamorado, sentirme especial cuando me sonreía, me tocaba, los abrazos que rara vez me daba hasta volverse cada vez más y más cálido por mis sentimientos que crecían a cada día, si todo se hubiera quedado así, si el tiempo no hubiera seguido su curso habría sido feliz.


    -El tiempo no se detendrá por mi ¿verdad?-susurre mientras una pequeña risa salió de mis labios, nuevamente estaba siendo caprichoso, quería ser como Peter pan, un niño el cual nunca sabría los dolores de crecer, solo siendo feliz en su pequeño mundo al cual el mismo había escapado, supongo que no puedo evitar envidiarlo por no tener que pasar una carga como esta, sin embargo, tampoco sería una vida si no tuviera que pasar por todo esto, tampoco habría pasado por todos esos momentos en que solo deseaba enterrarme bajo la tierra y quedarme ahí hasta que todo pasara, una de las cosas que pueden llegar a pasarte al crecer es que......le gustes a alguien más, lo peor de todo fue cuando hice esos dibujos, cada uno encadenado a otro para resumir ese tiempo, me arrepiento de ello pues a cada instante que los llegaba a observar eran recuerdos que no me llegaban a agradar.

    *********************************************************************



    15 años, seguía creciendo y ahora mis gustos comenzaban a desarrollarse hacia cosas que antes no había tenido en mente, una de ellas fue el gusto por la música, esas hermosas melodías, obras de arte a el juicio de cada persona que llega a oírla, sin darme cuenta comencé a enfocarme en ello que por un momento mi amor paso a segundo plano.......mentira, no tiene sentido haber pensado siquiera ello pues estaría engañándome a mí mismo, una de las razones por las cuales comencé a volverme más apasionado por la música era debido a que su mirada se enfocaba más en mí, cada nota, cada letra que llegaba a interpretar eran pequeñas capas para cubrir mi deseo de que me observara, de que se interesara en mi me motivaba a mejorar en ello, a esforzarme más que sin darme cuenta comencé a destacar entre los demás, sin pretenderlo me estaba volviendo alguien popular y notorio, inclusive algunos compañeros llegaban a acercarse a mi queriendo conocerme más, me sentía halagado por ello….y también nervioso cuando fueron chicas quienes se acercaban a mí, ahora era yo al que invitaban a almorzar con ellas, lo sé, me gusta un hombre pero aun así que ellas se acercaran tanto y fueran lindas me dejaba en un dilema, no porque las tuviera que rechazar, sino porque cuando lo hacía mis amigos varones me cuestionaban molestos el por qué rehusarme, escondiéndome tras la excusa de estar ocupado evitaba soltar la verdad, sin embargo nada de ello me importaba, lo que me enfadaba era que Vanitas fuera el que también comenzara a interrogarme.


    -¿Otra vez rehusando?-me cuestiono mientras salíamos del instituto, benditos sean los viernes por salir temprano, solo que esta vez había rechazado salir junto a ellas a comer un helado.


    -Si ya sabes la respuesta deja de preguntar, no es la gran cosa-gruñía mientras intentaba controlarme de no soltarle un golpe-además, cuando éramos más pequeños tu siempre rechazabas a las de tu salón-le mencione recordando esa época en que yo tenía que ser su excusa, aunque claro, no me quejaba para nada.



    -Bueno no puedes culparme, no me interesaban las chicas a esa edad, ahora es diferente-se excusaba mientras pasaba sus brazos detrás de su nuca únicamente provocando que soltara un suspiro, ¿cómo me pude enamorar de él?-….No es mi culpa ¿o sí?-cuestiono de golpe provocando que lo observara de reojo y un leve rubor llego a mis mejillas al sentirme descubierto.


    -No seas tonto, siempre te voy a preferir a ti antes que nadie-murmure sin pensarlo y abrí mis ojos, sentí como se detuvo pero aun así yo seguía caminando, intentando mostrar que había sido algo al azar y un miedo recorría mi columna, poco a poco fue descendiendo cuando este me alcanzo.


    -Comentarios como esos me hacen llegar a pensar que te gusto o algo así-escuchaba su burla y mordí mi labio suplicando que se callara de una buena vez, al momento de mirar de reojo note que no dejaba de observarme y aguante como pude las ganas de escapar-relájate, era una broma, pero la verdad me hace sentir especial-sonrió levemente y tuve que apresurar más mi paso, temiendo que llegara a escuchar los latidos de mi corazón acelerado por sus palabras-¡oye espera!-escuche su grito pero fue tarde y choque contra una pared, aguantando las ganas de gritar me deslice hasta el piso frotándome la frente que era donde me había golpeado más fuerte.


    -“Esto si es su culpa”-pensaba adolorido, apenas llego a mi lado se inclinó para estar a mi altura, me quedo observando unos momentos antes de comenzar a reírse y las ganas de darle un golpe me dominaban a cada segundo.


    -Estarás bien, aunque fue un buen golpe-se reía este y antes de llegar a reclamar su mano comenzó a acariciar suavemente esa zona, me quede impresionado al inicio, lo observaba y notaba como me sonreía diciendo que estaba bien….tonto, ¿por qué tenías que desarrollar esa mirada que me da escalofríos?, cerré suavemente los ojos y agradecí en verdad el golpe pues ahora mi sonrojo no delataba mis emociones, solo dejaba que el calor de su mano me hiciera olvidar el dolor, tras unos momentos finalmente la aparto, abrí los ojos para incorporarme en silencio y notar que había chocado con la pared que separaba la calle donde nos separábamos, lo observe unos momentos y este solo me dio un adiós, moví mi mano en señal de despedida y a medida que se alejaba mi mano toco la zona que antes acaricio…..quería estar un poco más con él.


    -¡Hey!-le grite provocando que me volteara a ver y sentía mis piernas como si fueran gelatina-¿quieres pasar un rato a mi casa?-propuse mientras luchaba porque mis mejillas no me llegaran a arder-ya sabes, es viernes, a-además es probable que me maree por el golpe-intentaba excusarme pobremente, tratando de mantener mi nerviosismo fuera de mis palabras pero era casi imposible, estar enamorado te puede complicar todo realmente.


    -Un “quieres ir a mi casa” y nada más hubiera sido mejor-me sonrió antes de regresar a mi lado y sin decir más ambos comenzamos a caminar, sin poderlo evitar mantenía una ancha sonrisa por como parecía estar atento a mí, claro, las ganas de fingir un mareo y obligarlo a que me ayudara a caminar era grande, pero no deseaba tentar mi suerte y terminar besándolo, apenas llegamos a mi casa me extraño el silencio, llame a mi madre y fue cuando no tuve respuesta que entendí que estábamos solos, un escalofrió me recorrió y le dije que me esperara en mi habitación y se pusiera cómodo, asintiendo se dirigió a esta y yo prácticamente fui a hundir la cabeza en agua fría, no solo para bajar la hinchazón sino para tratar de calmarme, nosotros dos, solos nada más…..no creía poder soportarlo, aun así me intente sobre poner, me di unos pequeños golpes en las mejillas para motivarme y subí a mi habitación.


    -Cuando dije ponte cómodo no me refería a tan cómodo-mencione viendo como estaba tirado en mi cama, ni siquiera se había quitado los zapatos y revisaba uno de mis libros, prácticamente se lo quite y note que este me observaba esperando que hiciéramos algo, un rubor me intentaba asaltar por cómo me observaba y mi vista se enfocó en el violín que la maestra me había prestado para ensayar, solo me moví y lo tome en mis manos, pase las hojas de mi cuaderno algo apresurado y entonces rompí el silencio comenzando a hacer fluir las notas musicales, buscando un ritmo que opacara el de mi corazón latiendo de emoción al estar con su presencia.



    -Nunca me dejas de sorprender, uno cree conocerte y sales con algo nuevo-susurraba relajando su cabeza en los almohadones de mi cama, no era la primera vez que estábamos así, cada vez que le contaba que practicaría aunque fuera un poco el venía a hacerme compañía, se quedaba escuchándome cantar o tocar una nueva canción, tantos estilos diferentes en que terminábamos riéndonos suavemente de mi interpretación, sin embargo ahora era la única ocasión en que realmente estábamos solos en mi hogar, de algún modo tocar el violín para calmarme me acabo guiando hasta la música clásica, a final de cuentas pareció funcionar pues podía respirar con calma, dejando que ese peso abandonara mi cuerpo, una sonrisa adornaba mi rostro y finalmente pude posar mi vista en él, estaba con aquella expresión de calma que portaba solo me hacía pensar en la nieve y en los buenos recuerdos que hemos tenido a lo largo de los años.



    -Soy una caja de sorpresas-murmuraba mientras el sonido del violín era cada vez más y más lento, como si le incitara a relajarse en mi compañía-dime, ¿por qué te gusta escucharme?-le cuestione decidiendo sacar esa duda de mi cabeza, no parecía alguien que se fuera a interesar en la música, aun así permanecía conmigo en esos momentos que incluso llegaba a sonar desafinado y ni yo me soportaba.



    -No lo sé, quizás es porque.....hay algo en como tocas que pareciera llamarme-respondió mientras bostezaba suavemente y se acomodaba un poco más-como si......hubiera un mensaje en tu canción-suspiro mientras cerraba sus ojos dejándose calmar por la suave melodía que sin pretenderlo se tornaba más lenta de lo necesario, no porque me gustara el estilo clásico, sino para poder disfrutar esa expresión de calma en su rostro, invitándole a dormir y a dejar cualquier problema atrás.



    -Quizás si hay algo entre ellas-susurraba mientras el sonido poco a poco iba desapareciendo y escuchaba su respiración relajarse-quizás es porque siempre digo lo que siento por ti-murmuraba en voz baja mientras sentía mis mejillas arderme por lo que decía, sin seguir el sentido común, solo intentando expresarme en las notas del violín los sentimientos que siempre surgían a flote en su compañía, llenando el aire de calma y tristeza sumado al sentimiento de culpa al momento de terminar de tocar, respire profundamente para encarar a mi amado dormido en mi cama, deje suavemente el instrumento en el escritorio y me coloque de rodillas para apreciar su expresión relajada al dormir. Vanitas, ¿algún día sabrás lo que ocultan las notas que interpreto?, ¿cómo todo suena más intenso estando a tu lado?......¿algún día se volverá una melodía más dulce?, miles de interrogantes que asaltan mi cabeza mientras mi mano se enreda en algunos mechones de su cabello, comprobando que estaba dormido para unir suavemente mis labios a los suyos, dejándome probar algo que supuestamente tengo prohibido, me quite los zapatos, me acomode en la cama asegurándome de no despertarlo y me aferre a él descansando mi cabeza en su pecho, algo aprovechado quizás, pero me ayudaba a mantenerme firme en mi decisión que sin importar cuando difícil sea mantener oculto el amor que le tengo lo hare para seguir a su lado, es algo que me prometí, podía resultar una carga pero estaba dispuesta a aceptarla por estar junto a él.




    Puede que no tenga solución, que sea algo tortuoso pero al mismo tiempo era algo que me hacía feliz, la música me ayudaba a expresarme al igual que el arte, desde ese momento decidí comenzar a dibujar todos aquellos momentos junto a él en una croquera que me aseguraría que nadie fuera capaz de encontrar, más probable porque sería delatar mis gustos y en cierta manera se vería como si fuera un acosador......quizás si lo soy, es decir, ¿quién más observaría a la persona que le gusta durmiendo y se aprovecharía de ello para besarlo?, en retrospectiva suena algo lindo pero ahora más bien creo que es escalofriante, pese a ello el no parecía darse cuenta de cómo me sentía, aun cuando se despertó conmigo a su lado no me dijo nada, solo se quejó de lo tarde que era y que debía regresar, únicamente despidiéndose de mi para irse a su hogar dejándome con una calidez en mi cama y una agradable sensación, una que me acompaño por varios días en la escuela.



    -Buena práctica todos, nos veremos la próxima semana-se despidió de nosotros el profesor tras terminado el ensayo mientras yo me estiraba un poco para lograr relajarme, las clases me gustaban pero seguían siendo clases, es decir, siguen siendo agotadoras y en momentos monótonas, comencé a recoger mis cosas sin poder evitar escuchar unos murmullos a mi espalda, como una reacción normal voltee la mirada notando que eran unas compañeras de mi clase, apenas se dieron cuenta que las observaba una de ellas prácticamente le dio un empujón a la otra hacia mi antes de escapar, me quede observándola con una de mis cejas alzadas curioso de esa acción pero ella soló mantenía la mirada baja.



    -Disculpa pero.... ¿podríamos vernos en la salida de clases?-me pidió mientras jugaba con sus dedos tímidamente y yo buscaba con la mirada a quien podía estar diciendo eso.



    -Ehh, ¿me dices a mí?-cuestione mientras ella sin levantar la mirada afirmo con algo de fuerza, pregunta tonta ahora que lo pienso pues éramos los únicos en el salón-Claro, ¿dónde nos juntamos?-le cuestione intrigado por su petición pero con un mal presentimiento por instinto.



    -Detrasdelaescuelasiteparece-dijo mientras yo ladeaba la cabeza confundido pues lo había dicho muy rápido-dije.....detrás de la escuela si te parece-suspiro ella intentando respirar y se veía como sudaba un poco, solo le asentí y ella formo una pequeña sonrisa para irse a su siguiente clase y yo me quede estático por lo ocurrido, hasta yo podía leer entre líneas lo que iba a pasar y comencé a tener dudas, la primera fue la que ocurrió hace poco, ¿habré estado así de nervioso cuando invite a Vanitas a mi casa?, ello ya era para sentir vergüenza, la otra era la que más me preocupaba….levemente, poco para ser honesto, ¿Qué se supone que haga cuando el momento llegue?, sin dejar de pensar en ello el tiempo pareció ir mas rápido y me dirigí a la azotea como ya estaba acostumbrado.



    -Oye ¿y esa mirada?-me llamo la atención Vanitas mientras estábamos almorzando juntos-enserio, normalmente ahora estarías diciendo que tal las clases de música y yo me estaría durmiendo por oírte-se burlaba pero sabía que era para subirme el ánimo de algún modo, era otra de las cosas que me gustaban de él y no pude evitar darle una sonrisa indicando que estaba bien.



    -Pues, alguien me pidió hablar después de clases-respondí únicamente sin darle mayor importancia hasta notar como poseía un pícara sonrisa en su rostro-Ehhh ¿sucede algo?-cuestione sintiéndome incomodo por esa mirada, más por cómo se había acercado a mi como si quisiera sacarme una confesión.....¿acaso ya se dio cuenta?.



    -Amigo, es probable de que hoy tengas una novia-se burlaba suavemente de mí y entonces esas palabras me cayeron como un balde de agua fría apagando el nerviosismo que me provocaba su cercanía-la verdad ya iba siendo hora, aunque me dejaras de lado pero bueno, así es la vida-menciono con calma antes de beber de su botella de agua y una rabia comenzó a apoderarse de mí, ¿así nada más?, ¿lo aceptaba como si nada y ya?.



    -¡No será así!-le grite provocando que se callara de golpe y me observara-yo.....no podría corresponderle-murmure suavemente antes de meter una croqueta en mi boca provocando que un incómodo silencio se formará entre nosotros, abrió la boca pero ningún sonido salió de ella, solo bajo la mirada a su almuerzo y siguió comiendo, hice lo mismo hasta haber terminado y solté un pequeño suspiro-espérame a la salida, no me tomara mucho tiempo-indique mientras guardaba mis cosas y sin dejarle decir nada me fui del lugar, casi corriendo para llegar al primer baño y entrar, agradecía enormemente que estuviera vacío pues me apoye en la pared para deslizarme hasta el suelo mordiendo mi labio, dando un golpe la cabina más cercana intentando reprimir la ira que me abarcaba.



    "¿No te das cuenta de que solo a ti te puedo amar?"



    Tristes pensamientos que me abarcaban, es difícil, es una tortura pero algo con lo que debo vivir, lo sabía, había aceptado desde los 14 que solo podría tener una amistad con él, aun así......aun así.....quiero que me aprecie más, quiero que tenga celos como yo los he tenido, que se muestre molesto ante esta situación, que a lo menos diga que no tengo permitido tener pareja con una vaga excusa para ocultar una intensión, miles de pensamientos que rondaban en mi cabeza y que termine cuando me moje la cara, no tenía más sentido seguir con esto, este era un problema que solo yo podía solucionar, repitiéndome eso incesantemente las clases pasaron más rápido de lo que yo desee, con una expresión neutral llegue a la salida viéndolo ahí esperándome, apenas me asegure de que me viera me dirigí a la parte trasera de la escuela, la única persona que estaba ahí era esa chica y desde aquí se le veía nerviosa, más aun cuando llegue frente a ella.


    -Bueno.....creo que es algo obvio porque te pedí juntarnos-sonreía ella mientras jugaba con uno de los mechones de su cabello riéndose nerviosamente, la observaba fijamente y no parecía ayudarle-sé que es raro ya que no hablamos mucho, pero desde que te oí cantar no pude evitar interesarme en ti, después de ello me di cuenta de lo genial que eres y......me gustaste, me gustó mucho tu forma de ser-decía ella mientras tenía una pequeña sonrisa en su rostro y me miraba a los ojos, aun así había un toque de miedo en su tono de voz-te gustaría salir conmigo?-propuso mientras un rubor se apoderaba de sus mejillas......maldición, ¿por qué este momento se volvió más difícil de lo necesario?, sabia la respuesta, la tenia de ante mano pero me sentía mal por decirla, se veía emocionada, alegre incluso y debía romperle todo ello en unas palabras.....¿por qué el amor es tan difícil?



    -Lo siento, pero no quiero-negué mientras desviaba la mirada intentando no ver su rostro al imaginarme como se debía sentir, tenía miedo de descubrir esa expresión en una persona.



    -¿Hay alguien más cierto?-cuestiono ella provocando que la observara de frente y se veía en su rostro una triste sonrisa, dudando en que hacer solo asentí levemente y esta me observo unos instantes-.....¿Amas a ese chico verdad?-esas palabras me hicieron abrir mis ojos de golpe y la mire directamente-con el que siempre estas, ese que te espera en la salida-murmuro con un claro tono de rabia apretando sus puños pero yo solo estaba asustado, ¿me habían descubierto ya o solo era ella?, comencé a respirar algo agitado sabiendo que solo me delataba aún más, esta enmarco una ceja y reaccione para calmarme y rendirme.



    -Para mí él es alguien muy especial, es alguien con quien he compartido mi vida, quien me ha animado cuando lo necesitaba o cuando estaba perdido, me ha hecho más feliz de lo que nadie haya hecho antes y con solo estar a su lado, o al menos verlo y saber que puede ser honesto conmigo.....no puedo evitar amarlo, aun cuando sé que es imposible-susurre bajando la mirada mientras su pequeña risa me obligaba a elevarla nuevamente, no se veía tan triste como yo pensé que estaría, ni siquiera enfadada.



    -No te preocupes, no se lo diré a nadie, no soy vengativa porque me hayas rechazado-me calmaba ella mientras un suspiro de alivio salía de mis labios y ella solo me daba la espalda-además, tarde o temprano te pasara lo mismo que me paso ahora-dijo mientras la observaba de un modo temeroso por lo relajado que era su tono de voz-no hay futuro para lo que tu sientes-se despidió con un tono de crueldad mientras se comenzaba a alejar, solo me quede en ese lugar antes de sentarme en el suelo y abrazar mis rodillas, oculte mi rostro en mis brazos y mi imaginación tuvo que comenzar a volar, la misma escena, solo que yo sería la chica en este caso confesándome y el rechazándome, entonces pude llegar a comprender como se sintió.....que cosa tan horrible es.



    -Ventus-una voz familiar dijo mi nombre y me escondí mas en mis brazos-te tardabas mucho y vine a ver-me dijo antes de inclinarse para poder ponerse a mi altura, solo eleve mi mirada un poco y este toco mi mejilla-vaya, pensé que te había dado un golpe o algo así-murmuro mientras poco a poco un suave rubor llegaba a mi rostro, como si fuera un reflejo me apegue a su mano unos segundos, soltando un suave suspiro, de algún modo ello me parecía decir que todo estaría bien, que me levantará y lentamente mi ánimo regresaba.



    -Ya quisieras.....vámonos ya-susurre mientras me incorporaba despidiéndome de aquel tacto, comencé a caminar notando que él no se movía, voltee a mirarlo notando como observaba su mano-oye ratito, muévete-me burle haciéndolo reaccionar y este se acercó a mí, solo solté una pequeña risa mientras nos íbamos caminando......quizás hice algo malo, ese modo de apegarme a su mano, pudo haberme delatado, pero que aún siga caminando a mi lado podría ser una buena señal.



    -¿Por qué la rechazaste?, ella es bastante linda-menciono mientras el cruce en que nos separábamos se acercaba cada vez más, solo lo mire de reojo siendo una mala idea pues que me observara fijamente me ponía nervioso, más cuando era de ese modo interrogativo que me hacía sacar toda la verdad, solo di un suave suspiro decidiendo rendirme.



    -Ya hay alguien más en mi corazón-respondí únicamente mientras este me miraba algo impactado-pero, sé que esa persona no siente lo que yo, así que no preguntes nada-le pedí mientras fingía una sonrisa, este me observo únicamente con una triste expresión, me dio una palmada en la espalda para despedirse y se comenzó a alejar, solo pude verlo unos momentos antes de notar como se detenía para voltearse a verme.



    -Ventus-llamo mi nombre provocándome un ligero escalofrió-si hay algo que pueda hacer por ti, solo dímelo-fue lo último que dijo antes de volver a emprender su camino, yo seguí el mío, sin embargo solo pude dar unos pasos antes de apoyarme en una de las paredes.....maldito corazón, te pones a latir solo por unas palabras pero que fueron suficientes para hacerme sentir querido, teniendo una vaga ilusión que intentaba alejar agitando mi cabeza siendo imposible, algo que solo tú puedas hacer por mi......es enamorarte de mí, con ese pensamiento poco a poco mis lágrimas resbalaban por mis mejillas, desahogando mi tristeza para acabar en el suelo.


    ¿Por qué el amor duele tanto?


    ************************************************************************

    No pude seguir más con ello y aparte la croquera de golpe, mi labio temblaba y comencé a abrazarme a mí mismo en un intento de calmarme, respirando agitado, poco a poco el cruel dolor de ese recuerdo comenzaba a hacerse presente en mi mente, como si quisiera únicamente torturarme más de todo el tiempo que lo estuve ocultando.....el tiempo que lo pude mantener, porque no importa lo mucho que llegues a suprimir un sentimiento, en algún momento este se desbordara con su sola presencia, exigiendo salir a la superficie para que tu ser amado lo sepa. Agarre la almohada y hundí mi rostro en esta, poco a poco intentaba calmarme sintiendo aquel horrible dolor de estómago en mi ser, la maldita presión que yo mismo me provocaba, un estrés por una historia que ya estaba claro su desenlace.....pero desearía cambiarlo, quisiera.....que por solo una vez el dibujo que muestra mi croquera cambiara, separándome de la almohada me asome por el borde de mi cama, como una mala jugada ahí se encontraba el ultimo dibujo que hice, como recordatorio de algo que solo paso unos días atrás.....no, no era culpa de mi croquera, era mía, yo decidí dibujar todo esto, yo decidí revivir cada uno de estos recuerdos este día.....yo decidí torturarme a mí mismo haciéndome sentir esta horrible sensación a cada instante......este recuerdo que no puedo evitar aferrar a mi pecho con todo el dolor de mi alma.



    *************************************************************************

    ¿Por qué duele tanto crecer?, era algo que yo nunca deje de preguntármelo, ¿era una broma de alguien de más arriba?, ¿otra de las grandes sorpresas de la vida?, pues la vida apesta, apesta porque no importa cuántas veces te llegues a sobreponer ante una adversidad, siempre vendrá otra más que intentara someterte, dejarte estancado o simplemente torturarte mientras pasas por ella......¿por qué?, ¿por qué ser un adolecente es la etapa más difícil?, tantos cambios, nuevas cosas por saber y lo peor de todo era que mis sentimientos habían crecido al punto que llegaba a ser doloroso, cumpleaños, navidades, tantas celebraciones que compartir, tantos recuerdos especiales y solo deseaba que al final de la noche pudiera rodear su cuello y besarlo, unir mis labios a los suyos en un acto apasionado en que todas mis emociones se desbordaran, poder quitarme esta presión de encima, este dolor en mi pecho que se volvió asfixiante cuando mis hormonas comenzaron a alborotarse......no estoy a salvo, mi mente juega conmigo y en mis sueños ocurren cosas de las que no me creía capaz de imaginar, sus dedos recorriendo mi piel desnuda, su lengua delineando mi cuello, finalmente viéndonos a los ojos deseosos uno del otro para finalmente despertarme respirando agitado, agarrándome el pecho y maldiciendo a lo bajo de tener una erección oculta en las sabanas, teniendo que morderme mi dedo sin más opción que tocarme a mí mismo pensando en él, ¿cómo renunciar a él?.....si es lo mejor que me ha pasado en la vida.



    -Ventus, llegarás tarde-pude oír la voz de mi madre pero ya estaba levantado, terminaba de limpiar otro desastre que tenía en la cama por estar pensando en él, respire profundamente antes de ir a bañarme para quitar el calor aun presente en mi cuerpo, ya son dos años, quizás mas, la verdad no se desde que punto comencé a sentir esta atracción hacia él, debía avanzar, la sociedad y mi propio bienestar me lo pedía, pero nunca es fácil, más cuando deseaba avanzar con él a mi lado, sin embargo en el último año he sabido que no actuó normal cuando él está alrededor, termine de lavarme, hice mi rutina de la mañana agarrando tembloroso la perilla de la puerta, pues para que mis sentimientos no salieran a la luz me sometía a una nueva tortura diaria….soy un idiota.



    -"No lo amo, no lo amo, no lo amo"-me repetía a mí mismo para seguir caminando cada vez más y más temeroso de verlo, pues el tiempo ha pasado y ahora somos diferentes, hemos crecido, sigue siendo más alto que yo, más rebelde que antes, incluso llegando a ser intimidante y conflictivo pero ante mí solo se ha vuelto más apuesto, pero claro, eso es porque soy yo quien lo observa y solo de esa manera lo puedo llegar a encontrar. Tristemente otras personas también lo hicieron, volvió a tener chicas que han querido acercarse, temía que en cualquier momento alguien se le confesara y lo aparte de mi lado, entre una linda novia y un amigo no había que ser genio para saber cuál elegir, es doloroso ver cómo puede seguir su vida sin saber lo que me provoca, pero es lo mejor para ambos......es lo mejor para él.



    -Llegas tarde tortuga-fue su saludo apenas nos vimos y ambos comenzamos a caminar-¿por qué esa cara de perro?, ¿mala noche?-me cuestionaba en un tono burlón que ahora usaba para saber de mí, la verdad es molesto, aun cuando sé que solo lo usa para animarme no siempre funciona.


    -Aja si-dije únicamente mientras desviaba la mirada fingiendo indiferencia y ambos comenzábamos a caminar, no podía evitarlo, si no actuaba así entonces seria siempre una presa fácil de mi amor, no es la opción que me gustaba, pero creía que era la mejor.



    -¿Nos juntamos para almorzar?-me cuestiono haciéndome reaccionar descubriendo que ya estábamos en la entrada del instituto, aun seguía esa costumbre de estar donde nadie nos molestara a pesar de los años, de algún modo me hacía feliz pero claro no podía mostrarlo.



    -Si no tengo de otra-murmure para ser una confirmación, solo me vio ofendido y sin decir nada más se fue por su camino, lo vi unos segundos presenciando como saludaba a uno de sus amigos con una sonrisa dejándome con un malestar en el pecho, repeti las mismas palabras que la mañana para controlarme, apenas entre al salón solo me dispuse a hablar con quien fuera, necesitaba distraerme pero las imágenes no se iban y llamaban a mis celos, autocontrol, lo más difícil de la vida. La clase fue molesta y como si no tuviera suficiente dejaron tarea, sonó el timbre para salir y avance por el pasillo esquivando a las personas pero me detuve en mitad de este, mi mirada se enfocó y la duda me llenaba a medida que observaba las escaleras, -“quiero verte, al menos un momento”-pensé para comenzar a subir decidiendo hacer algo bien por lo menos, después de todo, aun éramos amigos antes que nada, el silencio reinaba el lugar, decidí sentarme donde diera la sombra estando atento a cualquier sonido y este fue cuando se abrió la puerta.


    -Oh, pensé que no vendrías-murmuro mientras se asomaba por la puerta de la azotea, sonreí levemente invitándole a sentarse a mi lado y pareció aliviado, también lo estuve, verlo al menos unos momentos en verdad me ayudo, que estuviera a mi lado también y poco a poco mi sonrisa se hacía más ancha a medida que hablábamos….pero quería más que ello, quiero estar con el más allá de este insignificante momento.



    -Oye...... ¿quieres ir al cine?-le propuse sin pensar realmente en las consecuencias, solo con la intensión de volver a hacer algo juntos-ya sabes, para intentar alegrar un poco el lunes-añadí para intentar hacerlo pasar como una invitación de amigos.



    -Lo siento, ya me comprometí con alguien más-me negó mientras sentía un nudo en mi estómago ante esas palabras, me quede viendo un punto fijo deseando haber escuchado mal, pero esas palabras resonaban en mi cabeza confirmándolas.



    -Ya veo.....no te preocupes-susurre mientras bebía un poco de mi botella para mantener la calma y no actuar mal.



    -Pero podrias venir a quedarte a mi casa el fin de semana-menciono provocando que escupiera lo que no alcance a tragar-un simple no era suficiente-murmuro dándome unas leves palmadas en la espalda para ayudarme, sin embargo lo que me había dicho era lo que me tenía agitado, ¿quiere darme un infarto?, apenas puedo estar a su lado en la escuela sin morir por él, no confiaba en mí mismo, menos con los recientes sueños, podía hacer muchas cosas mientras el dormía pero no llegaría a los extremos de ser un violador.



    -No puedo......yo, bueno mi familia ira a un viaje y alguien debe cuidar la casa-me excuse como podía bebiendo apresurado para evitar el calor que comenzaba a recorrer mi cuerpo.



    -Entonces puedo ir yo-propuso como si fuera lo más obvio y comencé a sudar, necesitaba pensar a toda velocidad una mentira para poder salvar me de esta, como si fuera un político, lo observe de reojo notando como soltaba un pequeño suspiro-está bien entiendo, necesitas tu espacio, no insistiré más-murmuro dándose por vencido y seguía comiendo mientras elevaba la mirada al cielo, sin mostrarse afectado pero sabía que en parte si lo estaba, quizás llevo esto demasiado lejos a veces.



    -No es por eso….es solo-me quede con las palabras en la boca para poder –sabes que siempre me gusta verte pero….ya no somos unos niños-murmure con dolor esas últimas palabras sintiendo como si un puñal se clavara en mi corazón, sin saber que expresión hice se levantó para sentarse frente a mi viéndome con aquellos ojos que tanto amaba.


    -Dame tu mano-dijo y al instante me sobresalte por como extendía la suya hacia mí, desvié la mía maldiciendo los malditos nervios-¡que me la des!-gruño impaciente y solo pude cerrar los ojos para hacerlo, esperanzado esperaba un apretón pero en lugar de ello entrelazo sus dedos con los míos, mordí suavemente mi labio, suplicando que no notara como mi mano comenzaba a sudar al contacto, solo se mantuvo en silencio, abrí uno de mis ojos y note como solo mantenía enfocada su mirada en nuestro contacto provocando que mi palpitar fuera cada vez más intenso.


    -¿O-Ocurre algo?-cuestione para poder fingir inocencia, aun así podía sentir claramente como un fuerte rubor estaba apoderándose de mi rostro,



    -Tus reacciones, son interesantes-explico mientras me apretaba con algo más de fuerza, baje mi mirada, mis ojos temblaban, mis latidos amenazaban con hacerme explotar el pecho y entonces note como mis ojos se humedecían.


    -“No lo amo….no lo amo”-pensaba antes de jalar mi mano para soltarme de él, aun así la aferre a mi pecho ante su vista, sin elevar mi cabeza soltando una pequeña risa-no seas raro-susurre tomando un pequeño trago de agua sabiendo que no tenía derecho a decir ello, note como había apretado su mano y soltó un suspiro.



    -Nos hemos distanciado-dijo únicamente provocando que me quedara en silencio, sabiendo que era la verdad pero no podía evitarlo, mis manos temblaron para finalmente relajarse pues no había nada que decir, nada que no fuera a delatarme y él se levantó-no te preocupes, no te molestare más-fue lo último que dijo para dejarme solo, no pude siquiera verlo partir, no me atreví a decirle "no te vayas", solo me quede observando el cielo ignorándolo todo, intentando que mi mente se fuera con las nubes o el tiempo, tan absorto que ignore el timbre de clases, solo me quede con la mente en blanco reaccionando para ir por mis cosas, por primera vez no lo espere en la salida, ni siquiera para despedirme pues sabía que saldría acompañado de alguien más, solo me dirigí a mi hogar, a paso lento escuchando la canción de mi celular que anunciaba su llamada, pese a todo no me moleste en contestarle, solo me quedaba tendido en mi cama escuchando de vez en cuando la canción que usaba para su tono, mordiendo la almohada enfadado conmigo mismo…..alguien por favor, dígame.



    “¿Cómo renunciar a alguien que amas?”


    No volví a hablarle directamente, lo evadía saliendo más tarde de casa y no salía a los pasillos tras terminar la clase, pero ocasionalmente no retenía mis deseos y le mandaba un mensaje saludando que el tardaba en responder, quizás nos distanciamos y puede ser lo mejor pues estaba cansado de repetirme a cada día una mentira, no sabía cuánto más lo podría soportar y no deseaba arriesgarme, claro que ello me trajo la consecuencia de una profunda depresión, cuando abandonaba mi hogar parecía ir en automático, solo me movía para ir a clases, tomar notas y volver a mi casa sin decir ni media palabra a alguien….a quien engaño, lo extraño, extraño que todo sea fácil con él, hablar, pelear, hacernos bromas, una simple amistad pero todo cambio, no importa cuánto reviva la historia no se en que momento el hizo algo que me hizo desearlo como un amante. Me incorpore en la cama viendo el calendario, era miércoles y no podía creer que apenas habían pasado dos días, el tiempo es eterno cuando uno sufre ¿no?.....quiero verlo, necesito verlo, al menos saber algo de él y sin poder más tome mi celular.


    -“¿Harás algo esta tarde?”-escribí ello titubeando pero finalmente envié el mensaje, viendo algo impaciente la aplicación sorprendiéndome de que apareciera “visto” en la pantalla, me sentí más tenso cuando aparecía “escribiendo”.


    -“Acompañare a una amiga al centro comercial”-fue su respuesta casi inmediata pero provoco que frunciera el ceño.


    -“¿Puedo ir también?”-pedí sintiéndome estúpido, pero al menos sabía que podría conseguir más atención de él que con quien fuera a estar.


    -“La verdad, es más como una cita”-con esas palabras mi mano comenzó a apretar el celular de la rabia e intente respirar para calmarme, ¿funciono?, claro que no.


    -“Entiendo, te daré tu espacio”-fue lo último que escribí sin deseos de saber más pero el “escribiendo” me daba curiosidad.


    -“Aun sigue en pie mi oferta de ir a quedarme contigo este fin de semana”-me propuso y el solo deseo de golpearlo me inundo por la frustración de que no supiera que cosas no decirme en un momento como este.


    -“No te molestes, ya encontrare a alguien más”-gruñí en voz alta también esas palabras, como si me descargara con el teléfono tecleando con fuerza para enviarlo.


    -“¿Estas molesto?”-pregunto y eso era bastante obvio, aunque claro no había modo de saberlo en un simple mensaje…. ¿o sí?


    -“Estoy bien”-respondí a secas y con ese último mensaje aleje mi celular, unos segundos y el tono de que me había llegado un mensaje retumbo en mis oídos pero decidí ignorarlo, estaba dándole pequeños golpes a mi almohada, haciendo una pataleta más bien pero que importaba, al menos en mi habitación podía actuar como yo quisiera. Tras haberme calmado decidí ver algo de televisión, cambiando de canal para finalmente terminar en uno de música, intentando seguir el ritmo de una, que la melodía inundara mi cabeza pero era inútil, pues una parte de mi seguía viendo el celular, curioso de averiguar lo último que dijo, le di la espalda pero aun así intentaba verlo de reojo y finalmente me rendí para tomarlo en mis mano.


    -“¿Aun soy tu amigo?”-con esa pregunta me quede colgado, no me moleste en volver a escribir, más bien me arrepentí de solo haberlo visto, pues me sentía culpable por algo que no había dicho con malas intenciones, más bien yo lo tomaba así, todo de su parte lo tomaba mal, pues de ese modo evitaría más esperanzas….pero….aun así, aunque sea como amigo.


    -“Quiero verte”-pensé mientras revisaba el mensaje que decía donde había quedado en ir, apreté con fuerza mi celular y entonces no pude más-perdóname por ser egoísta-susurre levantándome de golpe, tome mis llaves y mi billetera para salir en dirección hacia el centro, ignorando como el sol amenazaba con ponerse solo me dirigí a ese lugar, realmente uno llega a hacer cosas tontas cuando está molesto, no sabía realmente donde podrían estar, menos aun cuando hay tanta gente entre la cual confundirlas, a paso apresurado volteaba la mirada a muchos lugares, suplicando que estuvieran afuera, que así no tuviera que registrar cada maldita tienda y estaba seguro de que sería capaz de hacerlo, un alivio y un ardor me llegaron al mismo tiempo, me daban la espalda pero la joven a su lado de algún modo me era familiar, observaban una tienda de ropa….okey, solo ella y él estaba con una cara de completo desinterés, sé que está mal pero sin poderlo evitar comencé a seguirlos, temeroso de que algo ocurriera y la verdad es que no tenía motivo, se veía completamente aburrido, los hombres no estamos hechos para solo ir a ver cosas, en mi opinión es una pérdida de tiempo. Finalmente después de tanto caminar se dirigieron a un patio de comida, los vigilaba hasta notar como se separan y ella parecía buscar una mesa con la mirada, tragando duro comencé a avanzar, sin saber realmente que diría o haría para arruinarlo pero intentaba aparentar calma.


    -Oh, disculpa-le dije al haber chocado con ella aunque más bien casi la había arrollado dejándola tambaleando, me voltee para fingir que fue un accidente y me quede congelado por ver quién era.


    -Oh, no te esperaba aquí-me sonrió ella pero la pude reconocer claramente, era la chica que había rechazado tiempo antes, momentos incomodos de la vida-¿qué haces aquí?-cuestiono mientras yo me forzaba a sonreír.


    -Solo vine a comprar algo-mentí como si fuera lo más obvio por el lugar donde estábamos.


    -¿Como que?-me pregunto y al instante me quede meditando cual de todas las excusas que me ofrecía en el lugar-no estarás espiándonos ¿verdad?-añadió y al instante me sentí descubierto, aunque esta ya sería la segunda vez que ella lo hace.


    -¡N-No!, ¡de ningún modo yo haría eso!-grite alterado y moví levemente mis brazos como intentando apartarle esas ideas


    -Eso es bueno, porque no sería nada bueno que estés aquí, menos con Vanitas cerca pues se podrían decir algunas cosas aprovechando que estén ambos presentes-decía ella con un tono despreocupado pero lo último que dijo había sido lo que me había hecho despertar.


    -Creí que no eras alguien vengativa-murmure sintiéndome algo amenazado por ella ante esas palabras.


    -No lo soy, solo digo que no es nada cómodo para mí que alguien este tras mi novio, peor aún, que sea un hombre-dijo ella sin ninguna intención de ocultar su disgusto y yo tampoco lo hice al fruncir el ceño.


    -No es tu novio-gruñí apretando mi puño sin controlar mi tono provocando que algunas miradas se posaran en nosotros.


    -Pero pronto lo será, después de todo fue el quien me invito en primer lugar-dijo ella mientras abría levemente los ojos por la sorpresa y ella sonreía como si ya tuviera la victoria-vamos, acéptalo de una buena vez, él no te puede corresponder-mordí mi labio-no tienes nada que a él pueda gustarle, es más, seguro no podría llegar a encontrar algo atractivo en ti-mi respiración se agitaba-puedo ofrecerle una relación con futuro, algo estable y real, mientras que tú, solo podrias ofrecerle el asco del mundo entero-se rio suavemente y ese ya era el quiebre de mi paciencia,


    -¡Basta!-le grite dándole un empujón sin ver a la persona que iba caminando con la bandeja, ella cayó al suelo por el choque y al tipo se le cayó toda la comida sobre ella arruinando su ropa, sin poderlo evitar una sonrisa de gusto al verla sufrir un poco se formó en mí, al menos hasta caer en cuanta de lo que le había hecho y el miedo comenzó a apoderarse de mí dudando en si ayudar o escapar.


    -¿Qué paso aquí?-el que menos quería que llegara hizo acto de presencia y retrocedí un paso, primero poso su mirada en mi para luego dirigirla hacia ella, comencé a negar con la cabeza pero solo se inclinó para ayudarla, esta se abrazaba a él, con una sonrisa que le decía estar bien pero no me podía engañar, era de que ya tenía ganada la guerra por como este la limpiaba cuidadosamente, retrocedí otro paso y note como me observaba molesto, me di a la huida, sin querer presenciar mas ello y sin querer encararlo pero no era mi día, pues tras de mi escuchaba unos pasos corriendo tras de mí, dándome persecución.



    -"No"-pensé mientras me intentaba perder entre la gente provocando que el tuviera dificultades para seguirme-"No vengas......por favor"-repetía incansablemente deseando únicamente escapar, lo había estropeado, sabía que podría haber consecuencias pero no estaba dispuesto a aceptarlas, no con él, no quería recibir esa mirada de decepción-“......tengo miedo, por favor no te acerques más”-seguía corriendo mientras los músculos de mis piernas se apretaban de un modo tal que era una tortura dar un paso más, aun así lo prefería, prefería escapar que confrontarlo pero mis pulmones se iban quedando sin aire haciéndome flaquear, aun así me intentaba perder entre las calles, sin saber en qué instante salí del centro comercial para llegar a uno de los parques cercanos a este.


    -¡Hasta aquí!-su brazo me atrapo y comencé a jalarlo para intentar soltarme, inmediatamente sentía que mi piel me quemaba motivándome a escapar más de prisa, no sabía que ocurría, si era por ese tacto de su mano desnuda en mi piel, era que estaba desesperado o que su mirada solo reflejaba rabia pero me sentía débil, pasaron unos momentos, mis tirones para soltarme se volvían mas débiles hasta que finalmente me detuve por completo incapaz de poder librarme sin dejar de sentir como esos dedos apretaban mi piel dándome la impresión de que quedarían marcados en mí.



    -Suéltame-dije con un tono apagado sin darle la cara.



    -¡Para con eso quieres!-grito completamente molesto y esta vez mordí mi labio-¿por qué cuando me evitas es cuando haces esto?, pensé que era porque hice algo pero está claro que no es eso, ¿Por qué diablos le hiciste eso?- me cuestiono apretando más fuerte mi brazo llegando a lastimarme pero no volví a intentar escapar, me jalo y entonces me vi obligado a verlo a la cara, se notaba mucho la rabia en sus ojos que me dolía llegar a verlo.



    -No era algo que ver contigo-murmure casi llegando a arrastrar las palabras.


    -¿Entonces qué era?-gruño inconforme


    -No lo diré-gimotee desesperándome.


    -Debes hacerlo-exigió molesto


    -¡No lo diré!-grite más desesperado y agitado-no puedo….no puedo decirlo-gimoteaba temblando cada vez más.


    -.....Más vale que lo digas ahora, porque ya no soporto más esto-me dijo soltándome finalmente y el deseo de escapar era grande-puedes irte, escapar, pero te advierto, que no volveré a verte nunca más si lo haces-soltó como si fuera una amenaza pero eso ya era grave para mí, como si conociera mi punto débil mi rostro comenzó a mostrar temor, mi mirada chocaba con la suya, la mía pidiendo clemencia mientras que la suya exigía la verdad, una lucha que estaba claro quien ganaría.



    -No quiero eso.....pero quizás sea lo mejor-susurre mientras me recargaba en el árbol a mi espalda sintiendo su mirada, forme una pequeña sonrisa y pase mis manos por mis cabellos despeinándome, ¿que estoy haciendo?, se supone.....se supone que no lo amo, me lo he dicho una y otra vez, pero aun así interrumpí toda su cita aun sabiendo que él la había invitado a ella, me había dejado llevar por mis celos, ¿dónde está él no te amo?, ¿dónde están las palabras que dije antes de todo?, se supone que lo quiero ver feliz aunque sea con otra persona y ahora vengo con esto......dios, soy patético.



    -¿Por qué estas riendo?-se vio impresionado y no puedo culparlo, ¿que se suponía que pasaba ahora con mi estúpido corazón?, solo podía reírme como un tonto nervioso, como un psicópata o un infantil que no sabe lo que desea.....mentira, si lo sé, pero me da miedo decirlo-Ventus.....¿por qué estas llorando?-me cuestiono ahora preocupado, maldita realidad, podía sentir como estaban cayendo las lágrimas por mis mejillas, mi corazón se había desbordado y el dolor se intentaba expresar de algún modo, solo notar su expresión hacia arder más el dolor en mi pecho.



    -Es porque...no me gusta-sollozaba intentando que mi voz no se rompiera y el me observaba fijamente avanzando hacia mí-yo.....no quiero que tengas una novia-dije directamente y finalmente estuvo a solo dos pasos de distancia de mí, comenzó a buscar en sus bolsillos y me entrego un pañuelo, dudoso lo tome entre mis dedos, el pequeño tacto que ocurrió ya iba siendo suficiente tortura, pero no, seguía en aquel pozo que mis emociones habían creado y ahora se desbordaba más que nunca, me limpiaba mis lágrimas sabiendo que no podría evitar las preguntas, note como me observaba con lastima y duda, eres tan tonto al ser considerado, tanto que no lo puedo soportar.



    -Ventus-no lo hagas, no digas mi nombre con esa voz......no seas amable cuando no sientes lo que yo y no me hagas sentir más mal de lo que debería, alce mis manos y tome su rostro, acorte la distancia y nuestras respiraciones chocaron, mezclándose y entonces su mano sujeto la mía, temiendo que fuera a apartarme mi nariz se rozó con la suya, disfrutando la leve caricia que le daba y entonces su otra mano agarro la que aún estaba libre.



    -Esto te pertenece solo a ti-pude susurrar viendo sus ojos abriéndose más por la sorpresa pero ya era tarde.



    Lo bese.



    Un pequeño tacto pues enseguida se apartó, una suave sonrisa estaba en mi rostro porque muy a mi pesar el peso en mi pecho había disminuido en algo, ahora solo faltaba la peor cosa para una persona, las consecuencias de sus acciones.



    -Ven...... ¿acaso tú?-murmuraba con los ojos abiertos mientras sus dedos no dejaban de estar apoyados en sus labios, seguramente incrédulo ante lo ocurrido pero había sido verdad, esta es nuestra realidad y ahora me tocaba hacerla ver por completo con respecto a mí, hacerle ver que se ocultó durante tanto tiempo.



    -Desde los 14......quizás desde antes, pero solo puedo pensar en ti a cada momento de mi vida, deseando poder estar a tu lado, esperando......¡esperando a que algún día llegaras a amarme como yo lo hago!-grite con lo que llegaba a quedar de mi voz antes de guardar silencio, por primera vez sentí como si no existiera nada en el mundo, como si no existiera aquello conocido como sonido, no soplaba el viento, no había siquiera un insecto volando en el viento para interrumpir lo que ocurría y por un segundo, creí que el tiempo se detuvo para mí, solo para dejarme con el miedo de su reacción.



    -Lo siento-fueron sus únicas palabras sin atreverse a mirarme a la cara, no, por favor, no pongas esa mirada de tristeza y de culpa.....no ahora......no a mí-yo no me siento igual y....me tengo que ir-murmuro para darme la espalda y alejarse, sin decir media palabra ni más, solo me quede ahí quieto, viéndolo partir, alce mi mano hacia él, intentando que con ello volviera hacia mí pero no fue así.....no lo fue, solo se alejó llevándose mi amor, me derrumbe en el suelo, me destroce al igual que mi corazón y entonces solté un fuerte grito de rabia para finalmente dejar que todo saliera, sin detenerlo, sin dejar de sufrir.


    ************************************************************************

    Es el último, el joven llorando observa a su amado partir lejos de su lado dejándolo con un corazón roto y un arrepentimiento por cargar, así se han acabado todos mis dibujos, esta pequeña historia de amor sin una conclusión pues no se necesitaba de una, solo había que analizar para saber cómo termino esto, sin poderlo contener más me levante y me encerré en el baño, sentía como mi respiración se agitaba y necesitaba calmarme, desprendiéndome de mis ropas me metí bajo el chorro de agua caliente y ahí me quede intentando inútilmente ahogar mis emociones que salían a flote, perdí nuevamente el control, me apoye contra la pared de la regadera y entonces me abrace a mí mismo.



    -Te necesito-susurre mientras comenzaba a temblar y mis lágrimas comenzaban a caer por mis mejillas siendo camufladas por el agua-¿por qué no estas aquí?-lloraba sin poder retener mi llanto y era inevitable, tantos años en una amistad, tanto tiempo en que me costó formar un lazo con él y ahora acababa de este modo, desde pequeño me dijo que era importante para él, me dijo que mientras me tuviera a su lado no necesitaría a nadie más, ¿acaso todo este tiempo eso fue nada más que una cruel mentira?, ¿me usaste como un accesorio y cuando encontraste uno mejor me abandonaste?......puedo aceptar que no me ames, puedo tolerar que salgas con otras personas o con cuantas quieras, pero no merezco que te deshagas de mi así nada más, porque se supone que somos los mejores amigos.....¿es por qué te amo tanto que no me puedes volver a ver?, ojala......si tan solo el tiempo se pudiera regresar, volver a esos días en que era feliz, en mis dibujos donde solo hay un recuerdo que hace palpitar mi corazón, me hace recordar que estoy vivo y que puedo lograr lo que me propongo, ¿alguien como yo no puede ser feliz a tu lado?.....Tú me haces falta, ¿qué vale mi vida sin ti ahora?, no tengo la inspiración para cantar algo y animarme, tampoco para dibujar pues solo le abriría más heridas a este pobre corazón, ¿no entiendes que sin ti ya no tengo un camino para seguir?, solo puedo abrazarme a mí mismo en espera de que alguien me salve de esta oscuridad.....de este punto muerto.



    Mil interrogantes que no tenían caso que me hiciera a mí mismo, sin saber cuánto tiempo estuve dentro la ducha finalmente ya había hecho lo suyo, me había dejado desahogarme y salí de esta, sabiendo que no debería voltee la mirada hacia el espejo, mis ojos estaban irritados pero me sentía mejor, nuevamente había sacado ese peso de mi mente y el dolor de mi corazón, sabía que volverían, puede que incluso más fuerte, quizás simplemente deba quemar estos dibujos, deshacerme de todos ellos pues solo eran una tortura pero me sería imposible, eran mi lazo, eran lo que me mantenía conectado a él de alguna manera y no deseaba verlo arder en ningún momento, era el último medio para sentir que aun éramos algo, al menos amigos. Tras haberme relajado unos instantes decidí salir y colocarme el pijama, el frio comenzaba a llenar el hogar y decidí encender la calefacción, aun así no era suficiente contra ese aire invernal y entonces mi mirada se dirigió a uno de mis cajones, me mantuve apoyando en la puerta unos instantes, estaba dudando por una tontería que decidí aceptar, abrí el cajón y tome la bufanda en mis manos, aquella tan especial y mi dibujo cayó al suelo, lo mire con algo de tristeza y lo volví a dejar en su lugar tras haberme acomodado la prenda, como era de esperarse sentí mi rostro arder, de algún modo me había quitado el frio y esa era la intensión, comencé a bajar las escaleras, pensaba que quizás algo caliente me ayudaría más y comencé a hervir el agua, los ruidos de la ventana me obligaron a dirigí mi mirada hacia esta, el viento soplaba muy fuerte, de seguro habría una tormenta de nieve más tarde pues apenas se veía gente y se movían apresuradas, mientras me preparaba un chocolate caliente me cuestione si fue mala idea quedarme aquí, desperdicie el día por completo, parecía un soltero con gatos que se la viven en sus recuerdos, quizás soy algo emo o masoquista, ya no me sorprendería descubrir más cosas de mi mismo, pero esperaba que al menos fuera algo bueno.



    Apenas el agua hirvió me hice el chocolate, intentando recordar que este puede alegrar a cualquier persona, sin embargo no alcance a dar siquiera un sorbo a mi taza cuando escuche un golpeteo en la puerta, me quede en silencio y nuevamente se escuchó, solté un suspiro al imaginar que sería alguien intentando conseguir refugio o algo así, pensaba ignorarlo pero los golpeteos iban siendo cada vez más intensos al punto que solté un gruñido y me dirigí a la puerta principal, me valía quien llegara a ser, incluso si eran un grupo de perritos abandonados, simplemente le echaría en cara que no estoy de humor y que fuera a molestar a otro lado, no se podía evitar, supongo que algunas personas nunca son oportunas.



    ......y no me equivoque.



    -Hola-escuche su voz mientras abría mis ojos sorprendido y asustado al mismo tiempo, mi mano tembló y entonces la taza se cayó de mi mano haciéndose pedazos en el suelo-....Tenemos que hablar-continuo mientras sentía que mi mente me jugaba una mala broma o mi corazón estaba a punto de estallar por mis latidos.



    Vanitas esta frente a mí.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  13. keyb19

    keyb19

    Registrado:
    3 Ene 2014
    Mensajes:
    20
    Temas:
    0
    Calificaciones:
    +23
    no pienses asi amigo mio :( son geniales tus fics en parte pues si es culpa de nosotros los lectores (y la maldita U q quita mucho tiempo) pero como siempre lo he dicho nunca puedes forzar algo si sientes que ya tienes ese apoyo o esa inspiracion de seguir y crees que esta en otro lugar eso que tu quieres sabes que te apoyare y bueno espero que estes bien amigo mio un saludo y un abrazo
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  14. Autor
    riolu

    riolu

    Registrado:
    23 Sep 2008
    Mensajes:
    181
    Temas:
    12
    Calificaciones:
    +165
    nyaaaaaaaaaaaaaaan se me habia olvidado subir el ultimo cap y nadie que me avisara u.u, ña no importa, igual no hubiera podido con el foro en mantenimiento, KabrerovxyKabrerovxy y keyb19keyb19 ojala esten bien ambos, nuevamente gracias por haberme apoyado en mi etapa de fics y ahi les dejare un mensaje saludandolos, si no responden matare a un gato......ok no lo hare, son adorables XD, cuidense amigos

    Capítulo 5 dibujándonos

    Dicen que las cosas impactantes no ocurren en un minuto, más bien lo hacen en un solo instante, algo que te marca para siempre, trayéndote alegría o tristeza acorde a como se vaya desarrollando, pero.....yo no deseaba saberlo ahora, porque tenía miedo de lo que fuera a pasar, ¿por qué?, porque aquel que me hace tan feliz y me causo tanto dolor esta frente a mí, peor aún, como se atreve a mirarme a los ojos y tocar a mi puerta, rápidamente aparte mi mirada molesto, no sabía si era por la rabia que comenzaba a acumularse en mi o el temor de que mis ojos siguieran irritados, aparte mi pie del pequeño charco que el chocolate había dejado agradeciendo usar pantuflas......¿qué debo hacer?



    -Oye-me llamo trayendo de regreso mi cabeza a la tierra-está comenzando una tormenta, ¿te molesta si entro?-me cuestiono mientras se acomodaba mejor su bufanda y no pude evitar llevar mi mano a la que yo estaba usando, había olvidado ese detalle y ahora me sentía algo apenado, de seguro se estaría haciendo ideas, dudaba de mis propias acciones, todo mi cuerpo me decía que le cerrará en cara, que sufriera en la tormenta el tormento que yo sufrí en estos días por su ausencia, mi mano en la perilla de la puerta estaba tentada a realizarlo pero al final solo me aparte dándole paso, maldito corazón que gobierna sobre el cerebro, mientras el avanzaba hacia la sala yo me escabullí hasta la cocina para buscar cosas con que limpiar mi desastre.....maldición, me apoye en la pared para respirar profundamente, intentando calmarme pero era imposible, quería volver a llorar, quería gritar hasta gritarme sin voz….la verdad no sabía lo que quería, solo sabía que no estaba listo para esto, no lo estaba para al menos verlo a su rostro, abrí mi boca decidido a gritarle que se fuera hasta que recordé mi edad, ya tengo 16 años, no puedo seguir escapando de esto siempre, armándome de valor tome las cosas que vine a buscar y decidí enfrentar el problema.



    -.....¿Viniste aquí para decirme algo?-cuestione mientras recogía los pedazos de la taza, esperaba su respuesta pero no la recibía, decidí voltearme a verlo y note que se quitaba su abrigo mojado por la nieve, no aparte la mirada de él incluso cuando pase un trapo por el chocolate derramado, pero no me observaba llegando a ser desesperante-oye si es así entonces dilo y vete, no creo que te guste caminar cuando se ponga de verdad fuerte-un tono frio y de desinterés se percibía en cada palabra y era necesario, me conocía bien, si no tomaba esta actitud lo más probable es que mis emociones se desbordarían de mí, actuaría como una presa tímida que solo desea ser consentida y no herida ante lo que fuera a decir, pero ya estaba cansado de serlo, yo también tengo mi orgullo como hombre a final de cuentas.



    -Perdóname-susurro únicamente y casi se me cayó el recogedor en que estaban los trozos de la taza, intente mantener mi agarre firme pero mi mano temblaba, ¿cómo una simple palabra puede ponerme a este punto?, fue entonces que note como su mirada estaba en un punto perdido, aun así se veía arrepentimiento en sus ojos que parecían estar esperando una reacción pero yo únicamente me retire a dejar los pedazos de la taza en el basurero, me quede quieto en ese lugar, ¿ahora qué hacer?, maldito corazón, deja de palpitar tan acelerado, sé que son ilusiones falsas, deben serlo porque....no quiero volver a sufrir así, no más, teniendo eso en mi mente regrese a la sala apoyándome en el marco de la puerta.



    -¿Eso es todo?-pregunte y para mi mala suerte lo dije en un tono que denotaba que esperaba más que ello, tras unos segundos asintió provocando que apretara mi puño-un "perdóname" y ¿nada más?-gruñía acercándome a el molesto por cómo no añadía ninguna palabra más, mis uñas llegaban a clavarse en mis palmas pues la frustración me dominaba insatisfecho por todo lo que ha ocurrido-¡¿con solo eso crees que compensas todo lo que sufrí?!-le grite ya sin poder controlarme más.



    -¿Qué esperas que diga?, me soltaste una bomba muy grande-suspiro él y ese ya fue el punto máximo de mi quiebre, prácticamente me abalance sobre el dispuesto a darle una golpiza pero él me vio venir y detuvo mis manos con las suyas,



    -¡¿Tienes idea de todo lo que sufrí?! ¡¿Todo lo que llore?! ¡¿O al menos tienes idea de cómo me hacías sentir todos estos malditos años?!-gritaba enfadado forcejeando con él, deseando poder liberarme y destrozarle la cara, desquitar todo lo que ya no podía callar mientras mis lágrimas caían de mis mejillas producto de la ira.



    -¡¿Te puedes calmar?!-grito molesto de como moví mi pierna para intentar darle una patada de modo que él tenía que usar las suyas para protegerse.



    -¡No me pidas que me calme!, ¡tú no sabes por lo que estoy pasando!-le grite explotando en una serie de emociones en que la dominante era la ira, logre mover mi brazo pero él me lo torció dejándolo inmóvil, desesperado me intentaba escapar viendo un leve dejo de tristeza en sus ojos, no me importaba, no era nada comparado con lo que yo había sentido, no tenía derecho a poner esa expresión, no lo tiene después del daño que había causado, por estarme retorciendo terminamos rodando en el sofá hasta el suelo, para mala suerte mía termine debajo de él y este apresaba mis manos con una de las suyas sobre mi cabeza.



    -¡Ventus, cálmate ya!-me pidió molesto pero no podía hacerlo, sin embargo por más que me retorciera era inútil llegar a liberarme, lo observe frustrado al saber que no llegaba a nada haciéndolo, mi respiración estaba agitada, la del también y mis mejillas lentamente se comenzaron a sonrojar cuando descubrí la posición en la que estábamos, peor era que había abierto mis piernas para patearlo pero él estaba entre ellas, agitaba mi cabeza molesto, si no fuera por aun estar enfadado seguro todo mi ser disfrutaría esto, poco a poco las fuerzas me comenzaron a abandonar, respiraba agitado sabiendo que era inútil, me había dejado llevar y ahora no podía hacer nada, lo peor de todo era que no dejaba de observarme, finalmente desistió y mirándome dudoso comenzó a levantarse, me ofreció su mano pero la rechace para levantarme por mi mismo, esta vez yo fui más rápido y le di un fuerte puñetazo haciendo que volteará el rostro-¡ouch!......auch, okey, eso me lo merecía-gimoteo tocándose la mejilla en que le había dado el golpe y el que haya dicho que la violencia no es la solución se equivoca, se siente increíble poder quitar algo de estrés en un golpe, sobre todo si el causante de ese esta frente a ti.


    -Te debería haber partido la nariz mínimo, quizás así supieras por todo lo que estoy pasando-gruñí mientras no me quedaba de otra más que sentarme a su lado, aunque prácticamente estaba más apartado en una esquina del sofá esperando otro detonante para darle una paliza, me quedo observando unos momentos aun frotando su mejilla hasta sentarse cerca de mí.


    -.......De algún modo sentía que ya lo sabía-suspiro él y lo quede mirando unos momentos-ya sabes, eras demasiado apegado a mí para ser solo una amistad y cuando tome tu mano pues, fue tonto de mi parte no notarlo-susurro y parecía que finalmente había comenzando a examinar toda nuestra historia y apreté mi puño ahora molesto, más obvio no podía haber sido.



    -Y el distraído soy yo-me burle por las veces en que solía regañarme por distraído, ambos soltamos una pequeña risa, ¿sirvió de algo?, la verdad no, porque solamente me hacía sentir peor al recordar momentos felices, pero este era un momento serio, debía analizarlo bien y solo la idea de que me tenía lastima llego a mi cabeza, note como aun tocaba su mejilla y únicamente suspire, no era justo para ninguno de los dos-....oye, no te culpare que no quieras volver a verme-susurre jugando con uno de mis mechones intentando mantenerme tranquilo-es decir.....tu dijiste que te daba asco y que era un raro porque me gustan los hombres-comenzaba a decir pero me era tan difícil sacar las palabras para decir un adiós definitivo, de hecho era lo más difícil que me había llegado a pasar en la vida.



    -¡Nunca dije eso!-me grito provocando que diera un pequeño salto en el sofá al no esperármelo-Lo único que te dije fue que no me sentía igual, yo jamás podría tenerte asco, eso nunca pasara, ¡en ningún momento de mi vida te he dicho que te alejes de mí!-gruño claramente enfadado y yo desee no haber escuchado esas palabras, mi corazón palpito acelerado, más que nunca por como uno de mis miedos ahora se acaba de esfumar de golpe, tan solo desearía poder haberlo grabado, volver a oírlo pues sentía que un gran dolor se me había ido del cuerpo pero no era suficiente, otro más fuerte se ubicaba justo en mi corazón.



    -jeje.....Jajajajaja-me comencé a reír suavemente mientras unas pequeñas lagrimas comenzaban a caer por mis mejillas-¿por qué lo haces?-pregunte notando su mirada de confusión, extendió su mano hacia mi como si quisiera consolarme y yo la aparte con la mía-deja de hacerlo.....deja de preocuparte por mí, de ser considerado.....fue por esas cosas que me termine enamorando de ti-gimotee sintiéndome mal, si decía que podía estar a su lado no era suficiente para mí, no lo podía ser en este punto en que solo deseaba ser egoísta, ambicioso, me negaba a estar con él solo como un conocido o su amigo, únicamente deseaba estarlo siendo su pareja-quizás tú me hiciste un bicho raro-gimotee suavemente maldiciendo mis lagrimales que no dejaban de hacerme llorar por más que me limpiara con el antebrazo de mi pijama.



    -Nunca te he visto como un bicho raro, para mí siempre serás el mismo-negaba mientras yo solo suplicaba que dijera un adiós y se alejara de mi vida, ¿por qué?, ¿por qué mi estúpido corazón no deja de latir de una vez?, cada palpitar era un dolor intenso pues la desesperación me dominaba y me enamoraba cada vez más y más de él, estúpido, ¿no sabes cuándo detenerte verdad?.....claro está que yo soy el único estúpido aquí.



    -Soy raro y esa es la verdad, solo mírame, me pase todo este día pensando en ti, viendo esos dibujos que hice de todos los momentos especiales que tuvimos-le dije provocando que abriera los ojos pero yo sabía que era normal esa reacción en el-lo vez, soy raro.....estoy loco por tu culpa-gruñí mordiendo mi labio por saber que era verdad, había sido raro todo lo que había hecho a escondidas de todos, apenas sabia los dibujos, quien sabe cómo sería su reacción si llegara a enterarse de lo demás.



    -No estás loco......solo, estás enamorado-me dijo y ojala nunca lo hubiera hecho pues mis mejillas se habían sonrojado de golpe-y de hecho, me parece lindo lo que hiciste, algo exagerado pero lindo a fin de cuentas, algún día deberás mostrármelos-se rio suavemente y apreté mi puño enfadado, ¿qué hace falta?, que necesito para que simplemente me odie y me deje sufrir solo?, pues a su lado todo se había tornado cada vez más y más tortuoso al punto que comenzaba a desesperarme.



    -Creo que ya debes irte-le dije mientras me levantaba del sofá como si tuviera un resorte para dirigirme a la puerta-ya diste tus disculpas, ahora pensare en que decirte pero, no puedo concentrarme aquí contigo-hablaba intentando que mi voz no llegara a temblar aun soltando pequeñas lágrimas, mi mano tembló al agarrar el picaporte, como si dudara y lo hacía pero aun así abrí la puerta notando el intenso viento-Vamos, ¿qué esperas?, ¡vete!-le decía alzando un poco mi voz intentado que de ese modo se viera más creíble pero este no se movió en ningún momento, cerré la puerta para evitar que siguiera entrando el frio y lo agarre del brazo dispuesto a jalarlo y echarlo yo mismo si fuera necesario.



    -No me iré hasta dejar este tema terminado-negó este prácticamente aferrándose a sofá mientras yo lo jalaba de su brazo, era inútil lo sé, sobre todo porque por el llanto ya no me podía sentir siquiera los músculos, más bien me parecía increíble seguir estando de pie.



    -¡El tema ya se terminó!, no hay nada más que hablar!-gruñía molesto de no poder moverlo y que mi fuerza no parecía estar dispuesta a ayudarme-yo.....¡yo ya no estoy enamorado de ti!-le grite provocando que esta vez abriera los ojos y cediera en un momento-ya lo oíste, no te amo, no te amo, ¡No te amo!, ¡no estoy enamorado de ti!, ¡así que ahora déjame solo!-le gritaba más desesperado que nunca por como mi ser se estaba cayendo a pedazos a cada palabra que salía de mi boca, esperando que ello funcionara pero en lugar de ello este se había quedado quieto, estático en su lugar a pesar de que intentaba jalarlo lejos de mi hogar.



    -¡Basta!-me grito moviendo su brazo para soltarse de mi agarre-enserio, solo te estas lastimando a ti mismo y no puedo permitir que lo sigas haciendo-dijo mientras me jalaba del brazo haciéndome caer en el sofá, como pude me senté intentando alejarme pero me volvió a empujar dejándome acostado, obligándome a quedarme y apreté mi puño dispuesto a golpearlo, sus manos sujetaron las mías y su rostro estaba a unos centímetros del mío-Deja de mentir, a mí y a ti, no lo hagas más-me gruño visiblemente enfadado y mi labio comenzó a temblar por sentir su mirada fijamente en mí, sintiéndome peor por llegar a ver algo de dolor y el mío reflejado en sus ojos.



    -Entonces dime, ¿qué debo hacer?-lloraba desviando la mirada sin poder más con todo ello, me sentía en una terapia con un psicólogo para pasar un mal capitulo, pero eso era lo malo, si pasaba al siguiente capítulo, significaba decirle adiós a todo lo que sentía ahora, eso incluía mi amor por el que para mí mala suerte, crecía a cada segundo en que notaba su mirada de preocupación hacia mí.



    -Solo.....hablemos-me pidió y yo enfoque mi mirada hacia él, se veía igual de afectado que yo pero no al punto de las lágrimas, se inclinó lentamente hacia mi e intente alejarme, trate de empujarlo pero este se negaba, cuando trataba de levantarme este tampoco cedía dejándome sin manera de huir, sentir como me miraba fijamente tampoco era lo mejor, me sentía en un interrogatorio y pareció darse cuenta de ello, se apartó y aproveche ello para poder sentarme, solo pude hacer ello antes de sentir sus manos en mi cintura y mis mejillas enrojecieron más, solo me levanto unos momentos para sentarme en sus piernas, abrí las mías para acomodarnos, sin entender porque lo hacía solo podía dejarme llevar, mi rostro termino escondido en su hombro, mis brazos lo rodearon y entonces comprendí lo que deseaba, poco a poco ese calor me parecía estar diciendo que estaba en un lugar seguro, cerré mis ojos y como un infante llore en silencio, llore siendo lentamente consolado por ese calor que tanto anhelaba y su olor que me ayudaba a pensar en días mejores.



    -¿No te iras de mi lado?-le pregunte apenas audible.



    -No, no pue.....no quiero dejarte-corrigió su palabra mientras me abrazaba del mismo modo que yo, uno suave en que la seguridad me llenaba incluso más que en mi propio hogar, sin saber cuántos minutos habían pasado mi llanto había cesado, aun así no me apartaba, sabía que debía ser yo quien comenzara a hablar pero otra parte de mi deseaba seguir así, por siempre.



    -No sabes cómo duele-susurre en su oído aferrándome con más fuerza a él.



    -Nadie podría definirlo-susurro en un tono comprensivo acariciando suavemente mi espalda.



    -Lo que estás haciendo solo provoca que me duela más....pero al mismo tiempo me hace muy feliz-suspiraba acurrucándome un poco más en él.



    -Aunque no lo creas me siento así de algún modo-suspiro y yo me quede en silencio-escucharte un poco más calmado me alegra bastante, pero siento que si me alejo de ti volverás a llorar-me explico como si leyera mi mente y una pequeña risa salió de mis labios, de algún modo está volviendo a ser el caprichoso que siempre había sido con él.



    -Has estado.....¿enamorado de alguien?-me aventure a preguntar aquello por lo bien que parecía ir dirigiendo esto, incluso por un momento pensé que su rechazo no me dolería tanto como lo espere.



    -No, nunca-me respondió y sabía que ninguno podría llegar a mentir en una situación así-dime tú, ¿cómo se siente estarlo?-fue su turno de preguntarme y yo simplemente me aleje un poco para poder observarlo a sus ojos fijamente, pregunta curiosa y por demás complicada, me quede meditándolo unos momentos y solo forme una pequeña sonrisa para tocar sus mejillas con mis manos.



    -Es una de las peores torturas de la vida, y al mismo tiempo es la mejor experiencia que podría llegar a ocurrir-decía yo mientras este alzaba su ceja claramente confundido por lo contradictorio que había sonado lo que había dicho y mi sonrisa desapareció, quizás no volvería a estar tan cerca de él así que deseaba aprovecharlo, lentamente tome su mano y la dirigí a mi mejilla, apenas hizo tacto me sentía arder más que nunca y me acurruque en ella-no dejas de pensar en esa persona, solo tienes ganas de verlo, de tocarlo y sentir tu corazón latir como loco cuando te toca la persona que amas, es como si tu piel ardiera, te sientes feliz, te sientes querido y más que nada tienes una sensación brotándote en el pecho, como si fuera una bomba de tiempo en que cada toque es una desesperación de que no se aleje......y de la nada, solo quieres echarte a llorar si no está para ti-susurraba sin poder evitar cerrar mis ojos, disfrutaba aquel calor que recorría mi cuerpo, el saber que estaba con él, que estaba preocupado por mi eran lo que mi mente llenaba nada más, una caricia en mi mejilla provoco que suspirara más profundamente, aliviado.



    -Se ve que es agradable-escuche su voz mientras seguía acariciándome, no podía abrir los ojos, temía que todo fuera una simple ilusión de mi mente adolorida-no llores más-escuche como me pidió y levemente abrí mis ojos observándolo, tenía los ojos entrecerrados, como si estuviera en transe y suavemente deposite un beso en su mejilla sintiendo como un escalofrió le recorría.



    -Vanitas-llame su nombre mientras notaba un leve rubor en sus mejillas-tu nunca.....¿me has llegado a ver como algo más?-cuestione mientras me sentía en más confianza al ver que no había reaccionado mal, claro que un leve tono rojizo se acentuó más en su rostro y me reí pícaramente


    -Mmm, bueno, muchas veces he pensado que eres lindo, también tienes algo que me atrae y…..no lo sé, quiero hablarte, quiero pasar tiempo contigo, quiero molestarte pero no creo haber llegado a sentirme celoso en algún momento, quizás debido a que cada vez que decías que me preferías a mí me hacía sentir-se quedó con las palabras en la boca y yo estaba seguro de que él podía escuchar mi corazón palpitar de emoción a cada instante-me hacía sentir….que siempre te tendría a mi lado y eso me hacía feliz- finalmente lo dijo y una amplia sonrisa se formó en mi rostro.


    -Jeje, así que también eras raro ¿no?-me reía mientras apegaba mi frente a la suya-tú me perseguías hasta en mis sueños-mencione viendo cómo se tensaba más, riéndome suavemente por esa reacción antes de notar como me observaba de un modo acusador



    -¿Te has masturbado pensando en mí?-cuestiono alzando una ceja y juraría que en ese instante me debió salir humo de las orejas-eso es un si-sonrió este de manera victoriosa, mejor dicho como si se sintiera halagado u orgulloso de ello y estaba seguro de que era solo para burlarse.



    -Ese es un tema que no deseo tocar ahora-gruñí desviando la mirada, era aún más incómodo hablarlo con el que cuando mis padres me dieron la famosa charla, en ese instante me quería morir.



    -¿Qué cosa?, ¿la masturbación?, porque lo hago como desde hace un año-respondió con calma mientras yo retenía las ganas de golpearlo para que pudiera callarse-no abras hecho un dibujo mío desnudo o algo así ¿verdad?, porque eso ya sería depravado-continuo hablando hasta que le tape la boca viéndolo visiblemente irritado, era un idiota que no conocía la vergüenza, menos aún la ajena y ya me daban ganas de patearlo.


    -¿Tú no sabes cuándo callarte verdad?-gruñí sintiendo un grave ardor hasta mis orejas mientras él me sonreía, solo aparto mi mano y note su mirada cambiar hacia mí, la acerco hacia él y sin más deposito un suave beso en el dorso de mi mano dándome un escalofrió-¡¿P-por qué hiciste eso?!-le grite apartando mi mano sin dejan de sentir ese agradable ardor recorriéndome la parte en que se ubicaron sus labios.


    -Me encantan tus reacciones-fue su única respuesta mientras fruncía el ceño, este solo me tomo el rostro y entonces beso mi mejilla, apreté mis puños por como había cerrado mis ojos y estaba dejándome ser con el corazón a punto de estallar, ¿cómo diablos llegamos a esto?


    -Si vas a hacer eso, al menos debes responderme a esto-murmure mientras lo miraba a los ojos sintiéndome algo tenso y ansioso-yo….acaso..... ¿Tengo una oportunidad?-pregunte y me quise dar un golpe por lo titubeante que me había salido ello, aun así logre una reacción en él, lo malo es que esa fue que tomo un poco de distancia de mí.



    -No lo sé-respondió mientras tomaba mi mano con la suya entrelazando nuestros dedos y mi corazón palpito más fuerte-a veces tengo miedo de sentir algo por ti, la gente, la familia, pensar en todos los problemas que te puedo causar llega a ser fastidioso-murmuraba entre dientes mientras yo lo observaba comprensivo, no podía pedir demasiado pero aun no me había rechazado, era una oportunidad que me negaba a perder.



    -Desde que me enamore de ti decidí que me importa un carajo la sociedad-susurre mientras besaba su frente y este soltaba un pequeño gruñido-si soy feliz a tu lado, no me importa lo que otros digan, solo me importas tu-continúe diciendo observándolo de un modo cariñoso y acariciaba sus mejillas con mis dedos.



    -Aff, no me lo dejas fácil-suspire y mi mirada volvía a entristecerse y él se rasco la nuca suavemente-mira......no soporto la idea de que no estés a mi lado-me dijo y abrí los ojos de golpe pero el tapó mi boca con su mano-es decir, he pasado tanto contigo y pensar que te vayas así nada más, es molesto, es algo que si llego a permitir sé que me arrepentiré toda mi vida......jeje, pareciera que ya estuviera confesándome-se rio suavemente al parecer nervioso por darse cuenta de todo lo que había dicho, aparto su mano, mi boca quedo libre pero no sabía que decir, ¿estás loco?, ¿ahora dices eso?, ¿esperas que me arroje a tus brazos feliz?, la última parecía la que más fuera a realizar pues agradables escalofríos me recorrían con solo sentir su mirada que de algún modo había cambiado hacia mí, siendo más cálida.



    -En verdad lo parecía-susurre aun incrédulo de todo lo que había dicho, suavemente su mano se apoyó en mi pecho y estaba seguro que escuchaba mi corazón acelerarse cada vez más y más, tomo la mía y la coloco en el suyo y no pude evitar sentirme feliz, podía sentir un acelerado palpitar.


    -Dime......¿aun estás enamorado de mí?-pregunto viéndome fijamente, esa mirada, esos ojos que parecieran ver a través de mi mente y de mis sentimientos, que me hacían temblar y al mismo tiempo sentirme indefenso o expuesto, una pequeña risa salió de sus labios y me moleste, ahora era un libro abierto para él.



    -¿Realmente debo responder eso?-bufe sabiendo que tanto el como yo lo sabíamos y este riéndose suavemente asintió, bastardo sin vergüenza, solamente quería que yo lo dijera pero lo más seguro es que él nunca me lo diría a mi.....bueno, es un avance-Estoy loco por ti-suspire intentando que mis mejillas no llegarán a explotarme por el ardor-te amo.....más a que nadie en el mundo-continúe mientras que sentía que él me estaba sometiendo a una de las peores torturas de mi vida a propósito, como un deseo masoquista yo también lo disfrutaba sin poder evitar soltar unos pequeños sollozos de alivio en que cada palabra volvía más ligero mi cuerpo que podía sentirme volar, únicamente regresado a la tierra cuando su mano se apoyó en mi cintura.



    -Entonces-susurro y sentí uno de sus dedos enredarse en uno de mis mechones-¿quieres que nos besemos?-me propuso sin ninguna muestra de vergüenza pero yo sí, mis mejillas me ardieron por el modo tan cercano que estábamos-porque yo tengo unas ganas locas de besarte, al menos por primera vez yo a ti-sonrió mirándome de un modo tan cariñoso que deseaba pellizcarme temiendo que fuera un sueño, pero sabía que no podía serlo, solo era una hermosa realidad que él me otorgaba.



    -Te odio-bufe como un infantil que deseaba mandar el mensaje opuesto de lo que dice, solo me sonrió como si me comprendiera, solo me rendí y rodee su cuello con mis brazos acercándome más a él, soltó una pequeña risa antes de acortar la distancia y nuestros labios se encontraron, un pequeño gemido escapo de mí, una lagrima también lo hizo y únicamente comencé a corresponderle mientras mis brazos se aferraban a su cuello.



    -"Puedo estar enamorado de él"-pensé sin ya poder contener mis lágrimas, todo aquello ahora se desbordaba en ese suave tacto entre nosotros-"puedo decirle que lo amo"-nuestros labios se separaba únicamente para respirar y volver a unirse, mis ojos estaban cerrados, poco a poco mis pensamientos se alejaban para solo dejarme ser por aquel tonto chico que me había hecho pasar por tanto, por aquel que desde pequeño me provoco tantas sensaciones complicadas, tantas emociones que me llegaban a hacer mal pero me hacían sentir más vivo que nunca, me entregaba a aquel que con solo un roce o una palabra llegaba a romper mis defensas y dejarme a su merced, solo para poder oír esas dulces palabras que me llegaban a sonar más honestas que nunca antes.


    "Te amo"

    *************************************************************************



    Nunca se sabe cómo termina una historia, nunca se sabe si realmente es el final cual alguien termina de escribirla o relatarla, menos aún al dibujarla, siempre quedara a pensar en el público que lo observe su destino, ellos son quienes inventan el final pues nadie más llega a saberlo, puede que incluso quienes provocaron una historia no sepan que les deparara el futuro, una aventura excitante y temeraria al mismo tiempo, quizás lo que más aprendí en todo esto es que a final de cuentas es bueno ser cauteloso con el amor, pero también es bueno arriesgarse con una persona, más aun cuando esta es la que te hace más feliz que nadie….y también enojar al punto que llegas a desear asesinarlo.


    -¡Ya llegue!-escuche a lo lejos esa voz que tan bien conocía y aparte la mirada del celular en que escribía, tenía el ceño levemente fruncido pues se había demorado, aun así se veía agitado y eso compensaba algo, mis ideas pasaron a segundo plano cuando me enfoque en lo que traía en sus manos-lo siento, el transito-se excusó vagamente antes de notar mi mirada-ten, es para ti-me sonrió ofreciéndome una rosa roja y no pude evitar sentirme algo apenado.



    -Vanitas ¿No se supone que esto se lo das a una chica?-susurre algo incómodo y más que nada avergonzado al ver esa rosa roja siendo extendida hacia mí.



    -No lo sé, pero a veces es bueno dar un detalle a tu nov-no lo deje terminar pues tape su boca con mi mano volteando la mirada a los lados, nadie parecía interesado en nosotros y suspire aliviado por ello mientras observaba como me miraba confuso.



    -No digas las cosas tan en alto-bufe sin más opción que aceptar la rosa mientras una cálida sensación se adueñaba de mi pecho ante ello-..... ¿Qué?-cuestione al sentir su mirada acusadora.



    -Oh no lo sé, quizás que el supuesto tipo que decía que mandaría al carajo la sociedad por mi ahora no quiere que diga en alto que es mi novio-decía con un claro tono irónico y burlón que me llegaba a irritar, si, era verdad pero no era por sus palabras que me llegaba a intimidar que nos vieran, sino porque.....okey me da algo de pena, es decir, finalmente soy la pareja de aquel de quien estuve enamorado tantos años y es difícil de creer, es difícil asimilarlo aun cuando llevamos dos semanas juntos.....peor aún es que siendo yo el que inició todo termine siendo el más vergonzoso de los dos, por no hablar de ese fin de semana en que….bueno, detalles menores pero doloroso para mí..



    -No lo tomes tan mal, es solo que….estoy feliz, tanto que al mismo tiempo me llega a avergonzar como reacciono-susurre desviando la mirada, respire profundamente y voltee a encararlo sintiendo como atrapaba mis labios con los suyos, me quede estático y él se separó viéndome con una traviesa sonrisa que me dio un escalofrió.


    -Yo también estoy feliz, así que no deberías avergonzarte por esto-sonrió mientras yo intentaba negar con la cabeza imaginando que no me entendía-¿Sabes algo?, para mí el primer día no fue fácil, tenía algunas dudas pero la verdad después de unos días me hice la idea de que no valía la pena hacerme problema con algo de lo que no me arrepiento-continuo diciendo mientras luchaba contra las ganas de abalanzarme sobre él y besarlo hasta quedarme sin aire, ¿cómo diablos no puede callarse y me sigue torturando así? Es un placer que le da acaso…..aunque la verdad yo no deseaba dejar de escuchar, solo una cosa más quería oír.


    -¿Por qué?-pregunte curioso de saber cómo podía hacer todo esto sin sentirse intimidado o al menos apenado de ser tan cariñoso en público, al menos conmigo claro está.


    -Porque te amo-me sonrió mientras sentía que mi rostro me iba a estallar por ahora si sentir la mirada de todos sobre nosotros, soltó una pequeña carcajada y me jalo suavemente de mi mano para ponernos en camino, aliviado de estar en movimiento me dejaba guiar, sin darme cuenta que apretaba su mano por voluntad y lo veía observarme de un modo burlón-dime, ¿vas a dibujar algo de este día?-me cuestiono como si fuera un chiste y no pude evitar desviar la mirada, maldije el momento en que me convenció de mostrarle todos mis dibujos, creía que me vería raro o algo así, en lugar de ello solo me había acariciado la cabeza diciéndome que estaba halagado, ¿acaso eran un trofeo?......quizás si de algún modo, pero lejos de ello siempre se veía emocionado al momento de contarle que había hecho uno nuevo.


    -Tu sabes que si-susurre bajando la mirada sin poder ocultar mi sonrisa, me aferre a su brazo y descanse mi cabeza en su hombro, nuevamente aquella fragancia que me agradaba y me ayudaba a calmarme, de vez en cuando elevaba la mirada para verlo y suspirar aliviado, se veía tan calmado y feliz, ¿el hecho de que estemos juntos será el causante?, yo espero que sí, mientras ambos caminábamos hacia nuestra cita no podía evitar preguntarme que escena de este día seria la que dibujaría, ¿la más romántica?, ¿la más feliz?, quizás una cómica, apreté suavemente la rosa en mi mano algo ansioso por saber lo que ocurriría, me observo unos momentos y solamente rodee su cuello para darle un suave beso, recordando que ello ya no importaba pues no sería el último que hiciera.




    Estoy seguro de que habrán muchos más dibujos por hacer al lado de mi amado.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  15. Kabrerovxy

    Kabrerovxy Pomodoro&Kabrerovxy 4eva~

    Registrado:
    9 Jul 2012
    Mensajes:
    887
    Temas:
    35
    Calificaciones:
    +891
    Capitulo 4:

    OH MI DIOS CUANTA INTENSIDAD! No sabes lo mucho que me sorprendiste con el conflicto en ese capitulo, jamás pensé que la chica que se le declaró a Ventus luego iría tras Vanitas, eso fue cruel y asdjaodj por un momento pensé que iba a apreciar a esa chica y resultó ser el demonio mismo! Las mujeres heterosexuales son tan malvadas~ lo peor es que si conozco a unas cuantas así, que vergüenza con ellas.

    Enserio amé ese capitulo, aunque al principio me tuve que regresar a leer el final del tercero porque me quede con cara de "mmmh, no le había dicho que le daba asco y esas cosas? como es que se siguen hablando?" pero luego recordé que hablaban de otros chicos en la escuela y no de Ventus realmente.

    Vanitas es tan misterioso, yo juraba que le correspondía a Ventus pero cuando le dijo que andaba saliendo con otra chica yo me quede con cara de "qué raios! Pero si tu amas a Ventus!" y mi rección fue peor cuando le dijo "no siento lo mismo" D: mi corazón explotó y estuve a punto de mandar a mi laptop a que atravesara la pared! xD Pero luego recordé que Ventus había tirado a la chica maligna y fue como de ajijijijijiji por lo menos algo me consuela, y también que a pesar de todo salió corriendo tras él.

    Además el final! MI DIOS! Creo que tuve una peor reacción que la de Ventus, si hubiera estado tomando algo en ese momento lo hubiera escupido todo sobre la pantalla. Lo peor es que con ese final empecé a leer de inmediato el capítulo 5. xD

    Capitulo 5:

    FUE EL CAPITULO MAS HERMOSO DE TODOS!! Amé a Vanitas, todo bello aceptando lo que Ventus siente por él! Awwwwwwh!! Además como le besa la mano sólo para ver sus reacciones, te lo juro que fue la escena más romántica que he leeido en toda mi vida! Me hiciste sentir como toda una adolescente enamorada, compartía las emociones de Ventus a cada momento. +3+ Vanitas siempre fue extraño, tan misterioso y nunca supe qué rayos con él hasta el final... yo juraba que desde siempre le correspondía a Ventus.

    La verdad me encantó este Fic, lo terminaste con un final HERMOSO! por un momento pensé que el final sería dramático y triste, que Vanitas jamás le correspondería y Ventus terminaría deprimido viviendo debajo de un puente jajajaja pero enserio me alegro que haya tenido este final, fue tan BELLO!! Además como Vanitas es el que tiene la iniciativa de besarlo, esque nononono~ tantas cosas que me gustaron de este Fic! Enserio que fue hermoso leerlo!! Me quede con muchas ganas de leer otro Fic tuyo. :3

    Cuando hagas otro Fic, por favor etiquetame porque te quedan HERMOSO, enserio escribes como los dioses y me hiciste sentir muchas cosas bellas mientras lo leía. Te agradezco mucho que nos hayas compartido este Fic y que nos hayas tenido tanta paciencia, sobre todo a mí que me tardé en leer los últimos dos capítulos.

    Te quiero, rioluriolu , sigue así! Espero leer más de tus Fics +3+ <3 o sino iré a secuestrarte y te obligare a escribir sólo para mi <3
     
  16. Annukka

    Annukka

    Registrado:
    15 Nov 2017
    Mensajes:
    5
    Temas:
    0
    Calificaciones:
    +3
    Fue una marivillosa historia, me tomó dos días en leer todo. Me encantó la manera en que describías los capítulos. El papel de Ventus muuuuy buena, me emocionaba y hasta se me partía el corazón por todos esos malos momentos que pasó; el papel de Vanitas me fascinó su personalidad, me daban ataques al leer esos momentos intensos, sufría de puros gritos internos para no llamar la atención jajajajaja.

    Riolu me encantó tu fic, espero que sigas haciendo más con esa gran creatividad que tienes para leerlos :)
     
  17. Shademan

    Shademan The Vampire Lord, Whee

    Registrado:
    11 Nov 2013
    Mensajes:
    204
    Temas:
    13
    Calificaciones:
    +186
    Whee, Hola Ryolu tu vampiro favorito regresa y como siempre le encantan tus Fics, estoy impaciente por saber como sigue WHEE besos para ti
     

Compartir esta página

Cargando...