Quest B Historia Condenser Storm [Ewain, Ethan & Niklaus]

Tema en 'Digital World' iniciado por Masaru, 25 May 2017.

  1. Autor
    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    Condenser Storm (B)​
    Participantes: Ewain Blake Wilson, Ethan Walker & Niklaus Leonhardt [Party]
    Descripción de la Quest: Meses han pasado desde Niklaus o Ewain oyeran de Hanz, lo que se debe a su decisión de mantener un perfil bajo, tras el accidente de Ayden. Sin embargo, la decisión del alemán trajo consigo ciertas complicaciones para su pareja y su familiar, especialmente debido a su ausencia y falta de apoyo en las situaciones que ellos mismos enfrentaron luego. Curiosamente, ambos sabrían de él por un canal que no esperaban: Digital Security. En efecto, la Guild policial citó a ambos a su cuartel en Star City para una pequeña interrogación, sin indicar el contenido de la misma.

    Últimamente se han reportado casos de fuertes tormentas eléctricas en la Tierra Espiritual, las que andan causando estragos tanto al terreno como a los Digimon cercanos. Al enviar a alguien a investigar, se descubrió a un “gigantesco escarabajo amarillo y azul” confirmado como RhinoKabuterimon, causando las tormentas y a dos seres digitales intentando racionar con él para detenerlo. Curiosamente, ese par se trataba de un XV-Mon y un Stingmon. DS decide llamar a Ewain y a Niklaus para consultar por Hanz Von Kaulitz, pues los involucrados en la situación parecen cuadrar bastante bien con sus compañeros y cercanos digitales. Es Chackmon quien teoriza que Hanz pudo haber encontrado el Spirit Bestia, tratado de usarlo y perdido el control a causa de este, con sus camaradas tratando de detenerlo. Con esa información en juego, Ewain decide tomar la misión por su cuenta, pero termina con dos polizones: Niklaus y Ethan.

    Paralelamente, un par de oficiales DS de otro cuartel es enviado al sector. Aparentemente, la extraña aparición de RhinoKabuterimon no es casual y habría relación con una asociación de renegados peligrosa. Eso sí, el par encargado de la investigación del suceso resultará ser una sorpresa para los cercanos de Hanz. Especialmente respecto de uno, porque conocen bastante bien su historia.
    Escenario: Star City. Tierra Espiritual, específicamente el sector colindante con Valle de los Dragones.
    Objetivos a cumplir:
    - Viajar al cuartel de DS en Star City
    - Interrogarse y enterarse de la situación más la teoría de Chack.
    - Viajar hasta Tierra Espiritual para descubrir la verdad.
    - Otros objetivos surgirán, una vez arribados al lugar.
    Datos Extra:
    - RhinoKabuterimon es el resultado de un experimento de renegados, que forzaron su evolución para obtener el Digicode.
    - XV-Mon y Stingmon son defensores de sus tierras (Valle de Dragones y Tierra Espiritual, respectivamente), nada tienen que ver con Hanz.
    - Pops y Chase no mostrarán su identidad hasta que aparezcan los renegados.
    Digivice: Ewain [iC] ; Ethan [D-Arc] & Niklaus [Xross Loader]
    Acompañantes: -
    Extra:

    - La quest se usará para introducir un NPC que inscribiré luego, llamado “Pops”.
    - El agente que lo acompaña es Chase Juneau Bates.
    - Los renegados están relacionados con el grupo que asesinó a Ayden para obtener Spirits.


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  2. Takerudark

    Takerudark Esposo Canon de Hoppie

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    Ewain y Patamon habían arribado unos días antes a Star City, así que no les tomó de sorpresa aquel mensaje de la Digital Security de esa ciudad. Al parecer tenían asuntos importantes qué discutir con el Commander con respecto a Hanz, cosa que le generaba cierta ansiedad al Tamer porque tenía meses sin tener una noticia de su pareja. Nada. Había pasado por tantos estados emocionales que fácilmente había perdido la cuenta y de no haber sido por Chackmon y Patamon, posiblemente habría sucedido lo mismo con la cabeza. A las ocho y media ya se encontraban afuera del edificio de la Digital Security. De acuerdo al mensaje, un par de policías los interrogarían con respecto a un tema en específico que tenía que ver con el germano, pero no especificaron el asunto ni nada por el estilo. Ewain llevaba toda la mañana con un nerviosismo que hasta sus compañeros podían percibirlo de manera muy sencilla.

    Ewain, por favor, cálmate —pidió la patata desde su cabeza. Se estaba mareando con tanto ajetreo y si eso continuaba iba a terminar vomitando.

    Sargento, Patamon tiene razón —dijo Chackmon mientras se cruzaba de brazos. Llevaba observando a su portador durante unos minutos y hasta él mismo estaba comenzando a sentir mareo con tanto movimiento.

    Perdón —se disculpó el peliazul y se detuvo justo en frente del espíritu milenario—. Esto me está comiendo la cabeza.

    Antes de que alguno pudiera decir algo más, dos guardias de seguridad digital se acercaron a ellos con paso decidido y veloz. Uno de ellos era alto, con cabello negro y una insignia en la que se leía “Milko Chrtek”. Se veía como alguien amigable. La otra persona era una mujer un poco más baja, rubia y de ojo azul llamada “Nina Leonova”, que, a diferencia de su compañero, se mostraba como alguien más seca y dura. Se presentaron ambos con Ewain y Patamon y estrecharon su mano, invitándolo a pasar al edificio de la Digital Security posteriormente. Los guiaron por algunos pasillos en los que los dos ya habían estado con anterioridad, pero nunca habían llegado hasta las salas para interrogatorios. Al entrar, vieron una mesa con dos sillas de un lado y otra del otro. Al fondo, había una especie de espejo. Ewain sabía a la perfección que a través del espejo existía otro cuarto desde donde los observaban más personas, tal como se mostraba en las series de televisión. Les pidieron que se sentaran y les ofrecieron unas bebidas. El agente Chrtek se movió con velocidad y les llevó lo que pidieron tanto al Tamer como a su compañero digital. Una vez que se encontraban ya todos cómodos, uno de ellos comenzó a hablar.

    Verás, Ewain —el pelinegro tomó la palabra de una manera suave y dócil—, te hemos llamado aquí por un tema delicado. Estamos al tanto de que eres la pareja de Hanz Von Kaulitz y que los dos tienen una relación… “estrecha” con los llamados Juttoushis.

    Vamos, Milko, al grano —interrumpió la rubia a su amigo y se enderezó en la mesa para poder observar mejor al escocés, quien simplemente se cruzó de brazos ante la actitud de Nina—. ¿Dónde está Hanz? Está metido en problemas.

    Blake se quedó mudo unos segundos, procesando lo que aquella oficial le acababa de comentar, pero cuando finalmente lo hizo, se pudo de pie de inmediato. Intentó salir por la puerta, pero la agente de la DS lo detuvo de manera brusca, tensando en el proceso a Skadi. Patamon al ver eso, se detuvo en la mesa y miró fijamente a la rubia con el corto pelaje totalmente erizado.

    Suéltame —exigió el muchacho sin mediar tacto—. No sé nada de él.

    Ambos policías se quedaron pasmados por aquella respuesta, especialmente porque no pensaron que alguien como él no tuviera noticias del germano. El oficial Chrtek le solicitó que se sentara de nuevo para hacerle unas preguntas más, pero no había tocado el asiento de su silla cuando la rubia comenzó a atacarlo nuevamente. Quería saber a toda costa el paradero de su pareja, pero éste no podía responder más de lo que ya les había dicho en los últimos minutos.

    ¿Cómo es que no sabes dónde está? —el tono de la chica comenzaba a aumentar, cosa que estresó en exceso al escocés— ¿Rompieron? ¿Cuándo fue la última vez que lo viste? ¿Estás cubriéndolo?

    Conforme las preguntas caían, el enojo de Ewain aumentaba directamente. Las manos pasaron a ser puños y pronto el peliazul se empezaba a lastimar con sus propios dedos y uñas.

    ¡Responde! No tengo el tiempo para esto —exclamó la oficial Leonova—. ¡¿Cómo es posible que tú, siendo su novio, no sepas nada de él?!

    Y explotó. Súbitamente se puso de pie y lanzó la silla hacia atrás para después pegar un tremendo golpe en la mesa que incluso sorprendió a la muchacha. Los ojos azules del chico despedían coraje y enojo por todos lados. La vena de su sien se marcaba y la respiración agitada de Ewain era bastante notoria. Patamon no abandonó el lado de su Tamer bajo ninguna circunstancia. De no ser porque el compañero de la chica intervino, Wilson probablemente habría perdido los estribos por completo en ese instante. Leonova abandonó la habitación porque Milko no dejaba de insistir, dejándolos finalmente solos a ellos dos. Ewain respiró para calmarse un poco, tenía mucho tiempo sin experimentar tantas cosas negativas y no estaba siendo fácil para él.

    Disculpa a la oficial Leonova —dijo con tono calmado—, ha estado bajo mucha presión y no es buena para tener tacto.

    Ewain simplemente se quedó callado. Ya se estaba calmando, pero no dejaba de pensar en todo lo que había dicho la rubia. Sonaba como si estuvieran acusando a Hanz de algo y él no tenía idea de lo que había o pudiera haber hecho.

    Te citamos aquí porque nos han llegado unos reportes algo… “interesantes” —explicó el hombre pelinegro con lentitud y énfasis en la última palabra. Extendió unos juegos de papel y se los dio para que los leyera tranquilamente—. Ha habido muchas tormentas eléctricas en la Tierra Espiritual y descubrimos que son ocasionadas por un RhinoKabuterimon. Y hemos visto cerca de este Digimon a un XV-Mon y un Stingmon. Sabemos la relación cercana que tiene tu pareja con esta clase de entes digitales, así que…

    Así que creen que es él —interrumpió el escocés dejando los reportes de lado—. ¿No es así?

    El oficial asintió tranquilamente.

    Lamento no poder ser de ayuda, oficial Chrtek, pero no he sabido de Hanz desde hace meses —se excusó—. A decir verdad, creía que ustedes tenían información sobre su paradero, por eso estaba tan ansioso.

    Ya veo. En Digital Security estamos algo preocupados porque esto está repercutiendo con el hábitat natural de los Digimon de esa zona y su balance se está viendo comprometido.

    Entiendo lo que dice, oficial, pero Hanz no es esa clase de persona. Es cabeza hueca y actúa sin pensarlo, pero él no haría nada para lastimar a los demás de esa forma.

    Milko asintió, conocía levemente al germano, aunque no tenía el placer de haberlo tratado personalmente, pero pensaba de la misma manera que la pareja de éste. Intercambiaron un poco más de información, pero nada relevante y terminaron por despedirse. El agente antes de llevarlo hacia la salida, se disculpó nuevamente por la actitud de su compañera, a lo que el escocés dijo que no pasaba nada. No obstante, la montaña rusa emocional que estaba experimentando en ese instante decía todo lo contrario. Justo como ella había dicho, no sabía cómo siendo el novio de Hanz no podía conocer con exactitud su posición o qué era lo que estaba haciendo en ese instante. Un sentimiento de enojo e impotencia volvía a invadirlo, pero lo reprimió antes de demostrarlo ante los demás y simplemente se marchó.

    Ya afuera, Patamon intentó tranquilizar un poco a su Tamer. El interrogatorio lo había dejado algo inestable y no encontraba cómo calmarse. Chackmon se había materializado nuevamente junto a ellos, pero no emitía ni una palabra. Estaba pensativo, tanto que parecía que se encontraba en otro lado totalmente ajeno al de los otros dos. Una vez que el escocés admitió sentirse mejor, fue que el juttoushi habló.

    Sargento, necesito expresar algo —pausó para ver la reacción del peliazul, que fue de total seriedad, y luego continuó—. Creo que aquel sujeto no identificado podría ser Hanz.

    ¿A qué te refieres, Chackmon? —Patamon tampoco creía que el idiota de Von Kaulitz fuera capaz de hacer algo así, al menos no en la actualidad.

    A decir verdad, creo que es bastante posible —reafirmó el oso polar, obteniendo la total atención de los dos seres tangibles—. Recordarán la historia que involucra a mis compañeros y a mí, ¿no? Somos la parte humana de los guerreros legendarios.

    Y hay una parte bestia… —continuó Skadi.

    Positivo, Sargento —asintió con la cabeza—. He llegado a una teoría. Hanz encontró el Spirti Bestia.

    Chackmon, no puedes estar diciendo en serio que Hanz…

    Negativo, Patamon —lo interrumpió antes de que se hicieran malos entendidos—. Verán, controlar a la parte bestia es sumamente difícil y diferente a como fue transformarse en la parte humana. Todos los portadores tuvieron que acoplarse a la parte humana y aun así no fue fácil. El bestia, además, no tiene raciocinio y eso lo hace mucho más complicado para domarlo. Y, por si fuera poco, una vez que un portador tiene en su poder ambos juttoushis…

    ¿Qué? —preguntó Patamon ansioso.

    Bueno, no es información completamente fiable, pero se tiene la idea que se podría acceder a una nueva evolución al combinar ambas partes.

    ¿Rhino Kabuterimon sería el resultado de la parte humana y bestia de Blitzmon? —preguntó el europeo, aunque ya intuía la respuesta.

    Es solamente una teoría.

    Aquello tenía sentido para Ewain. Meditó un poco lo que estaba diciendo el miembro de la Tropa Polar y decidió que sería bueno ir a investigar a la Tierra Espiritual para obtener más información. La actual desaparición de Hanz lo inquietaba bastante y no podía estar más tiempo sin tener noticias de él. Menos cuando existía la posibilidad de que necesitara su ayuda por no poder controlar aquella evolución. Antes de ponerse de pie de la banca donde se habían sentado, Blake vio algo que lo dejó inmóvil por unos segundos. Alcanzó a reconocer a lo lejos una cabellera negra que por un momento le hizo creer que se trataba de Zeth, pero pronto logró identificar a la persona: Nik. ¿Lo habrán llamado para lo mismo que él?


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  3. everyday

    everyday Moderador

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    Un constante pitido fue el causante de que el americano abriese los ojos y se levantase de golpe, causando que el Kyokyomon que estuvo durmiendo todo este tiempo sobre la cobija se deslizará de la cama y cayese al suelo, sacándolo abruptamente del mundo de los sueños. El causante de todo ese escándalo era el D-Terminal del varón, que para su mala sorpresa se encontraba sobre una mesa justo en el rincón más distante de la recamara.
    El dúo de Black Jack había permanecido más de la cuenta en el continente Folder, pues la idea de ambos fue en un inicio presentarse al examen de ascenso y después regresar a Isla File, pero tras unas bien merecidas vacaciones se vieron envueltos en una Quest para ponerle las manos encima a Sammuel, el renegado que estuvo al servicio de Nise Agumon Hakase y el único que podría tener información de su paradero. Su partida se había retrasado porque el Señor Doctor Profesor Agumon Hakase deseaba interrogar a Sammuel, cosa que DS no le estaba poniendo nada fácil. Y mientras eran peras o manzanas, ni el americano ni el samurái tenían permitido abandonar el continente, pues sus testimonios podrían ser necesarios para facilitarle las cosas al profesor, de modo que rentaron un modesto departamento en uno de los edificios del centro.
    Tras convencerse de que el aparato no se apagaría solo, ni mucho menos podría volver a recuperar el profundo sueño, Walker se decidió a levantarse, refunfuñando un par de cosas mientras abandonaba su sitio de descanso de mala gana. Se acercó hasta el aparatejo y lo tomó entre sus manos para leer el mensaje recibido.


    —Espero que sea Hakase —Bostezó, mientras tecleaba los botones de la pequeña consola—. Ya me estoy fastidiando de quedarnos aquí solo por capricho suyo.

    Cuando leyó el nombre del remitente del correo electrónico no pudo más que quedarse extrañado, no era Agumon sino Holly Antonich. Supuso que la holandesa le había escrito preocupada por el idiota de su novio, después de todo habían participado juntos en la última Quest. Pues su sorpresa fue aún más grande cuando leyó el mensaje de la chica: no estaba preguntando por Kazuhiro, le estaba informando que Niklaus había partido a Folder, más específicamente a Star City. La líder de Black Jack estaba nerviosa por el germano, pues este comenzó a actuar bastante serio tras recibir un mensaje proveniente del cuartel de DS de dicha ciudad, ella no sabía lo que sucedía pues el chico apenas y le dio información sobre el asunto, pero al parecer era algo relacionado con su primo Hanz.

    —”Deberías buscarlo para acompañarlo y… que hablen un poco” —Repitió en un susurro el consejo de Antonich—. Tsk —Cerró con fuerza la terminal y la arrojó sobre la mesa, llevándose una mano a la cintura mientras se pasaba la otra por el rostro, solo para terminar despeinándose aún más sus cabellos.

    —¿Está bien maestro? —La salamandra serpenteó por el suelo, acercándose con cuidado hacia su humano. El rostro de su Shogun lucía serio pero podía observar un deje de molestia en sus ojos.

    —No, no estoy bien —Soltó irritado, con un tono de voz que solo reafirmo lo obvio—. No sé por qué rayos Holly tiene que pasarme el itinerario de Nik, como si me importara…

    —¿Está molesto con Nik-dono, maestro?

    Walker parpadeó ante la conclusión a la que había llegado su compañero digital, la mueca seria de su rostro se desvaneció ligeramente, dando paso a otra que reflejaba un poco el estrés que estaba cargando. Bajó la mirada para encontrarse con la de Kyokyomon, como de costumbre su Digimon lucía preocupado por su estado emocional y eso no le causaba nada de gracia al humano. ¿En verdad estaba molesto con el europeo?,¿o solo estaba molesto porque el chico no le había dirigido palabra alguna desde hacía ya más de un mes?, después de todo fue su idea darle un poco de espacio después de habérsele ocurrido la gran idea de compartir sus sentimientos con Klaus, en un momento poco idóneo pues Nik aún estaba sobrellevando la muerte de Ayden.

    —No puedo estar molesto con él, no fue Nik quien decidió que nos separásemos un tiempo —Cerró sus parpados con fuerza mientras sus manos se sujetaban a la barra de madera que había en la cocineta—. Pero nunca se comunicó conmigo, yo no sé qué esté pasando por su cabeza en este momento, ni siquiera sé si quiere verme —Suspiró bruscamente.

    Tal vez había hecho mal al decidir darle espacio al germano, Leonhardt tal vez necesitaba del apoyo de alguien cercano y él solo había agravado la situación de esa delicada relación que sostenían al distanciarse. Además Walker no estaba libre de culpa, tampoco hizo el intento de comunicarse con el otro, por mucho que desease darle libertad para sobrellevar la muerte del pelirrojo.

    —Si no hace nada las cosas no van a cambiar entre ustedes dos —La voz chillona del amarillo volvió a arrastrarlo a la realidad—. ¿Quiere que las cosas sigan así o desea que todo vuelva a ser cómo antes?

    No tenía porque ponerse a pensar sobre eso, Ethan ya sabía la respuesta antes de que siquiera Ryu la formulase.

    [. . .]

    —Sabemos que eres el único familiar de Hanz en el Digimundo, es por esa razón que te llamamos de inmediato, ¿sabes dónde se encuentra tu primo en este momento?

    Un agente de cabello negruzco se encontraba justo enfrente de Nik, el chico europeo se acomodó con ligera incomodidad en su silla tratando de sostener la mirada en el hombre que tenia enfrente.
    Klaus no dudó ni un instante en acceder al llamado de la DS, cuando esta le envió un correo sobre un asunto delicado en el que posiblemente su primo estaba involucrado. Gran sorpresa se llevó cuando le explicaron los detalles exactos: una zona del continente estaba siendo azotada por tormentas eléctricas que involucraban a un peligroso Digimon llamado RhynoKabuterimon, ¿Cómo se relacionaba con Hanz?, la presencia constante de un XV-mon y un Stingmon junto al Digimon Ultimate hacía sospechar a las autoridades que estos le estaban protegiendo, o tenían alguna estrecha relación con el mismo y ya que tenían reportes de que justamente dos Digimon como estos acompañaban al alemán…


    —N-no lo sé —La respuesta del joven hizo que el oficial frente a él bajará la mirada hacía los documentos que poseía en la mesa, la otra oficial, la chica rubia se llevó su mano a la cara con demasiada fuerza en reflejo del estrés que estaba padeciendo—. Hace un tiempo que Hanz y yo no nos vemos…

    —¡Joder! —Nina se cruzó de brazos mientras caminaba a paso apresurado de un lado a otro, como si se tratase de un perro encerrado—. ¿Qué acaso tu primo es mago como para esfumarse de la faz del Digimundo? —Soltó seguido de una risa nerviosa—. Ni su primo ni su novio tienen información de su paradero, es como si la tierra se lo hubiese tragado.

    —¿Qu-qué ha dicho? —Nik no pudo evitar sobresaltarse y encogerse de hombros cuando Leonova le lanzó una mirada por haberle lanzado esa pregunta—. ¿Ewain estuvo aquí?

    —¿Por qué quieres saberlo?—Soltó de forma seca la agente—.¿O acaso ustedes dos se pusieron de acuerdo para ocultarnos información?

    —Y-yo nunca— —El germano sintió como su corazón comenzaba a acelerársele por la acusación de la fémina.

    —Creo que es suficiente, disculpa por robarte tu tiempo, Niklaus —La voz tranquila de Milko resonó en la habitación, justo a tiempo para evitar que ese interrogatorio se desviase por una ruta indeseada para ambas partes. Era obvio que el más joven estaba siendo honesto, pero de nueva cuenta el temperamento de la oficial estaba complicando las cosas para Milko—. ¿Te parece si rellenas unas hojas con cierta información? —Deslizó las mismas por la mesa hasta colocarlas justo enfrente del muchacho—. Esto seria todo lo que te pediríamos, después puedes retirarte.

    Leonhartd asintió torpemente, tomó la pluma que el hombre le ofreció y de inmediato se puso a rellenar las hojas que le solicitaban, si bien era una tarea sencilla, sentir la mirada de Nina sobre su figura no era nada agradable, aunque pronto el europeo se distrajo cuando preguntas asaltaron su mente: ¿Dónde estaba Hanz?, ¿realmente tenía algo que ver con todo lo mencionado por los agentes?, no, conocía muy bien a su primo y sabía a la perfección que sería incapaz de hacer algo tan ruin como poner en peligro el hábitat de unos inocentes Digimon. Pero si era inocente, ¿por qué se había esfumado?, ¿acaso estaba en peligro?

    La mente de Klaus estaba bastante distraída en sus pensamientos cuando salió de la estación de Digital Security, tenía demasiadas preguntas y pocas respuestas, sin mencionar que ahora más que nunca sentía la gran necesidad de encontrar a su primo y asegurarse de que estaba bien. Sin embargo, al igual que las autoridades, no tenía ni la más mínima pista de dónde podría empezar a buscar.

    —Nik.

    El aludido levantó la cabeza cuando escuchó esa voz familiar, al darse media vuelta se encontró con un chico de cabellera obscura que llevaba sobre su cabeza a un Patamon. Leonhardt abrió los ojos de par en par al reconocerlo de inmediato, pues se trataba ni más ni menos que de la pareja de su primo: Ewain.
    Los ojos del escoces parecieron iluminarse levemente con esperanza al encontrar al familiar de su pareja. Ambos tragaron saliva, hacía un rato que no intercambiaban palabra pero eso no importaba ahora pues algo más trascendental estaba en juego, respiraron y abrieron la boca al mismo tiempo:


    —¿Sabes algo de Hanz?

    Ambos parpadearon, anonadados y sorprendidos por escuchar la misma pregunta proveniente del otro.
    Al parecer no era lo que esperaban ni deseaban escuchar.


    [. . .]

    Ethan sabía a la perfección en dónde buscar a Niklaus gracias a la información de Holly, si bien no sabía a la perfección dónde rayos estaba el cuartel de la DS no fue problema alguno preguntar al primer comerciante con el que se encontraron, la ubicación de un edificio tan importante debía ser conocimiento de dominio público para todos los habitantes de Star City.
    Ryudamon advirtió que su humano no iba a su paso normal, se movía de forma rápida y sus movimientos delataban que estaba impaciente por llegar y hablar con el europeo. No podía evitar sentirse nervioso a la vez que emocionado por Walker, por una parte sabía lo mal que le hacía no estar en buenos términos con el germano y por el otro, el simple hecho de decidirse a ir a encarar al otro varón era prueba irrefutable de su desarrollo como persona.


    —Ese debe ser el edificio —Señaló la única edificación de tres plantas que sobresalía entre el resto de edificios de esa calle. Solo faltaban un par de cuadras antes de arribar al lugar y encontrarse con Nik

    Entonces sucedió, el castaño advirtió que a solo unos cuantos metros adelante podían verse a dos chicos que parecían estar sosteniendo una acalorada discusión justo en medio de la calle, o al menos esa impresión tuvo desde esa distancia. Los orbes grisáceos de Walker quedaron al descubiertos cuando reconoció a Niklaus. Su corazón se aceleró al principio por la mera felicidad de volver a verlo en carne y hueso, pero pronto ese sentimiento sería transformado bruscamente al enfocar al individuo con el que discutía: el chico de cabellera oscura no parecía estar contento, su rostro y movimientos parecían mostrar cierta inconformidad sobre lo que estaba hablando. Y la gota que derramó el vaso fue cuando las manos de este se transformaron en puños.
    Sin dudarlo Walker se echó a correr.


    Chackmon se materializó junto a Ewain, sobresaltándose de inmediato al ver a una figura acercarse con intenciones hostiles hacía su portador, tratando de tomar provecho del factor sorpresa al atacarlo por la espalda, de inmediato dio aviso al escoces pero el chico había reaccionado tarde, de modo que cuando logró girarse para encarar a Ethan este ya estaba prácticamente frente a sus narices.

    —¡Dejalo en paz! —El americano atrapó el cuello de la camisa de Blake, solo para empujarle un instante después, provocándole que el otro casi se tropezase con sus propios píes y cayese al suelo.

    Patamon de inmediato abrió sus alas e hizo el ademan de lanzarse contra el atacante de su compañero, pero un dragón con armadura captó su atención cuando le lanzó un gruñido amenazante: si deseaba pelear tendría que hacerlo con él y no con su Tamer, el alado no dudo ni un instante y entonces se lanzó contra Ryudamon, aferrándose a su cabeza y golpeándole el rostro con sus alas, el pobre samurái comenzó a moverse erráticamente tratando de quitarse al otro Child de encima.
    Obviamente Ewain no iba a quedarse de brazos cruzados, el escoces al igual que el otro varón estaba sumergido en una amalgama de estrés y sentimientos que solo hicieron que la agresión del otro encendiera su enojo, el de hebras oscuras se lanzó sin más hacía el otro chico que no se esperaba esta maniobra: Wilson tacleó al americano logrando derribar a Walker sobre el suelo, aprovechó la confusión del derribado para echársele encima listo para lanzarle un par de puñetazos contra el rostro, pero el castaño no iba a esperarse pacientemente a que esto pasara, atrapó las manos del otro y ahora forcejeaban, uno por liberarse y el otro por continuar su ataque.


    —¡¡DETÉNGANSE!!

    El grito de Nik fue a todo pulmón e hizo eco en toda la calle, llamando la atención de los transeúntes, incluso de aquellos que ni se habían percatado de la disputa que sostenían los Tamers. La pareja de humanos y Digimon se petrificaron en su lugar y dirigieron una mirada de sorpresa al germano, quien les miraba con cierto temor y sus ojos estaban levemente humedecidos.

    —¿Qué están haciendo? —Soltó en un susurro.

    —Ni-Nik… —Soltó torpemente Walker.

    —¿Conoces a este sujeto, Nik? —Ewain dedujo aquello casi al instante tras escuchar al castaño dirigirse al germano. Al recibir un asentimiento de cabeza por parte del familiar de su pareja sacudió su cabeza con fuerza y en un movimiento brusco se retiró de encima del estadounidense—. ¿Qué demonios está pasando aquí?

    —Eso es lo que tú deberías explicarme, genio —Si bien la intervención del más joven apaciguó un tanto el conflicto, Walker y Wilson no tenían la intención de actuar amablemente el uno con el otro. Se levantó y sacudió el polvo de su ropa—. Los vi desde la lejanía discutiendo —Apuntó de forma despectiva al escoces con su índice—. Parecía como si fueras a lanzarle un golpe a Nik.

    —¡Yo no iba a golpearlo! —Apartó la mano del otro de un movimiento, no le hacía gracia tener el dedo ajeno señalándolo como si fuera un criminal—. Yo solo estaba haciéndolo entender que no puede acompañarme a buscar a Hanz.

    —¿Hanz? —Parpadeó un par de veces mientras sentía como todo el enojo y adrenalina del momento se desvanecía de golpe mientras sus neuronas se apresuraban a comprender lo que estaba sucediendo. Dirigió la mirada hacía su compañero de Guild—. ¿Hanz desapareció?

    Ethan odiaba al primo de Leonhardt con todo su ser, o al menos eso decía, pero sabía a la perfección lo importante que este era para el germano. Y algo le decía que también para ese chico con el que casi se bate en duelo a muerte.

    TakerudarkTakerudark MaikuMaiku así es como Ethan hace amigos(?)
     
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    Última edición: 27 May 2017
  4. Maiku

    Maiku Mr. Nobody

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    Ewain suspiró con cierto fastidio, pues ahora no tenía que lidiar con un polizón sino con dos. Apenas le resumieron la explicación a Ethan, quien también estaba enterado de la relación de Hanz con Blitzmon, este insistió en que acompañaría a Niklaus para encontrarlo. Y ahora que un cabezota se unía a la resistencia contra los reclamos del escocés, pronto surgió la idea de que viajaran por su cuenta si Blake no aceptaba su compañía, algo que afligió al último en cierta medida. Tenía varias cosas que decirle a Hanz cuando lo viera, muchas emociones reprimidas que descargar por culpa de su desaparición, especialmente porque había prometido mantener contacto y no cumplió con su palabra. Aún así, si iba a hacer todo eso, no podía cargar con la culpa de haber puesto en peligro al único familiar directo del germano en el Digimundo ni mucho menos a un completo desconocido que no tenía que ver en el problema directo. Maldijo por lo bajo su debilidad por esas situaciones y, a regañadientes, aceptó llevar consigo al parcito bajo dos condiciones: no enfrentarían a ningún enemigo de mayor rango, salvo que fuera absolutamente necesario y, en caso de que las cosas se pusieran peligrosas, le harían caso si les pedía huir por sí solos. Costó que comprendieran y se comprometieran con sus términos, pero logró obtener que aceptaran, tras una que otra discusión adicional.

    Con lo anterior presente, el trío decidió retirarse a sus respectivos lugares de descanso para preparar sus cosas del viaje, pues tendrían que entrar en contacto con dos sectores peligrosos de Folder Continent: Tierra Espiritual y el Valle de los Dragones. Eso sin tomar en cuenta las tormentas eléctricas invocadas por RhinoKabuterimon. En fin, una hora después se reunieron en la salida oeste de Star City, por ser la máx próxima al valle en cuestión y, tras comprobar que todo estaba en orden, se pusieron en marcha. La comitiva era liderada por el de mayor rango, quien no prestaba mucha atención a los otros dos chicos, por traer su cabeza completamente absorta en saber si el salvaje se trataba o no de Hanz. Sin embargo, pronto se daría cuenta que los miembros de Black Jack no estaban en los mejores términos, pues Niklaus se esforzaba por mantenerse a una distancia prudente del castaño y no se dignaba a dirigirle la mirada o la palabra. Tenía vergüenza y, a la vez, sentimientos encontrados con su declaración inesperada. Unos que pensaba que habían amainado con el tiempo, pero solo se reavivaron al ver a Walker una vez más. Por otro lado, el californiano se mostraba tenso y dirigía más de un gesto furtivo hacia el azabache, con plena intención de iniciar alguna conversación con él, sin fruto alguno. Su garganta se trababa cada vez que intentaba hablar. ¿Eran nervios u otra cosa?

    — Ethan —habló Ewain, interrumpiendo la penosa escena de los adolescentes— ¿cómo supiste de Hanz?

    — Tch —miró a otro lado, molesto. Su reacción no sorprendió a quienes ya conocían al alemán, era fácil que él sacara rencor o enojo en otras personas—. Me llevó a una B.

    — Maestro —Ryu miró a su amigo con extrañeza, esa actitud cortante no era propia de su Shogun. Entonces pudo ver que se mostraba en conflicto, como si no supiera qué hacer o qué decir. Era un llamado algo desesperado, desde la perspectiva del Child—. Hanz-sama evolucionó y nos sacó de un aprieto —completó la historia—. También nos enseñó a…

    — Ser un completo idiota —bufó, recordando cómo terminó esa aventura. Prefería omitir esos detalles.

    — Suena como él —consintió Patamon con cierta resignación, mostrándose cómodo en la cabeza de su humano. Klaus hizo una mueca de desagrado. Nunca le había agradado la forma en que la pareja de Hanz lidiaba con su primo y, ahora, tendría que sorportarlo.

    — Sí, suena como él —repitió Ewy—. Lo que no entiendo, es ¿por qué insististe tanto en venir a buscar a alguien que no te cae bien? —Touché. La primera reacción del californiano fue ver a Niklaus, quien torpemente tropezó con sus propios pies y casi cayó al suelo. El escocés miró hacia atrás, intrigado por la respuesta. Fue entonces que una sombra traspasó el cielo despejado de la entrada del Valle de Dragones y, por mero reflejo y experiencia, el escocés agarró a los menores por sus muñecas. Corrieron hasta un arbusto cercano, solo para admirar cómo un Airdramon volaba hacia uno de los pocas montañas visibles del sector, perdiéndose en el efecto de espejismo que generaba el calor con la humedad del ambiente en el horizonte— ¿Y bien? —insistió, limpiándose un poco de sudor de la frente. No le gustaba el clima de ese hábitat de Folder Continent.

    [###]

    Mientras tanto, en una cabaña marchita ubicada en los sectores aledaños a la Bahía de los Salvadores, dos hombres terminaban de llenar unos expedientes con gesto aburrido. Uno de ellos era pelirrojo y traía un gesto duro e inexpresivo, siendo el rasgo más característico que su mirada parecía carecer de vida. Pese a su evidente molestia con la tarea administrativa, el chico era eficiente en lo que hacía, deteniéndose solo para beber un sorbo de su taza de café. Contrario a él había un sujeto mucho mayor, pero de aires más risueños y relajados. Este estaba tirado sobre una pila de papeles, con lápiz en mano, mientras musitaba quejidos exagerados por lo bajo. Todo indicaba que encontraba una verdadera tortura la labor burocrática, mas no tenía opción, era parte del trabajo que tenían los dos como agentes colaboradores de Digital Security. Dos Digimon descansaban en la sala de estar mientras los humanos hacían lo suyo: era un día más en esa extraña y disfuncional casa, si es que se le podía llamar así.

    — Pops, el papeleo —mencionó con espontaneidad el más joven. No se dio el tiempo de mirar al adulto ni de mostrarle reproche, por el contrario, prosiguió trabajando con normalidad. El adulto se quejó—. Pops.

    — Yaa, yaa —bufó antes de incorporarse y rascarse la nuca. Su rostro era de resignación y aburrimiento, algo que sobresalió con sus estiramientos para desperezarse—. Eres un aburrido, cabeza de tomate.

    — No me llames así —sus ojos se clavaron en los del anciano, quien sostuvo esa mirada amenazante sin problema alguno. Al cabo de unos segundos, el ofendido siguió con su trabajo.

    — Un compleeeeeto aburrido —se cargó sobre su mano derecha, apoyando el codo en la mesa. Con su mano libre empezó a jugar con el lápiz desinteresadamente—. Te crecerán telarañas allí abajo, hijo.

    Justo en ese momento sonó un teléfono de fondo, provocando que el adulto se levantara exageradamente y con alegría, pues ese sonido solo significaba una cosa: trabajo. Chase suspiró con pesadez, tomando los informes que tenía que llenar el mayor para hacerlos por si mismos, de otro modo nunca recibirían el dinero de su última misión. Pese a estar metido en la tarea administrativa, el pelirrojo enfocó su oído en las risas y saludos del adulto con quien fuera el que los llamaba ahora, solo para interesarse con el súbito cambio de tono que tuvo el risueño caballero. De pronto, la seriedad embargó por completo el cuerpo de Pops, algo que inmediatamente alertó al par de Child en la cocina. Este asintió y pidió que se confirmara la información averiguada por la tal Leonova, consciente de que la respuesta sería afirmativa. Aceptó el encargo sin más observaciones, colgando con un poco más de fuerza que lo normal. El adulto miró al techo de la habitación y cerró los ojos, pensando en cómo lidiar con la situación que le habían planteado. Entonces suspiró, para luego mirar al chico, quien obviamente estaba atento a sus instrucciones.

    — Hay sospechas de que uno de los portadores ha encontrado el mítico Spirit Bestia, saliéndose de control —explicó con voz grave y neutra—. Uno de sus camaradas cree que se salió de control y se convirtió en el Digimon que está causando estragos en Tierra Espiritual.

    — ¿Cómo saben eso? —Inquirió con parsimonia— Los portadores no son abierto con esos temas.

    — Una tal oficial Leonova escuchó a Ewain Blake Wilson discutir con dos jóvenes en la mañana, tras interrogarlos sobre el paradero del portador sospechosos —obvió más detalles. A decir verdad, apenas supo el contenido grosso de su nueva misión, dejó de escuchar las especificaciones de la inteligencia—. Nos encargaron detener al Digimon y, de ser el portador, llevarlo ante Digital Security. De no ser posible… —suspiró, incapaz de mencionar la opción.

    — Déjame adivinar —se puso de pie, estirando su cuello. Pops asintió, cada quien se fue a su cuarto a preparar sus cosas. Sería una misión medianamente complicada.

    — Hanz Von Kaulitz —pronunciaron ambos a la vez, en un susurro.



    TakerudarkTakerudark everydayeveryday mil años después, pero va (?)
     
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  5. Autor
    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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  6. Takerudark

    Takerudark Esposo Canon de Hoppie

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    Ninguno de los dos dijo nada ante los cuestionamientos del escocés, pero éste no se daba por vencido así que no los dejaba de observar. Ethan fue el que se levantó de su lugar y se soltó de su mano. Miró hacia donde estaba Nik y dirigió sus ojos hacia el suelo, como si quisiera decir algo.

    Vamos, debemos apresurarnos —el germano imitó a su amigo y se limpió un poco la ropa. Ewain lo miró algo perplejo por la facilidad con la que hablaba, como si nunca hubiera tartamudeado o luchado contra la timidez que tanto lo caracterizaba.

    Retomaron el camino con un poco más de precaución, especialmente los Digimon porque notaban que sus Tamers se encontraban un poco distraídos. Patamon no podía dejar de observar el cielo y agudizar sus sentidos, pero también veía de reojo a su compañero humano con bastante preocupación. Sabía a la perfección cómo era Ewain, temía que, por tratarse simplemente de Hanz, pudiera perder la cordura como aquella ocasión cuando tuvieron que adentrarse en las tuberías de una ciudad para descubrir un laboratorio clandestino. Ryudamon, por su lado, peleaba contra sus instintos y se limitaba a mostrarse serio, no quería llamar la atención de los extraños del grupo así que se mantuvo sereno. Le preocupaba lo que estaba sucediendo entre Ethan y Nik, pero no podía hacer nada por el momento.

    Conforme caminaban por el terreno, notaban algunos Digimon del tipo dragón y dinosaurio, pero ninguno estaba lo suficientemente cerca como para alertarlos. No obstante, Ewain, entre sus pensamientos, no podía dejar de sentir que algo malo podría suceder por encontrarse en el Valle de los Dragones. No por nada era la zona más peligrosa del continente Folder. Él se podía defender sin problemas en caso de que algo sucediera, pero lo que le preocupaba en exceso era la seguridad de los otros dos, especialmente de Nik. Lo miró por el rabillo de su ojo y dejó escapar un suspiro que no fue notado por nadie excepto su Digimon. La relación que mantenía con el primo de su novio no era buena o al menos eso creía. Luego de haberlo conocido, se quedó con un mal sabor de boca. Buscaba la forma de acercarse a él y esta ocasión parecía ser el momento perfecto de no ser porque su novio se encontraba en posible peligro.

    Ethan poco a poco se fue adelantando, pero nadie le quitó el ojo de encima. Tal vez fue la incomodidad que sentía junto a Leonhardt o simplemente quería tener un momento a solas con su compañero digital, pero aquello lo agradeció el peliazul ya que aprovechó la situación para hablar un poco con el germano.

    Nik, ¿puedo hablar contigo? —preguntó de la nada el escocés, logrando que el otro se volteara a verlo. Ewain notó que no se encontraba nervioso, como era su costumbre, y eso le extrañó bastante.

    Dime.

    Eh… —titubeó antes de decir más, no esperaba aquella contestación y menos viniendo de él, pero guardó silencio un momento y continuó sin pena—. Necesito que me digas qué está sucediendo entre ustedes dos.

    Ethan lo miró fijamente y no dijo nada por un momento. Se excusó diciendo que no sabía de qué hablaba y retomó el camino sin mediar palabra alguna con el mayor. Cuando se alejó lo suficiente de él, exhaló un poco y miró hacia el frente, justo donde se encontraba el estadounidense. Estaba en una situación demasiado incómoda con aquellos dos y quería tirarse desde un risco, pero necesitaba saber de su primo lo más pronto posible y si eso requería soportar todo eso, no le importaba.

    Antes de que algo más pudiera suceder, un Dark Tyranomon los sorprendió desde su flanco izquierdo con un Fire Blast, Ryudamon y Patamon se habían percatado de su presencia, pero no lo suficiente como para poder esquivarlo por completo. La bola ígnea impactó en el pasto verde del lugar, justo entre los dos Tamers más inexpertos y entre el más experimentado. La pequeña explosión los lanzó hacia delante y atrás respectivamente, llevándolos hasta el suelo y haciéndolos rodar unos cuántos centímetros. Cuando el humo se disipó, Ewain se levantó con un poco de dificultad por el impacto del ataque y pudo distinguir que se trataba del virus. Sintió un pequeño alivio, pero no del todo ya que se trataba de una especie sumamente agresiva y eso podía atraer más Digimon, lo cual no sería nada bueno para ellos. Patamon se reincorporó también y miró a Ewain, quien sin pensarlo dos segundos tomó su digivice y lo dirigió hacia él. Una luz cegadora lo cubrió y abrió paso a su siguiente evolución: Angemon.

    El ángel salió de inmediato de su lugar para interceptar al dinosaurio digital, quien comenzó a entablar una pelea con su atacante. Ewain aprovechó la situación para dirigirse hacia donde se encontraban los otros dos Tamers algo desorientados. Ryudamon estaba listo para tomar cartas en el asunto, pero una orden del de mayor rango lo detuvo y logró mantenerlo junto a Ethan. Ninguno de los dos chicos estaba muy de acuerdo, pero el peliazul les recordó que debían obedecerlo en todo momento y tuvieron que seguir sus instrucciones. Todos corrieron en un sentido contrario a la escena de la pelea mientras Angemon lidiaba con el dinosaurio negro para que no los persiguiera. Chackmon se materializó y mantuvo los ojos bien abiertos para avisar de cualquier eventualidad con la que se pudieran topar, pero no hubo nada fuera de lo común en esos momentos. Visualizaron una roca algo grande, lo suficiente como para poder esconderlos desde un lado de la pradera. A pesar de ser algo inusual en aquel sitio, decidieron esconderse detrás de ahí mientras esperaban a que Angemon se encargara del enemigo. Los cuatro respiraron agitadamente mientras intentaban calmarse un poco por todo aquello.

    ¡¿Qué te pasa?! —exclamó el californiano de pronto, viendo furiosamente al escocés— Pudimos haberlo derrotado sin problemas.

    Ewain perdió la paciencia en ese instante y tomó del cuello de la playera al estadounidense, pegándolo contra la pared y ocasionando que este abriera los ojos grandemente antes de intentar zafarse de manera poco exitosa.

    ¡¿Qué fue exactamente lo que les dije?! —contestó con rabia el mayor de los tres, mirándolo fijamente— Deben obedecerme ante cualquier circunstancia.

    Ewain-sama…

    Antes de que Ryudamon pudiera intervenir para evitar aquel altercado, el europeo lo soltó y se retiró unos metros para después revolverse los pelos de la cabeza. Estaba frustrado y era evidente, pero ahora también estaba muy molesto y tenía mucho tiempo sin sentirse así.

    Escúchenme bien —dijo de forma golpeada a ambos humanos—, no estamos en un juego y todo esto es referente a Hanz. ¿Saben lo que eso significa, carajo? ¿No tienen a alguien así de importante como lo es él para mí?

    Aquello les cayó como un balde de agua fría a los dos. Ninguno dirigió la mirada y voltearon a distintos lugares, cosa que, por supuesto, no pasó desapercibida para Skadi. Cruzó los brazos y los analizó un poco para después volver a la conversación.

    Por cierto, nos tomaron por sorpresa de una manera terrible —sentenció sin virar—. ¿Qué diantres sucede con ustedes dos?

    Ninguno quiso decir algo, pero Ewain no quitó el dedo del renglón por varios minutos hasta que su Digimon los encontró sin problemas. Luego de cerciorarse que el Dark Tyranomon no los fuese a molestar más, retomaron el camino de manera silenciosa y con mucha más precaución que la vez anterior. Encontraron algunos Digimon más, pero pudieron esconderse de todos ellos o pasar de alguna manera desapercibidos gracias a las distracciones de Angemon, por lo que no tuvieron ningún otro percance hasta que llegaron a la zona donde supuestamente se estaban dando las tormentas eléctricas. En la zona limítrofe del Valle de Dragones y la Tierra Espiritual no había rastro alguno de que hubiera alguien por ahí en ese instante, pero sí vieron en distintas partes del suelo unos pedazos de tierra quemados, como si les hubiese caído un rayo. Ewain se agachó para poder investigar mejor el lugar, pero no pudo sacar mayor información que la que ya tenían. Algunas partes del terreno también se encontraban despedazadas, como si hubiesen arrojado algo de gran peso hacia el suelo. Era evidente el desastre del ecosistema de ahí y si no detenían pronto a ese Digimon, los daños iban a ser mucho mayores.

    Bien, aquí empezará lo interesante —dijo el Commander, pero antes de continuar volteó a verlos—. No nos moveremos de aquí si no escupe alguno de ustedes la sopa.

    Ninguno de los dos dijo nada. Nadie quería hablar, pero si Ewain los ponía en una situación como esa, posiblemente tendrían que hacerlo. Sin su apoyo, enfrentarse a Hanz en un estado como ese sugeriría casi una muerte segura y posiblemente el único que podría controlarlo sería él.


    MaikuMaiku everydayeveryday deshonor a mis vacas. Prometo que esto no pasa de nuevo.
     
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  7. everyday

    everyday Moderador

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    Reinó un silencio incomodo en el lugar, tras las palabras de Blake ninguno de los dos dijo nada, los miembros de Black Jack se lanzaron una fugaz mirada y después la apartaron bruscamente: no deseaban hablar sobre el asunto, ya fuera porque tenían vergüenza de charlar sobre sus problemas, temían a la reacción de su compañero o porque simplemente tenían cierta desconfianza al Tamer más experto. El tiempo pasaba y el de cabello azul obscuro no parecía dar marcha atrás con su amenaza, de hecho se cruzó de brazos y les lanzó una mirada de profunda seriedad, el ángel a su espalda le imitó, en verdad no moverían ni un solo músculo hasta no comprender lo que estaba sucediendo entre sus compañeros de Quest.

    —E-está bien —La voz de Ethan tomó por sorpresa a los dos varones que de inmediato se giraron a verlo—. Si tú no vas a contarle —Se refirió obviamente al germano—, lo haré yo.

    Nik sintió una punzada en el pecho seguido de una extraña mescolanza de sentimientos que le obligaron a mantener la mirada baja, era incapaz de mirar al castaño y mucho menos interrumpirlo, puede que en el fondo inclusive el germano desease conocer el punto de vista del estadounidense. Ewain por su parte se relajó un poco, al menos uno de ellos ya comenzaba a cooperar un poco, aunque no debería confiarse pues Walker ya había mostrado ser un problemático por sus impulsos y el poco dominio que tenía sobre su enojo, lo menos que deseaba es que todo empeorase por culpa suya o peor, que en su ira lastimase al azabache.

    —Todo fue mi culpa —Esa simple frase hizo que los ojos de Leonhardt se abrieran como platos—. Y-yo no supe apoyar a Nik… —Frunció el ceño, clavando su mirada en cualquier objeto que se encontró—. Cuando el hermano de Chase murió, Niklaus sufrió mucho e incluso sintió que parte de la culpa era suya —Suspiró con brusquedad, negando con la cabeza. Blake frunció ligeramente el ceño y enfocó la mirada en el más joven, sabiendo que ese mismo suceso causó estragos en Hanz—. Poco a poco fue aislándose de todos y cuando decidí hacer algo solo empeoré las cosas —Pateó una piedra que rodó un par de metros antes de impactar contra el tronco de un árbol.

    —¿Y por qué lo empeoraste? —Ewain arqueó una ceja, hablando con calma ya que no quería sonar como un irrespetuoso, mucho menos ahora que había conseguido que hablase.

    —Porque en lugar de ayudar a superar las cosas solo, solo pensé en mí mismo —Hablaba atropellado, siempre le resultó difícil compartir sus pensamientos y esta vez no era la excepción—. Yo le conté sobre mis sentimientos por él en un mal momento —Bajó la mirada—. Solo le dí más problemas en qué pensar…

    El rostro del escocés se inundó de sorpresa al atar cabos sueltos y tener una mejor imagen de esos dos, ¿Entonces ellos no solo eran compañeros de Guild, sino que también había algo más que simple amistad?, eso explicaba el comportamiento tan cerrado de ambos referente a tratar el asunto.

    —Después de eso decidí que lo mejor era darle su espacio, no estar ahí para darle problemas, “mucho ayuda el que no estorba” dicen… —Continuó el castaño—. Pero, pasó todo un mes, ninguno de los dos le dijo nada al otro y, eso todo, ¿contento? —Chasqueó la lengua con cierta irritación.

    —E-Ethan… —Susurró el de cabello negro observando al americano, no fue capaz de decir más palabras pues un nudo en su garganta se lo impidió.

    Cual explosión el sonido de una gran bestia corriendo hacía ellos se escuchó, alertando en primer lugar al ángel y al samurái quienes se pusieron en posición defensiva buscando desesperadamente la fuente del sonido: no debieron buscar mucho, la vegetación delante suya se agitó violentamente, ramas y hojas salieron proyectadas al aire cuando un Tyranomon emergió entre los árboles de forma apresurada. De inmediato el ángel tomó vuelo y sin dudarlo dos veces se lanzó contra el dragón rojizo, asestándole una patada en el hocico que le hizo retroceder sin mucho esfuerzo, pero apenas el primer oponente caía al suelo un segundo emergió del mismo punto que el anterior, en esta ocasión se trataba de un Coredramon Verde que al igual que su antecesor corría a toda velocidad rumbo a los humanos.

    —Ryu —Ethan tomó su Digivice del cinturón, sin embargo Ewain extendió la mano en gesto autoritario, informándole al americano que no debía intervenir—. ¿Pero qué haces? —Frunció el ceño—. Son dos contra uno.

    —Angemon puede arreglárselas solo —Le soltó tras dedicarle una mirada seria.

    Casi como si hubiera esperado las palabras de su Tamer, el vacuna llegó en ese momento contra el de escamas verdes, su báculo golpeó sin misericordia la espalda del dragón haciendo que este sacara en un rugido ahogado todo el oxigeno de sus pulmones. Con sus dos oponentes en el suelo el de Gungnir analizó de inmediato la situación, necesitaban reservar todas sus energías para cuando dieran con Rhinokabuterimon, no podían perder tiempo con los nativos salvajes, ¿Pero podrían en esta ocasión escabullirse sin más?, esta vez eran dos los oponentes y mostraron cualidades de ser buenos corredores, tal vez…

    Un atronador rugido les hizo helar la sangre a los humanos justo cuando un tercer nativo hizo aparición: a ojos poco conocedores el digital seria tomado por una representación extravagante de un Triceratops, sin embargo en aquél mundo digital no era más ni menos que un Triceramon. Apareció de la misma forma que el resto, emergió de la maleza con rapidez como si momentos antes hubiera estado huyendo de algo, solo se detuvo abruptamente cuando al escanear los alrededores con su mirada se encontró tanto a Tyranomon como Coredramon en el suelo, Angemon aterrizó frente al grupo de humanos que justo se encontraban frente al dinosaurio y abrió sus alas de par en par como amenaza silenciosa.

    —Maldición… —Masculló el Tamer más experto—. Angemon Digievoluciona.

    El Angel asintió mientras era bañado de nuevo con la misma luz que le había otorgado su forma actual, los de Black Jack observaron anonadados como el Adult adoptaba ahora su siguiente etapa, si bien seguía asemejándose a un ángel ahora este poseía un casco más vistoso, al igual que un escudo en su brazo izquierdo como un peculiar sable de luz violeta en su brazo derecho. El Perfect se lanzó sin dudarlo contra el oponente más fuerte que tenía enfrente: extendió su sable para realizar un corte y tal vez ahuyentarle con eso, pero en un repentino movimiento el dinosaurio logró conectar un coletazo al ángel, desviándolo de su trayectoria.

    —Son dos contra tres —El amerciano negó con la cabeza—. ¿¡Ya vas a dejarnos ayudarte!?

    Ewain no sabía que era más molesto, los designios de Yggdrasil que complicaban todo al colocar más obstáculos en su camino o el americano suplicando que le hundiera uno de sus puños en la cara.

    —¡Somos un equipo! —Eso hizo que el escoces se sobresaltara ligeramente—. Yo sé que no nos conocemos muy bien y que estás aquí buscando a Hanz… —Frunció el ceño—. Pero no puedes cargar con todo tu solo.

    Holy Angemon logró quitarse de encima a Coredramon al trazar un arco ascendente con su espada, un corte en su estructura quedó visible mientras la bestia rugía de dolor, pero al volver la mirada hacía enfrente solo fue capaz de abrir la boca de sorpresa antes de que una cortina de fuego le engullese cortesía de Tyranomon: el sagrado emergió de las llamas y asestó una patada al Adult, fijando ahora su atención en el dinosaurio de tres cuernos que corría hacía él.

    Ewain volvió su mano un puño, no quería que esos dos se arriesgasen más de lo debido, confiaba en sus capacidades y en las de Patamon, sabía que podrían dejar fuera de combate a esos tres. Sin embargo, ¿A qué costo?, si Holy Angemon seguía sosteniendo ese combate tan encarnizado sus energías se irían mermando poco a poco, ¿Y si realmente tenían que enfrentarse a Hanz?, ¿Su compañero podría sostenerle la batalla a un RhinoKabuterimon enloquecido por el poder?

    —De acuerdo —Soltó secamente—. Háganlo, pero no se entrometan en la pelea de Holy Angemon, ni aniquilen a los salvajes, ellos no tienen la culpa de nuestra intromisión a su territorio.

    —Ya era hora —Sonrió ligeramente el americano—. ¡Enano!

    —¡¡Ryudamon Shinka!! —El pequeño samurái corrió hacía Tyranomon mientras su cuerpo era invadido por una luz dorada y su cuerpo sufría un aumento de volumen y tamaño—. ¡¡Ginryumon!! —El de piel rojiza fue impactado por el dragón serpiente, fue un cabezazo certero justo en su pecho.

    —A-adelante Greymon —Niklaus extendió su Digivice mientras el gran No Level era materializado en el exterior.

    —Hasta que por fin me dejas salir —Resopló no muy contento, el tiranosaurio azul gruñó una última vez antes de correr a toda velocidad y estrellar sus cuerno contra el desafortunado Coredramon.

    Gracias a la intervención de sus compañeros ahora Holy Angemon pudo prestar la debido atención al que era ahora su único rival, cuando Triceramon cargó hacía él con sus cuernos envueltos en electricidad este solo tuvo que apartarse a un lado en el último instante para esquivarlo y realizar un corte en el enemigo, sin embargo, el otro Perfect parecía tener segmentos endurecidos por gran parte de su cuerpo, por lo que tendría que valerse de otros medios para dañarle. Tomó altura y recibiendo la total atención de su enemigo volvió a descender cayendo en picada, dejándole ver al otro digital que planeaba un ataque directo. Colocó su escudo delante de su cuerpo y se preparó, cuando la colisión se dio a cabo el arma protectora del vacuna rechazó al triceratops, solo para acto seguido conectar un duro puñetazo en la mandíbula del oponente que lo desplomaría en el suelo.

    —¡Greymon retrocede! —El germano había buscado ya una Digimemoria en su bolsillo, preparando un ataque en conjunto.

    Greymon gruñó una vez más al escuchar la voz de su Tamer no muy contento por la orden de retirada, sin embargo, tenía confianza en que su humano tenía una buena idea entre manos de modo que le obedeció, apenas le dio la espalda al enemigo este se lanzó a perseguirlo, seguramente con la idea errónea de que en verdad estaba huyendo de él, sorpresa sería para él cuando el azulino se detuvo junto a otro Greymon solo que este era de color anaranjado.

    —¡Ahora! —Ordenó el germano extendiendo su mano para sellar la orden dada a sus fantasmas digitales.

    Los dos dinosaurios atacaron al salvaje nativo, el Greymon anaranjado se lanzó a embestir a Coredramon con la intención de arrogarlo al suelo con sus cuernos, pero estos fueron atrapados por el enemigo sin mucho problema, ahora la memoria y el verdusco tenían un duelo de fuerzas, entonces por instrucciones de Nik la memoria se giró repentinamente mientras le propinaba un duro coletazo en un extremo del cráneo, para el salvaje todo el mundo comenzó a darle vueltas provocando un movimiento errático mientras agitaba su cabeza en un intento de recuperarse del impacto, esos segundos perdidos definirían por completo el combate: el tiranosaurio azulino aprovechó el momento realizando una carrerilla e impactando sus cuernos contra uno de los costados del enemigo, derribándole por fin.

    Tyranomon corrió con intenciones de atrapar a Ginryumon empleando sus garras, el samurái solo tuvo que mantener una posición defensiva esperando que la carta de Mjollnir, que deslizó su Tamer momentos antes, terminase de materializarse sobre su lomo, a tan solo un par de metros antes de que rojizo y amarillo colisionaran dos mazas con púas rechazaron al oriundo de esas tierras, logrando que este cayese sobre su espalda.

    —Preparate enano, parece que este es de esos que no se rinden tan fácil —Walker frunció el ceño cuando vio al enemigo recuperarse del impacto y levantarse.

    —Holy Angemon —El Commander llamó la atención de su compañero para que prestase atención a Triceramon: el Perfect dinosaurio volvía a levantarse lanzando gruñidos de molestia.

    Un estruendoso trueno cayó no muy lejos de la posición en la que se encontraban, haciendo que los tres varones y los Digimon presentes se sobresaltasen por el repentino evento, de inmediato tanto Tyranomon como Triceramon abrieron sus ojos de par en par y el miedo se reflejó en sus rostros, los dinosaurios corrieron en ese instante olvidándose de lo que estaban haciendo: Greymon y Ginryumon de inmediato se colocaron frente los Tamers en un acto reflejo para protegerlos, sorpresa fue para todos cuando los originarios de esas tierras ignoraron por completo a los humanos, a sus Digimon e incluso olvidaron a su compañero desplomado en el suelo por salir de esa zona tan veloz como les fuese posible a pesar de sus heridas.

    —Ellos… n-no querían atacarlos en un principio —La voz de Nik de escuchó—. Cuando salieron por primera vez del bosque, estaban escapando de algo…

    —Entonces Angemon los atacó creyendo que venían con intenciones hostiles —Asintió Blake, comprendiendo lo acontecido—. Y cuando Triceramon apareció y vio la pelea solo quiso ayudar a sus amigos…

    —Pues sea lo que les haya hecho correr, no debe ser cualquier cosa —Walker apuntó al Adult inconsciente—. Si dejaron a este atrás significa que realmente estaban asustados, ellos conocían lo que sea que produjo ese trueno…

    Ewain apretó su mano hasta convertirla en un puño.
    Cada vez estaban más cerca.

    MaikuMaiku TakerudarkTakerudark se viene lo intenzo(?)
     
    Última edición: 30 Jun 2017
  8. Maiku

    Maiku Mr. Nobody

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    A unos cuantos kilómetros de donde se encontraba el trío de Tamers, una enorme bestia se desplazaba a paso lento y raudo en dirección al centro de la Tierra Espiritual. A su paso, todos los árboles y pequeños claros áridos, que existían en el terreno donde confluía el bosque con la sabana de los dinosaurios, se encontraban completamente chamuscados o, a lo sumo, destrozados. RhinoKabuterimon aplastaba todo lo que tocaba con su pesada y gigantesca estructura, ahuyentando tanto a los seres digitales de bajo nivel como incluso algunos de naturaleza más fuerte, ya que contra un Ultimate poco podían hacer. Lo que era peor para los habitantes del límite entre el boscaje sagrado y Valle de Dragones, era que el insecto invocaba tormentas eléctricas para anunciar su llegada, fuera porque simplemente le divertía o porque buscaba cumplir algún objetivo que nadie podría imaginar. Claro, poco sabían los inocentes seres digitales que ese monstruo no era una evolución normal, sino que una forzada por un grupo de renegados que, ahora, estudiaban el resultado de su ciencia desde la lejanía.

    Sobre un gran árbol dos seres humanos compartían una conversación algo emocionada, observando con ayuda de unos binoculares militares al insectoide, a sabiendas de que no les llegaría ningún rayo allí. Junto a ellos no había ningún ser digital, pues los mantenían dentro de sus respectivos Digivice descansando, en caso de que tuvieran que emprender huida o intervenir la dirección elegida por su bestia. Uno reía sin parar, haciendo presente que jamás había pensado que las órdenes de “esa” persona serían fructíferas y no dejaba de imaginarse la cantidad de cosas que podrían hacer una vez obtuvieran un tótem espiritual verdadero, ya que ahora solo se habían valido del DigiCode de uno de los herederos de los legendarios diez. El otro, más callado pero no por eso menos sonriente, asentía para sí fingiendo atender a las palabras de su camarada. Junto a él había una especie de tableta electrónica, en la que se detenía a anotar una que otra observación, compartiéndola automáticamente con quién sabría quién.

    — Roy, ¿cuánto crees que demore en llegar al centro de Tierra Espiritual? —preguntó el silente, solo para detener la cháchara de su compañero.

    — ¿Quién sabe, Steve? —se relamió los labios— Si la Central de Tamers no interviene, probablemente dos o tres días. Aunque lo ideal sería que llegara a Holy Angel Citadel, ¿imaginas una tormenta eléctrica de esas magnitudes en plena ciudad? —rió infantilmente— ¡Delicioso!

    — Según nuestro informante, aún no hay una quest abierta por el problema —comentó, corroborando lo dicho en un correo electrónico. Luego miró las nubes negras a lo lejos, mientras que un enorme punto azul destacaba sin necesidad de usar binoculares—. Eso sí, no me sorprendería que aparezcan cuando BTL-545 llegue al centro del bosque.

    — Deja de decirle BTL-545 —musitó—. Es un RhinoKabuterimon.

    — Uno claramente modificado —acotó. El otro rodó los ojos, ¿cuál era la necesidad de sus camaradas de ser tan formales con los sujetos experimentales? Después de todo, eran meros sacrificios para comprobar hipótesis mucho más entretenidas y alocadas, como la idea de extraer el verdadero potencial de un Juttoushi a partir de su tótem. Eso sí era…— Delicioso —murmuró en voz alta.

    […]

    Mientras tanto, en pleno Valle de Dragones, dos hombres venían sobre un MegaloGrowmon quien volaba a toda velocidad sobre la zona árida. En más de una ocasión, el intimidante Perfecto tuvo que evadir ataques sorpresa de habitantes del sector o, por el contrario, asegurarse de ahuyentar a una que otra raza peligrosa. Una ventaja que tenía ese Digimon en aquella específica parte del Valle, era que conocía la fuerza y violencia de la mayoría de los locales, así que podía juzgar rápidamente qué maniobra utilizar para retomar el avance hacia el sector donde se habría denunciado la aparición de RhinoKabuterimon. Chase portaba un gesto serio, casi inexpresivo, mientras que el hombre a su lado venía recostado contra el cuerpo de su transporte escamoso, sentado cual indio y con los brazos cruzados, de manera que pudiera meditar en paz al sentir la brisa del viento sobre su rostro.

    — ¿Qué harás si efectivamente es Hanz? —preguntó el pelirrojo, de la nada. Su compañero digital se elevó unos cuantos metros más, algo harto de evitar bolas ígneas de una manada territorial de Greymon.

    — Patearle el trasero hasta que de-evolucione —sonrió el viejo— ¿y tú?

    — Patearle el trasero, solamente —esa respuesta sonsacó una sonrisa cómplice a ambos, solo que la del canadiense fue casi imperceptible y mucho más fugaz. Ambos tenían sus razones para ser recelosos con Von Kaulitz, pero en el fondo no detestaban al alemán. Que no estuvieran en los mejores términos, no significaba necesariamente que le desearan mal al chico y mucho menos que se convirtiera en un Ultimate descontrolado que acabara con todo a su paso.

    — ¿Y si no es? —dijo de pronto el adulto.

    Juneau enserió el rostro. Ya se había planteado la posibilidad de que las sospechas de Digital Security fueran equivocadas, lo que dejaba una gran incógnita en la situación, ¿cómo había llegado un Rhino Kabuterimon a ese sector? No eran seres digitales comunes, ni siquiera en los peligrosos bosques de WWW Continent y, claramente, no eran avistados con frecuencia en una zona donde abundaban dragones, lagartos, bestias y seres sagrados. Una serie de probabilidades aparecieron en la cabeza de Chase, pero siendo sincero consigo mismo, había una en específico que le gustaría que pasara. Quizás, solo quizás, algún desgraciado habría experimentado con un Digimon para forzarlo a obtener esa forma o, accidentalmente, gatillando su etapa máxima. Fuera cual fuera el caso, al pelirrojo le gustaba esa posibilidad por el solo hecho de que un sujeto involucrado en esos temas podría saber algo sobre el infeliz que asesinó a su hermano y, así, poder avanzar en la investigación de su paradero, que hasta el momento estaba estancada. Pops suspiró al entender que no obtendría una respuesta y que el adolescente ya se había enfrascado en sus propios pensamientos. Liollmon miró a su Tamer, para luego volver la vista hacia el frente.

    — Llegaremos en una hora, aproximadamente —informó el Child. Megalo asintió con cuidado, apoyando la información dada por su congénere.

    — Perfecto —se estiró el anciano—. Dormiré una siesta, me despiertan cuando lleguemos —bostezó y cerró los ojos. El trío suspiró con su actitud, ¿hablaba en serio? Sin embargo, el hombre aprovechó la excusa solo para seguir meditando y así calmar el extraño caldero de sentimientos que azotaba la boca de su estómago. Quizás vería a Hanz, quizás no, pero tenía la ligera sospecha de que quien estuviera tras la aparición de RhinoKabuterimon, algo querría con su hijo. No por nada habría un ExVeemon y un Stingmon rondando la zona, ¿no?

    […]

    Ewain y sus dos protegidos ya se habían adentrado al bosque que constituía la confluencia de ambos sectores de Folder, caracterizándose por ser mucho más seco y menos verdoso que el propio de Tierra Espiritual. Tras haber tenido una especie de enfrentón sincero, auspiciado por el escocés, ninguno de los tres hablaba mucho, ni siquiera para comentar el extraño escenario que veían. Todos los árboles estaban quemados y una larga línea de terreno erosionado se extendía hacia el horizonte, marcando la ruta por la que se habrá movilizado su objetivo. Blake cerró sus puños con ansiedad.

    — Chicos —habló de pronto, sobresaltando al par de menores detrás suyo—. De ahora en más, vayan en guardia. Dudo que hayan Digimon, porque podrían haber evacuado, pero no estamos seguro.

    — Sargento, yo estaré atento a la retaguardia —se materializó Chackmon, intentando ser de ayuda a su portador, pero este se mantuvo viendo el horizonte. El soldado del invierno miró hacia ese lugar, algo confundido. Sentía algo en el horizonte, pero no era Beetmon, ¿entonces qué?

    — Cuando interceptemos a RhinoKabuterimon, déjenme a mí…

    — ¿Pelear solo? ¿Otra vez con eso? —interrumpió Ethan, cruzándose de brazos— Ya te dije, somos un equipo. No dejaré que te lleves toda la gloria —gruñó. Wilson miró al castaño y sonrió por lo bajo, suspirando. Al menos su actitud negativa lo distraía de la idea de que quizás se encontraría con su novio, luego de un largo tiempo.

    — ¿Van a hablar hasta que nos crezcan raíces, o qué? —adelantándose al resto, Klaus iba montado sobre su Greymon, quien no iba contento con la compañía. Al tiranosaurio nunca le había caído bien el pretendiente de su Tamer y no conocía del todo bien al amante de Hanz Von Kaulitz, así que actuaba con él como hacía con cualquier otro. Tras él iba caminando Ryu, comiendo panecillos para recuperar energías y así poder evolucionar otra vez, de ser necesario. Angemon era el único que no estaba con ellos, pues al recuperar su etapa Adult, se dedicó a mantenerse en altura y servir como centinela de los alrededores. Blake y Walker rodaron los ojos ante el comentario del No Level, para luego seguirle.


    TakerudarkTakerudark everydayeveryday sigue encontrarse con Rhino y el primer acercamiento más la pelea (al averiguar la verdad)
    A ExvEe y a Sting los colocan cuando vean necesario, recuerden que solo están defendiendo a sus amigos que viven en la zona
    Luego en mi siguiente post pongo que llegan los renegados y ya les digo cómo incorporar a los otros NPC
    Cualquier duda, me dishen
     
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    Última edición: 30 Jun 2017
  9. Takerudark

    Takerudark Esposo Canon de Hoppie

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    Continuaron caminando por todo el lugar. Conforme avanzaban, los árboles y sitios quemados empezaban a aumentar y la frecuencia de las áreas verdes o secas disminuía sorpresivamente. Ninguno decía nada de lo que estaban viendo, pero definitivamente pensaban lo mismo. Todos los Digimon que habían habitado ahí habían desaparecido y eso hacía que se sintieran terribles. Ewain tuvo un ligero flashback, recordaba haber visto varias veces noticias de algunos bosques o praderas que habían sido consumidas por algún incendio accidental en alguna parte del mundo y aquella imagen se asemejaba bastante a lo que tenían en frente.

    Chackmon se encontraba atrás de su portador y miraba con seriedad hacia delante. No había dicho nada durante todo el trayecto, pero le parecía algo extraño el no haber sentido la presencia de algún juttoushi. Si era verdad la teoría de que RhinoKabuterimon era el mismísimo Hanz, al menos debería ser capaz de poder sentir a Beetmon cuando se acercaran. Miró a su alrededor y no dudó que se encontraban ya muy cerca, pero la ausencia de su presencia era un indicador de que muy probablemente la teoría era errada.

    Sargento… —comenzó a decir el espíritu milenario, pero fue callado por Ewain cuando un ruido sonó bastante cerca de ellos.

    ¿Qué fu-fue eso? —tartamudeó Nik desde el lomo de su Digimon, quien de inmediato se puso a la defensiva.

    Tanto Ethan como Skadi hicieron lo mismo al igual que Ryudamon. Sin embargo, nada sucedió. Angemon en ese instante descendió para saber por qué se habían detenido. Una vez que comprobaron que no había sido nada, el ángel digital retomó su posición en el aire y los demás continuaron avanzando. La mente de Ewain divagaba por muchos lados menos ahí, no estaba del todo concentrado porque ya se encontraba cada vez más y más cerca del meollo del asunto. Aquello lo ponía muy ansioso y nervioso a la vez. Desde sus entrañas deseaba que aquello fuese una simple equivocación, pero al mismo tiempo moría por ver a su pareja.

    Los Medium continuaban sin hablar mucho y la tensión era palpable, pero afortunadamente debían estar atentos alrededor así que no sufrían por eso. De pronto, unos truenos se escucharon por todo el lugar. Todos se sobresaltaron por el ruido tan repentino y cercano, señal de que ya estaban por llegar a su destino. De la nada, un relámpago se dejó caer a medio kilómetro, ocasionando un trueno mucho mayor que los anteriores.

    Rápido, allá debe de estar Hanz —señaló el escocés y comenzó a correr.

    Angemon, desde el cielo, vio cómo todos apresuraron el paso y rápidamente dedujo que era por el rayo. Extendió mucho más sus alas y emprendió el vuelo de manera rápida para poder llegar antes que su Tamer y los demás. Cuando alcanzó a vislumbrar a un insecto en el piso, se detuvo de pronto al ver que se encontraban otros dos Digimon peleando contra él. Eran Stingmon y XV-mon, quienes intentaban en vano detenerlo de todo el desastre que estaba ocasionando.

    Cuando todos llegaron y se encontraban a unos 100 metros de ahí, pudieron ver con claridad que los dos Adult que había vislumbrado Angemon mantenían una feroz lucha contra el Ultimate. O al menos lo intentaban. RhinoKabuterimon, con una facilidad impresionante, empujaba a los otros sin siquiera tocarlos y los electrocutaba de forma alternada. Ambos Digimon se veían bastante golpeados y cansados, pero no tenían pensado retroceder. Si lo hacían, posiblemente terminaría por arrasar con ambas zonas del continente y eso era algo que no iban a permitir.

    ¡Vamos!

    Ewain se adelantó sin siquiera mediar las consecuencias de su acto. En su mente aquel era Hanz y no iba a perder más el tiempo en mantenerse a una distancia prudente. Chackmon intentó calmarlo un poco, pero fue en vano, no lo escuchó y continuó corriendo hasta allá. Angemon bajó y logró detener a su Tamer antes de que entrara en el campo de batalla y cometiera una estupidez, aprisionándolo contra su cuerpo con el báculo sagrado. Los demás los alcanzaron y justo cuando se reunieron todos fue cuando Chackmon aprovechó y habló.

    Sargento, no es Hanz…

    Aquello fue como un balde de agua fría que le cayó encima. Todos notaron el cambio repentino del peliazul y vieron que algo no estaba bien. Su Digimon volteó hacia los demás y negó con la cabeza.

    No es Hanz... —murmuró.

    ¿Entonces quién es? —gruño Ethan mientras se aferraba a su digivice. Ryudamon se mantenía a su lado y esperaba alguna indicación— Hay que hacer algo, no podemos dejar a esos dos Digimon contra él.

    Nik también cambió de semblante. Su urgencia por ver a su primo era la misma que tenía su pareja, así que de alguna forma se sentía empático con él y podía comprenderlo. Greymon miraba hacia el frente sin perder de vista al Digimon y mostraba sus dientes, como si estuviese ansioso por una pelea.

    Concuerdo —dijo Ewain luego de recuperar la cordura—, pero tenemos que proceder con cautela. Es un Ultimate, no podemos arriesgarnos tanto. Les voy a pedir que…

    ¡¿De nuevo con eso?! —interrumpió molesto el californiano— ¡Ya te dije que somos un equipo!

    Iba a decir que le cubrieran la espalda a Angemon… —contestó el escocés con una sonrisa algo forzada. Ethan no dijo más y miró hacia el suelo con vergüenza. El mayor volteó a ver a Nik directamente en los ojos y esto ocasionó que Greymon también se girara—. Confío en ustedes…

    Antes de poder hacer más, una especie de tormenta comenzó a formarse en el ambiente. Cuando todos se dieron cuenta de esto, vieron hacia donde se encontraba RhinoKabuterimon pero ya era algo tarde. El enemigo se había dado cuenta de ellos y había entrado en un frenesí.

    ¡Ahora, evolucionemos!

    Ewain alzó su digivice y colocó su mano llena de digisoul en éste, ocasionando que el ángel cambiara de forma rápidamente. Una vez que Holy Angemon se encontraba en el lugar, volvió a cambiar de apariencia hasta obtener la de un ángel caballero de color azul. Las alas resplandecientes llamaron la atención de todos los presentes, momento que aprovechó el serafín para salir disparado hacia delante y encontrarse de frente con el causante de todos los desastres. Los rayos salían por doquier y el ambiente continuaba recibiendo los estragos del momento de locura del Ultimate.

    ¡No! —gritaron ambos Adult al ver que su hogar continuaba siendo destruido. Antes de poder colocarse de pie de nuevo, vieron cómo Seraphimon llegaba a su rescate y comenzaba un combate contra RhinoKabuterimon.

    Los demás corrieron hasta donde se encontraban Stingmon y XV-mon para auxiliarlos, cosa que agradecieron de inmediato. Quisieron volver a pelear, pero ninguno de los Tamers lo permitió por lo débiles que estaban.

    ¿Están listos? —preguntó Ewain a los demás. Ethan y Nik asintieron, era momento de actuar.


    everydayeveryday MaikuMaiku ya saben qué hacer. MasaruMasaru ¿nos puedes dar un poco más de plazo?
     
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  10. Autor
    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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  11. everyday

    everyday Moderador

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    Tanto Ethan como Niklaus no pudieron evitar sentir una extraña sensación invadiéndoles sus cuerpos, una mescolanza de emoción, adrenalina, nervios y miedo, si bien ambos chicos estaban más que seguros y dispuestos a ayudar a Ewain y a Seraphimon en la batalla no podían evitar caer en el importante detalle de que el adversario al cual se enfrentarían sus Digimon no era uno cualquiera, era un Ultimate, motivo por el cual tendrían que tener gran cuidado y no quitarle la vista ni al adversario ni a sus propios compañeros en todo momento, un descuido podría terminar en la muerte de cualquiera de los ahí presentes. El riesgo era alto, pero no por ello dejarían al escoces solo.

    Tras una orden de ambos miembros de Black Jack sus Digimon salieron listos para el combate, Greymon se adelantó pues Ryudamon tuvo primero que adoptar su forma Adult antes de poder unírsele, para ese momento el ángel se enfrentaba a una criatura cuyo raciocinio parecía haberse perdido por completo y solo le interesase acabar con los molestos sujetos que había osado interponerse en su camino. Como si la tormenta que momentos antes se formó sobre ellos estuviera a merced del enorme insecto, varios truenos descendieron con brutalidad con intención de ponerle fin al compañero de Blake, pero Seraphimon no iba a quedarse pacientemente esperando a ser carbonizado, demostrándole a la criatura que su velocidad en el aire no era algo que debía subestimarse: para sorpresa de todos los presentes el de apariencia divina no solo logró eludir los ataques eléctricos, sino que también fue capaz de tomar impulso y asestarle una poderosa patada al rival en uno de sus costados, empujándolo por un par de metros antes de que lograra detenerse al estamparse contra un par de árboles cuyos troncos quedaron destruidos. Greymon y Ginryumon se quedaron atónitos ante la exhibición de fuerza por parte del serafín, pero rápidamente volvieron su concentración al enemigo cuando esté agitó su cabeza y gruñó mientras se ponía de píe sin demasiado esfuerzo.

    —Nik —El castaño observó a su compañero de Guild mostrándole una carta y una memoria en su mano, el de caballera azabache abrió los ojos y asintió.

    Otro Greymon apareció en el campo de batalla, solo que este era de tonalidad anaranjada: nuevamente un Digimemory de Greymon era llamada al campo de batalla, solo que en esta ocasión le pertenecía al americano, un casco que simulaba el cráneo de la memoria apareció entonces recubriendo la cabeza del dragón samurái: los efectos de la carta de Grey Helmet empleada por Walker se estaban manifestando en Ginryumon.

    —¡¡Megaflame!! —Gritaron al unisono los de Black Jack y sus Digimon, ejecutando estos dos últimos junto con el fantasma digital aquella emblemática técnica.

    Los tres proyectiles de fuego tomaron desprevenido al encolerizado Ultimate engulliéndolo en una explosión que liberó una gran lengua de fuego, el calor fue tal que las llamas comenzaron a quemar los árboles cercanos al objetivo del ataque, alarmando de inmediato tanto a Stingmon como XV-mon que seguían recostados en el suelo recuperándose de sus heridas. Nik sintió una punzada al percatarse de la preocupación de los nativos, si bien sabía que el combate era necesario para detener a la encorelizada bestia, no podía evitar sentirse mal por todos los destrozos que estaban haciéndole a esa zona por su intervención.

    — ¡¿Quiénes son esos imbéciles?! —Roy se sobresaltó apenas observó por sus binoculares la presencia de un trío de humanos en la lejanía, justo donde su amado experimento digital se encontraba, lo que fue peor para él fue ver como tres digitales con forma draconiana acababan de bombardear a su RhinoKabuterimon con proyectiles de fuego.

    —Interesante —Musitó Steve, que a pesar de su compañero parecía más calmado por la situación a lo que es más, parecía incluso intrigado por lo que estaba aconteciendo—. ¿Acaso la central por fin se puso a trabajar? —Negó con la cabeza—. Imposible, no hay advertencia alguna de nuestros informantes, seguro son unos pobres diablos que entraron al bosque en el momento menos indicado.

    —Como sea, más vale que vayamos allá y les pateemos el trasero —Comenzó a buscar su Digivice, siendo detenido en el acto por su acompañante que colocó una mano sobre su hombro—. ¿Qué diablos sucede, vas a dejar que esos sujetos lo hagan trizas?

    —Espera solo un momento más, me gustaría comprobar si realmente BTL-545 vale los esfuerzos invertidos en su creación —Una fugaz sonrisa se dibujó en su rostro.

    El otro individuo no pudo más que volver a una postura más relajada y suspirar con fuerza, tomó los binoculares y se enfocó en la columna de humo que ahora había ahí donde hace un momento RhinoKabuterimon fue atrapado por las llamas. Al principio no vio movimiento alguno y comenzó a preocuparse, ¿acaso esos mocosos eran tan habilidosos como para aniquilar a un Ultimate de forma tan rápida?, un atronador sonido llegó para esclarecer todas sus dudas: una columna de electricidad descendió abruptamente desde los negruzcos cielos, desplazando a la columna de humo y revelando al insectoide, mismo que ahora fue atrapado en el interior del rayo por un par de segundos.

    —¡¡Retrocedan!! —Ordenó Serphimon al comprender que es lo que acontecia: esa criatura estaba cargándose con energía y estaba seguro de que iba a lanzarla en cuanto tuviese oportunidad, se apresuró a imitar a su adversario, temiendo no tener suficiente tiempo para crear su técnica de Divine Breaker a tiempo.

    La columna eléctrica se desvaneció dejando a un RhinoKabuterimon rodeado de chispas eléctricas, mismas que se concentraban en su gran cuerno, entonces tras un graznido de la criatura un rayo de energía pura salió disparado de la cornamenta siendo recibido a los pocos metros por una esfera lumínica lanzada desde las manos del serafín: la colisión de ambas técnicas tan poderosas resultó en un estallido de gran potencia que propagó una onda expansiva, misma que sacudió a los humanos y Digimon Adults. Pero el enemigo no iba a darles tiempo de descanso, apenas los presentes estaban recuperándose de la conmoción por el último ataque visto otro rayo similar al pasado apareció cruzando la improvisada arena de batalla, era una especie de láser eléctrico que RhinoKabuterimon era capaz de dirigir en cualquier dirección sin demasiados problemas con solo mover su cuerno, tomando desprevenidos a sus tres contrincantes. De inmediato Seraphimon y Ginryumon tomaron altura mientras Greymon corrió para quitarse de la trayectoria del ataque, desgraciadamente ellos tres no eran los únicos potenciales blancos…

    Los ojos de Niklaus se abrieron de par en par mientras su cuerpo entero se petrificaba observando como el láser del insectoide destrozaba árboles a la distancia y se acercaba peligrosamente hacía él. El estadounidense sintió una punzada en el pecho al percatarse de lo que estaba a punto de suceder, le gritó al europeo para que reaccionase pero supo de inmediato que de nada funcionaria, su compañero debía estar paralizado por el miedo, entonces no dudó: corrió hacía él y se le abalanzó cual jugador de fútbol americano, logrando derribarlo para salvarlo del ataque enemigo, mismo que pasó tan solo a medio metro encima de ellos. Ewain observó aquello con los ojos abiertos como platos, de no haber estado presente el castaño tal vez el primo de su pareja ahora…

    —¡¡Seraphimon!! —Llamó el escocés a su digital, ese combate ya estaba resultando demasiado peligroso no solo para ellos sino para esa zona en particular—. ¡Acabémoslo!

    El ángel asintió y voló hasta colocarse frente a su adversario extendiendo sus manos mientras siete esferas brillantes de tonalidad dorada comenzaban a formarse delante suyo, RhinoKabuterimon había cesado su ataque y parecía necesitar recargarse antes de volver a lanzar otro similar, aunque eso poco importaba pues podría simplemente repetir la estrategia vista en el pasado para conseguirlo, era mejor ponerle punto final de una buena vez y no darle oportunidad de hacerlo de nueva cuenta. Pero el Seven Heavens no alcanzaría a su adversario, un proyectil ígneo alcanzó al serafín en el momento justo en que se disponía a lanzar su técnica, provocando que las siete esferas luminosas saliesen disparadas e impactasen en sitios aleatorios cercanos al gran insecto, solo uno de ellos dio en el blanco deseado.

    Blake frunció el ceño y de inmediato buscó con la mirada de dónde provino el ataque que desconcertó a su digital, no le costó demasiado dar con el culpable: un Devidramon volaba hacía ellos y dos figuras humanoides se podían apreciar en su lomo, debido a la técnica empleada por el virus el de Gungnir sospechaba que habían realizado un Card Slash, dejando más que claro que esos sujetos eran Tamers.

    —Lo lamento mucho, pero no podemos dejar que sigan interviniendo en nuestro experimento —Soltó uno de los sujetos mientras se bajaban del dragón obscuro, mismo que aterrizó frente a Ewain y los demás.

    ¿Entonces ellos eran los culpables de todo ese caos?

    MaikuMaiku TakerudarkTakerudark esto se va a descontrolar(?)
     
  12. Autor
    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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  13. Maiku

    Maiku Mr. Nobody

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    Las cosas no pudieron colocarse más complicadas, al menos eso pensó el Commander allí presente, pues no solo tendrían que luchar contra un ser digital de alto rango sino que ahora lidiar con sus presuntos creadores. Apenas se aseguró que el germano estuviera bien, Ethan se incorporó con la sola finalidad de dedicar uno que otro insulto a los recién llegados, sin saber bien cómo reaccionar cuando Roy, uno de ellos, le devolvió las palabrotas con creces. Devidramon rugió apenas sobrevoló la zona en que se encontraban los humanos entrometidos y, sin previa orden de su Tamer, abrió sus fauces para liberar una energía eléctrica que azotó con la zona. Greymon y Ginryumon se hicieron cargo de interponerse en la trayectoria del ataque enemigo, protegiendo al trío de Tamers con sus respectivas partes acorazadas, mientras que el serafín volvía a hacerse cargo del escarabajo sobre alimentado. Con destreza, el ángel humanoide se acercó al coloso para encestarle un derechazo en su supuesto rostro, aturdiéndolo lo suficiente para que centrara su atención en él y no en los humanos.

    Así, mientras los Ultimate retomaban su combate abrumador, el par de Adult le hizo a con Devidramon y se valió de su superioridad numérica para hacerlo retroceder. Sin embargo, pronto, desde el lomo del demonio saltó un pequeño lagarto que se envolvió en una luz peculiar, convirtiéndose en un Tyranomon que se mostró emocionado por verse frente a frente con el otro tiranosaurio presente. Greymon no esperó para lanzarse a embestir al otro, valiéndose de sus cuernos metálicos para intentar dañarlo severamente, pero fue detenido por un coletazo del carmín en plena carrera. El compañero de Nik perdió el equilibrio por un segundo, preocupando al tímido y a su no-novio, al menos hasta que sus instintos se agudizaron, dejándose llevar por la adrenalina propia del combate, para así estabilizarse con un propio coletazo a la tierra. La Blaster Tail del No Level levantó una polvareda que dejó temporalmente ciego a su contrincante, dándole suficiente tiempo al bípedo para retomar su equilibrio y lanzar una serie de Mega Flame en dirección al enemigo, obligándolo a retroceder con cada impacto de proyectiles. Por su lado, Ginryumon había obligado al demonio a ganar espacio para que los humanos que lo usaran de transporte se bajaran y luego retomar la ofensiva. Tanto el acorazado como el negruzco se enfrascaron en un combate aéreo intenso, donde lanzas de hierro y zarpazos iban y venían.

    — ¡Ryu, patéale el trasero a ese idiota! —cerró los puños con tensión. Estaba exaltado, hacía poco una persona muy importante para él corrió un peligro de muerte y, por mero reflejo, le salvó la vida. No podía mentir, también sentía un poco de miedo, ¿y si ahora los rayos de RhinoKabuterimon los golpeaban por la espalda?

    — ¡Devidramon, cómete a ese renacuajo para que el mocoso se calle! —respondió Roy, enervado. A diferencia de Steve, él era bastante excéntrico y bocazas, un oponente ruidoso, tal y como podía llegar a ser Walker.

    — ¡¿A quién le dices mocoso, saco de huesos?!

    — ¡¿Y tú a quién tratas de anciano, bebito?!

    Ambos se fulminaron con la mirada. Tanto Niklaus como el renegado silente suspiraron en silencio, para luego enfocar su atención en el combate de sus tiranosaurios, conscientes de que necesitarían apoyarlos. Ninguno pasó por alto que luchaba contra un oponente analítico, especialmente porque Steve sacó su mazo de cartas apenas vio que Klaus echaba un vistazo a sus memorias. Cada jugada contaría en ese combate de estrategias. Así, un aura de color naranja envolvió a Tyranomon cuando este empezó a ser abrumado por la bestialidad propia de su rival, viéndose reforzado con el Símbolo del Valor y así poder ganar terreno. Claro que eso no le duró lo suficiente, pues un Tailmon se materializó desde unos anillos de datos, para luego correr con agilidad entre los pies de los dinosaurios y golpear el morro del carmesí con fuerzas, haciéndolo retroceder.

    Steve hizo el ademán de contraatacar con una nueva carta y Klaus preparó su siguiente invocación con su Xross Loader, retirando la imagen del gato sagrado, pero un estruendo hizo que ambos tomaran refugio. Seraphimon y RhinoKabuterimon no se habían quedado quietos mientras los de menor nivel luchaban. Tanto el serafín como el escarabajo emitieron una serie de ataques a distancia que fallaban, fuera porque su velocidad no era suficiente para apuntar con precisión tras esquivar algún ataque enemigo, o porque el otro alcanzaba a anular la ofensiva con un movimiento especial propio, generando estallidos de diversa intensidad. En dicha ocasión, un Seven Heaven y Condenser Storm se pillaron frente a frente, haciendo que Ginryumon y Devidramon perdieran la estabilidad el aire, producto de la onda expansiva liberada, de manera que tuvieron que aterrizar. ExVeemon y Stingmon también se vieron afectados, rodando algunos metros por la fuerza indirecta de los Ultimate, quejándose del dolor.

    — Seraphimon… —musitó Ewain, apoyándose contra un árbol para poder mantenerse cerca del combate entre gigantes. Tragó saliva, ¿podía vencer al rival, cierto?

    — Sargento, algo brilla en el horizonte.

    — ¿A qué te refieres?

    La interrogante de Blake se engrandeció cuando un rayo de energía luminosa cortó el cielo, para estrellarse de lleno contra el enorme exoesqueleto del insecto, quien se quejó con un sonio gutural difícil de describir. Steve y Roy fruncieron el ceño, viendo cómo jugadores inesperados se unían al rodeo e intercambiando una mirada seria, como si tuvieran un plan debajo de la manga para una situación como aquella. Ethan, Nik y Ewain se preguntaron quién acudía en su ayuda, identificando al cabo de unos minutos al enorme Digimon Perfect que se les acercaba: se trataba de un MegaloGrowmon, uno bastante conocido por el trío.

    — Demonios, ¿qué hacen ellos aquí? —gruñó Chase por lo bajo.

    — ¿Amigos tuyos? —bostezó Pops, para luego enfocar bien la vista, una vez su enorme transporte se estacionó. Entonces pasó algo que nunca esperó— ¿Q-qué hace él aquí?

    — ¿T-tío? —murmuró Niklaus para sí mismo al ver al azabache que acompañaba a Juneau sobre el hombro de Megalo. Inmediatamente sintió un palpitar doloroso recorrer su cuerpo, fuera porque se encontraba con Chase frente a frente, luego de esa terrible despedida, o porque la figura de un familiar se hacía presente en esa crisis. Ethan quedó mirando al azabache, ¿había dicho tío o lo había imaginado?

    — Chase, encárgate de los renegados —pidió—. Yo ayudaré a…

    — Ewain Blake Wilson —informó el canadiense.

    — O-oh… —se rascó la nuca. ¿Lucharía junto a su nuero?

    — ¡Chicos! —llamó Ewain, aprovechando la distracción creada por Juneau— No sé por qué Chase está aquí, pero creo que podemos asumir que viene a ayudarnos. Aún no estamos fuera de peligro, así que atentos al enemigo —tensó la mandíbula. ¿Qué demonios estaba pasando? Desde el lomo de MegaloGrowmon, la luz de la evolución rodeó el cuerpo del leoncito que hacía las veces de compañero de Pops, convirtiéndose en un Raihimon. El combate subía de nivel y complejidad, uno que le crispaba un poco los nervios a Ewain.



    everydayeveryday TakerudarkTakerudark me disculpo por la demora. Ustedes terminen el combate y yo cierro la historia con la introducción de Pops.
    Les pido que Nik y Pops no interactúen durante el combate, por eso dejé a Chase y Etnik vs Renegados; Ewain y Pops vs Rhino.
    Eso, cualquier duda me dicen ~
     
  14. everyday

    everyday Moderador

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    Chispas eléctricas rodearon el cuerno de RhinoKabuterimon, anunciando que el Ultimate estaba terminando de cargar su mortífero Thunder Laser de modo que Seraphimon y Raihimon entraron en acción de inmediato: el ángel voló rápidamente por los aires y lanzó una poderosa patada al costado diestro de la bestia, provocando que esta saliese empujada un par de centímetros en la dirección contraria, solo para un instante después recibir un golpe directo de la lanza del Hybrid justo en lo que debería ser su rostro: no obstante, el intento de ambos guerreros se vio frustrado cuando el Digimon experimental ejecutó su técnica de todas formas, agitando su cabeza con tal de dirigir su técnica a cualquiera de los dos molestos adversarios que tenía enfrente.

    Ginryumon sostenía un duro enfrentamiento aéreo contra Devidramon, al parecer ambos Digimon sabían que aquel equipo que se hiciera con las alturas tendría una ventaja sobresaliente en el campo de batalla, o sencillamente se tomaron muy a pecho la orden que sus Tamers les habían solicitado y ahora luchaban con tal de satisfacerlos. La mandíbula del virus se cerró de golpe, fallando en su intento de capturar al samurái, quien en el último instante pudo retroceder regresándole ahora el gesto a su homologo a forma de un duro coletazo, mismo que le hizo girar la cabeza bruscamente hacía uno de los lados. El dragón negruzco gruñó irritado por ese último ataque, más no se entregó a la ira que le estaba invadiendo, al contrario, esbozó una horrible sonrisa a su adversario a manera de burla lo cual desconcentró a Ryu, entonces la criatura negruzca se movió a una velocidad mucho más elevada a la que mostró al comienzo del combate, chispas brotaban en el aire cada vez que las filosas garras de Devidramon atinaban un zarpazo a la armadura del acorazado, entonces el portador del anticuerpo X lo comprendió: el Tamer de su contrincante debió haber usado alguna carta para aumentar su velocidad, sin embargo fue demasiado tarde, pues en ese instante el obscuro tomó impulsó y le embistió duramente desde un costado, tal vez al virus le costaría dañar al amarillo severamente por esa armadura que rodeaba su cuerpo, pero esta no le protegería de un impacto y menos si era contra el suelo.

    —¡Ryu! —Ethan abrió los ojos como platos cuando su compañero fue enviado directo al piso, levantando una nube de polvo ahí donde se estrelló. No se lo pensó dos veces y corrió a socorrer a su compañero.

    —¡Quítate de ahí! —Chase agitó su mano al ver la reacción de su ex compañero de Guild, el americano no se había tomado la molestia de cerciorarse de que el adversario de su Digimon no tenía intenciones de jugar limpio y ahora caía en picada con sus garras abiertas de par en par, con obvias intenciones de terminar al samurái mientras se encontraba en el suelo.

    Fue MegaloGrowmon quien evitaría que tanto Ginryumon como su Tamer fueran borrados de la existencia del Digimundo, el Cyborg utilizó sus propulsores para encontrarse contra el virus a mitad de su trayecto, el pobre Adult simplemente chocó en la armadura del Perfect siendo rechazado sin problema por esta, no obstante a diferencia del digital del americano, el rival consiguió aterrizar de forma brusca en el suelo, no sin antes afilar la mirada y gruñirle al enorme dinosaurio cibernético.
    La porción de segundos que Nik se distrajo con aquella escena tuvo repercusión en el combate que Greymon estaba librando en ese momento con Tyranomon, pues el No Level se lanzó en una carrerilla para clavar sus cuernos en el adversario cuando una aura dorada envolvió a este último, efectos del naipe The Sparkle of Fate!!, provocándole una ceguera momentánea que le dio suficiente ventaja al rojizo para conectar un coletazo que haría trastabillar al otro, solo para después lanzarle una gran llamarada desde sus entrañas. De nueva cuenta MegaloGrowmon interfirió en el combate, aterrizando justo entre ellos y bloqueando las llamas con sus brazos cruzados frente a él, obligó al Adult a retroceder con un simple tajo de sus cuchillas, que estuvieron a nada de cortarlo en dos de no ser porque sus reflejos lo hicieron retroceder justo en el instante adecuado para ver el filo del Pendulum Blade rozando su ser.

    —¡Chicos deben concentrarse! —La voz de Chase sonaba seria, los dos miembros de Black Jack no pudieron evitar sentir aquel comentario como una bofetada, ambos habían cometido un simple error que pudo haberles costado la vida a ellos y a sus compañeros.

    —Entonces tú eres el más fuerte del equipo, ¿no? —Steve clavó la mirada en el pelirrojo para después hacer lo mismo con su compañero digital de gran tamaño, su ceño se frunció ligeramente—. Si bien tengo fe en que BTL-545 terminará aplastando a sus dos amiguitos de allá —Apuntó con la punta de su barbilla a la zona donde el combate entre Ultimates estaba en su apogeo—, lo mejor es que nos apresuremos con ustedes —Deslizó una carta.

    Tyranomon rugió a todo pulmón mientras cinco lianas con púas brotaban del suelo y capturaban las extremidades del Cyborg en un intento de frenar su movimiento, apenas el Perfect hizo el ademán de tratar de liberarse recibió un grito de negativa de su Tamer, advirtiéndole que de hacerlo estas estallarían sin más, el virus optó por utilizar su Atomic Blaster pero el negruzco dragón le paralizó en el acto con su Red Eye. Los tres varones quedaron petrificados cuando comprendieron la estrategia combinada de sus adversarios, solo estaban ganando tiempo para realizar un ataque combinado, uno que desgraciadamente ya era tarde para evitar: unos cañones de gran tamaño se habían materializado en lomos de Tyranomon, los mismos que Mugendramon portaba en su espalda, estos ya estaban cargados y listos para disparar su devastador ataque.

    —Sus errores no fueron subestimarnos o distraerse en el combate —Explicó con toda calma el renegado, como si aquella fuera una clase—. Sino creer que nuestras capacidades en combate eran iguales.

    —¡¡Mándenlo al otro mundo ya!! —Roy interrumpió el discurso de su compañero con la abrupta orden.

    El tiranosaurio rojizo disparó sus Mugen Cannon mientras Devidramon desataba su Demonic Gale: ambas técnicas colisionaron de lleno contra MegaloGrowmon engulléndolo en una explosión que, para su desgracia, solo se acrecentó más cuando la capacidad explosiva de las lianas de Thorn Bind Hostage se activó al ser destruidas por los previos ataques. Tanto Greymon como Ginryumon vieron a su compañero recibir semejante castigo, haciendo acopio de sus fuerzas se pusieron de píe, sintiendo la culpa de que el combate hubiera tomado esa dirección y temiendo lo peor para el Cyborg.

    —¡Maestro!

    —¡Nik!

    Bramaron a sus respectivos Tamers antes de lanzarse de nuevo al ataque, el samurái tomó desprevenido a Devidramon quien al parecer quedó maravillado por la explosión del ataque que realizó en conjunto con su compañero, cuando divisó al de armadura negra ya era tarde para esquivar el coletazo que le dio, recibiendo segundos después una mordida que atrapó uno de sus brazos. Greymon por su parte corrió hasta Tyranomon quien en un intento de ponerle fin al No Level preparó un nuevo disparo de sus cañones, desgraciadamente el azulino le embistió segundos antes de que pudiera acertar su disparo a quemarropa, siendo disparados los proyectiles de energía hacía el cielo.


    MaikuMaiku TakerudarkTakerudark listo o-o/
     
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  15. Maiku

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    Aprovechando la distracción que proporcionaron Greymon y Ginryumon, el pelirrojo agudizó la mirada y dejó que un aura rojiza envolviera todo su brazo, otorgándole así un aspecto bastante serio en comparación al Juneau del pasado. Con un movimiento ágil, el canadiense insertó toda esa Digisoul en el iC que traía en su mano y, sin denotar la más mínima de las compasiones, pidió a su amigo que acabara con el enemigo. Megalo Growmon rugió al verse envuelto por los sentimientos de su compañero, correspondiendo hasta cierto punto la ira fría que caracterizaba a Chase en ese momento y, así, cargó los enormes cañones que adornaban la armadura de su pecho. Tanto el frívolo como su excéntrico colega chistaron al ver que su enemigo usaba una nueva estrategia que abusaba de su nivel superior como Tamer, así que ambos decidieron contraatacar con alguna carta o memoria y así auxiliar a su amigo. Lamentablemente, la velocidad con la que disparó el dinosaurio rojo los dejó sin la posibilidad de reaccionar, provocando que el estruendoso rayo de energía golpeara de lleno a Devidramon y Tyrannomon, quienes rugieron en agonía. La onda de choque posterior a la explosión, fue tal, que Greymon y Ryu salieron volando varios metros hasta estrellarse contra algunos árboles caídos y chamuscados, con el último retomando su forma Child.

    Para cuando la polvareda se dispersó, Chase estaba de pie junto a su Digimon con la vista clavada en el par de Child que había noqueado con su última estrategia. Ethan, quien se había lanzado sobre Niklaus como reflejo para cubrirlo, alzó la cabeza y sintió un pequeño escalofrío al ver a su ex compañero de gremio. La mirada del canadiense era carente de emociones y, sin necesidad de expresarlo, denotaba que se debatía sobre si debía reducir a Digitama o no a sus enemigos. Por su lado, Klaus tosió y se mostró preocupado por Greymon, quien estaba inconsciente junto a los árboles derribados. Aparentemente, el gran cuerpo del azulino sirvió como escudo para Ryudamon, quien apareció entre los escombros aledaños, un poco menos aturdido que su Aniki. Finalmente el pelirrojo relajó el gesto y sacó unas esposas desde un compartimiento del cinturón que traía, disponiéndose a detener al par de fugitivos que, al igual que Ethan, se habían tumbado al suelo en un intento de no salir lastimados por la onda expansiva previa.

    − E-eres una bestia –musitó el excéntrico, con su rabia de antes convertida en miedo.

    − Guarda tus comentarios para Digital Security –bramó con frialdad−. O para el interrogatorio que te haré luego –susurró. Eso hizo que el idiota trastabillara.

    − No lograrán vencer al experimento –chistó el otro.

    − Creo que subestimas a tus rivales –sonrió con confianza, cerrando las esposas. Luego se dirigió a apresar a los Child, quienes estaban bajo la vigilancia de Megalo. A lo lejos divisó a Pops luchar junto a Ewain, una imagen que le causó cierta ¿gracia?.

    En efecto, mientras el canadiense se hizo cargo de proteger a sus ex compañeros y reducir a los mercenarios que pretendían detener su pretensión de acabar con RhinoKabuterimon, el extraño anciano y Blake unían fuerzas para mantener a raya al escarabajo. Seraphimon hizo gala de su experiencia de combate a tal punto que Raihimon tuvo que elogiarlo. El arcángel usaba su basto repertorio de técnicas para prevenir que el coloso lanzara nuevas descargas hacia los humanos o, peor, hacia el cielo. Lo que resultó más irritante para el enemigo, fue que cuando logró dar un golpe directo contra el par de moscas insolentes que le atacaban, Seraphimon usó su Final Heal para recuperar todo tipo de daño realizado contra él o el oscuro. Sin duda, Ewain y Patamon habían crecido mucho desde la última vez que hicieron frente a un enemigo de ese talante.

    Por su lado, Raihimon era mucho más preciso que su aliado de turno, en el sentido de que aprovechaba las distracciones creadas por él para liberar ataques contundentes. Servía de mucho que pudiera desviar las leyes de la física para contener, temporalmente, a su oponente y así avasallarlo con los rayos de energía que desprendía su armadura. Eso en conjunto con Seven Heavens y una que otra carta de sus respectivos Tamers, hicieron que la dificultad inicial de lidiar contra un ser tan resistente y opulento, se volviera su propia ventaja, pues prevenían sus estrategias abusando de su lentitud innata como Ultimate.

    − Si seguimos así, lo derrotaremos en cuestión de tiempo –se atrevió a mencionar el escocés, mirando al sujeto a su lado. ¿Por qué le resultaba familiar?−. Su nombre es…

    − Pops –rió, sin mirar de frente al novio de su hijo−. Concuerdo contigo, pero estamos frente a un Digimon modificado. Podría tener alguna otra sorpresa esperando.

    − En ese caso, no le demos tiempo para usarla –dijo tras un suspiro. Frunció el ceño y miró su lector y las tres cartas que había escogido. El hombre a su lado analizó la estrategia de su compañero, ensanchando su sonrisa, como si le pareciera divertida−. Necesitaré que me des un poco de tiempo.

    − Cuenta conmigo y Raihimon –entonces activó su SoundLinker−. Conténlo un segundo, por favor.

    − A la orden –respondió Raihi en los aires. No estaba acostumbrado a recibir mensajes de su Tamer, pero cuando lo hacía, no dudaba en acatarlas. Algo estaba tramando, eso era seguro− ¡Schwarz Lehrsatz! –bramó, alzando su báculo para alterar las leyes de la física alrededor de su oponente.

    Seraphimon miró hacia su Tamer apenas notó que su aliado hacía uso de esa extraña técnica, pero pronto comprendió que era para ganarle tiempo. La distintiva aura de Poweful Will rodeó al arcángel y pudo sentir cómo nuevas energías recorrían su cuerpo, fortalenciendo sus músculos y armadura. Por lo demás, supo que Ewain pretendía que pusieran fin al combate cuando un cañón particular se materializó frente a él: ZERO-ARMS Orochi, mismo que empezó a brillar al entrar en contacto con un ente sagrado, como él. Finalmente, el clásico símbolo de la esperanza tiñó sus fuerzas de un coloro dorado intenso, logrando atraer la atención de todos los humanos y seres digitales que había a la redonda. Por un instante, la imagen del arcángel se volvió tan imponente como la del mítico protector del cielo, dentro de la creencia católica, y sin más ejecutó su más devastadora técnica: Yakusa-no-Ikadzuchi.

    Las nubes negras del cielo, invocadas por las habilidades eléctricas de RhinoKabuterimon, se revovieron ante la energía liberada por Seraphimon. Varios estruendos adelantaron la presencia de ocho potentes rayos que cayeron en dirección a su objetivo, tomando la forma de cabezas de dragón a medida que avanzaban, que abrieron sus fauces para engullir al enemigo. Este, en un intento desesperado por salvarse, lanzó a diestra y siniestra electricidad, pero se vio frenado por la habilidad especial de Raihimon. Un enorme haz de luz cubrió la zona, en un diámetro de cinco kilómetros aproximadamente, antes de devolverse hacia el origen de dicho esplendor. Hubo un súbito silencio, seguido de un sonido desgarrador y agudo atrasado, para luego dar pie a un vendaval que terminó por arrasar el sector del bosque donde luchaban. RhinoKabuterimon rugió de dolor antes de ser reducido a un Digitama envuelto en datos, mismos que fueron absorbidos por el CodeScan de Niklaus, involuntariamente. La confusión y la súbita paz, dejó a todos atónitos, por más de un minuto.

    […]

    Casi una hora después, el grupo de cinco varones caminaba en dirección a la Tierra de Dragones para tomar sus respectivos caminos de vuelta a casa, solo que un extraño suceso había dejado un ambiente de incomodidad. Klaus mantenía un gesto duro y enojado, uno nunca antes visto por Walker ni Ewain, pero no lograban comprender por qué. De hecho, morían por saber, pero Chase les impidió acercarse a él y a Pops, quienes caminaban mucho más adelante del grupo.

    − Vamos, Nik –musitó el adulto−. Esta es mi oportunidad de arreglar las cosas con Hanz –Greymon bufó, pese a que descasaba en el Xross Loader, no se tragaba la personalidad del viejo. Leonhardt repitió su respuesta, algo que le hizo gracia al dinosaurio.

    − No sé donde está y, si lo supiera, no te diría –zanjó. Pops suspiró desganado−. No creo que Hanz te reciba con los brazos abiertos, tío.

    − Lo tengo claro, pero sabes bien que tengo que arreglar esa situación –le revolvió los cabellos, algo que hizo gruñir por lo bajo al menor. Pops rió con su berrinche−. Me agrada saber que te tiene a ti aquí, y a Ewain –miró de reojo al escocés, quien notó el detalle. Aún no era tiempo de presentarse con él−. Al menos tiene quien lo proteja.

    Walker gritó a lo lejos y el dúo se dio vuelta. Harto de que Chase lo detuviera en su intento de acercarse a ver qué pasaba con esos dos y por qué Klaus estaba enojado, se abalanzó sobre el pelirrojo y lo tacleó sorpresivamente. Luego, se echó a correr hacia el viejo gritando una serie de improperios y amenazas, la mayoría dirigidas al hecho de que dejara a Niklaus en paz. El alemán se sonrojó sobremanera, mientras que su tío simplemente recibió al entusiasta pretendiente de su sobrino con un coscorrón y carcajadas, algo que llamó la atención de Blake. En silencio, el escocés empezó a atar cabos y, temiendo acertar en su conjetura, enserió el gesto y guardó silencio. Ya lo corroboraría con Klaus, en su momento.



    MasaruMasaru everydayeveryday mil años después, pero cierro esto de una vez. Me obstiné en forzarme a terminar el post, lamento cualquier molestia causada.
    TakerudarkTakerudark
     
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