Misión S Evento Trama Clash of ninja | Equipos A y C | Otogakure: parte III

Tema en 'Naruto World' iniciado por C. Underwood, 8 Nov 2017.

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    C. Underwood

    C. Underwood s m o o t h Moderador

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    • Lo único que resta es luchar contra algunos miembros de la Aristocracia. Verán sus fichas después de las instrucciones. Por ahora, ninguno puede morir.
    • Habrá más ninjas genéricos, pero esta vez se dejará libre la cantidad (entre rango genin y jounin).
    • Hay civiles en la villa. Se encuentran encerrados en sus casas por temor.
    • En el caso de BelgiumBelgium: podrás poner que Akashiro despierta pero continúa atrapada.
    • El chakra fue restaurado un 70% para los genin y un 55% para los jounin y ANBU, considerando lo que ya "tenían" desde antes. Las heridas fueron tratadas.
    • Tomen en cuenta lo que se ha puesto en los post de trama.
    • Recuerden la regla de apartado y las instrucciones dadas para todos.
    • Tomen en cuenta la descripción de la aldea (su ambientación y demás).


    Otogakure: Aldea - Otogakure no Sato | ¡Ingresa sin prueba! [Lee aquí] - Naruto World | Foros Dz
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  2. NoirExor

    NoirExor "Albino-master" Moderador

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    Después de haber sostenido un combate que se había extendido por un considerable plazo muchos de los ninjas habían necesitado al menos unos cuantos minutos con tal de no solo recuperar el aliento sino para igualmente tranquilizarse, tratando de dejar de lado cualquier sentimiento negativo que pudiese entorpecer el desarrollo de la misión. No obstante, era más fácil decirlo que hacerlo, más allá de que haber dado una buena tunda a los chicos malos también se diría que el primer equipo de la alianza había perdido toda oportunidad de avanzar desde Kurogane, el ANBU de la roca además se sentía impotente cual si su rango shinobi a estas alturas solo fuese una decoración. No había podido salvar a esos mineros que encima ni siquiera conocían a la persona que tuvieron delante antes de morir… ellos habían conocido al kage como un hombre cualquier que había ido a trabajar en las minas, pero gracias a él habían muerto en vano. Si a alguna conclusión había llegado el Iwagakurense, era que nunca más sería tan ingenuo como para involucrar a civiles pensando que estarían a salvo al final.

    ─ Entiendo que quieras permanecer un momento solo luego de lo que pasó, ¿Pero no sería mejor que tuvieras algo de compañía en estos momentos? ─ preguntó el cuervo ahora preocupado como correspondía por el bienestar de su compañero humano ─ Sabes Risho, esas personas no murieron en vano, no aún y tú conoces tan bien como yo el porqué.
    ─…Lo sé, Talon. De hecho aún lo recuerdo bien, pero no pensaba en la misión, sino en la vida de esas personas ─
    respondió el shinobi conforme observaba con un rostro neutral el horizonte, estando sentado sobre una gran roca pero cada tanto mirando un pergamino que yacía cerca suyo en el suelo ─ ¿Tú crees que yo estoy bien tal cual soy?
    ─ Que cosas preguntas. Cada quien es como ha elegido ser así como también opta por tomar cualquier camino que desee, el tuyo sin embargo es complicado, lleno de obstáculos donde tú mismo colisionas contra ellos por voluntad propia… los accidentes ocurren y no siempre las cosas nos saldrán bien. Está bien ser duro con uno mismo, pero tarde o temprano debemos liberarnos de nuestras cadenas, piensa bien esto que te he dicho
    advirtió el emplumado camarada del rocoso, ahora levantando vuelo y manteniéndose solo unos instantes más en el aire ─ También ten en cuenta lo que conversamos hoy mismo respecto a Otogakure antes del combate en Kurogane.

    Finalmente, el ave levantó vuelo y se alejó, su intención era la de volar en círculos alrededor de la aldea con tal de montar guardia en tanto los shinobis se recuperaban de sus combates y se reorganizaban para proseguir con la tarea, el que no pudiesen avanzar desde su posición no significaba que la misión estuviese perdida. Risho por su parte continuaba sumido en sus pensamientos, cada tanto mirando aquel rollo de papel con un código escrito en su superficie con cierto desprecio y desconfianza. Era como si estuviesen mofándose de él y sus compañeros, ¿asesinaban a unos rehenes pero incluso así le tendían un mapa con una dirección hacía Otogakure? No era estúpido para creerse aquel cuento, un enemigo no sería tan estúpido como para revelar así las coordenadas del sitio que fungía como su base de operaciones. Claramente había gato encerrado y la posibilidad de una trampa era muy alta.

    Antes de recibir nuevas instrucciones por parte de la alianza, el ninja de la roca simplemente se levantó de su lugar de reposo, tenía la sencilla intención de cavar unas simples tumbas para los mineros asesinados, era lo menos que podía hacer para pagar un respeto a sus almas. Claro que a la vez que realizaba esta tarea también estaba llevando a cabo un debate consigo mismo, con aquella faceta suya que había salido a la luz durante la batalla con Tenshi, debate que sería el primer peldaño en una cadena de sucesos que moldearían al líder de Iwagakure para que adoptase otra imagen, una distinta a la que había mantenido ya por tantos años.


    (…)

    ─ Akashiro…

    Por dentro el venenoso pronunció el nombre de aquella kunoichi que significaba tanto para él y que a pesar de todo había sido capturada por el enemigo, no había otra conclusión posible ya que no estaba por ninguna parte y aunque le conocía bastante bien, nunca habría pensado que ella habría de separarse así del grupo por voluntad propia. Por un instante la atención del albino viró hacía el equipo más números que ahora poseían, no iba a culpar a nadie por la desaparición de la Narukami ya que sabía a estas alturas que los del sonido eran capaces de todo con tal de lograr su cometido y era mejor el confiar en que el grupo unido podría tener más posibilidad de vencer si ocurría otro enfrentamiento grande como el de hace unas horas. Fuera como fuera iría en rescate de la jinchuriki del Yonbi y los ánimos que los demás arrojaban al ANBU ducho en Taijutsu ayudaba a levantarle un poco el ánimo, además el Chakra de todos había sido medianamente restaurado con lo que podrían afrontar lo que sea con mayor facilidad.

    Pero claro, había que advertir que incluso con algo de esperanzas depositadas en su persona, la sombra terrestre no se encontraba precisamente de buen humor en esos momentos, si se ponía a pensarlo no solo los ninjas del sonido habían asesinado a jóvenes ninjas de su aldea que eran el futuro de la misma, sino que habían usurpado los secretos de su clan, habían asesinado a gente inocente que se había involucrado con él y ahora habían raptado a su pareja. Eso era más que suficiente para que quien estaba al mando de la aldea oculta entre las rocas ya comenzara a cultivar un cambio en su manera de pensar… un cambio que apartaba poco a poco a su faceta comprensiva que detestaba los derramamientos de sangre, reemplazándola por una más carente de piedad alguna, con una tolerancia se hallaba erosionada y que se tornaba más estricta a la hora de decidir fríamente quien vivía y quién no.

    Ya que al parecer no tenían otra vía favorable, el equipo de la alianza avanzó hasta la zona roja, donde inesperadamente ya estaban aguardando por ellos, esto no impresionó para nada al oriundo de Tsuchi ya que la posibilidad de una trampa debido al pergamino que habían obtenido era elevada y ahora era estúpidamente obvia. Genkishi no pudo contener por un instante lo que estaba sintiendo, por eso mismo descargó parte de su enojo en ese lugar ante la sonrisa socarrona de quien aparentaba ser quien estaba al mando del sonido. Su reacción ante las acusaciones no le caía nada bien, era cual si estuviesen tratando de jugar con él, y no era porque Mikazuki fuese capaz de leer la mente de las personas sino que ya anteriormente alguien más había tratado de sembrar la semilla de la discordia entre él y sus compañeros de grupo. Esa otra persona había mencionado algo similar a lo que ahora Hokuto estaba expresando…



    “¿Y vas a creerle a tu enemigo? Escúchame, creo que ya lo sabes, ¿pero acaso estos tipos no secuestraron a tu amorcito? Es más, acaban de confirmarlo, ¿Qué clase de idiota pone atención a lo que esta mujer está diciéndote cuando ya has visto con tus propios ojos lo que hacen y hasta que alturas están dispuestos a llegar?”

    ─ Tsk… entiendo eso. Es solo que… ─ en ese instante, el shinobi de la roca volvió a enfocar esa mirada afilada solo comparable a la de un león al asecho que iba dirigida hacía ambas líderes de la tormenta. La verdad era que desde antes cierto presentimiento, o más bien un instinto que solo podría clasificarse como un sexto sentido presente en todo ninja experimentado, le había señalado algo raro en las dos representantes de Arashi. No obstante, Risho había abandonado esas ideas hace ya tiempo atrás ya que no contaba con absolutamente nada que justifique tales pensamientos… él Mikazuki buscaba sobre todo ajustar cuentas con Noah Fujimori debido al ataque sucedido en Tsuchi donde jóvenes promesas shinobi perdieron la vida, pero además quería forzarle a deshacerse de la línea de sangre de su clan.

    Este hombre era de seguro una figura importante en el sonido si no era uno de las principales, sin embargo a juzgar por las palabras de Hokuto tal parecía que Noah no trabajaba para Otogakure o había dejado de hacerlo por razones que desconocía. Las palabras de “tu verdadero enemigo cerca” y la mención que especificaba la ayuda de la tormenta en los planes del sonido para provocar daños en otro país solo fortalecía aún más la teoría de que el blanco predilecto de Risho había o habría tenido conexiones con Arashigakure no sato, sin mencionar que de ser cierto eso les ponía en una postura completamente deshonesta respecto a la alianza shinobi que como toda unión entre aldeas debía apoyarse en la confianza mutua. Con todas estas cosas, todo indicaba que la perteneciente al clan Hyuga podía estar en lo cierto incluso siendo una enemiga, tomando en cuenta la reacción que la sombra terrestre percibió en Taiga y Rinha antes de la “explicación”.

    Las palabras que Talon había dicho a su dueño horas atrás ahora volvían a su cabeza…


    “...Está bien ser duro con uno mismo, pero tarde o temprano debemos liberarnos de nuestras cadenas, piensa bien esto que te he dicho. También ten en cuenta lo que conversamos hoy mismo respecto a Otogakure antes del combate en Kurogane...”


    “Está claro que están jugando contigo, como lo hizo ese tal Michibiki anteriormente. Creo que sabes muy bien que es lo más importante ahora, ¿Verdad? Ve por ella, pero esta vez no me hagas salvarte el trasero de nuevo.”


    El albino apartó la mirada de sus compañeras para luego silenciosamente tomar los reportes que le habían arrojado a sus pies, cual si no estuviese siquiera preocupado por lo que pudiese pasar al tomarlos, simplemente los guardó entre sus pertenencias para cruzar miradas con Hokuto.


    ─ Inepta. Acaban de confirmar que efectivamente tienen a Akashiro con ustedes. Fue muy iluso de tu parte si creíste que este “tonto” iba a reaccionar descontroladamente ante tus palabras ─ dijo el albino sin cambiar la expresión que llevaba en su cara, simplemente parecía que toda emoción había abandonado esos orbes que ahora eran dos círculos opacos ─ creo que conozco bien cuáles son mis prioridades como ninja en este momento ─ tras esas palabras, el taijutsuka apenas si volteó un poco su rostro para observar por un momento a Rinha enseñando un gesto con un pulgar arriba, tratando de transmitir un “Está bien, luego lo arreglamos” ─ Otogakure siempre será Otogakure a fin de cuentas, da igual cuantas cabezas pierda… y cualquier cosa relacionada a ella que no me convenza, la moleré hasta la muerte.

    Dijo finalmente el venenoso con una sonrisa leve y desafiante conforme no quitaba los ojos de encima a sus rivales de elevada destreza, dándoles a entender que no iba a cambiar de objetivos y que los únicos sobre quienes iba a desquitarse no eran otros que ellos: la Aristocracia de Otogakure y todos sus lacayos.


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    XayahXayah SphinxSphinx BelgiumBelgium YukiiYukii RuxxandraRuxxandra Kari WalkerKari Walker
    Post listo, como he mencionado, ha sido centrado exclusivamente desde mi personaje. Más que nada porque lo ví en una situacion tal que sentí debía responder(?) XD
    Go on(?) /o/
     
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    Última edición: 8 Nov 2017
  3. Blair

    Blair スパークル Moderador

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    Ese maldito pitido de nuevo. Shiba apoyó sus manos fuertemente en el suelo mientras esperaba a que el efecto de lo que fuera que tuviera dentro pasara, estaba al borde de no poder controlar su propio enojo, cosa que no haría más que traerle problemas si el poder del bijuu terminaba por liberarse; respiró, haciendo todo lo humanamente posible para contener su lenguaje corporal. Si confirmaba, aunque fuera con sus movimientos, lo dicho por la albina, no sabía si todos los allí presentes tendrían la misma reacción que el dirigente de Iwagakure.

    Su mente se fue apaciguando y entonces un recuerdo le azotó de golpe: ella conocía a esas personas. Bueno, “las conocía”, más bien recordaba haber leído sobre ellos en el pergamino entregado por Kiseki, ¿qué se traía entre manos ahora? Hokuto Hyuuga y Oruha Terumi. ¿Sería eso correcto? Más o menos recordaba que esas descripciones escritas concordaban con lo que estaba viendo frente a sí; ambas de alto rango, una especialista en combate físico, mientras la otra se movía por el campo de las ilusiones y la medicina.

    Ya sabía sobre quién irse, en ese caso.

    La única manera de saber si lo escrito en el pergamino de Monban era verdad, era comprobándolo personalmente; si acaso lo era, entonces tendría que encontrar el modo de entregarle dicha información a Rinha y dejar que ella se encargara del resto. A fin de cuentas, Pawa siempre había sido mejor verbalmente, por lo que confiarle algo de esa magnitud a su mejor amiga era algo que venía por “sentido común” bajo esas circunstancias. El silencio se extendió por unos instantes después de la última palabra dicha por Mikazuki, dándole a entender a ambas féminas del Sonido que su “plan” de salir de ese lío a través de palabras no iba a funcionar. Ambas se irguieron con gestos de muy pocos amigos, a la par que más ninjas adeptos al Ototon hacían acto de aparición: obviamente no irían hasta allí por sus cuentas sin tener un modo de pelear.

    Sonrisas figuraron tanto en Hokuto como en Oruha y, al mismo tiempo, el combate dio inicio. Los de la Alianza se movilizaron con reacciones más torpes de las usuales, pero logrando evadir las ofensivas iniciales de los ninjas enemigos; balas de viento comprimido por un lado, jet ígneo por otro, Rinha ni siquiera se inmutó cuando cortó la garganta de un pobre diablo que se había acercado demasiado a su persona en un intento de herirla con una pobre técnica de taijutsu.

    Amane cruzó sus brazos para detener la patada de un enemigo, que apenas y había alcanzado a ver entre la penumbra; acto seguido, bajo alerta de Luka, elevó un muro de madera a su lado contrario para detener el vuelo de armas que habían amenazado con provocarle numerosas heridas. El campo de batalla se extendió y antes de que se dieran cuenta, se trataba de una batalla campal en plenas calles de Otogakure; las ventanas de las casas vibraban con la confrontación a la cual no deberían estar expuestas y parte del “anillo” que conformaba la aldea se vio sumido en una orquesta de técnicas que confirmó a los civiles que no habían abandonado la villa la mala decisión que habían tomado esa noche.

    Shiba rodó su cuerpo en el piso buscando evadir las extremidades de un médico que optó por extenderlas en un intento de mantener su distancia; Tasmania, sin embargo, no tenía intenciones de pelear con dicha persona. Sentía cierta urgencia por confirmar o negar sus sospechas, pues de ser ciertas, les jugaría a su favor tener información referente a las habilidades enemigas; de no serlo, en realidad no perdían nada en lo absoluto, la guerra se decidiría por un combate.

    Lanzó una mirada rápida a Shinta, el cual casi por reflejo unió su mente con la de ella, recibiendo instrucciones de parte de la kunoichi las cuales no dudó en cumplir. Buscó con la mirada a Luka, luego a Amane, Rinha y finalmente Haruhi, aunque ella no había sido mencionada por la jounin, el varón suponía que tenía cosas que explicarle a su pareja y que, además, sería mejor que estuviera al tanto de las estrategias que tomaran.

    «¿Todos me escuchan?» La “voz” de Tasmania resonó en la mente de los que hubieron sido unidos gracias a la técnica de Tengan, las respuestas vinieron rápidamente y casi por instinto, pues cada quien estaba ocupado en medio de combates como para ponerse a pensar qué era lo que pasaba (en caso de los que no habían experimentado esa conexión previamente). «Rinha, hay algo que quiero confirmar, puede que tengamos información relevante.»

    «Senpai…»
    «Luka y Amane, por favor permanezcan juntos. Un par de clones míos les alcanzarán dentro de poco.»
    No permitió a la genin decir media palabra más para cuando ya había dicho aquello, no diciendo luego nada por unos segundos en los cuales se había visto enfrascada en un encontronazo con un shinobi del Sonido. Éste había logrado encajarle un kunai en el hombro, solo para luego recibir una patada poderosísima como “compensación” por aquello; Taiga gruñó por lo bajo antes de hacer sellos de manos e invocar cuatro kage bunshin, dos se alejaron del campo de batalla, los otros dos se movilizaron para buscar al par de menor rango que justamente eran sus estudiantes.

    «¿Qué información?» Yang respondió luego del tiempo en el que Shiba no se dignó a decir nada más.

    «Todo lo que queramos saber sobre nuestros actuales enemigos y algunos lugares importantes de esta aldea.» Simple y concisa respuesta que captó la atención de todos, ¿de dónde había sacado esos datos que decía “poder” tener? ¿Qué era lo que diría si tenía o no dicha información?

    Yin hizo sellos para imbuir su cuerpo en chakra fuuton y así aumentar su velocidad, acto seguido, hizo uso de Shoukyo Kuuki para cortar la distancia entre ella y su objetivo; cargó un Tetsu no Ken en su mano y amenazó con éste a la de cabello bermellón, logrando conectar en su hombro. La ANBU reaccionó rápidamente, respondiendo con un rodillazo en la boca del estómago de quien había osado irse sobre ella de forma tan repentina; si bien había logrado responder a la ofensiva enemiga, chistó al saber que no había usado toda su fuerza por lo sorpresivo del movimiento de Shiba y ahora se las había arreglado para tomar distancias. El dolor en su hombro era intenso, notando rápidamente la fuerza de la peliverde, a su vez, Tasmania estaba de rodillas en el suelo con una mano sobre el abdomen, estaba completamente segura de que la patada había sido improvisada y que esa mujer tenía mucho más poder en su cuerpo.

    Joder. ─ Hizo una mueca, por lo menos creía haber confirmado sus sospechas, ahora ¿dónde estaba la otra? Una kunoichi del clan Hyuuga con un poder altísimo en ilusiones definitivamente sería un dolor de cabeza para el grupo de la Alianza que se encontraba presente. Tenía que entregarle el pergamino a Rinha para darle toda la información, pero no podía hacerlo con Terumi en frente y mucho menos a ojos curiosos de los de la Alianza. Tosió y solo gracias a sus reflejos logró esquivar una ofensiva de la ANBU de Otogakure, la Sonora obviamente no se andaba con rodeos y no le dejaría tomar un respiro.



    RuxxandraRuxxandra Autumn.Autumn. XayahXayah usados en el post
    NoirExorNoirExor YukiiYukii Kari WalkerKari Walker porque igual les compete (?)
    BelgiumBelgium porque tienes que leer de todos modos x'D
     
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  4. Ruxxandra

    Ruxxandra Golden Witch

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    No había alcanzado ni a dar un solo paso cuando la orden de Taiga en su cabeza la detuvo. Pese a todo, se quedó donde estaba, de todas formas no sería de mucha ayuda contra la Aristocracia de Oto; lo mejor sería dejar la batalla en grande a los de mayor rango mientras que ellos permanecían detrás peleando contra los ninjas de menor rango. Dicho y hecho se quedó junto a Luka, o mas bien delante de él. No era secreto que a su amigo se le daba de patada pelear cuerpo a cuerpo, pero siempre estaba ella para encargarse de esa parte.

    Parece que al final somos tu y yo contra el mundo, Amane-chan.

    Que más hay de nuevo... ─ respondió mientras acababa con un genin enemigo, o ella suponía que lo era porque tampoco presentaba un esfuerzo mayor ─ ¿La estrategia de siempre?

    Exacto ─ Asintió ─ ¿Lista para hacer sonar algunos traseros? ─ bromeó parando unos shuriken que se avecinaban por la derecha. Amane hizo un sonido ahogado y apretó los dientes, luchando por no reírse de ese juego de palabras tan absurdo, maldito fuese él y sus chistes. De todas formas, regañarlo por eso no venía al caso porque de seguro lo volvería a hacer, el genjustsuka no tenía remedio. Al cabo de segundos su compañero había desaparecido con su sombra y ella pudo concentrarse en pelear.

    Hakugaku se trasladó a los tejados donde tenía una visión más amplia del terreno, y podía asistir más a distancia como era su estilo. Su compañera por otro lado ya se encontraba peleando contra dos chicas que parecían ser gemelas, siendo lo único que las diferenciaba el color de cabello -una rubia y otra pelirroja-. La chica de cabellos dorados inició una sucesión de puñetazos al aire que enviaban corrientazos de chakra fuuton a gran velocidad. Amane se las arregló para esquivar dichos ataques dando saltos, mientras que las ventanas a su espalda estallaban al recibir las ondas de viento; la ninja pelirroja por su parte intentó dañarla con unos cuantos senbon mientras estaba en el aire, más no pudo lanzarlos gracias a una lluvia de agujas eléctricas que cayeron sobre ella desde los altos tejados. Para no arriesgarse, el manipulador de sombras cambió de posición con tal de que no lo descubriesen.

    Ame no perdió tiempo y cuando vio la oportunidad pegó un rápido salto en dirección a las gemelas, cayendo con un puñetazo al suelo y creando un pilar de fuego que desestabilizó a la rubia. Aprovechando esto encestó un certero y fuerte golpe -cargando sus guantes con chakra- en el cuello de esta, haciéndola caer fuera de combate. Inmediatamente volteándose hacia la otra gemela, que se notaba adolorida aun por el ataque de Luka. Sus manos chocaron y mientras forcejaban, la genin de Arashi la miró a los ojos con una pequeña sonrisita, la pelirroja no entendió que pasaba hasta que unas raíces crecieron repentinamente y se le enredaron en los tobillos. Al mirar abajo con sorpresa, Amane le soltó su agarre y le propinó un buen rodillazo que le hizo perder el balance cayendo de espaldas donde las raíces envolvieron completamente su cuerpo, dejándola inmóvil.

    La castaña sonrió satisfecha y mentalmente se dio palmaditas en la espalda, aquello se estaba tornando divertido...pero bajar la guardia fue su peor error.

    ¡Amane! ─ el grito de Luka fue la única advertencia que tuvo sobre el golpe lateral al cual solo tuvo tiempo de parar con su antebrazo, la devastadora fuerza la mando a volar unos cuantos metros hasta chocar contra una pared. El ninja enemigo, que por semejante fuerza era justo asumir que era un jounin, sacó una katana y se acerco con una sonrisa siniestra con toda la intención de matarla; más no tuvo ni oportunidad de entrar en su espacio cuando uno de los clones de Tasmania atacó por sorpresa, desarmándolo al instante de una patada en el rostro. Mientras el kage bunshin de la mandataria de la tormenta peleaba, Luka se apareció al lado de su compañera e hizo amago de tratar de ayudarla a levantarse, pero Amane no iba a tener nada de eso; sin tener en cuenta que estaba herida se sentó en el suelo sacudiendo la cabeza.

    Estoy bien, estoy… ─ Siseó de dolor, sosteniéndose el brazo derecho -el cual había recibido el golpe-. Un poco más de fuerza y no había duda de que le habría partido los dos huesos en su antebrazo. Se tragó el dolor e intentó levantarse; el castaño por su parte chasqueo la lengua y la ayudó a pesar de las protestas, tratando de ser cuidadoso y no causarle más daño.

    Tienes que dejar ese acto de ‘a mi no me duele nada’, y siendo sincero no vendría mal que tuviésemos a Amaya para que te revise eso… ─ murmuró torciendo la boca, muy concentrado en ella como para notar que habían dos chunnin que no iban a esperar a que ella se recuperase para dar una buena pelea; Shinseinaki estuvo a punto de apartar al otro genin del camino y crear otro de sus muros de madera cuando el segundo clon de Shiba hizo su aparición, dejándola relajarse momentaneamente.

    Creo que no es prudente que sigas peleando con el brazo en ese estado, si te lo lastimas más se va a romper y Taiga se va a enojar conmigo por no cuidarte ─ “O más bien que estas preocupado y no lo quieres admitir” pensó burlona la oji-celeste, pero iba a aceptar que no eran preocupaciones mal infudadas… aun así, ella no iba a dejar que una tonta fisura en su brazo la volviese inútil.

    Y yo creo que estas confundido en quien cuida a quien aquí, amigo mio… no necesito ambos brazos para pelear ─ dejando su brazo herido completamente laxo a su costado, llevó la mano izquierda a su espalda, tomando la empuñadura de su Tanto ─ Con uno solo es suficiente ─ terminó su frase sacándolo de la vaina rápidamente y haciéndolo girar con fluidez entre sus dedos, sonriendo ante la ceja levantada en la cara del chico.

    Fanfarrona ─ bufó cruzándose de brazos, pero sabiendo que no iba a poder convencer a la testaruda de su amiga, suspiró y dejó caer los hombros derrotado ─ Vale, solo… no dejes que te maten ─ Amane solamente ensanchó su sonrisa, asintió y caminó hasta quedar de espaldas a él, creando una escena dramática- giró la cabeza hacia él.

    Te tengo a ti para cubrirme la espalda ¿Qué es lo que podría pasarme?


    ────────────
    Autumn.Autumn. BFF Team combo (?
    SphinxSphinx me las arregle para meter a los clones, so...
     
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  5. Yukii

    Yukii _M a h ā p a d o ma_ Diseñador Oficial

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    La información revelada, verídica o no, había pegado fuerte en los miembros de la Alianza. La mayoría de ellos había escuchado hablar de lo ocurrido en Tensai ¿Acaso eso también las hacía partícipes de lo ocurrido en Iwa y en el País del Rayo? Las sospechas no hicieron más que acrecentarse, si es que de por sí las mandatarias de Arashi ya cargaban con un aura turbia. Con todo, Risho había decidido continuar con el mismo objetivo en una amplia muestra de madurez. Prioridades, podría decirse. Setsuna se limitó a mirar a las mujeres de reojo, ¿Quién diría que Taiga se prestaba a esos juegos? El simple hecho de haber plantado la idea de traición traería sus consecuencias cuando toda aquella turbulencia pasare y, quizás, incluso, se rompería la Alianza tal como se esperaba. Al final, era imposible adivinar los deseos ulteriores de sus representantes y mandatarios, la unión de las potencias no había sido más que un intento desesperado por solventar lo que ocurría en el País del Rayo en su momento. De paso, se contenía al bijuu en tierra neutral que, más que cuidarlo de los enemigos, era resguardado de ellos mismos, puesto que una guerra podría comenzarse por ese contenedor. Rakugakure lo haría.

    Luchando por dejar el encanto de la imprevista noticia, se dispersaron para dar batalla en el terreno enemigo. Los portadores no estaban solos, es más, se veían claramente preparados para el recibimiento trayendo consigo una horda de shinobis que se abalanzó pronto contra la Alianza. Esdesu se movió a la derecha queriendo tomar espacio para sus propias maniobras y, de ser posible, pasar a través de la nube de enfrentamientos para internarse en Otogakure. Sin embargo, un sujeto le bloqueó el avance con el lanzamiento de estacas de metal, obligándola a retroceder. Movió las manos y después expelió una compresión de burbujas cuyo acomodo recordaba a un muro. Aglomeradas unas con otras se extendieron por varios metros y al dar la orden, la formación se adelantó velozmente contra el shinobi dispuesta a estallar no solo para él, sino para el otro sujeto que se acercaba como refuerzo. Logró atrapar al par dentro de la detonación de las burbujas, llevándose también un par de hogares, produciendo un pequeño derrumbe. Minúsculo, tomando en cuenta la sumatoria del daño total que produciría por el choque de fuerzas.

    La humareda que se levantó fue momentánea, suficiente para que alguien se acercara por su espalda, a lo que inmediatamente Himekami respondió con sus eslabones. No obstante, se detuvo al notar que se trataba del pelirrojo de Kumo.

    Setsuna-san ―habló habanero con su timbre monótono, a pesar de ello, si es que era posible decirlo, su semblante denotaba seriedad. Mantenía la vista al frente. Había puesto sus ojos carmesí sobre la imponente silueta del hombre desde hacía un par de minutos, siguiéndolo hasta llevarlo a encontrarse con la de Raku. El menor sostenía un Tessen en la diestra. Hasta entonces se mostró el varón como si la estela levantada fuese un telón puesto solo para su aparición y ¿Cómo no? Bastó batir su mano para que el polvo fuese cortado para revelarlo en todos sus colores. El tono tostado y la melena dorada era lo menos relevante comparado con los torneados músculos de su cuerpo. Aquello era más que suficiente para saber que un golpe directo sería letal. Lástima que no podían calcular que tanto, tendrían que sufrirlo para comprobarlo. Su rostro parecía haber sido tallado para ser un adonis asesino, pero la primera impresión solemne quedó disuelta en cuanto abrió su boca. Tan soez y chocante.

    Que putas tan buenas tiene la Alianza ―dijo en cuanto miró a la general de Raku ― ¿Por qué nadie me lo dijo antes? ―emanaba confianza, vanidad y ego. Un contraste total con el dúo de Kaminari que permanecía estoico. Quizás eso mismo fue lo que molestó a Benji, odiaba no provocar reacciones, disfrutando siempre la incomodidad y hostigamiento que podía producir con su boca irreverente, eso le volvía superior. No existía nada más divertido, además de las peleas brutales, que incidir en las psiquis ajenas e irritarlas. Ese no fue el caso de los jounin. Frunció el ceño apenas. ―Ya terminarás aplaudiéndome… pero con el culo. ―Hizo sellos y una docena de rocas se despegó del suelo quedando suspendidas en el aire, bastó apenas que el ANBU enfocara su mirada para lanzarlas una a una contra el par, buscando aplastarlos. Benjamín solía ser prudente, pero cuando los leones permanecen enjaulados apenas se les libera quieren estirar las piernas. El estruendo no se hizo esperar, los shinobis habían contrastado su técnica con un suiton explosivo que al hacer contacto con los sólidos, estallaba. No era nada. Sus ojos ávidos alcanzaron a mirar a la pelirroja escurriéndose por un costado. Con velocidad pasmosa se comió la distancia para terminar posado delante de ella y soltar una patada que, tontamente, Esdesu intentó frenar interponiendo su brazo izquierdo. El golpe fue brutal, por supuesto, Benjamín no conocía la misericordia o la moderación en ninguna de sus formas. Las pupilas de Miyazaki temblaron al escuchar el crujir de los huesos rompiéndose. Setsuna salió disparada por varios metros para terminar encontrando el suelo bruscamente en un golpe que le arrebató el aliento y la dejó tendida.

    Sintió dolor. Tardó en intentar ponerse de pie y asimilar que su brazo estaba roto, posiblemente en unas tres partes comenzando desde su hombro. El sujeto era peor de lo que esperaban. Frunció el ceño apenas por la molestia, comenzando a emanar chakra así como un vapor de su brazo herido, señal de que comenzaba a recuperarse. Chie supo que no podía dejarse tocar, inmediatamente hizo sellos de manos para elaborar clones mientras pensaba una estrategia a distancia. Tuvo que moverse junto con sus cinco copias porque la bestia ahora venía por él. A su vez, en intento por darle tiempo a Setsuna a recuperarse. Sus seis versiones (incluyendo al original) enarbolaron un raiton para emitir desde distintos ángulos agujas eléctricas para desequilibrar los nervios del objetivo. Fue una lluvia difícil de eludir para cualquiera. El león no tuvo necesidad, su cuerpo cobró una dureza similar a la del diamante haciendo de sí una fortaleza impenetrable. Avanzó a través de la electricidad e impactó sobre el primer clon reduciéndolo a humo apenas con un contacto, en sus ojos inmediatamente se reflejó el segundo. No durarían nada.​


    Kari WalkerKari Walker vamoh a morir
    Taiga, Rinha y Risho mencionados
     
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    Última edición: 10 Nov 2017
  6. Kari Walker

    Kari Walker Into you

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    Como medida desesperada, el clon de Miyazaki hizo un movimiento con su mano derecha y miró a los ojos a su atacante justo antes de que este mismo lo destruyera con un certero puñetazo en la cara, volviendo inútil el intento. Ignoró por completo el humo del Kage Bunshin recién desaparecido, pues sus movimientos eran tan veloces que hasta provocaba que cortinas de viento se hicieran paso. Una sonrisa perversa adornaba el rostro de Benjamín dada la facilidad con la que terminaba con los clones de sombra, y lo mismo ocurriría con el pelirrojo original. El más cercano de los cuatro Chie (incluyendo al verdadero) percibió al enemigo e intentó escapar con un salto, algo que obviamente no lograría… O eso pensó hasta que pudo esquivar la patada directa de Benjamín, dado que de un momento a otro perdió la concentración. Por alguna maldita razón todo lo que le rodeaba comenzó a preocuparle, algo que jamás le pasaría a él, ¡por favor! Desde ese instante supo que el mocoso había hecho algo en alguna oportunidad, cosa más evidente al escuchar la voz de ese mismo tonto en su cabeza, narrando algo tan profundo sobre su persona que le inquietaba demasiado. Nadie de nosotros podría adivinar de qué se trataba. Eso, o le estaban narrando un escenario en el que su harem nunca podría hacerse realidad, quién sabe.

    Este hombre podría ser físicamente el más fuerte de todo el continente, pero eso no significaba que su mente era igual. El malhablado enemigo no pudo evitar que la paranoia le afectara y mermara sus movimientos, mas eso no lo detuvo de seguir combatiendo. El verdadero Habanero corrió a esconderse detrás de los escombros de una casa de madera recién destruida, cuyos habitantes se fueron corriendo hacia el interior del pueblo en cuanto su residencia fue destruida en medio de ese caos, así que el chico no tenía de que preocuparse por ellos. Mientras tanto, sus tres clones se lanzaron sobre el no 100% concentrado enemigo. Dos de ellos le pegaron con el Tessen electromagnético y el tercero realizó un sello y extendió el brazo hacia el sujeto en cuestión, de tal manera que fue encerrado por una esfera de agua flotante lo suficientemente resistente como para aguantar los puñetazos de Benjamín por unos segundos.

    —¡Hijo de puta! —Exclamó el varón, continuando con el vaivén de golpes en medio de su pequeña crisis mental, misma que ya no duraría mucho.

    El hijo de puta real llevó una mano hacia su espalda para sujetar su Shamisen y colocarlo en la posición adecuada para producir unas melodías, pero antes de aquello dirigió su vista rojiza hacia la otra pelirroja, la cual ya había sanado gran parte del daño en su brazo. La jounin se percató de que el rival cayó con cierta facilidad en el genjutsu implantado por el torpe de Kumogakure, así que era evidente que esa era una de sus debilidades, si es que acaso tenía alguna otra. Esa información les serviría para idear algo después, pero debían ser rápidos para pensar en alguna estrategia dado que Benji no perduraría mucho más en esa prisión de agua. La de ojos dorados posó su vista en el instrumento que yacía en el regazo de su compañero de batalla y recordó lo que sabía sobre los músicos Miyazaki, quienes tenían habilidades parecidas a las de sus enemigos actuales. Setsuna hizo un movimiento con su cabeza, apuntando al banjo; Chie captó lo que Esdesu quería decir, es decir, que tocara las notas que fueran necesarias para neutralizar un poco más al tipo, por lo menos antes de que este usara las técnicas musicales propias de su aldea y obtuviera la ventaja.

    Tras los golpes del ANBU, la cúpula de agua comenzó a agrietarse, por lo que el cara de piedra asustada deslizó sus dedos por las finas cuerdas de su instrumento filial para reproducir la nota de Si. El hijo del Sonido posó su mano izquierda sobre ese mismo lado en su cabeza, lugar donde de repente tenía dolor. Interesante, pensó; trataban de usar la música en su contra pero eso no le impedía usar su fuerza física, así que el malestar solamente lo impulsó a pegarle con más rabia a la prisión de agua, logrando que se rompiera finalmente. Sin embargo, estaba alterado por el dolor y no podía concentrarse por completo. Ese maldito chiquillo era persistente (y cobarde, a sus ojos) por usar repetidamente esas tácticas en lugar de luchar como se debía. Entonces vio a sus tres clones frente a él y no reparó en desaparecerlos con una patada giratoria que convirtió en humo al trío; en ese movimiento captó a unos metros, semi escondido tras una pared destruida de madera, al músico que tocaba esa nefasta melodía. Iría a silenciarlo.

    Pero tres pilares de roca lo rodearon en cuestión de un segundo.

    —Te tengo —murmuró Himekami, con las manos en el suelo y sin perder de vista a su objetivo.

    Mientras León se mantenía ocupado con los clones y el molesto dolor de cabeza, la kunoichi de Raku se encargó de realizar los sellos de mano que requería para el Raiton: Kaminari Shibari. El hombre se dio la media vuelta al percatarse de la jugarreta de la fémina mas la corriente eléctrica surgida de los pilares fue rápida para rodearlo y electrocutarlo, intensificando las consecuencias debido a los pocos restos de agua que perduraron en el suelo tras la destrucción de la cúpula que lo mantenía en cautiverio.

    Algo no estaba bien.

    El tipo no se doblegaba a pesar de los intensos rayos que se suponía que debían de quemarlo, pues al parecer su cuerpo mantenía la dureza del diamante, algo que sorprendió a Habanero, el cual creyó tontamente que perdería esos efectos (o cualquiera proveniente de algún jutsu) afectándolo con la nota de Si. Ese tipo era un monstruo, y lo comprobó cuando esos rayos rebotaron en él y fueron a dar en otros ninjas que estaban cerca, como daño colateral. La jounin saltó varias veces hacia atrás, alejándose lo más posible del enemigo y también manteniendo su distancia del otro pelirrojo; no sería conveniente que los dos fueran víctimas de un ataque y que no hubiera quien le diera tiempo al otro o lo rescatase.

    —Pero qué cabrones —se burló Bestia, agachándose para darle un puñetazo al suelo.

    En un santiamén la tierra se partió y una grieta se abrió camino en medio de la zona donde estaban los ninjas del Rayo. A continuación, un terremoto tan potente atrapó a los dos (y a varios desafortunados ninjas y civiles en un área de veinte metros) que los derribó con fuerza. Al parecer eso de estar alejados entre sí no funcionó realmente.


    YukiiYukii #RIPKaminariTeam :56:
     
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  7. Autumn.

    Autumn. No sé, me sabe a mierda

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    No pudo evitar sonreír cuando Amane le dio ese punto; ay, su Caperucita y él habían avanzado tanto en su relación de amigos, especialmente porque ambos eran estudiantes de Shiba y gracias a ello pasaban más tiempo juntos. ¿Pero debía preocuparse de ello o distraerse con aquellas cosas tan simples en aquel momento? Por supuesto que no, como le había dicho a Amane: había que mutear a todos los ninjas enemigos. Y era por esa misma razón que, una vez Shinseinaki le dio la señal, se retiró nuevamente a una posición más alejada de la pelea directa, no sin antes avisar a su compañera de que arrojaría una bomba de humo al suelo para desconcertar a sus rivales cercanos. La del linaje natural aprovechó aquella oportunidad para moverse de igual forma, haciendo uso de varias shuriken que poseía para herir a sus rivales.

    El sombrío ninja de Arashi corrió lejos, subiéndose rápido a un tejado cercano para tener mayor visión del escenario de batalla. Sin embargo, esta vez fue objeto de atención de ninjas sonoros: varios virotes viajaron a una velocidad descomunal en su contra, motivo por el cual no pudo esquivar todos, pero sí la gran mayoría. Se sobó el brazo diestro y el pecho, ¡joder! ¿De dónde habían provenido los proyectiles? Miró hacia los lados rápidamente esperando encontrar al culpable de los que serían nuevos moretones el día de mañana, pero no pudo hallar nada; quiso hacer uso de su radar sombrío, pero en aquel momento habían muchas personas cerca y era imposible identificar de quién era cada una; si alguna le parecía sospechosa, había un 50% de probabilidades que fuera de un miembro de Otogakure y otro 50% de que fuera de un miembro de la Alianza. Aquel análisis le costó otros impactos de virotes de madera en su persona: uno en la frente, que le provocó un desequilibrio, y otro en el estómago. ¿Lo bueno? Esta vez había podido detectar el curso de la trayectoria de los virotes, gracias a lo que identificó el sitio donde se encontraba su atacante.

    — ¡Caperucita, a tu izquierda! —Gracias a la señal de Luka, Amane pudo alejarse a tiempo de un par de ninjas que iban directamente en su contra. En ese instante, los clones que Taiga había enviado para proteger a sus estudiantes entraron nuevamente en acción, propinando varios golpes a los atacantes de la genin—. ¡Quédate con los clones!
    — ¡¿Qué?! —Shinseinaki no podía creerlo, pero su compañero estaba saltando de tejado en tejado alejándose de ella: —. ¡Tenemos que permanecer unidos!

    Pero ya era demasiado tarde: Luka se había alejado lo suficiente de Amane y se había quedado sola, con las copias de Taiga para cuidarla. ¡¿Acaso estaba loco?! ¡¿Qué era lo que tramaba?! Tenía que avisarle a su senpai la ruta que decidió tomar Luka de inmediato, pero no podía concentrarse bien ni elegir las palabras correctas en medio de aquella situación tan apretada: los clones de Shiba la defendían y ayudaban a combatir, pero sabía que éstos se tenían cuidar muy bien sino querían desaparecer dejándola a su suerte.

    “¡A veces te odio tanto, Joker!”, gritó en su mente refiriéndose a Luka.

    […]

    Llegó más temprano que tarde a una zona donde se encontraban una cantidad de negocios dedicados a la comida; restaurantes, en términos más sencillos, o puestos de comida móviles. Por allí también circulaban civiles de Otogakure, quienes estaban corriendo por sus vidas intentando no verse arrastrados por los crímenes que había cometido su aldea, buscando no ser sentenciados a muerte como lo eran los shinobi del Sonido.

    Visualizó por varios segundos cómo miembros de la Alianza se enfrentaban a los traidores del Sonido: no podía evitar sentir rabia internamente por lo que la maldita líder de aquella aldea había provocado revelando una información que solo los miembros de alto rango de Arashi (más allegados a Rinha y Taiga, como lo era Kizashi) conocían, siendo la excepción Amane y él por obvias razones: fueron seleccionados para ir junto a la Alianza a darle una agradable visita los de Oto. ¡Pero bueno! Ya se desquitaría con aquel andaba disparando proyectiles en su contra; el primer error de su enemigo fue intentar pegarle creyendo que no se daría cuenta de la trayectoria, especialmente en ese punto, ya que se encontraba más cerca de él que antes.

    Bajó de un salto al suelo, corriendo rápidamente hacia un edificio que por dentro estaba totalmente a oscuras. Un sismo agitó la tierra sorprendiéndolo, logrando que desviara su atención hacia atrás por un momento para averiguar si había pasado algo, pero no: aquellos en la zona estaba utilizando técnicas de menor rango y en su mayoría eran de viento o fuego. Volvió su mirada hacia el frente, moviéndose rápidamente entre las sombras de aquella edificación para encarar a su atacante, pero tuvo que detener su marcha cuando escuchó la puerta principal del edificio cerrarse de golpe. No se dio cuenta de que se encontraba en el centro de la planta baja hasta que un rayo de luz lunar entró por una ventana en uno de los pisos más altos del edificio (no sabía cuántas plantas tenía, desde afuera parecía que eran seis).

    — ¿Los ninjas de la Alianza son tan estúpidos como para caer en una trampa tan obvia? —Preguntó una voz en la oscuridad, su tono parecía burlón; sacó una conclusión rápida debido a su escondite y táctica de atracción: era de mayor rango, pero sin duda algunas un estúpido por subestimarlo—. Esto será rápido, bastante sencillo a decir verdad.
    —Sí, será tan sencillo como prender una luz —aquello sacó de onda al que estaba escondido en las sombras, elemento que Luka conocía muy bien: —. Eres un tonto por pensar que todos somos ninjas comunes y corrientes; algunos poseemos cierta magia para el combate —tras unos sellos de manos, a unos metros de Luka cayó un relámpago que alumbró el interior del edificio; al caer dentro de la estructura traspasó el techo, destruyéndolo un poco y provocando que varios escombros cayeran con rapidez a los diferentes pisos, incluyendo la planta baja. Aquello sirvió para que la luz de la luna entrara desde arriba, alumbrando lo suficiente como para darle una visión correcta… Además: —. Ahora jugaremos bajo mis reglas—. Una sombra muy cercana había aparecido en el radar sombrío de Luka; la sombra era mínima, pero ello no impediría que utilizase su técnica de teletransporte.

    Luka se movió para que su desaparición no fuera tan evidente; estaba en el centro de la primera planta, ¿cómo no podría verlo? Cuando estuvo escondido detrás de un bloque que conectaba con las escaleras del sitio, utilizó su conjuro sombrío para ser absorbido por un círculo negro, y posteriormente, aparecer detrás de quien lo había citado a aquel encuentro. El ninja del Sonido se sorprendió al escuchar la respiración de otra persona detrás de sí y el ligero toque de alguien en su espalda, ¡¿cómo mierda había llegado hasta allí?! Se alejó con rapidez, lanzando unas cuantas kunai en el proceso, haciéndole un poco difícil al de Arashi acercarse hacia él al momento. Pero Haku no tenía intención alguna de dar un paso más: con un único sello de mano hizo que el pergamino explosivo que había colocado en la espalda del ninja de Oto explotase, causándole graves quemaduras y mandándolo a volar en su contra; se hizo a un lado, claro, para que cayera al abismo y la caída lo terminase matando.

    —Por esas cosas es que no se subestiman a los ninjas de la Alianza.

    “¡Luka!”, la voz de Ikaru en su mente lo desconcertó. “Reúnete rápido con Amane en la zona de comida, ¡ella y Haruhi van para allá!”.
    “Algo me dice que vienen para acá porque yo estoy aquí”, respondió con una sonrisa socarrona, aunque era claro que Shinta no lo podía ver. Era obvio que Amane les había dicho adónde se fue.
    “En un momento me reuniré con ustedes”, añadió.
    “¡Jamás te vuelvas a ir así, Joker!”, reclamó Amane. “¡Queda un solo clon de senpai conmigo, ella también viene con nosotros!”.
    “Perfecto…”, luego de eso se distrajo, puesto que miró desde su posición, por una de las ventanas del edificio, que dos ninjas de Oto estaban entrando a la edificación. Parecía que alguien había escuchado la explosión. “Apúrense, tengo compañía”.

    Haruhi estaba callada… y eso preocupaba a Shinta. Sin embargo, la Uchiha estaba analizando un poco el brazo fisurado de la chica que acompañaba: ¿Podría curarlo? Estaba segura que sí, solo tenía que seguir los pasos que Sona le enseñó para ello. Pero antes se reunirían con el chico que había querido aventurarse solo en busca de quién sabe qué cosa.

    “¡Luka!”, gritó Amane mentalmente; grito que pudieron escuchar todos.

    Cuando Haruhi miró hacia arriba, pudo notar que la figura de un chico castaño caía de un edificio. Sus ojos estaban cerrados y su rostro sucio, negro. Fue en ese momento que lo notaron: humo negro estaba saliendo del mismo edificio del que cayó el ninja de Arashi. ¿En qué momento se había iniciado un incendio?

    “¡Lo tengo!”, Shinta saltó de un tejado hacia al otro y en el acto atrapó en sus brazos al genin; no era como si Luka pesara demasiado. Estaba inconsciente, pero seguramente despertaría en cualquier momento.

    —Se desmayó por la inhalación de ese humo —señaló Haruhi evaluando la situación—. O más bien… se quedó sin oxígeno —comentó cuando vio más de cerca al chico, que comenzaba a respirar hondamente con los ojos cerrados—. Hay que buscar un sitio en el cual resguardarnos.
    —Bien dicho —sonrió Shinta a su amante—. Vámonos antes de que tengamos más compañía.
    —Ya la tenemos —señaló Amane hacia adelante.
    —Ni modo —añadió el clon de Shiba tronándose los nudillos—. Habrá que pelear.


    XayahXayah -Con Jaruji-
    DrNaotoDrNaoto pa'que leas a Shinta.
    RuxxandraRuxxandra porque el team BFF es op​
     
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  8. Xayah

    Xayah Sweet Lovin'

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    «Al parecer la información sí es verídica.» Reconoció Taiga tras recuperarse de su pequeña interacción con Oruha. «Se trata de lo que nos estuvo debiendo todo este tiempo Michibiki por nuestro trato, Rinha.»

    «Oh, interesante… Eso nos sacará de este fastidioso aprieto.» La castaña sonrió para sus adentro, manteniéndose atenta a su entorno, obligada a moverse constantemente para evadir batallas cercanas y aproximarse lo suficiente a Shiba. «Suelta la sopa.»

    «Esta en un pergamino, busca a uno de mis clones.» Fue lo único que atinó a decir la peliverde mientras se concentraba en su enfrentamiento. Rinha asintió comprensiva ante lo dicho, tratando de encontrar ahora entre toda la energía que se movía a su alrededor la posición exacta de uno de los clones de Yin.

    En cuestión de minutos las calles de Otogakure se habían vuelto un escenario bélico que quedaría grabado con fuerza en la memoria de muchos. Explosiones, derrumbes, técnicas iban de un lado a otro al igual que gritos elevando la contaminación sonora. Rinha pirueteaba entre las batallas, no quedándose quieta ni en los instantes en que perdía la noción de la posición de uno de los clones; su sensor de chakra se concentraba en las poderosas técnicas que a veces salían expelías por diferentes direcciones como método inconsciente de supervivencia para evadirlas o estar al tanto de por donde no moverse. Las peleas que se llevaban a cabo cuerpo a cuerpo a sus cercanías era tan sádicas que en una ocasión recibió incluso sangre ajena en su cuello y pómulo al pasar veloz por el lado de los involucrados, por la adrenalina de la situación ignoró completo de quien podría ser, si de su aliado o enemigo, solo le interesaba llegar hasta el clon de Taiga.

    El rastreo la condujo hasta una zona mínimamente alejada de todo el sector gigante que envolvía la guerra, un callejón corto y oscuro. Taiga clon, deteniendo su meditación, abrió sus ojos al escuchar pasos cerca, encontrándose con la figura de su mejor amiga.

    Solo requiero del pergamino que llevas contigo. —Rinha observó como la peliverde asentía, buscándo lo pedido entre su armamento.
    Recuerda que no es el real, un movimiento brusco y desaparecerá. —aclaró el kage bunshin, Rinha lo encontró lógico, por lo que abrió lentamente el pergamino antes de disponerse a leerlo. —Tienes sangre en el rostro y el cuello.

    Grimmjow espabiló tras el comentario, limpiando la sangre con la dorsal de su mano dominante. Estaba tan concentrada en buscar al clon que olvidó ese pequeño detalle. Taiga regresó a la meditación y Rinha se dispuso a leer lo que contenía el pergamino para despues destruirlo por voluntad propia.

    Nombres. Rangos. Información personal y de combate… Lo que llevaba en sus manos contenía datos tan valiosos de todos los lideres principales de Otogakure. Sonrió ladinamente al recordar que habían conseguido eso gracias a Kiseki y no pudo evitar suponer que todo este tiempo las estuvo delatando y jugando al picar e huir para no levantar sospechas de los altos mandos en cuanto a la relación estrecha que poseía con ellas. No lo juzgaba y ahora menos buscaría hacer eso, todo parecía indicar que se tomó su tiempo de recaudar esa información como para entregarla con seguridad hasta ahora, porque de haber querido analizar por completo todo ese pergamino, podría haber tardado casi una hora ya que todo lo que contenía era detallado. No obstante, solo leyó la información de tres ninjas específicos, dos por interés y uno por encontrarse como un dato “curioso” para ella en el fichaje de una de las que le interesaba: Hokuto Hyuuga y Oruha Terumi eran su blanco principal; la primera por ser la cabeza maestra entre todo y la segunda por ser quien batalla contra Taiga ahora mismo. Entre la información de Terumi se encontraba la relación amorosa que poseía con Jugram, quien fue el tercer ninja en analizar del pergamino antes de cerrarlo.

    Miró unos instantes al clon que seguía meditando antes de apretar con fuerza el pergamino para hacerlo desaparecer e impulsarse por las paredes del callejón para llegar al techo de ese edificio. Desde ahí ubicó a Taiga y a la dichosa Oruha, las contempló por unos segundos para después fijar su vista en los que la rodeaban, buscando ahora a Hyuuga, no obstante, en vez de dar con ella, logró dar con Jugram.


    El catire parecía actuar a distancia, sumergiendo en genjutsu a los enemigos que combatían contra sus aliados cercanos para otorgarles con más facilidad la victoria a estos. Rinha lo admiró detenidamente mientras sacaba su chakram y le hacía dar un par de giros en su mano dominante.

    The Moon estaba finalizando una ilusión para cuando observó como a un costado de su vista periférica se aproximaba un chakram, el varón se impulsó hacia un costado para evitar la trayectoria del arma, pero se percató de que esta siguió su movimiento. Haciendo gala de su reacción sacó rápido un kunai y detuvo con su filo el arma antes de que tocara su cuello, haciendo que esta se detuviera. No obstante, ese fue solo el inicio de la jugada, pues en el proceso de que el arma cayera Jugram fue capaz de observar como instantáneamente aparecía frente a él una de las líderes de la tormenta, quien había usado la teletransportación en el arma al colocarle un sello.

    El ANBU recibió un puñetazo certero que fue capaz de girar su rostro y hacerlo trastabillar hacia atrás, efecto de la repentina aparición de Rinha para él. Yang tomó de nuevo su chakram del suelo antes impulsarse de nuevo a una batalla cuerpo a cuerpo contra el catire, quien esta vez estaba más preparado para la ofensiva. Por dentro sentía rabia por haber sido burlado, pero bien sabía que eso no volvería pasar.

    Pawa lanzó una tajada ascendente que fue esquivaba a duras penas por el oriundo del Viento. Cualquiera que observara la interacción entre ambos no le pasaría desapercibido que la jounin dominaba el encuentro cuerpo a cuerpo, reduciendo las capacidades físicas del rubio a solo esquivar como pudiera sus ataques, puesto que incluso en velocidad parecía dominar la fémina.

    Jugram se fastidió para sus adentros, conocía bien que las ilusiones eran nulas de tratarse contra Rinha Pawa, y en taijutsu y ninjutsu no tenía las de ganar de ninguna forma. Tendría que disponer de sus predicciones para evitar un ataque mortal y regresar la ofensiva, pero eso no le aseguraba nada tratándose de alguien más veloz que él.

    Haschwalth utilizó una técnica fuuton para impulsarse hacia atrás con mucha más potencia, alejándose de una estocada más de Rinha con su chakram y creando una distancia más amplia entre ellos de la cual se sintiera cómodo. Leyó la mente de la ojimiel, y con eso supo que utilizaría el shunshin no jutsu para impulsarse de manera sorpresiva de nuevo hacia él por lo cual no perdió la ventaja que tenía ahora de espacio para escalar hasta un tejado, sabiendo de antemano que Rinha lo seguiría, comenzando una persecución.

    Yamanaka empezó a moverse de manera irregular, esquivando los ataques ígneos que proyectaba la mujer entre la recorrida. Rinha también se veía involucrada en lo mismo, pues el experimentado ANBU era capaz de regresarle las ofensivas en diferentes ocasiones al momento de generar saltos mortales para movilizarse a otros tejados. Hubo un momento en que por el costado de Jugram volvió a aparecer el chakram lanzado, y él no se sorprendió esta vez al ver como aparecía de nueva cuenta frente a él el cuerpo de la menor, logrando detener a tiempo esta vez su sorpresiva ofensiva. El filo de su kunai chocó con el del chakram de Rinha y en el pequeño transcurso de hacerse fuerzas en contra divisó la sonrisa ladina dibujada en el rostro de la jounin.

    Cerca...” Fue lo que leyó el rubio de la mente de su oponente por ser lo que pensaba en ese instante, frunció el ceño confiado de imaginar que se refería a su casi oportunidad de volverlo a atacar por sorpresa.

    El par volvía a verse involucrados en un encuentro cuerpo a cuerpo impuesto por la ojimiel, cuando un repentino sismo sacó los sacó del fervor de la batalla, obligándolos a concentrarse en mantener el equilibrio y la compostura. Poco a poco el temblor fue aumentando de fuerza hasta hacer que ambos comenzaran a resbalarse por el tejado, Jugram se sujetó al inicio de este antes de adherirse bien a la estructura lateral del edificio con ayuda de chakra en los pies, divisando a la jounin que luchaba por no caerse por completo del techo aún. Todo el campo de batalla se había convertido en un terremoto y grietas comenzaban a abrirse por el suelo, tragándose a algunos infortunados y derrumbando a algunas estructuras viejas o ya débiles por recibir distintas técnicas.

    El edificio del cual se sostenían ambos comenzó a decaer lentamente hacia el lateral contrario, siendo una de sus zonas absorbida por la grieta que comenzó a abrirse por ese lado del campo. Jugram generó sellos de manos para luego expulsar de su boca una bola de fuego, obligando a Rinha salir de su compostura actual y dejarse deslizar por la misma estructura lateral en la cual se encontraba él, la jounin se sujetó a uno de los ventanales, consciente de que una grieta poco a poco se tragaba el edificio; al igual que Jugram quiso aprovechar la situación y respondió a las ofensivas del varón generando un chidori en su mano libre que encestó en la pared, haciendo que se dividiera en tres partes y comenzara a dirigirse a él, obligándolo a detener sus ataques para salir del trayecto de la técnica legendaria.

    La grieta se anchó a tal magnitud que fácilmente la mitad del edificio que se derrumbaba de lado podía caer por su abismo, The Moon utilizó fuuton para impulsarse al terreno seguro y la ilusionista
    lo secundó con ayuda de un kunai espacio-tiempo. Grimmjow suspiró tras salir de aquel peligroso evento, miró al varón y a pesar de que seguía con una mirada seria, pudo ver como su cuerpo transpiraba sin modestia por lo agresivos que se habían puesto en el anterior y mortífero momento.

    ¡¡RINHA!!

    La ojimiel volteó hacia la dirección lateral de la cual había venido aquel grito, reconociendo la voz de Taiga en el proceso. Sus ojos se abrieron con sorpresa cuando se encontró con la figura de Oruha Terumi a escasos metros de ella, preparando uno de sus puños para golpearla. Rinha lo esquivó moviéndose hacia un costado, mirando aturdida como el puño de la mujer se incrustaba en el suelo, causando un cráter de casi tres metros.

    Oruha Terumi había escuchado en su mente la voz de su esposo previniéndola de encontrarse cerca de ella, cuando supo su posición exacta quiso aprovechar lo concentrada que parecía estar la enemiga en su esposo para atacarla por sorpresa, alertando a la propia Taiga de su interés fijo en Rinha.

    El matrimonio se observó unos momentos, asegurándose en silencio de estar bien. Oruha miró el pómulo hinchado de Jugram, producto del fuerte puñetazo que la había dado Rinha desde el primer momento de su encuentro; sintió rabia de ver su rostro herido por la maldita Pawa, quien graciosamente ocultó su cuerpo detrás de la figura de Taiga al saber que aquella mirada filosa y amenazante que portaba ahora Terumi era para ella y no para Yokai. [?

    Uy, creo que la hice enojar y ni la he tocado. —dijo mirando por sobre el hombro de Yin a la ANBU. Su mejor amiga pronunció “égida” apenas vio quien acompañaba a la taijutsuka.
    Son esposos, por eso…
    Leí el pergamino como tú, lo sé.
    Toma el real. —dijo la ojirubí tocando la bolsa ninja que colgaba en su cinturón por el lado de su cadera más cercano a la región lumbar. Rinha aprovechó lo pegada que estaba a ella y metió la mano disimuladamente en el estuche para sacar el pergamino y guardarlo en el suyo. —¿Ahora qué?
    Pues ahora que sabemos quiénes son, jugaremos sucio.


    SphinxSphinx yajuuu
     
    Última edición: 12 Nov 2017
  9. Yukii

    Yukii _M a h ā p a d o ma_ Diseñador Oficial

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    Interesante el descubrimiento hecho por Chie. El sujeto parecía ser susceptible al genjutsu, era una pena que las mejores técnicas ameritaran un acercamiento para provocar el contacto visual, volviendo al asunto un auténtico suicidio. Dada la velocidad del ANBU una mirada podría ser lo último que hicieran antes de morir. Además, claro, de que no podían quemar sus intentos de tal forma que el rubio se diese cuenta y optara por simplemente no mirarlos al rostro. Era cuestión de ser incisivos y certeros.

    Les costó mantenerse en pie por el cimbrar de la tierra, así como eludir los nuevos derrumbes que se formaban por la caída de los hogares. Pronto ese sería el menor de sus problemas. Benjamín apenas terminó con su terremoto enarboló nuevos sellos acumulando chakra en su estómago dejando salir de sus labios una pequeña esfera de viento, había sido como escupir una bala. Una vez afuera el esférico se expandió al triple haciendo contacto con el suelo para finalmente extender sus dimensiones de forma violenta al liberar el chakra comprimido, creando así vientos huracanados que barrieron con el reciente desastre ¿Y cómo no? Los shinobis también. La esfera terminó cobrando una longitud de treinta metros de diámetro atrapando al dúo de Kaminari en vientos ciclónicos (y tal vez hasta más shinobis adyacentes), formando parte del giro interminable de las corrientes. Sus pies fueron inevitablemente despegados del suelo junto con la madera, rocas y el resto de los escombros. Fue como ser golpeado por todos lados, constreñido por la masa de aire. Chie cruzó los brazos delante de su rostro para protegerse de los proyectiles pero incluso una de sus banditas le fue arrancada en el acto. Luego un trozo de metal pasó a gran velocidad, provocándole una herida en la pierna, dejando un agujero en su ropa. Era imposible tocar el suelo o alcanzar algún punto de apoyo hasta que el jutsu terminara.

    Para Setsuna era aún más difícil la visión, su cabello rojizo había quedado suelto y se arremolinaba a su alrededor, sin embargo se esforzaba por encontrar un punto de ancla para utilizar sus cadenas y evitar quedar a merced. El león miraba su obra y planeaba finalizarla con un tremendo incendio apenas los vientos comenzaran a ceder, pues no deseaba darles tiempo ni de caer. De pronto, infló el pecho y de su boca salió un Zukokku que al tocar suelo provocó un gran estallido sobre la zona del desastre, devorando en el aire los escombros suspendidos dada su alta volatilidad, incluyendo a los de Kaminari. Seguro que quienes estuviesen en peleas adyacentes habían tenido que desplazarse por el despliegue de elementales si es que no se veían alcanzados ya.

    La onda explosiva fue lo que les ayudó a ser propulsados también. Un extremo de la cadena se mantenía sosteniendo a Chie y el otro a una estructura fuera del alcance del fuuton, sirviendo de punto de apoyo para ser atraídos fuera de la vorágine. Cayeron sin menor cuidado con el cuerpo humeante, apenas escapando de lo peor. El menor tosió, posiblemente como un reflejo natural por recuperar el aire en sus pulmones luego de un tiempo en la centrifugadora. Su cara, de ser posible, poseía más rasguños que al principio. Se miró la herida en la pierna, no era profunda.

    Setsuna-san, necesitamos hacerlo antes de que nos mate. Solo está jugando con nosotros. Ya debió darse cuenta que somos físicamente débiles a comparación suya ―aquella podía ser la frase más larga de Miyazaki durante toda su estancia en Otogakure ―, pero tengo algo lo suficientemente veloz para distraerlo.

    Entiendo. Solo requiero una apertura para acercarme.

    ¿Está segura? ―aproximarse al sujeto podría ser letal, eran como niños gateando a comparación de él.

    Tengamos la razón o estemos equivocados, no nos queda más que intentarlo.

    Habanero asintió con la cabeza y se llevó la diestra a la herida para tomar una muestra de su sangre y así realizar un kuchiyose, Setsuna lo imitó rescatando la gota que escurría de sus labios. Entonces una enorme nube de humo se levantó al mezclarse la aparición de ambas invocaciones, una araña cuyo cuerpo rondaba los treinta metros y con una velocidad que podía igualar o superar a la del ANBU. A su lado, una serpiente roja hecha de puro músculo para contrarrestar la fuerza del enemigo. La bestia pudo notar la llegada de los animales, dando por sentada la ubicación de sus oponentes y claro, el hecho de que seguían con vida. No hizo falta que fuese hacia ellos. Bastó apenas que la víbora reptara un poco para acercarse y emitir un chorro de ácido, encontrando al ANBU gracias al calor de su cuerpo. Eludió como era de esperarse solo para llevarse la sorpresa de que la arácnida preparaba sus fauces para capturarlo en una mordida venenosa. Se giró con rapidez para librarse al tiempo en que un coletazo le caía encima.

    Patrañas. Se quedó en su lugar extendiendo las manos hacia arriba para detener el golpe, enterrándose unos veinte centímetros en la tierra apenas resistiendo de pie el impacto. Era pesadísima. Hizo fuerza y logró quitársela de encima, bastaría prenderle fuego para hacerla desaparecer, pero sus pupilas se contrajeron cuando, al prestar atención a sus alrededores, notó la presencia de centenares de arañas de menor tamaño moviendo sus patas listas para dispararle de su telaraña, mostrando los colmillos. Los sellos que venía formando no tuvieron otro objetivo más que las pequeñas arácnidas en un movimiento desesperado para retirarlas del campo. Algunos hilos lograron alcanzarle antes de que disparar una llamarada certera. La madre de todas ellas emitió un lazo de plata que se adhirió a la espalda del ANBU para arrastrarlo hacia atrás y hacerlo partícipe de la embestida de Toppa. Benjamín fue proyectado violentamente, pero en el trayecto pudo recuperar la verticalidad y caer sobre sus piernas. Para cuando llegó a allí, notó la presencia de un sonido, muy semejante al que había percibido cuando se halló dentro de la burbuja de agua. Provenía del mismo instrumento, de eso estaba seguro, solo la nota era distinta. Lo siguiente que percibió fue un malestar en los oídos y por consecuencia, vértigo. El efecto no era letal sobre su persona por la diferencia de rango con la técnica, pero para cuando deseó eludir otro hilo plateado de la araña con dificultad pudo aterrizar de pie.

    Malditos. Esa era una de las primeras veces en que se irritaba tanto.

    Volteó para hallar al creador de tal música no encontrando mejor forma de silenciar el sonido que con su propio ototon, alargando el puño para liberar una onda que desintegró al clon en un parpadeo. Otro chorro de ácido le vino encima y a pesar de haberse movido su pierna izquierda fue alcanzada provocándole una quemadura. Una pequeña herida no lo iba a frenar, apenas tocó suelo realizó un Dai Zankuuha para deshacerse de la víbora, era tan grande que resultaba imposible no atinarle a pesar de su intermitente vértigo. Y así fue. Un nuevo cono de destrucción se abrió teniendo al león como punto de inicio. Toppa desapareció en una nube de humo cuando todo a su alrededor comenzó vibrar, haciéndola víctima del dolor físico. Ahora solo quedaba la araña. Benjamín, conforme recuperaba su estabilidad, buscó a los jounin con la mirada, pues los percibía cerca, aparentemente ocultos.

    Rómpete las piernas ―ordenó la pelirroja a sus espaldas mientras hacía sellos de manos. Aquel no era un genjutsu visual sino uno activado por medio de la voz: Saimin. Era un verdadera fortuna que la nota Ra no afectara tanto su campo auditivo, volviéndolo partícipe de la técnica. El león se volteó violentamente cerrando el puño pero su cuerpo quedó inmóvil después de eso, a escasos dos pasos de la mujer. Tragó saliva. Dentro de su mente reverberaba la orden y una voluntad ajena lo obligaba a cumplirla. Sus ojos se desviaron hacia sus piernas, casi con curiosidad.​


    Kari WalkerKari Walker gooooo
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  10. Kari Walker

    Kari Walker Into you

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    De un instante a otro el hombre empuñó sus manos y las dirigió con total violencia hacia sus extremidades inferiores. Al principio no había efecto alguno dado que el Doton: Kongotai aún seguía vigente en su cuerpo, no obstante, con el pasar de los segundos sus puños duros como el diamante pudieron hacer merma poco a poco en sus piernas, poseedoras del mismo efecto. Sería tardado, pero el hombre no se detendría hasta que la orden finalmente fuera cumplida. Los ojos de Setsuna se entrecerraron al observar a Benjamín; no pudo evitar dar un par de pasos hacia atrás en cuanto este último comenzó a reírse a carcajadas mientras continuaba con su encomienda. Primero fue una pequeña risa, mas a los segundos se convirtió en algo mucho más excitante de lo que pensaba. Sus ojos abiertos como platos, sus pupilas dilatadas… Empezó a sudar a chorros.

    —¡Hijo de puta, hijo de putaaaa! —Exclamaba entre risas exageradas, golpeando sin cesar sus piernas con sus puños.

    Cayó sentado sobre sus nalgas, sin dejar de golpear. Varios ninjas a su alrededor, fuesen de la Alianza o de Otogakure, dejaron de luchar entre sí para observar atónitos a ese hombre. Otros más que se reincorporaban después del desastre centrífugo se paralizaron e incluso quisieron huir; los que estaban más sanos aprovecharon para cercenar a los distraídos.

    —¿Adónde me trajiste, mocoso? —La araña de nivel cuatro tenía sus centenares de ojos bien puestos en el hombre desquiciado ubicado a unos metros. El pelirrojo estaba situado junto a su invocación, luciendo algo pálido y con el ceño ligeramente fruncido aunque por dentro estaba que se moría de miedo con solo ver a Benjamín.
    —Ni siquiera yo lo sé, Witzy-san —una gota de sudor resbaló por su sien.

    Dios, estaba excitado. Se sentía fascinante, como si cada golpe que destrozaba sus piernas y manos a la vez le produjera placer tras el dolor. Pero es que el haber llegado a un punto como ese de verdad que le parecía delirante.

    No, no, no. Tienes que resistirte, le dijo una voz en su cabeza. No debes permitir que ese par de basuras hagan lo que quieran contigo. Tienes que liberarte.

    Tienes que liberarte, maldita sea.


    Benji dejó de reír en un instante y en su lugar pegó un alarido tan intenso que los oídos de muchos alrededor dolieron. Luego apretó los dientes hasta el punto que su boca comenzó a sangrar, seguido por el hecho de que sus puños se detuvieron.

    —Algo no está bien —se percató la fémina en el momento en el que las acciones del sujeto se congelaron súbitamente y sus manos temblaban, como si él estuviera resistiendo el impulso por cumplir las órdenes del Saimin.

    Bestia pegó un alarido más fuerte que iba de la mano del pulso de chakra masivo que soltó por todo su cuerpo, mismo que lo liberó de la ilusión. Sin ser forzado a hacerse daño, el enemigo de cabellos dorados relajó su cuerpo y dejó que sus manos ensangrentadas y dañadas reposaran en el suelo, aunque estas no estaban tan lastimadas como sus piernas magulladas. No se había roto los huesos como se le fue ordenado pero sentía un dolor intenso cada vez que intentaba moverlas. Ni siquiera sabía si era capaz de levantarse.

    Agachó la cabeza y empezó a reír de nuevo… mas ahora era distinto, pues su risotada era tenue, como si le hubiesen contado un pequeño chiste. Dios, ese hombre sí que estaba loco.

    Peligrosamente loco.

    —¡Lo vas a pagar muy caro, maldita perra! —Gritó de repente, asustando al torpe que lo miraba a la distancia. León levantó la cabeza y mostró a Himekami su rostro lleno de arrugas. Ahora sí estaba muy enojado.

    El haber perdido parte de su movilidad en las piernas no significaba que la cosa ahí acababa, dado que ese bastardo tenía un gran arsenal de técnicas que podían hacer papilla a cualquiera. La pelirroja ahora era su objetivo, misma que se apresuró a dar varios saltos más hacia atrás para alejarse del enemigo. En una de esas chocó de espaldas con un ninja de Oto que era testigo de todo y que intentó sujetarla para que no escapara, razón por la cual Esdesu tomó un kunai con su brazo derecho y lo incrustó sin piedad en el pecho del genin que le estorbaba. Acto seguido, dos cadenas brotaron de cada brazo y las lanzó hacia la araña, adhiriéndose a una de sus patas. Witzy reaccionó a tiempo para jalarla con fuerza hacia él, de tal manera que la jounin se salvó de ser cortada en dos por la ráfaga filosa de viento que se lanzó hacia su persona. El que no lo logró fue el muchacho anteriormente apuñalado por la de ojos dorados, pues sí fue partido a la mitad; de todas maneras iba a morir por la herida previa. El Fuuton: Kazekiri se detuvo hasta que también partió una casa de madera cercana, de manera horizontal. A saber si no había matado a alguien que estuviese dentro.

    Luego de haber socorrido a Himekami, Witzy le lanzó varias telarañas a Benjamín, quien todavía permanecía sentado en el suelo, con el fin de retenerlo. También algunos chuunin y genin fueron a parar sobre el hombre inhabilitado y comenzaron a atacarlo con armas o a puño limpio, debido a que Habanero empezó a moverse y a utilizar el Urami, haciendo creer a los chicos de Oto que el ANBU era el enemigo. Su cuerpo aún resistía ese tipo de daños tan débiles, mas su paciencia cada vez se iba agotando más. En esa situación poco le importaba si eran de su misma aldea (de hecho nunca le importaba) y no reparó en quitarse de encima a esos mequetrefes con un puñetazo que al impactar liberó una onda de vacío. Sus aliados salieron volando y la araña fue arrastrada unos pocos centímetros hacia el frente debido a que el hijo del Sonido empleó mucha de su fuerza para poder dar el golpe a pesar de que estaba rodeado por las telarañas. En ese momento Witzy se dio cuenta realmente de la fuerza descomunal de esa persona.

    —Pensé que era débil ante el Genjutsu —Chie llegó a la posición de Setsuna, un poco agitado.
    —Sí, pero su voluntad es fuerte —la fémina no despegaba su mirada del tipo, quien tenía la cara de estar haciendo un gran esfuerzo por reventar las telarañas.

    Aunque estas fueran tan resistentes como el acero, Benjamín logró romper unas cuantas con su fuerza descomunal. El resto se las quitó de encima al tener sus brazos completamente liberados. Su sed de sangre era tan intensa que hasta se podía decir que se había vuelto más fuerte físicamente, o eso parecía ya que sus músculos se iban haciendo más grandes. Pero lo impresionante fue como pudo levantarse al fin, llevando gran parte de su fuerza hacia sus lastimadas extremidades inferiores.

    Eso no era todo.

    Con un rostro molesto (notable en su ceño fruncido) y sonriente confiado a la vez, Benji comenzó a hacer sellos de manos. Los jounin se pusieron en guardia en la espera de que recreara otro caos elemental como antes lo hubo hecho, mas no fue así. Fue peor: obtuvo la habilidad de volar. Eso era evidente al verlo elevarse y, tras unos segundos, observarlo volar hacia ellos con la misma velocidad con la que correría si sus piernas estuvieran sanas.


    YukiiYukii me imagino a nuestros personajes así: :961: (?).

    Por cierto:

    No sé si mi lógica sea la correcta, pero en el stat de genjutsu del tipo explica que puede liberarse de las ilusiones de un Meijin 5, y haciendo la comparación con el stat de Setsuna me di cuenta que su Jounin 9 es equivalente al Mejin 5, so xD igual lo jodí bastante para que esté lo suficientemente enojado para matarlos a sangre fría (???).
     
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    Última edición: 11 Nov 2017
  11. NoirExor

    NoirExor "Albino-master" Moderador

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    Entre los diferentes shinobi que se enfrentaban de manera directa en esta encrucijada compuesta por la alianza y otogakure no sato, se hallaban en ese lugar el mandatario de la roca y cierta fémina de cabellos albinos quien respondía al nombre de Hokuto, la probable líder de la aldea del sonido ya había intercambiado algunas palabras con su rival en esta confrontación. El kage desde un principio se había lanzado a la ofensiva de manera frontal, siguiéndole los pasos a través de los terrenos de la plaza principal de la aldea a la experimentada kunoichi que estaba haciendo uso de su prodigioso doujutsu con tal de mantener un ojo encima del taijutsuka y evaluar de que era capaz exactamente, empero dejo de alejarse y se detuvo en seco al detectar como el varón bajaba la velocidad de la persecución hasta detenerse por completo, ¿Se había cansado de la carrera acaso? Era verdad que su condición no debía de ser la mejor tras tanta lucha antes de llegar al poblado, pero a juzgar por esa mirada en su rostro que solo expresaba deseos de matar, no esperaba que intentase dialogar con ella.

    ─ ¿Qué es lo que pretendes hacer con Akashiro? ─ preguntó el venenoso con un tono de voz que se oía firme y casi autoritario, algo que su enemiga ya esperaba de todas maneras.
    ─ Dicen que el que busca encuentra, mi estimado Tsuchikage ─ respondió la kunoichi observándole con atención, uno pensaría que la fémina tenía su guardia baja pero en realidad se hallaba atenta a cualquier movimiento y sus reflejos eran incluso superiores a los del kage ─ Si tienes suerte a lo mejor te lo diga.
    ─ Eso pienso hacer ─
    contestó el varón para súbitamente inclinarse hacia adelante nada más su boca cesó de moverse marcando el final de aquel breve dialogo, el Mikazuki se impulsó hacía adelante cual si quisiera atacar de frente a su enemiga, más esta no hizo ningún movimiento al notar que el albino simplemente pasó a su lado sin atacarla, alejándose cada vez más.

    En la mente de Risho ya habían comenzado a circular varias ideas o pensamientos que estaba considerando como posibilidades al enfrentarse a Hokuto, era probable que esta mujer que parecía a simple vista dueña de una gran experiencia no fuese a luchar enserio en su contra. Siendo la líder de Otogakure no sato, un grupo de ninjas renegados cuyo comportamiento y modo de operar había sido visto por los ninjas de la alianza, el albino esperaba que su adversario estuviese más interesado en extender el combate e ir aumentando progresivamente su poder de ataque a fin de obtener información valiosa de quien era una de las figuras importantes de la facción enemiga. De ser así, esto le proporcionaría un pequeño espacio de tiempo para hacer el primer movimiento antes de que la Hyuuga ya estuviese encima suyo agrediéndole. Tenía alguno que otro plan, pero si fallaban podría costarle caro, sobre todo si la kunoichi demostraba poseer una destreza aplastante en cuanto a ilusionismo, algo de lo que tenía que cuidarse.


    La sombra terrestre inició así el combate haciendo la primera jugada, su enemiga pudo observar con su byakugan que le permitía perforar con su visión los objetos sólidos, como su rival invocaba hasta un total de 3 animales de pacto invertebrados de tercer nivel los cuales se internaron inmediatamente en la tierra, además un clon de sombra también fue materializada un ave que gozaba del mismo nivel que los escorpiones, subiendo Risho a lomos de esta y alzando vuelo. La fémina que se había acercado, preparando y analizando bien su siguiente movimiento pudo apreciar como el albino se había clonado perfectamente, lo cual significaba que incluso con su ojo especial no podía diferenciar cual era el original. La idea del varón radicaba en que su rival probablemente no tendría muchas opciones en cuanto a una ofensiva desde el aire, la cual se basaba en disparar flechas con puntería infalible y efecto perforante que además ahora iban cargadas con el Kaiten Shuriken.

    La diestra líder del sonido pudo naturalmente prever la realización de este último jutsu y decidió contrarrestar la táctica invocando ella misma hasta 4 clones de sombra, estaba al tanto que aunque poderosas, las flechas podrían desviarse y aun así Risho tampoco tenía una manera segura de identificar a la Hokuto original. Las múltiples copias femeninas se dispersaron, algunas de ellas lanzando armas arrojadizas con sellos explosivos en ellas al saber que las flechas si o si irían en su dirección, esto resultó en un buen montón de detonaciones a medida algunos clones salían de sus escondites para realizar sellos de manos. El albino sabía dónde se encontraba su oponente debido a las explosiones que delataban su posición, no obstante se veía obligado a disparar continuamente con tal de limitar sus movimientos, un total de 3 réplicas habían sido destruidas para cuando el albino advirtió que algo se le acercaba por detrás incluso a esas alturas.


    ─ Te tengo, kage de Iwa ─ dijo para sí misma la ahora voladora kunoichi quien se había acercado al kage usando el Hae no jutsu, además había conseguido desviar uno de los proyectiles utilizando una técnica de Taijutsu para así no ser detectada por el shinobi de Iwa que hasta el momento había sabido de la localización de las réplicas de la fémina por las explosiones que ella usaba para desviar las flechas.

    Esto tomó por sorpresa al ninja que en su equivocación terminó haciendo contacto visual con ella y cayendo directamente en un arte ilusoria, el Magen hizo creer a Risho que ahora Hokuto iba hacía él con tal de realizar algún tipo de ninjutsu a distancia, lo cual contestó con una última flecha infalible que le restaba. El proyectil atravesó el blanco que era en realidad una ilusión conforme sin previo aviso unas cadenas volaron hacía el taijutsuka amarrándole los brazos. Fue en este difícil escenario en que el Mikazuki tomó una decisión apresurada nada más se percató de que su verdadera rival acababa de aparecer en su flanco para asestar con un Juken Naibu Hakai. Gracias a su destreza en el cuerpo a cuerpo el kage pudo en parte bloquear el rápido ataque solo con un brazo, no obstante esto le llevó a ser derribado de su montura aérea, cayendo al vacío.

    La mandataría del sonido sabía que aquel golpe debió de incapacitar por un tiempo el brazo izquierdo de su rival debido al dolor y a que su técnica era eficaz para dañar puntos de Chakra en el cuerpo. Ahora en pleno aire, el ave sobre el cual se había posado la sombra de la tierra se lanzaba en picada con tal de atacar e impedir a la villana el agredir a su invocador en plena caída libre. La fémina se vio obligada a defenderse del ataque del ovíparo conforme abajo el clon de sombra de Genkishi se encontraba enfrentándose a una réplica sin destruir de Hokuto, con lo cual no podía ayudar a evitar que el original fuese a hacerse pure contra el suelo, en cambio la caída tuvo que ser frenada por uno de los 3 escorpiones que salió a la superficie para atrapar al kage con una de sus pinzas y amortiguando un poco el golpe al llenar su tenaza con tierra.


    ─ Esto se está complicando ─ alcanzó a decir el ANBU de Iwagakure cuando sintió como su clon fue vencido por el de su enemiga que también había derrotado fácilmente al pájaro de nivel tres en el aire, ahora ambas iban hacía el shinobi con tal de eliminarlo con dos ninjutsus en simultaneo. Justice estaba yendo un poco más enserio ahora. La maniobra defensiva con tal de salvarse de esta terrible agresión en camino fue simplemente el sujetarse a la cola del escorpión que volvió a sumergirse en las profundidades de la tierra con tal de escapar con su dueño y protegerle.

    El choque entre dos fuertes jutsus de Katon, el Gouka Mekkyaku y el Uchijigoku fue suficiente para crear un gran pilar de llamas que con cierta facilidad a esas alturas sería visible desde otros puntos del poblado que ya para ese entonces había perdido algunas viviendas producto de los enfrentamientos de la alianza contra fuertes shinobis del sonido como Benjamin. El alacrán al servició del kage apenas si pudo salir cavando a toda velocidad una salida alejada del foco de la detonación, empujando con fuerza a Risho fuera del túnel conforme de este también emergían fuertes llamas que habían ingresado en el subterráneo, eliminando al invertebrado en el proceso y provocando daños al shinobi de la roca que ahora llevaba su armadura de Rango A que le ayudó a disminuir las heridas en su cuerpo.


    ─ Eres muy fuerte, probablemente más que yo, pero eso no va a detenerme de hacerte escupir donde la tienen cautiva ─ espetó el rocoso ahora invocaba nuevamente hasta 4 clones, siendo que uno de ellos en vez de quedarse cerca del original salió corriendo inmediatamente en una dirección extraña hasta para la líder del sonido. La misión de este Kage Bunshin era la de escudriñar los demás enfrentamientos del equipo de la alianza y en todo caso brindar todo el apoyo posible, los otros 3 clones junto al verdadero kage volvieron a dispersarse usando las pocas viviendas que quedaban en pie como obstáculos en caso de que la fémina intentase atacar.

    Hokuto se acercó esta vez a su rival con tal de deshacerse de los molestos clones, estaba consciente de que aún quedaban algunas invocaciones subterráneas de su igualmente albino oponente que podía ver con su doujutsu, pero intentar atacarlas representaría una pérdida de tiempo siendo que el kage era especialista en Taijutsu y no dudaría en aprovechar tal brecha para atacar. La fémina saltó sobre los tejados de las casas siendo entonces atacada por un clon, ella lanzó sobre la acorazada replica un jutsu de sonido, el Hado-Ho era una que el Mikazuki jamás había visto u oído, cayendo rápidamente bajo su influjo hasta dos de sus réplicas por cercanía.

    Unos rápidos golpes de la kunoichi bastaron para destruir las réplicas, estos vinieron en la forma de armas arrojadizas a modo de prueba que sirvieron para revelar que estos clones eran solo eso, clones que se desvanecieron ante el primer impacto. Sintió entonces como otro enemigo se aproximaba por detrás conforme un segundo más venía de frente, esta acción llevó a la fémina a iniciar un Daikaiten para repeler por completo todo ataque de su adversario, efectivamente Risho no contaba con esta técnica ya que recién estaba aprendiendo sobre las habilidades de su rival. El súbito despliegue de fuerza no solo destruyó la réplica de sombras que estaba más cerca sino que forzó al kage a rápidamente desplegar su arma parasitaria en modo despertado y disparar con la misma tras haber sido alcanzado por el Gran Cielo Rotatorio en la parte inferior de la pierna.

    El despliegue de los proyectiles demostró ser muy veloz incluso para la anticipación que poseía el enemigo, siendo que la fémina logró esquivar cuatro de los cinco disparos hechos en su contra. Solo uno había acertado en uno de sus brazos provocándole una herida a considerar, lo cual le
    hizo sonreír en señal de que el combate comenzaba a sacar su lado más despiadado.


    ─ Muy tarde… ─ la mandataria entonces inesperadamente cargó contra su rival, hallándose este a tan solo unos pocos metros y con una pierna herida, los golpes de la línea sucesoria Hyuuga solían ignorar buena parte de la defensa física, esto le hizo sentir más dolor de lo normal en dicha extremidad a la sombra terrestre que no pudo alejarse a tiempo. Sin embargo alcanzó a hacer algo aunque su enemiga no pudiese notarlo debido a la concentración que ejerció para golpear al kage una de sus artes más poderosas.

    Como consecuencia el ninja de la roca acabó siendo brutalmente lanzado contra una vivienda y luego contra un muro de piedra tras lo cual quedó recostado contra el mismo, acababa de recibir en su pecho el Hakke: Hasangeki, su coraza había bloqueado parte del daño además de casi todo el que correspondía solo por la colisión contra obstáculos posterior al impacto principal. Sin embargo el cansancio y la incapacidad para mover muy bien una de sus piernas aún persistía, lo único bueno era el detalle de que su brazo izquierdo ya estaba más aliviado. Eso sí, la armadura rango A apenas si resistiría otro ataque como el más reciente que igualmente había herido al taijutsuka que ahora escupiendo algo de sangre deshizo la invocación de su arma parasitaria y se dispuso a utilizar su habilidad llamada Sekuhara con tal de frenar un poco el avance de su rival que se acercaba hacía el saltando sobre algunos tejados para evitar posibles ataques desde debajo de la tierra por parte de los otros dos escorpiones del rocoso, aunque para estas alturas hasta ella sabía porque tales animales aún no habían atacado.


    ─ Solo un poco más… ─ Risho observaba como su oponente desviaba con facilidad las agujas de materia oscura disparadas por sus pequeños cubos negros a su alrededor, pero ahora el varón estaba a punto de jugar su mejor carta que había venido en la forma de una improvisación fugaz antes de ser impactado por el último ataque de Justice.

    Antes de que la mujer fuese a lanzar su próxima agresión con tal de rematar a su enemigo, este sorpresivamente desapareció al tiempo que ella notaba una emisión repentina de Chakra justo a sus espaldas. Se trataba del pequeño escorpión de Risho llamado Mortis que había saltado desde el cuerpo de su dueño antes de recibir el destructor de montañas, trepándose a la ropa de la kunoichi y preparando de esta forma este ataque sorpresa con un invocación reversa posterior. El taijutsuka de la roca alcanzó a sujetar el brazo sano de su oponente nada más aparecer a su lado, sin mencionar que la nube venenosa que cubría su armadura ya estaba rodeando a su enemiga quien al hallarse tan cerca comenzó a valerse de golpes con su puño suave de su línea de sangre aun si estos debía hacerlos con su brazo golpeado que aún le dolía debido a la gran fuerza física del Iwagakurense. No obstante, Hokuto también era dueña de tal atributo físico, sus golpes en combate cercano solo fueron esquivados en su mayor parte gracias a la destreza de Genkishi que superaba a la de ella en artes marciales por poco.


    ─ ¡Ahora! ─ Copito inició ahora su movimiento decisivo, se aproximó a su enemiga ya habiendo perdido la protección de su armadura negra debido a los golpes que la kunoichi había logrado asestar en rango cercano recientemente. Justice de repente se había quedado inmóvil como si fuese un tieso maniquí, esto no era otra cosa que la toxina del clan venenoso haciendo efecto, esto fue aprovechado por la sombra terrestre quien ejecutó torpemente dos Bakushin debido a que su pierna aún estaba algo adormecida.

    Casi tropezando, el kage bruscamente hundió en la boca de la fémina un objeto redondo pequeño como una pastilla que con otro veloz movimiento de la muñeca le obligó a tragar inclinando su cabeza hacía atrás. Seguidamente logró apartarse con un segundo impulso oscuro.

    ─ …Tsk, el que hayas colocado tus manos encima mío de esa manera en imperdonable. Pero ese objeto, ¿acaso era…?
    ─ Si, era un Hyorougan ─
    dijo entonces el varón sin quitarle la mirada de encima a su rival, quien ya esas alturas debía de comprender la estrategia del rocoso.

    Se trataba de una poderosa droga que podía restaurar en gran medida el Chakra de Hokuto, lo cual normalmente se vería como un movimiento estúpido de parte del Tsuchikage, no obstante las consecuencias que este medicamente acarreaba consigo involucraban la imposibilidad de luchar debido a un cansancio extremo que caería sobre la fémina en tan solo 5 minutos más, dejándola en una posición muy vulnerable.

    Con tal de prepararse para una posible respuesta, Risho activó su modo sabio para hacerle frente a Justice en este cruce final que posiblemente tendría lugar, además de blandir su espada Hachiman con suma concentración. Ahora solo le quedaba el enfocar todo su ser en no dejarse vencer por su oponente hasta que el tiempo prudencial termine ni tampoco dejarle escapar. Ya a esas alturas, el kage se sentía cansado pero confiaba en que sus dos escorpiones en las profundidades le habían reunido el suficiente Chakra como para mantener el Sennin modo por un buen lapso.

    El pequeño invertebrado venenoso responsable de que tal estrategia tuviese éxito ahora volvía a esconderse entre los ropajes de su dueño, esperando el final del combate.


    ------
    Done! post listo.
    Btw, aviso por si acaso que RIsho se esta enfrentando a Hokuto a una buena distancia de otros enfrentamientos. Pero lo único visible de esta contienda fueron varias explosiones de sellos explosivos y un pilar de fuego gigante(?) That's all XD
     
  12. Belgium

    Belgium Jiayou <3 Moderador

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    Aquella tenue habitación era testigo del debilitamiento continuo de la kunoichi de la Roca, la misma que aún se hallaba en la inconsciencia y a pesar que la bestia de cuatro colas ya no podía comunicarse con ella, Kurai seguía existiendo y ahora era quien llamaba a gritos a la ANBU, hastiada de seguir esperando que la albina despertara; el mono era el único nexo que le permitía saber qué sucedía por fuera, y el mismo le había informado sobre una extraña barrera que le impedía seguir interviniendo en la mente de Solcito, aunque curiosamente lograba mantener comunicación con la personalidad alterna de la fémina.

    —Empezaré a creer que no solo eres un trastorno de personalidad —pronunció el mono, escuchando con claridad cómo Kurai bufaba.
    —Akashiro y yo somos esencias distintas, y espero haya quedado en claro por el hecho que no puedes adentrarte en su mente, pero yo sigo aquí —respondió, sin dar tiempo alguno para que la bestia la refutara, retornando sus llamados a Kyuuketsuki, esperando que surtiera efecto y dejara el plan de bella durmiente. Lo cual conseguiría tras unos minutos de insistencia.

    Weiss empezó a removerse en su sitio con suavidad, frunciendo tanto el ceño como los labios, dejando escapar un quedo alarido de dolor y hasta un nimio sollozo, transpirando de tal forma que distintas gotas salinas se deslizaban por su rostro, intentando mover sus brazos de tal forma que pudiera abrazarse a sí misma, sin éxito alguno; la fémina en cuestión, atravesaba una pesadilla por el agotamiento al que estaba siendo sometida, cansancio que mermaba no solo en su salud física, sino también hasta afectaba la mental, por el hecho que ante su fragilidad, los recuerdos relacionados a su niñez salían a flote con mayor facilidad. Narukami no pudo evitar estremecerse ante aquellas súplicas lejanas, peticiones de distintos inocentes hacia su abuelo, solicitudes que giraban en torno a la compasión de permitir que siguieran viviendo, pedidos que no eran aceptados y siendo sus amatistas, los testigos de muerte tras muerte, y hasta la causante esporádica de los mismos; el rostro de cierto varón desvaneciendo frente a ella, fue suficiente para que la albina gritara de terror y abriera los ojos de golpe, percatándose del lugar donde se encontraba.

    —¿Teniendo dulces sueños? —Cuestionó la sádica con burla.
    —¿Cuánto tiempo..? —Preguntó Kyuuketsuki, minimizando la mofa de su personalidad alterna.
    —Como si tuviera un reloj interno para saberlo —respondió, rodando los ojos.
    —Entiendo... —susurró la joven, sobresaltándose nuevamente para tratar de fijar sus orbes sobre su abdomen en búsqueda del sello de jinchuuriki.
    —El gorila está bien.
    —¿Está molesto para no querer hablarme?
    —Según tiene entendido, al parecer colocaron un sello que no le permite hablarte, ni escucharte. Pero, él sí se puede comunicar conmigo.
    —Qué extraño.
    —¿A qué te refieres?
    —Tuvieron la oportunidad de arrebatármelo, pero aún así, solo me han atado a esta camilla y debo entender que los cables no están de adorno —
    explicó la albina, cerrando los párpados con suavidad—. Me siento agotada, ¿sabes por qué?
    —Extracción de chakra.
    —Es preocupante... —
    murmuró la ANBU, frunciendo el ceño al imaginar el destino del chakra acumulado.
    —Tampoco es como si les conviniera desatar un bijuu en plena aldea.
    —¿Podrías funcionar como nexo entre ambos? Te conviene si quieres salir de este embrollo también —
    pronunció Akashiro.
    —Claro, es tan emocionante funcionar como mediadora de una estúpida y un mono idiota.
    —Kurai.
    —¿Tengo opción de negarme? Obviamente que no.
    —Basta con que sepa que ya desperté, y que le debo una disculpa por la exposición al peligro —
    dijo la rocosa.
    —Discúlpate tu misma, no pronunciaré esa palabra con ese estúpido primate.
    —Bueno, lo haré cuando sea posible. Por ahora, debemos enfocarnos en trazar nuestros planes —
    comentó Weiss para asentimiento de Kurai, la misma que dejó escapar un suspiro de tedio—. ¿Qué sucede?
    —¿Hace cuánto no bebes la sangre de Risho? Sumando esto del agotamiento, los síntomas no tardarán en llegar.
    —Soy consciente de eso, y por eso deberé contar contigo. Y por más que quieras o no, sé que colaborarás por el bien común.
    —Podría huir, y lo sabes.
    —Sí, claro —
    respondió Akashiro con gracia, provocando que su contra parte frunciera el ceño—. ¿Te respondió el monito?
    —Que espera pongas en marcha el as bajo la manga que tienes.
    —Aún no es momento, pero alguno de mis zorros ya debió o debe estar por avisar a Taiga sobre el sello que le impuse —
    meditó la fémina, recordando que cuando entrelazó sus dedos con su amiga, había activado Jutsu-shiki. No por nada había mencionado su intención de vigilarla entre las sombras, aunque mas bien terminó siendo al revés—. Utilizaremos ese recurso en la ocasión oportuna.
    —Seguiremos esperando, entonces.
    —Sí, a pesar de la circunstancia, es una buena oportunidad para intentar escuchar información valiosa que podría servir a la Alianza. Aparte del hecho de la extracción de chakra y el sello que me impusieron —
    agregó Solcito, dirigiendo su mirada hacia el techo adornado por tuberías. Definitivamente no estaba en la mejor posición posible, pero eso no significaba que debía echarse abajo y estaba segura que Risho debía de estar manteniendo la misma actitud, aún así, no pudo evitar preocuparse por las emociones que debían estar aflorando en su pareja debido a su abrupta desaparición.
    —Si morimos por tus actos heroicos, créeme que te perseguiré en el más allá para encargarme de ti.
    —No sucederá, no esta vez —
    pronunció la albina con firmeza. La fémina era consciente que tarde o temprano podría morir por la extraña enfermedad que la aquejaba, aquello desconocido que la atormentaba desde hace un tiempo, pero no tenía intención alguna de caer en algún campo de batalla, y mucho menos en territorio de Otogakure.
    —Me pregunto si algo estará ocurriendo, está muy silencioso por aquí —opinó Kurai, despabilando a Akashiro.
    —Dudo que nos hayan dejado sin vigilancia, pero lo más probable es que se esté desatando una lucha. Si la Alianza ha conseguido avanzar como es debido, no sería extraño que no tarden en arribar; aún así, me tienen aquí y pueden utilizarme como chantaje —contestó la jinchuuriki, tratando de forcejear sus ataduras.
    —Qué aburrido es esperar.
    —No tenemos más opción —
    chistó Kyuuketsuki, cerrando los párpados con incomodidad ante las molestias que pronto atravesaría.


    Done o3o
    Qué incómodo es estar secuestrada(?). Cabe aclarar que la conversación es dada en la misma mente de Akashiro, ya que no tiene necesidad de hablar para comunicarse con Kurai.
     
    Última edición: 12 Nov 2017
  13. Autor
    C. Underwood

    C. Underwood s m o o t h Moderador

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    Hasta aquí por ahora
     
  14. Autor
    C. Underwood

    C. Underwood s m o o t h Moderador

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    YmirYmir KrauseKrause Hevans~Hevans~ St. MikeSt. Mike NoirExorNoirExor (con su invitada) a partir de ahora este será el tema donde deban responder (St. Mike es una excepción).

    El conteo regresivo ya fue puesto. Sus fichas aparecerán en este post dentro de un rato y recuerden lanzar dado en el otro tema (el general).
     
  15. Autumn.

    Autumn. No sé, me sabe a mierda

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    Abrió sus ojos a la par que tosía fuertemente. Una chica estaba arrodillada a su lado y no era precisamente Amane. Sus ojos, rojos como la sangre, delataban que pertenecía al clan maldito más reconocido de Modan: los Uchiha. La fémina lo había recostado en el suelo para aplicar una técnica que revitalizaría su cuerpo; le devolvería las energías que había gastado en su propio combate, uno en el cual no debería haberse metido en principio.

    Haruhi había estado atendiendo a Luka después de esforzarse por mejorar la herida que poseía Amane; no pudo hacer mucho al respecto, de hecho, solo había enyesado el mismo como su maestra le había enseñado. Si Sona estuviera allí seguramente habría podido sanar los huesos de la muchacha, conocía más que ella cuando se trataba de medicina y cómo operar según la situación o el paciente en cuestión, pero era precisamente por eso que era su tutora y por lo cual le prestaba tanta atención. Shinseinaki podía moverse mucho más libremente que antes, aunque sabía que tenía que tener cuidado y quedarse siempre al lado de Shinta si no quería salir peor.

    —No deberías intentar moverte —replicó Uchiha cuando su paciente estuvo a punto de recostarse—. Shinta y Amane están haciendo lo posible para que puedas recuperarte correctamente, así que hazme la tarea un poco fácil y regocíjate como la delicada flor que eres en este preciso instante.
    — ¿Y tú quién eres? —Preguntó Luka, sonriéndole a la chica de ojos carmín; le gustó muchísimo aquella referencia o simbología hacia las flores, ¿sería amante de las mismas?
    —Haruhi Uchiha, una amiga de Taiga —contestó ella, añadiendo lo segundo al saberse que el shinobi frente a sí era uno de la Tormenta—. ¿Y tú eres?
    —Luka Hakugaku, estudiante número uno de la señorita Shiba —respondió él a modo de juego, logrando que la fémina soltase una risilla por su educación fingida; un ninja bastante raro—. ¿Cuándo crees que pueda moverme?
    —Justo ahora —culminó su tarea satisfecha; el cansancio ya no sería problema para Luka, pero aún debía limpiarse el rostro, aunque eso último ya no era asunto suyo—. ¿Sientes tu cuerpo más relajado, no? Y ya no te falta el aire.

    Luka quiso contestar a Haruhi y agradecerle su trabajo como médico, pero su mirada se afiló en cuanto notó algo a lo lejos: un civil estaba corriendo hacia ellos con una espada; sabía que no era uno de los ninjas de la aldea porque no portaba una bandana y no vestía ropa de batalla, ¡ni siquiera un chaleco protector! Sin embargo, fuera quien fuera, se acercaba hacia ellos con la clara intención de herirlos. Hizo a un lado a la fémina sorprendiéndola y provocando que ésta arrugase el entrecejo al caer al suelo; lanzó un kunai en contra del civil, clavándoselo en el pecho y logrando que cayera al suelo de rodillas, retorciéndose por el dolor.

    — ¿Qué haces? —Preguntó la amante de Ikaru al ver a quién atacó Luka.
    —Mira lo que trae entre sus manos —el civil apoyó el filo de la espada en el suelo, sosteniéndose gracias a esta; no era lo mismo para un cualquiera, que no pertenecía a las filas militares de Otogakure, recibir un kunai en el pecho. Siendo un simple ciudadano las cosas dolían más, no estaban acostumbrados a la batalla ni al dolor de la misma—. ¿Ha pasado algo interesante mientras estaba inconsciente? —Fue allí cuando Haruhi recordó a la voz de un hombre explicándole a los aldeanos que la que parecía ser líder del Sonido no los protegería—. Tu rostro me lo dice todo.
    —Hubo una transmisión —contestó Haruhi—, alguien le habló a los aldeanos de Oto y les dijo que Hokuto no los protegería —miró de lado a lado, levantándose del suelo al notar que varios hombres y mujeres salían de sus casas con todo tipo de armas improvisadas: sartenes, cuchillos, tijeras; algunos incluso traían en sus manos lápices. Unos pocos sí portaban armas reales: espadas cortas, dagas o katanas.
    —Y ahora se dejarán llevar por el temor e intentarán asesinarnos —terminó Shinta, volviendo al lado de Haruhi y Luka. Amane miró a su sombrío amigo y no pudo evitar abrazarlo, solo para después propinarle un golpe en el hombro y recriminarle el haberla preocupado.
    — ¿Qué pasó con el clon de Taiga? —Preguntó Luka después de haberse disculpado con Shinseinaki.
    —Desapareció —contestó mordiéndose el labio la estudiante de la misma, no podía evitar sentirse preocupada al estar rodeada por tantos civiles armados.
    — ¿Y ahora? —Cuestionó Haruhi—. No es correcto matarlos por algo que no hicieron.
    —Pero tampoco es una buena opción dejar que nos maten a nosotros —replicó Ikaru, volviéndose hacia atrás al notar que los civiles estaban cada vez más cerca.
    —Separémonos —pensó en voz alta Luka—. Si vamos por un solo sitio todos, nos seguirán; es mejor dividirnos en parejas y reunirnos con el resto luego —pensó en otra cosa en ese instante—; podemos buscar información en el trayecto, ya que somos de los pocos que no están peleando en el epicentro de la aldea, no estamos muy lejos de la plaza, pero tampoco cerca. Podríamos pasar desapercibidos para muchos, aunque no aseguro que no seamos objeto de intervención.
    —Es arriesgado —Amane estaba muy clara de que podría ser peligroso separarse, pero sabía a la perfección que Luka tenía razón. Si bien los civiles podrían no ser nada individualmente, defenderse de una gran cantidad de ellos sin querer hacerles mucho daño podría extenuarlos muy rápido.
    —Pero es lo mejor que podemos hacer por ahora —Shinta estaba de acuerdo—. Haruhi, vendrás conmigo. Luka, Amane, reúnanse con Taiga lo más rápido que puedan.
    —No te preocupes por eso —contestó con una sonrisa el mago sombrío—, sabemos cómo defendernos, ¿verdad, Caperucita?
    —No me gusta tu sonrisa —el Joker podía ser todo y darlo todo en una jugada, en sus planes, pero a veces eso significaba muchos más problemas—. Pero sí… podemos defendernos.

    Tamashin ejecutó una cadena de sellos de manos rápidamente, amasando chakra elemental en su estómago y expeliendo rápidamente una ráfaga de viento frente a sí para empujar hacia atrás a cada uno de los civiles que se encontraba en esa dirección. Gracias a dicha técnica, los cuatro pudieron correr hacia un local de comida japonesa cercano y saltaron hacia el tejado del mismo. Una vez allá arriba, cada pareja tomó un rumbo distinto: Amane y Luka saltaron de techo en techo con rumbo hacia el noreste, mientras que Shinta y Haruhi se dirigían hacia el sureste; si mantenían siempre la misma dirección, posiblemente se encontrarían nuevamente por estar corriendo en círculos: Otogakure era una aldea un tanto pequeña y las zonas comerciales, feriales y demás estaban construidas alrededor de la plaza en la cual Hokuto los había recibido (el epicentro); Tamashin y Jan irían al sureste solamente hasta reunirse con los demás miembros de la Alianza. Haku, por otro lado, tenía planeado distraerse junto a su Caperucita en busca de datos interesantes.

    Los de menor rango no se imaginaron en ningún momento que ya habían sido fichados visualmente por algunos ninjas del Sonido, aunado al hecho de que, sí, varios civiles estaban persiguiéndolos por tierra; no querían dejarlos escapar, menos porque habían logrado observar cómo la joven Amane había asesinado a varios de sus “protectores” (algunos todavía se negaban a creer que Hokuto nunca buscó defenderlos y simplemente actuaban por rabia y furia: ¿Quién no querría salir a defender su hogar si estaba siendo destruido por unos ninjas cualquiera?).

    —Luka Hakugaku —pronunciaron los labios de un reconocido ilusionista; una sonrisa se dibujó en su rostro sutilmente—. Por fin te encuentro.

    -

    RuxxandraRuxxandra listo, team BFF inseparables... por los momentos[?]. Vamos a buscar información -Luka los dirige a eso, pero Amane no lo sabe-
    DrNaotoDrNaoto XayahXayah por ahora nos separamos mis babys
    St. MikeSt. Mike te incumbe el último diálogo you know why.
     
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    Última edición: 13 Nov 2017
  16. Blair

    Blair スパークル Moderador

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    Rinha, con ayuda de su línea sucesoria, copió una técnica bastante interesante de uno de sus contrincantes: aquella que le permitía al varón comunicarse y leer pensamientos a la vez; de ese modo, pudo entablar una conexión con quien fuese su mejor amiga. Shiba no tenía ni que abrir la boca para dar o recibir sugerencias/indicaciones sobre lo que harían a continuación, ambas tenían la información de sus contrincantes y eso les ayudaba a estar en el mismo canal en cuanto a planificación.

    «Esferas.» Una única palabra y una docena de luces se hicieron visibles repentinamente, seis por cada kunoichi, las marcas en ambas muñecas brillaban con intensidad por motivos que ninguno de los de Otogakure podía comprender. Las esferas fueron manipuladas para abarcar una zona considerable alrededor de lo que sería su zona de combate, estaban en todas direcciones.

    «Puedes empezar.» Una sonrisa apareció en los labios de Rinha tras transmitir aquello, sabía lo que venía y por más que Jugram también pudiera leer sus pensamientos, no tenía ni idea de lo que Shiba había estado preparando hasta ahora. Precisamente porque la taijutsuka original ni siquiera pensaba en los clones que había enviado fuera del campo de batalla en un inicio, casi mandándolos a segundo plano en su mente para enfocarse en la situación actual. Era una persona tan simple que casi se volvía ridículo.

    El aura de la peliverde cambió repentinamente, sus ojos se rasgaron como los de un felino y sus movimientos abruptamente eran más veloces que antes: el modo sabio. Haschwalth alertó a su pareja, pero esto le costó no concentrarse en escuchar los pensamientos de la otra kunoichi, misma que seguía oculta detrás de la imponente presencia de su mejor amiga. Los vidrios temblaron y se quebraron con la energía que había sido despedida por el movimiento ofensivo de Shiba, quien de una patada a distancia lanzó al varón contra los escombros con una fuerza brutal. Rinha, a su vez, lanzó un pulso de chakra en contra de Oruha, pues ésta iba directo a golpear a la peliverde para alejarla de su pareja.

    El Kasumi Jusha no Jutsu hizo efecto y la taijutsuka del Sonido tuvo que frenarse de golpe, pues ahora había clones de Rinha saliendo de todas partes; los escombros, el piso, las pocas paredes que seguían en pie, incluso las malditas ventanas. Gruñó y golpeó a la mujer que había osado dejar una marca en el rostro de su esposo, solo para que el cuerpo de la jounin se deshiciera en una sustancia viscosa y volviera a formarse al instante siguiente.

    Maldita perra. ─ Escupió aquellas palabras, debía ir por Jugram, él no era un combatiente físico y justamente la taijutsuka enemiga se había ido sobre su persona. Claro. Apretó la mandíbula a la par que volvía a golpear a otra de las figuras de Rinha, seguida de otra y una más, éstas no parecían terminar nunca – de hecho, era como si fueran un intento de copia del dragón Hydra, aquel que solo recuperaba sus cabezas tras ser cortadas y lo peor es que éstas se multiplicaban cada maldita vez.

    En su desespero, The sun hizo uso de Kaseigan Myaku, lanzando llamas en todas direcciones alrededor de sí para lidiar con aquel sin fin de copias; aunque aquello funcionó, más por el límite del tiempo del genjutsu que la técnica katon, Oruha no estaba preparada para lo siguiente. Una esfera se iluminó, a su costado, misma que dio paso a la figura de Pawa apareciendo en un destello; la castaña tocó el rostro de su contrincante y sus ojos se encontraron antes de utilizar su técnica legendaria para alejarse rápidamente luego de cumplir su cometido: no quería estar cerca de ella para permitirle reacción que la hiriera gravemente.

    Mientras tanto, Shiba mantenía a Jugram a un par de metros de distancia, el varón había intentado ya sumirla en una ilusión, aunque no había funcionado gracias al efecto de su chaleco reforzado. Tasmania lo tomó del cuello y lo lanzó con una fuerza brutal hacia otro edificio, provocando que su cuerpo atravesara la madera y aterrizara del otro lado, la estructura entera se tambaleó al haber perdido parte de su resistencia. Un par de aldeanos salieron rápidamente en un intento de herir a quien fuera la persona que ponía en peligro sus vidas en esos momentos y Taiga ni se inmutó, dando una patada al aire que empujó a los dos violentamente hacia atrás. La de ojos gatunos utilizó la transportación lumínica para dar de nuevo con The Moon, asestándole una patada en la espalda y volviendo a lanzarlo por el aire, justamente hacia donde estaba Rinha.

    Yang vio al rubio haciendo sellos de mano y elevó su brazo en respuesta, anulando completamente la técnica elemental que el varón trataba de usar para agredir a la jounin de la Tormenta; acto seguido, dio un paso hacia un lado para que el cuerpo del Sonoro no chocara contra el de ella. Yin se acercó luego, poniéndole un pie en el cuello al varón antes de girar su rostro para ver a la ANBU enemiga, congelada en su sitio, con un rostro que obviaba la carga emocional que estaba sintiendo en esos momentos a causa del Utakata.

    Jugram, como medida de emergencia y aprovechando que ahora Shiba estaba combatiendo con un par de ninjas del Sonido que intentaban alejarla de sus dos superiores, lanzó varios kunai que fueron a dar al brazo de su mujer. Se mordió el labio, sus estrategias no funcionarían si Shiba seguía tratándolo como un muñeco de trapo, necesitaba a Oruha fuera de las malditas ilusiones de Pawa. Ese par era malas noticias. Aunque ellos también las eran y debían demostrarlo.

    La repentina liberación de la pelirroja de la ilusión significó una embestida colérica sobre Rinha, quien cambió de posición con Taiga tras un aviso directo a su mente lleno de urgencia. Tasmania apareció desde la esfera a un lado de la taijutsuka enemiga, mientras que Grimjow ahora estaba más alejada, en una zona destruida a unos dos metros de distancia; había gente por todos lados, peleas, sangre, derrumbes. Estaba consciente de todo, buscando la oportunidad para volver a meter a la de mayor rango en otra ilusión que les diera algo de ventaja.

    El rubio buscaba ponerse de pie, pero Shiba golpeaba el aire tan pronto lo veía moverse, al mismo tiempo que se defendía del enojo creciente de la ANBU. Un golpe directo al estómago mandó a la del modo sabio directo contra la misma estructura dañada por la cual ella había mandado a volar a Jugram, terminando de destruir la base y dejándola en el suelo pocos segundos después; si la jounin no había muerto aplastada en ese derrumbe había sido por la fuerza con la que salió volando, atravesando la estructura entera y chocando contra escombros al otro lado. Esta vez estaba segura de que tenía algo roto, Rinha retrocedió al instante hasta quedar a un lado de la taijutsuka, debía ganarle algo de tiempo para que se curara.

    Oruha lanzó un Karyuu Endan, obligando a ambas amigas a utilizar las esferas para evitar una muerte segura. La explosión abarcó una zona enorme y las llamas comenzaron a extenderse rápidamente, quemando estructuras cercanas. Yokai tosía, tenía un dolor intenso en el abdomen, sentía como si su último par de costillas hubieran desaparecido o algo y el dolor era tal que incluso veía borroso.

    Tenemos que evitar que la saque de mis ilusiones y así podremos ganar ventaja de nuevo. Deja de llorar y ponte de pie. ─ Rinha miró de medio lado a Taiga, ésta le dedicó una mirada intensa, no estaba llorando.

    A la próxima recibe tú el golpe. ─ Difícilmente logró hacer que su voz saliera de su garganta y activó su Sozo Saisei, haciendo que el dolor se fuera casi de inmediato y volviera a sentirse en buen estado; se puso de pie, con los ojos rasgados fijos en algún punto en específico. ─ ¿Segundo round? ─ Estiró su brazo izquierdo, como si estuviera haciendo un ejercicio de calentamiento.

    No dejes que Jugram se te escape de nuevo. ─ Advirtió la ilusionista, la peliverde rodó los ojos.
    No se me escapó, solo no pensé bien al lanzarlo hacia allá.


    NOTA IMPORTANTE PARA TODOS:
    Hubo una explosión de grandes proporciones provocada por una técnica Katon de alto rango, pa que sepan (?)
     
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  17. St. Mike

    St. Mike Limits are bullshit

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    El trío de aves blancas descendió casi con estrépito de su vuelo acrobático, su destino sería señalado por la senda ejecutada desde el interior de los cultivos, mismos que el trío shinobi usó para ocultarse tras la desaparición de sus invocaciones malheridas. Seguirles no fue difícil, aunque sí incómodo, considerando su destreza para camuflarse entre las múltiples ramas y montículos; por fortuna, bastó alzar la mirada para que su destino fuese anticipado: a pocos metros del lugar donde se produjo el incidente, un pequeño claro dejaba verse como futuro epicentro de varias trayectorias, tanto la del perseguidor con sus presas como la de otro grupo de ninjas que avanzaron sin mayor cuidado. Oto estaba a la vuelta de la esquina. Sin embargo, en el último segundo, cambiaron su ruta al verse posiblemente rodeados por ninjas de la Alianza, desapareciendo entre los pastizales sin dejar rastro.

    Gure comenzó a descender en medio de aquel punto, permitiéndole a su amo distinguir con claridad a quienes le rodeaban. Reconocer a los compañeros de Setsuna fue lo primero que su pensamiento captó, tanto por la afiliación con Himekami como por recordar a Sein de la batalla en el País del Rayo. Raku contaba con ninjas de tal talante en sus primeras filas, y con sólo verlos comprendía algunas realidades que no valen la pena en ser detalladas por el momento. Mostraba disposición, hasta satisfacción de encontrar tales ninjas en su propio recorrido. Había, además, un tercer enlistado, desconocido por el aguado, pero que se acercaba a la zona a paso veloz. El ave se desvaneció.

    Fuese por prisa o fastidio, pero lo cierto es que Hozuki tuvo el arrebato de continuar con el sendero pautado; poco o nada le importaba en aquel momento coordinarse con terceros, mucho menos si se trataba de ninjas de Raku, viendo inadmisible preguntarles por el paradero de la pelirroja sin que sospecharan, ni hablar de Michibiki como otro punto de interés. Siguió su camino, abriéndose paso hasta llegar a un callejón rodeado por casas mohosas y maltrechas, algunas incluso parcialmente destruidas desde sus cimientos; desconocía si tales factores eran pan de cada día para los sonoros o el resultado de un ataque en el momento, pero el lugar no dejaba de emanar un aura de desdicha entre sus estructuras de paupérrima condición, fuese como fuese.

    Su caminata fue lenta y hasta contemplativa en principio. Escuchaba los portentos de la guerra gestarse a lo lejos, supuso que hacia el epicentro de la aldea. En aquellos callejones ni las ratas intentaban hacer bullicio, todo permanecía en una calma tan inusual como inquietante, las razones no tardaron en develarse por sí mismas: las pocas personas se apresuraban en ingresar a cabañas, como si el exterior fungiera como único lugar seguro, o eso suponía al ver que muchos entraban por las ventanas de edificios, probablemente ajenos. No supo distinguir si se trataba del temor ante su presencia parsimoniosa o si en verdad el ambiente gozaba de tan dramática crisis, estaba demasiado enfocado en sus fines ulteriores, dar con los ninjas que le interesaban era mucho más importante que generar más conflicto.

    Claro que, para los sonoros que le interceptaron, su presencia en Oto debía ser anunciada. Nagare no tardó en sentir una pesadez mayor, propia de que sus pasos le llevaban a terrenos inhóspitos. Frente a él, un edificio emulaba la curvatura de la calle con gracia inusual, un detalle insignificante, pero en el que posó su vista al distinguir a sus perseguidores, dando silentes pero notorias pisadas a pocos metros. No le interesaba pelear en lo más mínimo, no al menos hasta cubrir la cuota menester. Aun así, sabía que anclarse un escuadrón al hombro podría terminar por perjudicar a cualquiera de sus allegados de encontrarse con alguno, trayéndoles a rastras a un punto donde pudiesen encargarse de Fugori y su compañía en un movimiento.

    Seamos sinceros, ¿creen que eso lo veía como algo malo?

    Bufó, acelerando el paso con inmediatez y complaciéndose al notar que el trío tras de sí intentaba alcanzarle. De paso, parecía tratarse del mismo trío que le atacó en el aire, por lo que claramente sus heridas no fueron tan graves. Sí, a propósito, buscaba dirigir a sus captores hasta un punto donde pudiese poner a prueba la capacidad de Luka, Taiga o Setsuna, quien se encontrase primero. Ensimismado o no, tan descabellada idea podría ser enmendada en caso del desastre; era él, después de todo, ¿qué podría salir mal? Y cualquier otra frase de molde que al lector se le ocurra. Transitó el resto del camino con una velocidad tan feroz como provocadora, esperando a que los perseguidores quedaran a pocos metros de sí para volver a acelerar continuamente, así hasta divisar el primer anzuelo de su dudosa bendición presencial: Luka.

    Saltó con gracilidad, adquiriendo una breve vista de la calle transversal. Hakugaku avanzaba con cierta prisa junto a una Amane, desconocida para ojos de Hozuki. La intercepción entre cada grupo era inminente, y una turba furiosa se acercaba a unas cuantas decenas de metros; corrían y se movían como civiles, pero su número sería de temer para un ninja poco experimentado. Tal vez había cometido el error de complicarse el juego sobremanera, sólo tal vez. Lo importante ahora recaía en la cuartada, o al menos eso pensó en cuanto a presentarse frente a Haku trayendo consigo a un grupo de shinobis expertos. Recurrió al Shuunshin, reapareciendo a espaldas de ambos dispuesto a llamar su atención con inocencia.

    —Luka Hakugaku —el tono utilizado le permitió ser distinguido rápidamente por el susodicho—. Por fin te encuentro —El aludido hizo una mueca justo después de tropezar y caer de espaldas ante el llamado, deteniendo las revoluciones de ansiedad por un instante; Amane se limitaba a observar al recién llegado con intriga.
    —¿Tú aquí? Pensé que lo de verte en batalla era un mito.
    —Puede que así sea. ¿Me ves peleando acaso? —Le extendió su mano al pseudo demonólogo para ayudarle a levantarse. Luka vio el gesto sin perder su semblante engreído y se irguió por cuenta propia—. ¿Cómo te llamas? —se dirigió a la fémina. No reaccionó en respuesta hasta segundos después de notar que le hablaban a ella, todo era muy confuso.
    —Amane —No tenía razones ni disposición para asegurarse de que la persona frente así fuera Ruigetsu, estaba más concentrada en alternar la vista entre el ANBU y la turba aproximándose.
    —Tranquila —El aguado distinguió su preocupación—, no podrán llegar hasta aquí —En el acto, ejecutó los sellos necesarios para levantar un muro de piedra que se fijó como una pared junto a los edificios a cada lado de la calle, bloqueando el paso peatonal.

    Sin embargo, la mayor de sus preocupaciones recién hacía acto de presencia. Pudo atestiguar la apariencia del trío con detalle finalmente: dos mujeres y un varón, o al menos eso decían sus siluetas, muy bien protegidas bajo un traje grueso y gris, aunque ceñido en brazos y piernas; sus rostros eran tapados por bufandas blancas que dejaban parte de la tela a merced del viento. Una de las féminas portaba un instrumento verdaderamente particular, adherido a su pecho gracias a una correa que cruzaba su hombro y espalda; similar a las teclas de un bandoneón y con una distribución casi idéntica; el par restante llevaban cuernos en sus diestras, o más bien cornucopias metálicas. Contaban también con el equipamiento usual en cualquier ninja, pero está de más ahondar en porta armas -ya sé, ya lo hice, déjenme-.

    Por las posiciones que tomaron, era fácil discernir que planeaban bloquearles de cualquier forma, optando por posicionarse en un triángulo imaginario que les rodeara. No tardaron en escuchar las uñas rasgando los tejados bajos junto al muro del fondo: los lugareños encontrarían la forma de pasar en masa pronto, ya empezaban a arrastrarse, intentando comprimir sus humanidades lo más que podían para pasar entre los recovecos dejados en la base del muro, y quién sabe cuánto tardarían en apilarse uno sobre otro hasta la cima, amén de lograr su tan ansiado objetivo de venganza. Por otro lado, la fémina del instrumento particular bufó y movió los hombros con desgane e impaciencia.

    —¿Saben qué? Ríndanse. En serio, no se los digo por mí —Su tono era, efectivamente, el de un negociador comprensivo, totalmente alejado de cualquier rival engreído—. Esa gente no debería estar entrometida en esto y ustedes morirán pase lo que pase. Si se rinden, no tendrán que meterlos en esto.
    —¿Y en qué aldea me importan sus muertes? Recuérdame, porque parece que pasamos de la guerra al jardín de ninjas —El tono de Luka lucía tan recobrado como el lector es capaz de leer, casi como si el momento le envalentonara. Invocó un par de felinos que se posicionaron a cada costado de su persona, fijando la vista en la que habló.

    —Si tan fácil es, ¿por qué no se rinden ustedes y se van de aquí? —Hozuki hablaba con hermetismo, estaba más centrado en su posición como mediador. Le quedaba claro que un par de ataques podrían ponerle fin al trio.

    De ahora en adelante, nos referiremos a ellos como Amatista, Topacio y Ópalo, nombres clave de la líder y sus acompañantes -Topacio el shinobi, Ópalo la kunoichi-. Después de tan asonante explicación: Ruigetsu se había percatado de una particularidad en el semblante de Shinseinaki, fijado en la misma preocupación que todos, con la diferencia de que sus manos temblaban con algo de frenesí y sus piernas casi se columpiaban de adelante hacia atrás en plazos erráticos, pero creía entender qué significaba, ¿y quién era él para impedir el desarrollo de un ninja joven? Le rozó el hombro con una mano al momento de hacer un ademán, todo mientras la tensión persistía gracias a la actitud firme de Hakugaku, quien pronto optaría por alejarse de allí.

    —¿Tienes algo que intentar? Puedo ayudarte —La voz difusa del ANBU se recreó en la mente de Amane, reaccionando al recobrar el pulso de su cuerpo y asintiendo suavemente, pero fue lo suficiente para que Rui entendiera que sus intenciones eran claras. No confundan, tampoco es como si buscase imponer el sadismo injustificado, simplemente no veía “pero” en ser el ayudante del grupo sin mayor repercusión estratégica.
    O así pensaba hasta que vio la verdad.

    Luka ya se había distanciado varios metros con respecto al punto de encuentro, donde ahora sus invocaciones imponían la vanguardia. Hizo aquello con intenciones de reubicarse sobre uno de los tejados laterales, desde allí podría prevenir la inminente oleada de personas y contemplar el campo de combate a una distancia plausible. Ambos felinos se lanzaron al ataque, o al menos lo hicieron tras rodearles en carrerilla por un instante. Amatista chistó nuevamente, acomodándose su acordeón y tocando una de sus teclas.

    —¿Ahora entienden su situación? —bramó con voz cansada, en verdad le disgustaba tener que pelear, o eso aparentaba.

    ¿Qué había pasado? La técnica ejecutada hizo a todos los presentes, incluso Nagare, agitarse y reaccionar con un reflejo de asombro instantáneo. Al momento en que el dedo de la líder se posó sobre su instrumento, un par de tentáculos, más semejantes a un geiser por su furtividad, acabaron con ambas bestias que intentaban lidiar en forma de distracción. El contacto fue tan súbito como el de un torpedo y lo poco que se pudo ver de ambos animales antes de desaparecer anunciaba lo peor: sus pieles habían sido quemadas al contacto con aquel material. ¿Qué tendrían a disposición si aquello era su primera mano? Ninguno recordaba haber visto un instrumento así en Modan, pero a partir de ese día, siempre lo asociarían con el sonido de un bandoneón.


    Perdonen si luce precipitado al final. Iba a ser el doble de largo pero llevo una hora desesperado porque el internet no responde. (posteé compartiendo los datos de mi cel y de paso me quedan poquísimos)

    Autumn.Autumn. RuxxandraRuxxandra

    KrauseKrause YmirYmir Hevans~Hevans~ YukiiYukii se hace mención de sus personajes al inicio del post.
     
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    Última edición: 14 Nov 2017
  18. Kari Walker

    Kari Walker Into you

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    Apenas Benjamín inició su vuelo, se detuvo estrepitosamente antes de tocar a los jounin de la Alianza. Los tres se veían anonadados, incluso Chie; miró con los ojos bien abiertos y mucha confusión a Setsuna, misma que al principio se mostraba igual pero conforme iba escuchando lo que esa persona le comunicaba a todos, su rostro se tornó serio. El esqueleto de Otogakure se fracturó en miles de pedazos, no necesariamente a causa de la Alianza Shinobi. Benji dio un alarido de rabia al saberse traicionado y encerrado en el supuesto domo que Wells indicó que se hubo creado… No, era real, podía verlo a la distancia. El combate con los idiotas de la Alianza se hubo intensificado que con el pasar de los minutos se iban alejando poco a poco del resto de combatientes y ahora se encontraban cerca de los límites territoriales de la aldea. Tsk, por el momento estaba encerrado por culpa del bastardo de Wells, pero ya encontraría el modo de salirse con la suya. Primero debía arrancarles las cabezas a ese par de pelirrojos de una vez por todas.

    Cuando el enojado pero confiado hombre volvió a poner los pies en la tierra (no literal, ya que yacía flotando momentáneamente), se percató de que sus presas se habían movido de lugar, cada una corriendo hacia él por los costados. Habanero realizaba unos rápidos sellos de mano mientras avanzaba, a lo que León hizo otros para mandarlo a volar lejos con una técnica Fuuton. No obstante, sus manos fueron encadenadas por los eslabones que brotaban de los brazos de Himakami, impidiéndole que lograra su cometido. La joven empleó gran parte de su fuerza, inferior a la del enemigo, mas solo necesitaba hacerlo por unos instantes hasta que su aliado lograra expeler una ráfaga de burbujas que de inmediato rodeó al hijo del Sonido. El estallido se hizo presente, retumbando en la zona al mismo tiempo que a lo lejos se suscitaba otra explosión. Los ninjas del Rayo no le prestaron atención.

    Un vapor caliente rodeó al individuo y los jounin dieron varios saltos para alejarse, ya que las cadenas que apresaban a Benji también detonaron en el momento y no había nada que lo frenara. Cuando los residuos de la técnica de burbujas desaparecieron finalmente, se logró observar a un hombre de cabellera dorada que continuaba flotando, pero que tenía varias quemaduras en el cuerpo y los brazos cruzados frente a su rostro (seguro un segundo después de que las cadenas dejaron de sujetarlo). Eso solo significaba: la técnica que protegía su piel contra daños ya se había vencido. De igual forma eso no garantizaba la victoria para nuestros protagonistas.

    —Vaya… Parece que el par de cabroncitos se está poniendo rudo… —Comentó jocoso, retirando los brazos de su cara y dejando ver una sonrisa socarrona.
    —¡No te olvides de mí!

    Benjamín pasó de burla a confusión en menos de un segundo, y cuando se dio una media vuelta aérea ya tenía frente a él a la araña gigante, misma que saltó desde el lado contrario del campo de batalla (no arriba de él, sino a sus espaldas). El empujón fue tan fuerte que terminó arrastrando al individuo hasta el suelo y de ahí varios metros, levantando una estela de polvo en el proceso que molestó a muchos que se hallaban cerca y a otros tantos que se llevó de corbata, incluso algunas casas de madera abandonadas para ese punto de la mañana. Los jounin se cubrieron los ojos, sabiendo lo que ya iba a pasar (Esdesu tuvo la idea y la comunicó mediante el Sasayaku no Jutsu a sus camaradas aprovechando el lapso de distracción del traicionado ANBU) y aguardaron. La cortina de polvo no demoró mucho en desaparecer, evidenciando lo verdaderamente cerca que se encontraban del domo. Era cuestión de pocos metros.

    Witzy permanecía quieto y no había rastro de Benji. Pasados los segundos, la araña de nivel cuatro abrió sus centenares de ojos y volteó a todos lados en busca del contrincante, el cual no estaba por ninguna parte. Sin embargo, pronto el arácnido comenzó a temblar, pero no porque estuviera enfermo… no. Un grito desgarrador fue audible debajo de él y poco después la invocación fue lanzada contra la pared del domo, desde el cual se desprendió un pulso de chakra que envolvió a Witzy como si de electricidad se tratase. Este soltó un quejido antes de desaparecer en una nube de humo.

    —¡Witzy-san! —Miyazaki intentó ir hacia el punto de partida de su compañero, pero desistió inmediatamente al visualizar a un ensangrentado y sucio Bestia que respiraba agitadamente, de pie. Seguro empleó muchísima fuerza para poder quitarse de encima a la araña.
    —¡Hijo de puta! —No tardó mucho para caer de boca contra el suelo, a causa de sus piernas lastimadas. Para ese momento lucía más jodido que los pelirrojos, cuyos daños parecían más leves en comparación.
    —Aún no está terminado —previno la kunoichi de Rakugakure, con sus ojos bien firmes en las extremidades inferiores del sujeto.
    —Entiendo, yo…

    El ninja de Kumogakure volvió a tomar su muy raspado y necesitado de mantenimiento Shamisen, haciendo reaccionar al enemigo. Este alineó su cuerpo hacia los jounin, situados a varios metros de distancia, y llevó a cabo unos sellos de mano a la vez que se ponía de pie con una voluntad impresionante. Chie se quedó a media frase porque Benji se desplazó a una velocidad increíble hacia él, rompiendo la barrera del sonido con el Yaburu Shoheki.

    —Me hartaste con tu estúpido banjo, imbécil de mierda —le susurró en el oído, con su rostro ensangrentado y sus pupilas dilatadas.

    Parecía que todo ocurría en cámara lenta: Habanero abriendo sus ojos como platos, el cuerpo de Himekami tensándose y el puño cargado de energía Ototon del ANBU golpeando primero el Shamisen, rompiendo el cuello del mismo y dejando caer el cuerpo a sus pies; después continuando en el abdomen del adolescente, mandándolo a volar unos metros. Fácil le rompió dos o tres costillas a causa de la onda de sonido, aunque también la rodada por el suelo le dejó más raspones por todo el cuerpo. A continuación los ojos filosos de León se posicionaron sobre la figura femenina. Casi le daba lástima tener que matarla y no poder jugar con ella, pero ya se buscaría unas putas para saciar ese antojo cuando saliera del encierro del domo.

    Pero Setsuna tenía algo mejor para él, y lo demostró haciendo los sellos de mano para que los papeles explosivos escondidos dentro del cuerpo del instrumento detonaran. Las piernas jodidas de Benji se iluminaron y, a la distancia, un Habanero tirado en el suelo observaba cómo bien valía la pena el sacrificio de su valioso instrumento.

    YukiiYukii ahora sí #RIPPiernasDeBenjamín :56:

    Una ráfaga de burbujas explotó (puse que casi cuando sucedió la explosión que dijo Sphinx) y una araña nivel 4 salió volando por ahí (?) (no muy alto, para no pegar con el techo del domo. Unos diez-quince metros de alto, supongo). Btw, están muy cerca del límite del domo, así que están medio alejados del resto. Hasta aquí mi reporte, Joaquín.
     
  19. Yukii

    Yukii _M a h ā p a d o ma_ Diseñador Oficial

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    El alarido de Benjamín fue algo parecido al rugido de un león herido. Sus piernas ardían por el calor de las quemaduras y el daño causado anteriormente terminaba en una sumatoria de dolor que hacía que cada paso fuese un suplicio. Pero aquel no sería su fin, por el contrario, luego de que la pantalla de humo se hubo disipado se dijo a sí mismo lo estúpido que había sido por subestimar a la gente de la Alianza, pero a partir de ese día no volvería a cometer ese error. Había estado jugando y la diversión le había costado la sanidad de sus piernas. Usaría sus mejores técnicas para raer a ese par y, de hecho, el pelirrojo ya estaba fuera de combate. Con una mano hizo apoyo para levantarse, llevándose la sorpresa de que al intentarlo un dolor agudo y penetrante le recorría las extremidades inferiores, como si sus tendones se hubiesen roto, o quizás solo habían sido sus huesos, era más que el ardor superficial de la piel. La conjunción de los daños le pasaba factura. Con todo, Benjamín era un hombre conocido por si brutalidad, así que sería imposible pensar una molestia así lo dejase quieto. Contra el pronóstico, se levantó a pesar de que sentía que sus rodillas temblaban, incapaces de sostenerlo. Gruñó y finalmente se afirmó sobre ambas piernas. Sudada, jadeaba.

    Esdesu estaba terminando un raiton, le quedaba claro que con la velocidad reducida de su oponente le sería casi imposible esquivar algún jutsu de índole eléctrica. En seguida, un centenar de luciérnagas se aglomeraron a su alrededor, iluminando la escena como si fuesen pequeñas estrellas. Bastó una orden para que los insectos eléctricos se abalanzaran contra el objetivo, furiosos en una sola centella. Se les vio haciendo contacto con el cuerpo de Benji, sin embargo había endurecido su masa muscular al concentrar chakra en cada parte de su cuerpo, así que a pesar de la descarga producida por las luciérnagas, avanzó con una fortaleza renovada en sus piernas. Obviamente su velocidad no sería la misma con heridas, pero al menos pudo abalanzarse para matar a la mujer. A la pelirroja no se le quedó más que recular mientras enarbolaba sellos, logrando crear dos copias, una fue quien recibió el daño mientras la otra saltaba por encima del León, usando el propio cuerpo del varón como apoyo para posicionarse a sus espaldas como una acróbata. El humo del clon dio en la cara de Benji y se mezcló con su vaho furioso. Se giró inmediatamente solo para verla dar otro par de maromas que la posicionó unos seis metros más allá. Movía las manos en una larga cadena. Era fastidioso, para el ANBU era como haberse vuelto una tortuga con su cuerpo magullado ¿Valdría la pena usar las puertas? Un ruido lo sacó de sus pensamientos y le hizo mirar a la derecha.

    Himekami estaba a un costado de Chie y lo ayudaba a levantarse, no había tiempo para una técnica médica, así que solamente prestaba su hombro para ponerlo de pie ¿Iban a huir?

    No, no se irán desgraciados― y Benji no estaba equivocado, pero no escapaban de él. De pronto su instinto le hizo moverse por el blandir de una alabarda cuya estática le erizó el cabello, había alcanzado a no darle la espalda a la copia que ahora sostenía una especie de lanza eléctrica. Un sonido de cadenas. Esdesu extendió la mano para que sus eslabones se asieran a una rama y así poder columpiarse en compañía de Chie, sería mucho más rápido que avanzar paso a paso. El León los miró de reojo, error, porque apenas desviar su atención provocó que la alabarda le rozara el rostro con tal cercanía que terminó provocándole una herida. Una línea ascendente que iniciaba en la mejilla y terminaba por encima de la ceja. Ardor, sangre. Por reflejo alargó la mano para usar su puño como fuente de onda de choque y provocar el alejamiento de su contrincante, pero el clon, sin esquivar, dejó que el impacto cayera para provocar la suficiente inestabilidad y hacer estallar la lanza a escasísima distancia del sujeto. Benji no lo previno, había sido una inercia el extender su puño para defenderse. El estrépito fue letal alcanzando cincuenta metros a la redonda. Si bien el endurecimiento de sus músculos podía soportar una técnica B sin problemas ¿Qué de una S ejecutaba con tal saña? Hubo una oda a la destrucción, el cielo se iluminó y fue de día por un segundo antes de volver a sumergirse en la parsimonia de un amanecer cercano. Incluso los shinobis de Kaminari fueron víctimas del daño colateral, siendo desplazados violentamente por la onda expansiva, pero librados de la letalidad de la técnica. Miyazaki cayó sobre su costado, soltando un gemido. Le costaba respirar con las costillas rotas, además de que el recuerdo amargo de su instrumento roto traía a la luz su nueva debilidad. Había valido la pena el sacrificio, estaban vivos.

    Setsuna estaba a su lado, respiraba agitada pero sin duda estaba más entera. En cierta manera le sorprendía que lo hubiese ayudado a salir de allí, la kunoichi de Raku era algo extraña comparada con los demás, uno no esperaría una ayuda suya.

    Gracias.

    No lo agradezcas. Reza porque el sujeto esté muerto.

    Sin mediar más palabras, ella se acercó para ejecutar un justu médico que restaurara sus fracturas, estaba consciente de que sin su instrumento el jounin de Kumo estaría en notable desventaja y no contar con su movilidad podría resultarle letal. Qué decir si Benjamin continuaba con vida. Pasaron un par de minutos. Sin novedad.

    Si tuviera un alma disponible esto sería más rápido ―dijo refiriéndose a la sanidad de Habanero, su mirada permanecía serena ―, pero no hay ninguna libre ―esto no podía significar otra cosa más que el ANBU continuaba vivo. Chie guardó silencio, no tenía idea de lo que Setsuna hablaba y era mejor así, ignorando la tragedia de que su enemigo aun respiraba pues había notado alguna vez el temblor digno del miedo en los carmesí ¿Vendría por ellos?

    Pasaron alrededor de cinco minutos más y la quietud reinó. A lo lejos se escuchaban otras explosiones, derrumbes y algún que otro proyectil invadiendo el cielo. La guerra campal había dado inicio y su batalla no era la única, sobre todo ahora que Otogakure se había fraccionado; habría quienes pelearan por vivir, otros por venganza y unos cuantos por honor. Benjamín ya no apareció más, no por ello la situación se volvía menos complicada, seguían en territorio enemigo. Hasta entonces Chie pudo levantarse sin sentir la punzada de dolor, bastaría para seguir combatiendo. Los raspones adornaban su cara, más de alguna mancha de sangre seca. Su mirada era estoica, pero su mente no se había detenido ni por un segundo.

    No está muerto ¿verdad? ―dedujo, a pesar de la ausencia del enemigo.

    No. Y lo mejor es que salgamos de aquí. Puedes levantarte ¿Cierto?

    Hnm ―movió la cabeza con suavidad y se puso de pie ―, vayamos con los demás.

    Hacia el norte. Rumbo al interior de la aldea era donde se llevaba a cabo la acción. Era increíble como de ataque en ataque habían terminado alejándose considerablemente del punto inicial de la batalla. Dieron un salto, pero no para comenzar con el avance, sino para esquivar un arma cuyo pasajero era un sello explosivo. Explosión. Por instinto comenzaron a buscar a su enemigo, mismo que reapareció a un costado de ellos, como camuflándose y volviéndose visible a intervalos como una sombra o apenas una interrupción en el paisaje. Luego hubo un chorro de agua que los dispersó.

    Avanza tú ―sugirió Esdesu con prontitud, al tiempo en que tomaba su chakram ―, yo les alcanzaré después.

    Setsuna-san…

    Hazlo, no creo atrasarme mucho ―Habanero asintió un tanto dubitativo, tomándose el cuidado de dejar un clon con la mujer aunque no se lo hubiese pedido, era lo menos que podía hacer. Seguir su camino no le dejaba un buen sabor de boca luego de su pequeña aventura con Benjamín; entonces comenzaba pensar que se las apañaría mejor sola que cubriéndolo. Se dijo que no quería ser una carga, y avanzó.​


    Kari WalkerKari Walker Benjamín fuera, Chie tomó camino.

    NOTA: HUBO UNA EXPLOSIÓN ENORME, COMO DE 50 METROS, PRODUCTO DE UNA TÉCNICA RAITON. Jajaja, qué novedad (?)
     
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    Última edición: 14 Nov 2017
  20. Ruxxandra

    Ruxxandra Golden Witch

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    Mientras las invocaciones se disolvían bajo el poder del instrumento, Amane podía sentir la adrenalina y los instintos urgiendola a proteger, a los suyos y a si misma. No iba a mentir, estaba cansada, y pese a que Haruhi había tendido su brazo la fisura en sus huesos todavía estaba allí, podía moverlo y hacer sellos -no con la misma velocidad que estando sana pero algo es algo-, más un golpe sería suficiente para romperlo… lo cual obviamente iba a doler como una perra. Centrando su mente elaboró una estrategia rápida y muy sencilla, primer paso: no dejar que aquello que disparaba el instrumento de esa chica siquiera la rozara; segundo paso: hacer que rompiesen la formación y estuviesen lo suficientemente cerca como para usar su jutsu más fuerte y dejarlos fuera de combate. Como extra, quitarles los instrumentos y de paso intimidar a los civiles para que los dejasen en paz. Más fácil decirlo que hacerlo, pero si Ruigetsu hacía sinapsis con ella sin tener que decir nada, sería un plus.

    Luka estaba bien manteniendo las distancias y vigilando que la turba furiosa no se entrometiese. Amatista bufó y volvió a hacer sonar su bandoneón en una serie consecutiva de proyectiles sonoros ¡Y joder que eran rápidos! Eso sin contar los ataques de sus otros dos compañeros, que si bien no eran tan fuertes como su líder presentaban una molestia más. La kunoichi, Opalo, había sido capaz de darle en la pierna lo cual la había sacado de balance; de no ser por los rápidos reflejos del ANBU al empujarla fuera de la linea de fuego se habría encontrado con un terrible destino.

    Si que son molestos… ─ murmuró la portadora del extraño instrumento, dispuesta a utilizar nuevamente el poder de este contra ellos.


    Pero entonces resonó la explosión. El fuego se extendía por los edificios, y fue exactamente la distracción que la usuaria del Mokuton necesitaba. Lo más rápido que pudo hizo sellos con sus manos e inhaló, al soltar el aire varias esferas de fuego se dispararon en dirección del enemigo… Amatista se estremeció e hizo amago de querer moverse cuando se dio cuenta de que los proyectiles no habían sido para ella, sino para sus compañeros, quienes lograron esquivarlos, cerniéndose a la zona segura donde ella estaba. Cuando el fuego tocó el suelo se disipó dejando ver los shurikens y kunais que habían estado ocultos bajo las llamas.

    Fugōri, entendiendo lo que la Genin planeaba hacer, avanzó a gran velocidad con su katana desenvainada y de sorpresa la enterró en el fóle del instrumento perteneciente a la líder del trío. Usualmente nunca intentaría atacar de manera tan directa, pero era conveniente para el plan. La ninja de Otogakure entrecerró los ojos ya harta de aquel grupito y movió sus dedos sobre su arma cerrando el bandoneón para expulsar el sonido y con ello los proyectiles. El daño causado por la katana parecía haber hecho el truco porque estos se dispararon a cualquier lado; el ANBU sonrió malicioso y desencajó su arma pegando un salto para alejarse.

    Uno. Amatista miró por el rabillo del ojo el porque sus compañeros no estaban haciendo nada y los encontró luchando con unas curiosas raíces que habían salido del tejado. Dos. Mismas raíces que aparecieron bajo sus pies enredándose en estos; por más que forcejaba e incluso las rompía estas volvían a salir. Tres. Al mirar al frente, divisó a la maldita niña de la chamarra roja justo a tres metros de ella, sus ojos azules relampagueaban como una tormenta. Cuatro. Liberándose de las raíces trastabilló hacia atrás, queriendo huir del obvio dolor que le esperaba. La Genin de Arashi extendió sus brazos, mostrando sus manos relampagueantes. Cinco.

    ¡Ranton: Kōga!

    Luka se había mantenido alejado, al margen se podría decir, vigilando desde las alturas cuando un haz de luz le hizo voltear a donde estaba su mejor amiga y Hozuki. Una poderosa y rugiente proyección de chakra tormentoso se disparó en linea recta, atrayendo la atención de la turba de civiles por igual.

    ¡Uuuhh! ─ expresó casi sintiendo simpatía -casi sintiendo la palabra clave-, entrecerrando los ojos y cubriendo su boca con un puño. Su pequeña y dulce Amane había disparado un jutsu rango A en la cara de alguien ¿Quien iba a decir que ella sería capaz de eso? Se sentía orgulloso, de cierta forma; “Nota mental: nunca hacer enojar a Amane” decidió para sus adentros. La castaña por su parte cayó al suelo de rodillas ni bien la luz se disipó, el desgaste de chakra pagándola con su cuerpo. Tanto Amatista -quien había recibido el golpe de lleno- como Ópalo estaban en el suelo, con quemaduras en la piel y completamente fuera de combate. Por alguna razón el tercero del grupo, Topacio, no estaba allí… y si bien Shinseinaki no estaba siquiera prestando atención, tratando de recuperar energía, sintiendo el dolor en su brazo herido ahora más que nunca; Luka si estaba atento y pudo ver al ninja del sonido tratar de encestare un kunai en la nuca a su Caperucita.


    ¡Oh no! No lo harás ─ masculló lanzando una shuriken a la mano del atacante, a la vez que Ruigetsu reaccionaba e iniciaba el combate contra este para que dejase en paz a la joven de Arashi. Haku se transportó al lado de su compañera junto con su sombra ─ Amane-chan, venga, tenemos que irnos ─ dijo acuclillándose al lado de ella, mirando de reojo el encuentro del ANBU con aquel pobre infeliz que de alguna forma se había salvado del ataque de la castaña.


    Dame un momento Lu… siento que mis piernas son gelatina ahora mismo ─ ella suspiró intentando levantarse y falló miserablemente ─ Joder, creo que fue mala idea usar ese jutsu ─ gimió adolorida.

    ¿Estas de chiste? Derribaste a dos ninja enemigos de un solo golpe, fue una magnifica idea ─ replicó el ilusionista.
    No habría funcionado si él ─ dijo señalando Rui ─ no hubiese hecho el truco de la katana, que ni siquiera sabíamos si iba a funcionar.
    Tsk, date más crédito ─ discrepó de ella ─ Y levanta, ya estamos cerca de Taiga ─ mintió a medias, la verdad es que tenía ganas de investigar a ver si encontraban algo jugoso sobre Oto.

    Amane volvió a suspirar y esta vez se levantó del suelo con éxito, no sin obviamente bambolearse para ganar equilibrio… se sentía realmente muy cansada. Ni bien regresaran a Arashi dormiría por una semana entera y pobre del que se atreviese a despertarla. Se dio unas palmaditas en la cara para espabilar y se volteó a mirar al ninja de Tensai.

    ¿No deberíamos ayudarlo? ─ preguntó volviendo su cabeza hacia el genjutsuka. Este fingió pensárselo unos dos segundos y se encogió de hombros.

    Nah, puede arreglárselas solo ─ declaró restándole importancia al asunto con un ademan de su mano.

    La taijutsuka no parecía muy segura, pero de todas maneras ¿Qué es lo que podía hacer? No es como si todavía tuviese energías para seguir lanzando jutsus a diestra y siniestra. Hozuki parecía estar ganando así que haciéndole caso a su amigo, asintió con la cabeza a la vez que otro estallido, esta vez causado por una potente onda eléctrica que iluminó el cielo, se hizo presente. Viendo una oportunidad perfecta, Luka le hizo una seña a Amane y ambos se escabulleron por los tejados, alejándose del grupo de civiles que los habían estado persiguiendo desde el suelo.


    ───────────────
    Autumn.Autumn. St. MikeSt. Mike ya (?
    XayahXayah Les dejo a you o a Poro el encuentro con Rinha ~ Me avisan si tengo que cambiar algo c:
    PD: No se si es relevante, de todas formas dudo que afecte algo, pero hubo uso de un jutsu Ranton rango A (??
     
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    Última edición: 14 Nov 2017

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