+18 Oneshot Chinche

Tema en 'Fanfics y Roles Yuri' iniciado por I-AM-WOLFIE, 12 Feb 2018.

  1. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE Este es tu imperio a cambio del amor.

    Registrado:
    26 May 2016
    Mensajes:
    2,133
    Temas:
    65
    Calificaciones:
    +729

    [​IMG]

    Ciria era una joven reportera la cual buscaba esa noticia bomba, aquella que catapultara su carrera al nivel de novata a líder de tabloides. Era tal el afán de triunfar, que escarbó la vida de las personas más importantes del mundo con tal de encontrar algo sucio que contar, fue cuando puso sus ojos sobre una laguna en la historia de una de las mujeres más poderosas, Cecilia Mannes, o mejor llamada ahora, Cecilia Noihara. El blanco de Ciria no era esa mujer, sabía que buscar algo de ella sería darle fin a su carrera, sino, una de sus tres hijas, la más misteriosas de todas, así como la más parecida de ellas, Cecil Noihara. Cecil, de veintiséis años, profesora de una academia de renombre, era un enigma, era tan similar a su madre que era fácilmente confundida, había mitos de que era un clon que ella hizo por si necesitaba órganos, que era un clon en plan de conquista mundial, pero, eso no era lo que le importaba a Ciria, había algo más. El origen de Cecil tenía un gran misterio, y más su repentina aparición dentro de la familia, coincidiendo con la imagen de una chica llamada solamente Cecil, que estuvo reclusa por un historial lleno de depravación e inmoralidad ¿Y si eran la misma persona?

    Cecil, una misteriosa joven que estuvo reclusa por ser sospechosa de una serie de asesinatos, violaciones a menores de edad, tortura, extorsión, amputaciones, así como un perfil de una psicópata con tendencias altas de violencia, ausencia de moral y valores, era idéntica en apariencia y edad que Cecil Noihara, la chica que apareció repentinamente como hija de Cecilia, no obstante, cuando intentaba averiguar su conexión, ya no había más, y si intentaba sacar la información de cualquier dependencia, las puertas le eran cerradas.

    La reportera empezó a investigar a Cecil con más profundidad y cada vez se le hacía más misteriosa, no había nada de ella desde los dieciocho años, era como si nunca hubiera existido. Quizá, su madre ocultaba la realidad de su hija, o tal vez, era la propia Cecil que, aprovechando su estatus, había evadido cualquier tipo de perfil que se le pudiese hacer. No tenía más opción que iniciar una investigación de campo.

    Tras dejarle un mensaje a su mejor amiga y rival en la carrera de reportera, Ciria viajó a Japón, para dar paso a su investigación. No fue difícil encontrar a su blanco, ella diario iba a trabajar, y su rutina era muy rígida. A las nueve de la mañana, llegaba a una cafetería y de ahí a la academia, a la una de la tarde, iba a un restaurant cercano y regresaba a las tres para seguir con su trabajo, a las siete de la noche, regresaba a su casa, nada fuera de lo normal. No estaba funcionando, Cecil era tan normal como cualquier otra persona, con una vida tan monótona que empezaba a aburrir, lo más sorprendente fue verla una que otra vez con una joven muy bonita, al parecer, tenía una relación lésbica con una inglesa, pero nada del otro mundo para la familia a la que pertenecía.

    Estaba a punto de perder la paciencia, cuando algo cambió la rutina de Cecil, más bien, alguien. La joven profesora empezó a salir con una chica de baja estatura, de apariencia infantil y cabellera castaña larga, se parecía mucho a la misma joven con la que se frecuentaba, pero, el rostro de ella lucía distinto, o, mejor dicho, no mostraba emociones. Ciria le tomó una foto a esa chica para buscarla en internet, dando en el clavo, Liliana Noihara, la menor de las esposas de Cecilia y la menor de las madres de Cecil. Liliana, o Lily como preferían que le llamaran, era una mujer de cuarenta y seis años, psicóloga con una gran fama casi a la par de Thames, su esposa, misteriosa por no gustarle presentarse en público, reconocida por haber tenido un daño neurológico y fisiológico por diversos problemas neuronales, que alteró sus hormonas, deteniendo su reloj físico en la apariencia de una adolescente de once a trece años.

    Lily mostraba en Cecil facetas muy distintas, parecían tener una buena relación, y su parecido con la otra chica castaña le hacía sospechar que tal vez, habían repetido eso, la clonación ¿Qué si esa extraña chica también era un clon de Liliana Noihara? Cualquiera que fuera la verdad, sería revelada a través de Liliana.

    El plan ya estaba hecho, Ciria empezó a perseguir a esa pequeña mujer, algo difícil, pues sus hábitos eran demasiado remarcados casi al punto de lo mecánico, fue cuando recordó los problemas que atravesó Lily y entendía por qué esa manera de actuar tan peculiar. Se paraba frente a las reposterías mirando los postres, en los aparadores viendo los vestidos de niña y viendo su cuerpo como si le quedaran, iba a alimentar a los patos de un parque, aunque terminaba en el suelo rodeada de todas esas aves hasta que acaban su comida. Ciria tenía la confianza de que, al estar viéndola por varios días, sabría cómo llegar a ella sin incomodarla, todo estaba listo, pero nunca tomo en cuenta un imprevisto.

    Una mañana, Ciria tomaba fotos a lo lejos de Liliana, quien estaba en una tienda de ropa frente al restaurant donde ella desayunaba. Lily no estaba sola, le tomaba la mano Thames, su esposa más cercana. Pensaba que era momento de ir directo a ellas y exigirles la verdad sobre Cecil, usando una placa falsa y el pretexto de pertenecer a la interpol. Sus movimientos se detuvieron al ver que en la mesa de al lado, una bella mujer le observaba fijamente con una sonrisa y una escoba en mano, era la encargada. Cruzada de piernas, con una falda, blusa elegante y saco en una mesa, mirando detenidamente a la reportera, que intentó simular estar desayunando.

    [​IMG]

    - Ha sido un juego divertido, pero, no me gustó para nada que empezaras a seguirla. -


    - ¿Me habla a mí? -


    - No tienes que fingir, Ciria Schneider, me divirtió los primeros meses, fingir ser una mujer normal me ha salido muy bien estos años, y tú has sido la mejor testigo de ello.
    - Dijo la mujer sorprendiendo a Ciria, esa voz era la de Cecil.

    - Tú... ¿Eres Cecil Noihara? -


    - ¿Sorprendida? No me gustan los lentes de contacto, pero era divertido también disfrazarme.
    - Respondió Cecil parándose para sentarse en la misma mesa que Ciria quien trataba de no sentirse intimidada. - pero, que sigas a mi muñeca, eso es algo que me saca de mis casillas. -

    - ¿Hablas de la chica con la que sales o tu madre? -


    - De ambas, Mimy, es algo más fuerte que mi madre, a ella le importa poco que la sigas, ya lo sabía de seguro pues es una muñeca muy bien entrenada, pero… Si a Lily no le ha gustado mostrarse mucho en público, ni hacer conferencias, es por qué no le gusta, punto, y tú estás faltándole el respeto al estar persiguiéndola día y noche. -


    - No sé de qué hablas. -



    Ciria dio un brinco al sentir como Cecil tomaba su taza en la mesa lanzándola a la pared, mirando que en los ojos de esa mujer había una furia diabólica, la cual fue cambiada en un segundo por una gentil sonrisa. La reportera buscaba a alguien en el local, pero parecía que estaba solo, no tenía sentido, juró haber visto a una mujer atendiendo, que se parecía a…


    - Sabes, la cafetería, el restaurant, este lugar, todos, son mis casas de muñecas, lugares que me he comprado para poder estar a solas o con mis muñecas, sin que esté alguien atreviéndose a dirigirme la mirada, vidrios polarizados a prueba de balas y de sonido, publicidad rotable para ocultar que este es un edificio falso, pero en su interior, todo es real, puedes sentirte afortunada de ser de las pocas personas en deleitarse con mi comida y mi café.
    - Dijo Cecil quitándose la peluca rubia revelando su cabello castaño. - no me gusta el rubio, pero sirve para engañar a gente de pobre memoria como tú. -

    - Tú… Eres ella ¿Cierto? Cecil, caso número 27, alias Cinnamon, tenida en prisión bajo máxima seguridad. -


    - Hace años que no escuchaba ese sobrenombre, también, solían llamarme mis psicólogos. -


    - La bestia… -
    Mencionó Ciria haciendo sonreír a la castaña quien estiró sus brazos y bostezó tranquilamente.

    - Ya me puedo relajar, es tedioso fingir todo el tiempo, debería de matarte por enfadarme todos estos días, tener que saludar a todo el mundo, fingir que me importa gente ajena a mi familia, ser la maestra perfecta, me daba asco solamente tener que sonreír para todas esas personas estúpidas que no saben el martirio que es tratar con basura de su tipo, en especial, personas como tú, una chinche que se pega a uno queriendo vivir a cuestas de la vida de otro, por qué no es lo suficientemente capaz de salir adelante por su cuenta. -


    - Te advierto, si mi contacto en Los Ángeles no recibe un mensaje mío al día con una clave que solamente nosotras conocemos, llamará al FBI y… -


    - ¿Hablas de Chloe? -
    habló Cecil con una sonrisa depravada. haciendo que Ciria por fin sintiera temor al ver como esa mujer le mostraba lentamente una foto de su amiga en el celular.

    [​IMG]

    - No me gustan las rubias, pero tengo que aceptar que es una chica muy bonita, me gustaría conocer el sabor de su boca y escuchar su voz al gemir como la zorrita que seguro es. -


    - ¡No te atrevas! ¡Escuchaste! -



    Ciria sujetó del cuello de la camisa a Cecil, quien le sonreía sabiendo que tenía todo bajo control, quería golpearla, esa mujer era todo lo que sospechaba, una lunática. La reportera alzó su puño, pero la seguridad de Cecil le intimidaba, fue cuando escuchó un clic por debajo de la mesa, ella había tenido esa mano escondida por unos segundos, lo que le hizo entender que estaba guardando.


    - Muy mal, muy mal… Así, quita tus sucias manos de mí, no te di permiso de tocarme, solo mis madres y Mimy tienen ese derecho.
    - Señaló Cecil mientras Ciria retiraba sus manos viendo como la otra guardaba la compostura. - sabes, cometiste un error, un grave error, si hubieras seguido siguiéndome a mí, perdería mi paciencia y cometería alguna estupidez que me delataría, pero, eres una estúpida, seguiste a mi madre, a mi querida Lily, lo peor que pudiste hacer es acosarla, solo yo puedo acosar a mi madre. -

    - Estás loca. -


    - ¿Y qué si lo estoy? Todo el mundo lo está en diferentes niveles, yo únicamente sigo el juego de la sociedad, y si eres una buena reportera, quemarás todo lo que tienes de mí y me darás las fotos que tomaste de ellas. -


    - No importa si lo hago, tengo todo respaldado en mi nube y… -


    Ciria sintió escalofríos al escuchar como la suave y sutil risa de Cecil cambiaba por una carcajada maléfica, una que le atormentaría por toda su vida, no entendía por qué seguía provocando a esa mujer, era como si quisiera saber hasta dónde podía llegar, si podía encontrar un as bajo la manga y llevarla a la justicia, ya no era por la fama, era por qué era lo correcto.


    - Eres tan pero tan estúpida ¿En verdad piensas que tienes un movimiento en este juego? Puedo quitarte toda la información, borrar todos los datos que tienes, puedo hacer lo que me plazca.
    - Rio Cecil tallando su rostro con ambas manos para volver a su faceta serena y seductora. - solamente te estoy ofreciendo un motivo para no matarte ahora mismo. -

    - No me importa lo que me pase, el mundo sabrá quién eres y te encerraran, una enferma como tú no puede estar sola, alguien que podría destruir muchas vidas. -


    - Tienes razón… Podría destruir muchas vidas. -



    Cecil se paró y caminó lentamente mientras Ciria escondía su celular debajo de la mesa tratando de marcar al 911, pero sus dedos estaban entumidos del miedo. La castaña se paró a su lado, inclinándose sin dejar de sonreírle de manera simpática, y de pronto, un tremendo golpe en la cara llegó para la reportera, Cecil sacudió la pistola ensangrentada y azotó a Ciria en la mesa, presionando la boca de la pistola en su nuca para someterla.


    - ¡Estás loca! -


    - ¿Loca? No estoy loca, la loca eres tú por meterte conmigo. -
    Dijo la castaña sacando su celular, liberando la patilla para ponerlo frente al rostro de la reportera herida. - puedo destruir muchas vidas, ¿Qué tal si empezamos viendo como acabo con tu vida? ¿Conoces esa casa? Perra bastarda. -

    - Espera… No… ¡No ellos! -


    - Tienes unos padres adorables, que lindo es la vida de un par de jubilados, pero, cualquier cosa puede pasar en una casa vieja, como un corto circuito en el controlador del gas ¿O no? -


    - ¡NO! ¡MÁTAME A MI, MÁTAME A MI!
    - Gritaba Ciria quedándose sin palabras al ver el video.

    - Abre bien los ojos, estás viendo a papi y mami en vivo, zorra. -


    - ¡MÁTAME A MI, NO DIRÉ NADA, MÁTAME Y DÉJALOS EN PAZ, POR FAVOR, TE LO JURO! -


    - Ups, se me resbaló el dedo.
    - Susurró Cecil al oído de Ciria presionando el botón central del celular.


    La joven reportera quedó pasmada y sin voz al ver en el celular como la casa donde ella creció junto a sus padres, aquella que ellos eligieron para pasar sus años de descanso, estallaba en unos cuantos segundos. El grito de Ciria fue enorme, pero sin que alguien más lo escuchara, lloraba de miedo, de impotencia, olvidaba el dolor de su herida por el corazón desgarrado al sentirse culpable de la muerte de sus padres y como la casa de su infancia quedaba hecha polvo. Su llanto solamente era interrumpido por los aplausos de Cecil que la había soltado al verla quebrada.


    - Que hermosa es la tecnología, y más cuando se tiene dinero y cerebro para aprovecharlo, debes de agradecerle a mi madre Rosemary, me enseñó muy bien a hackear cualquier tipo de sistema, si se me da la gana, podría empezar una guerra nuclear.
    - Aplaudía Cecil mientras veía los ojos devastados de Ciria.


    Cecil se sentó en las piernas de la joven, que estaba ida, acarició sus mejillas disfrutando de verla así, jaló su cabello y sujetó su mentón, para besarle la boca paseando su lengua dentro de ella, aprovechando de que Ciria no podía más. La captora tomó el rostro de la reportera de sus mejillas, para levantar su rostro y mirarse mutuamente, dejándole ver la sonrisa de satisfacción de Cecil.


    - No te preocupes, los padres no tienen la culpa de las estupideces y locuras que cometan los hijos.
    - Dijo Cecil mientras limpiaba las lágrimas de Ciria con su lengua, así como su sangre. - agradéceme que tus padres tuvieron una repentina llamada del banco, por anomalías en sus pagos de jubilación, seguramente a esta hora, apenas el banco se dará cuenta que fue un error, y no te preocupes, ese mismo error les dio un buen seguro a la casa así que podrán reiniciar de nuevo donde quieran ¿Soy muy generosa o no? -


    Cecil volvió a besar a Ciria, quien empezó a respirar más calmada al escuchar que sus padres no habían muerto. La agresora se levantó de las piernas de la investigadora y caminó coquetamente para sujetar una servilleta para limpiar su pistola y guardarla en su bolso, tomó su saco, empezando a ponérselo con paciencia, mirando a Ciria aun sentada, con la cabeza decaída.


    - Espero hayas aprendido la lección, no vuelvas a acercarte a mi muñeca, o la próxima vez, no seré tan benévola contigo.
    - Dijo Cecil ajustando las mangas del saco y el cuello de la camisa, acercándose a la puerta, parándose antes de partir, y sin voltear, habló. - Cierra la puerta al salir. -


    La profesora se retiró como si no hubiera pasado nada, cruzando la calle para encontrarse con Lily y Thames de forma casual. Ciria volteó lentamente su rostro hacía la ventana, mirando hacia donde estaba Cecil, que desde lejos parecía mirar hacia donde ella estaba, con esa sonrisa angelical y serena, esa mirada que escondía a una bestia. Ciria, entendió que sus sueños ya no tenían alas.








    owo Pues un poco más de está chica, más que one-shot, es un spin-off de la saga central y continuación del one-shot Mantis. =3 Espero les guste.
     
    Última edición: 12 Feb 2018
  2. Kissu

    Kissu Moderador Contiendas - Agathios

    Registrado:
    20 Oct 2006
    Mensajes:
    8,816
    Temas:
    438
    Calificaciones:
    +1,565
    OMG! Cecil no ha cambiado ni un poquito, jaja (bueno, quizá sí un poco porque ahora sabe cómo fingir ser alguien "normal").
    Como te decía, lo de la explosión me parece muy dramático, pero creo que cumple con el punto de hacerle entender a Ciria de lo que es capaz.

    Quedó bien, quedó bien.
     
  3. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE Este es tu imperio a cambio del amor.

    Registrado:
    26 May 2016
    Mensajes:
    2,133
    Temas:
    65
    Calificaciones:
    +729
    XD Cecil aprendió de drama con Cecilia y Rosemary jajaja, pero bueno, es un personaje sensual y perverso, simplemente hace lo que quiere y por qué puede, tiene todo y aún así siente que no tiene nada. Pienso que lo único que podría controlarla o satisfacerla sería escuchar de la boca de Lily que es toda suya, que es su muñeca, ya que sigue viendo a esa mujer como todo lo que desea, la única que se le ha negado. XD Ya le dijo Cecil una vez, ella podría tener a cualquier mujer que desee, con o su voluntad y doblegarla hasta que acepte que es de su pertenencia, y pues, Lily ya le demostró que no se inmuta (aunque cae fácil en las trampas por sus debilidades tan simples como el chocolate).
     

Compartir esta página

Cargando...