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  3. Te admiro Ryū, siguela XD

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  4. Olvídate de esto y dedicaré a otra cosa

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  1. Autor
    Ryū shiro

    Ryū shiro "No me rendiré ante nada ni nadie"

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    Hola amigos, les habla ryū shiro con este nuevo fanfic, será un crossover de naruto y resident evil, los capítulos tendrán un estilo de novela/película, pondré personajes de naruto, OC y de resident evil, pero bueno, como se que no les interesa mucho lo que digo, comenzamos con el capítulo.

    0////////////////////////////////////////////////////////////////0

    Prólogo

    25 de diciembre-1998

    Raccoon City, una ciudad de edificaciones grandes con relieves montañosos en medio de un gran bosque que está ubicada en el Medio Oeste de Estados Unidos.

    La ciudad estaba dominada en gran medida por la Corporación Umbrella, una corporación farmacéutica dedicada al estudio de la salud, que financiaba generosamente la mayoría de los proyectos de la ciudad, dando una imagen positiva para los habitantes. También es donde está el departamento de policía de racoon City (RPD) que estableció en 1996 la Unidad de Tácticas Especiales y Servicio de Rescate (S.T.A.R.S) para combatir la delincuencia, en pocas palabras, una ciudad bien formada. Los habitantes al ver todo lo que su ciudad ofrece, tanto recursos como seguridad, estaban seguros de que estarían así por siempre…que equivocados estaban.

    (Bar de Jhons) 19:37 pm

    En una de las tabernas más famosas de la ciudad, nos situamos dentro del lugar donde un hombre rubio de aproximadamente 38 años con un traje militar se encontraba tomando una gran taza de cerveza–otra taza por favor–dijo amablemente el rubio a la mesera llamada Cindy Lennox–claro señor, espere un momento–dijo la mesera llendo a una de las mesas a atender a un cliente.

    Mientras tanto espera el rubio, un policía de color se que estaba al lado del rubio, se le dirigió–hola–dijo el policía–hola–respondio simplemente el rubio–dime, ¿que hace un militar por aquí?–pregunto el policía–hace unas horas acompañe a mi hijo a la escuela porque se irá de viaje por dos semanas, después de que se fuera, me llamaron del cuartel diciéndome que tengo una mision, me dijeron que los esperará aquí–explico el militar.

    Mientras hablaban, un hombre se levantó de su silla para ir al baño, apenas entró al baño, una rata lo tomo por sorpresa y lo mordió en la pierna–¡ahh!–dijo el sujeto para aventar a la rata a la pared para luego pisarla–ash! Que asco!–dijo el sujeto para luego mirar la herida de su pierna–uff, después de ir al baño le pediré a la mesera unas vendas–dijo el sujeto antes de entrar a hacer sus necesidades.

    Volviendo con el dúo policía/militar–...y fue ahí cuando le di en la cabeza con una botella de mi vino favorito, tuve fuerza de voluntad para no tomarlo por suerte, sino estaría con la cara igual a un cristal roto jajaja–conto el rubio al policía mientras se reían juntos–jajaja, estuvo increíble, me agradas amigo, Me llamo Claid Manzon, y tu?–pregunto el policía tras presentarse–jaja , me llamó Minato Namikaze, un gusto Claid–dijo el rubio con una sonrisa presentándose.

    ¡Pum!

    Pero de repente, la puerta del baño se abrió de golpe llamando la atención de todos en el bar, era el mismo tipo que entró al baño hace unos minutos, pero lo raro era que estaba con la mirada baja mientras dejaba escapar de su boca unos gemidos lamentables, estaba quieto, no movía ningún musculo, lo cual ponía nerviosos a algunos, excepto minato y claid que creyeron que era alguien que había tomado de más.

    Luego un hombre del bar decidío hacercarse al tipo–oye amigo, estas bien?–pregunto pero no le contestó, sólo seguía con la mirada al piso, lo cual trajo la atención del duo–hey! Te pregunte si te encuentras bi…–pero antes de que terminara de hablar, el sujeto se lanzó al hombre para luego morderle profundo en el cuello, haciendo que el hombre empezará a gritar de dolor al no poder quitárselo de encima lo cual puso en alerta al dúo.

    De inmediato, Minato embistió al atacante para que chocara contra la pared, que al instante apareció Claid frente a el–alto ahí! Levanta las manos!–ordeno el oficial, pero no lo escucho. El atacante avanzaba hacia Claid a tropezones mientras extendía el brazo derecho como intentando alcanzar algo–dije alto!!–volvio a gritar pero no lo escucho, estaba a sólo un segundo de que lo alcanzará pero el policía reaccionó a tiempo y descargo 4 balas en el sujeto, que se desplomó un segundo después.

    Apenas se desplomó el atacante, claid fue directo con minato que revisaba al hombre herido–murio–dijo minato sorpemdiendo a los presentes–se ahogo en su propia sangre–expuso minato para luego levantarse junto con claid para verificar al agresor–¿¡¡pero que!!?–dijo claid al ver claramente al agresor ahora, tenia la piel pálida, ojos completamente blancos, pero lo que realmente los asqueó, fue ver que antes de morir , el sujeto había llorado sangré, ya que no tenía ninguna herida en la cabeza–¿pero que rayos pasó?–dijo minato intrigado ante la escena que acaba de pasar–no lo se, yo…–pero de repente es interrumpido por un golpe en el vidrio por afuera.

    Todos fijaron su vista y vieron que era otra “persona” al igual que el atacante muerto, sólo que le faltaba el brazo derecho y la mandíbula, pero lo que hiso gritar a los presentes de terror, fue ver a muchos seres iguales al atacante, comiendose a la gente como si se tratara de un predador atacando a su presa, se volvió un caos ahí afuera, todos retrocedieron estupefactos, pero no se dieron cuanta que el hombre que había sido atacado en la garganta, con los mismos movimientos de su atacante, atrapó a una mujer por detrás y mordiéndole el brazo arrancándole un gran pedazo

    –¡¡¡ahhhhhhhhh!!!–grito la chica llamando la atención de todos, que vieron como el tipo empezaba a comerse a la mujer tiesa en el piso, todos estaban en shock, se supone que el ya había muerto ahogado en su propia sangre, nadie cuerdo seguiría vivo después de eso, y junto con el mismo estado fuera del bar lo empeoraba todo.

    De repente, el comunicador de minato empezó a sonar haciendo que conteste–¿que sucede soldado?–pregunto el rubio–señor, la cuidad ha sido plagada de un virus que mata a la gente y reviven como muertos caníbales, no hay lugar que no haya sido invadido–dijo el soldado con de miedo–espera, ¿Qué?–dijo minato impresionado al igual que los demás ya que estaba en altavoz, todos dirigieron su atención en el hombre que aún se encontraba comiendo a la mujer, mientras miraba eso, minato pregunto aterrado–soldado…¿Qué hace ese virus?–pregunto minato con terror.

    el viruz…cuando hace contacto con un ser vivo…muere–dijo el soldado, mientras la mujer atacada, empezó a mover los dedos de la mano–ellos pueden contagiarte a través de una mordida o un rasguño, su principal característica es la piel grisasea y ojos en blanco, junto con un gran sentido del oído desarrollado–dijo el soldado mientras la mujer empezaba a tener espasmos corporales–luego de morir, el viruz revive las células muertas del anfitrión, guiándolo por la función principal de todos–la mujer se levanto de golpe con la cabeza baja mientras escurría sangré de su brazo derecho mutilado–alimentarse–dijo soldado para que la mujer soltara un grito ahogado y avanzará más rapido que su atacante anterior.

    Todos empezaron a gritar, estaban aterrados, pero a minato y claid les quedaba un poco de cordura intacta en ellos, así que minato saco un cuchillo de combate y lo incierto en el cráneo del hombre infectado terminando por desplomárse.

    Claid también saco su pistola para disparar a la mujer, pero estaba tan nervioso que fallaba cada tiro, entonces de un salto, se tiro al encima de Claid que intentaba morderlo, pero el no era un policía por nada, con toda su fuerza mantuvo lejos a la mujer loca, pero no iva a resistir mucho, empezaba a perder fuerzas, el pensó que este sería su fin, pero un sonido metálico lo saco de sus pensamientos.

    Era Minato con un fierro ensangrentado en manos, había golpeado a la mujer justo en la cabeza, minato ayudo a Claid a levantarse para luego dirigirse al soldado de recién por comunicador–dime, ¿puedes venir a buscarme junto con un policía y cinco ciudadanos? Cambió–pregunto minato esperanzado–lo siento señor, hay muchos “infectados” en la zona, temo que tendremos que encontrarnos en otra localización, cambió–respondio por radio el soldado.

    –Mmm, espera soldado–dijo minato para dirigirse hacia la camarera–señorita, ¿hay algun lugar en el que podamos subir hacia el tejado?–pregunto minato–ehhh…si, por las escaleras del fondo del bar nos llevará hacia los pisos superiores–respondio al instante la camarera–bien…soldado, donde está ubicado? Cambió–volvio a preguntar minato por radio–…estamos cerca del centró comercia de Racoon City capitán, estamos haciendo una zona de seguridad, cree poder llegar?, cambio–pregunto el soldado a su capitán–el centro comercial no está tan lejos, si vamos por los tejados de las casa no seremos atacados, nos veremos ahí soldado, cambio y fuera–dijo minato para luego dirigirse al grupo.

    –¡¡Atención!!, Un viruz desconocido ha sido esparcido en la ciudad convirtiendo a la gente en “muertos caníbales”, mi escuadrón nos espera en el centro comercial Donde se hay una zona de seguridad, iremos por los tejados hasta la calle del centró comercial, todos busquen algo con que defenderse por las dudas, entendido?–les dijo minato al improvisado grupo que asentían con la cabeza.

    Cuando todos consiguieron algo con que defenderse , comenzaron a subir por las escaleras, Minato tenía sus 2 cuchillo de combate en manos, claid tenía su pistola en manos, Cindy tenía un garrote de policía que le dio Claid y los otros 3 tipos tenía un fierro en manos. Todos tenían miedo, a excepción de minato que mentenia la mente tranquila para mantener a todos tranquilos. Unos minutos después, llegaron a la puerta que los deja en el tejado que conecta con los otros edificios, pero antes de que minato abriera la puerta, se escucharon gemidos detrás de ella, lo cual puso alerta a todos.

    –Escuchen, si un “infectado” se acerca a alguno, ataqenlo, no hagamos actos inecesarios, de acuerdo?–les indicó minato a los demás Que volvieron a asentir–bien, ala cuenta de tres, yo iré a delante…uno…dos…tres!!!–dijo minato pateando la puerta de metal, dando acceso al tejado, en el que estaban unos cuantos infectados, minato como líder se encargo de dos enfrente de el, uno intentó tomarlo por sorpresa a la derecha, pero claid actuó a tiempo y disparo dos veces en la cabeza.

    Cindy se encargaba de de los costados del grupo, pero dos infectados atraparon a dos tipos de los los pies, lo cual hizo que se calientan trayendo la atención de todos los infectados, sólo se escuchaban los gritos de dolor y agonía de ambos hombres, sabían que no podían hacer nada por ellos, así que aprovechando la distracción, llegaron al tejado del último edificio de la calle, desde ahí podían ver un bolqueo en la entrada con alambres de púas y grandes vehículos militares, estaban policías y militares manteniendo a raya a los infectados para rescatar a los sobrevivientes que estaban fuera, tenían una oportunidad para estar a salvo y la iban a aprovechar.

    Cuando fijaron su vista en la calle para llegar al bloqueo, vieron que tenían que pelear, así que Bajaron las escales de los costados del edificio y llevaron a la calle–¡¡Muy bien, adelante!!–Ordeno Minato liderando el grupo por la calle, a cada paso se encontraban rodeados de ésas cosas, así que intentaron vérselas con cualquiera que se acercara a ellos–¡¡si, Lo lograremos!!–exclamo Claid al ver que están cerca de la entrada del bloqueo, todo parecía terminar ahí…pero no fue así.

    Por la calle derecha del grupo, apareció de la nada un camión envuelto en llamas, parecía no tener conductor, estaba cerca del grupo pero Cindy grito–¡¡cuidado!!–exclamo la chica par que todos se hicieran aún lado, pero el otro tipo que iva con ellos no lo logró a tiempo y terminó atropellado por el camión. Cuando fue atropellado el hombre, el camión llendo a resbalarse por la cera para volcarse en la gasolinera que estaba cerca de ello, cuando el camión en llamas tocó la gasolina, iso una gran explosión, tirando al grupo de tres al suelo.

    Minato abría los ojos levemente, veía borroso todo, sólo oía gente gritando de terror. Cuándo su vista se aclaró más, vio como todo estaba en llamas el lugar, como esas cosas perseguían a la gente y como policías o militares eran acorralados. El quiso levantarse, pero fijo su vista en un pedazo de metal sobre el impedía eso, intentó hacer fuerza para quitárselo de encima, pero era demasiado pesado para el sólo, pensó que no podía empeorar su situación aún más... pero se equivocó.

    Un infectado se fijó en Minato atrapado bajo el gran pedazo de metal, así que fue avanzando a tropezones hacia Minato. Cuando se dio cuenta del infectado que se acercaba, intentó desesperamente quitarse el metal de encima, pero seguía siendo inutil, sería atacado por esas cosas, no tenía esperanzas, no tenía salvación, no tenía nada, Y de un rápido movimiento, el infectado se lanzó hacia Minato.

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    Hasta aquí va el prólogo, esperó que les halla gustado, es que es el primer crossover que hago, y quería hacerlo de resident evil y naruto, es que como no hay mucho fics con este crossover, quise hacer uno propio. Bueno, si les gustó diganme y pondre el capítulo 1 lo mas pronto posible. Además voy avisando de que los capítulos serán más largos, hasta pronto amigos, espero sus comentarios y likes, ryū shiro se despide.
     
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    Última edición: 27 Feb 2018
  2. ByAlex111

    ByAlex111

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    Te ganaste un nuevo lector n.n
     
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  3. Autor
    Ryū shiro

    Ryū shiro "No me rendiré ante nada ni nadie"

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    Capitulo 1 en mantenimiento.

    Pero para no esperar, aquí se presetan Naruto y sus amigos volviendo de un viaje escolar, donde se quedaron en el Instituto RC, cerca de las montañas arkalay en Racoon City.

    Únicos personjes de interés: Naruto, Sasuke, Sakura, Ino, Shikamaru, Temary, Tenten, Neji, Hinata, Hanabi (14 años), Lee, Karin y Anko Matarashi (26 años), el resto tiene 17 años.

    Como ya era tarde y no vino ningún adulto, todos acamparon en el instituto, pero lo raro era que no había nadie.

    A la mañana siguiente, Naruto tras ir al baño miro algo en la calle por la ventana del segundo piso... En minutos, todo el instituto fue invadido por criaturas extrañas... Muertos vivientes.

    Todos pudieron arreglárselas eh ir un salón seguro, pero el grito de Hanabi rezono en una parte más alejada de ellos, sin dejarle otra obcion a Naruto que ir ej su rescate... Solo.
     
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  4. Doork

    Doork

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    Wow es muy Interesante este fic crossover amigo.
    sabes no me llamaba la atención por el título, pero luego entre y me gustó la trama.
    Espero el siguiente capítulo con ansias.
    -El Metalero-
     
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  5. Shiroyasha-shi

    Shiroyasha-shi

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    Me gustó mucho tu fic, la verdad es que yo también soy fanático de los zombies, he buscado algún fic de este tipo pero por desgracia solamente encontré uno, estaré al pendiente de tu historia ya que me llamó mucho la atención, bye bye.
     
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  6. Autor
    Ryū shiro

    Ryū shiro "No me rendiré ante nada ni nadie"

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    Hola amigos, les saluda Ryū shiro con el capítulo 2 del fic, mi inspiración viene de muchos lados, tanto de películas, juegos como de series de tv, Aunque habran cosas que por supuesto no pueden quedar igual, ya lo habrán notado, pero el universo de Resident Evil es lo bastante amplio como para que este fic tenga combustible para llegar a marte y de regreso si es que les gusta, pero ya que no estan interesados en palabras, comentemos con el capítulo:

    Capítulo 2: un rescate suicida, ¿Qué rayos está pasando?

    26 de octubre-1998

    (Escuela de raccoon City) 13:42 pm


    Ni siquiera sabía porque se había ofrecido de esa manera a hacerse de héroe. Solo sabía que si alguien tenía que arriesgar su vida definitivamente no podía a ser Hinata, ni muchísimo menos Karin. Sasuke no estaba en condiciones de hacer nada y en cuanto a Sakura, ni siquiera él estaba tan enojado con ella como para mandarla en una misión suicida contra una horda de caníbales muerto-vivientes. Había tomado la decisión en un santiamén por el bien de aquella niña y ahora tenía que cargar con la responsabilidad–"Naruto, eres un completo idiota"– se dijo mentalmente el rubio.

    Les había indicado a los demás que debían trancar la puerta de la parte de abajo a como diera lugar y la que él planeaba usar apenas saliera. Luego abandono la cobertura de una puerta al final del pasillo que nadie había logrado notar por la histeria y el miedo, y se deslizo hasta el primer salón de clases que estaba a su alcance. No había nadie dentro. Naruto llamo a cualquiera tratando de no alzar la voz demasiado pero no hubo ninguna respuesta. Parecía que de momento no había un alma cerca.

    Cruzo el aula de clases para poder salir por la puerta del lado más alejado, tenía la idea de evitar el pasillo lo más que pudiese y así evitar ser presa fácil. El grito de terror de una chica resonó en el aire por encima del coro de gemidos y Naruto se tapó los oídos para evitar escuchar los posteriores asquerosos sonidos de la carne siendo desgarrada y masticada. Sabía que nada podía hacer por ella. Se concentró en la imagen de Hanabi y se obligó a dar un paso más hasta llegar a la puerta; justo en el instante en que esta se habría de golpe y caían dos cuerpos enlazados en una lucha mortal, uno era un alumno que luchaba encendido por un miedo sobrehumano, la otra era una de aquellas criaturas que le estaba masticando el brazo. Varias más entraron después del primero y desplazaron sus ojos lechosos hacia él cuando soltó una exclamación por el espectáculo. Naruto volteo en todas direcciones para encontrar cualquier cosa que le sirviese como un arma, sus ojos dieron con la bolsa de viaje abandonada de uno de los alumnos y el bate de baseball que sobresalía de esta.

    El resto se dio tan rápida y fluidamente que ni se dio por enterado. Aplasto la cabeza de la criatura más cercana con un golpe directo con el bate y empujo su cuerpo inerte de una patada para retrasar a la que venía detrás. Eso le hizo ganar valiosos segundos que aprovecho para salir del salón y entrar al pasillo. Había pocas criaturas en el corredor a varios metros de distancia, y las que se encontraban más cerca lo ignoraban por completo muy ocupadas en desgarrar la carne de la víctima más fresca. Naruto instantáneamente, había pocos seres en el pasillo, pero eran muchos más de lo que él podía manejar.

    Haciendo el máximo silencio posible empezó a tantear puerta tras puerta mientras trataba de encontrar a la niña, los gritos continuaban esparciéndose por el aire al mismo tiempo que el coro de lamentos y golpes poniéndole los pelos de punta. Naruto se esforzó mentalmente por apartar el miedo que lo carcomía concentrándose exclusivamente en la idea de salvar a Hanabi. La puerta del salón de atrás se abrió con un crujido obligando al muchacho a darse la vuelta con arma en mano.

    La carita aterrada de Hanabi se asomó solo unos segundos y después la puerta se abrió por completo mientras la niña se lanzaba en una carrera. Naruto reacciono aún más veloz que ella, la atrapo en un abrazo en plena carrera, y la llevo de regreso al refugio donde se había escondido. Luego tranco la puerta con la mano libre mientras Hanabi se deshacía en llantos–¡¡Naruto-san!! ¡¡Naruto-san!! ¿Qué está pasando? ¿Por qué todos se volvieron locos? ¡Naruto-san!–le contestó entre el miedo y sus llantos–Hanabi, tranquila, ya estás bien. Tu hermana y otros más están escondidos cerca de aquí. No te preocupes no dejare que te pase nada–le dijo el rubio mientras la abrazaba protectoramente para tranquilizarla–fue una locura, jamás en mi vida había estado más aterrada!!–La niña temblaba de pies a cabeza; su cara estaba marcada por las lágrimas de miedo y la mandíbula inferior se le agitaba sin control.
    Naruto la abrazó reconfortándola por varios minutos dejando que soltara toda la tensión y el miedo ahora que podía. Se quito la cazadora que llevaba puesta naruto y se la colgó a Hanabi de los hombros para luego ponerle la capucha. El conjunto que ella llevaba no resultaba en mucha protección; aquella prenda sin embargo era del tipo militar; esperaba que el simple gesto la calmase un poco al menos. Hanabi se cerró la chaqueta algo sonrojada y luego lo miro a los ojos. Estaba aterrada, y además insegura sobre lo que iba a pasar, Naruto pudo ver que Hanabi esperaba, y de seguro rogaba, porque él tuviese algo parecido a un plan que les permitiera salir de allí con vida–tengo miedo–Dijo con un par de lágrimas asomándose por sus grandes ojos perlados…–Hanabi, sé que estas asustada y créeme, yo también estoy que me cago de miedo, Pero ahora necesito que respires hondo, que te calmes y que me cuentes lo que te paso exactamente–la niña hizo lo que le ordenaron y se concentró para tratar de recordar lo que había pasado apenas minutos antes–todo lo que recuerdo era que estaba comiendo y de repente escuche unos golpes del otro lado de la puerta, no me acerque porque tenía mucha hambre y pensaba que alguien más lo haría. Entonces escuche el primer grito. Era de un chico, y sonaba aterrado, como si se hubiese visto de frente con un animal salvaje–Hanabi hacía esfuerzos para tratar de recordar los detalles y Naruto le puso las manos en los hombros apremiándola para que le contara lo básico primero–me asome sin abrir mucho la puerta y entonces los vi; eran muchos, y sus carnes estaban teñidas de color opaco. Y el olor, era como si algo muerto se hubiese quedado al sol por mucho tiempo. Y después empezaron los demás gritos y los golpes. Y… y entonces cerré la puerta aterrada y me escondí en el armario del otro lado de la habitación... y me tape los oídos para tratar de no escuchar los gritos de las personas y… y…–dijo Hanabi pero fue interrumpida–te asomabas de vez en cuando para ver si veías a alguien normal ¿No?, Bueno, no es que yo sea muy normal, pero…–Hanabi trato de hacer una mueca de risa, pero el gesto se quedó congelado en su bello rostro instantáneamente–vamos a salir de aquí ¿Me entiendes? Te prometo que no dejare que te pase nada–la niña asintió no muy convencida y lo tomo del brazo mientras caminaban hasta la puerta más alejada del salón. Naruto hizo el amago de tomar el picaporte de la puerta pero se detuvo por unos instantes–¿has sabido de alguien más?–Pregunto mientras la miraba esperanzado. Tal vez habían más sobrevivientes, Hanabi medito por unos segundos antes de aparentemente recordar algo–recuerdo a Shikamaru-kun y una chica rubia… Temari-san. Ellos estaban conmigo antes de que Hinata Nee-chan saliera corriendo detrás de alguien. Luego ellos salieron y poco después, todo comenzó–comento la pequeña.

    Naruto cabeceo afirmativamente y empezó a trazar un plan a toda velocidad. Si el solo fue capaz de cruzar el pasillo repleto de aquellos seres sin que lo detectaran, no debería ser (En teoría) demasiado difícil hacerlo son una persona a su lado. Hanabi era bajita y de contextura delgada, podría moverse sin hacer demasiado ruido si andaban lentamente. Tomo a la niña de la mano y le indico muy despacio lo que iban a hacer para salir de aquel atolladero. Hanabi se alarmo de inmediato e incluso hizo amagos de echarse para atrás aterrada, pero Naruto la sujeto de la mano con suavidad y le indico que así era como él la había encontrado en un principio. La Hyuga no estaba muy convencida del argumento–escuchame Hanabi-chan, todo lo que tienes que hacer es no hacer ruido en lo más mínimo, alejarte de ellos y mantente detrás de mí. Te prometo que estarás bien–despues de algunos argumentos más logro convencerla lo suficiente como para que ambos se pusieran en marcha. La niña se pegó de su cuerpo como si fuera una gata apenas cruzaron la puerta y entraban en terreno hostil. En el pasillo habían muchos más seres de los que Naruto recordaba al principio y tras una rápida ojeada descubrió que muchos de ellos eran sus anteriores compañeros de clase y algunos desconocidos a los que había visto en el autobús de la excursión. Se habían unido a los atacantes y ellos mismos deambulaban gimiendo lastimeramente mientras buscaban a quien atacar. Apretó a Hanabi aún más contra sí mismo y los dos avanzaron en silencio pegados de la pared; en más de una ocasión se vio forzado a detenerse para esperar que alguno de ellos se separase lo bastante como para que ambos lograsen cruzar, y en otras ocasiones se vio obligado a empujarlos del camino a base de batazos. Pero ambos lograron avanzar por el corredor lo suficiente como para observar la puerta de salida a la distancia.

    Una puerta que se abrió de golpe en un instante y el pequeño grupo que se hallaba resguardado retrocedía en estampida por el largo pasillo repleto de seres. Naruto se quedó de piedra y solo pudo reaccionar en el momento en que Hanabi empezó a tironearle de la camisa violentamente–genial,al carajo con la estrategia de infiltración al estilo Metal Gear Solid–se dijo mentalmente Naruto.

    Se separó de Hanabi y le asesto una patada en el estómago al atacante para ganar más espacio y después lo golpeo con todas sus fuerzas en el medio de la frente. El individuo cayó al suelo en silencio pero el ruido del golpe de su cuerpo contra el piso y el estruendo de la carrera de los demás habían alertado a las otras criaturas. Naruto maldijo por lo bajo mientras retrocedía. Debía de pensar rápido, observo a su alrededor y encontró la única manera de escapar de aquel lugar: las escaleras. Lanzo un garrotazo con su bate contra los que se acercaban haciéndolos retroceder y les hizo señas a los demás de que subieran las escaleras, y luego trato de jalar a Hanabi del brazo, pero ella no lograba reaccionar. La niña se quedó en donde estaba viéndolo con sus ojos abiertos a más no poder y una expresión de incredulidad, y de terror. Naruto sabía lo que le pasaba: lo había visto matar a una persona y ahora estaba aún más aterrada que antes, si es que eso era posible.

    Lanzo un nuevo golpe contra los individuos que se acercaban, y luego se agacho hasta la altura de la niña y le cargo como si fuera un trapo para echar a correr–ya no son humanos Hanabi-chan…ya no–hablaba entre jadeos el rubio por el esfuerzo mientras lanzaba directos contra los que se interponían en su camino. No tenía el tiempo suficiente como para eliminarlos por completo, pero descubrió de manera autómata, que si los empujaba fuertemente tardaban varios segundos en volver a erguirse y remprender la persecución. Aun así eran demasiado rápidos, mucho más de lo que nunca llego a imaginarse; alcanzo las escaleras en pocos segundos y empezó a subirlas de dos en dos aterrado por la idea de resbalarse y terminar a la merced de las criaturas que los perseguían. Y como tal, pasó.

    Uno de ellos había sido lo bastante veloz como para alcanzarlo y tomarlo por el tobillo haciéndolo caer. Solo había sido un leve toque, ni siquiera había logrado arañarle la piel, pero fue más que suficiente como para hacerlo resbalar. Protegió a Hanabi del golpe usando sus brazos y luego la soltó girando su cuerpo para patear con su bota a las criatura que los sujetaba. El golpe alcanzo al individuo justo en el rostro y lo mando escaleras abajo dando giros. Otro más se le lanzo encima casi de inmediato mientras abría y cerraba las mandíbulas buscando morderlo.

    En la parte más alta Hinata gritaba angustiada mientras Sakura la detenía para que no bajase. Sasuke se apresuró en tratar de alcanzarlos a ambos–¡¡sal de aquí Hanabi-chan¡¡–Grito Naruto considerándose perdido–Corre, sube las escaleras y alcanza a tu hermana... Sasuke llévatela–les grito el Rubio correteando.

    Naruto sabía que no tenía salvación, la criatura que se encontraba sobre él no solo era increíblemente fuerte sino que aparentemente era insensible al dolor. La había golpeado en las joya de la familia en un afán de quitárselo de encima pero no hubo ningún resultado, incluso trato de girarle el cuello para rompérselo, pero en la posición en la que se encontraba le era imposible. Todo lo que podía hacer era seguir pateando a las demás criaturas y tratar de ganar tiempo para que Sasuke llegara hasta donde estaba la niña y lograse sacarla de aquel embrollo. Después podía darse por muerto.

    O más bien no muerto.

    Pero lo sorprendió un fuerte y repentino sacudón e inmediatamente el individuo que se hallaba sobre él cedió en su intento de almorzárselo. La criatura cayó de lado y Naruto observo que al menos una docena más de ellos subían las escaleras dando trompicones y cayéndose, se giró en redondo para tratar de subir y vio que Hanabi miraba sobre su hombro a las demás criaturas con una expresión de absoluto asco en el rostro. La niña respiraba por la nariz y por la boca mientras esgrimía el bate con el que lo había salvado–y-ya...no son….humanos–Dijo sin ninguna resolución y con grandes lágrimas corriendo por sus mejillas–¡ahora Shikamaru!–Grito Sasuke mientras tomaba a Hanabi y a Naruto y los apartaba hasta pegarlos de una de las paredes.

    Naruto estaba a punto de quejarse pero un chorro de agua súper potente lo dejo con las palabras en la boca. Sasuke lo tomo del brazo y lo condujo hasta la parte alta de las escaleras donde Shikamaru y Temari sostenían una manguera contra incendios dirigiendo su potente ráfaga de agua escaleras abajo. La presión lanzo a los extraños hasta el piso inferior y obligo a los que subían a retroceder por la fuerza del chorro.
    Temari cerró el flujo de agua en el momento en que los tres pasaron las puertas del tejado e inmediatamente corrió hasta ellas tratando de ver cómo podían atrancarlas. Sasuke metió la boquilla de la manguera en las manillas de metal y la hizo girar varias veces. En ese instante todos soltaron el aire aliviados de momento. Hinata se había arrojado sobre su hermana y ambas lloraban a lágrima viva sobre el piso de piedra, Shikamaru ayudaba a Naruto a revisarse para ver si habían logrado herirlo, y luego ambos largaron un sonoro suspiro que anunciaba que el héroe se hallaba bien.

    Karin también se unió a la celebración dándole un golpe en los hombros y Naruto se tendió en el suelo con las piernas y los brazos abiertos. Sakura se había acercado hasta donde estaba Sasuke abrazándolo toda temblorosa y Temari camino hasta la pared donde Shikamaru se había dejado caer para derrumbarse a su lado–buena idea la de usar la manguera contra incendios–Le felicito Temari–buena coordinación para manejar los controles–Respondió Shikamaru respetando algo agitado.

    Ninguno estaba realmente seguro de lo que había pasado y menos aún de que hubiesen podido escapar de todo aquello. La maniobra de Shikamaru y Temari les había hecho ganar algún tiempo para poder reponerse; pero en la mente de Naruto, su sexto sentido le indicaba otra cosa. El muchacho se sentó de golpe obedeciendo sus instintos y sin nada en mente empezó a ojear todo a su alrededor. Los demás lo miraban extrañados, en parte temiendo que el muchacho hubiese perdido la razón. Hinata dejo de sollozar un momento y alzo la cara pronunciando –¿Naruto-kun?– pero él no le prestó atención. Paso a su lado, llego hasta la esquina más alejada y encontró lo que no sabía que estaba buscando: El pequeño observatorio del club de astronomía.

    Camino hasta la rejilla metálica, la hizo a un lado y ascendió por la escalera que estaba detrás. El observatorio no era más que una simple plataforma de metal de al menos cinco metros de alto ubicada en lo que antes había sido el tanque de agua principal de la academia. La base de metal, sólida y amplia servía de apoyo en donde los miembros de club colocaban toda clase de telescopios y equipos de videos para observar las estrellas. Y estaba lo bastante elevada como para sortear la medianamente empinada ladera que les obstaculizaba la vista de la ciudad. Y la visión que les ofrecía era desmoralizante en extremo.
    Todo lucía como si de un momento a otro hubiera estallado una guerra en el pleno centro de la ciudad. Sasuke le quito el bate de las manos a su amigo y lo uso para aporrear una de las cajas que contenían los materiales del club, saco uno de los telescopios y lo oriento hacia aquella devastación. Por algunos segundos sus compañeros se quedaron mirando a la espera de que el pelinegro les dijese que era lo que estaba pasando, pero Sasuke se había quedado estático y la expresión de su rostro decía más que cualquier cosa.

    Con los ojos abiertos de par en par le entrego el catalejo al rubio y le señalo un punto en la lejanía. Naruto tomo el instrumento y lo apunto. Ahora entendía por qué Sasuke, por lo general tan imperturbable, se había quedado sin habla. La ciudad era un hervidero de fuegos descontrolados y grandes pilares de humo emergiendo de las calles, en las zonas más cercanas se podían apreciar coches destrozados a diestra a siniestra y siluetas imposibles de distinguir que se paseaban de un lado al otro en medio del caos. La misma imagen se repetía dirigiese a donde dirigiese el aparato. Naruto describió la visión apocalíptica que había presenciado y después le dio el catalejo a todo el que tuviese el valor de mirar con sus propios ojos.

    Cada uno de los supervivientes descendió de la plataforma sumido en una completa y silenciosa desesperación. Hasta hace algunas horas sus vidas aparentemente normales habían dado un vuelco de ciento ochenta grados directo hacía la locura. Hinata y Hanabi se recostaron de la pared de piedra, estaban completamente abrumadas. La niña había escapado por los pelos de la muerte solo para encontrarse con que no había lugar aparente hacia donde correr, Hinata se pegó más de ella y ambas se abrazaron para poder sollozar en silencio. Sasuke y Sakura se habían quedado en la plataforma: la chica porque sus piernas se negaban a sostenerla después de lo visto y Sasuke porque no quería dejarla sola. Temari busco refugio en el hombro de Shikamaru y empezó a temblar como una hoja. El Nara no se encontraba en mejores condiciones que ella pero igual la rodeo con sus brazos tratando de que ella no notase la manera en que temblaba, por primera vez en toda su vida el genio no tenía idea de que era lo que debía de hacer.

    Karin se quitó los lentes para tratar de limpiarse sus llorosos ojos y se dio cuenta de que el único que no aparentemente no estaba abrumado por la situación era Naruto. Se colocó las gafas nuevamente, se acercó al borde de la cornisa desde donde escudriñaba el patio de la academia y le toco el hombro con cuidado. Naruto volteo a mirarla por un segundo y después volvió a reorientar su vista hacia el patio, ya no quedaba nadie con vida en el lugar del atentado, los cuerpos de las personas que eran mordidas se levantaban y se unían a sus atacantes engrosando sus filas.

    Karin se llevó la mano a la boca para reprimir un grito cuando noto la figura de una chica de su curso que aparentemente había escapado de la masacre, la joven corría de un lado al otro tratando de esquivar las manos que pugnaban por atraparla, hasta que finalmente la lograron rodear. La pelirroja aparto la mirada para no ver como se lanzaban sobre ella y procedían a devorarla viva. Naruto en cambio mantuvo la vista fija. No en la desafortunada muchacha, ni en los cadáveres andantes de Iruka y otros tantos de sus conocidos, sino en buscar la manera en la que podía escapar a toda aquella locura–“pero…¿Escapar a dónde?”– Pensó de inmediato Naruto.
    No había ningún lugar que se pudiera considerar seguro. La ciudad bien podía ser un hervidero de criaturas semejantes, por eso las explosiones y los fuegos. Por eso no había habido nadie en la academia para recibirlos. El estómago se le subió a la garganta al darse cuenta de la posibilidad. Los padres no habían ido a buscarlos porque seguramente estaban muertos, sacudió la cabeza para apartar la grotesca y morbosa visión–"el pánico no es opcional ahora"–ese era otro de los muchos refranes que Minato Namikaze le había grabado con fuego en su cerebro le asalto de improvisto. Naruto se alejo de Karin y camino hasta la boca de la manguera para meter la cabeza bajo el chorro. La descarga fría pareció refrescarle las ideas. Se sentó en la base de la escalera y empezó a meditar acerca de todo lo que había aprendido en las horas pasadas buscando alguna manera de mantenerse vivo en las subsiguientes. Por mucho que odiara admitirlo, las lecciones y los lavados de cerebro de su padre estaban dando resultado. Y quizás lograrían salvarle la vida.

    Sakura se separó del regazo de Sasuke cuando se cansó de llorar, no porque el miedo hubiese desaparecido, sino porque ya no le quedaban lágrimas para acompañarlo. Sasuke no estaba en mejores condiciones que ella, pero tal como era su carácter, trataba de hacerse el fuerte para que ella se sintiese segura. Ambos descendieron las escaleras y se encontraron con el rubio sumido en su mundo. Sakura le dio la vuelta dispuesta a tratar de hablar con él, cuando cayó en cuenta de que Naruto no estaba ni tan siquiera desesperado; tenía los codos apoyados en las rodillas, el mentón apoyado en las manos, y murmuraba cosas mientras giraba los ojos de un lugar a otro. Sakura temió que hubiese enloquecido con todo aquello, pero Sasuke sabía que no era así.

    –¿Naruto, te encuentras bien?–Pregunto Sakura agachándose hasta quedar a su mismo nivel–¿Naruto?–volvio a preguntar–estoy bien–Fue todo lo que respondió sin alzar la cara ni verla–intento analizar toda esta mierda en la que estamos metidos–respondiobel rubio pensativo. Naruto se levantó y camino hasta llegar al borde del techo. Era un hecho que no podían salir caminando pues las criaturas se hallaban esparcidas por todo el campo, y a través de las puertas principales de la academia llegaban cada vez más. Se desplazó del borde donde se encontraba hasta el lado contiguo y observo los demás edificios. No había sobrevivientes a la vista, solo ventanas rotas por doquier y muchas otras manchadas de rojo carmesí, a donde quiera que viera había muerte, sangre y desolación, Interrumpido únicamente por el andar y los lamentos lastimeros de las criaturas que lo habían ocasionado–Onee-chan… ¿Qué es lo que está pasando? –Pregunto Hanabi mientras se acercaba a la cornisa y presenciaba aquel espectáculo–¿Por qué tuvo que pasar esto? ¿Qué son esas cosas?–dijo inquieta Hanabi. Hinata no supo que responderle a su hermana, pues ni ella misma sabía que decir. Había sido testigo de primera mano de lo que realmente eran aquellas criaturas, los había visto devorar a uno de sus compañeros de clase delante de ella, sabía lo que eran. Pero se negaba a aceptarlo, la sola mención de la palabra que los describía era como aceptar que había despegado los pies de la realidad–todos saben lo que son, aunque su sentido racional se niegue a aceptarlo–La voz había venido de detrás de ellos, y cuando alzaron la mirada pudieron ver como Anko, TenTen, Ino y Neji se alzaban del borde opuesto y empezaban a caminar hacia donde se encontraban. Sakura salió corriendo y se lanzó a los brazos de su amiga del alma y las dos empezaron a llorar de la alegría. Hinata y Hanabi hicieron lo mismo con su primo–Anko-sensei, como me alegro de ver que está bien–Dijo Naruto mientras caminaba hasta encontrarse con la mujer– ¿Cómo fue que llegaron?–la mujer sellalo una esquina, Naruto se asomó por ella. Un grueso tubo de metal recubierto de material aislante, era parte del sistema de refrigeración, llegaba desde el edificio contiguo hasta donde se encontraban ellos, el grupo lo había usado para salir de su escondite y reunirse con los demás supervivientes. Naruto sonrió ante las agallas de su sensei, aquellos conductos no estaban hechos para soportar el peso de una persona adulta y mucho menos de un grupo completomEscuchen, sé muy bien que todos están asustados, pero si queremos salir de esto con vida lo mejor que podemos hacer es aceptar esta realidad tan torcida y buscar la manera de mantenernos a salvo–La voz de Anko trataba de ser sólida como siempre, pero incluso ella tenía sus límites–esto no puede estar pasando, se supone que no existen seres así–Gruño Neji apretando sus puños con rabia–Lee… Gai-sensei… todos ellos están muertos… ¿Y usted quiere que acepte que los mataron unos zombis? ¡¡Esas cosas solo pasan en las películas, esto es la vida real!!–grito TenTen eufórica–¿entonces a todos los demás los mataron a rl por alucinaciones?–Sentencio Naruto sin despegar la mirada del terreno que rodeaba la escuela, Neji lo encaro con odio pero Naruto ni se dio cuenta de ello–Yo también he visto como los demás morían frente a mis ojos, y si quiero sobrevivir… tengo que afrontarlo. ¡¡Son zombis maldita sea, muertos vivientes!! Y si nosotros no queremos terminar uniéndonos a esa fiesta, lo mejor es aceptarlo y pensar cómo demonios salir de aquí en lugar de estar perdiendo el tiempo–dijo con voz fuerte el rubio. Después se dio la vuelta y continuo paseándose por el borde del tejado mientras registraba en su mente todo lo que veía consciente de que cada detalle podía ser importante. Neji se quedó hecho una furia por la manera en que el Uzumaki le había hablado pero TenTen lo sujeto del brazo para impedir cualquier represalia.

    Anko por su parte hubiera sonreído si la situación no fuera tan grave; su análisis acerca de la forma de pensar del Uzumaki era acertado, él era del tipo de personas que sacan a relucir lo mejor de sí mismo en una emergencia. Ahora tocaba ver que tan bueno podía ser–Naruto, dime que has aprendido hasta ahora–El rubio alzo la cara y se quedó mirando al cielo con gesto pensativo–primero que nada, parece que son ciegos–Dijo Shikamaru uniéndose a la conversación––Fue así como Temari y yo logramos llegar al techo sin que nos atraparan, eso o su visión solo está reducida–explico Shikamaru–es cierto, de seguro son ciegos –Interrumpió Hanabi recordando su propia experiencia, e inmediatamente recordó otro detalle más–Pero pareciera que sus demás sentidos están incrementados, cuando Naruto-san fue a rescatarme, ambos logramos darles esquinazo a algunos de ellos, pero los que estaban lo bastante cerca nos percibieron–dijo la pequeña hyuga–ademas, parecen ser anormalmente fuertes. El que logro derribarme en las escaleras era demasiado para su tamaño, no era más grande que yo. Pero sentí como si estuviera luchando contra un levantador de pesas en lugar de un estudiante común–explico Naruto recordando ese detalle. Durante varias horas los jóvenes intercambiaron anécdotas de cómo se las habían apañado para escapar y buscando alguna explicación lógica que arrojara luz entre toda aquella confusión. Naruto se mantuvo ausente a la reunión más interesado en observar con el catalejo las distintas partes de la academia.

    –¿Qué pasa uzumaki?–pegunto Anko a su espalda–¿No crees que deberías estar con nosotros contándonos lo que sabes–dijo anko–lo que yo sé, es lo mismo que ya saben todos Anko-sensei. Lo que de verdad me interesa es encontrar la manera de salir de aquí de una sola pieza–dijo el rubio determinado–¿salir de aquí? ¿Escuche bien Uzumaki, salir de aquí? Supongo que ya te volviste loco…–dijo ino creyendo que toda la situación volvio loko al rubio–supongo que tú tienes un plan entonces, Yamanaka. –Respondió irguiéndose delante de ella para mirarla directo a los ojos– Supongo que tú sabes que es lo que hay que hacer–dijo mirandola serio–supuesto que sí, simplemente debemos quedarnos aquí a la espera de ayuda, si podemos hacer algún tipo de señal…–Naruto se rio desdeñoso y se alejó de ella mientras murmuraba cosas inentendibles–se nota que aunque seas una genio en las materias, No sabes hacer otra cosa–dijo naruto con un toque de burla–¿y que se supone que debemos hacer, eh? –expreso Neji exasperado–¿Jugar al héroe y salir corriendo entre ese ejército de animales?, Yo digo que el plan de Ino no está mal, nos quedamos acá donde estamos seguros y esperamos por ayuda, alguien debe de venir por nosotros y…–luego Anko fue interrumpida–no creo que sea asi–Interrumpió Shikamaru tomando parte en la conversación–No digo que no me gustaría quedarme donde estoy a salvo de momento, pero es que no creo que la ayuda llegue pronto, si es que en algún momento llega–explico exponiendo su lado de la situación–¿Por qué piensas eso? –Pregunto Anko haciéndole una seña a Neji para que la dejara hablar–primero que nada, nosotros llevamos un mes perdidos en un bosque a miles de kilómetros de aquí, es decir que no sabemos cuándo es que comenzó este desastre, por tanto es imposible saber cómo han reaccionado las autoridades. Es lógico pensar que si esta situación se está dando a gran escala, como creo que es, la ayuda tal vez ni llegue–Shikamaru tomo el catalejo de las manos de Naruto, se lo dio a Anko y señalo la torre de observación detrás de ellos. Volvieron a subir a la plataforma y los recién llegados observaron el estado en que se encontraba la ciudad–la situación que estamos viviendo es solo una secuela de lo que paso en la ciudad, eso ya me queda claro. Como ya dijimos, se orientan por el sonido principalmente, los que estuvieron más cerca lograron captar el sonido del motor mientras Iruka-sensei trataba de repararlo, llegaron hasta acá, y empezaron de atacar lo que se moviese–explico Shikamaru detalladamente–podriamos quedarnos acá como dijeron Ino y Neji, y por un tiempo estaremos a salvo de ellos–di Anko, Pero Shikamaru señalo las muchas manos que sobresalían de la abertura de la puerta–podemos esperar, Pero no creo que sobrevivamos a la larga. La ayuda no llegara para antes de que muramos de inanición, o de insolación; tal vez tengamos agua suficiente, pero de ninguna manera podremos sobrevivir a la intemperie sin ninguna clase de suministros–dijo Shikamaru descartando las ideas de quedarse.

    Tras unos instantes el incómodo silencio se vio interrumpido por el ruido de un motor que desgarraba el cielo. Los supervivientes observaron a la lejanía como una formación de varios helicópteros de combate se movilizaban en línea recta por el horizonte. Todos pensaron felizmente que el Nara se había equivocado en su análisis y el propio Shikamaru se sentía feliz de que así hubiese sido, pero cuando las maquinas se hubieron alejado lo bastante como para que el sonido de sus motores se perdiese por completo cada uno dejo caer los brazos abatidos–Asi que a esto se resume todo–dijo Naruto dirigiéndose al grupo–si queremos sobrevivir, tenemos que apañárnoslas nosotros mismos. Y lo primero es salir de esta azotea–Las palabras de Naruto no encontraron oposición esta vez–y esto…es lo que haremos…–dijo Naruto para luego explicarles su plan de escape.

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    Bueno, espero que les haya gustado, espero sus comentarios y likes, hasta la próxima, ryū shiro se despide
     
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    Última edición: 29 Ene 2017
  7. kiroii

    kiroii lector

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    esta interesante esta historia mas por la tematica tipo zombie, esta historia puede ser de la mejores que he leido
     
  8. Doork

    Doork

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    Se pone interesante eh, el próximo capítulo se debe de llamar " El escape y de decepción " o algo por el estilo jaja.
    Saludos
    -El Metalero-
     
  9. Chapi

    Chapi

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    jojojo muy bueno, una pregunta sacaras personajes originales de la serie como leon o clare y ¿que paso a Minato? espero la continuación.
     
  10. Autor
    Ryū shiro

    Ryū shiro "No me rendiré ante nada ni nadie"

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    Es un buen nombre amigo, gracias pero ya tengo en mente el nombre, además, sobre el siguiente capítulo, les daré un pequeño spoiler: será un flash back de la situación de Racoon City hace 2 semanas antes de que naruto y su grupo llegará.

    Jeje, bueno, como dije en el Prólogo, pondré algunos personajes de resident evil, no dire cuales, pero te daré una pista de 2, son 2 chicas, una mujer y una niña, si conoces bien resident evil, sabrás quieres son, pero aviso una cosa, habra 2 personajes de naruto que representan 2 de resident evil, más adelante les diré quienes son, ya que la historia tiene que desenvolverse un poco más. Y sobre lo de minato, en el siguiente capítulo lo descubríras.
     
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  11. Autor
    Ryū shiro

    Ryū shiro "No me rendiré ante nada ni nadie"

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    Hola amigos, les saluda Ryū shiro con un nuevo capítulo, hoy veremos la situación de Racoon city hace dos semanas antes de que el grupo de estudiantes terminara su viaje, este será un capítulo largo, así que les sugiero que se acomoden bien para poder disfrutarlo, pero bueno, dejando la palabrería de lado, comenzemos:

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    Capítulo 3: infección

    (Dos semanas antes) 12 de octubre-1998

    (Ciudad de Racoon City) 18:03 pm


    Cada soldado, capitán y comandante de aquel pelotón pudio admirar el grado de destrucción en la que se hallaba la ciudad mientras la sobrevolaban en la seguridad de sus helicópteros pesados, y de paso, entender un poco mejor el embrollo en el que se estaban a punto de meter. Después de un vuelo de reconocimiento el grupo de cuatro naves descendió hasta ubicarse solo unos metros sobre el amplio tejado de un edificio, el único lo bastante amplio como para descargar las tropas simultáneamente usando el equipo de rappel (descenso por cuerda).

    Kushina Uzumaki era la comandante en jefe en aquella operación y como tal fue una de las primeras en ubicarse al borde de la compuerta de la nave para descender. Se colgó el pesado rifle automático al hombro, enganchó el cable de descenso al fuselaje del aparato y se lanzó directo hacía la oscuridad tras dedicarle una sonrisa de tiburón a los dos novatos de su unidad. Detrás de ella descendieron otro par de soldados y otros más después de ese. Las demás naves descargaron a sus combatientes y de menos de quince minutos toda la tropa se hallaba desplegada. Kushina se reunió con sus capitanes adjuntos y jefes de escuadra apenas el grupo completo hubia descendido.
    El grupo era un pelotón compuesto por quince escuadras de diez soldados cada uno sin contar a su respectivo capitán, todos iban armados con los reglamentarios rifles de asalto M4A1, pistolas Beretta 92 y alguna que otra arma personal no estándar. Se les había informado que la causa de los disturbios era un grupo terrorista que había diseminado alguna especie de droga alucinógena en el medio de la ciudad y un numeroso grupo de civiles había sido afectado. Según los informes de inteligencia, la droga era alguna especie de patógeno de rápida diseminación que provocaba fuertes delirios, actitud violenta y una agresividad extrema. Las órdenes recibidas por los altos mandos eran claras: reunirse con los oficiales de policía presentes en la zona y ayudar a reducir a la turba antes de que la situación se les fuera de las manos. Por cualquier medio posible.

    Solo habían visto la situación por unos segundos mientras se hallaban en el aire, pero solo eso les basto para darse cuenta de que lo que tenían que enfrentar distaba mucho de la información que se les había suministrado en las reuniones previas al despliegue. Kushina maldijo para sus adentros, no era la primera vez que el maldito del superintendente Danzo Shimura los mandaba a un combate a ciegas pero esta vez se había pasado de la raya.

    –Kakashi, tú y Mifune desplieguen a sus escuadrones por el norte. Cuando lleguen a la zona acordada, ubíquense en las azoteas y provean cobertura desde ahi –Kakashi asintió con la cabeza y dándole una palmada a su sempai empezaron a revisar los mapas– Mei, tu escuadra y la mía bajaran y proveeremos apoyo a los policías en la refriega. Azuma, lleva a tu grupo por detrás y ayuda a los civiles a llegar a la ZA. Tenemos que sacar a esta gente de aquí y rápido–le ordenó kushina a la castaña–a ver, a ver, a ver… ¿A Kakashi lo pones de francotirador mientras que a mí me mandas directo a la parrilla? Eso no es justo, Kushina–Se quejó la capitana Mei–¿ serio?, pues yo creía que el peligro era lo que más la excitaba capitana Terumi–Contraatacó Kushina mientras ordenaba con una serie de señales de manos y sus tropas empezaban a ponerse en marcha–ehhh...pues sí–Respondió la pelirroja mientras ella y su grupo alcanzaban a su comandante en los ascensores–ya, hablando en serio, ¿Qué es lo que está pasando Kushina? Esas personas parecieran estar completamente fuera de sí, nunca había visto una droga que pusiera a alguien en ese estado y mira que tú y yo hemos visto bastante–Tengo una mejor–Dijo la pelirroja mientras quitaba el seguro de su rifle–si la mayoría de ellos son civiles afectados, ¿Por qué se nos dio la orden de reducirlos incluso si tenemos que hacer uso de la fuerza letal?–dijo kushina a lo cual mei haciente.

    Como soldado veterano ella ya había sido testigo de la manera en que muchos combatientes usaban diversos tipos de drogas y estimulantes para poder sobreponerse al dolor y para potenciar sus niveles de agresividad. Pero no podía imaginarse que clase de droga podía causar semejante destrucción de manera tan brutal. Aquello era algo completamente nuevo. Kushina en cambio prefirió dejar de lado las preguntas dee momento, le indico a su compañera que hiciese lo mismo, había muchas vidas en juego y ellos debían de actuar lo más rápido posible antes de que la policía se viese sobrepasada. Si los terroristas lograban diseminar las sustancias, Fuese lo que fuese que estaban usando, la situación podría convertirse en una guerra en medio de territorio urbano. Y las consecuencias serian nefastas.

    –“no en mi turno queridos”–se dijo mentalmente kushina.

    En el umbral del edificio ambas capitanas acordaron separar sus escuadrones para poder peinar mejor la zona y tomaron rumbos diferentes. Mei llevo a su grupo por una calle que subía en pendiente y desaparecieron tras una esquina. Kushina decidió mantenerse lo más cerca de la calle principal, de esa manera si alguno de los demás escuadrones escuchaba o encontraba algo ella estaría enterada.

    Y su tropa empezó a trotar directo hasta donde los informes de inteligencia ubicaban a los refuerzos policiales. Tras veinte minutos de trote el paisaje lucía igual que si la ciudad hubiese atravesado por una guerra relámpago, solo había destrucción y fuego allí donde Kushina pusiera los ojos. Trotaron por el medio de la calle mientras oteaban en todas direcciones buscando el más mínimo indicio de algún superviviente, habían pequeños fuegos provenientes de automóviles chocados y puestos de comida que habían sido arrasados por sus propios hornos, pero ni una sola alma a la vista. La calle en si estaba casi intransitable, Kushina pudo reconocer por el ángulo en que habían quedado los vehículos que sus conductores estaban tratando de escapar de algo cuando irremediablemente terminaron chocando los unos contra los otros–“Quizás de los agresores, o de la misma turba. Según los informes el ataque se dio sin previo aviso en un área populosa en medio de la hora pico. Los bastardos de seguro aprovecharon la aglomeración de gente para esparcir los narcóticos y provocar más disturbios"–penso kushina ante las posibilidades,pues el resultado era devastador, aquel sector de la ciudad capital se había vuelto una zona de guerra. Con la diferencia del silencio.

    Aquel entorno tan quieto empezaba a darle mala espina, solo se oían los pasos de su unidad y el crepitar de los fuegos en la calle. Los soldados escrutaron cada esquina de cada calle y cada callejón en busca de alguno de los oficiales de policía que, teóricamente, deberían de estarlos esperando. Pero solo había silencio.

    La unidad avanzó a paso ligero adentrándose cada vez más en la urbe. El paisaje cambiaba muy poco y el silencio sepulcral era la única constante, antes de que llegase el olor. Kushina se llevó la mano a la boca para tratar de reprimir las arcadas que le provocaba aquella peste, era como si hubiesen dejado toda una colección de pescados podridos para que se fermentasen bajo el sol de mediodía. Sus soldados empezaron a hacer comentarios jocosos acerca de la peste cuando el ruido de una ráfaga de disparos a lo lejos los silencio en seco. Kushina trato de dar algunas órdenes para mantener la calma cuando los disparos se hicieron más fuertes y constantes, las demás escuadras estaban bajo ataque. Una gran estática se juntó con el conjunto de órdenes y gritos provenientes de los capitanes de los demás pelotones sobresaturaron los canales de radio. La comunicación era un caos y los pocos mensajes que lograba entender indicaban que algo no especificado había logrado alcanzar a los demás soldados y ahora se hallaban luchando por sus vidas. Kushina se quitó el auricular por que la estática y los gritos estaban a punto de dejarla sorda.

    Los soldados se colocaron espalda con espalda tratando de anticiparse a algún peligro y su capitana vio al primero. Parecía un sonámbulo. Un único y solitario individuo que avanzaba por la calle trastrabillando y meciéndose de un lado al otro como si hubiese bebido más de la cuenta. Kushina grito un “alto” a voz viva y empezó a identificarse a ella y a su tropa como del ejército en una misión, todo mientras empuñaba su pistola de mano, el sujeto continuaba acercándose como si nada. Cuando se hallaba lo bastante cerca empezó a agitar los brazos hacia ella como intentando alcanzarla desde la lejanía. Volvió a gritar el alto con más energía y apunto cuidadosamente al ver que el extraño no hacía caso. La bala perforo limpiamente la pierna derecha del sujeto y lo lanzo al suelo, la pelirroja hizo el amago de tratar de acercársele sin dejar de apuntarlo. Pero delante de sus asombrados ojos el individuo hacía esfuerzos para ponerse de pie y reanudar su bamboleante marcha ignorando el dolor de la herida.

    Ahora sabía sin ninguna duda que el sujeto estaba desquiciado, tenía una herida de bala en la pierna derecha e igual andaba como si nada. La pregunta era: ¿Una víctima o un perpetrador? Una mujer salió de entre las sombras a su derecha llegándole por un costado; Kushina le apunto también y de inmediato se dio cuenta de que algo estaba terriblemente mal: tenía un enorme manchón de sangre en una de las mangas de su suéter mientras que la otra le colgaba vacía. Uno de los hombres de su unidad le grito algo y ella retrocedió instintivamente quitándose del camino de su atacante; un pequeño aluvión de balas semi-blindadas acribilló a los atacantes en el acto. Kushina se acercó al hombre en cuanto se desplomo en el piso y se tapó la boca por el asco y la sorpresa. El sujeto estaba mutilado de lo que antes había sido su espalda y su costado izquierdo le colgaban como fideos, mientras múltiples marcas de arañazos y mordidas le adornaban el resto de la espalda, hombros y parte del cuello. Sus hombres se acercaron a ambos cadáveres balbuceando y haciendo preguntas tratando de entender lo que había pasado.

    Un nuevo coro de gemidos azoto el aire y al menos una veintena de seres similares surgieron de todos los rincones a su alrededor, avanzaban a trompicones por las calles repletas de fuegos y de autos estrellados, de las casas destrozadas a su izquierda y de las esquinas de los edificios. Kushina comenzó a gritar órdenes y sus soldados se organizaron en filas para tratar de establecer un perímetro de defensa. Se cuadraron en orden de cinco hombres en la parte delantera, otros dos en el costado derecho y otros dos en el izquierdo, ella tomo su lugar al frente y fue la primera en apuntar cuando los objetivos estuvieron lo bastante cerca Los soldados retrocedieron aterrados por la visión de aquellos seres, e incluso a su capitana le temblaba el pulso del miedo. Kushina se mordió el labio inferior obligándose a reaccionar y lanzo la primera ráfaga con su rifle de asalto. Sus hombres la imitaron al instante.
    Al cabo de unos instantes todos los objetivos habían sido silenciados. Pero cuando los soldados bajaron las armas confiados se dieron cuenta de que no habían caído del todo. Algunos de ellos empezaban a reincorporarse sin mostrar ninguna clase de dolencia a pesar de haber recibido impactos múltiples en varias partes del cuerpo, otros se arrastraban sobre sus pechos avanzando sobre los fluidos de sus propios cuerpos mientras buscaban alcanzarlos con aun mas vigor, como si el dolor de las balas solo los estimulasen. Ella sabía lo que eran, por improbable e ilógico que pudiera ser ella sabía lo que eran.

    El nivel de putrefacción; tan intenso que ahora la mareaba, los ojos lechosos, y las manchas de sangre en la boca y el cuello. Aquello era un no-muerto, un zombi. Kushina no pudo apartar la mirada del individuo que tenía en frente mientras trataba de recordar en qué momento exacto de su vida había sido arrancada de la realidad y transportada a una de las películas que solía ver junto con su hijo en las noches de ocio.

    Un nuevo grupo hizo acto de aparición unos instantes después; ahora eran tantos que no se podía ver la calle bajo sus pies y todos se dirigían en dirección a la aterrada tropa–la cabeza Kushina, dispara a la cabeza ¡¡Muévete de una vez, estúpida!!–se gritó mentalmente una y otra vez mientras veía como aquella turba inhumana se aproximaba cada vez más y más–¡¡Fuego, fuego maldita sea!! ¡¡Apunten a las cabezas y disparen!! ¿¿Qué es lo que está esperando??–le grito kushina a su escuadra.

    La lluvia de balas logro comprarles algo de espacio aunque muy poco tiempo, el fuego continuo de sus rifles de asalto no parecía disminuir en nada el avance de aquella marea de engendros. Dentro de poco serían sobrepasados. Kushina empezó a ordenar a sus hombres replegarse hasta la zona de aterrizaje, su única alternativa era lograr llegar al área designada, montar una defensa sólida y ordenar una extracción de emergencia. Aquello distaba mucho de lo que estaban esperando y desde luego era mucho más de lo que podían manejar. Los soldados retrocedieron a toda velocidad sin dejar de disparar contra los extraños para tratar, infructuosamente, de frenarlos de alguna manera. Kushina apunto con firmeza y varios de sus disparos acertaron en una mujer vestida de oficinista a la que le faltaba la parte baja de su rostro. Las balas atravesaron el cráneo limpiamente y la mujer se desplomo de frente, pero los demás solo emitieron un gemido lastimero y continuaron son su carga tratando de alcanzarlos. Cada metro que ganaban parecía hacerlos ir más veloz como si la proximidad de su presa aumentara su hambre–¡¡formacion B!! ¡¡De prisa!!–Kushina y se quedó con otros dos soldados disparando mientras el resto de su tropa corrían como alma que llevaba el diablo.

    Después de un minuto el repiqueteo de otros rifles de asalto empezó a cubrir la retirada del grupo más retrasado hasta que alcanzaron a los tiradores ocultos en la esquina de un edificio. La maniobra les hizo ganar segundos a los combatientes, pero por cada individuo que derribaban otros dos más emergían de la turba buscando alcanzarlos. Aquella marea profana parecía aumentar de un momento a otro como si alguien hubiese lanzado una señal de comida fresca. Kushina sudaba a mares, dejo de disparar y empezó a usar su cerebro. Esas cosas estaban por doquier, y todo el ruido que estaban haciendo de seguro atraería muchos más. Al paso que llevaban aquellas cosas acabarían por rodearlos inevitablemente–¡¡a la derecha, corten por ese callejón y pasen sobre la reja!!–Grito la comandante mientras empujaba a los soldados que estaban más cerca de ella– No vamos a poder regresar al edificio si seguimos por esta vía. Cortemos por los callejones y dirijámoslos hacía donde están los refuerzos policiales–dijo kushina. Sin objetar pero tampoco muy convencidos, comenzaron a avanzar, No era la primera vez que su comandante hacía alguna maniobra loca e impredecible en medio de una situación desesperada, los más veteranos aprendieron con el tiempo a darle un muy merecido voto de confianza. Dos de ellos se colocaron en la base de la reja y usaron sus manos para aupar a sus compañeros agilizando el escape, luego se colgaron de la alambrada y cruzaron el improvisado muro. El corredor al otro lado de la reja lucía mucho más despejado y corrieron todo cuanto fueron capaces de correr hasta que llegaron hasta un espacio que les ofrecía un cierto nivel de resguardo. Kushina levanto el puño para que detuviesen la carrera y uso el pequeño as bajo su manga. Había estudiado los mapas de la zona donde tendría a lugar el despliegue, pero no conforme con eso se había apropiado de un sistema de GPS para que su unidad pudiera navegar por la ciudad sin perderse. Sus hombres se tomaron un respiro para descansar y tratar de calmar el tamborileo de sus propios corazones mientras su comandante observaba la minúscula pantalla. Descubrió que se hallaban a solo a varias cuadras de un punto parpadeante que marcaba la localización de los refuerzos policiales.
    Ojeo el aparato y gravo en su mente la ruta más corta posible. La mujer palmeo los hombros de sus aterrados soldados y los ayudo para reemprender la marcha, sabía que tendría que haberles dado algunos minutos para poder reponerse, pero tiempo era un lujo del cual no disponían. Levanto a un par que estaban vomitando en una esquina y abofeteo a uno de los novatos que estaba a punto de perder la cordura, Kushina lo sujeto por el cuello de la chaqueta y lo elevo con una sola mano hasta dejarlo a solo un palmo de su cara–¿es que quieres morir, Juno?–Grito la pelirroja mientras lo zarandeaba con una sola mano a uno de sus hombres–¡Respóndeme–le repitio–ellos..estaban muertos, comandante… estaban muertos… y-yo les disparaba y… ellos…–pero fue interrumpido por la mujer–lo sé, lo sé… y también sé que si no quieres terminar como ellos te sugiero que tomes tu arma y demuestra porque estás en la milicia–tomo kushina su arma entre sus temblorosas manos–Vamos hijo, no te me quiebres ahora, te necesito para esto… a todos ustedes–dijo mirando a todos los presentes
    Los demás alzaron sus caras y asintieron sin mucha convicción. Estaban terrados, ella lo sabía y tenían todo el derecho de estarlo, pero Kushina no podía permitir que el impulso se desplomase en estos momentos. Ya habría tiempo después para gritar y volverse loco, cuando estén en el cuartel y no en medio de una calle rodeados de “personas” hostiles. Señalo un pasaje entre dos edificios a su derecha y les indico a sus hombres que la siguieran.

    Cruzaron por un callejón desierto a toda velocidad y saltaron a mitad de camino por una apertura baja que daba al aparcadero del edificio, el lugar estaba saturado con el olor de la humedad, la podredumbre y de basura acumulada, además de que estaba completamente a oscuras. Kushina avanzo al frente de la tropa y escudriño el área con la linterna adosada a su rifle. Coches abandonados, manchones de sangre por doquier y nuevamente la penetrante peste de sangre seca y carne en descomposición. La comandante no deseaba tener otro encuentro con aquella horda de bestias inhumanas así que les hizo las señas a su equipo y les indico la rampa que estaba a su izquierda, escaparían por los niveles superiores. Los soldados ascendieron por las rampas sin detenerse hasta que llegaron al segundo nivel de la estructura.

    La comandante casi sonrió cuando vio el puente umbilical que unía el aparcadero con el edificio de al lado, un atajo que les ahorraría el peligro de tener que cruzar la malle entre las dos manzanas. La tropa ascendió un piso más y luego trato de cruzar el puente de piedra con techo, había dos criaturas al otro lado de la estructura, Kushina levanto la mano y evito que sus soldados acribillasen al par, no tenía intención de señalar su posición así que debían de ser eliminados en silencio. Un rápido juego de señales militares y uno de sus hombres derribo a ambos objetivos usando una Beretta con silenciador. Terminaron de cruzar el acceso y llegaron a lo que parecía ser un edificio de oficinas. La tropa avanzó un par de pasos más antes de que su comandante hiciera una señal de alto con la mano libre; todos los soldados se quedaron en donde estaban mientras apretaban con demasiada fuerza sus rifles de asalto. Kushina hizo un par de señas y señalo a dos de sus hombres, los responsables empezaron a barrer el lugar con las linternas de sus armas en busca de amenazas, todo estaba en calma. Hasta que una de las puertas se abrió de golpe y un grupo de aquellas criaturas se adentró en la sala gimiendo y trastrabillando–¡¡rafagas cortas!!–Grito Kushina antes de centrar su primer objetivo y abrir fuego– ¡¡Apunten bien muchachos, tenemos que conservar municion–acrivillarom a cada criatura que se cruzase por la puerta con ráfagas de tres disparos cada uno, ya no podían tomarlos por sorpresa como en las calles, ahora estaban en un terreno cerrado y ellos estaban mejor posicionados. Las primeras criaturas cayeron ante los disparos como si todavía no hubiesen podido ubicar a los soldados, los demás entretanto giraron sus podridas caras en dirección a la tropa y empezaron a avanzar tratando de alcanzarlos, pero ya eran pocos y la pelea fue fácil de ganar. Kushina rodeo la matanza tapándose la boca con una mano y tanteo el corredor–“vacío. Perfecto”–penso kushina, luego hizo las señas correspondientes a sus hombres y reemprendieron la marcha.

    El segundo edificio en cuestión resulto ser un atajo mucho mejor de lo que había imaginado, se comunicaba con un callejón que serpenteaba entre los edificios en una ruta más o menos directa hacía donde pretendían ir, y lo mejor de todo, parecía estar mucho más despejado que las calles principales. Kushina tomo la delantera y guio a su exhausta tropa por entre el pequeño laberinto; la vía de escape habría sido casi perfecta de no ser por uno que otro zombi solitario en medio de su ruta. Los elimino lo más silenciosamente que pudo y después continuo navegando por el callejón, tenía que sacar a sus hombres de ahí y rápido, eran hombres entrenados pero ella no sabía cuánto aguantarían toda aquella carnicería antes de que sus nervios estallasen. Ordeno a los soldados que doblaran la próxima esquina a la derecha y apenas salieron a espacio abierto se toparon con lo que parecía ser una barricada: un gran número de vehículos que seguramente la policía habían arrejuntado para poder controlar a los atacantes. Escudriñaron la inestable estructura preguntándose cómo demonios habían logrado levantar aquello mientras las cosas estaban sucediendo–Capitana… es una barricada… ¿Entonces por qué no hay nadie defendiéndola? –Pregunto la soldado de nombre Rin, una de las novatas de su pelotón. Kushina ya tenía una idea no muy buena del motivo pero prefirió mantener la boca cecerrada–¿me escuchas? –Pregunto mientras presionaba la tecla de su comunicador personal, la radio solo le devolvió estática–¿Kakashi? ¿Alguien me copia?–kushina entrecerró los ojos bastante preocupada, el que estuvieran incomunicados del resto del contingente no podía significar nada bueno.

    Le ordenó a su tropa para que continuaran caminando y escalaron el inestable murallón de autos, doblaron la esquina y finalmente encontraron la barricada principal. Los policías aparentemente habían usado materiales de construcción alrededor de la reja de un pequeño centro deportivo tratando de aislarlo. Alrededor de la muralla improvisada se hallaban un sinnúmero de cadáveres en diferentes estados de putrefacción. Kushina observo que todos ellos lucían como si hubieran tratado de escalar las defensas pero que habían sido repelidos a base de tiros. Se colocó cerca de la entrada, la cual se hallaba cerrada por una pesada cadena de metal y empezó a otear la zona usando su pistola con mirilla–¡Capitana!–Grito uno de los soldados, Kushina se volvió para mirarlo y vio que este señalaba un hueco en una de las esquinas de la reja, uno lo bastante grande como para que pasara un auto pequeño.

    El corazón empezaba a resonarle aún más agitadamente. Si habían atravesado las defensas entonces las posibilidades de encontrar sobrevivientes ya podía darse por descartadas. Hizo un par de señas y luego entro por el agujero con rifle en mano mientras trataba de prepararse mentalmente. Aquello no era un estadio, era un matadero. Los cadáveres de decenas de personas se hallaban desperdigados por doquier en posiciones grotescas mientras varios devoradores de carne aun se alimentaban de varios.

    Los soldados que habían resistido hasta entonces se hincaron sobre el suelo y devolvieron el estómago. Kushina también se sentía mareada y con ganas de un buen ataque de histeria, pero al ser la oficial al mando se obligó a si misma a reaccionar, empezó a empujar a sus soldados mientras gritaba órdenes e indicaba que salieran para bordear la calle. Ya había logrado levantar a la mitad d su tropa cuando un nuevo grupo de criaturas apareció desde algún lugar detrás de las gradas y se lanzaron contra los soldados rezagados que aún no se habían repuesto, cayendo sobre ellos con las manos extendidas y las mandíbulas prestas–Dios, ¿Cómo es que nos encontraron tan rápido?–se pregunto a si misma desesperada.

    Varios abrieron fuego tratando de salvar a sus compañeros pero fue completamente inútil, dos de sus hombres ya se hallaban enterrados bajo montañas de muertos vivientes que se peleaban por alcanzar alguna parte y el tercero seria cubierto dentro de poco. El hombre sabía que estaba condenado, sin embargo aún le quedaba algo de consciencia por lo que hizo lo único que le quedaba. Grito un agónico–¡¡corran!!–, los compañeros que aun trataban de rescatarlo y después alzo una mano temblorosa donde sostenía un objeto cilíndrico. Kushina lo reconoció al instante y empezó a empujar a los demás fuera del radio de acción; los soldados empezaron a correr a todo lo que podían y lograron doblar una esquina solo unos instantes antes de que la granada miniatura detonase.

    Una poderosa explosión y una igualmente dañina onda expansiva sacudieron el estadio y lanzaron restos de cadáver y metralla en todas direcciones. La capitana asomo la cara por la esquina de su refugio y vio que el explosivo había carbonizado a la mayoría de los zombis que se hallaban reunidos, muchos otros solo habían resultado heridos y hasta mutilados, pero dada su aparente incapacidad para no sentir dolor seguían caminando o arrastrándose en busca de presas–vengan…vamos. Tenemos que regresar a la Zona asegurada, no creo que los helicópteros nos esperen por siempre–respondio kushina para luego ver a sus hombres, Muchos de los soldados estaban aún muy afectados por el hecho de haber visto a sus compañeros ser devorados vivos, pero consiguió detenerlos para que reemprendieran la marcha. Ella misma estaba que se desplomaba en el suelo pero no podía permitirse un momento de debilidad, y menos aún en medio de una situación que podría costarles la vida a ella y al resto de la tropa.

    Kushina arrastro a los supervivientes casi a empujones en dirección a los callejones de la acera de enfrente. Debían de salir de la vista de aquellas criaturas a como diera lugar y tenían que hacerlo rápido. Se metieron en medio de la oscuridad de una tienda que tenía la puerta arrancada de su lugar y acribillaron a sus inquilinos inquilinos. Kushina les ordeno que atrancaran la puerta mientras ella le daba un fugaz vistazo al GPS, la pantalla le mostro que si atravesaban la tienda y cruzaban el muro del fondo podrían llegar hasta un callejón entre los edificios. La idea no le atraía del todo. Estarían cruzando a través de un corredor estrecho y con pocas opciones para defenderse si eran atacados, lamentablemente era una ruta casi directa hasta donde había sido establecida la ZA. Tomo una decisión rápidamente y opto por jugársela. Atravesaron el local y accedieron a la vía alterna, tal y como esperaba la comandante era un pasillo que separaba los edificios adyacentes apenas lo bastante grande como para que pasara un auto pequeño, la buena noticia era que estaba parcialmente despejado; aparentemente la explosión de la granada y el eco subsecuente parecía haber distraído la atención de las criaturas lo bastante como para que los reducidos combatientes pudieran colarse por aquella arteria en silencio.

    El grupo se mantuvo trotando por lo que les pareció horas hasta que distinguieron el característico sonido de las armas de fuego resonando en la lejanía, Kushina asomo la cabeza por la esquina del último edificio que los resguardaba e inmediatamente la volvió a esconder mientras su pecho se inflaba y desinflaba agitadamente–Capitana, ¿qué sucede?–pregunto la soldado rin–la ZA está rodeada –Dijo con la voz cortada por la sorpresa.

    Los soldados asomaron la cabeza y observaron cómo cientos de criaturas se apelotonaban junto a la valla de alambre que protegía el enorme estacionamiento de un centro comercial de tres pisos. El sonido de los disparos que provenían del interior indicaba que al menos una o dos de las escuadras había logrados sobrevivir y defendían la zona con garras y dientes. Kushina se colgó su rifle de asalto al hombro y uso la mirilla telescópica de su pistola para poder detallar mejor la precaria situación. Solo unos veinte soldados defendían el lugar mientras un numeroso grupo de aterrados civiles se aplastaban unos contra otros en los pisos superiores. Kushina observo por la mirilla como Kakashi y Mei dirigían la defensa–solo nos queda una obcion–Dijo la mujer metiendo mano de uno de las riñoneras que llevaba en su cintura–soujiro tubo una buena idea–dijo kushina recordando al soldado que explotó mientras tenia una granada en manos, todos asintieron mientras sostenían sus respectivas ametrallas en las manos, Kushina les indico que solo lanzarían una granada cada uno para no gastarlas todas de un solo golpe. Contaron hasta tres, salieron a la mitad de la calle justo por detrás de la horda y las hicieron rodar por el pavimento antes de correr para ponerse a cubierto.

    Las explosiones levantaron por los aires a los zombis y las ondas expansivas hicieron que los demás salieran despedidos en todas direcciones. Los soldados salieron de sus escondites y avanzaron hasta el aparcadero con el cuerpo pegados a los edificios para evitar el fuego cruzado con los defensores. La capitana Terumi corrió hasta la reja y retiro la cadena que la mantenía cerrada mientras dos de sus hombres abrían fuego de cobertura, las ráfagas de los rifles de asalto acribillaron suficientes criaturas para que los primeros combatientes ingresaran el escuadrón ingreso a toda velocidad en la zona segura e incluso algunos se volvieron para tratar de ayudar a ingresar a sus compañeros más rezagados, pero las criaturas ya habían recuperado terreno y un par de ellos lograron derribar a dos de los últimos atrapándolos por los tobillos; los condenados no pudieron pelear por mucho tiempo pues toda una horda de caníbales se les había lanzado encima en segundos. Kushina aparto la mirada incapaz de ver como toda aquella locura cobraba la vida de dos personas más. Mei arrojo las dos últimas granadas que le quedaban por encima de la valla e hizo explotar al nuevo grupo de atacantes. Las criaturas simplemente gimieron como si no hubiesen sentido la explosión o la metralla, y poco después volvieron a cargar contra la reja con sus manos extendidas en un intento de derribarla–que bueno que estés bien querida–dijo la Capitana mei–gracias, también me agrada ver que sigues con vida al igual que Kakashi–Grito la mujer en cuanto escucho el característico y atronador retumbe de su arma personalizada–¿Alguien ha sabido algo de Azuma?–pregunto al no verlo en el área,–el sentimiento es mutuo–Contesto un soldado mientras disparaba lenta y cuidadosamente–lamentablemente no puedo decir lo mismo de Mifune-sempai–contesto el soldado mientras recargaba–Y en cuanto a Azuma… saque a varios de sus hombres de un embrollo antes de poder llegar acá. No me gustaría pensarlo, pero creo que también está muerto… –Respondió Me, Kushina apretó los dientes de rabia–¡esa reja no va a aguantar mucho más Mei!–Grito Kushina mientras agujereaba un par de cabezas con las últimas balas que le quedaban a su rifle–¡¡Demonios!!–dijo al pelirroja al quedarse sin balas–toma, sácale provecho–Dijo Mei mientras le arrojaba su último cargador lleno. La pelirroja lo atrapo en el aire mientras le daba las gracias y lo inserto en su arma. Luego apunto, y tal como le dijo su compañera le saco tanto provecho como pudo hasta que finalmente escucharon el rítmico sonido del helicóptero sobrevolando el lugar.

    (Cuartel de mando) 23:09 pm

    En las afueras de la ciudad, el regreso al cuartel de mando había sido todo un caos. Un único helicóptero no era suficiente para transportar a tanta gente y los soldados tuvieron que esperar durante una hora hasta que otro de los aparatos respondiese a la llamada de rescate y se presentara en la zona. Lo único bueno de la llegada del primer vehículo fue que pudieron reabastecerse con los paquetes de emergencia hasta que fueron evacuados. Durante el vuelo de regreso los pocos supervivientes pudieron ver que el alcance de la destrucción había alcanzado niveles inimaginables en cuestión de solo horas, la ciudad entera estaba en llamas; las explosiones y el fuego se esparcían por doquier y aunque ninguno podía escucharlos, sabían que deberían de haber al menos unos cientos de miles de aquellas criaturas rondando por las calles.

    Lo primero que hizo Kushina al poner un pie en el cuartel general fue ir directo hacia la oficina del superintendente Danzo, junto con los otros dos líderes de escuadrón que habían tenido la fortuna de sobrevivir. Cada uno de sus compañeros estaba que hervía de la rabia, y la pelirroja pensaba que más le valía al hombre tener una o dos buenas respuestas para ellos o habría un violento cambio de poderes. Entraron en la oficina vueltos una furia y encontraron al anciano recibiendo órdenes por una pantalla de ordenador de alta definición empotrada en la pared. La cara de Danzo era un poema de rabia y miraba a cada uno de los capitanes con una mueca de enorme desprecio.
    –¿Cuál es su informe? –Les escupió con un evidente veneno en la voz, dos de los oficiales tuvieron que sostener a la pelirroja por los brazos para evitar que se fuera encima–¡¿Cuál nuestro informe?! Informamos que la ciudad está bajo el control de una horda de caníbales muerto vivientes que nos recibieron con los brazos abiertos ¡¡Eso es lo que tenemos para reportar!! –Bramo Kushina mientras se sacudía del agarre de sus compañeros–Coronel, ¿Nos envió allí sin saber lo que habría esperándonos, o ya sabía de antemano la situación? –Pregunto Kakashi Hatake mientras soltaba a la pelirroja en lo que se hubo calmado lo suficiente–no teníamos ni idea de lo que había pasado–Dijo Danzo desviando la mirada hasta el informe escrito que había recibido junto con la transmisión de video–miente, por supuesto, ya sabía algo y no nos lo dijo, o ya sabía algo y no le dio la importancia necesaria... –La voz de la capitana Mei Terumi era calmada y pasiva como de costumbre, pero todos pudieron ver como sus manos temblaban ansiosas por tomar su pistola una vez más– …y nos mandó sin ninguna advertencia–sentencio la Capitana.

    Los capitanes pusieron su mirada en el jefe a cargo y Danzo empezó a sentir como su mandíbula temblaba a causa de la ira y el miedo. Sabía que no podría contener el control por más tiempo, y menos aun después de que algún inepto en el mando militar había ordenado una acción preventiva en su distrito sin consultarlo con él antes. Danzo se sentía humillado por tener que trabajar con tan lamentable grupo de perdedores que no eran ni capaces de mantener controlada a una insignificante jauría de bestias descerebradas. Y para colmo de males trataban de que él cargase con la responsabilidad. Una cosa era todo el dinero que la corporación Umbrella le estaba pagando para que se desasiera de toda la evidencia que los incriminase en aquel sector, pero tener que hacerse pasar por un incompetente solo para garantizar su ruta de salida. Aquello era imperdonable, si no fuera por las estrambóticas cantidades de dinero que Umbrella le había pagado en el pasado y las posibilidades de una ruta de escape garantizada, simplemente habría mandado a la morgue a sus ineptos capitanes como hacía con todos aquellos que cometían el error de hacerlo enfadar.

    El anciano entrecerró los ojos y se concentro en buscar la manera de ponerlos en su lugar lo más rápido posible, un jefe adjunto había sido enviado por el alto mando militar para evaluar la situación en la prefectura capital, y si el inspector se encontraba con la situación actual su cabeza rodaría por la calle. Kushina se encargaría de eso–puede pensar como quiera capitana Terumi, pero la verdad es otra. Quien en su sano juicio tomaría en serio reportes de caníbales y zombis en pleno siglo XXI–Dijo Dando intentando evadir–pues entonces saque su trasero de esa silla y eche una mirada a la ciudad. Las cosas que están allá afuera no son civiles drogados ni nada de esa mierda que nos dijeron antes de lanzarnos de cabeza–dijo kushina histerica–KuShina-sempai tiene razón –Dijo Kakashi tratando de lucir calmado en contraparte de sus compañeras–la situación es un completo caos, las personas están muriendo de una manera horrible y acabamos de perder elementos valiosos en un ataque mal planificado y con consecuencias desastrosas–explico kakashi–desempeño como oficial siempre fue un desastre, maldito inútil, pero esta vez se pasó de la raya–Gruño Mei mientras ella y Kushina empezaban a acercarse al escritorio del coronel. Kakashi no pensaba detenerlas.

    Danzo se mordió la lengua tratando de no responderle a sus insolentes subordinados cuando la puerta detrás de ellos se abrió lentamente. El anciano ya estaba listo para descargar su rabia contra el mal nacido que se atrevía a entrar en el despacho de un oficial sin tocar la puerta, pero en lugar de eso se quedó de piedra al ver la figura que entraba. Era un hombre alto enfundado en su uniforme militar reglamentario color negro con el abdomen vendado y una expresión en la cara que denotaba que estaba acostumbrado a dar órdenes, y a que se cumplieran.

    A Kushina se le ilumino el rostro al ver la imagen de su esposo, Minato Namikaze, ella no sabía de su esposo desde que salió a acompañar a su hijo a su viaje escolar, luego de dos semanas sin saber de el, por fin pudo encontrarse con el. Minato salio de aquella oscuridad junto con un hombre de color y un joven pelinegro con trajes militares verde y presentarse como si fuera un soberano junto con su asistente de mayor confianza. Para su disgusto, la capitana Terumi también sonreía. Itachi se adelantó al trío de sorprendidos capitanes y le entrego un sobre blanco al anciano. Danzo no necesito leerlo para comprender su contenido, el hecho de que uno de los comandantes de más alto rango y mayor reputación dentro de los S.T.A.R.S. se halla presentado él mismo, aún con sus heridas en el abdomen vendado, El anciano tomo la carta e hizo el amago de leerla. Tal y como pensaba lo único importante que decía era que debía de someterse a trabajar bajo el mando del recién llegado. Danzo reprimió la mueca en su rostro y asintió con una leve reverencia antes de abandonar el despacho.

    Minato se sentó en la mesa, se cruzo de brazos y observo a los capitanes presentes; todos y cada uno le veían como si hubiese venido a decirles que tenía alguna especie de cura mágica que arreglaría la situación de hoy para mañana; aunque después de haber detallado los informes en donde describían la manera de conducirse del anterior superintendente, pensó que lo más probable era que estuviesen encantados simplemente con el cambio de mando.

    –Lamentablemente, contrario a las caras de esperanza que tienen, les traigo malas noticias. El hecho de que me encuentre aquí es porque se está instaurando una alerta de código Alfa Rojo en todo el país–Minato le hizo una seña a Itachi y este desenrollo un gran mapa a lo largo del escritorio–todos estamos en estado de alerta.
    Los capitanes cambiaron sus expresiones de inmediato al comprender la terrible gravedad del asunto, ninguno de ellos pensaba que el alcance de aquella locura fuese tan grave como para que el ejército estuviera preparándose para ejecutar un código pensado para la invasión de un país hostil–dime por favor que solo es una medida preventiva. Que podemos contener esto, que aún estamos a tiempo de pararlo…–le pregunto kushina, El hombre se quedó en su sitio sin emitir comentario alguno–¿Minato?–volvio a preguntar–escuchen,hace una semana empezó todo esto, desconocemos completamente que fue lo que lo causó, yo casi muero en la barricada del centro comercial en la que ustedes estaban–contesto minato sorprendiendo a los demás, sobretodo a kushina, su capitán más fuerte casi muere–si no fuera por el el policía que está a lado mío, ni estaría vivo, antes de que mi atacará un infectado, me había salvado–explico minato.

    (Flash back) 25 de septiembre-1998

    (Barricada del centro comercial) 20:07 pm


    Minato se encontraba acorralado, el infectado que se acercaba, intentó desesperamente quitarse el metal de encima, pero seguía siendo inutil, sería atacado por esas cosas, no tenía esperanzas, no tenía salvación, no tenía nada, Y de un rápido movimiento, el infectado se lanzó hacia Minato…pero nunca llegó.

    Minato habría los ojos al escuchar el ruido de un arma, levantó la vista y vio a claid con partes de su uniforme rotas y con el arma en manos, lo había salvado por los pelos, realmente le devia la vida.

    Rápidamente, claid intentó quitarle el gran pedazo de metal, ambos empezaron a ejercer fuerza para poder quitar el gran obstáculo, luego de unos segundos de fuerza, lograron quitar el gran pedazo de metal de Minato, pero cuando Minato intentó levantarse, callo de rodillas mientras se tomaba el abdomen–ghhh–gruño Minato–Minato, estas herido–pregunto claid mientras recargaba a minato–sobre su hombro–creo que me corté cuando me callo el escombro–dijo Minato para que claid se fijará en el abdomen del rubio que goteaba sangre mientras se sostenía la herida–vamos, nos cubrirán en la barricada–dijo claid cargandolo mientras los policías y militares del lugar los cubrían.
    Apenas llegaron detrás de la Barricada, cerraron la entrada nuevamente.

    Claid puso a Minato sobre unos cristales dea Barricada para ver si puede cerrar la herida, pero era demasiado grande, su traje militar ya estaba manchado de Rojo en el abdomen–Mierda, Minato no podré cerrarte la herida, además ya perdiste mucha sangré, no se que hacer–dijo claid preocupado. En eso, Cindy que había sobrevivido al choque, se acercó hacia ellos–Claid, hay que cerrar la herida, puedo vendarlo, haste aún lado–dijo Cindy para luego sacar de sus ropas, un conjunto de vendas. Así que, acatando la orden de Cindy, Claid se hizo aún lado para ver a la chica vendarlo. Cuando termino, Minato intentó levantarse, pero Cindy se lo impedía–Minato, estas muy débil, perdiste mucha sangré, tengo que llevarte a un lugar con medicamentos ya que no hay por aquí–dijo Cindy–escuchen, un amigo que viene de una micion lejana, viene en helicóptero, no podrá sacar a todos aquí, pero pueden ir ustedes tres para que lleven al capitán a tratados médicos, cuando se mejore el capitán en unos días, podrán pedir un grupo de helicópteros de rescate para poder sacar a todos de aquí–le dijo un soldado que se hecerco a ellos–pero…que hay…de todos?–pregunto débil minato–como dije, el helicoptero es pequeño, no podremos hacer tantos viajes, son veintidos civiles, cinco policías y siete militares, pero podremos aguantar como mínimo 2 semanas gracias a los suministros del centro comercial, ycomo estas herido, cuando llegues a un centro médico podrás pedir una orden de extracción–explico el militar para volver a defender el lugar.

    (Fin de Flash back)


    –Despues de que vino el helicoptero, Claid y Cindy me llevaron a la sala de emergencia de una base lejana, pero apenas llegue, qude inconsciente por la pérdida de sange. Diez días después despierto, mi herida había curado casi por completo, Claid cuando me vio, me dijo que intentaron comunicarse con el cuartel de mando, pero no lograron nada, así que Claid y yo nos fuimos al helicoptero en el que vinimos y lo tomamos para venir a decirles el estado de la ciudad, tardamos un día en llegar, pero veo que vine tarde–termino de relatar Minato.

    Kushina fijo sus hermosos ojos violetas en los de su marido y supo cuan grave era la situación a la que se estaban enfrentando. Este no era un brote aislado. Si el gobierno estaba preparado para instaurar un Alfa Rojo en toda la ciudad, eso solo podía significar que la infección era algo que ya se les había salido de las manos. Por su mente desfilaron los recuerdos de su familia y de sus amigos en el distrito de Racoon City a tantísimos kilómetros de distancia. La mujer tuvo que hacer uso de todo su auto control para no caer rendida ante la posibilidad. Si la emergencia era algo nacional, su propio hijo bien podría estar entre los…

    –“No, dios, por favor no… no lo permitas. No mi Naru-chan…”–se dijo mentalmente la pelirroja angustiada.

    El distrito capital había sido uno de los que menos se habían visto afectados por ahora, pero la situación se sale de nuestro control de manera alarmante. El avance de la infección…, porque no tenemos otra manera de llamarla; está alcanzando el nivel de una pandemia. No sabemos el número exacto de las víctimas, pero asumimos que nadie está a salvo. Los cientos a los que se enfrentaron hoy… serán millones mañana.

    0///////////////////////////////////////////////0

    ¿Que les pareció?, Los militares si que la tuvieron dura la situación, además vimos que sucedió con Minato en la Barricada, pero no crean que aquí termina la historia de estos personajes, aún falta para que termine. Bueno, espero que les haya gustado, este capítulo fue más largo de lo que planee, espero que hay válido la pena para ver sus comentarios amigos, hasta la próxima, Ryū shiro se despide.
     
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    Última edición: 12 Mar 2017
  12. Doork

    Doork

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    Me había quedado con la duda de que había pasado a Minato, pero ya me la aclaraste. Estuvo muy bueno el Flashback.
    Saludos
    lml
     
  13. Autor
    Ryū shiro

    Ryū shiro "No me rendiré ante nada ni nadie"

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    Jaja, me alegra que te guste el fic, el próximo capítulo lo subiré entre mañana y pasado mañama, es que estuve trabajando demás sin darme cuenta y avance demasiado, jeje
     
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  14. Chapi

    Chapi

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    realmente muy bueno esperamos la continuación.
     
  15. Autor
    Ryū shiro

    Ryū shiro "No me rendiré ante nada ni nadie"

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    Hola amigos, quería avisarles que para la próxima semana tendré en capítulo 4 listo, surgieron varias cosas inesperadas para mi y estaré libre de escribir en 5 días más o menos, así que espero que esperen por favor.
     
  16. Iván-Wesker-Dragneel

    Iván-Wesker-Dragneel

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    Una cosa, es que me fijado que este fic es idéntico, pero clavado(mismo titulo pero en ingles creo y misma historia) a otro el cual fue cerrado, y mi pregunta es si lo estás resubiendo, mejor dicho reescribiéndolo o simplemente es un copy-paste del tema cerrado?

    P.d: no me acuerdo del usuario que lo subió y resubio. Que consté que solo lo digo porque hace tiempo lo leí y aunque estaba ( y está) bastante bien me gustaría verlo acabado y me parecía curioso que nadie se haya dado cuenta.
     
  17. Autor
    Ryū shiro

    Ryū shiro "No me rendiré ante nada ni nadie"

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    Jeje, ya sabía que alguien reconocería ese detalle, bueno te explico, este fic de es otro autor, ese autor que se llamaba Zealot hace tiempo, cuando yo tenía otra cuenta, eran mis vacaciones en ese tiempo cuándo leí su unico fic, apenas vi que estaba cortada la historia me sentí algo triste, por eso decidí remasterizar la historia según mi punto de vista de cómo ubiera sido, no quiero decir que me robe la historia, más bien quise continúar con su magnífica historia en su honor, hasta incluso decidí ampliar el fic a 4 sagas, la saga de ahora (1) es la saga de raccoon City. Intenté comunicarme con el pero algo pasaba que no podía escribir en su perfil, no sé si era mi teléfono o algo por el estilo, solo espero que entienda que realmente soy un seguidor suyo y que quiere que su historia no muera.
     
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    Última edición: 7 Ene 2018
  18. Iván-Wesker-Dragneel

    Iván-Wesker-Dragneel

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    No, para nada no creo eso solo era que ya lo había leído antes, y bueno espero el siguiente capítulo
     
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  19. Xanandrax_senpai

    Xanandrax_senpai

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    bueno el capitulo y el fics en general esperare la conti y siguelo porfa que varios fics que prometen los dejan a medio camino nos vemos
     
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  20. Autor
    Ryū shiro

    Ryū shiro "No me rendiré ante nada ni nadie"

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    Hola amigos, les saluda Ryū shiro con un nuevo capítulo, estuve algo ocupado esta semana, pero pude terminar el capítulo, me alegra encerio que haya gente interesada en el fic, eso me impulsa a seguir con la historia, pero yo se que no les interesa lo que les digo, así que solo les digo, disfruten el capítulo:

    0//////////////////////////////////////////////////////////////////////////0

    Capítulo 4: Plan de escapé, fuga de la escuela

    (Dos semanas después) 26 de octubre-1998

    (Azotea del Instituto R.C.) 18:01 p.m.


    A pesar de todo lo que habían visto y de todo lo que pudieron hacer. El grupo voto para esperar algunas horas más en caso de que llegase algún tipo de ayuda. Naruto estaba bastante decepcionado por la tardanza de sus compañeros en tomar decisiones críticas, sin embargo accedió. La decisión de poner manos a la obra cobro fuerza cuando el ambiente empezó a tornarse frío y el sol empezaba a ocultarse. Shikamaru se encargo de pensar una manera de salir de aquel embrollo de forma rápida y sin demasiadas complicaciones: tenían que llegar hasta el minibús aparcado en la parte trasera del campus y echar a andar atropellando todo lo que cruzase en su camino.

    El problema consistía, desde luego, en que para poder llegar hasta el vehículo de una sola pieza debían de encontrar una manera de bajar del tejado y al mismo tiempo encontrar alguna manera de distraer a los zombis que se hallaban en el camino. Naruto observaba desde la azotea como los “infectados” , que era así como prefería llamarlos, andaban de un lado al otro sin mostrar nunca siquiera un patrón que pudiesen predecir–solo hay una manera entonces, Naruto–Dijo Sasuke poniéndose a su derecha–si queremos salir de aquí usando el minibús, tenemos que encontrar una manera de distraerlos, están llegando demasiados por el frente, demasiados como para pasar entre ellos–respondió naruto cruzado de brazos serio–ya había llegado a esa conclusión, de hecho estaba pensando usar el equipo de sonido que hay en el gimnasio–Dijo Naruto señalo el tercer edificio hasta el fondo–Pensé que podríamos llegar a él por los ductos de refrigeración, así como Anko-sensei. Pero luego recordé que por alguna razón no hay corriente eléctrica–respondio naruto con tranquilidad.

    Sasuke estaba sorprendido, no solo por el casi eficiente plan que su amigo había fraguado, sino también por el hecho de que Naruto lograba de alguna manera, mantenerse calmado y fresco ante lo que estaba pasando. Todos los demás incluyéndolo a él no habían logrado siquiera calmarse después del susto de muerte; pero Naruto había logrado mantener la cabeza despejada y actuar acorde a la situación. Sasuke nunca se había imaginado que el Dobe tuviera aquellas cualidades–distraccion...distracción…distracción... distracción… –se Repetía Naruto para sí mismo mientras paseaba por el borde pensando en algo que pudiese serles de utilidad–¿Qué podemos usar como distracción…?–dijo en voz alta Naruto.

    Algunos de sus compañeros habían escuchado la conversación que ambos sostenían y empezaron a aportar ideas, Anko sugirió que usasen el ruido del autobús escolar, el cual aún estaba encendido, para tratar de ganar tiempo–no creo que sirva. Observen a los infectados que rodean la máquina. Ya desde un rato que no intentan abordarla. Pareciera que se acostumbraron al ruido de esta. Además hay demasiados como para que alguno se meta en silencio–dijo Naruto descartando la idea–¿que tal si usamos esto? –Sugirió Karin mientras arrancaba una de las tejas de la cornisa– Agarramos varias de estas y las tiramos contra los vidrios de la planta baja. Así haremos el ruido suficiente, recuerden que en la parte de afuera de los pasillos están las vitrinas donde se exponen los trofeos, un disparo bien centrado y ¡¡Boom!! Ruido ensordecedor–explico Karin–Eso podría funcionar, pero no es muy seguro–Reflexionó Shikamaru–ninguno de nosotros tiene la fuerza y la puntería como para lanzar uno de estos desde tan lejos. Aunque ese plan puede servirnos para bajar de la azotea–dijo Shikamaru–Karin se desilusiono por un momento pero luego volvió a tratar de concentrarse en tratar de hallar algo que pudiera serles útil–estooo… ¿Por qué no usamos eso?–Dijo Hinata desde la esquina contigua mientras señalaba al edificio de al lado–creo que podemos usar algo del laboratorio de química del instituto–respondio hinata–¿En qué estás pensando, Hinata?–pregunto Naruto con curiosidad–creo que podemos hacer algunas bombas con los químicos del laboratorio…–Dijo la Hyuga inocentemente mientras veía el edificio antes de volverse a ver a sus compañeros–¿Ustedes que opinan?–pregunto al darse vuelta–¿B… bo… bombas?–Pregunto el rubio con la mandíbula abierta, los demás estaban igual de impactados–¿C-como que bombas, Hinata?–volvio a preguntar sorprendido el Rubio–Bu-Bueno… hay mucho material inflamable en el depósito de química de la academia y además supongo que el laboratorio tiene los materiales. Pensé podríamos hacer algunas y lanzarlas a los tanques de propano que están allá cerca del estacionamiento, eso haría el suficiente ruido ¿No?–dijo hinata explicando su idea.

    Naruto giro su sorprendido rostro hasta donde señalaba su compañera y cayó en cuenta de lo creativo del plan. La academia tenía un buen par de tanques de propano en una caseta ubicada a pocos metros del plantel para obtener energía durante una emergencia, estaba lo bastante cerca como para que el eco de la explosión atrajese a muchos. Y además convenientemente ubicados en el lado contrario al aparcadero. Si los infectados se guiaban por el sonido primordialmente como había jurado, una explosión tan fuerte como esa cubriría todas las necesidades de su plan de escape. Claro que la sola detonación del explosivo por sí mismo habría servido a sus propósitos, pero la idea de causar una explosión de aquellas magnitudes hizo que su pirómano interno sonriese de oreja a oreja con una expresión boba y miles de estrellas en los ojos.

    Se limpió la baba de la boca y miro a su compañera de cabello negro/azulado–wow, nunca me lo hubiera imaginado…Hinata es del tipo terrorista–Dijo Naruto mientras la miraba con una sonrisa de tiburón– Siempre son más calladas…–dijo Naruto con un toque de burla hacia la chica– no…yo… yo no…–Hinata estaba nerviosa para decir una palabra–Onee-Chan… ¿Cómo es que tú sabes cómo hacer una bomba?–Pregunto Hanabi mientras la miraba con ojitos acusadores–¿Qué es lo que tenías planeado hacer?–dijo alejándose un poco de ella–que miedo…–Termino por decir Naruto mientras fingía que temblaba. Hinata estaba tan colorada que se cubrió su colorado rostro con las manos y se escondió detrás de su primo–ya, hablando en serio, es un buen plan Hinata –Acoto Anko mientras la sacaba de detrás de Neji–Usamos las tuberías, llegamos al salón de química y hacemos los explosivos. Solo hay un par de problemitas, ¿Quién ira y quien sabe cómo se hace una bomba?–dijo anko viendo al grupo. Sasuke fue quien tomo la iniciativa en la operación junto con Karin y Naruto. Ambos se encargarían tanto de vigilar como de buscar los materiales necesarios mientras ella se encargaría de preparar la mezcla química. El trío se encaramo en la baranda y poco después en la tubería de metal.

    El trayecto en si no era difícil dado que el salón estaba en un edificio adyacente, pero dadas las condiciones en las que se hallaba la academia ninguno se atrevía a ingresar en ningún otro salón que no fuera el que estaban buscando–tengan cuidado chicos–Les deseo Sakura mientras veía como se iban alejando lentamente hacia el edificio contiguo–cuidate, Naruto-kun–Dijo Hinata en voz baja al último de la columna–no te preocupes, Hinata, Si aguanto el peso de Anko-sensei no habrá problemas con nosotros–dijo burlándose de la maestra antes de irse–¿¡¡que estas insinuando, Uzumaki!!?–Bramo Anko desde el otro lado, por fortuna el trío ya se hallaba lo bastante lejos como para no tener que preocuparse.

    El grupo llegó hasta la pared exterior del edificio y de inmediato se toparon con los característicos e inconfundibles gemidos de los infectados. Naruto se pegó a la pared y le tendió una mano a sus compañeros para ayudarlos; por fortuna un pequeño conjunto de cables y un par de tuberías exteriores les hizo relativamente fácil poder avanzar por afuera del Instituto, sin tener que arriesgar demasiado sus cuellos.

    Karin hecho una rápida e involuntaria ojeada hacia abajo y se dio cuenta de lo alto que estaba; la joven empezó a avanzar más lentamente que los demás mientras se preguntaba porque fue que se había ofrecido a acompañarlos en una misión tan loca–"pues porque eres la única con conocimientos de química, tarada"–le dijo una voz en la mente de la chica.

    Llegaron hasta la ventana del salón de química sin ningún problema y Sasuke la entreabrió para poder asomar la cabeza y verificar el interior. Estaba completamente vacío, y unos segundos después los tres ya se hallaban adentro. Karin se asomó por la ventana y les hizo señas a los demás de que todo se hallaba en orden mientras que Naruto y Sasuke arrastraban un escritorio y varias mesas para poder atrancar la puerta.

    La pelirroja se paró en el centro del pequeño laboratorio y se masajeo las sienes para despejar su abultada mente. Siempre había sido buena en la química pues deseaba trabajar en la industria farmacéutica. Aunque nunca se imaginó el usar sus conocimientos para fabricar un aparato explosivo–muy bien, Sasuke tú revisa en las estanterías de atrás y tráeme todas las botellas veas que diga ácido, de cualquier clase. Naruto tú ve la estantería de aquí junto y busca todos los tubos de ensayo que consigas y también una cinta plástica–ordeno la pelirroja–si comandante–Bromeo el Uzumaki mientras se daba la vuelta o buscaba lo que le pido.

    Karin por su parte y se encaramo sobre la mesa para observar el corredor. Un escalofrió le recorrió la espina al darse cuenta de que el pasillo se hallaba poblado por un gran número de infectados, todos a solo unos cuantos centímetros de ella. Por alguna razón que no entendía no era capaz de dejar de mirar sus rostros aterradores con una mueca perpetua de hambre y empezó a preguntarse cómo era posible que todo aquello realmente estuviera pasando. La voz de Naruto la saco de su trance–No le des vueltas ahora, Karin. Ya tendremos chance de eso cuando podamos salir de aquí–La voz de Naruto rezumaba confianza y eso ánimo a la pelirroja– Ven, fíjate si lo que traje es suficiente–dijo Naruto para dirigir a la pelirroja a una de las mesas de trabajo. Se hallaban jarrones de buen tamaño colocados sobre el suelo rodeadas de pequeños tubos de ensayo, corchos de madera, cinta plástica, matraces y diversos paquetes cuyos nombres Naruto no podía ni pronunciar. Karin observo todo aquello con una gota sobre su cabeza y empezó a separar lo que era útil de la basura; por suerte había varios ácidos de diversas fuentes y mucho material con el que trabajar. Tomo el ácido nítrico, la glicerina y muchos otros componentes y los metió en la mochila que había llevado Sasuke.

    La pelirroja se ubicó en uno de los mesones más alejados y saco unas gafas de plástico enormes de uno de los estantes, unos guantes de caucho de otro y una bata de cuero. Luego ante la mirada atónita de sus compañeros empezó a mezclar los componentes necesarios para preparar la bomba; calentó los químicos con un mechero y luego los mezclo con otros en un tubo de ensayo de gran tamaño. Sasuke y Naruto empezaron a retroceder cautelosamente cuando ambos notaron como la receta de la pelirroja empezaba a burbujear cada vez más y expulsaba un fuerte olor que les revolvía el estómago. Karin mantenía los ojos en un medidor de acidez y en un termómetro que le indicaba la temperatura de su coctel explosivo (una forma elegante de decir bomba), una hora de incertidumbre la pelirroja sacó una jarra con un contenido amarillento y extraño y lo vertió en otra jarra lentamente. Karin se quitó los lentes y limpio su sudada frente con un pañuelo antes de darles sus próximas órdenes a los muchachos. Sasuke tenía que enrollar varios de los matraces de vidrio con la cinta adhesiva mientras Naruto le traía los componentes faltantes. Al cabo de unos minutos Karin levanto orgullosa uno de los cilindros y se los enseño a sus compañeros–terminamos, alcanzo para hacer cuatro cilindros–dijo la pelirroja muy contenta–Karin, ¿Eso qué es…?–pregunto el Rubio–esto es dinamita casera, no es tan potente como la industrial porque no tenía todos los materiales necesarios pero… –Se dio cuenta de que tanto Naruto como Sasuke empezaban a ponerse blancos–¿Oigan por qué esas caras?–pregunto credula–tienes dinámica en las manos, ¡Y la estas moviendo como si fuera un bastón de animadora!–Dijo Sasuke mientras él y Naruto ponían más distancia–ya cálmense miedosos, la dinamita es muy estable. Mientras no haya algo que la detone no tienen que preocuparse. Solo hay que mantenerla lejos del fuego–dijo guardando la dinámita en la mochila para que abandonen el salón.

    Naruto fue el primero en salir del edificio y Karin cerraba la comitiva, dado lo peligroso de su carga ahora tenían que avanzar mucho más lento a pesar de que la pelirroja insistía en que la dinamita se podía manipular sin que tuvieran que ponerse guantes de seda. Naruto le recordó que no era dinamita hecha por profesionales, sino una versión casera hecha en una situación crítica. Cargo los cilindros en el morral y se lo echo al hombro; luego abrió la ventana y se colgó de los cables fuera del edificio, Sasuke se disponía a hacer lo mismo, de golpe le dijo Naruto que se detuviese–¿Qué pasa? –Pregunto alarmado–esta cosa no volverá a soportar el peso de los tres al mismo tiempo–Respondió Naruto mientras notaba que el pequeño colgadero ya no era tan estable como cuando habían cruzado antes–Vamos a tener que pasar uno por uno–le espondió.
    A Sasuke no le gusto para nada ese plan.

    Sabía que Karin era la que estaba más aterrada de los tres y pedirle que avanzara por ese trayecto, sola, no era una buena idea–Y-Yo puedo hacerlo, Sasuke…–Dijo la pelirroja dándose cuenta de la preocupación del Uchiha–Además no estamos tan alto como para que lo note…–dijo Karin–claro que puedes hacerlo, Karin. Solo no mires abajo y avanza un paso a la vez. Nadie te estará apurando–Respondió Sasuke tratando de darle ánimos–Uchiha, deja que ella pase después de mí. Solo son unos pocos metros Karin–dijo Naruto que ya había llegado hasta la tubería de metal y le hacía señas a la chica tratando de restarle importancia al hecho de la altura–gracias por el impulso, Naruto. Pero te recuerdo que yo no soy un eslabón perdido entre el hombre y el mono como tú–dijo con un tono de burla Karin, pero ella sabía que no había elección. Tendría que sobreponerse al miedo que le daba estar colgando de una pared en un tercer piso, en medio de una situación de emergencia mientras el suelo estaba atestado de caníbales. Karin trago saliva, se ajustó los lentes y paso una pierna hacia afuera; luego se colgó de los cables sobre la ventana y avanzo lentamente. Naruto ya la esperaba sentado cómodamente en el ducto de ventilación que usaron como puente. La pelirroja pensó en lo maravilloso que sería si en ese momento tuviera la misma destreza de primate que su compañero rubio.

    Ya había avanzado un buen trecho en cámara lenta cuando Naruto se acercó a la conexión con la pared y le extendió la mano para ayudarla a subir.
    Justo en el instante en que la ventana delante de ella empezó a vibrar cada vez más violentamente por los golpes. Karin aparto la mirada de la mano que le ofrecía Naruto y la dirigió hacia el frente para poder contemplar como una andanada de infectados aporreaban el cristal con las manos en un intento de atravesarlo. La chica trastrabillo por el miedo solo unos segundos antes de que el cristal cediese y un manojo de garras hambrientas se lanzase hacia ella. La impresión fue tan fuerte que Karin se soltó de los cables y se precipito hacia el vacío con los brazos abiertos; su único pensamiento fue que había llegado su hora de morir. Pero antes de sentir el último golpe se encontró a si misma flotando en el aire mientras una mano increíblemente fuerte se aferraba a su brazo derecho. Karin abrió los ojos sorprendida y vio que Naruto había logrado atraparla en pleno vuelo. Ahora ambos se hallaban colgando de su brazo–N-Naruto…–Gimió presa del miedo–sostente bien Karin–Gruño por el infructuoso esfuerzo de tratar de izarla. Cargando con ambos pesos no era capaz de hacer nada–Karin escucha… pon tu pie sobre el mío y trata de escalar… rápido–le dijo con dificultad a la chica–p-pero tu…–luego Naruto la interrumpio–no puedo moverme de donde estoy o ambos nos morimos… trata de hacerlo Karin, sé que puedes…–El rostro de Naruto estaba rojo por el esfuerzo y su voz sonaba cansada, Karin asintió bastante asustada y alzo su otra mano para sujetarse del brazo de Naruto–¿lista?, Ahora–Karin respiro hondo y después puso el pie sobre el de Naruto. Lo había colocado a modo de palanquín y ella lo uso para impulsarse hacia arriba hasta que quedaron frente a frente. Por un instante sus ojos se cruzaron y la chica sintió una descarga de electricidad que le recorría la espalda mientras Naruto la rodeaba de la cintura con la mano que ahora tenía libre–Escucha Karin… tratare de bajar mi mano todo lo que pueda para impulsarte, tú aprovecha y sube el pie para que te impulse hacía arriba, tendrás que ser rápida porque no sé cuánto tiempo más pueda aguantar–La pelirroja asintió apurada y pasó ambas manos del cuello a los hombros del rubio–Muy bien, a la de tres: uno, dos…–Karin hizo acopio de fuerzas que no sabía que tenía y se impulsó hacia arriba, el brazo de Naruto se ubicó rápidamente bajo su trasero y con un fuerte empujón la alzo lo más que pudo, Karin trato de alcanzar con sus manos las vigas de acero que mantenía sujeto el inmenso tubo, pero no lo logro. Eso hasta que una mano desconocida salió de algún lugar y la atrapo–¡¡Sasuke!!–Karin sorprendida por la velocidad con la que el pelinegro la había alcanzado–Aguanta ahí, Karin–Dijo el Uchiha mientras le tendía la otra mano para ayudarla a subir.
    Naruto sonrío por la premura con la que había actuado su compañero y volvió a sujetar uno de los pies de la chica para ayudarla a subir. En ese momento ella ya estaba lo bastante arriba y Naruto ubicado en la parte de abajo empezó a colorearse por completo cuando la postura de Karin se volvió bastante comprometida.

    Tantos movimientos bruscos habían hecho que sus pantalones cortos de Jean se desajustaran mucho, lo bastante como para que pudiese detallar más cómodamente su atractiva ropa íntima desde un ángulo más que perfecto. Cuando la pelirroja se halló segura sobre el ducto de metal ambos le tendieron la mano para ayudarlo a subir. Sasuke lo sujeto de la mano con la que se aferraba al metal, pero Karin le coloco las manos en los hombros y lo hizo sin ningún esfuerzo ella sola ante la mirada de piedra del pelinegro–Te perdonare porque me salvaste la vida, pero más te vale que no vea ninguna sonrisa en tu cara Uzumaki, o te mato–Rugió sujetándolo por el cuello de la camisa mientras lo mantenía alzado sin ningún esfuerzo–¿Está claro?–y luego lo dejo caer como si fuera un saco de papas. Sasuke se reía por lo bajo mientras veía a la coloradísima pelirroja acomodarse sus pantalones, tomar la mochila donde estaban los explosivos y empezar a andar hacía la azotea donde los esperaban los demás. Naruto también estaba riéndose, aunque bastante más bajo–son rosadas–Dijo risueño cuando Karin se hallaba lo bastante lejos como para no oírlo. Luego ambos empezaron a reírse por unos instantes antes de volver a ponerse en marcha.

    Apenas llegaron, todos los recibieron–Muy buen trabajo chicos, ya tenemos los explosivos, ¿Ahora como los usamos para salir de aquí?–Pregunto Anko mientras el trío respiraba agitadamente en el piso de la azotea–¿Qué tal si primero nos deja recuperar el aliento, Anko-sensei?–Se quejó Naruto mientras tomaba un gran trago de agua fría–Ya tenemos los explosivos, el plan es simple… nos dividimos en dos grupos… bajamos por las escaleras de incendios que están del otro lado del edificio… y después nos vamos en dos direcciones diferentes–dijo Naruto–mientras un grupo avanza en silencio hasta el aparcadero donde está el minibús, el otro llegara hasta donde están los tanques de propano–Dijo Shikamaru tomando la palabra–Naruto y yo seremos el primer grupo, iremos hasta los tanques y los haremos explotar, mientras tanto usted, ira con los demás hasta el aparcadero trasero. Espere a que escuche la explosión y después eche a andar el vehículo–dijo Shikamaru explicándole–nos reuniremos con ustedes en cuanto veamos que ya no haya obstáculos, Facilito–termino Naruto–Creo que yo también debería ir con ustedes–Intervino Sasuke–Es muy peligroso que vallan solo dos–dijo Sasuke–todo lo contrario–Respondió Shikamaru–entre menos seamos, menos ruido haremos–dijo Naruto Dando su punto–ademas, no tenemos las llaves del minibús, Uchiha, Tendrás que hacer lo tuyo para tratar de echarlo a andar “del otro modo”–Dijo Naruto entre comillas, aunque Sasuke no lucía muy convencido del argumento pero no podía negar que su compañero tenía razón–A ver, a ver, a ver–Grito Anko mientras veía a los muchachos con unos ojos tan grandes como platos–¿Pero se puede saber qué clase de grupo son ustedes?, Naruto actúa como si fuera un comandante militar, Karin sabe cómo se preparan explosivos y Sasuke sabe cómo robar un auto… ¿Pero qué diablos hacen ustedes?–dijo exaltada Anko. Todos empezaron a reírse del mal chiste únicamente porque fue el medio perfecto para dejar salir el estrés.

    La risa resulto ser bastante contagiosa y en menos de un minuto todos se hallaban ahora menos tensos. Descansaron algunos minutos y después los cabecillas del grupo empezaron a revisar que todos estuvieran listos; Shikamaru y Naruto fueron los primeros en montarse sobre las escaleras contra incendios y empezaron a descender. El rubio saco su cuerpo del armazón de metal y se colgó del borde para cruzar la primera reja desde afuera, luego se puso en posición y les indico a los demás como debían de hacerlo. En diez minutos todos se hallaban en el último tramo que conectaba la primera planta con el piso. No había ningún infectado a la vista. Naruto y Shikamaru bordearon la última reja y llegaron al suelo–Me parece extraño de ti Shikamaru–Dijo Naruto cuando ambos llegaron hasta la esquina del edificio y se preparaban para hacer su parte del plan de escape–¿De qué hablas?–dijo extrañado Mientras tenia en manos un explosivo–Es que últimamente estas más activo de lo que yo recuerdo, casi pareces uno de esos héroes de acción de las películas de acción–Ya tendré tiempo de sentarme a mirar las nubes, cuando no estemos rodeados de monstruos caníbales–Apunto el pelinegro con su típico tono de voz. Naruto cerró la boca de inmediato, no era el lugar ni el momento de estar haciendo bromas–vanos por ellos entonces. Yo iré hasta los tanques de propano y abriré una de las válvulas, tú prepárate para lanzar los cócteles explosivos de Karin–Dijo Naruto pasándole la mochila con explosivos–nos vemos al rato–dijo antes de irse.

    Shikamaru asintió y observo como Naruto se adentraba en el peligroso terreno de la escuela atestado de criaturas infectadas–“¿Quién es el héroe de acción aquí?”–pensó Shikamaru mientras veía como su amigo serpenteaba entre los matorrales y esquivaba a algunos infectados tan ágil y velozmente como si fuera un gato. Se movía con mucha facilidad, nunca en un mismo lugar por más de un segundo y siempre fuera del alcance de aquellas cosas. Shikamaru recordó que no era la primera vez que veía como Naruto se comportaba como si fuera otra persona, como si fuera una especie de comandante militar. El Nara se espabilo y saco de su cabeza aquellos pensamientos inútiles para volver a centrar su atención en lo que tenía adelante; Naruto ya casi había llegado a los tanques de propano y pronto empezaría con lo suyo.

    y él tenía que estar listo.

    Apretólos dientes al ver como un par de infectados se acercaban hacía donde se encontraba su compañero, pero Naruto ya los había visto y se apuró a ponerse detrás de la reja metálica que protegía los tanques. Los infectados pasaron de largo tras unos instantes después y el dúo pudo respirar un poco más tranquilo. Naruto Consulto su reloj y se dio cuenta de que ya era hora de que se pusieran en marcha; salió de su escondite–“Esto tiene que ser rápido”–pensó Naruto mientras ponía ambas manos en la válvula, el aparato se resistió al principio pero él aplico cada gramo de fuerza que fue capaz de reunir y obligo al mecanismo a obedecer. La rueda giro con un fuerte sonido de metal chirriante que sobresalto al rubio.

    Apretó los dientes preocupado. La válvula estaba bastante oxidada y volvería a hacer un horrible rechinido cuanto la hiciese girar, además de eso el ruido del escape de gas sería muy notorio para los que estuvieran más cerca–“bueno, sin riesgos no hay ganancias”–penso el Rubio, Debía ser rápido, más rápido que nunca en su vida; tendría como mínimo un par de segundos para abrir completamente la válvula, salir corriendo antes de que el ruido atrajese a los infectados más próximos y reunirse con Shikamaru para arrojar los explosivos. Respiro hondo, puso las manos en la llave y la obligo a girar con todas las fuerzas que tenía; como esperaba el sonido del metal oxidado fue tremendo, se obligó a sí mismo a ignorarlo y en cambio aplico más fuerza para terminar antes.

    El gas empezó a salir inundando todo a su alrededor y la peste que liberaba fue casi insoportable, le costaba respirar y empezaba a sentirse mareado, pero no cedió hasta que la rueda hubo girado todo cuanto podía. Solo entonces se alejó corriendo mientras luchaba por llenarse los pulmones de aire no contaminado.

    Varios de los infectados habían reaccionado con el ruido de la manivela y se acercaban tambaleándose con sus característicos gemidos inarticulados y sus manos colgando inertes. Naruto se apartó de su camino como pudo tosiendo y caminando desorientado a causa del gas. Por fortuna Shikamaru lo tomo de la mano y logro arrastrarlo hasta la esquina del edificio. El Nara metió la mano en la mochila y preparo uno de los cilindros explosivos que Karin había confeccionado, lo encendió con su mechero de la buena suerte, y después la arrojo con todas sus fuerzas hacía donde se hallaban los tanques.

    En ese momento surgió el primer fallo del plan. La mecha prometía ser lo bastante larga como para darles tiempo de correr y ponerse a resguardo, pero esta debía de haberse consumido velozmente pues una poderosísima explosión retumbo a sus espaldas arrojándolos al suelo de inmediato. Naruto empezó a reírse como loco pensando que era la explosión más grande que había provocado en toda su vida. La onda expansiva los había tirado al suelo de un fulminante golpe mientras el ruido ensordecedor hacía eco en cada edificio. Una nube en forma de hongo de disipaba sobre lo que antes eran los tanques de almacenamiento–Espérate, tengo que sacarle una foto a esto–dijo Naruto buscando su teléfono–Deja eso para después–Gruño Shikamaru mientras lo tomaba por el brazo y echaba a correr arrastrándolo.

    Sasuke se hallaba metido debajo del tablero cuando un repentino estruendo hizo que los vidrios del minibús se estremecieran violentamente, la onda expansiva de la explosión cruzo el aparcadero donde se hallaba el segundo grupo y lo hizo saltar de su lugar golpeándose contra el tablero de plástico. Soltó una serie de juramentos y palabrotas antes de encontrar por fin los cales correctos y echar a andar el motor. Pero para ese entonces ya no quedaban casi infectados que se diera cuenta de eso. Los demás ya estaban cómodamente sentados en los asientos posteriores y ahora que la maquina estaba en marcha, solo quedaba esperar a los dos que faltaban.

    Cinco minutos después, Naruto y Shikamaru aparecieron doblando por una esquina corriendo como almas que llevaba el diablo. Los dos se tiraron dentro del minibús como si fueran héroes de acción y Temari tranco la puerta detrás de ellos–¡¡Pedal al fondo, Anko-sensei!!–Grito Naruto. La mujer sonrío de lado mientras apretaba con fuerzas el acelerador y el vehículo salía despedido a toda velocidad.

    Como si fuera una conductora experta, Anko esquivo los pocos infectados que se le cruzaban en el camino atraídos por el ruido. Uno que otro no corría con tanta suerte y la mujer se veía en la necesitada de tener que arrollarlos, se repetía una y otra vez que ya no eran humanos y que ya ni siquiera estaban vivos; pero eso solo ablandaba las cosas lo bastante como para que no terminase perdiendo la cordura.

    Finalmente el minibús atravesó la enorme entrada del instituto y derrapo en una curva antes de meterse de lleno a la avenida de la calle. Los pasajeros arrancaron en vítores y gritos de júbilo alegrándose por haber podido escapar de aquella pesadilla. Sin embargo Shikamaru y Naruto no participaban en la anticipada celebración–¿pasa algo, Naruto-kun?–pregunto Hinata preocupada mientras veía como ambos jóvenes se mantenían silenciosos y cabizbajos en sus asientos–no ponerme celebrar, Hinata–Dijo serio con la mirada baja–No cuando tantos de mis amigos murieron de desemejante manera…–dijo con pesadez
    Todo el buen humor que genero la escapada de aquella pesadilla se evaporo de inmediato. Cada uno de los sobrevivientes perdió su sonrisa y quedo en silencio mientras pensaba en cada uno de los conocidos que habían perdido la vida hacía tan poco. Anko también se había mantenido en silencio mientras conducía hacía ningún lugar hasta que detuvo el vehículo sin previo aviso orillándolo a un lado de la vía–bueno…–Dijo la mujer mientras se asomaba por encima del asiento del conductor–sobrevivimos, ¿Está claro? Y eso debe de ser algo de lo que celebrar; no digo que no guardemos un minuto de silencio por los demás. Pero nosotros logramos salir por una razón: trabajamos en equipo y lo logramos–termino con una sonrisa–en pocas palabras–Interrumpió Neji–no debemos caer en la culpa del sobreviviente y debemos seguir adelante. Recuerden que aún no salimos de esta–dijo neji–exacto–dijo Anko mientras salía del vehículo y conminaba a los demás a que hicieran lo mismo–Tal vez salimos de la academia con vida, pero la verdad es que tal vez no tengamos un lugar a donde ir–la mujer señalo un punto hacía su derecha y todos dirigieron su atención hacia allá. El dedo señalaba hacía la ciudad en llamas. Un aspecto que había sido pasado por alto con todo el ajetreo de la frenética huida–tenemos que decidir qué es lo que haremos a continuación–dijo Anko para que todos dirijan su vista nuevamente hacia la ciudad destruida en medio del atardecer.

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    Bueno, aquí termina la historia en el Instituto del horror, ya veremos que harán ahora en adelante Naruto y su grupo. Espero que les haya gustado, el próximo capítulo lo tendré listo la semana que viene, por ahora, espero sus comentarios y likes, me ayudan a seguír y mejorar como autor, hasta la próxima, Ryū shiro se despide.
     
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    Última edición: 9 Feb 2017

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