Entrenamiento B i r d s (?

Tema en 'Naruto World' iniciado por Blair, 15 Abr 2018.

  1. Autor
    Blair

    Blair スパークル Moderador

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    Cierto tiempo había pasado desde el festival que se había llevado a cabo en Arashigakure, el estilo de vida habitual había vuelto a tomar su rumbo y la calma se sentía de nuevo como algo predominante en la villa – tal parecía que ahora sí, la Tormenta lograba volver a la normalidad luego de todo lo ocurrido el año anterior. No había rastros de edificios destruidos ni un humor que delatara la tragedia pasada, no había sido olvidado ni se ignoraba, simplemente habían aprendido a vivir con ello y procuraban retomar sus vidas.

    Shiba meditaba un poco de todo, mientras esperaba con la espalda recargada en un árbol de los tantos que había a lo largo de la aldea. Se encontraba en uno de los sectores intermedios, de brazos cruzados, simplemente mirando a la nada y absorto en sus pensamientos – la persona a la que esperaba no iba tarde, de hecho, él había llegado temprano. Quizá por los nervios o por otra cosa.

    Llegaste temprano. – Aquella voz lo sacó de sus cavilaciones, el peliverde enfocó la mirada hacia uno de sus costados y se encontró con los orbes rosados de Haruhi, quien se acercaba a paso normal hacia él. Taiga se irguió, separando su cuerpo del tronco y sonriendo a la par que hacía aquel movimiento.
    Un poco. Supongo que me quedé pensando cómo enseñar lo que me pediste, la verdad no creo ser muy bueno explicando, pero haré el intento. – Sus palabras salieron todas de golpe, obviando sus nervios, el ANBU se removió el cabello con su diestra y dio los últimos pasos que faltaban para estar a una distancia prudente para saludar a la de menor edad. Uchiha le sonrió de vuelta.
    No creo que sea tan difícil.
    Para ti no, yo no soy bueno con estas cosas.


    Váyalo, deme todo su dinero HathawayHathaway
     
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  2. Hathaway

    Hathaway Lo que nadie le enseñó.

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    Asintió en silencio tras escuchar eso del mandatario. Paseó su visión en los alrededores del sitio y se encontró con gente merodeando por la zona. No es que quisiera tiempo a solas con el varón por algo en especial, pero no estaba acostumbrada a practicar o incluso aprender cosas al aire libre porque Toshio y Sona siempre le impartían en privado.

    Tal vez la próxima vez le pediría quedar en su dojo de entrenamiento para su comodidad propia, después de todo, veía imposible que él se fuera a negar a pasar tiempo en su, aparentemente, lugar favorito. Por ahora sería mejor concentrarse en evitar que Taiga no relacionara su desdicha de mirar los alrededores por su molestia al público, dejando de observar tanto como si buscara algo en el sector.

    No es necesario que me enseñes como hacer lo esencial, ya he hecho antes un pacto de invocación. —Haruhi ajustó su bufanda y se dirigió hacia la sombra del árbol para sentarse. Shiba la siguió. —Poseo uno con las serpientes, aunque hasta los momentos solo he logrado invocar cobreas reales… En fin, lo que me interesa en sí: ¿trajiste lo que te pedí?
    ¡Sí! Me fue difícil encontrarlo, pero tras buscarlo con detalle en mi habitación, logré hallarlo.

    Tasmania se sentó al lado de la menor, recostando su espalda del tronco del árbol y tomando de su bolsa ninja un pergamino. Era azul con retoques de aros dorados en la punta. Uchiha sonrió al ver el objeto, y con impulso de su emoción, invadió el espacio personal del mayor para agarrarlo de su mano diestra. Shiba sintió el aroma a flores que desprendía Haruhi por su naturaleza botánica, y aunado a su repentino acercamiento, fue inevitable sentirse nervioso y avergonzado… No solía compartir tanto espacio personal con nadie más allá de ella, su familia o Rinha cuando molestaba, pero la oriunda de la Tierra incluso decidió permanecer así de cerca con él, recostada de su costado zurdo.

    No, no era la primera vez que ella hacía eso, pero por alguna razón ahora más que nunca lo ponía nervioso, no obstante en ninguno de los casos llegaba a molestarle.

    El pergamino de las aves, ¡por fin podré leerlo! —Exclamó ella recomponiendo su postura y enderezándose. Yin dejó de sentir su cuerpo contra el suyo cuando más comenzaba a agradarle y tranquilizarle la cercanía. —Empezaré por esto, quiero verte trazando el primer sello manual para el pacto y luego firmaré el papiro para iniciar los procesos de invocación.


    BlairBlair que denso es Taiga!
     
  3. Autor
    Blair

    Blair スパークル Moderador

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    El peliverde soltó una risita nerviosa por lo bajo, cosa que provocó que Uchiha alzara la vista, lejos del pergamino, hacia los orbes rojizos de su acompañante. Con la mirada cuestionó la reacción del varón y éste se rascó la mejilla antes de abrir la boca, dispuesto a expresar lo que había pasado por su cabeza.

    – Solo pensé que parecía que estabas enseñándome tú a mí en lugar de yo a ti. – Le dedicó una sonrisa sincera y acto seguido, con los ojos rosados de Haruhi aún posados sobre él, hizo el sello que la menor le había pedido que hiciera; esperó unos segundos antes de que terminara el proceso, invocando un montón de aves pequeñas las cuales comenzaron a volar alrededor de la portadora del Sharingan. Parecía como que estaban alegres, jugando, posiblemente conscientes de su entorno y de que Taiga no parecía estar en medio de alguna misión.

    – ¿Ves? No es tan difícil, solo debes enseñarme los sellos, prácticamente.

    – Eso porque ya sabes hacer invocaciones, o tendría que hacer más explicaciones, las cuales no tengo la más mínima idea de… – Ella le interrumpió con un simple carraspeo, evitando que el taijutsuka siguiera tachándose a sí mismo de pésimo maestro, luego volvió su mirada hacia el pergamino entregado por el mayor y pasó a leerlo en silencio. Taiga la observó sin romper el mutismo, llamando a sus aves con un simple gesto de mano para que no perturbaran a la azabache, se veía bastante concentrada y a él le agradaba verla.

    Pasados unos minutos, la joven firmó el pergamino.

    – Es hora de que lo intentes. – Obvió él, una de sus aves voló hasta posarse en el hombro izquierdo de Haruhi, la chica asintió.

    – ¿Puedes mostrarme los sellos una vez más? No tienes que invocar nada, solo mostrarme el proceso.

    – Hai. – Él obedeció y repasó los sellos manuales uno por uno, lentamente, permitiendo que Uchiha los viera con atención.



    HathawayHathaway
     

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