Rol Adagio de amor [Cupos cerrados]

Tema en 'Fanfics/Roles Yaoi' iniciado por Mizer, 20 Dic 2016.

  1. Daimisa

    Daimisa

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    No podía evitar suspirar al percatarse de como arreglaba sus prendas, era algo que le traía buenos recuerdos. Casius siempre lo hacía, cuando su cabello se encontraba desordenado o en su infancia cuándo se ensuciaba sin percatarse de ello. Era una sensación única de familiaridad que compartía con él. Se quedo tranquilo dejando que le ayudara y al oír que no habría inconveniente alguno esta noche se despidió. Contuvo el jadeó excitado por ese apretón y entro en el pasadizo, cerrando el pasillo detrás de él mientras comenzaba a caminar hacia su habitación.

    Sabía que esta situación no duraría por mucho, el que Casius continuara acostándose con él, que debería en algún punto asumir sus responsabilidades seriamente y tener un matrimonio concertado y una descendencia, por esos motivos buscaba disfrutar de sus encuentros. Por su posición al rey siempre se le exigiría una vida pública y difícilmente podría llevar una bizarra relación secreta con un hombre incapacitado como él. En muchos niveles era algo inaceptable.

    Al menos, a él nunca le exigirían nada en aquel sentido. ¿Quien querría entregar a una mujer a un cisne que necesitaba más cuidados de los que podía ofrecer? En cierto modo se sentía afortunado de saber exactamente lo que le deparaba.

    Tendría una larga noche de trabajo sin ninguna interrupción.

    ---

    Nombre: Thanatos
    Casa: Aviar
    Edad: 25 años.
    Orientación: Abiertamente Gay.
    Raza: Cuervo
    Profesión: Titulo de Duque - Negocios. (Tiene una casa de apuestas, y facilita drogas)
    Habilidades: Inmersión en sueños.

    Apariencia: Siempre se encuentra con una apariencia informal y desarreglada como si acabara de levantarse. Contextura delgada, carece de musculatura.
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    Altura: 1.70
    Habilidades: - -
    Personalidad: Se define como un acosador que no piensa bien las cosas. En cuanto algo o alguien capta su interés busca obtenerlo y divertirse lo máximo posible en el proceso, le gusta obtener ganancias de todo tipo en cualquier circunstancia. Es un mal perdedor y no sabe rendirse. Obstinado, cada vez que escucha un "no" aumenta su interés al respecto. Es un bebedor empedernido al que le gusta apostar, acepta desafíos constantemente por muy absurdos que estos sean. Amigo de sus amigos.
    Biografía: Creció en la casa Aviar en el seno de una familia estricta, hijo único. Sus padres eran nobles, su madre una mujer dedicada a los derechos de las razas menores, humanitaria dedicada a la caridad y causas nobles mientras que su padre participaba en la política del reino como asesor del antiguo rey. Siempre fue un poco extravagante en sus gustos y desafiante ante la apariencia que debían mantener los aviares, por lo que cuándo sus padres fueron asesinados heredo el dinero, títulos y posesiones de sus padres, menos sus obligaciones. El asesinato de sus padres aun sigue siendo un crimen sin resolver, sin embargo Thanatos no se empecino en ello haciendo caso a los Lopus quien mencionaron que debía ser un crimen de odio. No duro más que un par de años en la casa Aviar antes de distanciarse completamente de todo lo que ellos representaban. Vendió sus posesiones y su titulo para llevar una vida acorde a sus deseos.
    Extras:
    -No se involucra en problemáticas intensas o disputas.
    -No oculta el hecho de ser homosexual.
    -Renegado de su casa.
    -Sobrino del rey, primo de Casius.

    Thanatos - Bar

    Había logrado pasar una embarcación discretamente sin necesidad de revisión alguna tras sobornar a algunos trabajadores del puerto, en estos momentos se encontraban descendiendo los paquetes y por su parte Thanatos celebraba en el bar el éxito de su transacción con una sonrisa, por medios legales eso hubiese sido realmente un desagradable pago seguido de diversas preguntas y molestias. Unas cuantas palmaditas en la espalda, un tono amable y el pago correspondiente solían resolver todo eso. Se sentía afortunado esta noche.
    -¿Me sirves uno más de estos? - pregunto en la barra, llevaba sentado un par de minutos alli pero ya tenía un par de vasos vacíos a su lado. No había nada mejor que el alcohol y el sexo para celebrar y relajarse, eran la amalgama perfecta. Y el alcohol ya lo tenía, solo le faltaba encontrar a alguien dispuesto y bien ganado. No le molestaba pagar por sexo pero prefería algo de seducción real la mayor parte de las veces. -Gracias... eres muy amable - Vio como le daban un nuevo vaso y lo saboreó lentamente mientras veía a quienes se encontraban en el bar, extrañamente habían varios hombres atractivos. Era un tanto intrigante el por qué, pero cosas así sucedían a veces. Fue entonces que su mirada se detuvo en alguien, con ese aspecto tan serio y bien vestido resaltaba un poco. Apuro el vaso y relamió sus labios antes de colocarse de pie - Me pregunto que sabor tiene... - susurro para si mismo, se acercó a él con una sonrisa y le rodeó hasta encontrarse frente a él - no te habia visto antes aqui... es curioso... - entrecerro sus ojos divertido observándo a ese lobo. - Dime... ¿ sucedió algo? Una disputa con tu mujer? tal vez tu amante? o... celebras algo? ... -
     
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    Última edición: 11 Ene 2017
  2. Judas

    Judas The busy and stressed guy. Moderador

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    [​IMG] [​IMG] Abewyr Nyxper & Tyche Ronrar ― Palacio del Rey.
    Con: MizerMizer

    Oye ¿Sigues preocupado por eso?

    Abewyr volvía a recorrer los pasillos del castillo con un ligero dolor de cabeza, masajeándose la misma con la yema de los dedos y entrecerrando los ojos. Tyche ya lo había obligado a tomar algo para su jaqueca pero no parecía estar haciendo mucho efecto, quizás era el conjunto de nervios que tenía.

    Logramos librarnos de explicarle al tu familiar lo que era “copular” ¿No es suficiente? –continuaba hablando el huargo negro sin saber que el otro ojirojo tenía una paciencia cada vez menor, producto de su indecisión.

    No es lo único que me tiene así ¡Aún no encuentro una solución para esa ley! –podía quejarse pues particularmente en esa área del castillo no había nadie, o al menos, si lo hubiera, Tyche le hubiese advertido con su sentido del olfato y oídos mucho más desarrollado que los suyos, pero no lo hizo- he pensado en varias formas, si, pero está muy bien cerrada ¿Cómo se supone que obtengamos un error que no existe? No me gusta recurrir a la violencia pero si tan solo pudiéramos sentar a esos dragones frente a nosotros y forzarlos a decirnos que…

    Entonces quedó boquieabierto, mirando fijamente al frente como si se hubiese topado con un fantasma. Su mayordomo incluso le pasó la mano por delante de los ojos para llamar su atención pero no tuvo ninguna respuesta. Antes de que decidiera finalmente palmearle la cabeza o pellizcarle, el menor salió corriendo a toda velocidad por el pasillo.

    El lobo no entendió pero corrió detrás suyo sin mayor opción, mientras escuchaba repetir por lo bajo al barón “¡Eso es! ¡Eso es!” una y otra vez hasta que por fin llegaron a su destino, tras toparse y casi chocarse con varios secretarios, trabajadores y sirvientes a los cuales les preguntaban acerca del rey.

    Cuando llegaron a donde Casius se encontraba, Abewyr casi que voló por unos segundos antes de abrir la puerta sin siquiera tocar. Tyche sabía que, de haber sido él quien hizo aquello ya lo habrían ejecutado, pero como se trataba del primo de su majestad se salvaría de aquello seguramente.

    ¡Un festival! –exclamó por fin con una enorme sonrisa en cuanto vio al mandatario a unos cuantos metros de él.

    Por supuesto que su familiar no entendía a qué demonios se estaba refiriendo así que prosiguió, con la voz algo agitada por haber llegado hasta ahí con todo el apuro del mundo. A sus espaldas, Tyche prefirió hacerle compañía a ambos esta vez, en un esfuerzo de peinarse y arreglarse la vestimenta que apenas se había visto afectada por semejante apresuro.

    Nos encargaremos de su ley de esa forma, si organizamos un festival para todo el reino ellos se verán obligados a asistir, puede haber bailes, juegos, todo tipo de distracción para que bajen la guardia –continuó hablando emocionado mientras levantaba los brazos hacia arriba, esperando la reacción de Casius- ¡Y puede ser una excelente excusa para reunirte con Drake, el líder de la casa Dragon! ¿Qué mejor forma de encontrar un error que haciendo que el mismo se delate? Solo hay que usar las cartas apropiadas –y juntó ambas manos entre sí como si pudiera saborear el momento- ellos creen que ganaron pero no será así, solo debemos quitarles información con una buena excusa y cuando llegue el momento, pondremos al reino de nuestro lado aprovechando la atención en la celebración.

    Luego de explicar todo su plan y momento de iluminación, se cruzó de brazos y se dejó caer hacia atrás, apoyándose en el firme Tyche como si fuese un muro.

    ¿Qué tal? Eso serviría ¿Cierto? –preguntó por último esperando la reacción de su primo.




    [​IMG] [​IMG] Droash Cornoe & Crisirion Banhyd― Burdel "Golden Cat"
    Con: PuppetsPuppets MizerMizer CelWolfCelWolf

    Fue testigo de cómo el mesero que estaba atendiéndolos hace unos momentos tuvo un re-encuentro con el albino. Cresirion se sonrió para sí, aunque no tenía nada que ver en el asunto, de hecho retrocedió un par de pasos para darles su espacio, eran afortunados por tenerse el uno al otro cuanto menos y se dio la libertad de contemplar aquello con un extraño sentimiento en el pecho.

    A veces desearía tener lazos como esos –se dijo en voz muy baja, desviando la mirada por un momento a las bebidas de la barra. Tal vez ya necesitaba relajarse y beber algo para alejar a sus fantasmas, al menos en eso se distraía hasta que escuchó la voz del otro felidae dirigirse a él.

    ¿Quién eres?

    Ante la pregunta de aquel hombre miró hacia atrás como buen distraído, pensando que le hablaba a alguien más, de todos modos, lo había ignorado antes ¿Cierto? Pero no, le estaba hablando a él. El azabache se señaló con el dedo aún dudoso antes de por fin hablar.

    No trabajo aquí, eso es seguro –quiso aclarar al darse cuenta que, tal vez, antes lo pasaron por alto debido a una confusión ¿Cómo no se le ocurrió antes?


    Quiso responder a la pregunta de su amigo sobre quien era el recién llegado pero ya no tenía mucho tiempo para ello, por un momento pensó que el músico estaría a salvo pues lo habían ignorado pero ya empezaba a darse cuenta que no, volvía a entrar a boca de lobo en cuanto vio que el de cabellos blancos le puso atención. Se puso de pie y
    tomó de las ropas a Cresirion como si de una cosa se tratase y de un solo tirón, sentó al más pequeño sobre uno de sus hombros sin esfuerzo alguno. De un segundo al otro, el gato permaneció parpadeando, procesando lo que había ocurrido.

    Se va –usó solo dos palabras para dejarle en claro al otro sujeto de que, sea quien Cresirion fuera, ya estaban retirándose así que eso no tenía importancia.

    ¡Oye! No decidas por mi –se quejó el muchacho en su hombro y tiró de la oreja del dragón para llamar su atención pero no había caso, este le dio la espalda al par de hermanos y se encaminó a la salida.

    A su parecer ya habían perdido suficiente tiempo en ese lugar y tenían otros asuntos de los cuales encargarse, pero las cosas no iban a terminar así.

    Antes de perderse en el marco de la puerta, Cresirion buscó a Balthier entre el gentío y en cuanto lo halló, hizo una seña con sus dedos señalando a donde ellos iban con una sonrisa y con la mano contraria, señaló al mismo Droash, algo que en mudo podía interpretarse como “Si gustas, puedes venir con nosotros”.

    Nada decía que Balthier quisiera ir con ellos, las personas que iban a ese bar normalmente buscaban otras cosas para entretenerse durante las noches y quizás, seguir a ese dúo no era exactamente lo que buscaba pero uno nunca estaría seguro, lo había hecho en caso de que el dúo de amigos aún tuviera cosas que discutir.


    Safe! ~
     
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  3. Autor
    Mizer

    Mizer Hello silence my old friend~

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    Listo señores! Apartir de ahora comienza la masacre hahahhahaha y luego el carnaval en tres días despues de la tragedia, quizás dos! :3


    image.jpg ---------------------CelWolfCelWolf DaimisaDaimisa Mr. UniverseMr. Universe------------------------

    Asintió a ese susurro que su lobo rojizo había hecho y sonrió levemente al mismo en un suspiro, ofreciéndole una cerveza- Sabes que no me gusta que susurren en mi oreja- Le recriminó con una sonrisa. Cuando el tiempo paso y la pretensión se hacia mas extensa, las personas lentamente comenzaban a hablar sobre el embarazo de los hombres. Movió su mano para detener a un a sus hombres y escuchó cada palabra que estos decían entre ellos casi como un secreto que deseaban todos los hombres sacar a la luz. Era extraño que leopold se interesara en los chismes pero deseaba saber hasta donde sabían todos en realidad.

    -Un embarazo masculino, ¡Ja! ¡La locura!- Habló uno de ellos

    -¿Pero, Cómo se llevará a cabo? ¿Alguien sabe?- Preguntó el mas curioso de todos. A lo que todos esos hombres sobre la mesa se miraron así mismo. ¿Cómo ocurriría eso? ¿Una profanación tal vez? El silencio volvía a reinar

    -¡Yo creo que será grandioso! ¡Estos malditos aviares y sus reglas! ¡¿Por qué de en pretender que un hombre no puede amar a otro?! ¡¿Por qué?!- Grito uno de ellos lanzando una copa contra el suelo. Los demás comenzaron a apoyarle y a hablar de pronto de lo más prohibido existente. Hablar mal de su majestad y su familia real.

    Leopold miró a sus hombres con seriedad y luego a Ashra. Movió la mano para que comenzaran a movilizarse, debían cerrar las entradas del bar para que nadie saliera, prepararse para el trabajo limpio tras encerrarlos como puercos en un corral pero al momento de levantarse vio a un chico acercarse y hablarle. Su sorpresa fue grande pero oculta en esas frígidas facciones- Es... – Observó a ashra y movió discretamente la cabeza en una leve inclinación para que se fuera sin el a cerrar las puertas y ventanas. Nadie debía salir- Mi primera vez aquí – Murmuró ahora escuchando sus preguntas por si tenía esposa. Supuso que esto iba para largo por lo que tomo esa mano y la beso como un caballero haciendo reverencia- Perdóneme, pero...- Iba a decirle que no le iban los hombres, que ni buscaba esa clase de relación más esos ojos vibrantes de pasión y de vida le hicieron callar. Le recordaban a cierta ave pelinegra y ojos rojos que le atraía con gran determinación.

    Por primera vez sintió inseguridad por el bienestar de alguien más y tirando de esa mano, lo comenzó a llevar a prisa lejos de allí. Sus pasos fueron rápidos hacia las escaleras- Shhh...- Hizo el signo de que el chico no hablara, sostuvo su mejilla y le robo un beso profundo, lanzándole dinero a aquel que estaba dentro- Lárgate...- Le dijo al hombre para verlo salir. Empujo sutilmente a este extraño tan atractivo y luego suspiro- Espera aquí, pase lo que pase no abras esta puerta y si alguien busca herirte dale esto- Le dijo entregándole una pequeña insignia lupina. Debía estar loco por salvar a un extraño de esta masacre.

    Cerrando la puerta con seguro para que el chico no pudiera salir de allí, se dio la vuelta y bajo calmadamente las escaleras. Su espada estaba palpitando por sangre y el alborotador estaba justo en medio del bar revoloteando a los demás como ahora sospechaba. Se acercó entre la multitud hacia él y le jaló del brazo con rapidez mientras sacaba su sable al mismo tiempo que le jalaba. Un golpe limpio justo al corazón fue lo que sucedió en aquel abrazo pretendido, uno que le hizo escupir la sangre- ¡Ahora! –Dio la orden a sus soldados. Era hora de comenzar. La alarma en sus dispositivos comenzaba a sonar.

    -Mr Universe! Esperamos sus indicaciones y el que nos avise como esta la situación xD-


    image.jpg -----------------------JudasJudas CelWolfCelWolf PuppetsPuppets------------------------

    -¡¿Quién es quién?! – Se dio vuelta de pronto erizando su colita de pronto mientras sacaba sus pequeños colmillos, completamente celoso de aquel gatito que pudiera estar buscando a su hermanito. El primero debía dar su visto bueno si este quería tener una relación formal con cualquier chica o chico del bajo mundo. Su orejita se movió por esas palabras y al ver a ese felino agachó sus orejitas, era el mismo que siempre estaba alegre y animoso en aquel bar. Se sintió algo culpable y triste por él, por lo que suspiro suavemente con tristeza y mordiendo su labio empujo sutilmente a su hermano para que se acercara al chico- Él es un cliente Zero y necesita con quien hablar – Dijo de pronto con cierta mirada dolorosa, apretando fuertemente la bandeja al no querer decir aquello que le causaba un poco de dolor- ¿Hablarías con él para que no... No... No se sintiera solo?- Acabo por preguntarle, justo con sus orejas agachaditas y una sonrisa fingida.

    Su sorpresa fue mayor al ver como aquel dragón actuaba de repente, cargando al menor en su hombro ¡¿Acaso estaban en una relación y el había animado a la infidelidad?! Se cubrió la boca de pronto y lo negó un poco- Zero... ¡Perdóname! ¡Debí saberl...!- No pudo terminar la frase pues de un momento a otro Droash había sido empujado fuertemente dentro del bar por grandes soldados lupinos quienes comenzaban a cerrar las puertas con llave -¡Quienes sean meseros y trabajen en el bar vayan arriba! – Era una forma de decir que limpiarían la basura del lugar y luego seguramente saciarían otros deseos al acabar, tal vez muchos lupinos eran honorables pero otros solo eran unas bestias.

    Dan asustado miró a Zero y sujeto fuertemente su mano. Algo tembloroso. El estaría bien, estaba acostumbrado a ese trato, pero su hermano estaba en peligro y esa amarga sensación que tenía era por él.

    Un fuerte gruñido se escuchó cuando uno de los lupinos mató a un felidae borracho que intentó ponerse al brinco. De un momento a otro, el punto de tensión se había roto y las botellas comenzaban a estallarse en una fuerte pelea algo brutal por la vida- ¡Corre zero!- Gritó de pronto Dan queriendo tirar de su mano para sacarle de allí.


    image.jpg -------------------------JudasJudas----------------------------

    La orden se había dado, los lupinos se movilizaban y ahora solo observaba el rey en silencio la masacre que más que gusto le daba un sabor amargo de culpa que sabía, tarde o temprano terminaría pagando por las manos de su pueblo. Aun cuando sus generales, sus consejeros y algunos nobles habían presumido de su sabia decisión para acallar a los ignorantes del pueblo, el seguía con esa mirada desolada y ese profundo dolor que le hacia un conflicto interno del cual salió cual transe terminado por la voz de Abewyr cuando éste llego abruptamente para gritar la solución.

    Todos los presentes susurraban con molestia su imprudencia pero el Rey se levantó mirando molesto a los demás para que se callaran y volteando a ver a su primo sonrió con cierto alivio de verle. Caminó hasta él y tomó una de sus manos- ¿Un... Festival? Por favor, explícanos –Dijo ahora perdiendo luz en su mirada por cierta tristeza tormentosa.

    Una mucama llegó al cuarto del menor minutos después de que el asesino llegara. Su sorpresa fue bastante grande al notar lo que ahora veía ante sus ojos. Un grito casi como chirrido de dolor se escuchó de aquella mujer felidae, alertando a los guardias lupinos quienes corrían con gran rapidez hacia la habitación. Una dura escena, un sacrilegio que nadie se atrevía a conocer y justo cuando el general Leopold no estaba en el castillo. Llamaron a los doctores dragones reales para atender al joven aviar y los soldados se movilizaron- ¡Atrapen al asesino! ¡Debe estar cerca!- Ordenó uno de los soldados en cargo. Había una gran confusión que hizo que un soldado se apresurara a llegar con la noticia hasta el cuarto de operaciones del rey. Sin saber que el rey ahora tenía de visitante a su primo el Barón Abewyr.

    Los presentes ahora parecían haber perdonado su imprudencia por tan buena idea, se miraban y susurraban así mismos entre murmuros y sonrisas. Un carnaval no era mala idea, incluso podría ser perfecto para hacer al pueblo olvidar este sangriento y silencioso evento. El rey parecía feliz pero a la vez triste, no tenía palabra alguna en sus labios y cuando por fin encontró algunas un soldado tocó la puerta y entro con la mirada baja- Rey Casius, mis lores... Mensaje para ustedes, es urgente- Dijo aquel soldado ofreciendo a Casius un papel el cual este vio con cierta sorpresa y amarga sensación.

    Aquel papel era negro, solo un papiro de ese color significaba tragedia y no cualquier tragedia, una referente a los aviares. Se acercó al soldado y tomo aquel papiro enrrollado, abriéndolo lentamente hasta su gran sorpresa que le hizo sentir un revuelco en el estómago y palidecer. Lanzó el papiro con fuerza en la meza y se dio la vuelta mientras sus manos temblaban de ira e impotencia. Su sobrino Alster había muerto de la forma mas deplorable y poco honorable para un aviar. Mientras dormía, a cuchilladas. Golpeó fuertemente la pared y cerró los ojos con fuerz. Leopold estaría tan devastado como él, sufriendo lentamente de ira por esa muerte tan sucia.

    Camino hasta los ventanales como si nadie mas que él existiera en aquella habitación y golpeo fuertemente la pared que rodeaba un ventanal, observando a través del mismo silencioso. Debía ser alguien desde dentro. Alguien que sabía exactamente como entrar y salir, que sabía los movimientos que habían tomado para hacer de este suceso una ventaja y matar en medio de la distracción a su primo.

    No podía escuchar lo que los generales y lores decían para calmarle tras leer la noticia pero uno de ellos habló de pronto

    -¡Debió haber sido un dragón que envió a sus hombres a matar a nuestro joven lord!- Esas palabras resonaron en su cabeza una y otra vez. Un dragon, eso debió haber sido y apretando su mano fuertemente hasta que la sangre salió por las heridas de sus garras, se dio vuelta viendo a Abewyr ahora a los ojos sin culpa alguna, solo un enorme vació en su rostro y una sed de venganza espeluznante- Has los preparativos del carnaval... Asegúrate de identificar al líder de los dragones a y... Hazlo de máscaras, en el evento nadie podrá reconocer a nadie – Dijo sonriendo de pronto, sus ojos estaban rojos por las lagrimas que se tragaba y la impotencia de aún no poder salir de aquel cuarto hasta que el trabajo estuviera terminado. Se acercó de pronto a su primo y le estrecho contra su cuerpo con fuerza- Asegúrate... De darle un entierro decente y lleno de honor a nuestro primo Alster, por favor, te lo suplico- Le pidió en una voz tosca y ronca, negándose a quebrarse- Ponle flores blancas... Eran sus favoritas y nada le hubiese favorecido más- Dijo al final mientras le alejaba y se volvía a sentar frente a los demás- Den la orden... Los dragones no serán tocados en esta masacre, solamente arrestados. Si queremos atraparlos, será mejor que sea con miel y ni con vinagre – Sonrió, repetía las palabras de Abewyr.


    image.jpg --------------------CelWolfCelWolf SirlancaSirlanca KabrerovxyKabrerovxy Ziro PinesZiro Pines ---------------------

    -Bien hecho Castiel, que buen gatito eres –Dijo tomando aquel órgano como si su vida dependiera de ello, notan esos pliegues delicados, esa tersa sensación al acariciarlo, ese color maravilloso- Y pensar que esta maravilla pertenece a una mujer –Susurro en voz baja- Una maravilla sin duda alguna, algo tan precioso que puede cargar con un bebe- Susurro para si mismo terminando de admirarla para comenzar con la operación, debía ser cuidadoso o las terminaciones intravenosas y nerviosas no estarían bien colocadas. Debía cuidar que ese cuerpo se adaptara a ese nuevo órgano distinto a los demás, que lo aceptara para moldearse a él con la magia suya y de Kaled.

    Procedimiento por procedimiento, algodons, suturas, acomodos con las pinzas y cortes fueron lo que más le atormentó pero poco a poco comenzaba a verle forma a este asunto tan interesante para él- Ve por nuestro invitado y asegúrate de que Kaled también venga, ¿Entendiste?- Miro a Castiel con una sonrisa divertida. Ese pequeño felino seguiría después de Mabel- Es hora de que nuestra hermosa Mabel sea completamente lo que es –Rió divertidamente concentrándose en terminar de suturar, ya casi terminaba de moldear esa entrada suya para que estéticamente se viera antojable a la vista. Un útero perfecto para dar a luz, para sentir placer, algo permanente hasta encontrar un método mas factible y no eterno. Mabel sería el primero sujeto de prueba, pero sabia que a futuro esto tendría más forma, lentamente la ciencia avanzaría sin tener que cambiar la identidad y de solo pensarlo una sensación cosquilleante aparecía en él.

    Muchas sirvientas corrían a meterse a la casa asustadas saludando a los presentes con miedo en la sala. La matanza había comenzado y nadie sabía de que se trataba pero la pesadez del ambiente comenzaba a cambiar en todos lados.
     
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  4. Judas

    Judas The busy and stressed guy. Moderador

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    [​IMG] [​IMG] Droash Cornoe & Crisirion Banhyd― Burdel "Golden Cat"
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    ¿De dónde salieron todos esos Lupus? Probablemente fue la primera cosa que el dúo pensó en cuanto se sintieron empujados para quedar dentro del local. Cresirion ya podía oler el enfado de Droash por haber sido tratado de esa forma, sabía que el dragón era tan temperamental para enojarse a muerte con que solo un desconocido sin autorización le pusiera un solo dedo encima, esos sujetos ya estaban muertos desde que decidieron mirarlo directamente a los ojos.

    A pesar de todo el caos que se armaba, el felidae no pudo evitar sonreír con emoción ¿Cuándo fue la última vez que se vio inmerso en una situación así y además junto a Droash? No tuvo demasiada diversión esa noche así que esa parecía la forma de compensarlo, ya podría pensar luego a que se debía todo aquello pero debía de tener que ver con la ley de embarazo masculino ¿No? De todas formas seguiría los principios de su buen amigo: Golpea primero, pregunta después.

    Kaleidoscope visio –pronunció el azabache en cuanto vio que los lobos empezaban a moverse por el bar, moviendo apenas los dedos y librando de esto una buena cantidad de energía purpura que se expandió por todo el lugar. Esta no tenía potencia alguna para realizar daño físico sino que se trataba simple y llanamente de un conjuro ilusorio, aquello le sería de suficiente apoyo para Droash, como acostumbraban. Ya con su ilusión óptica funcionando, solo quedó retirar un pequeño frasco de entre sus ropajes y rociar su contenido ligeramente tanto sobre Droash como sobre él mismo.

    ¿Puedes solo? –preguntó el dragón mientras sentía como el gato se dejaba caer al suelo de pie y chasqueaba un dedo para hacer aparecer la guitarra en sus manos.

    Claro, yo te cubro, como siempre –le aseguró el azabache ya poniendo sus dedos sobre las cuerdas listo para iniciar con sus hechizos- Rock on!

    Droash exhaló algo de humo caliente de la boca acompañado de varias chispas rojizas, tenía bien en la mira al sujeto al que se le ocurrió empujarlo e iría primero con él y sin contenerse en lo absoluto. Claro, los Lopus se hacían los fuertes si se trataba de machacar Felidaes pero no sería lo mismo contra el dragón, el mismo que tomó potencia y de un momento a otro corrió a gran velocidad como si flotara sobre el suelo, encestando un codazo sobre su objetivo principal mientras esa parte de su cuerpo se encendía en llamas, mandando el sujeto a volar de tal forma que atravesó la puerta, rodando varios metros hacia adelante. Droash estaba seguro que con eso, como mínimo, le había hundido todos la mandíbula inferior dentro de su cráneo.

    Te lo devuelvo –soltó entre dientes con esa voz amenazante de siempre, apenas sacudiéndose el traje como si hubiese tocado algo sucio.



    El resto de los soldados no iban a quedarse así nada más, ya veían a Droash con malos ojos y estaban listos para responder a sus agresiones cuando un sonido bastante potente llenó sus oídos, aún peor para aquellos que tenían una excelente audición. Varios de ellos se vieron obligados a cubrir sus orejas para intentar salvarse de aquella melodía estruendosa que empezó a hacer sus cuerpos vibrar.
    El causante de aquello era claramente Cresirion, que permanecía lejos de los soldados interpretando una melodía con su guitarra, la misma que se alimentaba por magia eléctrica para funcionar y darse aún más potencia sonora. La acompañaba con un micrófono incorporado a la misma que reaccionaba solo a su voz, permitiendole cantar para dar más poder a su música. Aquella melodía empezaba a paralizar poco a poco a los lupus, volviendo sus movimientos más lentos de lo normal y dando ventaja suficiente al dragón para encestar golpes a diestra y siniestra.

    Ignis pugno –susurró Droash mientras soltaba un puñetazo al suelo que liberaba una onda expansiva de al menos unos tres metros a su alrededor, la misma que prendió fuego a los lupus a su alrededor, aunque estos pudieran apagar el fuego, los distrajo lo suficiente para girar sobre si y liberar un golpe completo en circulo con su escamada cola y hacerlos caer al suelo.

    Nice try ~ -soltaba socarrón el felidae mientras tocaba un par de acordes y disparaba de su guitarra una onda de sonido cuya fuerza era tal que podía verse a la vista, la misma que brillaba de violeta arrasó con uno de los lupus que intentó acercarse a él. De momento se mantenía en racha, aunque sabía que no podría salir inmune de aquella batalla, así como Droash también lo tenía muy en cuenta.

    En cierto momento ambos juntaron espalda con espada, viendo como esos hombres parecían multiplicarse.

    Entran más –Droash tenía razón, parecía que mientras más noqueaban, más se aparecían y eran cada vez más feroces.

    No te preocupes, puse un conjuro de ilusión en todo el bar, ellos no nos están viendo realmente como somos físicamente, eso al menos hará que no seamos buscados por un tiempo…pero si salimos de aquí necesitaré repetirlo sobre nosotros –le advirtió el azabache mientras entornaba sus orbes claros sobre los soldados.

    Ve haciéndolo –y Droash se volvió a lanzar sobre sus oponentes dejando al felino por su cuenta. Si necesitaba ayuda iría directamente a por él pero sabía que este era más versado en la magia incluso que él, no tenía por qué preocuparse demasiado.

    Oye, quiero defender este sitio, no dejaré que usen a los trabajadores de aquí, sucios animales inmundos –al escuchar la afirmación del gato, el dragón chasqueó la lengua. Ya esperaba que ese defensor de su raza se opusiera a abandonar el sitio pero debía comprender que allá afuera, también debía de haber Felidaes en peligro, no podía salvarlos a todos.

    Quizás si reunían la atención suficiente sobre ellos, podrían hacer de carnada y tras unos minutos más, escapar de allí, así ningún Lopus tendría intenciones de quedarse sabiendo que dos criminales peligrosos estaban resistiéndose. La prioridad sería inevitable.




    [​IMG] [​IMG] Abewyr Nyxper & Tyche Ronrar ― Palacio del Rey.
    Con: MizerMizer CelWolfCelWolf

    Abewyr tenía demasiadas cosas en que pensar, la muerte de su primo, la investigación acerca de ello, todo lo que estaba ocurriendo en el reino con el ataque de los lupus. Por un momento se llevó una mano a la cabeza como si perdiera las fuerzas repentinamente, razón por la que tuvo que ser atajado por Tyche ¿Por qué todas estas cosas pasaban de pronto? Pero no tenía tiempo para llorar ni permitirse debilidad, de él dependía encontrar a un asesino y la organización del carnaval. Tras respirar hondo, volvió a recobrar la compostura, sujetando los papeles que Casius le había dado con fuerza y a ojos cerrados.

    Si ya tengo ese permiso, nos retiraremos a trabajar –toda la alegría que había obtenido por encontrar la solución a esa ley ahora se perdía debido a la repentina muerte de su familiar, hizo una reverencia para anunciar su retiro al igual que Tyche y ambos tenían la intención de marcharse cuando escucharon una voz a sus espaldas.

    Un momento ¿Tyche Ronrar no es también un Lopus fuerte lo suficientemente apto para luchar allá afuera? –esa voz provino de uno de los nobles allí reunidos, Abewyr nunca sintió tantos deseos de levantar una mano contra los de su propia estirpe, apenas moviendo los orbes encendidos en dirección a ese caballero- debería apoyar al reino ¿Cierto?

    Es lo mínimo que puede hacer para compensar semejante falta de respeto con su repentina entrada –habló otro de los ancianos allí reunidos.

    ¿Ahora querían separarlo de Tyche? ¿Justo en un momento crucial como ese? Abewyr confiaba en su propia fuerza pero con un asesino suelto y camuflado en el palacio, esperaba poder mandarlo a investigar y no allá afuera a luchar y reprimir como un salvaje. Además ¿Cómo se atrevían a sugerirle lo que él debía hacer con su propia unidad especial a su servicio?


    Quién era al principio un niño alegre con una idea se transformó, sacando su abanico y cubriéndose la parte inferior del rostro con él, volteándose a ver a los reunidos.

    Creo que es una buena idea pero por supuesto, queda a mi criterio que es lo más correcto para ordenar a mi subordinado, de todos modos Tyche es una unidad especial, caballeros –les recordó con su tono suave y educado de siempre, aunque claramente estaba marcando límites, entre líneas indicando un directo “métanse en sus propios asuntos”- Tyche –habló entonces al Lopus que mantenía su sonrisa relajada de siempre- el reino te necesita, demuestra lo que puedes hacer.

    De inmediato, my lord –el huargo hizo una reverencia a los señores presentes, al rey nuevamente y finalmente a Abewyr antes de desaparecer como una mancha negra debido a su velocidad, casi sin ser visto.

    Majestad –con un asentimiento de su cabeza, Abewyr se retiró de aquel despacho, tenía mucho trabajo que hacer ahora que habían aprobado su propuesta así que dependería de todo apoyo posible de su división, de sus trabajadores para poner en marcha el carnaval. Sin embargo, la muerte de su primo era prioridad.

    Ya estaba pensando como encargarse de semejante asunto, caminando por los pasillos a brazos cruzados y con una mano al mentón cuando se topó con una figura que se cruzó en su camino.

    Sarid…-pronunció por lo bajo al verlo, abriendo los ojos de par en par pero finalmente apresurándose a acortar distancias con él- ¡Sarid! Qué bueno que apareces, necesito tu ayuda –y tomó con dos de sus dedos apenas el ropaje del muchacho como si buscara llamar su atención, jalando con cuidado- algo se presentó…¿Podrías ayudarme a investigar? Por favor...


    […]


    Mientras aquello ocurría, hace bastante que Tyche abandonó el palacio, saltando de techo en techo de las construcciones del reino y mirando hacia abajo, aquellas sombras difusas en el bajo mundo. El ejercito en verdad estaba haciendo uso de todo su poder para impartir el miedo y hacer valer todo por la fuerza ¿En verdad el plan de su amo sería suficiente para recuperar la confianza del reino? Como los lopus estaban manteniendo todo en secreto, supuso que de seguir en ese camino, les sería mucho más sencillo.

    Recordaba muy bien las ordenes de Abewyr en caso de que algo así sucediera, podía tomar también algo de acción libre pero no alejarse demasiado del plan inicial. En cierto momento se agazapó en su posición, manteniéndose oculto y observando que sitios escogían los lopus para entrar. En realidad estaba buscando algún rostro conocido para entrar en acción.

    No me place realmente ir contra personas en desventaja –susurró sabiendo que, lo normal sería esperar que se metiera con los Felidae pero no estaba de ánimos- hasta que no encuentre al general no tengo ordenes asignadas, que me sumara al movimiento fue inesperado –se dijo achicándose de hombros-…el libre albedrío siempre es lo mejor –saboreó aquellas palabras mientras se relamía los labios y volvió a ponerse de pie- según su majestad, entonces, me dedicaré a apresar dragones, suena como un desafío mayor –entonces buscó en sus bolsillos y se colocó unos guantes negros, sin dedos que se apegaban bien a la superficie de su mano, tirando un poco de ellos- identificar al líder dragón…¿Verdad? –se repetía para si las palabras que Casisu dijo a Abewyr. Si podía librar a su amo de algunas responsabilidades y a su vez cumplir con su trabajo de Lopus, sería lo mejor.

    Debería usar su aroma y algunos de sus contactos para encontrarse con los dragones, y sabía perfectamente a quien recurrir.

     
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    Última edición: 11 Ene 2017
  5. Daimisa

    Daimisa

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    Mizer - Masacre en el bar

    ¿Que sucede? -
    le vio con gran confusión por como le llevaba, sabía perfectamente que iban hacia las habitaciones pero era demasiado apresurado incluso para él, al verle detenerse deslizó sus brazos alrededor de su cuello juguetonamente. Ese beso era cálido y bastante delicioso, antojable y le dejaba deseando por más. - Mhn... no sabía que los lobos eran tan atrevidos... - vio como la habitación quedaba despejada y se apoyó en la puerta gustoso, pero al ser empujado entrecerró los ojos. ¿Que es lo que estaba sucediendo allí exactamente?

    -¿Ganaré algo esperando aquí? - pregunto cruzándose de brazos por lo que parecía una extraña previa, aunque en cuanto vio aquella insignia dejo de hablar asintiendo. Algo iba a suceder y no estaba en el lugar correcto, no al menos hace un par de minutos. Suspiro pesadamente al ver como la puerta se cerraba y solo por confirmar, intentó abrirla desde adentro. El cerrojo no se movió confirmando sus sospechas. -Vaya que problema- susurró frotando su cabello y rascandolo mientras caminaba a la cama y se recostaba en ella observando el techo. Era un gran problema todo esto. Aunque al menos ese beso... observó la insignia con una sonrisa. Al menos volvería a ver a ese lobo si todo marchaba bien, si no... debería averiguar que había sucedido con él, no podría soportar la curiosidad. Era bastante tentador jugar a ser enfermera de un lobo con heridas de guerra. Aunque de ser así, supongo que no sería nada entretenido ni sexy para el lobo. Al menos no tenía a ningún amigo intimo en el bar en esos momentos, era un alivio. Observó la habitación mirando hacia la ventana y el balcón que había allí preguntándose si acaso podría ser utilizado de salida de emergencia.
     
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    Última edición: 11 Ene 2017
  6. Sirlanca

    Sirlanca Don´t burn the witch

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    [​IMG] Cuthberth Rosche Du Forte/ taberna del puerto
    Acabó sobre el fuerte y caliente cuerpo sin dejar de besarle casi desesperado, como había extrañado el delicioso contacto con otro hombre, y no cualquiera, era Ax a quien tantos años había querido en silencio y desquitando ese deseo en otros cuerpos hasta que Rebecca le obligó a dejar de lado tan obscena práctica.
    Sintió las manos del pelirrojo tratar de empujarlo por lo que apenas rompió el contacto entre sus bocas para mirarle agitado, un pequeño hilillo de saliva quedó sobre los carnosos labios del lagarto provocando que Cuth quisiera limpiarlo con su propia lengua, trató de retomar el beso pero Ax se empeñaba en evitar que el peliblanco se acercara.
    - ¿Que? - Frunció el entrecejo al escuchar las palabras de Ax y por un instante quizo echár a reír tan larga y duramente - Ya se que no eres una mujer, idiota - Gruñó frustrado por que el pelirrojo se empeñaba en culpar al alcohol que Cuth no supiera lo que estaba haciendo, pero que gran error, pues Cuth si sabía que estaba haciendo y que deseaba hacerle al pelirrojo.
    Sus manos se deslizaban por el pecho y caderas del cocodrilo mientras quería abrirse espacio entre las piernas del pelirrojo, entonces una de sus rodillas dió contra el caliente bulto de Ax arrancándole un gemido que para Cuth fue demasiado, sonrió casi malicioso mientras veía a Ax desde arriba.
    -Tu también quieres esto Ax - Tomó las muñecas del pelirrojo para que dejara de intentar apartarle y esta vez no iba a dejar que volviera a oponerse - No tienes idea de cuanto tiempo me he estado conteniendo, deseandote - Habló al mirarle directamente a los ojos, era obvio que Ax no podría recordar del todo lo que Cuth confesaba en ese momento - Pero ya no necesito hacerlo más - Susurró al presionar su rodilla contra la ingle - Estás igual que yo - la masculina mano que estaba libre bajó por la cadera para tironear de la última prenda que cubría el cuerpo de A provocando que el grueso miembro rebotara contra el vientre de su dueño, de inmediato rodeó la caliente carne para masajear de arriba hacia abajo, no iba a ofrecer tregua alguna a Ax, lo deseaba tanto que dolía y nublaba su juicio, estaba harto de reprimirse y negarse a querer, al menos esa noche quería sentirse de nuevo vivo.
    Su boca se dedicó a besar y morder el cuello del pelirrojo para bajar al pecho y cumplir uno de sus grandes caprichos, atrapó el rosado pezón entre sus labios y succionó con fuerza, alternando con lamidas y mordidas hasta dejarlo enrojecido y bastante sensible para pasar al otro, otorgándole la misma atención, podía sentir el cuerpo de Ax retorciendose bajo su peso, pegandose a su cuerpo por momentos para pedir por más.
    Solo se detuvo un momento para sentarse a horcajadas entre las piernas de Ax y lo más rápido que pudo se quitó el saco y la camisa para dejarlas tiradas en el suelo, no le importaba que las costosas prendas se ensuciaran a causa del polvo que había en el suelo. Deó a la vista su pecho y abdomen, aun estaba en forma a pesar de su edad.
    Se abalanzó sobre el masculino cuerpo una vez más para atraparle entre sus brazos, terminando por tireonear de los calzones de Ax para que por fin las fuertes piernas quedaran libres, a su merced, metió su mano en su pantalón para acariciar su endurecido miembro sintiendo que este ya derramaba algunas gotas y humedecía su propio glande, apenas bajó lo suficiente la tela para exponerse.
    -Te haré sentir muy bien Ax, lo prometo - Resopló contra el oido de su amante al restregar sus caderas contra las del pelirrojo - Date la vuelta- Ordenó esperando que no hubiera ningún tipo de sublevación por parte del cocodrilo, Ax se encontraba a merced de Cuth, en ese estado no podría detener al peliblanco si este se atrevía a violarlo allí mismo.
    Cuth solo le dió el espacio suficiente para que Ax obedeciera y en cuanto notó la amplia espalda del pelirrojo, deslizó una mano desde la nuca y a lo largo de la columna mientras sonreía poseido por el deseo, su respiración era por demás agitada, su propio miembro palpitaba erguido apuntando hacia las nalgas de Ax, bien podría tomar aquel hermoso trasero entre sus manos para separar la apetitosa carne y enterrarse profundamente pero Ax necesitaba ser preparado, y bastante si no quería lastimarle.
    - No has estado con nadie más ¿Cierto?- Preguntó sin poder evitarlo, estaba casi seguro que la única persona que habría compartido cama con Ax sería su fallecida mujer, notó el temblor bajo su tact al momento en que llegó hasta la espalda baja y tomó una de las nalgas entre sus dedos para sobar descaradamente.
    Se acostó encima de Ax para besar su nuca y enterrar una mano entre los cabellos rojos, el aroma a alcohol opcaba un poco el aroma natural del cocodrilo pero Cuth no tendría problema en repetir aquella odisea con el pelirrojo en una condición más apropiada, solo que estaba seguro que si lo intentaba si quiera, este querría despellejarlo vivo.
    Rió entre dientes contra la nuca de su amante - Me gustas Ax, me gustas demasiado, eres muy hermoso y sensual ¿Lo sabías? - Mordió la unión entre el cuello y la base del craneo mientras dejaba que su sexo descansara entre las firmes nalgas y empujaba su cadera haciendole sentir el grueso pene.
    Bajó por la espalda, besando los omóplatos, cada cicatriz que el pelirrojo tenía marcada en la piel a causa de sus aventuras, no se sentía horrorizado por que aquel cuerpo no fuera pequeño y de piel lisa como seguro sería un muchachito joven, todo lo contrario, le fascinaba la masculinidad de Ax.
    Su boca ahora recorría el camino que había hecho su mano para terminar contra el trasero, lamió justo en donde iniciaba la división - Relájate, prometo que esto te gustará - Indicó al apoyar una mano contra la zona lumbar de Ax para que no intentara girarse - Solo alza un poco tu cadera, si quieres usa esa almohada bajo tu abdomen para ayudarte - Indicó al considerar que quizá la condición de Ax no le dejaría mantenerse mucho tiempo en la posición que Cuth le ordenaba.
    Ahora sus manos y boca jugaban con el glorioso trasero, alternando moridas y besos mientras se acercaba al apretado agujero, fue cuando su lengua se asomó entre sus labios y dio una larga y lenta lamida contra el rosado orificio, sus manos separaban la carne a fin de exponer mejor a Ax a la boca del peliblanco, lamió un par de veces más antes de empezar a bordear y empujar con la punta húmeda de su lengua, no había lubricante o aceite alguno que pudiera facilitar el trabajo por lo que ocupó su saliva para empezar a humedecer a Ax.
    Una mano fue por abajo entre las piernas de Ax y tomó el sexo del pelirrojo para masturbarlo al ritmo de su lengua.




    [​IMG] [​IMG]

    Galen / Mabel Wolfstain.... status inconsciente en laboratorio/ sotano de Drake




    Baltazar Garzön
    Casa: Lopus
    Edad: 31 años
    Orientación: Homosexual
    Raza: Canis Lupus baileyi
    Profesión: Militar, ingeniero en armas y aeronaútica
    Apariencia : Cabello negro largo que siempre lleva en una trenza baja, barba de varios días y ligeramente recortada que le hacen ver mucho mayor de lo que realmente es, piel clara con cicatrices que no le molestan en absoluto, su ropa usualmente es la vestimenta militar. Su cuerpo está trabajado, tiene pecho amplio salpicado de vello negro, sus manos son callosas a consecuencia del trabajo diario que implica ser militar e ingeniero.
    [​IMG]
    Altura: 1.88 mts
    Habilidades: manejo de armas de fuego y creación de tecnología militar
    Profesión: Militar, Ingeniero en jefe
    Personalidad: Baltazar es un hombre tranquilo, usualmente se le ve de buen humor dentro de su laboratorio donde no es extraño que a cada rato ocurran explosiones a causa de sus experimentos por lo que incluso sus compañeros han querido solicitar al rey que mantengan la pólvora lejos de este lobo.
    Es ambicioso y curioso pese a tener un aspecto algo vago, resulta enamoradizo pero su prioridad está en sus inventos por lo que siempre da la bienvenida a los inversionistas, en raras ocasiones se atreve a compartir su pensar sobre el reino y por supuesto sobre su majestad pues quien querría que le cortaran la cabeza por considerar que el rey no parece ser la persona más adecuada para seguir gobernando.
    Baltazar está dispuesto a vender su alma al mejor postory dejar atrás sus escrúpulos si se lo piden, es un lobo disfrazado de corderito que ha cometido crímenes atrocez por los cuales seguro algún día pagara.


    Biografía: Nació como el segundo de una familia de lobos grises de dinastía militar al servicio de su majestad. Educado bajo un regimen estricto en el hogar, Baltazar aprendió matemáticas, física, química, el arte del esgrima, manejo de armas de fuego y otras habilidades valiosas para destacar como soldado, pero lo que más apasionó a este hombre fue la areonaútica, un mundo infinito de posiblidades al surcar el cielo y descubrir nuevas tierras o bien acortar distancias en largos viajes.
    Sin poder huir de su obligación como militar, terminó especializandose en ingeniería militar, comenzando a destacar al hacer modificaciones simples en las armas para disminuír el margen de error al disparar, así como el tiempo de recarga y peso de la misma arma. Quizá se hizo demasiado rápido jefe ingeniero.
    Actualmente tiene una pequeña asociación con la Baronesa Rebeca Laffontein.

    Extras:

    Sabe bailar muy bien por lo que no es extraño que las damas se formen en espera de que este lobo les pida una danza
    Es ambidiestro en el uso de armas
    El sabe que su desorden dentro del taller no es un desorden
    Tiene memoria fotográfica
    Odia el olor de la carne y pelo chamuscado
    Le gustan los días calurosos y los días fríos por que así puede quedarse dentro de su taller trabajando construyendo un dirigible o un arma nueva


    La alarma dentro del castillo no se hizo esperar y Baltazar solo dió una calada a su cigarrillo antes de tirarlo y aplastarle con la planta de su bota mientras dejaba el humo escapar entre sus labios, aun se encontraba lejos de su taller cuando dió inicio el plan de su majestad, movilizar tropas lopus para arrestar a los dragones, y el asesinato del joven aviar solo había echado más leña al fuego, solo podía suponer que Rebecca estaría danzando de felicidad en su habitación y más le valía a esa bruja pagarle a tiempo, no aceptaría tonterías de aquella mujer. No tenía necesidad de salir a las calles para apresar a aquellos lagartos, era ingeniero en jefe y resultaba más valiosa su participación creando y mejorando armas que imponer orden fuera del castillo, pero en ese momento resultaba una desventaja encontrarse dentro de los muros "seguros", buscarían al criminal, tenía una buena coartada pero eso no quitaría el dedo del renglón si sospechaban que el culpable no se trataba de un dragón.
    Mantuvo un paso tranquilo mientras veía a sus compañeros correr de un lado a otro mientras sus superiores ladraban ordenes, sus facciones aparentaban concentración hasta que apreció a lo lejos la figura de Aberwyr hablando con un muchachillo.
    Carraspeó a una distancia prudente - Buenas noches... su majestad - Exclamó con voz grave haciendo un pequeño cabeceo a modo de saludo - Parece que esta noche el castillo no dormirá - Indicó al ver al rededor en gesto serio.

    JudasJudas algo cortito por que no supe como intervenir XDDD
     
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    Última edición: 11 Ene 2017
  7. Autor
    Mizer

    Mizer Hello silence my old friend~

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    Nombre: Orion Ignus
    Casa: Lopus
    Edad: 20 años
    Orientación: homosexual
    Raza: Canis Lupus Orion y Samoyedo
    Profesión: Ex-Guardia personal de Amelié la madre de Casius y ahora maestre de armas.
    Apariencia : Su raza le hace aparentar menos edad.

    image.jpg

    Altura:1'79
    Habilidades: Manejo adiestrado de armas y conocimiento de desarme al contrincante.
    Personalidad: Es bastante dulce y amable con cualquiera que le muestre cariño, pues su lado samoyeda lo forza a ser un poco regalado pero tiene un instinto protector muy alto. Es bastante serio con su trabajo al punto de poder matar sin remordimiento alguno pero también un poco melancólico. Suele ser bastante amable con los demás y sumamente distraido, en especial cuando anda pensando en otras cosas pues puede volverse bastante torpe. Odia que le llamen lindo y tambien espojoso o suavecito por su pelaje.

    Biografía: Su padre es un general de división de la marina. Controla a un basto ejercito de soldados por mar y su madre fue otra historia. Su madre era una esclava samoyeda que murió por enfermedad cuando el tenía 5 años. Todo comenzó cuando su padre abusó de su madre sexualmente una noche cuando ella estaba a punto de ser vendida, al ya no ser virgen quisieron matarla o prostituirla pero al notar que esperaba un bebe el dueño se apiadó de ella y solo la hecho a la calle a su suerte. Aquella mujer protegió a su hijo con garras y dientes, colmándole de amor aun cuando escaseara el alimento. Poco a poco el pequeño Orion, así llamado en honor a la raza de su padre, creció en las calles conociendo el amor y la crueldad de la gente hasta que el general le encontró por accidente cuando este buscaba robarle la cartera y decidió reconocerlo como su hijo al ver que era un prodigio con el manejo de armas. Lentamente el menor por su apariencia dulce y esponjosa terminó cautivando a la reina quien lo adoptó como su guardia personal hasta su muerte.

    Su habilidad en el manejo y adiestramiento de armas lo pusieron a cargo del puesto de maestre y ahora sirve con toda diligencia a los aviares pese a que muchos lores desconfian y detestan la presencia de un hibrido de esclavo con lupino.

    Extras: adora las cosas dulces, las flores y las cosas suaves pero intenta no demostrarlo o se burlarían de él.
     
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    Última edición: 12 Ene 2017
  8. CelWolf

    CelWolf Un líder protegerá a quienes lo sigan.

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    [​IMG] Sarid Asfour [Palacio] JudasJudas SirlancaSirlanca

    Sarid estuvo en el cielo la mayor parte de la mañana, desde que vio a Casius tan molesto huyó con el viento. Volar era extremadamente senillo cuando había tanto viento que lo sostuviera, sin viento tendría que estar batiendo las alas todo el rato y eso sería cansado.

    Vio una sombra en la pared del palacio y cambio de corriente para ver mejor, no había nadie… Planeó hasta el suelo después de unas horas y caminando por los pasillos, en los que no se encontró con nadie,

    -¡Sarid! Qué bueno que apareces, necesito tu ayuda- Alguien lo tomó de sus ropas, con bastante timidez a su parecer. -algo se presentó… ¿Podrías ayudarme a investigar? Por favor...

    -¿Abewyr?- Había algo extraño en él ¿Qué era? <<Oh ya, no está con su lobo guardaespaldas>> -¿Perdiste a tu cachorro?- Dijo con una pequeña sonrisa -Lo siento, me encantaría ayudarte, pero he estado volando por mucho tiempo, no me he enterado de lo que ha pasado, he visto a mucho lupus salir de palacio- Mencionó viendo en la dirección en la que los había visto irse. -¿Qué es lo que necesitas?

    -Buenas noches... su majestad. Parece que esta noche el castillo no dormirá- Baltazar se hizo presente y una pregunta le asalto y no duró mucho en su cabeza.

    -¿No fuiste con los demás lupus?- Dijo viéndolo con su típica sonrisa falsa, aunque siendo que siempre la usaba a nadie le parecía falsa.

    [​IMG] Ashra Srihan [Un bar cualquiera] MizerMizer

    -Sabes que no me gusta que susurren en mi oreja- Tomó la cerveza que le ofrecía, pero no la bebió en cambio se recargó en la mesa con la misma sonrisa y se puso a jugar con los hielos en la bebida moviendo el vaso en círculos mientras escuchaba lo mismo que su general y sus compañeros.

    -Un embarazo masculino, ¡Ja! ¡La locura!

    -¿Pero, Cómo se llevará a cabo? ¿Alguien sabe?

    -¡Yo creo que será grandioso! ¡Estos malditos aviares y sus reglas! ¡¿Por qué de en pretender que un hombre no puede amar a otro?! ¡¿Por qué?!

    Cual quiera que lo viera diría que ya estaba borracho por su posición y su absurda atención a unos hielos, su cola de pelaje rojo se movía de lado a lado a diferencia de sus compañeros. Ashra notó la mirada de Leo y lo vio de reojo, la misión ya empezaba, sonrió mostrando los colmillos y se levantó junto a los demás.

    Un chico se acercó hablándole al general, éste le dio la señal de que se fuera sin él, no tardó en dejarlos solos, sus compañeros ya habían cerrado las puertas. El general mató a uno y a su señal los demás no tardaron en empezar la masacre.

    Ashra saco a la luz sus dos sables, una simple tajada al cuello y dos de ellos cayeron al suelo sin vida. Un dragón se le vino encima, cruzo los sables delante de él y con un murmullo sus sables se envolvieron en fuego protegiéndolo del dragón, haciéndolo retroceder.

    [​IMG] Zero [Golden Cat] JudasJudas MizerMizer PuppetsPuppets

    -No trabajo aquí, eso es seguro

    -Per…- No terminó la frase por ver que su hermano le empujaba hacia el extraño, lo vio extrañado normalmente era al revés, lo empujaba en dirección contraria.

    -Él es un cliente Zero y necesita con quien hablar- Notó algo de dolor en sus palabras y no sabía si sentirse orgulloso o triste -¿Hablarías con él para que no... No... No se sintiera solo?- Le sonrió con ternura y le acarició su larga cola blanca buscando calmarlo.

    -Se va- Le gruñó al dragón por su brusca interrupción.

    -¡Oye! No decidas por mí- Se quejó el felino y tiró de la oreja del dragón. Zero vio fascinado al caracal por algo que la mayoría de felinos no se atrevería a hacer. El dragón se fue con su al parecer pareja, era una pena, al leopardo le había gustado aunque este solo pensó en que no le había dado tiempo a decirle su nombre y él tampoco sabía el suyo.

    -Zero... ¡Perdóname! ¡Debí saber...!- Escuchaba a su hermano cuando unos lupus entraron trayendo de vuelta a esos dos.

    -¡Quienes sean meseros y trabajen en el bar vayan arriba!

    Zero les gruñó colocándose delante de Dan. Con la primera muerte todos empezaron a la pelea.

    -¡Corre, Zero!- Gritó de pronto Dan queriendo tirar de su mano para sacarle de allí. Se resistió no es como si fuera a ser tan sencillo.

    -Ve arriba, me estorbas- Dijo entre gruñidos de una forma un tanto cruel, pero no quería que le pasara nada.

    Un lobo se acercó a ellos, le rugió amenazante para que no se acercara, se soltó de su hermano y se alejó lo suficiente para murmurar algo, el lobo que estaba más cerca dejo de avanzar, miró hacia abajo, pero con esa energía purpura no podía ver que era lo que le había atrapado, Zero sonrió, lo que había hecho aquel felino le había servido de mucho.

    Lo único que Zero había hecho era congelar el suelo a su alrededor paralizando a los que estaban cerca y haciendo resbalar a los que se acercaban corriendo. En cuanto dos de ellos cayeron volvió a murmurar el mismo hechizo dejándolos pegados al suelo, era un sitio reducido y no quería afectar a los que no fueran lobos enemigos, por lo que se contenía bastante. Vasuki le había enseñado a usar la magia de hielo pues decía que se le veía bien.
     
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    Última edición: 12 Ene 2017
  9. Mr. Universe

    Mr. Universe Death by Glamour❤

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    Ragna Raygnard ~ Cuarteles

    Era el momento. Me estremecí en mi puesto. Acababa de llegar un mensaje en claver morse de Leopold. <<22 horas… 10 de la noche…>>. Me pregunto si eso diran sobre los cadáveres. Miles de cuerpos empezaron a aparecer a las 22 horas por todos lados en la ciudad. Hombres armados acabaron con la vida de cientos de personas, por motivos aún desconocidos para el público. ¡Bah! Imaginarme lo que se diría por ahí, lo que su pulicaria en los tablones de anuncios, lo que se susurraría por las calles; hacía que se me estrujara el pecho por alguna razón. Vamos sé que el tema de hombres embarazándose puede ser delicado, pero esta solución es… ¿Necesaria?


    Sacudí mis pensamientos. A fin de cuentas, que con cosas como esas sería castigado a algo más que limpiar baños por 3 semanas. De hecho, dudo que dejen que conserve mi rayado pellejo. Los soldados estaban en posiciones, separados por sectores, dependiendo de la posición de las tropas. Yo me encargaría de donde estaba el General.-
    Soldados. Envíen un mensaje a cada puesto de avanzada, el ataque será a las 22 horas en punto. No quiero que dejen ningún callejón sin vigilancia… Que nadie escape-Lo último me envió un escalofrió por mi espalda.

    El tiempo cumplió con su función, y caprichoso como es él, trascurrió más rápido en mi cabeza de lo necesario. Era hora de que empezara a correr sangre. El tablero estaba en posición, las piezas en su lugar. Y para ventaja nuestra, nos tocaba hacer el primer movimiento.-
    Soldados-Llame con voz firme-T menos 30 segundos para el ataque. Quiero que cada 10 minutos me hagan un informe de bajas. Enemigas y aliadas. Cada pelotón debe reportarse periódicamente-Dije mientras enviaba por clave morse un mensaje a cada capitán de cada pelotón, por su puesto el general lo recibiria, el mensaje sería lo mismo que les decía a mis soldados-El que no se reporte periódicamente… Se pensará solo lo peor.-Fatalista quizás, pero será más ordenado.

    Y vaya. De verdad que los títulos y los rangos sirven para algo. Pues como había planeado los reportes empezaron a llover. Llego un soldado corriendo a entregarme el informe general. Hizo un saludo militar, y no pude evitar sonreír y sonrojarme un poco-
    Teniente, señor. En el sector C, al sur de la ciudad, Van alrededor de los 30 cadáveres. Sector D, al norte, 55 han muerto, y se estableció un pequeño combate entre 10 soldados y aproximadamente 15 ciudadanos; se espera la victoria. Al Este han acabado con solo 6, sin embargo el sigilo ha permitido que los soldados no sean descubiertos; los homicidios están siendo tomados como robos por parte de una banda criminal-Un reporte macabro sin duda, pero bueno para nosotros.

    -
    ¡Excelentes noticias soldado!- dije y supe que era hora de enviar un mensaje a Leopold- General, todo va como se esperaba. A su alrededor hay 2 callejones, soldados están ahí esperando por cualquiera que escape. Espero su reporte-

    El movimiento de las piezas parecía estar yendo de maravilla. Solo esperaría a que se reportara el general. Lo cual me hizo preguntarme que estaría sucediendo con él. Y con Ashra. Ha pasado un tiempo, ¿debería esperar lo peor?

    ------------------------------------------------

    MizerMizer CelWolfCelWolf
     
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  10. Puppets

    Puppets Haltung

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    [​IMG]
    Balthier Papyrus

    Zona Norte
    Burdel ''The Golden Cat''

    -Se levanto de su asiento mientras observa a todos retirarse, la señal dada por Crisirion era mas que obvia, auella invitacion no era lo quel esperaba pero realmente queria hacer algo diferente, se levanto de la mesa dejado unas monedas para pagar el vaso roto, mientras caminaba observaba como la gente se hacia mas y mas, y el calor de batalla se hacia presnente en el lugar, luego se escucharon unas voces de auxilio, era la joven y coqueta nutria, las orejas de Balthier se movieron de lado a lado, sus manos derrapantes fueron directo a sus escopetas mientras que sus ojos felinos de retrajeron formando una pupila recta, estaba totalmente en alerta.

    Los lupus habían tomado el lugar, algo un tanto diferente, realmente ver a aquellos tomar un lugar de tan baja categoría era simplemente de baja moral, desenfundo sus pistolas en cuanto noto que frente a el un Lupus llegaba con una espada desenfundada a matarle con un corte, un simple balazo en el estomago era lo que necesito para acabar con la vida de aquel hombre, ni tiempo le dio para defenderse al pobre Lupus. La calma en Balthier en aquel bullicio era impresionante, pero realmente el no quería desconcentrarse, sabia que así como podia matar a un Lupus, pudiece matar a un Felidae sin darse cuenta.

    La batalla era candente no sabia que hacer, simplemente se mantenia firme ante la masacra que se estaba presenciando en el establecimiento.

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    MizerMizer CelWolfCelWolf JudasJudas
    Disculpenme lo corte enserio T-T
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  11. Ziro Pines

    Ziro Pines

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    Castiel
    Casa Dragón - Laboratorio

    -Ve por nuestro invitado y asegúrate de que Kaled también venga, ¿Entendiste?- el dragón le hablo de forma autoritaria haciendo que el minino diera un pequeño sobresalto, sin embargo su mirada no se inmuto. -Enseguida amo Drake- hizo una leve reverencia y salio a paso veloz del laboratorio cerrando la puerta detras de si. Se quedo pegado a la pared unos segundos respirando de manera agitada, aun le costaba asimilar lo que habia presenciado ¿de verdad estaba bien? Llevaba meses escuchando a sus amos hablar acerca de este acontecimiento diciendo que las casa y demas habitantes del reino tenían que abrir sus mentes a las posibilidades, que esto era el futuro pero ¿de verdad estaba bien alterar el cuerpo de alguien asi? Y ni mencionar que estaba seguro de que la se...o mejor dicho, el joven en aquella mesa no sabe para nada lo que le espera al despertar.

    Subio las escaleras mientras se quitaba los guantes y la bata quirúrgica sin importarle que cayeran al piso, no queria seguir con eso encima de él. Al llegar a la planta baja a penas se dio cuenta de que no habia nadie, existia un enigmatico silencio que le puso los pelos de punta a medida que se acercaba al salon principal. Una vez alli no encontro a Vasuki por ningun lado asi que empezo a buscarlo por la mansión, mientras hacia esto vio un par de sirvientes corriendo al fondo de los pasillos, inmerso en su curiosidad quiso preguntar que sucedia pero nadie parecia notarlo si quiera como si estuvieran preocupados por lo que estuviera dentro de sus cabezas.

    Llegó al jardin y ahi vislumbro a ambos dragones bajo la luz de la luna, parecian estar hablando de algo importante asi que no se atrevio a interrumpir. Contrajo un poco su ceño cuando Kaled dijo que se casaria con el amo Drake -¿Pero no estaba con aquel chico rubio?- pensó escuchando el resto de la conversación hasta el momento en que el joven Vasuki le ofrecio una rosa a su primo. Aquel gesto le habia contrariado un poco hasta el punto de desviar la mirada sabiendo que era una escena que no debia ver por el mismo y por respeto a Vasuki siendo el una de las pocas personas por quein sentia afecto y respeto.

    -Mis señores...- interrumpio cuando escucho decir que irian al sotano, justo donde tenia que llevarlos.- El amo Drake me pidio que los escoltara al sotano, solicita de la presencia de ambos.

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  12. Sirlanca

    Sirlanca Don´t burn the witch

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    Nombre: Fabian Dred Linus
    Casa: Dragón
    Edad: 17 años
    Orientación: Homosexual
    Raza: Mamba negra/ Dragón de Komodo
    Apariencia :
    [​IMG]
    Cabello negro y piel blanca, ojos verdes melancólicos, pesa 70 kg y es de complexión delgada
    Altura: 1.62 mts
    Habilidades: Memoria fotográfica, magia (solo un poco, no es tán bueno como Drake)
    Profesión: Historiador
    Personalidad: Aun siendo mimado por su hermano mayor y la servidumbre, Fabian ha sabido mantener hasta cierto punto los pies en el suelo pues considera que su responsabilidad es cuidar del bienestar de su hermano mayor, sabe lo volátil que puede ser el lider de la casa de los dragones así que toda esa paciencia de la que a veces carece Drake se puede encontrar en Fabian.
    Posee cierta ingenuidad que le impide ver por completo el peligro del que su hermano constantemente asegura protegerle, así que no es extraño que este chico tenga deseos de salir a recorrer el mundo y enamorarse pues su corazón está hambriento de pasión y aventura aun que prefiera quedarse en casa para no dejar solo a su hermano.
    Es el único capáz de ponerse al tu por tu con Drake sin miedo a sufrir la ira del dragón mayor.

    Biografía: Único hermano menor de Drake y por ende, el consentido de la familia, además de sobreprotegido desde que nació, en su vida jamás ha conocido el hambre o frío, y aun que casi toda su educación ha sido mediante tutores privados, jamás ha perdido la oportunidad de escapar de la excesiva vigilancia para merodear en la vida cotidiana de Kialorvas.

    Extras:
    Le gusta los días soleados
    Las frutas cítricas
    Ver a su hermano felíz
    La vida cotidiana y plasmarla en textos

    Detesta que piensen que es muy joven o ingenuo como para entender asuntos de adultos
    El olor a alcohol
    El frío
    Ponerse nervioso
    Que le hagan enojar o lastimen a Drake

    Tiene un terrible despertar, si tratan de levantarle antes de su hora indicada parece un demonio peor que el mismo Satanas.
     
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    Última edición: 16 Ene 2017
  13. Kabrerovxy

    Kabrerovxy Pomodoro&Kabrerovxy 4eva~

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    [​IMG]
    Kaled Radaan
    - Mansión de Drake Dred Linus -
    CelWolfCelWolf Ziro PinesZiro Pines SirlancaSirlanca MizerMizer
    Al escuchar las palabras de su primo quiso sentirse aliviado y por un segundo sonrió ante la idea de escapar de ahí, pero no quería hacerlo realmente. Había un sentimiento que lo unía a Drake que aún no lograba definir como amor pero era lo suficientemente fuerte para mantenerlo atado al pelinegro. Respondió la broma con una sonrisa divertida pero no dijo nada más al respecto, recibió la rosa que le era ofrecida y sus ojos brillaron con alegría al mismo tiempo que sus mejillas se enrojecían ligeramente; le impresionaba la manera en la que Vasuki podía ser tan seductor y tierno con otros hombres, quizá lo hacía de manera inconsciente pero con esa actitud podría enamorar al mundo entero si quisiera. Se quedó mirando la rosa mientras la giraba lentamente para contemplarla entera, tocó los pétalos con sus dedos suavemente y siguió sonriendo al escuchar a su primo que lo acompañaría al sótano para hablar con Drake.

    - ¿Castiel? - preguntó algo confundido, reconocía el nombre pero no entendía cómo estaban relacionados ese felino y Vasuki. No pudo recibir una respuesta ya que el sirviente se acercó a ellos para explicarles que los escoltaría hasta el sótano, Kaled no le dio mucha importancia al asunto y terminó asintiendo un par de veces antes de seguir al felino manteniendo la rosa entre sus manos. Al principio se mantuvo cerca de su primo pero no había contacto físico entre ellos, sólo lo volteaba a ver de vez en cuando para mostrarle una sonrisa y fuera de eso no había otro tipo de comunicación entre ellos. Kaled se mantuvo silencioso durante todo el transcurso y por un momento había olvidado a Mabel gracias a los cortejos de su primo pero al llegar al sótano no pudo evitar detenerse de golpe en la entrada. Pudo distinguir a dos personas, una de ellas era Drake pero a la otra no se atrevió a mirarla con detalle pues en cuanto vio una cabellera rubia giró su cuerpo para evitar reconocer a la persona, aunque muy en el fondo sabía de quién se trataba. Empezó a sentirse mareado y su rostro palideció al instante, no podía estar seguro de que se tratara de Mabel pero tampoco quería averiguarlo así que puso una mano sobre el hombro de su primo y lo volteó a ver con una fingida sonrisa.

    - Te esperaré aquí... con Castiel, como dijiste. - su voz era débil y los labios se le habían secado, sus manos temblaban ligeramente y sus ojos aterrados lo delataban pero hacía un esfuerzo sobrehumano por mantener la calma. Se engañaba a sí mismo una y otra vez diciendo que la persona en la camilla no podía ser Mabel, simplemente no lo era... Apretaba la rosa entre sus manos con desesperación y frotaba sus dedos contra ella hasta que empezaron a lastimarlo por las espinas que lo cortaban.




    [​IMG]
    Axtroz
    - Habitación, Taberna -
    SirlancaSirlanca
    La caricias que recibía le hacían difícil seguirse resistiendo pero cuando escuchó las palabras de Cuthberth perdió toda la fuerza y permitió que el otro pusiera sus manos y labios donde quisiera. Intentó sostenerle la mirada unos segundos, tiempo suficiente para darse cuenta que las palabras del peliblanco eran sinceras, pero en cuanto sintió la rodilla nuevamente presionando su entrepierna no pudo evitar girar el rostro para evitar cualquier contacto visual con el otro. Ya era bastante vergonzoso no poder contener los sonidos que salían de su boca como para agregarle las expresiones eróticas, así que intentó ocultar sus ojos con el fleco de su cabello pero antes de que pudiera hacerlo sintió como una de las manos ajenas se abría paso hacia su intimidad; levantó la cabeza con la intención de encontrarse con la mirada del otro y pedirle que se detuviera pero sólo logro ver con detalle como aquella mano se apoderaba de su miembro.

    - No... ah... - su voz era tan débil que no se podía distinguir cuando hablaba o jadeaba ya que su respiración se volvía más pesada con cada segundo que pasaba. La mordida sobre su cuello le hizo estremecer y agradeció estar acostado porque de haber estado de pie hubiera caído directo al suelo de rodillas; los besos fueron bajando hasta llegar a su pecho y Axtroz no podía sentirse más vulnerable que en esos momentos, intentaba aferrarse a la cabellera del halcón con una de sus manos como si así fuera a detenerlo pero parecía incitarlo más y con la otra mano se aferraba al brazo del peliblanco que movía sin cesar, quería frenarlo de alguna manera pero ni siquiera los rasguños servían; además de que no tenía la fuerza suficiente para perforar la piel. Nadie lo había tocado de esa manera jamás, con tanto deseo y lujuria, sentía que en cualquier momento se desmayaría al no poder contener tantas caricias en un cuerpo tan despreciable y lleno de cicatrices como lo era el suyo. Sintió un profundo alivio cuando el contacto entre ellos desapareció por un momento, tocó su pecho donde estaba su corazón y sintió como este intentaba salirse de su lugar desesperado; aún tenía la sensación en sus pezones de estar siendo succionados y su miembro palpitaba deseoso por más caricias. Levantó la mirada buscando al hombre que tanto anhelaba y no pudo evitar sonrojarse al verlo desnudarse, cada vez le costaba más trabajo respirar y al tener al otro encima se le fue todo el aire que había recuperado en un largo jadeo.

    Cerró los ojos y su cuerpo tembló ansioso al escuchar la voz del peliblanco tan cerca de él, estaba desesperado por continuar aquello pero al escuchar la orden del halcón se quedó algo confundido y casi decepcionado. ¿Darse la vuelta? Dudó por un segundo pues nunca había estado en esa situación y no sabía exactamente qué debía hacer pero el miedo de perder a Cuthberth lo hizo obedecer; giró su cuerpo hasta quedar boca abajo. Esa posición lo hacía sentir aún más desprotegido ya que no podría utilizar los brazos para defenderse y tampoco podría ver los movimientos del halcón así que todo sería una sorpresa. Mantuvo la cabeza casi enterrada en la almohada al estar tan avergonzado pero al sentir la mano ajena recorriendo su espalda no pudo evitar levantarla y negó un par de veces al escuchar la pregunta del otro.

    - ... nadie... - apenas pudo contestar sin que los jadeos lo interrumpieran. Le era difícil aceptar las caricias del peliblanco pues era algo completamente nuevo para él, era una intensidad que jamás había experimentado y su cuerpo no estaba acostumbrado a tanto cariño, pero gracias al alcohol le era más fácil recibir todas esas muestras de afecto tan apasionadas. Al sentir el pecho ajeno sobre su espalda no pudo evitar suspirar excitado, apretó las cobijas con sus manos pero no logró liberar la tensión al escuchar las palabras del peliblanco; era la primera vez que alguien le decía algo como eso, su corazón latía emocionado y su cuerpo vibraba deseoso pero... ¿cómo se suponía que debía responder a eso? Quiso pensar en algo adecuado para contestar pero lo único que salió de su boca fue un pequeño gemido al sentir una nueva mordida sobre su nuca y el miembro del otro presionando su trasero. Volvió a esconder su rostro contra la almohada mientras sentía los labios de Cuthberth recorriendo su espalda, su piel era tan insensible que le era difícil sentir dolor pero ahora hasta la respiración del halcón le hacía estremecer.

    Dudaba que aquello fuera a ser placentero pero tampoco estaba en condiciones de oponerse así que cerró sus ojos y dejó que el peliblanco explorara cada rincón de su cuerpo. Utilizó sus rodillas para mantener su cadera levantada como el otro se lo pedía y aunque sentía que en cualquier momento se derrumbaría no quería mostrarle al otro lo débil que se sentía.

    - ... no la necesito. - le aseguró al otro mientras sentía como sus glúteos eran atacados con caricias, besos y mordidas. Se aferraba a la cobijas e intentaba mantener la boca cerrada mordiéndose los labios pero los gemidos siempre encontraban la manera de salir, más cuando la lengua de Cuthberth empezó a entrar en su cuerpo. Era una sensación extraña y al principio algo incómoda pero las caricias que el otro le otorgaba a su entrepierna hicieron que el proceso fuera más agradable hasta el punto que el placer le ganó a la incomodidad; intentaba mantenerse relajado incluso cuando los dedos del peliblanco empezaron a entrar en él pero algo empezó a molestarle y no de manera física sino que se sentía extraño de ser tratado con tanto cuidado.

    - Cuthberth, hazlo ya. - le pidió entre jadeos, intentando escucharse seguro pero era evidente que no tenía idea de lo que estaba pidiendo.
     
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  14. CelWolf

    CelWolf Un líder protegerá a quienes lo sigan.

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    [​IMG] Vasuki Vitra [Sótano de Drake] MizerMizer KabrerovxyKabrerovxy SirlancaSirlanca Ziro PinesZiro Pines

    Kaled tomó la rosa que le ofrecía y Vasuki estaba mejor con la expresión que ahora tenía su primo en vez de la débil de antes.

    -Castiel?- Cuando preguntó eso el mencionado apareció.

    -Mis señores... El amo Drake me pidió que los escoltara al sótano, solicita de la presencia de ambos- Asintió a sus palabras alegrándose de que Drake lo hubiera mandado por ellos.

    Se encaminaron al sótano, pero antes pudo ver que los sirvientes estaban algo agitados. Las sonrisas de su primo le hicieron desviar la atención de eso, parecía estar mejor, pero eso no duro mucho ya que en el sótano tuvo una reacción extraña, llena de terror. En el sótano había un chico, aunque este llevaba un vestido o lo que quedaba de él… Kaled hacia ese experimento, del embarazo masculino, con Drake y no creía que se hubiera echado para atrás, por lo que no entendía su reacción.

    -Te esperaré aquí... con Castiel, como dijiste.- Se mordió la lengua para no decir nada y averiguar las cosas con Drake, él era más predecible.

    -Drake- Lo llamó para que terminara lo que estaba haciendo y le atendiera -Podemos hablar?- Intentaba sonar con respeto, pero obviamente no era una pregunta.

    -Vaya... Así que su protector ya viene a reclamar

    -Puedes decirme que le ocurrió a mi primo? Esta algo aterrado y no sé si es por ti o por el experimento...me decanto más por ti- Vasuki conocía donde atacar para hacer más daño, aunque su voz sonara amable, solo era el encanto de una serpiente que atacaría en cuanto viera a su presa débil.
     
    Última edición: 26 Ene 2017
  15. Sirlanca

    Sirlanca Don´t burn the witch

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    [​IMG] Cuthberth /Taberna con Ax

    Al tener por fin aquel agujero lo suficientemente húmedo con su saliva, apoyó su dedo índice contra la apretada carne hasta vencer la resistencia que le ofrecía tan virginal agujero, deslizó su dedo varias veces sin dejar de masturbar a Ax, incluso su boca aún atendía la carne del firme trasero al morder y besar gustoso, un segundo dedo se agregó al rítmico va y ven con deseo de preparar lo más pronto al pelirrojo pues Cuth sentía que su autocontrol no duraría más tiempo ante aquella deliciosa visión que Ax le ofrecía, siendo sometido a su toque y gimiendo contra la cama, solo que el tonto cocodrilo parecía empeñado en arruinar un poco su fantasía pues laexigencia de esta hizo que Cuth detuviera un instante su masaje y lo mirara con el ceño fruncido.
    - No seas estúpido, no sabes lo que me estás pidiendo- Exclamó enojado por que Ax le provocara así - Si te la meto justo ahora voy a terminar lastimándote, cocodrilo idiota - Farfulló antes de lamer los dedos con los que había estado estirando el agujero de Ax para volver a meterlos solo que esta vez no fue tan delicado como al inicio. Hizo un movimiento semejante a las tijeras hasta que aquel agujero rosado fue capaz de aceptar un tercer dedo, y eso fue más que suficiente para el peliblanco pues no estaba dispuesto a esperar más por enterrarse en el cuerpo de Ax, escupió en su mano y untó su propia saliva a lo largo del endurecido pene para facilitarse el trabajo. Tomó las caderas de Ax y le jaló hacia si, apoyando su amplio pecho contra la espalda de este, susurró a su oido - Relájate y confía en mi por que no voy a detenerme Ax, te voy a hacer mio - Mientras hablaba, guió su miembro hasta el húmedo agujero, apoyando la cabeza del glande contra la caliente carne restregó un par de veces y sonrió satisfecho contra la oreja de su amante - Estás temblando ¿Es por la emoción o el miedo?- Preguntó en un tono grave sin soltar la cadera del pelirrojo a la par que empujó su sexo para ser recibido en el estrecho y palpitante canal, suspiró por lo bajo apretando el cuerpo de Ax para no dejarle huir mientras seguía invadiendolo, buscó a ciegas el pene del pelirrojo y acarició despacio, de manera rítmica para ayudarle a superar el dolor que estaba ocasionándole.
    -Eres tán estrecho... y caliente... diablos Ax - Siseó cerrando los ojos al dejar caer su frente contra la espalda del cocodrilo, detuvo su empuje cuando la base de sus grueso eje chocó contra las firmes nalgas y se dedicó un momento a disfrutar de lo apretado que Ax estaba alrededor de su pene, tanto tiempo había pasado desde que hubiera tomado a alguien y hubiera podido sentir tanto placer como ahora, su mano no le hacía justicia en las noches de soledad a lo que ahora Ax le otorgaba con su hermoso cuerpo, y ahora temía que una sola vez no fuera a bastarle antes de que tuviera que volver al castillo.
    Apartó la frente de Ax y aún masturbándolo, sus caderas comenzaron a moverse en un va y ven firme y algo lento, apenas dejando que la mitad de su eje saliera para volver a entrar lo más profundo que Ax le permitía en aquella posición - Eres muy hermoso Ax, Mhhhh tan bueno - Hablaba entre jadeos al mirar el cuerpo del pelirrojo retorcerse sobre las sábanas, posiblemente aun resultaba dolorosa la intromición - Trata de no pensar en el dolor, concentrate en mi mano - Ordenó al aumentar el ritmo de esta para estimular a su amante - ¿Sientes como estiro tu apretado agujero Ax? Es increíble lo caliente que eres por dentro y aprietas tan delicioso, voy a llenarte Ax, voy a joderte tan bien esta noche que nadie más va a poder satisfacerte como yo lo haré - Sus movimientos se volvieron más enérgicos, la cama rechinaba por el peso de ambos hombres y el sonido de sus cuerpos chocando hacían que la excitación de Cuthberth aumentara considerablemente, pero lo que aun mejoraba aquello eran los gemidos de Ax, solo que se oían tan apagados, y entonces supo que el maldito cocodrilo se estaba escondiendo en las almohadas para evitar ser escuchado.
    Sonrió como un verdadero desgraciado, sin aviso alguno salió de Ax y dió una palmada contra la nalga, su mano quedó bien marcada en la carne y eso le produjo una enorme satisfacción - Date la vuelta, quiero ver tu cara Ax - Volvió a dar una fuerte nalgada cuando su orden no se cumplió a la primera - De nada va a servirte ocultar la cabeza o taparte la boca como una mujer, te voy a follar de verdad - Su sonrisa seguía presente al hacer girar al pelirrojo para que quedara bocaarriba.
    Abrió las fuertes piernas y acomodado entre ellas las puso sobre sus hombros hasta dejar de nueva cuenta su pene contra el cuerpo de Ax para penetrale y retomar su movimiento, apretó los muslos y ladeó su cabeza para besar la carne, mordió y lamió también no sin dirigir miradas lascivas a Ax - Te está gustando esto ¿Verdad? Mira ya como se encuentra de hinchado tu pene - sus manos dejaron los muslos un instante pero no bajó las piernas de sus hombros, se hechó hacia adelante para alcanzar los labios de Ax, presionándole con su propio cuerpo para llenarle aún más profundo y sentir como el pelirrojo se contraía a su alrededor, su boca no dejaba de asaltar la de Ax, ahogando los gemidos y gritos que pudieran escapar, succionando su lengua y explorando cada rincón sin cansarse en absoluto. Apenas se separó lo suficiente para ver el rostro sonrojado y perlado de sudor, mentiría si dijera que no era el rostro más erótico que hubiera visto en su vida - Vas a hacer que me termine corriendo en tu interior si sigues poniendo esa expresión Ax - Replicó aumentando las emebestidas - Aun que no sería tan malo... llenarte con mi caliente leche hasta que se desborde por tu hermoso agujero, podría lamerlo de nuevo para limpiarte y volver a llenarte ¿Te gustaría eso? - Preguntó sin contenerse por lo obsceno que sonaba en ese momento.
     
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  16. CelWolf

    CelWolf Un líder protegerá a quienes lo sigan.

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    [​IMG]-------------- KabrerovxyKabrerovxy Ziro PinesZiro Pines SirlancaSirlanca ----------------

    Drake mantenía un largo silencio terminando de vendar aquella nueva parte femenina que recién había creado con una sonrisa victoriosa. Se había dedicado a eso, con cada detalle, con cada peculiar aspecto de ese cuerpo hasta terminar el trabajo que ahora estaba casi listo y perfecto para él. No pudo escuchar a Kaled por tan concentrado que estaba pero cuando Vasuki le hablo, simplemente se alejó de ese cuerpo y se dio la vuelta mirándole con el ceño fruncido y brazos cruzados -Vaya... Así que su protector ya viene a reclamar- Dijo sonriendo levemente divertido, caminando hacia él pero escuchando sus palabras mientras le alejaba de ese lugar y del angustiado pelirrojo-Je.... Así que no sabes porque es, no es así? Bueno es sencillo, tenía un amante, me encargue del amante y ahora ha prometido ser fiel. A diferencia de ti yo deseo asentar cabeza cuanto antes- Le dijo volteando a verle con cierto desafío y sonrisa peligrosa. Drake era demasiado difícil de quebrar.

    [​IMG] Vasuki Vitra [Sótano de Drake]

    -Je.... Así que no sabes porque es, no es así? Bueno es sencillo, tenía un amante, me encargue del amante y ahora ha prometido ser fiel. A diferencia de ti yo deseo asentar cabeza cuanto antes.

    Vasuki leyó entre líneas y vio la amenaza que supuso eso, puede que a Drake también le hubiera dolido, pero la promesa de fidelidad era pura farsa por el miedo que Drake provocaba.

    -No es que no quiera asentar cabeza, es que con quien quiero hacerlo no está disponible. Al menos yo no me impongo en el corazón de aquel dragón…- Lo último lo dijo más bajo, pero audible mientras rodeaba al líder dragón como un depredador.

    -Drake- Dijo seseante acercándose por su espalda y rodeando sus hombros con su brazo derecho apoyándose un poco en él -Dime lo que realmente crees que pasara… Si no dejas libertad para quien dices amar- Le dijo como un secreto al oído, mientras que su siseo se hacía permanente, pero de un modo que no parecía amenazante sino que para cualquiera seria solo extraño.
     
  17. Kabrerovxy

    Kabrerovxy Pomodoro&Kabrerovxy 4eva~

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    [​IMG]
    Kaled Radaan
    - Mansión de Drake Dred Linus -

    El felino frente a él comenzaba a preocuparse por la manera tan desesperada con la que sujetaba el tallo con espinas, hasta el punto de cortarse los dedos. Se acercó al pelirrojo para preguntarle si estaba bien, en esos momentos Kaled no podía fingir una sonrisa así que se limitó a asentir con la cabeza y en un intento por desviar la mirada de esos ojos preocupados de Castiel, decidió voltear a la persona de la camilla. Esperaba que no fuera Mabel, realmente no quería ver aquello pero necesitaba saber la verdad; la rosa cayó de sus manos en cuanto distinguió el rostro de Mabel. Las palabras de Drake sólo confirmaron lo que ya sabía, "un amante"... ¿desde cuándo Kaled se había vuelto de su propiedad? Cubrió parte de su rostro con una mano y utilizó la otra para sostenerse del hombro del felidae a su lado.

    - No... no me siento bien. - habló tan bajo que sólo pudo escucharlo el castaño que lo había acompañado hasta ahí, ya que Vasuki y Drake se habían alejado para hablar en privado. Se sentía tan mal que en cualquier momento de desmayaría pero antes debía salir de ahí, así que corrió con todas sus fuerzas para subir las escaleras y salir del sótano. Cada escalón le robaba el aire y su mente empezaba a dar miles de vueltas, además de que su corazón le ardía de coraje e impotencia. Se detuvo en seco en cuanto terminó de subir las escaleras, se sentía horriblemente culpable por no poder salvar a Mabel, ya todo estaba hecho y aunque intentará salvarla sólo terminaría por cavar la tumba de ambos.

    - Nunca es suficiente... ¿cierto? - su voz era débil y su cuerpo empezaba a temblar, por más que Kaled se esforzara jamás sería suficiente para satisfacer al líder de la casa dragón, ni siquiera prometerle que se casarían lo detuvo de hacer tal atrocidad. Debía mantenerse fuerte, no perder la cordura, pero no entendía cómo Drake pudo haberle hecho eso a una persona que pretendía ser su aliada y que era alguien importante para Kaled. Sin embargo, no podía culparlo, lo conocía demasiado bien... quien tuvo la culpa desde un principio fue él mismo por haberse involucrado con Mabel. Si jamás la hubiera tomado en serio, esto no hubiera sucedido.

    Quiso salir de la mansión, no soportaba estar ahí un momento más, pero al abrir las puertas principales para salir del lugar se encontró con un hombre cubierto por una armadura. Apenas pudo reconocer que no era de la casa dragón sino de la guardia de los aviar, un lupus. Quiso preguntar qué estaba haciendo ahí, pero antes de que pudiera articular cualquier palabra recibió un golpe directo en el rostro, dejándolo inconsciente.

    ____
    FIN​




    [​IMG]
    Axtroz
    - Habitación, Taberna -
    SirlancaSirlanca
    Cuando le pidió que se relajara realmente pensó en hacerlo pero la frase que vino después lo hizo estremecer y no pudo evitar tensarse un poco; "Te voy a hacer mío", esas palabras se quedaron grabadas en su alma, justo donde estaba el borroso nombre de Sylvana. De ella sólo quedaría el recuerdo, porque su cuerpo a partir de ahora le pertenecería a Cuthberth, ya no tendría que respetar la memoria de un fantasma sino que volvería a amar con todo su cuerpo y alma. Su cuerpo empezó a temblar ansioso, no fue demasiado obvio pero lo suficiente para que el peliblanco se diera cuenta de las vibraciones de su cuerpo, quiso darle un golpe con el codo directo en la cara para que se callara pero antes de poder hacerlo sintió como algo entraba en él. Jamás se había sentido tan vulnerable en su vida, además de que el dolor punzante lo obligó a tomar la almohada más cercana para esconder en ella sus quejidos. Las palabras del halcón lo hacían avergonzarse demasiado, nadie le había hablado así a Axtroz, jamás en su vida y que ahora alguien lo hiciera con tanta facilidad le hervía la sangre, más no sabía si era por el coraje o la vergüenza.

    Las caricias sobre su virilidad le ayudaban a relajarse pero su cuerpo se tensaba inevitablemente con cada centímetro que el otro introducía en él, se aferraba de las almohadas y las sábanas con intención de destrozarlas, sentía que así liberaba algo de estrés y podría relajar su cadera para que aquello no fuera tan doloroso pero eso sólo era una ilusión. Su cuerpo estaba acostumbrado al dolor, tantas heridas lo había vuelto insensible pero ahora podía sentir cada vena de aquel miembro que lo profanaba, y así fue como el dolor terminó por convertirse en un estimulante más. Axtroz tenía la necesidad de sentir más de ese dolor, realmente lo excitaba así que cuando el otro empezó a moverse dentro de él dejó que su cuerpo se retorciera de dolor, no lo soportaría ni lo ocultaría... no hoy. Su respiración era entrecortada y cuando un gemido se atrevía a salir de su boca hacía lo posible por ocultarlo entre las almohadas, enterraba sus uñas en la cama como si quisiera desgarrarla. Sin embargo no todo se trataba del dolor, el placer que la mano del peliblanco le otorgaba empezaba a nublarle la mente, lo estaba disfrutando tanto que temía que las palabras del otro fueran a volverse realidad. Sólo por orgullo se negaba a esa realidad porque su cuerpo estaba volviéndose adicto a Cuthberth, a esas manos que lo acariciaban con firmeza, a esa voz que lo hacía avergonzarse tanto que su corazón se aceleraba, a esos labios que lo habían besado con tanta intensidad; su cuerpo jamás aceptaría a alguien más que no fuera el halcón.

    Los movimientos eran cada vez más agresivos y rápidos, se suponía que debían doler mucho peor que antes pero en la mente de Axtroz todo funcionaba de manera diferente ahora. El placer se había mezclado tanto con el dolor que ya no sabía diferenciar uno del otro, todo su cuerpo hormigueaba al ser estimulado con aquellas caricias y esas embestidas tan violentas. Sin embargo todo terminó de repente, Cuthberth salió de su interior, lo que provocó que el pelirrojo soltara un pequeño quejido de inconformidad. ¿Realmente lo dejaría así? Pensó en quedarse acostado sobre la cama y terminar él mismo con lo que el halcón había empezado pero antes de que pudiera desplomarse sobre la cama un golpe sobre su trasero lo hizo tensarse. Escuchaba lo que el otro le pedía pero dudó en hacerlo, no le daría la oportunidad al peliblanco de burlarse de sus expresiones faciales al ser sometido, pero otro golpe sobre sus glúteos lo obligó a voltear. Estaba seguro que si no se daba la vuelta el otro seguiría golpeándolo hasta lograr su cometido.

    Arqueó su espalda al sentir cómo era penetrado nuevamente y las embestidas volvían a aparecer, esta vez no le había dado ni un momento para tomar un respiro. Volvió a aferrarse de las sábanas y giró su rostro para intentar evitar el contacto visual con el peliblanco pero cuando sintió los besos sobre sus piernas no pudo evitar llevar la mirada a esa zona. Era estúpido conmoverse por eso pero Axtroz se sentía inmensamente feliz por recibir aquellos besos y mordidas. Lo que no esperaba era que el halcón se inclinara para alcanzar sus labios y besarlo, el pelirrojo cerró los ojos y se dejó llevar por aquel beso, se sentía tan afortunado de haberse encontrado con tan buen besador y como no sabía cuándo volvería a suceder aquello aprovechaba cada segundo que tenía esos labios cerca para devorarlos con la misma intensidad que el otro lo hacía.

    Todo era tan perfecto, hasta que Cuthberth volvió a abrir su boca para hablar pura obscenidad, la expresión del reptil intentó parecer molesta pero justo en ese momento el otro se dedicó a aumentar el ritmo de las embestidas lo que provocó que Axtroz empezara a gemir sin remedio. Llevó una de sus manos para cubrir su boca, mordió su dedo pulgar e intento contener los sonidos dentro de su boca pero las palabras del otro lo obligaron a responder de alguna manera. Descubrió su boca y con esa misma mano tapó los labios del contrario con fuerza.

    - ... cállate y hazlo... - contestó evitando gemir en el proceso. Alejó su mano del rostro ajeno y utilizó ambos brazos para elevarse un poco, entonces fue Axtroz quien dio una suave mordida sobre los labios del peliblanco para después besarlo.



    Los rayos de sol empezaban a entrar por la ventana y lograron despertar al reptil que descansaba en la habitación de aquella taberna. Giró su cuerpo con la intención de evitar esos destellos tan molestos pero le fue casi imposible al sentirse tan adolorido, todo su cuerpo le dolía pero sobre todo la zona bajo su cadera. No le prestó demasiada atención ya que seguía semi-consciente pero al encontrarse con otro cuerpo a su lado, en la misma cama, no pudo evitar despertarse de golpe. En un reflejo se sentó sobre la cama, algo de lo que se arrepintió después ya que un dolor punzante atacó su trasero.

    - Ahg... - se quejó mientras llevaba una mano a esa zona para para sobarse, pero siguió concentrado en descubrir quién era esa figura a su lado, muy en el fondo lo sabía pero no quería creerlo.

    - Cuth. - dijo en voz baja más para sí mismo que con intenciones de despertar al otro. Los recuerdos llegaron a él como un balde de agua helada o más bien de agua hirviendo ya que al momento de recapitular todo aquello sus mejillas se enrojecieron. El dolor en su cadera empezó a tener sentido, además del cosquilleo en todo su cuerpo y que se sintiera tan bien a pesar de todo. Volvió a recostarse en la cama y aprovechó que el halcón aún dormía para depositar un beso en sus labios. Lo hizo con cierto nerviosismo, ya que temía a que el peliblanco despertara, pero quería besarlo una última vez antes de regresar a la realidad.
    ____
    FIN​
     
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