Un día como cualquier otro.

Publicado por Iza Balecsky en el blog Blog de Iza Balecsky. Vistas: 71

Un día frio y aparentemente triste para las personas, Robert, daba un paseo por la ciudad en la que alguna vez había vivido.
Mientras caminaba vio un edificio que le parecio familiar, se acerco y en la entrada estaba una pequeña inscripcion grabada en la pared, "un angel más ha caido, Victor Ivanov 1960 - 2006"
Robert no pudo evitar quedarse petrificado por unos minutos... Victor... un recurdo sagas y fiero cruzo por su mente, "en efecto lo conoci, como pude olvidarlo".
Robert sintio un nudo en su garganta y sus ojos le ardieron, solto unas cuantas lagrimas y continuo su camino, misntras andaba seguia pensando en aquel nombre "Victor", igual que un pensamiento intrusivo, no se lo podia quitar de la cabeza y un recuerdo lejano comenzo a florecer en su cabeza.
Era el verano de 1980, al atardecer, en un parque aledaño a ese edificio.
Fue en ese momento en el que sus miradas se cruzaron, todo a su alrededor se detuvo en un perfecto y perpetuo paisaje, envidiable a las mejores obras de arte, tanto Robert como Victor caminaron el hacia el otro, cuando estaba frente a frente, se miraron a los ojos, lentamente y con las más suaves caricias ambos inmortalizaron ese momento con un abrazo, Victor movio sus manos a las mejillas de Robert y el a su vez movio sus manos a la cintura de Victor, en ese instante ambos sintieron como el tiempo de detenía, su mente y corazon de sincronizaron y sintieron el calido beso que hace años se había reprimido, encerrado a la vista de todo el mundo...

Robert salio de la florería, con un ramo que contenia lilys, orquideas y un tulipan en el centro. volvio a aquella inscripción y dejo junto a ella el ramo de flores. Robert estaba dispuesto a irse pero una sombra en el pabimento lo detuvo, miro al cielo y vio a una especie de buho blanco, con aspento humanoide, se elevó y desaparecio entre las nubes y los tenues rayos de sol, lentamente y como si danzara en el viento, una pluma cayo directo el la mano de Robert...

Sonrrio y con una inmensa tranquilidad en su corazón se dispuso a recorrer aquella ciudad que ya no lo recordaba, pero que para el invocaba los más hermosos recuerdos de su juventud.
  • Shotakid
  • Iza Balecsky
Necesitas estar identificado para comentar
Cargando...